Ignacio Hoces Íñiguez
VoxDiputado.Página 123Vídeo
Muchas gracias, señor presidente. Cuando una persona no puede comprarse una casa tiene un problema, y muy serio. Cuando millones de españoles no pueden comprarse una casa, España sufre una catástrofe. Pero cuando el Gobierno conoce las causas y las va agravando día a día, no solamente hablamos de un Gobierno de incompetentes, sino que hablamos de los responsables de la mayor estafa de nuestro tiempo. (Aplausos). Esa es la distancia entre la España de ayer y la España que está dejando el Partido Socialista, una España donde la propaganda avanza muchísimo más rápido que la construcción de vivienda y donde abundan los anuncios y los eslóganes, pero carecemos de sus soluciones.
España sufre simultáneamente tres problemas en materia de vivienda: déficit masivo de vivienda, una presión sobre la demanda como consecuencia de su inmigración masiva y que los poderes públicos no priorizan a los españoles. Porque la vivienda no entiende de ideología, y menos de las suyas, sino que realmente entiende de matemáticas y de sentido común. Y por eso se lo vamos a explicar. Si hay menos casas que familias buscando un hogar, los precios suben. Si hay más gente compitiendo, los precios vuelven a subir. Y si encima ustedes persiguen al propietario y generan inseguridad jurídica, los precios todavía se disparan muchísimo, muchísimo más. Y siendo esto grave, desconcierta y humilla mucho más a la nación cuando, a la hora de establecer los criterios de adjudicación de vivienda pública, de vivienda protegida, de vivienda social y de ayudas sociales en materia de vivienda, todos ustedes siempre priman antes a cualquiera que a los españoles. Pues bien, yo les quiero recordar, señorías, que la primera obligación de un político español es con el pueblo español. (Aplausos). Que la segunda obligación es también con el pueblo español. Y que la tercera obligación de un político español es también con el pueblo español. No con Bruselas, no con las ONG, no con los que acaban de llegar ni tampoco con sus lobbies, es con el pueblo español.
Señorías, el problema de la vivienda se soluciona con muchas más casas y con muchísima menos inmigración. Se lo repito: muchísimas casas y muchísima menos inmigración. Porque ustedes no van a entregar a golpe de real decreto casas que no llegan y que no existen ni tampoco su propaganda gubernamental va a ocultar que en España tenemos un déficit monumental de viviendas, que incluso el Banco de España cifra en casi un millón. Por eso lo que queremos hacer, en primer lugar, es impulsar la construcción masiva de vivienda protegida y de vivienda libre. En segundo lugar, liberar la capacidad productiva de nuestra nación, ya que hoy un promotor espera años para poder empezar a construir. España necesita mucha menos burocracia y más ladrillos, muchos menos expedientes y muchas más grúas. Y, en tercer lugar, señorías, hay que derogar la nefasta ley de vivienda, nunca suficientemente condenada y que ha puesto de acuerdo a los jóvenes, a los propietarios y a los inquilinos: todos ellos piensan que es un descomunal disparate. Y esto solamente desde el lado de la oferta. En cualquier caso, adelanto que cualquier política de oferta no va a aguantar que España siga siendo un coladero de la inmigración masiva. Ustedes, además, siguen ignorando que el que lleguen a España millones y millones de personas signifique que aumente el precio de la vivienda. Pues sí, es una política migratoria suicida también en materia de vivienda.
Y la gran pregunta que tenemos que formular hoy es: ¿quién está dispuesto a proteger y a priorizar a los españoles? Pues parece ser que solo nosotros. Porque nosotros queremos eliminar los impuestos o reducirlos drásticamente para las familias españolas por la compra de su vivienda habitual o su primera vivienda. Y los pocos impuestos que tengan que pagar, que los puedan diferir en el tiempo, en los siguientes quince años a la compraventa, algo que, por otro lado, hemos conseguido en los acuerdos que hemos formalizado con el Partido Popular en algunas regiones españolas.
Pero tan importante como ayudar a las familias españolas es evitar que compitan en desigualdad de condiciones. Porque no hay derecho a que un trabajador español tenga que competir con un fondo de inversión extranjero o con un comprador extranjero que paga a tocateja miles de viviendas. Por eso mismo nosotros queremos un régimen fiscal superior y disuasorio para aquellos compradores extranjeros que no vienen a vivir, sino a especular, y que se destine íntegramente lo recaudado a vivienda protegida para españoles y a bonificaciones fiscales también para españoles. (Aplausos). Y como la compra por parte de los españoles es absolutamente imposible por culpa de sus políticas, también proponemos medidas en materia de arrendamiento, como, por ejemplo, modificar la Ley de Arrendamientos Urbanos y la ley orgánica de extranjería a los efectos de perseguir los arrendamientos con inmigrantes ilegales. En definitiva, nosotros lo que queremos es facilitar la compra por parte de los españoles que quieren y, evidentemente, necesitan un hogar.
Por último, señorías, cuando los recursos son limitados, cuando las viviendas sociales son insuficientes, cuando las ayudas públicas no alcanzan a todos, es evidente que hay que priorizar. Nosotros queremos priorizar a todas aquellas personas que llevan sosteniendo nuestra nación, pagando aquí sus impuestos y sus cotizaciones. Queremos priorizar a la pareja joven española que quiere fundar su hogar en España, a los trabajadores españoles, y por eso defendemos un principio elemental básico, el de prioridad nacional, para que se valore el arraigo, la vinculación real con España, la trayectoria laboral y la contribución al sistema. Porque, señorías, lo contrario de la prioridad nacional no es la normalidad, es la prioridad extranjera (aplausos), que es lo que llevan ustedes haciendo desde hace décadas.
Para nosotros, la vivienda no es simplemente hablar de economía. Para VOX, la vivienda con prioridad nacional es un asunto de justicia nacional. Por eso nosotros lo tenemos sumamente claro: queremos una España donde no se escupa ni al promotor ni al constructor ni al empresario. Queremos una España donde los poderes públicos prioricen a los españoles y queremos una España donde el Estado nación esté al servicio de los españoles, porque cualquier Gobierno que se precie digno de tal nombre tiene una primera obligación, que es proteger a los suyos.
Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).