David García Gomis
VoxDiputado.Página 102Vídeo
Muchas gracias, señor vicepresidente. Piensa el ladrón que todos son de su condición. El partido que más ha robado a los españoles durante toda la historia ha sido el Partido Socialista, señor ministro. (Aplausos). No me haga recordarle que se gastaron 680 millones de los andaluces en prostitutas y en cocaína. (Protestas). Señorías, España no puede ser el hospital del mundo. Se lo repito por si no ha quedado claro: España no puede ser el hospital del mundo. Por eso hay que derogar ese decreto que pretende que quien quiera pueda venir a España y hacer uso de la sanidad que pagamos entre todos. Y no hablo de urgencias vitales, porque no le voy a permitir su demagogia habitual. No puede ser que una persona pueda venir aquí de turismo sanitario y le paguemos entre todos sus operaciones y tratamientos mientras que el Gobierno abandona por completo a una familia española cuya hija se queda en coma en Tailandia y necesita volver a España, que tenga que ser la propia familia la que, a través de donaciones, pague un avión para traerla. Eso sí, donde estuvo rápido el Gobierno fue para pasar el cepillo y quedarse el 35 % de las donaciones a través de Hacienda. (Aplausos). Para repatriar a una joven española en coma no hay dinero. Es así. Para repatriar a los pijos rojos, a Barbi Gaza y a Ada Colau, que se fueron de fiesta con sus barquitos, para esos lo que haga falta: aviones y lo que sea. (Aplausos). Ah, y por supuesto no les han cobrado nada, invita a la casa. Claro que sí.
Sanidad para todo mundo, pero para Antonio, un fontanero autónomo de 58 años que tiene las rodillas destrozadas de trabajar y necesita una prótesis, para él meses y meses en una lista de espera interminable. Una infiltración como mucho y para casa. Si no puede apenas trabajar del dolor que soporta cada día, si no puede pagar las facturas, si no puede sacar adelante a su familia que ni se le ocurra quejarse que lo van a tachar de ultra. Porque desde que está gobernando Sánchez han entrado cuatro millones de extranjeros en España y tenemos las mismas camas, los mismos hospitales y los mismos centros de salud. Y ahora quieren meter otro millón más. Así nos está yendo. Si cuando vas a urgencias te tienes que pasar horas con tu hijo pequeño llorando en brazos o tienen a tu madre en un rincón durante horas en una silla destartalada o te toca estar en una cama o en un pasillo sin ninguna intimidad o eres el único español en la sala de espera tampoco te quejes porque te dirán facha. (Aplausos). Esa es la realidad de hoy en día en nuestra sanidad. Han convertido España en una gigantesca sala de espera donde los españoles solo tienen derecho a pagar, a esperar y a callar. Luego ponen el grito en el cielo porque muchos españoles deciden sacarse un seguro privado. De aquellos barros estos lodos. No se equivoquen, la situación de la sanidad española no es casualidad, es responsabilidad directa de quienes han gobernado este país y las distintas comunidades autónomas. Porque lo que hoy viven millones de españoles no ha aparecido de un día para otro, lo han construido ustedes decisión tras decisión, ley tras ley, abandono tras abandono. Y el resultado es el que es, un sistema sanitario saturado, tensionado e incapaz de responder a tiempo.
La sanidad llega tarde. Llega tarde el especialista, llega tarde el diagnóstico, llega tarde la solución. Eso sí llega. Y en sanidad llegar tarde no es un retraso, es una condena, una sentencia a vivir con dolores crónicos o, incluso, a perder la vida, como le pasó a Carmen, de Melilla. Carmen acudió varias veces a su centro de salud porque notaba algo extraño en ambos pechos. La cita con el especialista tardó meses. Cuando finalmente llegó el diagnóstico, el cáncer de mamá ya estaba muy avanzado y tuvieron que aplicarle una mastectomía doble. Meses que pudieron marcar la diferencia entre la vida y la muerte y atacar el cáncer de una manera temprana. María nunca superó el trauma sufrido, no era capaz de rehacer su vida ni de mirarse al espejo y decidió suicidarse. Lo que se ha hecho durante años en España y en las comunidades autónomas no es política social, es sobrecargar un sistema esencial sin reforzarlo, sin dimensionarlo y sin asumir las consecuencias de sus políticas. Esas consecuencias las están pagando los españoles con su salud y con su vida. ¿Cómo puede ser que paguemos más impuestos que nunca y tengamos peores servicios que hace veinte años? Porque pasa con la sanidad, con la educación, con las carreteras, con los trenes, con todo. Y está pasando, porque pasa y mucho. Pasa que los profesionales sanitarios no pueden más; los médicos, los enfermeros, los sanitarios están sosteniendo un sistema en condiciones límite, con guardias interminables, con sobrecarga constante, con falta de medios y, aun así, siguen. Siguen porque tienen vocación, porque creen en lo que hacen, porque saben que detrás de cada paciente hay una vida en juego. Por eso, pedimos un estatuto médico propio, porque debemos proteger a quienes nos protegen, porque no queremos que más médicos se marchen de España o más sanitarios abandonen la profesión ante la precariedad, la presión y las agresiones que soportan. Por eso, los médicos están en huelga contra este Gobierno. ¡La huelga de médicos está siendo histórica! Mi enhorabuena a la ministra por su gestión. Y a la ministra le pedimos celeridad y que se anticipe para estar al lado de los sanitarios y de los pacientes, sin demoras, porque mientras ella decide si responde o cómo responde, hay pacientes que no pueden esperar. Por eso, pedimos que el Vyjuvek, que tanto necesitan las personas con Piel de Mariposa, esté disponible en toda España. Es posible y se puede hacer ya, tenemos los medios. Háganlo, úsenlo, alivien el dolor y el sufrimiento de estas personas. Sin excusas.
Señorías, el sistema español está al límite. La confianza de los ciudadanos está desapareciendo. Cada vez más españoles sienten que su país les ha abandonado. Si España hace eso, si deja de proteger a quien ha sostenido el estado de bienestar cuando alguien enferma, entonces no estaremos hablando de una crisis sanitaria, estaremos ante algo mucho peor: un país que ha decidido dejar atrás a los suyos. Termino. El otro día la ministra nos preguntaba que cuál era nuestro modelo sanitario y se lo dijimos bien claro: aquel que no abandone a los españoles y que los priorice, sobre todo ante los intereses políticos de unos y de otros. Preferencia nacional en vivienda, en sanidad y en todo. Los españoles deben ser siempre los primeros. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).