Jorge Campos Asensi
Gracias, señora presidenta. Señorías, en estos momentos tan complicados que vive nuestra nación, que sufren los españoles, ¿ustedes realmente creen que hay que reformar la Constitución para incrementar el número de senadores? (Una señora diputada: Sí). No es esto lo que necesitan los españoles. Los españoles necesitamos reformas que faciliten el acceso a la vivienda, que acaben con las listas de espera en la sanidad, que aumenten la seguridad en las calles, que protejan nuestras fronteras. (Aplausos); reformas que garanticen que los españoles seamos los primeros, seamos libres e iguales en derechos en cualquier parte de España. No necesitamos reformas que blinden intereses políticos, necesitamos reformas que blinden la unidad nacional.
A los habitantes de Formentera actualmente les es imposible acceder a una vivienda debido a los precios desorbitados, sufren una triple insularidad que perjudica… (Rumores). Veo que no les interesa lo que sufren los habitantes de Formentera. Pues les decía que los habitantes de Formentera sufren una triple insularidad que les perjudica debido a una insuficiente y muy deficiente conectividad. La atención sanitaria también es insuficiente y todo ello se agrava por la invasión inmigratoria descontrolada que, además de colapsar los servicios públicos, son la causa de un aumento de la inseguridad sin precedentes que se sufre en la isla. ¿Va a solucionar estos problemas un senador más por Formentera? Evidentemente, no. Además, oigan, Formentera ya cuenta con un senador, que parece que se olvidan, compartido con Ibiza, pero ya están representados. ¿De verdad es necesario que 12 000 habitantes cuenten con un senador más o la necesidad la tienen los partidos políticos que apoyan esta reforma? (Aplausos). Insisto, Formentera ya tiene voz en el Senado a través de un senador. ¿De verdad necesitan otro para aumentar el entramado público-político que han ido incrementando y creando a lo largo de los años? Actualmente, los sueldos y gastos políticos de este entramado le cuestan a cada habitante de Formentera 3000 euros al año. ¿De verdad hay que seguir incrementándolo? Por cierto, de esos 3000 euros, más de 1000 euros se deben al coste que supone la invasión inmigratoria que la izquierda impulsora de esta reforma propicia. Señorías, el Gobierno tiene asfixiados fiscalmente a los habitantes de Formentera para mantener a la clase dirigente y aún quieren incrementar más el gasto. Ustedes son insaciables. (Aplausos). Si me dijeran que aumentan el gasto para solucionar los graves problemas que se sufren en Formentera, aún podrían justificarlo o disimularlo mínimamente, pero es que no solucionan nada. La invasión inmigratoria que el Gobierno promociona ha colapsado los servicios sociales de la isla y ha disparado la inseguridad. Señorías, ya van seis islamistas yihadistas detenidos en Baleares que iban a cometer atentados en España; ayer mismo el último. Será el Gobierno de Pedro Sánchez el responsable si se comete algún atentado. (Aplausos). Como es responsable de que la ruta de inmigración ilegal que más se incrementa en Europa sea la de Argelia-Baleares. Formentera está desbordada de menas y no dispone de centro de menores. ¿Un senador más va a solucionar esto? Evidentemente, no, supondrá más gasto inútil. Pero fíjense, ya no es solo una cuestión de gasto político superfluo, que no ayuda en nada a solucionar los problemas. Ya no es solo eso. Es que, ante la coalición de ultraizquierda que nos desgobierna con el apoyo de los separatistas, ante los que están desmantelando España, ante los que arruinan a los españoles, ante la inmensa corrupción socialista, ante un Gobierno que deja a los terroristas en la calle, ante un Gobierno que incumple sistemáticamente la Constitución, ¿van ustedes, señorías del Grupo Popular, a llegar a un acuerdo con el Partido Socialista? ¿Van a blanquear al partido que incumple sistemáticamente la Constitución? ¿Van a reformar la Constitución con el que no la cumple? ¿Van a volver a llegar a acuerdos con el partido de Koldo, de Tito Berni, de Begoña Gómez, de Santos Cerdán, de Salazar? (Aplausos). Es una irresponsabilidad que, además, se puede agravar si eliminan la toponimia en español del texto constitucional, que va a ser un torpedo en la línea de flotación de nuestra lengua e historia en común.
Señorías del Grupo Popular y del Grupo Socialista, ustedes han traído aquí esta reforma. Ustedes aprobaron, en el Parlamento balear, esta propuesta de reforma para que en el apartado 3 del artículo 69 de la Constitución se recoja que Formentera elija otro senador y, de paso, desaparezca el topónimo en español Ibiza. (Un señor diputado: ¡Oooh!). Señorías del Grupo Popular, ustedes iban a votar a favor de la eliminación del topónimo en español Ibiza en el primer debate. De hecho, hasta trajeron aquí a su diputada autonómica para votar a favor de la reforma y, después, se abstuvieron. Pobre mujer, con lo maja que es, ¡cómo la dejaron aquí! (Risas.―Aplausos). Y se abstuvieron porque nosotros advertimos que la exclusión del topónimo en la lengua oficial del Estado sentaría un precedente letal, único en la historia de España y de cualquier democracia occidental. Y, ahora, ha llegado la hora de la verdad. ¿Qué van a hacer, señorías? Y me dirijo a los dos, al Grupo Popular y al Grupo Socialista. Cierto es que su historia política, contraria a la libertad lingüística, no da motivos para tener mucha esperanza. El PP y el PSOE han sido los que han prohibido la escolarización en español en las regiones bilingües. El PP y el PSOE legislaron para que las lenguas regionales fueran requisitos excluyentes para acceder a la Administración pública. (Aplausos). Son los que han creado fronteras dentro de nuestro propio país. En el caso de Baleares, el PP es quien ha legislado con mayorías absolutas para imponer el catalán en todos los ámbitos, también en la toponimia, aprobando que, por ejemplo, la denominación oficial de Baleares sea exclusivamente Illes Balears, o catalanizando incluso los topónimos históricos mallorquines, menorquines e ibicencos. También eliminan la riqueza cultural y lingüística diversa que tiene España y que nosotros respetamos y de la que estamos muy orgullosos. Pero ustedes no; ustedes, todos ustedes, uniformizan sobre la base de ensoñaciones legendarias, nacioncillas inventadas, lenguas de laboratorio, como el catalán estándar ortopédico que imponen en Baleares, con el que pretenden sustituir nuestra lengua y cultura balear, eso es lo que hacen ustedes. En Galicia, han hecho lo mismo. Yo no sé si el señor Feijóo sigue afirmando que Galicia es una nación sin Estado, no lo sé, que es como dicen los separatistas, por cierto. (Aplausos). O es lo que dice el propio presidente Sánchez cuando defiende que España es un Estado plurinacional, algo abiertamente contrario a la Constitución y que está defendiendo el Partido Socialista. Señores del Grupo Socialista, España es una nación, España no es plurinacional. Pero ustedes sí que tienen en sus filas a plurijetas y pluricorruptos. (Aplausos). Eso sí que es cierto. Es duro decirlo, pero en España sufrimos hispanofobia por parte de nuestros propios Gobiernos, no solo en los Gobiernos autonómicos, sino también en el Gobierno de la nación. Persiguen y discriminan todo lo español, nuestra toponimia, nuestra historia, nuestras tradiciones, nuestra cultura y nuestra lengua común.
Señorías del Grupo Popular y del Grupo Socialista, si aprueban esta reforma, excluyendo el topónimo Ibiza en español, van a ser los responsables, el Partido Popular y el Partido Socialista, de la eliminación definitiva de la toponimia en la lengua común de España, porque sería el respaldo constitucional que blindaría la eliminación de la toponimia en español allí donde exista una lengua regional. Pero no solo en los territorios bilingües, no, en toda España, que es lo que pretende la aberrante proposición de ley orgánica llamada de plurilingüismo registrada por la ultraizquierda antiespañola. La eliminación de la toponimia, como la prohibición de escolarizar en español en los territorios bilingües, además de una vulneración flagrante de derechos, es pura ingeniería social. Intentan modificar el pensamiento, el conocimiento de las personas para hacerles creer que esos territorios no tienen ni han tenido nada en común con el resto de España. Por eso, es una reforma constitucional impulsada por los enemigos de la Constitución y apoyada por los socios separatistas, que quieren acabar con la nación española, que es el fundamento de la Constitución. Por eso, señorías, no se puede pactar nada con quien gobierna con los enemigos de España. (Aplausos). El PSOE tiene prisa en avanzar en sus medidas destructivas, la señora Armengol también. Saben que van a seguir perdiendo las elecciones en todos los comicios. Incluso la señora vicepresidenta, la señora Montero, María Jesús la poderosa, va a sufrir otra derrota. Por eso, señorías del Grupo Popular, no les den oxígeno ahora que están en las últimas.
Señorías, en Formentera, en Baleares y en toda España, los españoles quieren soluciones a sus problemas reales. Esta propuesta de reforma constitucional no solo no soluciona problemas, sino que va a crear muchos más. La reforma constitucional se debe plantear con altura de miras, con sentido de Estado, con vocación de servicio patriótico. Y, en estos momentos que nos ha tocado vivir, con un Gobierno empeñado en destruir la nación, los impulsores de esta reforma están muy alejados de los principios que deben regir la norma fundamental del Estado. Ya han comprobado que los separatistas, socios del Gobierno socialista, en su siempre labor destructiva, en detrimento del bienestar general de los españoles, han querido aprovechar esta reforma para eliminar el artículo 2 de la Constitución, el que establece como fundamento de la propia Constitución la indisoluble unidad de la nación española, patria común e indivisible de todos los españoles. Como acertadamente afirmó el presidente Antonio Maura, mallorquín y profundamente español, ejemplo de coherencia y entrega a España, «la patria no existe sin el amor de sus hijos». Señorías, la inmensa mayoría de los españoles amamos nuestra patria. Sean ustedes buenos hijos. No abran las puertas a los traidores con reformas que propicien más separación. Nos debemos a los españoles; desde Formentera a La Coruña, desde Ibiza a Fuenterrabía, desde Alicante a Pamplona, desde El Hierro a Lérida, nosotros haremos todo lo posible para llevar a España al punto más alto.
Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).