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Sin adjetivos

Pleno del 17 de marzo de 2026

Proposición no de Ley para la defensa de la libertad de información y expresión.

Proposición no de Ley ante el Pleno.. Autor: Grupo Parlamentario Socialista. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 171.

Defensa y exterior

Votación

  • 18 de marzo de 2026: salió adelante, 178 sí, 170 no, 0 abstenciones.

Antidio Fagúndez Campo

PSOEDiputado.Página 34Vídeo

Gracias, presidenta. Señorías, subo a esta tribuna para defender algo que en democracia no tendría por qué tener que defender; algo tan simple como es el derecho a informar, el derecho que tenemos todos los ciudadanos a recibir una información veraz y el derecho que tienen los profesionales de la comunicación a hacer su trabajo en libertad y, sobre todo, sin miedo. Por eso, quiero que mis primeras palabras sean de apoyo para ellos, para todos los profesionales de la comunicación que han sido víctimas de intimidaciones, de amenazas, de acosos o de agresiones. Hoy quiero decirles desde aquí que no están solos. Especialmente, se lo quiero decir a ellas, que siempre son diana de estas agresiones: No estáis solas. (Aplausos). Hablamos de personas que tienen nombre y apellidos; profesionales que, simplemente por hacer su trabajo de un modo honesto, han sido víctimas y han visto amenazada su integridad. Personas como Héctor de Miguel, como Sarah Santaolalla, como Elena Reinés y otras muchas que están en la diana de estos ultras y cada día ven amenazado su trabajo. Estas amenazas ya no solo van contra los periodistas, ahora también lo hacen contra los medios de comunicación públicos. Radiotelevisión Española es uno de sus objetivos. Solo hay que ver que en cada una de las sesiones que celebramos en esta Cámara de la Comisión de Radiotelevisión Española los ultras de VOX amenazan e insultan a los profesionales del ente público; a cualquiera de ellos, a Silvia Intxaurrondo, Javier Ruiz o Marta Flich, les da igual. Su objetivo es acabar con ellos y eliminarlos de la parrilla de informativos. Tienen dos objetivos muy claros: primero, acabar con la confianza ciudadana que tenemos a la hora de recibir la información y, segundo ―lo más importante―, quieren expulsar de la vida pública a todos estos profesionales que no comulgan con sus ideas ultras. ¿Cómo lo hacen? Con el odio. Lo inundan absolutamente todo de odio: odio al que discrepa, odio al diferente, odio al que no tiene su doctrina ultra y odio a la persona que es libre. Como siempre, en este país, quien más sufre el odio son las mujeres. Las mujeres son la diana de todos ellos. Hace unos días la directora del Instituto de las Mujeres, mi admirada Cristina Hernández, escribió lo siguiente: Esta estrategia del odio lo que pretende es expulsar a las mujeres del espacio público, que dudéis antes de escribir, que borréis antes de publicar, que bajéis el tono de vuestra voz antes de opinar; en definitiva, que no seáis libres. Eso es lo que persiguen. Lo hacen con los periodistas, pero también con todos los profesionales: los científicos que explican el cambio climático, los médicos que garantizan el derecho al aborto a las mujeres en este país o los artistas. En definitiva, con cualquier profesión que no tiene su ideología ultra. Esta Cámara, señorías, tampoco es ajena a estos ataques de odio. Conocíamos la semana pasada que la diputada Ione Belarra había sido amenazada de muerte por dos ultras, por dos individuos que, por suerte, ya están detenidos y encarcelados. Los diputados y las diputadas de esta Cámara, tenemos que sufrir el acoso y la persecución de estos pseudoperiodistas que merodean por las calles del Congreso cada vez que entramos o salimos del hemiciclo. Señorías del Grupo Popular, ustedes se han dedicado cada miércoles a inundar este hemiciclo de insultos, de amenazas y de gritos cada vez que comparecen los ministros del Gobierno de España. A eso es a lo que se dedican ustedes. Señores del Grupo Popular, en el último Pleno, el del 25 de febrero, en la sesión de control los diputados y las diputadas del Grupo Popular interrumpieron cuarenta y dos veces a los ministros de este Gobierno. Más de la mitad de esas interrupciones fueron dirigidas a las ministras del Gobierno de España. En el anterior Pleno, el del 18 de febrero, fueron cincuenta y siete las interrupciones que registraron los servicios de la Cámara a los ministros del Gobierno de España. Ustedes tienen una falta de educación y de respeto al llenar de insultos y de agresiones a los ministros de este Gobierno, e inundando esta Cámara de una falta de educación que es muy lamentable. Miren, estos discursos no son gratis. Ustedes los retroalimentan y luego los amplifican en las redes sociales. Y esto tiene sus consecuencias en la calle, porque ahí es donde vemos las amenazas y las agresiones. Por eso, señorías del PP, les pregunto, ¿con quiénes van a estar en esta guerra, van a estar con las víctimas o van a estar con los acosadores? (Aplausos). ¿Van a estar con los profesionales o van a estar con los difamadores? ¿Van a estar con los que defendemos la democracia o contratando a Vito Quiles para sus actos de partido? Ustedes tienen que decidir. Y termino, presidenta. Nosotros lo tenemos muy claro: vamos a seguir legislando para mantener el derecho a informar y el derecho que tenemos todos los ciudadanos a una información veraz. Lo vamos a hacer como lo venimos haciendo en el Partido Socialista a lo largo de los 146 años de historia de nuestro partido, en los que hemos defendido la democracia y la libertad en este país. Y les puedo asegurar ―y con esto termino― que, desde este grupo parlamentario y desde este Gobierno, vamos a seguir defendiendo la paz, el respeto y la libertad como símbolos de concordia para este país.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Fagúndez. Para la defensa de las enmiendas formuladas, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra, en primer lugar, la señora Belarra Urteaga.

Ione Belarra Urteaga

PodemosDiputada.Página 35Vídeo

Gracias, presidenta. Señorías, marcaron la casa de Cristina Fallarás con una X. Subieron hasta la puerta y llamaron al timbre de la casa en la que estaban sus hijos menores. Tuvo que cambiar de ciudad. El lunes declaraba en un juzgado únicamente por dar voz a una mujer que acusaba de agresión sexual al rapero Ayax. Lo peor es que los agresores de VOX todavía tienen abierta una página web recaudando dinero, extendiendo el odio y señalando a Cristina Fallarás. (Aplausos). A Sarah Santaolalla el escuadrista Vito Quiles la ha acosado en la puerta de su casa, en la puerta de su trabajo y ha llegado, con los matones con los que va acompañado, a agredirla físicamente mientras el circo mediático intenta desprestigiarla. A Laura Arroyo los de VOX y un guardia civil le dijeron que tenía que ser deportada. A Alejandra Martínez un fan de Vito Quiles la amenazó de muerte en la puerta de este Congreso, señorías. Dijo, literalmente: Dame la pistola que ya lo hago yo. A Elena Reinés la han acosado y amenazado de muerte; como a Irene Montero, como a Rita Maestre, como a Martina Velarde, como a mí misma. No es una casualidad, señorías, es un patrón, es porque somos mujeres, porque somos feministas, porque somos de izquierdas. (Aplausos). El objetivo está más que claro: que nos callemos, que nos callemos de una puñetera vez. Señorías de VOX, escuadristas, Vito Quiles y toda la carcundia, les tengo una mala noticia: nosotras no nos vamos. Nosotras vamos a pelear hasta el final. Vamos a defender hasta el final nuestras ideas, nuestros valores, y vamos a pagar el precio que sea necesario. Porque hemos aprendido, querida Sarah y querida Laura, del feminismo, que juntas somos imparables. Y esa es la lección que le queremos dejar a nuestras hijas y a las que vengan detrás, que un mundo nuevo se va a abrir paso y que nosotras lo vamos a construir. Termino lanzándoles una pregunta a todos estos señoritos de corbata, de traje, todos esos que niegan la violencia de género, que nos llaman charos y feminazis: ¿Qué harían ustedes si les acosaran en la puerta de su casa con su familia? ¿Saben lo que harían? Decir que es terrorismo, decir que es intolerable. Entonces, ¿por qué están ustedes financiando, permitiendo, alentando y ejecutando la violencia contra nosotras? Pues eso. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Belarra. Tiene la palabra la señora Micó Micó.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 35Vídeo

Gracias, presidenta. La derecha está obsesionada con Televisión Española. ¿Por qué justo ahora que tiene audiencia es el demonio? ¿Por qué apuntan a periodistas y colaboradores mientras les ríen las gracias a matones de patio de escuela con la skincare hecha como Vito Quiles? No entiendo esta preocupación, cuando fueron ustedes quienes llevaron a Canal Nou a la ruina hasta cerrarla, porque la manipulación era tan burda que ni Paco Camps ni su familia querían verla. Pero ¡qué mala es Sarah Santaolalla!, ¿eh? Lo hicieron también con Telemadrid. Lo hacen con À Punt, donde cada viernes los profesionales se manifiestan contra la manipulación que sufren. Fueron ustedes los cutres que, mientras el pueblo valenciano nos manifestábamos en masa en las calles de Valencia contra Mazón, À Punt decidió que tenía que emitir una corrida de toros del año 1997. Pero qué mala es Sarah Santaolalla, ¿eh? (Aplausos). Y es que, señorías del Grupo Popular, a ustedes solo les importan las adjudicaciones externas, porque, ustedes, por encima de todo, han venido aquí a saquear. Me gustaría hacer una mención especial al programa de Toni Cantó, en À Punt, que consiguió cero de audiencia. ¡Cero! Pero qué mala es Sarah Santaolalla. Para ustedes la libertad de prensa es meter a Toni Cantó en prime time. Para ustedes periodismo es decir que el 11M fue ETA. Para ustedes el derecho a la información es llevar como ponente a una comisión de la dana al inventor del bulo del parking de Bonaire. Para ustedes libertad de expresión es solo solo lo que dice Ana Rosa Quintana. Pero qué mala es Sarah Santaolalla. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Micó. Tiene ahora la palabra el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 36Vídeo

Obrigado, señora presidenta. Moi boa tarde. Que a ultradereita é en si mesma antítese das liberdades e unha ameaza permanente para a liberdade de información e de opinión é evidente. Que é preciso combater a súa actividade de axitación, de fake-news e de desinformación? Unha certeza. Mais non é apenas a ultra dereita, a dereita cada vez máis ultra é especialista en manipulación informativa e na censura, normalizan a mentira como arma política e criminalizan a verdade cando lles resulta incómoda. Que nolo digan a nós, os galegos e galegas, que comprobamos como os gobernos de Núñez Feijóo converteron a Televisión de Galiza nun aparello de propaganda do Partido Popular e nun couto privado, onde só entran as voces do réxime ou plenamente submisas e as informacións que interesan. Iso que os traballadores e traballadoras da TVG levan denunciando desde Defende a Galega cada semana desde hai máis de seis anos. O BNG nunca vai dubidar á hora de denunciar as ameazas ultras que se están a producir contra quen non pensa coma eles e de combater as limitacións á liberdade de expresión, mais, señoras e señores do Partido Socialista, para traer esta iniciativa aquí deberían vostedes ser un bocadiño máis coherentes. Prometeron derrogar a Lei da Mordaza e oito anos despois aínda non o fixeron. É máis, son o goberno que máis a está a aplicar de maneira absolutamente inxusta e reaccionaria. Mire, nese momento hai na Galiza ducias de activistas multados en aplicación da Lei de Mordaza por se manifestaren para parar a volta ciclista e denunciar o xenocidio que Israel cometeu en Gaza. Dúas activistas, tamén xulgadas por se manifestaren en Monforte de Lemos contra a presenza do equipo israelí e mesmo un compañeiro denunciado pola Garda Civil por delito de odio. O mundo de patas para o ar por criticar a Israel nas redes sociais. En fin, a liberdade de expresión haina que defender con coherencia e hai que respectar e facela respectar tamén desde o goberno, se non máis razóns que se lle dan ás dereitas ultras para conculcar ao seu bel pracer e non iso non se debe facer Moito obrigado.

Gracias, señora presidenta. Buenas tardes. Que la ultraderecha es la antítesis de la libertad y una amenaza permanente para la libertad de información es evidente. Hay que combatir su actividad de agitación, de fake news, de bulos. Hay que combatirlos, cierto. Pero, no es solo la ultraderecha. La derecha, cada vez más ultra, se especializa en manipular información, en la censura: normalizan la mentira como arma política y criminalizan la verdad cuando les resulta incómoda. Que nos lo digan a nosotros, los gallegos, que comprobamos cómo los gobiernos de Núñez Feijóo convirtieron la televisión gallega en un aparato de propaganda del PP e hicieron de ella un coto privado, donde solo se escuchaban las voces del régimen y solo se escuchaban las voces que interesaban, y eso que los trabajadores de la televisión gallega denuncian, cada semana, esta situación desde hace más de seis años. El BNG nunca va a tener dudas a la hora de denunciar las amenazas contra quienes piensan como ellos, y vamos a defender la libertad de expresión. Pero, señores del PSOE, para traer esta iniciativa aquí, ustedes deberían ser un poco más coherentes. Prometieron derogar la ley mordaza y, tiempo después, todavía no lo han hecho. Es más, es un Gobierno que la está aplicando de alguna manera. En Galicia hay decenas de activistas multados por la aplicación de la ley mordaza por manifestarse en la Vuelta Ciclista mientras denunciaban la implicación de Israel en el genocidio de Gaza. Y eso mismo hicieron en Monforte de Lemos. Incluso tenemos un compañero denunciado por delito de odio por criticar a Israel en las redes sociales. En fin, la libertad de expresión hay que defenderla con coherencia, respetarla y hacer que se respete también desde el Gobierno, porque si no, le damos más razones a la derecha y a las derechas ultras a seguir con su trabajo, y eso no lo debemos permitir.

Presidencia. Moitas grazas, señor Rego. Vamos ahora al turno de fijación de posiciones. En primer lugar, por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra el señor Agirretxea Urresti.

Joseba Andoni (GV (EAJ-PNV)) Agirretxea Urresti

PNVDiputado.Página 37Vídeo

Arratsalde on, guztioi! Alderdi Sozialistak ekarri digun ez legezko proposamen honetan bere kezka azaltzen du, batez ere sare sozialetan ematen ari diren mehatxuak direla eta, bai komunikatzaile eta kazetarien aurka. Eta mehatxu hauek batez ere, autozentsura eragiten dutela esaten du, horrek beldurra sortzen duelako kazetari horiengan eta espresatzeko arazoak sortzen dituelako. Eta egia da hori hola dela, zeren mehatxu eta jazarpenak inolaz ere ez dutelako lekurik gure demokrazian eta inongoan ere. Horregatik, horren ondorioz, eskuin muturraren eragina eta indartzea dakar guzti horrek, bai Estatu espainolean eta baita beste leku askotan ere bai, eta presio horrek komunikabide publikoak txikitzen ditu, xahutzen ditu eta ahultzen ditu, eta hori ez dago onartzerik. Hori dela eta, bi puntu jartzen ditu alderdi sozialistak. Alde batetik, informazio askatasunari babesa ematea eta baita ere medio publikoei babesa ematea komunikazioaren ardatz gisa.

Buenas tardes, señorías. El Grupo Socialista nos presenta una PNL mostrando su preocupación por lo que está sucediendo en las redes sociales y por las distintas amenazas contra periodistas y comunicadores. Dicen que esto crea autocensura y genera miedo y problemas a la hora de expresarse con libertad. Y es cierto: esos insultos no tienen lugar ni en esta democracia ni en ninguna otra. Todo ello refuerza a la extrema derecha, tanto en el Estado español como en otros lugares. Esa presión va quitando fuerza a los comunicadores y periodistas. Por ello, es fundamental promover la libertad de expresión, y también nos gustaría mostrar nuestro apoyo a la televisión pública.

Como decía mi compañero Luke Uribe-Etxebarria la semana pasada en el Senado: En una democracia, son los ciudadanos quienes tienen derecho a la información o a una información veraz ―también lo decía Uxue Barkos―, libre, profesionalmente honesta, responsable, respetuosa y creadora de convivencia. Los medios de comunicación y los profesionales de la información son los actores de intermediación en este proceso, que permite a los ciudadanos poder ejercitar su derecho a la información. La violencia contra la prensa es incompatible con la democracia. No la puede admitir. Resulta trágico que una porción significativa de las agresiones contra las periodistas nazca precisa y vergonzosamente de llamamientos directos o sutiles por parte de líderes políticos que incitan a que esas violencias se ejercen. Desgraciadamente, si algún día consiguen llegar al poder ―y lo debemos impedir, evidentemente, con la fuerza y la dignidad de la democracia―, esta gente instauraría regímenes donde precisamente no existiría atisbo alguno de libertad de expresión ―esa libertad de expresión que ellos mismos reclaman ahora―, ni de libertad de acceso a la información plural, veraz y honesta.

Nos trae el Grupo Socialista una proposición no de ley con dos puntos en su petitum. Y la verdad es que me preocupa que traigan este petitum porque, o bien estamos en una situación en la que tenemos que pedir al Gobierno que apoye y proteja la libertad de información, expresión y opinión, así como el ejercicio libre del periodismo, y que defienda los medios públicos de comunicación como pilares fundamentales del sistema democrático, indica que tenemos un enorme problema; o si es que el Gobierno no lo está haciendo ya y se lo tenemos que recordar, aún peor.

Por lo tanto, yo entiendo que aquí lo que se quiere es buscar otro debate, y están en su derecho. Pero, más allá de lo que son las amenazas a personas, que evidentemente son aborrecibles ―y en Euskadi de eso sabemos un poco, por algunos que en su momento ejercieron ese matonismo―, hay una cuestión que es independiente de las cuestiones personales, y es el criterio mismo de la información. Edwy Plenel ―periodista y fundador de Mediapart― basa su filosofía periodística precisamente en la diferenciación que en su día estableció Hannah Arendt entre verdades de hecho y verdades de opinión. Las verdades de opinión, según esta perspectiva, no son hechos verificables, a diferencia de las verdades de hecho, que son datos, eventos, evidencias, etcétera. Las verdades de opinión se alimentan por afectos, son perpetuas y tienen el riesgo democrático. Y Plenel, precisamente, advierte de que, si bien son parte de la democracia, pueden llegar a sumergir u ocultar las verdades de hecho si no se defiende la información independiente. Las verdades de opinión, desgraciadamente, están sustituyendo a las verdades de hecho, generando un debilitamiento acelerado de la credibilidad de la información y de los informantes. Plenel enfatiza la necesidad de defender la información frente a la opinión, argumentando que la democracia no puede basarse solo en la libre expresión de opiniones, sino en la exigencia de las verdades de hecho.

Pero hay algo peor, que es la implosión de las verdades de hecho falsas. Ya no son opiniones. Podemos decir «este Gobierno está siendo injusto con los jóvenes» ―eso es una verdad de opinión― o «Europa discrimina a los agricultores». Ni se puede verificar ni se puede desmentir, porque es una verdad de opinión. Pero si decimos «con Franco se vivía mejor» o «los vascos roban a España», eso son verdades de hecho. No son opiniones, son afirmaciones falsas; es decir, las famosas fake news. Desgraciadamente, a base de insistir y tener altavoces poderosos, acaban calando en la sociedad, con las nefastas consecuencias que de ello se derivan.

Señora presidenta, voy acabando. Dicen que vivimos en la sociedad líquida de Bauman o en la posverdad, palabras, todas ellas altisonantes, para definir situaciones que se han dado a lo largo de toda la historia de la humanidad. El poderoso necesita que la realidad no sea como es, sino como él quiere que sea. Y para eso están los medios de comunicación objetivos, libres y profesionales, que cumplen esa doble función que decía José María Izquierdo en su libro ¿Para qué servimos los periodistas?: respetar los hechos, diciendo a la gente lo que piensa la gente ―esta es una cita de Scalfari, el director de La Repubblica― y controlar a los poderosos para que no hagan lo que quieran. Cuando hay informaciones al servicio de otros intereses, empieza la falsedad, empieza el declive y empieza el fascismo.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Agirretxea. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra la señora Aizpurua Arzallus.

Mertxe Aizpurua Arzallus

EH BilduDiputada.Página 38Vídeo

Arratsalde on. Hoy hablamos, una vez más, de las redes sociales y de cómo se han convertido en un instrumento de intimidación, amenazas, insultos y odio contra todo el que piensa diferente, y que alcanza también a los y a las profesionales de los medios de comunicación. Estamos de acuerdo con el contenido de esta proposición. El derecho a informar y a ser informados se debe proteger y garantizar. Así que, tal y como se propone, apoyamos el derecho a la libertad de información, el derecho a la libertad de expresión y opinión, y el desarrollo de un trabajo profesional periodístico libre que hoy, desde sectores reaccionarios, se intenta amordazar. Nadie nos va a hacer creer que son simplemente diferencias de opinión en el contexto de las redes sociales. No, en absoluto. Es toda una estrategia perfectamente orquestada de las fuerzas de ultraderecha para generar crispación, odio y enfrentamiento: tres de los ingredientes de los que se alimentan para sostener su proyecto totalitario. Periodistas, políticas, artistas, referentes sociales o cualquier persona que tenga una capacidad de incidir en el debate público y social recibe el acoso y las amenazas de estos ultras desde una red social, desde una televisión, desde un periódico o desde un escaño. Porque no son situaciones aisladas. Es toda una estrategia diseñada por la ultraderecha para expandir su proyecto de odio a todos los ámbitos de la vida social y pública. Y me detengo especialmente en las mujeres periodistas, que son quienes sufren los mayores ataques y amenazas, porque, como buenos ultras, son profundamente machistas. Ultras y machistas que lo hacen, además, bajo la excusa de la libertad de expresión. Un argumento que está siendo explotado por parte de la extrema derecha para acallar a quienes buscan luchar contra el racismo y contra el patriarcado, a quienes luchan por una sociedad de justicia social, todo esto mientras expanden el odio contra los migrantes, las mujeres, las personas de izquierdas o quienes defienden las libertades y la justicia social. No, señorías, no es crispación, es odio de las derechas hacia el resto. No es polarización, son ataques e insultos de las derechas hacia el resto. Son ellos ―sí, ellos―, la ultraderecha con sus numerosos tentáculos, los únicos que generan odio, división y crispación contra el resto, en los medios, en las redes, en las calles y en los parlamentos. Esaten ari nintzen moduan, begi bistakoa da ultraeskuinaren estrategia. Adierazpen askatasuna aitzakia bihurtu du arrazakeriaren aurka, patriarkatuaren aurka edo gizarte justuago baten alde lanean ari diren guztiak isilarazten saiatzeko. Eta hori guztia migratzaileen, emakumeon, ezkertiarron edota askatasunak eta justizia soziala defendatzen dituen edozein pertsona edo talderen aurkako gorrotoa hedatzen duen bitartean. Ez gara suminaz ari, eskuinekoek gainontzekoekiko, beste guztiekiko, zabaltzen duten gorrotoaz ari gara. Eta ez da polarizazioa, eskuinekoek gainontzeko guztiei zuzentzen dizkiguten eraso eta irainez ari gara. Eta hau ez da ezer berria. Aspalditik ezagutzen ditugu halako estrategiak eta gorroto diskurtsoak. Beti egin izan diegu aurre, eta aurrerantzean ere parez pare edukiko gaituzte.

Como decía, la estrategia de la extrema derecha es evidente: ha convertido la libertad de expresión en una excusa para intentar silenciar a quienes trabajan en contra del racismo, del patriarcado y a favor de una sociedad más justa. Y todo eso mientras expanden el odio hacia quienes trabajan en contra del racismo, del patriarcado y a favor de una sociedad más justa. No hablamos de crispación, sino del odio de la derecha hacia el resto. No es polarización, nos referimos a los ataques e insultos que la derecha nos dirige al resto. Esto no es nada nuevo. Hace tiempo que conocemos estas estrategias y discursos de odio. Siempre les hemos hecho frente y en el futuro seguiremos plantándoles cara.

Xenofobia, discursos viscerales, sí, el odio ha existido siempre. De ello habló hasta Cicerón, cuando dijo que el odio es rabia solidificada. Hoy, las redes sociales son el actual Coliseo romano donde se libra esta batalla. Memes, vídeos, noticias falsas, insultos, injurias, también a periodistas que destacan por ser el otro, ese que piensa diferente a lo que piensas tú. Y ha existido siempre, pero lo más inquietante es que el odio parece estar ganando terreno en esta sociedad. ¿Y saben qué? Que todo esto no es ajeno a lo que sucede también en este hemiciclo, donde el grado de agresividad, insultos y comportamientos vergonzosos supera todo lo que hace unos años pudiera ser imaginable. Y esto le va bien a la extrema derecha, a la extrema derecha de VOX, porque convertir este Parlamento en un espectáculo circense le viene como anillo al dedo para añadir carga en el desprestigio de la política. A la extrema derecha, a la derecha extrema del Partido Popular no creo que le vaya a venir bien, pero se deja arrastrar por esta corriente. ¿Contribuye al mismo objetivo? Lo hace, además, con inusitada pasión y, sin embargo, estoy convencida de que también ustedes, señorías del Grupo Popular, perderán en ese marasmo de la política reducida al insulto y la inflamación. Ese odio es el que ahora se ha banalizado, el que se ha convertido en las redes sociales en algo cotidiano; se juzga y se señala, se utiliza el odio como arma política, como herramienta de enfrentamiento para fomentar la intolerancia y la polarización, simplemente porque no gusta lo que este o esta periodista opine respecto a lo que sea. Y, señorías, que los profesionales de la información ―los periodistas, las periodistas― se posicionen sobre cuestiones de interés público es algo esencial para mantener un debate informado en la sociedad. Y doy un paso más allá para decir que esto sirve exactamente igual a las personas que ejercen su profesión en otros ámbitos ―como el arte o la música― y que desempeñan un papel clave al inspirar el pensamiento crítico. Por eso, el derecho a la libertad de expresión, al que aludimos hoy en favor de las periodistas que sufren acosos y amenazas, protege también a quienes lanzan mensajes y declaraciones que escandalizan y molestan. Y no viene mal acordarnos hoy de Voltaire, crítico implacable con lo que consideraba que debía serlo en estos tiempos de acoso a periodistas por parte de la extrema derecha fundamentalmente, pero en estos mismos tiempos en que en el Estado español se encierra, juzga y condena a tuiteros o raperos por lo que expresan las letras de una canción.

Termino ya. Es urgente, por tanto, enfrentar el odio en las redes y a quienes lo trasladan a las calles, a los medios y a los hemiciclos. Por mucho que nos acosen, nos insulten y nos amenacen, les seguiremos haciendo frente.

Eskerrik asko. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Aizpurua. Pel Grup Parlamentari Junts per Catalunya, té la paraula la senyora Calvo Gómez.

Pilar Calvo Gómez

JuntsDiputada.Página 39Vídeo

Gràcies, presidenta. Bé, avui els socialistes es presenten com a defensors de la llibertat d’expressió. Vostès, els mateixos que han presentat dos projectes de llei —‌el de governança dels serveis digitals i mitjans de comunicació, i el de protecció dels menors en els entorns digitals— que pretenen eliminar continguts o tancar plataformes o perfils a les xarxes socials, atenció, sense intervenció judicial. Projectes que amenacen amb sancions molt importants els mitjans de comunicació que publiquin continguts lesius per a la població. El que no expliquen és que lesius és, sota el seu criteri, és clar. Mirin, l’àmbit sancionador no pot funcionar sense control judicial. Això provoca l’autocensura que, segons diuen, volen evitar. Què creuen que passarà si un organisme sancionador decideix que una notícia és lesiva per a la població i posa 300 000 euros, per exemple, de multa al mitjà? Doncs que mitjans, creadors de continguts i plataformes preferiran eliminar continguts per no assumir riscos sancionadors. És un model, per tant, molt perillós, que pot acabar utilitzant-se per limitar la dissidència política o els discursos crítics contra aquest Govern o contra qualsevol altre. Això és defensar la llibertat d’expressió? A més, si ho analitzem en retrospectiva, pensant en situacions del passat que es podrien repetir en un futur, ens preguntem: vostès haurien eliminat continguts, sancionat o tancat qualsevol mitjà que informés sobre el referèndum de l’1 d’octubre? La resposta és 155 vegades «sí». Insistim, impulsen lleis que apliquen restriccions incompatibles amb el dret de la Unió Europea i que van en contra de drets fonamentals, perquè la seva llibertat d’expressió acaba allà on comencen les opinions contràries als seus interessos. Denuncien que l’extrema dreta vol ofegar econòmicament els mitjans públics o posar-los al seu servei quan arribi al poder. Nosaltres també ho denunciem. Però vostès, vostès que fan campanyes electoralistes de propaganda amb els diners de tots els catalans, com la de liderar, que el Govern d’Illa va fer i que van haver de retirar quan Junts la va denunciar davant del Consell de l’Audiovisual de Catalunya. Vostès, els de la llibertat d’expressió, són els mateixos que aplaudien amb les orelles quan l’exministre Borrell deia que calia desinfectar Catalunya després de l’1 d’octubre. En un exemple, com recordava fa uns dies el president Puigdemont de discurs d’odi, de catalanofòbia, aquesta expressió que cridava a la desinfecció hauria fet saltar els detectors de la seva nova plataforma Hodio —‌amb hac de hater—? D’aquesta plataforma destinada a rastrejar mitjançant intel·ligència artificial els discursos d’odi a les xarxes socials? La resposta: 155 vegades «no». Perquè són vostès mateixos els que determinen què és discurs d’odi i què no ho és. A la pàgina del ministeri competent diuen que ho fan sota criteris acadèmics i estàndards internacionals. Aquesta és la teoria. Ja sabem tots quina és la pràctica. Mirin, no discutim que cal defensar els professionals dels mitjans de comunicació quan són víctimes de campanyes d’assetjament a les xarxes socials per part dels fatxendes. Ho fem. Ho farem. Però també qualsevol ciutadà que pateix l’odi només pel fet de ser català. A més, la fiscalia ja pot actuar llei en mà contra els assetjadors dels professionals de la informació o contra qui publica o difon notícies falses.

Seguim parlant de llibertats. Vostès, els que critiquen l’algoritme d’X i busquen el focus mediàtic provocant Elon Musk, són els mateixos que volen convertir-se en el Big Brother, el gran germà, de tots els ciutadans de l’Estat, aplicant l’algoritme del poder, en una expressió molt encertada de Gonzalo Boye, per fiscalitzar des de l’Agència Tributària els regals de boda, els bízums de pares a fills, cada euro gastat. Fan servir la iniciativa d’avui per denunciar la persecució de Trump a alguns mitjans públics de gran prestigi, com la BBC. No serem nosaltres qui defensem Trump, però els atacs socialistes responen a les recomanacions de l’equip de 700 assessors i analistes de Pedro Sánchez —‌que, per cert, volem saber què costa tot aquest equip— per tapar la mala gestió i el bloqueig dins de l’Estat amb aquest All that jazz internacional.

Junts defensa els mitjans públics, per descomptat, jo mateixa hi he treballat en ells 25 anys, a Catalunya Ràdio, a Televisió de Catalunya i també a Televisió Espanyola. Però utilitzar-los al seu favor, a favor del Govern de torn, també va en contra de la llibertat d’expressió. I en poso un exemple, manipulat de manera vergonyant la informació que es va donar sobre el desplegament de la Llei ELA a Catalunya. Ni el Parlament ni els informatius 3Cat van explicar que la pràctica eliminació del copagament de les prestacions que ara tindran els malalts que estiguin amb dependència extrema a Catalunya ha estat gràcies a la moció que va presentar i aconseguir aprovar Junts al Parlament. I em sap greu, personalment i professional, perquè, si els mitjans públics fan seguidisme de qui mana, què ens queda? Que puguin seguir informant de manera veraç i contrastada és responsabilitat de tots nosaltres.

Gracias, presidenta. Hoy, los socialistas se presentan como defensores de la libertad de expresión; ustedes, los mismos que han presentado dos proyectos de ley ―el de gobernanza de los servicios digitales y medios de comunicación y el de protección de los menores en los entornos digitales― que pretenden eliminar contenidos, cerrar plataformas o perfiles en las redes sociales ―¡atención!― sin intervención judicial; proyectos que amenazan con sanciones muy importantes a los medios de comunicación que publiquen contenidos lesivos para la población. Lo que no explican es que lesivos es según su criterio, claro. El ámbito sancionador no puede funcionar sin control judicial. Eso provoca la autocensura que, según dicen, quieren evitar. ¿Qué creen que pasará si un organismo sancionador decide que una noticia es lesiva para la población y pone 300 000 euros, por ejemplo, de multa al medio? Pues que medios creadores de contenido y plataformas van a preferir eliminar contenidos antes de asumir riesgos sancionadores. Es un modelo, por lo tanto, muy peligroso que puede acabar utilizándose para limitar la disidencia política o los discursos críticos contra este Gobierno o contra cualquier otro. ¿Es eso defender la libertad de expresión? Además, si lo analizamos en retrospectiva, pensando en situaciones del pasado que podrían repetirse en el futuro, nos preguntamos: ¿ustedes habrían eliminado contenido, sancionado o cerrado cualquier medio que informara sobre el referéndum del 1 de octubre? La respuesta es ciento cincuenta y cinco veces sí. Insistimos, impulsan leyes que aplican restricciones incompatibles con el derecho de la Unión Europea y que van en contra de derechos fundamentales, porque su libertad de expresión acaba allí donde empiezan las opiniones contrarias a sus intereses. Denuncian que la extrema derecha quiere ahogar económicamente a los medios de comunicación públicos o ponerlos a su servicio cuando llegue al poder. Nosotros también lo denunciamos, pero ustedes hacen campañas electoralistas de propaganda con el dinero de todos los catalanes, como la de lideratge del Gobierno Illa, que tuvieron que retirar cuando Junts la denunció ante el Consejo del Audiovisual de Cataluña. Ustedes, los de la libertad de expresión, son los mismos que la aplaudían con las orejas cuando el exministro Borrell decía que había que desinfectar Cataluña después del 1 de octubre, en un ejemplo, como recordaba hace unos días el presidente Puigdemont, de discurso de odio, de catalanofobia. Esta expresión, que llamaba la desinfección, ¿habría hecho saltar los detectores de su nueva plataforma Hodio ―con hache de hater―, de esta plataforma destinada a rastrear mediante inteligencia artificial los discursos de odio en las redes sociales? La respuesta, ciento cincuenta y cinco veces no, porque son ustedes mismos los que determinan qué es discurso de odio y qué no. En la página del ministerio competente dicen que lo hacen bajo criterios académicos y estándares internacionales. Esta es la teoría. Ya sabemos todos cuál es la práctica. No discutimos que haya que defender a los profesionales de los medios de comunicación cuando son víctimas de campañas de asedio en las redes sociales por parte de los ‘fachendas’. Lo haremos, pero también cualquier ciudadano que sufra odio solo por el hecho de ser catalán. Además, la Fiscalía ya puede actuar, ley en mano, contra los acosadores de los profesionales de la información o contra quien publica o difunde noticias falsas.

Seguimos hablando de libertades. Ustedes, los que critican el algoritmo de X y buscan el foco mediático provocando a Elon Musk, son los mismos que quieren convertirse en el big brother, el gran hermano de todos los ciudadanos del Estado, aplicando el algoritmo del poder ―una expresión muy acertada de Gonzalo Boye― para fiscalizar, desde la Agencia Tributaria, los regalos de boda, los bizums de padres a hijos, cada euro gastado. Usan la iniciativa de hoy para denunciar la persecución de Trump a algunos medios como la BBC. No seremos nosotros quienes defenderemos a Trump, pero los ataques socialistas responden a las recomendaciones del equipo de asesores y analistas de Pedro Sánchez. Querríamos saber qué cuesta todo ese equipo de setecientos para tapar la mala gestión y el bloqueo en el Estado de ese All that jazz internacional.

¿Junts defiende a los medios públicos? Por supuesto. Yo misma he trabajado en ellos veinticinco años ―en Catalunya Ràdio, en Televisió de Catalunya y también en Televisión Española―, pero utilizarlos en su favor, en favor del gobierno de turno, también va en contra de la libertad de expresión, y voy a poner un ejemplo. Han manipulado de manera vergonzosa la información que se dio sobre el despliegue de la ley ELA en Cataluña. Ni Illa en el Parlament ni los informativos de 3Cat han explicado que la eliminación prácticamente total del copago de las prestaciones que van a tener ahora los enfermos que estén en dependencia extrema en Cataluña ha sido gracias a la moción que presentó y consiguió aprobar Junts en el Parlament. Y lo lamento en lo profesional y en lo personal porque, si los medios públicos hacen seguidismo de quien manda, ¿qué nos queda? Que puedan seguir informando de forma veraz y contrastada es responsabilidad de todos nosotros.

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Calvo. Pel Grup Parlamentari Republicà, el senyor Rufián Romero.

Gabriel Rufián Romero

ERCDiputado.Página 41Vídeo

Una previa. Señora Calvo, hay que tener muchas ganas de meter a Puigdemont y al 1 de octubre en una iniciativa en contra o para intentar paliar las amenazas a las mujeres feministas de izquierdas. Hay que tener muchas ganas de hablar de Puigdemont y del 1 de octubre, muchas ganas. ¡Menudo papelón!

Señorías del Grupo Socialista, esto no debería ser una PNL. Esto no debería ser una proposición no de ley. Este hemiciclo no debería estar semivacío. Ustedes tienen el BOE cada martes. Esto debería ser ley, cárcel y multas, no una iniciativa random para quedar aquí bien.

Ridícula, mala, puta, deberías estar muerta, loca, loca, ida, eres un trozo de carne con ojos. ¿Qué les parece esto, señorías del Grupo Popular? A VOX, ni me refiero. ¿Están en contra de estos comentarios? Les doy una pista: son a mujeres. ¿Sí? Deberían estar en contra, porque son comentarios contra Ayuso y contra Ester Muñoz. (Aplausos). A mí me parecen terribles. Me parecen terribles las políticas que defienden Ayuso y Ester Muñoz. A mí me parece terrible una imagen de Begoña Villacís embarazada de ocho meses rodeada de tarados que la estaban increpando. Me parece horrible. Esto me parece horrible. Ahora, ustedes (señalando hacia los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso); ahora, ustedes. Sospecho que no lo harán, ¿verdad? Hay aquí víctimas de ese acoso, pero, claro, son de izquierdas. ¿Saben cuál es la diferencia? Que esto está escrito por cuatro ‘taraos’, ‘taraos’. Lo que le ocurre al liderazgo femenino y feminista de izquierdas en este país es un sistema orquestado y financiado por partidos como ustedes. Por ejemplo: OKdiario, un millón de pavos; esRadio, un millón de pavos; Libertad Digital, 900 000; Periodista Digital, 350 000; Estado de alarma ―¡Estado de alarma!, las paguitas―, 150 000. Este es un sistema que cada día insulta, vilipendia, menosprecia, persigue hasta la puerta de su casa, como a Sarah Santaolalla, financiado. No son cuatro ‘taraos’, ¿eh? Hay dos ahí con un micro (señalando hacia fuera del hemiciclo), periodistas incómodos. Algún día se sabrá cómo están aquí y por qué tienen una credencial del Congreso. Algún día se sabrá, ¿eh? Se lo puedo asegurar. Ustedes financian un sistema de acoso. ¿Saben por qué? Porque saben perfectamente que el futuro de las izquierdas es femenino y es feminista. (Rumores). Lo saben perfectamente, y las quieren disciplinar. Las quieren disciplinar: que no sean, que no hablen, que no defiendan, que la siguiente se lo piense porque, oye, si han perseguido hasta la puerta de su casa a Sarah... Yo no tengo ni idea de dónde vive Ayuso; sé que su ático está pagado por muchísima gente (rumores), pero no tengo ni idea de dónde vive. En cambio, sé dónde vive mucha gente de izquierdas. ¿Por qué? ¿Eso por qué es? (Rumores). Claro, la gente de izquierdas no puede, tenemos que vivir en cuevas.

Multas y cárcel, señorías del Grupo Socialista. Multas ―250 000, 300 000, 350 000, 500 000, un millón de pavos― a gente que haga esto, que reparta publicidad frente a acosadores. ¿Por qué no? Se ha filtrado la dirección de Rita Maestre como si fuera una casa de… ¡En fin!, y la llaman a las tres de la mañana con sus hijos dentro. ¿Es porque sí? No, es porque es Rita Maestre y porque es de izquierdas, igual que a Sarah Santaolalla, a Laura Arroyo... Con Laura Arroyo, sobre todo, ¿saben qué pasa? También sufre racismo, que es un añadido, porque, claro, uno se puede apellidar De Meer y ser superespañola, pero, en cambio, Laura Arroyo no porque, claro, todo el mundo sabe… ¡Ya, ya, ya!

Solamente quiero hacer un comentario final. A mí me han pegado por Madrid, a mí me han pegado, me han cogido del cuello por Madrid. Yo voy con gorra y con mascarilla por Madrid, sobre todo en puertos y aeropuertos, que son zonas muy peligrosas para gente como yo. A mí me han insultado, me han amenazado, a mi familia, a mis hijos, pero ¿saben qué no me ha pasado a mí nunca como hombre? A mí nunca me han cuestionado que esté aquí por un favor sexual. (Aplausos). Nunca. Jamás. Jamás. Y a mí nunca me han seguido hasta la puerta de mi casa de noche sin ni siquiera ser político, simplemente por ser mujer. Están alimentando... Yo a VOX ni…, en fin, VOX… Pero ustedes, señores del Grupo Popular, están alimentando una bestia que algún día les comerá. De hecho, les está comiendo.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Rufián. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Andala Ubbi.

Teslem Andala Ubbi

Grupo SumarDiputada.Página 42Vídeo

Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. Me toca al final del todo, así que voy a intentar recoger todas las ideas. Decía Gabriel antes que yo que el futuro de España pasa por femenino y feminista; también pasa por el liderazgo de mujeres negras, racializadas, que también sufrimos el acoso dos o tres veces más. (Aplausos). Tengo que reconocer que el Grupo Socialista presenta una proposición no de ley al amparo de que en España no hay libertad de expresión. Y a mí esto me preocupa, porque en España hasta el más tonto, el agitador, tiene libertad de expresión. El problema es que se confunde odio con libertad de expresión. El problema es que cualquier cuñado digital desde su casa te puede amenazar y no pasa absolutamente nada. El problema es quién financia los panfletos, y quien los financia son la derecha y la extrema derecha. El problema es el regadío de dinero público que va a medios digitales. El problema no son solo las redes sociales, el problema son los medios de comunicación que han operado en años y años de bipartidismo con silencio cómplice. El problema no son precisamente las redes sociales, porque las redes sociales han democratizado el acceso a la información, han posibilitado que gente migrante, colectivos, las feministas se autoorganicen en las redes sociales. El problema es que, cuando te insultan, te lanzan odio, no hay absolutamente ni una sola consecuencia. Y eso es porque creo que desde las izquierdas no estamos tirando bien alto, y no estamos tirando bien alto porque no señalamos a las plataformas digitales. Monetizan con el odio, ganan dinero con el odio, ganan dinero con la difamación, y no pasa absolutamente nada con las plataformas digitales. Hay que mirar más arriba, hay que mirar quién los financia, hay que mirar las redes organizadas en Telegram, que son las que persiguen a mujeres progresistas hasta su casa. Ahí está la clave, pero sobre todo está la clave de quién los dirige. Podemos regular aquí, en esta Cámara, mucho, pero todas pertenecen a Estados Unidos, todas pertenecen a un pedófilo machista, todas pertenecen a Risketo, todas pertenecen a Donald Trump. ¿Qué hacemos? ¿Cuál es la alternativa? Ahí es donde se están educando nuestras hijas y nuestros hijos. Es que no hay absolutamente ninguna alternativa pública a esas redes sociales. Entonces, España no tiene un problema de libertad de expresión, España tiene un problema de soberanía digital, tiene un problema de dependencia de una política exterior de Donald Trump. En su Estrategia de Seguridad Nacional lo deja muy claro: va a financia a estos (señalando hacia la zona derecha del hemiciclo), va a hacer una interferencia en las democracias y en los procesos electorales para que estos (señalando de nuevo hacia la zona derecha del hemiciclo) lleguen al Gobierno de España. Y ese es el verdadero problema al que nos enfrentamos.

Estos días estamos viviendo una guerra en Oriente Medio. Estamos viendo, obviamente, una guerra de desinformación. Hemos visto al carnicero de Gaza con seis dedos, no sabemos si el ayatolá está muerto o no, han bombardeado a un montón de niñas, las han asesinado, y han tenido la desfachatez de negarlo. Y el problema es que tienen las herramientas para hacernos creer que es mentira. Por eso, señorías del Grupo Socialista, el problema de traernos una proposición no de ley con dos puntos es que vosotros tenéis parada la ley de la DSA, la ley que dota de capacidad sancionadora a la CNMC contra las plataformas digitales. Tenéis parada la fiscalización y el registro de todos los medios públicos, de todos los medios y cómo se financian. Eso es lo urgente que hay que traer a esta Cámara, porque si no, van a tenernos a todas fuera del espacio público. Van a ir a por las negras y luego van a ir a por las demás mujeres; van a ir a por todas nosotras, pero también irán a por vosotros. La diferencia es que, durante los más de cincuenta años, tanto vosotros como ellos habéis controlado los medios, habéis hecho un pacto de silencio, y ahora, con las redes sociales, hay una democratización. El problema es que hasta un cryptopro puede tener más razón que la propia verdad. Así que pónganse las pilas.

Muchas gracias, presidente. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Andala. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Mariscal Zabala. (Aplausos).

Manuel Mariscal Zabala

VoxDiputado.Página 43Vídeo

Gracias, presidenta. Hoy, el Grupo Socialista nos trae una nueva iniciativa trampa. Nos presenta una iniciativa que se titula «para la defensa de la libertad de información y expresión» para que parezca que los partidos que voten en contra de esta iniciativa están en contra de la libertad de expresión de los españoles y de los periodistas en su conjunto. Y por eso animo a las personas que están viendo este Pleno a que lean la iniciativa, ya que se darán cuenta de que en realidad el Partido Socialista no trata de proteger las libertades de los españoles, sino únicamente de un grupo muy reducido de personas que les son útiles para mantenerse en el poder. (Aplausos). Y los han dicho ustedes aquí, en el Pleno; ustedes han mencionado a Sarah Santaolalla, al locutor de la SER Héctor de Miguel, conocido como Quequé, y al presidente de Radiotelevisión Española, José Pablo López, que aparece también en la iniciativa. Y una vez más el Partido Socialista, con esta iniciativa, nos demuestra dos cosas: primero, que las trampas se las preparan muy mal, porque se ve a la legua en el primer párrafo que esta iniciativa es una trampa, como decía antes; y, en segundo lugar, que el Partido Socialista ya no trabaja para el conjunto de los españoles, sino únicamente para un grupo reducido de periodistas que les hacen propaganda en los medios de comunicación. (Aplausos). Porque además esta iniciativa nos la traen para someter a votación justo una semana después de que el Gobierno socialista presente la herramienta Hodio, que pretende precisamente limitar la libertad de expresión de los españoles. Busca monitorizar, controlar, vigilar las opiniones de los españoles en las redes sociales y clasificar a los españoles en dos categorías: entre buenos y odiadores. ¿Y quiénes son los odiadores? Pues todos aquellos que se quejan de la gestión de este Gobierno. Si sufres retrasos en el tren y te quejas, eres un alarmista y vas a la lista de odio. Si eres un autónomo que estás asfixiado, pagando impuestos, facturas y tasas y te quejas en redes sociales, eres un insolidario y vas a la lista de odio. Si vas a tu hospital y está colapsado y te quejas, primero la culpa es tuya porque no pagas los suficientes impuestos y vas a la lista de odio. Si eres un joven que está harto de que te impongan charlas feministas en el instituto, primero eres un ‘fachaval’ y, luego, además, vas a la lista de odio. Y si te roba uno de aquellos que el Gobierno trae para pagar las pensiones y te quejas, eres un racista y vas a la lista de odio. (Aplausos). Da la sensación de que al Partido Socialista le molestan cada vez más los españoles y quiere que se callen, que se quejen en bajito y que lo hagan en sus entornos nada más; y si lo hacen en alto y en las redes sociales, a la lista de odio. Pero, entonces, ¿quiénes sí se pueden quejar en España? Según esta iniciativa, tres personas: Sarah Santaolalla, cuando un chaval, Vito Quiles, le hace preguntas incómodas. (Rumores.―Risas). Por cierto, aquí está Sarah Santaolalla, la han traído ustedes a la tribuna de invitados. La verdad es que me alegro de que usted esté mejor. La vemos sin el cabestrillo; está usted mejor y nos alegramos de que así sea. (Aplausos). También te puedes quejar si eres un locutor de la SER al que le llueven críticas después...

Presidencia. Señor Mariscal, un momento. No se puede dirigir a personas que no pueden intervenir en este debate. Lo he dicho muchísimas veces. (Aplausos.―Rumores).

Manuel Mariscal Zabala

VoxDiputado.Página 44

¡Vaya!, es anecdótico que estemos hablando de libertad de expresión y la presidenta me corte porque no le gusta lo que estoy diciendo. (Aplausos). Pero bueno, sigo con mi intervención.

También te puedes quejar si eres un locutor de la SER al que le llueven críticas por decir que hay que dinamitar el Valle de los Caídos, especialmente si lo haces un domingo, que hay más fieles en misa. Y también te puedes quejar si eres el presidente de Radiotelevisión Española aunque utilices dinero público para financiar programas millonarios donde se miente, se manipula y se insulta a los españoles. (Aplausos). Es decir, esta iniciativa se resume en lo siguiente: mordaza y censura para los españoles que sufren las políticas de este Gobierno y libertad de expresión y dinero, mucho dinero público, para aquellos privilegiados que hacen propaganda al Gobierno desde los medios de comunicación.

Por otro lado, ustedes hablan de un supuesto acoso que sufren ―ya lo hemos dicho― Sarah Santaolalla, Quequé o el presidente de Radiotelevisión Española, y esto, sinceramente, con la que está cayendo, para las personas que nos están viendo es una broma de muy mal gusto. Porque realmente quienes en España sufren un acoso sistemático son el conjunto de los españoles: el acoso que sufren los autónomos por parte de Hacienda (rumores); el acoso que sufren los agricultores por parte de este Gobierno y sus políticas de la Agenda 2030; el acoso que sufren los jóvenes, que tienen que someterse a trabajos precarios para llegar a final de mes; el acoso que sufren las mujeres, porque sí, en España hay mujeres que sufren acoso violento, sexual y verbal por parte de hombres que han traído ustedes de países donde las mujeres no valen nada. (Aplausos). Y, por cierto, puestos a hablar de acoso, el acoso que sufren las mujeres de su partido por parte de sus propios compañeros del Partido Socialista. (Aplausos).

En fin, finalizo respondiendo a Belarra, que dice que VOX quiere borrar a las mujeres feministas de Podemos. Pues siento decirle que realmente quienes están borrando a las feministas de Podemos son los votantes. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Mariscal. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la señora Nacarino-Brabo Jiménez.

Aurora Nacarino-Brabo Jiménez

PPDiputada.Página 44Vídeo

Gracias, presidenta. Señorías, en esta tribuna se ha citado muchas veces a Orwell, Hannah Arendt, John Stuart Mill, Ortega o Tocqueville para alertar de la inclinación del presidente del Gobierno al abuso de poder. Como no ha servido para nada, he pensado probar con otra cosa, con Mortadelo y Filemón. (Risas). Quizá recuerden sus señorías, porque ya no somos jóvenes, al profesor Bacterio y sus inventos calamitosos, que siempre salían fatal. Algunos, la verdad, es que estaban bien pensados. Por ejemplo, el detector de ladrones le habría venido muy bien a este Gobierno, y el demoledor de muros, siguiendo la técnica equina, quizá serviría para derribar el muro que han levantado entre españoles. (Aplausos). En lugar de eso, esta semana nos han presentado Hodio —‌con hache—, un novedoso artefacto diseñado para detectar y medir el odio en redes sociales. No es un invento del profesor Bacterio, sino de Kirchner, en Argentina, pero funciona igual de mal. El original se llamó Nodio, y a este le han cambiado una letra para que no se diga que no se esfuerzan. Yo no tengo nada en contra del plagio en políticas públicas, porque en política está casi todo inventado, pero, hombre, puestos a copiar, ya podrían haber copiado alguna buena idea de una democracia nórdica, y no del populismo peronista. Hodio se une a una lista de inventos del Gobierno que salieron tan mal como los del profesor Bacterio, con la diferencia de que nos costaron un poco más caros. Por ejemplo, el Radar COVID detectó menos del 1 % de los contagios, pero costó 4,2 millones de euros. La app MeToca fue un invento de Irene Montero para fomentar la corresponsabilidad, pero no se la descargó ni Pablo Iglesias, y costó más de 200 000 euros a los españoles. Y qué decir de la Cartera Digital Beta. ¿No les suena? ¿Y si les digo pajaporte? ¿Ahora sí? Más de 600 000 euros ha costado hasta el momento, y eso que los españoles les regalaron el branding. Lleva dos años en fase de pruebas y casi da miedo preguntar en qué consisten esas pruebas. Dice Pedro Sánchez que su misión es que hablemos más de amor y menos de odio. Yo no soy muy de dar consejos, pero, si me aceptan uno, nunca se fíen de los cursis. «Más amor y menos odio», se lo traduzco: que van a vigilar quién habla mal del Gobierno en redes, que el odio es una excusa, que simplemente van a señalar cuál es el odio bueno y cuál el odio malo, o, como les gusta decir, quién está en el lado correcto del odio. No hay odio bueno, señor Rufián.

Pero, señorías, hablar mal del Gobierno no es una amenaza contra la democracia. Sencillamente, es la condición de posibilidad de la democracia. Y monitorizar las conversaciones de los ciudadanos no es combatir el odio; es controlar y vigilar el debate público. Y la misión del presidente del Gobierno no es, desde luego, que hablemos más o menos de amor; es garantizar que los ciudadanos puedan hablar de lo que les dé la gana. Por cierto, el Reglamento General de la Unión Europea sobre Protección de Datos dice que no se puede recopilar datos de ciudadanos que revelen su ideología o sus opiniones políticas. ¡A ver cómo lo explican en Bruselas! (Aplausos).

Así llegamos a una PNL del Grupo Socialista que insta al Gobierno a defender la libertad de expresión y la libertad de información, a condenar la censura y a proteger el papel de los medios públicos como pilar de la democracia, nada menos. Me parece muy bien, señorías, pero es que resulta que están gobernando ustedes, que el Gobierno son ustedes. Por eso, en lugar de instarse a sí mismos, podrían —¡qué sé yo!, una idea loca— probar a aplicarse el cuento. Dejen de señalar al discrepante, dejen de llamar seudomedios y máquina del fango a los medios críticos, dejen de vetar a periodistas y dejen de usar la televisión pública como herramienta de propaganda política. (Aplausos). El Consejo de Informativos de Televisión Española ha emitido un informe demoledor contra dos programas de la cadena por no respetar la neutralidad, por no separar información de opinión, por tener un claro sesgo a favor del Gobierno ―porque el criterio editorial no se sabe de dónde viene, pero viene de fuera de RTVE, y quizá nos puedan decir de dónde viene―, porque sirve de altavoz a mensajes de odio que contribuyen a la polarización de la sociedad ―y estoy citando― y porque emiten noticias falsas ―y cito de nuevo―. Si les preocupa la libertad de expresión y de información, ahí tienen por dónde empezar a trabajar.

El portavoz del PSOE nos preguntaba de qué lado vamos a estar en esta guerra. ¿Pero de qué guerra habla, señor Fagúndez? (Rumores). Los españoles no estamos en guerra. Para los delitos de odio ya están la Fiscalía y los jueces. Pretender acallar todo lo que no entra dentro de esa categoría no es más que persecución política y vulneración de derechos fundamentales, y para eso jamás podrán contar con el Partido Popular. Se lo he intentado explicar con humor no porque tenga alguna gracia, sino porque el humor —c‌ on hache— es la última trinchera frente al odio.

Esto es todo, señorías. ¡Viva la democracia y viva la libertad! Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Nacarino-Brabo. —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, RELATIVA A LA DEFENSA DE LOS CRISTIANOS PERSEGUIDOS EN EL MUNDO Y LA ACCIÓN INTERNACIONAL PARA FRENAR LAS MASACRES POR MOTIVOS RELIGIOSOS. (Número de expediente 162/000717).

Presidencia. Continuamos ahora con la proposición no de ley, del Grupo Parlamentario Popular, relativa a la defensa de los cristianos perseguidos en el mundo y la acción internacional para frenar las masacres por motivos religiosos. Para la presentación de la iniciativa, tiene la palabra la señora Sánchez Torregrosa.