Saltar al contenido
Sin adjetivos

Pleno del 21 de abril de 2026

Moción consecuencia de interpelación urgente relativa a los planes del Gobierno para abandonar la guerra y el rearme criminal.

Moción consecuencia de interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario Mixto. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 179.

Votación

  • 22 de abril de 2026: no salió adelante, 20 sí, 300 no, 25 abstenciones.
  • 22 de abril de 2026: no salió adelante, 43 sí, 300 no, 1 abstenciones.
  • 22 de abril de 2026: no salió adelante, 45 sí, 299 no, 1 abstenciones.
  • 22 de abril de 2026: no salió adelante, 38 sí, 298 no, 7 abstenciones.

Ione Belarra Urteaga

PodemosDiputada.Página 54Vídeo

Gracias, presidente. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Señorías, el otro día, nuestra diputada Noemí Santana le leyó unas palabras a la portavoz del Gobierno, de las que ella hizo caso omiso. Así que las recupero hoy aquí, a ver si tenemos más suerte y el portavoz del Grupo Socialista nos puede explicar qué piensan ustedes de ellas. «No queremos que España entre en la Alianza Atlántica por razones de seguridad, porque aumenta nuestro riesgo en caso de guerra nuclear, porque nos convierte en un país beligerante. No queremos el ingreso de España en la Alianza porque nuestros problemas reales, los problemas de la crisis, del paro, de la educación, de la cultura o de la vivienda, nada tienen que ver, en la preocupación de los ciudadanos españoles, con este deseo de ingreso en la Alianza Atlántica. No queremos el ingreso en la OTAN porque nuestra dependencia de poderes extraños va a aumentar en todos los terrenos y, sobre todo, en el de las decisiones defensivas o militares». Muy actuales estas palabras. Yo personalmente las firmaría ahora mismo. Las pronunció Felipe González en este mismo Congreso en el año 1981 antes de cometer una de las mayores traiciones a nuestro pueblo y de defender el sí en el referéndum de entrada en la OTAN muy pocos años después. Por eso, señorías del Grupo Socialista, algunas desconfiamos cuando escuchamos al presidente del Gobierno llenarse la boca con el «No a la guerra». Porque, igual que ayer, el presidente del Gobierno dice por la mañana no a la guerra, va a liderar la Internacional Progresista, socialdemócrata liberal por la mañana y, por la noche, sigue apostando por el rearme, por la permanencia en la OTAN, manda nueve veces al ministro de Economía —‌ahora vicepresidente— a los Estados Unidos y mantiene las relaciones con los genocidas. Es el doctor Jekyll y mister Hyde de la política internacional: por el día, el señor de la paz y, por la noche, el señor de la guerra. (Aplausos). Ustedes han aprobado el mayor aumento del gasto militar de la historia de nuestro país. En solo dos años, este Gobierno ha duplicado el gasto militar, recortando 3500 millones de euros en transición ecológica, en educación y en ciencia, alcanzando la que es la exigencia de Donald Trump y de la OTAN: llegar al 2 % del PIB en gasto militar en el año 2025. Señorías del Grupo Socialista, cada euro que ustedes están destinando a gasto militar es un euro que no va a remunerar los permisos de cuidados, a educación, a sanidad y a vivienda. La defensa de la paz y la seguridad tiene que empezar, en primer lugar, en la casa de cada uno, y el presidente, lamentablemente, tiene su casa sin barrer.

En España no hay mayor seguridad que poder tener una casa y, lamentablemente, vivimos una emergencia habitacional sin precedentes: familias enteras hacinadas en habitaciones, personas que tienen trabajo viviendo en caravanas, jóvenes y no tan jóvenes que no se pueden independizar, parejas que no se pueden separar, personas mayores que tienen que entregar la vivienda de toda su vida para poder pagarse una residencia. Señorías, si ustedes dicen no a la guerra, entonces tienen que decir también no al rearme, porque decir no a la guerra y sí al rearme, simplemente, no tiene sentido. (Aplausos).

El señor Sánchez dice no a la guerra, pero sigue colaborando con el genocidio que Israel está perpetrando en Palestina. No solo no han suspendido ustedes legalmente ninguno de los contratos de compra de armas por más de 1000 millones de euros desde que comenzó el genocidio, sino que ustedes aprueban un embargo de armas fake y lo primero que hacen es activar la cláusula de escape para que Airbus pueda seguir comprándole material militar a Israel. Por no hablar de todas esas cargas, de todo ese armamento que ha pasado por nuestros puertos y por nuestros aeropuertos mientras ustedes miraban hacia otro lado. El presidente pide que se suspenda el acuerdo de asociación entre la Unión Europea e Israel y, sin embargo, es incapaz de romper las relaciones comerciales, económicas, deportivas, culturales que España tiene con Israel, que es algo que está cien por cien en su mano. No fueron ustedes capaces ni siquiera de impedir que el equipo israelí participara en la Vuelta Ciclista a España; una vez más, la gente organizada tuvo que hacer lo que el Gobierno no hace. El presidente dice no a la guerra, pero ustedes gastan 20 millones de euros en el programa Gotham de la empresa Palantir, la empresa que es un arma de destrucción masiva tecnológica, que es uno de los mayores riesgos de nuestras sociedades (aplausos); una empresa fascista cuyos jefes nunca van a mandar a sus hijos a la guerra, pero están dispuestos a que los hijos de todos nosotros acaben muriendo en una. El presidente dice no a la guerra y, sin embargo, mantiene abiertas las bases norteamericanas de Rota y de Morón. Suspenden ustedes el uso de Rota y Morón para ataques directos a Irán, pero entonces, señorías, ¿por qué no impidieron ustedes el uso de Rota y Morón desde el primer minuto del genocidio en Palestina? ¿Hay acaso alguna intervención militar ilegal de esas que lanza Donald Trump por todo el mundo que sí les gustaría que utilizara Rota y Morón para participar en ella? Desde luego, a mí no me gustaría que nuestro país participara en ninguna. Por eso, no tiene ningún sentido que Rota y Morón sigan abiertas. Hay que sacar al ejército norteamericano de este país y hay que cerrar las bases norteamericanas de Rota y Morón por el derecho internacional y también por nuestra soberanía.

Ninguna de las personas menores de 58 años que viven en España hemos votado la pertenencia de nuestro país a la OTAN, en torno al 80 % de la ciudadanía española. Este fin de semana el presidente organizaba una gran conferencia cuyo lema era: «Defender la democracia». Pues bien, aquí tienen su oportunidad. Denle la palabra a la gente, apuesten de verdad por la democracia; denle la palabra a la gente para que podamos saber qué piensa la gente de que nuestro país forme parte a nivel geopolítico del mismo equipo que Donald Trump, que es la OTAN, que es una organización criminal para mantener la supremacía de Estados Unidos en todo el mundo. Convoquen ese referéndum y, si no están dispuestos, por lo menos no hagan campaña con la palabra democracia, porque la democracia no se declama, señorías, se ejerce.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Belarra. A esta iniciativa no se han presentado enmiendas, por lo que procede abrir el turno de fijación de posiciones. En primer lugar, por el Grupo Parlamentario Vasco, tiene la palabra el señor Legarda Uriarte.

Mikel (GV (EAJ-PNV)) Legarda Uriarte

PNVDiputado.Página 55Vídeo

Eskerrik asko, presidenta. Arratsalde on guztioi. Señorías, el Grupo Parlamentario Vasco, el grupo parlamentario del Partido Nacionalista Vasco comparte sin matices el «No a la guerra». Siempre hemos rechazado la guerra como instrumento para el logro de objetivos políticos. Siempre hemos defendido unas relaciones internacionales basadas en reglas, basadas en normas; unas relaciones internacionales con instituciones; unas relaciones internacionales basadas en el multilateralismo; unas relaciones internacionales en las que las diferencias se gestionen con el diálogo, la negociación y el pacto. Pero, señorías, la historia nos enseña —y‌ hoy en día tenemos buena muestra de ello— que la seguridad duradera no se basa solo en la diplomacia, sino que también debe apoyarse en una capacidad de fuerza disuasoria. Una fuerza orientada no a la agresión, sino a la disuasión, porque la capacidad de una defensa fuerte disuade a posibles agresores y garantiza la paz mediante la capacidad de, como les decía, proyectar fuerza si es necesario. Idea esta que se resume en la paradoja latina si vis pacem, para bellum —‌si quieres la paz, prepárate para la guerra—. Máxima latina, señorías, que creemos no se contrapone, como a veces se sugiere, con el si vis pacem, para pacem —‌si quieres la paz, prepárate para la paz—, sino que esta juega como principio que modula y condiciona o en el que flota aquella otra máxima latina. Porque, señorías, la neutralidad no es una condición que se elige; la realidad también nos enseña que tiene que ser consentida por el potencial agresor y solo y exclusivamente desde la consideración de sus propios intereses.

Y en este marco, señorías, de comprensión de la realidad y del tiempo que nos está tocando vivir, consideramos que la inversión en seguridad y defensa es tan necesaria como la inversión en estado de bienestar; son hoy en día caras de la misma moneda. Como igualmente necesaria es la pertenencia a estructuras que proyectan una capacidad disuasoria de fuerza, insisto, no orientada a la agresión, sino a la disuasión. Como también es una necesidad perentoria coadyuvar a que la Unión se dote lo más pronto posible con capacidades disuasorias suficientes para proyectar seguridad a la par que contribuir a la paz mundial.

Por lo dicho, por lo expuesto, señorías de Podemos, el «No a la guerra» de nuestro grupo parlamentario vasco, de nuestro partido político, no nos conduce a las propuestas de su moción.

Nada más y muchas gracias.

Presidencia. Gracias, señor Legarda. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene palabra el señor Iñarritu García.

Jon Iñarritu García

EH BilduDiputado.Página 56Vídeo

Gracias, presidenta. Señorías, en Euskal Herria Bildu compartimos el fondo de la moción que trae hoy el Grupo de Podemos. Es cierto que la situación mundial de tensionamiento, de agresiones unilaterales, de violación del derecho humanitario y también del derecho internacional nos preocupa, nos alarma y creemos que hay que denunciar la situación que se está dando. De igual forma, creemos que el Gobierno, en este caso el Gobierno de España, debe tener una actitud activa. Es cierto que en muchos casos la está teniendo, y es innegable, además, que particularmente el presidente Sánchez está teniendo un protagonismo a nivel internacional, pero creemos que ello tiene que traducirse también en medidas concretas en todos y en cada uno de los conflictos y llevando al fondo eso que, en ocasiones, se suele decir por parte del Gobierno: la autonomía estratégica de la Unión Europea, que compartimos, pero creemos que hay que fijarlo sobre un papel y hay que tomar medidas mucho más concretas, como sí toman en otros asuntos. Uno de los motivos del tensionamiento internacional es innegable que está siendo cometido por la Administración Trump; lo vimos en Venezuela y lo hemos visto en Irán; de igual forma, estamos viendo el boicot, la presión, el embargo que está desarrollando, que está llevando a cabo contra el pueblo cubano; y también lo hemos visto con las amenazas contra Groenlandia, un territorio perteneciente a un Estado de la Unión Europea como es Dinamarca. Unos hechos, a todas luces, intolerables; además, acompañados de amenazas, de aranceles y de imposiciones de gasto en defensa a aliados de la OTAN. Y, si tenemos en cuenta que ese Estado es el primero, el más fuerte de esa alianza, creemos que todo esto debe llevar a una reflexión como decíamos antes. ¿Es la autonomía estratégica la solución? Creemos que debe ahondarse en ella. Lo que es un sinsentido es seguir defendiendo la pertenencia a la OTAN y no hacer una reflexión de fondo. Euskal Herria, el pueblo vasco, ya dijo hace cuarenta años no a la OTAN. No nos hace falta a nosotros y a nosotras otro referéndum, ya lo dijo el pueblo vasco alto y claro. Somos el pueblo de Guernica. No aceptamos esa alianza hace cuarenta años y no la aceptamos ahora. Ahora bien, si se diera un referéndum, seguiríamos insistiendo en lo mismo. De igual forma, no solamente creemos que es absurdo el 5 % de gasto en defensa, como defiende la Administración Trump, también, también nos posicionamos en contra del aumento al 2 % que ha defendido este Gobierno. En lo que se debe invertir es en diplomacia, en negociación, en cooperación internacional; esto es, en prevenir los conflictos y utilizar la negociación y el diálogo para resolverlos y nunca nunca la guerra y el conflicto. Me gusta y reconozco que está bien traída la propuesta que hacen de recoger aquel artículo 6 de la Constitución de 1931 cuando decía que no acudirá a la guerra como política nacional, una copia de la declaración de Briand-Kellogg de tres años antes de esa Constitución. Es cierto que para nosotros —‌Euskal Herria Bildu, como formación independentista— esto de fomentar la inclusión de un artículo en la Constitución española, nos guste más, como es este caso, o nos guste menos, como puede ser en otros, nos queda un poco al margen. Es cierto y hay que reconocerlo también, señoras y señores de Podemos, que esta moción —‌de la que compartimos el fondo— está escrita desde un punto de vista muy hispanocéntrico, muy de Madrid. A nosotros y a nosotras nos queda un poco lejana. Ya digo que compartimos el fondo, pero la redacción y las propuestas que hace nos quedan un poco lejanas.

Sin más, ya digo que apoyaremos la moción. Gracias. Eskerrik asko. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Iñarritu. Pel Grup Parlamentari Junts per Catalunya, té la paraula el senyor Gavin i Valls.

Isidre Gavin i Valls

JuntsDiputado.Página 57Vídeo

Bona tarda, senyores i senyors diputats, senyora presidenta. Aquesta moció del Grup de Podemos, amb quatre punts, demana, en el seu primer: convocar un referèndum sobre la permanència d’Espanya a l’OTAN. I ja que ells han fet una referència al senyor Felipe González de fa 45 anys enrere, jo em permeto la llicència de dir: d’entrada, no. Només llegint el primer punt ja nosaltres diem d’entrada no. Sí que és veritat que avui debatem una moció en un context crític. L’augment dels conflictes bèl·lics del món, inestabilitat creixent, el desmoronament del món basat en regles que coneixíem de no fa gaire i, des de Junts, volem dir clar des del primer moment: no avalem tot això que està passant. No ho avalem, no som acrítics, no ens agraden molts dels fets que veiem, ni la manera de com es produeixen determinades decisions a escala internacional, entre altres coses perquè es prenen de forma unilateral i, entre altres coses, perquè es prenen en forma d’agressions militars i violentes que provoquen morts de civils, danys i víctimes, també víctimes de cooperants i de personal d’assistència de les víctimes per part d’organitzacions neutrals i independents i, a més, perjudica també a la gent d’aquí, a l’economia d’aquí, el cost de l’energia i a tantes altres coses. No és admissible el que estem vivint, no ho compartim. Però la resposta a aquesta situació no pot ser la ruptura unilateral d’aliances estratègiques des del nostre punt de vista. La moció que presenta Podemos planteja una proposta aparentment contundent, però que és profundament irresponsable a la nostra manera de veure: abandonar aliances, trencar estructures multilaterals com si en matèria de defensa es pogués anar per lliure. No és realista ni responsable. Quan el món democràtic clama pel retorn a la multilateralitat, vostès proposen sortir d’una organització multilateral de primer ordre. La seguretat avui és compartida, és interdependent. Cap país europeu pot garantir la seva seguretat en solitari. I nosaltres no estem aquí per fer discursos fàcils. Estem aquí per dir el que pensem que és la veritat. La veritat és que el món no és més segur si trenquem aliances defensives. És al revés. Trencar aliances no ens fa més forts. I per cert, ens agradaria poder parlar una miqueta de l’OTAN. Parlem de l’OTAN. Què és l’OTAN? L’OTAN és una aliança defensiva —‌defensiva, no agressiva— i es basa en la força de dissuasió. I evidentment que estem allunyats del seu posicionament, està clar! Per a vostès la dissuasió és provocar guerres. No, no, perdoni. Cap dels conflictes bèl·lics que hi ha ara els ha provocat l’OTAN, eh?

Buenas tardes, señoras y señores diputados, señora presidenta. Esta moción del Grupo Podemos, con cuatro puntos, pide en el primero convocar un referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN. Y ya que ellos han hecho una referencia al señor Felipe González de hace cuarenta y cinco años, yo me voy a permitir la licencia de decir que, de entrada, no. Solo leyendo el primer punto, nosotros decimos que, de entrada, no. Sí es cierto que hoy debatimos una moción en un contexto crítico: el aumento de los conflictos bélicos en el mundo, una inestabilidad creciente, el hundimiento del mundo basado en reglas que conocíamos hasta hace poco. En Junts queremos decir claro desde el primer momento que no avalamos todo lo que está ocurriendo. No lo avalamos. No somos acríticos, no nos gustan muchos de los hechos a los que asistimos por la forma como se producen ciertas decisiones a escala internacional, porque se toman, entre otras cosas, de forma unilateral y también en forma de agresiones militares y violentas que provocan muertes de civiles, daños y víctimas, también víctimas cooperantes y personal de asistencia de las víctimas de organizaciones neutrales e independientes. Además, esto también perjudica a la gente de aquí, a la economía, al coste de la energía y a muchas otras cosas. No es admisible lo que estamos viviendo. No lo compartimos. Pero la respuesta a esta situación no puede ser la ruptura unilateral de alianzas estratégicas. Bajo nuestro punto de vista, la moción que presenta Podemos plantea una propuesta aparentemente contundente, pero es profundamente irresponsable, según nos parece, abandonar alianzas y romper estructuras multilaterales como si en materia de defensa se pudiera ir por libre. No es realista ni responsable. Cuando el mundo democrático clama por el retorno a la multilateralidad, ustedes proponen salir de una organización multilateral de primer orden. La seguridad hoy es compartida, interdependiente. No hay ningún país europeo que pueda garantizar su seguridad en solitario. Nosotros no estamos aquí para hacer discursos fáciles, estamos aquí para decir lo que pensamos que es la verdad. La verdad es que el mundo no es más seguro si rompemos alianzas defensivas, es al revés. Romper alianzas no nos hace más fuertes.

Por cierto, nos gustaría poder hablar un poco de la OTAN. Hablemos de la OTAN. ¿Qué es la OTAN? La OTAN es una alianza defensiva. Una alianza defensiva, no agresiva (la señora Belarra Urteaga hace gestos negativos) que se basa en la fuerza de la disuasión. Evidentemente que estamos lejos de su posicionamiento, está claro. Para ustedes la disuasión es provocar guerras. (El señor Sánchez Serna pronuncia palabras que no se perciben). No, no, perdone. Ninguno de los conflictos bélicos que existen ahora los ha provocado la OTAN…,

Presidencia. Un moment, senyor Gavin. Por favor, señores diputados y señoras diputadas, silencio. Quan vulgui.

Isidre Gavin i Valls

JuntsDiputado.Página 58

Gràcies. …una organització amb una estructura civil i un militar, amb 32 països membres que pren les decisions per consens. Som conscients vostès d’això? que prenen les decisions per consens. Qui hi ha dins l’OTAN? Hi ha el món democràtic occidental, el que basa els seus principis en la democràcia i en el respecte als drets humans, amb tots els defectes que vostès vulguin. Com els he dit, l’OTAN no ha començat cap dels conflictes que hi ha ara, ni un de sol. Al contrari. Els països més avançats d’Europa i del món, els que la gent de Junts ens hi volem emmirallar, els del nord d’Europa —‌i jo em permeto dir que també Catalunya és un país que s’emmiralla en aquests països— com Suècia i Finlàndia, han demanat l’entrada a l’OTAN quan s’han vist amenaçats per Rússia veient la invasió d’Ucraïna, perquè hi hagi una defensa compartida. És més, l’OTAN és també un model d’eficiència perquè els recursos en defensa siguin compartits i un exemple de solidaritat, doncs, es basa en que si s’ataca un dels seus membres, els altres els ajuden a defensar-se. És més, necessitem més defensa europea i més compartida i més forta i més ambiciosa. Per cert, tot el que fa olor als Estats Units per vostès els genera molts problemes, però no els veig tan motivats amb l’imperialisme violent de Rússia, amb la invasió d’Ucraïna que ha generat tants morts civils. Ni tampoc amb el tancament en camps d’ensinistrament dels kurds per part de la Xina o la invasió i colonització del Tibet, entre altres coses. Deu ser molt progre anar contra Estats Units, però no deu ser progre anar contra Rússia o contra Xina. Potser és això, eh? Des de Junts defensem una política d’aliances, forces basades en normes, en valors, en diàleg i per això no compartim aquesta moció. El món no està per eslògans i aquí sí que els hi dono la raó. El eslògan de «No a la guerra» del senyor Sánchez és hipòcrita perquè, com vostès diuen, amb un punt de la moció el senyor Sánchez diu no a la guerra, però no tanca les bases americanes. Doncs bé, el món no està per eslògans. Junts està per decisions responsables i avui votar en contra d’aquesta moció és actuar amb responsabilitat. I si volen fer referèndums, per cert, nosaltres en volem fer un sobre la independència de Catalunya.

Gracias. … una organización con una estructura civil y una militar, con treinta y dos países miembros, que toma las decisiones por consenso. ¿Son conscientes ustedes de ello? (El señor Sánchez Serna hace gestos afirmativos). Se toman las decisiones por consenso. ¿Quién está dentro de la OTAN? El mundo democrático occidental, el que basa sus principios en la democracia y el respeto a los derechos humanos, con todos los defectos que ustedes quieran. Como le he dicho, la OTAN no ha dado comienzo a ninguno de los conflictos que están en pugna en estos momentos; ni a uno. Al contrario, los países más avanzados de Europa y del mundo, en los que nos queremos mirar como ejemplo nosotros —‌yo quiero decir que Cataluña también los mira como ejemplo—, países como Suecia o Finlandia han pedido la entrada en la OTAN cuando se han visto amenazados por Rusia ante la invasión de Ucrania para que haya una defensa compartida. Es más, la OTAN es también un modelo de eficiencia para que los recursos en defensa sean compartidos. Es un ejemplo de solidaridad, puesto que se basa en que si se ataca a uno de sus miembros, los demás le ayudarán a defenderse. Es más, necesitamos más defensa europea y más compartida, más fuerte y más ambiciosa. Por cierto, todo lo que huele a Estados Unidos a ustedes les genera muchos problemas, pero no les veo tan motivados con el imperialismo violento de Rusia ante la invasión de Ucrania, que ha generado tantas muertes civiles. Tampoco con el cierre en campos de formación o de reeducación de los uigures en China. Será muy progre ir contra Estados Unidos, pero no tanto contra Rusia y contra China. Quizás sea eso.

En Junts defendemos una política de alianzas fuertes basadas en normas, en valores, en diálogo, y por ello, no compartimos esta moción. El mundo no está para eslóganes. Ahí sí les doy la razón. El eslogan del «No a la guerra» del señor Sánchez es hipócrita porque, como ustedes dicen en un punto de la moción, el señor Sánchez dice no a la guerra, pero no cierra las bases estadounidenses. Pues bien, el mundo no está para eslóganes. Junts está a favor de decisiones responsables y hoy votar en contra de esta moción es actuar con responsabilidad. Y si quieren hacer referéndums, por cierto, nosotros también queremos celebrar uno sobre la independencia de Cataluña.

Presidencia. Moltes gràcies, senyor Gavin. Pel Grup Parlamentari Republicà, té la paraula el senyor Álvaro Vidal.

Francesc-Marc Álvaro Vidal

ERCDiputado.Página 59Vídeo

Presidenta, senyories, bona tarda de nou. És una evidència clara que vivim en un món convuls. M’agradaria utilitzar una referència pop. Hi ha una sèrie nord-americana dels anys seixanta que es deia Twilight Zone. Estem en una veritable dimensió desconeguda de la política internacional. Però deixin-me dir també alguna bona notícia: El futur no està escrit. El futur no està escrit. Tenim darrerament una notícia interessant: Orbán no va guanyar Hongria. Això és una bona notícia. La ultradreta no va aconseguir el que aspirava als Països Baixos. Això és una bona notícia. Nova York té un alcalde progressista claríssimament actiu en les polítiques socials. Això també és una bona notícia. Són bones notícies en un món certament convuls. Diré una altra bona notícia: divendres passat, a França, una quarantena d’estats es van conjurar, diguem-ho així, contra la política exterior dels Estats Units. No és cap broma, una quarantena d’estats. I penso, senyories, que cal anar en aquesta línia. Hem de reforçar els consensos europeus per fer que Europa sigui realment una entitat autònoma de les grans potències, que tingui com a eixos centrals el respecte al dret internacional i el multilateralisme. Ja veuen on hem arribat. Hem de defensar qüestions que fa deu anys ningú discutia: el dret internacional i el multilateralisme. Cal reforçar, en aquest sentit, el rol internacional d’Europa, de la Unió. Perquè si la Unió és capaç de fer això, podem atreure d’altres democràcies, potències mitjanes, que no es volen veure arrossegades en un món dibuixat pel fatalisme de Rússia, de Xina i dels Estats Units. Aquestes tres potències —‌repeteixo, Xina, Rússia i els Estats Units— volen dibuixar un món de suma zero. I aquest món, als europeus no ens agrada. No ens interessa. Permetin-me que faci esment al darrer informe d’Amnistia Internacional, conegut fa poques hores. Amnistia Internacional, suposo que per la majoria de la cambra, potser no per les senyories de la ultradreta, però suposo que per la majoria, Amnistia Internacional és una referència. Doncs bé, en el seu informe anual parla exactament d’un nou ordre internacional depredador, depredador. Senyories al terme depredador, que en zoologia és molt clar, en política és tremendament horrible. Un nou ordre internacional depredador i el signifiquen en tres fotos: Donald Trump, Putin, Vladimir Putin i Benjamin Netanyahu. Si la política internacional és depredadora, es deu a decisions que han pres, repeteixo, Donald Trump, Vladimir Putin, Benjamin Netanyahu. I, evidentment, el Grup Republicà estem en contra d’aquest món de depredació, perquè aquest món que es dibuixa és un món que vol acabar amb els drets humans, vol implantar l’hegemonia a través de la força i vol establir com a base de les negociacions entre els estats l’arbitrarietat autoritària. I amb això no només ens carreguem el món construït des de l’any 1945, si no que ens carreguem, senyories, qualsevol esperança de futur. Mirin per nosaltres, els republicans, que som un partit que ve de lluny i que, com sempre diem, hem conegut moltes formes del feixisme i ens hi hem enfrontat, l’únic camí per a Europa és mantenir seguretat i defensa sense trencar el pacte social, perquè la primera seguretat comença amb la feina de les persones, amb l’habitatge, amb la salut i amb l’educació. Si no hi ha tot aquest bloc social, no té cap sentit parlar de les altres defenses. I evidentment, cal també pensar en una seguretat estratègicament construïda. Per això pensem que la millor manera de superar les mancances de l’Aliança Atlàntica és caminar cap a un exèrcit europeu, mancomunar la despesa en armament, impulsar una industrialització d’Europa de caràcter dual, amb intel·ligència i tenint en compte l’economia verda. I senyories, deixar d’externalitzar productes essencials per les capacitats de defensa que en aquest moment ens afebleixen com a europeus. Acabo, presidenta. Per al Grup Republicà, el sentit del no a la guerra és un sentit positiu de construcció de la pau, reconstrucció del dret internacional, del multilateralisme i del diàleg com a forma de negociació contra el nou autoritarisme post-democràtic. Gràcies.

Presidenta, señorías, buenas tardes de nuevo. Es una evidencia clara que vivimos en un mundo convulso. Me gustaría utilizar una referencia pop: hay una serie norteamericana de los años 60 que se decía Twilight Zone. Estamos en una dimensión desconocida de la política internacional. Pero también déjenme darles una buena noticia: el futuro no está escrito. Tenemos últimamente una noticia interesante: Orbán no ganó en Hungría. Esto es una buena noticia. La ultraderecha no consiguió a lo que aspiraba en los Países Bajos, y esto también es una buena noticia. Nueva York tiene un alcalde progresista clarísimamente activo en políticas sociales, y esto también es una buena noticia. Son buenas noticias en un mundo convulso. Daré otra buena noticia: el viernes pasado en Francia, una cuarentena de Estados se conjuraron —d‌ igámoslo así— contra la política exterior de Estados Unidos. Se conjuraron —n‌ o es broma— unos cuarenta Estados. Y pienso, señorías, que debemos ir en esta dirección, reforzar los consensos europeos para hacer que Europa sea realmente una entidad autónoma de las grandes potencias, que tenga como ejes centrales el respeto al derecho internacional y al multilateralismo. Ya ven dónde hemos terminado, defendiendo cuestiones que hace diez años nadie discutía: el derecho internacional y el multilateralismo. Debemos reforzar en este sentido el rol internacional de Europa, de la Unión, porque, si la Unión es capaz de hacerlo, podremos ver que otras potencias medianas, que otras democracias no quieren verse arrastradas en un mundo dibujado por el fatalismo de Rusia, de China y de los Estados Unidos. Estas tres potencias —‌repito, China, Rusia y Estados Unidos— quieren dibujar o trazar un mundo de suma cero. Y este mundo, a los europeos no nos gusta, no nos interesa. Permítanme que mencione el último informe de Amnistía Internacional, conocido hace pocas horas. Amnistía Internacional supongo que, para la mayoría de la Cámara, no para las señorías de la ultraderecha, es una referencia. Pues bien, en su informe anual habla exactamente de un nuevo orden internacional depredador. Depredador, repito. Señorías, el término «depredador» está muy claro en otros campos, pero en política es tremendamente terrible, un nuevo orden internacional depredador. Y lo significan con tres fotografías: Donald Trump, Vladímir Putin y Benjamín Netanyahu. Si la política internacional es depredadora, se debe a decisiones que han tomado —‌repito— Donald Trump, Vladímir Putin y Benjamín Netanyahu. Y, evidentemente, el Grupo Republicano está en contra de este mundo depredador. Porque este mundo que se dibuja es un mundo que quiere terminar con los derechos humanos, implantar la hegemonía a través de la fuerza y establecer como base de las negociaciones entre los Estados la arbitrariedad autoritaria. Con esto no solo nos cargamos el mundo construido desde el año 1945, sino que nos cargamos, señorías, cualquier esperanza de futuro. Miren, para nosotros, los republicanos —‌que somos un partido que viene de lejos y que, como siempre decimos, hemos conocido muchas formas del fascismo y nos hemos enfrentado a él— el único camino para Europa es mantener la seguridad y la defensa sin romper el pacto social. Porque la primera seguridad empieza con el trabajo de las personas, con la vivienda, con la salud y con la educación. Si no tenemos todo este bloque social, no tiene ningún sentido hablar de las otras defensas y, evidentemente, también es necesario pensar en una seguridad estratégicamente construida. Por ello, pensamos que la mejor manera de superar las faltas de la Alianza Atlántica es caminar hacia un ejército europeo, mancomunar el gasto, impulsar una industrialización de Europa de carácter dual, con inteligencia y teniendo en cuenta la economía verde, y, señorías, dejar de externalizar productos esenciales para las capacidades de defensa, que en este momento nos debilitan como europeos. Termino, presidenta. Para el Grupo Republicano el sentido del no a la guerra es un sentido positivo de construcción de la paz, reconstrucción del derecho internacional, del multilateralismo y del diálogo como forma de negociación contra el nuevo autoritarismo posdemocrático. Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyor Álvaro. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Guijarro García.

Txema Guijarro García

Grupo SumarDiputado.Página 60Vídeo

Presidenta. Señorías, buenas tardes a todas. Esta moción presenta un argumento de fondo… (Rumores).

Presidencia. Un momento, señor Guijarro. Por favor, ruego silencio. Si hay gente que tiene ganas de hablar, por favor, vayan fuera, pero aquí dentro no, por favor. Señor Guijarro, cuando quiera.

Txema Guijarro García

Grupo SumarDiputado.Página 61

Gracias, presidenta. Decía que esta moción presenta un argumento de fondo contundente: aquel que apela a la caducidad del tiempo objetivo, al hecho de que apenas una quinta parte del cuerpo electoral español actual tuvo la ocasión de manifestarse políticamente, allá por el año 1986, sobre la pertenencia de nuestro país a la OTAN, así como sobre el establecimiento y uso de bases militares norteamericanas en nuestro territorio. Efectivamente, cuarenta años después de tan señalada fecha, las cosas han cambiado mucho —‌yo diría que de manera extraordinaria— y por eso no solo podemos apelar a ese tiempo objetivo transcurrido, sino que debemos hacerlo también, y sobre todo, al tiempo histórico, a los episodios que han moldeado decisivamente la política de defensa y de seguridad de nuestro continente en todo este tiempo. A nuestro modo de ver, ha habido básicamente dos momentos definitorios. El primero de ellos comprende la caída del bloque soviético, la desintegración subsiguiente del Pacto de Varsovia y la expansión de la Alianza, cada vez más lejos del eje atlántico, sobre el que se supone que pivotaba hacia la Europa oriental. La transfiguración completa del orden establecido en nuestro continente tras la Segunda Guerra Mundial quedó así nuevamente dislocada —‌por decirlo de alguna manera— en la medida en que la integración político-económica de los países del Este quedó en manos de Bruselas, mientras que su integración en la estructura de defensa y de seguridad continental se diseñó en los despachos del Departamento de Estado y del Pentágono en Washington. Es decir, muy lejos de aquí. (Rumores). Demasiado lejos como para compartir una misma perspectiva sobre los riesgos y las amenazas reales que enfrentamos. En todo caso, fue así como el hermano mayor norteamericano fue expandiendo el club. (Continúan los rumores). Es que no me oigo.

Presidencia. Por favor, un poco de silencio. Es muy difícil, si no, para el orador. Yo creo que todos tendríamos que ponernos en su piel. Gracias. Cuando quiera.

Txema Guijarro García

Grupo SumarDiputado.Página 61

Gracias, presidenta. Decía que demasiado lejos como para compartir una misma perspectiva sobre los riesgos y las amenazas que enfrentamos. En todo caso, fue así como el hermano mayor ha ido expandiendo el club tras las preceptivas consultas con sus socios europeos, que dieron acríticamente por buena la externalización de su política de defensa, pese a que esto incumplía flagrantemente los acuerdos BushYeltsin para la no expansión de la OTAN de los años 1991 y 1992. Por tanto, podríamos decir que este primer momento se caracteriza por el protagonismo absoluto —‌yo diría que casi asfixiante— de los Estados Unidos en la definición de nuestra política de seguridad continental. Sin embargo, el 17 de noviembre del año 2011, el entonces presidente Barack Obama declaró en un hoy ya famoso discurso pronunciado en Canberra, Australia, que el eje Asia-Pacífico pasaba a ser —‌decía él literalmente— su máxima prioridad. Muy pocos dieron relevancia entonces a estas palabras. En realidad, el señor Obama estaba anunciando el inicio de un nuevo y segundo momento histórico, aquel en el que los Estados Unidos comenzaron a reubicarse en el mapa donde operan China, India y el 60 % de la población de todo el planeta, que es en Asia. Es decir, aquel en el que los problemas europeos —‌a ojos del hegemón norteamericano— pasaron a segundo o tercer plano. Ciertamente, el actual inquilino de la Casa Blanca ha seguido esta lógica de manera grosera en los últimos tiempos, pero no deja de ser una manifestación esperpéntica y degenerada de una corriente que viene de lejos. Así ha ocurrido, esa política de seguridad continental diseñada en Washington no ha impedido, señorías, más bien ha abonado, una guerra en nuestro continente; guerra de la que ahora, por cierto, se desentienden los Estados Unidos, que tienen —‌parece ser—, en estos momentos, otras prioridades como incendiar, por ejemplo, el Medio Oriente y provocar así una crisis energética mundial o armar hasta los dientes a un Gobierno genocida, como es el israelí. Tampoco le ha faltado tiempo al señor Trump para amenazar con invadir militarmente el territorio de un país europeo. Pero, desde luego, la puntilla definitiva fue su rechazo al cumplimiento del artículo 5 del Tratado de Defensa Mutua, a su pilar esencial. Incluso, el señor Trump llegó a animar hace poco a Rusia a atacar a aquellos países europeos —‌decía él— que no pagaran su parte justa. El señor Trump animando a los rusos a atacar Europa. Señorías, si esto no es la defunción oficiosa, la muerte inexorable o el final agonizante de la OTAN, que venga Dios y lo vea. La OTAN ha muerto, señorías. Cuanto antes nos percatemos de ello, cuanto antes le demos digna sepultura; más pronto podremos afrontar los retos que se nos presentan aquí y ahora y que son sustancialmente diferentes a los de hace ya casi medio siglo.

Por tanto, señorías de Podemos, votaremos, evidentemente, a favor de su moción, aun cuando su propuesta de referéndum para la permanencia en la OTAN nos resulta algo extemporánea y, si me apuran, carente de ambición y de radicalidad. No tiene ya demasiado sentido consultar a nuestro pueblo sobre la pertenencia a una organización caducada. Lo mejor que puede hacer nuestro Gobierno hoy es trabajar conjuntamente con nuestros socios europeos para cortar los lazos que aún nos hacen dependientes de la tecnología militar norteamericana.

Así que, señorías, yo diría: Auf Wiedersehen, goodbye, adieu, adiós, OTAN. El último, que apague la luz. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Guijarro. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor González-Robatto Perote. (Aplausos.— Rumores). Un poco de silencio, por favor. Cuando quiera, señor González-Robatto.

Jacobo González-Robatto Perote

VoxDiputado.Página 62Vídeo

Señorías, la moción que hoy debatimos parte de un error de enfoque y, de ese error, nacen todas las conclusiones. Hablar de rearme criminal no es describir una realidad, es imponer una consigna. Cuando en un asunto tan serio como es la defensa nacional se sustituye un análisis por un eslogan, el resultado suele ser el mismo: confusión, frivolidad y una peligrosa renuncia a entender el mundo tal y como es.

Señorías, todos deseamos la paz, quizá, menos sus socios, a los que simplemente les es más rentable ahora. Precisamente por eso, conviene hablar con rigor. La paz no consiste en cerrar los ojos ante las amenazas; la paz no consiste en proclamar buenas intenciones mientras otros se preparan, sería como taparse detrás de una sábana como un niño pequeño para que no le ataquen los monstruos; la paz tampoco consiste en debilitar naciones libres con la esperanza de que quienes las amenazan se vuelvan razonables de la noche a la mañana. La paz exige prudencia, la paz exige fortaleza, dos virtudes cardinales que nos presiden hoy en el Congreso de los Diputados, y la paz también exige capacidad de disuasión.

España forma parte de la OTAN desde 1982 y nuestras Fuerzas Armadas participan hoy en misiones internacionales, junto a nuestros aliados, en operaciones de seguridad, estabilidad y defensa. Eso no responde a ningún capricho ideológico, sino a una realidad estratégica y al deber del Estado de proteger sus intereses y contribuir a una seguridad común. (Aplausos).

Esta moción no plantea una reflexión prudente sobre cómo debe defenderse España, plantea otra cosa: una retirada política, estratégica y moral, una retirada de nuestras alianzas, de nuestra capacidad de influencia y de una responsabilidad internacional y, en el fondo, la retirada de la idea de que una nación tiene el derecho y el deber de defenderse. Eso es lo que implica cuestionar nuestra permanencia en la OTAN, es lo que implica pretender poner fin a un convenio de cooperación de defensa con Estados Unidos que da cobertura jurídica a instalaciones de enorme relevancia estratégica, como son Rota y Morón, que implica rechazar cualquier incremento de capacidades militares en un contexto internacional objetivamente más inestable.

Señorías, no conviene engañar a los españoles, la defensa, desde luego, no es un lujo ni una extravagancia presupuestaria ni un residuo del pasado, es todo lo contrario, una función esencial del Estado. Es tan esencial como garantizar la ley, como proteger nuestras fronteras y como asegurar la continuidad de los servicios básicos cuando llegan las crisis. Además, invertir en defensa no significa solo adquirir capacidades militares. Aquí conviene detenerse en una falsa disyuntiva que aparece una y otra vez, la de elegir entre defensa y bienestar; la de enfrentar seguridad con sanidad; la de presentar el esfuerzo de defensa como si fuera incompatible con hospitales, con educación o con servicios públicos. Ese maniqueísmo es completamente infantil, es un planteamiento profundamente equivocado, porque la realidad no compite con el bienestar. La seguridad, de hecho, lo hace posible. Sin seguridad, señorías, tampoco hay servicios públicos a los que proteger frente a las amenazas que pueden ponerlos en riesgo.

Por eso, el debate serio no es si queremos la paz o queremos la guerra, sino que es si queremos vivir en una nación capaz de defender su libertad, su territorio, sus ciudadanos y su modo de vida. (Aplausos). VOX lo tiene claro: queremos una España fuerte, una España con unas Fuerzas Armadas respetadas en todos los rincones de la nación, una que cumpla con sus obligaciones internacionales sin complejos y conforme al interés nacional y, sobre todo, queremos que en esta Cámara se hable de la materia con la seriedad que merece, porque uno puede elegir a sus amigos, pero muchas veces no elige a sus enemigos, sino que son ellos quienes eligen a uno. Cuando esto sucede, lo responsable no es improvisar, no es desarmarse, no es refugiarse en consignas; lo responsable, señorías, es estar preparado.

Esa es la idea esencial con la que quiero terminar, que la defensa no es una opción secundaria, no es una partida prescindible, no es una cuestión en absoluto accesoria; es una condición necesaria para todo lo demás, para la libertad, para la soberanía, para la prosperidad, para la continuidad de la nación y, también, sí, para que existan hospitales, escuelas y servicios públicos y que pueda seguir funcionando todo con paz y seguridad.

En cuanto a la democracia a la que tanto apelaba la señora Belarra, queremos preguntarle a qué democracia se refiere, si es a la que les ha dado un total de cero escaños en las últimas seis elecciones o a la democracia clásica de los partidos comunistas, a base de violencia y miedo y que, desde luego, de democracia no tiene nada. (Aplausos). Con esto, señorías, si ustedes quieren que haya democracia de verdad, deberían invertir en defensa.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor González-Robatto. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Rodríguez Salas.

José Antonio Rodríguez Salas

PSOEDiputado.Página 63Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Señora Belarra, el único líder que ha sido capaz de decir no a la guerra se llama Pedro Sánchez Pérez-Castejón. (Aplausos). Después de Pedro Sánchez Pérez-Castejón han ido el resto de los líderes del mundo, pero el primero ha sido Pedro Sánchez Pérez-Castejón. Subo a esta tribuna para expresar el posicionamiento desfavorable de mi grupo parlamentario frente a la moción presentada por el Grupo Mixto. Aunque el título de su iniciativa habla de abandonar la guerra, lo que ustedes proponen en realidad es abandonar la responsabilidad, la coherencia y la seguridad de todos los españoles. Ustedes piden un referéndum como si España estuviera en la OTAN por accidente. Olvidan que nuestra integración ha sido un proceso gradual y democráticamente refrendado. España es parte de la Alianza desde el año 1982, una decisión ratificada por la voluntad soberana del pueblo español en el referéndum del año1986 y completada en el año1999 con nuestra incorporación a la estructura militar integrada. Hoy la OTAN es el centro de gravedad de nuestra defensa colectiva. En un escenario de creciente inestabilidad, la Alianza garantiza nuestra protección mediante la disuasión y la gestión de crisis bajo un enfoque de 360 grados que asegura cada palmo de nuestro territorio. Renunciar a esto no nos haría más pacíficos, nos haría más vulnerables. Ustedes critican el convenio de cooperación con los Estados Unidos, pero esto se rige por el respeto estricto a la legalidad internacional y al ejercicio pleno de nuestra soberanía. España cumple con sus tratados, pero no firma cheques en blanco, señora Belarra. Como prueba de nuestra autonomía, este Gobierno ha tomado decisiones de relevancia estratégica bajo un criterio de estricta legalidad. Hemos prohibido expresamente el uso de las bases de Rota y Morón, así como de nuestro espacio aéreo, para operaciones unilaterales que España considera contraria al ordenamiento internacional. Las bases no son enclaves ajenos, son activos de seguridad compartida que operan bajo el control y la ley española. Estas bases constituyen hoy un instrumento útil para la protección de los intereses españoles y europeos y, especialmente, en el flanco sur de la Alianza, donde se gestionan desafíos reales como el terrorismo, la piratería, la seguridad marítima o los flujos migratorios. Romper unilateralmente un tratado internacional vigente no es, a nuestro juicio, la mejor manera de defender la soberanía ni de contribuir a la estabilidad regional. Hablan de rearme criminal, frente a lo que es, en realidad, un ejercicio de responsabilidad y autonomía estratégica. En el año 2025, España ha alcanzado finalmente el 2 % del PIB en inversión en defensa, cumpliendo con nuestros compromisos internacionales. Señorías, esta inversión no es un gasto vacío. Está orientado a lo siguiente: generar capacidades reales para proteger nuestras libertades y asegurar la paz, dinamizar nuestra industria, creando empleo de alta cualificación y reforzando nuestra base tecnológica, fortalecer la Europa de la defensa para que nuestra autonomía no dependa de terceros, sino de nuestra propia robustez industrial y operativa. Señorías, quiero aprovechar esta tribuna para ofrecer todo el apoyo de este grupo parlamentario a una empresa que ha sido señalada por Rusia, Oesía, una empresa que preside un empresario que se llama Luis Furnells, y al que aprovecho para darle todo nuestro apoyo. (Aplausos). Nuestras Fuerzas Armadas realizan decenas de misiones de paz, estabilización y ayuda humanitaria bajo mandato de Naciones Unidas. La Unión Europea y la propia OTAN merecen contar con los medios adecuados para cumplir esas misiones con seguridad y eficacia. La defensa es un bien público, esa es la garantía de los derechos y el bienestar de la ciudadanía.

Finalmente, proponen una reforma constitucional para renunciar a la guerra. Señorías, eso es redundante e innecesario. El principio de renuncia al uso de la fuerza ya forma parte de nuestro ordenamiento interno a través del artículo 96.1 de nuestra Constitución. Como miembro de las Naciones Unidas, España ya asume de forma vinculante la obligación de resolver controversias por medios pacíficos y proscribe el uso de la fuerza contra la integridad de cualquier Estado. No necesitamos cambiar la ley, necesitamos la capacidad para que esa ley se respete.

España es un país serio que cree en el multilateralismo, en la paz y en el derecho internacional. Somos un Gobierno firme defensor de la paz, pero de una paz con responsabilidad, no de una paz ingenua, que deje más vulnerables a nuestro país y a nuestros aliados. No vamos a desmantelar nuestra arquitectura de seguridad para volver a un aislacionismo que nos deje absolutamente irrelevantes. Porque, como decía Eleanor Roosevelt —‌y quiero que se quede usted, señora Belarra, con esta frase de Eleanor Roosevelt—, no basta con hablar de paz, hay que creer en ella, y no basta con creer en ella, hay que trabajar por ella. Y este Gobierno, señora Belarra, trabaja por la paz garantizando la seguridad y cumpliendo con sus compromisos internacionales.

Por todo ello, votaremos no a su propuesta. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Rodríguez. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Conde Bajén.

Agustín Conde Bajén

PPDiputado.Página 64Vídeo

Señorías, nos ha quedado claro que a la señora Belarra no le gusta la OTAN ni le gustan los Estados Unidos. A los diputados y a las diputadas del Grupo Popular nos gusta la OTAN y nos gustan los Estados Unidos. (Rumores). En esta intervención trataré de explicar por qué suceden ambas cosas.

Señorías, la OTAN ha rendido un servicio impagable a la causa de la libertad en Europa. Cuando la bota criminal del comunismo invadió medio continente y asoló países como Polonia, como media Alemania, como Hungría, como Bulgaria, como la República Checa, como Yugoslavia, solo la OTAN fue capaz de impedir que la bota genocida del comunismo se posara sobre el resto de nuestro continente. Ese comunismo tan bien representado por la señora Belarra, y no solo por la señora Belarra, sino por casi cuarenta diputados que componen esta Cámara. Es natural, por lo tanto, que la señora Belarra no tenga un buen concepto de la OTAN. Es natural, por tanto, que los que creemos en la democracia, los que defendemos la libertad individual, los que creemos en el Estado de derecho, en la dignidad de la persona, seamos tributarios de gratitud a una organización como la OTAN, que ha sido capaz de proteger estos valores en el suelo europeo. (Aplausos).

Señorías, nos gustan los Estados Unidos. Nos gustan los Estados Unidos porque son el país en cuyo suelo pudo arraigar con más fuerza la semilla de la idea de la libertad individual; porque son el país contemporáneo con la democracia más antigua del mundo; porque son el país donde el Estado de derecho es sacrosanto; porque son el árbol frondoso bajo cuya sombra pudo crecer el mundo libre. (Rumores). Precisamente porque los Estados Unidos representan todo eso, es natural que a la señora Belarra y a sus correligionarios comunistas no les gusten los Estados Unidos. (Aplausos). Es evidente que no todo lo que han hecho o hacen los Estados Unidos nos parece correcto y es evidente que no todo lo que dicen o hacen sus actuales gobernantes nos parece ni loable ni defendible. Pero, señorías… (Continúan los rumores).

Presidencia. Un momento, señor Conde. Por favor, quedan unos minutitos de Pleno. Yo ruego silencio porque, si no, es imposible. Cuando usted quiera.

Agustín Conde Bajén

PPDiputado.Página 64

Gracias, señora presidenta. En el Grupo Popular sabemos distinguir entre los pueblos y sus gobernantes, sabemos distinguir entre los países y aquellos que los gobiernan, y esperamos que también en los Estados Unidos sepan que España es mucho mejor que el Gobierno corrupto y mentiroso que en este momento tenemos. (Aplausos). Con todos sus defectos, preferimos a los Estados Unidos frente a la Rusia de Putin, al régimen genocida de Irán, a la Venezuela de Maduro, a la Cuba de los hermanos Castro. Preferimos, sin duda, este país —‌los Estados Unidos— a todos aquellos que resultan ser los regímenes que alaban y que loan la señora Belarra y sus compañeros comunistas.

Señorías, la señora Belarra nos ha querido hacer creer que está en contra de la guerra, pero no; está solo en contra de aquellas guerras que pueden perder sus correligionarios y está en contra de toda violencia que no sea la ejercida por sus correligionarios. El pacifismo de la señora Belarra es un pacifismo de oropel, es tan falso como Pedro Sánchez, es tan falso como el testimonio de la señora Armengol en el Tribunal Supremo. (Aplausos).

Señorías, no vamos a apoyar la moción, no vamos a apoyar salir de la OTAN, porque la OTAN representa el paraguas de libertad que España defiende. No vamos a romper el Tratado de Amistad y Cooperación con los Estados Unidos, porque a lo que aspiramos, cuando dentro de unos meses gobernemos, es a restituir la amistad sincera con los Estados Unidos. (Aplausos). Y no vamos a pedir que los americanos salgan de Rota y Morón, porque España está mucho más segura con ellos dentro que fuera.

Y sí, señora Belarra, al Partido Popular le importa la paz. El Partido Popular está por la paz, como toda persona decente está por la paz y en contra de la guerra. Pero sepan que hay una cosa peor que la guerra, que es la pérdida de libertad que usted representa.

Muchas gracias. (Aplausos.—Varios señores diputados: ¡Bravo!).

Presidencia. Votamos en un minuto. (Pausa). TOMA EN CONSIDERACIÓN DE PROPOSICIONES DE LEY. (VOTACIÓN): —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, DE MEDIDAS ADMINISTRATIVAS Y PROCESALES PARA LA SEGURIDAD JURÍDICA DE LA ORDENACIÓN TERRITORIAL Y URBANÍSTICA, EL IMPULSO DEL DESARROLLO URBANO Y LA VIVIENDA. (Número de expediente 122/000253).

Presidencia. Vamos a votar la toma en consideración de la proposición de ley del Grupo Parlamentario Popular, de medidas administrativas y procesales para la seguridad jurídica de la ordenación territorial y urbanística, el impulso del desarrollo urbano y la vivienda. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 347; a favor, 178; en contra, 163; abstenciones, 6.

Presidencia. En consecuencia, se toma en consideración la proposición de ley. (Aplausos). —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA, DE MODIFICACIÓN DE LA REGULACIÓN SOBRE LA CRIOCONSERVACIÓN DE OVOCITOS. (Número de expediente 122/000267).

Presidencia. Votamos ahora la toma en consideración de la proposición de ley del Grupo Parlamentario Socialista, de modificación de la regulación sobre la crioconservación de ovocitos. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 347; a favor, 306; en contra, 33; abstenciones, 8.

Presidencia. En consecuencia, se toma en consideración la proposición de ley. (Aplausos). Muchísimas gracias a todos y a todas. Se suspende la sesión hasta mañana a las nueve. Eran las ocho y cinco minutos de la noche. En el caso de las intervenciones realizadas en las lenguas españolas distintas del castellano que son también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos, el Diario de Sesiones refleja la interpretación al castellano y la transcripción de la intervención en dichas lenguas facilitadas por servicios de interpretación y transcripción. http://www.congreso.es D. L.: M-12.580/1961 CONGRESO DE LOS DIPUTADOS Edición electrónica preparada por la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado – http://boe.es Calle Floridablanca, s/n. 28071 Madrid Teléf.: 91 390 60 00