Mirian Guardiola Salmerón
Muchas gracias. Señor Bolaños, no hay ni un solo día sin un nuevo caso de corrupción de su Gobierno, de su partido y de la familia de Pedro Sánchez: la mujer del presidente, el hermano del presidente, Ábalos, Koldo, Cerdán… Puedo seguir: la financiación ilegal del Partido Socialista, las cloacas, el caso Hidrocarburos, el caso SEPI, el caso Plus Ultra, el caso Forestalia... Podríamos seguir, señor Bolaños, pero no tenemos tiempo. Corrupción, por supuesto, es robar a los españoles como ustedes lo han hecho, pero corrupción también es dejar a terroristas en la calle para que ustedes se mantengan en esos sillones, señor Bolaños. Corrupción es colocar a sus amigos y afines en puestos públicos que pagamos todos los españoles, y corrupción también es robar, como ustedes hicieron en las primarias a sus compañeros del Partido Socialista.
Señor Bolaños, eso es corrupción. Pero no hay que irse muy lejos, esta misma semana todos hemos escuchado los audios en los que todo parece indicar que el Partido Socialista pagaba 20 000 euros a fontaneros para ir a por jueces y fiscales que estaban investigando la corrupción del Partido Socialista. Pero ¿qué escándalo es este, señor Bolaños! ¿Qué escándalo es este! ¿Sabe cómo se llama eso? Cloacas. ¿Sabe cómo se llama eso? Mafia. Y el ‘número 1’ de esa banda se llama Pedro Sánchez Pérez-Castejón.
Señor Bolaños, usted, como ministro de Justicia, ¿no tiene nada que decir? ¿Usted va a mirar hacia otro lado? Esto es muy grave, señor Bolaños. Tristemente, usted dejó de ser ministro de Justicia el día que permitió los señalamientos a jueces, y usted deja de ser ministro de Justicia todos los días cuando permite ataques al Poder Judicial con injerencias, las primeras, las suyas.
Señor Bolaños, con este lodazal de corrupción, dígame: ¿cuántos relatos más nos van a contar y se van a inventar para tapar toda esta porquería y todos esos escándalos?
Muchas gracias. (Aplausos).