José Vicente Marí Bosó
Gracias, señor presidente. Señora Saiz, esto es inaguantable. Cada día el oprobio es mayor. Ustedes ya no tienen nada que ofrecer a los españoles más que un escándalo más grave hoy que el del día de ayer. El expresidente del Gobierno socialista, el señor Zapatero; hoy la imputación de la gerente del Partido Socialista; la imputación de más de nueve delitos, es que cada día el escándalo es más grave que el del día de ayer. (Aplausos). ¡Sean ustedes demócratas, váyanse a casa y ahorren a los españoles este bochorno! Y la interpelamos, señora Saiz, claro, en esta situación, esta mañana, como portavoz del Gobierno, en su tarea de explicar la acción ―o más bien diríamos la inacción― política e institucional de este Gobierno inviable y como responsable de la Seguridad Social de nuestro país. De su política fracasada de inmigraciones y del desastre de la regularización masiva, ya hablamos la semana pasada con su secretaria de Estado, basta decir ―porque es muy definitorio― que han convertido ustedes la inmigración en un problema cuando no era un problema. En 2018 la inmigración era la preocupación decimosexta de los españoles, hoy y desde hace años es la mayor preocupación de los españoles. Por tanto, han convertido la inmigración en un problema y ese es el mejor resumen de sus políticas migratorias equivocadas. Se puede acertar o no en las políticas, pero antes que eso es condición necesaria un Gobierno limpio. Se puede hacer mejor o peor en la solución de los problemas de los españoles, pero antes que eso hay que poder dedicarse a la solución de los problemas de los españoles. Y ustedes en este clima de corrupción generalizada solo tienen tiempo para dedicarse a defender 24/7 a todos sus corruptos. Es que no pueden gobernar, señoría.
Primero hace falta un Gobierno limpio. Y, en cambio, en estos ocho años el Gobierno ha sido y es, más bien, el epicentro del abuso de la información privilegiada. Ustedes han hecho del Gobierno el epicentro del mercadeo de las influencias en nuestro país, de tal forma que no es que haya que regular el lobismo con una ley, es que hay que devolver el Gobierno a la ley, señoría. (Aplausos). Es que hay que traer otra vez al Gobierno a la legalidad. El suyo es un Gobierno atravesado por la corrupción, de arriba abajo, donde quien paga, manda. Quien tiene poder, tiene influencia.
Aunque también es verdad que en la ciénaga de su corrupción de estos años ha habido y hay clases, hay niveles. Por un lado, está el nivel cutre de Ábalos, Koldo y compañía, y, por otro lado, el nivel de cuello blanco ―de cuello zafiro, diríamos (risas)― del presidente del Tribunal Económico Administrativo Central, del presidente de la SEPI, del expresidente del Gobierno, el señor Zapatero. Hay niveles y niveles, pero todas las corrupciones son aplaudidas, las de Ábalos y las de Zapatero. Hay niveles y niveles, pero la reacción de su Gobierno siempre es la misma, porque, además de aplaudir, hay un patrón de respuesta. Primero se niega todo, no sé de qué me habla, no he tenido relación con Plus Ultra, no conozco a ese señor. Luego, en cambio, se acaba admitiendo que se conoce y que se ha hablado, pero, acto seguido, se añade que nunca se había hablado de empresas. Lo dijo así la señora Armengol, cuando al final admitió que había hablado con el señor Koldo, pero que nunca habían hablado de empresas. Luego resultó que sí, porque le dio el contacto a su consejera de Sanidad para indicar las contrataciones. Y el señor Escrivá ha dicho lo mismo. Sí, he hablado con el señor Zapatero, pero no hemos hablado de empresas, hemos hablado del COVID. Y, finalmente, todas las empresas resultan favorecidas: Soluciones de Gestión, Megalab, las de la trama de hidrocarburos, Forestalia, Duro Felguera, Tubos Reunidos y Plus Ultra.
Además, estos años, señora Saiz, lamentablemente, han utilizado todo el entramado del Estado para su corrupción. No han dejado ni una institución sin manchar ni utilizar. El Tribunal Económico Administrativo Central y los negocios y mordidas del número tres de la señora María Jesús Montero. La SEPI y los negocios y mordidas de su presidente, nombrado por la señora María Jesús Montero. La Agencia Estatal de la Administración Tributaria y el jefe de gabinete de la señora María Jesús Montero, traficando con aplazamientos. Y la propia señora Montero, utilizando la Agencia Tributaria para filtrar datos fiscales de particulares. Ni una institución se salva. Las han manchado y utilizado todas. Y ahora resulta que la Seguridad Social también les ha servido.
En el proceso de concesión del rescate de Plus Ultra, presuntamente intermediado por el expresidente del Gobierno, señor Zapatero, como estamos comprobando, todo es sospechoso y fraudulento. Uno de los requisitos de elegibilidad para optar a los rescates públicos del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas ―pomposo nombre― era aportar certificados de inexistencia de deudas con la Seguridad Social a 31 de diciembre de 2019. Y resulta que el periplo de los certificados aportados por Plus Ultra demuestra una intención decidida de beneficiar a una empresa con problemas anteriores a la COVID, que no era solvente ni era estratégica. Las deudas con la Seguridad Social de Plus Ultra venían de 2017 y se aplazaron una vez ese año. El aplazamiento se concedió en diecinueve días. Se ampliaron las deudas y se volvieron a aplazar en abril de 2020. El aplazamiento se concedió en veintitrés días. Y la tercera vez se amplió la deuda, ascendiendo en total a 451 000 euros y se pidió nuevamente el aplazamiento en junio. Y, sin embargo, la resolución de este nuevo aplazamiento se demoró. Estaba pendiente la resolución de aplazamiento el 1 de septiembre, cuando la empresa presentó los papeles, y solo se concedió el aplazamiento, casualmente, después de la reunión del señor Zapatero con el señor Escrivá el 7 de septiembre. El aplazamiento se concedió el 5 de octubre, cuatro meses después de la solicitud. Y, casualmente, tras la reunión del señor Zapatero con el señor Escrivá, que ha dicho que solo hablaron de la COVID. Es decir, calcado al segundo paso de reacción del Partido Socialista ante la corrupción: hablamos, pero no de Plus Ultra, solo de la COVID. (Aplausos).
A este respecto, señora Saiz, ¿nos puede contestar a cuántas empresas se les conceden dos o más reconsideraciones de deudas el mismo año? ¿Puede decirnos por qué, mientras los aplazamientos se suelen conceder en tres o cuatro semanas, este último tardó cuatro meses? ¿Puede decirnos por qué el último aplazamiento concedido, aunque parece constituir una ampliación de deuda y reconsideración de la misma pactando nuevos plazos, se hizo bajo un nuevo número de expediente? ¿Tiene eso algo que ver con que no sea usual que se den dos reconsideraciones de deuda el mismo año? ¿Puede aclararnos todo esto?
A nosotros nos parece que nada en la tramitación del rescate de Plus Ultra es usual. Nada cumplía con los requisitos y, sin embargo, nuevamente hubo alfombra roja por recomendación e influencia. Se concedió una ayuda de 53 millones por el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas a una empresa que no era solvente desde mucho antes del COVID, con pérdidas desde su constitución, con graves problemas de caja, con serias dudas de si cumplía el principio de empresa en funcionamiento ―como puso de manifiesto Deloitte― y con cuentas presuntamente maquilladas para no incurrir en causa de disolución. Ustedes obviaron todo eso. Se concedió la ayuda a una empresa que no era estratégica, solo tenía una cuota de mercado del 0,03 %, con 47 000 pasajeros en 2020. Es decir, de estratégica en el sentido de ser vital para los intereses de nuestro país, pues nada de nada; ahora, estratégica para los intereses del sanchismo, pues parece ser que sí. (Aplausos). Además, es una empresa en la que las deudas no son deudas o desaparecen. La Agencia Tributaria tiene trabajo con las contingencias fiscales derivadas de préstamos participativos, y las deudas de la Seguridad Social nos las explicará usted esta mañana.
Además, sobre todo ello, era una empresa con deudas a la Seguridad Social aplazadas ―como máximo se pueden aplazar cinco años―, y resulta que, con la concesión del rescate, paga esas deudas a la Seguridad Social. Es decir, con el mismo dinero que le da el Estado paga las deudas a la Seguridad Social. Ya no hay deudas con la Seguridad Social, pero se las debe a la SEPI y el plazo se amplía mucho más porque va en el plazo del préstamo del rescate. ¿Dónde está la bolita, señora Saiz? Un gran pufo proveniente de su corrupción que provoca un gran perjuicio moral y económico a los españoles.
Todo eso no se produce si no está por medio el Consejo de Ministros del señor Sánchez plegándose a las influencias de los poderosos. Sabemos que en el nivel de corrupción cutre el nexo corruptor es Aldama y el corrompido es el señor Ábalos, y el nexo de la corrupción zafiro parece ser el señor Zapatero. ¿Y quiénes son los corrompidos, señora Saiz? Es lo que falta saber, y creo que es mejor que lo digan, porque se va a conocer igual.
Por tanto, señorías, señora Saiz, este cúmulo de despropósitos merece una explicación muy muy detallada y una revisión del rescate decidido por el Consejo de Ministros a Plus Ultra. ¿A qué esperan, señora Saiz? (Rumores).
España, señorías, merece un Gobierno limpio, un Gobierno que gobierne, una alternativa mucho mejor a la parálisis y la corrupción, que es lo único que ustedes y el señor Sánchez ofrecen ya a los españoles, parálisis y corrupción. El señor Sánchez no va a cambiar, no puede cambiar. Ha hecho todo este trayecto siendo el centro de la corrupción del Gobierno, del Partido Socialista y de su familia. Nos toca a nosotros dar a los españoles un Gobierno honesto, con un proyecto de regeneración democrática y de transformación económica para llevar a los españoles mayor progreso y bienestar. Así lo vamos a hacer, señora Saiz, no le quepa la menor duda.
Muchas gracias, señor presidente. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).