Señor Torres, la hemeroteca mata su relato. En Valencia, su Gobierno dijo: Si necesitan más recursos, que los pidan. En cambio, en Canarias, ustedes se colocaron rápidamente el chalequillo y montaron una película de héroes de pacotilla para ir de salvadores del mundo; eso sí, tratando, al trancazo, al Gobierno canario y a los canarios; sin información, sin coordinación y, lo peor de todo, señor Torres, sin respeto alguno. Los vídeos en Granadilla les quedaron impecables, la verdad, con una banda sonora de película y todo; hasta casi nos creemos que estaban haciendo algo útil allí; pero no para Canarias ―eso ténganlo claro―, más bien para blanquear a Pedro Sánchez de manera internacional.
Su partido es siempre el primero en sacar beneficio de las desgracias. Abrió Canarias a la trama corrupta de Ábalos y Koldo, ¿y viene a darnos lecciones de humanidad usted, señor Torres? ¡Guárdame un cachorro! (Aplausos).
Afortunadamente, a su Gobierno le queda muy poco en Moncloa. Y en Canarias nadie volverá a darles poder. Serán ustedes recordados por ser el partido de las mascarillas, del show del hantavirus y del tito Berni. ¿Se acuerda, señor Torres, del tito Berni? Fue usted quien lo nombró en su Gobierno.
Señor Torres, de ministro canario solo le va quedando el acento ―espero que no lo pierda―, porque lealtad solo se la muestra a Pedro Sánchez; a los canarios y a nuestra tierra está claro que no. En cambio, el Partido Popular forma parte de un Gobierno que sí defiende a nuestra gente en las islas, y es lo que va a pasar cuando Alberto Núñez Feijóo llegue a la Moncloa. Porque, como dice Quevedo, las cosas buenas siempre llegan al golpito. Por eso, señor Torres, al golpito, aproveche, que a usted y a Sánchez ya le queda un fisquito.
Muchas gracias. (Aplausos).