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Sin adjetivos

Pleno del 25 de marzo de 2026

Solicitud de comparecencia urgente del Presidente del Gobierno ante el Pleno de la Cámara, para que dé cuenta de la posición del Gobierno en relación con las decisiones adoptadas en política exterior, europea y de defensa, y el impacto que las mismas tienen para los intereses generales de España, el debilitamiento de la relación con los socios y aliados europeos, la situación de las relaciones bilaterales con Estados Unidos y sus efectos de aislamiento en materia de seguridad; así como las actuaciones previstas para preservar nuestra seguridad nacional.

Comparecencia del Gobierno ante el Pleno.. Autor: Muñoz de la Iglesia, Ester (GP) y 130 Diputados. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 174.

Se debatió junto con

  • Solicitud de comparecencia, a petición propia, del Presidente del Gobierno ante el Pleno de la Cámara, al objeto de informar sobre la posición del Gobierno de España ante la guerra en Oriente Próximo, así como de la última reunión del Consejo Europeo.
  • ¿Cuánto nos cuesta su Gobierno a los españoles?
  • ¿Por qué no les pregunta a los españoles si quieren que el dinero de sus impuestos se dedique a la atención sanitaria de medio mundo?

ImpuestosSanidadDefensa y exterior

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 6Vídeo

Buenos días, señoras y señores diputados, señora presidenta.

Me permitirán que mis primeras palabras vayan dirigidas a nuestros conciudadanos de las islas Canarias para expresarles nuestra solidaridad y también el compromiso de todo el Sistema de Protección Civil ante la borrasca que están sufriendo estas últimas horas. (Aplausos). Con ese deseo también quiero expresar la gran paradoja de ver cómo el mundo, sus representantes políticos —‌entre ellos, nosotros y nosotras— nos vemos abocados a hablar de la guerra, de la paz y no tanto de desafíos comunes como es el de la emergencia climática y sus efectos sobre la seguridad y las vidas de nuestros conciudadanos.

Señoras y señores, hay fechas que no se olvidan, que quedan marcadas para siempre y lo hacen además en la memoria colectiva de un país. En mi opinión, el 15 de febrero de 2003 fue una de ellas. Aquel sábado, más de tres millones de ciudadanos salieron a manifestarse por toda España con un mensaje sencillo y rotundo: «No a la guerra». (Aplausos). Como muchos otros conciudadanos ―yo fui uno de ellos―, viví a pie de calle el orgullo y el coraje de una sociedad, la sociedad española, que se negó a renunciar a sus principios solo para contentar a un presidente estadounidense, que se negó a secundar una mentira que solamente perseguía hacer más ricos a los ricos y más miserables a los ya pobres. (Rumores). Las encuestas de aquellos días eran muy claras, eran muy contundentes, señorías: menos del 6 % de los españoles y españolas querían que España se sumara al conflicto. El entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, era perfectamente consciente de ello, pero le dio igual, nos arrastró a esa locura de todos modos porque quería sentirse importante. (Varios señores diputados: ¡Nooo!—Rumores).

Presidencia. Señores diputados, silencio.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 6Vídeo

Porque quería sentirse importante, porque quería que el presidente de Estados Unidos entonces, George Bush, le invitara a un puro y poner los pies sobre la mesa. (Continúan los rumores). Una guerra a cambio de ego. La dignidad de todo un país a cambio de esa foto.

Lo que vino después lo conocemos bien porque forma parte ya de la historia: el mayor desastre geopolítico del mundo desde la guerra de Vietnam. (Rumores). Señorías del Grupo Popular y de VOX —‌que están ya interactuando, y lo agradezco además—, ¿saben cuántas víctimas dejó la guerra de Irak? ¿Lo saben? ¿Saben lo que provocó esa guerra ilegal en Oriente Medio y en el resto del mundo? No lo saben porque no lo quieren saber (una señora diputada del Grupo Parlamentario Socialista: Exacto), porque además es una vergüenza. Pero yo creo que es importante que lo recordemos, porque olvidar es el primer paso para cometer el mismo error. (Aplausos). Murieron más de 300 000 personas, muchas de las cuales eran niños, niñas y mujeres. Hubo más de 5 millones de personas desplazadas que tuvieron que abandonar su hogar; el país, lógicamente, entero en ruinas; un torrente de inestabilidad que se extendió a toda la región. La guerra de Irak, por cierto, precipitó la guerra en Siria, galvanizó a Al Qaeda, estimuló la creación del Daesh, del mal llamado Estado Islámico; y, paradojas de la historia, señorías, reforzó enormemente al régimen iraní de los ayatolás a través del llamado Creciente Fértil chií.

En Europa esta guerra —l‌a guerra de, entre otros, Aznar— provocó tensiones entre los Estados miembros ―recordarán ustedes la vieja y la nueva Europa en función de si se estaba alineado con el derecho internacional o no―, provocó también un incremento sustancial de los precios de los combustibles y de la cesta de la compra. Hubo una crisis migratoria sin precedentes en el Mediterráneo con atentados yihadistas en París, en Londres, en Bruselas, en Barcelona y en Madrid; en ellos, señorías, murieron más de 150 compatriotas españoles. Eso fue lo que ocurrió, señorías, señorías de VOX y señorías del Grupo Popular. Eso fue lo que ocurrió, señor Feijóo. (Rumores). Aun así, el señor Feijóo se atrevió la semana pasada a insinuar que si ahora se produce una nueva oleada de atentados en Europa, será culpa de la regularización de migrantes que está llevando a cabo el Gobierno de España. (Rumores.—El señor ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, López Águeda: ¡Qué vergüenza!). ¡Qué cinismo y qué falta de respeto a las víctimas! (Aplausos). La muerte, la inestabilidad, la crisis humanitaria, la erosión de las condiciones de vida de millones de ciudadanos en Europa, en España y por todo el mundo, y el equivalente actual a 1900 millones de euros de gasto militar fue el resultado de la guerra de Irak en todo el mundo y en España. Ese fue el regalo del trío de las Azores con su guerra ilegal. Pasados los años, algunos de los promotores de la guerra ilegal de Irak cambiaron de posición: el expresidente George Bush pidió perdón por esa guerra ilegal, el primer ministro británico pidió perdón por esa guerra ilegal y el expresidente Aznar, ¿qué dijo? Que no se arrepentía de nada y que nunca lo haría. Esa es la catadura moral del expresidente José María Aznar. (Aplausos).

Es importante recordar, no olvidar, para no cometer los errores que se cometieron en el pasado. Desgraciadamente, la historia se repite, pero esta vez no como farsa, sino como tragedia, porque a Aznar lo han reemplazado el señor Feijóo y el señor Abascal y a Bush lo ha reemplazado Donald Trump; y, en lugar de Irak, tenemos a Irán. Por cierto, Irán, señorías, es un país dos veces más poblado que Irak y con un peso sobre la economía global cinco veces mayor; un país que cuenta con más soldados regulares que Alemania, Francia e Italia juntas, señorías. Esa es la fuerza militar que tiene Irán, con tecnologías muy avanzadas, como estamos viendo, capaces de destruir aviones en pleno vuelo, lanzar misiles balísticos a 4000 kilómetros de distancia, controlar el estrecho de Ormuz pese a la presencia de flota americana. En definitiva, Irán es una potencia militar; y lleva, por cierto, cuarenta años preparándose para una guerra como esta.

Lo que quiero decirles con todo ello es que no estamos ante el mismo escenario que en la guerra ilegal de Irak, estamos en algo mucho peor, ¡mucho peor!, con un potencial de impacto mucho más amplio y mucho más profundo. Además, conviene recordar, señorías, cómo hemos llegado a esta situación. La gente que nos esté siguiendo a través de los medios de comunicación, a través de las redes sociales, debe recordar que el 22 de junio del año pasado, mientras Israel arrasaba Gaza, Estados Unidos bombardeó los complejos militares de Irán, de Fordow, de Isfahán y también de Natanz porque, según ellos, el régimen de los ayatolás estaba ―y cito textualmente― muy cerca de enriquecer el suficiente uranio como para construir ojivas nucleares. Y el mismo día del ataque, el presidente de Estados Unidos aseguró en un discurso televisado que esas infraestructuras habían sido ―y cito textualmente― completa y totalmente destruidas, si bien varios informes técnicos cuestionaban esa información. La gente tiene que saber también que además de ese día hubo otro, el 6 de febrero ya de este año, y según las informaciones de medios internacionales y nacionales —‌siempre acreditados— se decía que había delegaciones de Estados Unidos e Irán que estaban negociando. Lo hicieron durante varias semanas, según los medios de comunicación, primero en Omán y, en segundo lugar, en Ginebra, y tras muchas dudas parece —‌según esas informaciones— que Irán terminó abriéndose a firmar un nuevo acuerdo nuclear. Por cierto, un acuerdo sustantivamente mejor que el del expresidente Obama, que logró en 2015, en el que, entre otras cosas, Irán se avenía a destruir el grueso de su uranio enriquecido y a restablecer la supervisión del Organismo Internacional de la Energía Atómica. (Rumores). La gente, por tanto, tiene que saber que, según todas las informaciones, la Administración estadounidense tuvo esa propuesta en sus manos y que la rechazó sin dar explicaciones y que, exactamente dos días después, el 28 de febrero, comenzó a bombardear Teherán junto al Gobierno del primer ministro Netanyahu sin avisar a sus aliados, sin amparo legal y sin un objetivo definido. (Rumores.―El señor Hernando Fraile pronuncia palabras que no se perciben.—Varios señores ministros, vueltos hacia los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, hacen gestos pidiendo silencio).

Presidencia. Un momento, señor presidente. Señores diputados, por favor, un poco de silencio. Señor Hernando, le llamo al orden por primera vez porque no para de hablar todo el tiempo. (Protestas.—El señor Hernando Fraile pronuncia palabras que no se perciben). No para de hablar todo el tiempo, señor Hernando. (Aplausos). Si no quiere escuchar, puede salir de la sala, pero no molestar.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 8

La Casa Blanca afirmó, señorías, que lo hicieron porque Irán estaba a dos semanas de tener el arma nuclear, pero varios altos cargos de las agencias y de departamentos de seguridad de Estados Unidos han declarado públicamente ―cito y abro comillas― «que en este país no había un programa estructurado para fabricar armas nucleares» y que, por tanto ―cito de nuevo―, Irán no presentaba una amenaza inminente para Occidente. A pesar de ello, las bombas cayeron ―lo siguen haciendo mientras hablamos, señorías― con una intensidad que, según las propias cifras que maneja el Pentágono, duplica la que se desplegó durante la guerra de Irak. Las bombas han alcanzado ya más de 3000 objetivos estratégicos, entre ellos bases militares, centros de gobierno, puertos; pero también, por desgracia, han destruido más de 40 000 viviendas, hospitales, aeropuertos, escuelas, infraestructuras energéticas, por ejemplo, la de South Pars, la de Ras Laffan, la de Mina, en las que se produce nada más y nada menos que el 20 % del gas licuado mundial; refinerías todas ellas que, como bien han dicho aquellos países que lo han sufrido, tardarán años en reconstruirse.

Por tanto, la pregunta que deberíamos hacernos, señorías, y que creo que legítimamente se hace la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas, es para qué está sirviendo toda esta destrucción. ¿Qué consecuencias ha tenido este primer mes de guerra? Yo creo que los datos son muy elocuentes, porque ya ha habido casi dos mil muertos confirmados, y probablemente haya miles sin confirmar; más de cuatro millones de personas desplazadas en Irán y en el Líbano; un primer ministro israelí, Netanyahu, envalentonado, cuyo objetivo es repetir en el Líbano la misma destrucción y el mismo sufrimiento que el cometido en Gaza; una respuesta del régimen iraní cruel e ilegal a sus países vecinos, que, por supuesto, condenamos y rechazamos, porque una ilegalidad no puede responderse con otra ilegalidad; unos 12 000 millones de dólares de dinero público gastado en operaciones militares; una contracción severa del turismo, del comercio marítimo y del tráfico aéreo mundial; un incremento drástico del precio de los hidrocarburos, de los fertilizantes, del helio, de las materias primas esenciales para el correcto funcionamiento de la economía mundial y también para la seguridad alimentaria de millones de personas. Y aquí, en nuestro país, el diésel y el gas han llegado a subir un 35 y un 95 % respectivamente. El IBEX 35, por citar solamente este ejemplo, ha acumulado una caída del 9 %, lo que significa que las empresas españolas en tan solo un mes de conflicto han perdido más de 100 000 millones de euros, en menos de un mes, casi 5000 millones de euros por cada día de este conflicto, de esta guerra ilegal.

Por tanto, ¿todo esto para qué? ¿Qué han logrado los promotores de esta guerra ilegal? A mi juicio, han logrado lo siguiente: primero, socavar la legalidad internacional; desestabilizar Oriente Medio; reavivar los conflictos en Irak y en Líbano; enterrar Gaza bajo los escombros, pero en esta ocasión no bajo los escombros del hormigón, sino del olvido y de la indiferencia; llevar la inseguridad a países del Golfo que eran países seguros hasta hace poco menos de un mes; incentivar, como vimos ayer, los programas nucleares de Pakistán y de Corea del Norte; dar a Putin más de 8000 millones de euros para financiar su guerra y su invasión en Ucrania, gracias al aumento del precio del combustible y el levantamiento de las sanciones, también producido por la Administración estadounidense; agravar las dificultades energéticas y logísticas del pueblo y del ejército ucraniano, como tuvimos ocasión de compartir con el presidente Zelenski hace poco más de diez días; y en Irán, en Teherán, cambiar a un Jameneí por otro Jameneí aún peor, porque Mojtabá es un líder igual de dictatorial y aún más sanguinario que su padre y, además, a diferencia de este, sí es partidario de que Irán desarrolle armas nucleares. Resumiendo, en pocas palabras, esto es un desastre absoluto. Eso es lo que han logrado los promotores de esta guerra hasta la fecha, y eso a es lo que, a mi juicio, sus señorías del Grupo Popular y de VOX han contribuido con su apoyo o con su silencio (aplausos), porque los ciudadanos y ciudadanas deben tener clara una cosa, y es que callar ante una guerra injusta e ilegal no es prudencia ni lealtad, es un acto de cobardía y de complicidad. (Aplausos.—Varios señores diputados: Muy bien).

Mientras tanto, el Gobierno de España, señorías, ¿qué ha hecho? Hemos trabajado sin descanso en cinco frentes que me gustaría compartir con todos ustedes. En primer lugar, como saben, hemos denegado a Estados Unidos el uso de las bases de Rota y de Morón para esta guerra ilegal, y todos los planes de vuelo que contemplaban acciones relacionadas con la operación en Irán han sido rechazados, todos, incluidos los de los aviones de repostaje. No ha sido fácil, pero lo hemos hecho porque así lo permite, entre otras cosas, el acuerdo bilateral que gestiona estas bases y porque somos un país soberano que no quiere participar en guerras ilegales. (Aplausos). En segundo lugar, hemos procedido a la evacuación más importante de la historia de España: hemos evacuado a 8000 españoles y españolas que quedaron atrapados en Irán, en los países del Golfo; hemos enviado ayuda humanitaria a varios países afectados, como es, por ejemplo, Líbano, y hemos reforzado la defensa del territorio europeo en Chipre con el envío de nuestra fragata más avanzada al Mediterráneo Oriental. En tercer lugar, al igual que hicimos en los inicios de la guerra de Ucrania, el Gobierno ha aprobado un plan de respuesta a la guerra de Oriente Medio, levantando con ello el mayor escudo social del conjunto de la Unión Europea hasta el momento, el mayor, un escudo social dotado con 5000 millones de euros en ayudas directas a los sectores afectados, con exenciones fiscales. Políticas valientes para proteger a nuestros veinte millones de hogares y a tres millones de empresas de las consecuencias lesivas de esta guerra, porque, evidentemente, señorías, cada bomba que cae en Oriente Medio acaba golpeando —‌ya lo estamos viendo— al bolsillo de nuestras familias.

Señorías, este Gobierno, desde que tengo el honor de presidir el Ejecutivo, ha hecho frente a crisis inéditas, de las que hemos salido yo creo que reforzados como sociedad. Lo he dicho en muchas ocasiones ante ustedes y también ante la ciudadanía: no elegimos las crisis, pero sí cómo resolver y afrontar estas crisis. Lo hacemos con más protección y no con menos, y los datos económicos, por cierto, avalan el acierto de esta política económica de combinar protección con transformación, particularmente en el sector energético, donde, efectivamente, apostar por las energías autóctonas nos hace más resilientes a la hora de afrontar estos shocks energéticos que nos vienen de fuera. A la pandemia, señorías, respondimos con ERTE y con fondos europeos frente a los recortes, las subidas de impuestos indiscriminadas a la clase media trabajadora y los rescates a la banca que impulsaron las derechas cuando gobernaron durante la crisis financiera. A la guerra de Ucrania respondimos con la Solución Ibérica, con una movilización de recursos sin precedentes por valor de 25 000 millones de euros, que nos permitieron ser uno de los primeros países europeos en recuperar la senda del 2 % de inflación; con un crecimiento económico que supera con creces la media europea y triplicando nada más y nada menos que a la primera economía del mundo en 2025, Estados Unidos, en creación de empleo. A la guerra comercial abierta unilateralmente por Estados Unidos contra Europa y contra el mundo respondimos con avales y con ayudas por valor de 15 000 millones de euros, abriendo nuevos mercados a nuestras empresas. Por tanto, señorías, repito, no elegimos las crisis, pero sí cómo salir de ellas: protegiendo a la gente, no dejando a nadie atrás. Y esta es la lógica también del plan de respuesta a la guerra de Irán que espero mañana pueda ser convalidado por sus señorías. (Aplausos).

¿Por qué digo esto? Lo digo porque también es importante que los ciudadanos ―antes he hecho referencia a la guerra de Irak― sean conscientes de la importancia de tener Gobiernos comprometidos con la gente de a pie. (Un señor diputado: Sí, ya, ya). Lo digo porque durante la guerra de Irak, el Gobierno del entonces presidente Aznar no hizo nada, absolutamente nada. El señor Montoro, ministro de Hacienda entonces, no aprobó ni una sola rebaja fiscal, cero reformas, cero ayudas. Se ve que estaba demasiado ocupado enriqueciéndose y traficando con el Boletín Oficial del Estado como para preocuparse por la ciudadanía. (Aplausos y rumores). Y aun así, por supuesto, vamos a escuchar hoy una retahíla de propuestas de rebajas fiscales por parte de la oposición. En fin, dando lecciones. ¡Qué cara más dura! ¡Qué cara más dura! (Aplausos.―Rumores). Nosotros sí nos hemos implicado. De hecho, además de armar el mayor escudo social de la Unión Europea, hemos impulsado varias medidas para acelerar aún más nuestra transición energética. Ese ha sido nuestro cuarto pilar o eje de acción, porque si algo han demostrado esta crisis o las crisis provocadas por las guerras en Ucrania o en Irán es que cuanto menos dependamos del gas y del petróleo, más autónomos seremos como país y más resilientes seremos ante shocks energéticos como los que estamos sufriendo. (Rumores.―Aplausos).

En quinto y último lugar, lo que ha hecho el Gobierno ha sido desplegar una actividad diplomática intensa para detener esta guerra. Fuimos los primeros en alzar la voz en el Consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, los primeros; hemos conversado con todos los líderes de una treintena de países estratégicos; hemos logrado que la Unión Europea entera se mueva (rumores), y lo hemos hecho porque estamos convencidos de que el derecho internacional, el multilateralismo y la diplomacia son las mejores herramientas que existen para frenar la guerra y propiciar la paz.

Señorías, quiero referirme expresamente a los ciudadanos y ciudadanas que estén viendo esta comparecencia, porque la pregunta es qué va a pasar a partir de ahora. Sinceramente, nadie lo sabe, y esa es la gran desgracia, que solamente lo sabe una persona. Es posible que la presión diplomática y financiera surta efecto y precipite un cese de las hostilidades, es posible. Pero también es posible que la escalada continúe, que el estrecho de Ormuz siga cerrado, que haya un despliegue de tropas, como hemos visto en el día de hoy, y enfrentamientos sobre el terreno, que la guerra se prolongue un día, meses, años… Puede que este desastre de Irán pase pronto o puede que la pesadilla de Irak se repita, pero en esta ocasión multiplicado por ene y que el mundo, Europa, y por tanto España, suframos las consecuencias económicas, el drama humanitario, la crisis de seguridad, incluso mayor que la que se sufrió en el año 2003 con la guerra de Irak. Evidentemente, lo que puedo transmitir a la ciudadanía, y también a ustedes, señorías, es que el Gobierno de España va a trabajar para que esto no suceda. (Aplausos). Insisto, nadie lo sabe. De lo que sí podemos estar seguros es de que de este conflicto no van a salir salarios más altos ni viviendas más asequibles ni mejores servicios públicos. Esta es la verdadera tragedia —e‌ sta es la verdadera tragedia—, porque lo último que necesitaba el mundo es otra guerra, y en esta ocasión una guerra ilegal, absurda, cruel, que nos aleja de nuestros objetivos económicos, sociales y medioambientales, que nos aleja de las prioridades de la gente, y solamente con un propósito, con un objetivo, y es alimentar los intereses de unos pocos, de los de siempre, de los de arriba.

Es por eso por lo que desde el primer día la posición del Gobierno de coalición progresista ha sido clara, y ya les anticipo, además, que, a diferencia de otros, nosotros no la vamos a cambiar. Nosotros decimos no a la ruptura unilateral del derecho internacional, nosotros decimos no a repetir los errores del pasado, decimos no a vestir de democracia lo que en realidad es codicia y cálculo político. En definitiva, nosotros decimos «No a la guerra». (Aplausos). El mismo «No a la guerra» que corearon junto a nuestros padres y abuelos hace veintitrés años millones y millones de jóvenes. El mismo no que anunciamos nosotros horas después de que cayeran las primeras bombas sobre Irán y que luego ha ido conduciendo esa expansión del conflicto a otras latitudes también de Oriente Medio.

Señorías, el orden internacional basado en reglas no es algo que uno pueda invocar o violentar según su conveniencia, porque la coherencia, la consistencia es un pilar fundamental de ese derecho internacional. Más que las sedes de Naciones Unidas o los submarinos de la OTAN, lo más importante es ser coherente y consistente en la defensa del orden internacional y del derecho internacional, porque lo que no podemos hacer es condenar la invasión de Ucrania, como hace la mayoría de la ciudadanía española, el Gobierno de España y la mayoría de estos grupos parlamentarios y aplaudir los ataques de Irán. No podemos exigir que se respete la integridad territorial de Groenlandia y callar cuando esta integridad territorial es atropellada en Gaza o en el Líbano. (Aplausos).

Tengan ustedes en cuenta una cosa, señorías del Partido Popular y VOX, porque creo que la inmensa mayoría de los ciudadanos ―voten a quien voten― estará de acuerdo con lo que voy a decir a continuación: los dobles estándares no crean un mundo más justo, sino un mundo más inseguro. Patriotismo es oponerse a una guerra ilegal que en nada beneficia los intereses de los españoles ni tampoco de los europeos. España hoy, afortunadamente, es una referencia internacional en defensa de la paz y del derecho internacional. (Aplausos).

En un mundo incierto y, por cierto, carente de empatía, tengo que decirles que es un orgullo ser español. (Fuertes y prolongados aplausos). Por tanto, sigamos ese camino iniciado, que creo que es el único posible y deseado por la inmensa mayoría de españoles y españolas: el de la ley y la paz, con humildad, pero también con determinación y con convicción. (Risas).

Vamos a exigir que esta guerra pare, porque no es justo que unos incendien en el mundo y los demás tengamos que tragarnos sus cenizas. No es justo que los españoles y españolas y el resto de europeos y europeas tengan que pagar de su bolsillo la factura de esta guerra ilegal. No es justo que países con menos recursos que Occidente ―pienso en África o América Latina― vayan a sufrir las terribles consecuencias de esta sin razón. No es justo que, para que unos pocos se forren, la mayoría social tenga que renunciar a sus proyectos o llegar peor a fin de mes, y, como no es justo, no lo vamos a tolerar. A algunos esto les parecerá ingenuo, pero lo ingenuo es pensar que la justicia internacional se defiende tolerando los atropellos. Lo ingenuo es pensar que las grandes potencias van a respetar las reglas si las potencias medianas nos quedamos de brazos cruzados sin hacer absolutamente nada.

Señorías, la España que se quedaba callada en el asiento de atrás mientras otras potencias exigían y dirigían el mundo ya no existe. Ahora nosotros tenemos voz y voto ―esto es importante― y vamos a usarlo en beneficio del interés general de España y en beneficio de la humanidad. Se ha hablado mucho a lo largo de estos últimos veinticinco días de qué significa ser aliado de otro país, qué significa ser amigo de otro país. A mi juicio, ser aliado o amigo de otro país no significa obediencia ni tampoco seguidismo ciego. Ser aliado o amigo de otro país significa lealtad a unos principios que compartimos, o supuestamente compartimos; significa tener el coraje de plantarse cuando el camino es el equivocado; significa decirle a tu amigo, a tu socio la verdad, aunque sea incómoda esta verdad. (Rumores). Y la verdad, señorías, es que esta guerra es un inmenso error cuyo coste humanitario y moral, económico y securitario no aceptamos ni estamos dispuestos a pagar. (Aplausos).

Quiero terminar dirigiéndome a los españoles para decirles que España no va a ser cómplice ni de agresiones ilegales ni de mentiras disfrazadas de libertad. No esta vez. No mientras yo sea presidente del Gobierno.

Nada más y muchas gracias. (Fuertes y prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR y de los miembros del Gobierno, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor presidente. A continuación, van a intervenir los diferentes grupos parlamentarios. En primer lugar, por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Núñez Feijóo.

Alberto Núñez Feijóo

PPDiputado.Página 11Vídeo

Gracias, presidenta. Señorías, tras la comparecencia del señor Sánchez, y visto el ejercicio de oposición que ha hecho al Gobierno de hace veintitrés años, pasemos a valorar la actuación del Gobierno en 2026. (Aplausos.― Rumores). La verdad es que usted ha intentado imitar a Pablo Iglesias, pero su problema es que Pablo Iglesias es mucho más auténtico que usted. (Rumores). Yo diría, señorías, que algo tan honorable como la defensa de la paz difícilmente se puede personificar si la propaganda iraní estampa tu cara en misiles de guerra. (Muestra una fotografía.―Aplausos). Agencia Efe: «Agencias iraníes muestran una frase y una foto de Pedro Sánchez en un misil contra Israel». (Fuertes protestas). Señor Sánchez, le han dado las gracias el régimen iraní y las organizaciones terroristas de Hamás y Hizbulá. (Continúan las protestas).

Presidencia. Un momento, señor Feijóo. (Protestas). Por favor, silencio, silencio. (Continúan las protestas). Diputados y diputadas del Grupo Socialista, silencio.

Alberto Núñez Feijóo

PPDiputado.Página 11Vídeo

Señor presidente, todos los que le dan las gracias: las organizaciones terroristas de Hamás y Hizbulá, los hutíes y los secuaces de Maduro; le falta el aplauso del régimen norcoreano. (El señor Hernando de Miguel: ¡Es el ingeniero!). Aunque tiene dudas de cómo le juzgará la historia, como a Nelson Mandela no creo. Por cortesía, excuso mencionar con qué otros personajes le compararán. Por cierto, se ha olvidado usted de mencionar a las miles y miles de personas asesinadas por el régimen de Irán. (Aplausos). Porque, salvo con los que le acabo de citar, usted es radicalmente conflictivo. Tiene un conflicto en la Unión Europea: ni le llaman. Tiene un conflicto en la OTAN: no le creen. Tiene conflicto en América del Sur y en América del Norte. Tiene una crisis diplomática en dos ministerios. Tiene un conflicto en el Magreb y otro en Oriente Medio, ya son dos continentes más. No ahuyenta el conflicto ni en su casa: conflicto dentro de su partido, con sus socios de investidura y en su propio Gobierno. Tiene conflicto con las Cortes, a las que ignora; con el Poder Judicial, al que insulta; con los medios de comunicación, a los que quiere censurar. Tiene un conflicto permanente con los grandes problemas de España: con la vivienda, con los servicios públicos, con la financiación, con la inmigración, y no soluciona ninguno. Por eso ha decidido entregarse a causas universales. Pero es que también está en conflicto con la paz, porque lo único que ha hecho usted es enfrentar a todos los españoles, señor Sánchez. (Aplausos).

Dice usted que soy un cínico por advertir que durante un riesgo terrorista la inmigración irregular puede causar aún más problemas. (Muestra un documento). Este es un informe de la Dirección General de Policía, Comisaría General de Extranjería y Fronteras, que leo literalmente: «Impacto social y convivencia. La rápida incorporación de un gran volumen de población extranjera puede generar desafíos de integración, además de poder favorecer la posible entrada en el país y consiguiente regularización de elementos potencialmente terroristas y otros vinculados a crímenes». Señoría, ¿la Dirección General de Policía es un organismo cínico? (Aplausos). Señoría, el cínico es usted, señor Sánchez. ¡El cínico es usted! Ahórrese sus sermones. No vamos a elegir entre la guerra y el Gobierno. Vamos a seguir en la misma posición que el 60 % de los ciudadanos, que se lo recuerdan elección tras elección. Por cierto, tiene también usted un grave conflicto en las urnas.

Le resumo nuestra posición: no a la guerra y no a usted. (Aplausos). ¡No a la guerra y no a usted! (Fuertes aplausos). Eso sí, su última maniobra no significa que ignoremos sus consecuencias. La más bochornosa de todas las maniobras es que pretenda usar el contexto internacional para seguir riéndose de los españoles, a los que les ha dicho que no puede aprobar los presupuestos por la guerra. Llevamos tres años sin ellos y se escuda en un conflicto de hace tres semanas. (Risas). Mire, la mayor tomadura de pelo ni siquiera es esta. Es que, al mismo tiempo, pide que autoricemos modificar los presupuestos prorrogados para ampliar crédito sin límite y ni siquiera lo transparenta, porque lo cuela en el decreto de ayudas como si tal cosa. Nuevos presupuestos, no, pero cambiar los prorrogados, sí. ¡Qué cinismo, señor Sánchez! (Aplausos). No tiene derecho a saltarse el debate parlamentario. No es usted un dictador, ¿o sí? Hasta Ucrania, que lleva años en guerra, ha aprobado sus presupuestos. Los aprobó en el año 2023, en 2024, en 2025 y en 2026. España está en paz y no puede. Estoy deseando que nos explique qué urgencia tiene usted que no tenga el presidente Zelensky. Hasta su ministra de Hacienda en el año 2022 dijo, y cito: Los presupuestos son fundamentales para mandar un mensaje de estabilidad en un contexto de incertidumbre por la invasión final. O sea, por la guerra de Ucrania, los presupuestos eran imprescindibles, y por la de Irán son un obstáculo. ¿Pero qué broma es esta? ¿En qué cabeza cabe querer afrontar una posible crisis mundial con los presupuestos de hace cuatro años? No cabe ni en la suya. La única razón por la que no trae los presupuestos es porque serían rechazados. Y antes de que trascienda su debilidad, mejor mandar a los suyos a perder por usted. ¿Verdad que sí, señora Montero? (Rumores.―Aplausos). No trae presupuestos porque le dejarían en descubierto.

No se lo van a creer, pero este hombre tan pacifista (señalando al presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón) preside el Gobierno con mayor gasto militar de la historia democrática de España. (Aplausos.—Risas). Y la cuestión decisiva no es el gasto, es la falta de coherencia y de método. Dice no a la guerra, pero ha triplicado la compra de armamento a Estados Unidos. Dice no a la guerra, pero tiene todavía contratos en vigor con Israel. ¡Si hasta hace pocos meses ustedes exportaban detonadores y explosivos a Irán, señoría! (Aplausos). Aquí no se ha votado el plan de rearme que compromete miles de millones de euros ni el envío de militares españoles a la zona de guerra. Por cierto, nos ha dado cero información sobre la situación de nuestros soldados en el Líbano. ¿Le va a pedir usted ayuda al Gobierno israelí para su evacuación? ¡Ya está bien! A Chipre, usted no ha mandado la flotilla de Ada Colau, ha mandado dos barcos de la Marina Española. Uno de ellos es nuestra mejor fragata militar, cargada de torpedos y con 200 marinos, a los que quiero mandar nuestro reconocimiento (aplausos); a ellos y a sus familias. Todo ello hecho a espaldas de esta Cámara.

Su verdadero lema no es «No a la guerra», su verdadero lema es «no al Congreso». (Aplausos). Y yo me pregunto, ¿qué opinan sus socios de todo esto? Siento citarlos, ¡pero aquí aún tiene representación, señora Díaz! Señores de SUMAR (la señora vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Díaz Pérez: Señoras), de Podemos, de Esquerra, todas estas contrataciones —‌todas estas, fíjese, (muestra varios documentos) información del Ministerio de Defensa, la que quiere dar— no son de pájaros y flores, no, no, no; son armas, es munición, son carros blindados, son misiles. Entiendo que a los diputados de Bildu esto de las armas y la munición les resulte familiar. (Protestas). Pero ¿a ustedes? ¿Ustedes tragan con todo y el PSOE traga con sus votos? (Aplausos). ¡Hombre!, su situación electoral no es mi responsabilidad. Lo que le sobra a España en tiempos de guerra es no tener presupuestos, es estar en manos de un trilero, sin cuentas, ignorando al Parlamento y sin unidad ni en el Consejo de Ministros. El mundo en guerra, y España sin la mínima estabilidad. ¿Esto es lo que le va a ofrecer a la gente, señor Sánchez?

Lo hemos visto con el Real Decreto Ley de Ayudas Urgentes: ha tardado casi un mes para hacer algo, y ni este tiempo ha servido para ahorrarnos bochornos. Citaré algunos de ellos. El primero: no han sido capaces ni de ponerse de acuerdo en el diagnóstico. Señor Sánchez, ¿no va a ser para tanto, como dijo el señor Cuerpo, o va a ser un drama, como nos está contando usted? Segundo bochorno: el 50 % de las bajadas fiscales será asumida por las comunidades autónomas. Señores nacionalistas, viene aquí a hablar de 5000 millones y la mitad no son suyos. (Risas). Tercer bochorno: hemos visto a todo el Gobierno reírse literalmente de las propuestas del PP por bajar impuestos y luego acaban aprobando buena parte de ellas. (Aplausos). Señora Montero, aclárenos: ¿bajar impuestos es absurdo o es progre? Señor Rufián y señora Belarra, sabíamos que su proyecto para levantar la ultraizquierda perdonaba la corrupción, pero ¿también aceptan rebajas fiscales? ¡Qué novedad! (Aplausos). Cuarto bochorno: el enfado de SUMAR, grande en intensidad pero, en tiempo, bueno… Supongo que los ataques de dignidad con coche oficial duran menos, ¿verdad, señora Díaz? (Rumores.―Aplausos). Por cierto, señor Sánchez, mucho superhéroe, pero le garantizo que si un miembro de mi Gobierno se niega a participar en el Consejo de Ministros no vuelve a entrar jamás. (Aplausos.— El señor De Olano Vela: ¡Muy bien!). El último bochorno es el más lamentable: transportistas, agricultores, mineros, industria o marineros afrontando solos la subida de precios durante semanas. Para comprar apoyos que le mantengan en la silla siempre va a usted a toda velocidad, pero para ayudar a los trabajadores nunca tiene prisa.

Casi toda Europa ―más de veinte países― adoptó medidas antes que usted. Ustedes lo llaman la excepción ibérica. (Risas). Pero claro, su vicepresidenta, la antiyanqui, en ese momento estaba disfrutando del glamour de Hollywood. (Aplausos.—Risas). Usted entretenido en censurar a quien le critique con su ‘hodio’, con hache, y su ministra de Hacienda haciendo caja, como siempre. Ahora, con las gasolinas. Señora Montero, ¿podría decirnos cuánto ha incrementado la recaudación durante las semanas que lleva la guerra activada?

Señor Sánchez, yo me alegro de que, aunque tarde, nos haya copiado algunas medidas. Pero se las pasamos el 9 de marzo, y en todo este tiempo la gente ha tenido que seguir yendo a la gasolinera. Puestos a copiar, hágalo bien, hágalo completamente. De lo contrario ―se lo advierto, señor Sánchez, y desde aquí a todos los españoles―, las ayudas serán insuficientes, y usted será el único responsable de la angustia de las familias españolas. (Aplausos). Sí, señor Sánchez, en el decreto se olvida usted de ellas, de las clases medias, que llevan soportando una subida de impuestos encubierta desde que usted gobierna. Los españoles han pagado 179 000 millones de euros más en impuestos. Por eso, le vuelvo a reiterar: actualice por primera vez desde que usted es presidente la tarifa del IRPF, ajústela a la inflación, incremente la deducción por hijo y proteja a las familias con más gastos, señor Sánchez. (Aplausos). Es una reclamación justa, como la de eximir del pago de IVA a los autónomos que facturen menos de 85 000 euros. Oiga, pero si se lo hemos pedido hace cinco meses, pero si lo hemos votado en la Cámara; si el Gobierno votó en contra y ganó la oposición… Y ahora resulta que usted va a dar a un grupo parlamentario lo que el Congreso ya votó y lo que la directiva le exige.

Una broma, señoría. Una catadura moral sin precedentes, señoría. (Aplausos). También ha olvidado un aspecto esencial de la crisis energética. Yo de usted no presumiría tanto, porque su Gobierno es el del apagón, como en Cuba. (Rumores). ¿No ha escuchado los audios de Red Eléctrica? ¿No los ha escuchado? (Rumores). Hay poca nuclear, decían antes del apagón definitivo. Garantice la continuidad de las centrales nucleares, o, si no, usted seguirá siendo irresponsable. (Aplausos). No agrave el problema. No aumente nuestra dependencia del gas. (Risas del señor ministro de Economía, Comercio y Empresa, Cuerpo Caballero). No aproveche el decreto para persistir en su dogmatismo climático. Se lo reitero: garantice la continuidad de las centrales nucleares. Señorías, lo peor de todo ya no es su falta de credibilidad interna, a eso ya estamos acostumbrados; lo peor es que, mientras usa la política exterior para ocultar su proyecto político agonizante, España está perdiendo el lugar que le corresponde en el mundo. Quiero hacer cinco reflexiones para terminar. Seré breve, señora presidenta. Primera reflexión. Comunicado de las principales potencias europeas (muestra un documento en el que aparece un texto y varias banderas). Aquí lo tiene usted. Aquí no está la bandera española. (Risas de varias señorías del Grupo Parlamentario Socialista). Aquí no estamos. Usted no está. Usted ha venido a informar sobre la guerra y es el dirigente europeo que menos información tiene sobre la guerra, señoría. (Aplausos.―El señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón, hace gestos negativos). El dirigente europeo que menos información tiene sobre la guerra porque usted es excluido en todos los foros internacionales. ¿Sabe cómo le llama en privado algún homólogo suyo? El traidor de Europa. (Rumores.―Protestas del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso). Segunda reflexión. Lo que pasa en el mundo es algo más complejo que estar cerca o lejos de Trump ―ojalá fuera tan simple―; se trata de defender los intereses de España y de proteger la unidad europea, y el único instrumento que hay para garantizar nuestra seguridad es la OTAN. ¿O tiene otro?

¿Alguna potencia internacional alternativa con la que usted quiera aliarse? ¿Quizás algún país al que va a viajar el próximo mes? (Un señor diputado del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡El móvil!). Sea valiente. Si su apuesta es cambiar los aliados, dígalo. Pero, si seguimos en la OTAN, su deber es comportarse como un socio fiable.

Tercera reflexión. ¿Se puede discrepar de las decisiones de un aliado? Por supuesto, faltaría más, pero un demócrata preserva la vía diplomática siempre, incluso si hay diferencias. Y añado: para ser rebelde, hay que poder hacerlo. Usted ha hecho a España más dependiente de Estados Unidos que nunca: en lo militar, en lo energético y en lo tecnológico. (Rumores).

Cuarta reflexión. ¿Nos puede decir dónde queda el derecho internacional cuando Irán ejecuta a miles y a miles de mujeres, homosexuales o disidentes? (Aplausos). A un pacifista de verdad le duele igual un disidente asesinado en Teherán que en Caracas y le duelen igual los derechos humanos en Oriente Medio que en Hispanoamérica, por eso es usted un pacifista de pacotilla.

Quinta reflexión. Todos los esfuerzos concertados para poner fin al conflicto son necesarios y bienvenidos, pero subrayo esta expresión: esfuerzos concertados, no aventuras improvisadas. La credibilidad de un Estado no se construye sobre un eslogan ni sobre cuatro palabras; se construye durante años con coherencia y credibilidad, y se puede destruir en segundos. No quiero que mi país sea comparsa de nadie ―y, cuando digo nadie, es nadie―, pero tampoco que usted nos lleve a la irrelevancia, que es algo mucho peor. (Rumores). Usted está mezclando el buen nombre de España con la peor calaña del mundo. (Aplausos). Compartimos con la mayoría de los españoles los deseos y los compromisos con la paz, pero alguien tan irresponsable como usted no puede ni debe condicionar servir a España con la seriedad que usted no tiene.

Muchísimas gracias, señoría. (El señor De Olano Vela: ¡Muy bien!―Fuertes y prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Núñez Feijóo. Por el Grupo Parlamentario VOX, que en este turno (rumores) ―por favor, silencio― ha pedido acumular su tiempo de réplica, tiene la palabra el señor Abascal Conde. (Aplausos).

Santiago Abascal Conde

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Buenos días, señorías. Comparece hoy Sánchez aquí para hablarnos de Oriente Próximo y para manifestar la postura de su Gobierno sobre la guerra, que, a pesar de su escenificación, no nos ha quedado clara. ¿Cuál es su postura? ¿La de mandar buques de guerra o la de las pancartas gigantes del «No a la guerra»?, porque ha escenificado las dos. En realidad, da igual lo que diga o lo que haga el señor Sánchez aquí o en cualquier parte; su postura se puede resumir siempre en un no a la verdad. Miente, como siempre. (Aplausos). Usted quiere la guerra porque a usted le da igual que sea en Irán o en Ucrania. A usted le gusta la guerra, le gustan las pandemias, le gustan las inundaciones, le gustan las borrascas… (Rumores.―El señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón, hace gestos negativos). Sí, porque, con cualquier desastre, el señor Sánchez aprovecha para hacer caja con sus socios y para tapar sus corrupciones. (Rumores.―Aplausos). Quizá por eso seguía comprando gas ruso y financiando las bombas de Putin, o quizá por eso, en los últimos años, España, señorías, bajo su Gobierno, ha exportado a Irán millones de euros en detonadores y en explosivos. ¿Les ha ayudado Bildu a hacer el catálogo, señor Sánchez? ¿Cómo se siente al saber que los misiles que dispara Irán y que matarán a inocentes llevan una foto suya en señal de agradecimiento? (Rumores). No, no es ningún bulo, porque son las agencias iraníes de la Guardia Revolucionaria las que lo han contado. Esa es la inscripción de los misiles. (Protestas.―Aplausos). ¿Celebra usted el lanzamiento de cada misil o hacen caja con algún entramado de esos que todavía no conocemos? (Rumores). El señor Sánchez es capaz de vender bombas ―lo ha hecho aquí― con una camiseta de «No a la guerra» puesta. Eso sí que ha debido aprenderlo de Bildu y de su socio Otegi, el hombre de paz del socialismo español. En fin, el señor Sánchez es capaz incluso de ir más allá; incluso es capaz de crear un conflicto comercial con nuestros principales socios y ocasionar con ello un perjuicio terrible a nuestras empresas, a nuestros trabajadores y a los hogares de los españoles, porque todo esto le da absolutamente igual. Como los peores belicistas de la historia, el señor Sánchez quiere la guerra porque el ruido de las explosiones oculta sus corruptelas, sus crímenes, sus traiciones y la situación a la que ha condenado a los españoles. (Aplausos).

Las bombas del exterior evitan que se hable de lo que pasa en el interior, de lo que el señor Sánchez ha hecho que pase en el interior: de la guerra social que practica contra el español de a pie. Y es que las bombas del exterior impiden a veces que se hable del destrozo que ustedes han causado a todo cuanto funcionaba correctamente en España, como los servicios públicos, pensados para un país que ya no existe ―de cinco, seis o siete millones menos de habitantes que ahora― y que se ha visto invadido y anegado por la inmigración ilegal masiva. Usted se abraza a Oriente Medio para que no se hable de las consecuencias sociales que tienen sus políticas de fronteras abiertas, por ejemplo. Es una política que sufren hoy en sus carnes los pacientes que esperan angustiados durante meses y meses una prueba médica, las personas que necesitan una intervención quirúrgica que muchas veces llega demasiado tarde o las abuelas que aguardan durante años las ayudas de la dependencia y que, a veces, mueren antes de que les sean concedidas.

Las bombas y los misiles que se lanzan muy lejos de aquí evitan que rinda cuentas aquí por las bombas que lanza contra la mayoría social en forma de regularizaciones masivas y de sanidad universal. (Aplausos). Lo de sanidad universal, señorías, suena muy solidario, muy buenista y bonito, pero es sanidad para todos menos para los españoles, que son quienes la han levantado con su esfuerzo, quienes la pagan con sus impuestos y quienes, en lugar de ser atendidos y tratados de forma preferente, se ven condenados a un laberinto de congestión, burocracia y muerte; sí, señorías, de muerte, porque su sanidad para todos también mata; mata y matará españoles. (Aplausos).

Señor Sánchez, usted necesita que el debate no esté aquí, necesita que el debate esté en Irán, en Ucrania, en Palestina o en Groenlandia para que nadie someta a escrutinio el destrozo que perpetran con nuestras infraestructuras; para que no se hable, por ejemplo, de cómo hasta ayer nuestros trenes eran cuidados con el presupuesto público y eran envidia de toda Europa y hoy, con ese mismo presupuesto, se enriquece a amigos, a prostitutas y a militantes socialistas en el enésimo saqueo de lo común y del erario que lleva adelante la mafia del Peugeot (aplausos); para que no se hable del latrocinio, con resultado de muerte, porque su corrupción también mata, como saben, lamentablemente, los familiares de las víctimas de Adamuz ―sabemos todos que este Gobierno tiene mucha más prisa en ocultar las pruebas de ese crimen que en restablecer la seguridad en las vías férreas y en las carreteras―, pero también lo saben, por desgracia, los cientos de valencianos que hace un año perdieron a un hermano, a una esposa, a un hijo o a un padre y las decenas de miles que lo perdieron todo y se quedaron sin casa y sin negocio. Es decir, por sus políticas, hay infinitas vidas extinguidas o arruinadas por los caprichos de una secta que está dispuesta incluso a que nuestros compatriotas perezcan con tal de que sus fetiches ideológicos, esos que les sirven para sus corrupciones, se mantengan siempre a salvo. ¿Y cuáles son esos fetiches, señorías? No haría falta decirlos, pero son decrecer, renaturalizar, derribar presas, acabar con los embalses, volar térmicas y cosas que hacen falta para nuestra economía y a nuestro pueblo, y todo a través de un sinfín de pamplinas que antaño parecerían bromas de una tira cómica, pero que hoy son las políticas que guían la actuación del Estado.

Igual que su corrupción, su ideología también mata, porque sacrifica a los españoles en el altar de su fanatismo climático y, con ello, sacrifica también la viabilidad de nuestra economía, nuestra agricultura y nuestra industria, y solo trae pobreza, miseria y escasez porque son ustedes los enemigos del desarrollo y de la abundancia, la izquierda de las cavernas. (Aplausos). Le reconozco, de todas formas, que en eso de la adoración del fanatismo climático no ha estado usted solo, porque, aunque parezca mentira, al señor Feijóo, a través del Grupo del Partido Popular Europeo, le costó poco acabar votando a una comisión en la que también se incluía a Teresa Ribera, sacerdotisa de lo verde, es decir, sacerdotisa de Forestalia y de los barrancos de la dana. Parecerá mentira, o no, que el señor Feijóo y el Partido Popular participaran de los mismos mitos, de las mismas cantinelas y de la misma destrucción de nuestra riqueza, como hace, por ejemplo, Moreno Bonilla en Andalucía al arrancar cientos de miles de olivos. Participan, en definitiva, del mismo evangelio 2030, como diría su compañero Margallo. ¿Cómo se entiende, si no, que hayan hecho inviable Almaraz o lo que hicieron con Garoña? ¿Cómo se entiende lo que han hecho con infinidad de centrales térmicas? ¿Cómo se entiende la negativa permanente a un plan hidrológico nacional? ¿Qué futuro tienen para los españoles? ¿Cómo se atreven, en definitiva, unos y otros, a hablar de guerras lejanas, donde no pintan nada y donde nadie nos espera, cuando han destruido de la mano la prosperidad de nuestra nación?

Con ustedes, señorías, con la mafia y con la estafa bipartidista, nos hemos convertido en una nación dependiente energéticamente, sin empleo industrial, sin explotaciones agrícolas y ganaderas, con comarcas abandonadas y vaciadas y, por supuesto, en una nación absolutamente desprotegida, porque, aunque Sánchez quería eliminar el Ministerio de Defensa, ha suprimido nuestra capacidad de defensa ―al final parece que se ha conformado con esto―. Por un lado, nos ha colocado al lado de los perdedores, ya sean los torturadores del régimen de Venezuela o los tiranos de los ayatolás, y, por otro lado, nos ha enfrentado a nuestros aliados militares para hacerse el héroe; eso sí, él está muy seguro en su búnker de la Moncloa, porque el señor Sánchez es muy valiente, pero con los huevos de los demás (aplausos); se pone chulo, pero el pato lo pagan los ciudadanos españoles en forma de destrucción y al dañar sus condiciones de vida. Esas condiciones de vida son las que hay que recuperar urgentemente.

También hay que recuperar urgentemente la nación de propietarios; la nación en la que los jóvenes puedan emanciparse; la nación de las familias que pueden creer en el futuro; la nación de la estabilidad en el empleo y los salarios dignos; la nación del ahorro; la nación de las clases medias, a las que han condenado a la desaparición; la nación de las calles seguras; la nación en la que funcionan los servicios públicos; la nación que atiende a sus enfermos y a sus mayores; la nación en la que la educación es el verdadero ascensor social; y, por supuesto, la nación que pone siempre por delante a los suyos y solo después atiende a los demás. (Aplausos). Esta es la destrucción. Su Gobierno ha declarado la guerra a los hogares y a las familias.

Todo esto de lo que he hablado ya suena raro, extraño, cuando es lo que pide la mayoría social, cuando es lo normal, lo que siempre fue normal, lo que todo el mundo ha entendido como de sentido común, vote lo que vote. Es algo tan básico y tan sencillo como poder formar una familia o poder pagar una hipoteca o un alquiler sin excesivas dificultades; es algo tan sencillo como calentar la casa y llenar la nevera o ser atendido en urgencias y ser operados en un plazo razonable; es algo tan sencillo como caminar tranquilo por tu barrio y disfrutar de un par de semanas de vacaciones. ¿Es tanto pedir? ¿Es un lujo tan caro, señor Sánchez? Desde luego, no lo era hasta hace muy poco. Lo cierto es que cada vez son más los españoles con dificultades para acceder a los estándares de vida que considerábamos como normales y los españoles que saben que ustedes les han robado lo fundamental de sus vidas: la libertad, la estabilidad, la seguridad, la prosperidad y la posibilidad de mirar al futuro con un mínimo de esperanza.

Por eso, como dije antes, usted anhela cualquier tipo de catástrofe nacional o internacional o cualquier cosa que le permita no hablar de lo normal y no hablar de lo de aquí. Por eso festeja tanto la guerra como no a la guerra, porque las guerras que suceden a miles de kilómetros de aquí le permiten ocultar la guerra que usted ha declarado a los españoles, a los que odia porque le detestan: no puede salir a la calle porque lleva años jugando a la ruleta rusa con la sien de los españoles, a los que mantiene secuestrados. (Aplausos). Supongo que eso se lo habrá enseñado su amigo Otegi, el que se alegraba cuando caían asesinados nuestros compatriotas, también nuestros compatriotas socialistas. Le voy a decir algo: sus alianzas son más repugnantes aún que las saunas de prostitución de su familia política. Le digo más: quien es capaz de ir de la mano con esa gente, es lógico que disfrute con una nueva guerra que le sirva como excusa.

Por eso, sale aquí sin ningún tipo de vergüenza y disfrazado de pacifista a decir que todo lo que ocurre en España es achacable a la escena internacional. ¿Acaso no hay casas para los jóvenes y para las familias por la guerra de Irán? ¿Acaso no han entregado una maldita vivienda protegida por la guerra de Irán? ¿Acaso los médicos españoles cobran una miseria por la guerra de Irán? ¿Acaso los sanitarios se van de nuestro país por la guerra de Irán? (Aplausos). ¿Acaso se han multiplicado las violaciones en las calles por la guerra de Irán? ¿Acaso los barrios de media España son inseguros por la guerra de Irán? ¿Acaso descarrilan los trenes por la guerra de Irán? ¿Acaso han metido en España tres millones de inmigrantes en cinco años por la guerra de Irán? ¿Acaso han tenido que aprobar, junto con el Partido Popular en Europa, un tratado criminal para el campo y para la industria como el de Mercosur por culpa de la guerra de Irán? ¿De verdad? Suba aquí y diga que todo esto es por Irán y no por su incompetencia, por su maldad y por su corrupción. Suba y dígalo, si se atreve. (Aplausos). Cabría preguntarse también si esas subidas de impuestos y esos atracos al contribuyente también tienen causa en Irán, porque esto hay que decirlo: mientras el país se cae a trozos, los servicios están cada vez más saturados, los españoles pagan más impuestos que nunca y las Administraciones recaudan también más que nunca.

Pero sí hay cosas que tienen que ver con lo internacional. Su política internacional se padece en las casas y en los centros de trabajo. Su política internacional es una forma de continuar con la guerra social por otros medios. Sus funestas alianzas las sufren los españoles. Las consecuencias de su política en Argelia y Marruecos se tradujeron en dependencia energética y en facturas cada vez más caras; después, su Gobierno nos convirtió en dependientes del gas estadounidense; y ahora su Gobierno se enfrenta de nuevo a nuestro proveedor. Parece que el único objetivo es que las facturas energéticas sean cada vez más caras e impagables. También es su Gobierno quien estigmatiza la energía nuclear, mientras se recupera en Europa. Es su Gobierno el que se lleva casi la mitad del precio de la gasolina en impuestos. Es su Gobierno el que ahora se abraza a extraños aliados. Es su Gobierno el que, con trabajos de demolición fuera y dentro, es responsable del coste de la energía, lo que afecta a las cadenas de producción y distribución, y quien estará finalmente detrás del alza de los precios. ¿Están haciendo también negocio con todo esto o, ahora que ya no está Koldo, se lo han encargado a alguien? Estaría bien saberlo.

Estamos acostumbrados a sus trucos de magia. En esta ocasión usted viene y se disfraza con dos trajes, el de la paz y el de la soberanía. Hay que reconocer que es casi cómico que sea usted quien venga a darnos lecciones de paz y de derecho internacional. ¿Cómo se atreve a hablar simplemente de derecho si no respeta ni el Estado de derecho en España, si desde que llegó lo que ha hecho es asaltar la Constitución con los estados de alarma y con la amnistía y gobernar al servicio de asesinos, por sus pactos con Bildu, y de violadores, a los que ha excarcelado? (Aplausos). ¿Cómo es posible que se le llene la boca hablando de legalidad si no ha dejado ni una sola institución fuera del control de su Gobierno y si los medios de comunicación públicos son simplemente una extensión de Ferraz? Habla de derecho internacional, después de años de blanquear al régimen de Maduro, y nunca se acordó del hambre y la muerte de los niños en Venezuela. Mire, de todos los disfraces que usted se pone, señor Sánchez... (Problemas técnicos impiden continuar escuchando al orador.―Rumores.―Pausa).

Le decía, señor Sánchez, que, de todos los disfraces que usted se pone, el que peor le queda es el de líder de la internacional pacifista, porque cuando se posiciona en asuntos internacionales de quien usted recibe el aplauso es de los asesinos, de los talibanes, de los de Hamás y de los ayatolás, es decir, de todos los amigos de la paz y la libertad en el mundo, de los que ponen su foto en los misiles que matan a gente. ¿Se saltó Irán el derecho internacional al matar a treinta mil civiles? Usted no ha hablado de eso. ¿Cumplía con el derecho, según usted? Estaría bien que nos dijera algo.

En conclusión, señor Sánchez, usted no quiere la paz, no la ha querido nunca. Lo que quiere es ruido, porque le conviene, como a Zapatero le convenía la tensión. Son de la misma pasta. Cada crisis internacional es para usted una cortina de humo y cada conflicto es solo un escenario en el que ponerse un disfraz de estadista y protegerse, mientras España se pudre por dentro y los españoles sufren. Cuanto más se habla de Irán, de Groenlandia o de lo que sea menos se habla del recorrido vergonzoso y vergonzante que usted ha hecho hasta traernos aquí: de las saunas que financiaron su carrera política, según Koldo, hasta la destrucción de la clase media; patrocinada por esas mismas saunas, de las tesis plagiadas a la nación arruinada; del Peugeot al récord de pobreza infantil; del amaño de las primarias, según Koldo, a los más de cuarenta y cinco muertos en el crimen de Adamuz; de sus pactos con Bildu a la tercermundización de los servicios públicos; de los siniestros negocios o sus sucesivas manos derechas ―todas en la cárcel― a la destrucción de nuestra soberanía nacional; de las comisiones por las mascarillas cuando la gente moría por la pandemia a los indultos y amnistías de criminales; de su mujer y su hermano enriqueciéndose a costa de los españoles a sus deudas inconfesables con Marruecos; de Tito Berni a los socavones en las carreteras y la rotura de las vías; de Koldo y Ábalos al récord de españoles que todavía viven con sus padres; del escándalo de Plus Ultra y las maletas de Delcy a los muertos de la dana; y del grito ese de «somos feministas porque somos socialistas» a la liberación de cientos de violadores y a la importación de innumerables agresores sexuales. Es tan terrible su legado, son tantos sus crímenes y es tal su destrucción que en torno a usted podría construirse un nuevo arquetipo de lo que es un mal gobernante. Es algo digno de ser estudiado que alguien en tan poco tiempo haya podido hacer tanto daño a su país. Lo peor es que sabemos que aún hará más daño.

El señor Feijóo sigue ocupado desde el año 2023 en destruir la alternativa, pero acabará llegando a España un Gobierno patriótico, comprometido en reconstruir nuestras capacidades de defensa, comprometido con nuestros intereses nacionales, comprometido con devolver a España la dignidad nacional que usted le ha robado y comprometido en recuperar la prosperidad, la seguridad y la estabilidad para los españoles. Eso es soberanía y todo lo demás es solo mafia y sauna. (Aplausos, que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra).

Lo que le pido, señor Sánchez, es que, cuando suba aquí a vomitar los embustes y las calumnias contra mí y contra VOX a los que nos tiene acostumbrados, no sea demasiado duro con el señor Feijóo. Agradézcale a él y a su entorno que hayan proporcionado y patrocinado todos los argumentarios con los que usted hoy va a atacarnos en esta tribuna. (El señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón: Hombreee..)., como ya se lo agradecieron al señor Pablo Casado. Bien es cierto que al señor Pablo Casado le agradezco la gallardía de haber subido a esta tribuna a decir todo eso. En fin, las cosas acaban como acaban…

Agradézcale ―insisto― al señor Feijóo que no hayan roto el pacto con ustedes en Ceuta. (El señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón: Te lo agradezco a ti). No se ponga nervioso. Agradézcale al señor Feijóo que no hayan roto el pacto con ustedes en Europa (el señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón: Te lo agradezco a ti) y que socialistas y populares sigan de la mano. Agradézcale al señor Feijóo que aún no le haya presentado una moción de censura. No sea demasiado duro con él, porque todos sabemos perfectamente que en lo fundamental ustedes están de acuerdo. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Abascal. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Martínez Barbero.

Verónica Martínez Barbero

Grupo SumarDiputada.Página 18Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Quiero empezar trasladando un abrazo y todo el apoyo del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR a todas las personas que están sufriendo en las islas Canarias la borrasca Therese. (Aplausos). Señor presidente, hay tres cosas que ya sabemos de esta guerra. La primera es que no estamos ante una crisis pasajera, que no va a ser una guerra corta. Estamos ante una escalada que amenaza con prolongarse, con desestabilizar todavía más la región, con dejar miles de muertos y millones de personas desplazadas y con generar un impacto económico muy negativo en nuestra sociedad en los precios, la energía y el combustible. La segunda es que el señor de la guerra, Donald Trump, no tiene ninguna salida ni ningún plan. Dice una cosa y la contraria. Improvisa y miente, miente e improvisa. En esta carrera hacia adelante amenaza a Europa y a España. Y la tercera es que esta es una guerra pilotada por Israel, por Netanyahu. La Casa Blanca, liderada por fundamentalistas religiosos blancos, racistas e iluminados, ha decidido embarcarse en la aventura expansionista del sionismo que quiere crear el gran Israel. Lo hemos visto en Gaza, donde el Gobierno criminal de Netanyahu practica un genocidio. También lo vemos en Cisjordania, donde los colonos desplazan, amenazan y agreden a palestinos y palestinas con la absoluta complicidad del ejército. (Aplausos). Este ejército asesinó la semana pasada a sangre fría a otra familia, a un padre, una madre y dos criaturas (rumores.―Varios señores diputados chistan pidiendo silencio) y, tras el asesinato, uno de los supervivientes ―un niño de 12 años― gritó pidiendo ayuda. «Han matado a mi familia», decía, y un soldado israelí lo tiró al suelo, diciendo a gritos: «Hemos matado a unos perros». Estos criminales son los que están dirigiendo la guerra contra Irán y Líbano. Estos criminales tienen el apoyo de la Casa Blanca y aquí, en España, tienen el apoyo del PP y de VOX. (Aplausos). Sí, señorías de la derecha y la ultraderecha, ustedes son cómplices de esta barbarie, de esta crueldad, del asesinato de niños y niñas. No vuelvan a decir ustedes que son provida. Como portavoz de SUMAR, he de decir que me siento orgullosa de que nuestro Gobierno se plantara desde el primer momento y dijera, con contundencia, no a la guerra. Hemos dicho no a la invasión criminal rusa en Ucrania, hemos dicho no al genocidio en Gaza y ahora decimos no a la guerra contra Irán y Líbano. Esto se llama coherencia, se llama tener una política exterior basada en el derecho internacional y el respeto a los derechos humanos. Por eso, por coherencia, señor presidente, discrepamos de su parecer en relación con el Sáhara, como sabe. Y por coherencia quiero detenerme un momento en Cuba. Lo que está ocurriendo en Cuba es un bloqueo criminal, un asedio medieval contra un pueblo entero y un crimen prohibido por el derecho internacional. (Aplausos). ¿Qué petróleo tiene Cuba? ¿Qué amenaza supone Cuba para los Estados Unidos? Ninguna. Es que esto no va de seguridad, va de pura humillación. Es un ejercicio de matonismo. Va del placer obsceno de castigar a un pueblo que no se arrodilla. Ante este asedio que está sufriendo el pueblo cubano, señor presidente, la pregunta es muy simple: ¿dónde está España? ¿Qué pasa con la solidaridad hispano-cubana? ¿Dónde está España cuando a un pueblo hermano se le quiere doblegar con asfixia, hambre y un colapso energético? Señor presidente, tenemos que actuar porque, frente a quienes bloquean, también hay quien acompaña. Ahí está la flotilla internacionalista que lleva ayuda humanitaria a Cuba, cuando otros solo llevan amenazas. Señor presidente, lo que está en juego en Cuba va mucho más allá de Cuba, igual que en Gaza, igual que en Sudán, igual que en el Sáhara Occidental: lo que se está decidiendo es si la dignidad humana va a seguir siendo un principio universal o va a quedar reducida a una excepción geopolítica. Señorías, esta guerra ha vuelto a recordarnos algo elemental, y es que la dependencia energética nos hace más vulnerables: condiciona nuestra economía, limita nuestra autonomía y nos expone al chantaje de quienes hacen negocio con la tragedia y el caos. Por eso, las renovables no son solo la respuesta a la crisis climática, sino también una garantía de soberanía. Además, España tiene una posición de ventaja. Hemos avanzado mucho en renovables, y eso ya se nota hoy en la factura de las familias. Señor presidente, usted mismo ha dicho que la lección de España a la Unión Europea para rebajar los precios es la apuesta por las energías renovables. Estamos de acuerdo, ese es el camino. Así que, déjeme que le diga una cosa: ni una tentación de incumplir el calendario de cierre de las nucleares. (Aplausos). No vamos a admitir dilaciones de ningún tipo. No valen excusas ni valen intereses electoralistas. Lo vamos a hacer por mucho que les pese al señor Feijóo y al señor Abascal, y lo vamos a hacer bien, con una transición justa que garantice alternativas de empleo e inversión en las comarcas afectadas. Gobernar para la mayoría ―lo sabemos muy bien― no solo es decidir el rumbo, es hacerse cargo de lo que ese rumbo implica. Señorías, nuestra obligación es combatir el fascismo fósil y construir nuestra soberanía energética. El «No a la guerra» es un «sí» a las renovables. (Aplausos).

Señorías, mañana votaremos el primer real decreto ley con medidas para hacer frente a las consecuencias de la guerra de Trump, y ya hay quien se ha apresurado a decir que votará en contra. No nos sorprende de la ultraderecha, porque son los del no a todo, excepto cuando hablan sus amos o sus compañeros de armas: ahí corren como perritos falderos a lamer su mano. Luego están los del Partido Popular, que dicen una cosa y la contraria dependiendo de quién hable. Es un partido que va dando bandazos, que da vueltas y más vueltas y, luego, vuelve a dar más vueltas. Imagino que, desde Génova, señor Feijóo, ahora en sus clásicos sobres incluyen ya Biodramina.

A diferencia del tiovivo del Partido Popular, este Gobierno sí tiene una dirección, un rumbo. Está donde tiene que estar. No se ha arrodillado ante el imperialismo trumpista, no ha mirado hacia otro lado y no ha aceptado, una vez más, que las guerras las pague la mayoría social. Esto no hubiera sido así ―permítanme que lo diga― sin nosotras en el Gobierno. Por eso nos sentimos orgullosas de nuestros ministros y ministras, las de SUMAR, las que no han parado hasta ensanchar el escudo social y arrancar un acuerdo más ambicioso y más justo. Doy las gracias a Yolanda, Pablo, Ernest, Mónica y Sira (aplausos) por pelear para que hoy no tengamos algo insuficiente, algo que no cumpliese los mínimos de un Gobierno progresista, algo que no protegiese a las mayorías sociales, a la gente trabajadora; por hacer que las empresas que reciban ayudas por la crisis de esta guerra no puedan despedir; por lograr que se incorporase el control de márgenes empresariales para que ninguna gran empresa pueda enriquecerse a costa de esta crisis; y, sobre todo, gracias por haber peleado por conseguir la prórroga de los contratos de alquiler (aplausos), ya que todas sabemos lo que ha costado, todas sabemos las resistencias a las que se han enfrentado y que no habéis parado hasta conseguirlo, y eso importa.

Señorías de Junts ―ya me escucharán en el vídeo―, en España y en Cataluña los dos caseros principales no se llaman García ni Martí ni son pequeños propietarios, se llaman CaixaBank y Blackstone y acumulan miles de millones de beneficios. (Aplausos). ¿Y saben qué más acumulan CaixaBank y Blackstone? Pues más de cuarenta mil alquileres. Son estos alquileres los que, desde este sábado, no pueden subirse. Son las familias inquilinas de estos alquileres las que ya no van a tener que enfrentar robos de subidas del 30, el 40 o el 50 %. Yo a las señorías de Junts les tengo que reconocer una cosa, y es que suelen defender lo que piensan sin avergonzarse, suelen defender a los poderosos con total transparencia. Entonces, yo no entiendo por qué tiran de excusas. No nos hablen de pequeños empresarios cuando todas sabemos de lo que estamos hablando aquí: estamos hablando de fondos buitre y de rentistas.

Señorías, tenemos un mes para que este real decreto ley no decaiga, para mantenerlo vigente, como ya lo está. A nosotras nos toca negociar y hacer política y también nos toca escuchar a nuestros vecinos y nuestras vecinas, a uno de cada cinco que vive de alquiler. Es gente que quiere cosas normales, como decía Abascal. Esa es la gente a la que tienen que escuchar. Nosotras ya lo estamos haciendo, y nos vamos a dejar la piel, igual que hicimos en el Consejo de Ministros. Señorías de VOX, del PP y de Junts, ¿lo van a hacer ustedes? ¿Van a escuchar a sus votantes o van a seguir defendiendo a los lobbies y a los fondos buitre? Por más que su tentación sea la de siempre, la de alinearse con el rentismo y con la especulación, piensen en la gente, en la que quiere cosas normales, piensen en su angustia, piensen en sus votantes, piensen en los casi tres millones de personas a los que beneficia esta prórroga.

Señor Feijóo, mire, las personas migrantes no son un problema para este país, mucho menos para nuestra seguridad. ¿Sabe quién sí aumentó el riesgo de atentados? El Partido Popular el 11M. Señorías del PP, ustedes dicen que el decreto de la guerra copia medidas que ustedes mismos venían reclamando. Dicen que muchas de esas medidas son sensatas, pero luego no son capaces de comprometer su apoyo. ¿No eran ustedes los que venían a salvar a los pequeños empresarios, a los autónomos, a las familias españolas? Pues cada vez que hay que elegir entre la gente o la derecha trumpista, ustedes se van siempre al mismo sitio. Ese es su problema, señor Feijóo. Ustedes en la guerra no tienen una posición, lo que tienen es una pose. En cuanto Trump chista, ustedes se cuadran y, en cuanto Netanyahu aprieta, ustedes se callan.

Mucha bandera, mucha patria, mucha pulserita, pero a la hora de la verdad no defienden a España, le buscan amo. Qué pena, señor Feijóo, que tenga usted tanta bandera y tan poco país. (Aplausos).

Señorías de VOX, voy a leer unas declaraciones: «Unos pocos que están haciendo de VOX su particular gallina de los huevos de oro. Se están haciendo ricos». ¿Saben quién dice esto, señorías de VOX? Seguro que sí porque acaban ustedes de abrirle un expediente: el señor García-Gallardo, su número uno hasta hace poco por Castilla y León. Y no es el único. Son ya varios de sus exdirigentes los que hablan de cómo VOX es un filón para atraer dinero público y pasarlo a manos privadas. ¿Saben lo que se calla García-Gallardo? Que esto no sea nuevo, que esto no sea solo cosa de unos pocos o que lo que a él cabree sea haberse quedado fuera del reparto. (Aplausos). A ver si es que ustedes no venían a luchar contra los chiringuitos, sino a crear su propio partido-chiringuito, VOX S.A. Sí, señorías de VOX. Dicen defender a los españoles ―a las españolas ya, si eso, otros―, pero luego votan siempre en contra ―siempre, en contra―. Ustedes están en política ―¡digámoslo, por Dios!― claramente para mantener privilegios, para mantener una riqueza heredada de explotadores y franquistas, o para dar un pelotazo, el pelotazo… Este es el señor Abascal, que no está aquí para escucharlo; ya sabemos que ni está aquí ni está trabajando, igual está embolsándose el tercer sueldo o haciendo chanchullos para obtener el cuarto o el quinto.

Señora presidenta, voy terminando. Quiero dirigirme a mis compañeras y compañeros de la izquierda de este hemiciclo. Quiero saludar las iniciativas que en estos meses han puesto de manifiesto la necesidad de caminar juntas y juntos. Quiero agradecer a mis compañeros y compañeras de Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Más Madrid y Comuns que dieran un paso al frente el pasado 21 de febrero y dar las gracias a mis compañeras y compañeros de Compromís, CHA y Més, Bildu, BNG, Podemos y Esquerra Republicana. Gracias. Sabemos que no podemos permitir que estos vendepatrias que no tienen más amo que el dinero lleguen al poder. Ahí fuera hay un pueblo progresista que nos está reclamando que estemos a la altura y tenemos que hacer todo lo posible para que España siga siendo un país democrático de esos que avanzan en derechos. Nosotras, desde aquí, nos comprometemos a estar a la altura con inteligencia, con sensibilidad y con un poquito de ternura como nos decía a algunas este sábado Yolanda Díaz. Porque hay quien se está peleando en la calle, hay quien lo pelea en este Parlamento y algunas lo peleamos en el Consejo de Ministros, pero tenemos claro que somos parte de una misma cosa; somos la misma cosa, con todos sus matices y sus diferencias. Y sabemos que lo que viene de frente es una democracia más débil, una sociedad más cruel y una política más cobarde. Frente a esto, cuidar la mayoría democrática es cuidar la posibilidad de que este país siga avanzando, y eso requiere unidad; requiere unidad frente a quienes usan el acoso, la intimidación y la violencia para disciplinarnos, en especial a las mujeres. (Aplausos). Cuando persiguen a una mujer por hablar claro, por opinar o por ocupar el espacio público no están atacando solo a una persona, nos están lanzando un mensaje a todas: calla, apártate, vuelve a tu sitio. Eso no va solo de machismo, va también de una ofensiva reaccionaria que quiere una democracia con menos voces, con menos libertad y con menos mujeres incómodas. Por eso, hoy quiero decirlo claro: no van a conseguirlo. No van a amedrentar a Rita Maestre por plantarle cara a una derecha y a una ultraderecha que quieren un Madrid más desigual, más caro y más cruel. Tampoco van a amedrentar a Irene Montero o a Ione Belarra. No lo van a hacer con Tesh Sidi o con Aina Vidal. No van a callar a Cristina Fallarás ni a Ana Requena, ni a Carolina Pecharromán, ni a Luciana Peker, ni a Marta Nebot, ni a Carla Galeote, ni a Sara Plaza, ni a Cristina Monge. No las van a callar. (Aplausos). No van a callar a Sarah Santaolalla. No van a silenciar a las estudiantes de la Complutense ni a la Comisión 8M de Madrid. Ni a ellas ni a tantas otras. No nos van a callar. Y no lo van a hacer porque podemos discrepar, podemos tener diferencias políticas, pero tenemos claro que si nos tocan a una, tocan a todas; que cuando van a por una, van a por todas. (Aplausos). Porque nos quieren solas y nos van a tener juntas, más unidas que nunca, más claras que nunca, más dispuestas que nunca a defender la democracia, el feminismo y el derecho de las mujeres a hablar sin pedir permiso. Este país no va a retroceder, no va a dejarse atemorizar por su odio y su violencia. No vamos a volver al silencio y al miedo. Vamos a avanzar con más democracia, con más feminismo y con una izquierda que tiene un proyecto de futuro, de dignidad y de derechos.

Muchas gracias. (Aplausos.—Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR y de algunos miembros del Gobierno puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Martínez. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Rufián Romero.

Gabriel Rufián Romero

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Saben que a mí no me cuesta mucho decir estas cosas: usted, señor Feijóo, hoy ha hecho probablemente el mejor discurso que yo le he escuchado en esta Cámara. Tampoco es difícil, ¿eh? Pero al final, desde mi punto de vista, claro, lo ha estropeado, básicamente porque, como siempre, cae en la trampa de copiar a VOX. Lo ha estropeado cuando dice que España, este país, este Gobierno, por su posición respecto a lo que está pasando, ha caído en la irrelevancia y que tiene a los peores socios posibles, incluso ha hablado de comunistas. Oh, oh, ¡comunistas! A mí me ha obligado a cambiar alguna cosa de mi discurso, porque el parlamentarismo va de esto, y he buscado alguna cosita. «No es nuestra guerra».—Merz. «No estamos en guerra». «Es imprudente». «Insto a volver a la cordura».— Macron. «Los ataques son injustificados». «Es una clara crisis de derecho internacional». «La posición de España también vale para nosotros». Meloni. Esto es, Merz, Macron, Meloni, gente más de derechas que ustedes ―y ya es difícil, ¿eh?― compartiendo la posición del Gobierno. ¿Por qué? ¿Se han hecho sanchistas? Ustedes dicen que quieren combatir al sanchismo en este país; ¡hombre, al final casi lo tienen que combatir en el mundo, ¿no?! ¿Todo el mundo se ha hecho sanchista? No, es que estar en contra de que se bombardeen escuelas no te hace de izquierdas o de derechas, te hace humano. Y estar con quien amenaza a tu país te hace un lacayo, no un patriota. Ya está. Por cierto, cuando ustedes hablan de un país terrorista, sátrapa, tirano, que financia el terrorismo, que atenta contra los derechos humanos, pónganle nombre, porque al menos yo me lío. Puedo llegar a pensar ―yo qué sé― que están hablando de Arabia Saudí. Y ahí no porque ahí vamos a jugar al fútbol, la Supercopa, ¿no? ¡Qué acto de hipocresía!

Señorías, ¿saben cuál es el problema de la derecha y la ultraderecha ―la catalana también, ¿eh?―, de no tener proyecto, de que su único proyecto sea hacer y decir lo contrario de lo que hace y dice el Gobierno? Que hacen estos ridículos; que hacen un ridículo internacional. Dicen, claro, que el ridículo lo hacemos aquellos que plantamos cara a un asesino como Netanyahu y a un pedófilo como Trump. Pero no, eso no es ridículo, eso es realmente lo patriota. El ridículo lo hacen ustedes, como ridículo era poner los pies encima de la mesa con un puro, decir aquello de «estamos trabajando en ello» o pasearte por Bruselas con la cabeza gacha porque no sabes decir ni good morning. Eso es ridículo, no plantarte frente a esta gente. Y todo, señorías del Partido Popular ―repito―, por imitar a VOX. ¿Pero usted, señor Feijóo, no se da cuenta de que VOX va a por ustedes? ¿Usted aún no se ha dado cuenta de que VOX les desprecia aún más que al PSOE? ¿Usted no se da cuenta de que la victoria de la ultradrecha realmente es que la imiten, no gobernar? ¿Saben qué pasa, señorías del Partido Popular, de VOX y de Junts? Porque sí, meto a Junts; Junts, en el Parlament de Catalunya el otro día ―oh, sorpresa―, se abstuvo en una iniciativa para condenar lo que hace Trump en el mundo. ¿Saben qué pasa ―decía―? Que lo de ser patriotas les viene grande, porque sí, mucho golpe de pecho, mucha pulserita, mucho don Pelayo, mucha Cruz de Borgoña, mucho Tercio de Flandes, mucho Blas de Lezo, mucho No surrender, mucho 1714, mucha bandera ―hasta en el cuello de la camisa―, pero a la que empieza la fiesta, a la primera amenaza de un ególatra multimillonario extranjero venden a su gente. La venden. Así que a ustedes lo de ser patriotas, sí, les viene muy grande. Tanto dinero y tanto esfuerzo invertido en ser los grandes patriotas y, al final ―repito―, un asesino y un pedófilo les ponen evidencia. ¡Qué faena! En fin.

Señorías, en las películas Estados Unidos salva al mundo, pero en la realidad estamos viendo que el mundo necesita ser salvado de Estados Unidos. Vuelvo a hacer el recuento que hice hace un mes: en tres meses Estados Unidos ha invadido Venezuela y ha secuestrado a su presidente; ha amenazado a medio mundo: a Groenlandia, a Dinamarca, a Canadá, a México, a Colombia, a Cuba; se ha repartido las tierras raras de Ucrania con Putin; ha castigado con impuestos a Europa; se ha inventado una ONU que en realidad es una inmobiliaria para convertir Gaza en un resort; ha asesinado y secuestrado a gente en su propio territorio, y ha bombardeado Irán asesinando a doscientas niñas en una escuela. Por cierto, ¿dónde están los defensores de las mujeres de Irán que había aquí hace unas semanas? ¿Dónde están? (Pausa). Ah, no están. Y hablando también de feminismo, lo de Azcón, ¿qué pasa, que es George Clooney? (Risas). Hablando de según quién, ¿es George Clooney? ¿Ustedes no tienen ningún comentario hacia esa burrada? ¿Qué pasa, Torrente Presidente 2 con Azcón de protagonista? (Aplausos).

Y esto ahora, ¿de qué va? Pues de lo que va es de que el genocida Netanyahu lo que busca es invadir y apropiarse de todo lo que pueda en Oriente Medio y el pedófilo de Trump lo que quiere es controlar todo el petróleo, yacimientos y riquezas mundiales que haya para competir y frenar a China, ya está. ¡Ya está! (Aplausos). Ni libertad, ni democracia, ni valores occidentales; petróleo, dinero y poder.

Miren, Irak tiene 145 000 millones de barriles de reserva de petróleo, bombardeado por Estados Unidos. Nigeria tiene 37 000 millones de barriles de reserva de petróleo, bombardeada por Estados Unidos. Venezuela tiene 303 000 millones de barriles de reserva de petróleo, bombardeada por Estados Unidos. Irán tiene 209 000 millones de barriles de reserva de petróleo, bombardeado por Estados Unidos. Qué suerte tiene Estados Unidos, que siempre que busca democracia encuentra petróleo, ¿no? ¡Qué suerte!

Señorías, si esto fuera de democracia y de combatir tiranías, como ustedes dicen, ¿por qué a Irán se le bombardea y a Arabia Saudí se le da un mundial? ¿Por qué? ¿En Arabia Saudí a los homosexuales y a las mujeres se les trata mejor que en Irán? No. ¿Qué pasa? Que Irán controla el paso de Ormuz ―¡ah, amigo!― y eso es un problema. Es un problema, sobre todo ―repito― si quieres controlar el petróleo mundial y aislar a China. Por cierto, señorías de la derecha y ultraderecha, mucho de eso de «el mercado se regula solo, zurdo ignorante», pero, claro, el mercado se regula solo hasta que se regula a favor de China. Entonces, hay que bombardear algún sitio para regular el mercado.

Señorías, solo hay una excepción a este patrón de libertad yanqui, que es en realidad búsqueda de petróleo, y es Cuba. En Cuba, como saben, desde el día 9 de enero no entra una gota de petróleo por orden de Estados Unidos. En Cuba hay apagones de veinte horas. En Cuba la gente cocina con leña y se mueve con mulas. En Cuba hay un bloqueo salvaje desde hace sesenta y seis años por parte de Estados Unidos, porque, claro, el comunismo es muy malo, pero no vaya a ser que funcione; entonces, hay que bloquearlo. ¿Por qué a por Cuba si Cuba no tiene ni una gota de petróleo? Porque Cuba es un símbolo. Cuba es un símbolo. Y yo lo único que digo es que, en lo peor de la pandemia, cuando la gente moría a espuertas en hospitales de medio mundo, incluido Estados Unidos porque no se lo podían pagar, Cuba, públicamente, realizó cuatro vacunas y envió médicos gratuitos a medio mundo, incluido Estados Unidos. Es lo único que digo. Así que, señorías, ¡viva Cuba! (Aplausos).

Señor presidente, hay que reconocer que esta vez ha tenido visión estratégica; también un poco de potra estratégica, pero está muy bien eso. Su potra es legendaria, pero está muy bien eso de tener visión y potra. Ahora mismo hay mucha gente en este país, me arriesgo a decir que hay una izquierda en este país que está deseando que a usted le vaya bien y hay una izquierda en este país que está deseando que a usted le vaya muy mal. Yo digo abiertamente que soy de los primeros, pero, claro, el «No a la guerra» no puede ser un eslogan, el «No a la guerra» no puede ser una frase. No se puede decir «No a la guerra» y seguir comerciando armamentísticamente con Israel o con Estados Unidos. El «No a la guerra» tienen que ser hechos. (El señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón: No lo hacemos). Tienen que ser hechos, señor presidente. Así que yo le hago unas preguntas, que espero tenga a bien responderme: ¿Esta vez se va a parar el comercio de armas con Israel? Porque la prensa dice otra cosa. (El señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón, pronuncia palabras que no se perciben). Pues la prensa miente. ¿Y con Estados Unidos? ¿España va a dejar de ser aliado de Israel y de Estados Unidos? Si hay protestas contra la guerra, como hubo con Gaza, ¿se va a reprimir salvajemente a la gente como se hizo? En Europa hay gente acusada de terrorismo por manifestarse contra la guerra de Gaza. ¿Va a defender usted a países como Cuba, acusados y señalados por Estados Unidos?

Aparte de bajar impuestos, ¿va a intervenir el mercado? La gasolina tendría que haber bajado 30 céntimos. Ha bajado solo 15. Dos mil y pico gasolineras subieron el precio antes de que se bajaran los impuestos. ¿Por qué? Porque ustedes no intervinieron el mercado. Nosotros les pedimos que sean valientes, más que nada porque bajar impuestos sin intervenir el mercado solamente favorece, como ya hemos visto con las distribuidoras de alimentación, a sus dueños.

Acabo. Ahora viene ese momento en el que algunos periodistas catalanes ―algunos, no digo todos― ya escriben la crónica ―ya sé que hablar en tercera persona, en fin, es de idiota―, el titular ese de «Rufián ataca a Junts». Pues sí, Rufián ataca a Junts. Me da igual, porque la gente ya, por suerte, gracias a otras vías de comunicación, sabe lo que aquí pasa. Y lo que aquí pasa es que Junts está mintiendo. Mintiendo. Junts miente. Y hay poco menos de treinta días para decírselo a la gente, y me refiero al decreto de vivienda. El decreto de vivienda, por mucho que diga la derecha catalana, en ningún momento habla de expropiación, en ningún momento habla de topes y en ningún momento habla de quitarle delitos a los okupas, ni una vez. Mienten. Como casi siempre, mienten. Y mi obligación aquí es decirlo, como del buen periodismo es señalarlo. El decreto de vivienda… Por cierto, muy bien, señorías de SUMAR, muy bien, porque plantarse en un Consejo de Ministros para que se haga esto… Y, señor presidente, no es salseo. No es salseo, es un drama para ustedes que una parte del Gobierno se tenga que plantar. Así que yo aplaudo a SUMAR, porque si no seguramente se hubieran arrodillado frente a la derecha catalana una vez más. Pero este decreto habla de que un millón y medio de contratos se acaba ya y de que tres millones de personas se pueden quedar en la calle. Así que yo les hago una pregunta, señorías de Junts: ¿para quién trabajan ustedes? ¿Ustedes no tienen ningún votante al que esté a punto de finalizar su contrato de alquiler y que se vea afectado por tumbar este decreto? Entonces, ¿para quién trabajan? ¿Por qué ese voto tan autolesivo? Yo lo sé, ¿eh? Hago otra pregunta: ¿alguna de sus señorías de Junts tiene una empresa inmobiliaria? (Pausa). ¿No? ¿Sí? Sííí. ¿Para quién trabajan? Si tumban este decreto, yo les deseo años de ostracismo político y les puedo prometer que, mientras yo siga por aquí, lo que me quede, me voy a esforzar mucho para que así sea. Mucho. Porque hacen un daño terrible a la gente, a este país y a mi país. (Protestas). Sí, sí.

Acabo con una información de servicio importante, presidenta. Me dirijo a los inquilinos cuyos contratos acaban entre el 22 de marzo del año 2026 y el 31 de diciembre de 2027: enviad ya un burofax a vuestros caseros diciendo que os acogéis a la prórroga, porque, aunque el decreto decaiga por el voto de la derecha catalana, hay posibilidad de batallarlo judicialmente si enviáis este burofax. Más información en poderinquilino.org.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Rufián. Pel Grup Parlamentari Junts per Catalunya, té la paraula la senyora Nogueras i Camero.

Míriam Nogueras i Camero

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Gràcies, presidenta. Val la pena recordar que les mesures de Junts que s’inclouen en aquest Reial decret no són noves. Són propostes que feia molt temps que havíem posat al damunt de la taula, feia mesos que advertíem que feia falta abaixar els impostos. I que les principals mesures d’aquest Reial decret siguin les de Junts confirma que sempre acaben comprant les propostes de Junts perquè són les que funcionen, però a la crisi de la guerra se li ha de sumar la gran crisi de l’habitatge. Portem anys, molts anys empassant-nos la propaganda dels Comuns de SUMAR, de Podemos, però ja no hi ha prou propaganda per a tapar les dades reals. Les dades del resultat de les seves polítiques, que són terribles. Estan cosint a impostos els ciutadans, però alhora estan fent polítiques d’habitatge amb efectes absolutament negatius. I l’exemple és Barcelona, la capital de Catalunya que s’ha convertit en el seu laboratori experimental, on porten governant 42 dels darrers 46 anys. A Barcelona ha caigut un 90 % l’oferta del lloguer i els preus s’han disparat un 63 % en els darrers cinc anys. Hi ha alternativa a tot això? Sí, la que proposem des de Junts per Catalunya, perquè sí, la gent ha de saber que hi ha una alternativa a vostès, una alternativa que funciona i que es pot començar a revertir la situació. I per això és important que deixin de fer les polítiques que estan fent. És important que deixin de persistir en l’error. Què faríem nosaltres? 1. Han de reduir la burocràcia. No pot ser que hi hagi tràmits administratius que s’allarguin 5 i 6 anys. 2. Cal invertir en habitatge públic. Cal facilitar també la construcció d’habitatge públic i també d’habitatge privat, perquè Espanya és dels països que menys inverteix en això: 34 euros per habitant l’any, mentre hi ha països que estan invertint 300 i 400 euros per habitant l’any. En el mateix període que vostès han destrossat el mercat de lloguer, 5 anys, hi ha països com Canadà que han aplicat aquestes polítiques de les quals estem parlant i s’han construït 1 300 000 habitatges nous i han disminuït els preus un 21 %. 3. Cal posar els pisos de la Sareb ja a disposició de la Generalitat de Catalunya. He perdut el compte de quantes vegades ho hem demanat. La Marta Madrenas se n’ha fet un fart. A què coi esperen? Perquè són 13 000 habitatges i depèn exclusivament de vostès. 4. Cal que vostès, perquè vostès estan governant, es facin càrrec dels impagaments, de les okupacions de les famílies i de les persones vulnerables. I els caradures, els okupes de patada i les màfies fora perquè els recordo a tots vostès que gairebé el 50 % de les okupacions que hi ha a l’Estat espanyol estan a Catalunya, encara que alguns de vostès diguin que no existeixen les okupacions. És per això, potser, que no mouen fitxa? A vostè ja els va bé anar seguint fent propaganda? El cost de la vulnerabilitat, senyora Díaz, l’han de pagar vostès, que per això estan cosint a impostos als ciutadans. 5. Cal restablir la seguretat jurídica que necessiten els petits propietaris a Catalunya, perquè representen el 95,5 %. Molts d’ells estan venent la seva propietat perquè vostès han convertit llogar en un risc, en un problema, per a uns i per a altres. 6. Cal eliminar l’impost de transmissions patrimonials, especialment per als joves. Aquest impost és la barrera que separa molts joves de seguir vivint amb els seus pares a passar a emancipar-se. Aquí tenen la primera recepta i depèn de vostès que comencin a aplicar-la. Perquè les polítiques d’habitatge, com les polítiques en general, s’han d’avaluar pels resultats, i ja ha passat molt temps per saber que les seves polítiques, les polítiques actuals, són un absolut fracàs.

Diria que vostè, senyor Sánchez, és conscient que el Reial decret que es vota demà no és suficient. Hi ha absències clares. El que ja hauria d’haver fet el president de Catalunya, el president Illa, si la seva lleialtat fos cap al poble de Catalunya, i no pas cap al Partit Socialista, és exigir-li a vostè ampliacions de crèdit per poder dotar de recursos necessaris el sistema de salut de Catalunya, el sistema d’educació de Catalunya i també per començar a posar al dia Rodalies Catalunya. I això ho podríem fer demà mateix. I alguns diran: «I com?». Els darrers anys, vostès han tingut una recaptació rècord d’impostos, l’any passat van recaptar uns 57 % més de l’any que van entrar a govern ara fa vuit anys. Per tant, tenen capacitat per abaixar impostos i també per treure pressió als ciutadans de Catalunya. Una altra cosa és que vostès o els seus socis no ho vulguin fer. I, si no ho volen fer, hauran d’explicar per què no. I com deia Cruyff, avui els diners no han d’estar al banc, han d’estar al camp, perquè els problemes de fons continuen existint. La gent està fins als nassos de pagar. La gent està fins als nassos de pencar, de patir contínuament i veure que el país cada dia està pitjor. Perquè vostès, els socialistes i els seus socis tenen el país, Catalunya, immers en un caos sense precedents. Pagesos, mestres, metges, autònoms, pescadors, taxistes, usuaris del transport públic, veterinaris, al carrer dient: «Fins aquí, ja n’hi ha prou».

El problema no és només el petroli o la llum o el gas. El petroli és també tenir aquí i a Catalunya un Govern que prioritza la propaganda a protegir a la gent. I deixin-me que els posi un exemple que, a més a més, és d’actualitat, i algun diputat ja n’ha fet referència. Què és això sinó propaganda? Han aprovat un Reial decret, el Reial decret de la senyora Díaz i dels seus socis, que inclou una pròrroga de dos anys dels contractes de lloguer que està tan mal feta, feta amb tan poc rigor, que acaba beneficiant a qui no hauria de beneficiar. Gràcies a aquesta mesura seva, els grans tenidors poden allargar el contracte durant dos anys més i continuar cobrant la quota antiga, que evidentment és més alta. I també perjudica el petit propietari, que, si vol recuperar la seva propietat, no pot, i no pot perquè vostès no han fet bé la feina. Vostès no han fet bé la feina. El propietari podria, si vostès haguessin fet la llei pensant en el rigor i pensant en les persones, i no pensant en el titular. Però no ho han fet. Amb vostès i amb les seves polítiques, les famílies i les empreses estan pagant la crisi, mentre el Govern es dedica a construir i a fabricar titulars.

I saben què ens torna a dir la gent pel carrer? Marxem d’Espanya, aquí no funciona res. I ens diuen: «Això se’n va a la merda». I és així. La Catalunya governada per vostès avui és un caos, no funciona Rodalies, anuncien diners que no acaben d’arribar mai, els mestres estan al límit, els metges estan al límit, els autònoms estan al límit, els pagesos estan al límit, els pescadors estan al límit, les famílies estan al límit. I on és el president Illa? Perquè la sensació és que som aquí 7 diputats fent la feina que hauria d’estar fent el Govern de Catalunya, o que haurien d’estar fent els 19 diputats del PSC, i no la fan. Tot i tenir aquí a Madrid a 330 analistes i un equip de més de 700 a la Moncloa. Algun dia hauran d’explicar qui està pagant tot això. Perquè digui’m, qui ha aconseguit la llei contra la multireincidència? Els socialistes? No, ho ha aconseguit la diputada de Junts, Marta Madrenas. Qui ha aconseguit la llei ELA? Els comuns? No. La diputada de Junts, Pilar Calvo. Qui ha aconseguit que aquí es parli català? El Rufián, que mai el parla? El senyor Illa, que està espanyolitzant les carreteres catalanes? No, ho ha aconseguit junts. Qui ha aconseguit que es constituís la comissió d’investigació dels atemptats terroristes perpetrats a Catalunya el 17 d’agost? Junts per Catalunya. Qui ha aconseguit que no s’apugi la quota dels autònoms? Junts. Qui ha aconseguit que es rebaixi l’impost de societats per a les petites i mitjanes empreses i cooperatives? Junts. Qui ha evitat que, en un context de crisi, SUMAR imposi una reducció de la jornada laboral? Junts. Qui ha aconseguit que no es perdi una inversió de 1300 milions d’euros a la demarcació de Barcelona? Els socialistes? No. El diputat de Junts, Josep Maria Cruset. Qui ha aconseguit que el repartiment de menors no acompanyats deixi de recaure només a Catalunya? Els comuns? No. El diputat de Junts, Josep Maria Cervera. Qui ha aconseguit recuperar les competències de secretaris i interventors? Els socialistes? No. El diputat de Junts, Josep Pagès. Qui ha aconseguit una subvenció per al transport públic urbà de 19 ciutats mitjanes de Catalunya? Els socialistes? No. El diputat de Junts, Gavín. Qui ha aconseguit que els ajuntaments tinguin més diners per poder invertir, entre altres coses, en habitatge públic? Junts. Qui ha aconseguit que Sant Cugat tingui partit judicial i, per tant, que pugui tenir els seus jutjats? Junts. Qui ha aconseguit excloure els petits pagesos de l’afectació de la llei de malbaratament alimentari? Junts. Qui ha aconseguit l’eliminació de la pujada dels impostos als ciutadans que tenen mútua? Junts. Qui ha aconseguit la transferència de la recaptació de l’impost de la banca a les comunitats autònomes en funció del PIB? Junts. Qui ha aconseguit que un canal espanyol es faci en català a Catalunya? Junts. Qui ha aconseguit millorar les condicions de jubilació del personal mèdic d’emergències aèries? Junts. Qui ha aconseguit l’aprovació com a esdeveniment d’excepcional interès de la Barcelona Music Lab, del Festival de Cultures del Pirineu, de l’Ironman de Calella, del Festival de Porta Ferrada de Sant Feliu de Guíxols? Junts. Qui ha aconseguit incloure els drets dels clients a utilitzar el català en les seves queixes, reclamacions i peticions d’informació, independentment d’on estigui la seu de l’empresa? Junts. Qui ha aconseguit el pagament de la indemnització als veïns de l’Illa pels danys del túnel?

Els estem avorrint? Més ens avorreixen vostès a nosaltres. Segueixo. Qui ha aconseguit que recuperem les competències que ens estan portant en matèria d’economia social en empreses d’inserció i en cooperatives? Junts per Catalunya. Qui ha aconseguit aturar l’eliminació dels jutges de pau? Junts per Catalunya. Qui ha aconseguit que Catalunya tingui representació a la UNESCO? El darrerament qüestionat senyor Iceta? No, ha estat Junts per Catalunya.

I la llista és molt més llarga. I la llista seria encara molt més llarga, si no fos pels seus incompliments. El problema és que no interessa explicar tot el que fem aquests 7 diputats, tot el que fem a Junts per Catalunya, perquè, si la gent ho sabés, tot seria molt i molt diferent. Però vostès han decidit alimentar l’extrema dreta per un costat i alimentar l’extrema esquerra per un altre.

Moltes gràcies i visca Catalunya lliure.

Gracias, presidenta. Vale la pena recordar que las medidas de Junts que se incluyen en este real decreto no son nuevas, son propuestas que hace mucho que hemos puesto sobre la mesa. Hace meses que advertimos que hacía falta bajar los impuestos y que las principales medidas de este real decreto sean las de Junts confirma que siempre acaban comprando las propuestas de Junts porque son las que funcionan. Pero a la crisis de la guerra hay que sumarle la gran crisis de la vivienda. Llevamos años, muchos años, tragándonos la propaganda de los comunes, de Sumar, de Podemos… Pero ya no hay propaganda suficiente para tapar los datos reales, los datos del resultado de sus políticas, que son terribles. Están cosiendo a impuestos a los ciudadanos, pero a la vez están haciendo políticas de vivienda con efectos absolutamente negativos. El ejemplo es Barcelona, la capital de Cataluña, que se ha convertido en su laboratorio experimental, donde llevan gobernando cuarenta y dos de los últimos cuarenta y seis años. En Barcelona, ha caído un 90 % la oferta de alquileres en cinco años y los precios se han disparado un 63 %. ¿Hay alternativa a todo esto? Sí, la que proponemos desde Junts per Catalunya, porque sí, la gente tiene que saber que hay una alternativa a ustedes, una alternativa que funciona y que puede empezar a revertir la situación. Por eso, es importante que dejen de hacer las políticas que están haciendo, es importante que dejen de persistir en el error. ¿Qué haríamos nosotros? Uno, hay que reducir la burocracia. No puede ser que haya trámites administrativos que se alarguen entre cinco y seis años. Dos, hay que invertir en vivienda pública y hay que facilitar también la construcción tanto de vivienda pública como de vivienda privada, porque España es de los países que menos invierte en eso, 34 euros por habitante al año, mientras que hay países que invierten entre 300 e incluso 400 euros al año por habitante. En el mismo periodo que ustedes han destrozado el mercado del alquiler, cinco años, hay países como Canadá que han aplicado estas políticas de las que estamos hablando y se han construido 1 300 000 viviendas nuevas, bajando los precios un 21 %. Tres, hay que poner los pisos de la Sareb ya a disposición de la Generalitat de Catalunya. Ya he perdido la cuenta de las veces que lo hemos pedido; la señora Madrenas ha quedado harta. ¿A qué esperan? Porque son 13 000 viviendas y depende exclusivamente de ustedes. Cuatro, es preciso que ustedes ―porque ustedes están gobernando― se ocupen de los impagos, de las okupaciones, de las familias y de las personas vulnerables. Y los caraduras, los okupas de patada y las mafias, fuera, porque les recuerdo a todos ustedes que casi el 50 % de las okupaciones que hay en el Estado español están en Cataluña, aunque algunos de ustedes digan que no existen okupaciones. ¿Quizás es por eso por lo que no mueven ficha? ¿A ustedes les conviene seguir haciendo propaganda? El coste de la vulnerabilidad, señorías, lo han de pagar ustedes, que para eso están cosiendo a impuestos a los ciudadanos. Sí, hay que restablecer la seguridad jurídica que necesitan los pequeños propietarios en Cataluña, que son el 95,5 %. Muchos de ellos están vendiendo su propiedad porque ustedes han convertido alquilar en un riesgo, en un problema para unos y para otros. Seis, hay que eliminar el impuesto de transmisiones patrimoniales, especialmente para los jóvenes. Este impuesto es la barrera que separa a muchos jóvenes de tener que seguir viviendo con sus padres a pasar a emanciparse. Aquí tienen la primera receta y depende de ustedes que empiecen a aplicarla, porque las políticas de vivienda, como las políticas en general, hay que evaluarlas por sus resultados, y ya ha pasado mucho tiempo para saber que las políticas actuales son un absoluto fracaso.

Diría que usted, señor Sánchez, es consciente de que el real decreto que se vota mañana no es suficiente, de que hay ausencias claras. Lo que ya tendría que haber hecho el president de Catalunya, el presidente Illa, si su lealtad fuera hacia el pueblo de Cataluña y no hacia el Partido Socialista, es exigirle a usted ampliaciones de crédito para poder dotar de recursos necesarios el sistema de salud de Cataluña, el sistema de educación de Cataluña y también para empezar a poner al día Rodalies de Catalunya. Eso lo podríamos hacer mañana mismo. Y algunos dirán: ¿y cómo? Los últimos años ustedes han tenido una recaudación récord en impuestos, el año pasado recaudaron un 57 % más que el año que entraron en el Gobierno, hace ahora ocho años. Por tanto, tienen capacidad para reducir impuestos y también para reducir presión a los ciudadanos de Cataluña. Otra cosa es que ustedes o sus socios no lo quieran hacer y, si no lo quieren hacer, tendrán que explicar por qué. Como decía Cruyff, hoy el dinero no tiene que estar en el banco, tiene que estar en el campo, porque los problemas de fondo siguen existiendo. La gente está hasta las narices de pagar, está hasta las narices de currar, de sufrir continuamente y de que cada día el país vaya peor, porque ustedes, los socialistas y sus socios, tienen al país, a Cataluña, inmerso en un caos sin precedentes: agricultores, profesores, médicos, autónomos, pescadores, taxistas, usuarios del transporte público, veterinarios, están en la calle diciendo: ¡hasta aquí!, ¡ya basta!

El problema no solo es el petróleo, la luz o el gas, el problema es también tener aquí y en Cataluña un Gobierno que prioriza la propaganda a la protección de la gente. Permítanme que les ponga un ejemplo que además es de actualidad, y algún diputado ya ha hecho referencia a ello. ¿Qué es eso, sino propaganda? Han aprobado un real decreto, el real decreto de la señora Díaz y sus socios, que incluye una prórroga de dos años de los contratos de alquiler que está tan mal hecho, hecho con tan poco rigor, que termina beneficiando a quien no tendría que beneficiar. Gracias a esta medida de ustedes, los grandes tenedores pueden ampliar el contrato hasta dos años y seguir cobrando la cuota antigua, que evidentemente es más alta. Y también perjudica al pequeño propietario, que si quiere recuperar su propiedad no puede hacerlo, y no puede porque ustedes no han hecho bien el trabajo. El propietario podría si ustedes hubieran hecho la ley pensando en el rigor, en las personas, y no pensando en el titular, pero no ha sido así. Con ustedes y sus políticas, las familias y las empresas están pagando la crisis mientras el Gobierno se dedica a construir, a fabricar titulares.

¿Y saben qué es lo que nos vuelve a decir la gente por la calle? Vayámonos de España, aquí no funciona nada. Y nos dicen: Esto se va a la mierda. Y es así. La Cataluña gobernada por ustedes hoy es un caos: no funciona rodalies, anuncian dinero que nunca llega, los profesores están al límite, los médicos están al límite, los autónomos están al límite, los agricultores están al límite, los pescadores están al límite, las familias están al límite. ¿Y dónde está el president Illa? Porque la sensación es que aquí somos siete diputados haciendo el trabajo que tendría que estar haciendo el Govern de Catalunya o que tendrían que estar haciendo los diecinueve diputados del PSC. Y no lo hacen; no lo hacen aunque estén aquí, en Madrid, con trescientos treinta analistas y un equipo de más de setecientos en la Moncloa. Algún día tendrán que explicarnos quién está pagando todo eso. Porque díganme, ¿quién ha conseguido la ley contra la multirreincidencia? ¿Los socialistas? No, lo ha conseguido la diputada de Junts Marta Madrenas. ¿Quién ha conseguido la ley ELA? ¿Los comunes? No, la diputada de Junts Pilar Calvo. ¿Quién ha conseguido que aquí se hable catalán? ¿Rufián, que nunca lo habla? ¿El señor Illa, que está españolizando las carreteras catalanas? No, lo ha conseguido Junts. ¿Quién ha conseguido que se constituyese la comisión de investigación de los atentados terroristas perpetrados en Cataluña el 17 de agosto? Junts per Catalunya. ¿Quién ha conseguido que no se suba la cuota de los autónomos? Junts. ¿Quién ha conseguido que se rebaje el impuesto de sociedades para las pequeñas y medianas empresas y cooperativas? Junts. ¿Quién ha evitado que en un contexto de crisis SUMAR imponga una reducción de la jornada laboral? Junts. ¿Quién ha conseguido que no se pierda una inversión de 1300 millones de euros en la demarcación de Tarragona? ¿Los socialistas? No, el diputado de Junts Josep Maria Cruset. ¿Quién ha conseguido que el reparto de menores no acompañados deje de recaer solo en Cataluña? ¿Los comunes? No, ha sido el diputado de Junts Josep Maria Cervera. ¿Quién ha conseguido recuperar competencias de secretarios e interventores? ¿Los socialistas? No, el diputado de Junts Josep Pagès. ¿Quién ha conseguido una subvención para el transporte público urbano en diecinueve ciudades medias de Cataluña? ¿Los socialistas? No, el diputado de Junts Gavin. ¿Quién ha conseguido que los ayuntamientos tengan más dinero para poder invertir, entre otras cosas, en vivienda pública? Junts. ¿Quién ha conseguido que en San Cugat haya un partido judicial y, por tanto, que pueda tener sus juzgados? Junts. ¿Quién ha conseguido excluir a los pequeños agricultores de la afectación de la ley de desperdicio alimentario? Junts. ¿Quién ha conseguido la eliminación de la subida de impuestos a los ciudadanos que tienen mutua? Junts. ¿Quién ha conseguido la transferencia de la recaudación del impuesto de la banca a las comunidades autónomas en función del PIB? Junts. ¿Quién ha conseguido que un canal español se haga en catalán en Cataluña? Junts. ¿Quién ha conseguido mejorar las condiciones de jubilación del personal médico de emergencias aéreas? Junts. ¿Quién ha logrado la aprobación como acontecimiento de interés excepcional de la Barcelona Music Lab y del Festival de Culturas del Pirineo, del Ironman de Calella y del Festival de Porta Ferrada de San Felíu de Guíxols? Junts. ¿Quién ha conseguido incluir el derecho de los clientes a usar el catalán en todas sus quejas, reclamaciones y peticiones de información, independientemente de donde se halle la sede de la empresa? Junts. ¿Quién ha conseguido el pago de la indemnización a los vecinos de Lilla por los daños del túnel?

¿Les estamos aburriendo? Pues más nos aburren ustedes a nosotros. Sigo. ¿Quién ha conseguido que recuperemos las competencias que nos están robando en materia de economía social, en empresas de inserción y en las cooperativas? Junts per Catalunya. ¿Quién ha conseguido detener la eliminación de los juzgados de Paz? Junts per Catalunya. ¿Quién ha conseguido que en Cataluña haya una representación en la Unesco? ¿El señor Iceta? No, Junts.

Y la lista todavía sería mucho más larga si no fuera por sus incumplimientos. El problema es que no interesa explicar todo lo que hacemos estos siete diputados, todo lo que hacemos en Junts per Catalunya, porque si la gente lo supiera todo sería muy diferente. Pero ustedes han decidido alimentar a la extrema derecha, por una parte, y a la extrema izquierda, por otra.

Muchas gracias y ¡visca Catalunya lliure! ¡Viva Cataluña libre!

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Nogueras. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra la señora Aizpurua Arzallus.

Mertxe Aizpurua Arzallus

EH BilduDiputada.Página 27Vídeo

Egun on, señorías. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia).

Señor Sánchez, quiero comenzar dejando clara la posición contraria de Euskal Herria Bildu a esta guerra, una posición de país que compartimos con la sociedad vasca y que se ha mantenido durante décadas.

Euskal Herria dice rotundamente no a la guerra porque dice sí a la paz, a la diplomacia, al derecho internacional, a la soberanía de los pueblos y a la defensa de los derechos y libertades de la ciudadanía. Esta es la convicción de nuestro país, una postura que no es nueva y que la sociedad vasca ha mostrado en todos los momentos históricos decisivos. Porque, señorías, Euskal Herria dijo no a la OTAN hace ya cuarenta años, dijo no a la guerra de Irak en 2003, dijo no al genocidio israelí en Gaza en 2023 y volvemos a decir no a la guerra de Irán y Líbano ahora, en 2026. Y lo hacemos porque compartimos valores y principios firmes en favor de la negociación y los acuerdos diplomáticos en el marco del derecho internacional como única fórmula para lograr estabilidad en el mundo y solucionar los conflictos.

Miren, desde que hace exactamente cuarenta años vascos y vascas rechazáramos la entrada en la OTAN, el paso del tiempo ha demostrado que la OTAN no ha servido para nada más que para generar tensiones, conflictos y guerras en el mundo, una alianza bélica ofensiva a las órdenes de Estados Unidos y subyugada a sus intereses, que en nombre de una falsa libertad ha generado una sucesión de conflictos, guerras e intervenciones siempre con el único objetivo de satisfacer los intereses económicos, energéticos y geopolíticos de Estados Unidos. Lo estamos viendo estos días con el secretario general Mark Rutte no solo justificando la guerra ilegal en Irán y Líbano, sino abogando por la entrada de los Estados europeos y la OTAN en esta guerra, una posición irresponsable y temeraria que pretende escalar la guerra hasta escenarios de guerra abierta también en Europa, todo para satisfacer los intereses y necesidades de Trump y Netanyahu.

Es una posición similar a la que vemos en la Comisión Europea y en su presidenta Von der Leyen, rechazando directamente el derecho internacional y un mundo basado en reglas para abrir la era de un mundo sumido en el caos y basado en la ley del más fuerte. Como ya hizo con el genocidio israelí en Gaza, la Unión Europea vuelve a demostrar la hipocresía y la doble vara de medir en función de los actores involucrados en los diferentes conflictos de los últimos años, muy duros con Rusia y la guerra en Ucrania, pero totalmente permisivos, cuando no sumisos, con las ilegalidades y crímenes cometidos por Israel y Estados Unidos.

Señor Sánchez, ustedes apoyaron y apoyan esta Comisión Europea y a una presidenta que aboga por acabar con la legalidad internacional, y apoyan también a la OTAN y a su secretario general, que pretende arrastrar a toda Europa a esta guerra ilegal. Quizá sea la hora de alzar la voz y decir claramente que ninguno de estos dirigentes está a la altura de la responsabilidad y capacidad que este momento histórico exige.

Izan ere, Sanchez jauna, galdera begi bistakoa da, zergatik jarraitu beharko zenuke Ameriketako Estatu Batuek eta Trumpistek munduan zehar gerrak hedatzeko duten interesen zerbitzura dagoen erakunde batean jarraitzearen alde? Zergatik jarraitu beharko zenuke interes propioei lehentasuna emango dien autonomia estrategiko baten alde egin beharrean, Estatu Batuen interesen menpe dagoen Europako Batzordea babesten? Horixe da Estatu Batuak egiten ari dena, ustez europarren aliatua eta laguna den hori.

Y es que, señor Sánchez, la pregunta es evidente: ¿por qué debería seguir defendiendo la permanencia en una organización que está al servicio de los intereses de Estados Unidos y del trumpismo para extender guerras por todo el mundo? ¿Por qué debería seguir apoyando a una Comisión Europea subordinada a los intereses de Estados Unidos en lugar de apostar por una autonomía estratégica que priorice nuestros propios intereses? Eso es lo que está haciendo Estados Unidos, ese país supuestamente aliado y amigo de los europeos.

Señor Sánchez, dice usted con acierto que cuando tomaron la decisión de reconocer el Estado palestino o cuando han rechazado esta guerra les acusaban de estar solos, cuando no es que estuvieran solos, sino que eran los primeros. El tiempo le ha dado la razón, ya que hoy prácticamente todos los Estados europeos han tomado, con mayor o menor claridad, una posición contraria a esta guerra. Incluso los actores de la ultraderecha europea lo han hecho, dejando una vez más a las derechas extremas españolas del Partido Popular y VOX como los únicos partidos de toda Europa que siguen dispuestos a vender su propio país para obedecer al trumpismo y al régimen israelí. Por eso, señor Sánchez, quizás sea el momento de que sea el primero en plantear la salida de la OTAN y abrir un debate profundo sobre la autonomía estratégica europea como apuesta de futuro.

Mire, hemos visto justificar un genocidio contra el pueblo palestino en Gaza retransmitido al mundo entero con absoluta impunidad y ahora vemos una guerra ilegal contra Irán y Líbano sin causa ni justificación, con desastrosas consecuencias humanas y sociales y también con absoluta impunidad. Y Trump y Netanyahu ni siquiera necesitan justificar nada porque han creído y se les ha dejado creer también desde Europa que el mundo les pertenece y pueden hacer lo que quieran con él.

Esta es la transición del neoliberalismo al fascismo y el populismo imperialista que se está produciendo, y sería un error histórico no hacer frente a estas nuevas amenazas. La gran falacia de las guerras por la libertad ya no engaña a prácticamente nadie en el mundo. Hoy prácticamente todas las sociedades señalan a Estados Unidos e Israel como las amenazas reales para su presente y futuro y como los verdaderos enemigos de la paz y la estabilidad en el mundo. Hoy, el imperio estadounidense y el Estado genocida israelí están más solos y aislados que nunca. Porque, señorías, obviamente ni nosotros ni ninguna fuerza democrática justifica el régimen iraní y los recortes de derechos y libertades a los que condenan a su propia gente. Pero estar en contra de ese régimen no nos va a hacer justificar ni apoyar una guerra ilegal contra el pueblo iraní que no hará sino generar más sufrimiento a su población. Esta guerra ni logrará un cambio de régimen ni el respeto a los derechos y libertades de sus ciudadanas. Esta guerra es un error histórico que ha incendiado todo Oriente Medio, ha generado miles y miles de víctimas y ha hundido el bienestar y protección social de todas las sociedades del mundo. ¿Cuál es su justificación entonces? Ni siquiera los que la han iniciado lo saben. Tampoco saben por qué han comenzado la guerra ni cómo terminarla. Pero aquí tenemos a las señorías del PP y VOX justificando todo ello y dispuestos a vender a su propio país y a su propia ciudadanía para satisfacer los deseos de un mandatario extranjero como Trump.

Señor Sánchez, valoramos positivamente cuando reconoció al Estado palestino y se posicionó contra el genocidio. También lo hacemos ahora, lo valoramos positivamente con su oposición firme ante esta guerra. Nos encontramos en un momento en el que el derecho internacional ha dejado de ser una base compartida y respetada y el balance de poder y la lucha por la hegemonía mundial entre grandes actores se está reconfigurando por medio de la fuerza, de la amenaza y el sometimiento. Las guerras, como siempre, las pagan los pueblos. Lleva siendo así toda la historia de la humanidad y esta vez no será una excepción. El pueblo iraní y el libanés sufrirán sus consecuencias más duras, pero las consecuencias sociales y económicas se han extendido ya a nuestros pueblos y sociedades.

Krisi berri hau orainaldiarekiko eta etorkizun hurbilarekiko beldurra eta ziurgabetasuna sortzen ari da. Izan ere, gerra honek jarraitzen badu, 2008ko krisitik hona herri eta langile klaseek sufritu duten kolpe gogorrenaren aurrean egongo gara. Horren aurrean, erantzunak eta irtenbideak eskaintzeko betebeharra daukagu. Ziurtasunak eta segurtasuna eskaini behar ditugu. Ongizate soziala bermatu behar dugu.

Horretarako, balizko kolpe sozial eta ekonomiko horri aurre egiteko neurri sorta bat proposatu duzu. Neurri positiboak aurkitu ditugu bertan, Euskal Herriko zein Estatuko gehiengo sozial eta langileari babesa ematen dioten neurriak. Baina aurkitu ditugu baita jendea, langileak eta familiak kontuan hartzen ez dituzten neurriak ere. Petrolio eta energia enpresa handiei mesede egingo dieten neurriak. Hanka sartzetzat hartzen ditugun neurri fiskal, atzerakoi eta bidegabeak. Halako egoera batean, esparru publikoaren eta enpresa handien ahalegin partekatua ezinbestekoa da. Enpresa horiek ekarpena egin behar dute beharrezko neurri guztien finantzazioa modu orekatuan eusteko. Izan ere, bestela, beste behin ere, langile klaseek ordaindu beharko dituzte gerraren ondorioak, nork eta gerra hau nahi ez dutenek eta eragin ez dutenek.

Esta nueva crisis está generando miedo e incertidumbre ante el presente y el futuro más inmediato. De hecho, si esta guerra continúa, estaremos ante el golpe más duro que los pueblos y las clases trabajadoras han sufrido desde la crisis del 2008. Ante esta situación, tenemos la obligación de ofrecer respuestas y soluciones. Debemos ofrecer certezas y seguridad y garantizar el bienestar social con el objetivo de hacer frente a ese posible golpe social y económico. Ha propuesto una serie de medidas y, entre ellas, hemos encontrado medidas positivas, medidas que dan apoyo a la mayoría social y trabajadora, tanto en Euskal Herria como en el Estado. Pero también hemos encontrado medidas que no tienen en cuenta a la gente, a las personas trabajadoras y a las familias; medidas que beneficiarán a las grandes empresas petroleras y energéticas; medidas fiscales regresivas e injustas que consideramos un error. En una situación como esta, es imprescindible un esfuerzo compartido entre el sector público y las grandes empresas. Dichas empresas deben contribuir para sostener de manera equilibrada la financiación de todas las medidas necesarias. Porque, si no, una vez más serán las clases trabajadoras quienes paguen las consecuencias de la guerra, precisamente quienes ni quieren esta guerra ni la han provocado.

Les hicimos llegar una amplia batería de propuestas para establecer un escudo social y económico de protección industrial y energético y medidas de justicia social para sostenerlas. Finalmente, logramos incluir en el decreto algunas de estas importantes medidas que propusimos. Se ampliará el bono social térmico y eléctrico; se recuperará la prohibición de cortes de suministros básicos para familias vulnerables; se recuperará el mecanismo de ayuda a la industria electrointensiva por el que tanto trabajamos y las derechas tumbaron y que servirá para contener el impacto que esta guerra tendrá sobre la industria vasca. El decreto también establece medidas estructurales para acelerar la transición a las renovables reforzando la participación ciudadana con retornos en el consumo local y con un impulso claro del autoconsumo que se amplía, como pedíamos, a los cinco kilómetros. Hay un impulso al almacenamiento y a las comunidades energéticas. Así, es un paquete de medidas robustas que marcarán la diferencia y reducirán emisiones y la dependencia de los recursos fósiles tan tensionados por la guerra.

Asimismo, valoramos muy positivamente el decreto de vivienda para prorrogar los contratos de alquiler y limitar las actualizaciones anuales de rentas. Son medidas que todas las fuerzas de izquierda venimos reclamando porque beneficiarán a millones de inquilinos e inquilinas que temían perder sus casas. Es una medida necesaria de justicia frente a un mercado salvaje basado en el beneficio y en el rentismo. Por eso, apoyaremos ambos decretos. Porque nosotras, a diferencia de las derechas, tenemos compromiso social con los vascos y las vascas y con las clases populares y trabajadoras. De no haber sido por las medidas que las izquierdas hemos introducido en él, su decreto, más que un escudo social, constituiría un escudo empresarial. Porque esta es la otra cara de este decreto, la rebaja generalizada de impuestos sin control real de precios que ha adoptado y que nosotras no compartimos.

Señor Sánchez, hoy las petroleras ya han reabsorbido la mayor parte de la rebaja que se pretendía lograr. En unos días, el efecto de las rebajas de impuestos será nulo para el consumidor, pero las energéticas engordarán sus beneficios con dinero público, un dinero público que no se recuperará porque las derechas tumbaron el impuesto energético que usted no ha querido recuperar. Controlar los precios y prácticas de las petroleras y recuperar el impuesto a las energéticas haría que el peso y el coste de las medidas fuese compartido. Tome en cuenta las medidas complementarias que le planteamos para reequilibrar el coste de esta crisis. Ya se lo advertimos: las derechas ―sean estas española, vasca o catalana― trabajan para la patronal y sus grandes empresas y sus propuestas están hechas a medida con el único objetivo de mantener y aumentar sus ganancias. Por eso, estas medidas de rebaja de impuestos no tendrán ningún efecto dentro de unos días y la gente ya no observará rebaja alguna. Pero las derechas habrán logrado su objetivo, que no es otro que asegurar que las empresas petroleras ganen más y más cada día. Eso buscaban y no sabemos si por necesidad o convicción se les ha permitido hacer.

Serán estas mismas derechas quienes tumben las necesarias medidas del segundo decreto, porque volverán a colocarse del lado del negocio y del rentismo que impera sobre el derecho a la vivienda. Creyendo que golpean al Gobierno, volverán a golpear a la gente.

Termino, señor Sánchez. Estas semanas ha hecho usted un ejercicio de soberanía que entendemos. Esto es justo lo que queremos los y las soberanistas vascas para nuestro país: la capacidad de tomar nuestras propias decisiones en cualquier ámbito de la vida social, económica o internacional, de manera soberana. Quizás usted entienda ahora por qué es de vital importancia que también vascos y vascas podamos contar con las mismas herramientas que cuenta usted. Quizás sea el momento de que entiendan que no queremos ser más que nadie, pero tampoco menos.

Irakeko eta Ukrainako gerrekin egin genuen moduan, eta Palestinako genozidioarekin egiten ari garen bezala, euskaldunok berriro ere kalera aterako gara Aberri Egunean ere, eta beste behin, argi eta garbi esango dugu gerrari ez eta bai bakeari eta herri guztien burujabetzari, baita Euskal Herriarentzat ere.

Mila esker. Besterik ez.

Como hicimos con las guerras de Irak y de Ucrania y como estamos haciendo con el genocidio en Palestina, los vascos y las vascas volveremos a salir a la calle también en el Aberri Eguna. Y una vez más diremos alto y claro no a la guerra y sí a la paz y a la soberanía de todos los pueblos, también para Euskal Herria.

Muchas gracias. Nada más. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Vasco, que acumula la réplica en esta intervención, tiene la palabra la señora Vaquero Montero.

Maribel (GV (EAJ-PNV)) Vaquero Montero

PNVDiputada.Página 30Vídeo

«Las bombas no tienen ojos y caen en la guardería». Esta es una frase de Gloria Fuertes que viene a cuento con lo que está pasando hoy en el mundo.

Egun on guztioi. El mundo, las alianzas, el multilateralismo, las normas basadas en principios, el respeto a los derechos humanos, el mundo tal y como lo concebimos en Europa está cambiando. Hay sátrapas que no tienen escrúpulos a la hora de provocar guerras, muertes, pobreza y miseria si con ello consiguen apoderarse de parte del botín, porque para ellos el mundo es eso: un botín a repartir. No compartimos ni esta guerra ni otras. No las provocamos, pero las sufrimos. Compartimos la necesidad de unas normas acordadas basadas en principios y la necesidad de tejer alianzas con aquellos que compartimos principios democráticos. Tejer alianzas en una Europa fuerte y unida, en materia económica, en seguridad y en lo social, es imprescindible para no ser avasallados por los matones mundiales de turno. La semana pasada, usted acudió a la convocatoria del Consejo Europeo ―reunión de la que, por ahora, no ha hablado mucho en su primera intervención, pero yo me voy a ceñir al orden del día del Pleno de hoy―, encuentro en el que se trataron temas de gran importancia, más aún si cabe tras la guerra del Oriente Próximo y las consecuencias que está generando en Europa y en el mundo. El documento de conclusiones al que hemos accedido señala los acuerdos a los que los jefes de Gobierno de los diferentes Estados han llegado. Evidentemente, aquí no aparecen las discrepancias ni las posturas defendidas pero no aprobadas. En relación con Ucrania ―una invasión y una guerra que dura ya más de cuatro años―, los Estados miembros, casi unánimemente, han decidido seguir apoyando militarmente a Ucrania y la reconstrucción del sistema energético ucraniano. Sin embargo, Hungría vetó el préstamo de 90 000 millones para ayudar a Ucrania alegando que no lo aprobará hasta que se restablezca el suministro del gas/petróleo ruso hacia su país, usando el veto como presión. Hungría mantiene una línea diferente al resto de la Unión Europea y rompe la unidad, por lo que la pregunta es obvia: ¿qué se está planteando para evitar este bloqueo? ¿Se va a presionar políticamente a Hungría? ¿Se van a negociar concesiones a este país?, ¿o se va a acudir a la cooperación reforzada? Porque, presidente, es necesario salvar el bloqueo y que la ayuda llegue a Ucrania. En relación con Oriente Próximo, además de la pérdida de vidas y del ataque a las infraestructuras básicas, la guerra de Trump y Netanyahu contra Irán está suponiendo una amenaza a la seguridad mundial. Se pide una desescalada del conflicto, protección a la población civil, respeto al derecho internacional humanitario y moratorias, pero no sabemos lo que va a durar el conflicto, y, por lo tanto, las consecuencias hoy son difíciles de calcular. Pero Europa sí debe tomar una posición firme contra esta invasión y no participar en una guerra que no ha iniciado ni se ha justificado, y debe actuar de forma coordinada y unida para así mandar un mensaje claro y unitario a aquellos que miran al mundo cual juego de tronos, iniciando hostilidades y guerras sin medir las consecuencias. A estas alturas ya podemos decir con bastante certeza que este conflicto bélico no tiene como finalidad liberar a la población iraní del régimen teocrático y dictatorial ni librar al resto del mundo de una amenaza nuclear, sino que se ha iniciado en beneficio e interés de unos pocos para luego pedir al resto ayuda en su aventura militar.

Por ello, se hace cada día más apremiante apostar por el multilateralismo, por un mundo basado en reglas acordadas, normas basadas en la ética, reglas con principios. La fortaleza de Europa recae y recaerá en incidir en esa unión para proteger su seguridad e intereses y contrarrestar los efectos que las hostilidades que se están produciendo pudieran tener en la seguridad energética y en los precios de la energía, que fragilizará nuestro tejido productivo y empleos y encarecerá los productos y, por ende, la cesta de la compra. Compartimos que la Unión Europea le haga también un llamamiento al régimen iraní para que ponga fin a la violencia y a la represión contra su propio pueblo y se respeten los derechos humanos y el derecho a elegir su propio futuro, porque condenar la invasión contra Irán no significa apoyar al régimen iraní ―un régimen que vulnera sistemáticamente los derechos de las personas y, en especial, los de las mujeres―, al igual que condenar el bloqueo a Cuba o la invasión a Venezuela no significa apoyar Gobiernos ni regímenes no democráticos.

Otro conflicto que no cesa aunque ya no abra informativos ―como ocurre con Ucrania― es el que sufren en Gaza y Cisjordania. Estamos de acuerdo en la defensa europea de una paz justa y duradera basada en la solución de los dos Estados; sin embargo, la paz no llega a Gaza y la situación empeora en Cisjordania. Y, mientras los conflictos se mantienen como una úlcera, la gente muere, los proyectos de vida se truncan y la esperanza se convierte en ira y venganza. La ayuda humanitaria no llega a Gaza, Hamás y Hizbulá no se desarman, las tropas israelíes no se retiran y la situación es insostenible. Por ello, pedimos nuevamente que se permita el acceso inmediato de la ayuda humanitaria a Gaza y que se permita a las Naciones Unidas y a las organizaciones humanitarias acceder para proteger a la población civil. Por tanto, pedimos también respeto a la población del sur del Líbano. Por ello, firmamos con otros grupos de esta Cámara el comunicado de apoyo a Médicos sin Fronteras ante el riesgo de suspensión de su labor en Gaza y en los territorios palestinos ocupados. En estos momentos, las ONG internacionales proporcionan más de la mitad de la ayuda humanitaria en Gaza y gestionan y apoyan el 60 % de los hospitales de campaña. El PNV comparte las peticiones que en este sentido se hacen a Israel, como la condena de las acciones unilaterales iniciadas por este Estado para ampliar su presencia en Cisjordania y en Jerusalén y en el sur del Líbano, así como la denuncia ante la creciente violencia de los colonos contra los civiles palestinos y las comunidades cristianas.

Otro de los puntos que trataron en el Consejo Europeo fue en relación con la competitividad y el mercado único europeo en lo relativo al precio de la energía, incidiendo en la necesidad de soluciones específicas a corto plazo para garantizar una energía asequible teniendo en cuenta la neutralidad tecnológica y las situaciones particulares de los Estados miembros. El riesgo de deslocalización y de pérdida de competitividad al que se encuentran expuestos determinados sectores industriales es real, como el sector del acero, tema que debatimos ayer en una proposición no de ley propuesta por nuestro grupo.

La industria del acero constituye uno de los pilares estratégicos para el funcionamiento de sectores como la construcción, automoción, energía, defensa e infraestructuras, y está sufriendo con los aranceles de Trump y, ahora, la guerra de Irán. Por ello, instamos a su Gobierno a que defienda esta industria en Europa, así como a otros sectores imprescindibles a los que los costes asociados de producción, sobre todo los energéticos, están impactando duramente en su supervivencia. Porque usted dirá que la energía eléctrica en España es barata, y es verdad si hablamos del precio mayorista ―que hoy es de los más bajos de Europa gracias al peso de las renovables―, pero no es así en el coste final que paga la industria, porque al precio real, presidente, se le suman los impuestos, los peajes y los cargos, que disparan su factura y la convierten en una de las más elevadas del continente.

Si hay un ejemplo claro de cómo el contexto está golpeando a nuestra industria, ese es el de Tubos Reunidos, que sufre el encarecimiento energético derivado de la inestabilidad en Oriente, un mercado distorsionado por aranceles y desvíos de producción que afectan de lleno a su principal producto exportador. Es una combinación que está estrangulando su competitividad en un momento crítico, y por eso le pedimos algo tan razonable como la reestructuración de su deuda con SEPI. Por todo ello, es necesario abordarlo desde una respuesta unitaria y coordinada y tomar las medidas necesarias con mayor premura debido a las repercusiones inmediatas en los precios de la energía. Algunas de estas medidas están incorporadas en el decreto ley que mañana se somete a convalidación, aunque no todas, y otras se atrasan en el tiempo: me refiero al mecanismo que permite a la industria aprovechar los enchufes libres de la red para que puedan conectarse más empresas. Presidente, ¿tiene sentido posponer una medida tan necesaria para la actividad industrial y para mejorar el uso de la red? ¿A qué se debe ese retraso?

Coincidimos con las conclusiones del Consejo Europeo, que subraya la necesidad de reducir las dependencias estratégicas y reforzar el peso geopolítico y comercial de Europa. Los aranceles impuestos por Trump han tenido efectos directos en muchas empresas en las que el mercado es Estados Unidos, pero también han generado efectos de rebote, ya que estos mismos aranceles han hecho que, por ejemplo, empresas chinas que antes exportaban a Estados Unidos lo hagan ahora a otros lugares desplazando a empresas vascas y del Estado de esos mercados ya consolidados por no poder competir en precio con esas empresas chinas por los costes de energía y de producción. Por lo tanto, las medidas que se tomen ahora y en el futuro deberán tener en cuenta también esos efectos en cadena, protegiendo a esos sectores con medidas concretas.

Y tan importante como las medidas a adoptar es dotarse de instrumentos acordados que posibiliten su aplicación. Presidente, para financiar las medidas adoptadas en el decreto ley relativo a la crisis originada por la guerra de Irán, ha anunciado un gasto de 5000 millones de euros. Teniendo en cuenta que el crecimiento que le permiten las reglas de gasto es aproximadamente de un 3,5 %, que la deuda del Estado es alta y que, además, cuenta con un déficit que tendrá que reducir progresivamente, ¿cómo plantea llevar a cabo las medidas adoptadas y las que, en caso de que este conflicto perdure en el tiempo, se tengan que tomar más adelante? ¿Cuál es el margen que tenemos, o que tienen, de gasto? Presidente, ¿ha solicitado una suspensión de las reglas en el Consejo Europeo de la semana pasada? ¿Ha solicitado al menos que algunos conceptos no computen en la regla de gasto? ¿Qué postura defienden los Gobiernos de los Estados europeos ante estas reglas? Si bien tiene margen para invertir en defensa ―porque así lo ha acordado en Europa―, necesitamos que el Gobierno nos diga cómo va a implementar las medidas anticrisis sin incumplir las reglas y sin presupuestos, porque no cuela la excusa que ha utilizado para decir que ahora no toca presentar los presupuestos por la guerra de Irán; todo lo contrario, tenerlos hubiera supuesto una mayor estabilidad para hacer frente a lo que se nos viene. Esa es una de las fortalezas que tenemos en Euskadi: el Gobierno vasco sí tiene presupuestos y un Gobierno de coalición con una mayoría parlamentaria para llevarlos a cabo.

Por otro lado, este año termina el plazo para finalizar las inversiones de los fondos europeos de recuperación y resiliencia. Por cierto, ¿en el Consejo Europeo se ha planteado la posibilidad de destinar fondos para hacer frente a la crisis? Tal vez ahora no toque, pero ¿y si el conflicto bélico continúa y dura mucho en el tiempo? No sé si están haciendo algún planteamiento en este sentido. No sabemos cuánto va a durar el conflicto, eso lo tenemos muy claro, ni cómo se van a desarrollar las repercusiones. Además de las pérdidas de vidas y de infraestructuras en los territorios donde se está desarrollando, esta guerra, como otras, acabará con efectos en cascada a los que tendremos que hacer frente.

El viernes, aprobaron dos decretos leyes, uno de ellos para paliar los efectos de la crisis. En general, las medidas que se adoptaron son acordes con lo que nuestro grupo hemos propuesto. No está todo e, incluso, como he dicho antes, hay algún aspecto que entendemos que hay que corregir. Pero mañana ya hablaremos con mayor profundidad sobre ello en el debate de convalidación, pero le adelanto que contará con nuestro voto favorable. Porque resulta necesario adoptar medidas destinadas a proteger a consumidores, autónomos y empresas y a reforzar la competitividad de la economía y garantizar el sistema energético frente a la crisis internacional. Nuestro grupo le plantea un total de 31 medidas que, dependiendo de la evolución del conflicto, pudieran ser ampliadas. Medidas fiscales y de reducción del coste de la energía; medidas para proteger a las familias; sobre carburantes; de apoyo a las pymes, autónomos y primer sector; de intervención en el mercado eléctrico; medidas, como he dicho antes, para defender los intereses de la industria y, especialmente, la siderúrgica; de aceleración de inversiones en redes y energías renovables y medidas para las Administraciones públicas. Porque, como ya le he advertido antes, si no cambian las reglas de gasto, no se va a poder gastar más sin incumplirlas y sin tener que recortar después. Y, entre otras, es necesario habilitar la utilización del superávit de 2025 a entidades locales y comunidades autónomas para que estas puedan financiar actuaciones que mitiguen el impacto económico y social en sus territorios.

Presidente, nos preocupa mucho la situación geopolítica y geoconómica, sus consecuencias y acertar con las medidas que se tengan que tomar, entre las que se encuentra también la necesidad de contar con presupuestos aprobados. Sabemos que tiene que conseguir una mayoría con los diferentes grupos, no solo con los socios de Gobierno, también tiene que negociar con aquellos que votamos a favor de su investidura. Esta es su responsabilidad, presidente.

Sin perjuicio de esto, también queremos poner de manifiesto que usted ha hecho bien en no jugarse las medidas anticrisis incorporando en el decreto ley medidas que podrían no tener una mayoría suficiente, por lo que estas medidas tan necesarias pudieran quedar sin convalidación. Nos parece muy responsable lo que ha hecho.

Voy terminando. Presidente, 5000 milioi euroko gastua iragarri duzu Irango gerrak eragindako krisiari aurre egiteko, baina gastu-arauak dituen mugak zorpetze maila handia eta defizita pixkanaka murrizteko beharra kontutan hartuta, Gobernuak onartutako neurri horiek nola finantziatuko dituzuen jakin nahi dugu, eta baita zer jarduera tarte izango duzun gatazka luzatzen bada ere. Horregatik, argi eta garbi galdetzen dizugu: non aurreikusten duzu murrizketak egitea gastu-arauak aldatzen ez badira? Eta eskatu al diozu Kontseilu Orokorrari arau fiskalak aldatzea? Eta gainerako estatu kideek zer jarrera defendatu dute honen aurrean? Kezkatuta gaude, Gobernu honek hori guztia indarrean dagoen aurrekonturik gabe planteatzen duelako. Uste dugu aurrekontuak beharrezkoak direla, egonkortasuna eta gobernuaren sinesgarritasuna ekarriko lukeela gaur egungo bezalako testuinguru zalantzagarri batean. Ez gatoz bat orain aurkezteko unea ez dela esaten duzunean. Aurrekontuak behar beharrezkoak dira, egoera honi aurre egiteko funtsezko tresna izango liratekeela uste baitugu. Ez dakigu gatazka honen iraupena zein izango den eta noraino luzatuko den, baina badakigu ondorioak izango dituela. Humanitarioak begi bistakoak dira, baina ekonomikoak ere garrantzitsuak izango dira. Horregatik, ezinbestekoa da kontsumitzaileak, autonomoak eta enpresak babesteko, lehiakortasuna indartzeko eta energia segurtasuna bermatzeko neurriak hartzea. Gure taldetik 31 proposamen helarazi dizkizugu, egoerak aurrera egin ahala zabaltzeko irekiak daudenak, baina ohartarazten dizugu gehiengorik eta akordio zabalik ez izateak zaildu egiten duela neurri horiek onartzea. Horregatik baloratzen dugu behar besteko babesik gabeko ekimenik ez txertatu izana lege dekretuan, beharrezko neurriak baliozkotu gabe geratzeko arriskua saihestuz. Mila esker.

Señor, presidente, ha anunciado un gasto de 5000 millones de euros para hacer frente a la crisis provocada por la guerra de Irán, pero queremos saber cómo van a financiar esas medidas aprobadas por el Gobierno, teniendo en cuenta los límites que tiene la regla de gasto, el alto nivel de endeudamiento y la necesidad de reducir progresivamente el déficit. También, ¿qué margen de actuación tendrá si el conflicto se prolonga? Por eso, le preguntamos alto y claro, ¿qué prevé recortar si no cambian las reglas de gasto? ¿Ha pedido al Consejo Europeo que modifique las normas fiscales? ¿Qué posiciones están defendiendo el resto de los Estados miembros?

Nos preocupa, además, porque este Gobierno plantea todo esto sin presupuestos aprobados. Creemos que los presupuestos aportarían estabilidad y credibilidad en un contexto tan incierto como el actual. No compartimos la idea de que ahora no es el momento de presentarlos. Creemos que serían una herramienta fundamental para hacer frente a la situación actual. Sabemos que desconocemos la duración y alcance de este conflicto, pero también sabemos que las consecuencias serán importantes; las humanitarias están claras y las consecuencias económicas serán relevantes. Por ello, es imprescindible adoptar medidas para proteger a los consumidores, autónomos y empresas.

Nuestro grupo le ha hecho llegar 31 propuestas, que están abiertas a ser ampliadas a medida que avance la situación. Pero también le advertimos de que la falta de mayorías y de acuerdos amplios dificulta la aprobación de estas medidas. Por eso, valoramos que no se hayan incorporado al decreto iniciativas sin el apoyo suficiente, evitando el riesgo de que las medidas necesarias queden sin validar.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Mixto, que acumula en este turno su turno de réplica, tiene la palabra la señora Belarra Urteaga.

Ione Belarra Urteaga

PodemosDiputada.Página 33Vídeo

Gracias, presidente. En primer lugar, quiero mandar mi solidaridad y mi cariño al pueblo canario, que en este momento está viviendo una situación dificilísima. Tienen todo nuestro apoyo y espero que la Administración pública haga todo lo que sea necesario para proteger a su gente. Presidente, Israel ha violado el alto al fuego más de 10 000 veces, según las fuerzas de paz de la ONU en el Líbano. Hace unos días, lanzó un ataque contra centros médicos, matando a cuarenta trabajadores sanitarios. Cuba, que usted no ha mencionado, está al límite como consecuencia del asedio criminal y medieval al que Trump está sometiendo a la isla. En Irán, el primer objetivo de quienes decían estar muy preocupados por la libertad de las mujeres, ha sido bombardear una escuela llena de niñas. Eso es Estados Unidos, eso es Israel, la mayor amenaza a la seguridad de la humanidad en este momento, un peligro mucho mayor que la emergencia climática o que la desigualdad extrema que vivimos. La humanidad y nuestra sociedad, presidente, tienen el deber de actuar, de actuar en defensa propia, de actuar en defensa de la vida y del planeta, por nosotras, por nuestras hijas y nuestros hijos, por quienes vinieron antes que nosotros y lucharon por un mundo mejor. El momento de actuar, presidente, es ahora porque, si lo dejamos para después, quizás, no haya después.

Nuestra gente sabe muy bien, muy bien, lo que significa que la comunidad internacional te dé la espalda en el momento más difícil. Eso es lo que les pasó a los republicanos y las republicanas españolas, que vieron cómo mientras defendían la república, mientras defendían la democracia, mientras luchaban contra el fascismo, la comunidad internacional miraba hacia otro lado. Por eso, nuestro país siempre ha sido y siempre será solidario con los pueblos oprimidos, con los pueblos abandonados. Por eso, en España, presidente, «Palestina libre» ha sido un clamor. Por eso, hoy volvemos a alzar la voz y gritar «No a la guerra». (Aplausos).

Y yo hoy quiero reconocerle: gracias por decir «No a la guerra»; gracias por acercarse, por lo menos discursivamente, a la que desde mi punto de vista es la posición más ética, más decente y también la más inteligente para los intereses de nuestro pueblo. Ojalá a usted no le ridiculicen, como hicieron con Podemos. Ojalá no le tachen de ingenuo, presidente, porque, en mi opinión, no hay nada más ingenuo que pensar que la guerra resolverá algo.

Ahora, presidente, una vez levantada la bandera del «No a la guerra», quiero pedirle que la haga realidad. Creo que es lo que la gente ahí fuera está esperando. La gente está cansada de palabras bonitas. Necesita coherencia, necesita acciones concretas, porque si no, en vez de estar construyendo la paz, seguiremos atados a la guerra. Más que ninguna otra cosa, presidente, «No a la guerra» es convertir a nuestro país en un refugio, poner a la gente a cubierto. Y tristemente, el real decreto que han aprobado ustedes ni es un escudo social ni es un plan de respuesta. Es una bajada masiva de impuestos. Bajan ustedes el impuesto especial de hidrocarburos a la gasolina sin plomo 98, al gasóleo de uso general, a todo el resto de gasolina sin plomo, al gasóleo utilizable como carburante, a los fuelóleos, al GLP para uso distinto al carburante, al gas natural para uso distinto al carburante, al queroseno, al bioetanol, al biodiesel, al impuesto especial a la electricidad, a la producción de energía eléctrica. Bajan el IVA, el IRPF y el impuesto de sociedades. Si esto lo hacen ustedes, presidente, si esto lo hace un Gobierno del PSOE, imagínense lo que puede hacer mañana el Partido Popular con VOX. Estas bajadas ―no lo digo yo, lo dice Facua, la principal asociación de consumidores de nuestro país― van a durar menos que un caramelo en la puerta de un colegio. Se las va a devorar la especulación de Repsol, de Iberdrola, de Moeve, de Endesa. Por eso, hoy, le insisto, topen los precios, pongan tope al precio de la gasolina, del diésel, del gasóleo; pongan tope a los márgenes de beneficio de los alimentos, que ya estaban por las nubes; pongan tope al precio del alquiler y a las hipotecas a tipo variable, sin trampas, sin trocear decretos para perder aquello que no quieren aprobar.

Mire, bajar impuestos sin intervenir el precio de las cosas no protege a la gente, solo sirve para proteger a quienes fijan los precios. La cesta de la compra está a 15 o 20 euros más cara que hace un mes; el aceite está por encima de los 9 euros; la gasolina subió de 1,5 a 2 euros; el diésel de 1,45 a 1,80. Las bajadas que tenían que ser de 30 céntimos se han quedado el primer día en apenas 15.

Le pongo solo un ejemplo ―tápense los oídos, señorías del Grupo Popular y VOX, que voy a hablar de Juan Roig―. Juan Roig acaba de presentar las cuentas de Mercadona del año 2025. Ha ganado 1729 millones de euros de beneficio, casi tres veces más que hace tres años. ¿Cómo es esto posible? ¿Cómo ha conseguido Juan Roig casi triplicar sus beneficios? Pues porque se aprovechó de la guerra de Ucrania para subir los márgenes de beneficio un 23 %. Para que lo entienda todo el mundo: subió los precios muchísimo más de lo que los proveedores le habían subido el precio a él. ¿Y ahora qué va a hacer, presidente? Pues exactamente lo mismo, porque ustedes no han metido ni una sola medida de intervención de los precios en su decreto. Y ustedes van a ver cómo siguen subiendo los precios y van a hacer elegir a la gente entre llenar el depósito o llenar la nevera. Y eso, simplemente, no puede ser.

Para nosotras ser coherentes con el «No a la guerra» significa también decir no al mayor gasto militar de la historia de nuestro país. Usted ha duplicado el gasto militar en apenas dos años. Solo la semana pasada, en un solo Consejo de Ministros, inyectó 1300 millones de euros adicionales al Ministerio de Defensa. Comprometió 1000 millones de euros para Zelenski y para Ucrania, que se ha erigido como uno de los principales aliados de Israel. Le leo solo el titular de infoLibre: «Zelenski ofrece colaboración a Netanyahu. Él tiene lo que yo necesito y yo tengo lo que él necesita». Supongo que entenderá, presidente, que mucha gente se sienta decepcionada, porque si ustedes dicen de palabra que se oponen al genocidio en Palestina, pero luego hacen esto, aplicar un embargo que no sirve para nada y que permite que Airbus siga comprando material militar a Israel y le endosan miles de millones de euros a una industria militar ucraniana que se ha convertido en el principal aliado del genocida Netanyahu, lógicamente la gente se decepciona.

Ser coherentes con el «No a la guerra» también, presidente, significa adoptar una política exterior propia, independiente, soberana. Yo creo que ya somos mayores de edad para marcar una política exterior diferente a la de los Estados Unidos y construir nuestra propia relación internacional con China, con América Latina, con África. Sobre todo, presidente, decir «No a la guerra» para nosotras significa salir de la OTAN, porque mientras juguemos en el mismo equipo que Trump y que Netanyahu, mientras seamos parte de esa organización criminal que es la OTAN, que está sembrando de guerras el mundo, vamos a seguir siendo cómplices de los crímenes que están cometiendo en todo el mundo. Es imposible cumplir con el «No a la guerra» si seguimos siendo parte de la OTAN. (Aplausos). Yo entiendo que usted puede tener miedo de tomar esa decisión por sí mismo. Quizás no esté de acuerdo con salir de la OTAN. Yo hoy solo le quiero pedir que sea un demócrata: dele la palabra a la gente, que España pueda tener un referéndum para decidir sobre la permanencia de España en la OTAN. Que la gente decida y que la gente elija su destino.

Termino, lo que está sucediendo en el mundo, señorías, demasiada gente lo explica como si Trump estuviera loco. Y eso no es lo que está pasando. Lo que está pasando es que Estados Unidos está perdiendo su hegemonía, está en decadencia, está perdiendo su posición de dominio mundial frente a China y se resiste violentamente a ello. Entender esto, analizarlo fríamente ―debería hacerlo también la derecha―, es fundamental para entender que seguir siendo aliado del bando perdedor del siglo XXI es un error, no es inteligente. Por eso, se lo digo de verdad: Estados Unidos es una potencia del pasado. Soltémosle de una vez la mano y empecemos a construir un futuro mejor.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 35Vídeo

Moi bo día. Grazas, señor presidente. Señor Sánchez, está moi ben que levante agora a bandeira do non á guerra. Eu non vou cuestionar por que o fai, porque en calquera caso é positivo que así sexa. O ataque militar dos Estados Unidos e de Israel contra Irán é un acto de guerra inxustificábel que leva morte, destrución e sufrimento a millares de persoas e que deita por terra principios como respecto á soberanía dos pobos, a convivencia pacífica, a resolución pola vía dialogada do disenso e dos conflitos entre estados. Hoxe os Estados Unidos son un imperio en decadencia que se resiste a perder a hexemonía económica, política e militar que mantivo de forma clara durante décadas fronte á emerxencia dun mundo multipolar. Mais a evidencia do declive dos Estados Unidos non o fai menos perigoso, todo o contrario, reaccionan atacando aquí e alá para manteren o seu dominio: Venezuela, Irán, Palestina, o Líbano, Cuba, Colombia, Groenlandia. Infelizmente asistiremos aínda a novos episodios terríbeis do delirio imperialista de Trump e dos criminais sionistas. Por iso hoxe defender a vida e a humanidade é situarse con coherencia na trincheira do antiimperialismo e, consecuentemente, no antimilitarismo e na defensa de políticas de paz, como fai o Bloque Nacionalista Galego. Por iso mesmo, se como dicía nos parece ben que enarbore o non á guerra, reclamamos ao goberno feitos e non só palabras e un mínimo de coherencia nesa posición, porque non é coherente erguer esa bandeira e ao mesmo tempo continuar aumentando exponencialmente o gasto militar ou continuar na OTAN, unha organización militar agresiva que na última instancia está ao servizo das políticas imperialistas por toda a parte, co seu secretario xeral estes días reclamando aos países europeos que se unan á Guerra de Trump contra o Irán. Ou non denunciar o acordo sobre as bases militares americanas de que saíron tanto avións como dous destrutores para este conflito. Ou continuar facendo apoloxía do militarismo como o farán no próximo 30 de maio en Vigo. Ou non denunciar o bloqueo criminal que os Estados Unidos están aplicando a Cuba co obxectivo de afogar a revolución e someter de novo a illa unha dependencia neocolonial. O Estado español ten que actuar para frear a destrución e a invasión do Líbano por parte dos criminais sionistas israelís, para reclamar a liberación do presidente de Venezuela, secuestrado nos Estados Unidos, para facer efectivo o recoñecemento do Estado palestino e evitar a continuidade da brutalidade sionista que estamos vendo tanto en Gaza como en Cisxordania co obxectivo de avanzar na ocupación da Palestina toda, e tamén para axudar Cuba, que está demostrando ser un pobo que, aínda nunha situación extremadamente difícil, resiste con absoluta dignidade.

Xa da actitude do señor Feijóo e do Partido Popular, que podemos decir? Son, evidentemente, os señores da guerra. Hoxe, señor Feijóo vostede subiu aquí dicir non á guerra e non a Sánchez, claro, iso non podería faltar. Mais igual que xa fixera con Venezuela, vostede aplaudiu o ataque dos Estados Unidos e de Israel contra o Irán e alentou previamente esa posibilidade. Agora láiase das consecuencias que ten tamén para nós e reclama medidas. Mais son con certeza lágrimas de crocodilo porque as medidas que están a defender non son para protexer as clases populares, os traballadores e traballadoras, e os pobos, non, son para defender as grandes empresas amigas que de novo farán caixa a conta do sufrimento das maiorías sociais. Son vostedes uns hipócritas, é vostede un hipócrita.

O BNG, pola contra, defende que a prioridade é protexer as maiorías sociais. Por iso, señor Sánchez, trasladamos unha proposta de vinte medidas urxentes que infelizmente non vemos reflectidas no Real Decreto que vén mañá a convalidación e por iso reclamamos tamén que sexan adoptadas canto antes aquelas que xa se teñen demostrado eficaces como topar os prezos dos combustíbeis, dos produtos e servizos básicos ou das hipotecas e dos alugueiros; avanzar cara unha fiscalidade máis xusta, con impostos á banca e grandes fortunas e as grandes empresas enerxéticas polos lucros extraordinarios que irán a ter con esta nova crise e actualizar as pensións mínimas ao salario mínimo ou IPREM que leva tres anos conxelados.

Señor Sánchez pouco ou nada falou vostede de medidas. A nós, o BNG, preocúpanos constatar que máis unha vez van ser insuficientes, por iso pensamos que aínda poden e deben rectificar e actuar.

Moito obrigado.

Muy buenos días. Gracias, señor presidente. Señor Sánchez, está muy bien que levante ahora la bandera del «No a la guerra». Yo no voy a cuestionar por qué lo hace, porque, en cualquier caso, es positivo que así sea. El ataque militar de los Estados Unidos y de Israel contra Irán es un acto de guerra injustificable que lleva a la muerte, a la destrucción y al sufrimiento a miles de personas y que echa por tierra principios como el respeto a la soberanía de los pueblos, la convivencia pacífica o la resolución por la vía dialogada de los disensos y conflictos que se puedan producir entre Estados. Hoy, Estados Unidos es un imperio en decadencia que se resiste a perder la hegemonía económica, política y militar que ha mantenido de forma clara durante décadas frente a la emergencia de un mundo multipolar. Pero la evidencia del declive de los Estados Unidos no los hace menos peligrosos, todo lo contrario. Reaccionan atacando aquí y allá para mantener su dominio: Venezuela, Irán, Palestina, Líbano, Cuba, Colombia, Groenlandia… Por desgracia, vamos a asistir aún a nuevos episodios terribles del delirio imperialista de Trump y de los criminales sionistas. Por eso, hoy defender la vida y la humanidad es situarse con coherencia en la trinchera del antiimperialismo y, por lo tanto, en el antimilitarismo y la defensa de políticas de paz, como hace el Bloque Nacionalista Galego. Por eso mismo, si, como decía, nos parece bien que se enarbole el «No a la guerra», reclamamos al Gobierno hechos, no solo palabras. Al menos, un mínimo de coherencia en esa posición. Porque no es coherente levantar esa bandera y, al mismo tiempo, continuar aumentando exponencialmente el gasto militar; o continuar en la OTAN, una organización militar agresiva que, en última instancia, está al servicio de las políticas imperialistas por todas partes, con su secretario general estos días reclamando a los países europeos que se unan a la guerra de Trump contra Irán, o no denunciar el acuerdo sobre las bases militares americanas, de las que han salido tanto aviones como dos destructores para este conflicto, o continuar haciendo apología del militarismo, como se hará el próximo 30 de mayo en Vigo, o no denunciar el bloqueo criminal que los Estados Unidos están aplicando a Cuba, con el objetivo de ahogar la revolución y someter de nuevo a la isla a una dependencia neocolonial. El Estado español tiene que actuar para frenar la destrucción y la invasión del Líbano por parte de los criminales sionistas israelíes, para reclamar la liberación del presidente de Venezuela secuestrado en los Estados Unidos, para hacer efectivo el reconocimiento del Estado palestino y evitar la continuidad de la brutalidad sionista que estamos viendo tanto en Gaza como en Cisjordania con el objetivo de avanzar en la ocupación de toda Palestina, y también para ayudar a Cuba, que está demostrando ser un pueblo que, incluso en una situación extremadamente difícil, resiste con absoluta dignidad.

Ya de la actitud del señor Feijóo y del Partido Popular ¿qué podemos decir? Son, evidentemente, los señores de la guerra. Hoy, señor Feijóo, usted ha subido aquí a decir «No a la guerra» y no a Sánchez, claro, eso no podría faltar. Pero usted, igual que ya hizo con Venezuela, ha aplaudido el ataque de los Estados Unidos y de Israel contra Irán y ya alentó previamente esa posibilidad. Ahora se queja de las consecuencias que tiene también para nosotros y reclama medidas, pero son, sin duda, lágrimas de cocodrilo. Porque las medidas que están defendiendo no son para proteger a las clases populares, a los trabajadores y trabajadoras y a los pueblos; no, son para defender a las grandes empresas amigas que, de nuevo, van a hacer caja a costa del sufrimiento de las mayorías sociales. Son ustedes unos hipócritas. Es usted un hipócrita.

El BNG, al contrario, defiende que la prioridad es proteger a las mayorías sociales. Por eso, señor Sánchez, trasladamos una propuesta de veinte medidas urgentes que, por desgracia, no vemos reflejadas en el real decreto que viene mañana para su convalidación. Y, por eso, reclamamos también que se adopten cuanto antes aquellas que ya se han demostrado eficaces, como topar los precios de los combustibles, de los productos y servicios básicos o de las hipotecas y alquileres; avanzar de cara a una fiscalidad más justa, con impuestos a la banca, las grandes fortunas y las empresas energéticas por los lucros extraordinarios que van a tener con esta nueva crisis, y actualizar las pensiones mínimas, el salario mínimo o el IPREM, que lleva tres años congelado.

Señor Sánchez, usted ha hablado poco o nada de medidas y a nosotros, al BNG, nos preocupa constatar, una vez más, que van a ser insuficientes. Por eso, pensamos que aún pueden y deben rectificar y actuar.

Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra la señora Valido García.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 37Vídeo

Gracias, presidente. Señorías, presidente, gracias por esas palabras que han tenido prácticamente todos los grupos y usted, señor Sánchez, de recuerdo y de solidaridad a los malos momentos que en Canarias estamos viviendo con motivo de la borrasca Therese. Parece que ya a partir de hoy nos va a dar un poco de respiro. Coalición Canaria también dice «No a la guerra». No a la guerra de Irán y no a cualquier guerra. Nosotros no creemos que haya una guerra que sea menos ilegal, menos atroz, menos bárbara o, por supuesto, una guerra que no sea injusta. Usted habla de la complicidad que significa callar ante las guerras y es algo que nosotros compartimos, pero no nos olvidemos de que hay muchas guerras en el mundo, y concretamente en África, a las que esta Cámara no les dedica ni un segundo. Canarias lleva años viviendo en primera línea el desplazamiento de millones de personas por el continente africano que huyen, precisamente, de esas guerras, y pocos hablan del desplazamiento humano que va a generar la guerra de Irán. Pregunto, señor presidente, si Europa tiene algo que decir respecto a los millones de personas que se van a desplazar con motivo de la locura que estamos viviendo. Ha pasado casi un mes desde el inicio de la guerra, y yo tengo que lamentar que los portavoces de los grupos ni siquiera hayamos recibido una llamada para darnos una información a la que creo que, como representantes de la soberanía popular, tenemos derecho. Lamento que hasta hoy no hayamos podido escuchar, de manera directa y sin acudir a la televisión, a la radio o a la prensa, su posición, sus previsiones y cuál es la situación que enfrenta el Estado español. Como todo lo que dice y hace tiene consecuencias, es importante valorar por qué usted no tiene en cuenta que contar con el apoyo de este Congreso ― aunque solo fuera de una parte de este― sería mucho más útil y haría mucho más fuerte su posición en cualquier escenario exterior. Tengo otra pregunta, porque preocupa mucho la actuación de Estados Unidos y de Israel. Es más que preocupante. ¿No les preocupa la amistad, la presencia y la inversión de Estados Unidos e Israel en Marruecos? Me gustaría conocer su respuesta porque cuando se confronta duramente con mandatarios de este pelaje a los canarios nos preocupa, porque son capaces de cualquier cosa, de cualquier decisión, y se están instalando con fuerza en Marruecos. Me gustaría que usted me dijera si tiene en cuenta esta situación y si les preocupan estos movimientos. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Señor presidente, nos quedan veinticuatro horas para aprobar el decreto anticrisis y nosotros esperamos que sean suficientes para poder alcanzar un acuerdo con el Gobierno de España que garantice la compensación para Canarias de las medidas del decreto que no son aplicables allí. Justo hoy Endesa está mandando un wasap a todos sus clientes ―me imagino que en todo el Estado― que en Canarias ya es todo un meme. Les recuerda la rebaja del IVA que van a tener en la factura de la luz, en un territorio en el que, como ustedes saben, el IVA no es aplicable. Cuando se habla de empatía y de que estamos en un mundo carente de empatía, Canarias también la demanda, Canarias también la echa de menos. Aquí en una interpelación el ministro Cuerpo se comprometió a que tendrían siempre en cuenta en todo decreto y en toda medida la singularidad canaria, pero una vez más se han olvidado.

Termino, señorías. Hablaremos del decreto mañana. No hay una sola idea que justifique el terror y la violencia. La guerra no es otra cosa que la derrota de la razón, de la palabra, de la justicia, en definitiva, de la diplomacia internacional. Es el mayor fracaso del ser humano y es la prueba de nuestra ineptitud, incapacidad y poca inteligencia.

Gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señora Valido. Tiene ahora la palabra el señor Catalán Higueras.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 38Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, muy buenos días. Señor presidente, ¿le parece vergonzoso que haya terroristas que, sin haber cumplido su condena, se beneficien también de decisiones penitenciarias y puedan salir de la cárcel sin ningún tipo de arrepentimiento y, sobre todo, sin haber colaborado con la justicia? Hoy también nuestra solidaridad con las víctimas del terrorismo. (Aplausos). Miren, señorías, a nadie le gustan las guerras; a nosotros tampoco. Evidentemente, esta no es nuestra guerra, lo han dicho líderes europeos a la hora de manifestar una postura coherente al defender los intereses de su país. Pero es que además nos repugna la falta de libertad, de democracia y de respeto a los derechos humanos del Gobierno de Irán y de otras dictaduras de otros países. Por eso nosotros, señor presidente, le preguntamos: ¿qué ha hecho usted y su Gobierno ante los miles y miles de personas que han sido asesinadas por el Gobierno de Irán? ¿Qué ha hecho usted y su Gobierno por las miles y miles de personas detenidas, secuestradas, torturadas por reclamar la libertad y la democracia? ¿Qué ha hecho usted y su Gobierno ante la persecución de los homosexuales, a los que cuelgan en las calles de Teherán? ¿Qué ha hecho usted y su Gobierno por las mujeres despreciadas y asesinadas en Irán? ¿Dónde está el superhéroe del feminismo, dónde el feminismo por ser socialistas? Nada, prácticamente nada. Como diría el ministro Albares: convocar al embajador de Irán, quejarse y poco más. Hipocresía y cinismo en estado puro. Señor presidente, no seremos nosotros los que defendamos las posturas, las declaraciones y el comportamiento del presidente de Estados Unidos; en ningún caso. Pero tampoco el suyo. ¿Y por qué? Porque el suyo ―y a usted eso le debería avergonzar― ha recabado el aplauso y el beneplácito nada más y nada menos que de los terroristas de Hamás y del propio Gobierno iraní. Por eso, basta ya de manipulaciones, de trilerismo. Su «No a la guerra», por mucho que se empeñe, señor presidente, en ningún caso es un sí a la soberanía de nuestro país, como usted ha dicho. La soberanía de España no necesita de superhéroes de cartón. Por eso, basta ya de tanta manipulación, de tanta mentira y de tanto trilerismo. Señorías, señor presidente, su «No a la guerra» es cínico e hipócrita porque usted sobreactuó y buscó tapar los casos de corrupción de su partido y su Gobierno; porque usted antepuso los intereses partidistas y sectarios a los de España y los españoles, como no hicieron con sus países otros líderes europeos. Su «No a la guerra» es cínico e hipócrita porque usted priorizó movilizar a la extrema izquierda y a su electorado más radical, en lugar de buscar y establecer medidas urgentes ante esta crisis económica. Su «No a la guerra» es cínico e hipócrita porque usted buscó el enfrentamiento y la confrontación, en lugar del acuerdo y el entendimiento con los principales partidos políticos de nuestro país. Su «No a la guerra» es cínico e hipócrita porque usted tampoco quiso buscar, despreció el acuerdo con nuestros aliados naturales, con los países, fundamentalmente, de la Unión Europea. Pero es que, señor presidente, su «No a la guerra» es cínico e hipócrita porque usted es el presidente que más ha incrementado el gasto en el Ministerio de Defensa ―lo que en su día algunos llamaron el ‘Ministerio de la Guerra’― y además lo ha hecho sin presupuestos y sin pasar por este Congreso de los Diputados. Señor presidente, su «No a la guerra» es cínico e hipócrita porque ni usted ni su Gobierno tienen ningún tipo de credibilidad. Señor presidente, los españoles están hartos de tanto cinismo y de hipocresía. No dilate más la agonía de un Gobierno que está acabado. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Catalán. Tiene la palabra la señora Micó Micó.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 39Vídeo

Gràcies, presidenta. Senyor Sánchez, ha fet vosté una bona diagnosi de la crisi derivada de la guerra il·legal a l’Iran. Una crisi geopolítica amb responsables clars i que està tenint conseqüències directes damunt de la vida de la gent. I a Compromís ens sembla bé que reconega vosté una cosa essencial: que en moments com este és l’Estat el qui ha de protegir la majoria social. No pot haver-hi famílies vulnerables pagant les conseqüències de decisions que es prenen a milers de quilòmetres d’ací. Cal blindar les famílies, especialment aquelles que ja estaven en una situació fràgil, com les llars amb rendes baixes, pensionistes o treballadors i treballadores precàries. I en això estem d’acord. Però el problema no és la diagnosi, és l’ambició de les solucions que vostés ens proposen. No pot dir vosté una cosa i la contrària. No es pot parlar d’un Estat fort, i mentre pretendre resoldre la crisi només a base de rebaixes fiscals. I ja sabem com acaba això de perdonar impostos als grans poders econòmics. De fet, ni 24 hores hem necessitat per a corroborar-ho, perquè FACUA ja ha dit clarament que una de cada quatre gasolineres està apujant els preus del gasoil i la gasolina després de la baixada de l’IVA. És a dir, que el decret anticrisi el que ha provocat és la transferència de diners públics a les mans privades de les grans empreses energètiques per engrossir els seus marges empresarials. Perquè eixes empreses tenen molta pressa a apujar els preus quan a ells i elles els convé, però cap a abaixar-los, quan reben ajudes públiques. Per això Compromís li demanem dues coses clares. La primera, que la Comissió Nacional dels Mercats i la Competència actue amb contundència per a evitar que cap empresa es lucre indegudament per una baixada impositiva en un context de crisi. I la segona, que vostés aproven un nou decret amb impostos a aquells beneficis caiguts del cel a qui s’està enriquint gràcies a esta situació, i que topen els preus dels aliments, de l’energia i del combustible, perquè, de no fer-ho, president, este Govern estarà promovent que es finance amb diners públics l’enriquiment d’uns pocs a costa de la majoria social. I no volem això, veritat?

Gracias, presidenta. Señor Sánchez, hace usted un buen diagnóstico de la crisis derivada de la guerra ilegal en Irán; una crisis geopolítica con responsables claros y que está teniendo consecuencias directas ante la vida de las personas. Y me parece muy bien que reconozca una cosa esencial: que en momentos como este es el Estado el que debe proteger a la mayoría social. No puede haber familias vulnerables pagando las consecuencias de decisiones que se toman a miles de kilómetros de aquí. Hay que blindar a las familias, sobre todo a aquellas que ya estaban en una situación frágil, como los hogares con rentas bajas, pensionistas o trabajadores y trabajadoras precarias, y en este sentido estamos de acuerdo. Pero el problema no es el diagnóstico, es la ambición de las soluciones que ustedes nos proponen. No puede decir usted una cosa y la contraria. No se puede hablar de un Estado fuerte y mientras tanto pretender resolver la crisis solo mediante rebajas fiscales. Ya sabemos cómo termina esto de perdonar impuestos a los grandes poderes económicos. De hecho, ni siquiera han sido necesarias veinticuatro horas para corroborarlo, porque FACUA ya ha dicho claramente que una de cada cuatro gasolineras está subiendo el precio del gasoil y la gasolina después de la bajada del IVA. Es decir, el decreto anticrisis lo que ha provocado ha sido la transferencia de dinero público a las manos privadas de las grandes empresas energéticas para engrosar sus márgenes empresariales, porque esas empresas tienen mucha prisa en subir los precios cuando les conviene, pero ninguna en bajarlos cuando reciben ayudas públicas. Por eso, desde Compromís le pedimos dos cosas claras: la primera, que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia actúe con contundencia para evitar que ninguna empresa se lucre indebidamente por una bajada impositiva en un contexto de crisis, y, la segunda, que ustedes aprueben un nuevo decreto con impuestos por aquellos beneficios caídos del cielo con que se están enriqueciendo gracias a la situación y que pongan un tope a los precios de la energía, el combustible y los alimentos, porque, de no hacerlo, señor presidente, este Gobierno está permitiendo que se enriquezcan unos pocos con los impuestos públicos, y eso no es lo que queremos precisamente.

Y, si hablamos de la inflación provocada por la guerra, no podemos dejar de hablar de la crisis de la vivienda. ¿De qué sirve poder pagar la luz o poner gasolina al coche si no tenemos una casa donde vivir? La vivienda, señor Sánchez y señorías del Partido Socialista, es el principal problema de la gente, y esto no se arreglará ni con house tours por la Moncloa ni con tuits canallitas del señor Puente. A mí me dio la sensación el viernes de que ustedes, cuando presentaban el decreto, presentaban un decreto muerto, que lo presentaban por las presiones de sus socios, pero que no tenían ninguna intención de que se congelaran los alquileres, para no enfadar a los especuladores. Y nosotras sabemos que usted sabe negociar. ¿Quiere negociar? Negocie, señor Sánchez, como si esta fuera su votación de investidura, e, igual que usted consiguió una mayoría necesaria para su investidura, consígala para que la mayoría social tenga un techo digno.

Señorías del Partido Popular, señor Feijóo, le estaba escuchando hace un rato y me ha parecido curioso que ustedes definiesen el genocidio de Palestina y la guerra de Irán como tiempos de guerra o el mundo en guerra, como si no conociesen bien a los que están bombardeando a civiles, que son sus primos, señorías del Partido Popular. Son Trump y Netanyahu, con los que coquetea la pirómana de Ayuso y con los que babean sus votantes. Y ha habido un momento en el que el señor Feijóo incluso se ha atrevido a decir que esto no va de estar lejos o cerca de Trump. ¿Y de qué va esto si no es de estar lejos o cerca de Trump, señorías del Partido Popular? Sus aliados internacionales trumpistas alimentan conflictos que empobrecen a nuestra gente, a la gente, y ustedes vienen aquí y votan en contra de proteger a nuestra gente. ¿Cómo no se les van a ir los votos a VOX si son ustedes quienes les están indicando el camino todo el rato?

Por último, presidenta, y como no sé cuándo la volveré a ver, señora Montero, creo que le hubiera ido a usted mejor en campaña electoral ahora en Andalucía si hubiese aprovechado estos casi ocho años de ministra de Hacienda para arreglar el sistema de financiación autonómica, un sistema que usted sabe que nos está condenando a andaluces, a murcianos y a valencianos y valencianas. Le deseo suerte en campaña electoral defendiendo la modificación de un sistema de financiación injusto que usted no ha corregido.

Gràcies.

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Micó. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor López Álvarez.

Patxi López Álvarez

PSOEDiputado.Página 40Vídeo

Gracias, presidenta. Presidente, lo recordaba usted: en España hace veintitrés años otro presidente, con todo el país en contra, nos metió en una guerra ilegal e ilegítima en Irak y tardó diez meses en comparecer en esta Cámara. Usted, que por el contrario da voz a lo que piensa la inmensa mayoría de este país, no ha tardado ni una semana desde que fue el Consejo Europeo en que se trató la guerra de Irán en comparecer aquí. Y lo digo para todos aquellos de esa bancada (señalando los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso) que dicen que usted desprecia esta Cámara. No hay más que comparar: Aznar, Pedro Sánchez; PP, PSOE; los pies encima de la mesa, los valores por encima de cualquier conveniencia. (Aplausos). ¡Una enorme diferencia! Así pues, gracias presidente, por esta nueva comparecencia, en la que ha demostrado claridad de ideas, compromiso con los valores democráticos, valentía en su defensa y una enorme capacidad de liderazgo. Su no a la guerra retumba hoy en las conciencias de todo el mundo. Por cierto, gracias por su gran discurso de esta mañana. (Varios señores diputados: ¡Oooh!―Aplausos). Sí, que ha hecho que el Grupo Socialista sea hoy el grupo más orgulloso del mundo; el más orgulloso, porque su posición es un orgullo de país. (Rumores). Y, fíjense, respecto a ustedes, que cacarean todo el rato, es que en frente ha tenido al señor Feijóo, superándose a sí mismo, y no sabe salir del raca raca de siempre. Ha sido incapaz de dedicar un solo minuto a la política exterior. Y luego dice que quiere gobernar. Pero ¡si no sabe de qué hablar cuando hablamos de algo que está convulsionando al mundo entero! (Aplausos). ¡Un conflicto que hace convulsionar al mundo entero y no sabe qué decir! Ah, eso sí, sube aquí y nos dice que la posición del PP está clara: no a la guerra. Y siempre tiene que añadir una coletilla: no a la guerra y no al Gobierno, cuando lo único claro es que su no es a los ciudadanos y a las ciudadanas españolas. (Aplausos). Porque, por fastidiar al Gobierno, que es su única obsesión, están y votan en contra de todo lo que ayuda a la gente, de todo ello. Y hoy han vuelto a contarnos excusas para no votar mañana a favor del decreto que ayuda a la ciudadanía frente a los efectos de esta guerra. Es su único no, porque su no a la guerra es más de cartón piedra que su política exterior. Dice no a la guerra, pero le parece bien que se bombardee Irán, le parece bien que se destroce el Líbano, le parece bien que siga el genocidio en Gaza. Ese es su no a la guerra de pacotilla. (Protestas). El nuestro es alto y claro: ¡No a la guerra! ¡Sí a la paz! ¡Sí al derecho internacional! ¡Sí a la diplomacia como mecanismo para resolver los conflictos! (Aplausos). Alto y claro, sin coletillas. Y, presidente, es que lo hemos vuelto a ver todos: no estabas solo. Ni estabas solo, como pregonaba el PP, porque estabas representando el sentir de la inmensa mayoría de este país, ni estás solo ahora, cuando la gran mayoría de los países se han sumado a tu posición, ni vas a estar solo nunca, porque en esa defensa de estos valores vas a tener siempre el apoyo de toda la gente que sabe que las guerras no solucionan absolutamente nada. No estabas solo: eras el primero, la avanzadilla de la dignidad europea, la firmeza en la defensa de los valores que defienden el ser de nuestro continente desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. (Aplausos).

Algunos se ríen porque no tienen ni idea de lo que es esto. (Protestas). No tienen ni idea de lo que es liderar. Solo ser sumisos y vasallos, pero no saben lo que es tener una posición propia. Y esto tiene una extraordinaria importancia, porque hay momentos en los que la política exterior marca el carácter de los dirigentes y de los pueblos; momentos en los que la política exterior deja de ser una cuestión más o menos técnica para ser conciencia. Y hoy la política exterior no nos habla de cosas que pasan muy lejos; hoy la política exterior es un espejo, un espejo que nos devuelve una pregunta, seguro que incómoda: ¿De verdad somos coherentes? ¿Seguimos defendiendo lo mismo cuando el mundo se vuelve más duro y ya no es tan fácil hacerlo? ¿De verdad somos gente de valores y de principios o solo de conveniencias? El espejo nos examina a todos, y les puedo asegurar que los socialistas y el Gobierno, con Pedro Sánchez a la cabeza, nos presentamos con los deberes hechos en todas partes. (El señor Hernando Fraile: ¡Sí, sí!). En Ucrania, donde defendemos la soberanía frente a la agresión. En Gaza, donde sigue habiendo un genocidio; un genocidio, con todas las letras, que denunciamos, que no olvidamos y que la guerra amenaza con extender al Líbano. (Aplausos). En Groenlandia, respecto de donde algunos vuelven a hablar de países como si fueran mercancías. Y nos examina ahora en Irán, donde se pretende justificar una guerra por la supuesta intuición de un personaje nefasto para la historia, y no en el derecho internacional. Este es el examen. Y no admite respuestas selectivas, porque la coherencia no consiste en acertar en un conflicto y fallar en el siguiente; consiste en sostener los principios siempre, y yo diría que especialmente y sobre todo cuando resulta incómodo hacerlo.

Y lo que está ocurriendo ahora en Irán no es un episodio más. Prácticamente, los mismos que nos aseguraron que en Irak había armas de destrucción masiva nos dijeron hace unas semanas que una intervención rápida en Irán iba a liberar a las mujeres de la tiranía islamista, que iba a devolver a la ciudadanía los derechos arrebatados por los ayatolás, que iba a garantizar la libertad al pueblo iraní. Pero el resultado hoy en día son miles de muertos, millones de desplazados, inestabilidad en toda la zona, prácticamente todos los países de Oriente Medio en guerra y todo el planeta afectado económica y socialmente por los desvaríos de Netanyahu y la ambición petrolífera de Trump. ¿Y cuáles son las perspectivas? Efectivamente, una guerra civil que descontrole un arsenal militar de enorme magnitud, una crisis de refugiados a gran escala a las puertas de Europa, una espiral inflacionaria derivada del cierre de rutas estratégicas, todo esto ya no son escenarios alarmistas: son escenarios que ya estamos viviendo o que están llamando a las puertas. Y, ante ellos, hay dos caminos: el cinismo o la responsabilidad, y España ha elegido la responsabilidad. La posición de España ha sido coherente, porque no ha abandonado el derecho internacional cuando más fácil era hacerlo; ha sido europea, porque ha entendido que solo desde la unidad europea se construye influencia, y ha sido propia, porque ha tenido la autonomía política suficiente para no dejarse arrastrar por la lógica de la escalada y se ha hecho desde convicciones profundas.

Por tanto, señorías de la derecha y de la ultraderecha, no defiendan lo indefendible, no engañen más, porque no vamos a tragar. ¡Ya está bien! No se liberan mujeres asesinando niñas (aplausos), no se defienden derechos destruyendo las sociedades que tienen que ejercerlos, no se consigue la paz sembrando odio, no se construye nada que perdure sin los cimientos del derecho internacional. Y lo demás son cuentos; cuentos, porque la historia nos demuestra que matar líderes, arrasar estructuras, desestabilizar países no genera democracia: genera conflicto y más conflicto, nada más. Pero, claro, lo preocupante es que algunos en esta Cámara son secuaces de esos ambiciosos, con delirios de grandeza, que nos han metido en esta guerra. Y la desgracia es que el Partido Popular ha decidido sustituir la política exterior por el seguidismo: siempre hay que esperar a ver qué dicen otros para ponerse detrás; siempre hay que ayudar al aliado poderoso, aunque lo que proponga sea un absoluto despropósito; siempre sumisos, siempre callados. Ustedes han renunciado a que España ejerza su derecho a pensar y a decidir con autonomía. Ustedes creen que España no tiene que influir: solo alinearse y estar calladitos. Ustedes defienden que nuestro papel en el mundo es ejecutar lo que otros decidan, y eso no es política, ni siquiera es una estrategia: eso es renuncia.

Fíjense, la única vez que ustedes creyeron ―creyeron― que estaban liderando algo en Europa fue para llevarnos al rincón de la vergüenza de la guerra de Irak, y ese fue el momento de mayor sumisión para nuestro país. Aquella decisión no solo nos alejó de Europa, nos alejó de nuestros propios valores. Y lo más preocupante es que no han aprendido aquella lección y hoy siguen planteando los mismos patrones en esta guerra de Irán, exactamente los mismos: la política exterior entendida como un reflejo automático de lo que mandan otros. Y esa falta de criterio y esa falta de claridad ha acabado por convertir al Partido Popular en un circo de tres pistas: en una, la señora Ayuso, repartiendo medallas al eje Milei-TrumpNetanyahu, es decir, lo mejor de cada casa; en la otra, el señor Tellado, todo él diplomacia pura, reduciendo la complejidad del mundo a consignas y chistes sin gracia, como si la geopolítica fuera un concurso de chascarrillos en la barra del bar, y no un ejercicio de responsabilidad, y, en la tercera pista, la señora Muñoz, la portavoz del Grupo Popular, que ha sido más crítica con los tapones de las botellas de agua que con el genocidio en Gaza. (Aplausos).

Esto es una inversión de valores y de principios absolutamente inaceptable. ¡Este es el nivel! Sí, no me mire así, señor Feijóo, porque luego está usted, que va a Bruselas, se sienta en la cumbre del Partido Popular Europeo y propone introducir una cláusula de defensa mutua que ya existe en el artículo 42.7 del Tratado de la Unión desde hace mucho tiempo. (Aplausos). Una vez más proponiendo, como si fuera la gran ocurrencia mundial, algo que ya existe y ya está en marcha. Pero en este caso es más preocupante, porque esto no es ni un lapsus ni una anécdota, es algo mucho más profundo, porque, sí, por un lado, está esa falta de comprensión de los mecanismos que tiene la Unión Europea, pero es que, cuando va más allá y dice que los derechos humanos están por delante del derecho internacional, estamos hablando de un verdadero problema, porque no es una cuestión sobre cuál está por encima del otro, señor Feijóo. Entérese bien: los derechos humanos no existen sin derecho internacional, porque en el derecho internacional están contenidas las normas que definen y garantizan la convivencia democrática en el mundo (rumores), están los tratados que regulan las relaciones pacíficas entre países, y, sobre todo, en el derecho internacional se marcan los límites del poder (aplausos), que es lo que nos protege de dictadores y de dictaduras, de tiranías y de tiranos. Por eso el derecho internacional no les gusta, no les gusta a esos personajes que pretenden dominarlo todo e imponer la ley del más fuerte. Y, cuando no hay leyes ni normas ni garantías ni límites, no hay derechos humanos, porque no hay derechos. Si pasan a depender de la voluntad del más fuerte, dejan de ser derechos y se convierten en privilegios para unos pocos elegidos. Entiéndalo bien, señor Feijóo, porque, cuando uno no entiende cómo funcionan las reglas, acaba justificando que no haya reglas, y eso es una absoluta temeridad.

Pero, si el Partido Popular está en la confusión, VOX está directamente en lo peor, en la indecencia política, porque aquí no hay matices. Claro, si uno se retrata feliz con Netanyahu, en medio del genocidio que está cometiendo en Gaza, y se ríe y se enorgullece y, además, quiere traernos aquí sus políticas, entonces el problema ya no es de discursos, es de valores. Y en el fin de semana, el señor Abascal, que no está aquí ―ya ha cumplido con sus quince minutos de trabajo del mes y se ha ido―, hizo campaña con Orbán, el que pasa información a Moscú, junto al grupo de Patriots: fotos, risas, aplausos. Es decir, del brazo del Gobierno que es el intermediario de Putin, del Gobierno que revienta los acuerdos europeos, del que bloquea las sanciones a los invasores de Ucrania, de los que son el caballo de Troya de la Unión Europea, porque quieren destruirla desde dentro. Ustedes no miran hacia Europa, ustedes miran a Orbán, y Orbán mira a Putin, y esa es su cadena. Pero lo peor es que hay un Partido Popular pactando con ellos, gobernando con ellos, blanqueando ese modelo. Señorías del PP, si algún día gobiernan, dentro de muchos años, su ministro de Asuntos Exteriores no será la voz de España, será un mensajero, un correveidile, un eslabón más de esta cadena. (Aplausos).

Y viene el señor Feijóo esta mañana y dice que España no pinta nada en la escena internacional. Oye, pero qué mala es la envidia, ¿no? Todos nos acordamos de la foto de Rajoy solo, en la esquina del Consejo Europeo. (Rumores). Sí, sí, esa es la envidia. Qué mala es, ¿eh? En este último Consejo España no se limitó a estar: España orientó. España no acudió a confirmar las posiciones de otros: España decidió. (Continúan los rumores). Sí, se dice que la primera vela es la que alumbra. Y esa vela ha sido España. España defendió una posición exigente: la del derecho internacional, la de la contención y la desescalada, la de la diplomacia como instrumento de poder y de resolución de conflictos. Y ocurrió algo significativo, que ustedes ni en sueños podrían alcanzar: que lo que empezó como una posición firme de España acabó convirtiéndose en la posición común europea (aplausos), y no por imposición, sino por convicción. Y esto es lo que ustedes no pueden soportar.

Pero, si quieren, buscamos más diferencias. Pedro Sánchez es sinónimo en Europa de fondos europeos, de excepción ibérica, de compras mancomunadas, de flexibilidad en las reglas fiscales en tiempos de crisis, de defensa de valores y principios, de defensa del derecho internacional y de una política de migración avanzada, humanista y razonable (aplausos), y es reconocido así en toda Europa. Claro, la diferencia está en que Feijóo es conocido en Europa por ir a Bruselas a hablar mal de su país ―¡enorme patriotismo!― y por votar allí una cosa y aquí la contraria. ¡Gran coherencia! Por tanto, lecciones en esto, ninguna.

Y acabo. Decía Olof Palme... (Rumores). Si quieren, sigo; si les gusta tanto... (Rumores).

Presidencia. Silencio, por favor.

Patxi López Álvarez

PSOEDiputado.Página 43Vídeo

Decía Olof Palme que la paz no solo es la ausencia de guerra; que es la presencia de justicia, de derecho y de dignidad. Y precisamente hoy es eso lo que está en juego. Lo que está en juego es si las reglas siguen importando o si decidimos que pueden romperse, dependiendo de quién dispare. Y les aseguro que los socialistas no vamos a confundir ruido con firmeza ni levantar la voz con tener razón. Esto va de sostener el derecho internacional incluso cuando es incómodo, y España ha elegido ese camino. Otros han elegido otra cosa. Y le diré algo, señor Feijóo: la política exterior no se improvisa, se construye con coherencia, porque, cuando se abandona el derecho internacional, no se gana libertad: se pierde la única defensa que tienen los que no pueden imponerse, y los errores en este terreno siempre se pagan caro.

Por eso acabo por donde empecé: ¡Qué orgullo pertenecer al Grupo Socialista! (Aplausos). ¡Qué orgullo ser del grupo del presidente del Gobierno que está consiguiendo que hoy España sea la referencia y el faro que alumbra el camino de todos los que queremos recorrer la paz, la libertad y la justicia en el mundo! (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de los miembros del Gobierno, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor López. Vamos a hacer un receso de cinco minutos. (Pausa). Señorías, reanudamos la sesión. Muchas gracias. Tiene la palabra el señor presidente del Gobierno. Cuando quiera.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 43Vídeo

Mucha gracias, señora presidenta.

Señorías, probablemente este sea, por desgracia, el primero de unos cuantos debates que van a marcar, evidentemente, la legislatura, el mandato del presidente Trump en Estados Unidos y, probablemente, el debate que vayamos a tener desde la política no solamente en España, sino también en Europa, en esta legislatura y en la siguiente. Quiero agradecer a aquellos grupos parlamentarios que han tratado de mirar más allá de la lógica diaria del Parlamento, en el que poco menos que da igual lo que suceda fuera, porque tenemos un sumatorio de reproches que espetar al Gobierno de España e incluso tratar de decir que el Gobierno de España utiliza esta posición para otros fines. En este sentido, quiero hacer una reivindicación de algo que quizá suene raro después de estar años y años enfrente de las pantallas de televisión cada vez que nos acercamos a los telediarios para ver guerra, muerte, desplazados, sufrimiento —‌y, por supuesto, luego hablamos de las consecuencias económicas y sociales que la clase media y trabajadora de nuestro país está sufriendo, como el resto de Occidente, después de la crisis financiera; pienso sobre todo en los jóvenes, que solamente han visto crisis, guerras y cuestionamiento del derecho internacional—: quiero hacer una reivindicación de la empatía, porque creo que es muy importante tenerla en mente cada vez que subimos a esta tribuna y hacemos frente a nuestras intervenciones; la empatía de no resignarse a ver miles de muertos en Gaza, en Ucrania, en el Líbano, en Cisjordania, en Irán, en Sudán (aplausos), en todos y cada uno de aquellos lugares donde hay conflicto y se viola el derecho internacional.

Junto con esa empatía, también está el compromiso que hemos manifestado desde el Gobierno de España y, por supuesto, vamos a poner todos los recursos económicos para poder proteger a la clase media y trabajadora de nuestro país. Pero no olvidemos lo esencial: la medida menos onerosa para las arcas públicas españolas es que acabe esta guerra. Por eso me parece importante y trascendente que de este Congreso de los Diputados salga un rotundo no a la guerra por parte de todos los grupos parlamentarios. (Aplausos). Porque no será solamente el Gobierno de España, sino también el Poder Legislativo el que secunde la posición del Gobierno de España.

También pido coherencia. Coherencia, porque nosotros tenemos una guerra a las puertas de Europa, la guerra de Ucrania. Hemos dicho en muchas ocasiones que allí estamos apoyando a un pueblo que defiende su libertad, que defiende su integridad territorial, y nos basamos en el derecho internacional, en el multilateralismo y en la diplomacia. Estados Unidos e Israel están abriendo en canal esta guerra en Irán, permitiendo el genocidio en Gaza del primer ministro Netanyahu; además, ahora vamos a ver qué se hace también en el Líbano. Por cierto, a la derecha y a la ultraderecha no les he escuchado decir absolutamente nada a lo largo de toda esta mañana sobre Netanyahu y la violación de derechos humanos que está perpetrando en Gaza, en Cisjordania y también en el Líbano. Así pues, coherencia con esos principios del derecho internacional y del multilateralismo. Empatía, compromiso y coherencia.

Empatía, porque en muchas ocasiones se abalanzan y se adelantan algunos líderes o jefes de partidos políticos aplaudiendo intervenciones sin saber absolutamente nada de esos países. A mí me gustaría escucharle, señor Feijóo, ¿sabe cuántos habitantes tiene Irán aproximadamente? (Protestas). ¿Sabría decirme el señor Feijóo el nombre de alguno de los grupos étnicos, además del persa, que componen la población iraní? (Protestas). Es que estamos hablando de empatía, señorías (fuertes protestas); estamos hablando de empatía. ¿Sabría mencionar el señor Feijóo al menos uno de los organismos que conforman el Gobierno de este régimen de los ayatolás? Digo todo esto, señoría, porque usted no sabe nada de Irán, absolutamente nada. (Aplausos y protestas.—Varios señores diputados: ¡Clarooo! Y tú menos). Pero, aun así, sin saber absolutamente nada —p‌ or cierto, no le importa nada, absolutamente nada—, tardó menos de diez horas en celebrar que Estados Unidos bombardeara Irán. ¡Diez horas! ¿A usted le parece normal? ¿Puede tener usted un mínimo de empatía para con la sociedad iraní, al menos también para con quien está sufriendo este conflicto no solamente en Oriente Medio, sino también en el conjunto de Irán? «Sí apoyo a la guerra», «no apoyo a la guerra», está como el gato de Schrödinger, ¿no? En función de quién le escucha dice sí a la guerra o no a la guerra.

Señoría, usted celebró el inicio de una guerra en un país que apenas sabe ubicar en el mapa. Y lo hizo, además, con argumentos espurios, los mismos exactamente que utilizó el señor Aznar en la guerra de Irak. (Protestas). Sí, me parece importante recordarlo, señoría. Porque ustedes suben aquí y dicen: No estamos con esta guerra, tampoco estamos con usted. Ese no es ningún titular porque ya lo sabemos. Por cierto, no ha aclarado qué va a hacer, si van a aprobar o no el real decreto ley. Pero da igual, porque utilizaron los mismos argumentos espurios que el señor Aznar durante la guerra de Irak. Primero, el de la libertad. Usted dijo textualmente lo siguiente, señoría: que la caída de un régimen como el de Jameneí es una buena noticia para la libertad y para la democracia. (Protestas). Ah, ¿pero es que ha caído el régimen? (Aplausos y risas.—Fuertes protestas). El segundo argumento del señor Feijóo para —e‌ n menos de diez horas y sin saber absolutamente nada de Irán— aplaudir el ataque unilateral de Estados Unidos y de Israel en Irán fue la seguridad internacional. Por cierto, fue el mismo argumento que utilizó el señor Aznar durante la guerra de Irak hace veintitrés años. Dijo usted textualmente lo siguiente, señor Feijóo —‌cito textualmente y abro comillas—: «Irán ha financiado y armado a organizaciones terroristas fuera de sus fronteras». Es decir, el mismo argumento que utilizó el señor Aznar al vincular a Sadam Huseín con al-Qaeda y Hamás. Y sostuvo usted que el ataque era legítimo porque Irán —‌cito de nuevo— persigue la bomba nuclear. Claro, la bomba nuclear. Pero ¿usted eso dónde lo ha leído, señor Feijóo, en OK Diario? (Risas.—Protestas). ¿No sabe usted poner a Huelva en el mapa, pero sí sabe dónde están las armas nucleares en Irán? (Risas y aplausos). ¡Es impresionante!

Para la tranquilidad de los ciudadanos y ciudadanas que estén siguiendo este debate (rumores), les digo: ciudadanos, no hagan caso al señor Feijóo y sí hagan caso a los servicios de inteligencia estadounidenses, que han dicho desde el inicio de la guerra que ¡no había riesgo de bomba nuclear por parte de Irán! Afortunadamente la historia es la que es, y tanto la Agencia de Inteligencia de Defensa estadounidense como el Pentágono o el Organismo Internacional de Energía Atómica han dicho —‌como he explicado en mi primera intervención— que no había riesgo pronto de que Irán pudiera… (Protestas). Señorías, pero si hace un año el señor Trump, también en la mal llamada guerra de los doce o catorce días —y‌a no lo recuerdo—, dijo que se habían destruido todas las capacidades nucleares de Irán. (Protestas). ¡Pero, hombre, ¿cómo pueden ustedes estar defendiendo una cosa y la contraria?!

Aznar trató de vendernos una guerra ilegal en Irak con la excusa de la libertad y la seguridad, y usted intentó hacer exactamente lo mismo desde el principio, con una gran diferencia, afortunadamente para España: que ni usted es presidente del Gobierno ni el señor Abascal vicepresidente del Gobierno. (Aplausos). En todo caso, está en esta posición de no saber si sí o si no en función de a quién se dirige, porque ha visto que, gracias a la posición valiente y coherente del Gobierno de España, han girado… (Un señor diputado del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Sííí!). Por supuesto que sí, señoría, y creo que es un orgullo decirlo. ¡Es un orgullo ser español y defender lo que estamos defendiendo: el derecho internacional, la paz y la diplomacia (aplausos) frente a aquellos que hicieron lo contrario! ¡Eso es patriotismo! ¡Patriotismo no es servilismo, señorías del Grupo Popular y de VOX; es defender la soberanía nacional, el derecho internacional, la diplomacia! Eso es lo que está haciendo el presidente de Finlandia cuando dice que esta guerra es ilegal, el presidente de Alemania cuando dice que esta guerra es ilegal y el antiguo secretario general de la OTAN cuando dice que esta guerra es ilegal; pero a usted todavía no le he escuchado decir que ¡esta guerra es ilegal! (Aplausos). ¡Suba aquí y dígalo, tenga la valentía de decirlo!

Y, por cierto, ya de paso no diga mentiras, porque de los veintisiete Estados miembros de la Unión Europea han acabado sumándose a la posición de España nada más y nada menos que veinticuatro países. (Rumores.―Risas―La señora Muñoz de la Iglesia: ¡Pero si no estás en la lista!). En fin, qué cosas hay que escuchar. (Fuertes rumores).

Presidencia. Señora Muñoz, por favor, silencio.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 45Vídeo

Mire, si yo entiendo que... Pero, ¡hombre!, para una cosa en la que dicen ustedes estar de acuerdo... (Rumores).

Usted al principio mostró un apoyo rotundo al presidente de Estados Unidos, al primer ministro Netanyahu y a los bombardeos. Usted dijo lo siguiente, señoría: Con la libertad o con los tiranos. Y de alguna manera también lo ha venido a decir aquí. Hombre, en primer curso de retórica se sabe perfectamente qué es una falacia ad hominem, señoría, porque la disyuntiva no es estar con la libertad o estar con los tiranos. Nosotros nunca hemos estado con Sadam Huseín, pero no por eso apoyamos la guerra ilegal de Irak, y no hemos estado nunca con los ayatolás y no por eso vamos a apoyar la guerra de Estados Unidos e Israel en Irán. (Rumores). Esa no es la disyuntiva, señorías, la disyuntiva es si se está o no con el derecho internacional, si se quiere la paz o la guerra (aplausos), si se quiere el multilateralismo o la ley del más fuerte. Y nosotros estamos con la paz, con el multilateralismo y con el derecho internacional. En fin, una veleta en tiempos de tormenta; es muy preocupante.

El otro día le falló el subconsciente, le falló la memoria y creo que es muy importante y grave, señor Feijóo, lo que sucedió, y me gustaría que usted se retractara aquí. Antes he dicho que el señor Aznar nos llevó a una guerra que trajo inseguridad y atentados en toda Europa, donde murieron más de 150 compatriotas españoles. (Protestas.―Una señora diputada: ¡Miserable!). Efectivamente, es muy miserable utilizar la memoria de las víctimas. (Aplausos.―Una señora diputada: ¡Muy bien!). Miren, la misma semana que se celebraba el aniversario del 11 de marzo en nuestro país, el señor Feijóo tuiteó lo siguiente —‌la misma semana, podría haber esperado a una semana después, pero no, la misma semana que se celebraba el aniversario del 11M—, y leo textualmente: «El presidente Aznar protagonizó una victoria que cambió el rumbo de nuestro país, un proyecto que reforzó nuestra credibilidad internacional y demostró que podíamos aspirar a más» ―cierro comillas―. (Protestas.―Aplausos de algunos señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, que hacen gestos de asentimiento). En efecto, estoy de acuerdo con ustedes, aquella experiencia demostró a los españoles que se podía aspirar a mucho más, y por eso sacaron al Partido Popular del Gobierno e hicieron presidente a José Luis Rodríguez Zapatero (aplausos), que nos sacó de la guerra de Irak retirando las tropas que llevó el señor Aznar a esa guerra ilegal.

Señor Feijóo y señor Abascal... Por cierto, ya se ha puesto el señor Abascal la venda cuando ha dicho: Usted va a subir aquí y me va a espetar cosas que el PP ha sacado en los medios de comunicación. Yo no voy a defender al Partido Popular, no sé lo que hace, pero en todo caso los supuestos casos de corrupción que tenga el señor Abascal en VOX serán responsabilidad de VOX y del señor Abascal, no del Partido Popular. (El señor Hernando Fraile: ¡Los tuyos!). En fin, la verdad es que es interesante porque el señor Hernando siempre participa. (Risas y aplausos). Como no le dan mucha bola en su grupo parlamentario, pues participa. (Risas y aplausos). Es como un eco. Como en el Senado no me hacen caso, voy al Congreso a ver si me hacen caso y me dan un poquito más de bolilla. (Risas.―El señor Hernando Fraile pronuncia palabras que no se perciben). En fin.

Señor Feijóo, ¿qué piensa usted sobre la situación en Gaza, en Cisjordania y en el Líbano? ¿Es usted consciente de que Netanyahu está aniquilando aldeas enteras y forzando el desplazamiento masivo de poblaciones en Gaza y Cisjordania? No lo digo yo, por cierto, lo ha dicho incluso el propio ministro de Defensa israelí, que ha anunciado la ocupación del 10 % del Líbano para hacer lo mismo que ha hecho en Gaza, es decir, destruirlo, hacerlo inhabitable y ocuparlo posteriormente. Tengo muy claro qué es lo que ha hecho el señor Abascal y cuál es su posición, que es hacerse una foto con Netanyahu y oírle decir al señor Netanyahu: compañero de armas. Pero me gustaría escuchar una voz firme aquí por parte del principal partido de la oposición, porque eso es patriotismo, señoría. Patriotismo es defender el derecho internacional, los derechos humanos y estar enfrente de cualquier tipo de atropello.

Tampoco nos ha aclarado el señor Feijóo si va a arrimar el hombro, si va a convalidar el real decreto ley. Además, lo hace con argumentos bastante peregrinos, porque el día anterior el señor Bolaños, el ministro de Relaciones con las Cortes, recibió una carta de la portavoz del Grupo Parlamentario Popular —‌que se ve que está perfectamente coordinada con la intervención que ha hecho el señor Feijóo desde esta tribuna— donde nos pide encarecidamente que no convalidemos el real decreto ley y que posterguemos la convalidación a una negociación con ellos. Pero aquí el señor Feijóo me dice todo lo contrario: que llego tarde a la hora de proponer medidas para poder convalidarlo ante las Cortes. ¿Me puede explicar, señor Feijóo, si está usted de acuerdo consigo mismo o está de acuerdo con la portavoz del Grupo Parlamentario Popular? Porque nos tiene un poco… (Risas y aplausos).

Lo que es curioso es que el señor Feijóo diga, en un análisis siempre objetivo: es que estas medidas son mías, las rebajas fiscales son mías, nos han copiado. Vamos a ver, ya he dicho que ustedes cuando gobernaban en España durante la guerra de Irak no pusieron encima de la mesa ninguna propuesta, no hicieron ninguna medida de rebajas fiscales. Y, en fin, ¿qué quiere que le diga? La experiencia acumulada nos dice que bajar impuestos a las clases medias y trabajadoras de este país lo hacen las izquierdas, no lo hacen las derechas. Ustedes, las derechas, lo que hacen es bajar los impuestos a las grandes fortunas y a las grandes empresas. ¿Sabe cuánto hemos reducido nosotros la carga fiscal al grueso de los ciudadanos desde que gobernamos? 38 000 millones de euros, 38 000 millones de euros. ¿Sabe cuánto se la redujeron ustedes? Cero. De hecho, en los años del señor Rajoy ustedes realizaron 137 subidas fiscales: subieron el IRPF, el IVA, el de sociedades, el IBI, el alcohol, el tabaco y, cómo olvidarlo, llevaron a cabo la mayor subida de los impuestos sobre los combustibles de la historia. Así que, por tanto, deje de vender todo este tipo de cuestiones y vayámonos a lo importante.

Usted dice que son un partido de Gobierno. Bueno, pues díganos si van a votar o no a favor de la convalidación de estas medidas. Y, en segundo lugar, ya que estamos, ¿qué van a hacer los Gobiernos autonómicos del Partido Popular? ¿Van a hacer algo para amortiguar los efectos nocivos de esta guerra? (Un señor diputado: ¡Nada!). Porque su partido dirige los designios de doce de diecisiete Gobiernos autonómicos, Gobiernos que, por cierto, recaudan el 40 % de los impuestos que se pagan en España. (El señor Núñez Feijóo: Pagan el 50 %). ¿Van ustedes a reducir temporalmente algunos de los impuestos? (Rumores). ¿Van a emitir ayudas directas para la ciudadanía, señor Feijóo, para las pequeñas y medianas empresas? ¿Van a quedarse de brazos cruzados? (Aplausos). ¿Van a esperar a que lo hagamos nosotros, el Gobierno de España? Porque los Gobiernos autonómicos del Partido Socialista, donde participa el Partido Socialista o dirige el Partido Socialista así lo están haciendo. En Euskadi, por ejemplo —‌lo ha dicho antes la portavoz del Grupo Vasco—, se ha activado un escudo industrial por más de 1000 millones de euros; y Navarra, donde dirige el Gobierno el Partido Socialista de Navarra, ya ha reunido a su Consejo Económico y Social para preparar esas medidas, y Cataluña ha anunciado un paquete de cuarenta medidas con una dotación inicial de 400 millones de euros. (Aplausos). ¿No van a hacer nada las comunidades autónomas gobernadas por el PP? Ya sé lo que van a hacer porque es lo que siempre hacen. No sé si se acuerdan de cuando esos seis Gobiernos autonómicos del PP reclamaban las bajadas de impuestos, pero cuando bajamos el IVA en 2024 como consecuencia de la guerra de Ucrania entonces rápidamente salieron a pedir al Gobierno central una compensación a la Administración General del Estado porque esa rebaja implicaba menos recursos económicos para las comunidades autónomas. ¡Hombre, por favor! O sea, ¡hay que tener jeta! (risas), ¡hay que tener jeta! (El señor Bravo Baena: Usted).

Como cuando me indica lo de los presupuestos generales del Estado prorrogados. Pero, hombre, ¿y el señor Mañueco en Castilla y León? ¿Y la señora Guardiola en Extremadura? ¿Y el George Clooney ―como dice el señor Rufián― en Aragón? (Risas y aplausos). ¡Es que es impresionante! Se lo he dicho en muchas ocasiones: cúrreselo un poco, señor Feijóo; cúrreselo un poco, ¡que es que no hace tantas cosas! (Rumores). Viene aquí… Hombre, base sus intervenciones en verdades y en datos objetivos. (Continúan los rumores). Porque la contradicción es tan evidente, tan flagrante, que me lo deja a huevo. (Risas.―Rumores). Pero, hombre, ¿qué me está contando? (Protestas de algunas señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso). Pero ¿qué me está contando en Extremadura o en Aragón? ¡Si ustedes convocan elecciones anticipadamente y todavía no tienen Gobierno y ya veremos si tienen presupuestos! (Aplausos).

En todo caso, les digo, para tranquilidad de los ciudadanos, señorías, que tenemos presupuestos, unos presupuestos que pueden responder perfectamente a las situaciones de crisis que tenemos.

(Rumores y protestas). Y, por cierto, con estos presupuestos invertimos hoy más en el estado del bienestar que en 2018: en concreto, un 28 % más. Con estos presupuestos hay más inversión en sanidad pública: un 29 % más; en educación, un 107 % más; en cultura, un 53 % más; en I+D+i, un 151 % más, y, en promoción social, un 118 % más. (Aplausos). Así que ¿qué quiere que le diga? Y la tercera duda… (Una señora diputada del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Se te olvida la dependencia!). Dependencia, efectivamente. Dígale a sus Gobiernos autonómicos que pongan más dinero en dependencia. (Aplausos.―Protestas.—La señora Fúnez de Gregorio: ¡Si la están pagando ellos!).

Ha dicho el señor Feijóo: ¡El dogmatismo climático! (Rumores). Bueno, por supuesto tiene una obsesión con las nucleares: ¡Las nucleares, las nucleares, por favor! Si nosotros ya hemos dicho sobre las nucleares que, si no suponen un coste económico para los ciudadanos vía rebajas de impuestos y se garantizan la seguridad del suministro y la seguridad de los ciudadanos, por supuesto que hablaremos con las empresas. Pero es que, a día de hoy, señoría, eso no se está produciendo. Y no vuelva a la carga de nuevo con el despliegue de renovables que hemos hecho durante todos estos años porque, afortunadamente, gracias a ese despliegue de renovables, gracias a la política energética de este Gobierno, gracias a la Solución Ibérica, fíjese lo que ha pasado (el señor Pérez López: ¡Un apagón!) con el precio de la electricidad durante estos días de guerra. La semana pasada, el precio de la electricidad en España estuvo en 35 euros el megavatio hora, 35 euros. En Alemania, señorías, fue de 110 euros el megavatio hora, y, en Italia, de 150 euros el megavatio hora. Y fue así precisamente porque hay una fuerte presencia de la solar y de la eólica porque, en los últimos siete años que nosotros llevamos gobernando, la potencia instalada de energías renovables ha aumentado en un 150 %. Y, cuando ustedes gobernaron con el señor Rajoy al frente del Gobierno, aparte de poner un impuesto al sol, solamente aumentaron esa potencia energética en un 3 %; 150 % frente a un 3 %. ¿Se imaginan ustedes si hubiera gobernado el señor Rajoy durante toda esta crisis? Estaríamos ahora mismo pagando el megavatio hora del precio de la electricidad por encima de 110 euros, 150 euros… En cambio, hoy, gracias a la política energética ―que no es dogmatismo climático, es inteligencia climática―, estamos pagando 35 euros el megavatio hora. (Aplausos).

En fin, señor Feijóo, se lo digo con todo el respeto, pero usted no está preparado para llevar el timón de este país. (Protestas). No, no. (Aplausos y risas). Se lo dije hace tiempo, desde que usted salió de la Xunta de Galicia: a usted, la política nacional o le queda lejos o le queda grande, o las dos cosas, pero ninguna es en interés de los españoles y españolas. (Rumores.―Protestas).

El señor Abascal…

Presidencia. Silencio.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 47

Sí, yo sé que las verdades duelen, yo lo sé. (Risas.—El señor Pérez López: Ya verás tú). Yo lo sé. (Rumores.―El señor Hernando Fraile pronuncia palabras que no se perciben). El señor Hernando ahí siempre… La verdad es que hay que reconocer que el tío es persistente. (Risas). Señor Feijóo, dele un poco de oportunidad al señor Hernando, hombre. (Risas.―Rumores).

El señor Abascal no está aquí, y ya lo ha dicho: No voy a estar porque usted va a utilizar argumentos que están viéndose en los medios de comunicación, supuestamente filtrados por la derecha, sobre el uso que estamos haciendo de las cuentas de mi partido, cuando, realmente, quienes están hablando en los medios de comunicación son compañeros de VOX. (Rumores). Es curioso. No está el señor Abascal; claro, se tiene que ir porque a mí no me puede expulsar de su partido. (Risas y aplausos). Claro, claro, no me puede expulsar. Y ahí está el señor Abascal en dólares, en florines, en rublos, ¡aquí está el señor Abascal para forrarse! (Rumores). ¡Para forrarse! Sí, sí, sí. (Continúan los rumores). Sí, sí, sí.

Presidencia. Silencio, señores diputados. (El señor Hispán Iglesias de Ussel pronuncia palabras que no se perciben). Señor Hispán, silencio. (Continúan los rumores).

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 47

El señor Abascal dice que todo esto lo hace por la patria y está muy pesimista con la situación de la patria, pero llega el señor Gallardo ―saben ustedes, el que fue vicepresidente de la Junta de Castilla y León― y dice textualmente que el señor Abascal cobra dinero de forma ilegal y que ―abro comillas― «a este paso, VOX solo va a quedar para el plan de pensiones del señor Abascal». (Risas). El señor Espinosa de los Monteros ―que estuvo sentado donde está ahora sentado…, lo siento, no le conozco― ha asegurado que VOX se ha convertido ―y cito textualmente― en un entramado económico que es cada vez más sospechoso y opaco. El señor Ortega Smith ―uno de los fundadores de VOX― asegura que el señor Abascal ha convertido a VOX ―cito textualmente― en su gallina de los huevos de oro y que le han cesado a él por negarse a participar de ―cito textualmente― determinados comportamientos y facturas. ¿A qué comportamiento se refiere el señor Ortega Smith? ¿De qué facturas está hablando el señor Ortega Smith? Porque ahora ―lo digo más que nada para información de los militantes y de los diputados y diputadas de VOX― sabemos ―gracias a la información de compañeros o excompañeros de VOX― que Abascal ―el Torquemada, ¿eh?, porque aquí sube y habla de lo más lindo― desvía nada más y nada menos que 2,5 millones de euros de la Fundación Disenso, que, para que nos entiendan aquellos que están escuchando esta intervención, es la Fundación de VOX; bueno, la Fundación del señor Abascal, para hablar en términos coloquiales y que se nos entienda. Entonces, sabemos que, ahora mismo, el señor Abascal desvía 2,5 millones de euros de la Fundación Disenso a su bolsillo personal (una señora diputada: ¡Como Begoña!), el que venía a regenerar la vida democrática de nuestro país (aplausos); 2,5 millones de euros el señor Abascal. Con razón no está aquí. ¿No está porque se le caería la cara de vergüenza? No. ¿Se pondría colorado? Tampoco, porque viene del PP y ha aprendido bien el señor Abascal. (Risas y aplausos).

Por cierto, no me respondió el señor Abascal cuando en una pregunta me preguntó por no recuerdo qué y yo le dije que hemos visto en los medios de comunicación que hay un tal Monasterio ―me parece que se llama―, un asesor del señor Abascal, ¿no? (la señora Romero Vilches: ¡Saunas!) y otro que se llama Ariza, ¿no? El Monasterio este, que no sé cómo se llama ―no lo conozco, no tengo el gusto―, pero el asesor del señor Abascal ―se supone que será para hacer los discursos que hace (rumores)―, cobra 27 000 euros al mes. Señores de VOX, señores y señoras, diputados y diputadas, el asesor de Abascal cobra 27 000 euros al mes. Y la pregunta que hice el otro día, y que vuelvo a poner hoy encima de la mesa, me parece bastante pertinente: si el asesor cobra 27 000 euros al mes, ¿cuánto cobra el asesorado?, ¿menos? (Rumores.―Risas). Yo creo que las evidencias se acumulan. El señor Abascal no es un político, es un intermediario y, por tanto, hemos pasado de la caja B de Bárcenas, del Partido Popular, a la caja A de Abascal, en VOX. (Aplausos).

VOX acumula tres investigaciones por parte del Tribunal de Cuentas, multas por más de un millón de euros por donaciones irregulares, préstamos vinculados al primer ministro Orbán, que es claramente proPutin, en las elecciones del año 2023, por valor de 9,2 millones de euros. Han reconocido que el 80 % de la campaña de las elecciones europeas, allá por 2014, fue pagada con dinero iraní. Qué paradojas de la vida, ¿eh? En fin, la patria del señor Abascal y su bandera es un billete de 500 euros. Y su proyecto es forrarse a costa del sufrimiento y de inocular odio. Les hago una propuesta, señores de VOX: dejen de llamarse VOX y pasen a llamarse Abascal Sociedad Limitada. (Aplausos). De todas formas, qué cobarde es el señor Abascal, que sabe que íbamos a decirle estas cosas y se va pitando. (Risas). Joe con la derechita cobarde o con la derechita o derecha valiente, o como quieran llamarse. Algunas cosas, de todas formas, son para información general, porque ha hablado de la economía español, del empleo en España, de los servicios públicos en España… Simplemente quería hacer algunas matizaciones con datos a sus bulos, porque el señor Abascal es una máquina de propagar bulos y también una máquina de forrarse.

España es la gran economía de la eurozona que más crecimiento y más productividad por hora trabajada ha ganado desde la pandemia. En 2025, señorías, España creció a un ritmo de un 2,8 %. También quiero decirles que el déficit público se va a reducir alrededor del 2,5 o 3 % del Producto Interior Bruto, la deuda pública está bajando y, en 2025, la economía española creó la mitad de los empleos de la eurozona. Y también, por supuesto, en el ámbito del sector exterior, que es sinónimo de ganancias de competitividad, hemos mantenido un superávit por cuenta corriente durante una década y las previsiones de la Comisión Europea apuntan a que se va a mantener en el entorno del 2,7 % en los dos próximos años.

Cuando el señor Abascal, por ejemplo, ha hablado del deterioro de lo público, de la sanidad, de la dependencia, no deja de ser paradójico que quienes infligen esos recortes son Gobiernos autonómicos que ellos apoyan: Andalucía, Extremadura, Castilla y León y otros tantos sitios. Simplemente, como información general, sobre todo para los ciudadanos, quiero decirles que, gracias a este Gobierno, durante estos ocho años que tengo el honor de presidir el Gobierno de España, ha habido un récord de financiación autonómica. Hemos actualizado las entregas a cuenta cada año, incluso con prórrogas presupuestarias, como ha hecho la vicepresidenta Montero. Reciben hoy más de 170 000 millones de euros en recursos, es decir, un 7,7 % más que en el año 2025. Con nosotros reciben 300 000 millones de euros más que con la Administración del Partido Popular durante los siete años que estuvo el señor Rajoy al frente del país.

Y, por supuesto, no solamente hemos puesto encima de la mesa un nuevo sistema de financiación autonómica y hemos financiado a niveles récords las entidades locales, sino que, además, hemos propuesto una quita de la deuda que, por motivos absolutamente partidistas, los Gobiernos del Partido Popular y el Partido Popular en su conjunto están rechazando.

Sobre la desigualdad, simplemente quiero decir que reducirla sigue siendo, por supuesto, el principal objetivo de este Gobierno, y que en el ámbito laboral la reforma laboral del año 2022 ha aumentado la estabilidad en el empleo, lo que, conjuntamente con el salario mínimo interprofesional, la recuperación de la negociación colectiva y la centralidad de las relaciones entre la patronal y los sindicatos coadyuva a reducir la desigualdad. A este respecto, quiero dar algunos datos. El gasto medio por persona creció un 26 % desde la COVID-19, es decir, de 10 848 euros, en 2020, a 13 626 euros, en 2024; y el ahorro medio del hogar se ha casi triplicado desde el año 2018, es decir, hemos pasado, en el año 2024, que es el último dato, a 6630, cuando, en el año 2018 era de 2470 euros. No deja de ser paradójico que el señor Abascal y VOX hablen de pobreza, de desigualdad y, en cambio, apoyen Gobiernos que recortan las políticas públicas vinculadas con el estado del bienestar en las comunidades autónomas y, por supuesto, renieguen y estigmaticen el ingreso mínimo vital que ha contribuido, entre otras cosas, señorías, a reducir en un 30 % la brecha de la pobreza en nuestro país. Por tanto, creo que los datos son esos, frente a los bulos, las mentiras y esparcir el odio.

Y por decir algo más en relación con la agricultura, la ganadería y la pesca, porque creo que es muy relevante, primero, quiero reivindicar las cifras de un sector agroalimentario que durante todo este tiempo lo que ha hecho ha sido ganar en competitividad. Supera los 78 000 millones de euros, como bien nos recuerda siempre que puede el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación en exportaciones, con un saldo comercial positivo, señorías, de más de 18 100 millones de euros; es decir, un 80 % más que en el año 2018. Emplea a 1,3 millones de personas, 28 000 industrias, 3100 cooperativas y exporta nada más y nada menos que a 193 países. ¿Hemos apoyado al campo? Por supuesto que lo hemos apoyado, señorías, frente a las crisis y los desastres naturales. Hemos movilizado cerca de 5000 millones de euros en ayudas extraordinarias para el sector agrario, frente a la sequía, la guerra de Ucrania. Y hemos incluido en esos 5000 millones de euros 1380 millones de euros en ayudas directas a más de 400 000 agricultores en nuestro país. (Aplausos). Y a ello se suman, por supuesto, 445 millones de euros para agricultores y ganaderos afectados por la dana.

Por tanto, señorías, también es falso que este Gobierno no esté ayudando al campo en circunstancias difíciles como las que está atravesando ahora mismo, como consecuencia de guerras comerciales, abiertas unilateralmente por parte de la Administración estadounidense, o de guerras que, efectivamente, afectan al precio de los fertilizantes y afectan también a los precios de los carburantes. De ahí la gran contradicción: el señor Abascal crítica todas estas políticas, pero, en cambio, cuando las proponemos para su convalidación ante las Cortes Generales, el señor Abascal y su grupo parlamentario votan en contra de todas ellas. Por tanto, bulo, odio y no aportar absolutamente nada a la política de nuestro país, salvo eso.

En cuanto al Grupo Parlamentario de SUMAR, creo que han hablado de distintas cuestiones y de los efectos de la guerra, que estamos de acuerdo. Sobre Cuba, quiero decirle, señoría, que va en camino la segunda ayuda humanitaria. Ya enviamos la primera de las ayudas humanitarias a Cuba. El canciller cubano estuvo precisamente haciendo una gira por Europa y uno de los pocos países que visitó y que pidió ayuda fue precisamente a España. El ministro Albares se reunió con él.

Sobre la vivienda, hemos propuesto dos reales decretos leyes. Uno, relacionado con la energía y los aspectos más socioeconómicos vinculados a la crisis de esta guerra; y otro, relacionado con la vivienda. Me parece importante que, al igual que usted puede ser crítica ―lo entiendo, y es legítimo que lo sea, porque, efectivamente, la vivienda es el principal problema para muchísimos ciudadanos y ciudadanas―, creo que es importante y de justicia reivindicar lo que está haciendo el Gobierno de España, el cambio de paradigma que estamos imprimiendo a la política de vivienda. Llevamos cuarenta y cinco años en los que no se ha intervenido prácticamente nunca la vivienda en nuestro país y ahora lo estamos haciendo. Esta Administración y las Administraciones anteriores, con ministros y ministras también de SUMAR, hemos aprobado, junto con el Congreso de los Diputados, la primera ley estatal de la vivienda. Hemos multiplicado por ocho las políticas de vivienda, pasando de 481 millones de euros, en 2018, a 3483 millones de euros en 2025. Hemos aprobado el índice de precios de referencia. Aquí, antes ha habido una portavoz ―luego hablaré de ello― que ha hecho referencia a los precios de Idealista. Pero es que esos son los precios legítimos, pero efectivamente distorsionados de una empresa privada. Nosotros hemos puesto en pie un índice de precios de referencia que incorpora transparencia al mercado de la vivienda. De hecho, el precio está cayendo, y ahí están los datos: un 3,4 % en la ciudad de Barcelona, un 11 % en A Coruña y un 8,6 % en toda una comunidad como es Navarra. En Cataluña hay 24 500 viviendas más en alquiler que hace un año ―por tanto, lo que dice la señora Nogueras de que se ha reducido la oferta es mentira, no es verdad― y donde se aplica este índice de referencia la evidencia empírica nos dice que se reduce, se contiene ese precio, y allí donde no se aplica el alquiler está subiendo a un doble dígito, como es el caso de Madrid, con aumentos del precio del alquiler del 10 %.

¿Por qué digo esto? Porque ustedes dirán que tendremos que aprobar el real decreto ley. Se convalidará o no se convalidará, ya veremos. Vamos a trabajar para que los grupos parlamentarios convaliden este real decreto ley. Pero les digo una cosa: la responsabilidad del Gobierno es poner en manos de las comunidades autónomas ―que tienen las palancas y las competencias en materia de vivienda― las herramientas para reducir el precio de la vivienda, ya sea en compra o en alquiler. Por tanto, el mismo reproche o más, señorías de SUMAR, tendrán que ustedes hacer a las Administraciones del Partido Popular y a aquellas Administraciones que no están aplicando la ley de vivienda, al menos para ser creíbles. (Aplausos). Fíjese, aprobamos el índice de precios de referencia, se han declarado 308 municipios como zonas tensionadas, beneficiando nada más y nada menos, señorías, que a 9 millones de habitantes, es decir, al 20 % de la población ―es verdad que nos quedan núcleos urbanos muy importantes, como por ejemplo la Comunidad de Madrid, ¿qué les voy a contar?―, y también hemos creado el registro único estatal y hemos puesto fin a la golden visa, que aprobó una Administración del Partido Popular, precisamente para esta migración que sí les mola tanto al PP como a VOX; la otra no, pero esta sí. (Rumores).

Y, por supuesto, estamos ampliando el parque de vivienda ―antes se ha comentado―: hemos construido más de 80 000 viviendas en alquiler asequible. El parque público sube del 2,5 % al 3,4 % y nuestro objetivo es llegar a la media europea del 9 %. Estamos movilizando ―gracias a una decisión política y al compromiso del Gobierno de España con la vivienda― fondos europeos por valor de 15 300 millones de euros para la rehabilitación y la regeneración urbana; más de 5500 millones de euros están transferidos a las comunidades autónomas. Y, a través de la nueva entidad estatal de vivienda, CASA47, mediante la construcción de vivienda pública ―como estamos haciendo, que aumentó en un 62 % frente a la privada, un 13 %―, creo que estamos haciendo un cambio de paradigma en la política de vivienda que es relevante. Estamos utilizando todos los instrumentos. Estamos utilizando el ICO, estamos utilizando, con cargo a los presupuestos generales, el bono de alquiler joven, que va a subir de 250 euros a 300 euros al mes y que ya ha llegado nada más y nada menos que a 120 000 jóvenes en nuestro país. Cito el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, dotado con 7000 millones de euros; la puesta en marcha de la línea 047 para atención ciudadana en materia de vivienda…

Con esto, señorías, siendo conscientes de que ustedes pueden tener sus matices en relación con la política que hace el Gobierno de España, creo que hacen un flaco favor si, al mismo tiempo que nos hablan de esta medida extraordinaria que ustedes están planteando, no ponen en valor también lo que estamos haciendo en otros muchos ámbitos de la política de vivienda, que es transversal, que es absolutamente el compromiso de todos y cada uno de los departamentos ministeriales del Gobierno de España. Como sabe, el ICO pertenece al Ministerio de Economía; la entidad que hemos creado, CASA47, pertenece al Ministerio de Vivienda; las políticas de rehabilitación pertenecen al Ministerio de Vivienda, pero también confluyen con el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico. En definitiva, señorías, creo que estamos haciendo una política que representa un cambio de paradigma y que tenemos que persistir en él.

Y, frente a la ola desreguladora que nos viene en Europa y en España por parte de los que siempre han visto la vivienda como un negocio, creo que es justo reconocer también lo que estamos haciendo.

Usted me reprocha la posición sobre las nucleares. Yo creo que hemos sido claros y, sobre todo, creo que es relevante también ―como he dicho antes al señor Feijóo― recordar las bondades de una política ―la política verde― que está poniendo en marcha el Gobierno de España desde el año 2018 y que está beneficiando también a los bolsillos de los hogares de nuestro país. Fíjense, desde 2018 las políticas del Gobierno han duplicado, como he dicho antes, la potencia instalada en energías renovables. Las renovables solo en 2024, para que nos hagamos una idea, nos permitieron ahorrar 24 000 millones de euros. Repito, 24 000 millones de euros. La gente dirá: Bueno ¿cómo ahorramos 24 000 millones de euros? Porque lo que consumimos con la energía autóctona ―que es la energía renovable― no lo compramos en petróleo o en gas a otros países y, por tanto, no desviamos esa renta, sino que la mantenemos en nuestro país.

Aquí se me ha espetado, se me ha reprochado, que hoy España, como toda Europa, es más dependiente del gas natural, del GNL de Estados Unidos. Pero es una crítica imposible, porque Europa desde hace cuatro años a esta parte está desacoplándose del gas ruso. Por tanto, no se puede criticar al Gobierno de España porque tengamos una mayor dependencia de uno de los principales proveedores de gas, como es Estados Unidos, cuando hemos tomado es una decisión geopolítica de desacoplarnos del gas ruso. Porque, si hiciera lo otro, me estarían criticando que estoy colaborando con Putin. Yo creo que no se pueden criticar ambas cosas.

En este momento, señorías ―para que veamos y estemos orgullosos de lo que hemos hecho como país durante todo este tiempo―, el 70,7 % de nuestra potencia instalada es renovable. El 60 % de la electricidad proviene de fuentes de energías renovables. En 2025, el mix energético lo lideró la eólica con un 21,6 %, la fotovoltaica con un 18,4 % y la hidráulica con un 12,4 %. Se incorporaron cerca de 11,6 gigavatios de capacidad renovable. Y hemos impulsado, además, nuevas tecnologías, como es el caso de la eólica marítima flotante. Por tanto, señorías, hay una apuesta por nuestras energías autóctonas, aquellas que, además, confluyen con los objetivos climáticos de una península como es la Ibérica ―antes hemos empezado haciendo mención a la borrasca en Canarias― que está sufriendo las consecuencias de la emergencia climática, pero no solamente estamos haciendo eso, sino que también estamos diversificando nuestras fuentes de suministro energético. Fíjense, solo el 5 % del petróleo y el 2 % del gas que nosotros consumimos transita por el estrecho de Ormuz. Solo el 5 % del petróleo y el 2 % del gas. No dependemos de una única ruta ni un único proveedor. Contamos con un 34 % de capacidad de regasificación de la Unión Europea ―yo creo que también es muy importante que lo sepan los ciudadanos―, y tenemos un suministro estable con otros países, como es el caso de Argelia.

Por supuesto, usted ha hecho referencia también a algunas cuestiones más vinculadas, por ejemplo, con la excepción ibérica. Habla de la limitación de los precios. Quiero recordarle la limitación de precios regulados, como la TUR o el butano, el refuerzo histórico del escudo social, la ampliación del bono social eléctrico ―un 60 % desde el año 2018―, la creación del bono térmico reduciendo en un 25 % la carga energética de los hogares vulnerables, las estrategias nacionales contra la pobreza energética actualizadas… En definitiva, señoría, yo creo que a este Gobierno se le pueden reprochar muchas cosas, pero no que no tengamos una mirada comprometida con el impacto social que están teniendo todas estas crisis energéticas sobrevenidas por causas exógenas a la acción y a la realidad económica europea y española, creo que son muy evidentes.

El señor Rufián me dice que tengo potra. No sé, yo. Potra..., hombre: la pandemia, el volcán, las danas, la guerra en Ucrania, la guerra en Gaza, en el Líbano, en Irán… (Aplausos y risas). Pero sí le digo una cosa: estamos muy orgullosos ―y menos mal― de que esté gobernando la izquierda en esta época de crisis económica y no la que estaba gobernando. (Rumores.―Aplausos). Usted me ha planteado una serie de preguntas. Hay algunas cuestiones sobre las que he pedido a mi equipo que me informe porque en este momento no tenía el dato concreto. Usted me pregunta: ¿Se va a parar el comercio de armas con Israel? Esa es la pregunta que me ha hecho. Le doy datos oficiales de DataComex, la base de datos del Instituto de Crédito Exterior, del ICEX: comercio de armas con Israel en lo que va del año 2026, cero euros; en el año 2024, cero euros. En 2025 se exportaron solo algunos componentes ―que hemos explicado en los medios de comunicación en reiteradas ocasiones y también lo hemos explicado en esta tribuna y en las comisiones correspondientes― por valor de 170 000 millones de euros. Se hizo porque el Reglamento de la Unión Europea, y lo cito textualmente, el 2058/2012, hace que estos componentes estén exentos de licencias de exportación y, por tanto, no podemos ahí hacer absolutamente nada.

Si hay protestas, me dice usted, ¿se va a reprimir a la gente? No entiendo muy bien su pregunta, señoría. Yo creo que no hubo represión el año pasado durante las protestas en favor del pueblo palestino. ¿Va a defender usted a países como Cuba? Nosotros, lo he dicho siempre, estamos defendiendo la misma posición: el derecho internacional, el multilateralismo, en Ucrania, en Gaza, en Groenlandia, en Cuba, en Venezuela, en el Líbano y, por supuesto, también en esta guerra ilegal en Irán. Aparte de bajar impuestos, ¿va a intervenir el mercado? Ya lo estamos haciendo, señoría. Ya lo estamos haciendo. Todos los días. ¿Usted es consciente, por ejemplo, de los cientos de euros en factura de la luz que se ahorran los hogares españoles cada día gracias a nuestra reforma del mercado energético? ¿Es consciente, por ejemplo, de la ley de vivienda? Son herramientas, insisto, que ponemos encima de la mesa para que las comunidades autónomas les hagan frente.

La señora Nogueras habla de fiscalidad y dice que son medidas de derechas ―lo mismo que han dicho otros grupos parlamentarios―. Yo quiero hacer una reivindicación de la política fiscal que ha hecho este Gobierno durante los últimos ocho años, porque me parece que a lo mejor ha sido error nuestro no ponerla en valor, pero es que este Gobierno ha mejorado la progresividad del sistema tributario, señoría. La ha mejorado. Hemos bajado el IRPF a las rentas medias y bajas. Hemos adaptado el IRPF a las subidas del salario mínimo interprofesional. El mínimo exento ha pasado, para su información, de 14 000 euros, en 2018, a 15 876 euros, en 2024. Hemos mejorado la reducción por rendimientos de trabajo hasta un máximo de 7320 euros para rentas de trabajo netas menores a 14 852 euros y hemos elevado el umbral máximo hasta prácticamente 19 500 euros. Hemos subido dos puntos el IRPF a las rentas muy altas. Hemos aproximado la tributación de las rentas de capital, y esta ha sido, yo creo, una de las medidas más importantes. Hemos creado un impuesto de solidaridad a las grandes fortunas para que patrimonios superiores a tres millones de euros contribuyan de manera justa y poner así fin al dumping fiscal ―ustedes son sensibles, como algunos grupos parlamentarios de otros territorios, a lo que sucede en la Comunidad de Madrid―.

En el impuesto de sociedades hemos creado un tipo reducido para las pequeñas y medianas empresas y para las micropymes de hasta 7 puntos menos. Se establece una tributación mínima del 15 % para las multinacionales y se endurece el control sobre las SICAV. Efectivamente, ustedes dicen: «Esto es gracias a Junts». A ver, cada uno barre para su casa, yo lo entiendo. Gracias a Junts, gracias al Partido Socialista, al PSC, a SUMAR, a Esquerra, al PNV, a Bildu, a todos aquellos grupos parlamentarios que lo han apoyado. (Aplausos). Lo que no hemos hecho ha sido aprobar la mayor subida del IVA de la historia a la gasolina incrementando los tipos en el impuesto de hidrocarburos. Eso se lo dejamos al Partido Popular, que va dando lecciones siempre de bajada de impuestos cuando está en la oposición; en el gobierno no bajan nunca ningún impuesto, como bien sabemos.

En cuanto a los autónomos, a los que usted ha hecho referencia, quiero recordar que el tipo de cotización general del RETA es del 31,5 % y, por tanto, es inferior al régimen general de la Seguridad Social, que oscila entre el 38,55 % y el 45,5 %.

En definitiva, señoría, estamos haciendo una política de progresividad fiscal para la clase media y trabajadora. Creo que el debate no es si se suben o bajan impuestos, si se es de una orientación ideológica u otra; el debate es si aquellos que más tienen contribuyen con su esfuerzo fiscal a las arcas públicas en mayor medida que la clase media y trabajadora del país. Nosotros, humildemente, estamos haciendo esa política fiscal. Creo que es un error ―y aquí hago una reflexión más a las izquierdas― decir que son solamente rebajas fiscales. Bueno, es que son rebajas fiscales para los currantes, para aquellos que llenan el depósito de gasolina y trabajan en el sector del transporte, para aquellos que están trabajando en el campo, para los trabajadores autónomos, para las micropymes, para las pymes. Es que esa gente es nuestra gente también. Es la mayor parte de la gente de este país. (Aplausos). Nosotros no representamos precisamente a las grandes fortunas. Para eso tienen al PP y a VOX.

Y en relación con la vivienda, señora Nogueras, ¿qué quiere que le diga? Por ejemplo, usted hablaba de la caída de oferta en Barcelona y de que se han subido los precios en los últimos cinco años. Los controles de precios solo se han aplicado durante estos últimos dos años, señoría. Por tanto, es ―en fin, ¿cómo decirlo?― como un truco hablar de la evolución de precios medios durante estos últimos cinco años cuando la ley de vivienda y el Ayuntamiento de Barcelona lo ha estado aplicando durante estos últimos dos años. Tenemos que fijarnos en la evolución de esos dos años. Como he dicho antes, los datos de oferta que usted ha comentado no son reales, son los de la plataforma tecnológica Idealista. Coja usted los índices de referencia también y los datos que suministra el Ministerio de Vivienda. Porque usted habla de cantidad de anuncios ―los del Idealista―, pero ignora que, gracias a las zonas tensionadas, se reduce la rotación residencial, señoría, por lo que se refleja una mayor seguridad y estabilidad residencial de los vecinos de las zonas tensionadas. Yo creo que eso es una buena noticia. No convierta en crítica a este Gobierno lo que es una buena noticia: garantizar estabilidad y seguridad residencial gracias a la implementación de estas políticas de vivienda. Hemos movilizado los pisos de la Sareb para alquiler social. Como he dicho antes, hemos multiplicado por ocho la inversión pública estatal en vivienda y con el escudo social se protegía a los pequeños propietarios. Desde hace años ya existe un mecanismo de compensación económica para este tipo de propietarios, pero, efectivamente, en eso también estamos trabajando con ustedes.

Como he dicho, un Gobierno de orientación progresista como es el del president Illa en Cataluña ha puesto encima de la mesa 400 millones de euros para complementar las políticas que está poniendo en marcha este Gobierno en respuesta a la guerra de Irán. Y eso no lo están haciendo otros muchos Gobiernos autonómicos de corte conservador o ultraconservador.

A la señora Aizpurua, de EH Bildu, quiero decirle que entiendo su posición, aunque no la comparto, sobre la pertenencia o no a la OTAN. Pero lo que sí que es evidente ―y creo que lo hemos demostrado― es que la pertenencia a la OTAN no mina nuestra capacidad de soberanía nacional. De hecho, si se fija, en Irak hubo también otros muchos Gobiernos europeos, entre ellos Francia y Alemania ―igual que ahora mismo muchos Gobiernos europeos, entre ellos España, Francia y Alemania, diciendo que esta no es nuestra guerra― que se opusieron a la invasión ilegal del señor Bush en Estados Unidos y hoy manifiestan su oposición y su distancia a la guerra de Irán, calificándola como «una guerra que no es nuestra».

Comparto con usted la preocupación de algunos líderes europeos en dar por superado el derecho y el orden internacionales surgidos de la Segunda Guerra Mundial. Yo creo que no es verdad. El problema no es que el multilateralismo no funcione, el problema es que se está atacando el multilateralismo, el orden y el derecho internacionales. Pero nosotros no estamos aplicando ese doble estándar, señoría. Lo que estamos haciendo es ser coherentes en todos los conflictos. Por eso apoyamos a Ucrania, por eso rechazamos el genocidio en Gaza; por eso también rechazamos y condenamos el intento de invasión que está perpetrando Israel en el Líbano, donde, por cierto ―antes se ha dicho, por parte de otros intervinientes―, tenemos más de seiscientos militares desplegados en una misión de Naciones Unidas como es UNIFIL.

Usted habla de la relación transatlántica, de la necesidad de aumentar la autonomía estratégica. Yo comparto que tenemos que aumentar la autonomía estratégica. Creo que precisamente el plan industrial de seguridad y defensa lo que hace es aumentar esa industria de la seguridad y la defensa española y europea, donde de esos 10 000 millones de euros, 8 de cada 10 euros van a industria española y 9 de cada 10 euros van a industria europea.

Y coincido con usted en que, en efecto, estamos ante un orden internacional que está cambiando. Creo que el análisis que hacen de una supuesta decadencia de Estados Unidos es incompleto. Es verdad que puede haber, en términos relativos, una menor preponderancia de Estados Unidos, pero creo que es como consecuencia del crecimiento del resto de naciones. Aquí se ha hecho referencia a China, pero también está la India, está Brasil, está Sudáfrica, está Vietnam. Hay muchos países en el sudeste asiático, en el continente africano, en el continente latinoamericano, en el norte de América ―como es el caso de Canadá―, que son, o bien potencias medianas, o bien potencias que aspiran a ser superpotencias en el corto y en el medio plazo. Por tanto, la lectura que, a mi juicio, hace la Administración estadounidense es equivocada; lo que tiene que hacer es buscar y encontrar aliados, construir alianzas y coaliciones, no romperlas, como está haciendo en el caso de la relación transatlántica, o al menos no debilitarlas. Esa es la aproximación de política exterior que está teniendo el Gobierno de España, que siempre se fundamenta en el derecho internacional y en el entendimiento entre los pueblos; de hecho, fíjese en el apoyo que ha hecho el Gobierno de España al acuerdo comercial con el Mercosur, al de India, al de Australia, que vendrá en camino, al de Chile o al de México. Son puentes que tendemos hacia otras naciones, hacia otros bloques regionales, precisamente como reconocimiento al crecimiento y al mayor poder que tienen y, por supuesto, al reconocimiento de que vamos a un orden multipolar que no es contradictorio con el multilateralismo. Lo que tenemos que hacer es reformar el multilateralismo para hacerlo más representativo e inclusivo e incorporar esas realidades. Después de la Segunda Guerra Mundial no existía la pujanza de esas naciones, evidentemente. Muchas de ellas, como sabe usted, eran colonias y hoy, en cambio, son naciones libres que ejercen su soberanía y luchan por la libertad y la prosperidad de sus naciones. Creo que ahí es donde estamos nosotros como potencia mediana en un proyecto mayor, que es el europeo, de naturaleza multilateral, entiendo que pacifista porque se construyó, precisamente, para sobreponerse a los efectos de la Primera y Segunda Guerra Mundial. Es ahí donde se va a medir y a situar siempre España, que en términos históricos es donde se ha situado siempre ―hablo más por mi familia política― la socialdemocracia europea y la socialdemocracia española: en el multilateralismo, en el europeísmo, en la defensa del derecho internacional. Lo hicimos en relación con Irak y lo estamos haciendo hoy en relación con Irán.

Aparte, es todo muy falaz. Esta posición en contra de la guerra de Irán la defiende también el papa, pero yo no escucho decir ni al PP ni a VOX que el papa y el Vaticano están con los ayatolás. Esta posición la defiende, por ejemplo, el presidente de Alemania, y muchos Gobiernos en Europa están diciendo que esta no es nuestra guerra, y no escucho ni al PP ni a VOX decir que eso significa que están con los iraníes. En cambio, el malvado Sánchez sí está con los iraníes, sí está con Hamás, cuando nosotros lo que hemos hecho siempre ha sido condenar desde el primer minuto lo que ha hecho Hamás en Israel ―yo tuve la ocasión de visitar algunos de los kibutz y hablar con algunas de sus víctimas―. Con la misma contundencia he de decir, señorías, que nosotros no consideramos como legítima la respuesta genocida que está dando el primer ministro Netanyahu en Gaza o en Cisjordania. (Aplausos).

Por tanto, el dilema, señorías, es otro, es el de si se está o no con el derecho internacional, si se aplican o no dobles estándares. Si aplicamos dobles estándares estamos erosionando el orden internacional, estamos erosionando el derecho internacional y estamos abriendo las puertas a la ley del más fuerte. Me parece increíble que otros partidos políticos que aspiran a gobernar legítimamente este país no se den cuenta de que la posición de coherencia que mantiene el Gobierno de España es en favor del interés general de los españoles y las españolas, particularmente el de aquellos ciudadanos y aquellas ciudadanas que necesitan amparo, cobijo y protección del sector público.

Señora Vaquero, del Partido Nacionalista Vasco, habla usted del Consejo Europeo. En efecto, todo se sustentó prácticamente en la evolución de la guerra de Irán, en sus consecuencias respecto a Ucrania. Como he dicho antes, en mi primera intervención, uno de los principales beneficiados de esta guerra ilegal de Israel y de Estados Unidos en Irán es la Rusia de Putin. Eso es un elemento de extraordinaria preocupación para Europa, porque siempre hemos dicho que en Ucrania no solamente se está jugando la integridad territorial y la libertad de Ucrania, sino también el proyecto europeo, los valores que representa Europa de libertad, de igualdad y de democracia. Por tanto, es una pésima noticia.

No me deja de llamar la atención que el señor Abascal fuera recientemente a Hungría y dijese que Viktor Orbán era el gran protector de Europa. No sé si en esa afirmación se sienten representadas muchas mujeres de nuestro país o de Europa o muchas personas del colectivo LGTBI en Europa. Desde luego quien no se siente representada es Ucrania. Tampoco se siente representada una inmensa mayoría de ciudadanos europeos y de Gobiernos, que no entendemos la posición de la Hungría de Viktor Orbán: está bloqueando una asistencia financiera de 90 000 millones de euros para ayudar desde el punto de vista defensivo y desde el punto de vista de la financiación del propio Estado de Ucrania durante todos estos años de guerra. Por tanto, hay, efectivamente, una extraordinaria preocupación por parte de una inmensa mayoría de Estados miembros respecto a la posición de Viktor Orbán. Por prolongación, ¿qué estaría defendiendo un Gobierno presidido por el señor Feijóo con el señor Abascal como vicepresidente, que se abraza con Netanyahu y dice que es un compañero de armas, que dice que el señor Orbán es un protector de Europa? Probablemente, señorías, no estaríamos hablando de una España que defiende 90 000 millones de euros de financiación para Ucrania en el Consejo Europeo para pagar, por ejemplo, a los profesores que bajo tierra están dando clases durante cuatro años a los niños y las niñas de Ucrania o a los sanitarios que están ayudando a los heridos de guerra por esta invasión cruel, injusta, injustificada e ilegal de Putin en Ucrania.

En todo caso, señoría, yo sí quiero también poner en valor que España está haciendo sus deberes en términos bilaterales. Hace pocos días tuvimos la ocasión de ver al presidente de Ucrania en España y firmamos distintos memorándums de entendimiento y el marco del acuerdo bilateral de 1000 millones de euros de asistencia por parte del Gobierno de España a Ucrania. Por tanto, quiero decirle con esto que esté usted confiada y tranquila en esta cuestión de que en España, tanto en Europa como en Madrid, estamos defendiendo lo mismo: el apoyo total a Ucrania en su defensa del derecho internacional y de la legalidad internacional.

En Oriente Medio se suscitó, efectivamente, el debate de la moratoria para no atacar infraestructuras energéticas o infraestructuras de gestión de agua, y yo creo que esto es muy importante. No sé si vieron una nota del Gobierno de Catar donde se decía que el ataque de Israel a esta bolsa de gas que se llama South Pars, que es una de las más importantes del mundo, va a implicar de tres a cinco años de reparación. Por tanto, es capacidad que restamos a la oferta mundial de consumo de gas licuado. Esto genera extraordinaria preocupación y, por eso es muy importante que se suscite por parte de Europa esa petición de moratoria.

Sobre las consecuencias, yo creo que, como usted ha dicho antes, el margen de actuación que tiene Europa es en distintos frentes. En primer lugar, se habilita a los Estados miembros para ayudas fiscales, para rebajas fiscales, para ayudas de Estado. Es lo que está haciendo el Gobierno de España. Somos los primeros en hacerlo, además con una envergadura que ningún otro Gobierno europeo ha hecho: 5000 millones de euros, como he dicho antes. En segundo lugar, se impulsa la autonomía energética de Europa. Ahí España está apostando claramente por las energías renovables, como usted bien conoce. Finalmente, hay debates que creo que están suscitando la ultraderecha y la derecha más extrema ―ya prácticamente no se distinguen―, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, para cargarse toda la política climática de Europa y, singularmente, los mercados de emisiones, cuyo acrónimo es ETS. España tiene una posición contraria, porque creemos que el objetivo de la descarbonización es igual de importante que los efectos de la guerra. Además, nos da recursos, capacidad financiera, como para continuar haciéndonos mucho más autónomos en el ámbito estratégico y, por tanto, más resilientes a estos shocks.

Yo creo que la posición firme de España ha hecho moverse a muchas opiniones públicas y también a Gobiernos europeos. Si hoy hay un canto mayoritario de Gobiernos en el Consejo Europeo en contra de esta guerra diciendo «no a la guerra» o «esta guerra no es nuestra» en buena medida es por el firme posicionamiento del Gobierno de España en favor del derecho internacional y del multilateralismo. (Aplausos). Creo también, señoría, como usted bien ha dicho, que nosotros condenamos esta guerra en Irán de la misma manera que hace veintitrés años la sociedad vasca y la sociedad española salieron para posicionarse en contra de la guerra de Irak. Al mismo tiempo ―lo hemos hecho desde el principio― hemos condenado el atentado de Hamás en Israel con la misma contundencia. Me recordaba antes el ministro de Asuntos Exteriores que no solamente hemos apoyado todas las sanciones a nivel europeo que se han infligido al régimen de los ayatolás en Irán, que no solo hemos criticado y repudiado, por supuesto, la represión a la población iraní, particularmente a las mujeres y a las niñas, sino que hemos apoyado, singularmente, señorías, la calificación de organización terrorista a la Guardia Revolucionaria de Irán. Con lo cual, creo que el posicionamiento de España en relación con este asunto es total y diáfano, y no hay disyuntiva en esta cuestión.

Donde está el dilema es en otro ángulo de este conflicto ―creo que conviene y merece la pena que no lo perdamos de vista―, y es si estamos o no con el derecho internacional, porque si no estamos con el derecho internacional, estamos con la ley del más fuerte, y la ley del más fuerte ya sabemos que beneficia, precisamente, a aquellos que están haciendo las cosas que están haciendo. Por cierto, no deja de ser curioso que aquellos que están infligiendo un mayor daño al orden multilateral y al derecho internacional sean dos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Por tanto, en ese sentido, señoría, yo creo que las potencias medias o medianas somos las que tenemos que unirnos para reformar el sistema multilateral y hacerlo más inclusivo y más eficaz.

Señora Belarra, el «No a la guerra» yo creo que es una realidad, señoría, y no hay más que ver los medios de comunicación internacionales para darse cuenta. Yo entiendo que Podemos, siempre que hay una crisis, confíe en la estatalización de la economía, en la nacionalización de sectores energéticos, en la nacionalización del sector de la alimentación, y lo respeto, pero no lo comparto. Habla de que hemos aumentado el presupuesto en defensa durante estos dos últimos años. Bueno, ha sido durante los últimos ocho años. Entiendo que no se refiere a los otros cinco años por… En fin, no querrá decirlo o se le habrá pasado. En política exterior, señoría, estamos tendiendo puentes con Latinoamérica, con África, con Asia. No coincido en que tengamos que romper con Estados Unidos. Con Estados Unidos tenemos un flujo de inversión muy importante, tanto española en Estados Unidos como estadounidense en España, que crea empleo y que crea economía. Hay un montón de turistas extranjeros norteamericanos que están viniendo a España. Hay un montón de gente de la cultura, de la academia, de la ciencia estadounidense que no tiene que pagar los platos rotos de otros. En definitiva, hay una sociedad dinámica, pujante en Estados Unidos, con la que creo que nosotros, por supuesto, tenemos que tender puentes y no romperlos.

Sobre la OTAN, entiendo cuál es su posición. También le digo que la nuestra es que se puede ejercer la soberanía nacional dentro del marco de la OTAN, como se hizo en Irak y se está haciendo ahora mismo en Irán. Y, desde el punto de vista del orden internacional, como le he dicho antes, no es tanto el demérito de Estados Unidos como el mérito de otras potencias que están creciendo, a las que España quiere abrir las puertas y con las que quiere tender puentes, entenderse y dialogar, porque entendemos que es buena noticia que salgan miles de millones de personas de la pobreza en estos países y que sean hoy clase media trabajadora. Por tanto, creo que Europa haría muy mal en dar la espalda a esa nueva realidad geoeconómica o multipolar. Desde luego, nosotros sí defendemos que tenemos que tender puentes, sin menoscabo de fortalecer el orden multilateral.

Al señor Rego quiero decirle que yo creo que tenemos una política exterior coherente y que, por supuesto, respecto al Líbano, hemos tenido una posición clara, contundente. Fíjese que yo tuve ocasión de poder hablar con el presidente del Líbano, con el primer ministro del Líbano, y hemos enviado ayuda humanitaria al Líbano desde que se inició de nuevo esta guerra, esta invasión y esta violación del acuerdo entre las distintas partes por el Gobierno de Israel. Quiero recordar que España tiene más de seiscientos efectivos militares desde hace muchos años, no solamente con mi Administración, sino con Administraciones de toda orientación política, tanto del Partido Popular como del Partido Socialista, que lo que buscan es garantizar los acuerdos y las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, por tanto, de nuevo, del orden internacional.

A la señora Valido quiero recordarle que en el real decreto ley hay desde luego medidas específicas para Canarias ―me recordaba antes precisamente estas cuestiones el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres―: para ayudas a fertilizantes, para conectividad marítima o para ayudas a la singularidad del sector primario en Canarias. En todo caso, creo que es bueno que podamos constituir un grupo de trabajo para abordar, junto con el Gobierno de Canarias, de qué otra manera podemos ayudar a la realidad de Canarias, porque, sin duda alguna, este Gobierno está comprometido con ella. Simplemente quería recordarle, señoría, que, en cuanto a las comunicaciones, el 1 de marzo el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, habló con el presidente Clavijo precisamente para comunicarle la política de evacuación de ocho mil compatriotas tanto de Irán como de Oriente Medio, de los países del Golfo, que hicimos durante estas últimas semanas y que ha sido un éxito. Por tanto, hay comunicación con el presidente de Canarias y, si no ha habido la suficiente, habrá más durante los próximos días y semanas ―esperemos― que dure este conflicto. Sobre la migración, somos absolutamente empáticos, pero déjeme reivindicar que durante este año ha caído en más de un 80 % el flujo de llegadas irregulares del continente africano a las islas Canarias. Yo creo que eso pone muy en valor también la política migratoria de este Gobierno, que tiene una perspectiva humanista, pero también cooperativa y colaboradora con los países de origen y de tránsito, que me consta que es también lo que defienden tanto el Gobierno de Canarias como su señoría.

Al señor Catalán me gustaría decirle, como he dicho antes, señoría, que nosotros, por supuesto, hemos condenado los atentados de Hamás en Israel, y creo que es de justicia que también usted lo reconozca. Señoría, lo hicimos desde el primer minuto, pero creo que usted podrá compartir conmigo que no es legítima la respuesta que está dando el primer ministro Netanyahu, con más de veinte mil muertos en Gaza y ese nivel de destrucción. Creo que eso tiene otro nombre. No es una respuesta legítima ni tampoco proporcional a lo que ellos sufrieron en ese atentado de Hamás en Israel. De la misma manera, señoría, creo que no es de recibo que se defienda que no se informara a los aliados, como son los Estados miembros de la Unión Europea o la OTAN, sobre estos planes de guerra; también le pasó, por ejemplo, a la primera ministra japonesa en su reciente visita al despacho oval. Creo que no es razonable. Si usted es una persona razonable, que no dudo que lo sea, entiendo que estará de acuerdo también con esta posición de rechazo y malestar que hemos expresado muchas naciones soberanas, tanto en Europa como en el marco de la OTAN. Creo que es de sentido común, más allá de las diferencias y discrepancias ideológicas que podamos tener unos u otros.

A la señora Micó querría decirle que ahí está la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia y que el real decreto ley habilita al Gobierno de España para tomar medidas en caso de que la codicia permita al final el beneficio de estas grandes empresas.

Quisiera terminar con dos reflexiones que ha hecho el señor portavoz del Grupo Parlamentario Socialista que creo que son muy importantes. En primer lugar, yo creo que no hay más que asomarse a los medios de comunicación internacionales, no hay más que hablar con personas españolas que viven en el extranjero o no hay más que hablar con extranjeros que viven en España para ser conscientes del enorme orgullo y la enorme identificación que tienen muchos de nuestros compatriotas que viven fuera, analistas que escriben en medios internacionales, extranjeros que viven en España, sobre la posición de España respecto a este conflicto. Como he dicho antes, ser patriota es defender el interés general, y el interés general de nuestro país es la legalidad internacional, el multilateralismo, la resolución pacífica de conflictos, no guerras unilaterales abiertamente ilegales, de las cuales, como estamos viendo, desconocemos incluso hasta los objetivos. Por tanto, señorías, creo que, como he dicho en mi primera intervención y como sostengo, es un enorme orgullo ―un enorme orgullo― ser español y decirlo a los cuatro vientos cuando uno sale fuera de España, porque, efectivamente, hay un aplauso, un reconocimiento de la comunidad internacional respecto a nuestra posición. (Aplausos). Y eso es un éxito de país, señoría, no un éxito del Gobierno de España. Es un éxito de país porque lo que hace el Gobierno de España es defender la posición que apoya una inmensa mayoría de españoles y españolas, que cuando son convocados a las urnas votan al PP, a VOX, a Junts, al PNV, al Partido Socialista, a los partidos de SUMAR, a quien sea. Más de un 65 % está a favor de la posición que ha tomado el Gobierno de España. Cuando fue la guerra de Irak, señorías, las encuestas solamente daban un apoyo del 6 % de la opinión pública a esa guerra ilegal a la que nos llevó el señor Aznar simplemente por una cuestión de ego; como aquí se ha dicho por otros intervinientes ―por el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista―, para fumarse un puro con el presidente de Estados Unidos y poner sus pies encima de la mesa. Hoy no es así gracias a que hay un Gobierno de coalición progresista y no un Gobierno de coalición ultraderechista, como el que sería el del señor Feijóo con el señor Abascal.

La segunda reflexión que quiero dejar encima de la mesa, sobre todo para los ciudadanos que estén viendo esta intervención y siguiendo este debate, es que es de un enorme cinismo, de una enorme hipocresía, que aquellos partidos políticos que se ponen de perfil en el posicionamiento respecto a la guerra ilegal en Irán vayan a votar mañana no o abstención en la convalidación del real decreto ley. Yo exijo que, antes de que termine este debate, el Partido Popular manifieste cuál va a ser su posición respecto a la convalidación o no del real decreto ley. (Aplausos). No es de recibo, señorías, que con una mano apoyen la guerra y con la otra digan que no a las medidas que pone el Gobierno de España para paliar los efectos de una guerra que no avalamos. Creo que es de puro sentido común.

En tercer lugar, aquí se ha especulado mucho sobre la posición que ha mantenido el Gobierno de España respecto a la no utilización de las bases de Rota y Morón para una guerra ilegal. El señor Patxi López, el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, y yo mismo, en mi intervención, hemos dicho aquí que esto es una postura coherente de la socialdemocracia española porque la hemos mantenido a lo largo de los años que llevamos de democracia. Habrá mucha gente que no lo sepa ―probablemente sus señorías lo sepan, pero estoy convencido de que hay muchos ciudadanos que no―, pero no es la primera vez que España se niega a que se utilicen las bases de Rota y Morón en una guerra ilegal. No, no es la primera vez. Me recordaba precisamente el ministro de Exteriores lo siguiente: Que fue el dictador Franco quien sí cedió toda la soberanía nacional de Rota y Morón a Estados Unidos, precisamente a cambio de ese reconocimiento internacional de un régimen dictatorial como fue el de Franco, y que fue una Administración socialista, presidida por Felipe González, la que en el ingreso de España en la OTAN modificó el convenio bilateral que teníamos con Estados Unidos para garantizar esa soberanía nacional ante decisiones como la que se ha tomado recientemente. (Aplausos). Y digo más. Una vez modificado ese convenio y una vez ingresada España en la OTAN, Felipe González, el entonces presidente del Gobierno en 1986, le dijo al presidente Ronald Reagan que no a la utilización de las bases de Rota y Morón para atacar ilegalmente Libia. Eso sucedió en 1986. En 2004 llegó otro presidente socialdemócrata, José Luis Rodríguez Zapatero, que nos sacó de la guerra de Irak. Y hoy hay otro presidente socialista que dice no a la guerra ilegal en Irán. (Aplausos). Por tanto, ¿qué es lo que digo al portavoz del Grupo Parlamentario Socialista? Que, por supuesto, es un orgullo pertenecer a la familia del Partido Socialista y al Grupo Parlamentario Socialista, porque en efecto hay consistencia, hay coherencia histórica en los grandes posicionamientos de España, gracias a la España progresista y, singularmente, al Partido Socialista.

Nada más y muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de los miembros del Gobierno, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor presidente. A continuación, intervendrán los diferentes grupos parlamentarios. En primer lugar, por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Núñez Feijóo. Cuando quiera.

Alberto Núñez Feijóo

PPDiputado.Página 57Vídeo

Señor Sánchez, hoy ha estado usted especialmente matón. Supongo que le dolió que le llamase perdedor la semana pasada, que no es un insulto, es una descripción, aunque le duela. Anote usted: 17 de mayo, Andalucía; es usted un perdedor, señor Sánchez. (Aplausos). Nunca fui un matón en mi clase y, por supuesto, no lo seré nunca en un Parlamento, pero también le digo que los matones como usted no me impresionan; acaban todos igual. ¿Ustedes acaban de escuchar lo que ha dicho?: Le exijo al Partido Popular que antes de finalizar la sesión nos diga qué va a votar. No solamente usted es un matón, es que tiene un tic dictatorial peligrosísimo, señoría, peligrosísimo. (Aplausos). ¿Pero usted quién se cree que es?

¿Usted quiere que hagamos un examen, señor Sánchez? Me estaba usted examinando a mí. Es una pena que no diese usted las cifras de los asesinatos que acaba de cometer el régimen, de los millones de personas exiliadas, de los miles de personas en la cárcel… ¿Pero quiere que hagamos un examen, señor Sánchez? Vayamos a las urnas. ¿Qué le parece el examen? (Rumores.―Aplausos). ¿Por qué no deja votar al pueblo español, que es el mejor de los exámenes al que se puede someter un demócrata, señor Sánchez? Pero ¿usted qué se cree? Su problema es que se cree más que los demás y le escuece que alguien al que menosprecia le haya ganado todas las elecciones.

Por cierto, Zapatero se felicitó de la muerte de Bin Laden y veía buena cosa la guerra contra Gadafi. (Rumores). Sí, sí. Me dice: ¿Qué dices? Muy bien. Pues el titular de El Mundo del 18 de marzo del año 2011 era: «Zapatero anuncia que España se unirá al ataque a Gadafi». Envió a Libia dos cazas, cinco aviones, la fragata Méndez Núñez y un submarino y usaron las bases norteamericanas. (Varias señoras y señores diputados: Oooh). ¿Y qué pasó? Pasó por el Congreso y usted votó a favor, señoría. (Aplausos). Usted votó a favor. ¿Qué pasa? ¿Qué pasa, señoría? ¿El señor Gadafi era menos democrático que los ayatolás o los libios masacrados por Gadafi valían más que las mujeres iraníes? Mire, señor Sánchez, el que necesita centenares de asesores, y ni con eso sabía nada de la corrupción que le rodea, es usted, señoría. (Aplausos). ¡Fíjese qué información tiene usted y qué formado es usted!

El ingeniero López ahora se ha hecho catedrático de Derecho Público Internacional por Deusto. (Risas). Pues bien, yo no he dicho nada de esto, esto se dice en la declaración (muestra un documento) de los primeros ministros del EPP, que son veintisiete. Igual son todos unos incompetentes. (Aplausos). La verdad es que a usted le da igual lo que diga, porque se lo escriben en Moncloa y lo suelta. Mire, se lo voy a repetir: La mayoría de españoles no queremos la guerra. Lo repito: Los españoles no queremos la guerra. Y la mayoría de los españoles no queremos al señor Sánchez. (Aplausos). Pero si es que coincide la mayoría con lo que estoy diciendo.

Le voy a decir una cosa. Para dar clase de Derecho Internacional, señor Sánchez ―otro de los catedráticos de Deusto―, debería empezar usted por cumplir el derecho nacional. ¿Qué le parece si cumple la Constitución y trae aquí el presupuesto? ¿Qué le parece si cumple usted la Ley de la Defensa Nacional y pide permiso al Congreso para mandar la mejor fragata de la Marina Española? (Aplausos). ¿Qué le parece si cumple usted el Código Penal y dimite de una vez? ¿Qué le parece, señor Sánchez? (Aplausos).

Su problema es siempre el mismo. Usted no es capaz de reabrir la línea Málaga-Madrid del AVE, pero usted sabe cómo hay que reabrir el estrecho de Ormuz. (Risas.―Aplausos). No es capaz de proteger a las mujeres de nuestro país, pero va a proteger la legalidad internacional. (Continúan los aplausos). No es capaz de presentar los presupuestos, pero va a solucionar el cambio climático. ¡Hombre!, señor Sánchez, ¿usted se cree que en España no hay vida inteligente? No, usted se cree que aquí... Mire, a mí lo que ya me hace menos gracia es escuchar a usted y a su socia dar lecciones de humanidad. ¿Usted, que pacta con los que mataron a sus compañeros? (Rumores.―Aplausos). ¿Usted, que ha favorecido a un etarra que acumuló setecientos años de condena y lo escarcela? ¿Usted, que saca ayer a la señora ‘Anboto’, jefa militar de ETA, condenada a más de seiscientos años por más de una decena de crímenes? Esto fue esta semana, para celebrar la guerra, supongo. En febrero, lo de ‘Txeroki’. ¿En abril será ‘Txapote’, señoría?

¿Qué ha ganado España con usted? Dígamelo. ¿Hoy España está mejor o peor posicionada si recibiese una agresión extranjera? Dígamelo. Si el problema de Europa pasase del flanco este al flanco sur, ¿cree que nuestros aliados nos apoyarían más o menos gracias a usted? Si a España la atacase alguien, ¿a quién le pediría usted ayuda, a la OTAN o a la Unión Europea? Ser un irresponsable tiene coste, aunque a veces no se vea, y el coste lo paga la seguridad española, señoría, por favor. (Aplausos).

La política exterior de un país no puede depender ni de la agenda judicial de Sánchez ni de la agenda económica de Zapatero. Yo les aseguro a los españoles que esto también pasará. España tendrá una política exterior que solo atienda los intereses de España; España tendrá una política de seguridad y defensa coordinada y leal con nuestros aliados; España tendrá un Gobierno que defienda los derechos humanos, que son la base del derecho internacional, y cumpla las leyes de nuestro país. (Protestas.― Aplausos) España será un país respetado en Europa y en el mundo; España será un país seguro dentro de nuestras fronteras y fiable fuera; España volverá a ser un país en el que se pueda confiar.

Muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular, puestos en pie.—Aplausos del señor Núñez Feijóo dirigidos a su grupo parlamentario).

Presidencia. Muchas gracias, señor Núñez Feijóo. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Martínez Barbero. (Rumores). Por favor, pido silencio a los que van saliendo de la sala y así podremos continuar el debate. Cuando usted quiera, señora Martínez.

Verónica Martínez Barbero

Grupo SumarDiputada.Página 58Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Señor Feijóo, hoy me han quedado muchas cosas claras sobre usted, pero ninguna sobre lo que piensa o sobre cuál es su proyecto, así que le pregunto: ¿cuál cree usted que tiene que ser el papel de España en el mundo? Porque, escuchándole, una de dos: o no lo sabe, o cree que tenemos que ser vasallos de los Estados Unidos.

Señor Feijóo, ¿dónde está usted en España? ¿Dónde está el Partido Popular cuando este país se la juega? Nosotros sabemos bien dónde estamos: al lado de la gente, ampliando derechos y protegiendo a las mayorías para que no paguen el coste de esta guerra; protegiéndolos con dos reales decretos leyes imprescindibles para que la vida no se les haga cuesta arriba. (Aplausos). ¿Y usted dónde está? Miren, los votantes del PP son mucho mucho más patriotas que ustedes; le tienen más cariño y más respeto a su país que ustedes, por eso están en contra de la guerra.

Señor Feijóo, otro ejemplo de su patriotismo fake es que quieren prolongar la vida de las nucleares. (El señor Núñez Feijóo: ¡Sí!). Y lo dice, dice que sí. Miren, apostar por las nucleares es mantener la dependencia de un modelo concentrado en pocas manos y que le sale muy caro a las familias españolas. Le sale hoy muy caro en el bolsillo y le sale caro al futuro de las familias españolas, así que dejen de disfrazarlo. Miren, las nucleares hacen caja para unos pocos y las renovables hacen país para la mayoría.

Señorías del Partido Popular, España no necesita una oposición de postureo y berrinches, necesita una con amor a su gente y a su país. (Aplausos).

Señor presidente, hoy solo le voy a pedir una cosa: comprométase expresamente al mantenimiento del calendario de cierre de las nucleares, porque lo hemos firmado en el acuerdo de coalición y porque alargar la vida de las nucleares significa poner en riesgo las inversiones en renovables que necesita este país, así que, aunque el Consejo de Seguridad Nuclear autorice la ampliación de la vida de Almaraz, no autorice eso. Esa decisión corresponde al Gobierno, no al Consejo de Seguridad Nuclear. Señor presidente, manténgase, por favor, firme frente al fascismo fósil.

La señora Nogueras se ha subido a este atril a recitar una lista de votaciones favorables de Junts en esta Cámara. Bueno, son un grupo del Congreso, faltaría más, a veces votan a favor. Ojalá lo hiciesen más, porque, francamente, cada vez que votan a favor de las medidas de este Gobierno a la gente le va mejor. Pero no ha venido solo a eso, ha venido a mentir, y ha mentido en particular sobre la prórroga de los alquileres. Sí, señorías de Junts, ni somos poco rigurosas ni esto va de topar los precios, va de algo mucho más sencillo: que los alquileres no suban un 50 %. Y si mienten, señorías de Junts, que yo me hago cargo, es porque es muy difícil votar en contra de tres millones de personas. En el real decreto ley de los alquileres solo hay un voto ―uno― a favor de la gente: votar sí. Y es por una razón evidente: la norma ya está en vigor. Y si ustedes votan en contra de la derecha y la ultraderecha ―muy españolas y mucho españolas―, si votan en contra, lo tumban. Y por otra razón aún más clara: porque votar en contra no protege a nadie. Proteger es poner límites, es dar aire a quien no llega a fin de mes y lo que ustedes defienden hoy aquí es seguir engordando los beneficios de CaixaBank y de Blackstone, quienes usan Barcelona, la capital de Cataluña, como si fuera un tablero de Monopoly. (Aplausos).

El señor Rufián ha pedido en su intervención que las inquilinas pidan la prórroga. Estamos de acuerdo, claro, que pidan la prórroga porque este real decreto ley está en vigor y los contratos se van a prorrogar, pero es que vamos a convalidar este real decreto ley. Vamos a convalidar este real decreto ley como siempre se han conquistado los derechos en este país: movilizándonos y peleándolo. Al PP, VOX y Junts se les va a hacer muy pero que muy largo este mes. ¿Cómo van a explicar a la gente que les quieren echar de sus casas para hacer pisos turísticos?

Señor Feijóo, hay 360 000 andaluces y andaluzas que se benefician de esta prórroga de los alquileres, casi 400 000 personas en Andalucía. ¿Les va a echar usted de sus casas para hacer pisos turísticos? (Aplausos). Igual ―lo digo antes de que se vaya― tiene que comentarlo con Moreno Bonilla; comente con Moreno Bonilla lo de votar en contra.

Termino, presidenta. Señorías, frente al ruido, frente al bloqueo y frente a quienes siempre miran hacia arriba, nosotras elegimos otra cosa: elegimos gobernar para que la vida de la gente sea un poquito más fácil, sin épica vacía y con hechos. Y cuando la izquierda está en el Gobierno, cuando está SUMAR, se nota. Se nota en la nómina, se nota en el alquiler, se nota en la factura de la luz, se nota en los derechos, que llegan para quedarse, y se nota en que el país avanza. Y no todo es sencillo, a veces hay tensiones, que las hay, a veces hay que pelearlo, muchas veces, pero lo importante es que pasan cosas y pasan cosas buenas, porque cuando gobernamos la política se aleja del espectáculo y vuelve a ser lo que tiene que ser: una herramienta para mejorar la vida de la gente. Y en eso vamos a seguir con determinación, con responsabilidad y con la gente en el centro siempre.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Martínez. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Rufián Romero.

Gabriel Rufián Romero

ERCDiputado.Página 60Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Señor Feijóo ―no está; por favor, le pasan el recado―, no es mi papel, la verdad es que no es mi papel, pero, como decía mi abuela y ya lo he comentado alguna vez, me llevan los demonios cuando veo que un partido como el Partido Popular, que aspira a gobernar este país, y que un candidato que aspira a presidir este país, después de quince años de la finalización de ETA ―¡quince años!― todavía, primero, habla como si esto existiera y, segundo, le echa en cara a otro partido que ahora mismo está gobernando este país una cierta colaboración o incluso satisfacción con esta banda armada que ya no existe. Incluso se lo hacen a gente que ha aportado féretros de amigos suyos asesinados por esa banda terrorista. (Aplausos). Yo conozco a algunos de los diputados que se sientan en esta bancada (señalando los escaños del Grupo Parlamentario Socialista) y sé que callan por responsabilidad. Yo no lo haría, se lo puedo asegurar, porque me parece terrible, después de haber estado durante veinte años cargando féretros de amigos míos cada seis meses, tener que aguantar aquí a un lamebotas de Trump decir que soy un colaborador de ETA. Durante los Gobiernos del Partido Popular se excarceló, porque acabó su condena, a 300 etarras; porque acabó su condena. (Aplausos). Se llama Estado de derecho. Yo no tengo ningún interés, pero si ustedes aspiran a gobernar este país, ¿pueden, por favor, dejar esas miserias morales y dejar de echarle en cara a gente que portó féretros de amigos suyos esa especie de colaboración con ETA, que ya no existe desde hace quince años? Háganlo por responsabilidad histórica con su país, con sus compatriotas. Dejen de comerciar, de traficar con ese odio y dejen de decírselo a la gente que ha portado féretros, ¡igual que ustedes!, de amigos suyos. Son personas que miraban debajo de un coche, igual que ustedes. ¿Pueden dejar de hacer eso, por favor? (Aplausos.—Rumores). Señor Sánchez, esta mañana ha estado disfrutón. Me parece bien. Está muy bien que la gente nos entienda. Por mucho que se diga que es política, a mí me parece bien ―soy un gran defensor― hablar como la gente. Me parece que se ha medio picado porque le digo que tiene potra. (El señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón: No, no). Tiene razón, han pasado un montón de cosas, volcán, pandemia, apagón, etcétera, pero tener suerte en la vida no está mal, y estoy de acuerdo con usted en que si hubieran gobernado otros hubiera sido mucho más terrible. Yo he tenido mucha suerte en la vida, muchísima suerte. Le puedo asegurar que si no tuviera tanta suerte en la vida hace mucho tiempo que no estaría aquí. Espero seguir teniéndola. Creo que la voy a necesitar. (Risas). La cuestión es que no está mal tener suerte en la vida, pero, hombre, un poquito de memoria, porque yo también estoy satisfecho de que gobiernen las izquierdas en este país, pero ha costado, ¿eh? No ha sido porque sí. Le tengo recordar lo de «no voy a gobernar nunca con Podemos porque no podría dormir». (El señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón: Es que yo no dije eso). Le tengo que recordar un acuerdo con un tal Albert Rivera. Si algunos de los que estamos aquí y otros que ya no están aquí no nos hubiéramos cuadrado, quizá todavía estaría aquí Inés Arrimadas dándonos lecciones de patriotismo y ustedes firmando iniciativas absolutamente neoliberales y reaccionarias. (El señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón: No, no). Sí, hombre, eso lo sabe todo el mundo. Así que no ha sido tan fácil. Y que me diga que no se comerció con Israel; bueno sí, algún componente ―algún componente que explota― por 170 000 millones de euros. (El señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón: No, que explotan no). Hombre, lo ha dicho usted, en el año 2025. Intercambiar 170 000 millones de euros con Israel, al final es patrocinar alguna de las bombas que Israel ha tirado sobre cabezas de niños. (El señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón hace gestos negativos). Y en cuanto a lo que ha comentado de que intervienen el mercado y pone de ejemplo la ley de vivienda… Señorías, nosotros participamos en la ley de vivienda y ha fracasado. No pasa nada, hay que hacer autocrítica. ¿Por qué ha fracasado? Por muchos motivos: comunidades autónomas que no la aplican y tal, pero la ley se queda corta, hay que intervenir el mercado. No puede ser que se tarden casi sesenta años en este país en comprarse un piso. No puede ser que se gaste casi el 70 % de un sueldo en comprarse un piso. Autocrítica. La izquierda ha fracasado en cuanto a vivienda se refiere, pero estamos a tiempo. (El señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón hace signos negativos). Sí, hemos fracasado, señor presidente. Si salimos fuera y decimos que va todo muy bien y que la vivienda va fenomenal, somos extraterrestres y esta gente nos come por los pies. (El señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón: Es que yo no digo eso). Así que hay que intervenir el mercado y afrontar, confrontar y acabar con los especuladores. El problema de las familias es que compiten con grandes especuladores, ya está. Pues que no puedan especular con la vivienda, vía impuestos. Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Rufián. Por el Grupo Parlamentario Socialista tiene la palabra el señor López Álvarez.

Patxi López Álvarez

PSOEDiputado.Página 61Vídeo

Gracias, presidenta. Vemos cómo el señor Feijóo se ha contagiado de las ganas de trabajar de Abascal y, cómo el aldeano, ha tirado la piedra, ha escondido la mano y se ha largado. Bueno, alguien se lo contará. Miren, el señor Feijóo tendrá muchos títulos y será catedrático de todo para dar lecciones a todo el mundo, pero cada vez que habla demuestra que no es más que un ignorante supino. (Aplausos). Da igual que se hable de Orwell y 1984, de Amenábar o de Almodóvar, de las cosas que propone que llevan años en marcha, y hoy lo ha vuelto a demostrar cuando habla de los grados penitenciarios. Los grados penitenciarios son ley y, en última instancia, los decide un juez, que puede avalarlos o denegarlos. ¡Pero no un Gobierno! (Aplausos). Ya está bien. Pero a ustedes les da igual, porque cada vez que están perdidos sacan a pasear el comodín de ETA. ¿Podrán de una puñetera vez alegrarse de que hemos acabado con ETA? ¿Podrán de una puñetera vez valorar el triunfo de los demócratas y de la democracia frente al terrorismo? (Continúan los aplausos). ¿Podrán de una puñetera vez saber el significado profundo de la democracia, que no es su coto privado, es una ciudad abierta para todos aquellos que cumplen las normas? (Continúan los aplausos). ¡Ya vale! ¡Ya vale de esa utilización de mierda! Esos son ustedes. (Protestas). ¡Son ustedes los que utilizan a las víctimas y al terrorismo para avalar su ignorancia, su ignorancia! (Aplausos). Nada más. (El señor Sayas López: El Reglamento es para todos.―Continúan las protestas). Ya, pero es que todo les vale; todo les vale, y ya está bien. Se mosquean, ¡qué piel más fina tienen algunos! Pueden subir aquí y decir lo que les da la gana, pero no pueden aguantar ninguna verdad, que es lo que defendemos aquí. (Aplausos.— Protestas.— Un señor diputado: ¡Qué vergüenza!). Sí, hombre, si Vito Quiles es el que va a cerrar sus congresos y sus campañas electorales, ¡fíjense qué gran referencia, un matón de barrio, un acosador de mujeres! (Aplausos.—Continúan las protestas.— La señora Muñoz de la Iglesia: Presidenta, ¿pero esto?). Uno que quiere interrumpir permanentemente la libertad en este Congreso, esa es su gran referencia y nos vienen aquí a dar lecciones. (Aplausos). Bueno, ¡para qué han quedado, señores del PP! Pero es que… (Protestas).

Presidencia. Silencio, señores diputados.

Patxi López Álvarez

PSOEDiputado.Página 61Vídeo

Seguro que se ha dado cuenta, señor presidente, pero ha pasado una cosa muy curiosa. Antes, cuando usted le estaba contestando a VOX y cantándole las verdades del barquero, quien se movía nervioso en el escaño y quien protestaba no era VOX, era la bancada del Partido Popular. Porque hasta en esto se confunden ya; VOX es el PP y el PP es VOX, y no hay distinción posible. Ya no engañan a nadie. (Aplausos).

Les voy a comentar cuál ha sido la posición del Partido Popular en todo esto, porque el señor Feijóo no ha dicho ni una palabra de política exterior otra vez. Primero, alimenta el fuego que prende Trump con la guerra de Irán. Después, como el fuego crece, exige mangueras al Gobierno para apagar el fuego que él alimenta. Luego, cuando el Gobierno trae las mangueras en forma de decreto para que se vote mañana, les quiere cortar el agua. Quiere que no se vote mañana. Entonces, ¿cómo le llamaría a esto el señor Feijóo? ¿El perro del hortelano? ¿El bombero pirómano o el bombero torero? Yo le llamaría desfachatez e indecencia. (Aplausos). Porque claro, con tanto exigir a los demás, a todos se nos ocurre una pregunta muy evidente: ¿y dónde están las comunidades autónomas del Partido Popular, todas esas de las que ustedes hacen gala para decir cuánto poder tienen? ¿Dónde están? ¿Qué hacen? ¿También les han exigido medidas? ¡Porque se llevan el 40 % de los impuestos de los hidrocarburos! ¿Ellos han hecho algún plan? No, solo Asturias, Euskadi y Cataluña. El resto, nada. Las suyas, nada una vez más. (Aplausos). Exigir a los demás y no hacer nada. Mucho discurso y poca política. Y acabo porque no tengo más tiempo. Pero, miren, cuando uno acepta ser el caballo de Calígula esperando que se le nombre cónsul, relinchará muy fuerte, pero piensa poco. Y España no está para eso. Nuestro país no se defiende con aplausos al que todo lo puede; se defiende con principios. Se defiende con principios, señoría, y los principios no se tuitean, los principios se sostienen contra viento y marea. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor López. Señor presidente, cuando quiera.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

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Gracias, señora presidenta. Señorías, para concluir, simplemente quiero agradecer el tono de la mayor parte de los grupos parlamentarios, que creo que es el que corresponde a un debate tan complicado como el que tenemos por delante y a una crisis tan grave como la que, desgraciadamente, está sufriendo nuevamente el mundo. Me gustaría hacerle una matización al señor Feijóo, porque nos tiene muy habituados en su dúplica a tirar siempre de cajón de sastre; da igual el debate que sea, al final es ETA. Ahora ha sacado a Bin Laden, también elecciones, y todo para no aclarar su posición de mañana sobre la convalidación o no de un real decreto ley. (Rumores). No sé por qué les molesta tanto que preguntemos. Si, al final, ustedes tardaron menos de diez horas en apoyar esta guerra ilegal en Irán, entiendo que al menos votarán a favor de la convalidación de este real decreto ley. En todo caso, este es un ejercicio retórico, porque llevo como presidente del Gobierno siete años y tengo muy claro que cuando hemos tenido que apoyar revalorizaciones de pensiones, reales decretos leyes para hacer frente a la emergencia sanitaria de la pandemia, la crisis energética derivada de la guerra de Putin en Ucrania, protecciones y escudos sociales para los más desfavorecidos y para la clase media trabajadora en todas las sucesivas crisis que hemos tenido por delante, hasta incluso con la dana, y eso que gobiernan ustedes en la Comunitat Valenciana, siempre han votado que no. Siempre han votado que no, señorías. (El señor De Olano Vela: ¡Mentira!―La señora ministra de Hacienda, Montero Cuadrado: ¡Verdad!―Rumores). Bueno, pues mañana voten ustedes a favor de la convalidación del real decreto ley. Hagan un ejercicio de patriotismo. (Aplausos). Luego dice: No a la guerra y no a Sánchez. Lo segundo lo tenía muy claro, pero lo primero no me queda tan claro. (Rumores). No, porque luego ya empieza con que cuando yo sea presidente ―dice― vamos a tener una política exterior y una política de defensa fiable con nuestros aliados. ¿Qué significa fiable con nuestros aliados? Primero, ¿quiénes son nuestros aliados? Y, en segundo lugar, ¿qué significa fiable para el señor Feijóo? ¿Lo mismo que para Aznar? ¿Lo mismo que tuiteó la semana del 11 de marzo? Porque yo creo, señoría, que cuando empezamos con los detalles y nos perdemos en esos meandros, al final uno no tiene tan claro que ustedes marcaran una posición tan firme, tan clara y tan coherente como la que está marcando el Gobierno de España, en consonancia ―insisto― con muchos votantes, hasta incluso del Partido Popular. En todo caso, señorías, hoy hemos hablado de una guerra que no queremos, que no apoyamos y que sí que estamos pagando, porque se está colando, efectivamente, en la factura de nuestros hogares. Hemos visto cómo empezó este conflicto: sin consenso internacional ―creo que podemos estar todos de acuerdo en que no hay consenso internacional; por no haber, no hay consenso ni en la propia sociedad estadounidense sobre lo que está haciendo la Administración Trump―; sin una amenaza real que lo justificara, porque el presidente de Estados Unidos dijo hace un año que las capacidades nucleares de Irán estaban todas acabadas, finiquitadas, como consecuencia de la Guerra de los Doce Días ―o catorce, no recuerdo ahora mismo la extensión de esa guerra―, y sin un plan para el día después. No sabemos exactamente cuál es el objetivo, no sabemos cuál va a ser la misión para dar por finiquitada esta guerra y tampoco sabemos cuál es el plan que tiene la Administración estadounidense para el día después. Sí tenemos claro lo que quieren Israel y el primer ministro Netanyahu, lo tenemos muy claro porque lo hemos visto en Gaza y lo estamos volviendo a ver en el Líbano. Y, desgraciadamente, a día de hoy aún desconocemos cuál es la posición del Partido Popular. De VOX la sabemos, pero ¿cuál es la posición del Partido Popular respecto al genocidio en Gaza y sobre todo lo que está sucediendo ahora mismo en el Líbano? Porque después de más de dos años de guerra no lo sabemos, señorías. Creo que los ciudadanos merecen una respuesta. En todo caso, señorías, nos toca lidiar ahora con las peores consecuencias económicas para los españoles y las españolas. Evidentemente, como he dicho antes, tenemos que hacer un ejercicio de empatía porque hay víctimas, hay desplazados; hay un golpe de inestabilidad en la región y hoy toca asumir un coste que ya están pagando los ciudadanos españoles y europeos en la factura de la luz, en el precio de la compra o cada vez que echamos gasolina al depósito del coche. Frente a ese escenario, señorías ―creo que es lo importante y lo que me gustaría trasladar a los ciudadanos―, este Gobierno ―y creo, espero, que una mayoría de grupos parlamentarios, lo veremos mañana en esta Cámara―, el Gobierno de España, ha alineado su respuesta con los principios, con los valores que comparte una inmensa mayoría de españoles y españolas, y lo hemos hecho con coherencia y con determinación. Hemos alzado la voz para frenar esta guerra, hemos defendido nuestra soberanía nacional y hemos puesto en marcha el mayor escudo social que se conoce ahora mismo en toda Europa desde el punto de vista socioeconómico. Mañana se vota este escudo social y, conviene decirlo con claridad, señorías, desde cada uno de los 350 escaños de esta Cámara hay que actuar con sentido de Estado, con máxima responsabilidad ante la gravedad de la situación que tenemos por delante y, sobre todo, en interés de España y de los españoles y las españolas, porque aquí estamos representando a millones y millones de españoles y españolas.

Esta, señorías, no es nuestra guerra ―lo sabemos todos los que estamos aquí presentes y, sin duda alguna, muchos ciudadanos que nos están viendo―, pero los españoles sí son nuestra gente, y cuando la gente necesita protección no caben cálculos ni excusas ni silencios cómodos, solo cabe una cosa: estar a la altura. Por eso, a quienes han sabido decir «No a la guerra», les digo que ahora toca dar el siguiente paso: No a las consecuencias de esta guerra protegiendo a la clase media y trabajadora de nuestro país. Y a quienes no han tenido el valor de decir no a esta guerra injusta, les digo algo aún más claro: al menos tengan el coraje de no volver a fallar. Si no se atrevieron a defender la paz, no se atrevan tampoco a darle la espalda a su propio pueblo. Callar ante una guerra injusta es grave; de hecho, señorías ―antes se ha dicho aquí―, tengo el honor de decir que este Gobierno y el partido al que represento siempre han apoyado causas dentro de la legalidad internacional, y hay momentos, señorías ―como ha dicho antes el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista―, en los que la política se reduce a lo esencial; a lo esencial con claridad. Antes lo decía algún otro portavoz: a lo esencial, con claridad. Se trata de elegir entre proteger o abandonar; estar o desaparecer; servir o rendirse a los intereses de otras agendas que no son las nuestras. Mañana es uno de esos momentos en los que la política se reduce a lo esencial, a lo básico, y creo que no podemos fallar. Ninguno de los diputados y las diputadas que pertenezca a cualquier grupo parlamentario puede fallar. Nosotros no lo vamos a hacer mañana. Que cada uno vote en conciencia, pero que nadie diga después que no sabía lo que estaba en juego, porque es mucho lo que está en juego.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos.— Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de los miembros del Gobierno, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor presidente. PREGUNTAS: —  DEL DIPUTADO DON ALBERTO NÚÑEZ FEIJÓO, DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, QUE FORMULA AL SEÑOR PRESIDENTE DEL GOBIERNO: ¿CUÁNTO NOS CUESTA SU GOBIERNO A LOS ESPAÑOLES? (Número de expediente 180/000979).

Presidencia. Continuamos ahora con las preguntas dirigidas al Gobierno, conforme al orden remitido por él mismo. Empezamos con las preguntas dirigidas al señor presidente del Gobierno. La primera la formula el diputado don Alberto Núñez Feijóo, del Grupo Parlamentario Popular, que tiene la palabra. Cuando quiera.

Alberto Núñez Feijóo

PPDiputado.Página 63Vídeo

Gracias, presidenta. El no a la guerra lo he explicado toda la mañana y ahora voy a explicar el porqué no a Sánchez. Veintidós ministerios no se ponen de acuerdo ni para entrar en el Consejo de Ministros. Setecientos asesores tardan más en diseñar un plan que el Partido Popular en presentarlo y aprobarlo. Más de cien subidas de impuestos en los últimos años, centenares de mordidas y comisiones en los ministerios y 179 000 millones más recaudados en impuestos. Y, a cambio de todo esto, ayudas insuficientes, servicios públicos deteriorados, no hay vivienda, no hay presupuestos... ¿Cuánto dinero, señor Sánchez, le cuesta su Gobierno a los españoles? Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Núñez Feijóo. Señor presidente.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 63Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. ¿Pero entonces va a votar que sí mañana al real decreto ley? (Risas.―Rumores). ¿O no? (Un señor diputado: ¡Contesta!). Es que no se puede ser más endeble. De verdad, señoría, es que… ¡Cúrreselo un poco más! ¿O es que usted no preveía que le iba a hacer esta pregunta hoy en el debate parlamentario? (Un señor diputado: Pero contesta tú).

De todas formas, señoría, usted habla de cuánto cuesta un Gobierno. (Un señor diputado: Venga, contesta.―Otro señor diputado: ¡Mucho!―Rumores). Nosotros sí vamos a apoyar la convalidación del real decreto ley, si me lo pregunta, sí, yo voy a votar a favor. (Continúan los rumores). Si ustedes hubieran estado gobernando, y lo he dicho antes, no se hubiera impulsado la Agenda Verde y, por tanto, estaríamos pagando o, mejor dicho, para ser más concreto, no hubiéramos ahorrado 24 000 millones de euros en factura energética. Si ustedes estuvieran gobernando este país con el señor Abascal como vicepresidente del Gobierno, tendríamos un 5 % del presupuesto en relación con el producto interior bruto destinado a defensa. Es decir, en la próxima década, 350 000 millones de euros. Y, si ustedes estuvieran gobernando, señorías, evidentemente, estarían apoyando esta guerra ―no nos engañe―, que ha costado ya 100 000 millones de euros al sector público y privado en menos de un mes. Su servilismo y negacionismo, señor Feijóo, sí que cuesta, y mucho, al país. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor presidente. Señor Núñez Feijóo.

Alberto Núñez Feijóo

PPDiputado.Página 64Vídeo

¿Pero entonces usted ya se ve como jefe de la oposición y ahora me pregunta a mí? (Risas.―Aplausos).

Explíqueselo a cualquier trabajador que tiene que pagar el impuesto sobre la renta en los próximos meses a Hacienda, pero Hacienda no cumple sus compromisos y ni siquiera presenta el presupuesto.

Señora Montero, en todos estos años en los que usted ha exprimido a la gente con impuestos, es en lo único con lo que le hemos visto aplaudir con más ganas que al señor Sánchez. Y, aun así, ahora le andan buscando reemplazo. Oiga, señor Sánchez, si quiere igualar la incompetencia de la señora Montero, ¿por qué no nombra usted al señor Puente vicepresidente y ministro de Hacienda? (Rumores.―Aplausos). El estado de las infraestructuras está tan desfasado como los presupuestos. Y esto no es lo peor. No, no, lo peor es que su Gobierno recauda más que nunca y España se cae a pedazos sin que nadie asuma su responsabilidad. El apagón, cero dimisiones. El AVE a Málaga, cero dimisiones. La huelga de médicos, cero dimisiones. Fracaso en la legislación de vivienda, cero dimisiones. Ni por Adamuz, que fallecieron 46 personas, ni por la pasarela de Santander, que han muerto seis jóvenes, cero dimisiones. (Rumores). Señor Sánchez, señora Montero, si nada funciona como debería, ¿qué están haciendo con los 179 000 millones más que hemos pagado los españoles en los últimos ocho años? Es que nos lo estamos preguntando todos, señor Cuerpo. Si usted también quiere, yo le apoyo. Pero creo que el señor Puente tiene más posibilidades. Dejen de jugar con nuestro dinero, dejen de mentir y dejen a los españoles ponerles democráticamente en su sitio, fuera de la Moncloa.

Muchas gracias, señoría. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Núñez Feijóo. Señor presidente. (Rumores). Por favor, silencio.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 64Vídeo

Veinticinco días después, señorías, y no sabemos si el Partido Popular mañana va a convalidar o no las medidas anticrisis de una guerra que usted avaló desde el principio. (Rumores.―Protestas).

Señorías del Partido Popular, España, en unas circunstancias como las que está atravesando el mundo, se merece tener un Gobierno que defienda sus intereses generales y un partido en la oposición que defienda también los intereses generales. Yo le exijo que vote a favor de la convalidación del real decreto ley mañana. ¡Arrime el hombro! Y no mire para otro lado y se ponga de perfil. (Aplausos). Porque, para mirar para otro lado, ponerse de perfil y defender los intereses de unos tecnoligarcas o de gente de fuera (una señora diputada: ¡Anda ya!), para eso, ya tenemos al señor Abascal y a la ultraderecha. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor presidente. —  DEL DIPUTADO DON SANTIAGO ABASCAL CONDE, DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, QUE FORMULA AL SEÑOR PRESIDENTE DEL GOBIERNO: ¿POR QUÉ NO LES PREGUNTA A LOS ESPAÑOLES SI QUIEREN QUE EL DINERO DE SUS IMPUESTOS SE DEDIQUE A LA ATENCIÓN SANITARIA DE MEDIO MUNDO? (Número de expediente 180/000989).

Presidencia. La siguiente pregunta se la formula el diputado don Santiago Abascal, del Grupo Parlamentario VOX, que tiene la palabra. (Rumores.―Protestas). Por favor, señores diputados de la bancada socialista, silencio y respeto al diputado que tiene la palabra. Señor Abascal, cuando quiera.

Santiago Abascal Conde

VoxDiputado.Página 65

Señor Sánchez, ¿por qué no quiere preguntar a los españoles si quieren que el dinero de sus impuestos se emplee en regalar la atención sanitaria a todo el mundo? ¿Por qué aprueba por decreto algo que provoca aún una mayor invasión migratoria? ¿Por qué se niegan a debatir sobre eso? Cuando es algo que incluso deberíamos debatir en este Parlamento en un pleno monográfico y que todos los partidos dijeran cuál es su posición, que nos retratásemos ante los españoles y que los españoles supieran quiénes son los responsables del colapso sanitario. De hecho, sería incluso mejor una consulta nacional a los españoles para que pudieran votar en referéndum si quieren que la atención sanitaria sea una atención sanitaria universal para cualquiera que llegue. ¿Por qué se niegan a debatir sobre algo tan importante como la salud?

Es sorprendente, pero es verdad que en dos minutos y medio no da para un debate muy amplio de cifras y lo cierto es que hay millones de extranjeros que no cotizan y que se aprovechan del esfuerzo de los demás, de extranjeros que sí cotizan y de españoles que cotizan. Y, luego, esos otros reciben la atención sanitaria y provocan el colapso en esa atención. Y este decreto va a provocar esto aún más, porque lo que va a pasar es que no va a haber un país del mundo en el que no haya carteles y folletos anunciando que aquí se opera gratis a cualquiera que venga. Yo creo que es algo que es inaceptable, que aumenten las listas de espera, que los españoles estén así y que más de la mitad del tiempo que emplean para trabajar sea para pagar a este Gobierno.

Yo creo que usted debe estar muy orgulloso de haber subido más de cien impuestos. En eso ha superado a Montoro y en lo demás me parece que también. Pero lo cierto es que lo que ha provocado es listas de espera en la atención médica, en las operaciones y también un éxodo de sanitarios y de médicos. (Un señor diputado pronuncia palabras que no se perciben). Estoy hablando con él. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Abascal. (Rumores). Por favor, silencio. Señor presidente del Gobierno, cuando quiera.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 65Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta.

Se ha perdido bastante del debate. Simplemente quiero recordarle lo siguiente: que desde que soy presidente del Gobierno se han aumentado en 300 000 millones de euros las transferencias a las comunidades autónomas para financiar las políticas que están en manos de las comunidades autónomas. Usted, que es un constitucionalista leído, sabe del Estado compuesto en España, sabe que las políticas de sanidad están en manos de las comunidades autónomas. Por tanto, si tanto le preocupa la sanidad, exija allí donde gobierna con el Partido Popular que, efectivamente, esos recursos no vayan en forma de regalos fiscales a las élites de esos territorios, sino a fortalecer la sanidad pública de esos territorios. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor presidente. Señor Abascal.