Mire, de quienes se abrazan a la extrema derecha negacionista de la violencia de género, lecciones las justas. (Aplausos.―Protestas).
Le contesto a la pregunta. Aquí hay una cuestión de confrontación de modelos, lógicamente, porque coexisten los dos modelos en nuestro país. Y le pongo ejemplos. ¿Qué hacemos nosotras? Subir el salario mínimo. Ayer mismo lo subimos a 1221 euros. ¿Recuerda lo que decía el señor Feijóo? Decía que era una subida indiscriminada. ¡1221 euros para la gente trabajadora de este país le parece una subida indiscriminada! (Aplausos). Sin embargo, nunca, nunca oímos decir lo mismo de la cantidad de pasta que se meten en los bolsillos los señores del IBEX 35. Eso no les parece tan mal. (Protestas.―La señora Moraleja Gómez: ¡Donde estáis vosotros!).
¿Conoce los últimos datos sobre paro juvenil? Un 23 %, el dato más bajo en los últimos dieciocho años. ¿Se acuerda de qué cifra llegó a alcanzar con ustedes? El 57 %, más de la mitad de la juventud de este país en el paro. Obligaron a muchísimas personas jóvenes a emigrar. Y a eso su ministra de Trabajo lo llamaba movilidad exterior, ¿lo recuerda?
Y le digo más. Nosotras impulsamos un estatuto del becario para dar derechos a la juventud y aprobamos la reforma laboral, que ha permitido estabilizar a millones de personas jóvenes. ¿Qué hicieron ustedes? Votar en contra, salvo el señor Casero ―Marx lo tenga en su gloria―. (Rumores).
Sigo con el problema principal del país, la vivienda. Nuestro modelo está claro: hay que intervenir el mercado de la vivienda; repito, hay que intervenir el mercado de la vivienda. Su modelo también está muy claro: malvender vivienda pública a los fondos buitre y decirles que no tienen de qué preocuparse. Con el PP pueden estar tranquilos: su modelo de negocio está a salvo.
En definitiva, para nosotros el Estado debe proteger a la gente. Para ustedes, su cortijo. (Aplausos.― Rumores).