Mirian Guardiola Salmerón
Señor Puente, con 46 fallecidos, con 46 familias rotas, con un accidente que ustedes podían haber evitado, usted ya no debería estar sentado ahí. (Aplausos). Pero, mientras que esté, por respeto a las víctimas y por respeto a esta Cámara, compórtese usted como un ministro, y no como un hooligan, que no estamos en Twitter, señor Puente, estamos en el Congreso de los Diputados, y el Congreso de los Diputados merece un respeto. (Aplausos).
Los españoles pagamos más impuestos que nunca. Y ¿qué tenemos? Servicios tercermundistas. No, el tren no vive su mejor momento, señor Puente: accidentes, infraestructuras que ponen en riesgo a las personas y retrasos todos los días. Y ¿sabe lo que dicen los españoles? Que dónde está su dinero, qué es lo que han hecho con sus impuestos. ¿Se lo digo yo? Mordidas, comisiones ilegales, enchufes y pagando la fiesta a los ministros y a sus prostitutas, señor Puente. Pero, claro, ¿qué puede salir mal si ustedes ponen a Koldo, a un portero de club nocturno como consejero de Renfe? ¿Qué puede salir mal si nombran a Jessica y a miss Asturias en empresas públicas y no van a trabajar —qué más da—? Y, hablando de miss Asturias, usted dijo en la comisión de investigación del Senado que no la conocía, y hoy sabemos que no solo eran amigos en Instagram, sino que usted hablaba de ella con Ábalos. ¿Tiene algo que decir? Le recuerdo que mentir en una comisión de investigación es delito, señor Puente.
Si usted hubiera hecho bien su trabajo, hoy no tendríamos que lamentar la muerte de 46 personas, porque veintidós horas antes del accidente —insisto, veintidós horas antes— las vías estaban rotas y usted no hizo nada durante todo ese tiempo. No hicieron absolutamente nada; es más, usted mintió reiteradamente a los españoles después. Y, además, se llevaron las pruebas, con nocturnidad y sin autorización judicial. ¿Quién dio la orden? ¿Dio la orden usted, señor Puente? Díganoslo.
Si usted tuviera un mínimo de decencia y de vergüenza, señor Puente, hace mucho tiempo que habría dimitido, porque no fue un accidente, fue una negligencia, y usted es el máximo responsable político de esta negligencia. Ya sabíamos que ustedes eran un Gobierno corrupto y un Gobierno indecente, pero ahora también sabemos que son un Gobierno negligente, que ha puesto en riesgo la vida y la seguridad de las personas. (Aplausos).