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Sin adjetivos

Pleno del 26 de febrero de 2026

Real Decreto-ley 1/2026, de 27 de enero, de ayudas a las víctimas de los accidentes ferroviarios de Adamuz (Córdoba) y Gélida (Barcelona).

Real Decreto-Ley.. Autor: Gobierno. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 170.

Votación

  • 26 de febrero de 2026: salió adelante, 349 sí, 1 no, 0 abstenciones.
  • 26 de febrero de 2026: salió adelante, 350 sí, 0 no, 0 abstenciones.

Ángel Víctor Torres Pérez

GobiernoMinistro de Política Territorial y Memoria Democrática.Página 5Vídeo

Muchísimas gracias, señor presidente.

Señorías, permítanme que comience mi intervención manifestando de nuevo, en nombre del Gobierno de España, nuestra cercanía, respeto y consideración a las personas afectadas y a los familiares de las cuarenta y siete víctimas mortales de los accidentes ferroviarios ocurridos en Adamuz, Córdoba, y en Gelida, Barcelona. Son hechos que han conmovido al conjunto de la sociedad española y exigen que las instituciones ―que deben representar el sentir de la sociedad― den la mejor respuesta posible ante el tremendo dolor vivido.

Señorías, el transporte ferroviario es un pilar esencial de nuestra movilidad y una pieza clave tanto de la cohesión territorial como de la transición ecológica. España cuenta con una de las redes ferroviarias más extensas de Europa y con elevados estándares de calidad. Cuando se produce un accidente ―por excepcional que sea―, la prioridad absoluta debe ser la atención integral a las víctimas y el refuerzo continuo de las garantías de seguridad. Esa es la razón por la que el Gobierno aprobó el Real Decreto Ley 1/2026, de 27 de enero, que hoy se somete a la convalidación de esta Cámara. Respondemos así al compromiso de ofrecer una respuesta lo más rápida posible, eficaz y justa a las personas afectadas. El instrumento es un real decreto ley que se ha considerado básico por las razones que señala nuestra Constitución, es decir, motivos de extraordinaria y urgente necesidad.

La actuación de los poderes públicos en una situación como esta de especial gravedad debe realizarse en parámetros de celeridad. Evitamos así que las víctimas afronten, además del impacto emocional y físico, una incertidumbre prolongada en otros aspectos. Este real decreto tiene un doble objetivo: por un lado, establecer un marco ágil de ayudas directas para las víctimas y sus familiares; por otro lado, complementar sin sustituir los derechos que pudieran corresponderles por otras vías legales o de las aseguradoras. Por tanto, se trata de una respuesta extraordinaria ante circunstancias excepcionales que no prejuzga responsabilidades ni interfiere en las investigaciones en curso, pero que sitúa en el centro a las personas afectadas.

Entrando en el sistema de ayudas establecido por este real decreto ley, señorías, quiero decirles que se ha diseñado sobre tres premisas: la primera, su carácter inmediato y complementario; la segunda, la objetivación de los criterios de acceso, y, la tercera, la proporcionalidad en función del daño sufrido. En este real decreto ley se incluyen una serie de medidas que ―bajo el principio de celeridad que ya les he mencionado― actúan en varias esferas en el fondo y en la forma. Son ayudas económicas para familiares en casos de fallecimiento, compensaciones para personas con lesiones, apoyo específico para situaciones de especial vulnerabilidad y, en lo que se refiere a la forma, procedimientos sencillos para la tramitación y resolución. Se pretende así alcanzar una doble meta: un sistema de ayuda inmediato, objetivo y directo y, a su vez —e‌ n paralelo—, la reducción de cargas administrativas, de modo que garanticemos que la ayuda llegue en el menor tiempo posible.

Señorías, en lo que se refiere a las personas beneficiarias, la norma para la que hoy el Gobierno pide la convalidación de esta Cámara va dirigida a dos colectivos: por un lado, las personas que viajaban en los trenes accidentados y el personal ferroviario que se encontraba en ellos y resultaron heridos, y, por otro, los familiares de las personas fallecidas, de acuerdo con el orden y los criterios establecidos en el real decreto ley. Para ambos colectivos, se contemplan a su vez dos tipos de ayudas: en primer término, ayudas no reembolsables en los supuestos de lesiones y fallecimientos y, complementariamente, se podrá recibir otra ayuda adicional en concepto de anticipo de las indemnizaciones por responsabilidad civil. Permítanme, señorías, que deje totalmente claro que estas ayudas son compatibles con el seguro obligatorio de viajeros, con las futuras indemnizaciones por responsabilidad civil ―en caso de ser superiores al anticipo― y con otras ayudas de seguros públicos o privados que pudieran corresponder a los beneficiarios.

En lo que se refiere al primer tipo de ayudas, es decir, a las no reembolsables, en los casos de fallecimiento, se podrá obtener una ayuda directa que supera los 72 000 euros por persona; en los supuestos de lesiones, las ayudas se estructuran en distintos niveles según la gravedad, con parámetros que van desde los 2400 euros en los menos graves a más de 84 000 en las lesiones de mayor gravedad. También quiero poner énfasis en que estas ayudas estarán exentas de tributación en el impuesto sobre la renta de las personas físicas.

Sobre el segundo tipo de ayudas, las concernientes a anticipos en concepto de responsabilidad civil, el importe de la ayuda será del mismo valor al correspondiente a la ayuda directa, con la diferencia de que en estos casos el Estado se subrogará en la titularidad de los derechos de crédito derivados de las indemnizaciones que en su caso se declaren en favor de los beneficiarios hasta el límite de la ayuda recibida. Se debe destacar que, en caso de que la indemnización que se reciba fuera inferior a la ayuda otorgada en concepto de anticipo, las personas beneficiarias no tendrán que devolver la diferencia; si la indemnización establecida fuera superior a la ayuda otorgada en concepto de anticipo, las personas beneficiarias recibirán el importe de las indemnizaciones que exceda respecto a la ayuda otorgada. Es decir, de acuerdo con el real decreto ley, por fallecimiento, se recibirán 144 000 euros, y pueden llegar a los 216 000 euros con el cobro adicional del seguro obligatorio, que no es incompatible.

Señorías, toda vez que ya les he desgranado los tipos de ayudas, permítanme que me centre en el procedimiento de concesión, que está inspirado en el principio de celeridad que ya les he mencionado. Se prevé que el procedimiento concreto de solicitud se establezca por resolución del secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, previéndose un plazo de solicitud de tres meses desde que se publicó esta resolución. Esta resolución general, siguiendo el objetivo de otorgar rápidamente las ayudas para que sean un apoyo eficaz y real para las víctimas, fue publicada el pasado 3 de febrero —‌este mismo mes—, de modo tal que se pueden solicitar las ayudas hasta el próximo 4 de mayo. A día de hoy, la firma y el envío de resoluciones individuales favorables ya se ha iniciado. Además, el real decreto ley prevé dar apoyo en este proceso estableciendo la creación de oficinas de atención integral para facilitar la solicitud y tramitación de las ayudas y prestaciones en las delegaciones y subdelegaciones del Gobierno de aquellas comunidades autónomas con personas afectadas, con especial atención a las provincias de Huelva y Barcelona. (Rumores). De hecho, un ejemplo de esa voluntad de celeridad fue la apertura de la oficina de Huelva en la subdelegación y también la de Barcelona, que se pusieron en marcha el día 28 de enero, apenas veinticuatro horas después de que se aprobase en Consejo de Ministros el real decreto ley… (Rumores).

Presidencia. Un momento, señor ministro. (Pausa). Cuando quiera. Gracias.

Ángel Víctor Torres Pérez

GobiernoMinistro de Política Territorial y Memoria Democrática.Página 7

Decía que esas oficinas se pusieron en marcha el día 28 de enero, apenas veinticuatro horas después de que se aprobase en Consejo de Ministros el real decreto ley y el mismo día en que este se publicaba en el Boletín Oficial del Estado.

También se ha procurado simplificar al máximo el procedimiento y, siempre que las personas solicitantes lo autoricen, la Administración recabará de oficio la información y documentación necesaria, evitando, en la medida de lo posible, que los beneficiarios tengan que aportar documentos que ya obren en poder de otras Administraciones públicas o entidades, con pleno respeto, como es lógico, a la normativa de protección de datos personales.

En otro orden de cosas, señorías, más allá de las ayudas, estos acontecimientos refuerzan la necesidad de continuar avanzando en la mejora permanente de la seguridad ferroviaria. España cuenta con un sistema basado en estándares europeos, supervisión técnica y evaluación independiente de incidentes. No obstante, cada accidente debe analizarse con rigor técnico, con transparencia y con dación de cuentas, que es lo que ha hecho el ministro de Transportes, y conocer las causas para que no se repitan. Es por ello por lo que el Gobierno reitera su compromiso con la investigación técnica independiente, con la transparencia informativa y con la adopción de medidas correctoras cuando proceda.

Acabo ya. Como es norma cuando un ministro presenta un real decreto ley —‌adelanto que esta será mi única intervención—, termino solicitando el voto favorable de la Cámara a la convalidación de este real decreto ley. Con ello, vuelvo a manifestar nuestro apoyo a los familiares y amistades de las víctimas, nuestro pesar por las vidas perdidas y nuestra disposición para lo que se nos demande.

Muchísimas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchísimas gracias. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra el señor Catalán Higueras.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 7Vídeo

Muchas gracias, señor presidente. Señorías, muy buenos días. En nombre de Unión del Pueblo Navarro, una vez más, manifiesto nuestra solidaridad y cariño hacia las familias de las víctimas de las tragedias de Adamuz y rodalies, de las cuarenta y siete personas fallecidas, cuarenta y seis en la primera tragedia de alta velocidad en España. Señorías, nosotros, en Unión del Pueblo Navarro, hemos manifestado también ―lo han dicho las propias víctimas― que el dinero no va a quitarles el dolor ni va a hacer que vuelvan sus seres queridos. El dinero no va a compensar la pérdida trágica de un padre, de una madre, de un hijo o de un hermano, que no volverán a ver, a sentir, a escuchar físicamente. Muchas de ellas lo han dicho, el único consuelo que están consiguiendo es el que les da su fe. ¿Del Gobierno qué esperan? Fundamentalmente ―también lo han manifestado ellas―, del Gobierno esperan una voz, una voz que las atienda, que las escuche, que les diga la verdad de lo que ocurrió: por qué han perdido trágicamente a un ser querido cuando, para muchas de ellas, la muerte, su muerte, era evitable. Lo reclaman no solo para descansar en paz, lo reclaman no solo para poder pasar página, no solo para intentar paliar ese dolor que están sufriendo, no solo para que se depuren las responsabilidades correspondientes, sino fundamentalmente para que no vuelva a ocurrir, para que no haya más familias que pasen por lo que están atravesando ellas. Además, señorías, el Gobierno tiene que actuar con total y absoluta transparencia e información. Señor ministro, hemos venido denunciando cómo el Ministerio de Transportes sigue actuando con opacidad y con falta de información a la hora incluso de entregar la documentación que se solicita por parte de los diputados en las Cortes Generales. Además, hace unos días tuvimos conocimiento de un hecho de una gravedad importante como es que ADIF había sustraído del lugar de los hechos un material que podía ser muy importante para la investigación. La cuestión no se solventa en los debates en las redes sociales, no; tiene que ser un posicionamiento y un comunicado oficial, de ADIF o, si no, del propio ministerio. También hay dos preguntas que el ministerio sigue sin contestar: ¿por qué ahora, después del accidente y no antes, se sigue reduciendo la velocidad de los trenes?, ¿por qué ahora, después del accidente y no antes, se están inspeccionando al detalle las vías de alta velocidad? Señorías, lo dijo en el funeral de Huelva la hija de una de las víctimas: Somos las familias que cambiarían todo el oro del mundo, que ahora no vale nada, por parar, por mover las agujas del reloj tan solo veinte segundos. Somos las cuarenta y seis familias que van a luchar por saber la verdad, porque solo la verdad ayudará a curar esa herida que nunca se cerrará.

Por lo tanto, señor ministro, nosotros sí apoyaremos este real decreto ley en la mañana de hoy, pero también exigiéndole el cumplimiento de algunas cuestiones que ya le he manifestado.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Tiene la palabra la señora Velarde Gómez.

Martina Velarde Gómez

PodemosDiputada.Página 8Vídeo

Lo primero que quiero manifestar es nuestro recuerdo y nuestro respeto a las víctimas y a sus familiares, nuestro abrazo y nuestro cariño, y también el deseo de la pronta recuperación de todos esos heridos y heridas en el accidente de Adamuz y en el de rodalies. Son familias rotas, son vidas atravesadas para siempre y también es un país entero conmocionado.

Las ayudas que venimos a aprobar hoy son necesarias, porque los afectados no pueden esperar años a que se resuelvan procesos judiciales que son interminables; porque el Estado tiene que responder con rapidez, con recursos y, además, con humanidad. Pero, señorías, no basta. No basta con pagar y no basta con indemnizar. Cuando hablamos de esas cuarenta y seis personas del accidente de Adamuz ―fallecidas en una línea de alta velocidad― y de esa persona del accidente en el tren de rodalies —‌que choca, voy a recordarlo, por el desprendimiento de un muro tras un temporal—, estamos hablando también del modelo, de cuál es el modelo, y de prioridades, de inversión pública para fomentar el transporte público, y de mantenimiento, pero también de seguridad. No podemos convertir cada tragedia en un expediente administrativo.

Este real decreto ley reconoce algo que es fundamental: que el Estado tiene que estar al lado de las víctimas desde el primer minuto y que las ayudas tienen que ser, por supuesto, rápidas, compatibles, no reembolsables y exentas de tributación, y eso lo vamos a apoyar. Pero en Podemos queremos recordar que la justicia social no empieza cuando se paga una indemnización, empieza cuando se garantiza la seguridad. Esa seguridad, además, no depende del beneficio privado ni tampoco del beneficio empresarial, sino que empieza cuando el mantenimiento de las infraestructuras no se recorta ni se privatiza; empieza cuando la movilidad pública no se abandona, porque, mientras estamos debatiendo cifras, hay trabajadores y trabajadoras que tienen que coger cada día el transporte público y necesitan que el sistema funcione. Hay familias que se suben todos los días a un vagón de tren pensando que van a llegar bien a su casa, y esa confianza no se compra con 72 000 euros, esa confianza se construye con inversión pública, con planificación y con control democrático. También queremos señalar algo muy importante: que estas ayudas no pueden servir para diluir la responsabilidad de las empresas ferroviarias y las Administraciones públicas. Los administradores de las infraestructuras también tienen que asumir lo que les toque asumir. Ni un euro de lo público puede convertirse en coartada para que lo privado eluda su responsabilidad y sus obligaciones.

Hoy votamos un decreto necesario, pero tenemos la obligación de investigar, de reforzar nuestro sistema ferroviario público, especialmente el transporte cotidiano de la gente trabajadora, que ha sido el gran olvidado durante todo este tiempo frente a esa foto de la alta velocidad. La cohesión social no es un concepto abstracto, sino que es que el Estado no abandone a nadie, es que quien pierda a un ser querido no tenga que pelear y que lidiar con la burocracia, es que quien resulta herido no tenga que añadir la incertidumbre económica a ese dolor y a ese sufrimiento. Por eso, apoyaremos estas ayudas, pero también exigimos verdad, exigimos responsabilidades y más inversión pública en seguridad ferroviaria, porque la mejor indemnización es que esto no vuelva a suceder.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra la señora Renteria Lasanta.

Nerea (GV (EAJ-PNV)) Renteria Lasanta

PNVDiputada.Página 8Vídeo

Señor presidente, muchas gracias. Señorías, egun on guztioi. En el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV) vamos a expresar nuestra posición ante la convalidación del Real Decreto Ley 1/2026. Los trágicos accidentes ferroviarios de Adamuz y Gelida, que sesgaron la vida a cuarenta y siete personas y afectaron directamente a más de quinientas, nos convocan hoy para dar una respuesta institucional urgente y también humana. Una vez más, vaya por delante nuestro más sincero pesar y solidaridad con las víctimas y sus familias. Por ellos y reconociendo la extraordinaria y urgente necesidad de proporcionarles liquidez inmediata para mitigar el impacto del trauma, anunciamos nuestro voto a favor de la convalidación. Sin embargo, planteamos este apoyo con una serie de peticiones constructivas, para que la reparación sea lo más íntegra y humana posible.

Señorías, es nuestro deber recordar que ninguna ayuda económica, por ágil o cuantiosa que sea, compensa jamás una vida perdida. Las indemnizaciones son instrumentos necesarios de auxilio, pero no sustituyen el vacío que dejan estos accidentes, y la verdadera responsabilidad de las instituciones no termina con la firma de un real decreto ley, sino evitando que estas tragedias se repitan. Y, para ello, es indispensable que la investigación en curso prospere con total celeridad. Necesitamos esclarecer cuanto antes las causas de los siniestros de Adamuz y Gelida, para poder actuar en consecuencia y garantizar que la seguridad ferroviaria sea incuestionable, porque las familias, además de las ayudas económicas, reclaman saber qué ocurrió y por qué ocurrió. Además, están en su derecho de conocer la verdad, porque en estas ocasiones la verdad puede ayudar a cerrar la herida abierta.

Respecto a la gestión del real decreto ley, nuestra petición al Gobierno es firme: no deben limitarse a cumplir los plazos, deben batirlos. Dadas las circunstancias, el espíritu de este real decreto ley debe ser evitar que la incertidumbre económica se sume al dolor. Por eso, la resolución, la notificación y el pago efectivo de las indemnizaciones se deben realizar con la mayor rapidez posible. La Administración debe ser un motor de alivio y no un obstáculo de calendario.

Queremos dejar claro también que la urgencia no justifica la imprecisión. El Gobierno ya tuvo que publicar una corrección de errores el 12 de febrero para rectificar referencias cruzadas en el BOE, por lo que pedimos la máxima diligencia para que ningún expediente sufra retrasos o denegaciones por defectos de forma derivados de una redacción ambigua. (Rumores).

Asimismo, pedimos que se aclare el alcance de las exenciones fiscales. Aunque el real decreto ley declara las ayudas exentas del IRPF por daños personales, persiste un concepto difuso respecto a los perjuicios patrimoniales puros y, debido a ello, solicitamos un compromiso firme para clarificar que estas indemnizaciones son el resarcimiento de un daño y no un incremento de patrimonio, evitando que las familias tengan que litigar con Hacienda. (Rumores). Señor presidente…

Presidencia. Señorías, por favor. Un momento. (Pausa).

Nerea (GV (EAJ-PNV)) Renteria Lasanta

PNVDiputada.Página 9

Pedimos también al Gobierno que las oficinas de atención integral no sean meros mostradores, sino centros de acompañamiento personalizado. Valoramos que se contemple el desplazamiento a domicilio para las personas con movilidad reducida y exigimos que esta cercanía sea la norma y no una excepción. La Administración debe actuar minimizando la carga burocrática sobre quienes han perdido tanto.

El PNV convalidará este real decreto ley por un compromiso ineludible de justicia material con los afectados, pero la responsabilidad institucional comienza ahora, en la fase de gestión humana y eficiente. En definitiva, este real decreto ley debe ser una herramienta de dignidad. Convalidamos la norma para que los recursos lleguen ya. No basta con legislar ante la tragedia, hay que gestionar con la rapidez, la precisión y la empatía que el respeto a la vida humana requiere.

Muchas gracias. Eskerrik asko.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Otero Gabirondo.

Mikel Otero Gabirondo

EH BilduDiputado.Página 9Vídeo

Eskerrik asko, mahaiburu jauna. Egunon, guztioi! Adamuz eta Gelidako tren istripuei loturiko diru-laguntzak ezartzen dituen errege lege-dekretuaren alde egingo du, zalantzarik gabe, Euskal Herria Bilduk. Dozenaka hildako eta ehunka zauritu utzi zituzten istripuek, lehendabizi, mina eta, jarraian, elkartasuna piztu zigun. Beste hainbat ezbeharren aurrean bezala, lehendabiziko minututik gure doluminak eta elkartasuna eskaini genituen. Adieraziz, beste hainbatetan bezala, kaltetuak laguntzeko egingo ziren esfortzuei batuko ginela. Hala esan eta egin genuen Valentziako danan. Hala esan eta egin genuen itzalaldia etorri zenean. Gure grina, gure izaera politikoa elkartasuna delako. Gure ustez, gaur berrestera ekartzen den errege dekretuak funtzio hori du ekintza bideko elkartasuna adieraztea, kasu honetan, diru laguntzen bidez. Adamuz eta Gelidako istripuak urtarrilaren 18 eta 20an izan ziren, eta aste bat besterik pasa gabe, Estatuko Gobernuak diru-laguntzak zehazten dituen errege lege-dekretua onartu eta Boletinean argitaratu zen, beraz, indarrean sartu zen bere momentuan ongi eta garaiz egindako kontua. Arin ibili da Gobernua, beraz, uste dugu gaurkoan baiezkoa eman eta laguntza hori berrestea besterik ez zaigula guztioi geratzen. Irits dadila ahalik eta azkarren laguntza biktimentzat. Laguntzen gaiaren inguruan ez dugu askoz gehiagorik esateko.

Hori bai, istripuek kaltetu ugariei laguntzak emateko beharra agerian utzi badu ere, gure ustez, beste hainbat hausnarketa ere abiarazi behar ditu. Istripu larriak kontu puntuala izan daitezke, bai, baina izan daitezke sakoneko arazo gehiagoren adierazle. Eta gure ustez, bada hau kasua. Ez istripu larriak izan direlako eta tartean hildakoak izan direlako, baizik eta intzidentzia eta arazo gehiegi izaten eta jasaten ari delako trenbide sare osoa.

Atzo, Puente ministroarekin izan genuen interpelazioan esan genuen moduan, aurreko astean urrutira joan gabe, berriro errailetik irtete bat izan genuen Bizkaiko Aldiriko zerbitzuan. Ez zen zauritu zauriturik izan, zorionez, baina istripua egon, egon zen. Behin eta berriz esan dugu trenbidearen garapen eredu baten agortze zantzu gehiegi ikusten ari gara azken urteotan. Trenbide sarearen gertakari ugari ikusten ari gara, eta gertakari horietako asko sare konbentzionalen finantzazio eskasaren ondorioa ere bada. Ez soilik istripuak, baizik eta ohikoak bihurtu diren atzerapenak eta abar. Aldiriak ez dabiltza ongi: salgaiak, merkantziak, ez dabiltza ongi; eta arrazoia agerikoa da, tren garapen eredu bat egon da, non abiadura handiak inbertsio guztiak jan dituen, beste guztia gainbeheran zihoan bitartean. Eta, orain, sareari milaka kilometro berri erantsi eta gero, mantentze lanen kostua sekulakoa da. Gaur ez da eguna kontu guzti hauetan sakontzeko, baina argi dago, etorkizunari begira, lehentasunak berrikusi behar direla. Eta berrikuspen honetan segurtasunak lehen lerrora etorri behar du berriro ere, ze agrikoa den moduan, istripu kopurua altua mantentzen bada, istripu larriak izateko aukerak ere hor jarraituko du.

Onartu dezagun gaur errege lege-dekretu hau. Lagundu ditzagun kaltetuak ahal dugun neurrian. Baina, atzerapenik gabe, abia dezagun tren-sarearen garapenaren inguruko hausnarketa sakon bat, non segurtasuna, non gertuko zerbitzuak eta non merkantzien garraioak lehentasuna hartzen duten.

Besterik gabe, eskerrik asko.

Muchas gracias, señor presidente. Los accidentes de Adamuz… son un grave problema y Euskal Herria Bildu estará a favor de esta iniciativa. El accidente contó con unos cientos de fallecidos y… al final, es una cuestión que aunó nuestras fuerzas. Desde el primer momento, queremos mostrar nuestro máximo respeto por todas las víctimas. Como tantas otras veces… dijimos que nos uniríamos a los esfuerzos que se debían realizar para reparar el dolor de las víctimas. Ese es nuestro deber, y al final eso es lo que queremos hacer. Hoy este decreto ley que se trae a la Cámara tiene como objetivo —‌mediante ayudas económicas en este caso— mostrar unidad. Estos accidentes tan graves que hubo… fueron muy graves y, por lo tanto, hay mucha prisa para que esta iniciativa salga adelante y que se puedan reparar los daños pertinentes. El Gobierno está trabajando en ello. Por lo tanto, creemos que es nuestra opción dar todo nuestro apoyo a esta iniciativa, en este caso, para que cuanto antes se repare el daño causado a las víctimas. Y no tenemos mucho más que decir sobre este asunto. Eso sí, se ha hecho muchísimo daño y creemos que, aun así, hay que hacer muchas otras reflexiones, porque los accidentes pueden ser casos puntuales, es cierto, pero también pueden ser reflejo de un problema de mucha más profundidad. Y ese es el caso, en nuestra opinión, no porque haya habido graves accidentes, sino porque ha habido muchas incidencias, y cada vez hay más en toda la red ferroviaria. Ayer planteamos una interpelación al señor Puente, el ministro, y, sin ir más lejos, tuvimos una discusión. Por suerte, no hubo grandes problemas, pero sí que hemos dicho muchas veces que estamos viendo problemas en la red ferroviaria y que muchas veces se deben a la escasa financiación que hay en este asunto. Y ―es evidente― ha habido un modelo ferroviario de alta velocidad que se ha comido casi todas las inversiones, mientras todo lo demás iba en declive. Y ahora, con miles de nuevos kilómetros añadidos a la red, el coste de mantenimiento es increíble. Hoy no es el día para profundizar en todos estos temas, pero hay que ver cuáles son las prioridades, y en esta revisión la seguridad tiene que venir en primera línea, porque, como es evidente, si el número de accidentes se mantiene, siendo tan alto, la posibilidad de accidentes graves seguirá ahí. Aprobemos hoy este real decreto ley y ayudemos a los afectados en la medida de lo posible, pero iniciemos sin demora una reflexión en torno al desarrollo de la red ferroviaria, donde la seguridad, los servicios de proximidad y el transporte de mercancías cobren prioridad. Sin más, muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra el señor Gavin i Valls.

Isidre Gavin i Valls

JuntsDiputado.Página 11Vídeo

Gràcies, senyor president. Crec que no esgotaré el temps. Bé, estem aquí debatent l’acceptació d’un reial decret d’ajudes a les víctimes, les víctimes de dos accidents. La veritat és que, òbviament, és un tema tràgic i lamentable. Tots hem manifestat la solidaritat i la proximitat amb totes les famílies. Són 210 víctimes. És un nombre molt important. Algunes que han perdut un familiar, algunes que han tingut danys físics, psicològics o d’altres tipus. I, en aquest cas, el que requereix, òbviament, és estar al seu costat i que el sector públic, benvinguts a la teoria de Junts per Catalunya de sempre, que no s’havia d’esperar a les assegurances o a les companyies privades perquè les víctimes poguessin rebre una ajuda i, per tant, escolti, el contingut del decret, en principi, és un contingut positiu. Nosaltres també ens agrada dir que, en aquestes situacions, també és molt important i creiem que forma part d’aquest acompanyament no utilitzar les víctimes, no utilitzar el drama, l’emoció terrible del drama que ha sigut aquests dos accidents a l’hora de formular posicionaments polítics. Bé, hem dit en altres moments també, i crec que s’escau, perquè una cosa és ajudar a les víctimes quan ha passat l’accident, però també cal fer una reflexió pública i política. Deia que nosaltres hem fet una reflexió semblant a la que faré ara en algun altre moment de que són dos accidents totalment diferents, també en el nombre de víctimes. El de Ademuz de Córdoba, evidentment, és el que ha tingut més víctimes mortals i més ferits. I, en aquest cas, hi ha una investigació encara no tancada, oberta, que esperem que es pugui tancar quan abans millor i que, en funció del resultat de la investigació, que esperem que sigui aviat, que sigui transparent, que sigui total, que sigui veraç, que tingui solvència, doncs esperem poder treure’n les conclusions que pertoqui. Però el de Gelida era un accident evitable. Jo ja vaig explicar en algun altre moment que quan es va dir que aquell mur que va caure allò era culpa de la pluja, escolti, no, no és culpa de la pluja. És culpa de que els murs i els talussos, que tenen drenatges, si no estan ben mantinguts i no hi ha un manteniment preventiu i predictiu, doncs, amb el pas dels anys, si els drenatges no funcionen, si la pluja s’acumula, efectivament, el mur o el talús pot caure. Aquest accident era un accident calcat al d’accident d’ADIF i Renfe de Vacarisses de l’R4 del novembre del 2008. I també es va dir que era de la pluja i no era culpa de la pluja. I, per tant, la reflexió és sí, cal socórrer, ajudar a les víctimes i a les seves famílies, evidentment, però potser també el que cal és intentar preveure que els accidents no succeeixin. No hi ha un escenari d’accidents zero, òbviament, o de seguretat cent per cent, però es poden fer coses, es poden fer coses. I jo li vaig preguntar al ministre no fa massa: Es pot fer un bon manteniment predictiu i preventiu, i no es feia. Es pot atendre els avisos dels maquinistes d’una forma diligent, i no es feia. Es pot dotar pressupostàriament el manteniment d’aquest tipus d’infraestructures de forma adequada, suficient, i no es feia. I, per tant, vostès els agradi o no, aquests accidents els posen en evidència que la gestió no era una gestió prou adequada com per intentar minimitzar els riscos d’accidents. No evitar-los al cent per cent, òbviament. I, per tant, han de prendre nota de tot això, no només intentar sortir aquí a donar el missatge de que vostès són sensibles i atenen a les famílies, sinó també prendre nota de tot això i corregir. Perquè si no, com s’explica que ara, en el cas de Catalunya, per exemple, apareguin tantíssimes limitacions temporals de velocitat? Vostès van dir un dia: la sensibilitat dels maquinistes, que estan afectats per la mort dels seus companys i segur que estan afectats per la mort dels seus companys. Però és que estaven tapades o és que és la sensibilitat dels maquinistes? Bé, tothom dins del sector ferroviari sap que sempre hi ha hagut moltes limitacions que han estat tapades, que quan n’han arreglat dos o tres, n’han aparegut quatre o cinc. Que n’hi ha que tenien vint anys que portaven pendent d’arreglar-se i que, ADIF moltes vegades deia que ells tenien el pressupost que tenien per anar a fer alguna coseta. Per tant, prenguin nota de tot això i corregeixin i corregeixin. I també, en el cas de Catalunya, clarament facin un traspàs com Déu mana a la Generalitat de Catalunya, un traspàs integral. Jo explicava l’altre dia que al diccionari «traspàs» diu que «és passar una cosa d’una banda a l’altra o de passar una cosa d’un lloc a un altre». Doncs escolti, fer un traspàs per passar de Renfe a una empresa participada majoritariament per Renfe perquè l’operador sigui Renfe, això no és un traspàs ni és passar les coses d’una banda a l’altra. És mantenir el control i el model centralista. I això és claríssim que és així i, per tant, no cal que ningú dissimuli més ja. És una pura evidència. Per acabar, senyor president, com veu, compliré la paraula, un últim comentari. A la compareixença del ministre a la comissió i també d’algun altre diputat, els vaig dir: Escolti’m, no és Gèlida, senyor ministre, no és Gèlida. És Gelida. En el Reial decret està ben posat Gelida. En canvi, hi ha una correcció d’errades del mateix decret i tornen a posar Gèlida i el meu president també ha dit Gèlida, perquè ho deu tenir anotat d’algun d’aquests documents. Aquí hi deu haver alguna mà negra i no sé si és la mateixa mà negra que està castellanitzant els topònims catalans a les autopistes de Catalunya, que estan traient uns cartells i posant-ne uns altres. No sé si és la mateixa mà negra, però en tot cas, tot plegat dona una imatge de l’administració espanyola bastant lamentable, sincerament.

Gràcies.

Gracias, señor presidente. Creo que no agotaré el tiempo. Estamos aquí debatiendo la aceptación de un real decreto de ayudas a las víctimas de los dos accidentes. Obviamente, es un tema trágico y lamentable. Todos hemos manifestado nuestra solidaridad y proximidad a todas las familias. Son 210 víctimas, un número muy importante; algunas han perdido un familiar y otras han tenido daños físicos, psicológicos o de otro tipo, y, en este caso, lo que hace falta es estar a su lado y que el sector público ―bienvenidos a la teoría de Junts per Catalunya de siempre― no espere a que los seguros o las compañías privadas reaccionen para que las víctimas puedan recibir una ayuda. Por tanto, el contenido del decreto, en principio, es positivo. Nosotros también queremos decir que, en estas situaciones, cuando se formulan posiciones políticas, también es muy importante ―y creemos que forma parte de ese acompañamiento― no utilizar a las víctimas, no utilizar el drama ni la emoción terrible del drama, que ha sido el caso en estos dos accidentes. Como hemos dicho en otros momentos también, hay que ayudar a las víctimas cuando ha ocurrido el accidente, pero también hay que hacer una reflexión pública y política. Decía que nosotros hemos hecho una reflexión parecida a la que haré ahora o en otro momento. Son dos accidentes totalmente diferentes, también en el número de víctimas. El de Adamuz, en Córdoba, es el que ha tenido más víctimas mortales y heridos. En este caso hay una investigación que todavía no se ha cerrado, que está abierta, y esperamos que se pueda cerrar lo antes posible y que, en función del resultado de la investigación ―esperemos que llegue pronto, que sea transparente, total y veraz y que tenga solvencia―, podamos extraer las conclusiones que toquen. Pero el accidente de Gelida era evitable. Ya lo expliqué en algún otro momento. Se dijo que el muro se cayó por la lluvia. Pues miren, no, no fue culpa de la lluvia, fue culpa de que los muros y los taludes tienen drenajes y, si no se mantienen bien, si no hay un mantenimiento preventivo y predictivo, con el paso de los años, si los drenajes no funcionan o si la lluvia se acumula, el muro o el talud se puede caer. Este accidente es calcado al de noviembre de 2008, el de la R4 de ADIF y Renfe en Vacarisses: también se dijo que fue por la lluvia, y no era culpa de la lluvia. Por tanto, la reflexión es que sí hay que socorrer y ayudar a las víctimas y a sus familias, evidentemente, pero quizás también lo que haga falta sea intentar que los accidentes no sucedan. No hay un escenario de accidentes cero, obviamente, o de seguridad al cien por cien, que no existe, pero se pueden hacer cosas. Y yo le dije al ministro no hace mucho que se podía hacer un buen mantenimiento predictivo y preventivo, y no se hacía; que se podía atender a los avisos de los maquinistas de una forma diligente, y no se hacía; que se podía dotar presupuestariamente de forma adecuada el mantenimiento de este tipo de infraestructuras, suficiente, y no se hacía. Por tanto, a ustedes, les guste o no, estos accidentes los ponen en evidencia. La gestión no era suficientemente adecuada como para intentar minimizar los riesgos de accidentes, no evitarlos al cien por cien, obviamente. En consecuencia, hay que tomar nota de lo ocurrido, no solo intentar salir aquí a dar el mensaje de que ustedes tienen sensibilidad y atienden a las familias; hay que tomar nota de todo eso y corregir, porque, si no, ¿cómo se explica que ahora en Cataluña aparezcan tantas limitaciones de velocidad? Ustedes dijeron un día que la sensibilidad de los maquinistas se ve afectada por la muerte de sus compañeros. Por supuesto, sí; pero ¿es que acaso se tapaban esos avisos? ¿O es la sensibilidad de los maquinistas? Pues bien, todo el mundo en el sector ferroviario sabe que siempre ha habido muchas limitaciones que han estado tapadas; que, cuando han arreglado dos o tres, han aparecido cuatro o cinco problemas. Algunos esperaron una solución durante veinte años y algunos decían que también influye el presupuesto que tenían para hacer una cosa u otra. Por tanto, tomen nota de todo eso y corrijan. Y también, en el caso de Cataluña, hagan un traspaso como Dios manda a la Generalitat de Catalunya, integral. Lo explicaba el otro día. El diccionario dice que el traspaso es pasar una cosa de un lado a otro o pasar de un lado a otro una cosa. Pues escuchen: hacer un traspaso para pasar de Renfe a una empresa participada mayoritariamente por Renfe, para que el operador sea Renfe, no es un traspaso ni es pasar las cosas de un lado a otro, es mantener el control y el modelo centralista. Está clarísimo, es así, y no hace falta que nadie disimule más; es una evidencia.

Termino, señor presidente ―cumpliré con mi palabra―, haciendo un último comentario. En la comparecencia del ministro en la comisión y también a algún otro diputado les dije: No es Gélida, señor ministro, es Gelida. En el real decreto ponía Gelida; en cambio, ha habido una corrección nueva y se vuelve a poner Gélida. Y el presidente también ha dicho Gélida, porque debe de ser que es lo que tiene escrito en alguno de estos documentos. Aquí debe de haber alguna mano negra, y no sé si es la misma que está castellanizando los topónimos catalanes en las autopistas de Cataluña, donde están quitando unos carteles y poniendo otros. No sé si es la misma mano negra. Pero, en cualquier caso, todo da una imagen de la Administración española bastante lamentable, sinceramente.

Gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra la señora Granollers Cunillera.

Inés Granollers Cunillera

ERCDiputada.Página 13Vídeo

Gràcies, president. Bon dia, diputats i diputades. Avui debatem el Real Decret Llei 1/2026 que dona una resposta econòmica als greus accidents ferroviaris de Ademuz i de Gelida el passat mes de gener i avui vull començar amb el que és essencial: hi votarem a favor. Hi votarem a favor perquè les víctimes no poden esperar, perquè les famílies no poden quedar atrapades durant anys en processos judicials interminables i perquè l’Estat ha d’actuar amb rapidesa quan la vida i la dignitat de la seva ciutadania han estat colpejades. Aquest reial decret llei estableix ajudes directes, complementàries a les assegurances i —‌important— exemptes d’IRPF, amb pagament únic, amb oficines d’atenció integral i amb la possibilitat d’avançaments perquè les famílies no hagin d’esperar una sentència per poder refer la seva vida. Una mesura que creiem que és correcta i necessària, com també és positiu que incloguin mesures de protecció laboral perquè cap treballador o treballadora sigui sancionat per retards o absències derivades del caos ferroviari. Però compte, amb això! Tampoc no ho podem posar a les espatlles dels petits comerciants o les pimes. La classe treballadora no pot pagar els plats trencats d’un sistema que falla. Però dit això, seré clara la millor ajuda per als accidents és evitar que passin i no podem limitar-nos a reaccionar bé quan hi ha una tragèdia, quan el que podem fer és prevenir-la. I aquí és on volem posar l’accent polític, ministre. Si volem reduir riscos, hem de reforçar el sistema ferroviari públic. Hem de garantir inversió sostinguda d’infraestructures, hem d’assegurar manteniment personal suficient i condicions laborals dignes. I sobretot, sobretot, hem d’evitar la fragmentació i la subcontractació en cadena, perquè això dilueix responsabilitats. Quan hi ha empreses subcontractades, quan la cadena de decisió es difumina, quan la pressió per reduir costos passa per davant de la seguretat, el risc augmenta i la seguretat no pot dependre de qui ofereix el pressupost més barat, ministre. Ha de dependre del qui ho fa bé. El ferrocarril és un servei públic essencial. No és un negoci. No és un espai per experimentar amb models de privatització encoberta com estan fent ara. I ho dèiem també en el sentit més ampli: igual que defensem que no es privatitzin torres de control aeroportuàries per tot el que suposa i tot i amb això ho estan fent, perquè el control de la seguretat no pot estar sotmès a la lògica del benefici, també defensem un sistema ferroviari fortament públic, amb responsabilitats clares i indelegables, no com el model de tancaments i externalitzacions dels centres d’ADIF que ara tenim. És molt perillós que tinguem centres d’ADIF tancats, ministre. Avui, però, parlarem d’ajudes, perquè darrere d’aquestes ajudes hi ha noms i cognoms. Hi ha quarantavuit morts entre Adamuz i Gelida i senyories del PP, quaranta-vuit, quaranta-vuit morts. Ahir, el seu líder, el senyor Feijóo, va semblar que es va deixar el de Gelida. No en tenen prou amb menysprear un municipi dient malament el seu nom, sinó que, a més a més, ni tan sols compten amb aquesta víctima. I no ho dic perquè, fins i tot, en el dolor hi ha hagut frivolitat i nosaltres no ho acceptem. Les víctimes mereixen respecte. Les famílies mereixen rigor i el mínim és no equivocar-se. Per a alguns sembla que potser només és un error, però per nosaltres és una qüestió de respecte institucional. Hi ha quaranta-vuit víctimes. Aquest reial decret és necessari, perquè posa l’Estat al costat de les víctimes i no les deixa soles davant de les asseguradores o davant dels tribunals. I això és coherent amb una visió d’esquerres. L’Estat com a escut social, com a garantia de drets, com a instrument de protecció. Però també diem que no ens podem resignar a gestionar conseqüències. Hem de corregir les causes: més inversió pública, menys subcontractació opaca, més responsabilitat directa i control i menys logística mercantil en serveis essencials, ministre. Votarem a favor perquè avui toca estar al costat de les víctimes i de les seves famílies, però continuarem exigint que mai més haguem de debatre un decret d’urgència per reparar el que es podia haver evitat. La vida està per sobre de qualsevol estalvi pressupostari i la seguretat està per sobre de qualsevol marge empresarial i el respecte a les víctimes està per sobre de qualsevol tacticisme polític, ministre.

Deixin d’externalitzar torres de control, deixin d’externalitzar centres de reparació d’infraestructures ferroviàries, comencin a reparar l’A-2 perquè tindran un greu accident a l’A-2 i estan avisadíssims. No pot ser que els cotxes, els camions passin per les carreteres amb risc de punxar rodes contínuament, perquè fa anys i anys que els demanem que arreglin el ferm d’una carretera. Si allà passa alguna cosa, en tornaran a ser responsables. Què farem? Un reial decret per ajudar unes víctimes que les podíem haver.., ens les podíem haver estalviat per fer ben feta la feina? Tenen uns pressupostos prorrogats, però amb una inversió pressupostària i amb una execució pressupostària molt per sota del que estan fent a Catalunya. Facin el favor de posar la seguretat de les persones per davant de tot.

Gràcies.

Gracias, presidente. Buenos días, diputados y diputadas. Hoy debatimos el real decreto ley de 2026 que da una respuesta económica a los graves accidentes ferroviarios en Adamuz y Gelida el pasado mes de enero, y quiero empezar con lo esencial: votaremos a favor. Votaremos a favor porque las víctimas no pueden esperar, porque las familias no pueden quedarse atrapadas durante años en procesos judiciales interminables y porque el Estado tiene que actuar con rapidez cuando la vida y la dignidad de su ciudadanía se han visto golpeadas. Este real decreto ley establece ayudas directas complementarias a las aseguradoras y ―importante― exentas de IRPF, con un pago único, oficinas de atención integral y la posibilidad de anticipos para que las familias no tengan que esperar una sentencia para poder rehacer su vida. Es una medida que creemos correcta y necesaria, como también es positivo que incluya medidas de protección laboral para que ninguna trabajadora y ningún trabajador sea sancionado por retrasos o problemas derivados del caos ferroviario. Tampoco podemos poner la carga sobre los pequeños comerciantes o las pymes. La clase trabajadora no puede pagar los platos rotos de un sistema que falla. Dicho eso, la mejor ayuda para los accidentes es esperar que pasen y no podemos limitarnos a reaccionar bien cuando hay una tragedia, cuando lo que podemos hacer es prevenirla. Y aquí es donde queremos poner el acento político. Ministro, si queremos reducir riesgos, tenemos que reforzar el sistema ferroviario y público; tenemos que garantizar inversión sostenible en infraestructuras; tenemos que asegurar mantenimiento, personal suficiente y condiciones laborales dignas; y, sobre todo, tenemos que evitar la fragmentación y la subcontratación en cadena, porque eso diluye las responsabilidades. Cuando hay empresas que se contratan, cuando la cadena de contratación se difumina, cuando la reducción de costos se antepone a la seguridad, el riesgo aumenta, y la seguridad no puede depender de quien ofrece el presupuesto más barato, ministro, tiene que depender de que se haga bien. El ferrocarril es un servicio público esencial, no es un negocio, no es un espacio para experimentar con modelos de privatización encubierta, como ha sido el caso hasta ahora. Lo decíamos también en el sentido más amplio: igual que defendemos que no se privaticen torres de control aeroportuarias, por todo lo que implica, y se ha estado haciendo, porque el control de la seguridad no puede estar sometido a la lógica del beneficio, también defendemos un sistema ferroviario sumamente público, con responsabilidades claras e indelegables, no como el modelo de cierres y externalizaciones de los centros de ADIF que ahora tenemos. Es muy peligroso que tengamos centros de ADIF cerrados, ministro. Hoy, sin embargo, hablaremos de ayudas. porque detrás de esas ayudas hay nombres y apellidos. Hay cuarenta y ocho muertos entre Adamuz y Gelida. Señorías del PP, cuarenta y ocho muertos. Ayer, su líder, el señor Feijóo, parece que se dejó el de Gelida; no tuvo en cuenta a esta víctima. (El señor De Olano Vela: No. ¡Vamos hombre!). También despreció al municipio, diciendo mal su nombre. Lo digo porque incluso en el dolor ha habido frivolidad, y nosotros no lo aceptamos. Las víctimas merecen respeto y rigor, también las familias, y el rigor es no equivocarse; a algunos quizás les parece solo un error, para nosotros es una cuestión de respeto institucional. (Aplausos.—El señor De Olano Vela hace signos negativos). Hay cuarenta y ocho víctimas. Este real decreto es necesario porque pone al Estado al lado de las víctimas y no las deja solas ante las aseguradoras o los tribunales, y eso es coherente con una visión de izquierdas: el Estado como escudo social, como garantía de derechos, como instrumento de protección. Pero también decimos que no se pueden resignar a gestionar consecuencias. Tenemos que corregir las causas: más inversión pública, menos subcontratación opaca, más responsabilidad directa y control y menos logística mercantil en servicios esenciales.

Ministro, votaremos a favor porque hoy nos toca estar al lado de las víctimas y de sus familias, pero seguiremos exigiendo que nunca más tengamos que debatir un decreto de urgencia para reparar lo que se podía haber evitado. La vida está por encima de cualquier ahorro presupuestario, la seguridad está por encima de cualquier margen empresarial y el respeto a las víctimas está por encima de cualquier tacticismo político.

Ministro, dejen de exteriorizar torres de control y de externalizar centros de reparación de infraestructuras ferroviarias. Empiecen a reparar la A-2 porque tendrán un grave accidente, y están avisadísimos. No puede ser que los coches y los camiones pasen por las carreteras con el riesgo de que se pinchen sus ruedas continuamente, porque hace años y años que les pedimos que arreglen el firme de una carretera. Si allí pasa algo, volverán a ser responsables. ¿Qué haremos? ¿Un real decreto para ayudar a unas víctimas que nos las podíamos haber ahorrado si hubiéramos hecho bien el trabajo? Tienen unos presupuestos prorrogados, pero con una inversión y una ejecución presupuestarias muy por debajo de lo que están haciendo en Cataluña. Hagan el favor de poner la seguridad de las personas por encima de todo.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. (Rodríguez Gómez de Celis): Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Alonso Cantorné.

Fèlix Alonso Cantorné

Grupo SumarDiputado.Página 15Vídeo

Gracias, presidente. Hoy el Gobierno somete a nuestra validación un real decreto ley nacido de unas tragedias que nunca hubiéramos querido vivir. Ninguna medida puede aliviar el dolor de quienes han perdido a un ser querido ni borrar las secuelas físicas o emocionales de quienes resultaron heridos o vivieron el siniestro en primera persona ni calmar el sufrimiento de sus familias y allegados. De nuevo, me corresponde a mí, en el nombre del Grupo Plurinacional de SUMAR y de su espacio político, trasladar todo nuestro cariño y solidaridad a las víctimas, a sus familias, a sus amistades y al conjunto del sector ferroviario. Hablamos de 211 víctimas: 47 fallecidos y 164 personas heridas. Detrás de cada cifra hay una historia, una vida que ya nunca será la misma, una familia que esperaba. También hay momentos de orgullo, de pueblo, de gentes que se vuelcan para socorrer a los damnificados: ejemplos como los de Adamuz, Gelida, Grazalema y Ronda nos recuerdan a diario que, más allá de lo que algunos quieren hacernos creer en este hemiciclo, España, su pueblo y sus gentes son, en una inmensa mayoría, personas buenas, dispuestas a ayudar, a ofrecer su casa, a donar su sangre, a alimentar a quien sufre y a acoger a quien es diferente. (Aplausos). Sabemos que la responsabilidad de un Gobierno comienza justo después del accidente. (El señor Pérez López: ¿Cómo que después?). El ministro, en nombre del Gobierno de la coalición de izquierdas, dijo en sucesivas comparecencias ante los medios y ante este Congreso que no nos vamos a olvidar de las víctimas ni de sus familias, y muestra de que estamos ante un Gobierno que cumple su palabra, es precisamente este real decreto ley sobre Adamuz y Gelida. Ante situaciones de emergencia y ante tragedias como la que nos ocupa, el Estado debe estar a la altura de lo que sus ciudadanos necesitan. No somos una franquicia de nadie y no partimos de cero. Lo aprendido en el trágico accidente de Spanair en Barajas, en el de la curva de Angrois, en la gestión de la pandemia, en la erupción del volcán de La Palma, en los incendios de León y de Galicia o, más recientemente, en la dana, debe servirnos para mejorar la atención a las víctimas y para corregir todo aquello que, como sociedad, refuerza la seguridad de todas las personas. Por eso, este real decreto ley propone agilizar los procesos. Las víctimas no pueden esperar, al dolor no podemos añadirle la incertidumbre de no saber cómo salir adelante. De eso trata precisamente este real decreto ley. Su doble objetivo es claro: establecer ayudas directas y anticipar unas indemnizaciones que no pueden demorarse ―hasta diez años está tardando la resolución del accidente de Angrois―. En un plazo no superior a tres meses los herederos de las víctimas mortales recibirán 216 000 euros en un pago único. La rapidez institucional también es una forma de cuidar y de acompañar; es la expresión del Estado a través de su Gobierno, que da un paso al frente para decir a las víctimas, con todo el respeto y el cariño, que están a su lado. Estas medidas no reparan el dolor de lo irreparable, pero demuestran respeto e intentan transmitir el calor de un Estado que aspira a ser el relevo solidario de esos pueblos que se entregan para ayudar al prójimo en momentos difíciles. Aunque no sea objeto de este real decreto ley, es también momento de recordar las lecciones que nos deja el accidente de Gelida: la necesidad de seguir invirtiendo, de incrementar las partidas destinadas al mantenimiento de las líneas convencionales, como las de rodalies, que debido a los años de despreocupación institucional y desinversión atraviesan una situación pésima, situación que también genera dolor y trastornos emocionales a quienes cada día deben utilizarlas por necesidad para desplazarse a su trabajo o a sus centros de estudios. (Aplausos). Es un esfuerzo que el Gobierno está realizando. Una vez transcurrido el tiempo necesario, es obligado reevaluar nuestra política ferroviaria y sus estándares de seguridad. Lo haremos, seguro. Esta reevaluación debe hacerse con una mirada mucho más amplia.

No quiero terminar sin poner el acento en las consecuencias indirectas que afectan al conjunto de la población derivadas de los abusos que puede generar un sistema de libre mercado, un sistema que necesita elementos de corrección, y no solo por el accidente de Adamuz y el consiguiente corte ferroviario del sur de España y Madrid en una red de comunicaciones radial, sino también por los incendios de sexta generación de Castilla y León y Galicia y, más recientemente, por el tren de borrascas que ha azotado toda la península obligando a evacuar a los vecinos de Grazalema. En los días posteriores vivimos la cara más inhumana del capitalismo a través de las desmesuradas subidas de precios, que esta vez el Gobierno ha sabido atajar a tiempo con el real decreto ley que votaremos en un par de horas. La solidaridad con los de abajo no puede encontrar como respuesta el abuso de quienes no solo no quieren aportar lo que les corresponde al Estado, sino que, además, se aprovechan del dolor para convertir la necesidad en negocio. (Aplausos). Adamuz, Gelida y Grazalema nos recuerdan que, sin un Estado que acompañe, la barbarie del sálvese quien pueda acecha a la vuelta de la esquina. De nuevo les recuerdo que aquí seguimos, y esta vez no pasarán.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra la señora Mejías Sánchez. (Aplausos).

Carina Mejías Sánchez

VoxDiputada.Página 16Vídeo

Muy buenos días. Una vez más queremos transmitir nuestro más sentido recuerdo a la memoria de las víctimas de Adamuz y de Gelida y a sus familiares. Señor ministro Torres, ¿dónde está el señor Puente? ¿Qué le ha pasado? ¿Se le han pegado las sábanas? ¿O es que no se ha querido enfrentar hoy a las críticas por las últimas noticias de sustracción de pruebas del lugar del accidente? (Aplausos). ¿O es que tampoco se ha querido enfrentar a que hoy es el día en el que se constituye la plataforma de víctimas para reclamar sus derechos ante el abandono de las Administraciones públicas? Señor Torres, ¿dónde está el señor Puente, ese que farda de ser el omnipresente y el omnitransparente? ¿Dónde está? Hoy debería estar aquí para dar la cara, para enfrentarse a esas víctimas, pero no está. Hoy le ha mandado a usted de segundón, el día en el que este Parlamento no discute un mero decreto de ayudas, sino algo mucho más incómodo y mucho más duro: el abandono a las víctimas de Adamuz que, como le digo, hoy se constituyen en una plataforma para reclamar sus derechos; el intento de comprar su silencio a golpe de talonario, lo que es, en definitiva, este decreto, y la gestión de un ministro que ha cruzado ya todas las líneas de la decencia política, señor Torres. Mire, las víctimas de Adamuz llevan semanas ―prácticamente ya un mes― repitiendo lo mismo, que quieren saber la verdad. ¿Y qué ha hecho el ministro Puente? Mentir. Mintió cuando dijo que la vía estaba íntegramente renovada. Mintió cuando falseó las fechas de las inspecciones. Mintió cuando negó los problemas estructurales que todos ―todos― habíamos sufrido. Mintió cuando dijo que lo había hecho todo muy bien. Pues no, no lo ha hecho todo muy bien y debe responder por eso. (Aplausos). Hoy estamos aquí recordando a las víctimas, a las que no han dedicado ni una sola palabra de perdón, señor ministro, ni una sola palabra de perdón. Ninguna responsabilidad política, ni una sola dimisión, ni un ápice de vergüenza, señor Torres. El accidente ocurrió el día 18 de enero ―se lo han recordado algunos de los intervinientes anteriormente― y el día 19 ustedes redujeron la velocidad de todos los trenes. Si el accidente no hubiera ocurrido, ustedes hubieran mantenido la velocidad de los trenes y hubieran puesto en riesgo la vida de miles de españoles. Encima fardaban de que los iban a poner a 350 kilómetros hora. (Aplausos). El ministro dice que él lo hace todo muy bien con cuarenta y siete muertos a sus espaldas. Si no hubiera sido en Adamuz, señor Torres, hubiera sido en cualquier otro lugar de España. Ustedes han jugado a la ruleta rusa con la vida de los españoles. Hoy nos traen un decreto de ayudas con la tentación de usarlo como mordaza. Pagan a las víctimas para que se callen, pagan su silencio a golpe de talonario, y que nadie insista en buscar culpables, que los hay, señor ministro, los hay. Creo que usted está aquí porque pasaba por ahí, ¿no?, para sustituir al señor Puente, que como digo no ha querido venir a dar la cara, pero explíquenos por qué ha habido ceses menores en Cataluña cuando ha habido un muerto en Gelida y por qué todo sigue igual tras la terrible tragedia de Adamuz, con cuarenta y seis fallecidos y decenas de heridos. ¿Ni una sola dimisión, ni un solo cese, señor ministro? ¿No hay nadie que se haga responsable político de esta enorme tragedia? (Aplausos).

Pues mire, a nosotros no nos van a callar y a las víctimas tampoco. ¿Sabe lo que dicen las víctimas? Las víctimas dicen que sienten rabia por el olvido de las Administraciones. ¿Y sabe por qué? Porque no hay dinero suficiente para sustituir una vida; no hay dinero en el mundo que devuelva unos hijos a sus padres, una niña a toda su familia, una madre a una familia, un hermano a su hermana. Ustedes no han tenido tiempo ni para una llamada oficial en los días más duros ni para acompañarlos en el duelo. Que se apañen como puedan, que hagan lo que puedan. Han abandonado a las familias, que se han tenido que organizar por su cuenta. Como le digo, hoy se constituye la plataforma para reclamar sus derechos al ministerio, que presume de oficinas integrales de respuesta, pero que nadie ha visto. Ustedes pretenden lavar su conciencia y enterrar su culpa a golpe de talonario. Pero no se lo vamos a permitir, se lo vamos a estar recordando siempre.

Ahora también sabemos que han manipulado pruebas, que se ha manipulado el escenario del accidente: el que el personal de ADIF se llevó fragmentos de carril sin permiso ni autorización judicial, con nocturnidad y alevosía. ¿Y qué dice el ministro? ¿Qué dice el ministro? Que son bulos de la fachobulosfera. ¡Qué nivel, señor Torres! ¡Qué nivel! ¿Son bulos el informe de la Guardia Civil y el requerimiento de la jueza? ¿Esos son bulos? ¿Esos son bulos? (Aplausos). Ustedes no pueden seguir huyendo de su responsabilidad, porque ha sido la misma juez la que les ha apercibido de que o devuelven el material o acabarán sentados en el banquillo. No, no son bulos de fachas ni de la fachosfera, es un requerimiento judicial, señor Torres. La juez y la Guardia Civil son los que les señalan. Dice una jueza que ha visto que un ministro la chulea y lo dice la Guardia Civil, con la que ha empezado una batalla de comunicados para intentar ganar el relato que le permita escapar de la culpa. Pero esta vez no va a colar, señor Torres. La transparencia no es salir muchas veces a hacer ruedas de prensa, como ha hecho el señor Puente, ni mentir una vez tras otra, porque por mentir más alto y por ser más agresivo no va a tener razón. La transparencia es decir la verdad y no tocar una sola prueba sin autorización judicial.

Queremos saber quién dio la orden de sustraer esas pruebas. ¿A ese tampoco le van a cesar? ¿A ese le van a mantener en el cargo? Pues, mire, nosotros lo vamos a decir muy alto y claro. Esa falta de responsabilidad mata, señor ministro. Tiene consecuencias. Esa corrupción, que también le salpica a usted y que salpicó al Ministerio de Transportes, mata, señor ministro. (Aplausos). Y la gestión negligente del ministro mata, señor ministro, una gestión incompetente y negligente que ha provocado 47 muertos y más de 160 heridos. Nadie ha dimitido, señor ministro. Nadie ha sido cesado y nadie asume que hay una responsabilidad política. Pero la juez ya les ha advertido de que o responden o acabarán en el banquillo.

Señor ministro, ustedes son directamente responsables como Gobierno solidario de tres cosas. La primera, de mantener al ministro en su cargo después de su gestión incompetente e ignorar las advertencias que han provocado muertos de los que son directamente responsables. Ustedes también son responsables de abandonar a las víctimas, que no solo han tenido que sobrevivir al tren, sino que ahora tienen que sobrevivir al abandono y al laberinto burocrático para defender sus derechos. Y ustedes son responsables de desobedecer decisiones judiciales que han puesto en riesgo la investigación, Han hurtado pruebas, obligando a una jueza a recordarles que, si las siguen manipulando, van a acabar con responsabilidades penales. Ustedes saben que son culpables y solo buscan una coartada, pero no les va a servir de nada porque ni las víctimas ni VOX van a permitir que el dolor de Adamuz se tape a golpe de talonario y que la instrucción judicial se manipule para salvar a los culpables, que tienen que acabar en el banquillo. Tienen que cesar inmediatamente al que dio la orden de desobedecer al juez y de robar las pruebas.

Presidencia. Señoría, debe finalizar.

Carina Mejías Sánchez

VoxDiputada.Página 17

Dejen de comprar el silencio de las víctimas a golpe de talonario y hagan que el ministro Puente asuma su responsabilidad…

Presidencia. Debe finalizar, por favor.

Carina Mejías Sánchez

VoxDiputada.Página 17

… y se vaya antes de que sea un tribunal quien lo siente en el banquillo. Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Crespín Rubio.

Rafaela Crespín Rubio

PSOEDiputada.Página 18Vídeo

Señor presidente, señorías, queridos ministros, subo hoy a esta tribuna, en nombre del Grupo Socialista, con la emoción contenida de quien sabe que ninguna palabra ni ninguna indemnización puede reparar el inmenso dolor de las familias que han perdido a un ser querido y de los heridos de los accidentes de Gelida y Adamuz. (Aplausos).

Podríamos haber sido cualquiera de nosotros o nosotras. Muchos compañeros y compañeras de este hemiciclo cogemos ese Alvia; cuarenta y siete vidas, otros muchos proyectos interrumpidos, rotos; es una tragedia que nos sigue conmoviendo como país, señorías. A todas ellas, una vez más, en nombre del Grupo Socialista, un fuerte abrazo.

Señorías, no hablamos de cifras ni de expedientes. Hablamos de vidas truncadas. Hablamos de un duelo que aún está muy presente en este país. Este Parlamento les debe compromiso, respeto y verdad. Y también les debe estas ayudas. Señora Mejías, no siempre podemos prever las crisis, pero sí tenemos la obligación de estar a la altura para acompañar a las víctimas, y este Gobierno lo ha hecho siempre en cada una de las crisis que se ha encontrado. (Aplausos).

El espíritu de Adamuz es el corazón de Andalucía, señorías; y si hay algo que ha conmovido a todo el país es la reacción ejemplar de todo un pueblo. Desde el primer momento el municipio y su ayuntamiento han estado a la altura de lo que la ciudadanía espera de sus representantes: cercanía, presencia, coordinación, solidaridad. Por eso, yo quiero saludar hoy a Rafael Ángel, el alcalde de Adamuz, que nos acompaña en esta tribuna y al equipo de Gobierno. Muchas gracias, compañeros. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista dirigidos a la tribuna de invitados). Ellos, las concejalas, los concejales, los alcaldes y las alcaldesas son el máximo exponente de la política con mayúsculas; la política de la proximidad, la política de la cercanía, la política de la vocación de servicio público, señorías. Adamuz lo ha demostrado; lo ha demostrado como un pueblo ejemplar, solidario y compasivo, que convirtió su dolor en organización y ayuda colectiva. Fueron los primeros en montar el hospital de campaña aquella noche. La política discreta, señorías, la ejemplarizante, sin estridencia ni búsqueda de protagonismo, la que trabaja de manera responsable y colabora con el resto de las instituciones.

Ese espíritu ―que no se quede solo allí― ha sido capaz de reconciliar a partidos muy distintos en otras materias, demostrando que ante una tragedia es posible aparcar la bronca y situar en el primer plano el respeto a las víctimas, la cooperación institucional y, señorías, la dignidad de la política. Ese es el camino que el Grupo Socialista sigue. Menos ruido y más humanidad. Menos titulares fáciles y más trabajo serio, silencioso y eficaz.

La mejor manera de honrar a las víctimas, señorías, es con la defensa y el reconocimiento de los servicios públicos. Y también nuestra red ferroviaria lo merece. Transparencia, dar la cara, buscar la verdad, explicar, gestionar y gestionar desde el minuto cero. (Aplausos). Eso es lo normal desde la responsabilidad pública, señorías. Y digo esto porque esto no se puede presentar como algo extraordinario, ni tampoco para rentabilizarlo partidistamente; que no se olvide tan pronto el sufrimiento de las familias. Esta debe ser la norma; es lo que esperan los ciudadanos de todos nosotros y nosotras. ¡Cuánto se está distorsionando la política, señorías, para sacar partido de lo que es nuestra obligación! Lo extraordinario es lo contrario. Lo extraordinario es la dejación de funciones y es la negligencia, esa que se ha constatado en lo que pasó con la dana y con el señor Mazón, señorías. (Aplausos).

Todos los profesionales merecen hoy nuestro reconocimiento: los profesionales de las emergencias, los profesionales sanitarios, los psicólogos, los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, la protección civil, los funcionarios de justicia, todos. Y también quiero hoy hacer una mención expresa al hospital de referencia de Córdoba, que es el Hospital Reina Sofía.

En Córdoba faltaron segundos para que los médicos, los enfermeros y todo el personal sanitario se pusiera a disposición de las autoridades sanitarias. Aquí se entiende la defensa que hace el PSOE de la sanidad pública, una sanidad con recursos y calidad. (Aplausos). Miren, este accidente ocurrió ―como todos saben― en Adamuz. Adamuz está a treinta minutos del hospital de referencia, que es el Reina Sofía. Imaginemos que se hubiera dado a la altura de Villanueva de Córdoba, en el norte de la provincia de Córdoba; no hubiéramos tenido un hospital, porque el hospital de Peñarroya y el hospital de Pozoblanco están desmantelados por el Gobierno de la Junta de Andalucía. Por eso, una vez más, lo decimos aquí orgullosos y fuertes: solo lo público salva al pueblo, señorías. (Aplausos).

Como ha explicado el ministro, las ayudas comprometidas por este Gobierno persiguen proteger y acompañar a las víctimas con seguridad, rapidez y justicia. Sí, ministro, eso es lo que hace hoy este real decreto. No es un gesto simbólico ni una simple declaración de intenciones. Es un instrumento para proteger y acompañar a las víctimas en el proceso de afrontar y rehacer de nuevo su vida, complementando porque, como aquí se ha dicho, no sustituyen los derechos que pudieran corresponderle por otras vías legales o aseguradoras. Este decreto, señorías, es un modelo de país; un Estado social que no mira hacia otro lado, que reconoce el dolor y actúa con solvencia, empatía y justicia. Investigación y verdad para mejorar, claro que sí; investigación y verdad para mejorar. Respaldamos que sean los organismos técnicos independientes y los tribunales quienes determinen las causas y las posibles responsabilidades. Y lo haremos con respeto absoluto a su trabajo y con la convicción de que solo la transparencia fortalece nuestras instituciones. Lo haremos, lo haremos con convicción, con nitidez y sin miedo, señorías.

Voy terminando, presidente. Frente a quienes utilizan el dolor, los bulos, los miedos, las infamias ―el mismo Feijóo lo hizo ayer―, el Gobierno elige el camino de la responsabilidad, de la ejemplaridad y del respeto. Cuando convalidemos hoy este real decreto, lo que estaremos haciendo es mandar un mensaje a todas esas familias. Les diremos: estamos con vosotras, con la verdad, con la justicia, con una política que honre vuestra memoria con hechos y no solo con palabras. Vuestro dolor es nuestro dolor. Y en esa memoria yo quiero recordar hoy a dos víctimas, a dos onubenses. Un matrimonio: Óscar Toro, periodista, que defendía que sin ética no hay periodismo, y a María Clauss, su compañera de vida, la primera mujer ganadora del Premio Internacional Luis Valtueña de Fotografía Humanitaria, que organiza Médicos del Mundo, con el proyecto Donde no habite el olvido. Siempre en nuestra memoria y no os dejaremos solos.

Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra el señor Madrid Olmo.

Bartolomé Madrid Olmo

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Gracias, presidente Señorías, en primer lugar, el Grupo Popular quiere lanzar un enorme abrazo al cielo para las personas que fallecieron en esos malditos accidentes de Adamuz y Gelida. Un abrazo extensivo a familiares y a todas las personas que viajaban en los trenes o vivieron la tragedia (aplausos), deseando que el tiempo calme tanto dolor, tantos malos recuerdos y elimine cualquier secuela que pueda impedir una vida plena. Los miembros del Partido Popular en esta Cámara queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todos los profesionales que participaron en las tareas de rescate con situaciones muy complicadas, así como al pueblo de Adamuz, a su ayuntamiento, a la Diputación de Córdoba, a la Junta de Andalucía y a todas las personas anónimas que no dudaron en arrimar el hombro, dando un enorme ejemplo de humanidad. Señorías, debatimos hoy sobre una deuda de país con quienes han sufrido el horror de la tragedia. Supone dar respuesta a un real decreto debido, con el que el Gobierno esta vez utiliza correctamente un instrumento constitucional sin intrusos torticeros para facilitar la vida a esas personas que sufren. Para el Partido Popular tiene el sentido de dar un sí a unas ayudas de todos los españoles para las víctimas, un sí a la rapidez en la gestión de emergencia, esperando que el Gobierno cumpla, pero un sí independiente de la necesidad de saber lo ocurrido para depurar responsabilidades (aplausos), porque la reparación total solo llegará con el conocimiento de la verdad, en un ejercicio activo de transparencia, rendición de cuentas y responsabilidad política; una verdad que no puede entender de intereses espurios ni cálculos de ningún tipo, sino de justicia y dignidad para las víctimas, sin titubeos. Es mejor saber que imaginar, dijo Liliana en el funeral de Huelva. Así, los afectados y familiares de las víctimas mortales en el accidente de Adamuz se han constituido en asociación, con los objetivos de defender sus derechos, esclarecer la verdad y evitar que la tragedia caiga en el olvido. Por tanto, nuestro sí a estas ayudas es también un no a ese olvido, porque no es una opción en democracia. Y en ese no al olvido se enmarca la comisión de seguimiento que ha anunciado Juanma Moreno, una comisión para el reconocimiento y memoria de las víctimas, apoyo y cuidado a sus familiares, seguimiento de las inversiones, conocimiento de la verdad y asunción de responsabilidades. Una comisión que ya ha criticado el Gobierno, acusando a Juanma Moreno de sobreactuación. Señorías, es indignante que la búsqueda de la verdad o el reconocimiento a las víctimas se considere una exageración. (Aplausos). Y es que, señor ministro, las víctimas no están siendo la prioridad del Gobierno, como ha dicho, ni la transparencia su principal objetivo. Por ello, nuestro sí de hoy es un sí por y para esas víctimas, con la seriedad que merecen; un sí contra la manipulación y la crispación ante la tragedia y a favor del respeto que siempre debe imperar, y es un acto de coherencia necesario para generar confianza en los ciudadanos hacia las instituciones y hacia los gobernantes, que tienen la obligación de servirles. Eso es lo que hizo el Partido Popular desde un principio, porque un partido de Gobierno está obligado a dar la mejor respuesta posible en las situaciones más difíciles. Y el Partido Popular, señorías, la ha dado. Ese ejercicio de seriedad y respeto es lo que caracterizó desde el primer momento a Alberto Núñez Feijóo y a Juanma Moreno, el presidente del Partido Popular y el presidente andaluz impregnados de lealtad institucional y compromiso con el sufrimiento y las necesidades de los ciudadanos. En Adamuz, señorías, ha quedado registrado para la historia el manual de convivencia de Juanma Moreno, convivencia como motor para que nuestra democracia sea cada día más fuerte.

Señora Crespín, defender la sanidad pública es lo que hace el Gobierno de Juanma Moreno, duplicando el presupuesto que ustedes tenían. (Aplausos.―Protestas). Lamentablemente, también en Adamuz está quedando registrado para la historia otro manual, el de resistencia de Pedro Sánchez: resistencia a la transparencia de la que presumen, pero evitan las comparecencias de los presidentes de ADIF y de Renfe; resistencia, señorías, a reconocer errores, a asumir responsabilidades o a dar la cara en el Parlamento, en la calle o en un funeral; resistencia a la justicia y a colaborar con ella. Es infame, señorías, que personal de ADIF se llevase fragmentos de la vía en Adamuz sin autorización judicial y el señor Puente no esté aquí dando explicaciones (aplausos); resistencia a respetar al adversario y resistencia a la humildad como virtud del gobernante.

En esta tragedia, el Gobierno quiso mostrar virtud y humanidad, pidiendo respeto simplemente porque le interesaba, porque la crónica de tantas muertes anunciadas por los avisos de los maquinistas ―entre otros― le apuntaban con el dedo acusador de forma incontestable. Pero la virtud, señorías, o viene de fábrica o se alinea con Cicerón al afirmar que nada hay tan vil y ruin como fingir virtud cuando se carece de ella. Se quiso aparentar sensibilidad, pero sin dejar de ser el mismo Gobierno que en situaciones muy duras utilizó el sufrimiento como arma política, no practicó respeto, alentó campañas mediáticas acusadoras y se evadió de sus obligaciones. Recuerden también para la historia otra frase: Si necesita más recursos, que los pida.

Así, el cambio pretendido ha sido un simple espejismo, porque la soberbia, las mentiras y la falta de respeto se han impuesto en cada comparecencia y en cada intervención del Gobierno. Genio y figura hasta la sepultura, señorías. Recordemos también el contorsionismo lingüístico para convertir una renovación parcial en completa e integral; el «lo hago muy bien» de un ministro reprobado siete veces que se ciega en ataques e insultos personales a los diputados que lo interpelan; presumir de tener el mejor tren de la historia, con riesgo cercano a cero, mientras cuarenta y siete familias lloran a sus seres queridos; o convertir el accidente en una simple anomalía, ruindad ciceroniana de quienes pedían respeto a la oposición para después acusarla de sembrar miedo.

Y no, no, señorías. Miedo es lo que tiene una gran mayoría de españoles a coger un tren y a un ministro que literalmente va a acabar con la Renfe, como reza la expresión popular (aplausos), esa Renfe que era un orgullo de país. Miedo es lo que tienen millones de españoles a un futuro muy incierto o a otros desastres ―que tomen nota de la situación de las presas―, porque esta tragedia no comenzó el 18 de enero, como ha dicho el presidente Sánchez, esta tragedia comenzó cuando su Gobierno dejó de invertir lo necesario para el mantenimiento de las vías por estar en otras cosas, al igual que la magnitud de la tragedia de la dana comenzó cuando decidieron no ejecutar las obras que eran necesarias y estaban proyectadas en la cuenca del Júcar. (Aplausos). Miedo es lo que surge ante el deterioro continuo de los servicios públicos mientras recorre toda España la pregunta: ¿en qué se gastan ustedes nuestro dinero? Y miedo es la sensación continua que tenemos los españoles de vivir en un bucle de cortinas de humo, incompetencias, escándalos y corrupción.

Señorías, España no merece esto. España no merece la política que genera desigualdad, que torpedea los cimientos de nuestra democracia, que manosea las pensiones de nuestros mayores o que encierra a la juventud en un limbo de angustia, en el que la precariedad laboral o el acceso imposible a una vivienda… dispara en su incertidumbre.

Presidencia. Debe finalizar, por favor.

Bartolomé Madrid Olmo

PPDiputado.Página 20

Voy finalizando, señor presidente.

Presidencia. Termine, por favor. Gracias.

Bartolomé Madrid Olmo

PPDiputado.Página 20

… dispara su incertidumbre. España no merece un ministro tuitero, faltón, que ya tenía que haber presentado su dimisión o haber sido cesado.

Para finalizar, señorías, y como dijo Alberto Núñez Feijóo a Sánchez, España merece un Gobierno que respete a sus ciudadanos, también a los que ya no están. Hoy, la memoria de cuarenta y siete personas nos ocupa y nos encoge el corazón. Pongamos todas nuestras capacidades…

Presidencia. Debe finalizar, por favor. Muchas gracias.

Bartolomé Madrid Olmo

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Termino, señor presidente. … y todos los recursos necesarios para dignificar esa memoria y para que tragedias de este tipo no vuelvan a ocurrir. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. — REAL DECRETO LEY 2/2026, DE 3 DE FEBRERO, POR EL QUE SE ADOPTAN MEDIDAS URGENTES PARA HACER FRENTE A SITUACIONES DE VULNERABILIDAD SOCIAL, EN MATERIA TRIBUTARIA Y RELATIVAS A LOS RECURSOS DE LOS SISTEMAS DE FINANCIACIÓN TERRITORIAL. (Número de expediente 130/000033).

Presidencia. Convalidación o derogación del Real Decreto Ley 2/2026, de 3 de febrero, por el que se adoptan medidas urgentes para hacer frente a situaciones de vulnerabilidad social, en materia tributaria y relativas a los recursos de los sistemas de financiación territorial. Para presentar el real decreto ley, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, el señor ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.