Alberto Rojo Blas
Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, muy buenas tardes. «Duda cuanto quieras, pero no dejes de actuar». Esta afirmación de mi paisano guadalajareño Antonio Buero Vallejo explica muy bien la presentación de esta proposición de ley por parte del Grupo Parlamentario Socialista. Esta iniciativa pretende agilizar la habilitación legal de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia como Coordinador de Servicios Digitales en España. Sin esta habilitación legal, los ciudadanos, especialmente los menores, están desprotegidos en sus vidas en el entorno digital. Así de claro, señorías. Es importante evitarlo, ¿verdad? Hoy podemos comenzar a hacerlo. El entorno digital ―y todos lo comprendemos― ha dejado de ser un espacio accesorio para convertirse en un ámbito central de nuestras vidas. En él se desarrolla la actividad económica, el acceso a la información, la interacción social y, en gran medida, el debate democrático. Estamos decidiendo si queremos hacerlo bien y proteger a los ciudadanos ante amenazas latentes o queremos desproteger a la población y quedarnos atrás respecto a Europa. Sí, esto es lo que decidimos hoy, aquí, en el Congreso de los Diputados. (Aplausos). Señorías, analicemos el contexto de esta proposición de ley. En 2022, el Parlamento Europeo aprobó el Reglamento 2022-2065, relativo a un mercado único de servicios digitales, más conocido por sus siglas en inglés DSA. Con esta norma, la Unión Europea pretendía crear un entorno digital más seguro y confiable protegiendo los derechos de las personas, respondiendo así a una importante demanda social que implica poner coto al incremento de riesgos que suponen para la ciudadanía prácticas como la difusión de contenidos ilícitos en línea, la desinformación, el diseño adictivo de determinadas aplicaciones o, incluso, la ciberviolencia. El Reglamento europeo DSA entró en vigor plenamente en nuestro país en febrero de 2024, hace ya más de dos años, y establece que los Estados miembros deben designar a autoridades competentes responsables de la supervisión de las obligaciones que el reglamento impone a los prestadores de servicios digitales. El Gobierno designó a la Comisión Nacional de Mercados y la Competencia, la CNMC, como coordinador de servicios digitales en España. Esto fue en enero de 2024, si bien, además de esta designación, es necesaria una habilitación legal para que este organismo pudiera desarrollar plenamente todas las competencias que la DSA le encomienda. Y aquí está lo relevante, señorías: sin habilitación legal, la CNMC tiene absolutamente limitadas sus actuaciones, especialmente aquellas que afectan a los prestadores de servicios establecidos en España.
Conscientes de la importancia de esto, el Gobierno de España incorporó esta habilitación legal, junto con otras iniciativas, en el Real Decreto Ley 9/2024, de 23 de diciembre. Pero, como todas sus señorías saben, esa norma no fue convalidada por esta Cámara y, por tanto, la habilitación de la CNMC decayó.
El segundo intento por cumplir con este requisito es el proyecto de ley para la mejora de la gobernanza democrática en servicios digitales y ordenación de los medios de comunicación, aprobado en el Consejo de Ministros del 29 de diciembre de 2025, que se encuentra en fase de tramitación. En este sentido, la Comisión de Economía, Comercio y Transformación Digital lleva celebrando comparecencias desde el mes de diciembre, que se han centrado en la parte relativa a la gobernanza de los servicios digitales. Y la conclusión es unánime: la DSA es de vital importancia para garantizar los derechos digitales de la ciudadanía, pero el marco de protección que recoge no puede operar plenamente si cada Estado miembro no establece y dota a su coordinador nacional de plenos poderes para actuar en ese marco compartido, es decir, la necesaria habilitación legal de la que hoy hablamos y que refuerza la actuación de manera coordinada y eficaz.
Señorías, la sociedad española no merece menos protección en el ámbito digital que la de millones de ciudadanos europeos. Y la realidad es que hoy nuestra ciudadanía está más expuesta a las ciberestafas, a los discursos de odio, a la desinformación. Y lo están también nuestros menores, que acceden a redes sociales que, en muchos casos, no cumplen con exigencias como contar con las opciones de privacidad más elevadas activadas y desactivar las características que contribuyen al uso excesivo de las plataformas. Y lo está porque no contamos con un organismo que pueda controlar y sancionar adecuadamente este tipo de prácticas ilícitas.
Como diría el gran Buero Vallejo, «no dejes de actuar». La acción es lo único que permite avanzar. Y por eso hoy estamos aquí, porque este asunto es urgente y no puede esperar más. Traemos un texto solo con este asunto, como muchos grupos han manifestado. Por tanto, ya no puede haber excusas: debemos proteger a la ciudadanía y ―reitero― especialmente a los menores. (Aplausos).
La presidenta de la CNMC, doña Cani Fernández, en su comparecencia ante la Comisión de Economía, Comercio y Transformación Digital del pasado 11 de diciembre de 2025, manifestó con rotundidad que la falta de habilitación a la institución, a la CNMC, impide proteger a la ciudadanía con todas las herramientas, ya que no puede ejercer la mayor parte de las funciones dispuestas por el Reglamento DSA. En su intervención puso múltiples ejemplos de acciones que se están llevando a cabo en otros países europeos con coordinadores de servicios digitales que sí están habilitados y que nosotros no podemos hacer. No pueden abrir investigaciones ni expedientes, como sí hacen otros coordinadores nacionales de otros Estados. Por ejemplo ―lo contaba la presidenta de la CNMC en esa comparecencia en comisión―, en Alemania, el coordinador de servicios digitales ha llevado a cabo múltiples actuaciones para parar ciertos contenidos ilícitos y dañinos en redes sociales de adolescentes. Porque el peligro para nuestros menores no está solo en las grandes plataformas. Hay muchas redes sociales de ámbito más reducido que suponen un peligro para ellos, y si están establecidas en nuestro país, la CNMC ya podría estar actuando, pero en la actualidad no puede hacerlo. Pero, fíjense, corremos el riesgo de que plataformas indeseadas en otros países, en los que sí se actúa, quieran alojarse en nuestro país porque aquí no hay consecuencias. Preocupante. Yo creo que es muy preocupante, ¿verdad? Tenemos un marco normativo potente, pero sin esta habilitación la CNMC no puede supervisar y hacer cumplir todas las obligaciones aprobadas por la DSA, no puede actuar ni ejercer funciones plenas con todos los prestadores de servicios establecidos en España y tampoco puede designar a los alertadores fiables, a los órganos de resolución extrajudicial y, desde luego, no hay capacidad sancionadora. No puede llevar a cabo su papel de coordinación tanto con autoridades internacionales como con las nacionales. Hasta ahora lo que hay es solo cooperación, pero no una coordinación eficaz porque no hay capacidad sancionadora. Fíjense que la CNMC no puede tener personal dedicado plenamente al cumplimiento de la DSA sin esta habilitación legal de la que hoy hablamos. Desde luego, esta situación es preocupante, muy preocupante.
Señorías ―y me dirijo a los distintos grupos parlamentarios que han manifestado en reiteradas ocasiones la necesidad de habilitar a la CNMC como coordinador de servicios digitales; lo han dicho, lo han planteado, lo han manifestado y, desde luego, este es el momento, el actual―, esta proposición de ley recoge exclusivamente la habilitación requerida por Europa en el marco de la DSA y es de obligado cumplimiento.
Me dirijo ahora al Grupo Popular. Señor Mario Cortés, usted dijo en la Comisión de Economía, Comercio y Transformación Digital celebrada el pasado mes de diciembre ―así lo recoge el Diario de Sesiones―, al finalizar su intervención, dirigiéndose a mí: Por tanto, le lanzo de nuevo el guante, saque de aquí las competencias a la CNMC para la DSA. Señor Cortés, señoras y señores del Grupo Popular, señorías, aquí tienen una proposición de ley donde se recoge exclusivamente la habilitación legal a la CNMC. (Muestra un documento.—Aplausos). Señor Cortés, el Grupo Parlamentario Socialista ha recogido el guante. Ahora les toca a ustedes demostrar si esto les preocupa, si para ustedes es una prioridad o si solo eran palabras vacías. Creo que les preocupa; actúen en consecuencia.
Señorías, finalizo. Es urgente aprobar esta ley. Comencemos hoy con determinación tomando en consideración la proposición. Cada día que pasa sin este marco plenamente operativo es un día más en el que España está en una posición de debilidad en la supervisión de los servicios digitales, un día más en el que nuestros ciudadanos están menos protegidos, un día más en el que nuestras empresas compiten en un entorno menos equilibrado. Por eso, hoy apelo a todos los grupos parlamentarios. A todos. Apelo a su responsabilidad institucional, apelo a su compromiso con Europa y apelo sobre todo a su compromiso con la ciudadanía. (Aplausos). Señorías, les pido que no conviertan esta iniciativa en un campo de confrontación política. No toca en este ámbito. Hay cosas que deben estar por encima, y ustedes lo saben. Saben que este es un tema delicado, importante, que hay que llevar a cabo. Les pido que analicen esta proposición de ley con rigor, que aporten mejoras en el trámite parlamentario si lo consideran necesario, pero que no bloqueen su toma en consideración y tampoco su aprobación, porque es urgente y necesaria. Señorías, hoy tenemos la oportunidad de dar un paso decisivo. Sí, un paso decisivo. La ciudadanía lo espera, nos está observando, y como representantes públicos tenemos una responsabilidad. Creo sinceramente que no puede haber argumentos sólidos para situarse en contra de esta norma. No hay excusa. La votación indicará quién está dispuesto a dar soluciones y quién a dar problemas. Les pido sensatez, coherencia con lo que han manifestado a lo largo del trabajo que hemos realizado en la comisión y altura de miras. Pensemos en nuestros hijos; pensemos en nuestros nietos. Hagámoslo juntos.
Muchas gracias. (Aplausos).