Javier Noriega Gómez
Buenas tardes, presidenta. Buenas tardes, señorías. Desde que Sánchez llegó al Gobierno, la vivienda ha pasado de ser el problema número dieciséis a constituir la principal preocupación de todos los españoles. La vivienda es su auténtica prioridad nacional. Pero un Gobierno que no entiende el problema de la vivienda es imposible que encuentre una solución. Y el problema de la vivienda es un problema de oferta. Necesitamos que se ponga más vivienda en el mercado. Sin embargo, cada año se construyen muchas menos viviendas de las que los españoles necesitan. Y si a esto unimos la huida de los españoles del mercado de alquiler, con la retirada de sus viviendas del mercado por la inseguridad jurídica que provoca este Gobierno, y la entrada ―no hay que obviarlo― de más de dos millones de personas en los últimos cuatro años, tenemos un déficit de construcción de viviendas que supera las cien mil viviendas al año. (Aplausos). Este es un dato irrebatible. Solo un aumento de la oferta provocará una bajada de los precios. Pero, desgraciadamente, las políticas del Gobierno van en una dirección contraria. Desde que Pedro Sánchez llegó a la Moncloa el incremento de los precios ha ascendido como un cohete: en la compraventa ha ascendido un 69 % y en el alquiler un 51 %. ¡A lo mejor este era el cohete al que se refería! La ley de vivienda de Pedro Sánchez, con su intervención de precios, ha sido un absoluto fracaso. No se puede decir otra cosa. (Aplausos). Hablemos, por ejemplo, de Barcelona. Desde el inicio de la legislatura los precios del alquiler en Barcelona han aumentado más de un 27 %. Hay muchas menos viviendas en el mercado y se firman muchos menos contratos de alquiler residencial. La gente prefiere cerrar su piso o venderlo, pero no alquilarlo. Y este es un dato espeluznante: por cada anuncio de piso de alquiler en Barcelona, hay 444 solicitudes de interesados. Esto es insostenible. Es imposible superar el casting para conseguir vivienda, señorías. Hagan caso a las Cortes Generales y a las iniciativas legislativas aprobadas por el Partido Popular en ambas Cámaras sobre la vivienda, y dejen de una vez su filibusterismo legislativo y el uso de estrategias de obstrucción, como prorrogar reiteradamente los plazos de enmiendas de ciertas proposiciones de ley para congelar sine die su tramitación legislativa. (Aplausos). Como bien saben y conocen, el Tribunal Constitucional español acaba de censurar de forma unánime en una reciente sentencia, de 14 de abril, esta práctica de la anterior Mesa del Congreso, al considerar que se vulneran de manera directa los derechos fundamentales de los diputados. No solo han fracasado estrepitosamente con su política de vivienda, impidiendo que el ciudadano español pueda emanciparse, sino que impiden que las soluciones propuestas por la mayoría del Parlamento puedan ponerse en marcha, y eso no es democrático. No me hablen de democracia plena, señorías del Grupo Socialista. ¡No presuman de ella! Dejen de insultar a la inteligencia de los ciudadanos españoles. Cumplan la Constitución y cumplan las sentencias del Tribunal Constitucional. (Aplausos). Señorías del Grupo Socialista, más vivienda, más facilidades y más seguridad jurídica: eso es lo que necesita España en el asunto de la vivienda. Se trata de poner más suelo en el mercado para construir más viviendas. Nosotros, el Grupo Popular, hemos propuesto un millón de viviendas en cuatro años. Y más facilidades, digo. Hay que reducir la burocracia y los plazos de construcción de diez a cuatro años e introducir el silencio positivo, hay que facilitar el crédito al promotor, hay que facilitar el acceso de los jóvenes a la vivienda a través de avales y de la exoneración de impuestos en los cuatro primeros años de vida laboral, hay que reducir el IVA en obra nueva y el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales en segunda mano en la compra de primera vivienda y bajar ambos al 4 %, hay que establecer un beneficio fiscal del 75 % en el IRPF para los propietarios de viviendas vacías durante el primer año en que la saquen al mercado, y, como decía, mayor seguridad jurídica, aprobar de una vez por todas la ley antiokupación, que ya fue aprobada en el Senado, pero congelada en el Congreso (aplausos), y hay que crear un fondo estatal de garantía de alquiler que opere como aval para los propietarios y así vuelva la vivienda al mercado de alquiler. Estas son solo algunas de las treinta medidas imprescindibles y que se encuentran contenidas en el Plan Integral de Vivienda del Partido Popular, dado que el PSOE y sus socios de Gobierno impiden que, tras su aprobación por el Congreso y el Senado, puedan ponerse en marcha. Si no quieren gobernar, convoquen elecciones generales y dejen que el nuevo Gobierno que elijan los ciudadanos españoles lo haga. (Aplausos).
Con motivo de la crisis sanitaria y la posterior pandemia causada por el COVID en el año 2019 y el encierro ilegal al que nos sometió el Gobierno, incluido el inconstitucional cierre del Congreso, ahora hemos conocido que algunos miembros del Gobierno de Sánchez utilizaban salvoconductos para desplazar por el territorio español a las prostitutas que contrataban con el dinero de todos los españoles para celebrar francachelas y orgías; mujeres a las que posteriormente colocaban en empresas públicas, por no hablar de las comisiones por la venta de mascarillas, aunque mejor dejemos trabajar a los jueces y que establezcan la responsabilidad que a cada uno corresponda. Y en ese contexto de la crisis sanitaria del que estoy hablando, entre las pocas cosas positivas que nos trajo la pandemia está el teletrabajo y, en el caso que ahora nos ocupa, la posibilidad de celebrar juntas de propietarios de forma telemática. En España se calcula que se celebran anualmente más de un millón y medio de reuniones de comunidades de propietarios, y bajo esta forma jurídica de propiedad no podemos olvidar que se está prestando servicios al 80 % de la población y que se gestionan recursos económicos equivalentes al 4 % del PIB.
Pues bien, en esa época y debido a las limitaciones impuestas por el COVID, se paralizó el funcionamiento de las comunidades de propietarios, no pudiendo celebrarse juntas por la laguna legal que presentaba la Ley de Propiedad Horizontal, de 1960, que omitía la posibilidad de desarrollar las reuniones de forma telemática. En un mundo que avanza digitalmente y cuando la Unión Europea ha establecido entre sus prioridades la digitalización de la sociedad, entendemos que resulta imprescindible facilitar la celebración de juntas de propietarios y la adopción de acuerdos por todos los medios posibles. En este sentido, la experiencia del tiempo que estuvo en vigor el Real Decreto Ley 8/2021 permitió constatar el éxito de la asistencia a las juntas de vecinos de modo no presencial, tal y como demuestra la experiencia y los datos que nos han facilitado los colegios de administradores de fincas. (El señor vicepresidente, Rodríguez Goméz de Celis, ocupa la Presidencia). Es un hecho irrebatible que las juntas telemáticas han multiplicado la presencia de los propietarios que no residen en el edificio y han permitido conciliar la vida profesional y la familiar de aquel trabajador al que le resultaba imposible asistir por incompatibilidad de horarios, de modo que ahora puede conectarse sin necesidad de realizar desplazamientos a través de su ordenador o, incluso, de su móvil.
Pero el Partido Popular también debe pensar en todo el mundo, y, sobre todo, en aquellas personas de edad avanzada que tienen dificultad con la tecnología y a las que la imposición de una junta cien por cien telemática impediría o dificultaría enormemente su participación, por lo que, para equilibrar ambos mundos, debemos optar por la celebración de juntas de propietarios físicas y virtuales a la vez. Es lo que se llama el modelo mixto o híbrido, ya que este formato suma lo mejor de ambos entornos, porque mantiene el acceso de los vecinos mayores en el portal o en el local donde se desarrolla la junta y además abre la posibilidad de participación a los propietarios ausentes o que se encuentren trabajando. Todas son ventajas.
Por ello, humildemente, pido el voto a los 350 diputados de esta Cámara para modificar el artículo 15.1 de la Ley de Propiedad Horizontal y establecer por ley que pueda asistirse a las juntas por videoconferencia si así lo ha aprobado previamente la junta de propietarios o lo tiene incluido en sus estatutos. La digitalización, señorías, no aleja al ciudadano, sino que democratiza las comunidades de vecinos, permitiendo una toma de decisiones más inclusiva y facilitando, en suma, que el propietario que trabaje o viva fuera pueda defender su propiedad con un solo clic.
Otro cambio legislativo —es el segundo propuesto por el Grupo Popular en esta iniciativa— es la modificación del artículo 9.1.h) de la Ley de Propiedad Horizontal con el fin de establecer legalmente la posibilidad de designar una dirección de correo electrónico a efectos de citaciones y notificaciones de la comunidad de propietarios. El beneficio de esta modificación legislativa es inmenso, señorías: mayor inmediatez y agilidad organizativa, con la recepción en tiempo real de la notificación, así como mayor seguridad jurídica y validez legal. Si el vecino facilita su correo electrónico, es fácil entender que ese será su domicilio preferente a efectos legales. Se acabaron las excusas de que la carta no me ha llegado o me han vandalizado el buzón, dotando a las comunidades de pruebas de envío automatizadas ante posibles impugnaciones de juntas y agilizando el paso previo para reclamar a vecinos morosos, evitando en su caso la siempre engorrosa y lenta publicación en el tablón de anuncios de la comunidad, ya que la notificación previa de la deuda por email con su correspondiente acuse de recibo digital será plenamente válida. Existen pequeñas comunidades de propietarios, señorías, en las que los impagos reiterados y dolosos de uno o de dos propietarios paralizan la vida de la comunidad e impiden realizar actuaciones absolutamente urgentes y necesarias para la marcha de esa comunidad, por lo que la agilización de la reclamación de las deudas es bienvenida no solo por los administradores de fincas, sino por los propietarios cumplidores y que se encuentran al día en el pago de sus cuotas ordinarias y derramas. Se lo indico como abogado con más de treinta años de ejercicio profesional: hay comunidades absolutamente paralizadas.
En tercer lugar, otra ventaja de introducir el email es el mayor ahorro para las arcas comunitarias. Eliminamos el correo postal, reducimos costes de papelería y puede destinarse ese dinero a mejoras del edificio.
Y, en cuarto y último lugar, una mayor sostenibilidad y accesibilidad, que no podemos despreciar. Tenemos que tender hacia una comunidad de residuos cero y lograr así reducir el impacto ambiental, al eliminar toneladas de papel innecesarias.
Defender la propiedad horizontal, señorías, es también modernizarla. No podemos seguir gestionando los edificios del siglo XXI con burocracia y métodos del siglo XIX. Permitir las notificaciones por correo electrónico no solo es una medida ecológica; es una medida de eficiencia económica para las familias, que ahorran costes inútiles, y, en suma, es una herramienta de justicia rápida contra los morosos, no se nos olvide. Digitalizar la comunidad es blindar la propiedad frente a la parálisis y el fraude.
En tercer y último lugar respecto a este proceso de digitalización, desde el Grupo Popular proponemos mediante de esta proposición de ley modificar el artículo 19.1 de la Ley de Propiedad Horizontal con el fin de legalizar el libro de actas digital y que tenga plena validez jurídica. No se trata de un capricho tecnológico, señorías, ya que es un escudo de eficiencia, reducción de burocracia, transparencia, trazabilidad total e inmunidad para los ciudadanos. Con la legalización del libro de actas digital se acaban los libros perdidos, se acaban las actas manipuladas a puerta cerrada y se acaban las trabas burocráticas para la consulta de las actas, dotando a la comunidad de una mayor seguridad jurídica al sincronizar la vida comunitaria con el registro de la propiedad.
Señorías, nuevamente les pido el voto para mejorar la vida de los ciudadanos. Esta iniciativa no merece tener ni un solo voto en contra. Demos paso a comunidades de propietarios donde la información sea más accesible.