Saltar al contenido
Sin adjetivos

Pleno del 17 de junio de 2026

Moción consecuencia de interpelación urgente sobre las medidas que va a adoptar el Gobierno para garantizar que los españoles siempre vayan primero para comprar, alquilar o recibir una vivienda social.

Moción consecuencia de interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario VOX. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 193.

Vivienda

Votación

  • 18 de junio de 2026: no salió adelante, 33 sí, 314 no, 0 abstenciones.

Ignacio Hoces Íñiguez

VoxDiputado.Página 123Vídeo

Muchas gracias, señor presidente. Cuando una persona no puede comprarse una casa tiene un problema, y muy serio. Cuando millones de españoles no pueden comprarse una casa, España sufre una catástrofe. Pero cuando el Gobierno conoce las causas y las va agravando día a día, no solamente hablamos de un Gobierno de incompetentes, sino que hablamos de los responsables de la mayor estafa de nuestro tiempo. (Aplausos). Esa es la distancia entre la España de ayer y la España que está dejando el Partido Socialista, una España donde la propaganda avanza muchísimo más rápido que la construcción de vivienda y donde abundan los anuncios y los eslóganes, pero carecemos de sus soluciones.

España sufre simultáneamente tres problemas en materia de vivienda: déficit masivo de vivienda, una presión sobre la demanda como consecuencia de su inmigración masiva y que los poderes públicos no priorizan a los españoles. Porque la vivienda no entiende de ideología, y menos de las suyas, sino que realmente entiende de matemáticas y de sentido común. Y por eso se lo vamos a explicar. Si hay menos casas que familias buscando un hogar, los precios suben. Si hay más gente compitiendo, los precios vuelven a subir. Y si encima ustedes persiguen al propietario y generan inseguridad jurídica, los precios todavía se disparan muchísimo, muchísimo más. Y siendo esto grave, desconcierta y humilla mucho más a la nación cuando, a la hora de establecer los criterios de adjudicación de vivienda pública, de vivienda protegida, de vivienda social y de ayudas sociales en materia de vivienda, todos ustedes siempre priman antes a cualquiera que a los españoles. Pues bien, yo les quiero recordar, señorías, que la primera obligación de un político español es con el pueblo español. (Aplausos). Que la segunda obligación es también con el pueblo español. Y que la tercera obligación de un político español es también con el pueblo español. No con Bruselas, no con las ONG, no con los que acaban de llegar ni tampoco con sus lobbies, es con el pueblo español.

Señorías, el problema de la vivienda se soluciona con muchas más casas y con muchísima menos inmigración. Se lo repito: muchísimas casas y muchísima menos inmigración. Porque ustedes no van a entregar a golpe de real decreto casas que no llegan y que no existen ni tampoco su propaganda gubernamental va a ocultar que en España tenemos un déficit monumental de viviendas, que incluso el Banco de España cifra en casi un millón. Por eso lo que queremos hacer, en primer lugar, es impulsar la construcción masiva de vivienda protegida y de vivienda libre. En segundo lugar, liberar la capacidad productiva de nuestra nación, ya que hoy un promotor espera años para poder empezar a construir. España necesita mucha menos burocracia y más ladrillos, muchos menos expedientes y muchas más grúas. Y, en tercer lugar, señorías, hay que derogar la nefasta ley de vivienda, nunca suficientemente condenada y que ha puesto de acuerdo a los jóvenes, a los propietarios y a los inquilinos: todos ellos piensan que es un descomunal disparate. Y esto solamente desde el lado de la oferta. En cualquier caso, adelanto que cualquier política de oferta no va a aguantar que España siga siendo un coladero de la inmigración masiva. Ustedes, además, siguen ignorando que el que lleguen a España millones y millones de personas signifique que aumente el precio de la vivienda. Pues sí, es una política migratoria suicida también en materia de vivienda.

Y la gran pregunta que tenemos que formular hoy es: ¿quién está dispuesto a proteger y a priorizar a los españoles? Pues parece ser que solo nosotros. Porque nosotros queremos eliminar los impuestos o reducirlos drásticamente para las familias españolas por la compra de su vivienda habitual o su primera vivienda. Y los pocos impuestos que tengan que pagar, que los puedan diferir en el tiempo, en los siguientes quince años a la compraventa, algo que, por otro lado, hemos conseguido en los acuerdos que hemos formalizado con el Partido Popular en algunas regiones españolas.

Pero tan importante como ayudar a las familias españolas es evitar que compitan en desigualdad de condiciones. Porque no hay derecho a que un trabajador español tenga que competir con un fondo de inversión extranjero o con un comprador extranjero que paga a tocateja miles de viviendas. Por eso mismo nosotros queremos un régimen fiscal superior y disuasorio para aquellos compradores extranjeros que no vienen a vivir, sino a especular, y que se destine íntegramente lo recaudado a vivienda protegida para españoles y a bonificaciones fiscales también para españoles. (Aplausos). Y como la compra por parte de los españoles es absolutamente imposible por culpa de sus políticas, también proponemos medidas en materia de arrendamiento, como, por ejemplo, modificar la Ley de Arrendamientos Urbanos y la ley orgánica de extranjería a los efectos de perseguir los arrendamientos con inmigrantes ilegales. En definitiva, nosotros lo que queremos es facilitar la compra por parte de los españoles que quieren y, evidentemente, necesitan un hogar.

Por último, señorías, cuando los recursos son limitados, cuando las viviendas sociales son insuficientes, cuando las ayudas públicas no alcanzan a todos, es evidente que hay que priorizar. Nosotros queremos priorizar a todas aquellas personas que llevan sosteniendo nuestra nación, pagando aquí sus impuestos y sus cotizaciones. Queremos priorizar a la pareja joven española que quiere fundar su hogar en España, a los trabajadores españoles, y por eso defendemos un principio elemental básico, el de prioridad nacional, para que se valore el arraigo, la vinculación real con España, la trayectoria laboral y la contribución al sistema. Porque, señorías, lo contrario de la prioridad nacional no es la normalidad, es la prioridad extranjera (aplausos), que es lo que llevan ustedes haciendo desde hace décadas.

Para nosotros, la vivienda no es simplemente hablar de economía. Para VOX, la vivienda con prioridad nacional es un asunto de justicia nacional. Por eso nosotros lo tenemos sumamente claro: queremos una España donde no se escupa ni al promotor ni al constructor ni al empresario. Queremos una España donde los poderes públicos prioricen a los españoles y queremos una España donde el Estado nación esté al servicio de los españoles, porque cualquier Gobierno que se precie digno de tal nombre tiene una primera obligación, que es proteger a los suyos.

Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. A esta iniciativa no se han presentado enmiendas, por lo que procede abrir el turno de fijación de posiciones. Por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra el señor Sánchez Serna.

Javier Sánchez Serna

PodemosDiputado.Página 125Vídeo

Gracias, presidente. VOX trae hoy una moción consecuencia de interpelación para garantizar ―ojo al dato― que los españoles siempre vayan primero cuando se trata de comprar, alquilar o recibir una vivienda social. Y a uno, leyendo este tipo de cosas, le surgen inevitablemente algunas preguntas. Como ustedes saben, señorías de VOX, las competencias en materia de vivienda, entre ellas la construcción de vivienda de promoción pública o de protección oficial, están transferidas a las comunidades autónomas y a los ayuntamientos. Ustedes no son nuevos, han gobernado comunidades y ayuntamientos con el Partido Popular. De hecho, van a volver a gobernar con el Partido Popular en esas comunidades, un Partido Popular que un día le pone una vela al papa y otro día a la extrema derecha. La pregunta es: en todas esas comunidades ¿cuántas viviendas sociales han construido hasta ahora las señorías de VOX? ¿Alguien de la bancada de la ultraderecha puede responder? ¿Señor Hoces? ¿Señor Quero, quizá? Se lo digo yo. La respuesta es cero, ninguna. No han puesto ni un ladrillo, ni una triste primera piedra. Cero viviendas sociales para inmigrantes, pero también para españolitos de toda la vida. Y en esta Cámara ¿qué han votado los de los españoles primero? Pues han votado sistemáticamente en contra de cualquier medida que pusiera límites a la especulación. Votaron en contra de la regulación de los alquileres de temporada, que es una de las principales vías de expulsión de las familias de sus barrios; votaron en contra de limitar los precios de alquileres en zonas tensionadas; votaron en contra de ampliar el parque público de vivienda con financiación estatal. Ese es el cinismo de VOX y de la ultraderecha, lo conocemos bien. Su objetivo nunca ha sido y nunca va a ser garantizar el derecho social a la vivienda digna; su objetivo es aprovecharse de un gran malestar social para llevarlo a su tesis racista, esto es, enfrentar al último, al migrante, con el penúltimo, con el español humilde. Sigamos ahondando en esta moción tan lúcida. ¿Qué propone VOX para solucionar este problema y aumentar teóricamente el parque de vivienda social? La sacrosanta colaboración público‑privada, las mismas palabras mágicas que Partido Popular y Partido Socialista nos llevan vendiendo veinte años y que ya sabemos cómo funciona. Esta colaboración público‑privada consiste, ni más ni menos, en que el sector público ponga el suelo, las ayudas y las exenciones fiscales y el sector privado se lleve los beneficios. A veces, señorías de VOX, me hace gracia que ustedes no dejen de calificar a la izquierda como ingenua o naif y que luego nos vengan con estas cosas. ¿De verdad ustedes piensan que los promotores inmobiliarios son ONG? ¿Qué intereses podría tener un gran constructor para hacer viviendas a precios asequibles pudiendo especular y luego venderlas más caras? En el fondo, creo que ustedes nos intentan vender la mercancía de siempre, la basura neoliberal, pero quizá con etiquetas un poco más socialfalangistas. La realidad es que ustedes ni siquiera se plantean la construcción de un parque público de vivienda, como hicieron tantos Gobiernos laboristas en los años setenta o aquí ―hay que reconocerlo― el Instituto Nacional de la Vivienda. Yo sé que a ustedes les gustaría ser una suerte de Primo de Rivera o de Ledesma Ramos, pero no les llegan a la suela de los zapatos y operan más bien como falangistas de Hacendado al servicio de los señores de la corbata verde de Tecnocasa.

Quiero terminar respondiendo a uno de sus bulos favoritos, el de que los inmigrantes nos quitan las viviendas. No es cierto y hay datos que lo confirman. Por ejemplo, el precio medio de las viviendas compradas por ciudadanos marroquíes es de 768 euros por metro cuadrado. Eso es 69 120 euros por una vivienda de 90 metros. Estamos hablando, señorías, de viviendas muy antiguas y, en algunos casos, de infraviviendas. Es lo mismo que ocurre con el mercado de trabajo. Lamentablemente, algunos colectivos de personas migrantes no tienen otra opción que hacer los trabajos que muchos españoles no quieren hacer y vivir en casas en las que muchos españoles nunca vivirían. La inmensa mayoría de los inmigrantes que vienen a vivir y a trabajar a nuestro país soportan penurias que ustedes no imaginarían. No nos quitan ninguna vivienda.

A la gente que ustedes representan esto les preocupa más bien poco. A los ricos lo que les quita el sueño es que los precios estén subiendo en sus barrios exclusivos. Les preocupa la competencia del venezolano millonario en el barrio de Salamanca o en Arturo Soria y la del británico o el alemán en Marbella o en Mallorca. Deberían centrarse en eso y no proyectar sus frustraciones.

En este país, el enemigo del trabajador de aquí y del de fuera es el mismo y tiene nombre y apellido. Es el rentista especulador (aplausos), una especie protegida durante décadas por el bipartidismo y que ahora también es protegida por VOX y con el dogma del libre mercado. Y mientras ustedes agitan banderas y señalan al inmigrante, ese especulador sigue comprando edificios enteros, vaciando barrios y expulsando a las familias trabajadoras de sus casas.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Pisarello Prados.

Gerardo Pisarello Prados

Grupo SumarDiputado.Página 126Vídeo

Gracias, presidente. Quería comenzar esta intervención evocando aquí a Taty Almeida, madre de Plaza de Mayo, que nos acaba de dejar, llena de dignidad, recordando los crímenes de la dictadura argentina y a los Milei de turno que querrían borrarlos de nuestra memoria. (Aplausos). Como dijo el Indio Solari, las madres y abuelas siempre supieron cuidar sus pañuelos blancos para los amargos tiempos que tenían por delante. Tampoco nosotros podemos rendirnos. Por eso, Taty querida (levanta los brazos y la mirada hacia arriba), vamos a seguir con tu hijo Alejandro y con nuestras treinta mil compañeras y compañeros detenidos y desaparecidos en el corazón, de pie y caminando juntos, ahora y siempre. Qué rabia, señorías, tener que escuchar una vez más en este hemiciclo la farsa hipócrita de VOX sobre la prioridad nacional. La prioridad nacional en boca de los farsantes que babean detrás de Trump y sueñan casi con convertirnos en una estrella más dentro de la bandera de los Estados Unidos. La prioridad nacional en boca de quienes, entre Trump y los agricultores castellanos, gallegos, catalanes, españoles, siempre han estado con el amo del norte. La prioridad nacional en boca de los farsantes que, en lugar de defender la industria propia, piden privatizar y rematar las energéticas, la defensa, la sanidad, entregándolas, si hace falta, a cualquier millonario extranjero. ¿De qué prioridad nacional les van a hablar los señores de VOX a los vecinos y vecinas de Murcia, de Andalucía, de Baleares, si siempre han votado junto a ricos, alemanes y británicos que los dejan sin casa mientras acaparan miles de pisos? Muy gallitos de boca contra las bandas extranjeras, eso sí, pero si esa banda extranjera se llama Blackstone, se llama Cerberus o se llama Lone Star y acumula miles de viviendas para reventar los precios de compra y alquiler, VOX siempre las ha defendido. Porque a VOX le importa un bledo que los trabajadores y trabajadoras tengan vivienda digna; solo les interesa dividirlos entre sí, por su origen, por su color de piel, por lo que sea, para que las viviendas se las queden señoritos con apellidos compuestos o extranjeros multimillonarios. Porque su prioridad, señorías, no es ni lo nacional ni la patria, ya lo sabemos, es la cartera. Y para que eso cuele necesitan que los de abajo no miren arriba, a los rentistas, a los explotadores, sino que se peleen entre sí. La prueba es que los mismos que gritan «nos invaden, nos invaden» y que luego justifican los ataques racistas contra los Lamine Yamal y contra los Nico Williams son los mismos que siempre apoyaron las golden visa para extranjeros ricos que compraban a tocateja, aunque sean jeques o mafiosos. Y, mientras tanto, señorías, Abascal riéndose de todos con su pisazo de un millón de euros, financiado por los bancos de Orbán, y denunciado por corrupción por sus excompañeros de partido. Esto es lo que indigna, porque VOX es muy de colgarse rosarios, de golpearse el pecho en las iglesias, pero siempre, señorías, están del lado de los mercaderes del templo.

Mirin, els meus orígens són argentins, però de classe popular, no com el senyor Ortega Smith. Soc net d’immigrants andalusos pobres. He treballat tota la meva vida com a mestre i em sento orgullosament català, com els meus fills. I com milions de catalans, de bascos, d’andalusos, d’espanyols, no tolerarem que els De Meer, els Tertsch, els Abascal ens distreguin amb aquesta farsa de la prioritat nacional.

Miren, mis orígenes son argentinos, pero de clase popular, no como el señor Ortega Smith. Nací de andaluces pobres, inmigrantes, y he trabajado toda la vida como maestro y me siento orgullosamente catalán, como mis hijos y como millones de catalanes, vascos, andaluces, españoles. No toleraremos que los De Meer, los Tertsch, los Abascal nos distraigan con esta farsa de la prioridad nacional.

La única prioridad que deberíamos tener ―y en esto pienso en la ministra Rodríguez― es que, como le exigió el Sindicato de Inquilinas de Madrid, mueva algo para que Maricarmen, de 88 años, y tantas como ella no sean desahuciadas sin alternativa habitacional. Y si el Partido Socialista no ve eso vamos a tener un problema, porque, si sus ministerios no se atreven con los grandes especuladores, va a cavar su tumba y la de esta legislatura, señorías. Porque la prioridad de millones de ciudadanos y ciudadanas, progresistas o no tanto, es que se limite la codicia de los ricos y se proteja a los inquilinos; es que el ministro Marlaska, que acaba de hablar aquí, acabe de una vez con la maldita ley mordaza, que ayer mismo permitía en Barcelona que treinta activistas de la PAH se enfrenten a multas de hasta 3000 euros por defender el derecho a la vivienda de sus vecinos; es que el ministro Marlaska acelere de una vez la regulación de miles de trabajadores y trabajadoras migrantes para que tengan acceso al derecho a la vivienda, que es lo que VOX no quiere y es lo que nos exigen las compañeras de Regularización. Ya. Esa debe ser la prioridad: valentía y sentido de urgencia para plantar cara a los rentistas y defender al pueblo trabajador precario que nos ha traído hasta aquí. Y que cada quién se retrate: o junto a los millonarios, extranjeros o locales, como hacen los señoritos de VOX, o junto al pueblo llano, tenga el color de piel o los apellidos que tenga. Lo demás, señorías, no es más que humo.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Sarrià Morell.

Vicent Manuel Sarrià Morell

PSOEDiputado.Página 127Vídeo

Gracias, presidente. Señor Hoces, señorías de VOX, lo primero que tengo que decirles es que me admira cómo han conseguido meter tanto odio, tanta xenofobia y falseamiento de la realidad en una moción, en teoría, dirigida a favorecer el acceso a la vivienda de los españoles. (Aplausos). Esta no es una propuesta sobre la vivienda; esto no es más que un intento

―uno más― de hacer creer a la ciudadanía, y especialmente a la más desfavorecida, que el problema de la vivienda tiene su origen en la inmigración. Están tan entregados a la falacia de la prioridad nacional que hacen ya pasar todo por ese embudo. Y hoy, obviamente, le toca a la vivienda. Un embudo al que, por cierto, están arrastrando al Partido Popular, que está haciendo suyas sus barbaridades. Bueno, la señora Ayuso no va arrastrada, va por iniciativa propia.

De los once puntos de su moción, dedican nada menos que siete a medidas que bien podrían aparecer en las Leyes de Núremberg: desde pedir la deportación generalizada de migrantes, la restricción de sus derechos y de cualquier medida que favorezca su integración a negar en la práctica un acto administrativo básico como el empadronamiento de personas que viven y trabajan en España. (Aplausos). Porque sí, señores de VOX, son personas que viven, trabajan y contribuyen a la riqueza de este país. Y resulta que para nada les ha aprovechado a ustedes ni la visita ni los mensajes del papa.

Hablan de fiscalidad olvidando intencionadamente que reducir a cero determinados impuestos como el del IVA en todas las entregas de viviendas no es compatible con la normativa comunitaria, y lo es menos aún condicionar tipos reducidos a la nacionalidad del destinatario. Obvian que los arrendamientos destinados exclusivamente a vivienda gozan ya de exención del IVA y que los arrendadores pueden beneficiarse de un 90 % de reducción en el IRPF gracias, por cierto, a esa ley de vivienda que tanto demonizan. O que el impuesto sobre transmisiones patrimoniales está cedido totalmente a las comunidades autónomas, que pueden ―de hecho, algunas lo hacen― modular el tipo de gravamen. Ahora, lo que ya me parece surrealista, por no decir cínico, es su petición de un régimen fiscal agravado para compradores extranjeros con fines especulativos. ¿En serio, señor Hoces? Si ustedes votaron en contra de suprimir las golden visa. (Aplausos). Ya veremos qué votan cuando el Gobierno traiga la reforma fiscal para que los pisos turísticos tributen como lo que son, un negocio, o medidas para limitar compras por extranjeros no comunitarios. ¿A que lo adivino? Seguro que votan en contra.

Pero donde se evidencia su sequía propositiva es en los puntos en los que pretenden abordar la falta de oferta de vivienda. Aumentar el presupuesto. Por ocho lo ha aumentado este Gobierno; lo ha multiplicado por ocho, frente a los 400 millones que dejó el Partido Popular en 2018. Hablan genéricamente de fomentar la construcción masiva de viviendas protegidas, de subvenciones, avales, créditos. Todo lo que enumeran ―todo― está contemplado en el Plan Estatal de Vivienda 2026‑2030 aprobado recientemente, un plan de 7000 millones aprobado por unanimidad por la conferencia sectorial y que los Gobiernos de las comunidades autónomas han de desarrollar. Porque les recuerdo que las comunidades autónomas son las que tienen la competencia plena, precisamente, en materia de vivienda, y ustedes están, van a estar o apoyan Gobiernos junto con sus socios del Partido Popular.

El esfuerzo inversor en vivienda de este Gobierno es incontestable, aunque entre esfuerzo y resultado medien tiempos más largos ―se lo reconozco― de lo que nos gustaría. Así, todas las estadísticas del primer trimestre de este año evidencian una evolución positiva. Tanto las viviendas protegidas finalizadas como las iniciadas han registrado el mejor dato desde 2012. No es casualidad que el 60 % de esas nuevas viviendas protegidas se hayan ejecutado en Cataluña. Igual que no lo es que la aplicación de las zonas tensionadas haya contribuido allí a la contención de los precios del mercado de alquiler, a diferencia de lo que sucede en Madrid o en Barcelona, mi ciudad.

Y termino. Señorías de VOX, ¿van a hacer algo más en materia de vivienda que no sea demagogia y xenofobia? ¿Van a hacer algo más que apostar por la desregulación, ese mantra que tanto les gusta de que el mercado ya lo arregla todo? No, no lo van a hacer, porque ustedes prefieren negar la realidad e intoxicar a la gente. Y, al final, lo que hay que hacer no es derogar la ley de vivienda, es aplicarla.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra la señora Moreno Borrás.

Cristina Moreno Borrás

PPDiputada.Página 129Vídeo

Gracias, presidente. Señorías, volvemos a esta tribuna otra vez con el mismo tema, el de la vivienda, el gran problema de los españoles, que ha pasado del puesto número dieciséis al número uno. Y no es que sea cara, es que la vivienda se ha vuelto inalcanzable. El precio de la vivienda ha subido más de un 70 % y los alquileres han alcanzado precios históricos. Señorías de VOX, no sean simplistas, no se escuden en la inmigración. Aquí el único culpable del déficit de la vivienda y el elevado precio es el Gobierno de España. (Aplausos). Y también lo es de una inmigración masiva y descontrolada. Señorías, como madre de adolescentes que estudian en Valencia, les puedo decir que mis hijos cada año tienen que renovar el contrato, y cada año el alquiler es más caro. Y lo que antes pagaban por un piso completo ahora lo pagan por un piso compartido y por precio de habitación. Eso mismo le pasa a la gran mayoría de las familias españolas, que se ven en la encrucijada de tener que llegar a final de mes o poder permitir los estudios a sus hijos fuera. Porque, señorías, España no va como un cohete. España está sumida en un bloqueo económico estructural, sin presupuestos generales del Estado, con una normativa improvisada, con parálisis en inversión privada, ante un bloqueo político en su ley del suelo y con una gestión ineficaz que gasta más en propaganda que en garantizar vivienda para los españoles (aplausos) y que no es capaz de dar lo básico que garantiza una Administración pública. Permítanme que les lea solo dos titulares: «Sánchez anuncia 184 000 viviendas públicas y de alquiler asequible», diciembre de 2023. «Sánchez anuncia 15 000 viviendas al año con el Fondo España Crece», febrero de 2026. Todo esto son fake news de un Gobierno que no gobierna en España. ¿Y cuántas ha entregado? Se lo digo yo: ¡Cero! Que responda la señora ministra, que esta mañana a las preguntas del Grupo Popular no lo ha hecho. Solo ha hecho anuncios. Ha hablado de vivienda licitada, vivienda iniciada, vivienda finalizada. Pero la señora ministra no ha respondido a nuestra pregunta y no ha entregado ni una sola vivienda. Su respuesta como solución al problema de la vivienda ha sido congelar el alquiler. (Aplausos). Señorías, las comunidades autónomas no son las culpables del colapso que padecemos con el tema de la vivienda. Es el Gobierno. Son todos ustedes, con su ley sectaria e intervencionista, que provoca inseguridad jurídica, reducción de oferta de alquiler y beneficia a okupas e inquiokupas. El problema no se soluciona con un vídeo incitando a compartir vivienda y un teléfono para desahogarse. ¡Es una vergüenza! Señorías socialistas, llegaron al Gobierno de España prometiendo el derecho a la vivienda y lo único que han hecho ha sido condenar a toda una generación, la generación de los jóvenes, que en muchos casos no se pueden emancipar. Y la edad está en treinta años, porque independizarse en España es un lujo que les cuesta el 98 % de su salario, si es que encuentran vivienda, y obligados a compartirla, por supuesto. Y, si hablamos de ocupación ilegal, vamos a un ritmo medio de quince mil viviendas okupadas al año en España. Miles de propietarios viven indefensos ante okupas porque este Gobierno sanchista protege al infractor, y no al propietario. Señorías, ustedes han generado inseguridad jurídica, miedo y una retirada masiva de vivienda del mercado de alquiler. Y ya se lo advertimos nosotros, el Partido Popular: que esto ha sido un grave error. España está a la cola de la Unión Europea en oportunidades para construir un proyecto de vida. Todas nuestras iniciativas han salido aprobadas en esta Cámara, pero ustedes tienen bloqueada nuestra ley de vivienda y la Comisión Europea ya les ha dado un toque. Esto es inaguantable. Nuestra ley reduce la burocracia, agiliza licencias, libera suelo, acelera la construcción de viviendas asequibles. Y la ley antiokupa permite desalojos en veinticuatro horas, endurece las penas, devuelve la protección a los propietarios. Pero ustedes en esta Cámara han decidido bloquearlas. Es la enésima cacicada de la señora Armengol.

Y, al igual que la vivienda es un problema, la inmigración descontrolada preocupa a ciudadanos y Gobiernos autonómicos, que se encuentran con una decisión irresponsable, sin planificación y sin recursos. Señores del Gobierno sanchista, utilizan ustedes a los inmigrantes como herramienta política para su supervivencia, sustituyendo la planificación por improvisación y el control por el caos deliberado. Señorías, el Partido Popular defiende una inmigración compatible con la convivencia, la seguridad y la sostenibilidad de todos los servicios públicos.

Para terminar, señorías, España necesita menos propaganda y dar una solución concreta, con un giro de 180 grados a sus políticas. Por eso, desde esta tribuna, el Partido Popular y mi presidente, Alberto Núñez Feijóo, les piden que convoquen elecciones ya.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. — DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, SOBRE LA VALORACIÓN QUE HACE EL VICEPRESIDENTE PRIMERO DEL GOBIERNO Y MINISTRO DE ECONOMÍA, COMERCIO Y EMPRESA DE LA SITUACIÓN DE EXTREMA DEBILIDAD DEL GOBIERNO. (Número de expediente 173/000180).

Presidencia. Continuamos con la moción consecuencia de interpelación urgente, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, sobre la valoración que hace el vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Comercio y Empresa de la situación de extrema debilidad del Gobierno. Por el grupo autor de la iniciativa y para la defensa de la moción, tiene la palabra la señora Muñoz de la Iglesia.