Mire, señora ministra, seis veces, siete y las que hagan falta (varios señores diputados: ¡Muy bien!) voy a seguir trayendo a este Pleno el problema de la sanidad española, que ha creado usted sola. (Aplausos).
Mire, lleva tres años arrasando con todos y a todos, porque su manera de entender la política es que cree que reformar es atropellar, y no hay que atropellar a nadie. Tiene un concepto tremendamente sectario, que es o conmigo o contra mí. Y, en lugar de utilizar bisturí para arreglar un problema que usted había creado, lo que ha hecho ha sido imponer una trinchera, insultando (la señora ministra de Sanidad, García Gómez, hace gestos negativos con la cabeza), usted, sí, insultando a los médicos. Les ha dicho que utilizaban a los pacientes como rehenes. Les ha dicho que no se quejen del sueldo porque cobran lo mismo que un ministro. Ha hecho oposición a las comunidades autónomas. Esta semana les ha dicho que estaban echando gasolina al conflicto. Y mire, señora ministra, aquí la única pirómana es usted, que ha incendiado el Sistema Nacional de Salud en el último año. La única es usted. (Aplausos).
Mire, con tanta diplomacia en sus palabras y con tanta humildad se ha quedado sola. Hoy la han dejado sola los sindicatos con los que hablaba su equipo, que no usted. La han dejado sola los sindicatos con los que había llegado a acuerdos, porque les traicionó y elevó al Consejo de Ministros un texto que no era el acordado. La han dejado sola las comunidades autónomas, incluso las gobernadas por sus socios. Y no tiene el respaldo ni del Ministerio de Hacienda, ni del Ministerio de Función Pública ni el de la Seguridad Social.
Señora ministra, ¿a usted quién la apoya? ¿Quién es el que la apoya? Pues solo la apoya una persona, el único, the one, ‘el 1’, el presidente, Pedro Sánchez, y sus tramas. Menudos compañeros de viaje para ser candidata a la Comunidad de Madrid. (Aplausos.―Varios señores diputados: ¡Muy bien!). Dimita por los profesionales, por el Sistema Nacional de Salud y por los pacientes. (Aplausos).