Interpelación urgente al Vicepresidente Primero del Gobierno y Ministro de Economía, Comercio y Empresa sobre la valoración que hace de la situación de extrema debilidad del Gobierno.
2026Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 190.
Presidencia. Gracias, presidente. He estado escuchando atentamente su intervención, señora Gamarra, y tengo que decir que es exactamente la misma nota que ha tocado su compañera Muñoz o la que toca su compañera García en el Senado semana tras semana, aunque, eso es cierto, con un poco más de tiempo para explayarse, pero, como diría mi hija, señoría, six‑seven en cualquiera de las intervenciones. (Risas). Simples descalificaciones e insinuaciones sobre lo que piensan o lo que creen que piensan las autoridades judiciales relativo a préstamos, en este caso, que han sido fiscalizados, incluyendo explicaciones ayer mismo, sin ir más lejos, de la presidenta de la SEPI. En cualquier caso, como he dicho anteriormente, un juicio paralelo en el que están ustedes inmersos y que demuestra, desde luego, el enorme respeto que tienen por las autoridades judiciales y sus actuaciones. Desde el sosiego y el análisis objetivo, en la medida en la que pueda, señoría, permítame hablarle, porque es lo que nos trae aquí y ese era el objetivo de esta intervención, sobre la estabilidad de este Gobierno, sobre la actuación de este Gobierno y sobre el impacto de las políticas de este Gobierno. Es cierto, y es justo reconocerlo, que, con la actual aritmética parlamentaria, cada iniciativa exige un esfuerzo constante, negociando escaño a escaño, pero me temo, señoría, que ese es el signo de los tiempos. Si miramos a nuestro alrededor, a las democracias de nuestro entorno europeo, comprobaremos que la fragmentación parlamentaria es la nueva normalidad. En este contexto, señoría, la capacidad de diálogo, de escucha y de forjar acuerdos entre diferentes no es un síntoma de debilidad, sino un valor democrático fundamental. Gobernar hoy consiste exactamente en eso. España es un país profundamente plural y esa pluralidad territorial y política es una riqueza que este Gobierno asume la responsabilidad de liderar y de integrar, nunca de silenciar o anular. Y la mejor prueba de que esa capacidad para integrar la pluralidad se traduce en una acción de Gobierno constante está en nuestra producción legislativa. No existe, además, una mayoría alternativa, como hemos podido ver estas últimas semanas. A pesar de los imprevistos que siempre condicionan la actividad pública, el balance del Plan Anual Normativo que hemos llevado a cabo en el año 2025 es incontestable: alto grado de ejecución, del 82 %, superando las cifras de 2024 a esas alturas. En total, seis proyectos de ley orgánica, doce proyectos de ley y cincuenta y cuatro reales decretos impulsados por este Gobierno, destinando un tercio de ellos a incorporar el derecho europeo a nuestro ordenamiento, lejos de la parálisis que ustedes pregonan. Es una legislatura que suma y sigue, señoría, y así lo va a seguir haciendo, como les ha recordado el presidente del Gobierno esta mañana, hasta el año 2027, cuando toquen las siguientes elecciones generales. El nuevo Plan Anual Normativo 2026, el penúltimo de esta legislatura, incluye 179 propuestas: 10 leyes orgánicas, 38 ordinarias y 131 reales decretos. No son entelequias, señoría, estamos hablando de normas que van a seguir transformando la vida de la gente. Esta es la agenda hacia adelante de este Gobierno. Hablamos de grandes reformas económicas, como la financiación autonómica o la modernización de nuestro sistema financiero; de regeneración institucional, señoría, con nuestro Plan de Acción por la Democracia, impulsando la ley anticorrupción, la Ley Orgánica de Integridad Pública o la Ley de Publicidad del Sector Público. Hablamos de ensanchar y blindar la cohesión social con la ley de violencia vicaria, la Ley de Asistencia Jurídica Gratuita, la ley de riesgos laborales, la Ley de Consumo Sostenible o con las mejoras en materia de prevención. Y, por supuesto, hablamos de los retos futuros. Hablamos de la regulación de la inteligencia artificial, herramienta transformadora que supone grandes oportunidades ―desde luego, en materia de educación o mejora de la productividad para nuestro país―, pero también enormes retos, incluyendo el mercado laboral, las infraestructuras críticas, interacciones sociales o incluso las cuentas públicas. Un Gobierno que planifica y ejecuta esta magnitud de reformas es un Gobierno con pulso, señoría, centrado en lo que de verdad importa, porque frente a su ruido los datos nos avalan. Tal y como recordó el presidente la semana pasada en Barcelona, en el Cercle, España no es simplemente diferente a como era en 2018, y muchas veces en el mal sentido. En el año 2026, España es referente. La economía española es la gran economía de la eurozona que más crece ―lo hemos dicho en numerosas ocasiones―, y lo sigue haciendo con pulso, con fortaleza excepcional. Ya he señalado en anteriores intervenciones que organismos como la OCDE, la Comisión Europea o el Fondo Monetario Internacional siguen confirmando que España va a seguir liderando entre las grandes economías a nivel internacional, triplicando incluso o llegando a triplicar el crecimiento de otros países avanzados, superando la media de la zona euro. Y lo hacemos con un modelo sano y equilibrado, además, anclado en un mercado laboral robusto: llevamos sesenta y cuatro meses consecutivos sumando afiliaciones de forma sostenida a nuestro mercado laboral; con la temporalidad en mínimos históricos; uno de cada dos nuevos contratos es indefinido, lo que es vital para nuestro proceso a largo plazo; la productividad por hora vuelve a crecer en nuestro país, de forma compatible, además, con esta elevada creación de empleo. Son políticas que no solo se quedan en lo agregado, en la macro, sino que llegan al bolsillo de las familias. Desde el inicio de la guerra en Ucrania, la renta real disponible de nuestras familias en términos per cápita, es decir, teniendo en cuenta el incremento de la población, teniendo en cuenta los precios y teniendo en cuenta también transferencias e impuestos, ha subido en torno a un 8 %. Más que en Estados Unidos, más que en el G7 o más que en nuestros principales socios europeos. Gracias a medidas importantes de este Gobierno, como la aprobación de la subida del salario mínimo, estamos logrando reducir la desigualdad, siendo el tercer país donde más ha caído la desigualdad en los últimos seis años en la Unión Europea. A esta gran transformación le acompañan, además, enormes conquistas en derechos sociales, de las que todos debemos sacar pecho. En el ámbito estrictamente económico, los datos de empleo, como he dicho, ya en este mes de mayo están marcando un hito histórico sin precedentes. Hemos superado los 22,1 millones de afiliaciones en términos desestacionalizados; en los últimos doce meses, ha habido 550 000 nuevas afiliaciones, logrando reducir el desempleo al nivel más bajo desde mediados del año 2007; España cuenta con un récord absoluto de mujeres trabajando, 10,6 millones; hemos logrado reducir en 11 puntos el paro juvenil, que heredamos en cifras por encima del 33‑34 % del Partido Popular; los menores de 30 años disfrutan, además, de un récord de afiliaciones en materia de Seguridad Social, ocupando empleos también de mayor valor añadido y con una mayor estabilidad de la que tenían hace apenas seis años; y se ha reducido, por ejemplo, la tasa de abandono escolar a mínimos históricos en nuestro país. Y a esto, señoría, me gustaría decir que se le añaden nuevas noticias procedentes del proceso de regularización de inmigrantes que se está dando ahora mismo en nuestro país. Las afiliaciones a la Seguridad Social están ya reflejando el impacto positivo de este proceso de regularización. En los datos del mes de mayo, el incremento en torno a 60 000 afiliaciones en términos desestacionalizados supone unas 20 000 o 25 000 afiliaciones que procederían del impacto positivo de este proceso de regularización, que, como digo, ya está demostrando ser un elemento esencial para nuestro estado del bienestar y nuestro crecimiento económico. Y todo ello, señoría, lo he dicho antes, es compatible con avances en derechos, como la equiparación y ampliación de los permisos de paternidad y maternidad, situándonos a la vanguardia europea en políticas de familia. Es cierto que a veces, inmersos en la coyuntura del día a día, no somos conscientes del enorme paso que hemos dado en estos ocho años. El país en el que vivimos en 2026 es fuerte, es resiliente, señoría, y mira al futuro. Hemos dejado atrás definitivamente una etapa en la que se creía que España solo podía competir con salarios bajos y precarización de las relaciones laborales. Hoy competimos atrayendo industria, atrayendo empresas que generan alto valor añadido en nuestro país, que se pueden permitir mayores salarios y que, por lo tanto, crean empleos de mayor calidad. (Aplausos). En los últimos dos años y medio, señoría, el 50 % de los empleos que se han creado se han creado en las cinco ramas de mayores salarios de nuestro país, demostrando, por lo tanto, esta modernización y este avance que estamos consiguiendo. Esta modernización se ancla en dos ejes, en dos grandes políticas. En primer lugar, por supuesto, la transformación de nuestro modelo energético, como saben, con el incremento de nuestra soberanía energética, que nos aísla del shock que se está produciendo ahora mismo como consecuencia de la guerra de Irán. Encendiendo este motor de la soberanía energética hemos sido capaces, además, de atraer mayor inversión. Hemos sido el segundo país que más inversión ha atraído en energías renovables entre los años 2018 y 2025, según Financial Times, pero también hemos conseguido una economía más competitiva, reduciendo los costes para nuestras empresas. Y el otro gran eje de aceleración y modernización no es otro que el plan de recuperación, señoría, un éxito de país que está contribuyendo, gracias a la movilización de 80 000 millones de transferencias europeas, a la realización de grandes proyectos tractores, pero también a la modernización a nivel granular de nuestras pymes y microempresas, que son el 70 % del millón y medio de beneficiarios del plan de recuperación, un plan de recuperación que está acompañado, además, de grandes reformas estructurales, como tendré ocasión de señalar posteriormente. Y hemos compatibilizado ―quiero cerrar esta parte económica con esto― este crecimiento y estos buenos datos con un elemento de responsabilidad, responsabilidad en cuanto a la disciplina fiscal, logrando reducir nuestra deuda en más de 23 puntos y nuestro déficit, cumpliendo con Europa y volviendo a crear el espacio fiscal que hemos utilizado para responder ante las distintas crisis. Frente a la desmoralización que algunos intentan sembrar en nuestra sociedad, señoría, es el momento de sentir orgullo, orgullo de país. Todo el mundo está mirando a España en este momento, señoría. Están mirando a España, por ejemplo, los inversores, atraídos por el talento y la capacidad creadora de nuestro país y de nuestros trabajadores, de nuestros directivos, y hay que sacar pecho sin complejos de esto. Y están mirando a España también y sintiéndose atraídos los mercados financieros, que apuestan por nuestro país, lo que se traduce en una reducción de nuestra prima de riesgo, en una reducción de los costes para nuestras empresas. Y ahí está la capacidad de gestión ante crisis, como hemos visto con la última crisis sanitaria del hantavirus, o la capacidad de gestión y organización de eventos, como hemos visto esta misma semana con la visita del papa. Somos un país de vanguardia, un país europeo de vanguardia a nivel mundial en tecnología, digitalización, energías renovables y conquista de derechos; un país del que estar orgulloso, señoría. (Aplausos). Existen retos y somos conscientes. Acaba de haber una discusión sobre vivienda en esta Cámara. La actuación del Gobierno aquí está muy clara: recomponer la oferta pública, reorientar oferta de corto plazo a medio y largo plazo, corregir fallos de mercado, promover la construcción industrializada. ¿Dónde está y cuál es la guía de actuación del Partido Popular allí donde gobierna, en las comunidades autónomas, en este ámbito donde tiene competencias, señoría? Hay que seguir reforzando el acceso asequible a la vivienda y, desde luego, ese es un ámbito donde queremos esperarles. Esperemos que puedan entrar, aunque con los pactos a los que están llegando con VOX en las comunidades autónomas parecería difícil. Termino ya. Quiero enviar desde esta tribuna, simplemente para cerrar, un mensaje de confianza, de aliento y de esperanza a la ciudadanía. España es un país próspero, un país abierto, con una economía líder y un tejido social que avanza protegiendo a la mayoría. Seguiremos trabajando con la misma templanza, el mismo rigor técnico y con una enorme determinación para el mejor futuro de nuestro país, desarrollando nuestro proyecto económico y social. Muchísimas gracias, señoría. (Aplausos).
Presidencia. Gracias. Tiene la palabra la señora Gamarra Ruiz‑Clavijo. La señora GAMARRA RUIZ‑CLAVIJO: Gracias, presidente. Señor vicepresidente, la verdad es que, después de escuchar esta letanía, lo que ha quedado claro es que me da la razón. Usted se ha convertido en el absoluto blanqueador de la corrupción del Gobierno de Pedro Sánchez (aplausos), porque ha sido capaz de estar doce minutos hablando sin dar ningún tipo de respuesta, ningún tipo de explicación y, por supuesto, de darnos un discurso más propio de Miss Mundo que realmente de responsabilidades y de control parlamentario desde el Congreso de los Diputados. Y, mire, six‑seven puede ser, posiblemente, el porcentaje de muchas de las comisiones. (Risas y aplausos). No se preocupe, coménteselo también a su hija para que vaya aprendiendo qué etapa estamos viendo y viviendo en nuestro país. Señor Cuerpo, nos habla usted de un mundo maravilloso, de un país que funciona estupendamente bien, un país al que todo el mundo mira, todo el mundo económico está mirando a España. Si usted habla con cualquier CEO en España de cualquier multinacional, lo primero que le dirán es: Yo no sé cómo explicar qué está pasando aquí, cómo explicarlo para que se sigan manteniendo las inversiones en nuestro país. ¿Y sabe cómo lo explican? Diciendo: Ya queda poco, llegarán las elecciones y habrá un cambio de Gobierno. (Aplausos). Esta es la explicación y esto es lo que está generando confianza en la economía española: el cambio, el cambio que llega, lo que van a traer unas próximas elecciones, es decir, limpieza y decencia. En eso es en lo que estamos. Habla usted de un Gobierno que es capaz de aprobar leyes. Pero ¿qué leyes? Si hasta ustedes mismos reconocen que el plan normativo lo incumplen sistemáticamente; un 36 % de leyes aprobadas, donde están incluidos, claro, los reales decretos o los reglamentos que el propio Gobierno aprueba, porque si no no tendrían ni un 10 %. No tienen el respaldo de la Cámara y usted lo sabe perfectamente. Del mismo modo que es incapaz de aprobar unos presupuestos en toda una legislatura. Pero es lógico, porque, ¿cuál es el presupuesto que le importa al Partido Socialista? Pues los presupuestos del Partido Socialista, por lo que hemos podido ver. Ahí está la clave de todo lo que ha supuesto este Gobierno de Pedro Sánchez, ni más ni menos. Puedo usted intentar ser aquí la sonrisa del régimen, pero usted es tan sanchista como el primero de los socialistas. Esto es lo que estamos viviendo. Señor Cuerpo, el balance económico de su gestión no es el que usted nos cuenta. El crecimiento se está decelerando, esta es la realidad. Este crecimiento del 2,2 es el más bajo desde el año 2018. Esta es la realidad de su economía. Estamos en el crecimiento más bajo desde el año 2017. No lideramos nada. No estamos liderando el crecimiento. ¿Sabe usted qué estamos liderando en España? La pobreza infantil. (Aplausos). ¿Sabe usted qué estamos liderando en España, lamentablemente? La tasa de paro juvenil en Europa. Eso es lo que ustedes lideran y esto es lo que no queremos liderar. Y termina usted hablando de política de vivienda. Pero ¿cómo es posible que ocho años después ―con lo que está suponiendo, además, esta legislatura del sanchismo para el acceso de los jóvenes a la vivienda― sea imposible que un joven pueda comprarse hoy una vivienda? No pueden sacar pecho por la política de vivienda que están desarrollando todos ustedes, es imposible. Pero es que usted ha sido el máximo responsable de los fondos europeos y sigue siéndolo. Y los fondos europeos son el gran fracaso de la economía española, la gran oportunidad perdida durante estos últimos ocho años. (Aplausos). La gran oportunidad perdida, lógicamente, para aquellos que no han pagado mordidas, porque para los otros ha sido la gran oportunidad aprovechada. Esta es la realidad del ámbito económico. Puede usted seguir intentando en su segunda intervención no dar ningún tipo de explicación sobre la corrupción económica, la que afecta a su área en toda esta etapa, esa que ha hecho que estemos siendo investigados desde el punto de vista judicial por el Tribunal Supremo, la Audiencia Nacional y distintos tribunales de instancia. Y esto no son casualidades, no son, como ha dicho usted, anécdotas. No. Esta es la realidad de un Gobierno que desde el principio vino a llevárselo. Hablaban de decencia, hablaban de lucha contra la corrupción, pero la realidad es que querían llegar al Gobierno para saquear los bolsillos de los españoles. (Aplausos). Esto es lo que han hecho desde su Gobierno y usted no está al margen de ello. Ni da explicaciones ni audita lo que ha pasado en el ámbito económico ni está exigiendo y asumiendo responsabilidades políticas de aquellos que están siendo hoy investigados judicialmente y que usted mantiene en todos sus puestos. ¿Cómo es posible que el vicepresidente de la SEPI esté siendo investigado judicialmente y usted lo mantenga ahí? ¿Cómo es esto posible? Ha hablado usted de integridad pública. La integridad pública empieza por asumir responsabilidades políticas, por investigar qué ha pasado dentro de su Gobierno. Usted, señor Cuerpo, está ante un dilema.
Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor. La señora GAMARRA RUIZ‑CLAVIJO: Voy terminando.
Presidencia. Termine, por favor. La señora GAMARRA RUIZ‑CLAVIJO: Está ante el dilema de la integridad pública, que significa irse de este Gobierno, o seguir encubriendo todo lo que el sanchismo ha hecho. Ha optado por lo segundo. Pero no se preocupe, porque muy pronto los españoles optaremos por lo primero, por sacarles a todos ustedes a través de unas elecciones que generen decencia y den a España un Gobierno limpio. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).
Presidencia. Gracias. Para finalizar el debate, tiene la palabra el señor vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa.
Presidencia. Gracias, presidente. Señoría, me alegra que me hable usted de las opiniones de los directivos de las empresas españolas. Le aconsejo que hable, por ejemplo, con los empresarios que nos han acompañado en los últimos viajes que hemos hecho a Japón, a Canadá o a Londres. En particular, le aconsejaría que hablase con los empresarios que han estado con nosotros en México. En México, como bien saben, han tenido la oportunidad de ver en el último mes o en los últimos dos meses de primera mano cuál es el impacto de las actuaciones de este Gobierno y de la gestión del Partido Popular para sus intereses económicos y empresariales. Pregúnteles a los empresarios de México, señoría. Las irregularidades de unos pocos, señoría, nos producen una enorme desazón ―lo he dicho anteriormente en mi respuesta a la señora Muñoz―, como le ocurre al resto de la ciudadanía. Frente a estas actitudes inaceptables, este Gobierno actúa con limpieza, transparencia y contundencia. Lo ha dicho el propio presidente del Gobierno esta mañana, que está exigiendo responsabilidades. Y, créame, señoría ―y este punto es importante―, que la actuación de ninguna persona va a conseguir que cejemos en nuestro empeño de seguir transformando y mejorando este país. (Aplausos). España, señoría, es hoy un país próspero, abierto, con una economía líder y un tejido social que avanza protegiendo a la mayoría. Frente al ruido, señoría, frente a su ruido, a su relato apocalíptico, al catastrofismo de su grupo parlamentario, que insiste en proyectar cada semana en esta Cámara ―y también en el Senado, por cierto―, este Gobierno responde con la fuerza de los datos y la eficacia de la gestión. La transformación estructural de nuestra economía no es un relato ni es fruto del azar; es el resultado de una hoja de ruta clara sustentada en grandes pilares normativos que han dado su fruto, que es, como he dicho anteriormente, evidente en los datos. Déjeme que hable de dos grandes pilares normativos que creo que merece la pena resaltar en esta Cámara, porque han cambiado o están contribuyendo a cambiar el paradigma de nuestro país: la reforma laboral y la ley crea y crece. Por un lado, la reforma laboral ha convertido la gran debilidad histórica de nuestro país, es decir, la inestabilidad o la temporalidad de nuestro mercado de trabajo, en uno de los principales motores de nuestra economía. Gracias a esta norma, la dinámica laboral ha hecho que se cambie el patrón de contratación, cerrando la brecha histórica que manteníamos con Europa; una reducción de la temporalidad a tasas europeas no vistas en toda nuestra historia económica. Hemos superado en materia de creación de empleo ―lo he dicho antes― la barrera de los veintidós millones de afiliaciones y, además, lo estamos haciendo con un empleo de más calidad, un empleo en mayor porcentaje definido, y no solo un empleo más estable, sino de mayor calidad en cuanto a los sectores en los que se está creando, como he señalado también anteriormente. Y esto es fundamental para nuestro futuro. Por primera vez en cuarenta años estamos siendo capaces de batir récords en términos de creación de empleo y, además, de subir de manera significativa la productividad por hora en nuestro país. De nuevo, hemos roto algunos de los círculos virtuosos que habíamos visto en los últimos cuarenta años, y, por supuesto, esto lo estamos haciendo con el principal partido de la oposición en contra de toda esta agenda de avances y progresos sociales. No ha apoyado ninguna de estas mejoras, con una excepción: acabamos de hablar de la reforma laboral, y es cierto, señoría, que pueden ustedes sacar pecho también del impacto positivo de la reforma laboral, puesto que sabe de sobra que el Grupo Popular fue artífice del éxito de esta votación, aunque involuntariamente, eso sí. (Risas). Por otro lado, la ley crea y crece ha supuesto un revulsivo sin precedentes para el tejido empresarial. Lo he dicho anteriormente, facilita la creación de empresas. Gracias a su entrada en vigor, hemos mejorado el panorama corporativo. El ritmo de creación de empresas ha pasado de unas 8200 al mes a casi 13 000 a inicios de este 2026. Hemos reducido drásticamente la burocracia y hemos logrado que el porcentaje de sociedades limitadas constituidas en un solo día pase del 6 al 36 %, atacando de nuevo también otro de los mayores lastres para nuestras pymes como es el largo periodo medio de pago, reduciéndolo hasta los sesenta y tres días, el nivel más bajo desde el año 2009. Toda esta arquitectura normativa de progreso y de reformas tiene también un reflejo en materia de cohesión social y de igualdad. Frente a las viejas recetas, hemos demostrado que la mejora económica llega a quienes más lo necesitan. Los salarios que más poder adquisitivo están ganando son precisamente los de las clases medias y trabajadoras, los salarios de los jóvenes y de las mujeres. Además, como he dicho antes, hemos logrado reducir en seis puntos porcentuales el porcentaje de familias que llegan con algún tipo de dificultad a final de mes con respecto a 2018. Sigue siendo todavía demasiado elevado se lo concedo, señoría, y por eso tenemos que seguir trabajando. Hemos pasado del 26 al 20 % gracias, como he dicho, a un crecimiento que está consiguiendo, además, repartirse de manera más justa y equitativa. Señoría ―y cierro ya―, la España de 2026 no es un país paralizado, como quieren hacer ver; es un país fuerte, resiliente, que avanza y lidera, con más empleo y empleo de mayor calidad, empresas más dinámicas y tejido productivo más competitivo. Estas no son opiniones, son hechos respaldados por la contundencia de las cifras. En este momento, cuando hago alusión a las cifras, permítame que recuerde, señoría, las palabras de Machado, por mucho que les duela: «La verdad es lo que es, / y sigue siendo verdad / aunque se piense al revés». Señoría, les invito a abandonar, de una vez por todas, el marco de la parálisis y el declive. Súmense al optimismo de un país que funciona, un país al que todo el mundo mira, un país con un proyecto que impulsa y que merece la pena no solo por lo que se está consiguiendo, sino por, además, a quién está llegando, sobre todo a aquellos que más lo necesitan, reduciendo la desigualdad, mejorando la competitividad de nuestras empresas y, en definitiva, haciendo un país mejor, más moderno, transformado y preparado para el futuro. Gracias. (Aplausos).
Presidencia. Muchas gracias. PROPOSICIONES NO DE LEY: — DE LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS EUSKAL HERRIA BILDU, VASCO (EAJ‑PNV), PLURINACIONAL SUMAR Y MIXTO, RELATIVA AL CESE DE ACTIVIDAD DEL POLÍGONO DE TIRO DE BARDENAS. (Número de expediente 162/000797).
Presidencia. Pasamos al punto del orden del día relativo a las proposiciones no de ley. Comenzamos con la proposición no de ley de los grupos parlamentarios Euskal Herria Bildu, Vasco (EAJ‑PNV), Plurinacional SUMAR y Mixto, relativa al cese de actividad del polígono de Tiro de Bardenas. Para la presentación de la iniciativa y, en su caso, fijar posición, interviene, en primer lugar, por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ‑PNV), la señora Vaquero Montero.