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Sin adjetivos

Pleno del 29 de abril de 2026

Interpelación urgente a la Ministra de Vivienda y Agenda Urbana sobre las políticas en materia de vivienda de este Gobierno.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 182.

Vivienda

Miguel Ángel Sastre Uyá

PPDiputado.Página 34Vídeo

Gracias, presidente. Señorías, buenas tardes. Señora ministra, vamos a hablar de vivienda, ya que usted, en la intervención anterior, se ha perdido un poquito en el tema con algunas descalificaciones a mi compañero Sayas por pedirle su dimisión, que está en todo su derecho. En muy pocos días, en España, han ocurrido varios hechos relacionados con la vivienda que justifican hoy la interpelación que vamos a hacer: primero, la tramitación de su plan estatal, como ha dicho; segundo, el voto favorable de este Pleno a nuestra ley del suelo, que estaba ya aprobada en el Senado y dormía en un limbo de prórrogas inconstitucionales, y, por último, el real decreto de ayer, que volvía a ser otro parche erróneo. Tantas noticias de vivienda pueden provocar cierta confusión en los españoles, por eso es necesario que confrontemos modelos y nos hagamos preguntas: ¿qué defendemos nosotros y qué defienden ustedes?, ¿qué es correcto y por qué? Responder a esto es esencial no solo para los españoles en general, sino para mi generación en particular, porque entre tanto ruido buscamos claridad y entender el porqué de las cosas. En lo relacionado con la vivienda, nuestra generación necesita y merece con urgencia saber la verdad. El problema es que buscar la verdad en un país en el que su presidente tiene una relación tan incómoda con ella se convierte en una tarea muy difícil. Pero la realidad siempre acaba triunfando, y si no que se lo digan esta semana a quienes, aunque ahora han rectificado, negaban hace unos días que una persona que hoy cobra 18 000 euros paga más impuestos con su Gobierno que en 2018. Las verdades, señoras y señores, duelen. (Aplausos). Los españoles merecemos saber la verdad en muchísimas cosas, desde el apagón hasta la tragedia de Adamuz, pasando por los escándalos de corrupción del Gobierno, pero en la vivienda es esencial. Entendiéndola, entenderemos también por qué este Gobierno se tambalea y no tiene apoyos ni siquiera para haber aprobado unos presupuestos en tres años. Por tanto, ¿qué vamos a hacer hoy aquí? Vamos a desmontar su modelo, su política, con datos y con hechos, y vamos a explicar cuál es nuestra alternativa.

Señora ministra, como los datos matan cualquier relato, voy a comenzar con uno. En 2018, la vivienda no estaba ni entre los quince primeros problemas de los españoles y ahora mismo, después de ocho años de Gobierno de izquierdas, es el primero. Así que nuestra más sincera enhorabuena. (Aplausos). ¿Y cuál es la causa? Pues una política errónea y contradictoria que ha dado casi los mismos bandazos políticos que su presidente en sus pactos de Gobierno o en su posición con el Sáhara. Vamos a hacer memoria. Empezó con una posición en contra de la regulación, con el señor Ábalos como ministro. Una pregunta que se nos viene a la mente: si don José Luis hubiese seguido al frente del ministerio, ¿habría permitido que se interviniesen los precios? La verdad es que ya nunca lo sabremos, pero, tras esa primera posición de resistencia, Podemos se acabó imponiendo. Es decir, la política que su ministerio defiende ahora mismo no es ni siquiera la inicial de su partido, sino herencia de Pablo Iglesias. Pues, visto así, la verdad, ¡qué podía salir mal! (Risas). Y en ese cóctel letal también está, como no, su otro socio preferente, Bildu, que ha condicionado directamente algunos aspectos. Por tanto, esa profecía que se decía del Gobierno Frankenstein se ha cumplido perfectamente con la vivienda. Cuando la gente describía así una política hecha de retales y siniestra, parece que era una premonición de la política de vivienda que se nos avecinaba, que en el fondo ni siquiera es un modelo político, es simple y llanamente un caos. Y hay dos cosas que son la demostración de ese caos: los decretos parche ―como el de ayer y otros anteriores― y la ley aprobada contra la vivienda. Ahora seguramente me va a preguntar usted cómo puede hablar el PP mal de la ley de vivienda si no la aplica. Aquí hemos dicho al principio que vamos a hablar de verdades y la clave de esta interpelación era buscar la verdad, y vamos a decirla. El PP, efectivamente, no aplica en sus comunidades autónomas la declaración de zonas tensionadas, pero hay artículos de esa ley que modifican otras estatales, como la de arrendamientos urbanos o la de enjuiciamiento civil, que ya han provocado el caos por sí solos, y ahí el PP, la verdad, poco puede hacer. Menos mal que no aplicamos las zonas tensionadas, porque además de tener un concepto negativo, de ser conceptualmente negativas, tienen errores en su desarrollo. Primero, porque el límite se calcula con datos desactualizados; es decir, cuando el Gobierno fija el precio máximo, el coste de la vida ya ha cambiado. Segundo, porque se producen situaciones contradictorias. Al dividir ustedes por secciones censales, una vivienda, por ejemplo, puede tener el alquiler limitado y —‌oigan bien— la de la calle de enfrente no porque está en otro límite administrativo. Eso no tiene ningún sentido. Entonces, señora ministra, le podríamos decir que este método de cálculo es básicamente tan efectivo para ayudar a los jóvenes a acceder a un alquiler asequible como ese vídeo que sacaron de la emancipación. (Aplausos).

¿Cuál es la consecuencia de lo anterior? Pues que los precios, salvo anécdota, siguen subiendo y que la oferta se ha esfumado. Esto es mucho más visible donde se aplica su ley al cien por cien. Cataluña, que según sus teorías debería ser un paraíso, tiene el alquiler desbordado; en Barcelona hay 400 personas de media compitiendo por un piso de alquiler. ¿Usted sabe lo que provoca eso? Pues que la generación joven sufra un casting cada vez que quiere alquilar, un casting en el que, por sus leyes, son siempre el eslabón más débil. Aquí se ven dos errores muy habituales de la izquierda: el primero, tropezar como siempre con la misma piedra; es decir, ustedes vuelven a recetas ya fracasadas en Berlín, en San Francisco o en Suecia. El segundo, enfrentar a grupos de población, haciendo del conflicto un negocio político, como, por ejemplo en este caso, inquilinos contra propietarios, en vez de hacer que remen juntos. Esto no es nuevo. Para que los jóvenes lo sepamos, esta política tiene muchísimo tiempo y a lo que huele es a marxismo, y eso en ningún momento de la historia ha funcionado ni funcionará. (Aplausos). Porque esta es una mentalidad obsoleta que cae por su propio peso, porque las matemáticas ― que suelen mostrar la verdad― lo demuestran. Si en España todos los años se forman 250 000 hogares y la media del número de viviendas que se habilitan o se ponen en el mercado es del orden de 100 000 aproximadamente, ¿no entienden ustedes que lo que realmente hay es un problema de escasez? La vivienda no es algo limitado, sino que es algo que se puede producir y aumentar su disponibilidad, y sin escasez el precio no sube. Quizá hasta ustedes se hayan dado cuenta, porque en el plan estatal reconocen de alguna manera parte del error, ya que uno de los motivos que argumentan en él es el hecho de aumentar la oferta, aunque el plan tenga lagunas evidentes.

Por tanto, como le decía anteriormente, hemos demostrado con hechos y con algunos datos que su propuesta no funciona, y también con ese histórico de dónde venía su propuesta. Vamos ahora a la nuestra. ¿Qué es lo que proponemos nosotros? Pues algo tan extraño como que en España se equilibre el número de viviendas existentes con el número que hace falta y donde hacen falta; es decir, pura lógica. Viviendas que pueden ser de muchísimos tipos: pueden ser libres, pueden ser asequibles, pueden ser protegidas para personas vulnerables, pueden ser de alquiler libre también, de compra, alojamientos flexibles, en fin, de muchísimos tipos. ¿Y eso cómo se hace? Pues lo primero, evidentemente, construyendo más o rehabilitando las que existen y lo necesitan. Y le hago una pregunta, señora ministra: ¿qué le parece que el número de certificados de final de obra haya bajado un 10 % en 2025? ¿Usted cree que vamos por el buen camino? Y otra pregunta que creo que muchos españoles se han hecho alguna vez: de las casi 200 000 viviendas que ha prometido su presidente en estos ocho años, ¿cuántas se han construido realmente? Porque en lo que se refiere a los datos que tienen que ver con el PP, esto es claro: actualmente, en Andalucía construimos cuatro veces más que en la etapa socialista y en Madrid se construye el doble que en Cataluña. Y sobre la rehabilitación, también muy necesaria, ¿por qué complican tanto los trámites para acceder a sus fondos?

Eso nos da pie a nuestra segunda propuesta: para construir y rehabilitar más y mejor hay que evitar que la burocracia y el papeleo nos asfixien. Nuestra ley del suelo va esencialmente de eso. Le pregunto: ¿van a seguir poniéndole zancadillas? ¿Qué tienen en contra de evitar que los informes sectoriales, por ejemplo, se eternicen o que el planeamiento sea tan poco ágil? ¿Sabe usted lo que encarece la vivienda para cualquier persona que no haya tiempos claros en la construcción? Yo le digo que dar certezas y eliminar el papeleo es pensar en las personas, y eso ya lo hace nuestro partido en algunas comunidades autónomas.

Y muy relacionado con esto, tercera cuestión: certeza también es luchar contra la okupación y proteger al propietario. Si hay personas vulnerables, el Estado es el responsable, no el ciudadano que paga sus impuestos. (Aplausos). ¿Por qué paralizan la ley que está aprobada ahora mismo en el Senado?

El cuarto pilar, hablando de impuestos, es bajar los impuestos a la vivienda. España es uno de los países europeos que más la encarece. Uno de cada 3 euros de lo que pagamos en vivienda —d‌ e ese coste— son impuestos. En este contexto hace falta bajar los precios, bien sea fomentando deducciones con ahorro directamente en la renta, como proponemos con la hucha joven, o bien sea también con otros impuestos, como el ITP de la vivienda usada para jóvenes, que estamos bajando donde gobernamos. Yo le pregunto: ¿por qué no bajan ustedes el IVA a nivel estatal del 10 al 4 %? Es un impuesto que depende de ustedes. Un joven que compre, por ejemplo, una vivienda de 300 000 euros, en vez de pagar 30 000 euros de IVA pagaría solo 12 000. El ahorro es considerable. Y el programa de avales a la compra, ¿qué ha pasado con él? ¿Cómo está funcionando? Los datos que teníamos decían que solo se habían ejecutado 8 de cada 100 euros sobre ese programa. Eso es información publicada. Igual que la información publicada nos dice que el programa es, de largo, el más complejo de entre todas las Administraciones y el que peor funciona. Es decir, si lo poco salvable que hacen no lo hacen bien, esto no tiene solución.

Por último, en quinto lugar, algo que siempre se nos olvida, pero que también depende de su ministerio es cómo organizamos los municipios para vivir. Además de fomentar que las grandes ciudades sean más densas y compactas, también hay que impulsar oportunidades en las ciudades medias y en el medio rural. La clave para eso es un buen transporte público e infraestructuras que funcionen. De hecho, ambas cosas estaban antes en el mismo ministerio: en Transportes y Agenda Urbana. Así que viendo la mezcla de escándalos y caos en ese ministerio, desde luego se ha librado usted de un buen problema. Pero, en este caso como ministra de Agenda Urbana, yo le pregunto: ¿qué le parece lo que ha hecho su Gobierno con las infraestructuras? ¿Qué impacto cree que tiene esta falta de infraestructuras en la vivienda y la falta de fiabilidad del tren? En mi tierra, en la provincia de Cádiz, en la punta más al sur de la península, sufrimos permanentemente ese deterioro: tenemos un aeropuerto olvidado, una autopista colapsada y cercanías de media distancia y larga distancia caóticos. Es decir, los gaditanos, como el resto de los españoles, pagamos más con este Gobierno y recibimos mucho menos.

En resumen, se ha visto que la postura de su Gobierno no funciona y que tiende al caos. En cambio, nuestro modelo sí que funciona bien cuando se aplica. Yo le he planteado varias preguntas que espero que conteste con sinceridad, no por nosotros, no por nuestra bancada, que también, sino por las personas a las que este tema les urge. Ahora puede que usted me diga que lo que hemos planteado solo favorece a los especuladores y a los ricos. Si recurre a esa falacia, ya le advierto que no estarán entendiendo una vez más de qué va este problema.

Esta etapa de la política —y‌ ya termino con esto— va a ser recordada como una etapa negativa, en la vivienda y en otras muchas cuestiones; sin embargo, como acabamos de decir, hay alternativa y los españoles lo saben. La alternativa está sentada en esta bancada. (Señala los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso).

Muchas gracias. (Aplausos.—Varios señores diputados: ¡Muy bien!).

Presidencia. Muchas gracias, señor Sastre. A continuación, tiene la palabra la señora ministra de Vivienda y Agenda Urbana.

Isabel Rodríguez García

GobiernoMinistra de Vivienda y Agenda Urbana.Página 37Vídeo

Gracias, señor presidente.

Gracias, señor Sastre, muchas gracias por su interpelación. Le agradezco mucho el tono. Le agradezco incluso que haya estudiado y que haya aportado información importante para compartir ahora y para contrastar. Incluso igual se abre una oportunidad. Estoy muy expectante con esta interpelación y con la intervención que usted acaba de hacer. Parece que el otro día el señor Feijóo atendió a lo que le decía. Le dije que para poder hablar con el Gobierno pusiera al frente a alguien que estudiara al menos las políticas de vivienda. (Risas). Así que yo agradezco el esfuerzo que usted ha hecho. (Aplausos).

Le agradezco también que haya salido al rescate de su compañero, el señor Sayas, pero yo no he insultado a nadie. (El señor Sastre Uyá: Yo no he dicho que haya insultado). Usted ha dicho que yo le he descalificado. No, no, no le he insultado. He hablado de transfugismo. Por esto la expectativa, porque esto me ha recordado que en otra etapa fui ministra de Política Territorial y tenía que velar por un pacto de Estado, cuando el PP era un partido de Estado. Había un pacto de Estado que se llamaba el Pacto antitransfuguismo, en el que describíamos exactamente qué era el transfuguismo en España. Entonces el Partido Popular lo perseguía, como también los socialistas y otros partidos políticos, porque es un atentado a la democracia. (Aplausos).

Me centro en el tema, por respeto a que usted ha centrado la atención en este tema, aunque en su intervención ha mencionado algunas otras cuestiones. He tomado algunas notas y, asimismo, hay otras cosas que quería compartir con ustedes y con la Cámara en su conjunto. Por algunos datos que usted ha dado, aunque no vamos a tener tiempo, de verdad que se abre una expectativa, por lo que yo estoy muy contenta en estos momentos con usted y con el Partido Popular. (Risas).

Decía usted que de dónde veníamos en 2018, ¿de dónde veníamos en 2018? Se lo voy a decir yo a usted, señoría. En 2018 veníamos en el mínimo de construcción de VPO en España. Así arrancó este Gobierno con el legado del Partido Popular. (Aplausos). En 2018, el presupuesto en las políticas de vivienda era de apenas 400 millones de euros; hoy es de 4000 millones de euros. En 2018, el sector de la construcción todavía estaba viendo cómo se despertaba del boom inmobiliario y de las consecuencias de la anterior crisis. Ahora, en la última encuesta de licitación de vivienda pública ―usted me ha preguntado por la construcción de vivienda pública―, los últimos datos conocidos implican un nuevo récord en licitación de obra pública, como consecuencia del esfuerzo del Gobierno de España y de su presidente, que peleó unos fondos de recuperación que están permitiendo también la recuperación del sector de la construcción, señorías. (Aplausos).

Después, me habla usted de la ley de vivienda para hablarme del caos, y de verdad, noto que usted ha entrado en el tema y se lo agradezco, porque ha hecho alusión al índice de precios de referencia, que también me permite explicarlo en esta Cámara. Aplicar zonas tensionadas no es un éxito, señoría, yo no lo celebro. Aplicar zonas tensionadas implica —‌como están demandando muchos países de la Unión Europea— acotar dónde debemos actuar con emergencia. Y lo que hizo el Gobierno ―y fue una de las primeras decisiones que tomé al llegar al frente del ministerio― es dotarnos de un índice de precios público, señoría, con todas las dificultades que ello conlleva, que es algo que estoy enmendando también en el plan estatal de vivienda. Pero, desde aquí, mi reconocimiento a los técnicos de la Administración tributaria, de la Agencia Tributaria, del Catastro y a economistas de reconocido prestigio que participaron en la elaboración de este índice de precios, que no es un índice de precios públicos, sino de mercado, y que ha permitido visualizar uno de los grandes pelotazos de esta crisis del alquiler, que son las plataformas que tratan los datos para seguir inflando los precios, y que demuestra que, aplicando este índice, estamos rebajando los precios del alquiler un 30 % allí donde se aplica, porque hay una diferencia entre esos precios de plataforma y los precios públicos y reales de este índice.

Y, por otro lado, lo que le demando al Partido Popular, y se lo he planteado en el plan estatal de vivienda, es que compartan datos. El problema que tienen los datos en materia de vivienda es que, por respeto a las competencias autonómicas, están en manos de las autonomías. Y yo sé lo que pasa con el Registro de fianzas en Cataluña, porque son datos públicos y transparentes; usted, yo o cualquier periodista puede acceder a él. En Cataluña sabemos lo que pasa con el alquiler. ¿Qué está pasando en Andalucía? ¡Que se ha eliminado el Registro de fianzas para que no nos enteremos qué pasa con el alquiler en Andalucía! Claro que el dato es importante, y seguro que podremos seguir mejorando estos datos con la colaboración y la implicación de las comunidades autónomas.

Me ha hablado usted del plan del Partido Popular de construir más. Sin ninguna duda, pero es que ustedes me lo han escuchado a mí en esta tribuna desde el primer día, desde el día en que tomé posesión de la cartera. Nunca lo he negado. Lo que sí he dicho es que no vamos a construir en cualquier sitio ni de cualquier manera. ¿Está usted de acuerdo con las normas que su partido ―usted es arquitecto y sabe de urbanismo― está aprobando en Baleares o en Valencia, que permiten construir en zonas rústicas? ¿Está usted de acuerdo con esas normativas? Yo creo que no podemos construir en cualquier sitio y menos en lugares que ya han sido amenazados y destruidos por una dana, como es el caso de la Comunidad Valenciana; o en lugares, como las Islas Baleares, donde sabemos que no habría recursos hídricos u otras garantías necesarias para la construcción de esas viviendas en zonas rústicas. Claro que no queremos construir en cualquier sitio ni de cualquier manera. Usted decía: que se construya de todo. Está muy bien, y los promotores tienen que ambicionar por construir de todo; pero usted y yo somos responsables políticos. Yo quiero que se construya vivienda pública asequible y que la blindemos para siempre. Ahí nos podemos encontrar, señoría. (Aplausos).

Me hablaba usted de la importancia de la construcción. Yo también lo apoyo. Este Gobierno está prestando auxilio y apoyo al sector de la construcción. Por eso, igual puede aprovechar usted ahora, en la tribuna, para reconocer el esfuerzo del Gobierno en materia de regularización de personas migrantes, que van a poder acompañarnos en la construcción, como estaban demandando los empresarios a este Gobierno. Y hoy lo han celebrado, en contra de lo que su partido está apoyando ahora.

No ha podido usted esquivar el tema de la okupación, pero después se ha referido ―y se lo agradezco― a las personas vulnerables y ha dicho: que el Estado las proteja. Claro que sí, pero ¿es que el Estado no son también las comunidades autónomas? ¿Y dónde recae, dentro de la arquitectura institucional de nuestro país, la protección a las personas vulnerables si no es en los servicios sociales que tienen encomendados las comunidades autónomas? Lo que hacía este Gobierno no era ni más ni menos que poner recursos de la Administración General del Estado a las comunidades autónomas para atender a las personas vulnerables que no tenían un hogar. Concretamente, en el último acuerdo han sido 300 millones de euros para que ningún propietario se haga cargo de esos impagos, sino que lo hagamos las Administraciones públicas. (Aplausos).

Después me ha hablado usted de impuestos. A mí me encanta que hablemos de impuestos, porque es hablar del sostenimiento del estado del bienestar. Lo que pasa es que usted ha ido solo a la bajada, a la bajada y a la bajada. Y yo le digo: ¿y si hablamos de subida? ¿Y si hablamos de los impuestos a los ricos que han venido a nuestro país a comprarse los barrios enteros? ¿Qué le parece a usted la propuesta que tiene el Partido Socialista de aplicar un cien por cien a la compra de inversores extranjeros en España, para impedir que vengan aquí a especular? Es un buen impuesto. ¿O qué le parece a usted ―y están de acuerdo muchos dirigentes de su partido, sobre todo locales― que apliquemos el 21 % del IVA a los pisos turísticos? Es un buen debate. Abramos el debate. Hay una iniciativa del Grupo Socialista muy interesante que igual puede servir de marco para avanzar.

Usted me preguntaba en su interpelación por la gestión. He respondido a todos los asuntos que ha planteado en esta primera intervención, en estos primeros cinco minutos, creo. Yo respondo de mi responsabilidad, de mi competencia y, sin duda ―lo he dicho en muchas ocasiones―, todas las Administraciones públicas, especialmente aquellas que tienen encomendada esa competencia en sus estatutos de autonomía y también las Administraciones locales, tienen mucho que hacer respecto a esa agilidad administrativa de la que usted hablaba. Nosotros hemos aplicado unas técnicas de construcción que nos permiten levantar un edificio en un año; y hay ayuntamientos de España, muchos de ellos gobernados por su partido, que tardan dos años en conceder una licencia de obra, señoría. Eso no lo puede arreglar la ministra de Vivienda. Lo tienen que arreglar los ayuntamientos donde esas licencias son de dos años. (Aplausos). Por tanto, podría darle cuentas de la gestión que he llevado a cabo a lo largo de estos dos años y medio al cargo del ministerio. También se ha referido usted a las limitaciones de precios o a la aplicación de la congelación de precios, que ustedes no están defendiendo. En fin, que tenemos mucho de lo que dar cuenta.

Pero me voy a centrar en los grandes instrumentos que estamos poniendo en marcha para pasar de la crisis al derecho, señorías, de la crisis al derecho. Creo que en su intervención no ha mencionado usted el concepto: derecho a la vivienda; derecho a la vivienda. Díganlo, porque esto forma parte del consenso mayoritario de los españoles. Es un derecho, no un bien de mercado, no un activo financiero. Y, para construir ese derecho, necesitamos de esas Administraciones públicas, y el Gobierno de España está disponiendo de más recursos que nunca y está apoyando al sector para su recuperación. Tenemos dos instrumentos fundamentales: uno, la autonomía a través de la empresa pública de la vivienda, ahora CASA47; y, dos, un plan estatal de vivienda. Porque, sí, señorías, yo sigo creyendo en el Estado de las autonomías; sigo creyendo en la competencia que dan los estatutos a estos territorios, y sigo creyendo en que, desde la proximidad, se solucionan mejor los problemas. No sé si el Partido Popular sigue estando en esas tesis. Yo he querido, con el presupuesto del Gobierno de España, acompañar a las comunidades autónomas dirigiendo claramente sus políticas e incentivando esa construcción que usted reclamaba, pero que esta sea una construcción para la vivienda protegida; instándoles a que al menos el 40 % de esa construcción lo sea para el parque público de vivienda; que puedan comprar viviendas, incluso aquellas que ustedes vendieron a los fondos buitres, para incorporarlas al mercado del alquiler asequible; que las puedan rehabilitar para incorporarlas al mercado del alquiler asequible; que podamos atender ―como usted se ha referido también― al medio rural, para rehabilitar todas esas viviendas vacías y que también sean una oportunidad de cohesión del país. Ahora, todo esto con unas garantías de protección frente a la especulación, que es la protección del parque público de vivienda. Y otro instrumento, señorías, es la transparencia; la transparencia en los datos, a los que ya he hecho mención. También, la cláusula antifraude, para evitar lo que es un escándalo que seguramente hace diez o quince años no hubiera tenido el reproche social que hoy tiene, pero que hoy es inaceptable. Todavía estoy esperando que, en sede parlamentaria, el Grupo Popular diga lo mismo que dijo el alcalde de Alicante, que esto es un escándalo y que hay que poner todos los recursos necesarios para evitar que vuelva a ocurrir. Hay que cambiar la normativa de Mazón, que alteró la norma del Botànic que prevenía que estos casos se produjeran (aplausos); dando transparencia a la adjudicación de la vivienda pública, a los registros de demandantes de vivienda.

Señorías, si ustedes toman la senda del diálogo en política de vivienda, podemos empezar a hablar claro y, sobre todo, podemos empezar a hablar, porque hasta ahora el diálogo con el Partido Popular ha sido inexistente. Usted es joven y seguramente tiene a muchas personas afectadas por el real decreto que ayer no convalidó el Congreso, en particular su grupo. Como seguro que tiene a muchos amigos que están viviendo en alquiler, que necesitan una vivienda estable y que están atrapados en alojamientos de temporada. Vuelvo a decirlo, tenemos que regular el alquiler para garantizar el derecho. No es una medida ideológica, no es una medida extremista, como a ustedes les gusta decir, es atender un clamor y una demanda social. Estamos a unos días de celebrar el Primero de Mayo, el Día de los Trabajadores y las trabajadoras, y yo reivindico que los trabajadores y las trabajadoras con su sueldo puedan pagar el alquiler, y eso depende del acuerdo en esta Cámara. Están a tiempo de enmendar su posición. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Sastre Uyá.

Miguel Ángel Sastre Uyá

PPDiputado.Página 40Vídeo

Gracias, señora ministra. Yo también le agradezco el tono, pero no están ustedes para hablar de presupuestos y sacar pecho en esta materia, aunque sea en el ámbito de la vivienda, por varias cuestiones. Primero, porque en tres años de Gobierno no han sido capaces de sacar unos presupuestos generales del Estado, que es la madre del cordero. Entonces, si no son capaces de hacer eso, no creo que puedan presumir de presupuestos. Aparte, ustedes han contado con los fondos europeos, con los que mi partido no contó en su momento. Además, vamos a sumar otra cuestión, los problemas que tiene la construcción se arrastran desde el año 2018; ya en 2018 se diagnosticó que había que empezar a cambiar cosas. De hecho, nosotros teníamos una propuesta de ley del suelo, un anteproyecto, que no se pudo aprobar porque ustedes, con el señor Ábalos en esta tribuna, nos echaron del Gobierno. O sea, tampoco están para hablar de esa cuestión. Después, sobre escándalos, tampoco. Usted ha citado un escándalo en Alicante que, por lo que cuentan, era una normativa que venía del Botànic del año 2016. O sea, no es una normativa de Mazón, no le imputemos eso. (Rumores). No están ustedes para hablar de escándalos hoy cuando tienen al exsecretario de organización de su partido declarando en el Supremo.

Volvamos a hablar de vivienda. Muchas de las cosas que me ha dicho usted realmente se sintetizan —‌para mí— en que siguen sin entender el origen del problema al que nos estamos enfrentando. Es decir, ahora mismo en España el problema es que hay una falta de vivienda de todos los tipos. Si solo se hace vivienda protegida, no se soluciona el resto de tipos. Por tanto, hay que hacer vivienda, fomentar que haya vivienda de todos los tipos y que la vivienda se reparta en los lugares donde hace falta, que no se concentre solamente en unos lugares. (Aplausos). Eso no se soluciona restringiendo, que ese es el error de concepto. Cuando un bien es escaso, si lo restringimos, su precio sube, y hay personas que se aprovechan de ello. Si no, que se lo digan a algunos de sus compañeros con las mascarillas durante la pandemia.

Por tanto, aquí lo que hace falta es construir más y mejor. Hay que rehabilitar con eficacia y densificar donde se pueda. Hay que eliminar el papeleo y los plazos que nos asfixian. Esa burocracia que sufrimos los ciudadanos en muchas cuestiones, desde un estudiante que va a pedir algo en la universidad hasta cualquier persona que quiera hacer un trámite, en la vivienda también tiene un efecto muy negativo. Hay que colaborar, como le decía antes, con quienes ponen sus viviendas en alquiler y no criminalizarlos, y no tolerar a los okupas. Tampoco hay que trasladar la protección del vulnerable desde el Estado al ciudadano, que ese es el problema. El Estado lo tiene que proteger, para eso está, pero el ciudadano que paga sus impuestos no es el responsable de esa protección. Eso es lo que tienen que entender. También hay que apoyar a quienes quieren construir, no ponerles dificultades. Yo sé que en algunos casos usted lo intenta, pero ¿y sus socios?, ¿el resto de sus socios también lo intenta? Porque cada vez que se habla de promotores inmobiliarios, el resto de sus socios lo que dicen es que son unos especuladores, que a lo que van es al pelotazo. Entonces, ustedes tienen una disonancia de discurso entre lo que usted me acaba de decir aquí y lo que dicen sus socios. Después, como decía, también debemos reducir los impuestos, por supuesto, especialmente a los jóvenes, que son los que lo necesitan.

Por último —n‌ o me ha respondido a esa pregunta—, hace falta una España que dé oportunidades en todos los ámbitos a nivel territorial. No me ha respondido qué piensa usted de lo que ha hecho su Gobierno con las infraestructuras que ahora mismo están destrozadas. Me gustaría que me respondiese, porque ahora mismo hacer cualquier viaje es síntoma de incertidumbre. Ese es el problema de esta legislatura: la incertidumbre, el no poder confiar. Esa es la sensación que tiene la gente en la calle, que no puede confiar en que nada se resuelva. Eso es lo que nos va a dejar este Gobierno en una legislatura que empezó realmente sin rumbo. Ese es el efecto de un modelo que aplicó su presidente desde que llegó al poder. La vivienda es un síntoma, no es el origen. El origen está en la manera de hacer política que tiene su presidente, que no permite que los debates se aborden de fondo, como realmente estamos haciendo usted y yo hoy aquí, y que un escándalo tape a otro. Las consecuencias se ven en la vivienda, efectivamente, pero también las ven los españoles en muchas otras cuestiones: en sus bolsillos, en su pérdida de confianza en las instituciones.

Con esto termino ya. Como le decía, los españoles deben saber la verdad. Mi generación busca la verdad. La verdad es que esta manera de hacer política que han traído ustedes, que incluye la manera de gestionar la vivienda, está fracasada. En Andalucía seguramente una mayoría de jóvenes en unas semanas van a lanzar un mensaje muy claro de lo que quieren. Lo que quieren es, simplemente, que la política ponga de nuevo en el centro a las personas, que sea una política sin muros, que el beneficio no sea el beneficio efímero de los políticos, sino el beneficio de la gente, una política que pelee por el bien común, que reconozca los errores si los hay y los corrija, que represente la normalidad. Para eso, para que tengamos certezas y para que la política en España tenga utilidad, ustedes se tienen que ir y tiene que venir un nuevo Gobierno.

Muchísimas gracias. (Aplausos.—Varios señores diputados: ¡Muy bien!).

Presidencia. Gracias. Para concluir el debate, tiene la palabra la señora ministra de Vivienda y Agenda Urbana.

Isabel Rodríguez García

GobiernoMinistra de Vivienda y Agenda Urbana.Página 42Vídeo

Gracias, señor presidente.

Muchas gracias, señoría. Ya le digo que tengo la expectativa y la esperanza de que podamos hablar así, con datos, con proyectos concretos y que incluso vayamos dando pasitos. Usted no ha llegado hoy a mencionar el derecho, me ha hablado del bien, pero vamos a ir avanzando hasta que yo consiga que usted hable del derecho a la vivienda. Usted ha mencionado la cita electoral en Andalucía y la importancia de los Gobiernos autonómicos. Lo reivindico profundamente. Yo le he dicho que esta política precisa del compromiso de las Administraciones autonómicas. Usted me ha hablado de ese término general, pero yo le puedo decir que a los andaluces y a las andaluzas les iría mucho mejor si a las 600 000 personas que viven en alquiler hace tres años se les hubiera congelado el precio del alquiler y hubiéramos evitado las crecientes subidas de los últimos años. (Aplausos). A los andaluces y a las andaluzas les iría mucho mejor si los 20 000 pisos turísticos que ha detectado el Ministerio de Vivienda y que ha comunicado a la Junta de Andalucía, en lugar de continuar en la irregularidad, estuvieran siendo reorientados, incluso con bonificaciones fiscales, para pasar al alquiler residencial, y no haberse ido la Junta de Andalucía a los tribunales a recurrir la norma que ha permitido dar con esa solución. Estuve en Málaga la semana pasada, ¿qué me reclamaban las asociaciones de vecinos de Málaga? Intervenir el mercado del alquiler, intervenir la habitabilidad de las viviendas, de los locales que se están rehabilitando como viviendas y no cumplen con los mínimos criterios de habitabilidad. Los Gobiernos autonómicos son importantes. Yo me podría pasar aquí los tres próximos minutos hablándole del importante esfuerzo que están haciendo Administraciones gobernadas por los socialistas interviniendo el mercado, como Salvador Illa, poniendo más recursos para construir más vivienda. Alcaldes como Collboni, que está restringiendo el alquiler turístico y peleando en Bruselas para impedir que los fondos vengan a invertir en Barcelona. Me puedo ir a Asturias, donde su presidente ha hecho una ley que reconoce el derecho subjetivo a la vivienda; o a mi región, Castilla‑La Mancha, donde también, a través de la fiscalidad ―ya en esta declaración de la renta―, se está propiciando y garantizando el derecho de acceso a la vivienda. Es apasionante, señorías, que empecemos a ahondar en esa cuestión. Pero, volviendo a mi responsabilidad, usted me decía: No, es que usted no tiene presupuestos. Mire, tengo la tranquilidad de tener 4000 millones de euros ―sus autonomías van a recibir en el mes de junio el primer pago del Plan Estatal de Vivienda, destinado a hacer esas políticas de colaboración con ustedes― y consignada y aprobada la autorización de gasto en el Consejo de Ministros, señoría. También tengo consignados y avalados 13 000 millones de euros para que Casa 47 siga sirviendo a los intereses de la mayoría, habiendo rescatado el desmán ―echando la vista atrás, como usted la echaba― de haber salvado a los bancos y desahuciado a las familias; Casa 47 dotada de recursos. Y estamos acompañando a ese sector de la construcción. Le aconsejo, si usted va a ser el nuevo portavoz del Partido Popular en materia de vivienda, que se siente usted un día con los promotores y los constructores de vivienda en España y les pregunte qué les parece el plan del Gobierno de España y de la ministra de Vivienda. Le dirán que es un plan positivo, porque han sido ellos, junto con los sindicatos, las organizaciones sociales, las comunidades autónomas y todo aquel que ha tenido que participar, quienes han dado lugar y han parido este plan de vivienda, con esos 7000 millones de euros para construir esa vivienda que precisamos. Desde luego, yo no voy a velar por el que puede acceder a una vivienda a cualquier precio, yo tengo que velar por las personas que necesitan una vivienda de protección oficial o de precio asequible, que es lo que está promoviendo el Gobierno de España; y que los recursos públicos vayan para esto, no para otra cosa. El que tiene recursos ya se buscará la vida. Tenemos que proteger ese mercado público para incidir en el mercado, porque, si no, ya hemos visto lo que ocurre.

Usted me ha dicho: Esto es una cuestión básica de oferta‑demanda. Sí, pero ya no hace falta que teoricemos sobre esto; lo hemos visto. La época en que más vivienda se construyó en España ―y caímos en otra crisis― no fue cuando había más demanda, sino cuando se quedaron las casas vacías y las familias fueron desahuciadas. Lo que le digo es que tenemos una crisis que hay que atender desde la oferta y con la construcción de vivienda asequible, sin ninguna duda; ahí es donde estamos focalizando todos nuestros esfuerzos. Ahora bien, entre tanto, ¿qué les dice usted a esos jóvenes que no pueden emanciparse? ¿Qué les dice usted a esos jóvenes que obligatoriamente comparten habitación? ¿Qué les dice usted a aquellos que están atrapados en el alquiler de temporada? ¿Qué les dice usted? Yo a ellos les digo que en este Parlamento está la solución y que, desde este Parlamento, podemos regular para dar soluciones a esa anomalía de que un mercado se esté comiendo las rentas del trabajo de las familias y de la juventud española. Que eso es posible, señorías, y que además cuenta con un alto consenso social. Que el 60 % de los españoles, incluidos los votantes del Partido Popular, están a favor de congelar el alquiler y de intervenir para acabar con el fraude en alojamientos de temporada y de habitación. Que atiendan a las encuestas de su partido para darse cuenta de que se están equivocando. Que la solución no está en los pactos racistas y xenófobos con VOX, sino que la solución está en un acuerdo de este Parlamento para atender los problemas reales de los españoles y las españolas. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. PROPOSICIONES NO DE LEY. (CONTINUACIÓN): —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, RELATIVA A LOS RETRASOS DEL ESTADO EN INFRAESTRUCTURAS Y ACTUACIONES HÍDRICAS EN ANDALUCÍA. (Número de expediente 162/000756).

Presidencia. Continuamos con la proposición no de ley del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, relativa a los retrasos del Estado en infraestructuras y actuaciones hídricas en Andalucía. Para la presentación de la iniciativa tiene la palabra la señora Verano Domínguez.