Patricia Rodríguez Calleja
Gracias. ¿De verdad he escuchado bien? ¿El mayor acosador hablando aquí de bullying? ¡Qué vergüenza, señor Puente! (Aplausos.―Varios señores diputados: ¡Bravo!). Mire, todo este cúmulo, que le ha narrado mi compañero, de corrupción, de compra de voluntades, de consumo de prostitución, de bolsas de dinero en la sede de Ferraz, que venían, por cierto, de su ministerio, nos llevó, desgraciadamente, a una fecha: el 18 de enero de 2026; fecha que usted no va a poder tapar nunca porque costó la vida de cuarenta y seis personas. Mire, de todas sus falacias, las más indignantes, las más ruines, son las referentes a la tragedia de Adamuz. Esas son las que le definen a usted como persona y como responsable público. (Aplausos.―Varios señores diputados: ¡Muy bien!). Porque no, señor Puente, los maquinistas no se quejaban por su estado de ánimo; los maquinistas se quejaban porque corrían riesgo y tenían miedo por sus vidas. Porque la vía no se rompió el mismo día del accidente, no, sino veintidós horas antes y no fueron capaces de detectarlo por falta de mantenimiento y de auscultadores. Porque los materiales de la vía no eran prácticamente nuevos, como afirmó en esos primeros momentos, de manera fría y calculadora, donde usted jugaba a sobreinformar con el único objetivo de desinformar. Porque es imperdonable que se diesen instrucciones de retirar las vías obstaculizando la investigación. Y es lamentable intentar desacreditar a la Guardia Civil. Señor Puente, las víctimas quieren saber la verdad; esas víctimas a las que usted fue incapaz de acompañar el día del funeral y que denuncian abandono institucional por su parte. Pero la verdad se sabrá, porque ya le digo, no habrá portal web que tape tanta incompetencia y, sobre todo, su negligencia. Mi pregunta es sencilla, si considera que está a la altura de la responsabilidad que ostenta. Y como usted ya lo ha demostrado hoy, que se dedica a difamar a todo el mundo, a mis compañeros, a mí, a nuestras familias, todo para eludir su obligación de contestar, y ya le advierto que no nos va a callar de ninguna manera, hoy, su pregunta la voy a contestar yo. Y le digo que usted no está ni estará jamás a la altura de España y lo que merecen los españoles. (Aplausos). Por todo esto, y porque ha sido reprobado siete veces, dimita y váyase. (Aplausos.―Varios señores diputados: ¡Muy bien!).