Muchas gracias, señora presidenta.
Me gusta que usted haya preguntado por prioridades, porque, si se fija, ahora mismo estamos hablando de muchas prioridades nacionales. Estamos viendo acuerdos del Partido Popular con VOX en algunas comunidades autónomas cuya prioridad es la xenofobia, es el racismo, es la confrontación, es la polarización y es la segregación. Eso es lo único que pueden ofrecer el Partido Popular y VOX en los territorios en los que están gobernando y conforman mayoría.
Las prioridades del Gobierno de España las marcamos hace ocho años. Son crecer, crear empleo, redistribuir ese crecimiento entre la clase media trabajadora de nuestro país y también afrontar las transformaciones digital y energética ―que, por cierto, nos están haciendo mucho más resilientes ante los shocks energéticos derivados de conflictos bélicos en Ucrania o en Oriente Medio―. Y, por supuesto, también es defender un orden multilateral que garantice la paz y la estabilidad en el mundo como garantía de la prosperidad de las naciones. Ese es el planteamiento que tiene el Gobierno de España, señoría, y para ello necesitamos varias cosas.
La primera, más allá de la aritmética parlamentaria, una oposición constructiva, posiciones políticas constructivas que piensen en el interés general y no en el interés partidista, como por desgracia hemos visto en muchas ocasiones, incluso cuando grupos parlamentarios han votado en contra de reformas laborales que hoy están trayendo creación de empleo y reducción de la temporalidad, o incluso también la revalorización de las pensiones conforme al IPC. Todo eso lo hemos logrado tanto con apoyos de grupos parlamentarios como el suyo ―y agradezco, además, esa posición constructiva― como también con los agentes sociales, señoría. Ha habido importantes reformas de este país, como la reforma laboral, que no solamente las hemos hecho con los sindicatos, las hemos hecho con los sindicatos, con la patronal y con mayorías parlamentarias de esta Cámara. (Aplausos).