Gracias. Decía que creo que todas recordamos muy bien las noches sin dormir, llegar exhausta al día siguiente. Cuando empieza la alimentación complementaria, las arcadas, el miedo a que se atragante, las alergias... Son unos meses enormemente difíciles para las madres. Yo siempre digo que he hecho muchas cosas difíciles en la vida, he tenido grandes responsabilidades ―he sido ministra del Gobierno de España y diputada― y, sin embargo, nunca absolutamente nunca he sentido tanta responsabilidad como cuando cuidé de mis hijos recién nacidos, jamás. Creo que vivir en una sociedad en la que no se cuida de las madres, en la que no se cuida de los niños y las niñas, en la que las madres cuidan en gran medida solas es enormemente difícil y es enormemente violento. Yo quiero hoy recordar desde aquí a las madres que tienen bebés pequeños que no están solas, que hay muchas mujeres en su situación, que busquen mujeres y que se arropen entre ellas.
Después llega ese momento que da pesadillas, que revuelve el estómago, al que le das vueltas y vueltas y vueltas; ese momento en el que te tienes que incorporar a trabajar teniendo un bebé de cuatro meses, un bebé de seis meses, un bebé de nueve meses, un bebé de doce meses en el mejor de los casos, que ha sido parte de tu cuerpo durante nueve meses, que ha sido un apéndice de ti durante todo ese tiempo y al que ahora tienes que dejar durante siete horas en una escuela infantil porque te tienes que incorporar a trabajar. Uff, qué difícil la adaptación, incluso aunque se haga bien, aunque tengas el tiempo para hacerla. Dejar a un bebé llorando desconsolado en una escuela infantil es una de las cosas más difíciles de la vida.
El ciclo de 0 a 3, ministra, no es un ciclo, es ‘el ciclo’. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). En muchos casos es la primera vez que esos bebés se vinculan por primera vez a una persona que no es de su familia. Eso no es un trabajo, es una función social de una delicadeza y una importancia que no tiene precio.
Hoy aquí quiero darles las gracias no solo a las educadoras que nos están siguiendo y a quienes se están organizando, sino particularmente a Nadia, Lucía, Noemí, María y Elena, las educadoras infantiles que fueron las primeras profes de mis hijos y, en su nombre, a todas las educadoras y educadores infantiles, que están dándolo todo en este país, haciendo un trabajo extraordinario, enormemente difícil, tirando de vocación y de esfuerzo, sin ningún tipo de reconocimiento. (Aplausos). Os garantizo que nos vamos a dejar la piel para que tengáis las condiciones laborales que merecéis para cuidar con dignidad, para educar con dignidad. Gracias por esta huelga indefinida en la Comunidad de Madrid. Gracias por las huelgas que se produjeron en Navarra y en las Islas Baleares el año pasado, que marcaron el camino porque, como vosotras decís, la profe luchando también está enseñando.
Después, cuando te vas a trabajar, te das cuenta de que ese bebé ―y tú solo cuidabas a ese bebé, pero no podías hacerte cargo y no podías salir de casa― se queda con otros ocho bebés con una educadora en esa clase; ministra, una educadora para ocho bebés de menos de un año. Una educadora para catorce bebés de uno o dos años. Cualquiera que haya tenido un niño de esa edad a su cargo sabe perfectamente que es imposible. Es imposible, no se puede. Mientras uno se está haciendo caca, el otro ha vomitado y tú necesitas tiempo y disponibilidad emocional para dedicarte bien a ese niño o esa niña. Esta es una situación de maltrato institucional a las educadoras, los educadores y también a los niños y las niñas, no solo porque esas ratios son imposibles, sino porque muchas de estas profesionales trabajan en servicios externalizados como las escuelas infantiles del Ayuntamiento de Madrid, donde cobran el salario mínimo interprofesional, trabajando de septiembre a julio, señorías ―no a junio, a julio―, estando la mayor parte de todas las horas ―desde las nueve de la mañana hasta las cuatro de la tarde― con niños y niñas y asumiendo la mayor parte del trabajo de tutoría, reuniones, coordinación, evaluaciones e informes en su tiempo libre, señorías. Ministra, ¿sabe usted cómo se vive en este país con el salario mínimo interprofesional? Yo no lo sé. A mí no me salen las cuentas y creo que a la gente no le salen las cuentas tampoco. ¿Cómo se paga la vivienda? ¿Cómo se paga la cesta de la compra? ¿Cómo se cría a niños y niñas cuando cobras el salario mínimo interprofesional con el precio de la vida?
Quizás ese maltrato a la infancia y a los profesionales que la educan tiene que ver con que se trata de un sector altísimamente feminizado. El 97 % de las profesionales de la educación en este ciclo son mujeres. Ministra, creo que ya va siendo hora de que de una vez por todas empecemos a reconocer y dar el valor social y económico que merecen estas funciones, que por supuesto son de educación, pero también de cuidados más íntimos como un cambio de pañal. Creo que debemos ser las mujeres, como están haciendo con esta huelga, las que, en primer lugar, empecemos a valorizar las funciones que históricamente se nos han atribuido a nosotras.
Ministra, ustedes han anunciado que van a elaborar un real decreto para la educación infantil y nosotras, en Podemos, tenemos muchas dudas y, por eso, hemos presentado esta interpelación. En primer lugar, han dicho ustedes que van a presentar este real decreto, pero que esperarán al verano; que se van a poner a trabajar en este real decreto en verano. ¿Por qué van tan tarde? Quiero saber por qué no se ponen a trabajar ya en este real decreto. Estamos en 2026, a duras penas queda un año de legislatura. No sabemos cuánto va a durar esta legislatura teniendo en cuenta que Junts per Catalunya no les aprueba ni una sola medida en este Congreso. Se están ustedes gastando todo el dinero de la educación y la sanidad, que podría ir a reforzar nuestros servicios públicos, en armas y en tanques. Le propongo eso, ministra, que empiecen ya, que aprueben inmediatamente este real decreto, por eso y porque quizás, si no, mucha gente va a acabar pensando como yo, que ustedes no tienen la más mínima intención de aprobarlo y lo que quieren es hacer campaña electoral.
En segundo lugar, ¿van a incorporar en ese real decreto las medidas y reivindicaciones que están reclamando las educadoras infantiles y que también está haciendo suyas Podemos? Bajada de ratios, pero en serio, ministra. Bajada de ratios: tres bebés de menos de un año para una educadora; cinco bebés de uno o dos años para una educadora; seis niños y niñas de dos o tres años para un profesional. No es soñar, es parecernos un poquito a Europa. Pareja educativa obligatoria en el ciclo de 0 a 3 años. Para quienes no estén familiarizados con este término, la pareja educativa significa que en cada aula haya un equipo de dos personas; dos educadores o educadoras que hagan equipo y, como casi siempre en la vida, uno más uno es mucho más que dos; es un elemento estructural de calidad educativa, de prevención y de bienestar infantil que garantiza el vínculo y la continuidad educativa en una etapa clave para el desarrollo cognitivo, emocional y físico de nuestros niños y niñas. Sueldos dignos por ley, ministra. Obligatorio. Es indecente tener a estos profesionales cobrando el salario mínimo. E incorporar la atención temprana dentro de los centros de educación infantil, garantizando la presencia de profesionales especializados, asegurando la coordinación con las familias, abandonando un enfoque exclusivamente diagnóstico y apostando de una vez por todas por la prevención.
Y, en tercer lugar, ministra, quiero preguntarle qué piensa usted sobre el hecho de que el ciclo de 0 a 3 esté tan fuertemente privatizado. Para nosotras es un error garrafal, un error de dimensiones bíblicas. En esa etapa se producen algunos de los aprendizajes más relevantes de la vida. Lo más importante que va a aprender una persona se aprende antes de los tres años. Estamos hablando de una etapa en la que se aprende la lengua materna. Un bebé, que no era capaz de controlar sus manos, pasa a correr y saltar. El desarrollo cognitivo es absolutamente bestial. Y, quizás lo más importante, ministra, se aprende lo que puedes esperar del mundo: si el mundo es un lugar seguro, si quienes te tienen que cuidar van a atender tus necesidades; eso ya no se aprende después, jamás. (Aplausos). Un buen sistema de educación de 0 a 3 es también una herramienta de inclusión social de un valor incalculable. Para muchos niños y niñas es el primer acceso que tienen a una lengua que no se habla en su familia.
¿Cómo vamos a dejar, ministra, algo tan delicado ―insisto, tan delicado― y tan importante en manos de Florentino Pérez, en manos de un ‘empresaurio’, de empresarios a los que les da igual un niño, una persona mayor o una baldosa, que lo único que piensan es en su beneficio económico? Es indecente dejar la garantía de estos derechos más fundamentales en manos de empresarios, en manos privadas. Necesitamos un ciclo de 0 a 3 que sea cien por cien público, garantizado con plazas públicas y que permita que todas las familias que lo necesiten puedan acceder a una plaza. (Aplausos).
Termino con dos preguntas más. Ustedes han anunciado también un real decreto para bajar las ratios del segundo ciclo de educación infantil, de primaria y de secundaria. La verdad, ministra, después de lo que vimos ayer en este Congreso y de lo que ha pasado con la prórroga de los alquileres, quiero saber con qué votos van a aprobar ustedes ese real decreto. A mí esto me suena más a campaña electoral que a ninguna otra cosa, porque aquí el diputado Sánchez se pasó toda la pasada legislatura desgañitándose, ministra, para que bajaran las ratios por ley y ustedes hicieron oídos sordos. Lo único que ha hecho el Ministerio de Educación desde el año 2020 es favorecer la educación privado‑concertada; es así. Todo lo que ustedes hicieron en la pasada legislatura fue porque les obligó Unidas Podemos. (Aplausos). Ahora se han caído de un guindo y ustedes piensan que es muy importante bajar las ratios por ley, casualmente a las puertas de las elecciones autonómicas y municipales. Permítanme que sospeche. Yo le digo una cosa: esto no es un tema de campaña electoral, detrás de estos números, detrás de estas situaciones, hay profesionales que se quedan hasta las dos de la mañana preparando materiales en su casa, que gastan los fines de semana en hacer las evaluaciones y los informes, que se forman con su dinero y en su tiempo libre. No jueguen con la vida de la gente, ministra, se lo pido de verdad. Si van a traer ese real decreto, tráiganlo con los números hechos y, si no, honestamente, mejor no lo traigan.
Muchas gracias. (Aplausos).