Alberto Catalán Higueras
Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, ¿se imaginan a Txeroki, a Txapote, a Kantauri o a los yihadistas responsables de los atentados del 11M de Atocha o de Las Ramblas de Barcelona dando clases en algún centro educativo de nuestro país? Señorías, el relato de ETA no lo pueden escribir los verdugos, como tampoco el terrorismo yihadista lo pueden hacer aquellos que utilizan el Corán para justificarlo. En Unión del Pueblo Navarro lo venimos denunciando y lo seguiremos haciendo, por mucho que a algunos les moleste o nos lo reprochen; ese es nuestro compromiso, por mucho que algunos digan, en un caso concreto, que ETA ya ha desaparecido. Como digo, es un compromiso democrático, político, humano y personal, por mucho que a algunos les moleste. La sinrazón y el dolor del terrorismo, tanto de ETA como del yihadismo, está ahí, de plena actualidad. Señorías, todavía hay grupos parlamentarios que siguen sin condenar los atentados de ETA. La última oportunidad que tuvieron fue el pasado 9 de marzo, este lunes, en el Parlamento de Navarra; no lo hicieron, volvieron a no hacerlo. Además, hay partidos políticos que tienen entre sus dirigentes a terroristas, los llevan en sus listas electorales, y no son capaces de colaborar con la justicia para el esclarecimiento de 379 crímenes de ETA todavía sin juzgar. Sí, señorías, los mismos que pactan y gobiernan con Pedro Sánchez y María Chivite. (Aplausos). Hoy, señorías, se están otorgando beneficios penitenciarios a etarras que salen por la puerta de atrás de las cárceles sin ningún tipo de arrepentimiento real. Hoy, señorías, se siguen realizando actos de enaltecimiento de los terroristas y de ETA: 374 durante el año 2025, 69 de ellos en Navarra. Hace unos días, el propio expresidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero ―sí, ese que es amigo de dictadores y terroristas―, hablaba de ETA en la propia comisión de investigación del Senado; rendía pleitesía y también hacía un reconocimiento vergonzoso a Bildu. Para que luego digan, señorías, que ETA es pasado. Además, señorías, llama poderosamente la atención cómo a nosotros nos reprochan que hablemos de ETA y, sin embargo, otros no tienen ningún problema a la hora de recordar la guerra de Irak, la Guerra Civil o, incluso, sacar a Franco cuando les interesa. Hipocresía pura y dura. (Aplausos). Pero es que, además, señorías, hablando de terrorismo, debemos tener en cuenta que, durante el año 2025, en nuestro país fueron detenidas cien personas por terrorismo yihadista. En los últimos cinco años, 37 de los detenidos eran menores de edad. Pero es que, además, señorías, la propuesta que hoy traemos a esta Cámara no es ninguna novedad. En este momento, en torno a 45 000 personas no pueden tener un contacto directo con menores ni, por supuesto, pueden dar clases en los centros educativos porque han sido condenados por agresiones sexuales. A nadie oímos descalificar o rechazar esta medida. El propio Grupo Parlamentario SUMAR, cuando se denunció que un profesor, en un centro educativo de Zaragoza, había sido condenado por maltrato en su familia, interpeló al propio Gobierno para conocer las posibilidades de que se modificase la legislación a la hora de impedir que estas personas tengan contacto directo con escolares; incluso, se hablaba específicamente de impedir su labor docente. Pero es que el propio ministerio, en aquella época, esos meses, en diciembre del año 2024, también había abierto un periodo de consultas para la ley de protección del menor y manifestó que estaba abierto al debate. ¿Aquello entonces les parecía objetivo y riguroso y lo de ahora no? Miren, esta proposición, como he dicho, no es nada novedosa y, por lo tanto, tanto en el caso que nosotros planteamos como en los anteriores, no se conculcan ni se vulneran ningún principio ni ningún derecho individual, constitucional o fundamental. El adoctrinamiento, señorías, sigue ahí y lleva a muchos jóvenes al fundamentalismo, a atentar como lobos solitarios o incluso también a salir por las calles como manadas a agredir y perseguir a un periodista en un campus universitario o también para enfrentarse con la policía en Pamplona; adolescentes, señorías, que idolatran a los terroristas, que les parecen que son héroes. Por lo tanto, nuestra propuesta, por mucho que a ustedes les pueda parecer lo contrario, va en esa línea de minimizar este tipo de comportamientos. La denuncia que hoy nosotros hacemos no es hipotética, es real. Todos hemos conocido lo que ocurrió en un centro educativo de la Ribera de Navarra, también en la propia universidad pública del País Vasco, incluso en Elgoibar, donde una etarra daba clases nada más y nada menos que de ética a niños de 12 y 16 años, o incluso hemos conocido cómo, hace unas semanas, un profesor de artes marciales era detenido en Madrid por yihadismo. La iniciativa se debatió en el Parlamento de Navarra, dadas también las competencias que tiene nuestra comunidad en la materia. Fue vergonzoso escuchar las descalificaciones que se realizaron, tan solo por proponer única y exclusivamente un debate de esta naturaleza. Reconocemos que no es la primera vez que se da, incluso también con Gobiernos de UPN, nos decían. Y sí, así es. Incluso se manipuló y se dijo que se habían dado clases al nieto de una víctima. Su inquina no tenía límites. Que no se hiciera nada entonces no quiere decir que no se pueda hacer ahora, más aún cuando tenemos el amparo de la ley orgánica de protección del menor.
El debate es nítido y claro, señorías: ¿queremos que un terrorista de ETA o yihadista esté formando a menores de edad? Desde nuestro punto de vista, la respuesta es clara y contundente: no. El debate es ese, señorías. Pero es que, además, el propio Ministerio del Interior elaboró unas unidades didácticas para los centros educativos en algunas comunidades autónomas como Navarra. En el caso de la Comunidad Foral de Navarra también se había hecho por parte del Gobierno de Navarra. Incluso participan las propias víctimas del terrorismo. El ministro Marlaska, el pasado 11 de marzo, el Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo, reconocía y alababa este tipo de unidades didácticas. La vergüenza, ¿saben cuándo llega, señorías? Cuando se le pregunta al propio ministerio sobre su aplicación, y el ministerio no sabe, no contesta. No tiene ningún dato. Sería llamativo comprobar qué es lo que está ocurriendo en la Comunidad Foral de Navarra o en la propia Comunidad Autónoma vasca. Señorías, no existe el derecho a ser docente, pero sí el derecho a recibir una educación orientada al pleno desarrollo de la personalidad humana y al fortalecimiento del respeto de los derechos humanos y de principios fundamentales, porque estos son los objetivos para la educación que marcan todos los tratados internacionales. Una persona que haya sido condenada por delitos contrarios a estos objetivos de la educación no está capacitada para realizar una labor docente, más aún cuando conocemos cómo adoctrina el yihadismo, cómo adoctrina también la izquierda radical vasca, cómo inculca el odio en los jóvenes que rechazan al que no piensa como ellos. Trabajar con menores, señorías, es mucho más que enseñar una asignatura, es poder influir en el desarrollo personal, y un terrorista no puede dar ejemplo de nada. ¿Qué valores inculca una persona, un terrorista que ha asesinado a niños, a mujeres, a hombres? ¿Qué puede enseñar? Si no tiene ninguna lógica que un maltratador, un agresor sexual, un violador, trabaje con menores, tampoco un terrorista. Por eso la proposición de ley que nosotros presentamos define y describe y es de la misma literalidad que lo recogido en la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y a la Adolescencia frente a la Violencia. El consejero de Educación de Navarra del Partido Socialista manifestó que le desagradaba e inquietaba que un etarra diese clases en un centro educativo y decía que el Gobierno lo que había hecho era cumplir escrupulosamente la ley. Pues eso es lo que pretende nuestra propuesta, modificar la ley para impedir este tipo de situaciones. Pero, lamentablemente, señorías, el Partido Socialista hace tiempo que dejó de tener la posibilidad de mirar directamente a los ojos de las víctimas sin bajar la mirada. Hace tiempo que dejó de hacerlo. Y ¿por qué, señorías? Porque, como Judas, ha traicionado a las víctimas. Y no lo decimos nosotros, lo dicen las propias víctimas. Recientemente, con el 11M, el Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo, la asociación de víctimas del terrorismo de Navarra rechazaba participar en el acto organizado por el Gobierno de Navarra. No podemos participar de la hipocresía ni tolerar la de quienes depositan flores un día al año, mientras el resto del tiempo justifican o minimizan el dolor de las víctimas sin exigir a sus socios preferentes que reconozcan, asuman y condenen, sin paliativos, el sufrimiento causado. Son palabras suyas que nosotros hacemos nuestras. Estoy seguro, no tengo ninguna duda, de que en otras ocasiones y en otras circunstancias el Partido Socialista, hoy, hubiese apoyado esta iniciativa, como ha hecho con otras para luchar contra el terrorismo y los terroristas, tanto ahora como antes. Y no lo hará señorías porque no quiere molestar a sus socios de Bildu, porque les debe a ellos el Gobierno de Navarra y de España. Porque ya sabemos cuál es la prioridad de Bildu; ya sabemos cuál es su prioridad, lo dejó muy claro Arnaldo Otegi: Presos por presupuestos. Para el Partido Socialista y la extrema izquierda de este Congreso, su único y pobre argumento hoy, ante esta iniciativa de Unión del Pueblo Navarro, será la descalificación gratuita, y, si no, ya lo comprobarán. Pero, señorías, en una democracia no pueden ganar el terror y el horror; no pueden perder la convivencia los menores y los jóvenes de nuestro país. Nosotros nos vamos a quedar con la conciencia muy tranquila porque nos hemos comprometido democrática, política y personalmente con la lucha contra la violencia y, en este caso concreto, contra el terrorismo, más aún cuando estos terroristas son incapaces de mostrar un arrepentimiento y colaborar con la justicia. Al debatirse esta iniciativa en el Parlamento, hubo dos informes: uno de la letrada mayor, que no cuestionaba su inconstitucionalidad, quizás, si acaso, el objetivo perseguido, y, por otro lado, el del Consejo de Navarra, que, sin ser unánime, además entraba en unas disquisiciones que no tenían ningún tipo de argumentación jurídica, incluso hablaba también de disquisiciones de trastornos psíquicos. Hoy, señorías, una vez más, hay que elegir entre víctimas o verdugos, entre protección de los menores o amparar a los terroristas.
Y finalizo ya, señora presidenta, con un claro mensaje: Nosotros hoy, desde esta tribuna, queremos reprobar al alcalde de Pamplona, de Bildu, gracias a los votos también del Partido Socialista, porque hace unos días equiparaba vilmente el apoyar a los presos de ETA con hacerlo a un equipo de fútbol. Luego acusó de manipulación a los medios de comunicación y, posteriormente ya, cuando quiso pedir disculpas, lo hizo única y exclusivamente llamando al presidente del Alcoyano. Se olvidó de las víctimas del terrorismo y se olvidó también de los ciudadanos de Pamplona. Una ignominia más.
Muchas gracias. (Aplausos).