Ignacio Hoces Íñiguez
VoxDiputado.Página 117Vídeo
Muchas gracias, señor presidente. Hoy el Grupo Parlamentario VOX trae una iniciativa que parte de nuestra preocupación ante el gravísimo deterioro del sistema judicial. Señorías, la justicia atraviesa en España una crisis sin precedentes, una crisis de la independencia respecto del resto de los poderes del Estado, una crisis de eficacia y eficiencia por su extrema lentitud y una crisis de confianza pública. Los españoles están indignados. Ven al Gobierno presionar a un juez, degradar la fiscalía, colonizar instituciones e intentar que el Poder Judicial sea una simple prolongación de su proyecto político y, mientras esto ocurre, los juzgados se colapsan, los procedimientos se eternizan y los españoles tienen la sensación de que la ley no es igual para todos. Pero lo más grave es que estamos ante un proyecto político perfectamente orquestado y diseñado que consiste en debilitar cualquier institución o contrapoder que pueda incomodar al Gobierno del PSOE. Como todos los españoles saben, el Partido Popular y el Partido Socialista llevan décadas repartiéndose el órgano de gobierno de los jueces, es decir, el Consejo General del Poder Judicial, como si fuera un consejo de administración y, además, se lo reparten en los despachos. Su último despacho fue en Bruselas, bajo la tutela del excomisario de Justicia imputado Reynders. Unos y otros nombran a los suyos y luego comparecen ante los españoles fingiendo escandalizarse por un sistema que ellos mismos han construido durante décadas. (Aplausos). Pero lo más grave es que, cuando en junio del 2024 renovaron el órgano de gobierno de los jueces, el Consejo General del Poder Judicial, una de las partes, el Partido Popular, dijo que habían llegado a un compromiso con el Partido Socialista para que los vocales del turno judicial del Consejo General del Poder Judicial ya no fueran designados directamente por las Cámaras, sino que fueran designados directamente por y entre jueces y magistrados. Nosotros ya advertimos de este error, y el tiempo, por desgracia, nos ha vuelto a dar la razón, porque desde entonces el Partido Socialista y el Gobierno de España no han dejado de traer iniciativas legislativas para socavar más la independencia del Poder Judicial y la separación de poderes. Ahí tenemos la llamada ley Bolaños, la ley de ampliación y fortalecimiento de las carreras judicial y fiscal que, precisamente, supone un intento de colonización todavía más acusado. También tenemos ahí el Proyecto de Ley Orgánica de Enjuiciamiento Criminal, que concede a la Fiscalía la potestad de instruir procedimientos penales, cuando todo el mundo sabe que la Fiscalía depende de la fiscal general del Estado, que precisamente es nombrada directamente por el Gobierno. Todo esto está ocurriendo en una coyuntura, en un contexto, en el que familiares del presidente del Gobierno están siendo investigados y procesados por corrupción y también varios miembros del Gobierno.
A nosotros, señorías, no nos extraña absolutamente nada esta actitud del Partido Socialista porque sabemos perfectamente que para ellos el derecho es un instrumento para la transformación política y social de acuerdo con su visión ideológica. Esto es lo que muchos llaman el constructivismo jurídico o, como lo denominaba Luigi Ferrajoli, el uso alternativo del derecho, es decir, utilizar la ley para su sectaria visión ideológica. (Aplausos). Es una concepción revolucionaria y antidemocrática que viene de lejos, inspirada por Gramsci, y que entiende que, para la conquista efectiva del poder, es necesario colonizar todas las instituciones, desde la cultura a la educación y también la justicia. Por eso, cuando un juez, magistrado o fiscal actúa de forma diferente a lo que ellos quisieran, lanzan ataques, señalamientos y presiones políticas, y les da igual. Por eso, impulsan reformas para socavar más todavía la independencia del Poder Judicial y debilitar la acción popular, y les da igual. Por eso, salen en tromba todos a defender al fiscal general del Estado, que parecía más un militante del Partido Socialista que un defensor del interés público tutelado por la ley, y les da exactamente igual. Y por eso colocan de forma masiva a fiscales de sala de la Unión Progresista de Fiscales, a pesar de que esta asociación sea absolutamente minoritaria dentro del cuerpo de fiscales.
Mientras el Gobierno actúa así, mientras el Gobierno está preparando el argumentario ante el próximo escándalo de corrupción, los españoles sufren una justicia lenta y colapsada: miles de familias y autónomos están atrapados en procedimientos interminables mientras los juzgados se hunden por falta de medios humanos, materiales y tecnológicos. La justicia, señorías, no solamente consiste en que se dicten resoluciones justas, sino también en que esas resoluciones se dicten a tiempo. Por eso, nosotros volvemos otra vez más a insistir en que es necesario dotar al Poder Judicial de todos los medios humanos, materiales y tecnológicos para que se pueda hacer realidad el principio de la tutela judicial efectiva del artículo 24 de nuestro texto constitucional. Es necesario que los españoles tengan una justicia rápida, eficaz, accesible e independiente. Queremos que el autónomo no eche el cierre de su negocio esperando una resolución judicial y que ningún español tenga un pleito interminable con la Administración. Hoy los españoles sienten que entrar en un juzgado es entrar en un túnel sin final a la vista, y esta realidad se está agravando como consecuencia de la inmigración masiva y también por el proceso de regularización extraordinaria de este Gobierno, aumentando la conflictividad. La multiculturalidad que tanto ustedes predican se convierte siempre en multiconflictividad y multidelincuencia. (Aplausos).
Señorías del Grupo Socialista, siempre que se interpela al PSOE hay que hablar de corrupción, algo intrínseco y consustancial a su historia, una corrupción que nos causa náuseas y que condenamos de forma enérgica. Pero por muy grave que sea su corrupción económica, también nos lo parece el proceso de disolución institucional con la colonización de todas las instituciones, el proceso de disolución social con la inmigración masiva y la sustitución que ustedes quieren del pueblo español y la disolución, también, nacional como consecuencia de sus acuerdos, pactos y estrategias con partidos separatistas que quieren acabar con España y con la unidad nacional.
Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).