El señor Abascal dice que todo esto lo hace por la patria y está muy pesimista con la situación de la patria, pero llega el señor Gallardo ―saben ustedes, el que fue vicepresidente de la Junta de Castilla y León― y dice textualmente que el señor Abascal cobra dinero de forma ilegal y que ―abro comillas― «a este paso, VOX solo va a quedar para el plan de pensiones del señor Abascal». (Risas). El señor Espinosa de los Monteros ―que estuvo sentado donde está ahora sentado…, lo siento, no le conozco― ha asegurado que VOX se ha convertido ―y cito textualmente― en un entramado económico que es cada vez más sospechoso y opaco. El señor Ortega Smith ―uno de los fundadores de VOX― asegura que el señor Abascal ha convertido a VOX ―cito textualmente― en su gallina de los huevos de oro y que le han cesado a él por negarse a participar de ―cito textualmente― determinados comportamientos y facturas. ¿A qué comportamiento se refiere el señor Ortega Smith? ¿De qué facturas está hablando el señor Ortega Smith? Porque ahora ―lo digo más que nada para información de los militantes y de los diputados y diputadas de VOX― sabemos ―gracias a la información de compañeros o excompañeros de VOX― que Abascal ―el Torquemada, ¿eh?, porque aquí sube y habla de lo más lindo― desvía nada más y nada menos que 2,5 millones de euros de la Fundación Disenso, que, para que nos entiendan aquellos que están escuchando esta intervención, es la Fundación de VOX; bueno, la Fundación del señor Abascal, para hablar en términos coloquiales y que se nos entienda. Entonces, sabemos que, ahora mismo, el señor Abascal desvía 2,5 millones de euros de la Fundación Disenso a su bolsillo personal (una señora diputada: ¡Como Begoña!), el que venía a regenerar la vida democrática de nuestro país (aplausos); 2,5 millones de euros el señor Abascal. Con razón no está aquí. ¿No está porque se le caería la cara de vergüenza? No. ¿Se pondría colorado? Tampoco, porque viene del PP y ha aprendido bien el señor Abascal. (Risas y aplausos).
Por cierto, no me respondió el señor Abascal cuando en una pregunta me preguntó por no recuerdo qué y yo le dije que hemos visto en los medios de comunicación que hay un tal Monasterio ―me parece que se llama―, un asesor del señor Abascal, ¿no? (la señora Romero Vilches: ¡Saunas!) y otro que se llama Ariza, ¿no? El Monasterio este, que no sé cómo se llama ―no lo conozco, no tengo el gusto―, pero el asesor del señor Abascal ―se supone que será para hacer los discursos que hace (rumores)―, cobra 27 000 euros al mes. Señores de VOX, señores y señoras, diputados y diputadas, el asesor de Abascal cobra 27 000 euros al mes. Y la pregunta que hice el otro día, y que vuelvo a poner hoy encima de la mesa, me parece bastante pertinente: si el asesor cobra 27 000 euros al mes, ¿cuánto cobra el asesorado?, ¿menos? (Rumores.―Risas). Yo creo que las evidencias se acumulan. El señor Abascal no es un político, es un intermediario y, por tanto, hemos pasado de la caja B de Bárcenas, del Partido Popular, a la caja A de Abascal, en VOX. (Aplausos).
VOX acumula tres investigaciones por parte del Tribunal de Cuentas, multas por más de un millón de euros por donaciones irregulares, préstamos vinculados al primer ministro Orbán, que es claramente proPutin, en las elecciones del año 2023, por valor de 9,2 millones de euros. Han reconocido que el 80 % de la campaña de las elecciones europeas, allá por 2014, fue pagada con dinero iraní. Qué paradojas de la vida, ¿eh? En fin, la patria del señor Abascal y su bandera es un billete de 500 euros. Y su proyecto es forrarse a costa del sufrimiento y de inocular odio. Les hago una propuesta, señores de VOX: dejen de llamarse VOX y pasen a llamarse Abascal Sociedad Limitada. (Aplausos). De todas formas, qué cobarde es el señor Abascal, que sabe que íbamos a decirle estas cosas y se va pitando. (Risas). Joe con la derechita cobarde o con la derechita o derecha valiente, o como quieran llamarse. Algunas cosas, de todas formas, son para información general, porque ha hablado de la economía español, del empleo en España, de los servicios públicos en España… Simplemente quería hacer algunas matizaciones con datos a sus bulos, porque el señor Abascal es una máquina de propagar bulos y también una máquina de forrarse.
España es la gran economía de la eurozona que más crecimiento y más productividad por hora trabajada ha ganado desde la pandemia. En 2025, señorías, España creció a un ritmo de un 2,8 %. También quiero decirles que el déficit público se va a reducir alrededor del 2,5 o 3 % del Producto Interior Bruto, la deuda pública está bajando y, en 2025, la economía española creó la mitad de los empleos de la eurozona. Y también, por supuesto, en el ámbito del sector exterior, que es sinónimo de ganancias de competitividad, hemos mantenido un superávit por cuenta corriente durante una década y las previsiones de la Comisión Europea apuntan a que se va a mantener en el entorno del 2,7 % en los dos próximos años.
Cuando el señor Abascal, por ejemplo, ha hablado del deterioro de lo público, de la sanidad, de la dependencia, no deja de ser paradójico que quienes infligen esos recortes son Gobiernos autonómicos que ellos apoyan: Andalucía, Extremadura, Castilla y León y otros tantos sitios. Simplemente, como información general, sobre todo para los ciudadanos, quiero decirles que, gracias a este Gobierno, durante estos ocho años que tengo el honor de presidir el Gobierno de España, ha habido un récord de financiación autonómica. Hemos actualizado las entregas a cuenta cada año, incluso con prórrogas presupuestarias, como ha hecho la vicepresidenta Montero. Reciben hoy más de 170 000 millones de euros en recursos, es decir, un 7,7 % más que en el año 2025. Con nosotros reciben 300 000 millones de euros más que con la Administración del Partido Popular durante los siete años que estuvo el señor Rajoy al frente del país.
Y, por supuesto, no solamente hemos puesto encima de la mesa un nuevo sistema de financiación autonómica y hemos financiado a niveles récords las entidades locales, sino que, además, hemos propuesto una quita de la deuda que, por motivos absolutamente partidistas, los Gobiernos del Partido Popular y el Partido Popular en su conjunto están rechazando.
Sobre la desigualdad, simplemente quiero decir que reducirla sigue siendo, por supuesto, el principal objetivo de este Gobierno, y que en el ámbito laboral la reforma laboral del año 2022 ha aumentado la estabilidad en el empleo, lo que, conjuntamente con el salario mínimo interprofesional, la recuperación de la negociación colectiva y la centralidad de las relaciones entre la patronal y los sindicatos coadyuva a reducir la desigualdad. A este respecto, quiero dar algunos datos. El gasto medio por persona creció un 26 % desde la COVID-19, es decir, de 10 848 euros, en 2020, a 13 626 euros, en 2024; y el ahorro medio del hogar se ha casi triplicado desde el año 2018, es decir, hemos pasado, en el año 2024, que es el último dato, a 6630, cuando, en el año 2018 era de 2470 euros. No deja de ser paradójico que el señor Abascal y VOX hablen de pobreza, de desigualdad y, en cambio, apoyen Gobiernos que recortan las políticas públicas vinculadas con el estado del bienestar en las comunidades autónomas y, por supuesto, renieguen y estigmaticen el ingreso mínimo vital que ha contribuido, entre otras cosas, señorías, a reducir en un 30 % la brecha de la pobreza en nuestro país. Por tanto, creo que los datos son esos, frente a los bulos, las mentiras y esparcir el odio.
Y por decir algo más en relación con la agricultura, la ganadería y la pesca, porque creo que es muy relevante, primero, quiero reivindicar las cifras de un sector agroalimentario que durante todo este tiempo lo que ha hecho ha sido ganar en competitividad. Supera los 78 000 millones de euros, como bien nos recuerda siempre que puede el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación en exportaciones, con un saldo comercial positivo, señorías, de más de 18 100 millones de euros; es decir, un 80 % más que en el año 2018. Emplea a 1,3 millones de personas, 28 000 industrias, 3100 cooperativas y exporta nada más y nada menos que a 193 países. ¿Hemos apoyado al campo? Por supuesto que lo hemos apoyado, señorías, frente a las crisis y los desastres naturales. Hemos movilizado cerca de 5000 millones de euros en ayudas extraordinarias para el sector agrario, frente a la sequía, la guerra de Ucrania. Y hemos incluido en esos 5000 millones de euros 1380 millones de euros en ayudas directas a más de 400 000 agricultores en nuestro país. (Aplausos). Y a ello se suman, por supuesto, 445 millones de euros para agricultores y ganaderos afectados por la dana.
Por tanto, señorías, también es falso que este Gobierno no esté ayudando al campo en circunstancias difíciles como las que está atravesando ahora mismo, como consecuencia de guerras comerciales, abiertas unilateralmente por parte de la Administración estadounidense, o de guerras que, efectivamente, afectan al precio de los fertilizantes y afectan también a los precios de los carburantes. De ahí la gran contradicción: el señor Abascal crítica todas estas políticas, pero, en cambio, cuando las proponemos para su convalidación ante las Cortes Generales, el señor Abascal y su grupo parlamentario votan en contra de todas ellas. Por tanto, bulo, odio y no aportar absolutamente nada a la política de nuestro país, salvo eso.
En cuanto al Grupo Parlamentario de SUMAR, creo que han hablado de distintas cuestiones y de los efectos de la guerra, que estamos de acuerdo. Sobre Cuba, quiero decirle, señoría, que va en camino la segunda ayuda humanitaria. Ya enviamos la primera de las ayudas humanitarias a Cuba. El canciller cubano estuvo precisamente haciendo una gira por Europa y uno de los pocos países que visitó y que pidió ayuda fue precisamente a España. El ministro Albares se reunió con él.
Sobre la vivienda, hemos propuesto dos reales decretos leyes. Uno, relacionado con la energía y los aspectos más socioeconómicos vinculados a la crisis de esta guerra; y otro, relacionado con la vivienda. Me parece importante que, al igual que usted puede ser crítica ―lo entiendo, y es legítimo que lo sea, porque, efectivamente, la vivienda es el principal problema para muchísimos ciudadanos y ciudadanas―, creo que es importante y de justicia reivindicar lo que está haciendo el Gobierno de España, el cambio de paradigma que estamos imprimiendo a la política de vivienda. Llevamos cuarenta y cinco años en los que no se ha intervenido prácticamente nunca la vivienda en nuestro país y ahora lo estamos haciendo. Esta Administración y las Administraciones anteriores, con ministros y ministras también de SUMAR, hemos aprobado, junto con el Congreso de los Diputados, la primera ley estatal de la vivienda. Hemos multiplicado por ocho las políticas de vivienda, pasando de 481 millones de euros, en 2018, a 3483 millones de euros en 2025. Hemos aprobado el índice de precios de referencia. Aquí, antes ha habido una portavoz ―luego hablaré de ello― que ha hecho referencia a los precios de Idealista. Pero es que esos son los precios legítimos, pero efectivamente distorsionados de una empresa privada. Nosotros hemos puesto en pie un índice de precios de referencia que incorpora transparencia al mercado de la vivienda. De hecho, el precio está cayendo, y ahí están los datos: un 3,4 % en la ciudad de Barcelona, un 11 % en A Coruña y un 8,6 % en toda una comunidad como es Navarra. En Cataluña hay 24 500 viviendas más en alquiler que hace un año ―por tanto, lo que dice la señora Nogueras de que se ha reducido la oferta es mentira, no es verdad― y donde se aplica este índice de referencia la evidencia empírica nos dice que se reduce, se contiene ese precio, y allí donde no se aplica el alquiler está subiendo a un doble dígito, como es el caso de Madrid, con aumentos del precio del alquiler del 10 %.
¿Por qué digo esto? Porque ustedes dirán que tendremos que aprobar el real decreto ley. Se convalidará o no se convalidará, ya veremos. Vamos a trabajar para que los grupos parlamentarios convaliden este real decreto ley. Pero les digo una cosa: la responsabilidad del Gobierno es poner en manos de las comunidades autónomas ―que tienen las palancas y las competencias en materia de vivienda― las herramientas para reducir el precio de la vivienda, ya sea en compra o en alquiler. Por tanto, el mismo reproche o más, señorías de SUMAR, tendrán que ustedes hacer a las Administraciones del Partido Popular y a aquellas Administraciones que no están aplicando la ley de vivienda, al menos para ser creíbles. (Aplausos). Fíjese, aprobamos el índice de precios de referencia, se han declarado 308 municipios como zonas tensionadas, beneficiando nada más y nada menos, señorías, que a 9 millones de habitantes, es decir, al 20 % de la población ―es verdad que nos quedan núcleos urbanos muy importantes, como por ejemplo la Comunidad de Madrid, ¿qué les voy a contar?―, y también hemos creado el registro único estatal y hemos puesto fin a la golden visa, que aprobó una Administración del Partido Popular, precisamente para esta migración que sí les mola tanto al PP como a VOX; la otra no, pero esta sí. (Rumores).
Y, por supuesto, estamos ampliando el parque de vivienda ―antes se ha comentado―: hemos construido más de 80 000 viviendas en alquiler asequible. El parque público sube del 2,5 % al 3,4 % y nuestro objetivo es llegar a la media europea del 9 %. Estamos movilizando ―gracias a una decisión política y al compromiso del Gobierno de España con la vivienda― fondos europeos por valor de 15 300 millones de euros para la rehabilitación y la regeneración urbana; más de 5500 millones de euros están transferidos a las comunidades autónomas. Y, a través de la nueva entidad estatal de vivienda, CASA47, mediante la construcción de vivienda pública ―como estamos haciendo, que aumentó en un 62 % frente a la privada, un 13 %―, creo que estamos haciendo un cambio de paradigma en la política de vivienda que es relevante. Estamos utilizando todos los instrumentos. Estamos utilizando el ICO, estamos utilizando, con cargo a los presupuestos generales, el bono de alquiler joven, que va a subir de 250 euros a 300 euros al mes y que ya ha llegado nada más y nada menos que a 120 000 jóvenes en nuestro país. Cito el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, dotado con 7000 millones de euros; la puesta en marcha de la línea 047 para atención ciudadana en materia de vivienda…
Con esto, señorías, siendo conscientes de que ustedes pueden tener sus matices en relación con la política que hace el Gobierno de España, creo que hacen un flaco favor si, al mismo tiempo que nos hablan de esta medida extraordinaria que ustedes están planteando, no ponen en valor también lo que estamos haciendo en otros muchos ámbitos de la política de vivienda, que es transversal, que es absolutamente el compromiso de todos y cada uno de los departamentos ministeriales del Gobierno de España. Como sabe, el ICO pertenece al Ministerio de Economía; la entidad que hemos creado, CASA47, pertenece al Ministerio de Vivienda; las políticas de rehabilitación pertenecen al Ministerio de Vivienda, pero también confluyen con el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico. En definitiva, señorías, creo que estamos haciendo una política que representa un cambio de paradigma y que tenemos que persistir en él.
Y, frente a la ola desreguladora que nos viene en Europa y en España por parte de los que siempre han visto la vivienda como un negocio, creo que es justo reconocer también lo que estamos haciendo.
Usted me reprocha la posición sobre las nucleares. Yo creo que hemos sido claros y, sobre todo, creo que es relevante también ―como he dicho antes al señor Feijóo― recordar las bondades de una política ―la política verde― que está poniendo en marcha el Gobierno de España desde el año 2018 y que está beneficiando también a los bolsillos de los hogares de nuestro país. Fíjense, desde 2018 las políticas del Gobierno han duplicado, como he dicho antes, la potencia instalada en energías renovables. Las renovables solo en 2024, para que nos hagamos una idea, nos permitieron ahorrar 24 000 millones de euros. Repito, 24 000 millones de euros. La gente dirá: Bueno ¿cómo ahorramos 24 000 millones de euros? Porque lo que consumimos con la energía autóctona ―que es la energía renovable― no lo compramos en petróleo o en gas a otros países y, por tanto, no desviamos esa renta, sino que la mantenemos en nuestro país.
Aquí se me ha espetado, se me ha reprochado, que hoy España, como toda Europa, es más dependiente del gas natural, del GNL de Estados Unidos. Pero es una crítica imposible, porque Europa desde hace cuatro años a esta parte está desacoplándose del gas ruso. Por tanto, no se puede criticar al Gobierno de España porque tengamos una mayor dependencia de uno de los principales proveedores de gas, como es Estados Unidos, cuando hemos tomado es una decisión geopolítica de desacoplarnos del gas ruso. Porque, si hiciera lo otro, me estarían criticando que estoy colaborando con Putin. Yo creo que no se pueden criticar ambas cosas.
En este momento, señorías ―para que veamos y estemos orgullosos de lo que hemos hecho como país durante todo este tiempo―, el 70,7 % de nuestra potencia instalada es renovable. El 60 % de la electricidad proviene de fuentes de energías renovables. En 2025, el mix energético lo lideró la eólica con un 21,6 %, la fotovoltaica con un 18,4 % y la hidráulica con un 12,4 %. Se incorporaron cerca de 11,6 gigavatios de capacidad renovable. Y hemos impulsado, además, nuevas tecnologías, como es el caso de la eólica marítima flotante. Por tanto, señorías, hay una apuesta por nuestras energías autóctonas, aquellas que, además, confluyen con los objetivos climáticos de una península como es la Ibérica ―antes hemos empezado haciendo mención a la borrasca en Canarias― que está sufriendo las consecuencias de la emergencia climática, pero no solamente estamos haciendo eso, sino que también estamos diversificando nuestras fuentes de suministro energético. Fíjense, solo el 5 % del petróleo y el 2 % del gas que nosotros consumimos transita por el estrecho de Ormuz. Solo el 5 % del petróleo y el 2 % del gas. No dependemos de una única ruta ni un único proveedor. Contamos con un 34 % de capacidad de regasificación de la Unión Europea ―yo creo que también es muy importante que lo sepan los ciudadanos―, y tenemos un suministro estable con otros países, como es el caso de Argelia.
Por supuesto, usted ha hecho referencia también a algunas cuestiones más vinculadas, por ejemplo, con la excepción ibérica. Habla de la limitación de los precios. Quiero recordarle la limitación de precios regulados, como la TUR o el butano, el refuerzo histórico del escudo social, la ampliación del bono social eléctrico ―un 60 % desde el año 2018―, la creación del bono térmico reduciendo en un 25 % la carga energética de los hogares vulnerables, las estrategias nacionales contra la pobreza energética actualizadas… En definitiva, señoría, yo creo que a este Gobierno se le pueden reprochar muchas cosas, pero no que no tengamos una mirada comprometida con el impacto social que están teniendo todas estas crisis energéticas sobrevenidas por causas exógenas a la acción y a la realidad económica europea y española, creo que son muy evidentes.
El señor Rufián me dice que tengo potra. No sé, yo. Potra..., hombre: la pandemia, el volcán, las danas, la guerra en Ucrania, la guerra en Gaza, en el Líbano, en Irán… (Aplausos y risas). Pero sí le digo una cosa: estamos muy orgullosos ―y menos mal― de que esté gobernando la izquierda en esta época de crisis económica y no la que estaba gobernando. (Rumores.―Aplausos). Usted me ha planteado una serie de preguntas. Hay algunas cuestiones sobre las que he pedido a mi equipo que me informe porque en este momento no tenía el dato concreto. Usted me pregunta: ¿Se va a parar el comercio de armas con Israel? Esa es la pregunta que me ha hecho. Le doy datos oficiales de DataComex, la base de datos del Instituto de Crédito Exterior, del ICEX: comercio de armas con Israel en lo que va del año 2026, cero euros; en el año 2024, cero euros. En 2025 se exportaron solo algunos componentes ―que hemos explicado en los medios de comunicación en reiteradas ocasiones y también lo hemos explicado en esta tribuna y en las comisiones correspondientes― por valor de 170 000 millones de euros. Se hizo porque el Reglamento de la Unión Europea, y lo cito textualmente, el 2058/2012, hace que estos componentes estén exentos de licencias de exportación y, por tanto, no podemos ahí hacer absolutamente nada.
Si hay protestas, me dice usted, ¿se va a reprimir a la gente? No entiendo muy bien su pregunta, señoría. Yo creo que no hubo represión el año pasado durante las protestas en favor del pueblo palestino. ¿Va a defender usted a países como Cuba? Nosotros, lo he dicho siempre, estamos defendiendo la misma posición: el derecho internacional, el multilateralismo, en Ucrania, en Gaza, en Groenlandia, en Cuba, en Venezuela, en el Líbano y, por supuesto, también en esta guerra ilegal en Irán. Aparte de bajar impuestos, ¿va a intervenir el mercado? Ya lo estamos haciendo, señoría. Ya lo estamos haciendo. Todos los días. ¿Usted es consciente, por ejemplo, de los cientos de euros en factura de la luz que se ahorran los hogares españoles cada día gracias a nuestra reforma del mercado energético? ¿Es consciente, por ejemplo, de la ley de vivienda? Son herramientas, insisto, que ponemos encima de la mesa para que las comunidades autónomas les hagan frente.
La señora Nogueras habla de fiscalidad y dice que son medidas de derechas ―lo mismo que han dicho otros grupos parlamentarios―. Yo quiero hacer una reivindicación de la política fiscal que ha hecho este Gobierno durante los últimos ocho años, porque me parece que a lo mejor ha sido error nuestro no ponerla en valor, pero es que este Gobierno ha mejorado la progresividad del sistema tributario, señoría. La ha mejorado. Hemos bajado el IRPF a las rentas medias y bajas. Hemos adaptado el IRPF a las subidas del salario mínimo interprofesional. El mínimo exento ha pasado, para su información, de 14 000 euros, en 2018, a 15 876 euros, en 2024. Hemos mejorado la reducción por rendimientos de trabajo hasta un máximo de 7320 euros para rentas de trabajo netas menores a 14 852 euros y hemos elevado el umbral máximo hasta prácticamente 19 500 euros. Hemos subido dos puntos el IRPF a las rentas muy altas. Hemos aproximado la tributación de las rentas de capital, y esta ha sido, yo creo, una de las medidas más importantes. Hemos creado un impuesto de solidaridad a las grandes fortunas para que patrimonios superiores a tres millones de euros contribuyan de manera justa y poner así fin al dumping fiscal ―ustedes son sensibles, como algunos grupos parlamentarios de otros territorios, a lo que sucede en la Comunidad de Madrid―.
En el impuesto de sociedades hemos creado un tipo reducido para las pequeñas y medianas empresas y para las micropymes de hasta 7 puntos menos. Se establece una tributación mínima del 15 % para las multinacionales y se endurece el control sobre las SICAV. Efectivamente, ustedes dicen: «Esto es gracias a Junts». A ver, cada uno barre para su casa, yo lo entiendo. Gracias a Junts, gracias al Partido Socialista, al PSC, a SUMAR, a Esquerra, al PNV, a Bildu, a todos aquellos grupos parlamentarios que lo han apoyado. (Aplausos). Lo que no hemos hecho ha sido aprobar la mayor subida del IVA de la historia a la gasolina incrementando los tipos en el impuesto de hidrocarburos. Eso se lo dejamos al Partido Popular, que va dando lecciones siempre de bajada de impuestos cuando está en la oposición; en el gobierno no bajan nunca ningún impuesto, como bien sabemos.
En cuanto a los autónomos, a los que usted ha hecho referencia, quiero recordar que el tipo de cotización general del RETA es del 31,5 % y, por tanto, es inferior al régimen general de la Seguridad Social, que oscila entre el 38,55 % y el 45,5 %.
En definitiva, señoría, estamos haciendo una política de progresividad fiscal para la clase media y trabajadora. Creo que el debate no es si se suben o bajan impuestos, si se es de una orientación ideológica u otra; el debate es si aquellos que más tienen contribuyen con su esfuerzo fiscal a las arcas públicas en mayor medida que la clase media y trabajadora del país. Nosotros, humildemente, estamos haciendo esa política fiscal. Creo que es un error ―y aquí hago una reflexión más a las izquierdas― decir que son solamente rebajas fiscales. Bueno, es que son rebajas fiscales para los currantes, para aquellos que llenan el depósito de gasolina y trabajan en el sector del transporte, para aquellos que están trabajando en el campo, para los trabajadores autónomos, para las micropymes, para las pymes. Es que esa gente es nuestra gente también. Es la mayor parte de la gente de este país. (Aplausos). Nosotros no representamos precisamente a las grandes fortunas. Para eso tienen al PP y a VOX.
Y en relación con la vivienda, señora Nogueras, ¿qué quiere que le diga? Por ejemplo, usted hablaba de la caída de oferta en Barcelona y de que se han subido los precios en los últimos cinco años. Los controles de precios solo se han aplicado durante estos últimos dos años, señoría. Por tanto, es ―en fin, ¿cómo decirlo?― como un truco hablar de la evolución de precios medios durante estos últimos cinco años cuando la ley de vivienda y el Ayuntamiento de Barcelona lo ha estado aplicando durante estos últimos dos años. Tenemos que fijarnos en la evolución de esos dos años. Como he dicho antes, los datos de oferta que usted ha comentado no son reales, son los de la plataforma tecnológica Idealista. Coja usted los índices de referencia también y los datos que suministra el Ministerio de Vivienda. Porque usted habla de cantidad de anuncios ―los del Idealista―, pero ignora que, gracias a las zonas tensionadas, se reduce la rotación residencial, señoría, por lo que se refleja una mayor seguridad y estabilidad residencial de los vecinos de las zonas tensionadas. Yo creo que eso es una buena noticia. No convierta en crítica a este Gobierno lo que es una buena noticia: garantizar estabilidad y seguridad residencial gracias a la implementación de estas políticas de vivienda. Hemos movilizado los pisos de la Sareb para alquiler social. Como he dicho antes, hemos multiplicado por ocho la inversión pública estatal en vivienda y con el escudo social se protegía a los pequeños propietarios. Desde hace años ya existe un mecanismo de compensación económica para este tipo de propietarios, pero, efectivamente, en eso también estamos trabajando con ustedes.
Como he dicho, un Gobierno de orientación progresista como es el del president Illa en Cataluña ha puesto encima de la mesa 400 millones de euros para complementar las políticas que está poniendo en marcha este Gobierno en respuesta a la guerra de Irán. Y eso no lo están haciendo otros muchos Gobiernos autonómicos de corte conservador o ultraconservador.
A la señora Aizpurua, de EH Bildu, quiero decirle que entiendo su posición, aunque no la comparto, sobre la pertenencia o no a la OTAN. Pero lo que sí que es evidente ―y creo que lo hemos demostrado― es que la pertenencia a la OTAN no mina nuestra capacidad de soberanía nacional. De hecho, si se fija, en Irak hubo también otros muchos Gobiernos europeos, entre ellos Francia y Alemania ―igual que ahora mismo muchos Gobiernos europeos, entre ellos España, Francia y Alemania, diciendo que esta no es nuestra guerra― que se opusieron a la invasión ilegal del señor Bush en Estados Unidos y hoy manifiestan su oposición y su distancia a la guerra de Irán, calificándola como «una guerra que no es nuestra».
Comparto con usted la preocupación de algunos líderes europeos en dar por superado el derecho y el orden internacionales surgidos de la Segunda Guerra Mundial. Yo creo que no es verdad. El problema no es que el multilateralismo no funcione, el problema es que se está atacando el multilateralismo, el orden y el derecho internacionales. Pero nosotros no estamos aplicando ese doble estándar, señoría. Lo que estamos haciendo es ser coherentes en todos los conflictos. Por eso apoyamos a Ucrania, por eso rechazamos el genocidio en Gaza; por eso también rechazamos y condenamos el intento de invasión que está perpetrando Israel en el Líbano, donde, por cierto ―antes se ha dicho, por parte de otros intervinientes―, tenemos más de seiscientos militares desplegados en una misión de Naciones Unidas como es UNIFIL.
Usted habla de la relación transatlántica, de la necesidad de aumentar la autonomía estratégica. Yo comparto que tenemos que aumentar la autonomía estratégica. Creo que precisamente el plan industrial de seguridad y defensa lo que hace es aumentar esa industria de la seguridad y la defensa española y europea, donde de esos 10 000 millones de euros, 8 de cada 10 euros van a industria española y 9 de cada 10 euros van a industria europea.
Y coincido con usted en que, en efecto, estamos ante un orden internacional que está cambiando. Creo que el análisis que hacen de una supuesta decadencia de Estados Unidos es incompleto. Es verdad que puede haber, en términos relativos, una menor preponderancia de Estados Unidos, pero creo que es como consecuencia del crecimiento del resto de naciones. Aquí se ha hecho referencia a China, pero también está la India, está Brasil, está Sudáfrica, está Vietnam. Hay muchos países en el sudeste asiático, en el continente africano, en el continente latinoamericano, en el norte de América ―como es el caso de Canadá―, que son, o bien potencias medianas, o bien potencias que aspiran a ser superpotencias en el corto y en el medio plazo. Por tanto, la lectura que, a mi juicio, hace la Administración estadounidense es equivocada; lo que tiene que hacer es buscar y encontrar aliados, construir alianzas y coaliciones, no romperlas, como está haciendo en el caso de la relación transatlántica, o al menos no debilitarlas. Esa es la aproximación de política exterior que está teniendo el Gobierno de España, que siempre se fundamenta en el derecho internacional y en el entendimiento entre los pueblos; de hecho, fíjese en el apoyo que ha hecho el Gobierno de España al acuerdo comercial con el Mercosur, al de India, al de Australia, que vendrá en camino, al de Chile o al de México. Son puentes que tendemos hacia otras naciones, hacia otros bloques regionales, precisamente como reconocimiento al crecimiento y al mayor poder que tienen y, por supuesto, al reconocimiento de que vamos a un orden multipolar que no es contradictorio con el multilateralismo. Lo que tenemos que hacer es reformar el multilateralismo para hacerlo más representativo e inclusivo e incorporar esas realidades. Después de la Segunda Guerra Mundial no existía la pujanza de esas naciones, evidentemente. Muchas de ellas, como sabe usted, eran colonias y hoy, en cambio, son naciones libres que ejercen su soberanía y luchan por la libertad y la prosperidad de sus naciones. Creo que ahí es donde estamos nosotros como potencia mediana en un proyecto mayor, que es el europeo, de naturaleza multilateral, entiendo que pacifista porque se construyó, precisamente, para sobreponerse a los efectos de la Primera y Segunda Guerra Mundial. Es ahí donde se va a medir y a situar siempre España, que en términos históricos es donde se ha situado siempre ―hablo más por mi familia política― la socialdemocracia europea y la socialdemocracia española: en el multilateralismo, en el europeísmo, en la defensa del derecho internacional. Lo hicimos en relación con Irak y lo estamos haciendo hoy en relación con Irán.
Aparte, es todo muy falaz. Esta posición en contra de la guerra de Irán la defiende también el papa, pero yo no escucho decir ni al PP ni a VOX que el papa y el Vaticano están con los ayatolás. Esta posición la defiende, por ejemplo, el presidente de Alemania, y muchos Gobiernos en Europa están diciendo que esta no es nuestra guerra, y no escucho ni al PP ni a VOX decir que eso significa que están con los iraníes. En cambio, el malvado Sánchez sí está con los iraníes, sí está con Hamás, cuando nosotros lo que hemos hecho siempre ha sido condenar desde el primer minuto lo que ha hecho Hamás en Israel ―yo tuve la ocasión de visitar algunos de los kibutz y hablar con algunas de sus víctimas―. Con la misma contundencia he de decir, señorías, que nosotros no consideramos como legítima la respuesta genocida que está dando el primer ministro Netanyahu en Gaza o en Cisjordania. (Aplausos).
Por tanto, el dilema, señorías, es otro, es el de si se está o no con el derecho internacional, si se aplican o no dobles estándares. Si aplicamos dobles estándares estamos erosionando el orden internacional, estamos erosionando el derecho internacional y estamos abriendo las puertas a la ley del más fuerte. Me parece increíble que otros partidos políticos que aspiran a gobernar legítimamente este país no se den cuenta de que la posición de coherencia que mantiene el Gobierno de España es en favor del interés general de los españoles y las españolas, particularmente el de aquellos ciudadanos y aquellas ciudadanas que necesitan amparo, cobijo y protección del sector público.
Señora Vaquero, del Partido Nacionalista Vasco, habla usted del Consejo Europeo. En efecto, todo se sustentó prácticamente en la evolución de la guerra de Irán, en sus consecuencias respecto a Ucrania. Como he dicho antes, en mi primera intervención, uno de los principales beneficiados de esta guerra ilegal de Israel y de Estados Unidos en Irán es la Rusia de Putin. Eso es un elemento de extraordinaria preocupación para Europa, porque siempre hemos dicho que en Ucrania no solamente se está jugando la integridad territorial y la libertad de Ucrania, sino también el proyecto europeo, los valores que representa Europa de libertad, de igualdad y de democracia. Por tanto, es una pésima noticia.
No me deja de llamar la atención que el señor Abascal fuera recientemente a Hungría y dijese que Viktor Orbán era el gran protector de Europa. No sé si en esa afirmación se sienten representadas muchas mujeres de nuestro país o de Europa o muchas personas del colectivo LGTBI en Europa. Desde luego quien no se siente representada es Ucrania. Tampoco se siente representada una inmensa mayoría de ciudadanos europeos y de Gobiernos, que no entendemos la posición de la Hungría de Viktor Orbán: está bloqueando una asistencia financiera de 90 000 millones de euros para ayudar desde el punto de vista defensivo y desde el punto de vista de la financiación del propio Estado de Ucrania durante todos estos años de guerra. Por tanto, hay, efectivamente, una extraordinaria preocupación por parte de una inmensa mayoría de Estados miembros respecto a la posición de Viktor Orbán. Por prolongación, ¿qué estaría defendiendo un Gobierno presidido por el señor Feijóo con el señor Abascal como vicepresidente, que se abraza con Netanyahu y dice que es un compañero de armas, que dice que el señor Orbán es un protector de Europa? Probablemente, señorías, no estaríamos hablando de una España que defiende 90 000 millones de euros de financiación para Ucrania en el Consejo Europeo para pagar, por ejemplo, a los profesores que bajo tierra están dando clases durante cuatro años a los niños y las niñas de Ucrania o a los sanitarios que están ayudando a los heridos de guerra por esta invasión cruel, injusta, injustificada e ilegal de Putin en Ucrania.
En todo caso, señoría, yo sí quiero también poner en valor que España está haciendo sus deberes en términos bilaterales. Hace pocos días tuvimos la ocasión de ver al presidente de Ucrania en España y firmamos distintos memorándums de entendimiento y el marco del acuerdo bilateral de 1000 millones de euros de asistencia por parte del Gobierno de España a Ucrania. Por tanto, quiero decirle con esto que esté usted confiada y tranquila en esta cuestión de que en España, tanto en Europa como en Madrid, estamos defendiendo lo mismo: el apoyo total a Ucrania en su defensa del derecho internacional y de la legalidad internacional.
En Oriente Medio se suscitó, efectivamente, el debate de la moratoria para no atacar infraestructuras energéticas o infraestructuras de gestión de agua, y yo creo que esto es muy importante. No sé si vieron una nota del Gobierno de Catar donde se decía que el ataque de Israel a esta bolsa de gas que se llama South Pars, que es una de las más importantes del mundo, va a implicar de tres a cinco años de reparación. Por tanto, es capacidad que restamos a la oferta mundial de consumo de gas licuado. Esto genera extraordinaria preocupación y, por eso es muy importante que se suscite por parte de Europa esa petición de moratoria.
Sobre las consecuencias, yo creo que, como usted ha dicho antes, el margen de actuación que tiene Europa es en distintos frentes. En primer lugar, se habilita a los Estados miembros para ayudas fiscales, para rebajas fiscales, para ayudas de Estado. Es lo que está haciendo el Gobierno de España. Somos los primeros en hacerlo, además con una envergadura que ningún otro Gobierno europeo ha hecho: 5000 millones de euros, como he dicho antes. En segundo lugar, se impulsa la autonomía energética de Europa. Ahí España está apostando claramente por las energías renovables, como usted bien conoce. Finalmente, hay debates que creo que están suscitando la ultraderecha y la derecha más extrema ―ya prácticamente no se distinguen―, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, para cargarse toda la política climática de Europa y, singularmente, los mercados de emisiones, cuyo acrónimo es ETS. España tiene una posición contraria, porque creemos que el objetivo de la descarbonización es igual de importante que los efectos de la guerra. Además, nos da recursos, capacidad financiera, como para continuar haciéndonos mucho más autónomos en el ámbito estratégico y, por tanto, más resilientes a estos shocks.
Yo creo que la posición firme de España ha hecho moverse a muchas opiniones públicas y también a Gobiernos europeos. Si hoy hay un canto mayoritario de Gobiernos en el Consejo Europeo en contra de esta guerra diciendo «no a la guerra» o «esta guerra no es nuestra» en buena medida es por el firme posicionamiento del Gobierno de España en favor del derecho internacional y del multilateralismo. (Aplausos). Creo también, señoría, como usted bien ha dicho, que nosotros condenamos esta guerra en Irán de la misma manera que hace veintitrés años la sociedad vasca y la sociedad española salieron para posicionarse en contra de la guerra de Irak. Al mismo tiempo ―lo hemos hecho desde el principio― hemos condenado el atentado de Hamás en Israel con la misma contundencia. Me recordaba antes el ministro de Asuntos Exteriores que no solamente hemos apoyado todas las sanciones a nivel europeo que se han infligido al régimen de los ayatolás en Irán, que no solo hemos criticado y repudiado, por supuesto, la represión a la población iraní, particularmente a las mujeres y a las niñas, sino que hemos apoyado, singularmente, señorías, la calificación de organización terrorista a la Guardia Revolucionaria de Irán. Con lo cual, creo que el posicionamiento de España en relación con este asunto es total y diáfano, y no hay disyuntiva en esta cuestión.
Donde está el dilema es en otro ángulo de este conflicto ―creo que conviene y merece la pena que no lo perdamos de vista―, y es si estamos o no con el derecho internacional, porque si no estamos con el derecho internacional, estamos con la ley del más fuerte, y la ley del más fuerte ya sabemos que beneficia, precisamente, a aquellos que están haciendo las cosas que están haciendo. Por cierto, no deja de ser curioso que aquellos que están infligiendo un mayor daño al orden multilateral y al derecho internacional sean dos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Por tanto, en ese sentido, señoría, yo creo que las potencias medias o medianas somos las que tenemos que unirnos para reformar el sistema multilateral y hacerlo más inclusivo y más eficaz.
Señora Belarra, el «No a la guerra» yo creo que es una realidad, señoría, y no hay más que ver los medios de comunicación internacionales para darse cuenta. Yo entiendo que Podemos, siempre que hay una crisis, confíe en la estatalización de la economía, en la nacionalización de sectores energéticos, en la nacionalización del sector de la alimentación, y lo respeto, pero no lo comparto. Habla de que hemos aumentado el presupuesto en defensa durante estos dos últimos años. Bueno, ha sido durante los últimos ocho años. Entiendo que no se refiere a los otros cinco años por… En fin, no querrá decirlo o se le habrá pasado. En política exterior, señoría, estamos tendiendo puentes con Latinoamérica, con África, con Asia. No coincido en que tengamos que romper con Estados Unidos. Con Estados Unidos tenemos un flujo de inversión muy importante, tanto española en Estados Unidos como estadounidense en España, que crea empleo y que crea economía. Hay un montón de turistas extranjeros norteamericanos que están viniendo a España. Hay un montón de gente de la cultura, de la academia, de la ciencia estadounidense que no tiene que pagar los platos rotos de otros. En definitiva, hay una sociedad dinámica, pujante en Estados Unidos, con la que creo que nosotros, por supuesto, tenemos que tender puentes y no romperlos.
Sobre la OTAN, entiendo cuál es su posición. También le digo que la nuestra es que se puede ejercer la soberanía nacional dentro del marco de la OTAN, como se hizo en Irak y se está haciendo ahora mismo en Irán. Y, desde el punto de vista del orden internacional, como le he dicho antes, no es tanto el demérito de Estados Unidos como el mérito de otras potencias que están creciendo, a las que España quiere abrir las puertas y con las que quiere tender puentes, entenderse y dialogar, porque entendemos que es buena noticia que salgan miles de millones de personas de la pobreza en estos países y que sean hoy clase media trabajadora. Por tanto, creo que Europa haría muy mal en dar la espalda a esa nueva realidad geoeconómica o multipolar. Desde luego, nosotros sí defendemos que tenemos que tender puentes, sin menoscabo de fortalecer el orden multilateral.
Al señor Rego quiero decirle que yo creo que tenemos una política exterior coherente y que, por supuesto, respecto al Líbano, hemos tenido una posición clara, contundente. Fíjese que yo tuve ocasión de poder hablar con el presidente del Líbano, con el primer ministro del Líbano, y hemos enviado ayuda humanitaria al Líbano desde que se inició de nuevo esta guerra, esta invasión y esta violación del acuerdo entre las distintas partes por el Gobierno de Israel. Quiero recordar que España tiene más de seiscientos efectivos militares desde hace muchos años, no solamente con mi Administración, sino con Administraciones de toda orientación política, tanto del Partido Popular como del Partido Socialista, que lo que buscan es garantizar los acuerdos y las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, por tanto, de nuevo, del orden internacional.
A la señora Valido quiero recordarle que en el real decreto ley hay desde luego medidas específicas para Canarias ―me recordaba antes precisamente estas cuestiones el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres―: para ayudas a fertilizantes, para conectividad marítima o para ayudas a la singularidad del sector primario en Canarias. En todo caso, creo que es bueno que podamos constituir un grupo de trabajo para abordar, junto con el Gobierno de Canarias, de qué otra manera podemos ayudar a la realidad de Canarias, porque, sin duda alguna, este Gobierno está comprometido con ella. Simplemente quería recordarle, señoría, que, en cuanto a las comunicaciones, el 1 de marzo el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, habló con el presidente Clavijo precisamente para comunicarle la política de evacuación de ocho mil compatriotas tanto de Irán como de Oriente Medio, de los países del Golfo, que hicimos durante estas últimas semanas y que ha sido un éxito. Por tanto, hay comunicación con el presidente de Canarias y, si no ha habido la suficiente, habrá más durante los próximos días y semanas ―esperemos― que dure este conflicto. Sobre la migración, somos absolutamente empáticos, pero déjeme reivindicar que durante este año ha caído en más de un 80 % el flujo de llegadas irregulares del continente africano a las islas Canarias. Yo creo que eso pone muy en valor también la política migratoria de este Gobierno, que tiene una perspectiva humanista, pero también cooperativa y colaboradora con los países de origen y de tránsito, que me consta que es también lo que defienden tanto el Gobierno de Canarias como su señoría.
Al señor Catalán me gustaría decirle, como he dicho antes, señoría, que nosotros, por supuesto, hemos condenado los atentados de Hamás en Israel, y creo que es de justicia que también usted lo reconozca. Señoría, lo hicimos desde el primer minuto, pero creo que usted podrá compartir conmigo que no es legítima la respuesta que está dando el primer ministro Netanyahu, con más de veinte mil muertos en Gaza y ese nivel de destrucción. Creo que eso tiene otro nombre. No es una respuesta legítima ni tampoco proporcional a lo que ellos sufrieron en ese atentado de Hamás en Israel. De la misma manera, señoría, creo que no es de recibo que se defienda que no se informara a los aliados, como son los Estados miembros de la Unión Europea o la OTAN, sobre estos planes de guerra; también le pasó, por ejemplo, a la primera ministra japonesa en su reciente visita al despacho oval. Creo que no es razonable. Si usted es una persona razonable, que no dudo que lo sea, entiendo que estará de acuerdo también con esta posición de rechazo y malestar que hemos expresado muchas naciones soberanas, tanto en Europa como en el marco de la OTAN. Creo que es de sentido común, más allá de las diferencias y discrepancias ideológicas que podamos tener unos u otros.
A la señora Micó querría decirle que ahí está la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia y que el real decreto ley habilita al Gobierno de España para tomar medidas en caso de que la codicia permita al final el beneficio de estas grandes empresas.
Quisiera terminar con dos reflexiones que ha hecho el señor portavoz del Grupo Parlamentario Socialista que creo que son muy importantes. En primer lugar, yo creo que no hay más que asomarse a los medios de comunicación internacionales, no hay más que hablar con personas españolas que viven en el extranjero o no hay más que hablar con extranjeros que viven en España para ser conscientes del enorme orgullo y la enorme identificación que tienen muchos de nuestros compatriotas que viven fuera, analistas que escriben en medios internacionales, extranjeros que viven en España, sobre la posición de España respecto a este conflicto. Como he dicho antes, ser patriota es defender el interés general, y el interés general de nuestro país es la legalidad internacional, el multilateralismo, la resolución pacífica de conflictos, no guerras unilaterales abiertamente ilegales, de las cuales, como estamos viendo, desconocemos incluso hasta los objetivos. Por tanto, señorías, creo que, como he dicho en mi primera intervención y como sostengo, es un enorme orgullo ―un enorme orgullo― ser español y decirlo a los cuatro vientos cuando uno sale fuera de España, porque, efectivamente, hay un aplauso, un reconocimiento de la comunidad internacional respecto a nuestra posición. (Aplausos). Y eso es un éxito de país, señoría, no un éxito del Gobierno de España. Es un éxito de país porque lo que hace el Gobierno de España es defender la posición que apoya una inmensa mayoría de españoles y españolas, que cuando son convocados a las urnas votan al PP, a VOX, a Junts, al PNV, al Partido Socialista, a los partidos de SUMAR, a quien sea. Más de un 65 % está a favor de la posición que ha tomado el Gobierno de España. Cuando fue la guerra de Irak, señorías, las encuestas solamente daban un apoyo del 6 % de la opinión pública a esa guerra ilegal a la que nos llevó el señor Aznar simplemente por una cuestión de ego; como aquí se ha dicho por otros intervinientes ―por el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista―, para fumarse un puro con el presidente de Estados Unidos y poner sus pies encima de la mesa. Hoy no es así gracias a que hay un Gobierno de coalición progresista y no un Gobierno de coalición ultraderechista, como el que sería el del señor Feijóo con el señor Abascal.
La segunda reflexión que quiero dejar encima de la mesa, sobre todo para los ciudadanos que estén viendo esta intervención y siguiendo este debate, es que es de un enorme cinismo, de una enorme hipocresía, que aquellos partidos políticos que se ponen de perfil en el posicionamiento respecto a la guerra ilegal en Irán vayan a votar mañana no o abstención en la convalidación del real decreto ley. Yo exijo que, antes de que termine este debate, el Partido Popular manifieste cuál va a ser su posición respecto a la convalidación o no del real decreto ley. (Aplausos). No es de recibo, señorías, que con una mano apoyen la guerra y con la otra digan que no a las medidas que pone el Gobierno de España para paliar los efectos de una guerra que no avalamos. Creo que es de puro sentido común.
En tercer lugar, aquí se ha especulado mucho sobre la posición que ha mantenido el Gobierno de España respecto a la no utilización de las bases de Rota y Morón para una guerra ilegal. El señor Patxi López, el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, y yo mismo, en mi intervención, hemos dicho aquí que esto es una postura coherente de la socialdemocracia española porque la hemos mantenido a lo largo de los años que llevamos de democracia. Habrá mucha gente que no lo sepa ―probablemente sus señorías lo sepan, pero estoy convencido de que hay muchos ciudadanos que no―, pero no es la primera vez que España se niega a que se utilicen las bases de Rota y Morón en una guerra ilegal. No, no es la primera vez. Me recordaba precisamente el ministro de Exteriores lo siguiente: Que fue el dictador Franco quien sí cedió toda la soberanía nacional de Rota y Morón a Estados Unidos, precisamente a cambio de ese reconocimiento internacional de un régimen dictatorial como fue el de Franco, y que fue una Administración socialista, presidida por Felipe González, la que en el ingreso de España en la OTAN modificó el convenio bilateral que teníamos con Estados Unidos para garantizar esa soberanía nacional ante decisiones como la que se ha tomado recientemente. (Aplausos). Y digo más. Una vez modificado ese convenio y una vez ingresada España en la OTAN, Felipe González, el entonces presidente del Gobierno en 1986, le dijo al presidente Ronald Reagan que no a la utilización de las bases de Rota y Morón para atacar ilegalmente Libia. Eso sucedió en 1986. En 2004 llegó otro presidente socialdemócrata, José Luis Rodríguez Zapatero, que nos sacó de la guerra de Irak. Y hoy hay otro presidente socialista que dice no a la guerra ilegal en Irán. (Aplausos). Por tanto, ¿qué es lo que digo al portavoz del Grupo Parlamentario Socialista? Que, por supuesto, es un orgullo pertenecer a la familia del Partido Socialista y al Grupo Parlamentario Socialista, porque en efecto hay consistencia, hay coherencia histórica en los grandes posicionamientos de España, gracias a la España progresista y, singularmente, al Partido Socialista.
Nada más y muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de los miembros del Gobierno, puestos en pie).