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Sin adjetivos

Pleno del 7 de mayo de 2026

Solicitud de comparecencia urgente del Ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación ante el Pleno de la Cámara, para exponer las acciones y decisiones que adoptará su ministerio para proteger y asistir a los barcos y las personas que, con fines pacíficos y objetivos humanitarios, participan en la Global Sumud Flotilla rumbo a Gaza, la cual está siendo atacada ilegalmente y sus miembros secuestrados por el Estado de Israel, incumpliendo la legalidad internacional y la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

Comparecencia del Gobierno ante el Pleno.. Autor: Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu Grupo Parlamentario Republicano Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR Grupo Parlamentario Mixto. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 184.

Defensa y exterior

José Manuel Albares Bueno

GobiernoMinistro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.Página 3Vídeo

Gracias, presidenta.

Señorías, el asunto de esta comparecencia no es un hecho aislado, sino que se enmarca en la terrible situación en Oriente Medio y en un contexto global que nos exige y nos exigirá respuestas.

Estamos ante la mayor crisis del orden mundial de este siglo. La guerra en Irán, la violencia en Oriente Medio, en Palestina, en Líbano, se suman a la guerra de agresión rusa a Ucrania y a la violencia sin fin en Sudán. No son acontecimientos aislados, están conectados, y marcan el cuestionamiento de todo el sistema legal e institucional internacional, de las prácticas y los valores que dan sentido a ese sistema de paz y cooperación que llamamos el orden internacional. Y lo que se está decidiendo en estos mismos momentos en los que vamos a debatir es si queremos el orden de la paz o el caos de la guerra, la ley o el abuso, el diálogo o el enfrentamiento permanente y sin tregua. Por eso España no ha dudado ante esta situación, no lo han hecho nuestros ciudadanos y no lo hace la política exterior humanista de España. Hemos actuado con coherencia y con voz e identidad propia, no por oposición a nadie, sino por aquello en lo que creemos, porque son los valores de la inmensa mayoría de la sociedad española. Nuestra política exterior en estos momentos es reflejo y expresión de los mejores valores de nuestra sociedad, valores como la solidaridad, la defensa de la vida y la libertad o el compromiso humanista. En un mundo en el que el caos de la violencia y la guerra no conocen fronteras, el rechazo del caos y la guerra se expresa también en nuestra acción más allá de las fronteras. Ese es el compromiso de nuestra sociedad y ese es también el compromiso de la política exterior de España.

El asunto concreto que hoy nos trae aquí, la llamada Flotilla Sumud o Flotilla Gaza, es un reflejo de esa situación internacional en la que nos encontramos.

Señorías, el 12 de abril una nueva expedición de la Global Sumud Flotilla partió desde Barcelona con treinta y ocho barcos y con el objetivo de romper el bloqueo naval israelí sobre Gaza para abrir un corredor humanitario permanente. A las embarcaciones iniciales se le fueron sumando otras en diversos puertos, como Marsella, Ajaccio y Siracusa, llegando a Sicilia el 22 de abril y zarpando definitivamente el 26 de abril. En conjunto, la flotilla estaba compuesta por entre setenta y ochenta buques, con el acompañamiento del Arctic Sunrise de Greenpeace y el buque de rescate de Open Arms, con trescientas personas, en torno a cincuenta de ellos españoles.

El 29 de abril, cincuenta y cuatro embarcaciones se encontraban al oeste de la isla de Creta, en aguas internacionales, y allí fueron interceptadas por fuerzas israelíes a más de 600 millas náuticas de las costas de Israel, es decir, sin ninguna jurisdicción para ningún agente israelí. En cuanto se tuvo conocimiento de los hechos, se pusieron en marcha todas las alertas y mecanismos para poder atender a nuestros ciudadanos. (Rumores). Los teléfonos de emergencia de la Embajada de España en Atenas, de la Embajada de España en Tel Aviv y la unidad de crisis atendieron las llamadas de familiares y amigos. El mismo jueves 30 de abril enviamos por los canales diplomáticos a las autoridades israelíes… (Continúan los rumores.―Varios señores diputados chistan pidiendo silencio).

Presidencia. Cuando quiera, señor ministro.

José Manuel Albares Bueno

GobiernoMinistro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.Página 4

… la protesta rotunda por el abordaje en aguas internacionales, ilegal e inadmisible, de las embarcaciones y la retención de nuestros ciudadanos, dejando claro que estaban bajo nuestra protección diplomática y consular, y exigimos que se arbitraran las medidas necesarias para su inmediato regreso seguro a nuestro país. También convocamos a la encargada de negocios de Israel en Madrid para transmitirle directamente estos mensajes y les informo de que ayer la hemos vuelto a convocar para trasladarle lo inadmisible e inasumible de prolongar la detención de nuestros ciudadanos. Desde entonces hemos estado movilizados a todos los niveles por la seguridad y protección de nuestros conciudadanos.

Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores hemos permanecido en contacto con la representante designada por la flotilla desde el comienzo de su travesía para hacer seguimiento de la situación y para poder prestar toda la asistencia consular y diplomática necesaria. En la tarde del 30 de abril, el Ministerio de Asuntos Exteriores griego y las autoridades de Israel anunciaron que los integrantes de la flotilla serían desembarcados en la isla de Creta. Dicho desembarco, como saben, se produjo en la madrugada del viernes 1 de mayo. Inmediatamente di instrucciones a la embajada y a la cónsul en Atenas de desplazarse a Creta para esperar la llegada de los ciudadanos españoles afectados y prestarles toda la asistencia que pudieran requerir. Estos fueron trasladados desde una base naval en el este de la isla de Creta hasta el aeropuerto de Heraclión en autobuses fletados por las autoridades griegas. La mayor parte de los integrantes de la flotilla llegaron a principios de la tarde del viernes 1 de mayo al aeropuerto, donde fueron atendidos por la cónsul, que pudo hablar con ellos, verificar que estaban correctamente documentados y ofrecerles la oportuna asistencia consular.

Un segundo grupo fue trasladado al hospital de Sitia, y en ese grupo se encontraban cinco españoles. La cónsul de España, una vez atendido el grupo llegado al aeropuerto, se trasladó al hospital para visitar a los heridos. A su llegada estuvo con los dos españoles. La cónsul en Atenas estuvo en contacto constante con el que se encontraba herido, que tuvo que permanecer en el hospital, así como con sus familiares. La cónsul honoraria le visitó el 4 de mayo y le prestó asistencia con temas burocráticos. También le proporcionó ropa y productos de higiene. Y el martes 5 de mayo recibió el alta el último de nuestros ciudadanos.

Las autoridades israelíes decidieron, como saben, trasladar a dos integrantes de la flotilla: el ciudadano español Saif Abukeshek y el brasileño Thiago Ávila. Desde que se tuvo conocimiento del hecho, se han venido haciendo gestiones a todos los niveles para exigir su inmediata liberación. En paralelo, nuestro cónsul en Tel Aviv hizo gestiones con las autoridades israelíes para que le facilitaran el acceso a nuestro ciudadano, a su llegada a Israel, con el fin de prestarle la asistencia consular pertinente, como está haciendo.

Nuestra posición es clara ante la detención ilegal de Saif Abukeshek y su traslado a Israel: exigimos su inmediata liberación. Así lo hemos transmitido a las autoridades israelíes y yo, personalmente, a mi homólogo, el ministro de Asuntos Exteriores de Israel. Se trata de una acción contraria al derecho internacional, tras un abordaje en aguas internacionales, y debe ser inmediatamente puesto en libertad. El derecho internacional, incluido el derecho humanitario y el derecho del mar, que están siendo violados, deben ser respetados por todos, también por Israel. Es inaceptable que en aguas internacionales se aborden embarcaciones, que sus tripulantes sean retenidos y las embarcaciones inutilizadas sin respetar las normas internacionales más básicas. El viernes 1 de mayo emitimos, junto al Gobierno brasileño, un comunicado conjunto exactamente en ese sentido y les informo de que me estoy coordinando en todas las acciones con el ministro de Asuntos Exteriores de Brasil.

El sábado pasado, como saben, se produjo el desembarco de Saif Abukeshek en el puerto de Asdod y de ahí fue trasladado a Ascalón, donde nuestro cónsul en Tel Aviv se pudo entrevistar con él por primera vez. El domingo 3 de mayo Saif Abukeshek compareció ante el juez, quien extendió su detención por cuarenta y ocho horas. El cónsul de España en Tel Aviv estuvo presente durante la vista judicial. Este lunes, el cónsul de España en Tel Aviv realizó una nueva visita consular al detenido. El martes tuvo lugar una nueva comparecencia ante el juez, que ha extendido su detención por seis días. Ese mismo día, los abogados apelaron esa decisión en el Tribunal Superior en Beersheba. Dicha apelación se sustanció ayer miércoles, 6 de mayo, con resultado negativo, por lo que la detención se mantiene hasta el domingo 10 de mayo. El cónsul en Tel Aviv estuvo nuevamente presente en la vista y ya ha solicitado autorización para realizar una nueva visita consular hoy mismo.

Tanto la Embajada de España en Tel Aviv como la Dirección General de Españoles en el Exterior y de Asuntos Consulares han estado en contacto constante con la esposa del detenido desde el pasado 1 de mayo y yo me entrevisté personalmente con ella este martes en la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores. También he hablado en repetidas ocasiones con mi homólogo israelí y, como les decía, con mi homólogo de Brasil, con el que me estoy coordinando en las actuaciones, con el ministro de Asuntos Exteriores de Grecia y con la Alta Representante para la Política Exterior de la Unión Europea para trasladar claramente nuestra posición, y he solicitado a la alta representante que actúe conjuntamente conmigo en defensa de Saif, que es también, evidentemente, ciudadano europeo.

La flotilla es una iniciativa de carácter pacífico y humanitario. España ha reaccionado sin dudarlo, con toda claridad, con firmeza, ante esta vulneración del derecho internacional, igual que hemos hecho ante la catástrofe humanitaria en Gaza, ante la expansión de los asentamientos en Cisjordania, ante los ataques indiscriminados sobre civiles e infraestructura civil en Líbano, ante la guerra en Irán. Y, lamentablemente, la situación en Gaza sigue siendo horrible. Por eso exigimos que cesen las violaciones sistemáticas del frágil alto el fuego, que ponen en peligro las posibilidades de avanzar en el plan de paz.

España mantiene un firme compromiso humanitario con Palestina. Este esfuerzo se ha reforzado con cerca de 60 millones de euros de ayuda desde 2024. Y vamos a seguir apoyando a Gaza con ayuda humanitaria, como hemos hecho de forma continuada desde el inicio de la violencia. Al mismo tiempo, reiteramos la necesidad de respetar plenamente el alto el fuego alcanzado en octubre de 2025 como condición indispensable para proteger a la población civil, garantizar la seguridad regional y permitir una respuesta humanitaria efectiva. Seguiremos exigiendo a Israel que levante de una vez las restricciones al acceso humanitario y permita la entrada segura, rápida y sin obstáculos de ayuda, así como las evacuaciones médicas y la rotación del personal humanitario, especialmente en un contexto en el que la entrada de ayuda humanitaria sigue siendo muy inferior a las necesidades más básicas y urgentes y los precios de los productos básicos continúan siendo extremadamente elevados. También hemos exigido públicamente la reversión del proceso de desregistro de treinta y siete ONG internacionales, incluidas cinco ONG españolas, y estamos pendientes de la decisión final del Tribunal Supremo de Israel.

La actual crisis en Oriente Próximo, incluida la situación en el Líbano, no debe desviar la atención internacional de Gaza y Cisjordania también. Defendemos el papel central e insustituible de Naciones Unidas y de UNRWA en la respuesta humanitaria y condenamos cualquier medida que limite su mandato. En paralelo, tenemos que avanzar en la única solución política viable. El Gobierno de España seguirá defendiendo que el fin del conflicto exige definir un horizonte político, y este pasa necesariamente por la implementación de la solución de los dos Estados.

Señorías, ningún Gobierno del mundo ―ayer me lo recordaba Francesca Albanese en la reunión que tuve con ella― ha hecho más por Palestina que el actual Gobierno de España y vamos a seguir acompañando a la Autoridad Palestina y al pueblo palestino en su camino hacia la paz. (Aplausos). España va a seguir actuando como un actor comprometido, coherente y activo en defensa del multilateralismo, del sistema humanitario internacional y de una solución política al conflicto basada en la solución de los dos Estados. En este camino, el apoyo a la Autoridad Palestina es clave para garantizar un gobierno reforzado y legítimo, un gobierno que asuma sus plenas responsabilidades en Gaza, en Cisjordania y en Jerusalén Este, y que contribuya a implementar el plan de paz.

En el marco comunitario, España sigue defendiendo ante la Unión Europea que avancemos con una única voz. En coherencia con ese compromiso, en diciembre de 2024 y en mayo de 2025 remití sendas cartas a la alta representante solicitando medidas urgentes frente a la emergencia humanitaria y la hambruna en Gaza, así como ante los ataques injustificados contra la sede de la UNRWA, peticiones que he reiterado en todos y cada uno de los consejos de Asuntos Exteriores de la Unión Europea desde entonces. En esa línea, seguimos exigiendo la suspensión del acuerdo de asociación entre la Unión Europea e Israel mientras no cambie esta situación.

El 16 de junio de 2025, junto con otros ocho Estados miembros, enviamos una carta a la alta representante para pedir el cumplimiento de la Opinión Consultiva de la Corte Internacional de Justicia de 19 de julio de 2024, referida a las consecuencias jurídicas derivadas de las políticas y prácticas de Israel en el territorio palestino ocupado, incluida, por supuesto, Jerusalén Este. Solicitamos entonces un calendario claro en los grupos de trabajo para asegurar el pleno cumplimiento de la opinión consultiva y también pedimos revisar en qué medida los acuerdos vigentes de la Unión Europea con Israel en aquel momento cumplían con dicha opinión. Como respuesta a esa petición de España, junto con ocho Estados miembros, la Comisión presentó en septiembre de 2025 un borrador de Decisión del Consejo relativo a la suspensión de determinadas disposiciones comerciales del acuerdo de asociación entre la Unión Europea e Israel, que entonces no tuvo el apoyo suficiente en el Consejo. Desde entonces, en cada Consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea he reiterado la necesidad de someter esta cuestión de nuevo a la consideración del Consejo y pasar, si fuera necesario, a un voto para analizar si existe mayoría cualificada entre los Veintisiete y mantener sobre la mesa plenamente vigentes las opciones de medidas propuestas por la Comisión hacia Israel, a fin de responder a la urgencia de la situación humanitaria y al creciente consenso internacional en favor de una actuación decidida de la Unión Europea.

El pasado 17 de abril, en esa misma línea, trasladé, con mis homólogas irlandesa y eslovena, una carta a la alta representante Kaja Kallas pidiendo la revisión del acuerdo de asociación con Israel a la vista de las reiteradas violaciones de los derechos humanos, del derecho internacional y del derecho internacional humanitario. Vamos a seguir trabajando en el seno de la Unión para que su acción exterior sea coherente, creíble, fiel a los valores europeos, y para que contribuya de manera efectiva a la protección de la población civil, a la defensa de la legalidad internacional y, sobre todo, a una paz justa y duradera en la región.

Rechazamos igualmente las violaciones y las restricciones al statu quo de los santos lugares en Jerusalén, como las que sufrió el patriarca latino cuando se le impidió celebrar la misa de Domingo de Ramos o la agresión a una religiosa católica europea en Jerusalén recientemente, que deben ser investigados hasta sus últimas consecuencias por Israel. (Aplausos). Este deterioro del respeto del statu quo de los santos lugares lo condenamos también con firmeza, exactamente igual que condenamos toda forma de antisemitismo. El Gobierno de Israel tiene que garantizar el derecho fundamental a la libertad de culto de cristianos y musulmanes, respetando siempre y en todo caso el statu quo de Jerusalén y Belén, así como prevenir estos ataques violentos contrarios a la diversidad y a la convivencia secular de la ciudad de Jerusalén y en Oriente Medio, donde se encuentran las iglesias más antiguas de la cristiandad, como las maronitas, las melkitas, las asirias, las caldeas o las armenias, entre otras. El reciente bombardeo de un convento cristiano en el sur del Líbano también nos recuerda el peligro de que se rompa la convivencia en la región.

Quiero recordar que la presencia diplomática de España en Jerusalén tiene mucho que ver con las comunidades cristianas. Se remonta a 1853, siendo uno de los ocho Estados que cuentan en la actualidad con un consulado general en la ciudad, creado con carácter previo a la creación del Estado de Israel, y que ha funcionado ininterrumpidamente desde entonces. Se ocupa, por supuesto, como todos los consulados de España en el mundo, de atender a los españoles en toda su demarcación, incluidos los españoles residentes en el territorio palestino ocupado, pero se ocupa también de la labor de la Obra Pía en Tierra Santa, una entidad estatal de derecho público, sin fines de lucro, adscrita al ministerio que dirijo. Entre sus fines se encuentran conservar y gestionar su patrimonio, promover el estudio de la historia de la presencia española en los pueblos del Mediterráneo y Oriente Medio y, muy especialmente, coadyuvar a la labor humanitaria y educativa entre las poblaciones más vulnerables y necesitadas de la región. Esa labor también tiene que ser respetada por Israel y yo espero que hoy aquí todos la apoyen. (Aplausos). Y quiero ser muy claro: el Gobierno de España va a mantener su denuncia activa de todas las violaciones que se sigan produciendo. Israel tiene que cumplir con sus obligaciones y exigimos la rendición de cuentas para aquellos individuos cuyas acciones supongan una violación de derecho. El Gobierno de España va a seguir defendiendo la jurisdicción de las instancias jurídicas internacionales y el acatamiento de las decisiones dictadas por estas, también por Israel.

Seguimos también con extrema preocupación la terrible situación en el Líbano, con más de un millón de desplazados forzosos, cerca del 20 % de su población. La situación humanitaria es catastrófica. Por eso la semana pasada enviamos a través de AECID más de 33 000 kits de primera necesidad, destinados a cubrir las necesidades básicas de 55 000 personas. Esta contribución se enmarca en la ayuda extraordinaria de 9 millones de euros que anuncié en marzo para paliar la grave emergencia humanitaria que atraviesa el Líbano. El pueblo libanés y el Gobierno del Líbano se enfrentan a una guerra que no han elegido, a la que se han visto arrastrados en contra de su voluntad y que solo trae más sufrimiento e inestabilidad para toda la región. El alto el fuego debe respetarse plenamente para dar una oportunidad a las negociaciones directas, que son, en última instancia, la única vía real para garantizar la estabilidad y seguridad del Líbano y de Israel. La soberanía e integridad territorial del Líbano debe respetarse y España exige a todas las partes que así sea.

Nuestro compromiso con la estabilidad del Líbano, con su soberanía, con su integridad territorial, es firme. Nuestros soldados españoles se han desplegado en FINUL de manera ininterrumpida desde 2006 y su seguridad es prioridad absoluta de este Gobierno. Los ataques contra las fuerzas de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas son inaceptables y deben cesar inmediatamente. El Gobierno de España ha expresado, y lo vuelvo a hacer yo aquí, su absoluta condena por esos ataques y la solidaridad por la muerte de cinco soldados de FINUL en las últimas semanas, así como por la retención de un soldado español por parte de las fuerzas israelíes. Lo dije entonces y lo reitero hoy: a los españoles, a los soldados españoles no se les toca nunca, se les respeta siempre. (Aplausos). Seguiremos trabajando junto a los socios europeos y de la región para apoyar la estabilidad en el Líbano y las medidas adoptadas por el Gobierno libanés para restaurar el monopolio estatal del uso de la fuerza y desarmar a Hizbulá, cuyos ataques condenamos. Por eso destinamos 10 millones de euros a través del PNUD para apoyar a las Fuerzas Armadas Libanesas, y seguiremos trabajando en el ámbito europeo y de Naciones Unidas para valorar todas las opciones que se pongan sobre la mesa para el escenario que se abre una vez se retire definitivamente FINUL.

España seguirá reclamando la defensa del derecho internacional. Es la única solución posible si queremos seguir apostando por la paz en lugar de la guerra y la destrucción; por la justicia en lugar de la impunidad; por la dignidad en lugar de las catástrofes humanitarias y la violencia. Hemos mantenido también una posición de rechazo total a la guerra en Irán, una guerra impuesta, impuesta también a los países del Golfo, pasando por Irak y por Líbano hasta la mayoría de los países de la comunidad internacional que sufrimos los efectos provocados por un conflicto unilateral y muy particularmente por el cierre del estrecho de Ormuz. Exigimos respeto pleno al derecho internacional y por eso hemos condenado los ataques injustificados e indiscriminados, también de Irán, contra los países del Golfo y contra Jordania. Pedimos también pleno respeto a la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz y trabajamos con los socios europeos y regionales para exigir el cumplimiento del derecho del mar. Reiteramos también la exigencia constante de que se respeten los derechos humanos del pueblo iraní, especialmente los de las mujeres. Hemos apoyado las sanciones en el ámbito europeo por las violaciones de derechos humanos, hemos condenado la brutal represión ejercida por las autoridades iraníes contra su población, incluido el aumento de ejecuciones de la pena capital, y vamos a seguir alzando nuestra voz contra cualquier violación grave por parte del régimen iraní. (Aplausos).

Sigo con especial preocupación la situación de la Premio Nobel de la Paz, Narges Mohammadi, gran defensora de los derechos de las mujeres en Irán, que se encuentra en estos mismos momentos, señorías ―y quiero llamar la atención de todos ustedes sobre ello―, en críticas condiciones de salud tras el empeoramiento de su estado en la cárcel. Es imprescindible que reciba la atención médica necesaria, pero sobre todo exigimos a las autoridades iraníes su inmediata liberación. Por eso, les informo que esta mañana hemos convocado al embajador de Irán en Madrid para trasladarle exactamente esto. (Aplausos).

Ante una guerra unilateral que arrasa la región y que amenaza directamente a la economía global, no podemos aceptar que el uso de la fuerza se imponga como medio para resolver diferencias. Por eso, pedimos pleno respeto al alto el fuego, apoyamos las negociaciones en curso, impulsamos la mediación de Pakistán y de otros socios mediadores. No existe solución ni alternativa militar a una solución diplomática y política que resuelva todas las cuestiones pendientes con Irán. Simultáneamente, llamamos a todas las partes a que sepan aprovechar la oportunidad de las negociaciones para avanzar hacia una solución política, sostenible, duradera.

Estamos viendo el impacto que tiene esta guerra en los mercados globales desde el inicio del conflicto. Las economías del mundo entero están experimentando un efecto inflacionista. Los precios de la energía son en estos momentos la principal correa de transmisión de inflación. El barril Brent cotiza ya esta semana a un precio un 40 % superior al inicio del conflicto. El contexto general refuerza el riesgo de disrupciones prolongadas en la oferta, con pérdidas acumuladas de más de mil millones de barriles. En el medio plazo ello puede generar, si no se encuentra una solución, un impacto al alza de los precios de los productos asociados al petróleo. La economía española está en una posición más favorable que las de su entorno para absorber el shock de oferta energética. Con los datos de abril, España y Portugal, que compartimos el mismo mercado energético ibérico, tenemos el menor precio medio eléctrico en el mercado mayorista: un 30 % por debajo del francés, un 125 % por debajo del alemán y un 220 % por debajo del italiano. Esto se debe a nuestra menor exposición directa a proveedores de Oriente Medio, pero también al avance en nuestra eficiencia energética y, sobre todo, a la mayor presencia de energías renovables en la península ibérica. En cuanto al combustible para automoción, el precio medio del gasóleo de automoción en España es el cuarto más económico de toda la Unión Europea y, en gasolinas, España es la tercera economía de la Unión Europea con el menor precio medio de gasolina. El suministro de gas a España por Argelia, un socio y amigo de España, a donde viajé hace muy pocas semanas, supone prácticamente un tercio del total y garantiza una menor exposición al gas natural licuado, que está sufriendo en estos momentos ese bloqueo. Un 20 % del comercio mundial de gas licuado se comercializa por metanero precisamente a través del estrecho de Ormuz. Por tanto, menor impacto en España que en otros países, pero un clarísimo impacto mundial de esta guerra unilateral. Si el cierre de Ormuz persiste, señorías, habrá un impacto derivado de la escasez de determinadas materias primas. El conflicto en Oriente Próximo introduce, en todo caso, un elevadísimo grado de incertidumbre e inseguridad en nuestras economías y también en nuestras sociedades y entre nuestros ciudadanos, que no debe de continuar.

Señorías, España defiende una política exterior basada en principios y valores, cuyo eje central es el respeto del derecho internacional y del derecho internacional humanitario, de los principios de la Carta de las Naciones Unidas. Desde esta convicción, he reiterado de forma constante, en todos los foros, muy especialmente en la Unión Europea, que el cumplimiento del derecho internacional debe de guiar siempre nuestra acción exterior, en particular, ante la dramática situación en Oriente Medio. Pero los hechos a los que dedicamos esta comparecencia, desde la flotilla hasta Irán, Líbano, Gaza, tienen que ver y mucho con lo que está ocurriendo también en Ucrania, en Sudán, en Groenlandia, en Cuba. Todo está conectado con todo. En cada uno de esos lugares, desde Oriente Medio hasta América Latina, se decide no solo el destino de cada uno de esos países, sino también el de toda la humanidad. Se decide si nuestro futuro será el de la paz, la justicia y la libertad, o el de la violencia, el abuso y la arbitrariedad; y entre esas alternativas no se puede dudar. La política exterior de España escoge democracia, ley, derechos, diálogo, valores humanistas y paz. Ante quienes quieren volver a la confrontación, estamos con la cooperación porque siempre es más poderosa. Creemos y trabajamos por un futuro no de unos contra otros, ni de unos frente a otros, sino por el bienestar conjunto de todos. La confianza de saber que somos más, más países, más personas en todo el planeta, que queremos seguir en la vía del diálogo, el multilateralismo, los derechos humanos y la paz también nos guía. La confianza de saber que compartimos valores y compromisos en una Unión Europea que ya es una gran potencia económica y que tiene que ser, en este contexto más que nunca, una potencia política soberana e independiente en defensa de la paz, de la democracia y de sus propios valores europeos.

Este no es tiempo para el cinismo, no es tiempo tampoco para el fatalismo, es tiempo para la determinación, para el compromiso, para la acción. Esa es mi convicción y esa es la guía de una política exterior profundamente humanista, como la que tiene España en estos momentos.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor ministro. A continuación, intervendrán los representantes de los grupos parlamentarios. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Floriano Corrales.

Carlos Javier Floriano Corrales

PPDiputado.Página 9Vídeo

Señora presidenta, señorías, el Grupo Parlamentario Popular queremos que nuestras primeras palabras dejen claro dos asuntos que conviene no confundir. El primero es la defensa de los ciudadanos españoles en el exterior y el segundo es el uso partidista, interesado y oportunista que este Gobierno hace de esa defensa, y la intervención del señor ministro hoy no ha dejado ningún lugar a dudas. (Aplausos).

Empiezo por lo esencial. Todo ciudadano español, sin excepción, merece la protección de su país; siempre, en cualquier lugar del mundo, con independencia de sus ideas o de las circunstancias en las que se encuentre, y eso incluye al ciudadano español que se encuentra en este momento en Israel. Por tanto, exigimos que el Gobierno actúe con diligencia, que garantice la asistencia consular, que vele por sus derechos y que trabaje para resolver esta situación cuanto antes. Pero, dicho esto, señorías, lo que hoy debatimos no es solo la actuación exterior, sino la credibilidad de este Gobierno cuando decide actuar y cuando decide no actuar. ¿Dónde ha estado su comparecencia en el caso de los dos españoles que se encuentran injustamente encarcelados en Guinea Ecuatorial en condiciones de incomunicación inhumana? (Aplausos.―El señor De Olano Vela: ¡Muy bien!). Es una situación denunciada por el Parlamento Europeo y que llevó a que la madre de uno de ellos se pusiera en huelga de hambre el 15 de abril, quince meses después de su detención, hasta ayer que, curiosamente, usted ―ayer, curiosamente usted― se dignó a recibirla. (Un señor diputado: ¡Qué vergüenza!). Más claro, señor ministro, ¿por qué no ha comparecido para explicar las acciones de la brutal situación que padecen Javier Marañón y David Rodríguez? ¿No son tan españoles como el caso por el que usted comparece hoy? ¿Son de peor condición y no merecen esta respuesta institucional? ¿Qué explicación puede dar a esta situación diferente? Según explicó el otro día en televisión, el cónsul de Tel Aviv ha ido todos los días a visitar a Saif y a interesarse por el reconocimiento médico que se realiza a diario. ¿Está haciendo lo mismo con Javier y David? Ya le digo yo que no. El otro día pedía pruebas al Gobierno israelí del delito que se le acusa o la liberación de Saif. ¿Por qué no ha hecho lo mismo en el caso de estos dos ciudadanos españoles? Difícil de explicar. (Una señora diputada: ¡Muy bien!). Pero este no es un caso aislado. ¿Dónde está la urgencia, la contundencia y una convocatoria extraordinaria del Congreso cuando ciudadanos españoles han sido detenidos en Venezuela? (Aplausos). Les recuerdo el caso de José María Basoa o de Andrés Martínez, que estuvieron más de cuatrocientos días en una de las peores prisiones del sistema penitenciario venezolano. Podemos referirnos también al caso de Rocío San Miguel o del periodista canario Miguel Moreno, encerrados en circunstancias similares. Pero en ninguno de estos casos ha habido convocatoria de sesiones extraordinarias en el Congreso ni comparecencias monográficas. ¿Por qué no hay comparecencias con urgencia cuando los ciudadanos españoles eran detenidos en Venezuela, en Cuba, en Guinea Ecuatorial o en Iran y todo se lleva con ―abro comillas, porque son sus palabras― «gestiones diplomáticas discretas de las que conviene, Carlos, ni hablar ni preguntar públicamente», y hoy no hay ningún problema? (El señor Pérez López: ¡Anda!―Aplausos). Hoy no hay ningún problema. Hoy se comparece aquí públicamente, se dan ruedas de prensa, no hay ningún problema.

Señorías, no se puede mirar hacia otro lado ante dictaduras despreciables como la venezolana y al mismo tiempo pretender dar lecciones en otros escenarios. Es inexplicable su relación con el régimen venezolano antes y ahora. El Gobierno no puede acoger a la entonces vicepresidenta en Barajas sabiendo que se está actuando contra las sanciones impuestas por la Unión Europea, ni puede seguir apareciendo como cómplice de la dictadura venezolana pidiendo eliminar sanciones y callado ante la presencia de presos políticos cuya liberación tiene que ser inmediata e incondicional, y no se justifica la petición de que se retiren las sanciones para garantizar la presencia de Delcy Rodríguez en la cumbre iberoamericana, porque su asistencia es un desprecio a las víctimas y a los que arriesgan la vida por la libertad y la democracia en Venezuela, liderados por María Corina Machado. (Aplausos). Delcy Rodríguez representa lo peor de la dictadura venezolana, que ha asesinado, torturado, robado y forzado al exilio a millones de venezolanos. Delcy no puede formar parte del futuro de Venezuela, porque la democracia exige esperanza y, por eso, es urgente establecer un calendario electoral concreto para dar la palabra lo antes posible a los venezolanos. ¿Qué les pasa con Venezuela? ¿Petróleo venezolano que entraba en la Unión Europea vía Santo Domingo y Gibraltar sin poder hacerlo por estar sometido a sanciones? ¿Financiación ilegal? Hoy son solo sospechas e investigaciones, pero los españoles acabaremos sabiendo la verdad. Cuando la travesía de la flotilla fue intervenida no dudó en repatriar de forma urgente a los activistas nacionales cubriendo todos sus gastos. Sin embargo, cabe la pregunta de por qué no lo hizo con la valenciana Ángela Agudo, que tuvo que recurrir incluso al crowdfunding para poder regresar. En una escueta respuesta parlamentaria me ha dicho que se lo impide la norma que usted mismo se ha dictado, pero no ha enviado el informe del Consejo de Estado sobre esta resolución. En cualquier caso, señor ministro, ¿cuánto ha costado la repatriación de los miembros de la flotilla? Porque no se entiende que de esto tengamos que enterarnos a través del Consejo de Transparencia. Dígame cuánto es. No me diga, además, que se trata de una situación de vulnerabilidad, porque yo no me creo que Ada Colau esté en una situación de vulnerabilidad. (Risas.―Aplausos). Ella dejó más vulnerables en Barcelona, pero no me creo que esté en una situación de vulnerabilidad. (Aplausos).

En este contexto, la pregunta inevitable es, ¿por qué se trae hoy este caso aquí y otros no se han traído? Y la respuesta ―y si no militasen en la hipocresía, sino movidos por un mínimo de honestidad intelectual, estarían hasta de acuerdo conmigo― es que este Gobierno no actúa por principios, por mucho que usted se empeñe; lo hace exclusivamente por conveniencia política, y ahora conviene agitar la bandera palestina para intentar sacar unos votos de cara a las elecciones andaluzas. Eso es grave siempre, pero especialmente grave cuando hablamos de derechos humanos y de política exterior, que bajo su mano ha dejado de ser una política de Estado para convertirse en un instrumento de agitación ideológica y de cálculo electoral. El compromiso del Gobierno con los derechos humanos es tanto como el rédito electoral que le otorguen en las elecciones más próximas. Hoy estamos en esta comparecencia urgente porque estamos en un escenario electoral, como se hizo con el reconocimiento del Estado palestino poco antes de las elecciones europeas. Cómo se hace, cómo culmina, eso da igual, porque lo único importante es el titular.

Señorías, en este contexto no podemos olvidar a qué se debe tanta sobreactuación internacional. Con uno de los números dos en la cárcel y el otro a la espera de juicio, con la mujer del presidente del Gobierno investigada por cuatro delitos, con su hermano a la espera del juicio, sin presentar presupuestos en toda la legislatura, con una incapacidad manifiesta para abordar el problema de la vivienda y con una regularización con la que están en desacuerdo dos de cada tres españoles, es evidente que Sánchez no quiere enfrentarse al PP de Feijóo y prefiere convertirse en el líder mundial de la izquierda a costa de ser vasallo de China y el caballo de Troya en la Unión Europea y en la OTAN. (Aplausos.―La señora Montesinos de Miguel: ¡Bravo!). Prefiere otro terreno de juego, y para eso está dispuesto a convertirse en el líder de Putin, que vinieron a abrazarlo en Barcelona. Pero, señorías, la política exterior no puede estar al servicio de estrategias electorales del presidente del Gobierno, y tampoco se puede aceptar el ejercicio de cinismo político que refleja la petición de comparecencia. Leer, señorías, que Bildu, en la comparecencia, firma el documento hablando de secuestro produce una repugnancia moral difícil de describir. (Aplausos.―Varias señoras y señores diputados: ¡Muy bien!). Que los herederos políticos de ETA, que durante décadas secuestró, extorsionó y asesinó sin que ustedes lo hayan condenado, digan eso debería llevarles a reflexionar sobre su indigencia ética y moral. El lenguaje no es que sea hipócrita; no se equivoquen, este no es el comodín de ETA, es el recuerdo de muchos asesinados, muchos de ellos compañeros y amigos míos. (Aplausos). En el Grupo Popular le decimos con claridad: España necesita una política exterior coherente, previsible y al servicio de todos los españoles, no de los intereses del presidente del Gobierno. Señor ministro, tiene usted la obligación de explicar qué está haciendo exactamente, sí; pero también tiene que explicar por qué solo lo hace cuando a usted le conviene, dejando al pairo los derechos humanos y la igualdad entre los españoles. La defensa de España en el exterior no puede depender del país en el que estén ni del relato que les convenga construir en cada momento. Y eso es, lamentablemente, lo que usted ha venido a hacer aquí esta mañana.

Muchas gracias. (Varias señoras y señores diputados: ¡Muy bien!―Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Floriano. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Flores Juberías. (Aplausos).

Carlos Flores Juberías

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Punto único. Comparecencia del Gobierno ante el Pleno de la Cámara para exponer las acciones y decisiones que adoptará para proteger y asistir a los barcos y las personas que, con fines pacíficos y objetivos humanitarios, participan en la ―esto habrá que decirlo en inglés― Global Sumud Flotilla rumbo a Gaza, la cual está siendo atacada ilegalmente y sus miembros secuestrados por el Estado de Israel.

Me he permitido leer en voz alta el orden del día de este Pleno, no para que sus señorías lo conozcan ―supongo que todos ustedes lo recibieron igual que yo con cuarenta y seis horas de antelación respecto del inicio de esta sesión, en lo que constituye la enésima muestra de la consideración que la Presidencia de la Cámara tiene hacia el resto de sus integrantes―, sino para que lo conozcan todas las demás personas que se encuentran hoy aquí.

Quiero que el ujier que me acaba de subir un vaso de agua y el que monta guardia junto a la puerta, quiero que los trabajadores que le sacan brillo al cuero de los escaños y los que ponen a punto los micros, quiero que los camareros que nos hacen el café y los policías que velan por nuestra seguridad y los traductores que nos escuchan desde sus cubículos y los chóferes que han traído al señor ministro, quiero que las docenas de periodistas y los cientos de asesores y técnicos que trabajan en esta Cámara y su alrededor sepan en qué diablos estamos hoy aquí perdiendo el tiempo y haciéndoles perder el tiempo a ellos. (Aplausos). Y, sobre todo, quiero que esos millones de españoles que sostienen este edificio con sus impuestos, los que han pagado de su bolsillo los 300 euros que cuesta traer hasta Madrid a cada uno de los quince diputados canarios, los 200 que cuesta venir desde Barcelona, los 100 que cuesta venir desde Valencia, los que pagan la luz, el agua, el teléfono y la tinta con que funciona esta casa, sepan en qué demonios estamos hoy aquí gastándonos alegremente su dinero, en lugar de estar empleándolo en algo útil para ellos y para sus familias. (Aplausos).

Porque ¿qué es exactamente lo que estamos haciendo aquí? Se lo explicaré en una sola frase, señor ministro: tapar las muchas vergüenzas de este Gobierno, aun al precio de agotar la escasa paciencia de este Congreso. (Rumores). Usted ha entrado en este hemiciclo, señor ministro, con el gesto severo del abnegado servidor público que cumple escrupulosamente su deber. Los representantes del pueblo español ―y pido perdón a las señoras Micó y Aizpurua y a los señores Rego y Rufián por incluirles sin su permiso en esta categoría― reclaman su presencia y usted abandona cuanto tiene entre manos para acudir, solícito, a su llamada. El 29 de abril las fuerzas israelíes abordan las embarcaciones de la flotilla. El 30, jueves, las izquierdas reunidas solicitan su comparecencia. El 4 de mayo, lunes, esta es calificada por la Mesa. Y aquí estamos el 7, jueves, escuchando sus explicaciones. Un día hábil entre solicitud y calificación. Siete días naturales entre hechos y explicaciones. Un prodigio de eficacia, del que desafortunadamente no disfrutan igual los pacientes que aguardan semanas para tener una cita con su médico, los ciudadanos que esperan meses para resolver un trámite administrativo o los interinos que aguardan durante años a consolidar sus puestos de trabajo. Un prodigio de eficiencia, del que de hecho tampoco disfrutamos los diputados que no tenemos la fortuna de integrar la mayoría parlamentaria ni que su sueldo dependa de nuestro humor. Señor ministro, la última vez que usted se dignó a comparecer ante la Comisión de Exteriores del Congreso, el pasado 9 de abril, el orden del día comprendía tres solicitudes de comparecencia del Grupo VOX y otras tres del Grupo Popular, la más antigua de ellas llevaba diez meses, la más reciente de ellas llevaba dos meses esperando que se dignase a contestarlas, y no las contestó. Un prodigio de eficiencia, en fin, digno de mejor causa. Aunque no sea exactamente su negociado, permítame que le recuerde que solo el pasado 23 de marzo el Grupo Socialista del Congreso demandó e impuso una nueva prórroga para la tramitación parlamentaria de 128 iniciativas, 50 proyectos de ley de su Gobierno y 28 proposiciones de ley, 43 de ellas procedentes del Senado, por su incapacidad, bien para conformar una mayoría, bien para encajar deportivamente una derrota. Las medidas contra la okupación ilegal acumulaban ya en esa fecha ―actualice usted el dato, que yo soy de letras― 80 aplazamientos; la ley de familias, 79; la que contempla la universalidad del Sistema Nacional de Salud, 67; la del cine, 63; la ley de industria, 47; la de protección de los consumidores, 41; y la que promueve la rebaja de la presión fiscal a pymes y autónomos, 25 aplazamientos. (Rumores). Y déjeme que le recuerde que el Tribunal Constitucional les acaba de tirar de las orejas precisamente por ese motivo.

Señor ministro, que con esta mochila a cuestas el Congreso de los Diputados ―el Congreso, porque del Gobierno no ha venido más que usted; mucho preocuparse por la cuestión de la paz, pero lo han dejado a usted más solo que la una (aplausos)― pierda un día entero haciendo el ganso constituye un insulto a la inteligencia y una ofensa a los ciudadanos. Usted ha comparecido ante este Pleno, señor ministro, con la expresión beatífica de quien se cree poco menos que el ángel de la guarda de cuantos españoles de bien surcan los siete mares o pueblan los cinco continentes. Una grey, la suya, que ahora que con la Ley de Memoria Democrática en la mano su Gobierno se ha puesto a regalar pasaportes a diestro y, sobre todo, a siniestro, no va a hacer sino crecer. He leído que, a modo de avanzadilla, su partido ha mandado al golfo de Paco Salazar a Buenos Aires con el encargo de hacer consultoría, supongo que será más bien fraude electoral. Solo me pregunto si, cuando desde el otro lado del charco empiecen a llegar las denuncias por acoso sexual, también vendrá al Congreso a darnos explicaciones. (Aplausos). Pero de momento, señor ministro, mientras usted baila al ritmo que le tocan sus socios, los españoles de bien siguen indefensos, maltratados y olvidados. Tan indefensos como Adrián Palomino o Ángela Agudo, víctimas ambos de sendos accidentes de circulación en el sudeste asiático y obligados ambos a permanecer convalecientes durante meses hasta que sus familiares y amigos lograron recaudar el dinero necesario para costear su repatriación. Mientras, el Gobierno no solo se cruzaba de brazos ―todos nuestros aviones están ocupados, le dijeron desde Defensa―, sino que aprovechaba la desgracia para hacer caja: 135 000 euros en impuestos fue el hachazo de Hacienda. Tan maltratados como Santiago Sánchez, quince meses encerrado en condiciones infrahumanas en la cárcel iraní de Evin por el único crimen de haber fotografiado la tumba de una opositora al régimen de los ayatolás, sin que conste que el señor ministro llamara torturadores a esos con los que tan a menudo se comunica. Tan olvidados como los cerca de veinte españoles e hispanovenezolanos que a 1 de enero de este año permanecían arbitrariamente detenidos en las cárceles de Maduro, la mayoría de ellos sin cargo alguno en su contra y, en muchos casos, sin que su identidad hubiera trascendido por razones de estrategia diplomática y sin que el señor ministro hubiera convocado jamás al Pleno del Congreso para darnos cuenta de su situación. Y es que, señor ministro, el Gobierno solamente se ocupa de sacar de aprietos a los malhechores. Lo han hecho dentro de España. El suyo es el Gobierno que, al amparo de la ley de solo sí es sí, devolvió a las calles a 126 agresores sexuales y redujo significativamente las penas de otros 1233. El suyo es el Gobierno que primero indultó a los líderes del procés ―golpistas que trataron de quebrar la unidad de España y quebraron, en efecto, la de Cataluña― y luego, después de sentarse con ellos a negociar la nueva investidura de Sánchez, impulsó una ley de amnistía para poner en la calle a más de trescientos de sus peones, entre ellos energúmenos condenados por atentado contra la autoridad o tenencia de explosivos. El suyo es el Gobierno que el pasado mes de septiembre indultó a los seis de Zaragoza: tres contenedores quemados, cinco coches dañados y seis policías lesionados, y todo ello para impedir por la fuerza una reunión autorizada de un partido legal. El suyo es el Gobierno que el pasado mes de marzo indultó a las seis de La Suiza. Por cierto, señores de Podemos, muy valientes, pero siempre vienen de seis en seis. El suyo es, en fin, el Gobierno que en abril de 2021 indultó a esa madre ejemplar llamada Juana Rivas y en mayo de 2022 lo hizo con su alma gemela María Sevilla, condenadas ambas por un delito de sustracción de menores. Esto confirma, señor ministro, que no hay bajeza imaginable que no concite su aplauso entusiasta. (Aplausos).

De manera que a quién va a sorprender que también fuera de España se afanen ustedes por sacar a malhechores de la cárcel. Porque eso, y no otra cosa, es ese español ―tan español como Abascal, que diría Ayuso, solo que nacido en Cisjordania y con pasaporte sueco― por el que tanto se preocupan. Y es que el tal Saif Abukeshek ―junto al brasileño Thiago Ávila―, el único de los 175 integrantes de la flotilla retenido por Israel, no es sino un reconocido operativo del PCPA, la rama en el exterior de Hamás, sancionada por Estados Unidos (aplausos); un colaborador activo en el entramado financiero de la organización terrorista Hamás, fichado tanto por las autoridades egipcias como por las tunecinas y cuya integridad física y vida ―por cierto― no corren, sin embargo, el más mínimo peligro; la primera, porque, como bien ha reconocido, le están garantizados todos los derechos consulares y todos los chequeos médicos necesarios, y la segunda, porque la legislación israelí no contempla la pena de muerte para terroristas que carezcan de delitos de sangre.

Termino. Usted se ha subido a esta tribuna con la superioridad moral de quien se cree no ya situado, sino hasta empotrado, atornillado, pegado con cola de carpintero en el lado correcto de la historia. No seré yo quien le saque de su ensoñación y quien le explique ―parafraseando a Lennon― que la historia es aquello que pasa mientras usted está ocupado mirándose al espejo. Pero no se engañe y no trate de engañarnos: a usted no le han ordenado subirse a esta tribuna para lanzar ningún mensaje a un mundo que ha empezado a ignorarnos, a unos aliados que han empezado a despreciarnos, a unos socios que han dejado de respetarnos y a unos enemigos que han dejado de temernos. Como le decía, usted está aquí por dos motivos mucho menos glamurosos y tan pedestres que rozan la sordidez: primero, para encubrir los fracasos de un Gobierno agotado. Nuestros servicios públicos son un desastre, nuestra juventud carece de futuro, nuestra economía se estanca, la corrupción sigue siendo endémica y a usted le han enviado aquí a decirnos que peor sería si gobernasen los aliados de Trump y de Netanyahu. Segundo ―y termino―, para tapar las vergüenzas de un partido en descomposición y para que los titulares de mañana no vuelvan a ser «Aldama implica a Sánchez, a su esposa, a cinco ministros y al PSOE en su confesión ante el Tribunal Supremo» o «Koldo grabó a Ábalos teniendo sexo con Jéssica y Melissa mientras informaba a su mujer en tiempo real». A usted, señor ministro, le han enviado a hablar del golfo Pérsico para que nos olvidemos de los golfos del PSOE. ¡Vaya papelón! (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Flores. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Santos Maraver.

Agustín Santos Maraver

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Muchas gracias, señor ministro, por esta comparecencia, que tiene toda la urgencia que se merece y que, por cierto, se convoca porque en la Mesa del Congreso hay una mayoría que toma decisiones democráticamente de cómo organizar estos Plenos. (Aplausos).

Como tenemos que ir a lo importante, no entraré de momento en este ejercicio de filisteísmo al que hemos asistido, porque se intenta que no se hable de lo importante, que es que estamos ante un cambio de régimen internacional y su epicentro es Gaza. Y es en Gaza donde tenemos que fijar la mirada, porque es relevante comprender que el proceso de resistencia será largo, pero si no nos resistimos frente a este cambio de régimen trumpista y de extrema derecha, se verá afectado todo el mundo y no solamente pagarán más cara la gasolina, sino que verán cómo sus libertades se recortan y, al final, viviremos mucho peor de lo que vivíamos antes.

Por lo tanto, lo importante es centrarnos en lo que ha pasado en ese epicentro que es Gaza, porque su asedio y bloqueo no comenzaron el 7 de octubre, con el ataque terrorista de Hamás, o con la guerra de genocidio de Israel; se remonta a 2007, mucho antes, a cuando Israel decidió hambrear y destruir la sociedad civil gazatí para, de esa manera, hundir la capacidad de supervivencia del pueblo palestino. Y es la razón por la que desde 2007 ha habido flotillas, no solo ahora. Ha habido flotillas en 2008 y en 2010, que, por cierto, acabó con diez muertos y ochenta heridos del Mavi Mármara. Ha habido flotilla en 2011, cuando, por cierto, el barco español Gernika ―que participó en ella― no pudo salir de Grecia porque fue bloqueado por las autoridades griegas. Ha habido la flotilla de las mujeres. Ha habido continuos ejercicios de solidaridad. Así, la flotilla se ha constituido en un pilar esencial de la solidaridad con Palestina (aplausos), que, por cierto, se reprime en Europa, se reprime en Gran Bretaña, se reprime en Alemania y se reprime en Francia. Las flotillas son importantes por eso.

En la noche del 29 de abril se produjo el asalto ―ya lo ha explicado el ministro―, el ataque, el sabotaje de las máquinas de los veinte barcos que estaban allí, pero hay que preguntarse por qué fue posible que esto tuviera lugar en aguas internacionales, a pocas millas náuticas de aguas helénicas y de la Unión Europea. La respuesta es muy sencilla: porque en noviembre de 2025 se firmó un acuerdo estratégico de cooperación militar entre Grecia, Israel y Chipre. Israel recibió un barco anfibio de los Estados Unidos en 2024, el Nahshon, que fue preparado como una cárcel flotante, como un centro de interrogatorios. Cuando lleguen los testimonios que se están haciendo ahora, se verá claramente cuál es el objetivo de ese barco, que no es otro que el de expandir la capacidad de acción ilegal contra el derecho internacional de Israel no solo territorialmente, en los Estados fallidos de Líbano, Siria e Irak, sino también en el agua, en el mar Mediterráneo y en todas las costas que bañan hoy el mar del que nosotros somos parte, al que pertenecemos y en el que tenemos, por cierto, un interés estratégico tan importante que hizo que la fragata Cristóbal Colón ―la F‑100 más importante y moderna que tenemos― se desplazara a aguas de Chipre para defender bases británicas en territorio chipriota, de la Unión Europea, cuando en su retaguardia, a cuatrocientas millas, se estaba produciendo el asalto a la flotilla y el ataque a ciudadanos españoles. Esto exige replantearse exactamente qué es lo que estamos haciendo, cuáles son nuestros aliados y cuáles son nuestros enemigos, porque si no somos capaces de defender a los ciudadanos españoles, ¿de qué nos sirve defender bases británicas en territorio chipriota?

Es más, cuando se tiene en Rota el principal centro de información electrónica de todos los movimientos navales en el Mediterráneo oriental y occidental, ¿no se informó al Gobierno español de lo que iba a ocurrir? ¿Es que no lo sabían? ¿Es que Frontex, que tiene la obligación de coordinarse y que ha dado 105 millones a Grecia para comprar cincuenta naves en los últimos tres años, no informó de cuál era el movimiento de los buques? Sin embargo, en una página de internet se puede seguir el movimiento del Nahshon.

Tenemos contradicciones importantes que no es que las queramos tener; es que el mundo está cambiando a tal velocidad que necesitamos volver a tener una discusión estratégica de seguridad nacional para saber exactamente quiénes son nuestros amigos y nuestros enemigos y cómo actuar en este cambio de régimen internacional en el que estamos. Por lo tanto, lo que es importante ahora mismo es saber qué es lo que vamos a hacer, porque la flotilla no ha parado, sigue habiendo treinta barcos y recibirán cuatro más de apoyo en Creta, y tienen que decidir en los próximos días qué es lo que van a hacer, si continúan con la campaña de solidaridad o si se protegen de cualquier ataque. ¿Podemos asegurar en el Gobierno que en ese pequeño trecho de mar internacional, violado sistemáticamente por Israel, vamos ahora a poder protegerlos? (Aplausos). Porque no estamos hablando ―como bien ha señalado el ministro― de aguas territoriales israelíes, ni siquiera de la zona de exclusión ilegal israelí en torno a Gaza; estamos hablando de aguas que son griegas y del pequeño trecho que separa, entre islas griegas, la ruta que debe tomar la flotilla.

Es importante tomar una decisión sobre esto. Es importante tomar una decisión sobre el embargo de armas y ver las cláusulas de excepción que había y traer aquí y discutir la ley de reforma del comercio de armas. Es importante seguir insistiendo en que se viola el artículo 2 del Acuerdo de Asociación de la Unión Europea e Israel. Y es importante también preguntarse qué vamos a hacer en relación con la defensa de las aguas internacionales, porque no se puede estar pidiendo libertad de paso en Ormuz y permitiendo actos de piratería en el Mediterráneo oriental; no se puede estar defendiendo la flota atunera en el Índico y permitir que haya piratas en el Mediterráneo oriental. (Aplausos).

Como se trata de un problema de acumular fuerzas, de ampliar las coaliciones, de hacer que la sociedad civil pueda encontrar un camino para desarrollar su solidaridad, primero, tenemos que dar las gracias a Adalah, al sistema jurídico de defensa palestino en Israel, que es el que ha defendido a Saif y a Thiago. Es importante que nuestra Fiscalía incorpore a la causa abierta por Izquierda Unida en diciembre de 2025 los testimonios de los españoles que han sido torturados ―y ahí están las fotos que han corrido por Internet―, y es importante que la Corte Penal Internacional reciba esos testimonios y que los once Estados que firmaron la declaración de condena vayan a la Corte Penal Internacional y a la Corte Internacional de Justicia y abran una causa contra los delitos de violación del derecho internacional a los que nos hemos referido y sobre los que no hay la menor duda. (Aplausos). Efectivamente, lo que nos estamos jugando es mucho, y no es solamente tener una política exterior independiente, lo que nos estamos jugando son nuestras libertades en el propio sistema internacional.

Dentro de poco tendremos que hacer campaña para ir al Consejo de Seguridad y serán importantes las líneas de la campaña que defendamos, porque no lo hemos elegido, pero nos hemos convertido, de hecho, en el faro de defensa del derecho internacional, de los derechos humanos y del derecho humanitario. Hay quienes aseguran que se pueden defender los derechos humanos violando sistemáticamente el derecho internacional, quienes permiten que un Estado cuyo número de violaciones a las resoluciones de Naciones Unidas son incontables, como es el caso de Israel, pueda tener manos libres para hacer lo que quiera en territorio de la Unión Europea. Esto es lo que hay que corregir y es importante dar un paso adelante, porque si no lo que nos vamos a encontrar es que la frustración de esta situación, la incomprensión de lo que nos estamos jugando empuja a acciones como la ocurrida en Alemania con el sabotaje de la empresa de armas Elbit Systems y que tengamos a una española, Leandra Arroyo, encausada por esta causa. No queremos que haya españoles que se vean en una situación en la que su compromiso personal y moral les obligue a hacer este tipo de acciones. Para eso tenemos un Estado, para eso tenemos un Gobierno progresista, para que se ponga al frente de la manifestación y defienda los derechos de todos nosotros, los derechos humanos, el derecho internacional y el derecho humanitario.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Santos. Pel Grup Parlamentari Republicà, té la paraula el senyor Álvaro Vidal. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Álvaro Vidal.

Francesc-Marc Álvaro Vidal

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President, senyories. Bon dia. Senyor ministre, nosaltres sí que considerem pertinent, necessari i imprescindible l’acte parlamentari que estem fent avui. De fet, vam ser un dels grups que el vam demanar. A diferència del que opinen les senyories del PP i de VOX, creiem que una democràcia es posa a prova justament quan, davant situacions inèdites, intolerables, és capaç de habilitar els seus mecanismes de debat i d’escrutini. Perquè el que ha passat amb la flotilla demana una actitud contra la impunitat i la indiferència. Repeteixo: contra la impunitat i la indiferència. Això és el que, per exemple, va denunciar ahir el nostre company d’Esquerra Republicana Jordi Coronas, regidor a l’Ajuntament de Barcelona, que va declarar davant l’Audiència Nacional sobre el que va passar en la primera flotilla. Per tant, senyor Albares, ja venim de lluny. Ja sabem de què va això. Miri, permeti’m, abans de parlar dels esdeveniments que van tenir lloc recentment, obrir el focus i parlar del que no s’està complint. No s’està implementant com toca l’alto el foc anunciat l’octubre passat. Tots sabem que l’Estat d’Israel està incomplint aquest alto el foc i que, a més a més, està actuant de manera absolutament agressiva i violenta en el territori també de Cisjordània. No és només a Gaza. El paper dels colons a Cisjordània és molt greu i no el tenim sovint en el focus. Recordem, senyories, que prop de mil palestins han estat assassinats els darrers sis mesos. En teoria en període d’alto el foc. I recordem l’incompliment d’un acord pel qual havien d’entrar cada dia 600 camions d’ajut humanitari al territori de Gaza. Això també s’està incomplint.

Ministre, nosaltres també exigim més pressió perquè alliberin als dos membres de la flotilla que permaneixen encara segrestats per Israel i que van ser de manera insòlita segrestats en aigües internacionals. Parlem del ciutadà espanyol Saif Abukeshek i del ciutadà brasiler Thiago Ávila. És realment intolerable el que ha passat i suposo que perquè hem decidit que li acceptem el govern d’Israel tot. Però imaginem que qualsevol altre estat hagués fet el que ha fet l’Estat d’Israel. Imaginem que fos qualsevol altre estat de la Mediterrània. Ho tolerarien? Fem‑nos aquesta pregunta. No ho toleraríem. Va ser una detenció arbitrària, amb maltractaments, amb tortures i amb aïllament forçat, amb vulneració de qualsevol garantia mínima legal i amb vulneració dels drets humans.

Senyories, deixi’m recordar que el ciutadà Saif és una figura important de la comunitat Palestina a Catalunya. És una persona referent. Se’l processa per càrrecs sense sentit. Per tant, el que s’està fent és castigar a tota la comunitat palestina que es manté en contra d’aquesta situació. El que es vol fer amb aquestes detencions és atemorir i crear, per tant, una situació d’advertència contra els que puguin venir.

Senyories, hem de ser clars: l’Estat d’Israel, de la mà de Netanyahu, ha entrat en un camí sense sortida. Som davant del fracàs d’un projecte d’Estat que en el seu dia van, fins i tot les esquerres europees, admirar i que avui s’ha convertit en el fracàs d’un ideal. Israel ha entrat en una situació empantanegada de la qual no en sortirà.

Vull recordar, senyories, que l’Estat d’Israel ha aprovat recentment la pena de mort només per a ciutadans palestins. És molt greu. Torno a fer la comparativa. Imaginin ser un estat de la Mediterrània que aprova una pena de mort selectiva només per una part de ciutadans. És realment intolerable. Repeteixo el que acceptem amb el govern d’Israel no l’acceptem amb ningú més.

Fa uns dies, des d’aquest faristol, recordava que Amnistia Internacional, en el seu darrer informe, va tenir l’encert de parlar d’un món amb lideratges depredadors. Doncs bé, Netanyahu encarna perfectament el lideratge depredador. Netanyahu, que la història el jutjarà com un criminal de guerra sens dubte, ha violat qualsevol garantia de qualsevol ombra d’estat de dret; ha practicat crims contra la humanitat; ha generat detencions arbitràries i actuacions en contra de qualsevol principi de la guerra i de la llei; ha impulsat un genocidi sobre la població palestina i, a més a més, Netanyahu és un corrupte, és un dirigent corrupte. Ens enfrontem a això i, per tant, ministre, no entenem que la dreta en aquesta cambra no vegi la necessitat de posicionar‑nos clarament davant, no només d’una figura que atempta contra els principis bàsics que ens hem donat des de l’any 1945, sinó que en aquest cas ha atacat a ciutadans de nacionalitat espanyola i a altres ciutadans europeus també.

M’agradaria recordar una reflexió que ens ve molt a tomb parlant del que està passant a Israel. La va formular una figura molt reconeguda, Seán McBride. Seán McBride va ser un dels fundadors d’Amnistia Internacional. Va ser un lluitador per la pau, irlandès, i que va presidir, de fet, durant un període molt llarg Amnistia Internacional. Seán McBride es va referir al Regne Unit i al conflicte d’Irlanda del Nord, que era impossible que una democràcia operés com a tal si en una part del territori suspenia les garanties bàsiques i els drets humans. Sí, és així, veig que això fa riure. Bé, deu fer riure la gent que té un instint poc demòcrata, perquè els demòcrates no podem més que compartir el que deia Seán McBride.

El Regne Unit, en les seves actuacions a Irlanda del Nord, va vulnerar el seu principi d’estat de dret. Israel, si algun dia va voler ser una democràcia, ha vulnerat el principi d’aquella democràcia que va voler ser. Perquè les seves actuacions no només contra la població palestina sinó contra la mateixa població israeliana dissident, o contra organitzacions que estan monitoritzant els drets humans, és absolutament intolerable i impresentable. I també l’actuació d’Israel davant d’estats tercers, cas de tots els ciutadans que estaven a la flotilla, que dins d’aquesta reflexió de Seán McBride crec que és important.

Senyor Albares, voldríem aprofitar aquest torn per insistir en dues coses. En primer lloc, cal treballar per arribar finalment a una proposta de vostès com a Govern que no ha prosperat, però que cal implementar, que és la suspensió de l’acord d’associació amb la Unió Europea, perquè el nivell d’actuació d’Israel és tan greu que cal una resposta proporcional. I nosaltres pensem que aquesta és una resposta proporcional. Una dada, senyories: l’any 2024 la Unió Europea era el principal soci comercial d’Israel. Per tant, estem parlant d’una cosa ben seriosa. Estem parlant d’una resposta que ens sembla important i ens sembla necessària i imprescindible.

També, senyor Albares, aprofitem per comentar la situació al Líban. Vostè ja ha fet esment al que està passant al Líban. També és del tot intolerable. És del tot intolerable. Cal seguir pressionant en aquest sentit i cal també preguntar‑se quin és el paper que poden fer les tropes de la FINUL. Perquè, en definitiva, vostè s’ha referit que estan exposats a una situació molt complicada. És bo saber finalment què faran o deixaran de fer aquestes tropes de Nacions Unides.

Acabo la meva intervenció amb una reflexió personal, si m’ho permeten. Jo em pensava quan era jove, que el món present seria un món assetjat per l’amenaça nuclear i probablement per aquella idea de que ens aniríem tots en orris quan algú premeria el botó vermell. Ara he de dir que constato, a la meva edat, que el problema no ha estat l’amenaça nuclear. El problema ha estat el retorn del pitjor del que pensàvem que havíem superat, el pitjor de l’autoritarisme, el pitjor de la mala política, el pitjor de la guerra dins la guerra. És un malson que hem fet realitat i hem d’anar‑hi en contra, senyories, per dignitat i perquè la història també ens passarà factura.

Gràcies.

Presidente, señorías, buenos días. Señor ministro, nosotros sí consideramos que es pertinente, necesario e imprescindible el acto parlamentario de hoy. De hecho, fuimos uno de los grupos que lo pidió. A diferencia de lo que opinan las señorías del PP y de VOX, creemos que una democracia se pone a prueba justamente cuando, ante situaciones inéditas e intolerables, es capaz de habilitar sus mecanismos de debate y de escrutinio. Porque lo que ha pasado con la flotilla pide una actitud contra la impunidad y la indiferencia ―repito: contra la impunidad y la indiferencia―. Eso es lo que, por ejemplo, denunció ayer nuestro compañero de Esquerra Republicana Jordi Corona, regidor en el Ayuntamiento de Barcelona, que declaró ante la Audiencia Nacional sobre lo que pasó con la primera flotilla. Por lo tanto, señor Albares, ya venimos de lejos, ya sabemos de qué va esto. Mire, permítame, antes de hablar de los acontecimientos que tuvieron lugar recientemente, que ponga el foco y hable de lo que no se está cumpliendo, de lo que no se está implementando, como el alto el fuego anunciado en octubre del año pasado. Todos sabemos que el Estado de Israel está incumpliendo ese alto el fuego y que además está actuando de forma absolutamente agresiva y violenta también en el territorio de Cisjordania, no solo en Gaza. El papel de los colonos en Cisjordania es muy grave y no lo tenemos muy a menudo en el foco. Recordemos, señorías, que más de mil palestinos han sido asesinados en los últimos seis meses, en teoría, en periodo de alto el fuego. Y recordemos el incumplimiento de un acuerdo por el que tenían que entrar cada día seiscientos camiones de ayuda humanitaria al territorio de Gaza; eso también se está incumpliendo. Ministro, nosotros también exigimos que haya más presión para que liberen a los dos miembros de la flotilla que permanecen secuestrados por Israel, y que fueron secuestrados de forma insólita en aguas internacionales. Hablamos del ciudadano español Saif Abukeshek y del ciudadano brasileño Thiago Ávila. Es realmente intolerable lo que ha pasado, y supongo que hemos decidido que le vamos a aceptar todo al Gobierno de Israel; pero imaginemos que cualquier otro Estado hubiera hecho lo que ha hecho el Estado de Israel, imaginemos que hubiera sido cualquier otro Estado del Mediterráneo, ¿lo toleraríamos? Hagámonos esta pregunta. No lo toleraríamos. Fue una detención arbitraria, con maltratos, torturas y aislamiento forzado, con vulneración de cualquier garantía mínima legal y con vulneración de los derechos humanos.

Señorías, permítanme recordar que el ciudadano Saif es una figura importante de la comunidad palestina en Cataluña, es una persona que es un referente. Se le procesa por cargos sin sentido, por lo tanto, lo que se está haciendo es castigar a toda la comunidad palestina que se mantiene en contra de esta situación. Lo que se quiere hacer con estas detenciones es atemorizar y crear, por lo tanto, una situación problemática para los que puedan venir.

Señorías, tenemos que ser claros: el Estado de Israel, de la mano de Netanyahu, ha entrado en un camino sin salida. Estamos ante el fracaso de un proyecto de Estado que en su día incluso admiraron las izquierdas europeas y que hoy se ha convertido en el fracaso de un ideal. Israel ha entrado en una situación empantanada de la que no se va a salir.

Quiero recordar, señorías, que el Estado de Israel ha aprobado recientemente la pena de muerte solo para ciudadanos palestinos. Es muy grave. Vuelvo a hacer la comparativa: imagínense un Estado del Mediterráneo que apruebe una pena de muerte selectiva solo para una parte de ciudadanos. Es realmente intolerable. Repito: lo que le aceptamos al Gobierno de Israel no se lo aceptamos a nadie más.

Hace unos días, desde este escaño, recordaba que Amnistía Internacional, en su último informe, tuvo el acierto de hablar de un mundo con liderazgos depredadores. Pues bien, Netanyahu encarna perfectamente el liderazgo depredador. Netanyahu ―a quien la historia juzgará como un criminal de guerra, sin duda― ha violado cualquier garantía de cualquier sombra de Estado de derecho. Ha practicado crímenes contra la humanidad. Ha generado detenciones arbitrarias y actuaciones en contra de cualquier principio de la ley. Ha impulsado un genocidio sobre la población palestina. Y, además, Netanyahu es un corrupto, es un dirigente corrupto. Nos enfrentamos a esto y, por lo tanto, ministro, no entendemos a la derecha en esta Cámara ni que no vea la necesidad de posicionarnos claramente ante una figura que no solo atenta contra los principios básicos de los que nos hemos dotado desde 1945, sino que, en este caso, ha atacado a ciudadanos de nacionalidad española y también a otros ciudadanos de nacionalidades europeas.

Me gustaría recordar una reflexión que nos cae muy al pelo hablando de lo que estamos hablando ahora. La formuló una figura muy reconocida: Seán MacBride. Seán MacBride fue uno de los fundadores de Amnistía Internacional. Fue un luchador irlandés por la paz, que presidió, de hecho, durante mucho tiempo, Amnistía Internacional. Seán MacBride dijo ―refiriéndose al Reino Unido y al conflicto de Irlanda del Norte― que era imposible que una democracia operase como tal si en una parte del territorio se suspendían las garantías básicas y los derechos humanos. Sí, es así. Veo que les hace reír. Le debe hacer reír a la gente que tiene poco instinto demócrata, porque los demócratas no podemos más que compartir lo que decía Seán MacBride.

El Reino Unido, en sus actuaciones en Irlanda del Norte, vulneró su principio del Estado de derecho. Israel, si algún día ha sido una democracia, ha violado el principio de lo que quería ser, porque sus actuaciones, no solo contra la población palestina, sino contra la propia población israelí disidente o contra organizaciones que están haciendo un seguimiento de los derechos humanos, son absolutamente intolerables e impresentables. Y también la actuación de Israel ante Estados terceros, como el caso de todos los ciudadanos que estaban en la flotilla. Quédense con esta reflexión de Seán MacBride; creo que es importante.

Señor Albares, querríamos aprovechar este turno para insistir en dos cuestiones. En primer lugar, hay que trabajar para llegar finalmente a una propuesta de ustedes, como Gobierno ―que no ha prosperado, pero que hay que aplicar―, que es la suspensión del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea. Porque el nivel de actuación de Israel es tan grave que hace falta una propuesta que sea proporcional; y nosotros creemos que esta es una respuesta proporcional. Un dato, señorías: en 2024, la Unión Europea era el principal socio comercial de Israel. Por lo tanto, estamos hablando de algo muy serio. Estamos hablando de una respuesta que nos parece importante, necesaria e imprescindible.

También, señor Albares, aprovechamos para comentar la situación en el Líbano. Usted ha hecho mención a lo que está pasando en Líbano, que es también del todo intolerable; es del todo intolerable. Hay que seguir presionando en este sentido. Y también hay que preguntarse cuál es el papel que pueden desempeñar las tropas de FINUL, porque usted, de hecho, se ha referido a que están expuestas a una situación muy complicada. Y es bueno saber también, finalmente, qué harán o qué dejarán de hacer esas tropas de Naciones Unidas.

Acabo mi intervención con una reflexión a título personal, si me lo permiten. Yo creía, cuando era joven, que el mundo actual sería un mundo que se vería asediado por la amenaza nuclear y probablemente por aquella idea de que perderíamos todos cuando alguien pulsara el botón rojo. Ahora, a mi edad, me doy cuenta y constato que el problema no ha sido la amenaza nuclear. El problema ha sido el retorno de lo peor que pensábamos que habíamos superado: lo peor del autoritarismo, lo peor de la mala política, lo peor de la guerra dentro de la guerra. Es una pesadilla que hemos hecho realidad y tenemos que ir en contra de ello por dignidad y porque la historia también nos va a pasar factura.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra la señora Madrenas i Mir.

Marta Madrenas i Mir

JuntsDiputada.Página 20Vídeo

Moltes gràcies. Molt bon dia a tothom. Se’ns fa una mica difícil saber si l’objectiu d’aquest debat és més un debat de política internacional o és més aviat un spot electoral, perquè molta escenificació hi ha hagut aquests dies. Molta indignació performativa. Mirin, al nostre entendre, massa gesticulació i massa poca reflexió. Perquè quan el protagonisme d’alguns acaba ocupant més espai que l’anàlisi rigorosa, el risc de convertir un conflicte internacional enormement complex en un exercici grotesc de consum polític i mediàtic partidista és molt important. I aquest és el problema, perquè la situació a Gaza no és nova, ni puntual ni excepcional. Fa molt temps que és absolutament insostenible i reduir el debat, com pretenen els proposants, a una flotilla, és simplificar una realitat molt complexa i molt greu. Sobre la intercepció, òbviament junts sempre defensarem que, quan les actuacions produïdes en aigües internacionals plantegen aquests dubtes tan evidents sobre l’incompliment del dret marítim internacional, requereixen explicacions i transparència. Nosaltres sempre estarem al costat del respecte al dret internacional. Dit això, nosaltres som molt lluny de considerar que aquest conflicte es pot explicar amb consignes o amb posicionaments simplistes. No hi ha alto el foc real. Israel no s’està retirant i Hamàs no s’està desarmant. I mentre això passa, la població civil continua atrapada al mig, sense protecció, sense seguretat i sense sortida. La violència contra civils és absolutament inacceptable. Vingui d’on vingui i el que està passant no es pot normalitzar, ni relativitzar ni convertir en un relat de parts. La situació humanitària a Gaza avui és crítica. No és una qüestió d’interpretació política, és una realitat. L’ajuda no arriba en condicions i quan arriba ho fa amb enormes dificultats i de manera insuficient. I això no es resol amb declaracions solemnes ni amb gestos orientats sobretot a l’impacte mediàtic, ni amb plens extraordinaris del Congrés convertits en exercicis de posicionaments polítics. En fi, la flotilla ha generat exposició pública, però no ha modificat la situació sobre el terreny ni ha alterat cap decisió internacional rellevant. I precisament per això convé evitar que aquest conflicte acabi convertit en un espai de competició simbòlica, de tacticisme o de projecció política personal. La pau no es construeix amb escenificacions. Es construeix amb diplomàcia, pressió internacional efectiva, dret internacional i capacitat real d’incidència. I en aquest context, preocupa veure com es va abandonant per part d’alguns qualsevol referència a una solució realista. Sembla que alguns han deixat de parlar del dret a existir de l’estat d’Israel. Després parlen de pau, però sense reconeixement mutu no hi ha cap possibilitat de pau. La solució continua sent la mateixa, encara que avui sigui incòmode per a alguns, la dels dos estats, un Estat palestí independent, viable i reconegut i el dret a existir de l’Estat d’Israel. Negar una, qualsevol d’aquestes dues realitats, no resoldrà mai el conflicte. Al revés, el bloqueja i el fa permanent. En coherència amb això, denunciem l’escalada al Líban, que amplia el conflicte i incrementa la inestabilitat regional, però sense ignorar, ans al contrari, els també condemnables bombardejos de Hezbolà i el paper que tenen en aquesta escalada.

Tot és molt més complex del que sovint es presenta en aquest debat. I nosaltres no entrarem en lectures de blancs i negres perquè hi ha molts grisos, encara que això avui sigui menys còmode políticament. I també rebutgem l’expansió dels nous assentaments a Cisjordània perquè això vulnera efectivament el dret internacional i alhora fa encara molt més complex avançar cap a una solució de pau.

El problema de fons no és què es diu avui aquí, el dret internacional no pot dependre d’un context concret ni de la pressió mediàtica ni de la conveniència política. Dos detinguts mereixen tota l’atenció i tota l’exigència, i és correcte que sigui així. Però aleshores cal fer‑se una altra pregunta: quants detinguts fan falta perquè actuïn amb la mateixa contundència en altres llocs del món? Perquè fa anys que més d’un milió d’usuaris han estat sotmesos a detencions arbitràries, internaments massius, vigilància extrema i treball forçat, tortures, persecució cultural. Organitzacions com Human Rights Watch, Amnistia Internacional, experts de Nacions Unides i diversos informes independents. Fa anys que denuncien possibles crims contra la humanitat a Xinjiang. No estem parlant d’acusacions vagues. Estem parlant de camps d’internament, desaparicions i assimilació forçada documentada per organismes internacionals. I no és només el cas dels uigurs. També el Tibet. Hi ha denúncies cada vegada més greus sobre repressió cultural, lingüística i religiosa. Fa només unes setmanes, Human Rights Watch advertia que el govern xinès està accelerant l’assimilació forçada dels infants tibetans a través del seu sistema educatiu. El mandarí s’està imposant com a llengua obligatòria a les escoles infantils mentre es redueix progressivament l’ús del tibetà. Segons aquests informes, nens tibetans deixen de parlar la seva llengua materna, fins i tot amb les seves famílies, després de passar pel sistema educatiu xinès. Es denuncia adoctrinament ideològic des de la infància i un procés sistemàtic orientat a diluir qualsevol identitat diferenciada sota un model nacional únic imposat pel Partit Comunista Xinès. I davant d’això, què fa el Govern espanyol? Hom, sentint‑los avui, esperaria que activaria tota la potència del seu Estat, totes les eines del Parlament, tota l’acció diplomàtica al seu abast per denunciar, condemnar, bloquejar, embargar. Doncs no. El que ha decidit fer el Govern espanyol és intensificar les relacions polítiques, diplomàtiques i comercials amb la Xina. Cimeres bilaterals. Contínues visites del president Sánchez i dels seus ministres, declaracions de cooperació estratègica, fotografia rere fotografia. I és legítim preguntar‑se si en alguna d’aquestes reunions hi ha hagut la mateixa contundència que avui escoltarem aquí, per què la defensa dels drets humans sembla molt exigent per a alguns i molt poc per a altres? Senyor ministre, vostè em sabria respondre quin és el motiu d’aquesta diferència?

I escolti el que els deia abans sobre qüestions lingüístiques i culturals, el mateix Parlament Europeu ja ha advertit per amplíssima majoria que polítiques com la llei xinesa de promoció de la unitat ètnica impulsen l’assimilació forçada i la destrucció de la identitat cultural. Per tant, la informació hi és, la tenim, la condemna i denúncia majoritària també. El que no hi és, és la mateixa contundència que avui s’està mostrant aquí.

Li reconec que a nosaltres tampoc ens estranya tant. Els catalans sabem bé, també per experiència pròpia, fins a quin punt els costa encara defensar amb normalitat la presència del català a totes les institucions, a l’economia i a la vida pública. Però tornant al tema, el seu govern no està exercint cap pressió diplomàtica cap al règim xinès ni la mateixa urgència. I això no és una qüestió de distància geogràfica, és una qüestió de coherència política. Per això els hi faig esment, o més ben dit, d’incoherència política. Però aquesta incoherència ja ens tenen ben acostumats, per exemple, quan defensen el dret a l’autodeterminació de tots els pobles. Però aquest dret el defensen sense excepcions, sense seleccions interessades, perquè aquest principi no pot aplicar‑se en funció de qui els reclama o de si encaixen determinats interessos. Què estan fent pels kurds? Què estan fent pels saharauis? Després d’abandonar fins i tot tota la posició històrica de l’Estat espanyol sobre el Sàhara Occidental per alienar‑se amb les tesis del Marroc. Quina autodeterminació defensen exactament aquí? Què estan fent pels kosovars en un cas que Espanya continua sense reconèixer oficialment? On és el mateix criteri en tots aquests casos? Estat palestí. Sí, bé, i Kosovo? I el poble saharaui? I el kurd? Aquest és el doble raser. Dret internacional quan convé. Silenci quan incomoda.

I en aquest context, aquest ple no és proporcional. No ho és si es compara amb altres vulneracions greus que no han merescut ni la meitat d’atenció. No ho és si es construeix una mirada parcial del conflicte. I no ho és si es converteix en un instrument de posicionament polític i de consum partidista, en lloc d’una eina útil per adoptar solucions.

El dret internacional no és un relat, és un marc que obliga i quan s’aplica de forma selectiva es debilita i quan es debilita es fa més difícil exigir responsabilitats a ningú. I com que molts dels que són avui aquí el pretenen aplicar de manera selectiva, l’han debilitat. I com que s’ha debilitat molt, difícilment podrà actuar com un límit efectiu davant d’abusos i vulneracions.

Junts per Catalunya mantenim una posició clara: defensa dels drets humans sense excepcions i del dret de l’autodeterminació de tots els pobles, no només d’alguns. Aplicació del dret internacional amb coherència i el rebuig a qualsevol instrumentalització dels conflictes. Perquè el que està en joc no és només aquest cas, és la credibilitat i l’operativitat del sistema internacional en tot el seu conjunt.

Moltes gràcies.

Muchas gracias. Muy buenos días a todos. Es un poco difícil saber si el objetivo de este debate es la política internacional o, más bien, un spot electoral, porque ha habido mucha escenificación estos días, mucha indignación actuada. Miren, no se entiende demasiada gesticulación ni demasiada poca reflexión, porque cuando el protagonismo de algunos acaba ocupando más espacio que el análisis riguroso, el riesgo de convertir un conflicto internacional enormemente complejo en un ejercicio grotesco de consumo político y mediático partidista es muy importante. Y este es el problema. Porque la situación en Gaza no es nueva, ni es puntual ni excepcional. Hace mucho tiempo que es absolutamente insostenible, y reducir el debate, como pretenden los proponentes, a una flotilla es simplificar una realidad muy compleja y muy grave. Sobre la intercepción, obviamente, en Junts siempre vamos a defender que cuando las actuaciones producidas en aguas internacionales plantean esas dudas tan evidentes sobre el cumplimiento del derecho marítimo internacional, requieren explicaciones y transparencia, y nosotros siempre vamos a estar del lado del respeto al derecho internacional. Dicho esto, nosotros estamos muy lejos de considerar que este conflicto se puede explicar con consignas o con posicionamientos simplistas. No hay un alto el fuego real. Israel no se está retirando y Hamás no se está desarmando. Y mientras eso pasa, la población civil sigue atrapada en medio, sin protección, sin seguridad y sin salida. La violencia contra civiles es absolutamente inaceptable, venga de donde venga. Y lo que está pasando no se puede normalizar ni relativizar ni convertir en un relato de partes. La situación humanitaria en Gaza hoy es crítica. No es una cuestión de interpretación política, es una realidad. La ayuda no llega en condiciones y, cuando llega, lo hace con enormes dificultades y de forma insuficiente. Y eso no lo resuelven declaraciones solemnes, ni gestos orientados sobre todo al impacto mediático, ni Plenos extraordinarios del Congreso convertidos en ejercicios de posicionamiento político. En fin, la flotilla ha generado exposición pública, pero no ha modificado la situación sobre el terreno ni ha alterado ninguna decisión internacional relevante. Y, precisamente por eso, conviene evitar que este conflicto acabe convertido en un espacio de competición simbólica, de tacticismo o de proyección política personal. La paz no se construye con escenificaciones; se construye con diplomacia, con presión internacional efectiva, con derecho internacional y con capacidad real de incidencia. Y, en este contexto, preocupa ver cómo se va abandonando por parte de algunos cualquier referencia a una solución realista. Parece que algunos han dejado de hablar del derecho a existir del Estado de

Israel. Después hablan de paz, pero sin reconocimiento mutuo no hay ninguna posibilidad de paz. La solución sigue siendo la misma, aunque hoy sea incómoda para algunos: la de los dos Estados; un Estado palestino independiente, viable y reconocido, y el derecho a existir del Estado de Israel. Negar una, cualquiera, de esas dos realidades no resolverá nunca el conflicto. Al revés, lo bloquea y lo hace permanente. En coherencia con esto, denunciamos la escalada en el Líbano, que amplía el conflicto e incrementa la inestabilidad regional, pero sin ignorar, muy al contrario, los bombardeos también condenables de Hezbollah y el papel que tienen en esta escalada. Todo es mucho más complejo de lo que a menudo se presenta en este debate, y nosotros no entraremos en lecturas de blancos y negros, porque hay muchos grises, aunque estos sean menores. Negar una cualquiera de esas dos realidades no resolverá nunca el conflicto, al revés, lo bloquea y lo hace permanente. En coherencia con esto, denunciamos la escalada en el Líbano, que amplía el conflicto e incrementa la inestabilidad regional, pero sin ignorar, muy al contrario, los bombardeos también condenables de Hizbulá y el papel que tiene en esta escalada.

Todo es mucho más complejo de lo que a menudo se presenta en este debate. Nosotros no entraremos en lecturas de blancos y negros porque hay muchos grises, aunque esto sea menos cómodo políticamente. Y también rechazamos la expansión de los nuevos asentamientos en Cisjordania porque vulneran el derecho internacional, efectivamente, y además también hacen que aún sea más complejo avanzar hacia una solución de paz.

El problema de fondo no es lo que se dice hoy aquí, es lo que no se dice. El derecho internacional no puede depender de un contexto concreto ni de la presión mediática ni de la conveniencia política. Dos detenidos merecen toda la atención y toda la exigencia. Y es correcto que sea así, pero, entonces, hay que hacerse otra pregunta: ¿cuántos detenidos hacen falta para que actúen con la misma contundencia en otros lugares del mundo? Porque hace años que más de un millón de uigures han sido sometidos a detenciones arbitrarias, internamientos masivos, vigilancia extrema, trabajos forzados, torturas y persecución cultural. Organizaciones como Human Rights Watch, Amnistía Internacional, expertos de Naciones Unidas y diversos informes independientes hace años ya que denuncian posibles crímenes contra la humanidad en Xinjiang. No estamos hablando de acusaciones vagas, estamos hablando de campos de internamiento, de desapariciones y asimilación forzada documentada por organismos internacionales. Y no es solo el caso de los uigures, también en el Tíbet hay denuncias cada vez más graves sobre represión cultural, lingüística y religiosa. Hace solo unas semanas, Human Rights Watch advertía de que el Gobierno chino está acelerando la asimilación forzada de los niños tibetanos a través de su sistema educativo. El mandarín se está imponiendo como lengua obligatoria en las escuelas infantiles, mientras se reduce progresivamente el uso del tibetano. Según esos informes, hay niños tibetanos que dejan de hablar su lengua materna, incluso con sus familias, después de pasar por el sistema educativo chino. Se denuncia adoctrinamiento ideológico desde la infancia y un proceso sistemático que está orientado a diluir cualquier identidad, diferenciada bajo un modelo nacional único impuesto por el Partido Comunista de China. Y, ante esto, ¿qué hace el Gobierno español? Cabría esperar, oyéndolos hoy, que activarían toda la potencia de su Estado, todas las herramientas de un Parlamento, toda la acción diplomática que tienen a su alcance para denunciar, condenar, bloquear, embargar, ¿no? Pues no. Lo que ha decidido hacer el Gobierno español es intensificar las relaciones políticas, diplomáticas y comerciales con China: cumbres bilaterales continuas, visitas del presidente Sánchez y de sus ministros, declaraciones de cooperación estratégica, fotografía tras fotografía. Y es legítimo preguntarse si en alguna de esas reuniones ha habido la misma contundencia que hoy vamos a escuchar aquí, porque la defensa de los derechos humanos parece ser muy exigente para algunos y muy poco para otros. Señor ministro, ¿sabría usted responderme cuál es el motivo de esta diferencia?

Y escuche lo que les decía antes sobre cuestiones lingüísticas y culturales. El mismo Parlamento Europeo ya ha advertido, por amplísima mayoría, que políticas como la ley china de promoción de la unidad étnica impulsan la asimilación forzada y la destrucción de identidades culturales, por tanto, la información está ahí, la tenemos. La condena y denuncia mayoritaria también están, también las tenemos, lo que no está es la misma contundencia que hoy se está mostrando aquí.

Les reconozco que a nosotros tampoco nos extraña tanto. Los catalanes sabemos bien, también por experiencia propia, hasta qué punto les cuesta todavía defender con normalidad la presencia del catalán en todas las instituciones, en la economía y en la vida pública. Pero, volviendo al tema, su Gobierno no está ejerciendo ninguna presión diplomática hacia el régimen chino ni con la misma urgencia, y eso no es una cuestión de distancia geográfica, es una cuestión de coherencia política, por eso, les hago mención a ello; o más bien, mejor dicho, de incoherencia política. Pero esta incoherencia es algo a lo que ya nos tienen bien acostumbrados, por ejemplo, cuando defienden el derecho de autodeterminación de todos los pueblos. Pero ¿ese derecho lo defienden sin excepciones, sin selecciones interesadas? Porque este principio no puede aplicarse en función de quién lo reclama o de si encaja con determinados intereses. ¿Qué están haciendo por los kurdos? ¿Qué están haciendo por los saharauis, después de abandonar incluso toda la posición histórica del Estado español sobre el Sáhara Occidental para alinearse con las tesis de Marruecos? ¿Qué autodeterminación defienden exactamente aquí? ¿Qué están haciendo por los kosovares, un caso en el que España sigue sin reconocimiento oficial? ¿Dónde está el mismo criterio en todos estos casos? El Estado palestino, sí. Bien, ¿y Kosovo?, ¿y el pueblo saharaui?, ¿y el kurdo? Este es el doble rasero: derecho internacional cuando conviene y silencio cuando incómoda.

Y, en este contexto, este Pleno no es proporcional, no lo es si se compara con otras vulneraciones graves que no han merecido ni la mitad de nuestra atención, no lo es si se construye sobre una mirada parcial del conflicto y no lo es si se convierte en un instrumento de posicionamiento político y de consumo partidista, en lugar de en una herramienta útil para aportar soluciones.

El derecho internacional no es un relato, es un marco que obliga. Cuando se aplica de forma selectiva se debilita, y cuando se debilita se hace más difícil exigir responsabilidades a nadie. Y como muchos de los que están aquí hoy lo pretenden aplicar de forma selectiva, lo han debilitado, y como se ha debilitado muy difícilmente podrá actuar como un límite efectivo ante abusos y vulneraciones.

En Junts per Catalunya mantenemos una posición clara de defensa de los derechos humanos sin excepciones, del derecho a la autodeterminación de todos los pueblo,― no solo de algunos―, de aplicación del derecho internacional con coherencia y de rechazo a cualquier instrumentalización de los conflictos, porque lo que está en juego no es solo este caso, es la credibilidad y la operabilidad del sistema internacional en todo su conjunto.

Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Matute García de Jalón.

Oskar Matute García de Jalón

EH BilduDiputado.Página 24Vídeo

Presidente jauna, diputatuak, eguerdi on, guztioi.

Quiero empezar con el motivo de la comparecencia, que no era otro que el de dar a conocer a la opinión pública ―bastante ocupada hoy con otro barco en estos días― lo que sucedió la semana pasada en aguas del Mediterráneo con la flotilla de la Libertad, con la Global Sumud Flotilla.

El señor ministro ha explicado y ha dado datos sobre cuál era el carácter de dicha flotilla y sobre quiénes la integraban: más de 300 personas, entre ellas más de 50 ciudadanos y ciudadanas del Estado español y entre ellos muchos vascos y vascas. Sufrieron un abordaje y una agresión por parte del Estado genocida y sionista de Israel en aguas internacionales y secuestraron a muchos de sus ciudadanos. A Thiago y a Saif los tienen todavía secuestrados y hay quien señala que también torturados. Boicotearon embarcaciones, las dejaron a la deriva y tuvo que ir un barco, un honroso barco, el Open Arms, a prestarles atención y ayuda para que no perecieran en el mar.

También conviene recordar que en estos momentos Saif Abukeshek y Thiago Ávila están secuestrados y detenidos ilegalmente por el Estado de Israel. Saif está en huelga seca, una huelga de sólidos y líquidos, y tememos cuál pueda ser su destino. Y no es en absoluto cierto que estén garantizados sus derechos porque si no, ¿cómo pueden hacer compatible la garantía de sus derechos con una huelga seca que le puede llevar hasta el final?

Pero, por desgracia, este no es un hecho aislado, señor Albares; usted lo señalaba así y estoy de acuerdo. Se lo ha señalado el diputado de SUMAR: han sido varias las veces que el Estado genocida de Israel ha atacado flotillas que intentaban establecer un corredor humanitario. En el tiempo más reciente ya lo hizo con la flotilla del año pasado y lo ha vuelto a hacer ahora con la segunda flotilla. ¿Y por qué hace esto Israel? Porque se siente absolutamente impune, y se siente impune porque si lleva practicando un apartheid durante décadas contra la población palestina y ahora está practicando un genocidio sistemático contra la población palestina, ¿qué le va a importar hundir unos pocos barcos y secuestrar a unas decenas de ciudadanos del mundo si eso no es nada en comparación con todo lo que está haciendo?

Por tanto, creemos que una protesta rotunda por el abordaje se queda en eso, en una protesta rotunda por el abordaje, pero que no tiene mayor efecto práctico, que no tiene mayor capacidad de doblar la voluntad del Estado genocida de Israel. En realidad, lo que hay que poner en primer lugar es que la flotilla humanitaria, la Global Sumud Flotilla, está haciendo lo que debieran hacer los Estados. Están, por cuenta y riesgo, con un claro componente humanitario y, por supuesto, voluntario, haciendo lo que tendrían que hacer los Estados, que es establecer y garantizar la existencia de un corredor humanitario para que la población palestina no perezca de hambre, para que decenas de miles de personas no se sumen a las decenas de miles de personas que han sido asesinadas ya por el Estado genocida de Israel. Eso es lo que estaba haciendo la flotilla y eso es lo que tendrían que hacer los Estados. Ya sabemos que los Estados, cuando quieren, exhiben músculo, lo han hecho cuando se trataba de impedir el bloqueo del Estrecho de Ormuz. Hemos oído hablar a diferentes Estados europeos sobre la posibilidad de enviar contingentes para evitar dicho bloqueo y para proteger sus buques.

Sin embargo, para esta cuestión parece que estamos hablando de un asunto menor y duele. Duele realmente que esto sea así porque, en realidad, la situación en Palestina es insostenible. Y probablemente los tonos, el cabreo, el enfado y la indignación son proporcionales al drama que están viviendo en Palestina. Se está provocando un genocidio ante nuestros ojos. Solo aquellos que no quieren mirarlo o aquellos que hacen cálculos para no mirarlo o aquellos que no lo miran porque no quieren soliviantar al amo estadounidense son incapaces de ver lo que está sucediendo: decenas de miles de personas asesinadas por el Estado genocida de Israel, sumadas a un apartheid sistemático y sostenido en el tiempo durante décadas. Incluso hay quien ha intentado señalar que la justicia o la injusticia de esto tenía que ver con una lucha casi civilizatoria, con una lucha entre religiones; ¿qué dicen ahora que los colonos han decidido también atacar aldeas cristianas, como por ejemplo a Taybeh? ¿Qué tiene que ver esto con las religiones? ¿Qué tiene que ver con los derechos humanos? Tiene que ver con la voluntad de un Estado por aplastar a otro y por eliminar a cualquiera de las personas que mantienen viva la llama y la pervivencia de la necesidad de un Estado libre y soberano para y por Palestina.

Por tanto, toca hacer mucho más porque yo, señor Albares, no le voy a reprochar que la posición del Estado español no sea ética, me parece ética. No voy a señalar siquiera que no me parezca estética, porque me parece estética; me parece que es bueno estar en el lado correcto de la historia. Pero tendríamos que preguntarnos si no es estática también, si es efectiva, porque no es efectiva, porque la realidad que estoy señalando se está produciendo seguramente muy a pesar de muchos y de muchas de los que estamos hoy aquí reunidos. Pero se sigue produciendo. Siguen produciéndose los bombardeos, siguen asesinando a niños y a niñas, siguen cercenando la voluntad de poder vivir y sobrevivir a la población palestina. Y ahí no sirve decir que vamos a seguir trabajando para que la opción de la Unión Europea sea coherente. Es más fácil que yo me haga mormón o adepto a cualquier religión que usted consiga que la posición de la Unión Europea sea coherente teniendo en cuenta las voces de Kaja Kallas o de Ursula von der Leyen, y teniendo en cuenta la mayoría que compone la actual Comisión Europea. Es así de cierto.

Por tanto, confiarlo todo a esa voluntad para dotarle de un corpus coherente a la acción de la Unión Europea es tanto como decir que mientras lo intentamos este drama seguirá sucediendo ante nuestros ojos. Tiene mucha faena si esa es su única función, pero yo creo que el Estado puede hacer más. Porque yo no tengo tampoco ningún reproche que hacer a la labor diplomática del Estado. No va a encontrar en las gentes de Euskal Herria Bildu un reproche a su acción diplomática, a lo que haya tenido que hacer y a lo que tenga que hacer para garantizar los derechos de los ciudadanos y ciudadanas de este Estado o de cualquier otro. Ese no es el problema. Hay que hacer más en acción política, y lo que hay que hacer tiene que ver con la ruptura total de relaciones comerciales, económicas y de diferente índole con el Estado de Israel. Ese es el paso que toca dar y que en el ejercicio de la soberanía nacional ―que tanto se arroga este Congreso y que tanto defiende el Gobierno del Estado español― podría y debería hacer. Porque si no, seguiremos asistiendo a plenos como este cuando sea la tercera flotilla o cuando nos encontremos con otro episodio dramático. Y lo que habría que hacer también ―y esto quizás sí le incumbe más― es pedir a la señora Ursula von der Leyen y a la señora Kaja Kallas ―esto les sonará a sus señorías del Grupo Popular porque se lo oí ayer para otra cuestión― que, por lo menos, se aparten, que si no van a aportar, se aparten, porque no están aportando nada que no sea volver a mostrar a la Unión Europea como una entidad servil, dócil y mansa ante los designios y los deseos de un jerarca demente como es el señor Donald Trump.

Tampoco tiene ningún sentido seguir defendiendo a la OTAN, a la Organización del Tratado del Atlántico Norte. Porque la OTAN se está demostrando inservible y, lo que es peor, a veces colaboradora necesaria por omisión de lo que está sucediendo en Oriente Medio. Lo mejor que podría hacer la OTAN es disolverse y entregar las armas, porque usted y yo ―y seguramente mucha gente― sabemos que esto no va a parar con Palestina. A Palestina le han augurado un recorrido cruel, duro y doloroso. Es más, hay ministros de Israel que dicen que van a dejar algo para sus hijos, para que sus hijos sigan masacrando también al pueblo palestino. Por desgracia, lo que están haciendo con Palestina lo querrán hacer con el Líbano, lo intentan de alguna manera hacer en Oriente Medio y lo están haciendo ya en Irán.

Por lo tanto, no se trata tampoco, como usted también señalaba en su comparecencia, de fijar posición ante quienes quieren volver a la confrontación. El Estado de Israel nunca se ha ido de la confrontación. Desde que se instaló el Estado de Israel en territorio palestino nunca ha abandonado la confrontación, ha vivido de ella y potencias extranjeras han alimentado su confrontación. Llevan décadas haciendo esto. Es cierto que enfrentamos y afrontamos una crisis enorme, no porque lo digamos nosotros y nosotras, lo señalan diferentes voces de prácticamente todo el espectro ideológico. Afrontamos una crisis de enormes dimensiones que constatamos que va a tener beneficios gigantes para los de siempre. Así, podemos ver que, como decíamos ―y, por desgracia, teníamos razón―, las guerras que provocan ellos son nuestras desgracias y sus beneficios son siempre nuestra miseria.

Finalizo ya. Señor ministro, no solo se trata de estar en el lado bueno, que lo está; no se trata solo de mantener una posición ética, que la tienen; se trata también de ser determinante y útil, y ahí todavía queda muchísimo por hacer. Y se trata de eso, de hacer: de hacer más y decir menos si hace falta, pero de hacer.

Ta besterik ez. Gora Palestina askatuta. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ‑PNV), tiene la palabra el señor Legarda Uriarte.

Mikel (GV (EAJ-PNV)) Legarda Uriarte

PNVDiputado.Página 26Vídeo

Eskerrik asko, señor presidente, y muchas gracias también por permitirnos acumular los tiempos de nuestras intervenciones.

Eguerdi on, guztioi. Señorías, hemos debatido ya muchas veces sobre la situación en Oriente Medio, sobre el espantoso ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023 y sobre la no menos espantosa respuesta de Israel con crímenes de guerra, llegando al genocidio y a la limpieza étnica; esta última no solo en Gaza, sino también en Cisjordania y llevada a cabo por los colonos judíos con el consentimiento del ejército y autoridades israelíes. También hemos hablado muchas veces en esta Cámara de un conflicto que es histórico, el de la deshumanización del adversario y el de un odio que no es nuevo. Señorías, también hemos hablado de actitudes depredadoras; de conflictos entrelazados que hoy se perciben sin velo alguno en el sur del Líbano o Siria, más allá de los Altos del Golán, Irak, Irán; de la recomposición del mapa; de la destrucción de las normas, de los principios y de los valores; del desprecio hacia la legalidad internacional y hacia sus instituciones; de una nueva política y cultura de la crueldad y de la impunidad y de la monotonía del horror que anestesia la atención. Señorías, desde aquel espantoso ataque de Hamás en octubre de 2023, Israel ha respondido libre de toda restricción, libre de toda contención y con un comportamiento lleno de inhumanidad tanto por la falta de poder de sus adversarios como por la debilidad del sistema internacional y por la falta de voluntad de quienes podrían haberle puesto restricciones. No solo estamos hablando de los Estados Unidos de América que, con la llegada a la presidencia del señor Trump, han cambiado las reglas y el escenario entre Israel y Palestina y ha dado carta blanca al presidente Netanyahu para que decida sobre Gaza y Cisjordania, sobre el sur del Líbano y sobre parte de Siria. Netanyahu también ha arrastrado incluso a los Estados Unidos a una guerra con Irán sin objetivos militares claros para los intereses americanos y difusos desde otros puntos de vista. Señorías, como les decía, no solo estamos hablando de la falta de voluntad de los Estados Unidos para poner restricciones al Gobierno de Israel, también estamos hablando de la Unión Europea. Ya lo señalamos en esta misma Cámara hace poco más de dos años ―y sigue con plena vigencia―: el examen existencial de Europa ante los grandes desafíos, presentes y futuros, no pasa solo por las nuevas geometrías de la política internacional y de la competencia geoestratégica de bloques y por la promoción de nuestra sociedad, de nuestra seguridad y defensa, pasa también por recuperar la influencia perdida, política, económica, diplomática y también moral, ante el sur global. Influencia perdida, en buena medida, por el doble rasero mostrado en el conflicto palestino‑israelí frente a otros conflictos que se perciben comparables en cuanto a la vulneración del derecho internacional humanitario y del derecho de la guerra. Un conflicto que ahora ha inflamado también toda la región a través de sus actores directos o indirectos. Si bien es cierto que su realidad es difícil de tratar, asombra lo que allí sucede, pues el sufrimiento infligido a la población palestina es una auténtica tragedia moral que nos interpela. Señorías, este es el marco y contexto del debate objeto de este Pleno: la detención ilegal en aguas internacionales por parte de la Armada israelí, de parte de una flotilla que se dirigía a la costa de Gaza para entregar ayuda humanitaria y la prisión de dos de sus integrantes en cárceles israelíes. Pero, señorías, antes de entrar en esta cuestión, no quedarían completos el marco y contexto reseñados sin una referencia frente a los actos continuados de terrorismo y barbarie de Hamás, con acompañamiento de Hizbulá y con Irán como mano larga que mece la cuna; actos de Hamás de barbarie y terrorismo que predisponen ―tenemos que decirlo― a la población pública internacional contra la causa palestina. Aunque no hay que olvidar que Israel la ha promovido durante mucho tiempo ―o ha dejado que se la promoviera― bien para aplastar el surgimiento de un liderazgo palestino decente y viable, bien para desprestigiar a la ya desprestigiada e irrelevante Autoridad Nacional Palestina, y además sostener la idea de que la misma existencia de Israel estaba en peligro con la amenaza de un nuevo holocausto. Esta idea ha sido sin duda alimentada por el comportamiento hostigador del régimen iraní, que en ningún momento la desmiente ni con sus dichos ni con sus actos. Señorías, ante estos hechos y comportamientos de unos y otros, del Gobierno israelí y de Hamás, solo podemos concluir que ambos han convertido a la población palestina en instrumento deshumanizado de sus intereses políticos y la han tratado con una crueldad, desconsideración e impunidad sin límites. Lo que quizá ahora más debiera preocuparnos y ocuparnos respecto al sufrimiento infligido a la población palestina es garantizar el derecho a vivir en su propio territorio y el consiguiente rechazo a que sea expulsada de este, algo que, si sucediera, pondría en peligro la misma existencia futura del pueblo palestino. También urgente ―como materia que señalaba de preocupación y de ocupación― es garantizar la efectividad de la ayuda humanitaria internacional enviada, ya que la que Israel llega a distribuir lo hace bajo condiciones y es casi inexistente. Con una política del hambre planificada que, como informa y señala Amnistía Internacional, ha llevado a la población civil palestina al borde de la inanición y a consiguientes desplazamientos forzados, con más facilidad para salir del territorio que en el futuro para regresar; con una política del hambre planificada que sigue restringiendo deliberadamente la entrada de suministros decisivos para la supervivencia de la población civil; con una política del hambre planificada que extiende la hambruna intencionadamente y que, por ello, es una forma de genocidio; con una política del hambre planificada que bloquea misiones de solidaridad que intentan entregar alimentos y suministros médicos, como sucedió la semana pasada con parte de la flotilla organizada por Global Sumud 2026, abordada ―ya se ha dicho― de manera ilegal por la Armada Israelí en aguas internacionales, a más de mil kilómetros de la costa de Gaza, y ello sin jurisdicción israelí. Sus tripulaciones ―175 personas― fueron trasladadas a la fuerza a Grecia, con el consentimiento de este país de la Unión, para su repatriación a los países de sus nacionalidades. Constaban una treintena de nacionalidad española. En ese traslado a Grecia han denunciado malos tratos y violencia, y dos de sus miembros ―Saif Abukeshek, de nacionalidad hispanosueca, y Thiago Ávila, brasileña― fueron trasladados ilegalmente a Israel para que ingresaran en prisión preventiva donde a día de hoy aún permanecen con acusaciones genéricas de colaboración con Hamás, con el terrorismo y de afectar a la seguridad nacional de Israel, aunque sin conocer ni ellos ni sus defensas los indicios para estas acusaciones. Se encuentran en huelga de hambre desde su arresto. Como ven, señorías, y como puso de manifiesto su defensa ante la jurisdicción civil israelí: ciudadanos extranjeros capturados ilegalmente a más de mil kilómetros de Israel en aguas internacionales y que en ese momento se dirigían a Grecia. Señorías, hemos de preguntarnos si debemos dar luz verde a Israel para secuestrar ciudadanos extranjeros en alta mar y llevarlos a su territorio, cuyo objetivo era, precisamente, la ayuda humanitaria a la población gazatí, que padece una política de hambre por parte del Gobierno de Israel.

Señorías, es cierto que el Gobierno español en este asunto está actuando diligentemente. Transmitió su más enérgica condena ante los encargados diplomáticos israelís por estas interceptaciones, detenciones y prisión. Se mantiene en contacto permanente con aquellos países que también tienen nacionales concernidos y está prestando asistencia consular de manera singular al detenido en prisión preventiva en Israel de nacionalidad española, incluso en su comparecencia ante la jurisdicción civil israelí, para su más pronta puesta en libertad, que es, precisamente, uno de los objetivos fundamentales. Pero también es cierto que la hambruna impuesta a la población palestina nos interpela, como les decía, moralmente, y que deben tomarse todas las acciones para revertir esta situación; lo mismo que seguir defendiendo el derecho de la población palestina a no ser expulsada de sus territorios, y hacer ―como han firmado cientos de parlamentarios de distintos parlamentos europeos y también del Parlamento Europeo― todo lo posible para que el derecho del pueblo palestino a acceder libremente a sus aguas y territorio, incluida la entrada de ayuda por vías internacionales, sea una realidad no coartada.

Quiero finalizar con una reflexión y un deseo. La reflexión es de la señora Francesca Albanese, relatora especial de Naciones Unidas sobre los territorios palestinos como todos conocen. Ha pedido revisar las estrategias del movimiento Global Sumud Flotilla tras los últimos intentos fallidos y ha cuestionado la eficacia de intentar entrar a Palestina debido a la alta probabilidad de interceptación por parte de Israel y la falta de impacto directo ―como ha señalado― sobre la infraestructura material del conflicto. La performance sola no funciona, dijo en Bruselas ante la asamblea interparlamentaria organizada por Global Sumud. El deseo, señorías, es que el pueblo de Israel pueda vivir en paz y sin amenazas y que el pueblo palestino también pueda seguir viviendo en su propia tierra y en condiciones de dignidad humana, contando con un Estado viable y no sumido en el caos y la corrupción ni dominado por el radicalismo islamista, que niega la misma existencia de Israel.

Nada más y muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Mixto, que acumula en este turno su turno de réplica, tiene la palabra el señor Sánchez Serna.

Javier Sánchez Serna

PodemosDiputado.Página 29Vídeo

Gracias, presidente. Buenos días, señor Albares. Hace una semana, en la madrugada del 30 de abril, el régimen sionista de Israel volvió a perpetrar un atentado contra el derecho internacional y el derecho internacional humanitario al interceptar ilegalmente veintidós embarcaciones de la Sumud Flotilla que simplemente transportaban ayuda humanitaria para Gaza y, además, lo hizo en el corazón del Mediterráneo y a unos mil kilómetros de las costas israelíes. El ejército más moral del mundo, en palabras del afamado terrorista Benjamín Netanyahu, no solo detuvo la marcha de una flotilla solidaria, sino que también asaltó las embarcaciones, apuntó con armas láser a los activistas, los obligó a arrodillarse como si fueran prisioneros de guerra, los golpeó y los trasladó ilegalmente, a la fuerza, a territorio griego. Dos de ellos ―se ha dicho aquí esta mañana―, el brasileño Thiago Ávila y nuestro compatriota, el palestino‑español Saif Abukeshek, fueron deportados ilegalmente a Israel. Los testimonios de sus compañeros, así como sus propias denuncias, hablan de torturas tanto en la detención como cuando llegaron a las cárceles sionistas. Estamos, por tanto, ante un salto cualitativo en la impunidad del régimen de Israel. El mensaje que nos lanza Israel es muy claro: Israel puede asaltar embarcaciones frente a las costas europeas, puede lanzar drones contra barcos con banderas europeas ―esto constituye, por cierto, un acto de guerra contra los países europeos― y puede secuestrar y torturar a ciudadanos de España, de Europa, del mundo, sin que haya ninguna consecuencia, sin que la Unión Europea mueva un dedo. Pero Israel manda un mensaje aún más peligroso, y es que el bloqueo ilegal sobre la Franja de Gaza, donde ya apenas entran alimentos y medicinas, ya no comienza en la frontera de Gaza, ya no comienza en las aguas de Israel, sino que comienza en el propio mar Mediterráneo y en Europa. Israel lo hace, como ya se ha dicho aquí, porque sabe que esta Unión Europea, más allá de las lamentaciones piadosas, no va a mover un dedo. Bueno, quizás sí, quizás tome alguna medida. Hace unos pocos días, la Comisión Europea amenazaba con sancionar a Israel si compraba trigo ucraniano supuestamente robado por Rusia. ¿Vale más el trigo ucraniano que las vidas de los palestinos? Bueno, yo creo que para la señora Von der Leyen y Kaja Kallas sí es así, aunque suene duro decirlo, y lo han demostrado sobradamente: casi tres años de genocidio sistemático planificado sobre la población de Gaza y ni una sola sanción sobre Netanyahu, sobre Ben‑Gvir ni sobre el resto de carniceros. Esa es la vergüenza de Europa que nos va a acompañar muchos ―muchos― años. En todo caso, la cuestión relevante esta mañana es qué va a hacer este Gobierno al respecto. Israel ha lanzado drones contra embarcaciones con bandera española y ha secuestrado a un ciudadano, y nosotros le tenemos que preguntar, señor Albares, qué más tiene que pasar para que rompamos relaciones con Israel, qué más tienen que hacer para que rompamos, por ejemplo, los cuarenta contratos con filiales armamentísticas israelíes que siguen vigentes. Está bien que el Gobierno haga presión a la Unión Europea para romper el acuerdo de asociación con Israel, pero mientras esto llega, que parece que no va a llegar porque no hay unanimidad, este Gobierno tiene que romper relaciones con los genocidas y, sobre todo, tiene que hacer que la ruptura se traduzca en hechos. En primer lugar, por supuesto, hay que exigir la liberación inmediata de Saif y Thiago porque sus vidas corren grave peligro en manos de los sionistas. Además de decirlo, hay que ejercer la soberanía y hay que tomar medidas, incluso usar la fuerza si fuera el caso, para que Israel no vuelva a asaltar embarcaciones con banderas europeas ni a secuestrar a compatriotas. En segundo lugar, hay que restablecer el corredor humanitario entre Chipre y Gaza. Ese corredor humanitario lo tendría que abrir y asegurar España junto con Europa, y no dejar toda la carga a la sociedad civil. Y, en tercer lugar, señor ministro, España tiene que apostar por aislar internacionalmente al Estado genocida de Israel, como se hizo en el pasado con el Estado racista de Sudáfrica. España puede impulsar sanciones a los responsables del asalto y secuestro de la Sumud Flotilla, puede cancelar contratos con Israel, puede romper relaciones diplomáticas y mandar a su casa a la responsable de negocios del Estado de Israel. Lo que no se puede hacer bajo ningún concepto es seguir dando espacios de impunidad a Israel porque ―lo estamos viendo― eso solo trae más crímenes y más quiebra del derecho internacional. Israel lleva décadas construyendo un Estado de excepción y, en ese régimen, la detención ilegal de palestinos ha sido un mecanismo central de la dominación colonial. Estamos hablando de más de 11 000 palestinos encarcelados en cárceles israelíes, más de 3500 sin cargos y en detención indefinida. Bien, pues ahora mismo ese régimen de excepción es el que quieren aplicar sobre Saif; es más, ese régimen de excepción es el que los sionistas querrían aplicarnos a cualquiera que denunciemos la ocupación de Palestina, el régimen de apartheid, la pena de muerte para palestinos y el asesinato de miles de niños y niñas. (Aplausos). Hay que dejar ya el relato liberal de que Israel es la única democracia de Oriente Medio. Israel es un Estado terrorista que está exportando la guerra, el genocidio y el imperio del abuso a todo el mundo. Por eso, es muy importante que paremos los pies al sionismo.

Libertad para Saif y Thiago, libertad para los presos palestinos. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 30Vídeo

Obrigado, señor presidente. Moi bo día, señor ministro. O Estado de Israel leva décadas de políticas deshumanas e criminais contra a poboación da Palestina ocupada. Tamén leva máis dunha década de actos graves de pirataría internacional, con accións militares contra as flotillas que desde hai anos tentan chegar a Gaza para romper o bloqueo israelí, denunciar a agresión sionista e levar axuda humanitaria a unha poboación gazatí exhausta. Máis dunha década, por tanto, secuestrando de maneira brutal activistas que actuaron sempre de forma pacífica. Hoxe é a flotilla 2026, que conta cunha nutrida participación de activistas galegas impulsada pola Global Summit Galiza. Hoxe son Saif Abukeshek e Thiago Ávila os secuestrados, para os que o BNG reclama liberdade inmediata. Mais onte foron outros e outras nalgunhas cidades do Estado español e mesmo cargos públicos, como a nosa compañeira Ana Miranda, eurodeputada do BNG, secuestrada en 2015 a bordo do Marianne, sen que o Goberno español, na altura do Partido Popular, dixese absolutamente nada. Son décadas, por tanto, de pasividade, compracencia e complicidade, cando non colaboración activa, da Unión Europea e dos estados europeos cos crimes do sionismo. Unha actitude vergoñosa que, infelizmente, aínda é maioritaria entre os gobernantes europeos. A pesar de que os pobos de Europa —e‌ niso o pobo galego é un exemplo— denuncian con contundencia a reiterada e criminal vulneración dos dereitos humanos e da legalidade internacional por parte de Israel e apoian a causa palestina. E sabemos que agora o Goberno español denuncia o secuestro de Saif e Thiago Ávila e reclama a súa liberdade, e tamén mesmo que impulsa a Unión Europea a romper o acordo preferencial con Israel. Mais, sinceramente, iso xa non é suficiente. Porque, de que estamos a falar? De tratar a Israel como calquera outro estado que cumpra coa legalidade internacional e respecte os dereitos humanos, cando é evidente que non é así? Sen sancións, sen romper as relacións, sen illamento internacional. Señor ministro, o sionismo é unha ideoloxía de odio e racista que cada vez, de maneira máis desacomplexada, propugna o xenocidio, o asasinato de crianzas, incluída a limpeza étnica como medio para completar a ocupación de toda Palestina, empeño no que leva xa máis de oitenta anos. Por iso é preciso ir moito máis alá. O que é preciso é destruír o apartheid sionista, como no seu día foi destruído o apartheid na África do Sur. O que é preciso é illar os criminais sionistas e actuar a nivel internacional, apoiando a loita do pobo palestino.

Porque nós somos internacionalistas e antiimperialistas consecuentes, porque defendemos a paz, a liberdade e a soberanía para todos os pobos, o BNG continuará a denunciar a brutalidade sionista e a defender que o pobo palestino poida, máis cedo que tarde, vivir en paz e liberdade no seu propio estado, na terra toda de Palestina.

Moito obrigado.

Gracias, señor presidente. Buenos días, señor ministro. El Estado de Israel lleva décadas de políticas inhumanas y criminales contra la población de la Palestina ocupada y más de una década ya de actos graves de piratería internacional y de acciones militares contra las flotillas que desde hace años intentan llegar a Gaza para romper el bloqueo israelí, denunciar la agresión sionista y llevar ayuda humanitaria a una población palestino‑gazatí exhausta. Por tanto, lleva más de una década secuestrando de manera brutal a activistas que actuaron siempre de forma pacífica. Hoy es la flotilla 2026, que cuenta con una nutrida participación de activistas gallegas, impulsada por la Global Sumud Galicia. Hoy son Saif Abukeshek y Thiago Ávila los secuestrados, para los que el BNG reclama la libertad inmediata, pero antes fueron otros y otras, algunas ciudadanas del Estado español, incluso cargos públicos, como nuestra compañera Ana Miranda, eurodiputada del BNG, sin que el Gobierno español de aquel momento, el PP, dijese absolutamente nada. Por tanto, son décadas de pasividad, complacencia, complicidad, cuando no la colaboración activa de la Unión Europea y de los Estados Europeos con los crímenes del sionismo, una actitud vergonzosa que, por desgracia, todavía es mayoritaria entre los gobernantes europeos, a pesar de que los pueblos de Europa ―en eso el pueblo gallego está siendo un ejemplo― denuncian con contundencia la reiterada y criminal vulneración de derechos y de la legalidad internacional por parte de Israel. Está bien que el Gobierno español denuncie el secuestro de Saif Abukeshek y Thiago Ávila y reclame su libertad, incluso está bien que impulsen en la Unión Europea romper el acuerdo preferencial con Israel, pero sinceramente ya no es suficiente, porque ¿de qué estamos hablando?, ¿de tratar a Israel como cualquier otro Estado que cumple la legalidad internacional, cuando está claro que no es así, sin sanciones, sin romper relaciones, sin aislamiento internacional, señor ministro? El sionismo es una ideología de odio y racismo que cada vez más y de manera desacomplejada propugna el genocidio, incluido el asesinato de niños, y la limpieza étnica como medio para completar la ocupación total de Palestina, empeño en el que lleva ya más de ochenta años. Por eso, hay que ir más allá y destruir el apartheid sionista, como en su momento se destruyó el apartheid de Sudáfrica. Es necesario aislar a los criminales sionistas y actuar a nivel internacional apoyando la lucha del pueblo palestino. Nosotros somos internacionalistas y antiimperialistas consecuentes. Defendemos la paz, la libertad y la soberanía para todos los pueblos. El BNG seguirá denunciando la brutalidad sionista y defendiendo que el pueblo palestino pueda, más pronto que tarde, vivir en paz y libertad en su propio Estado, en la totalidad de la tierra de Palestina. Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra la señora Valido García.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 31Vídeo

Buenos días, señorías. Comprenderán que no pueda intervenir hoy aquí sin hacer alusión a la primera preocupación de los canarios en estas horas teniendo delante al ministro de Asuntos Exteriores, que participó en la primera reunión de seguimiento para la acogida al barco Hondius. Debo aprovechar esta ocasión para preguntarle lo que muchos se plantean hoy, y lo hago con el convencimiento de que alguna de la información que usted pueda darnos genere algo de calma en una población que está preocupada. No podemos castigarla por estarlo ni señalarla por tener miedo ante la falta de información, porque falta información, ciertamente, y sabe usted, señor ministro, que cuando no hay información se genera desconfianza y miedo, y luego es muy difícil desandar el camino.

Pero vamos a desandarlo. Esta mañana ha habido una reunión técnica y todavía no hay información necesaria para poder establecer todas las medidas que nos ayuden a que la población esté tranquila. Ahora mismo el presidente Clavijo está reunido con la ministra de Sanidad, y créame que tengo toda la esperanza puesta en que de allí salgamos con una información clara que ayude a que la población se tranquilice, porque no se dan respuestas sencillas, respuestas simples, y esto se complejiza. Como usted estuvo en esa reunión, yo le voy a preguntar por qué la evacuación no se ha producido desde Cabo Verde. Es verdad que los medios sanitarios de Cabo Verde no son los medios sanitarios que tenemos en otros lugares, pero sí que tiene un aeropuerto por el que pasa un millón de turistas y Cabo Verde no puso problemas para la evacuación. Yo estoy segura de que ustedes lo abordaron en la reunión de seguimiento y, por tanto, le pido que nos informe sobre esto. Asimismo, me gustaría que me dijera si ha hablado con su homólogo de Marruecos sobre el motivo por el que impidió el aterrizaje del avión que iba ayer con el afectado y si ha hablado con sus homólogos de los países a los que tienen que volver esos pasajeros afectados y cuál es la disposición y la logística que se está estableciendo para atenderlos.

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 32

Por supuesto, le pido al Gobierno de España la misma lealtad que nos piden a nosotros…

Presidencia. Muchas gracias.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 32

… toda la información, y al señor Sánchez, cuando tenga un minuto, si puede, que llame el presidente Clavijo.

Presidencia. Muchas gracias, señoría, su tiempo ha finalizado. Tiene la palabra el señor Catalán Higueras.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 32Vídeo

Muchas gracias, señor presidente. Señorías, muy buenos días. Señor ministro, a nosotros nos parece muy bien, y además es su obligación, que dé explicaciones sobre cuestiones de política exterior, de conflicto armado y, cómo no, de defensa de los derechos de los ciudadanos españoles, pero lo tienen que hacer siempre, no solamente cuando les interesa, más aún esta semana para tapar sus casos de corrupción. Con esta misma urgencia tenían que comparecer en este Congreso de los Diputados para abordar, como ha dicho la portavoz de Coalición Canaria, toda la crisis del hantavirus, así como para abordar ese incremento histórico en el presupuesto del ministerio de la guerra, el envío de la fragata Cristóbal Colón a Chipre o la situación de los españoles secuestrados y torturados en Venezuela. Nosotros no vamos a defender las posturas ni las decisiones del presidente Trump ni la vulneración del derecho internacional de Israel, pero tampoco las posturas del presidente Sánchez, aplaudidas y jaleadas por los terroristas. La cuestión hoy, señor ministro, es muy sencilla: ¿para este Gobierno todos los españoles son iguales? La respuesta, desgraciadamente, es que no y, si no es así, que se lo pregunten a las familias de los tres españoles asesinados por Hamás, a los dos ciudadanos españoles, como le han dicho, que están detenidos por la dictadura de Guinea Ecuatorial sin ninguna seguridad jurídica o a los españoles secuestrados y torturados por la dictadura de Venezuela. Por cierto, la dictadura de Venezuela, según parece, está compadreando con ustedes a la hora de darle el plácet al nuevo embajador de esa dictadura en España. No, señor ministro, no se puede dar ese visto bueno mientras no se respeten los derechos humanos y no sean liberados los españoles de las cárceles de Venezuela; tampoco se puede pedir a la Unión Europea el levantamiento de las sanciones a los dirigentes de la dictadura, ni mucho menos se puede invitar a la sucesora de Maduro a visitar España.

Señor ministro, nosotros le hemos dicho que esta no es nuestra guerra, pero también es cierto que su no a la guerra es cínico e hipócrita, porque si fueran sinceros buscarían el acuerdo y el consenso de esta Cámara y de la Unión Europea. Pero no lo van a hacer y ¿sabe por qué, señor ministro? Porque les puede el sectarismo, el partidismo y el oportunismo político y electoral del momento.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra la señora Micó Micó.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 33Vídeo

Gràcies, president. Senyor ministre, l’estratègia d’Israel a Gaza és la pròpia de les persones que no tenen cor. Matar a gent, tanta com siga possible, sembrant la fam i les malalties, destruir les cases i els hospitals i generar terror i fer inviable la vida. Israel ha creat un infern a la Terra i Trump està pagant per a poder beneficiar‑se d’ell. Una arquitectura de poder molt estudiada per a escalar el conflicte fins a desbordar‑lo. Gaza, el Líban i l’Iran, fins a convertir tot l’Orient Pròxim en un polvorí perquè els Estats Units puguen continuar guanyant diners. Perquè continuen carregant‑se tot el dret internacional i també eixa idea tan revolucionària de que totes les vides han de valdre el mateix. Des d’ací ho estem vivint amb desesperació, però al mateix temps també s’ha generat una resposta social que a mi, personalment, em fa estar molt orgullosa de la nostra ciutadania. La setmana que ve, per exemple, ve el Festival d’Eurovisió. Hi han molts eurofans que no van a desplaçar‑se com fan habitualment al país on es fa el festival i tampoc organitzaran sopars per a fer porres, a vore quants punts trauen cadascú, perquè ells i elles saben per a què s’està utilitzant, per a què està utilitzant Israel el festival. O també, per exemple, tots aquells grups d’aficionats al ciclisme que van impedir, bloquejant, que Israel poguera participar en la Volta, fins i tot, arribant a bloquejar i aturant la pròpia carrera. 2000 persones es van concentrar també, per exemple, en el Roig Arena de València quan jugava el València Basket contra el Tel Aviv per a lluitar i per a denunciar el genocidi d’Israel. 16 000 persones van anar a l’Act X Palestina que es va fer a Barcelona, on va actuar, entre d’altres, Bad Gyal i Rosalía, per tal de denunciar el que estava passant. Un centenar de persones de diferents punts de tot l’Estat i del món han posat en risc la seua vida embarcant‑se en flotilla rumb a Gaza. I ahir mateix tenim a Saif i a Thiago, que ara mateix estan patint tortures per part del govern d’Israel i totes estes respostes han fet que este Govern estiga en el costat bo de la història. Per això li demanem, senyor ministre, que hi haja una acció diplomàtica immediata per acabar ja i per a protegir a tota la ciutadania de Palestina que està patint eixe genocidi. Necessitem l’alliberament immediat de Saif i de Thiago, garantint la seguretat de tota la flotilla i que el govern d’Israel pague per eixe segrest i pague per la vulneració dels drets fonamentals dels activistes. I, per últim, també necessitem que vostès proposen a la Unió Europea que se suspenguin els acords comercials a Israel perquè per a ells els acords comercials no cal unanimitat, com sí que ho necessita l’acord d’associació. Israel ha decidit crear un infern en la Terra, els Estats Units patrocinar‑lo, el PP i VOX protegir‑los i aplaudir‑los i, nosaltres, front a això, volem diplomàcia, protesta, acció política i lluita per la pau. Gràcies.

Gracias, presidente. Señor ministro, la estrategia de Israel en Gaza es la de las personas que no tienen corazón: matar a gente, tanta como sea posible, que cojan miles de enfermedades, destruir casas y hospitales y complicarles la vida. Israel ha creado un infierno en tierra y Trump está pagando para poder beneficiarse de ello. Es una arquitectura de poder muy estudiada para escalar el conflicto hasta desbordarlo ―Gaza, Líbano, Irán― hasta convertir todo Oriente Próximo en un polvorín para que Estados Unidos pueda seguir ganando dinero, porque siguen cargándose todo el derecho internacional y también esa idea tan revolucionaria de que todas las vidas deben valer lo mismo.

Desde aquí lo estamos viviendo con desesperación, pero al mismo tiempo se ha generado una respuesta social de la que, personalmente, me siento muy orgullosa. Por ejemplo, la semana que viene será el festival de Eurovisión y hay muchos eurofans que no se van a desplazar, como hacen habitualmente, al país donde se hace el festival, ni organizarán tampoco cenas para disfrutarlo, porque ellos saben para qué se está utilizando en Israel el festival. Por ejemplo, todos esos grupos de aficionados al ciclismo impidieron, bloqueando, que Israel pudiera participar en la Vuelta, incluso llegaron a parar la propia carrera. Por ejemplo, dos mil personas se concentraron en el Roig Arena de Valencia cuando jugaba el Valencia Basket contra el Tel Aviv para luchar y denunciar el genocidio de Israel. Dieciséis mil personas fueron al Act X Palestine que se celebró en Barcelona donde actuaron, entre otros, Bad Gyal y Rosalía, para denunciar también lo que estaba sucediendo. Un centenar de personas de diferentes grupos de todo el Estado y del mundo han arriesgado sus vidas embarcándose en flotillas rumbo a Gaza, como Saif y a Thiago, que ahora mismo están sufriendo torturas por el Gobierno de Israel.

Todas estas respuestas han hecho que este Gobierno esté en el lado bueno de la historia. Por eso le pedimos, señor ministro, una acción diplomática inmediata para acabar ya ese genocidio y proteger a toda la ciudadanía de Palestina que está sufriendo. Necesitamos la liberación inmediata de Saif y de Thiago y garantizar la seguridad de toda la flotilla y que el Gobierno de Israel pague por ese secuestro y por la vulneración de los derechos fundamentales de los activistas. Por último, también necesitamos que ustedes propongan a la Unión Europea que se suspendan los acuerdos comerciales con Israel. Esos acuerdos comerciales no necesitan unanimidad, como sí lo necesita el acuerdo de asociación. Israel ha decidido crear un infierno en la tierra, Estados Unidos patrocinarlo, PP y VOX protegerlos y aplaudirlos y, nosotros, frente a esto, queremos diplomacia, queremos protesta, acción política y lucha por la paz.

Gracias.

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Montávez Aguillaume.

Vicente Montávez Aguillaume

PSOEDiputado.Página 34Vídeo

Gracias, presidente. Gracias, ministro, por la comparecencia. Señorías, mis primeras palabras no van dirigidas a esta Cámara, sino a la familia y amigos de Saif Abukeshek y de Thiago Ávila. (Aplausos). Van dirigidas a quienes durante horas no supieron dónde estaban Saif y Thiago, a quienes vieron cómo un barco civil con ayuda humanitaria y activistas a bordo desaparecía en mitad del Mediterráneo. También son palabras de reconocimiento para quienes con serenidad y dignidad y sin odio han soportado la angustia. Detrás de cada debate geopolítico hay rostros y cuando una familia escucha durante horas el silencio del mar lo único que importa es saber si su país va a responder, y España, señorías, respondió. (Aplausos). Respondió el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, denunciando lo que era imposible maquillar con eufemismos diplomáticos: la detención ilegal de un ciudadano español en aguas internacionales. Además, lo hizo con la coherencia política de quien lleva meses defendiendo que en Europa no puede haber normalidad institucional mientras continúe la devastación de Gaza. Por eso, España ha liderado el reconocimiento del Estado palestino. También ha exigido la suspensión del acuerdo de asociación entre la Unión Europea e Israel mientras persistan las vulneraciones graves del derecho internacional. Asimismo, el ministro respondió con valor y contundencia y actuó de inmediato: convocatoria de la encargada de negocios israelí, condena expresa de la interceptación, activación de todos los mecanismos diplomáticos y consulares disponibles. Señorías, ningún Estado democrático debe tolerar que sean detenidos civiles por intentar llevar ayuda humanitaria. (Aplausos). Precisamente por eso España ha exigido la liberación inmediata de Saif Abukeshek, ciudadano español detenido ilegalmente. Un Estado se define también cuando uno de sus ciudadanos queda atrapado en medio del caos, la guerra o la arbitrariedad y debe demostrar si entiende la protección consular como un trámite burocrático o como una obligación moral y política. Esto no es algo nuevo. España lleva años construyendo una política exterior sobre una convicción sencilla y exigente: ningún ciudadano debe sentirse abandonado por su país cuando el mundo se derrumba. Lo vimos durante la pandemia, cuando más de 35 000 españoles regresaron gracias al mayor operativo de repatriación de nuestra historia reciente. Lo vimos en Afganistán, cuando Torrejón se convirtió en una de las grandes puertas humanitarias de Europa mientras Kabul caía bajo el terror talibán: en apenas diez días, España evacuó a más de 2200 personas, a colaboradores afganos, familias, personal europeo y trabajadores de organismos internacionales. (Aplausos). Y lo hemos vuelto a hacer en Oriente Medio, con la mayor evacuación organizada por el Ministerio de Asuntos Exteriores: más de 7000 españoles repatriados tras la escalada sobre Irán y el cierre del espacio aéreo de la zona. La política exterior, señorías, no consiste en golpear una mesa delante de las cámaras, sino que consiste en algo muchas veces más difícil: proteger vidas humanas en silencio, bajo presión y lejos de los focos. Eso es exactamente lo que ha hecho España en este caso: activación consular inmediata; despliegue del cónsul en Ascalón; coordinación permanente con Brasil; presión diplomática constante; seguimiento sanitario y jurídico; contacto continuo con las familias y coordinación con la alta representante. Eso también, señorías, es Estado.

Permítanme decirles que este debate no puede quedar en la dimensión consular o humanitaria del caso, porque cuando se normalizan prácticas ilegales como esta no solo se pone en riesgo a unas personas concretas, sino que se erosiona la credibilidad internacional como refugio frente a la arbitrariedad y la ley del más fuerte. Por eso, aunque la liberación inmediata de Saif Abukeshek y Thiago Ávila sea hoy una prioridad moral, diplomática y humana de este Gobierno, este debate no trata solo de dos personas ni solo de un barco, sino que se trata de impedir que el derecho internacional se convierta en una recomendación opcional, que la ayuda humanitaria sea tratada como una amenaza y que los civiles desarmados puedan ser interceptados en aguas internacionales mientras el mundo discute tecnicismos jurídicos ante una tragedia retransmitida en tiempo real. Se trata, en realidad, de qué mundo queremos habitar. (Aplausos).

Hoy, 7 de mayo, faltan apenas tres días para que se cumplan siete meses de aquella tregua que algunos presentaron como el inicio de una nueva etapa en Gaza; siete meses desde que se quiso creer que unas pausas entre bombardeos podían sustituir una solución política real; siete meses desde que se nos pidió paciencia mientras Gaza seguía llenándose de tumbas, ruinas y niños amputados. Gaza sigue ardiendo, señorías. Siguen muriendo niños y niñas bajo los escombros. Siguen destruyéndose hospitales. Siguen desplazándose familias entre ruinas buscando agua, pan o simplemente un lugar donde dormir sin escuchar drones. (Rumores). En medio de esa oscuridad, hay una pregunta que atraviesa esta Cámara y Europa entera: ¿qué hace un Estado digno cuando el derecho internacional es vulnerado? ¿Calla o actúa? (Aplausos). Este Gobierno, señorías, ha elegido actuar.

Permítanme decir algo más. España no solo protege a sus ciudadanos, también está defendiendo a la población gazatí, y lo está haciendo con hechos. Como ha dicho el ministro, UNRWA ha recibido, recibe y continuará recibiendo financiación del Gobierno de España. (Continúan los rumores). Desde 2023, la financiación española a esta agencia de Naciones Unidas asciende ya a cerca de 60 millones. No hablamos de gestos simbólicos, sino que hablamos de hospitales, de escuelas, de alimentos, de vacunas, de agua potable. Pero hay un dato que retrata perfectamente la diferencia entre la posición de España frente a otros: la cooperación española con la UNRWA ha crecido un 332 % desde que Pedro Sánchez llegó al Gobierno ―¡un 332 %!―. (Aplausos). Mientras otros reducían, congelaban o limitaban sus aportaciones, España hizo exactamente lo contrario, reforzar su compromiso. Desmantelar la UNRWA significa castigar a los niños y niñas palestinos, a las familias desplazadas, a quienes dependen de una bolsa de harina, de una vacuna, de una escuela improvisada para seguir viviendo. El compromiso de España es un compromiso real, presupuestario, diplomático y humanitario, señorías.

Por desgracia, hoy hemos visto cómo algunos intentan reducir este debate a un juego de bloques, a una lógica tribal: o conmigo o contra mí. Pero no, la posición de España no nace del sectarismo, nace de la coherencia.

En Ucrania, en Venezuela, en Groenlandia, en Gaza o en Irán no hay contradicción (Aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra): hay una línea, una sola línea, y es la defensa del derecho internacional. El derecho internacional no es una decoración jurídica para tiempos de paz, sino el último dique que separa la civilización de la selva, y cuando ese dique se rompe, señorías, todos somos más vulnerables. (Rumores).

Termino ya. Señorías, llegará un día en que todo esto se estudie en los libros de historia y, entonces, nadie recordará quién ganó un debate parlamentario y la única pregunta que permanecerá será otra: ¿qué hicimos mientras Gaza ardía? ¿Qué hizo Europa? ¿Qué hizo España? ¿Qué hizo cada uno de nosotros cuando civiles eran bombardeados y activistas humanitarios eran interceptados en aguas internacionales por intentar llevar ayuda? (Continúan los rumores). Ese día este Gobierno podrá responder mirando de frente y decir que reconoció el Estado palestino cuando otros callaron, que exigió la suspensión del acuerdo de asociación entre la Unión Europea e Israel mientras se vulneraba el derecho internacional humanitario, que financió a la UNRWA mientras otros retiraban fondos y que defendió la liberación de Saif y Thiago cuando algunos preferían la complicidad del silencio. (Aplausos). La verdadera fortaleza de un país no se mide solo por su economía o por sus ejércitos; se mide también por aquello que decide no traicionar cuando llegan las presiones. Y España ha decidido no traicionarse a sí misma, no traicionar los derechos humanos, no traicionar el derecho internacional, no traicionar la idea de que existen límites que ninguna razón de Estado debería poder cruzar. Si el derecho internacional solo sirve para los débiles, entonces ya no es derecho, es simplemente la ley del más fuerte, y Europa nació precisamente para impedir que el mundo volviera a organizarse así. Por eso España habla, por eso España actúa y por eso España incomoda, porque hay momentos en la historia en los que el silencio deja de ser neutral, y este es uno de ellos.

Muchas gracias. (Prolongados aplausos).

EL señor VICEPRESIDENTE (Rodríguez Gómez de Celis): Gracias. Tiene la palabra el señor ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación. (Aplausos).

José Manuel Albares Bueno

GobiernoMinistro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.Página 36Vídeo

Señoría del Grupo Popular, y también su socio de VOX, que veo que ni siquiera está en el hemiciclo, cuando estamos hablando de la vida… (El señor Flores Juberías se levanta de su escaño y realiza el gesto de una reverencia). ¡Ah!, está ahí. Entonces, a los dos. (Protestas). Sus intervenciones han rebosado hipocresía y cinismo (rumores), y ha habido una ausencia total de política exterior y de humanidad hacia un ciudadano español, se lo subrayo. (Aplausos). Si no fuera porque en estos momentos se está produciendo una gravísima violación de los derechos fundamentales de un español y porque puede estar en riesgo su integridad física, les diría que su intervención ha sido ridícula. Desgraciadamente, por la gravedad de lo que hoy estamos hablando aquí, me ha parecido escandalosa. (Rumores). Ustedes han venido hoy aquí, literalmente, a hablar de cualquier cosa menos de la defensa de un ciudadano español, y creo que para dos representantes de la soberanía del pueblo español no hay nada más importante en esta Cámara ni en este momento. (Aplausos.―Protestas). Así pues, vergüenza para ustedes dos y vergüenza para aquellos que les permiten hacer ese ejercicio hoy aquí.

No han condenado las acciones del Estado de Israel en ningún momento. Aceptan la detención ilegal de un ciudadano español en aguas internacionales. (El señor De Olano Vela: ¡Lo dices tú!). Y es que ni siquiera han tenido una palabra de aliento para él y para sus familiares y amigos. Por cierto ―y no es la primera vez―, ni una palabra de condena por parte de ninguno de los dos hacia la retención de un soldado español, que además es miembro de las fuerzas de Naciones Unidas. (Aplausos). Ni una palabra de apoyo de ninguno de los dos para la obra pía en Tierra Santa. Ni una palabra de condena por que el patriarca latino no haya podido celebrar en los Santos Lugares la tradicional misa de Domingo de Ramos. O por la agresión de la religiosa católica en Jerusalén. O por el bombardeo de un santuario cristiano en Líbano. (Aplausos). Pero ¿no se dan cuenta de que está en juego la convivencia en Oriente Medio, de que están en juego los derechos de un ciudadano español? Y vienen aquí a hablar, literalmente, de todo —‌era hasta difícil seguirles a ustedes dos en su discurso, porque no tenían ninguna coherencia ni ninguna conexión—, menos de lo más importante: de los derechos y de la integridad física de un ciudadano español, de la convivencia en Oriente Medio, de la defensa del derecho internacional.

Y, miren, me decían ustedes que por qué vengo hoy aquí a hablar de esto: porque me lo han pedido ustedes, los grupos parlamentarios, la Mesa del Congreso; me imagino que estarán ustedes también. Y al portavoz del Grupo Popular, que decía que por qué no he acudido a hablar de los detenidos en Guinea Ecuatorial: porque no me lo ha pedido usted. ¡No sea hipócrita! Ni usted ni nadie. Si no, vendría aquí a hablar de ellos. (Aplausos.― Rumores).

Aunque a usted le haga mucha gracia y le parezca muy jocoso, ayer sí estuve con sus familiares y abogados. (El señor De Olano Vela: ¡Tres meses después!). Y llevan veintitrés visitas consulares; cuatro conversaciones mías con el ministro de Asuntos Exteriores de Guinea Ecuatorial sobre este tema; visitas del embajador de España en varias ocasiones a las autoridades guineanas: las mismas intervenciones que para todos los detenidos españoles, cosa que, por cierto, cuando están ustedes en el Gobierno olvidan completamente. Los derechos de esos ciudadanos españoles nunca les han interesado. (Protestas). Por eso, tuve intervención constante sobre José María Basoa, Andrés Martínez y Rocío San Miguel y todos los demás españoles y binacionales en Venezuela. O hablé con el ministro de Asuntos Exteriores en Irán en numerosas ocasiones sobre Ana Baneira y sobre Santiago Sánchez hasta su liberación. También hablé con el ministro de Asuntos Exteriores de Israel sobre Juana Ruiz, a la que usted nunca menciona, tan ciudadana española como todos los demás. Pero, además, miles y miles de españoles han sido evacuados en situaciones muy difíciles por el Ministerio de Asuntos Exteriores mientras yo he sido ministro: desde Afganistán ―haciendo un hub logístico y también un hub moral en la base de Torrejón―, desde Ucrania, o los hispanos palestinos en Gaza, también la evacuación de Israel, los 13 000 españoles evacuados en las últimas semanas desde Oriente Medio. ¡Ni una sola evacuación por parte del Partido Popular cuando han estado ustedes en el Gobierno! Entonces, sinceramente, por favor, en la réplica suban a hablar de lo que hay que hablar y dejen de hacer el ridículo. (Aplausos).

Señorías del Grupo Popular, todos los españoles y todas las españolas saben perfectamente dónde estaría España en estos momentos si ustedes estuvieran en el Gobierno: exactamente igual que durante la guerra de Irak, al lado de los que perpetran una guerra ilegal y aceptando la conculcación de los derechos humanos. Y, además, es que ustedes lo ponen por escrito. Lean sus tuits. Se los leo yo: «Sí a la guerra de Irán». O lo que decía el señor Feijóo: «Por encima del derecho internacional están los derechos humanos», sin saber que son la misma cosa y que uno no puede existir sin lo otro. O cuando hablaba de las pérdidas civiles de origen palestino. ¿No pueden tener ya, por fin, después de tanto tiempo, ni una mínima palabra, aunque solo sea por humanidad, para las 75 000 víctimas palestinas en Gaza, por la catástrofe humanitaria que se está produciendo en estos momentos en Líbano, con un 20 % de la población desplazada? ¿De verdad ustedes creen que no están absolutamente incapacitados para gobernar un día España, cuando su portavoz dice, con todo el desahogo, que ella ha estado retenida por la Guardia Civil más tiempo que el que ha estado un soldado español, al que no hay que tocar ni un segundo por parte de las fuerzas de Israel? Por cierto, me gustaría saber por qué estuvo retenida por la Guardia Civil tanto tiempo su portavoz, porque, sinceramente, a mí no me ha retenido ni un solo minuto. (Aplausos).

Y, mire, siguen ustedes justificando una guerra ilegal. Es una guerra ilegal la que se está produciendo. Pero, además —‌si a ustedes la legalidad internacional no les importa—, es una guerra que está afectando a la subida de los precios del petróleo, de la energía, de los fertilizantes y de los alimentos, que afecta al bolsillo de todos los españoles. Por eso ha tenido que poner este Gobierno un escudo social de 5000 millones de euros. Y ustedes siguen. Ahí sigue el señor Feijóo, diciendo no sé qué del armamento nuclear. ¿Otra vez volvemos con las armas? ¿No se dan cuenta de que no hay una solución militar para la apertura del estrecho de Ormuz?

Y lo mismo nos dijeron cuando reconocimos al Estado de Palestina: que nos equivocábamos, que íbamos solos, cuando lo que hacemos es ser los primeros y liderar después un movimiento para la única solución que hay frente a esta situación, que es la de los dos Estados.

También nos criticaron cuando hablábamos de la financiación de UNRWA, que vamos a mantener, como recordaba el portavoz del Partido Socialista. Es fundamental para la vida de millones de palestinos, que necesitan la financiación de UNRWA tanto para la educación como para los alimentos.

Y, mire, no solo están aislados ustedes de la opinión mayoritaria —y‌ a sí, en estos momentos de todos los Gobiernos de Europa, algunos de su color político, y mire lo que dice, por ejemplo, el canciller alemán al respecto—, están aislados de la inmensa mayoría del pueblo español, que, por justicia, por humanidad y por su propio interés, porque les está afectando económicamente una guerra sobre la que no han tenido nada que decir, están donde tienen que estar: del lado de la paz, del lado de la diplomacia, del lado del diálogo, del lado del rechazo a la guerra para resolver cualquier controversia.

Así pues, sinceramente, yo les diría que no frivolicen cuando se trata de la vida de un español. Si usted quiere que hable de los detenidos en Guinea Ecuatorial, no tengo ningún problema en hacerlo. No tiene más que pedírmelo, y yo vendré, muy gustoso, porque trabajo por ellos. Ayer se lo decía a sus familias y a sus abogados; eso que a usted le hace tanta gracia. (La señora presidenta ocupa la Presidencia).

Al portavoz de VOX le diría que no me ha traído ningún chófer: he venido andando. Prácticamente, siempre vengo andando al Congreso de los Diputados. El Ministerio de Asuntos Exteriores está cerca de aquí, hace buen día y Madrid es una ciudad maravillosa; se lo digo como madrileño. (Aplausos). Ahora bien, debo decir que, dentro de todo su cinismo e hipocresía ―que, lógicamente, comparten, puesto que son socios de Gobierno en las comunidades autónomas, de modo que cómo no lo van a compartir, si esa es la base de su programa electoral―, me ha impactado el desprecio que ha mostrado usted hoy, siendo diputado, frente al Parlamento y el parlamentarismo. ¿A usted le sorprende que se reúna? ¿Le ha molestado a usted tener que venir a ejercer el debate parlamentario y el debate democrático? Por cierto —‌lo siento mucho por los trabajadores y funcionarios del Congreso—, veo que usted les quiere dejar sin trabajo; no les encuentra ninguna función. Le parece extravagante que hoy se reúna aquí. Insisto, no soy yo el que ha pedido venir, pero acudo, muy gustoso, esta y las veces que haga falta; han sido la Mesa del Congreso y los grupos parlamentarios.

Y le digo lo mismo: ni una palabra de condena para Israel. Acepta usted con toda tranquilidad la detención ilegal en aguas internacionales y el traslado a otro país de un ciudadano español. ¡Menudo representante de la soberanía del pueblo español! Casi le diría: ¡Menudo patriotismo! ¡Van los españoles listos si algún día llegan ustedes al Gobierno de España! Ya veo que están incapacitados. (Aplausos).

Y sigo sin oírle a usted, igual que al Partido Popular, ni una palabra de defensa para nuestros soldados, que están defendiendo la paz y la legalidad internacional bajo bandera de las Naciones Unidas. Ni una palabra de defensa para las minorías cristianas. Por cierto, señoría, las más antiguas del mundo: la maronita, la melquita, la caldea, la armenia; le doy algunos ejemplos. ¿A usted le parece normal que el patriarca latino no haya podido celebrar misa de Domingo de Ramos en los Santos Lugares, como es tradicional? ¿A usted le parece normal que una monja francesa haya sido agredida? ¡Veo que se ríe! ¿Le hace gracia? A mí, ninguna gracia. Yo no me río de eso, en absoluto. Es la convivencia religiosa lo que está en juego. No es para reírse, señoría. (Aplausos).

Al portavoz de SUMAR le diré que estoy muy de acuerdo —‌igual que a la mayoría de los grupos que han intervenido y que han solicitado esta comparecencia— sobre lo que ha dicho. No hay ninguna duda, estamos hablando de un asalto en aguas internacionales, de una detención ilegal. Lo he dicho en mi intervención: los agentes israelíes no tienen, ni de cerca ni de lejos, la más mínima jurisdicción en las aguas en que se ha producido. Y se lo he dicho a mi colega israelí. ¿Qué es lo siguiente? ¿Venir a buscar a alguien a territorio nacional? ¿Dónde va a terminar este atropello al derecho internacional?

Y, desde luego, también estoy de acuerdo con usted en que nos jugamos lo que debería de ser evidente, los elementos más básicos del derecho internacional, del derecho humanitario, de lo que hace relaciones pacíficas y virtuosas entre Estados. Y le agradezco que usted lo haya dicho aquí, que lo haya reconocido: en estos momentos España es un faro de defensa del derecho internacional, de los derechos humanos, de las Naciones Unidas. Ayer tuve un encuentro con Francesca Albanese y me lo decía: No hay ningún Estado como el español en estos momentos.

Emitimos un comunicado conjunto entre España y Brasil ―bastantes de ustedes se han referido a nuestra posición―, que voy a leer, textualmente, porque creo que recoge perfectamente cuál es nuestra posición en estos momentos: «Los Gobiernos de España y de Brasil condenan en los términos más enérgicos el secuestro de dos de sus ciudadanos en aguas internacionales por parte del Gobierno de Israel». Ambos se encontraban a bordo de embarcaciones de la Flotilla Sumud, interceptadas por fuerzas israelíes en aguas internacionales, y no fueron liberados cuando se produjo la aprehensión de dichas naves ni tras el posterior desembarco de los pasajeros y tripulantes en la isla de Creta». Esta acción flagrantemente ilegal de las autoridades israelíes fuera de su jurisdicción constituye un atropello al derecho internacional, susceptible de ser invocado ante tribunales internacionales, y puede constituir un delito en nuestras respectivas jurisdicciones nacionales. Los Gobiernos de España y Brasil exigen al Gobierno de Israel el retorno inmediato de sus ciudadanos con plenas garantías de seguridad y que se facilite el acceso consular inmediato para su asistencia y protección.» Creo que es muy claro y coincide plenamente con muchas de las intervenciones que ustedes hoy han hecho.

Al portavoz de SUMAR le diré ―créame, usted lo sabe, a menudo hablo con miembros del Gobierno que son de su grupo parlamentario― que España está haciendo y es de lejos el Gobierno del mundo que más está haciendo en estos momentos por la legalidad internacional en Oriente Medio y por la existencia de un Estado palestino. Ahí está el decreto de embargo de armas y de prohibición del comercio con productos de los territorios ocupados, cómo participamos en esa denuncia sudafricana en la Corte Internacional de Justicia, cómo damos contribuciones voluntarias a la Corte Penal Internacional, cómo hemos solicitado ―el presidente del Gobierno lo ha hecho por carta ayer― el estatuto de bloqueo a esas sanciones tan injustas que se le están poniendo, nuestra financiación a UNRWA, 50 millones de euros en la última entrega de financiación a la Autoridad Nacional Palestina, a la que se está intentando asfixiar; en fin, solo por decirle algunas de las más importantes.

Respecto al portavoz de Esquerra —‌totalmente de acuerdo con usted—, no se está cumpliendo el alto el fuego. Las violaciones de este son sistemáticas. Es más, la gravedad, la catástrofe de lo que está ocurriendo en estos momentos en el Líbano y en Irán nos ha hecho olvidar que había una famosa fase 2 del plan de paz. Ya nadie sabe dónde está la fase 2 del plan de paz en Gaza. Está olvidándose hasta lo más mínimo.

La violencia de los colonos en Cisjordania sigue creciendo. Y, desde luego, como usted sabe, nosotros tenemos una lista de sancionados, de colonos violentos. Cualquiera que quiera malograr la solución de dos Estados irá a esa lista, al igual que hay dos ministros del Gobierno de Netanyahu en ella.

La pena de muerte para palestinos la hemos condenado. Rechazamos la pena de muerte, cualquier pena de muerte, y esta es especialmente odiosa porque es discriminatoria. Toda pena de muerte es odiosa; esta lo es doblemente.

La suspensión del Acuerdo de Asociación, como usted sabe, la está liderando España; no estamos solos, hay varios países. Yo estoy solicitando que aquellas partes que necesitan solo mayoría cualificada, se pasen a un voto. Creo que será clarificador ver lo que vota cada Estado. Como le decía al portavoz de SUMAR, el presidente del Gobierno ha solicitado por carta que se active el estatuto de bloqueo para los sancionados, tanto en relación con la Corte Penal Internacional como para Francesca Albanese.

Usted me preguntaba por la perspectiva cuando FINUL deje de actuar. Nosotros, desde luego, somos favorables, junto con muchos otros países de la Unión Europea ―yo lo he evocado en varias reuniones del Consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea―, a que haya una misión ―la Unión Europea debe de participar en ello― que siga a la misión de FINUL. La violencia que estamos viendo en estos momentos por parte de Israel en el Líbano, donde se da una orden ilegal de desplazamiento y una prohibición ilegal de vuelta a sus casas, hace impensable que FINUL pueda terminar y que no haya, como mínimo, una misión de observación que tenga, además, un mandato mayor. En ese sentido, estamos en conversaciones tanto con la Unión Europea como con Naciones Unidas en esa reflexión. No somos los únicos, pero le digo que esa es la posición en la que estamos.

A la portavoz de Junts le diría que estoy de acuerdo en relación con el Líbano y con lo que está ocurriendo. Es evidente que Israel está aplicando en estos momentos en el sur del Líbano la misma estrategia militar y la misma estrategia política que ha aplicado a Gaza, y es completamente inaceptable. Hablamos de un Estado soberano que tenía, y tiene, un Gobierno que estaba comprometido con la seguridad y la integridad territorial del Líbano, que quería desarmar a Hizbulá, y que, desde luego, en estos momentos es rehén, igual que el pueblo libanés, de una guerra ajena con la que no tiene absolutamente nada que ver, ni ha hecho nada para ello. Hizbulá no representa al pueblo libanés; lo representa su Gobierno. Y nosotros condenamos las acciones de Hizbulá.

Le diría, eso sí, que nosotros defendemos los derechos humanos en todos los países del mundo exactamente igual, sin ninguna diferencia. Pero también le diría que el caso de Saif no es solamente un caso de derechos humanos genérico; es un caso que atañe a un ciudadano español. Y eso le da una especificidad y hace que, como Gobierno ―y como el conjunto de todas las fuerzas políticas, aunque el Partido Popular y VOX se quieran desentender de un ciudadano español―, debamos redoblar los esfuerzos para conseguir su inmediata liberación. Está detenido ilegalmente. Cada día que pasa es un día más de detención ilegal.

Al portavoz de Bildu le agradezco sus palabras sobre la política exterior de España. Y le decía que coincidía, y lo vuelvo a reiterar, en que este no es un hecho aislado. El caso de Saif, por sí solo, sería un caso gravísimo, pero no es un hecho aislado, es evidente. Y no podemos garantizar que sea el último caso. Eso le da todavía mayor gravedad. Usted sabe todo lo que estamos haciendo, todo lo que está haciendo España, también por Palestina, también en Oriente Medio. Lo reconocen y lo aplauden todos los dirigentes palestinos. Mahmud Abás ha agradecido en numerosas ocasiones el apoyo de España a los derechos del pueblo palestino, a su libertad y a su independencia, y también el respeto a la legalidad internacional. Agradeció el reconocimiento del Estado palestino. El secretario general de las Naciones Unidas ha visto que la postura del Gobierno de España ha estado en primera línea en la defensa de los intereses del pueblo palestino y que él lo aprecia de forma muy positiva. El embajador palestino aquí, en España, decía ―y cito una de las muchas frases que ha dicho―: Gracias a España por estar en el lado correcto de la historia. Ha demostrado, con su presidente y autoridades, una gran capacidad de liderazgo a nivel mundial. Philippe Lazzarini, el anterior comisario general de la ONU para los refugiados palestinos en Oriente Próximo, ha agradecido a España la defensa inquebrantable del derecho internacional humanitario y la solidaridad del pueblo español con Palestina.

Pero España sola no lo puede hacer todo. No lo podemos hacer todo, pero, desde luego, sí lo estamos liderando. Y si observa lo que ocurrió con el reconocimiento del Estado palestino, con la financiación a la UNRWA o con el rechazo a la guerra ilegal en Irán, verá que hubo un momento en que desde el Partido Popular se nos acusaba de estar solos, porque en esa miopía que tienen en política exterior no se daban cuenta de que éramos los primeros, que no estábamos solos. Y muy rápidamente, en cuestión de días, empezó a ser la posición de la Unión Europea, y hoy en día es una posición abrumadoramente mayoritaria. Por lo tanto, lo que hacemos sí tiene un valor. Y en la Unión Europea lideramos el reconocimiento y estamos liderando la suspensión del Acuerdo de Asociación.

Estoy de acuerdo también en lo que ha dicho, y lo comentaba con la portavoz de Junts: lo que han hecho en Gaza, lo que han hecho en Palestina, lo están intentando hacer también en el Líbano. Israel tiene que entender, de una vez por todas, que la seguridad de sus ciudadanos ―Israel tiene derecho a la seguridad de sus ciudadanos; nosotros condenamos con toda contundencia el atentado terrorista de Hamás― nunca la va a alcanzar exclusivamente por medios militares. Ni Israel ni nadie. Los europeos lo sabemos muy bien: durante siglos nos hicimos la guerra e hicimos el proyecto europeo, la Unión Europea, para demostrar que lo que nos da la seguridad es la cooperación y no la confrontación. Israel tendrá que aceptar, tarde o temprano, que es un Estado en Oriente Medio, que es un Estado de Oriente Medio y que, por lo tanto, tiene que convivir con el resto de países, Estados y pueblos en Oriente Medio.

Al portavoz del PNV quiero decirle que hemos condenado con toda firmeza las acciones de Hamás y las acciones de Hizbulá, todas las violaciones de los derechos humanos y ejecuciones por parte de Irán, y, desde luego, ahí vamos a estar. Como les decía en mi intervención inicial, esta mañana he convocado al embajador iraní aquí, en Madrid, para trasladarle nuestro rechazo a la situación en la que se encuentra la Premio Nobel de la Paz y exigir su inmediata liberación. Y en lo único en lo que no estoy de acuerdo es en lo que usted decía que confundía a los españoles. Creo que los españoles diferencian perfectamente Hamás del pueblo palestino y son conscientes de que Hamás no es un interlocutor para la paz, de que no cree en la solución de dos Estados y de que, por lo tanto, no debe desempeñar ningún papel en el futuro de una Palestina independiente. La Autoridad Nacional Palestina es su legítimo representante.

Sobre la ayuda humanitaria, agradezco también al portavoz del PNV las palabras que ha tenido hacia la política exterior de España; le agradezco esas palabras y coincido sobre la situación humanitaria: es insoportable. La ayuda humanitaria que entra en la Franja no es que sea insuficiente; es que no hay una palabra que lo describa. Es una ayuda a cuentagotas, y esto es algo que ni siquiera lo refleja. Dos millones de palestinos ―niños, niñas, mujeres, ancianos y enfermos― viven en condiciones inhumanas de insalubridad y de hambruna. Esta crisis humanitaria, que España viene denunciando desde hace dos años, va a tener un impacto clarísimo en generaciones futuras de palestinos. Por eso, en estos dos años, España ha desembolsado 60 millones de euros para intentar paliar esa situación.

Al portavoz de Podemos le diría que he estado en contacto con su portavoz, la señora Belarra, desde el inicio, para ir intercambiando información y ver cómo podemos prestar la mejor ayuda a Saif. Contacté el mismo sábado con la alta representante, Kaja Kallas, para decirle que tiene que actuar conjuntamente. Y he visto unas declaraciones del portavoz de la comisión en la línea en la que se sitúa el Gobierno de España. Y sí, la situación en Ucrania y en Palestina es tratada exactamente igual desde la política exterior de España. Nosotros tenemos una política exterior coherente. A mí me gustaría, y así lo digo en el Consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, que hubiera también medidas hacia Israel mientras perdura esta situación. Veinte paquetes de sanciones por la guerra de Ucrania, totalmente justos, apoyados siempre por España. La guerra de agresión rusa a Ucrania es una guerra ilegal y tiene que cesar. Estaremos al lado de Ucrania tanto tiempo como haga falta, pero habría que establecer alguna medida para decirle a Israel que no puede relacionarse con la Unión Europea con total normalidad en esta situación. Por eso no vamos a cejar en solicitar la suspensión del acuerdo de asociación. España lo hace bilateralmente. Ahí están el embargo de armas, la prohibición de comercio con productos de los territorios ocupados, la prohibición de escalas a buques que tengan armamento con destino final a Israel o nuestra participación en los procesos en la Corte Internacional de Justicia.

Leía antes el portavoz de Bildu algunas de las cosas que nos dicen los líderes palestinos, los líderes árabes y el mundo entero. La semana pasada estaba en América Latina, en una gira por México y República Dominicana, y todos los países saludan esa valentía ―ellos mismos lo dicen― y esa coherencia de la política exterior de España en Oriente Medio.

Me hablaba de ruptura de las relaciones con Israel. No lo hacen los países árabes y no lo hace la Autoridad Palestina, no nos lo solicitan. Creemos en la solución de los dos Estados y para ello debemos tener una interlocución con Israel, aunque en estos momentos esté reducida al nivel de la encargada de negocios. Tampoco rompemos relaciones con la Rusia de Vladímir Putin, aunque lo condenamos con toda firmeza, porque seguimos creyendo en el diálogo. Como reflexión, y se lo digo con todo el cariño: créame, hacemos todo lo que está en nuestras manos y tomamos las mejores decisiones. No sean más palestinos que los palestinos, no sean más árabes que los árabes. Ellos saben que España está liderando un movimiento y que, al final, para que haya una solución de dos Estados tenemos que participar en ese tipo de política y en ese diálogo. Ahí está un líder muy cercano a ustedes, Jean‑Luc Mélenchon, que hace muy pocos días decía que si él fuera presidente de la República Francesa haría exactamente lo mismo que hace el Gobierno de Pedro Sánchez: apoyaría al Gobierno de Sánchez en España, suspendería el acuerdo de cooperación de la UE con Israel, como pide el Gobierno de Sánchez, y declararía un embargo de armas. Lo digo por un líder que es muy cercano a ustedes y que tiene posiciones muy similares.

Al portavoz del BNG quiero decirle que comparto su indignación totalmente. Usted ya se ha referido a mucho de lo que he dicho y hay mucha sintonía. Desde luego, nosotros no vamos a cejar hasta que el pueblo palestino tenga su propio Estado y hasta que ese derecho a tener un Estado se cumpla. Porque yo lo he dicho muchas veces: Israel tiene derecho a tener un Estado, a tener un Estado en paz y con seguridad, pero exactamente ese mismo derecho que tiene el pueblo de Israel lo tienen el pueblo palestino y el pueblo libanés. Por tanto, ahí es donde vamos a estar.

A la portavoz de Coalición Canaria, aunque no es el tema del debate, quiero decirle que entiendo la gravedad de la situación. Sobre las reuniones que se han producido hoy no le puedo decir gran cosa porque he estado en la Cámara y no tengo información, pero sé que esta mañana el presidente de Canarias se ha entrevistado con la ministra de Sanidad. Muy probablemente, a estas horas haya terminado o esté terminando el encuentro; por tanto, él va a tener información de primera mano. Sé que han estado en contacto telefónico la ministra de Sanidad y el presidente de Canarias. En esta ocasión yo no porque no se ha dirigido a mí, pero en muchas otras ocasiones que se ha dirigido a mí para temas que tocaban a Canarias, he hablado con él o hemos intercambiado mensajes. Yo le aseguro que todo lo que está haciendo el Gobierno de España se lleva a cabo en pleno cumplimiento del derecho internacional y de la más estricta humanidad.

Y sí, ayer hablé con el ministro de Asuntos Exteriores de los Países Bajos. Como sabe, tanto el barco como la compañía propietaria del barco son de los Países Bajos. Estuve hablando con él telefónicamente y también con las ministras de Asuntos Exteriores del Reino Unido y de Canadá y la cooperación es absoluta, eso es lo que me trasladaron. Hay contactos en estos momentos con todos los países que tienen ciudadanos dentro de ese barco para que las repatriaciones se produzcan con rapidez. Desde luego, en esos contactos directos que yo he tenido con mis homólogos de Países Bajos, Reino Unido o Canadá la disposición ha sido absoluta desde el primer momento para cooperar y que en esta situación, no deseada por nadie, todos trabajemos juntos. En esta ocasión no he estado en contacto directo con mi homólogo de Estados Unidos, pero las autoridades norteamericanas nos han hecho saber que están dispuestas a enviar un avión para repatriar a sus ciudadanos. En fin, a lo largo del día, y en cuanto salga de aquí, lo primero que voy a hacer es que mi equipo me actualice sobre las reuniones técnicas y seguiré al frente de todo eso en la parte que le toca al Ministerio de Asuntos Exteriores, aunque el grueso lo están llevando el Ministerio de Sanidad y el Ministerio del Interior con toda transparencia, sinceramente se lo digo, también hacia el presidente de Canarias.

Al portavoz de UPN le diré que para este Gobierno todos los españoles son iguales y que la vida de los asesinados por Hamás ―yo me entrevisté con sus familiares en varias ocasiones― es una pérdida que desde luego sentimos como propia, como no podía ser de otra manera. Son españoles y por eso las dos víctimas están reconocidas como víctimas del terrorismo.

En cuanto a los detenidos en Guinea Ecuatorial, para los que exijo su inmediata liberación, exactamente igual. Y en Venezuela creo que es evidente ―ahí está la actuación del Gobierno de España― que no solamente hemos condenado todas y cada una de las violaciones de los derechos humanos, sino que este es el Gobierno del mundo que más hace por el pueblo hermano de Venezuela. Ahí está la concesión de la nacionalidad española, hace muy pocos días, a un líder de la oposición, Leopoldo López. Así que, de verdad, no se sume a la hipocresía del Partido Popular y de VOX. (Aplausos).

A la portavoz de Compromís le digo que comparto su indignación y le agradezco también sus palabras hacia la política exterior de España. Y sí, lo estamos intentando hacer, muy en concreto en este caso, porque día tras día y hora tras hora se están conculcando los derechos de un ciudadano español y pueden estar en riesgo también su salud y su integridad física. Por eso ayer volvimos a convocar a la encargada de negocios de Israel cuando supimos que el recurso que habían planteado para su liberación no había tenido éxito y va a tener que permanecer detenido hasta el domingo. Como le digo, estamos manteniendo intercambios con el Gobierno de Brasil para impulsar acciones conjuntas. Nos encontramos en conversaciones permanentes, porque la acción diplomática es, desde luego, inmediata, y le aseguro que no cesará en ningún momento.

Y al portavoz del PSOE le agradezco su posicionamiento ―no lo dudaba, siempre ha sido así― en defensa del derecho internacional, de los derechos humanos y de la legalidad internacional. Y, lo más importante, que esté donde debe estar un grupo que forma parte del Gobierno de España y cuyo secretario general es presidente del Gobierno de España: al lado de los ciudadanos españoles y de los derechos de los ciudadanos españoles.

Espero que ningún grupo en la réplica olvide que están en juego los derechos y la integridad física de un ciudadano español.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor ministro. Ahora van a intervenir los diferentes grupos parlamentarios. En primer lugar, por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Floriano Corrales.

Carlos Javier Floriano Corrales

PPDiputado.Página 43Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, señor ministro, empecé a apuntar los insultos que me dirigía en su intervención, pero dejé de hacerlo porque me llenó usted medio folio. (Rumores). Oiga, no insulte. No hace falta insultar para intentar rebatir. Utilice argumentos (un señor diputado del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Bravo!―Aplausos), si es que los tiene, pero no insulte. No hace falta insultar, es absurdo. Dice usted que hemos abandonado a un ciudadano español. Página 1 de mi intervención: «Empiezo por lo esencial. Todo ciudadano español, sin excepción, merece la protección de su país; siempre, en cualquier lugar del mundo, con independencia de sus ideas o de las circunstancias en las que se encuentre, y eso incluye, por supuesto, al ciudadano español que está en estos momentos en Israel». (Varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Muy bien!—Aplausos). ¿Qué más quiere? Le hemos pedido, además, que el Gobierno actúe con diligencia, que garantice la asistencia consular, que vele por sus derechos y que trabaje para resolver esta situación cuanto antes. ¿Qué me dice a mí de falta de humanidad? Cinismo es decir una cosa en un sitio y otra en otros. Nosotros defendemos los derechos humanos siempre, en cualquier lugar; usted, según el lugar en el que esté, los defiende o no. Es más, depende de lo que le interese electoralmente. (Varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Muy bien!—Aplausos). Por ejemplo, ahora le interesa agitar la bandera de la guerra y entonces comparece usted hoy aquí por esta cuestión. Pero cuando hablamos de Venezuela, de Cuba o de Irán, de españoles detenidos en estos países, usted nos pide que las gestiones sean discretas y nos dice que es mejor no preguntar ni hablar públicamente sobre ellas. (Varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Muy bien!— Aplausos).

Señor ministro, además de faltar, no se puede ser fatuo en las afirmaciones. Usted dice que no hemos condenado la acción del Estado de Israel. Es que no quiero volver a releer la intervención del día 25: Condenamos la respuesta a los atentados contrarias al derecho internacional humanitario y exigimos un alto fuego estable, la liberación de los rehenes y evitar una escalada mayor del conflicto. Esto está en el Diario de Sesiones. ¿Qué condena quiere usted que hagamos? Se lo hemos repetido veinte veces.

Y hablando de condena, nosotros presentamos una proposición no de ley en la Comisión de Asuntos Exteriores y en el Pleno de la Cámara para condenar la persecución de los cristianos en todos los países del mundo y el Grupo Socialista no lo apoyó. (Varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Muy bien!—El señor Pérez López: ¡Qué vergüenza!―Aplausos). ¿Lo sabe usted? No lo hizo ni en la comisión ni en el Pleno. Hasta sus socios de investidura nos apoyaron, pero el Grupo Socialista no. ¿Y nos viene usted a reprochar que no hemos condenado lo que se hace? ¿Cómo no vamos a condenar la violencia, señor ministro? No nos reproche y hágase mirar lo que usted ha hecho o lo que hace el grupo al que usted pertenece.

Viene usted aquí porque así lo ha querido el señor secretario de Estado de Relaciones con las Cortes. El 30 de abril firmó un documento (lo muestra) en virtud del cual usted comparece no porque se lo haya pedido nadie, que también, sino porque usted quiere comparecer, porque a usted le da la gana. Por tanto, no me diga: es que usted no lo ha pedido. No, no, no, es que usted viene cuando quiere. Si usted hubiera querido venir a hablar aquí de los ciudadanos guineanos detenidos (aplausos) o de los españoles detenidos en Venezuela o en otros sitios, hubiera venido, pero no lo ha hecho, sencillamente porque electoralmente no le da el juego que usted quiere y porque, además, sus socios le abandonarían en lo que usted dijera. Ha venido exclusivamente buscando agitar y dividirnos una vez más, haciendo lo contrario de lo que debe hacer un ministro que diese la talla (aplausos), que es tratar de unir en pos de una política común de Estado de todos. Esa es la diferencia.

Las posturas en política exterior hay que pensarlas bien, no se pueden hacer a golpe de buscar votos y arrancar un puñado de apoyos electorales. Hemos perdido la capacidad de interlocución que históricamente tuvimos en Oriente Medio, como demostró la Conferencia de Madrid, una conferencia para buscar la paz, que podíamos hacer. Todos vinieron aquí a buscar el acuerdo de la mano del entonces presidente del Gobierno, Felipe González, pero hoy sería imposible, y no porque no nos pueda ver Netanyahu, es que no nos puede ver nadie de Israel porque piensan que hemos tomado partido y hemos perdido la posición común que debemos tener (varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Muy bien!—Aplausos), que es la defensa de los derechos humanos, la defensa de la paz y el respeto al derecho internacional.

Termino, señora presidenta. Y discúlpeme, porque me he pasado un minuto. Señor ministro, la fatuidad es estar lleno de presunción o vanidad infundada y ridícula. Yo lo que digo es que hay que dar la talla para poder ser ministro de Exteriores de un país como España.

Nada más. (Varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Muy bien!—Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Floriano. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Flores Juberías. (Aplausos).

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 45Vídeo

Con la venia, señora presidenta. Señores diputados, señor ministro, usted ha mentido cuando ha presentado la iniciativa de la flotilla de Gaza como una iniciativa pacífica. Se lo diré en palabras de quien todavía hoy sigue siendo nuestro principal aliado y principal socio estratégico, el Gobierno de los Estados Unidos, que condena la flotilla de Gaza como una iniciativa pro‑Hamás, carente de base y contraproducente, que intenta dinamitar los intentos del presidente Trump para encontrar un plan de paz y que ha solicitado a los Gobiernos europeos que lleven a cabo acciones decisivas contra esta farsa carente de significado, denegándoles el acceso a los puertos, impidiendo su salida y evitando proporcionarles combustible. Usted ha mentido, señor ministro, cuando ha dicho que la de Gaza era una iniciativa humanitaria. En primer lugar, no se lo cree usted ni usted. No se lo cree ni usted ni ninguno de los nueve o diez grupos que han hecho uso de la palabra durante este debate, que no han dedicado ni medio segundo a explicarnos esa dimensión humanitaria. ¿Cuántos kilos de harina, cuántos kilos de aceite, cuántas toneladas de mantequilla viajaban en esos barcos? (Aplausos). No lo sabemos. Para ser una iniciativa humanitaria, resulta bastante sospechoso que nadie haya mencionado ese dato. Se lo diré en palabras del Board of Peace, de la convergencia de países que intentan la reconstrucción de Gaza. La flotilla que se dirige a Gaza es un performative love‑boat activism. Usted es un poco más joven que yo, pero igual veía Vacaciones en el mar, ¿no? (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Es un activismo de vacaciones en el mar, de gente que no sabe nada y que no les importa nada la condición o la situación de los gazatíes. (Aplausos). Es de mal gusto negociar con la miseria de un pueblo para conseguir el incremento de su dimensión o de su visibilidad social. No le gusta el Board of Peace, he visto. Bueno, espero que le guste Naciones Unidas. (Muestra un documento). Naciones Unidas, 5 de enero de 2026: Gaza, el 100 % de sus necesidades alimenticias están satisfechas por primera vez desde el año 2023. Esta semana, según declaraciones de la representante de Naciones Unidas en la zona, 10 000 toneladas métricas de ayuda llegaron a Gaza a través de los pasos de Kerem Shalom, Karem Abu Salem y Zikim. Esos envíos incluyeron comida, ingredientes para cocinar, comida para animales, jabón y otras cuestiones de higiene, incluyendo pañales, ropa de invierno, mantas y colchas. Naciones Unidas, 100 % de las necesidades gazatíes satisfechas. Usted ha mentido. Usted ha callado. Usted ha callado cuando ha obviado cualquier referencia a las consecuencias de sus políticas sobre nuestros bolsillos y sobre la seguridad de los españoles. Seguimos sin saber lo que nos costó mandar una fragata a Chipre. Usted ha callado cuando ha omitido las consecuencias de sus políticas para quienes viven o conviven con nosotros. Se lo diré con datos de la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea: el 76 % de los judíos que viven en España consideran que el antisemitismo es un problema en sus vidas; el 73 % piensan que se ha incrementado; el 97 % han encontrado antisemitismo en su vida diaria; el 16 % piensan que el Gobierno hace algo por combatir el antisemitismo. Usted ha sobrepasado los límites del cinismo, que en un parlamentario son amplios, pero que en cualquiera de los casos deberían tener un punto en el que detenerse. Que nos hable usted de la libertad religiosa en Tierra Santa, que se escandalice usted como me escandalizo yo porque el patriarca de Tierra Santa no pudiese oficiar la misa del Domingo de Resurrección, cuando usted pertenece al Gobierno que más cruces ha derribado en España desde los tiempos de Almanzor (aplausos), supera todos los límites del cinismo. Que usted hable al Grupo Parlamentario VOX de respeto, consideración y cariño hacia nuestras Fuerzas Armadas, cuando su Gobierno todavía tiene bloqueada la solicitud de VOX de que los militares sean declarados profesión de riesgo, supera también los límites del cinismo. (Aplausos). Usted ―termino, señor presidente― ha mentido, ha callado y ha faltado a los límites del cinismo, pero confío en que por lo menos haya escuchado. Confío en que por lo menos haya escuchado cómo no uno, sino dos de sus socios, dos de los partidos que apoyan a su Gobierno, han llamado aquí ―con todas las letras― a la guerra. Lo ha hecho el representante de SUMAR: No se puede estar permitiendo actos de piratería en el Mediterráneo oriental, procede acumular fuerzas. ¿Está diciéndome que va a desayunar ColaCao o estamos hablando de otra cosa, señor Santos? Y lo ha dicho el representante de Podemos, pero a estos hay que tenerles menos miedo porque se van en cuanto terminan de intervenir: Hay que tomar medidas incluso por la fuerza. Señor Albares, en su coalición de Gobierno tiene dos partidos que llaman a la guerra.

Presidencia. Señoría, debe finalizar por favor.

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 46

Denos su opinión al respecto. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Santos Maraver.

Agustín Santos Maraver

Grupo SumarDiputado.Página 46Vídeo

Muchísimas gracias, presidente. Quiero comenzar disculpándome, porque fui uno de los firmantes que pidió la comparecencia urgente y esto, evidentemente, ha hecho que muchos diputados hayan visto sus vacaciones de quince días del mes de mayo cortadas (aplausos) por el inconveniente de tener a un español secuestrado. Por cierto, que tenemos un español secuestrado hoy, pero han sido 175 los que fueron secuestrados el 30 de abril. Evidentemente, no merecía la pena convocar esto para un secuestro colectivo de estas características. Señor Floriano, felicidades. Le leo lo que aparece en El País hoy sobre su intervención: «Aunque el objeto del Pleno extraordinario es debatir la captura del ciudadano español y la situación en Oriente Próximo, Floriano solo ha dedicado a este tema uno de los casi once minutos que ha durado su intervención». (Rumores). El partido que participó en el golpe de Estado de 2002 en Venezuela —‌y está en el Diario de Sesiones de la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso de ese año— (un señor diputado: ¡Mentira!), el partido que participó en el golpe de Estado contra Guinea Ecuatorial en 2004 (rumores.― Varios señores diputados chistan pidiendo silencio) —y‌ está en las memorias de Simon Mann, el mercenario que encabezó el golpe de Estado—, el partido de Perejil, ¿nos viene a contar ahora que tenemos un problema de verdad (aplausos) de derecho internacional, de derechos humanos? Es ridículo. Y en el caso de VOX, el partido que nació financiado por una organización iraní calificada de terrorista, como son los Muyahidín‑e Khalq, ¿nos viene a hablar ahora de problemas sobre este tema? Es ridículo. Pero lo que no es ridículo es que el señor Flores se permita acusar a un ciudadano español secuestrado, que está siendo juzgado ilegalmente por un tribunal, de ser miembro de Hamás. Yo conozco a Saif desde hace veinte años y, cuando era jefe de gabinete del Ministerio de Asuntos Exteriores, nos ayudó a sacar de Gaza a periodistas españoles que estaban siendo perseguidos por Hamás. (Aplausos). Mi palabra contra la suya. En cualquier caso, ¿lo importante qué es? Lo importante es que vamos por 73 000 muertos en Gaza, que hay 180 000 heridos, que tenemos 1300 muertos en el sur del Líbano y que los muertos se multiplican en Gaza desde el inicio de la tregua en octubre. De eso es de lo que estamos discutiendo, no de las miserias ―miserias― con las que nos han venido aquí. Todos los miércoles dedicamos la sesión de control del Gobierno a discutir sobre corrupción. Llevamos dos años y pico de legislatura discutiendo sobre este mismo tema sin esperar a que haya sentencias judiciales y sin respetar los procedimientos judiciales en curso, nos parezcan lo que nos parezcan. ¿Y hoy no podíamos dedicar una sesión a discutir sobre todos estos asesinatos, sobre todos los problemas de Oriente Medio y cómo podemos contribuir a parar toda esta barbarie? No. Es evidente que ha molestado mucho a un sector de sus señorías romper sus vacaciones de mayo. Las tenían suficientemente ganadas.

Señor ministro, de nuevo, los fiscales de la Audiencia Nacional, el señor Núñez y la señora Delgado, tienen que tomar cartas en este asunto y ampliar la causa abierta en diciembre de 2025. España debe promover una iniciativa con los once países firmantes de la Convención para acudir a la Corte Penal Internacional con los testimonios de tortura que se han producido en ese barco, el Nahshon, especialmente preparado para actuar en aguas internacionales y violar los derechos internacionales. Tenemos ―esperamos que el PSOE lo haga así― que apoyar la reforma de la ley del comercio de armas, que nos permita cerrar de una vez por todas nuestras conexiones con las patentes israelís que utilizamos para este tema. Y necesitamos revisar por qué no recibimos información de Frontex, de Estados Unidos y de la base de Rota del sistema de información naval al que, de alguna forma, estamos dando apoyo y sustento. Deberíamos beneficiarnos de esa información.

Por último, debemos presentar una denuncia formal a nivel nacional respecto del acuerdo con Israel. No se trata solamente de hacer movimientos en paralelo en relación con otras cuestiones, sino de presentar una denuncia formal a nivel nacional sobre esa cuestión. Hay que dar ejemplo siendo los primeros en avanzar en este sentido.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Álvaro Vidal.

Francesc-Marc Álvaro Vidal

ERCDiputado.Página 47Vídeo

President, senyories. És curiós, s’està produint un debat i un meta debat alhora. Estem discutint aquí primer sobre si aquest acte parlamentari era necessari o no. Jo crec que ha quedat clar que sí, però alhora estem parlant de si del que parlem en podem parlar o hem de parlar d’altres coses. Perquè és veritat que el senyor Floriano, en un exercici estilístic admirable, ha aconseguit no només col·locar Veneçuela, que ja és un clàssic, sinó la muller del president del Govern un altre cop, la qual cosa, des del punt de vista estilístic i retòric, jo ho admiro. És un art que ni Ciceró. Però en fi. Realment, fem‑nos una pregunta: de què parlem quan parlem de Gaza? De què parlem quan parlem dels territoris ocupats de Cisjordània? De què parlem quan parlem del que avui estem abordant en aquesta cambra? Doncs si m’ho permeten, senyories, modestament, jo penso que parlem del deure de dir la injustícia, d’assenyalar la injustícia. I si un organisme parlamentari no pot assenyalar la injustícia, de què ens serveix? De què serveix un Parlament si no podem assenyalar un moment de barbàrie? Diré més. De què serveix la política si no serveix per denunciar la mala política? Què estem fent aquí? Si davant un abús de poder, una ruptura de la legalitat internacional, una arbitrarietat tan manifestes, no som capaços d’expressar‑nos. De què serveix la nostra condició de parlamentaris? Per tant, tot aquest pseudo debat sobre per què hem vingut avui a parlar d’això em sembla realment lamentable. Em sembla lamentable, tant si l’expressa el PP com si l’expressa VOX. Em sembla lamentable i em sembla la negació de la política. I em sembla antipolítica des de la política, que és el pitjor que es pot fer. I realment hi ha un altre debat que podríem fer avui. Què és, si parlem de Gaza no podem parlar d’altres coses? Clar. No podem parlar de tot el mateix dia. Aquest grup, el Grup Republicà, ha parlat del Sàhara repetidament i hem denunciat l’actitud del Govern espanyol. Ja sap, ministre, que nosaltres no compartim el que vostès fan amb el Sàhara. I també hem dit que entenem que l’actitud del PP amb el Sàhara és absolutament tàctica i realment bastant hipòcrita. Però avui parlem de Gaza també quan ha tocat. Hem parlat d’Ucraïna, hem parlat d’Ucraïna i hem parlat de l’imperialisme rus i hem parlat d’un altre depredador que es diu Putin. Però avui tocava parlar de Netanyahu. Per tant, hem de parlar de tot cada dia que parlem. El Grup Republicà també ha parlat del Kurdistan quan ha tocat i, per exemple, hem recordat que hi ha una bateria espanyola en territori turc que el règim d’Erdogan ha fet servir també quan ha convingut per atacar al poble kurd. Bé, ho hem dit, però avui parlem de Gaza i parlem del que s’està fent. I parlem de la detenció de ciutadans diversos, entre ells un ciutadà espanyol, d’una manera que no toleraria a cap altre estat. Llavors, què hem de fer en aquesta cambra? Senyories, quina és la nostra feina? Per què ens paguen? Ens paguen per parlar del que realment és una situació injusta? O ens paguen per girar la cara i posar‑nos de perfil?

Senyories del PP, senyor Floriano, vostès sempre tenen un jòquer, un comodín que és Veneçuela. Ja els hi ho vaig dir un dia, però posats a parlar de coses, també podríem parlar de Cuba. Podríem parlar de moltes situacions. Realment han caigut en una trampa, senyories del PP, en una trampa que s’ha emparat vostès mateixos. Vostès, que es diuen partit d’Estat, no actuen com un partit d’Estat. A vegades el PSOE tampoc. Ja els he dit que nosaltres estem en contra de la posició del PSOE sobre el Sàhara, però vostès, sistemàticament, quan són cridats a posar la vista en un punt més amunt, acaben mirant el melic, i és una pena que vostès es diguin partit d’Estat quan se’ls reclama que sigui un partit d’Estat no ho són. Ja els ho he de dir, que això deu fer ràbia que els digui un partit com Esquerra Republicana, que vol un altre estat, un estat propi. Però els fets són els fets i aquesta és la veritat. I sobretot, som aquí per assenyalar la injustícia.

Gràcies.

Presidente, señorías, es curioso, se está produciendo un debate y un metadebate a la vez. Estamos debatiendo aquí, primero, sobre si este acto parlamentario era necesario o no ―yo creo que ha quedado claro que sí―, pero a la vez estamos hablando de si podemos hablar de lo que hablamos o si debemos hablar de otras cosas, porque es verdad que el señor Floriano, en un ejercicio estilístico admirable, ha conseguido no solo colocar a Venezuela, que ya es un clásico, sino a la mujer del presidente del Gobierno, otra vez. Y, desde un punto de vista estilístico y retórico, yo lo admiro, es un arte que ni Cicerón, pero, en fin, hagámonos una pregunta: ¿de qué hablamos cuando hablamos de Gaza? ¿De qué hablamos cuando hablamos de los territorios ocupados en Cisjordania? ¿De qué hablamos cuando hablamos de lo que estamos abordando hoy en esta Cámara? Pues si me lo permiten, señorías, modestamente, yo creo que hablamos del deber de señalar la injusticia. Y, si un organismo parlamentario no puede señalar la injusticia, ¿de qué nos sirve? ¿De qué sirve un Parlamento si no podemos señalar un momento de barbarie? Diré más. ¿De qué sirve la política si no sirve para denunciar la mala política? ¿Qué estamos haciendo aquí? ¿Qué estamos haciendo aquí, si ante un abuso de poder, una ruptura de la legalidad internacional, una arbitrariedad tan manifiesta, no somos capaces de expresarnos? ¿De qué sirve nuestra condición de parlamentarios? Por lo tanto, todo este pseudo‑debate de por qué hemos venido hoy aquí a hablar de eso, a mí, realmente, me parece lamentable. Me parece lamentable, tanto si lo expresa el PP como si lo expresa VOX. Me parece la negación de la política y me parece antipolítica desde la política, que es lo peor que se puede hacer.

Realmente, hay otro debate que podríamos celebrar hoy: si hablamos de Gaza, ¿no podemos hablar de otras cosas? Claro, no podemos hablar de todo el mismo día. Este grupo, el Grupo Republicano, ha hablado del Sáhara repetidamente y hemos denunciado la actitud del Gobierno español. Ya sabe, ministro, que nosotros no compartimos lo que ustedes hacen con el Sáhara. Y también hemos dicho que entendemos que la actitud del PP con el Sáhara es absolutamente táctica y realmente bastante hipócrita. Pero hoy hablamos de Gaza. También, cuando ha tocado, hemos hablado de Ucrania y del imperialismo ruso y hemos hablado de otro depredador que se llama Putin. Pero hoy tocaba hablar de Netanyahu. Por lo tanto, ¿tenemos que hablar de todo cada día que hablamos? El Grupo Republicano también ha hablado del Kurdistán cuando ha tocado. Y, por ejemplo, hemos recordado que hay una batería española en territorio kurdo que el régimen de Erdogan ha utilizado también cuando ha convenido para atacar al pueblo kurdo. Bueno, lo hemos dicho. Pero hoy hablamos de Gaza y de lo que se está haciendo. Hablamos de la detención de ciudadanos diversos, entre ellos un ciudadano español, de una manera que no toleraríamos a ningún otro Estado. Entonces, ¿qué tenemos que hacer en esta Cámara, señorías? ¿Cuál es nuestro trabajo? ¿Para qué nos pagan? ¿Nos pagan para hablar de lo que realmente es una situación injusta? ¿O nos pagan para que giremos la cara y nos pongamos de perfil?

Señorías del Grupo Popular, señor Floriano, ustedes siempre tienen un comodín, que es Venezuela. Ya se lo dije un día. Pero, puestos a hablar de cosas, también podríamos hablar de Cuba. Podríamos hablar de muchas situaciones. Realmente, han caído en una trampa, señorías del Grupo Popular; en una trampa que se han tendido ustedes a sí mismos. Ustedes, que se llaman un partido de Estado, no actúan como un partido de Estado. A veces, el PSOE tampoco. Ya les he dicho que nosotros estamos en contra de la posición del PSOE sobre el Sáhara. Pero ustedes, sistemáticamente, cuando son llamados a fijar la vista en un punto más arriba, acaban mirándose el ombligo. Y es una pena que ustedes se llamen partido de Estado porque, cuando se les reclama que sean partido de Estado, no lo son. Y tengo que decirles que les debe de dar mucha rabia que eso se lo diga un partido como Esquerra Republicana, que quiere otro Estado, un Estado propio, pero los hechos son los hechos y esta es la verdad. Y, sobre todo, estamos aquí para señalar la injusticia.

Gracias.

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Montávez.

Vicente Montávez Aguillaume

PSOEDiputado.Página 49Vídeo

Gracias, presidente. Señorías de Podemos, aunque no estén, uno no es inocente y sabe distinguir cuando una intervención se dirige a este hemiciclo o cuando se dirige a TikTok. Cada uno hace la política donde cree y donde puede. (Aplausos). Pero, de verdad, con toda la humildad, ni aunque ustedes fueran Elon Musk alterando el algoritmo, serían capaces de convencer a la ciudadanía de que este Gobierno no está liderando en Europa una posición firme en defensa de la legalidad internacional, porque la realidad, señorías, existe. Mientras otros callaban, este Gobierno habló. Mientras otros miraban hacia otro lado, este Gobierno pidió un alto al fuego. Y, mientras otros relativizaban el sufrimiento palestino, este Gobierno reconoció al Estado palestino. Claro que se puede exigir más (aplausos), siempre se puede hacer más frente al horror, pero una cosa es la crítica legítima y otra convertir la política exterior en una competición de pureza moral para redes sociales. No se equivoquen, por favor. Señor Flores, estaba dando clases sobre cinismo. Que usted hoy, en su primera intervención, haya hablado de maltrato a las mujeres, no es cinismo, es absolutamente indecente, indecente. (Aplausos). Señorías del Grupo Popular, señor Floriano, ya le ha dicho el ministro todo lo que hemos echado en falta en su primera intervención; diez minutos, y en esos diez minutos ni ustedes ni sus señorías de VOX han sido capaces de decir el nombre de Saif. (Denegaciones del señor Floriano Corrales). No, no, señor Floriano, revísese, no lo han dicho, incapaces, incapaces. Voy a ser positivo para sacar algo de su intervención. Al menos hoy no han anunciado que le dan doce puntos a Israel, en mitad de un genocidio, en el próximo certamen de Eurovisión. (Aplausos). Al menos hoy no han minimizado la detención de un soldado español como si fuera un control de tráfico. Y al menos hoy no vuelven a defender que para proteger el derecho internacional hay que cargarse el derecho internacional. Es verdad, lo decía El País, un minuto de su intervención para hablar de Gaza. Yo creo que lo que quería era no arriesgar, no vaya a ser que se les vea el alma, ¿no? Pero de verdad, señorías del Grupo Popular, es una pena. Ya no sabemos si hablan desde Génova, desde Bruselas o desde el chat de Telegram de la ultraderecha europea. Han abandonado a Adenauer, a Schuman, que muchas veces intentan citar en sus discursos, y han empezado a abrazar la política de apaciguamiento. Dejen de citar a Churchill y empiecen a citar a Vichy o a Chamberlain. Es lo que hacen. (Aplausos). Porque, cuando la extrema derecha aprieta, ustedes ceden. Cuando VOX marca el marco, ustedes se adaptan y firman. Cuando Trump insulta a Europa, ustedes callan. Y eso no es prudencia, es miedo. Miedo a VOX, miedo a perder votos, miedo a defender algo tan básico como que la legalidad internacional no puede ser selectiva. Porque esta es la cuestión de fondo, el derecho internacional no se defiende solo cuando conviene, no se invoca solo contra los adversarios, no puede ser un menú donde cada potencia elige qué resoluciones cumple y cuáles ignora; o vale para todos o no vale para nadie. Por eso, España está haciendo lo correcto, con límites, por supuesto, pero con una posición reconocible, coherente y digna. Una política exterior que no se arrodilla ante poderosos y que sabe defender que la paz no es equidistancia, es defender principios incluso cuando incomoda.

Termino. La pregunta es sencilla: ¿qué país queremos ser cuando el mundo se rompe delante de nuestros ojos? Nosotros, los socialistas, lo tenemos claro: una España que no mire hacia otro lado, que no se esconda en el silencio diplomático, que no cambie principios por aplausos fáciles ni convicciones por titulares. Esto tiene mucho que ver con lo que somos los y las socialistas. La política sirve para combatir injusticias, no para acostumbrarse a ellas. Por eso estamos orgullosos de que España no esté en la equidistancia, de que defienda el derecho internacional venga de donde venga la vulneración, de que haya un Gobierno que no confunda alianza con obediencia ni diplomacia con sumisión. Porque ser europeísta es no callarse, ser aliado es no agachar la cabeza, y defender a Occidente no puede significar renunciar a los derechos humanos, la legalidad internacional y la dignidad. Frente al ruido, al oportunismo y al miedo, este Gobierno defiende profundamente algo decente, porque hay momentos en los que un país se define y España ha decidido estar en el lado correcto de la historia.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Tiene la palabra el señor ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.

José Manuel Albares Bueno

GobiernoMinistro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.Página 50Vídeo

Muchas gracias, presidente.

Señoría del Grupo Popular, lo ha conseguido; ha conseguido aquello para lo que le han enviado hoy aquí. Ha consumido todo su tiempo de intervención en los dos turnos y no ha pronunciado ni una sola vez el nombre de Saif, no ha apoyado la solución de dos Estados, no ha condenado la guerra ilegal de Irán (rumores), no ha respaldado a los soldados españoles bajo bandera de las Naciones Unidas y tampoco ha respaldado el derecho del patriarca latino a celebrar misa de Domingo de Ramos en los santos lugares. (La señora Tomás Olivares: ¡Venga hombre!―Aplausos). ¡Bravo!

Y parece mentira que se lo tenga que decir yo a usted, que es miembro del Congreso, pero yo he venido aquí porque ustedes me lo han pedido. (La señora Montesinos de Miguel: Nosotros no). Y si usted me pide, y se lo vuelvo a decir, que venga aquí a hablar sobre Guinea Ecuatorial o Venezuela, lo haré. Por cierto, a hablar de Venezuela he venido aquí, exactamente igual que he hecho hoy en este Pleno, en enero, en sesión extraordinaria, exclusivamente para hablar de Venezuela. Y si no me cree a mí, pregúntele a la señora Álvarez de Toledo, que era quien hablaba por el Grupo Popular (la señora Álvarez de Toledo Peralta‑Ramos hace signos afirmativos); la que escribe en Twitter «sí a la guerra de Irán» y la que escribe en Twitter «mi admiración por los americanos e israelíes que participan en esta operación decisiva» cuando habla de la guerra ilegal de Irán y refleja muy bien al Partido Popular. (Aplausos). Por tanto, en el caso de Venezuela, volveré a hablar de Venezuela si ustedes me lo piden.

Quiero creer que está usted desubicado y que no se da cuenta de la gravedad de la situación en la que se encuentra Saif. Habla de asistencia consular. Saif no es un detenido español por un delito de derecho común, como hay muchos de los casi mil españoles detenidos en el mundo y que también tienen derecho a esa asistencia consular. Está detenido ilegalmente. ¿La asistencia consular? Por supuesto, todos los días le va a visitar el cónsul. Pero es que usted le trata como si fuera un detenido por un delito de derecho común. ¡A ver si se va a creer usted las patrañas estas de que es miembro de Hamás! Porque yo he pedido un informe a las autoridades españolas que me pueden decir si es miembro de Hamás o no, y se lo digo también al portavoz de VOX: ninguna conexión con Hamás. (El señor Flores Juberías: Vale). Y se lo he dicho también al ministro de Asuntos Exteriores de Israel: si tiene las pruebas, esto es muy sencillo, las pone encima de la mesa. Pero, además, aunque fuera el caso ―y le digo que de la información que yo tengo, ninguna―, no se asalta en aguas internacionales y se detiene ilegalmente a alguien. Este es un Estado de derecho y hay cauces judiciales para sustanciar cualquier duda o cualquier sospecha. Y usted debería defender el Estado de derecho español y a los ciudadanos españoles y no tratarlos como si fueran delincuentes de derecho común. (Aplausos). Y sí, aquí los esfuerzos de paz en Oriente Medio son siempre con Gobiernos socialistas, siempre. La Conferencia de Paz, usted la citaba, con el entonces presidente Felipe González, y muy recientemente la Conferencia Madrid Plus, una de las mayores reuniones que ha tenido lugar con relación a Oriente Medio desde el inicio de la guerra en Oriente Medio: Unión Europea, alto representante, todos los países del Golfo. Cuando gobiernan ustedes, la guerra de Irak y España hasta el cuello. Esa es la diferencia. (Aplausos).

Dice usted, y se queda tan ancho, que España ha tomado partido. ¡Pero por supuesto que ha tomado partido! ¿Pero no me ha oído? Estamos liderando la posición mundial. Hemos tomado partido por el derecho internacional y los derechos humanos; hemos tomado partido por el Estado palestino y la solución de dos Estados; hemos tomado partido también por la paz en Oriente Medio, y espero que no considere tomar partido defender los derechos de un ciudadano español. ¡Vergüenza le debería dar decir que hemos tomado partido! (Aplausos).

Al portavoz de VOX, se lo vuelvo a decir: a Saif, según el informe que yo he solicitado, nada, nada, ni de cerca ni de lejos, le une a la organización terrorista Hamás. Le he dicho muy claramente al ministro de Asuntos Exteriores de Israel que, si tiene pruebas, por favor, yo soy el primer interesado en saberlo. Silencio absoluto. En todas las comparecencias judiciales que ha tenido él, nada al respecto. E, insisto, ni siquiera aunque fuese verdad ―y nada lo indica―, se puede detener ilegalmente en aguas internacionales a un ciudadano. Esto no es la ley de la selva. Hay cauces para trasladar cualquier duda o cualquier inquietud judicial que pueda haber.

Nosotros no somos miembros de la Junta de Paz. No somos miembros porque la Autoridad Nacional Palestina no está. ¿Cómo vamos a impulsar la resolución de los dos Estados si no está la Autoridad Nacional Palestina? Y porque tenemos serias dudas ―y soy diplomático al decirlo― sobre la compatibilidad de la Junta de Paz y las Naciones Unidas y el derecho internacional. Que usted me diga, sinceramente, que el cien por cien de las necesidades gazatíes están cubiertas... Sinceramente, dos millones de personas sometidas a hambruna, niños sin escolarizar, no hay asistencia sanitaria… ¡Por favor, por favor! No hay más que ver las imágenes, no hay más que ver todos los análisis independientes.

Y sí, yo me tomo el antisemitismo muy en serio. Pertenezco al Gobierno que ha publicado el primer Plan contra el antisemitismo aquí en España. Me reúno muy frecuentemente con el señor David Obadía, el presidente de la Federación de Comunidades Judías de España. En muchas ocasiones discutimos sobre un centro que depende del Ministerio de Asuntos Exteriores, la Casa Sefarad‑Israel. Él es el representante legítimo de las comunidades judías en España y no algunos de los que compadrean con usted en las redes. Y le diré también otra cosa. Me alegro de que, por lo menos usted, a diferencia del Partido Popular, considere escandaloso que el patriarca latino ―se lo he tenido que pedir varias veces, pero al final lo ha dicho, yo se lo reconozco― no pueda celebrar misa de Domingo de Ramos. Está en juego la convivencia en Oriente Medio, también la convivencia religiosa; y eso exige que cristianos y musulmanes también puedan ejercer su derecho de culto.

Respecto al portavoz de SUMAR, como le decía en el comunicado conjunto con Brasil ―y, por lo tanto, es público―, desde luego ambos Gobiernos nos reservamos todas las acciones legales al respecto. Estamos todavía esperando, en este compás de espera, a las autoridades judiciales israelíes para ver si se le pone inmediatamente en libertad. Pero no le quepa la menor duda de que no descartamos absolutamente nada. Me puse en contacto el mismo sábado con la alta representante para actuar con la Unión Europea, y la portavoz de la Comisión ha dejado claro que estamos ante una violación del derecho internacional. Por lo tanto, estoy totalmente de acuerdo con usted. Y el acuerdo de asociación lo comparto. Habría que avanzar ―hace mucho que lo estoy diciendo―, hemos puesto todo un plan de medidas que se pueden hacer por parte de la Unión Europea, pero estaré encantado de discutir bilateralmente si hay alguna idea o acciones que podamos seguir impulsando.

Por lo que se refiere al portavoz de Esquerra, coincido, que el PP y VOX vengan aquí a hablar de todo menos de lo que hay que hablar, cuando es un tema tan importante como la detención ilegal de un ciudadano... Insisto, esto es muy importante. Tenemos casi mil detenidos en el exterior, muchos de ellos, la mayoría de ellos están detenidos con un proceso judicial por delitos de derecho común, como puede ser el narcotráfico, por decir uno que es bastante frecuente. No tiene nada que ver con esto, nada que ver. Esto no se solventa simplemente con una asistencia consular, como lo quiere despachar el Partido Popular sin ni siquiera pronunciar su nombre. Es una gravedad enorme. Lo dice la propia Comisión de la Unión Europea. Y, desde luego, nosotros vamos a seguir exigiendo la liberación y vamos a seguir liderando la posición de la Unión Europea en Oriente Medio.

Al portavoz del Grupo Socialista le agradezco, una vez más, su compromiso con el derecho internacional y con la paz en Oriente Medio. Porque hoy hemos hablado de la situación en Oriente Medio y todos somos conscientes de que en esa región del mundo se deciden temas ―lo hemos visto, el precio del petróleo, el comercio de fertilizantes, el precio de los alimentos― que nos afectan en el día a día de cada uno de nosotros y de nuestros ciudadanos. Pero también se está decidiendo algo más, y la suerte de Saif lo encarna perfectamente. Lo decía también al comienzo de mi intervención. Todo está relacionado con todo, en Oriente Medio, en Gaza, en Líbano, en Irán, también en Sudán, en Cuba, en América Latina, en Ucrania. (Rumores). Lo que se está decidiendo es el futuro mismo de la humanidad. Lo que se está dibujando en este momento es la cartografía política del mundo en el que vamos a vivir y los principios y valores que nos van a regir. Lo que se está decidiendo es si vamos a vivir en un mundo en el que impera la ley del más fuerte, la fuerza bruta o la fuerza de la ley, que es la única legítima. Se está decidiendo si vamos a vivir en un mundo de hostilidad y violencia o de paz y de cooperación, y de esas decisiones va a depender todo lo demás. Porque si se impone el camino de la violencia, de la guerra, de la ley del más fuerte, veremos cuestionada la propia democracia, la libertad, que se basa exactamente en los valores de la palabra, de la cooperación, del acuerdo, de la negociación. Y de eso se trata en cada decisión que se toma en Washington, en Moscú, en Pekín, en Bruselas, también en Tel Aviv, pero también en cada elección que hacemos nosotros y en cada posición que tomamos, no solo el Gobierno de España, sino los grupos parlamentarios, como han hecho hoy en este Congreso. Por eso, el Gobierno de España lo tiene clarísimo: estamos con la cooperación, estamos con el multilateralismo, estamos con el diálogo y con la paz, porque todos esos valores son los pilares mismos de la libertad y de la democracia.

Muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor ministro. Señorías, se levanta la sesión. Eran las dos y cincuenta y tres minutos de la tarde. En el caso de las intervenciones realizadas en las lenguas españolas distintas del castellano que son también oficiales en las respectivas comunidades autónomas de acuerdo con sus estatutos, el Diario de Sesiones refleja la interpretación al castellano y la transcripción de la intervención en dichas lenguas facilitadas por servicios de interpretación y transcripción. http://www.congreso.es D. L.: M-12.580/1961 CONGRESO DE LOS DIPUTADOS Edición electrónica preparada por la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado – http://boe.es Calle Floridablanca, s/n. 28071 Madrid Teléf.: 91 390 60 00