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Sin adjetivos

Pleno del 15 de abril de 2026

Interpelación urgente al Ministro de Hacienda sobre el infierno fiscal al que ha condenado su Gobierno a todos los españoles.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 178.

Impuestos

Juan Bravo Baena

PPDiputado.Página 53Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Señor ministro, en primer lugar, le doy la bienvenida a este Parlamento. Quiero darle la enhorabuena, porque es un honor ser ministro del Gobierno de España, ser ministro de todos los españoles, y desearle más suerte que a su antecesora, la señora Montero, por el bien del conjunto de los españoles; más suerte y mejor desempeño, aunque, por suerte, usted el listón ―creo que lo compartiremos― no lo tiene muy alto. Si hablamos del listón presupuestario, ¿en ocho años, ocho presupuestos? No. En ocho años, tres presupuestos; cero en esta legislatura. Si hablamos del listón impositivo, el Gobierno al que usted pertenece ha subido más de cien veces los impuestos y, si comparamos el año 2025 con el año 2018, ustedes han recaudado 180 000 millones de euros más entre impuestos y cotizaciones sociales a costa de los españoles. Si hablamos del listón de la igualdad, hombre, creo que la condonación y la financiación a la carta para satisfacer a determinados partidos independentistas no es establecer la igualdad entre todos los españoles. Y si hablamos del listón de la gestión de los fondos europeos, ustedes comparten con el Ministerio de Economía ese fracaso, aunque es verdad que la ministra Montero no se sentía relacionada con ello. Si hablamos del listón del triunfalismo, ahí sí, ese lo va a tener alto, porque su Gobierno, del que usted forma parte, se ha dedicado durante mucho tiempo a presumir de las grandes cifras macroeconómicas: en PIB, empezamos siendo de los mejores de Europa y ya somos los mejores del mundo. Ya hemos rebasado todo eso. Pero, más allá de las cifras maquilladas que se afanan en repetir, le animo a que hagamos un ejercicio de voluntad política. Pisemos la calle, y escuche, porque el PIB no va al supermercado; al supermercado van las familias, van los trabajadores, van los españoles. Y la realidad es que, aunque ustedes lo pretendan ocultar con maquillaje ―como han hecho―, los españoles somos cada vez más pobres. Pagamos más y recibimos menos. Estamos en el vagón de cola en creación de riqueza; sin embargo, somos el motor en recaudación de impuestos. Fíjese: para crear, no; para recaudarse, sí. Vayamos a los datos para que usted pueda valorar. El CIS ―su CIS―, en diciembre del año 2019, preguntaba a los españoles cómo se consideraban. ¿Y sabe cuántos contestaban que se consideraban de clase baja o pobre, que no creo que nadie presuma de eso? El 3 %. En marzo del año 2026, ¿sabe cuántos de esos mismos españoles a los que preguntaban se consideraban de clase baja o pobre? El 17,5 %. Se ha multiplicado por seis la sensación que tienen los españoles de ser de clase baja o pobre. Ustedes, con orgullo, dicen que son el Gobierno de la gente, pero la realidad es que no hacen otra cosa más que empobrecer a la gente. La realidad es que ustedes se han convertido en el Gobierno que fabrica más pobreza. Tenemos de los peores datos de pobreza a nivel europeo, de los peores datos de pobreza infantil, de los peores datos en riesgo de pobreza. Señor ministro, la realidad es que el Gobierno al que usted pertenece se está haciendo rico con la inflación. Se está haciendo rico cada vez que a un trabajador le suben el salario. Hagamos un análisis. La empresa le sube el salario al trabajador para compensar la inflación de la cesta de la compra, que está por encima del 43 %, o para compensar esa inflación del mes de marzo, que está en el 3,4 %. ¿Y qué ha pasado? Pues que el empresario paga más en salario y en cotizaciones sociales y el trabajador que lo recibe paga más en IRPF, paga más en cotización, y ustedes lo único que hacen es recaudar. No quieren deflactar el impuesto sobre la renta. Si hay salto de tramo, paga más el ciudadano. Cuando no deflactan el mínimo familiar, paga más el ciudadano. El resultado es que el empresario paga más y que el trabajador paga más y gana menos, y ustedes son los únicos que hacen negocio con ello. ¿Es una subida de impuestos silenciosa? Por supuesto. Ya se lo dijo el presidente Feijoó la semana pasada: si ustedes no se dignan a devolverle a los españoles el sobreesfuerzo que están haciendo, lo haremos nosotros, y lo haremos más pronto que tarde. Esta situación de su compañera, que dejó un infierno fiscal en España, se produjo previamente en Andalucía. Y el presidente Juanma Moreno consiguió revertir ese infierno fiscal y además cuadrar las cuentas. Pues haremos lo mismo para todos los españoles, porque ese es el camino en el que nosotros creemos. (Aplausos).

Si le parece, hablemos de las cifras. Le hablaba de 180 000 millones ―son datos de la Agencia Tributaria, que depende de usted, y de la Seguridad Social― si comparamos 2025 con 2018. Pero, claro, puede ser que la gente no tenga una relación clara de cuánto representan 180 000 millones. Dividámoslo entre españoles. ¿Sabe cuánto representa que cada español haya pagado más en 2025 en relación con 2018? Cada español, 3600 euros más. ¿Quiere que cojamos los datos de su Agencia Tributaria del IRPF? En el año 2018, se recaudaban algo más de 82 000 millones de euros. En el año 2025, se han recaudado más de 142 000 millones; más de un 70 %. ¿Ha subido la inflación un 70 %? Y el PIB, ¿ha subido un 70 %? Y el empleo, ¿ha subido un 70 %? Yo creo que no, ¿verdad? Entonces, ¿qué ha pasado? ¿Cómo ha subido la recaudación? Subiendo impuestos. Lo que de verdad ha crecido es la voracidad fiscal de este Gobierno en crear ese infierno fiscal. Y las preguntas que se hacen el conjunto de los españoles son: ¿dónde está mi dinero?, ¿qué recibo yo a cambio de tanto esfuerzo? Ministro, creo que compartirá conmigo que reciben menos; los españoles pagamos más y recibimos menos. Los trenes se paran o, por desgracia, no llegan a su destino. Ustedes han provocado el mayor apagón de España por su ideología. En este país se ha normalizado el mercado negro de las citas previas en la Seguridad Social. Y a todo esto súmele que ustedes han incrementado la deuda de este país en más de 500 000 millones de euros, la han incrementado en un 42 %. Han hipotecado el futuro de nuestros hijos y están degradando el presente de todos los españoles con su política. (Aplausos). Es decir, el resumen de su Gobierno es: exprimen con impuestos a los españoles como nunca ―infierno fiscal―, endeudan a los españoles más que nunca ― hipotecan el futuro―, y los servicios que dependen de ustedes funcionan peor que nunca ―menos servicios públicos―. Es verdad que a usted, señor ministro, no le vamos a pedir una responsabilidad en el año que, como mucho, va a estar, comparado con ocho años anteriores, pero, si le parece, hablemos de gestión.

Hablemos de la falta de gestión del Gobierno. Rebeldía presupuestaria; ocho años y solo tres presupuestos. En esta legislatura, cero presupuestos; incumplimiento de una obligación constitucional. Eso me lleva a hacer unas preguntas muy sencillas. ¿Va a presentar presupuestos, señor ministro, en el año 2026? En su caso, ¿cuándo los va a presentar? ¿Y se puede comprometer a que usted no utilizará la mentira, como hizo la señora Montero, para decir que presentaría presupuestos en 2024, que presentaría presupuestos en 2025 y que presentaría presupuestos en 2026? Le pido, por favor, que, cuando suba, nos responda.

Otro tema que yo creo que usted compartirá de esa gestión es la financiación autonómica y local. Usted ha sido consejero de Hacienda de la Generalitat y conoce perfectamente el sistema de financiación. Le pregunto: ¿está usted de acuerdo en que se utilice el dinero de todos los españoles para dar satisfacción a los independentistas, perjudicando, por ejemplo, a la Comunidad Valenciana, de la que usted era parte, o a la comunidad andaluza, que se presenta ahora a elecciones? En segundo lugar, ¿está usted de acuerdo con la política de su Gobierno de utilizar la actualización de las entregas a cuenta como chantaje para aprobar los reales decretos que, si no, no saldrían? En tercer lugar, ¿cuándo van a actualizar ustedes las entregas a cuenta de las comunidades autónomas y de los ayuntamientos? ¿Va a hacer esa actualización de forma independiente o hará otro trampantojo y lo meterá en un real decreto ley para evitar que salga adelante? ¿Va a seguir la deriva de su antecesora con la condonación y la financiación independentista a costa, por ejemplo ―hablando con usted―, de la financiación de la Comunidad Valenciana? ¿Va usted a pagar a la Comunidad Valenciana el fondo, el crédito extraordinario comprometido de 1300 millones de euros para la dana, que todavía no lo han pagado? (Aplausos). ¿O le va a pagar los 933 millones del fondo de solidaridad que Europa ha dado a su ministerio y que todavía no han pagado? ¿Cree usted que es justo que el dinero de todos los españoles se utilice para pagar los peajes políticos de quienes quieren romper España para que Sánchez siga siendo presidente o para que Illa sea el presidente de Cataluña? ¿Le parece eso correcto?

Otro tema: autónomos. ¿Tiene el compromiso de transponer la directiva del régimen de franquicia de IVA? Es decir, permitir que, de manera opcional, los autónomos que facturen hasta 85 000 euros no tengan que repercutir IVA y no tengan que ingresar IVA. Hágalo porque se ha aprobado en este Parlamento, hágalo porque se lo imponga Europa o hágalo por usted, pero permita que nuestros autónomos compitan en igualdad de condiciones que los portugueses o franceses, que sí que pueden venir a España a vender sin IVA. Además, ese foro de trabajo con los autónomos y de pymes que existía y que lleva dos años sin reunirse, actívelo, por favor. Y no utilice el VERI*FACTU para confrontar. No puede ser que lo impongan y que diez días antes de que entre en vigor, con esa incertidumbre y esa inseguridad, les digan que ahora o se va a imponer. No utilicen el cálculo electoral para asfixiar a los que levantan la persiana cada mañana, a la España que madruga. Es verdad que su compañera, la señora Montero, se reía de ellos. Yo le pido que no se ría y, si es posible, que les dé las gracias por el trabajo que hacen cada mañana.

Señor ministro, el Gobierno al que usted se ha incorporado no gestiona. Ustedes, ese Gobierno, se preocupan de hacer caja. Ustedes sacan pecho por su realidad paralela, pero en España la verdad es que los que van al súper, los que llenan el depósito, los que madrugan, los que pagan el recibo de la luz, siguen sufriendo. Usted tiene la oportunidad de dejar atrás a la señora Montero y propiciar un cambio en el Ministerio de Hacienda. Le hago algunas propuestas, por si le resultan interesantes. Tiene la oportunidad de cumplir con la ley y, por ejemplo, presentar unos presupuestos generales del Estado. Tiene la oportunidad de ser justo y actualizar las entregas a cuenta de las comunidades autónomas y ayuntamientos, que se las están pagando con referencia al año 2023. Tiene la oportunidad de presentar un nuevo sistema de financiación autonómica, poniendo de acuerdo a las comunidades autónomas; no utilizando a los partidos, sino con las comunidades, que es como se tiene que hacer. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Tiene la oportunidad de devolver el esfuerzo, el sobresfuerzo que han hecho el conjunto de los españoles, deflactando, actualizando el IRPF a la realidad que tenemos. Tiene la oportunidad de reformar la Administración tributaria para hacerla más cercana, más transparente, más flexible, para devolver un cierto equilibrio, para coger esa Ley de Derechos y Garantías de los Contribuyentes y que no sea un artículo perdido en la Ley General Tributaria, que sea propia; que establezcamos un equilibrio entre el administrado y la Administración; que hagamos una Administración que esté al servicio del ciudadano; que lo más importante para esa Administración sea atender al ciudadano. Los españoles ya no se creen el relato de este Gobierno al que usted se ha incorporado, porque, por mucho que intenten maquillar los datos, la verdad es tozuda. Con ustedes, el Estado o el Gobierno es más asfixiante. Han creado un infierno fiscal, y los españoles son mucho más pobres y lo saben. Por eso hoy en día hay una realidad muy clara: los españoles saben que con ustedes pagan más y reciben menos.

Muchas gracias, señor ministro. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Bravo. A continuación, en nombre del Gobierno, tiene la palabra el ministro de Hacienda.

Arcadi España García

GobiernoMinistro de Hacienda.Página 55Vídeo

Presidenta, moltes gràcies. Muchas gracias, señoría, señor Bravo. Gracias por la bienvenida y por el tono de la intervención. Me ha planteado numerosas cuestiones y seguro que vamos a poder debatir a lo largo de estos meses pormenorizadamente cada una de ellas, pero le agradezco sinceramente el tono. Voy a empezar por esta interpelación, que es la primera que hago como ministro aquí, en el Congreso. Me va a permitir explicarle la política tributaria que hemos llevado a cabo durante estos años y hacer un poco de pedagogía fiscal, y más en esta campaña en la que ya estamos, con la declaración de la renta en marcha, pero antes de entrar voy a contestarle al eslogan tan americano que tienen ustedes del infierno fiscal de este país. Yo niego la mayor: España no es un infierno fiscal, y me baso en Eurostat. Nuestro nivel de presión fiscal en porcentaje del PIB se sitúa 3,5 puntos por debajo de la media de la zona euro. Por tanto, España tiene una presión fiscal inferior a Alemania, a Francia o a Italia. Algún dato. Alemania tiene 3,6 puntos más de presión fiscal que España; Francia, 8 puntos más de presión fiscal que España; Italia, 5,3 puntos más de presión fiscal. Si me permite, entiendo que si España es un infierno fiscal, no sé en cuál de los nueve círculos del infierno de La Divina Comedia de Dante estaría Italia con esa presidenta que ustedes tanto admiran. (Aplausos). Por tanto, me resulta un tanto incomprensible hablar así de un país cuyos ingresos tributarios en relación con el tamaño de su economía está muy por debajo de las tres principales economías de la zona euro. Pero resulta más llamativo que el principal partido de la oposición que aspira a gobernar este país haya sucumbido a demonizar los impuestos. Me sorprende, de verdad, porque podremos estar en desacuerdo con un modelo de política fiscal. Es tradición en los países europeos que las fuerzas progresistas apostemos por un modelo más progresista, más progresivo en cuanto al sistema tributario, y ustedes por una bajada generalizada de impuestos, creyendo así que podría eso aumentar la inversión o la recaudación, los modelos clásicos de la socialdemocracia y los conservadores en nuestro continente, pero no están ahí. Permítanme recordarles también dónde llevó a algún partido, como el Partido Conservador inglés, con la primera ministra Liz Truss, cuando asumió la demonización absoluta de los impuestos. Pues le llevó a una crisis financiera y a la dimisión de ella como primera ministra. No llevemos al límite determinados argumentos, porque creo que no es bueno para nadie, tampoco para su partido. Esta es una postura económica con la que estamos en desacuerdo, pero podríamos entender ese debate, y los ciudadanos agradecerían un debate entre unas posiciones conservadoras y unas posiciones progresistas. Pero estigmatizar los impuestos como si no sirvieran para nada, como si solo molestaran, corroe lo que significa el Estado social y democrático de derecho que marca nuestra Constitución. Por tanto, no puedo entender esa deslegitimación absoluta que hacen ustedes de los impuestos. (Aplausos).

Y ahora permítanme hacer un repaso a la política tributaria que hemos llevado a cabo estos años y clarificar algunos de sus aspectos. Este Gobierno ha impulsado una política de gasto y fiscal coherente con el aumento de la progresividad del sistema y el apoyo a las clases trabajadoras y medias de este país, pidiendo, eso sí, un mayor esfuerzo a los grandes patrimonios y a las multinacionales. A su vez, estos principios se han conjugado con la necesaria consolidación de las finanzas públicas. Ese es el trabajo hecho estos años, una estructura fiscal mucho más progresiva de la que teníamos. En definitiva, creo que deberíamos estar de acuerdo en que tres pilares deben marcar un sistema tributario de un país avanzado. Primero, la progresividad; quien más tiene, que más aporte. Segundo, la suficiencia; que sea suficiente para sostener los servicios públicos. Y tercero, que favorezca la actividad económica. Por tanto, señoría, no creo que el debate sea impuestos sí o impuestos no, que es donde ustedes están marcando el debate. El debate es si aquellos que más tienen contribuyen con su esfuerzo fiscal a las arcas públicas en mayor medida que la clase media y trabajadora de este país. Ese es el debate que esperan los ciudadanos que tengamos los dos principales partidos de nuestro país.

Permítanme que haga un repaso de los impuestos que hemos bajado y que hemos subido para hacernos una idea de en qué ha consistido nuestra política fiscal durante estos años, una política fiscal que ha tenido que adaptarse y enfrentarse a diversas crisis: la pandemia, la inflación nunca vista en cincuenta años provocada por la invasión rusa en Ucrania, la dana de Valencia o el conflicto ahora bélico en Oriente Medio. ¿Qué hemos hecho? Hemos bajado a las rentas más bajas de nuestro país y a las clases medias y trabajadoras. Por ejemplo, los que perciben el salario mínimo no tributan en IRPF; hemos rebajado el impuesto sobre sociedades para pymes y micropymes y reducido el IVA de la electricidad, el gas natural y los alimentos; hemos rebajado impuestos sobre hidrocarburos y sobre la electricidad y suspendido el de la generación eléctrica; hemos prohibido las amnistías fiscales y también hemos prorrogado la rebaja del 5 % para los autónomos que tributan por módulos. En conjunto, podríamos estar hablando de una cantidad de ahorro de 50 000 millones de euros. Pero el sistema tiene que ser sostenible. Si hay que pedir un menor esfuerzo a aquellos que no lo pueden dar, tenemos que pedir un mayor esfuerzo a aquellos que lo pueden dar. (Aplausos). Así, hemos subido el IRPF a las rentas superiores a 300 000 euros, hemos aprobado el impuesto sobre grandes fortunas, pusimos en marcha el gravamen temporal sobre energéticas y la banca y hemos aprobado un impuesto sobre los márgenes bancarios, el de transacciones financieras y un tipo mínimo para las grandes empresas.

Si me permite, no voy a entrar en la política fiscal que ustedes hicieron cuando gobernaban. Lo dejaré, si acaso, para la réplica. Y, en relación con el aumento de la recaudación, ante esas expresiones de que el Gobierno se forra y se llena los bolsillos, supongo que estará también pensando en los Gobiernos autonómicos del Partido Popular, que han visto asimismo incrementados sus ingresos. No sé si el señor Moreno Bonilla también se está forrando con los impuestos de los españoles, porque sus ingresos también han crecido. (Aplausos).

Otro debate que usted ha planteado y que también me parece muy interesante, que lo podemos abordar cuando su señoría quiera, es en qué se está notando este incremento de la recaudación. Pues ahí podríamos dividir en las competencias que tienen unos Gobiernos y otros Gobiernos. Por ejemplo, podríamos hablar de lo que ha hecho el Gobierno de España con la recaudación en subida de becas, en subida de las pensiones, en subida del salario mínimo, en subidas en la dependencia, en cultura, en sanidad, en muchísimas cosas, pero también podríamos hablar de qué están haciendo determinadas comunidades autónomas que han tenido 300 000 millones de euros adicionales, contando el mismo periodo con el periodo anterior de su Gobierno, y valorarlo. También es para ver en qué se están gastando estos ingresos extraordinarios y esta mejora en la recaudación las comunidades autónomas que ustedes gobiernan. Porque permítame que le diga que lo que están haciendo muchas de ellas con ese dinero es bajar los impuestos a las rentas más altas y privatizar. Pero ese es un debate que cuando quiera también podemos abordar. (Aplausos). Y respecto a lo que decía de a qué se debe este aumento de los impuestos, tomemos el dato de la AIReF, si le parece bien. El 80 % se debe a la creación de empleo y al buen comportamiento de los salarios y beneficios empresariales.

Pero más allá de todo esto, si ustedes califican a este país como infierno fiscal, ¿cómo es posible que los resultados económicos sean tan buenos y positivos como reconocen todos los medios internacionales de prestigio? Con esta política fiscal que ustedes califican de infierno, la economía española crece el doble que la zona euro; de cada diez empleos creados en la zona euro, cuatro son en nuestro país; durante estos años se han creado tres millones de empleos (aplausos); tenemos un récord de veintidós millones de afiliados a la Seguridad Social en términos desestacionalizados; hay casi 10,5 millones de mujeres trabajando, nunca había habido tantas en nuestro país trabajando; la tasa de paro es la más baja en dieciocho años ―está en el 10 %― y la temporalidad también se situó bajo mínimos; y la tasa de pobreza y desigualdad marca mínimos históricos. Tenemos, hablando ya de las constantes vitales de las finanzas del Gobierno de España, el menor déficit público en dieciocho años y superávit primario. La deuda pública ha bajado 23 puntos. Estamos todavía en cifras elevadas, pero hemos bajado 23 puntos desde el pico al que se tuvo que llegar en la pandemia con ese endeudamiento imprescindible en aquellos momentos. El endeudamiento de los hogares y de las empresas está en los mínimos de hace veinticinco años y la prima de riesgo en 50 puntos básicos, mejor que Francia y Alemania. (Aplausos). Recuerdo: julio de 2012, prima de riesgo en 638 puntos básicos.

Pero somos conscientes, y el Gobierno es consciente, de que queda mucho por hacer, de que quedan muchos retos que superar, de que todavía no hemos alcanzado todos los estándares en todos los ámbitos que nos gustaría como Gobierno y, sobre todo, como país. Quedan retos de seguir rebajando el desempleo, la pobreza, el problema de la vivienda y de seguir subiendo pensiones y mejorando todavía muchos indicadores. Pero no me podrá negar que el camino emprendido, lo realizado, va en la dirección correcta. No parece que una economía que presenta estos resultados se pueda calificar como infierno. Es más, la política fiscal adoptada ha favorecido estos resultados.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor ministro. Tiene la palabra el señor Bravo Baena.

Juan Bravo Baena

PPDiputado.Página 57Vídeo

Muchas gracias, señor ministro. Yo también le agradezco el tono y que intente debatir desde la diferencia, pero ha comprado en gran medida el argumentario que había antes, porque hay poca aportación. La primera conclusión que nos llevamos es que usted está de acuerdo en que van a seguir subiendo los impuestos. Un problema para los españoles. (Aplausos). Un problema para los españoles. Ministro, nos habla ―y usted sabe de esto― de presión fiscal. Probemos a hablar de esfuerzo fiscal, porque, claro, compararnos con Alemania cuando tienen los sueldos más altos, de 36 000 a 56 000, ¡solo faltaba!; cuando hay más desempleo en España que en Alemania, ¡solo faltaba!; y cuando hay más economía sumergida en España que en Alemania, ¡solo faltaba! ¿Qué dice Eurostat? Que España ha subido la presión fiscal un 2,1 %. Váyase a las memorias de la Agencia Tributaria y vea qué es lo que han hecho. Con lo cual, nosotros no estigmatizamos los impuestos porque, si no, ¿cómo pagamos las cosas? Usted me ha dicho: yo quiero un sistema que sea progresivo, suficiente y que facilite la actividad. Oiga, ¿y el gasto público? Eso no le importa, ¿no? Que ustedes gasten sin parar, con veintidós ministerios, 2300 millones para intervenir empresas y pérdidas millonarias en empresas públicas, eso que lo paguen los españoles, ¿verdad? Ustedes son torpes, porque contratan a los amigos, pero cuando las cosas van mal, que lo paguen todos los españoles. ¿Esa es la propuesta que hace usted? (Aplausos). Tenga cuidado, porque hubo una vez que a mí un señor me dijo que progresista ―palabra que usted ha utilizado― es a progreso lo que carterista es a cartera. (Risas.―Rumores). Ahí se lo dejo. Ministro, cuando hablamos de los ingresos, usted tiene que explicárselo al conjunto de los españoles. De los 23 millones que hacen la declaración de la renta, ¿saben cuánta gente hay en España que gane más de 60 000 euros? El 5,1 %, un millón. Con lo cual, hay 22 millones que están por debajo de 60 000 euros. Por tanto, cuando usted dice que va a subir los impuestos y que necesita recaudar más, ¿a quién le va a cobrar esos impuestos? A los que ganan entre 20 000 y 60 000 euros, a las clases medias, que son los que dicen que están ahogados. No se lo va a subir a quienes ustedes dice; se lo están planteando a ellos.

También nos habla de las comunidades autónomas. Bueno, pues si quiere hablamos de sanidad y de educación en Andalucía, y verán dónde han metido ese dinero. A lo mejor se lleva una sorpresa, porque han duplicado las partidas en sanidad y las han incrementado en un 70 % en la educación. ¿Le parece bien o lo estaba criticando?

Usted ha dicho que han bajado la deuda pública. No, usted ha bajado la ratio de deuda sobre PIB, pero ha subido la deuda pública más de 500 000 millones de euros. Pagamos 40 000 millones de impuestos. (Aplausos). Han subido más de un 42 %. Subir las pensiones contra deuda no tiene ningún mérito, pero es un problema, porque hipotecan el futuro de nuestros jóvenes.

Dicho esto, yo pensaba que en usted encontraría un profundo aliado. ¿Le suena el Real Decreto Ley 14/2022? (Muestra un documento). Es de la Comunidad Valenciana. Fíjese, aquí aparece usted, aparece su nombre. ¿Sabe lo que es? La deflactación de la tarifa del IRPF en la Comunidad Valenciana. (Aplausos). ¿Lo va a hacer? ¿Por qué lo critica si usted lo hizo? ¿Le parece normal que el mínimo personal y familiar lleve congelado desde el año 2015? ¿De verdad el coste de un niño para una familia es el mismo hoy que en el año 2015, hace doce años? ¿De verdad usted no va a deflactar con 180 000 millones de euros? (Vuelve a mostrar el documento). ¿Por qué aquí sí, pero ahora no? (Un señor diputado: ¡Muy bien!). Eso es lo que no se acaba de entender.

Le pediría más. Usted ha hecho una cosa que está fea y, si me lo permite, es lo único que le voy a recriminar. (Muestra otro documento). Usted ha dicho que, en silencio, en secreto, a puerta cerrada, las comunidades autónomas del PP le dicen que están de acuerdo con el nuevo sistema de financiación; lo único que yo he oído decir en público ―a mí no me lo han contado― a las comunidades del Partido Socialista de Asturias y de Castilla-La Mancha es que no están de acuerdo con el sistema de financiación. (Aplausos). Solo tienen a una comunidad autónoma que está de acuerdo, la que se beneficia.

Entonces, yo le hago una propuesta, señor ministro. (Muestra otro documento). Verá que yo me estoy apoyando en lo que usted hace. No le estoy planteando nada del PP, sino que le estoy hablando de cosas que usted hace. (Vuelve a mostrar el documento). ¿Usted se acuerda de lo que dijo en esta pregunta de la Generalitat valenciana? Dijo que era necesario un fondo transitorio para la financiación de las comunidades autónomas. Como no le va a dar tiempo en un año, o menos, que va a estar, haga un fondo transitorio, póngalo encima la mesa. No diga qué va a hacer y los engañe. No, llegue mañana y diga: Aquí está el fondo transitorio para todas las comunidades autónomas. Es lo que usted proponía. (Vuelve a mostrar el documento). No le pido nada que usted no haya hecho.

Por último ―y voy finalizando―, usted ha dicho que cómo las ha tratado al Gobierno, que el Gobierno de Sánchez les ha dado 300 000 millones de euros más. No, no es verdad. Usted ha dado el 50 % de la recaudación y, como los españoles han pagado 180 000 millones más, les toca más, pero para compensar lo suyo las comunidades autónomas bajan los impuestos, cuadran los presupuestos ―de lo que ustedes no son capaces― y dan mejores servicios públicos en sanidad, educación y dependencia, que, por cierto, tampoco pagan.

Solo para recordárselo, usted critica al Gobierno anterior ―y de esto sabe, porque me dicen en Valencia que usted se preocupa de estudiar, y yo se lo agradezco―, pero pregunte: cuando llegó el Gobierno de Rajoy, ¿qué pasó con la fiesta de Zapatero en las entregas a cuenta? ¿Se acuerda? Se tuvieron que ampliar a cinco años por Zapatero; y cuando llegó Rajoy, en el primer mes, lo tuvo que ampliar a diez, y al año y tres meses, a veinte, y hoy todavía pagamos la fiesta de Zapatero en las comunidades autónomas. (Aplausos.―Varios señores diputados: ¡Muy bien!). ¿Se acuerdan los que fueron alcaldes ―alguno habrá por ahí― del pago a proveedores? ¿Se acuerda alguno de los que tuviesen oportunidad de tener responsabilidad en los ayuntamientos que estos y las comunidades no podían pagar la factura? Más de 40 000 millones en el pago a proveedores. (Rumores).

Por último, ¿qué pasaba con las comunidades autónomas, que no conseguían financiación en los mercados? ¿Se acuerdan de que nadie les quería prestar dinero? ¿Se acuerdan los catalanes de los bonos patrióticos? (Rumores). ¿Qué hizo el Gobierno de Rajoy? Un fondo de liquidez autonómico. ¿Y los intereses? Por debajo de los intereses del mercado. Hombre, estamos en Hacienda, por lo menos dejemos la política, hablemos de las cosas que importan a la gente y no engañemos. Creo que eso es importante. No copie las mentiras de Sánchez, de Teresa Ribera o de María Jesús Montero, no lo haga, porque eso nos va a restar credibilidad a usted y a mí y va a hacer que al final el debate no sirva para nada.

Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Bravo. Para concluir el debate, tiene la palabra el señor ministro de Hacienda.

Arcadi España García

GobiernoMinistro de Hacienda.Página 59Vídeo

Moltes gràcies, presidenta. Muchas gracias, señoría. Gracias por mantener el tono. Lo ha subido un poquito, pero gracias por mantener el tono. (Risas). Eso está bien. Estoy convencido de que tendremos más oportunidades de debatir sobre los muchos aspectos que me ha planteado. Usted ha dicho: Van a seguir subiendo los impuestos. En fin, vamos a seguir haciendo una política fiscal progresista y progresiva. Eso sin ninguna duda. (Aplausos). Ya que usted ha estudiado declaraciones e intervenciones mías ―se lo reconozco, está muy bien―, yo también he hecho un poco de esfuerzo y he visto qué hicieron ustedes la última vez que gobernaron, y he encontrado titulares bastante llamativos. El periódico El Mundo, en diciembre del 2011, decía: Vulnera su promesa electoral con fuertes subidas del IRPF, del IBI y del impuesto sobre el ahorro para recaudar 6275 millones de euros más. ¿Me quiere usted explicar esta voracidad recaudadora, por qué querían más de 6300 millones de euros adicionales? (Aplausos.―Rumores). Ustedes, incumpliendo una promesa electoral. Hombre, todos sabemos lo que hicieron cuando gobernaron, no pasa nada. La historia está ahí. (Rumores). Y, luego, aprobaron la mayor subida del IVA de la historia, sometieron a los contribuyentes a la mayor subida de tipos del IRPF, incrementaron el IBI, el impuesto de hidrocarburos, el impuesto al sol, las amnistías fiscales y el impuesto al tabaco y al alcohol. Esto solo en materia tributaria. Y paro. La vida y la política son muy complicadas, pero hay veces en que uno tiene que ser humilde en algunos aspectos. Uno tiene que ser humilde en algunos aspectos. Después, hay una parte que yo no acabo de entender. Es verdad que cualquier propuesta seria de fiscalidad debería tener una memoria económica para decirnos ustedes si recorto por aquí, si tengo más ingresos o si tengo que recortar el gasto público. Pero, si yo no lo he entendido mal, señoría, ustedes dicen que hay que deflactar el IRPF, bajar los impuestos a las rentas más altas, reducir impuestos a las grandes empresas y eliminar impuestos a la banca, ampliar a más productos la rebaja del IVA, suprimir los impuestos a las grandes fortunas ―también hablan ustedes de sucesiones―, eliminar los impuestos al capital y, al mismo tiempo, quieren subir al 5 % el gasto en defensa, garantizar el poder adquisitivo de las pensiones, incrementar la inversión pública, cumplir las reglas fiscales y seguir reduciendo el déficit y la deuda. Explíquemelo, porque nadie lo puede entender. (El señor Bravo Baena pronuncia palabras que no se perciben.―Aplausos). Nadie lo puede entender, señoría. Y usted, que es una persona con formación y que sabe mucho de lo que está hablando porque es inspector de Hacienda, no debería creerse lo de la curva de Laffer. Lo de bajar los impuestos a los ricos y pensar que va a incrementar la recaudación y el bienestar está más que probado y es más falso… (risas). En fin… Vamos a ver, insisto en la idea, porque creo que podemos tener debates serios entre dos fuerzas políticas diferentes ―en este caso, el Gobierno de España y el principal partido de la oposición―, pero permítame que acabe haciendo la reflexión que le hacía al principio: no pueden ustedes demonizar los impuestos, lo de pagar menos para vivir mejor. (El señor Bravo Baena: Sí, sí). Pues, oiga, dígaselo a la gente que tiene que hacerse un trasplante, que vale 90 000 euros en este país y que nadie le pide que ponga nada de su cuenta corriente. (Rumores.―Aplausos). Dígaselo a esas personas. Dígaselo a las personas que necesitan un tratamiento o que pasan una noche en la UCI, que vale unos 3700 euros; a la Guardia Civil, a la Policía Nacional, a los carteros, a los enfermeros y a las enfermeras, a los maestros de escuela y a todos los que trabajan en el servicio público. (El señor Bravo Baena: A los del PSOE..).. Dígales que los impuestos no sirven para nada y luego dígales de dónde sale el dinero para pagarles. (Aplausos.―Varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista: ¡Bravo!). Acabo. No vamos a caer en la autocomplacencia ni a presumir de nada, solo vamos a describir hechos y a trabajar duro, que es lo que tenemos que hacer, porque quedan muchos desafíos por resolver. Pero no deslegitime uno de los pilares de un Estado de derecho, que son los impuestos. (El señor Bravo Baena: No lo hago). El acuerdo, señoría, no es signo de debilidad, sino de madurez y responsabilidad democrática. En todas mis actuaciones va a encontrar un tono constructivo para mejorar el debate público y para avanzar juntos. Recuperemos esa cultura política del encuentro entre diferentes, que es imprescindible para afrontar los retos comunes. Necesitamos más diálogo y acuerdo para seguir avanzando en este país. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor ministro. DICTÁMENES DE LA COMISIÓN DE ASUNTOS EXTERIORES SOBRE CONVENIOS INTERNACIONALES: — ACUERDO ENTRE EL REINO DE ESPAÑA Y EL SULTANATO DE OMÁN SOBRE EXENCIÓN RECÍPROCA DE VISADOS PARA TITULARES DE PASAPORTES DIPLOMÁTICOS, ESPECIALES Y DE SERVICIO, HECHO EN MADRID EL 5 DE NOVIEMBRE DE 2025. (Número de expediente 110/000068). —  CANJE DE NOTAS CONSTITUTIVO DE ACUERDO ENTRE EL REINO DE ESPAÑA Y LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA, RELATIVO A LA EXTENSIÓN DEL RÉGIMEN DE PRIVILEGIOS FISCALES AL PERSONAL ADMINISTRATIVO Y TÉCNICO DE LAS MISIONES DIPLOMÁTICAS DE AMBOS PAÍSES, HECHO EN WASHINGTON EL 21 Y EL 28 DE MAYO DE 2025. (Número de expediente 110/000069). — CONVENIO ENTRE EL REINO DE ESPAÑA Y EL PRINCIPADO DE ANDORRA PARA LA REALIZACIÓN DE UNA INTERCONEXIÓN ELÉCTRICA DE 220 KV, HECHO EN BELÉM EL 18 DE NOVIEMBRE DE 2025. (Número de expediente 110/000070). —  ACUERDO DE SEDE ENTRE EL REINO DE ESPAÑA Y EL SECRETARIADO DE LA UNIÓN POR EL MEDITERRÁNEO, HECHO AD REFERENDUM EN BARCELONA EL 28 DE NOVIEMBRE DE 2025. (Número de expediente 110/000071).

Presidencia. Pasamos ahora a examinar los puntos del orden del día relativos a los dictámenes de la Comisión de Asuntos Exteriores sobre convenios internacionales con números de expedientes 110/000068 a 110/000071. De conformidad con lo acordado por la Junta de Portavoces, se abre un turno de tres minutos para que los grupos parlamentarios que han pedido la palabra fijen su posición. En primer lugar, tiene la palabra el señor Santos Maraver, por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR.