Señoría del Grupo Popular, y también su socio de VOX, que veo que ni siquiera está en el hemiciclo, cuando estamos hablando de la vida… (El señor Flores Juberías se levanta de su escaño y realiza el gesto de una reverencia). ¡Ah!, está ahí. Entonces, a los dos. (Protestas). Sus intervenciones han rebosado hipocresía y cinismo (rumores), y ha habido una ausencia total de política exterior y de humanidad hacia un ciudadano español, se lo subrayo. (Aplausos). Si no fuera porque en estos momentos se está produciendo una gravísima violación de los derechos fundamentales de un español y porque puede estar en riesgo su integridad física, les diría que su intervención ha sido ridícula. Desgraciadamente, por la gravedad de lo que hoy estamos hablando aquí, me ha parecido escandalosa. (Rumores). Ustedes han venido hoy aquí, literalmente, a hablar de cualquier cosa menos de la defensa de un ciudadano español, y creo que para dos representantes de la soberanía del pueblo español no hay nada más importante en esta Cámara ni en este momento. (Aplausos.―Protestas). Así pues, vergüenza para ustedes dos y vergüenza para aquellos que les permiten hacer ese ejercicio hoy aquí.
No han condenado las acciones del Estado de Israel en ningún momento. Aceptan la detención ilegal de un ciudadano español en aguas internacionales. (El señor De Olano Vela: ¡Lo dices tú!). Y es que ni siquiera han tenido una palabra de aliento para él y para sus familiares y amigos. Por cierto ―y no es la primera vez―, ni una palabra de condena por parte de ninguno de los dos hacia la retención de un soldado español, que además es miembro de las fuerzas de Naciones Unidas. (Aplausos). Ni una palabra de apoyo de ninguno de los dos para la obra pía en Tierra Santa. Ni una palabra de condena por que el patriarca latino no haya podido celebrar en los Santos Lugares la tradicional misa de Domingo de Ramos. O por la agresión de la religiosa católica en Jerusalén. O por el bombardeo de un santuario cristiano en Líbano. (Aplausos). Pero ¿no se dan cuenta de que está en juego la convivencia en Oriente Medio, de que están en juego los derechos de un ciudadano español? Y vienen aquí a hablar, literalmente, de todo —era hasta difícil seguirles a ustedes dos en su discurso, porque no tenían ninguna coherencia ni ninguna conexión—, menos de lo más importante: de los derechos y de la integridad física de un ciudadano español, de la convivencia en Oriente Medio, de la defensa del derecho internacional.
Y, miren, me decían ustedes que por qué vengo hoy aquí a hablar de esto: porque me lo han pedido ustedes, los grupos parlamentarios, la Mesa del Congreso; me imagino que estarán ustedes también. Y al portavoz del Grupo Popular, que decía que por qué no he acudido a hablar de los detenidos en Guinea Ecuatorial: porque no me lo ha pedido usted. ¡No sea hipócrita! Ni usted ni nadie. Si no, vendría aquí a hablar de ellos. (Aplausos.― Rumores).
Aunque a usted le haga mucha gracia y le parezca muy jocoso, ayer sí estuve con sus familiares y abogados. (El señor De Olano Vela: ¡Tres meses después!). Y llevan veintitrés visitas consulares; cuatro conversaciones mías con el ministro de Asuntos Exteriores de Guinea Ecuatorial sobre este tema; visitas del embajador de España en varias ocasiones a las autoridades guineanas: las mismas intervenciones que para todos los detenidos españoles, cosa que, por cierto, cuando están ustedes en el Gobierno olvidan completamente. Los derechos de esos ciudadanos españoles nunca les han interesado. (Protestas). Por eso, tuve intervención constante sobre José María Basoa, Andrés Martínez y Rocío San Miguel y todos los demás españoles y binacionales en Venezuela. O hablé con el ministro de Asuntos Exteriores en Irán en numerosas ocasiones sobre Ana Baneira y sobre Santiago Sánchez hasta su liberación. También hablé con el ministro de Asuntos Exteriores de Israel sobre Juana Ruiz, a la que usted nunca menciona, tan ciudadana española como todos los demás. Pero, además, miles y miles de españoles han sido evacuados en situaciones muy difíciles por el Ministerio de Asuntos Exteriores mientras yo he sido ministro: desde Afganistán ―haciendo un hub logístico y también un hub moral en la base de Torrejón―, desde Ucrania, o los hispanos palestinos en Gaza, también la evacuación de Israel, los 13 000 españoles evacuados en las últimas semanas desde Oriente Medio. ¡Ni una sola evacuación por parte del Partido Popular cuando han estado ustedes en el Gobierno! Entonces, sinceramente, por favor, en la réplica suban a hablar de lo que hay que hablar y dejen de hacer el ridículo. (Aplausos).
Señorías del Grupo Popular, todos los españoles y todas las españolas saben perfectamente dónde estaría España en estos momentos si ustedes estuvieran en el Gobierno: exactamente igual que durante la guerra de Irak, al lado de los que perpetran una guerra ilegal y aceptando la conculcación de los derechos humanos. Y, además, es que ustedes lo ponen por escrito. Lean sus tuits. Se los leo yo: «Sí a la guerra de Irán». O lo que decía el señor Feijóo: «Por encima del derecho internacional están los derechos humanos», sin saber que son la misma cosa y que uno no puede existir sin lo otro. O cuando hablaba de las pérdidas civiles de origen palestino. ¿No pueden tener ya, por fin, después de tanto tiempo, ni una mínima palabra, aunque solo sea por humanidad, para las 75 000 víctimas palestinas en Gaza, por la catástrofe humanitaria que se está produciendo en estos momentos en Líbano, con un 20 % de la población desplazada? ¿De verdad ustedes creen que no están absolutamente incapacitados para gobernar un día España, cuando su portavoz dice, con todo el desahogo, que ella ha estado retenida por la Guardia Civil más tiempo que el que ha estado un soldado español, al que no hay que tocar ni un segundo por parte de las fuerzas de Israel? Por cierto, me gustaría saber por qué estuvo retenida por la Guardia Civil tanto tiempo su portavoz, porque, sinceramente, a mí no me ha retenido ni un solo minuto. (Aplausos).
Y, mire, siguen ustedes justificando una guerra ilegal. Es una guerra ilegal la que se está produciendo. Pero, además —si a ustedes la legalidad internacional no les importa—, es una guerra que está afectando a la subida de los precios del petróleo, de la energía, de los fertilizantes y de los alimentos, que afecta al bolsillo de todos los españoles. Por eso ha tenido que poner este Gobierno un escudo social de 5000 millones de euros. Y ustedes siguen. Ahí sigue el señor Feijóo, diciendo no sé qué del armamento nuclear. ¿Otra vez volvemos con las armas? ¿No se dan cuenta de que no hay una solución militar para la apertura del estrecho de Ormuz?
Y lo mismo nos dijeron cuando reconocimos al Estado de Palestina: que nos equivocábamos, que íbamos solos, cuando lo que hacemos es ser los primeros y liderar después un movimiento para la única solución que hay frente a esta situación, que es la de los dos Estados.
También nos criticaron cuando hablábamos de la financiación de UNRWA, que vamos a mantener, como recordaba el portavoz del Partido Socialista. Es fundamental para la vida de millones de palestinos, que necesitan la financiación de UNRWA tanto para la educación como para los alimentos.
Y, mire, no solo están aislados ustedes de la opinión mayoritaria —y a sí, en estos momentos de todos los Gobiernos de Europa, algunos de su color político, y mire lo que dice, por ejemplo, el canciller alemán al respecto—, están aislados de la inmensa mayoría del pueblo español, que, por justicia, por humanidad y por su propio interés, porque les está afectando económicamente una guerra sobre la que no han tenido nada que decir, están donde tienen que estar: del lado de la paz, del lado de la diplomacia, del lado del diálogo, del lado del rechazo a la guerra para resolver cualquier controversia.
Así pues, sinceramente, yo les diría que no frivolicen cuando se trata de la vida de un español. Si usted quiere que hable de los detenidos en Guinea Ecuatorial, no tengo ningún problema en hacerlo. No tiene más que pedírmelo, y yo vendré, muy gustoso, porque trabajo por ellos. Ayer se lo decía a sus familias y a sus abogados; eso que a usted le hace tanta gracia. (La señora presidenta ocupa la Presidencia).
Al portavoz de VOX le diría que no me ha traído ningún chófer: he venido andando. Prácticamente, siempre vengo andando al Congreso de los Diputados. El Ministerio de Asuntos Exteriores está cerca de aquí, hace buen día y Madrid es una ciudad maravillosa; se lo digo como madrileño. (Aplausos). Ahora bien, debo decir que, dentro de todo su cinismo e hipocresía ―que, lógicamente, comparten, puesto que son socios de Gobierno en las comunidades autónomas, de modo que cómo no lo van a compartir, si esa es la base de su programa electoral―, me ha impactado el desprecio que ha mostrado usted hoy, siendo diputado, frente al Parlamento y el parlamentarismo. ¿A usted le sorprende que se reúna? ¿Le ha molestado a usted tener que venir a ejercer el debate parlamentario y el debate democrático? Por cierto —lo siento mucho por los trabajadores y funcionarios del Congreso—, veo que usted les quiere dejar sin trabajo; no les encuentra ninguna función. Le parece extravagante que hoy se reúna aquí. Insisto, no soy yo el que ha pedido venir, pero acudo, muy gustoso, esta y las veces que haga falta; han sido la Mesa del Congreso y los grupos parlamentarios.
Y le digo lo mismo: ni una palabra de condena para Israel. Acepta usted con toda tranquilidad la detención ilegal en aguas internacionales y el traslado a otro país de un ciudadano español. ¡Menudo representante de la soberanía del pueblo español! Casi le diría: ¡Menudo patriotismo! ¡Van los españoles listos si algún día llegan ustedes al Gobierno de España! Ya veo que están incapacitados. (Aplausos).
Y sigo sin oírle a usted, igual que al Partido Popular, ni una palabra de defensa para nuestros soldados, que están defendiendo la paz y la legalidad internacional bajo bandera de las Naciones Unidas. Ni una palabra de defensa para las minorías cristianas. Por cierto, señoría, las más antiguas del mundo: la maronita, la melquita, la caldea, la armenia; le doy algunos ejemplos. ¿A usted le parece normal que el patriarca latino no haya podido celebrar misa de Domingo de Ramos en los Santos Lugares, como es tradicional? ¿A usted le parece normal que una monja francesa haya sido agredida? ¡Veo que se ríe! ¿Le hace gracia? A mí, ninguna gracia. Yo no me río de eso, en absoluto. Es la convivencia religiosa lo que está en juego. No es para reírse, señoría. (Aplausos).
Al portavoz de SUMAR le diré que estoy muy de acuerdo —igual que a la mayoría de los grupos que han intervenido y que han solicitado esta comparecencia— sobre lo que ha dicho. No hay ninguna duda, estamos hablando de un asalto en aguas internacionales, de una detención ilegal. Lo he dicho en mi intervención: los agentes israelíes no tienen, ni de cerca ni de lejos, la más mínima jurisdicción en las aguas en que se ha producido. Y se lo he dicho a mi colega israelí. ¿Qué es lo siguiente? ¿Venir a buscar a alguien a territorio nacional? ¿Dónde va a terminar este atropello al derecho internacional?
Y, desde luego, también estoy de acuerdo con usted en que nos jugamos lo que debería de ser evidente, los elementos más básicos del derecho internacional, del derecho humanitario, de lo que hace relaciones pacíficas y virtuosas entre Estados. Y le agradezco que usted lo haya dicho aquí, que lo haya reconocido: en estos momentos España es un faro de defensa del derecho internacional, de los derechos humanos, de las Naciones Unidas. Ayer tuve un encuentro con Francesca Albanese y me lo decía: No hay ningún Estado como el español en estos momentos.
Emitimos un comunicado conjunto entre España y Brasil ―bastantes de ustedes se han referido a nuestra posición―, que voy a leer, textualmente, porque creo que recoge perfectamente cuál es nuestra posición en estos momentos: «Los Gobiernos de España y de Brasil condenan en los términos más enérgicos el secuestro de dos de sus ciudadanos en aguas internacionales por parte del Gobierno de Israel». Ambos se encontraban a bordo de embarcaciones de la Flotilla Sumud, interceptadas por fuerzas israelíes en aguas internacionales, y no fueron liberados cuando se produjo la aprehensión de dichas naves ni tras el posterior desembarco de los pasajeros y tripulantes en la isla de Creta». Esta acción flagrantemente ilegal de las autoridades israelíes fuera de su jurisdicción constituye un atropello al derecho internacional, susceptible de ser invocado ante tribunales internacionales, y puede constituir un delito en nuestras respectivas jurisdicciones nacionales. Los Gobiernos de España y Brasil exigen al Gobierno de Israel el retorno inmediato de sus ciudadanos con plenas garantías de seguridad y que se facilite el acceso consular inmediato para su asistencia y protección.» Creo que es muy claro y coincide plenamente con muchas de las intervenciones que ustedes hoy han hecho.
Al portavoz de SUMAR le diré ―créame, usted lo sabe, a menudo hablo con miembros del Gobierno que son de su grupo parlamentario― que España está haciendo y es de lejos el Gobierno del mundo que más está haciendo en estos momentos por la legalidad internacional en Oriente Medio y por la existencia de un Estado palestino. Ahí está el decreto de embargo de armas y de prohibición del comercio con productos de los territorios ocupados, cómo participamos en esa denuncia sudafricana en la Corte Internacional de Justicia, cómo damos contribuciones voluntarias a la Corte Penal Internacional, cómo hemos solicitado ―el presidente del Gobierno lo ha hecho por carta ayer― el estatuto de bloqueo a esas sanciones tan injustas que se le están poniendo, nuestra financiación a UNRWA, 50 millones de euros en la última entrega de financiación a la Autoridad Nacional Palestina, a la que se está intentando asfixiar; en fin, solo por decirle algunas de las más importantes.
Respecto al portavoz de Esquerra —totalmente de acuerdo con usted—, no se está cumpliendo el alto el fuego. Las violaciones de este son sistemáticas. Es más, la gravedad, la catástrofe de lo que está ocurriendo en estos momentos en el Líbano y en Irán nos ha hecho olvidar que había una famosa fase 2 del plan de paz. Ya nadie sabe dónde está la fase 2 del plan de paz en Gaza. Está olvidándose hasta lo más mínimo.
La violencia de los colonos en Cisjordania sigue creciendo. Y, desde luego, como usted sabe, nosotros tenemos una lista de sancionados, de colonos violentos. Cualquiera que quiera malograr la solución de dos Estados irá a esa lista, al igual que hay dos ministros del Gobierno de Netanyahu en ella.
La pena de muerte para palestinos la hemos condenado. Rechazamos la pena de muerte, cualquier pena de muerte, y esta es especialmente odiosa porque es discriminatoria. Toda pena de muerte es odiosa; esta lo es doblemente.
La suspensión del Acuerdo de Asociación, como usted sabe, la está liderando España; no estamos solos, hay varios países. Yo estoy solicitando que aquellas partes que necesitan solo mayoría cualificada, se pasen a un voto. Creo que será clarificador ver lo que vota cada Estado. Como le decía al portavoz de SUMAR, el presidente del Gobierno ha solicitado por carta que se active el estatuto de bloqueo para los sancionados, tanto en relación con la Corte Penal Internacional como para Francesca Albanese.
Usted me preguntaba por la perspectiva cuando FINUL deje de actuar. Nosotros, desde luego, somos favorables, junto con muchos otros países de la Unión Europea ―yo lo he evocado en varias reuniones del Consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea―, a que haya una misión ―la Unión Europea debe de participar en ello― que siga a la misión de FINUL. La violencia que estamos viendo en estos momentos por parte de Israel en el Líbano, donde se da una orden ilegal de desplazamiento y una prohibición ilegal de vuelta a sus casas, hace impensable que FINUL pueda terminar y que no haya, como mínimo, una misión de observación que tenga, además, un mandato mayor. En ese sentido, estamos en conversaciones tanto con la Unión Europea como con Naciones Unidas en esa reflexión. No somos los únicos, pero le digo que esa es la posición en la que estamos.
A la portavoz de Junts le diría que estoy de acuerdo en relación con el Líbano y con lo que está ocurriendo. Es evidente que Israel está aplicando en estos momentos en el sur del Líbano la misma estrategia militar y la misma estrategia política que ha aplicado a Gaza, y es completamente inaceptable. Hablamos de un Estado soberano que tenía, y tiene, un Gobierno que estaba comprometido con la seguridad y la integridad territorial del Líbano, que quería desarmar a Hizbulá, y que, desde luego, en estos momentos es rehén, igual que el pueblo libanés, de una guerra ajena con la que no tiene absolutamente nada que ver, ni ha hecho nada para ello. Hizbulá no representa al pueblo libanés; lo representa su Gobierno. Y nosotros condenamos las acciones de Hizbulá.
Le diría, eso sí, que nosotros defendemos los derechos humanos en todos los países del mundo exactamente igual, sin ninguna diferencia. Pero también le diría que el caso de Saif no es solamente un caso de derechos humanos genérico; es un caso que atañe a un ciudadano español. Y eso le da una especificidad y hace que, como Gobierno ―y como el conjunto de todas las fuerzas políticas, aunque el Partido Popular y VOX se quieran desentender de un ciudadano español―, debamos redoblar los esfuerzos para conseguir su inmediata liberación. Está detenido ilegalmente. Cada día que pasa es un día más de detención ilegal.
Al portavoz de Bildu le agradezco sus palabras sobre la política exterior de España. Y le decía que coincidía, y lo vuelvo a reiterar, en que este no es un hecho aislado. El caso de Saif, por sí solo, sería un caso gravísimo, pero no es un hecho aislado, es evidente. Y no podemos garantizar que sea el último caso. Eso le da todavía mayor gravedad. Usted sabe todo lo que estamos haciendo, todo lo que está haciendo España, también por Palestina, también en Oriente Medio. Lo reconocen y lo aplauden todos los dirigentes palestinos. Mahmud Abás ha agradecido en numerosas ocasiones el apoyo de España a los derechos del pueblo palestino, a su libertad y a su independencia, y también el respeto a la legalidad internacional. Agradeció el reconocimiento del Estado palestino. El secretario general de las Naciones Unidas ha visto que la postura del Gobierno de España ha estado en primera línea en la defensa de los intereses del pueblo palestino y que él lo aprecia de forma muy positiva. El embajador palestino aquí, en España, decía ―y cito una de las muchas frases que ha dicho―: Gracias a España por estar en el lado correcto de la historia. Ha demostrado, con su presidente y autoridades, una gran capacidad de liderazgo a nivel mundial. Philippe Lazzarini, el anterior comisario general de la ONU para los refugiados palestinos en Oriente Próximo, ha agradecido a España la defensa inquebrantable del derecho internacional humanitario y la solidaridad del pueblo español con Palestina.
Pero España sola no lo puede hacer todo. No lo podemos hacer todo, pero, desde luego, sí lo estamos liderando. Y si observa lo que ocurrió con el reconocimiento del Estado palestino, con la financiación a la UNRWA o con el rechazo a la guerra ilegal en Irán, verá que hubo un momento en que desde el Partido Popular se nos acusaba de estar solos, porque en esa miopía que tienen en política exterior no se daban cuenta de que éramos los primeros, que no estábamos solos. Y muy rápidamente, en cuestión de días, empezó a ser la posición de la Unión Europea, y hoy en día es una posición abrumadoramente mayoritaria. Por lo tanto, lo que hacemos sí tiene un valor. Y en la Unión Europea lideramos el reconocimiento y estamos liderando la suspensión del Acuerdo de Asociación.
Estoy de acuerdo también en lo que ha dicho, y lo comentaba con la portavoz de Junts: lo que han hecho en Gaza, lo que han hecho en Palestina, lo están intentando hacer también en el Líbano. Israel tiene que entender, de una vez por todas, que la seguridad de sus ciudadanos ―Israel tiene derecho a la seguridad de sus ciudadanos; nosotros condenamos con toda contundencia el atentado terrorista de Hamás― nunca la va a alcanzar exclusivamente por medios militares. Ni Israel ni nadie. Los europeos lo sabemos muy bien: durante siglos nos hicimos la guerra e hicimos el proyecto europeo, la Unión Europea, para demostrar que lo que nos da la seguridad es la cooperación y no la confrontación. Israel tendrá que aceptar, tarde o temprano, que es un Estado en Oriente Medio, que es un Estado de Oriente Medio y que, por lo tanto, tiene que convivir con el resto de países, Estados y pueblos en Oriente Medio.
Al portavoz del PNV quiero decirle que hemos condenado con toda firmeza las acciones de Hamás y las acciones de Hizbulá, todas las violaciones de los derechos humanos y ejecuciones por parte de Irán, y, desde luego, ahí vamos a estar. Como les decía en mi intervención inicial, esta mañana he convocado al embajador iraní aquí, en Madrid, para trasladarle nuestro rechazo a la situación en la que se encuentra la Premio Nobel de la Paz y exigir su inmediata liberación. Y en lo único en lo que no estoy de acuerdo es en lo que usted decía que confundía a los españoles. Creo que los españoles diferencian perfectamente Hamás del pueblo palestino y son conscientes de que Hamás no es un interlocutor para la paz, de que no cree en la solución de dos Estados y de que, por lo tanto, no debe desempeñar ningún papel en el futuro de una Palestina independiente. La Autoridad Nacional Palestina es su legítimo representante.
Sobre la ayuda humanitaria, agradezco también al portavoz del PNV las palabras que ha tenido hacia la política exterior de España; le agradezco esas palabras y coincido sobre la situación humanitaria: es insoportable. La ayuda humanitaria que entra en la Franja no es que sea insuficiente; es que no hay una palabra que lo describa. Es una ayuda a cuentagotas, y esto es algo que ni siquiera lo refleja. Dos millones de palestinos ―niños, niñas, mujeres, ancianos y enfermos― viven en condiciones inhumanas de insalubridad y de hambruna. Esta crisis humanitaria, que España viene denunciando desde hace dos años, va a tener un impacto clarísimo en generaciones futuras de palestinos. Por eso, en estos dos años, España ha desembolsado 60 millones de euros para intentar paliar esa situación.
Al portavoz de Podemos le diría que he estado en contacto con su portavoz, la señora Belarra, desde el inicio, para ir intercambiando información y ver cómo podemos prestar la mejor ayuda a Saif. Contacté el mismo sábado con la alta representante, Kaja Kallas, para decirle que tiene que actuar conjuntamente. Y he visto unas declaraciones del portavoz de la comisión en la línea en la que se sitúa el Gobierno de España. Y sí, la situación en Ucrania y en Palestina es tratada exactamente igual desde la política exterior de España. Nosotros tenemos una política exterior coherente. A mí me gustaría, y así lo digo en el Consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, que hubiera también medidas hacia Israel mientras perdura esta situación. Veinte paquetes de sanciones por la guerra de Ucrania, totalmente justos, apoyados siempre por España. La guerra de agresión rusa a Ucrania es una guerra ilegal y tiene que cesar. Estaremos al lado de Ucrania tanto tiempo como haga falta, pero habría que establecer alguna medida para decirle a Israel que no puede relacionarse con la Unión Europea con total normalidad en esta situación. Por eso no vamos a cejar en solicitar la suspensión del acuerdo de asociación. España lo hace bilateralmente. Ahí están el embargo de armas, la prohibición de comercio con productos de los territorios ocupados, la prohibición de escalas a buques que tengan armamento con destino final a Israel o nuestra participación en los procesos en la Corte Internacional de Justicia.
Leía antes el portavoz de Bildu algunas de las cosas que nos dicen los líderes palestinos, los líderes árabes y el mundo entero. La semana pasada estaba en América Latina, en una gira por México y República Dominicana, y todos los países saludan esa valentía ―ellos mismos lo dicen― y esa coherencia de la política exterior de España en Oriente Medio.
Me hablaba de ruptura de las relaciones con Israel. No lo hacen los países árabes y no lo hace la Autoridad Palestina, no nos lo solicitan. Creemos en la solución de los dos Estados y para ello debemos tener una interlocución con Israel, aunque en estos momentos esté reducida al nivel de la encargada de negocios. Tampoco rompemos relaciones con la Rusia de Vladímir Putin, aunque lo condenamos con toda firmeza, porque seguimos creyendo en el diálogo. Como reflexión, y se lo digo con todo el cariño: créame, hacemos todo lo que está en nuestras manos y tomamos las mejores decisiones. No sean más palestinos que los palestinos, no sean más árabes que los árabes. Ellos saben que España está liderando un movimiento y que, al final, para que haya una solución de dos Estados tenemos que participar en ese tipo de política y en ese diálogo. Ahí está un líder muy cercano a ustedes, Jean‑Luc Mélenchon, que hace muy pocos días decía que si él fuera presidente de la República Francesa haría exactamente lo mismo que hace el Gobierno de Pedro Sánchez: apoyaría al Gobierno de Sánchez en España, suspendería el acuerdo de cooperación de la UE con Israel, como pide el Gobierno de Sánchez, y declararía un embargo de armas. Lo digo por un líder que es muy cercano a ustedes y que tiene posiciones muy similares.
Al portavoz del BNG quiero decirle que comparto su indignación totalmente. Usted ya se ha referido a mucho de lo que he dicho y hay mucha sintonía. Desde luego, nosotros no vamos a cejar hasta que el pueblo palestino tenga su propio Estado y hasta que ese derecho a tener un Estado se cumpla. Porque yo lo he dicho muchas veces: Israel tiene derecho a tener un Estado, a tener un Estado en paz y con seguridad, pero exactamente ese mismo derecho que tiene el pueblo de Israel lo tienen el pueblo palestino y el pueblo libanés. Por tanto, ahí es donde vamos a estar.
A la portavoz de Coalición Canaria, aunque no es el tema del debate, quiero decirle que entiendo la gravedad de la situación. Sobre las reuniones que se han producido hoy no le puedo decir gran cosa porque he estado en la Cámara y no tengo información, pero sé que esta mañana el presidente de Canarias se ha entrevistado con la ministra de Sanidad. Muy probablemente, a estas horas haya terminado o esté terminando el encuentro; por tanto, él va a tener información de primera mano. Sé que han estado en contacto telefónico la ministra de Sanidad y el presidente de Canarias. En esta ocasión yo no porque no se ha dirigido a mí, pero en muchas otras ocasiones que se ha dirigido a mí para temas que tocaban a Canarias, he hablado con él o hemos intercambiado mensajes. Yo le aseguro que todo lo que está haciendo el Gobierno de España se lleva a cabo en pleno cumplimiento del derecho internacional y de la más estricta humanidad.
Y sí, ayer hablé con el ministro de Asuntos Exteriores de los Países Bajos. Como sabe, tanto el barco como la compañía propietaria del barco son de los Países Bajos. Estuve hablando con él telefónicamente y también con las ministras de Asuntos Exteriores del Reino Unido y de Canadá y la cooperación es absoluta, eso es lo que me trasladaron. Hay contactos en estos momentos con todos los países que tienen ciudadanos dentro de ese barco para que las repatriaciones se produzcan con rapidez. Desde luego, en esos contactos directos que yo he tenido con mis homólogos de Países Bajos, Reino Unido o Canadá la disposición ha sido absoluta desde el primer momento para cooperar y que en esta situación, no deseada por nadie, todos trabajemos juntos. En esta ocasión no he estado en contacto directo con mi homólogo de Estados Unidos, pero las autoridades norteamericanas nos han hecho saber que están dispuestas a enviar un avión para repatriar a sus ciudadanos. En fin, a lo largo del día, y en cuanto salga de aquí, lo primero que voy a hacer es que mi equipo me actualice sobre las reuniones técnicas y seguiré al frente de todo eso en la parte que le toca al Ministerio de Asuntos Exteriores, aunque el grueso lo están llevando el Ministerio de Sanidad y el Ministerio del Interior con toda transparencia, sinceramente se lo digo, también hacia el presidente de Canarias.
Al portavoz de UPN le diré que para este Gobierno todos los españoles son iguales y que la vida de los asesinados por Hamás ―yo me entrevisté con sus familiares en varias ocasiones― es una pérdida que desde luego sentimos como propia, como no podía ser de otra manera. Son españoles y por eso las dos víctimas están reconocidas como víctimas del terrorismo.
En cuanto a los detenidos en Guinea Ecuatorial, para los que exijo su inmediata liberación, exactamente igual. Y en Venezuela creo que es evidente ―ahí está la actuación del Gobierno de España― que no solamente hemos condenado todas y cada una de las violaciones de los derechos humanos, sino que este es el Gobierno del mundo que más hace por el pueblo hermano de Venezuela. Ahí está la concesión de la nacionalidad española, hace muy pocos días, a un líder de la oposición, Leopoldo López. Así que, de verdad, no se sume a la hipocresía del Partido Popular y de VOX. (Aplausos).
A la portavoz de Compromís le digo que comparto su indignación y le agradezco también sus palabras hacia la política exterior de España. Y sí, lo estamos intentando hacer, muy en concreto en este caso, porque día tras día y hora tras hora se están conculcando los derechos de un ciudadano español y pueden estar en riesgo también su salud y su integridad física. Por eso ayer volvimos a convocar a la encargada de negocios de Israel cuando supimos que el recurso que habían planteado para su liberación no había tenido éxito y va a tener que permanecer detenido hasta el domingo. Como le digo, estamos manteniendo intercambios con el Gobierno de Brasil para impulsar acciones conjuntas. Nos encontramos en conversaciones permanentes, porque la acción diplomática es, desde luego, inmediata, y le aseguro que no cesará en ningún momento.
Y al portavoz del PSOE le agradezco su posicionamiento ―no lo dudaba, siempre ha sido así― en defensa del derecho internacional, de los derechos humanos y de la legalidad internacional. Y, lo más importante, que esté donde debe estar un grupo que forma parte del Gobierno de España y cuyo secretario general es presidente del Gobierno de España: al lado de los ciudadanos españoles y de los derechos de los ciudadanos españoles.
Espero que ningún grupo en la réplica olvide que están en juego los derechos y la integridad física de un ciudadano español.
Muchas gracias. (Aplausos).