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Sin adjetivos

Pleno del 27 de mayo de 2026

Moción consecuencia de interpelación urgente sobre cuál va a ser la prioridad del Gobierno en materia de seguridad.

Moción consecuencia de interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario VOX. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 188.

Votación

  • 28 de mayo de 2026: no salió adelante, 169 sí, 176 no, 0 abstenciones.

David García Gomis

VoxDiputado.Página 122Vídeo

Muchas gracias, señor presidente. Señorías, quiero comenzar con un respetuoso sentido de recuerdo por todos nuestros policías y guardias civiles caídos en acto de servicio por España. «Lo demandó el honor y obedecieron, / lo requirió el deber y lo acataron; / con su sangre la empresa rubricaron, / con su esfuerzo la patria engrandecieron». (Aplausos). Cuando se escribieron estas palabras, la patria honraba con honor a sus hijos caídos. Hoy, con este Gobierno, la patria es un cajón de retales y de honor olvidado.

Quiero dirigirme especialmente a nuestros guardias civiles, a nuestros policías nacionales, a nuestras Fuerzas Armadas, a sus familias y a todos los españoles que saben que un Gobierno que abandona a quienes nos protegen deja de ser un Gobierno digno. Hoy hablamos de hombres que salieron a cumplir con su deber y que nunca más volvieron. Miguel Ángel, David, Germán y Jerónimo, los últimos cuatro nombres de una lista demasiado larga. (Aplausos). Nombres que no pueden quedar reducidos a una simple corona de flores, a un minuto de silencio y a un frío comunicado del ministerio. Eran guardias civiles, eran servidores de España, tenían familias, compañeros, proyectos de vida y murieron abandonados frente a narcos, mientras otros estaban en sus despachos seguros, los mismos que llevan años negándoles los medios. No fueron accidentes laborales, no eran simples números, tenían nombres y apellidos. Fueron la consecuencia brutal de un Estado que ha retrocedido donde tenía que imponerse. Fueron la consecuencia de un Gobierno que ha traicionado a sus policías y guardias civiles. Las narcolanchas que asesinaron a nuestros compatriotas las pilotaban los narcotraficantes; la indefensión la firma el Ministerio del Interior y este Gobierno.

Una narcolancha no es solo una embarcación, es un arma más del crimen organizado, con la que embisten de manera letal contra nuestros agentes. La Guardia Civil no necesita de su compasión después de cada tragedia, necesita medios antes de que haya otra bandera de España cubriendo el ataúd de uno de los nuestros. (Aplausos). La Guardia Civil necesita embarcaciones ―no una, varias― capaces de perseguir e interceptar a los narcos. Necesita tecnología, comunicación, protección, armamento y plantillas suficientes. Necesita protocolos claros para que una fuerza letal pueda recibir una respuesta legítima, proporcionada y eficaz. Y necesitan esa seguridad jurídica para que ningún agente tenga que preguntarse en mitad de una persecución si luego el Gobierno estará de su lado. Se les exige heroísmo y se les entrega precariedad. Se les llama héroes cuando mueren, pero se les discute cada euro cada día. Se envuelven sus féretros con la bandera, pero se les niegan los medios que podrían salvar sus vidas. Basta ya de abandono, de condolencias hipócritas de un ministro que les ha abandonado.

Señorías, hay que recuperar el OCON‑Sur y exigir responsabilidades por haber desmantelado una unidad de élite que funcionaba, porque los narcos sí que entendieron el mensaje perfectamente: el Estado se retiraba. Y, cuando España se retira, el narco avanza. Hay que recuperar el terreno perdido y acabar con el crimen organizado de raíz, porque cada día ganan más terreno. Por eso pedimos que tanto el Campo de Gibraltar como el litoral de Andalucía y todas aquellas zonas del territorio nacional que, por especial incidencia de la criminalidad, necesiten más presencia de nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, la tengan y sean declaradas zonas de especial singularidad; que nuestros policías y guardias civiles sean considerados profesión de riesgo, con una justa equiparación salarial, que tengan protección jurídica y el reconocimiento y el respaldo que se merecen; y, sobre todo, pedimos un ministro que no sea recibido con abucheos e incapaz de estar presente en un funeral.

La Guardia Civil y la Policía Nacional conocen bien lo que significa que este Gobierno no esté a la altura de sus compañeros caídos. Lo sufrieron y sufren frente a ETA y Bildu y lo sufren frente al narco. Durante décadas, guardias civiles, policías nacionales y militares españoles inocentes fueron perseguidos, señalados, emboscados y asesinados, muchas veces incluso delante de sus familias. (Muestra una imagen en la que se ve el emblema de la Guardia Civil, numerosas fotografías de guardias civiles y la siguiente leyenda: En memoria de todos aquellos guardias civiles, héroes anónimos, a los que la violencia puso fin prematuro a sus vidas). ETA asesinó a 210 guardias civiles, 149 policías nacionales y cerca de 100 militares. Y hoy, en este Congreso, se sientan los herederos políticos de aquel mundo de odio, se sientan los que justificaron, ampararon, jalearon y blanquearon durante años el crimen contra todos ellos. (Aplausos). Se sientan los herederos políticos de los asesinos de nuestros guardias civiles, de nuestros policías nacionales, de nuestros militares y de decenas y decenas de españoles. Más de 800 víctimas asesinadas, más de 300 crímenes sin resolver. Son sus socios de Gobierno. Se sientan aquí porque Pedro Sánchez y el PSOE necesitan sus votos, convirtiendo la memoria de las víctimas en simple moneda parlamentaria. (Aplausos). Yo les hago una pregunta: si algún día necesitaran ustedes los votos de los narcos para seguir gobernando, ¿qué harían, visto lo visto? Creo que esta bancada y muchos españoles tienen la respuesta: tendrían un escaño en esta Cámara y, si es preciso, ocuparían los sillones azules para seguir gobernando. Un Gobierno que pacta con los herederos políticos de quienes quisieron asesinar y asesinaron a nuestros guardias civiles, a nuestros policías y a los miembros de nuestras Fuerzas Armadas jamás podrá estar al lado de ellos y jamás pondrá los medios para acabar con los narcos. (Aplausos).

Voy terminando, señor presidente. Que les quede claro que la Guardia Civil no se toca, ni ayer por ETA ni hoy por el narco ni mañana por ningún Gobierno que necesite sus votos. No vengan luego con coronas, no vengan con abrazos, no vengan con pésames, porque si hay alguna forma especialmente miserable de traicionar a nuestros guardias civiles es aplaudirlos cuando mueren y abandonarlos cuando patrullan. Termino. Ni una muerte más por falta de medios, por falta de respaldo o por cobardía política, porque España no necesita ministros que finjan llorar en los funerales de nuestros policías y guardias civiles, necesita ministros que eviten esos funerales. ¡Viva la Policía Nacional!, ¡viva la Guardia Civil! y ¡viva España eterna (rumores) mientras haya hombres dispuestos a defenderla con honor! (Vuelve a mostrar la imagen.―Varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario VOX: ¡Viva!).

Muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor García. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Martínez Hierro.

Lander Martínez Hierro

Grupo SumarDiputado.Página 124Vídeo

Muchas gracias, señor vicepresidente. VOX vuelve a hacer lo que mejor sabe hacer, que es utilizar el miedo, el dolor y la inseguridad para intentar imponer una agenda política autoritaria, que es en el fondo lo que quieren ustedes. Porque esta moción no va realmente sobre la Guardia Civil ni sobre mejorar la seguridad ni sobre nada de eso, va sobre otra cosa. Va sobre construir un relato político donde España estaría al borde del colapso, donde el Estado de derecho sería un obstáculo y donde la única respuesta posible ―además, lo ha dejado muy claro― sería más mano dura, más excepcionalidad y menos garantías democráticas. Nosotros no vamos a aceptar ese marco. Cuando VOX habla de seguridad nunca habla de convivencia ―por lo que sea―; nunca habla de cohesión social, nunca habla de prevención; nunca habla de las causas profundas que permiten que, por ejemplo, el narcotráfico crezca en determinados territorios, nunca hablan de desigualdad; nunca hablan de abandono institucional y nunca hablan de falta de oportunidades. Porque su modelo político consiste en convertir la seguridad en una excusa para concentrar poder y recortar derechos. Esto ya lo hemos visto demasiadas veces. Por eso es especialmente grave que planteen algo tan peligroso como introducir reglas de enfrentamiento propias de contextos bélicos y abrir la puerta al uso de la fuerza letal como respuesta ordinaria ante desobediencias. Porque una democracia no funciona así. Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado ni son ejércitos de ocupación ni son milicias ideológicas. Son servidores públicos que están sometidos a la legalidad democrática y precisamente lo que hace grande un Estado democrático es que incluso quien porta un arma está sometido a límites, controles y proporcionalidad. Esto no debilita la democracia, esto es la democracia. Pero VOX tiene un problema con esto, tiene un problema con los límites, tiene un problema con los contrapoderes, tiene un problema con las garantías, tiene un problema con cualquier institución que no funcione desde la lógica de la obediencia ciega y la autoridad vertical. Por eso hablan constantemente de jueces que supuestamente persiguen a policías o a guardia civiles e intentan sembrar la idea de que los derechos fundamentales son un estorbo… Por eso intentan inocular una cultura política profundamente reaccionaria donde el autoritarismo se presenta como el sentido común. Y, además, lo hacen apropiándose de colectivos que no les pertenecen. Porque las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado no son patrimonio ideológico de la extrema derecha, son instituciones públicas al servicio de toda la ciudadanía, piense como piense, vota a quien vote y viva donde viva. Seguramente muchos profesionales de esos cuerpos estarán hartos de que ustedes los utilicen como atrezo político mientras luego votan contra políticas sociales, contra derechos laborales y contra inversiones públicas que también son fundamentales para la seguridad y la estabilidad social. Porque combatir el narcotráfico no consiste solo en poner más armas encima de la mesa, sino en perseguir el blanqueo de capitales y en combatir las redes financieras, consiste en la cooperación internacional, consiste en fortalecer los servicios públicos, consiste en garantizar el futuro y las oportunidades en barrios y territorios donde las mafias intentan sustituir al Estado.

Pero ustedes nunca hablan de eso porque exige política seria, y ustedes prefieren la agitación. Prefieren discursos épicos sobre patrias asediadas y enemigos internos y prefieren alimentar una sensación permanente de miedo porque saben que el miedo es combustible político para la extrema derecha. Nosotros no vamos a colaborar con eso. Nosotros defendemos una seguridad democrática, una seguridad compatible con los derechos humanos, con el Estado de derecho y con las libertades públicas; una seguridad que no convierta a nuestro país en una democracia en excepción permanente, que es lo que quieren ustedes. Porque cuando la extrema derecha dice que quiere proteger al país, muchas veces quiere proteger una idea autoritaria de país. Nosotros siempre estaremos frente a eso. Por tanto, votaremos en contra.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora Nasarre Oliva.

Begoña Nasarre Oliva

PSOEDiputada.Página 125Vídeo

Muchas gracias, presidente. En primer lugar, como siempre ha hecho y hará el Grupo Socialista, quiero reconocer el trabajo y el sacrificio de la Guardia Civil y del conjunto de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. (Aplausos). Quiero hacerlo especialmente por los fallecidos y por los que arriesgan cada día su vida luchando contra la delincuencia, contra el narcotráfico y contra el crimen organizado. Porque cuando un guardia civil o un servidor público se juega la vida merece respeto, pero también merece algo más importante, que es responsabilidad política. Precisamente ahí empieza la diferencia entre ustedes y nosotros. Ustedes, me refiero a las derechas ―a VOX y al PP, porque el PP es su eco, ayer veíamos una moción similar a esta―, son lo mismo: unos agitan y otros blanquean. Porque ustedes utilizan la seguridad como una herramienta de agitación política, como un instrumento. Nosotros lo entendemos como una obligación, como una cuestión de Estado, y entendemos de una manera totalmente diferente el concepto de seguridad. Ustedes siempre buscan enemigos y, nosotros, la protección de los ciudadanos. Ustedes convierten cualquier problema en una batalla cultural e ideológica. Nosotros trabajamos para resolver los problemas con hechos y con gestión. (Aplausos). Porque gobernar, señorías, no consiste en incendiar cada debate. Gobernar consiste en reforzar medios, coordinar instituciones, combatir el crimen organizado y proteger a quienes nos protegen. Claro que hay que seguir reforzando recursos humanos y materiales, claro que hay que combatir con contundencia el narcotráfico y claro que hay que proteger jurídicamente a los agentes. Pero eso, señorías, no se hace con sus políticas ultras, porque ustedes no hablan de seguridad. Debemos decirlo claramente: la ultraderecha y su concepto de seguridad hablan de miedo, de generar amenazas y bulos y de crispación y polarización, porque necesitan una España permanentemente enfadada, alarmada y enfrentada. Y eso tiene consecuencias. Cuando todo se convierte en amenaza y en enemigo, esa supuesta decadencia nacional lo que deteriora no es solo el debate público, lo que deteriora ―señorías de las derechas― es la convivencia y la democracia. (Aplausos). Pero ahí, que sepan que no van a poder con nosotros, porque no vamos a reblar. (Aplausos).

Entre 2012 y 2018, el Gobierno de M. Rajoy ―que ahora todos sabemos quién es― redujo los efectivos en más de 13 000; hoy, con un Gobierno progresista, hay récord: más de 159 000 agentes.

Señorías, la seguridad exige inteligencia policial y cooperación internacional. Este Gobierno ha impulsado planes especiales de seguridad y una cooperación con Portugal. Además, se han reforzado los medios marítimos, hay nuevas tecnologías y se han hecho miles de operaciones policiales. Y esa política da sus frutos: más de 48 000 operaciones, más de 31 000 detenidos o investigados, millones de kilos de droga incautados, miles de armas intervenidas, más de 125 millones de euros y miles de vehículos de las mafias incautados. España hoy es un referente internacional en la lucha contra el narcotráfico y eso también exige cooperación institucional y, a la vez, cohesión territorial. Este Gobierno apuesta por la España rural, por el medio rural ―y lo digo como una orgullosa alcaldesa―, así como por el refuerzo de plantillas y el mantenimiento de los cuarteles.

Señorías, la seguridad, al final, es que una familia pueda vivir tranquila. Esa es la diferencia entre ustedes y nosotros. (Aplausos). Porque cuando el miedo se convierte en proyecto político ya no se está hablando de seguridad, se está hablando de poder. Frente a eso, el PSOE cree y defenderá siempre una seguridad global democrática, que proteja a las personas y que no las enfrente, que cohesiona el territorio en lugar de abandonarlo, compatible con la convivencia, los derechos y la democracia.

Señorías de VOX, ustedes hablan constantemente de prioridad nacional. Nosotros hablamos de prioridad humana. Magnifica humanitas, igual lo entienden mejor así. Pero la gran pregunta es: ¿qué y a quién queremos proteger? Nosotros, el Partido Socialista, el PSOE, lo tenemos claro: queremos proteger a las personas, la convivencia y la democracia. Señorías, la seguridad es humanidad.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso tiene la palabra el señor Romaní Cantera.

José Ignacio Romaní Cantera

PPDiputado.Página 126Vídeo

Gracias, presidente. Que sembramos el miedo y el bulo… Señora portavoz, dígaselo usted a un guardia civil en la costa andaluza cuando le estén disparando con un AK‑47. (Aplausos). Dígale usted que eso es bulo, dígale usted que eso es miedo. ¡Ese es el miedo que tienen todas las familias de la Guardia Civil! ¡No se están enterando! El problema no somos nosotros ni VOX, el problema son los narcotraficantes, y contra eso queremos luchar. Ustedes no están en eso, no lo están. Entiendo que lo último que le importa al sanchismo es perseguir la corrupción y los delitos, lo entiendo, y el gran ejemplo lo tenemos estos días con el expresidente Zapatero. Por cierto, la inspiración de la señora Montero en las elecciones andaluzas: el señor Zapatero, el Joyas. En el caso de Zapatero, el sanchismo no busca conocer la verdad; solo busca mover las piezas del tablero para dificultar precisamente que se conozca la verdad. Es llamativo que hablen de colaboración con la justicia la misma mañana que la UCO se persona en Ferraz para requerir información que tiene que ver con la desestabilización de procedimientos judiciales relacionados con el propio Partido Socialista, del que Pedro Sánchez es el secretario general. No es ajeno, es el secretario general de este partido en cuya sede ha entrado esta mañana la UCO. Algo parecido pasa en esta materia tan importante como es la lucha contra el narcotráfico. El Gobierno de Sánchez y el Grupo Socialista paralizan en el Congreso iniciativas presentadas por el Grupo Popular para la mejora de los medios contra la lucha contra el narcotráfico: las paralizan, no quieren que se hable en el Congreso sobre estos temas. Les pongo algunos ejemplos: el Gobierno ha congelado durante setenta semanas ya, setenta prórrogas, la ley que podría trabajar sobre el crimen organizado en el Estrecho para que sea juzgado en la Audiencia Nacional. También tienen paralizada la proposición de ley orgánica de modificación del Código Penal en materia de lucha contra el narcotráfico, que tiene cincuenta y tres prórrogas, y la proposición de ley que reconocería a los cuerpos y fuerzas de seguridad como profesión de riesgo, con setenta y una ampliaciones de prórrogas. Esta es la realidad: ¡no quieren que hablemos del problema real que tienen los andaluces y los españoles! (Aplausos). Ni el Grupo Socialista ni el de SUMAR dejan que se debata esto en el Congreso porque saben que se van a aprobar las propuestas que presentamos. La forma de hacerlo es silenciar el debate, decir que aquí no pasa nada y traer unas estadísticas para intentar maquillar la realidad. Pero el último Informe de Seguridad Nacional, remitido al Congreso de los Diputados el 11 de mayo, menciona bastantes cuestiones que son importantes, entre ellas, que hay más de seiscientas narcolanchas en el Estrecho de Gibraltar. ¡Seiscientas narcolanchas en el Estrecho de Gibraltar! Ese informe también dice que la seguridad en Andalucía, en toda la costa, pero sobre todo en la provincia de Cádiz y en Huelva en estos momentos, está mucho más identificada en el riesgo absoluto con los narcos. Es más, este informe denomina armas de guerra a lo que utilizan los narcotraficantes. ¡Armas de guerra! Estamos en esa situación, y ustedes están hablando de que la culpa es del PP o que la culpa es de otro partido. Mire usted, no. La realidad es que no se están poniendo los medios y que ustedes no están en esta pelea contra el narcotráfico; están los gaditanos, los andaluces y el resto de los españoles, pero ustedes, no. (Aplausos).

El problema es que, mientras la inseguridad aumenta, el Gobierno se esconde y el ministro Marlaska sigue sin dimitir; el ministro socialista que ve cómo la UCO entra en la Dirección General de la Guardia Civil en busca de evidencias de la comisión de delitos de su propia cúpula y el mismo ministro que reduce a números a Miguel Ángel y a David, los dos guardias civiles de Barbate; a Germán y Jerónimo, los dos guardias civiles de Huelva, y a José Manuel, guardia civil de Granada. Los reduce a números mostrando una absoluta falta de humanidad, responsabilidad y respeto. Por ellos, por sus familias y por todos los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, señorías, el ministro debe ser cesado (aplausos) y deben, de una vez por todas, convocar elecciones ya. ¡Dejen hablar a los españoles!

Permítanme, señorías, que aproveche mi última intervención en esta tribuna para dar las gracias a todo el personal de esta casa por su trato, por su trabajo y por estar siempre a nuestro lado; por supuesto, a mi presidente, Feijóo, por confiar en mí; a nuestro secretario general y a nuestra portavoz, por su brillante dirección; a Macarena, por estar siempre a nuestro lado; a todo mi grupo, y, en especial, a los andaluces y a los gaditanos por su constante defensa del interés común que tanta falta nos hace a todos los españoles. (Aplausos).

Como comprenderán, para un andaluz y gaditano como yo, es un inmenso honor que los andaluces me designen parlamentario andaluz y trabajar a las órdenes del mejor presidente que Andalucía puede tener, que no es otro que Juanma Moreno.

Muchas gracias. (Una señora diputada: ¡Muy bien!―Prolongados aplausos de las señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie.―Un señor diputado: ¡Bravo!).

Presidencia. Muchísimas gracias. Se suspende la sesión. Eran las cinco y cincuenta y seis minutos de la tarde. En el caso de las intervenciones realizadas en las lenguas españolas distintas del castellano que son también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos, el Diario de Sesiones refleja la interpretación al castellano y la transcripción de la intervención en dichas lenguas facilitadas por servicios de interpretación y transcripción. http://www.congreso.es D. L.: M-12.580/1961 CONGRESO DE LOS DIPUTADOS Edición electrónica preparada por la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado – http://boe.es Calle Floridablanca, s/n. 28071 Madrid Teléf.: 91 390 60 00