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Sin adjetivos

Pleno del 21 de abril de 2026

Proposición no de Ley para impulsar la erradicación del matrimonio forzado a nivel global.

Proposición no de Ley ante el Pleno.. Autor: Grupo Parlamentario Socialista. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 179.

Votación

  • 22 de abril de 2026: salió adelante, 176 sí, 33 no, 136 abstenciones.

Blanca Cercas Mena

PSOEDiputada.Página 45Vídeo

Señor presidente, señorías, buenas tardes. El matrimonio forzado es una de las formas más graves y ocultas de violencia contra las mujeres y contra las niñas. (Aplausos). Hoy traigo aquí la voz silenciada de todas las niñas y las mujeres que sufren esto a lo largo de todo el mundo, también en nuestro país. El matrimonio forzado es una práctica atroz que lo que hace en realidad es vulnerar derechos fundamentales y, además, niega libertad, niega dignidad y, en ocasiones, niega la propia vida. Un ejemplo de esto serían los denominados crímenes de honor. Permítanme, señorías, que antes de continuar dé la bienvenida a esta Cámara a la asociación Valentes i Acompanyades, que nos acompaña hoy aquí. (Aplausos). Valentes i Acompanyades es una asociación gironina que hizo aflorar este tema tan oculto y atroz, además de dedicarse durante muchos años a cuidar a las víctimas. Muchas gracias. También quiero empezar con algo muy claro: el matrimonio forzado no es una cuestión ni cultural ni religiosa ni específica de ningún origen. En realidad, se produce en los cinco continentes. Efectivamente, es una violación de los derechos humanos y, especialmente, de los derechos humanos de las mujeres. Una manifestación de desigualdad. Créanme, ningún contexto, ninguna tradición ni ninguna creencia podría justificar la imposición de casar a una mujer o a una niña sin su voluntad. (Aplausos). Señorías, las mujeres no se dan, nuestro cuerpo no debe ser moneda de cambio. No somos objetos, somos sujetos y nosotras decidimos sobre nuestro cuerpo y también sobre nuestras vidas. Estamos hablando de una realidad global que tiene un impacto enorme. Piensen que cada año 12 millones de niñas son obligadas a casarse; cada tres segundos una adolescente. Me dejan repetirlo, ¿verdad? Cada tres segundos, a una mujer adolescente es obligada a casarse. Terrible, ¿verdad que sí?

Las instituciones internacionales conocen bien esta realidad. Por eso, la Agenda 2030 de Objetivos de Desarrollo Sostenible incluye que el matrimonio forzado es un elemento de discriminación, de exclusión y de violencia contra las mujeres y contra las niñas. También insta a los Gobiernos a tomar medidas para la erradicación de esto. Pero los avances que ha habido son tan pequeños, tan minsos, que incluso la Organización de las Naciones Unidas dijo en una ocasión que, con el ritmo que llevamos, faltarían unos trescientos años para eliminar esta actividad.

Señorías, no vamos a hablar de datos, porque no son datos —‌que también—, sino que son vidas. Son niñas que ven interrumpida su educación, son adolescentes que están privadas de autonomía y son mujeres que sufren violencia sexual, violencia física y violencia psicológica. Es importante saber que es una manifestación de desigualdad estructural, responde a la estructura de las diferencias entre hombres y mujeres; y de control, de control sobre las vidas, sobre los cuerpos de las mujeres y también sobre sus decisiones.

Por eso, esta proposición no de ley plantea avanzar en una serie de puntos. El primero es reforzar la cooperación española desde el enfoque de los derechos humanos, poniendo en el centro a las víctimas. El segundo es que, efectivamente, el matrimonio forzado perpetúa un sistema de dominación patriarcal, tanto con las mujeres como también con los proyectos colectivos. Por otra parte, la pobreza, la desigualdad social o incluso los conflictos bélicos pueden incidir en que se aumente esta práctica o vaya disminuyendo. Lo que sí es seguro es que no son su causa, pueden ser algunos de los efectos que incidan más o menos. Y, sobre todo, proponemos educación: impulsar programas de sensibilización, de educación en igualdad y apoyar en el marco de la Organización de las Naciones Unidas la creación de un día internacional para la erradicación del matrimonio forzado.

Señorías, todos sabemos que compartir la vida con alguien solo puede nacer de una decisión libre, del respeto, de la igualdad, del afecto. El cariño verdadero no se impone, y si se impone, no es cariño, sino que es violencia. (Aplausos).

Estarán de acuerdo conmigo…

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor, termine.

Blanca Cercas Mena

PSOEDiputada.Página 46

Sí, perdón. Estarán de acuerdo conmigo en que estas mujeres no pueden esperar trescientos años. Quería decirles una cosa. Alguien dijo una vez que la salud de una sociedad se mide por cómo trata a sus mujeres y a sus niñas. Señorías de la derecha y de la extrema derecha, especialmente de ustedes también depende querer que esta sociedad esté más sana o más enferma.

Presidencia. Muchísimas gracias, señoría, finalice. Gracias.

Blanca Cercas Mena

PSOEDiputada.Página 46

Por favor. Están a tiempo de elegir. Señorías, finalizo señalando que una niña con opciones de futuro es una mujer libre, y una mujer libre impulsa el progreso social y nos hace avanzar a todos.

Presidencia. Muchas gracias.

Blanca Cercas Mena

PSOEDiputada.Página 46

Es así de cierto, así de claro y así de justo. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Para la defensa de las enmiendas formuladas por su grupo, interviene, por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, la señora Ogou i Corbi.

Viviane Ogou i Corbi

Grupo SumarDiputada.Página 46Vídeo

Buenos días, señorías. Antes de nada, quiero agradecer al Grupo Socialista que haya presentado esta proposición no de ley sobre un tema que yo creo que es fundamental en la agenda de política exterior de nuestro país. Y, por supuesto, donar la benvinguda a l’entitat que avui ens acompanya, valentes i acompanyades. Un plaer tenir-vos aquí i gràcies per tota la feina que esteu desenvolupant.

… dar la bienvenida a la entidad que nos acompaña. Es un placer teneros aquí. Gracias por todo el trabajo que estáis desarrollando. (Aplausos).

Como saben, el matrimonio forzado es una profunda violación de los derechos humanos en la que una o ambas partes está obligada a casarse. De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo —l‌os últimos datos que tenemos son de 2021—, se estima que 22 millones de personas fueron forzadas a contraer matrimonio, un incremento significativo desde los 14,4 millones en 2016. De acuerdo con esta misma organización, se trata de una práctica que se da en todas las culturas, en prácticamente todos los países, que va mucho más allá de creencias religiosas. Pero también, y lo más importante yo creo, es que quienes se ven más afectadas por esta práctica son las mujeres y las niñas. Hablamos de que dos de cada tres personas que se ven afectadas por el matrimonio forzoso son mujeres y niñas y, por tanto, una de cada tres personas son hombres o niños.

Los principales motivos tras ese matrimonio forzado son la presión familiar, las dificultades económicas, las crisis y los conflictos, y también se está vinculando con una manera de esclavitud moderna. Actualmente hay grupos de personas que se dedican a secuestrar a mujeres para venderlas en matrimonio. Sabemos que esto es especialmente grave en el sudeste asiático, en China, donde existe un mercado en el que se está comprando a novias (hace el signo de comillas con los dedos), precisamente derivado de la política de solamente un hijo, que hizo que muchas niñas fueran dadas en adopción o separadas de sus familias y que ahora ha generado una falta de equilibrio. Y es uno de los motivos que se apuntan detrás de esta cuestión.

Sin embargo, sabemos que se trata de una cuestión global, y es que el patriarcado es una cuestión global. Hace poco conocíamos que hay 62 millones de hombres que se han organizado en grupos de WhatsApp, en lo que se llama Academia de Violaciones —‌Rape Academy—, en los que se están pasando fotografías, vídeos e informaciones sobre cómo se debe sedar a una mujer, o incluso a una amiga o una hija, para luego vender esas imágenes. En esos grupos, los hombres no solamente se dan tips, sino que también se animan a seguir cometiendo todas estas conductas. Podemos hablar, por ejemplo, de los grupos de Telegram que se han encontrado en Portugal, con entre 60 000 y 70 000 hombres. También en Alemania, con 73 000 usuarios. En Italia, el grupo Mia Moglie, con 32 000 hombres intercambiando fotografías. Todo ello nos muestra que hace falta un ejercicio global de erradicación de este patriarcado que permite, que tolera, que haya personas que se ayuden entre sí para violar en el ámbito familiar.

Hoy, además, nosotros hemos presentado una enmienda a esta proposición no de ley, puesto que creemos que se ha dejado de lado la cuestión económica. Es cierto que, como decíamos, es una cuestión de patriarcado global, pero también en los últimos años, desde la COVID-19, ha habido un repunte exponencial de los casos de matrimonio forzado. También se ha dado este repunte tras la invasión rusa de Ucrania, cuando se plantea el cierre de las escuelas y la reducción de la capacidad económica de las familias, lo que ha hecho que muchas de estas familias que habían abandonado esta práctica hayan vuelto a ver la necesidad de deshacerse —‌y es muy feo— de estas cargas familiares.

Por eso, nosotros consideramos en esta enmienda que la cuestión económica también tiene que estar incluida. En este ejercicio que yo creo que nuestro país está haciendo, posicionándose firmemente —‌por ejemplo, contra la agresión a Irán por parte de Estados Unidos e Israel—, además de generar estas medidas de apoyo a nuestra ciudadanía, es necesario acelerar el incremento de ese 0,7 % del PIB en ayuda oficial al desarrollo y destinarlo a garantizar la resiliencia económica de las comunidades locales, además de garantizar la emancipación femenina y la capacidad económica de las mujeres. Sabemos que para erradicar el matrimonio forzado se tiene que hacer con una lucha combativa feminista, sabemos que se tiene que hacer con concienciación, pero creemos que la cuestión económica tiene que ser central en esta batalla.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra la señora Romero Vilches. (Aplausos).

María de los Reyes Romero Vilches

VoxDiputada.Página 47Vídeo

Gracias, señor presidente. Señorías, sin consentimiento no hay matrimonio, hay sometimiento. No hace falta haber estudiado Derecho para saber que el libre consentimiento es uno de los requisitos básicos para contraer matrimonio. Sin ese consentimiento expreso no hay matrimonio; hay prostitución, hay esclavitud o hay imposición. Y eso, señorías, es barbarie. (Aplausos). Por eso, desde VOX condenamos con firmeza cualquier forma de matrimonio forzado y, especialmente, el matrimonio infantil. Tengo que denunciar también, señorías del Grupo Socialista, que centran este asunto exclusivamente desde el punto de vista de la mujer, porque en al menos el 30 % de los casos de matrimonio forzado reportados la persona violentada es un varón. Una vez más, queda en evidencia la desigualdad que ustedes practican en todos los ámbitos. El matrimonio forzado es un ataque a los derechos más básicos de las personas y no es necesario invocar la Agenda 2030, como hacen ustedes, para denunciar esta terrible práctica. (Aplausos). Los matrimonios forzados son una barbaridad por sí mismos, y no hace falta que lo diga ningún papelito firmado por burócratas internacionales.

Nos parece ridículo que ustedes hablen aquí de erradicación global cuando ni siquiera son capaces de erradicarlo dentro de nuestras fronteras. (Aplausos). Fronteras que, por cierto, están abriendo ustedes, el Gobierno del Partido Socialista, con la connivencia del Partido Popular. Y esto está provocando la entrada en España de una inmigración ilegal y descontrolada que trae a nuestro país a personas de culturas ajenas a la nuestra que desprecian los derechos más básicos.

Señorías del Grupo Socialista, dejen de jugar a ser salvadores del mundo, porque a nosotros son los españoles los que nos pagan el sueldo y aquí cada vez hay más necesidades por culpa de sus políticas buenistas. Mientras ustedes hablan de seguir promoviendo, de seguir impulsando, pero sin concretar absolutamente nada, en España cada vez hay más matrimonios forzados, además de aberraciones que eran totalmente desconocidas en nuestro país, como la poligamia, la mutilación genital femenina o las cárceles de tela que someten a la mujer. (Aplausos). Y estas prácticas se están incrementando de una manera alarmante por culpa de su empeño en traer a media África a España. Y en España no cabe África. (Aplausos).

Les recuerdo también, señorías del Grupo Socialista, que en varias ocasiones VOX ha propuesto medidas mucho más concretas para acabar con esta práctica y ustedes siempre han votado en contra y el Grupo Popular se ha abstenido. Si quisieran acabar con esta práctica, lo lógico sería, como propone VOX, eliminar las subvenciones públicas a organizaciones que amparen y no colaboren en la erradicación de esta lacra, crear un protocolo nacional que implique a todas las Administraciones en la lucha contra este horror dentro de nuestro territorio, y endurecer el Código Penal para castigar esta barbarie como se merece, entre otras propuestas concretas que les hemos hecho llegar a través de nuestra enmienda.

Y, hablando de enmiendas, no sé si ahora nos explicará la señoría del Grupo Popular qué han enmendado porque lo único que han cambiado del texto del Grupo Socialista ha sido en vez de «seguir impulsando», «impulsar»; en vez de «continuar impulsando», «poner en marcha»; y en vez de «seguir promoviendo», «promover». (Risas y aplausos). ¿Esto es lo que han enmendado las señorías del Grupo Popular? Seguramente para justificar el voto a favor de la propuesta del Grupo Socialista.

Mientras el Partido Popular y el Partido Socialista siguen discriminando a la mitad de la población mundial con su enfoque de género, en su cooperación feminista, aquí en España estas prácticas importadas no paran de crecer en comunidades como Cataluña, Madrid, Canarias o Andalucía. Solo en Cataluña aumentaron en un 60 % entre 2021 y 2022 y un 20 % más en 2023. Y en Andalucía, en provincias como Almería, Cádiz y Sevilla, hemos conocido casos de venta de menores para someterlos a matrimonios forzados.

Señorías del Grupo Socialista, basta ya de postureo y de buenismo irresponsable. Sus políticas, bajo el pretexto de ser humanitarias y feministas, están causando graves daños a los españoles y, especialmente, a las mujeres y en los barrios más humildes. Ustedes están convirtiendo nuestras calles en escenarios de problemas importados. Y encima nos dicen que es por nuestro bien, que así ayudamos. ¿Ayudar a quién? ¿Y a costa de qué? (Aplausos). Desarraigan a personas de sus países, les prometen lo que no pueden cumplir y, al mismo tiempo, abandonan a los españoles. Esto no tiene ni pies ni cabeza. Y lo peor es que, cuando alguien lo denuncia, ustedes responden con insultos, llamándolos machistas, xenófobos e intolerantes.

Señorías, señalar los problemas reales no es odio. La verdadera defensa de la dignidad humana no está en su discurso vacío, está en hacer cumplir la ley, en proteger nuestras calles y en proteger a nuestra gente. Y eso exige valentía, sentido común y firmeza, cualidades que ustedes no tienen. Frente a su buenismo hipócrita, VOX seguirá defendiendo a España y a los españoles, le pese a quien le pese.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra la señora Alós López.

Ana Isabel Alós López

PPDiputada.Página 48Vídeo

Gracias, presidente. Señorías, hoy debatimos una iniciativa del Grupo Socialista que pretende, nada menos, que liderar la lucha global contra los matrimonios forzados, una lacra real, gravísima, que, como reconoce su propia exposición de motivos, supone violencia extrema contra mujeres y niñas, con consecuencias que incluyen coacción, violencia e incluso asesinato. Hasta ahí, estamos de acuerdo.

El problema no es el diagnóstico, el problema es la credibilidad de quien lo formula y los términos en los que lo hace. Porque no se puede venir a esta Cámara a salvar a las mujeres del mundo, mientras se practica una política exterior basada en el silencio cómplice frente a regímenes donde precisamente estas prácticas existen, se toleran o se encubren. (Aplausos).

Señorías del PSOE, ¿dónde está la acción del Gobierno de España frente a países como Irán o China? Hablemos claro. En Irán, según múltiples informes internacionales —‌entre ellos Naciones Unidas y organizaciones de derechos humanos—, persisten matrimonios infantiles y forzados, amparados por un marco legal que permite el matrimonio de niñas a edades muy tempranas con consentimiento paterno. Esto no es una opinión, es un hecho ampliamente documentado. Además, en ese mismo país, las mujeres que intentan resistirse a estas imposiciones, o que reivindican sus derechos, sufren represión sistemática por parte del Estado. Y esto también lo hemos escuchado en esta Cámara, en palabras de la periodista iraní Masih Alinejad.

Sin embargo, ¿qué hace el Gobierno de España? ¿Dónde están las sanciones políticas? ¿Dónde está la presión diplomática real? No existe, señorías. También podemos hablar de China, donde la situación, en términos de derechos fundamentales, es muy deficiente. Existen denuncias reiteradas de prácticas coercitivas hacia las mujeres y niñas, especialmente en algunas regiones. Todo ello, fruto del impacto de sus políticas de hijo único, que ha llevado a un elevado déficit de mujeres en este país. Actividades como la trata de novias fronterizas, matrimonios infantiles en zonas rurales remotas, son denunciadas por los organismos internacionales.

Señores del Grupo Socialista, ¿acaso ha tratado este asunto el señor Sánchez en alguna de las ya cuatro visitas que ha realizado a China en los últimos meses? Señorías, esto tiene un nombre: hipocresía. Porque su proposición no de ley habla de seguir promoviendo medidas, de seguir impulsando, de seguir trabajando, pero la realidad es que su Gobierno no está liderando nada. Y hoy nos traen una iniciativa basada en generalidades y mecanismos concretos de presión internacional, sin condicionalidad real en la cooperación, sin exigencias verificables.

Y si hablamos de las políticas que han impulsado en nuestro país para erradicar esta lacra, su balance no puede ser más pobre. La prueba es que hoy siguen sin presentar una ley que aborde la trata de personas, incluidas las que sufren matrimonio forzado. Ni tampoco han actualizado el protocolo marco de 2011 de protección de las víctimas de trata de personas, para incluir explícitamente a las víctimas de matrimonio forzado. En definitiva, no están haciendo nada. (Aplausos).

Señorías, no puedo dejar de señalar que es muy curioso que, en los antecedentes de su proposición, hagan referencia a los acuerdos y tratados internacionales desde 1948 hasta 1995 y se olviden de citar el Convenio de Estambul de 2011, que es el primer tratado internacional vinculante que aborda todas las violencias contra la mujer, abarcando acoso, mutilación, matrimonio forzado y violencia sexual, y que incluía expresamente la obligación de los Estados de tipificar y castigar los matrimonios forzosos.

Quizá lo han obviado porque fue el Gobierno del Partido Popular el que lo ratificó en 2014 y, en 2015, trasladó fielmente todas esas obligaciones al Código Penal español, incluida la penalización del matrimonio forzado. Hubo legislación rigurosa, hubo compromiso y hubo resultados. Eso es lo que este grupo entiende por política seria en materia de igualdad y lucha contra la violencia hacia la mujer. Y lo traigo a colación para que quede claro quién ha demostrado en esta materia lo que es pasar de las palabras a los hechos y para subrayar la diferencia entre aquella forma de gobernar —‌la del Partido Popular— y la retórica declarativa y falsaria que caracteriza a este Ejecutivo, que ha sido el más dañino para las mujeres. (Aplausos).

Para terminar, la enmienda que ha presentado nuestro grupo recoge, en primer lugar, la eliminación del rosario de verbos —‌seguir, continuar—, efectivamente, para sustituirlos por un compromiso claro y activo, con obligación de evaluar los resultados de las medidas que se apliquen y rendir cuentas por ellos también. En segundo lugar, introducimos la pobreza y la falta de acceso a la educación como causas fundamentales del matrimonio forzado, junto a la desigualdad de género. Las niñas y mujeres que se casan forzadas, en su inmensa mayoría, son pobres, sin acceso a la educación, que viven en zonas rurales en condiciones de extrema pobreza. En tercer lugar, eliminamos conceptos como cooperación feminista o enfoque de género transformador, que no forman parte del consenso internacional ni de los marcos normativos básicos. Estos términos, lejos de reforzar la eficacia de las políticas públicas, desvían el foco de lo esencial —‌la protección efectiva de los derechos de las mujeres y la erradicación real del matrimonio infantil y forzado—, mediante herramientas basadas en la evidencia, coordinación multilateral y respeto a los contextos locales.

Señorías, este Gobierno lleva demasiado tiempo haciendo de la política de igualdad un escaparate; un escaparate lleno de anuncios que nunca se cumplen como, por ejemplo, la ley contra la trata de personas que he mencionado; o leyes tan dañinas para las mujeres como la ley del solo sí es sí. Las niñas y mujeres que hoy, en este momento, están siendo forzadas a un matrimonio que destruirá su vida no necesitan retórica ni buenas palabras, necesitan políticas eficaces y realistas.

Muchas gracias. (Varios señores diputados: ¡Muy bien!).

Presidencia. Gracias. En el turno de fijación de posiciones, por el Grupo Nacionalista Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra la señora Renteria Lasanta.

Nerea (GV (EAJ-PNV)) Renteria Lasanta

PNVDiputada.Página 50Vídeo

Eskerrik asko, presidente. Arratsalde on guztioi. Señorías, cada año, doce millones de niñas son obligadas a casarse, a unirse demasiado pronto o, lo que es lo mismo, cada año se producen doce millones de futuros robados. En el Grupo Parlamentario Vasco, consideramos que los matrimonios forzados son una grave violencia de los derechos humanos y una forma de violencia de género que debe erradicarse con urgencia. Y esto no es solo una cuestión política internacional, también interpela a nuestras propias instituciones. En Euskadi, hemos dado pasos en esa dirección con la Ley 2/2024, de Infancia y Adolescencia, aprobada por el Parlamento vasco, que reconoce el derecho de niñas, niños y adolescentes a vivir libres de cualquier forma de violencia, incluyendo el matrimonio forzado. Por ello, adelantamos que vamos a apoyar esta proposición no de ley. Señorías, conviene recordar que no partimos de cero. Contamos ya con una herramienta, la Ley 1/2023, de Cooperación, aprobada por esta Cámara, que sitúa el enfoque de género y los derechos humanos en el centro de la acción pública. Además, hemos asumido compromisos claros en el marco del Objetivo de Desarrollo Sostenible 5, sobre igualdad de género, especialmente sus metas 5.2 y 5.3 sobre la eliminación de la violencia contra mujeres y niñas, incluyendo el matrimonio infantil precoz y forzado y la mutilación genital femenina. Pero si algo nos dicen los datos es que no estamos siendo eficaces. Se siguen produciendo millones de matrimonios forzados y, al ritmo actual, esta práctica no se erradicará en generaciones. Eso exige algo más que buenas intenciones, porque, señorías, las leyes por sí solas no cambian la realidad, la cambian las políticas eficaces, los recursos y la voluntad de aplicarlas. Por tanto, esta PNL no cubre ningún vacío legal. El problema no es la falta de marcos jurídicos, sino la falta de impacto real. Llevamos años aprobando estrategias, planes y declaraciones, pero la realidad es que el avance es lento, desigual y, en algunos contextos, incluso estamos retrocediendo. Por eso, lo que toca ahora no es ampliar el discurso, sino mejorar la ejecución. La cooperación internacional no puede limitarse a definir prioridades sobre el papel, hace falta financiación estable, coordinación real y evaluación rigurosa, y, sobre todo, hace falta confiar de verdad en quienes trabajan sobre el terreno: las organizaciones locales, especialmente las organizaciones de mujeres. Sabemos cuáles son las causas: pobreza, falta educación y desigualdad, y eliminarlas no se consigue solo con declaraciones, exige actuar con decisión. Porque esto no va solo de principios, va también de gestión. Tiene que convertirse en acción real: escuelas abiertas para todas las niñas, servicios de salud accesibles, leyes que se cumplan y políticas con recursos suficientes. Tiene que traducirse en comunidades que protejan y no que opriman. Señorías, hay una cuestión que no podemos seguir obviando: la evaluación. ¿Cuántas de las medidas que aprobamos se están midiendo? ¿Cuántas están teniendo impacto real? Sin indicadores, sin seguimiento y sin rendición de cuentas, todo esto se queda en papel. Allí donde exista cualquier indicio de matrimonio forzado, la respuesta debe ser clara: prevención, protección y aplicación firme de la ley. Y conviene decirlo con claridad: ninguna tradición, ninguna cultura y ninguna religión pueden justificar la vulneración de los derechos fundamentales. Señorías, el reto no es aprobar más marcos, el reto es que lo que aprobemos sirva para algo. Esta PNL puede ser útil, pero solo si se traduce en políticas concretas, medibles y eficaces. Y eso, señorías, es lo que debemos exigir. Ez legezko proposamen hau baliagarria izan daiteke, bai, baina politika zehatz, neurgarri eta eraginkor bihurtzen bada bakarrik. Eta hori da jaun-andreok, eskatu behar duguna. Eskerrik asko.

Sí, esta propuesta puede ser válida y útil, pero necesitamos políticas concretas, efectivas. Eso es lo que necesitamos y esto es lo que tenemos que demandar y exigir, señorías.

Muchísimas gracias.

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra la señora Calvo Gómez.

Pilar Calvo Gómez

JuntsDiputada.Página 51Vídeo

Bé, gràcies, president, senyories. Per començar voldria donar la benvinguda a l’associació Valentes i acompanyades. M’ha demanat la Marta Madrenas que us donés aquesta benvinguda i una forta abraçada, o sigui que per vosaltres. I també volem agrair tota la feina que fan les diferents associacions que es preocupen per aquestes nenes i joves adolescents —‌on també, és cert, hi ha nens, un 10 % de casos són nens— als que roben la seva joventut, el seu dret a estudiar, a decidir lliurement quina vida volen tenir, a decidir lliurement a qui volen estimar. La dada és demolidora, un cop a l’estómac, una sacsejada a la consciència: cada tres segons —‌un, dos, tres— una nena es casa en contra de la seva voluntat. Cada tres segons —u‌ n, dos, tres— un dia i un altre i un altre tot l’any, fins a sumar 12 milions de víctimes al món, segons Nacions Unides. A Catalunya no en som aliens. Malgrat la prevenció que s’hi fa, s’hi han documentat 83 casos en cinc anys. Per tant, compartim plenament l’objectiu d’erradicar el matrimoni forçat des de la coherència dels nostres valors, els mateixos valors que ens porten a presentar una iniciativa contra el burca que els partits progressistes van votar en contra. Per cert, moltes de les dones que són forçades a casar-se el porten. Perquè al final estem parlant de diferents formes d’empresonament, però totes tanquen els drets, les emocions i les vides de les dones que en són víctimes, en presons de roba, en presons de totxana o del pitjor masclisme. Les vides d’aquestes dones són vides de desigualtat, de precarietat. La pobresa és un dels millors caldos de cultiu per a aquesta pràctica, que cosifica la dona, que la converteix en un objecte que col·locar a canvi de diners en el llit d’un home sovint molt més gran i sempre sense escrúpols. Per això, el rati de suïcidis entre les dones víctimes de matrimonis forçats sempre és més alt. Per tant, no necessitem tres segons —‌un, dos, tres —‌per dir que la nostra posició contra el matrimoni forçat és ferma. Des de Junts, compartim plenament també que s’ha de garantir l’accés a l’educació, a la higiene menstrual, a l’aigua potable i que cal reforçar una cooperació amb l’enfocament feminista. Però no podem deixar de mencionar que els mateixos que avui porten una iniciativa per condemnar el matrimoni forçat són els que fa pocs dies presumien de fòrum internacional progre a Barcelona, la mateixa ciutat on els socialistes, com va recordar el president Puigdemont, van pactar amb el PP per desvirtuar majories a les institucions robant-li l’alcaldia a Trias. La mateixa ciutat on, després de l’1 d’octubre, els progres socialistes es manifestaven amb la dreta i l’extrema dreta que ens havia colpejat —‌ja saben, com deia Marx, el Grouxo: «Tinc uns principis, però si no li agraden en tinc uns altres»— amb un propòsit: construir un relat internacional al voltant del Fòrum de Mobilització Progressista Global de Barcelona, posar-li marc a una foto que busca rèdit electoral. Senyories, la credibilitat no es construeix amb declaracions, sinó amb coherència. No es pot pretendre ser el campió dels drets humans a les Nacions Unides i alhora mirar cap a una altra banda quan es vulneren drets fonamentals o es nega el dret a la determinació del poble català. No es pot voler liderar els drets humans al món mentre es vulneren competències de la Generalitat o es recentralitzen polítiques amb l’excusa de la cooperació o es manté un sistema de finançament que limita la capacitat real d’actuació a Catalunya. I recordin: perquè aquesta iniciativa sigui creïble acompanyin amb recursos reals, no només amb retòrica, les comunitats autònomes. Ajudin les comunitats autònomes, ajudin Catalunya a poder dotar els Mossos d’Esquadra i els serveis socials catalans de tots els recursos necessaris que l’Estat avui ens retalla i així ajudaran de debò a evitar que cada tres segons —‌un, dos, tres— una nena sigui forçada al matrimoni.

Gracias, presidente. Señorías, para empezar, quiero dar la bienvenida a la Asociación Valientes y Acompañadas, representadas por Marta Madrenas. Gracias. Un fuerte abrazo a las dos. También, quiero agradecer todo el trabajo que hacen las distintas asociaciones que se preocupan por estas niñas, estas jóvenes, estas adolescentes —t‌ambién hay niños; un 10 % de los casos son niños— a las que roban su juventud, su derecho a estudiar, a decidir libremente qué vida quieren tener y a decidir libremente a quién van a querer. Los datos son demoledores, un golpe al estómago. Debería interpelar a nuestra conciencia que cada tres segundos —‌uno, dos, tres— una niña se casa en contra de su voluntad. Cada tres segundos —‌uno, dos, tres—, un día, y otro día, y otro día, un día tras otro, todo el año, hasta sumar doce millones de víctimas en el mundo, según las Naciones Unidas.

En Cataluña no somos menos, se han documentado ochenta y tres casos en cinco años, a pesar del trabajo. Así que, tenemos el objetivo de erradicar el matrimonio forzado a través de nuestros valores, que son los que nos hacen traer esta iniciativa. Muchas de las mujeres que son forzadas a casarse no llevan burka, porque estamos hablando de distintas formas de presión. Todas ellas vulneran los derechos, las emociones y las vidas de las mujeres, que son víctimas de una precariedad. La pobreza es uno de los mejores caldos de cultivo para esta práctica que cosifica a la mujer, que la convierte en un objeto y la coloca, a cambio de dinero, en la cama de un hombre, muchas veces mayor y sin ningún tipo de escrúpulos. Por ello, la ratio de suicidios entre las mujeres víctimas de matrimonios forzados siempre es más alto. Por tanto, no necesitamos tres segundos —‌uno, dos, tres— para decir que nuestra oposición contra el matrimonio forzado es firme.

En Junts, compartimos plenamente que debe garantizarse el derecho a la educación, a la higiene menstrual, al agua potable, y que hay que reforzar un enfoque feminista y también una cooperación. No podemos dejar de mencionar que los mismos que hoy llevan esta iniciativa para condenar el matrimonio forzado son los que hace pocos días presumían de foro internacional progre en Barcelona, la misma ciudad donde los socialistas, como recordó el presidente Puigdemont, pactaron con el PP para desvirtuar mayorías en las instituciones, robándole la alcaldía a Trías; la misma ciudad donde, después del 1 de octubre, los progres socialistas se manifestaban con la derecha y la extrema derecha que nos había golpeado —y‌ a saben, como decía Groucho Marx: «Tengo unos principios, pero si no les gustan, tengo de otros»—, con un propósito: construir el relato internacional en torno al foro de movilización progresista de Barcelona, ponerle un marco a una foto que busca un rédito electoral.

Señorías, la credibilidad no se construye con declaraciones, sino con coherencia. No se puede pretender ser el campeón de los derechos humanos en Naciones Unidas y, al mismo tiempo, mirar hacia otro lugar cuando se vulneran los derechos fundamentales o se niega el derecho a la autodeterminación del pueblo catalán. No se puede querer liderar los derechos humanos en el mundo mientras se vulneran competencias de la Generalitat o algunas políticas. Con la excusa de la cooperación, se mantiene un sistema de financiación que limita la capacidad real de actuación en Cataluña. Recuerden, para que esta iniciativa sea creíble, acompañen con recursos reales, no solo con retórica, a las comunidades autónomas. Ayuden a las comunidades autónomas, ayuden a Cataluña a poder votar, a sus servicios sociales, a los mossos. Dótenlas de todos los recursos que el Estado nos recorta y así ayudarán. Cada tres segundos —‌uno, dos y tres—, de verdad, de manera efectiva, se fuerza a una niña al matrimonio.

Presidencia. Gracias. Señorías, les informo de que solo veremos la primera moción en el día de hoy. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Salvador i Duch.

Jordi Salvador i Duch

ERCDiputado.Página 52Vídeo

Moltes gràcies, president. Votarem a favor, perquè el matrimoni forçat és una violència extrema i avui el que toca és executar i, sobretot, posar recursos i no fer literatura institucional. Des del nostre grup parlamentari, no som gaire partidaris que els grups del govern portin proposicions no de llei sense més. Ens agradaria que vinguessin acompanyats d’una mica més de matèria, per exemple. Ens hagués fet il·lusió que haguessin sortit aquí i dir: a partir d’ara el govern d’aquest país —‌d’aquest estat, millor dit— aplicarà el 0,7 % en cooperació internacional. Això estaria molt bé. Aquest matí ho parlàvem quan estàvem parlant d’Unicef en el tema de Gaza i Cisjordània, etcètera, etcètera. Ens agradaria que potser no tants recursos militars i potser dedicar una part de la cooperació internacional a augmentar, encara que sigui utilitzant fons de contingència, etcètera, etcètera. Això estaria bé. Això estaria bé. Però bé, tenim una proposició no de llei. Evidentment que sempre està bé parlar d’aquest tema aquí, que realment és un tema greu per a totes les persones que són víctimes d’aquesta tracta, no? El matrimoni forçat, com deia abans, és control social del cos, de la sexualitat i de l’autonomia econòmica, de dones i de nens, tant de dones com de nens. Encara que majoritàriament, molt majoritàriament de dones, s’utilitza per tapar moltes vegades una agressió sexual, obligant a la víctima casant-se amb l’agressor. Això no és família, això és dominació. Segona, les dades són una bufetada. Els qui m’han precedit ja ho han dit. Potser hi ha una dada que no han dit i també em sembla important que en aquests moments al món hi ha 640 milions de dones vives, 640 milions de vives, que van ser casades quan eren nenes. I al ritme que anem farien falta 300 anys per erradicar aquesta xacra. Tercer, si algú vol fer veure que això aquí no ens interpel·la, recordo una evidència: a l’Estat espanyol no hi ha matrimonis sense consentiment. I un matrimoni sense consentiment és nul i forçar a algú a casar-se amb violència o intimidació és delicte. Per tant, la línia és claríssima: és el consentiment o res. I contra el consentiment, tota la força del món. Hi ha gent que ha fet una comparació amb una posar-se la roba, treure’s la roba. Ni posar-la, ni treure-la: amb consentiment o sense consentiment, és la diferència, és la clau. Cap dona sota imposició. Cap dona sota imposició, ni per casar-se, ni per vestir-se d’una manera ni per una altra. Aquesta és la part important i alguns no l’entenen, aquesta part important.

El que combatem des d’Esquerra Republicana és la coacció i el control, vingui d’on vingui i es faci la cultura que es faci, ja sigui la cultura de les monarquies reials, que també va ser una pràctica molt habitual dels matrimonis forçats i els matrimonis entre gent només de sang blava, o sigui qui sigui. És igual, aquí això està prohibit. Cap dona, cap dona, se li ha d’imposar res. Així de simple i ras i curt.

I ara, responsabilitats. La PNL, senyora Cercas, vostès governen. Instar al Gobierno, seguir promovent, continuar impulsant campanyes… Home, per favor, ja està bé! Però és insuficient. La llibertat de les nenes no es garanteix amb verbs, es garanteix amb pressupostos blindats, portin pressupostos una vegada més, encara que els tombin i que quedi retratat qui els tomba, amb objectius, amb execucions, amb educació.

I una cosa més, perquè passa aquí, en aquest congrés. Cada cop que parlem de cooperació internacional, feminista i de drets de les dones, la dreta i l’extrema dreta se’n riu, se’n riu, sempre se’n riuen. Siempre se ríen de cuando hablan de cooperación internacional, que es tirar el dinero. Pues no. A nosaltres la cooperació internacional és important. No ens fa cap gràcia que passi això i volem més diners, més recursos per combatre aquesta xacra, com dèiem.

Perquè parlem de vides trencades, hi votarem a favor, però exigim, senyors del Partit Socialista, fets. A la dreta, menys rialles i cooperació, més pressupost, més educació i llibertat per a les nenes avui i no d’aquí a tres segles.

Moltes gràcies.

Muchas gracias, presidente. Vamos a votar a favor porque el matrimonio forzado es de una violencia extrema. Hoy lo que toca es ejecutar y poner recursos y no hacer literatura institucional. En nuestro grupo parlamentario, no somos muy partidarios de que los grupos del Gobierno traigan proposiciones no de ley sin más; nos gustaría que vinieran acompañadas de un poco más de material. Por ejemplo, nos habría hecho ilusión que hubieran salido aquí y nos dijera que, a partir de ahora, el Gobierno de este Estado va a aplicar el 0,7 % en cooperación internacional, para Unicef, para Gaza, Cisjordania, etcétera. Nos gustaría, quizás, dedicar una parte de la cooperación internacional a aumentar esto, aunque sea utilizando fondos de contingencia, etcétera. Esto estaría bien, pero, bueno, tenemos una proposición no de ley. Evidentemente, siempre está bien hablar de este tema, que es un tema grave para todas las personas que son víctimas de esta lacra. El matrimonio forzado es control social del cuerpo, de la sexualidad y de la autonomía económica de mujeres y niños; mujeres y niños, aunque muy mayoritariamente de mujeres. Se utiliza para tapar muchas veces una agresión sexual, obligando a la víctima a casarse con el agresor. Esto no es familia, es dominación. En segundo lugar, los datos son una bofetada; quienes me han precedido ya lo han dicho. Quizás hay un dato que no han dicho y es importante: en estos momentos, en el mundo hay 640 millones de mujeres vivas que fueron casadas cuando eran niñas y, al ritmo que vamos, harían falta trescientos años para erradicar esta lacra. En tercer lugar, si alguien quiere hacer como que esto no nos interpela, recuerdo una evidencia: en el Estado español, no hay matrimonio sin consentimiento, un matrimonio sin consentimiento es nulo y forzar a alguien a casarse a través de la violencia o la intimidación es delito. Por lo tanto, la línea es clarísima: consentimiento o nada. Y contra la falta de consentimiento, toda la fuerza del mundo. Han hecho comparaciones con ponerse y quitarse la ropa. Con consentimiento o sin consentimiento es la clave, la diferencia. Ninguna mujer bajo la imposición ni para casarse ni para vestirse de una forma o de otra. Esa es la parte importante, y hay quien no la entiende. Desde Esquerra Republicana, luchamos contra la coacción y el control vengan de donde vengan y se hagan en la cultura que se hagan, ya sea en la cultura de las monarquías reales —t‌ambién fue una práctica muy habitual la de los matrimonios forzados, matrimonios entre gente de sangre azul— o entre quien sea. Da igual, está prohibido. A ninguna mujer hay que imponerle nada. Así de simple, muy breve.

Y ahora, responsabilidades. Señora Cercas, ustedes gobiernan. Instar al Gobierno, seguir, promover, continuar impulsando campañas… en fin, por favor, ya está bien, es insuficiente. La libertad de las niñas no se garantiza con verbos, se garantiza con presupuestos blindados. Traigan presupuestos una vez más, aunque se los tumben, y que quede retratado quién los tumba; con objetivos, ejecuciones, dotaciones.

Y otra cosa sobre lo que ocurre aquí en este Congreso: cada vez que hablamos de cooperación internacional feminista y de derechos de las mujeres, la derecha y la extrema derecha se ríen; siempre se ríen. Para nosotros la cooperación internacional es importante, no nos hace ninguna gracia que ocurra esto. Y queremos más dinero, más recursos para combatir esta lacra, como decíamos, porque hablamos de vidas rotas.

Votaremos a favor, pero exigimos, señores del Grupo Socialista, hechos. Menos risas a la derecha en cooperación, más presupuesto, más educación, libertad para las niñas hoy y no dentro de tres siglos.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. MOCIONES CONSECUENCIA DE INTERPELACIONES URGENTES: — DEL GRUPO PARLAMENTARIO MIXTO (SEÑORA BELARRA URTEAGA), RELATIVA A LOS PLANES DEL GOBIERNO PARA ABANDONAR LA GUERRA Y EL REARME CRIMINAL. (Número de expediente 173/000163).

Presidencia. A continuación, pasamos a debatir la moción consecuencia de interpelación urgente del Grupo Parlamentario Mixto, de la señora Belarra Urteaga, relativa a los planes del Gobierno para abandonar la guerra y el rearme criminal. Por el grupo autor de la iniciativa y para la defensa de la moción, tiene la palabra la señora Belarra Urteaga.