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Sin adjetivos

Pleno del 17 de febrero de 2026

Proposición de Ley Orgánica para la protección de la dignidad de las mujeres y la seguridad ciudadana en el espacio público.

Proposición de ley de Grupos Parlamentarios del Congreso.. Autor: Grupo Parlamentario VOX. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 166.

Energía y climaJusticia y corrupciónIgualdad

Votación

  • 17 de febrero de 2026: no salió adelante, 170 sí, 177 no, 1 abstenciones.

Blanca Armario González

VoxDiputada.Página 20Vídeo

Buenas tardes, señorías. Muchísimas gracias, señor presidente. «Ultraderecha», «derecha radical», «derecha extrema» es como se nos va a calificar por parte de la izquierda tras presentar esta iniciativa. Pero la verdad es que no nos preocupa ni nos ha preocupado nunca que quieran señalarnos con calificativos para tratar de demonizarnos (aplausos), porque tenemos claro que defendemos el sentido común y la libertad en todos sus órdenes. Tanto el Partido Popular como Junts han dicho muchas veces que quieren acabar con el burka y con el niqab. Bueno, pues hoy tienen la oportunidad. En VOX creemos que, más allá del burka y el niqab, toda prenda que simbolice la sumisión de la mujer debe ser eliminada del espacio público. Tenemos claro que hemos venido para señalar a la izquierda y su ideología, que quieren terminar con la libertad de los españoles, con su seguridad y con todo lo relacionado con España: sus valores, su cultura y sus instituciones. La izquierda justificará la desprotección de las mujeres en nombre del buenismo una vez más. Quizá para muchos sea un debate incómodo, pero para nosotros es un debate necesario para poder preservar nuestra identidad como nación, la seguridad y, por supuesto, la identidad como mujeres. Somos conscientes de que para muchos grupos políticos aquí presentes el sentido común sobre inmigración, seguridad y la protección de las mujeres que atañen a esta iniciativa les parece radical, pero no hay nada más radical y más justo hoy en día que defender la libertad. (Aplausos). Debatimos una iniciativa que tiene tres ingredientes básicos: la dignidad y la libertad de los españoles, especialmente de las mujeres; la seguridad en los espacios públicos, y unos principios básicos de toda convivencia que no son negociables. VOX lleva advirtiendo desde el comienzo de la andadura política sobre la invasión inmigratoria masiva proveniente de algunos países, cuya cultura provocaría un choque frontal con nuestros valores occidentales, con nuestros derechos y con nuestras libertades fundamentales. Esta inmigración masiva proviene de países que en su mayoría son islámicos, que nos traen una manera de vivir completamente incompatible con la nuestra, y no solo con la de los españoles, sino también con la de otros europeos. Porque nosotros, señorías, somos Occidente; España es Occidente. España no puede permitirse más inmigración, ni mucho menos una inmigración que no respeta nuestras normas culturales, sociales y que, además, por si fuera poco, es una inmigración en cuya cultura la mujer ni siquiera tiene voz. Es un bulto, a veces hasta incluso una esclava.

Nos llaman radicales y extremistas por defender determinados límites. No es intolerancia, sino cuidado de aquello que durante siglos nos ha costado mucho construir. (Aplausos). Defender la dignidad de la mujer no es negociable, como tampoco es negociable que queramos seguir siendo España.

Debatimos la prohibición del uso en los espacios públicos de los velos integrales, conocidos como niqab y como burka. La diferencia entre cada uno es solo una rejilla de tela de unos cinco centímetros por la que miran los ojos de una mujer. El burka, una mazmorra textil y móvil, un lienzo importado desde Afganistán y exportado a otros países islámicos. La izquierda dirá que en España no se ve, que es una alarma inventada por la ultraderecha, pero las calles y las plazas de Ciutat Vella, de El Raval, del Barrio Gótico, de Santa Caterina, de algunos barrios de Badalona, de Tarragona e incluso de Almería lo viven cada día. Muchos de los inmigrantes que han entrado gracias a las políticas de fronteras abiertas del Partido Socialista y del Partido Popular profesan el islam más radical y al llegar acaban en guetos, porque no tienen la intención de integrarse en nuestro país. Su intención es otra, ya que mientras ellos se acomodan en los guetos, los más radicales imponen la sharía. Imponen una visión de la mujer que considera que es un ser inferior, que debe caminar por detrás del hombre, que no tiene derecho a estudiar, conducir, viajar a solas, leer o escribir; una visión que dice que tapar su cuerpo, su cara y su pelo es por su propio bien. Al mismo tiempo, la izquierda, con ayuda del Partido Popular, acelera el borrado de toda nuestra identidad desde las instituciones, ya que impulsan y consienten que Oriente se imponga sobre Occidente. El Partido Popular y el Partido Socialista han contribuido a que los españoles nos sintamos como extranjeros en nuestro propio país. Si no, escuchen atentamente. «El Gobierno impone el menú halal y elimina el cerdo para satisfacer a los musulmanes de la prisión de Ceuta porque son más del 80 %». «El Gobierno de Sánchez ha dado casi 2 millones de euros a la Comisión Islámica, la entidad que ha conseguido imponer el menú halal en [todos] los colegios». «Más del 80 % de los centros educativos en un distrito de Barcelona sirven el menú halal y discriminan a los cristianos en Cuaresma». «La Generalidad de Cataluña avala el uso del niqab islámico en las aulas de los centros educativos». «El PP vota en contra de una iniciativa de VOX en el Congreso para prohibir la fiesta del cordero».» El Partido Popular no apoya la iniciativa de VOX en el Parlament para prohibir la fiesta del cordero y combatir la islamización de Cataluña». «Ceuta impone el final del Ramadán y la Fiesta del Sacrificio como festivos en 2026 con el único rechazo de VOX». El Partido Popular vota en contra de la iniciativa de VOX de eliminar las cárceles de tela en las comunidades autónomas de Madrid, de Murcia y de la Rioja. El PP se abstiene con relación a la iniciativa de VOX de prohibir el burka y el niqab en Cataluña y en Baleares. Estos son solo unos titulares, pero es que existen otras verdades. La izquierda se ha propuesto derribar España y obedece de rodillas a la imposición del islam: nada de hablar ni de recordar las glorias españolas; reavivan la leyenda negra; utilizan el sistema educativo para adoctrinar y ofrecer menús halal en los comedores escolares; imponen su calendario de festividades; han creado discordia entre las comunidades autónomas, y también han generado división entre hombres y mujeres. (Aplausos).

La izquierda, con la ayuda del Partido Popular, apoya, promueve, facilita e incluso subvenciona prácticas sociales, conductas o actos que atentan contra la unidad y la entidad de España, contra la igualdad esencial de los españoles o incluso en contra de nuestra cultura. En España lo que ha ocurrido es que hemos renunciado a afirmar nuestros valores, nuestra historia y nuestra relevancia en el mundo y, cuando existe una renuncia, otros ocupan ese vacío para llenarlo de fragmentación confundiendo tolerancia con pérdida de la identidad. (Aplausos).

El multiculturalismo es un fracaso, y lo hemos visto en otros países europeos que han entendido muy tarde el error que no es otro que ser permisivos con esas prácticas que son incompatibles con los valores fundamentales sobre los que se ha levantado Europa, derivados de la herencia grecorromana y de la cultura cristiana. En España aún estamos a tiempo porque VOX se ha encargado de no renunciar a lo que somos, pero ya muchos lo han olvidado. Tenemos que mirar a otros países europeos donde este multiculturalismo ha fracasado. Francia fue el primer Estado en aplicar la medida del veto contra el burka y contra el niqab desde 2011 en cualquier espacio público. El niqab y el burka fueron considerados incompatibles con el principio de igualdad entre hombres y mujeres. La decisión de Bélgica recibió posteriormente el aval del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. En Suiza la ciudadanía también ratificó, a través de referéndum en el año 2021, el veto del burka y del niqab. Austria también ya ha tomado medidas. Dinamarca, también en el año 2018, incluso impide que las menores de 14 años lleven cualquier tipo de velo en los centros educativos. Bulgaria, también en 2016. Países Bajos, en 2019. Y nuestro vecino Portugal, en el año 2025. ¿Son fachas todos estos países?, ¿son todos ultra?, ¿son todos intolerantes?, ¿son enemigos de la libertad? Quizás son países que lo que intentan es frenar la invasión islámica de Europa. Por esto es prioritario establecer modificaciones en las normas generales que protegen lo que somos y quiénes somos. El uso del niqab o del burka veta e impone la eliminación de la libertad de la mujer. En Francia ya saben que la integración y la adaptación no es posible, que no es una cuestión de racismo. No tenemos ningún problema con el color de la piel, sino con lo que traen algunos en su cabeza. La inmigración masiva tiene un impacto muy peligroso en las mujeres occidentales, tanto como para que esta cuestión se haya convertido en un debate público.

Según datos del Observatorio Nacional de la Delincuencia en Francia, el 52 % de los acusados en caso de violación en la ciudad de París eran extranjeros. El 42 % de las violaciones en Italia fueron cometidas por extranjeros. En Suecia el 58 % de los condenados por violación procedían de África. En Finlandia el 93 % de los delincuentes sexuales proceden de Afganistán o de Marruecos. En España el 8 % de hombres de nacionalidad ‘aún extranjera’ comete el 50 % de las agresiones sexuales. ¿Cuánto más tienen que aumentar las violaciones y las agresiones sexuales en nuestro país para que ustedes reconozcan este gravísimo error de la multiculturalidad? (Aplausos). Precisamente, si hablamos sobre violencia contra la mujer, las agresiones sexuales con penetración desde el año 2017 hasta el año 2024 se han multiplicado en un 275,3 %. Sin embargo, el único partido que propone incrementar las penas de prisión para los violadores y las penas de prisión revisables para los agresores sexuales más feroces es VOX.

Y aún se preguntan ustedes por qué hay mujeres que votan a VOX. Pues miren ustedes, señorías, hay mujeres que votan a VOX ―y somos muchas las mujeres que trabajamos en VOX aquí presentes y otras que nos están viendo desde casa― porque nos negamos como mujeres libres y occidentales a que vengan otras culturas que nos sometan y que nos callen (aplausos); porque nos negamos a que el miedo a salir a la calle se normalice; porque nos negamos a taparnos hasta los ojos para evitar que atenten contra nuestra intimidad; porque nos negamos a ver niñas con niqab en los colegios; porque no queremos ver a mujeres bañándose en la playa con una tela de la cabeza hasta los pies ―esa no es la imagen de mi país―; porque nos negamos a que homosexuales sean golpeados e insultados, como pasó el otro día en Almería, por unos magrebíes; porque nos negamos a que el islam más radical cubra con una tela de retroceso, de desigualdad, de inseguridad, de silencio y de oscuridad a cada mujer en cada calle, en cada plaza y en cada barrio de mi país (aplausos); porque nos negamos a perder nuestra libertad, nuestra seguridad y nuestra identidad como mujeres españolas. Las mujeres en España son libres y libres van a ser.

Muchas gracias, señorías. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. En turno de fijación de posiciones tiene la palabra, por el Grupo Mixto, la señora Micó Micó.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 22Vídeo

Gràcies, president. Senyories de VOX, vostès utilitzen les iniciatives que facilita la democràcia per a presentar declaracions d’odi i ja està bé, no? El que porten hui ací no és una llei de protecció, és una llei per a dir a determinades dones que no són prou bones, que no són prou dignes, que no són prou occidentals per a existir en l’espai públic. Són uns racistes i són uns masclistes i la llei que porten també és racista i masclista. Vostès desprenen xenofòbia, desprenen aporofòbia i una misogínia que són indignes de esta cambra que representa a tot l’Estat i a tot el poble. I vostès no enganyen a ningú, senyories de VOX, vostès no defensen la llibertat de cap dona. Vostès no saben què significa el concepte de feminisme. Vostès neguen la violència masclista. Vostès qüestionen els drets sexuals i reproductius de les dones i cada vegada que poden neguen el feminisme. I el feminisme, señoros de VOX no consisteix en prohibir-li a una dona la seua forma de vestir. El feminisme consistix en garantir que cap home i cap Estat li haja de dir a una dona com s’ha de vestir. Això és feminisme. Però clar, què saben vostès de llibertat feminista si encara viuen instal·lats en un model on per a vostès les dones són decorats? No som subjectes polítics de drets. I, per cert, sembla mentida que alguns de vostès hagin anat a la Facultat de Dret perquè si una dona està obligada a vestir de determinada de determinada manera, això, n’hi ha un delicte en el Codi Penal que ho tracta i és el delicte de coacció. Per tant, el marc legal ja existeix. Poden descansar vostès tranquils, senyories de VOX, no necessitem que vostès facin cap servei a la pàtria. Gràcies, però no, gràcies.

El seu problema no és que algunes dones es tapen la cara. Vostès en este tema tenen dos problemes. El primer: les dones i la seua llibertat. I el segon problema: que existisquen persones musulmanes. Eixe és el seu problema. I esta llei que vostès presenten naix d’una obsessió identitària i d’una ideologia que necessita, per a creure’s d’una cultura superior, que s’haja d’apuntar a altres com a sospitoses, estigmatitzarles i alimentar l’odi cap a elles. I tot açò només ho fan per un motiu: perquè volen que la gent li tinga por a la seua veïna musulmana i que no la vegin com una ciutadana amb drets, sinó que la vegen com una amenaça. Per a vostès, una dona musulmana és un islamista radical. Per a vostès és una terrorista i qui sap si baix de les d’eixes teles que porta, de la roba que porta, no porta un cinturó d’explosius. Això és el que vostès volen transmetre a la societat. I quan un partit comença a decidir quines identitats són acceptables i quines no, estem davant d’un projecte autoritari i aixina va començar Hitler en Alemania. Molt en compte en el que està passant.

I senyories del PP, vostès també donant suport a esta llei son un perill per a les persones migrants i per a les dones. Perquè vostès, per fer-li el cul gros als señoros de VOX, el que estan fent és instal·lar-se en l’odi i en l’ombra de l’extrema dreta, i açò l’únic que fa és llevar-los vots i llevar-los la dignitat. I açò és un camp de batalla cultural que les persones feministes i demòcrates no permetrem.

Gracias, presidente. Señorías de VOX, ustedes utilizan las iniciativas que facilita la democracia para presentar declaraciones de odio. Ya está bien, ¿no? Lo que traen hoy aquí no es una ley de protección, es una ley para decirles a determinadas mujeres que no son suficientemente buenas, dignas ni suficientemente occidentales para existir en el espacio público. Son unos racistas y unos machistas y la ley que traen también es racista y machista. Ustedes desprenden xenofobia, desprenden aporofobia y una misoginia, son indignos de esta Cámara que representa a todo el Estado y a todo el pueblo. (Protestas). Ustedes no engañan a nadie, señorías de VOX. (Aplausos). Ustedes no defienden la libertad de ninguna mujer. Ustedes no saben lo que significa el feminismo, niegan la violencia machista, cuestionan los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y cada vez que pueden niegan el feminismo. Y el feminismo, ‘señoros’ de VOX, no consiste en prohibirle a una mujer su forma de vestir (rumores); el feminismo consiste en garantizar que ningún hombre y ningún Estado le tenga que decir a una mujer cómo tiene que vestirse. Eso es feminismo, pero claro, ¿qué saben ustedes de libertad feminista si todavía viven instalados en un modelo donde para ustedes las mujeres son un decorado y no son sujetos políticos de derecho? Por cierto, parece mentira que algunos de ustedes hayan ido a la facultad de Derecho porque, si una mujer es obligada a vestir de una forma determinada, hay un delito en el Código Penal que lo trata: el delito de coacción. Por lo tanto, el marco legal ya existe. Pueden descansar ustedes tranquilos, señorías de VOX, no necesitamos que ustedes le rindan ningún servicio a la patria. Gracias, pero no. Gracias. Su problema no es que algunas mujeres se tapen la cara. En este tema ustedes tienen dos problemas. El primero es el de las mujeres y su libertad y el segundo problema es que existan personas musulmanas. Ese es su problema. Esta ley que ustedes presentan es de una obsesión identitaria y de una ideología que necesita, para creerse de una cultura superior, apuntar a otros como sospechosos y alimentar el odio hacia ellos y solo lo hacen por un motivo: porque quieren que la gente le tenga miedo a su vecina musulmana y que no la vean como una ciudadana con derechos, sino como una amenaza. Para ustedes, una mujer musulmana es una islamista radical. Para ustedes es una terrorista y quién sabe si debajo de esas telas que lleva o esa ropa que lleva no lleva un cinturón de explosivos. Eso es lo que ustedes quieren transmitirle a la sociedad y cuando un partido empieza a decidir qué identidades son aceptables y cuáles no, estamos ante un proyecto autoritario. Así es como empezó Hitler en Alemania. (Protestas). Tengamos muy en cuenta lo que está pasando. Señorías del PP, ustedes también le dan apoyo a esta ley. Son un peligro para las personas migrantes y para las mujeres, porque ustedes, para hacerles el juego a los señores de VOX, están instalándose en el odio y a la sombra de la extrema derecha. Eso lo único que hace es quitarles voz y quitarles la dignidad. Y eso es una batalla cultural que las personas feministas y demócratas no vamos a permitir.

Presidencia. Señoría, tiene que finalizar.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 23

Acabe, senyor president. No permetrem que passe. Esta llei no protegeix a ningú. Esta llei, l’únic que vol és perseguir a la gent que no és igual com vostès són. Gràcies.

Acabo, señor presidente. No permitiremos que pase. Esta ley no protege a nadie, esta ley lo único que hace es perseguir a las personas que no son iguales a ustedes. Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra la señora Santana Perera.

Noemí Santana Perera

PodemosDiputada.Página 24Vídeo

Muchas gracias, señor presidente. Nos resulta curioso, muy curioso, que quienes han llevado en sus listas a condenados por violencias machistas, quienes aplauden a escuadristas fascistas cuando acosan a mujeres a la salida de su puesto de trabajo vengan hoy aquí a darnos lecciones de feminismo. A ustedes, señorías de VOX, nunca les han importado las mujeres, y mucho menos las mujeres migrantes, las mujeres extranjeras o las mujeres musulmanas. A ustedes lo que les importa es tener un blanco al cual poder señalar para seguir agitando su miedo y su odio. La proposición del Grupo Parlamentario VOX no viene a defender ni a proteger a nadie, todo lo contrario, es una excusa para seguir alimentando su xenofobia, para seguir alimentando su racismo y su odio. Que no nos engañen, estamos ante una operación política para fabricar un chivo expiatorio y recortar las libertades. ¿A costa de qué? De comunidades estigmatizadas. Esta cuestión que ustedes nos plantean ya ha sido abordada en los tribunales, sobre ella se ha pronunciado el propio Tribunal Supremo, por ejemplo, en la sentencia de 14 de febrero de 2013 con la ordenanza de Lleida, que dejó claro que la Administración no puede limitar derechos fundamentales así, como quieren ustedes, a la ligera, y que la libertad religiosa forma parte, sin lugar a dudas, de nuestro marco constitucional. Es decir, no estamos ante un vacío legal, sino ante un intento de ustedes de reabrir un debate ideológico que no está en las calles, sino que se han inventado ustedes. Para condenar a minorías, para condenar a las personas migrantes, para eso ustedes siempre tienen tiempo; ahora, para condenar, por ejemplo, las palizas que se les dan a personas del colectivo LGTBIQ+ por parte de la ultraderecha, para eso ustedes no tienen tiempo. (Aplausos). Si a ustedes les importaran de verdad las mujeres musulmanas, ¿saben qué deberían hacer? Apoyar la regularización de estas mujeres que viven en una situación de precariedad; defender, por ejemplo, los derechos laborales de las jornaleras explotadas, que no lo están haciendo, más bien al contrario, ¡son los suyos los que explotan a estas mujeres! (Aplausos); deberían garantizar el acceso a una vivienda digna, a una educación y a una sanidad sin ningún tipo de discriminación. Pero no, ustedes prefieren, como siempre, vivir a costa del engaño y de remover el fango, señorías de VOX. Nosotras, evidentemente, no vamos a apoyar esta proposición de ley. Nos parece que nos quieren llevar a su discurso, a un relato irreal, que nosotras no le vamos a comprar. Ya lo decía la compañera de Compromís: el problema no es la prenda, el problema es si existe coacción o no para llevar esa prenda, y ya nuestro marco legal regula y legisla en torno a esto. Por lo tanto, ustedes están abriendo un debate ideológico que ahora mismo es inexistente. Nosotras, evidentemente, no vamos a apoyar que ustedes sigan expandiendo y sembrando odio. ¡Basta ya! (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra el señor Legarda Uriarte.

Mikel (GV (EAJ-PNV)) Legarda Uriarte

PNVDiputado.Página 24Vídeo

Eskerrik asko, presidente. Arratsalde on guztioi. Debatimos sobre la toma en consideración de una prohibición total del velo integral islamista en espacios públicos, que se nos dice sostenida en la defensa de derechos fundamentales constitucionales, como la libertad, la igualdad, la dignidad de las personas, además del de la seguridad. Y como quiera, señorías, que el velo integral o parcial para las personas musulmanas es un símbolo prominente de su religión, nos encontramos con el debate ―no nuevo en Europa― de si la pretendida prohibición vulnera otros derechos y libertades constitucionales como el de pensamiento, conciencia o religión también recogidos en tratados internacionales ratificados por España, entre otros, la Carta Europea de Derechos Humanos. Esto nos lleva también, por mandato constitucional, a que la interpretación de ese conflicto entre derechos y libertades se realice de conformidad con los tratados internacionales y por los órganos jurisdiccionales internacionales encargados de su interpretación, a saber, el Tribunal Europeo de Derechos

Humanos, cuya jurisprudencia, nos guste o nos parezca contraintuitiva, será parámetro de validez de la iniciativa debatida si se convirtiera en ley y fuera recurrida.

Señorías, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en su conocida sentencia S.A.S. contra Francia de 1 de julio de 2014, enjuiciaba la ley francesa que prohibía ocultar el rostro en calles, transportes y Administraciones, no aceptando que la prohibición fuera necesaria en una sociedad democrática en aras de la seguridad pública, ya que esto ―decía― podría lograrse imponiendo el requisito de que las personas no se cubrieran el rostro cuando las circunstancias así lo requirieran. El Tribunal tampoco aceptó que la prohibición fuera necesaria para proteger la dignidad humana, porque, entre otras cosas, dijo: sin perjuicio de la extrañeza que tal prenda, el velo integral, pueda generar en la sociedad, es una expresión de identidad cultural y pluralismo religioso que debe ser respetada en democracia. Y tampoco aceptaba la Corte que con el velo integral se afectase a la igualdad de género, principalmente porque algunas mujeres defienden su libertad para la práctica del ocultamiento facial. El convenio ―señalaba también la Corte― exige prohibir la imposición a la mujer de determinadas prácticas, pero no prohibir que, en ejercicio de su libertad y derechos, acepte determinadas conductas, incluso con connotaciones objetivas sexistas relativas a la igualdad de género. Sin embargo, señorías, el Tribunal sí aceptó la prohibición francesa del velo integral por respeto a las necesidades mínimas de la vida en sociedad y vinculaba esto a la legítima finalidad de proteger los derechos y libertades de los demás, evitando así una barrera ―decía― a la apertura de las relaciones interpersonales; pues el velo integral, que oculta la cara, era percibido como una violación de los derechos de los otros a vivir en un espacio de socialización y hacía más difícil vivir en convivencia.

Señorías, como hemos visto, buena parte de la fundamentación de la iniciativa debatida no es aceptable para el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y tiene sustanciales diferencias con otras regulaciones de países que cita como apoyatura. En Francia, Bélgica, Austria, Dinamarca, Suiza y Bulgaria, la prohibición total en espacios públicos afecta a cualquier prenda que cubra el rostro, y no solo a las islámicas, lo que le permitía decir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos que esa prohibición de Francia no era discriminatoria ni vulneraba el artículo 14 del convenio por no basarse exclusivamente en la connotación religiosa de la vestimenta, lo que sí sucede con el texto ahora examinado. Y en Países Bajos y Alemania, la prohibición es parcial a determinados servidores públicos o a determinados espacios y establecimientos públicos.

Por otra parte, señorías, la Corte considera proporcionada la regulación francesa ―que siguen otros países con regulación similar―, ya que las sanciones ―decía― por incumplimientos, no mediando coacción, son multas leves frente a las multas graves, llegando incluso a la exclusión de la iniciativa debatida. Señorías, estas sanciones desproporcionadas, junto con la señalada discriminación por solo afectar a prendas islámicas que cubran totalmente el rostro y no a otras, hacen que esta iniciativa, a nuestro juicio, exacerbe estereotipos impuestos al islamismo, fomentando su intolerancia en la sociedad, algo sobre lo que también la Corte ponía en guardia al enjuiciar la legislación francesa, que ni por asomo traspasa barreras como lo hace la proposición debatida.

Señorías ―y voy finalizando, presidente―, compartimos con la Corte que el Estado tiene la posibilidad de garantizar las condiciones mediante las cuales los individuos puedan vivir juntos en la diversidad, garantizando el respeto a las necesidades mínimas de la vida en sociedad y también una cierta imagen de convivencia, siempre que no sea desproporcionada ni discriminatoria ni exacerbe estereotipos que fomenten el odio hacia determinados colectivos, su creencias y sus prácticas, que creemos que es precisamente en lo que incurre la iniciativa debatida.

En definitiva, señorías, creemos que debiéramos poder debatir, como se ha hecho en otros países de la Unión, sobre la regulación en espacios públicos de prendas que cubran totalmente el rostro, pero no desde la motivación ni desde lo que se propone en la iniciativa debatida, sino atendiendo a la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos; no empezando la casa por el tejado, sino como conclusión de los trabajos de una subcomisión creada al efecto, que les anuncio propondrá nuestro grupo; sin olvidar, como señalaba el profesor Fernández Codina, que la postura que adoptemos respecto a los musulmanes practicantes será el canario en la mina de nuestro Estado de derecho.

Nada más y muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra la señora Nogueras i Camero.

Míriam Nogueras i Camero

JuntsDiputada.Página 26Vídeo

Bona tarda. Gràcies, president. Crec que som l’únic partit que pot dir que mai havia pujat al faristol a contestar als feixistes de VOX. Fins avui. De fet, aquests set vots van impedir que l’extrema dreta governés a Espanya. No m’allargaré. La posició de Junts és molt clara: ni burka, ni VOX. Ni vel integral, ni l’extrema dreta. Tampoc complexos. Dit això, si avui sortim és per dir que ja n’hi ha prou. Tots vostès, les dretes i les esquerres espanyoles, porten molt temps, massa temps, intentant vendre’ns que només hi ha dues maneres d’afrontar la vida i afrontar la política. O la dels feixistes de VOX i les extremes dretes amb Abascal al capdavant, o la dels sectaris de Podemos, que estan arrossegant a totes les esquerres acomplexades. Han de tenir tots vostès molt clar que a Catalunya sempre hi ha hagut una altra manera d’afrontar la vida i afrontar la política: a la catalana manera. I per això hem registrat una llei acord, aquesta sí, als estàndards del dret internacional. Als estàndards del dret europeu perquè no només es pugui aprovar, sinó que es pugui aplicar, cosa que no passa ni amb aquesta llei de VOX ni amb cap iniciativa que l’extrema dreta ha presentat al Parlament de Catalunya. Cap d’elles passa ni un sol filtre europeu i això, políticament, és una vergonya. Més enllà del ridícul que vostès fan aquí o altres fan al Parlament de Catalunya. I us explicaré algun exemple perquè vegin que no passen cap d’aquests filtres europeus. Vostès pretenen per llei evitar que un jutge pugui revisar i pugui controlar una sanció. És a dir, perquè ens entenguem: vostès, els defensors de la cúpula judicial española, els defensors dels jutges amb aquesta llei, se’ls ventilen. VOX es ventila els jutges. Fot riure o no fot riure com fan vostès les coses? O vostès, els d’aquí i els d’allà, no en tenen ni idea de dret i òbviament, no tenen ni idea de dret internacional, o vostès, els d’aquí i els d’allà, no els importa en absolut si es prohibeix o no es prohibeix el burka. Vostès s’han pensat en algun moment, senyor Abascal, els senyors de VOX, que la gent de Junts reculariem mai per la pressió d’un títolaret? Els tornarem a repetir per si no ho ha entès a la primera. No a VOX ara i sempre. I acabo. De què serveixen tots vostès, dretes i esquerres espanyoles, si són incapaços de fer una llei que acabi amb l’opressió que representa el burka? Ho hem fet nosaltres, com sempre. I la pregunta és qui de vostès votarà a favor de la dona? A favor d’una llei, la de Junts que sí que passarà, i què passa els filtres europeus, com ja estan fent i estan legislant i estan aplicant a altres països europeus. La catalana manera és incompatible absolutament amb Abascal i companyia. També és incompatible amb la senyora Belarra, la senyora Montero o el senyor Iglesias. La catalana manera no hi entén de extrems. Entén de centralitat, de seny, de valors, de democràcia. I mentre vostès van fent blocs espanyols, nosaltres dones a Europa, llibertats i Catalunya. Moltes gràcies i visca Catalunya lliure.

Gracias, presidente. Creo que somos el único grupo que puede afirmar que nunca había subido a contestar a los fascistas de VOX hasta hoy. De hecho, estos siete votos impidieron que la extrema derecha gobernara en España. No voy a alargarme. La posición de Junts es muy clara: ni burka ni VOX; ni velo integral ni la extrema derecha; y tampoco miedo, tampoco complejos. Dicho esto, si hoy intervenimos, es para decir que ya basta. Todos ustedes, las derechas y las izquierdas españolas, llevan mucho tiempo, demasiado, intentando vendernos que tan solo existen dos formas de afrontar la vida y la política: o la de los fascistas de VOX y las extremas derechas con Abascal en primera línea o la de los sectarios de Podemos, que están arrastrando a todas las izquierdas acomplejadas. Deben tener ustedes muy claro que en Cataluña siempre ha habido otra forma de afrontar la vida y la política: la manera catalana. Por eso, hemos registrado una ley acorde ―esta sí― a los estándares del derecho internacional y del derecho europeo, para que no tan solo se pueda aprobar, sino aplicar, cosa que no sucede con esta ley de VOX ni con cualquier iniciativa que la extrema derecha haya presentado en el Parlamento de Cataluña. Ninguna de ellas pasa ningún filtro europeo. Esto políticamente es una vergüenza, más allá del ridículo que ustedes hacen aquí u otros en el Parlamento de Cataluña. Voy a darles algún ejemplo, para que vean que no pasan ninguno de estos filtros europeos. Ustedes pretenden, por ley, evitar que el juez pueda revisar y controlar una sanción. Es decir, para que nos entendamos, ustedes, los defensores de la cúpula judicial española, los defensores de los jueces, con esta ley se los ventilan. VOX se ventila a los jueces. ¿Da risa o no da risa cómo hacen ustedes las cosas? Ustedes, los de aquí y los de allá, no tienen ni idea de derecho ni, evidentemente, de derecho internacional.

A ustedes, a los de aquí y a los de allá, no les importa en absoluto si se prohíbe o no se prohíbe el burka. ¿Han pensado en algún momento, señor Abascal, señores de VOX, que la gente de Junts íbamos a recular jamás por la presión de un pequeño titular? Vamos a repetírselo por si no lo han entendido la primera vez: no a VOX, ahora y siempre.

Y termino. ¿De qué sirven todos ustedes, derechas e izquierdas españolas, si son incapaces de plantear una ley que termine con la opresión que representa el burka? Lo hemos hecho nosotros, como siempre. Y la pregunta es quién de ustedes votará a favor de la mujer; a favor de una ley, la de Junts, que sí pasará y pasa todos los filtros europeos, como está sucediendo, se está legislando y se está aplicando en otros países europeos.

La manera catalana es incompatible absolutamente con Abascal y compañía y también es incompatible con la señora Belarra, la señora Montero o el señor Iglesias; la manera catalana no entiende de extremos, entiende de centralidad, de juicio, de valores, de democracia. Y, mientras ustedes van haciendo bloques españoles, nosotras, mujeres, Europa, libertades y Cataluña.

Muchas gracias y viva Cataluña libre. (Rumores).

Presidencia. Señorías, silencio. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra la señora Vallugera Balañà.

Pilar Vallugera Balañà

ERCDiputada.Página 27Vídeo

Bona tarda de nou. Hauré de demanar una mica de pietat al president, que sol ser molt estricte amb els temps, perquè ara s’ha incorporat un tema que no tenia previst perquè JuntsxCat no havia de parlar i m’ha descol·locat, perquè resulta que jo no ho veig igual. Però per descomptat, no soc ni esquerra espanyola ni dreta espanyola. Em pensava jo que era dreta catalana, però si resulta que només hi ha una manera de fer les coses. Osti! Tants anys fent independentistes i ara resulta que hauré de ser apàtrida. Miri, perdoni, la catalana manera és la que decidim els catalans. I hi ha catalans i catalanes d’esquerres, catalans i catalanes de centre i catalans i catalanes de dretes com vostès. I aquí no passa res. I ja estic cansada de tanta uniformitat que si no fem el que vostès diuen, escolti’m, som dolents i traïdors. Doncs no, això no va així. I, a més a més, hi ha un element curiós aquí. Jo crec que la intervenció més interessant ha sigut, sens cap dubte, la del PNV, que es caracteritza pel seu rigor i que ens ha dit a l’entrada: «Escuchadme». I jo he escoltat. I està molt bé perquè ha marcat un element. I és que... a veure, VOX, si és que els és igual, si es posen un vel, si es posen un allò de les avispes, o si es posen un barret de nazareno, si és que els hi és igual. Vostès el que els interessa és entrar al debat de los malos islamistas que nos han venido a conquistar —‌com per cert, ja van fer les seves terres ara fa 800 anys—, o si som el Faro de Occidente, —p‌ erquè ha parlat d’Occidente, però s’ha deixat lo del Faro—, que és el que fa referència al seu insigne, diríem ideòleg, que es deia Francisco Franco Bahamonde. I aquí estem, una tarda de dimarts discutint els uns que només es pot ser català d’una altra manera, els altres que els islàmics venen aquí, que tots deixem de menjar pernil, no bevem alcohol i anem tapats. I escoltin ni una cosa ni l’altra. Ho vaig dir ben clar, perquè després m’acusen de bonista, de woke i de no sé quantes coses més. No, no ens agrada el burka i no ens agrada el niqab. No, no ens agrada. Ha quedat clar? Almenys vostès tenen la vista de referir-se a «todos los que vayan completamente tapados» i així no es centren en el burca i el niqab, però és el que volen dir. És el que volen dir perquè no es posaran amb el buf aquell que portem al Ripollès quan fa un fred que no s’hi pot estar. Oi que no s’hi posaran amb la gorra i el buf? Oi que no diran res? I no ens pararan a Camprodon perquè anem tapats tota la cara? No, no diran res. I, per tant, ja em permetran que no vulgui entrar en aquesta dinàmica. A veure, VOX defendiendo la dignidad de la mujer. Oxímoron. No pot ser, no pot ser. VOX està en contra de l’avortament; no podem decidir sobre el nostre cos. En contra de la llibertat sexual ensenyada a les escoles. No podem saber com es fan els nens, no fos cas que en féssim i ens divertim fent-los perquè a ells no els molesta que els facin, els hi molesta que ens hi divertim mentre els fem. Què més interessa? Per tant, si vostès els hi donen a les que van a aixecar les pobres dones que han d›avortar. I això sí que fa vergonya. I això sí que és violència. Si vostès estan destruint totes les conselleries que hi havia en els governs on han entrat sobre els masclismes. Si vostès estan en contra de la violència de gènere i diuen que no existeix. Home, per l’amor de Déu. I ara ens venen a dir que defensen la dignitat de les dones? Serà de les seves perquè les seves sí que les defensen. Això ho tinc claríssim. Castes pures, beates, catòliques, totes elles defensades. Saben què passa? Que ara fa 40 anys —‌jo en tinc ja 58—, però jo recordo els problemes que va tenir la meva mare per anar amb pantalons a l’església. I saben com es va arreglar això? Amb la seva transformació. Saben quin és el resultat? És que aquí no hem sigut capaços d’explicar-ho bé.

Però és que la proposta és per llegir-se-la. Ve a dir allò de «a l’adult, cuidado». Suposo que aturaran a totes les dones que vagin cobertes per preguntar-los qui els ha fet posar, com els han fet posar, si ho ha fet a casa o no, perquè fer-ho a casa és pitjor que fer-ho en un altre lloc. No sé on es pensen vostès que els pares expliquen als fills com han de vestir. Bé, el cas és el següent. Diu: quan el niqab hagi estat imposat a la víctima —q‌ ue no som menors d’edat, la major part de nosaltres, algunes sí, però ser dona no equival a ser menor d’edat—. Bé, doncs, quan la víctima hagi estat coaccionada o el que sigui, i sigui menor d’edat, que vol dir que pot ser entre 16 i 18, els hi aplicarem una pena en els que ho hagin fet de dos anys i sis mesos de presó a cinc anys. O sigui, vostès intenten integrar les dones dient-los que posaran el seu pare, el seu germà, la seva mare, la seva germana, la seva àvia i qui sigui a la presó. Ostres, com a integració és curiosa perquè amb quantes han parlat d’elles? A quantes han entaulat una trobada sincera que els hagin pogut explicar? Vostès creuen que aquesta és la millor manera? I encara afegeixen molt més. Cuidado, que si ha sigut a casa la part superior de la pena, la pena assegura superior. De veritat aniran amb la policia, entenc, dona per dona amb niqab o amb burka a preguntar-los això la pararan, li faran treure? Saben quin és el resultat? Dones tancades a casa seva. Saben com es pot transformar? Que vegin que la resta exercim la llibertat. Però si les deixen tancades a casa no passarà mai, com va trigar apassar amb les nostres àvies, com va trigar a passar amb les nostres mares. Què va ser l’obertura al món que els va permetre alliberar-se i empoderar-se.

Volia fer un parell de comentaris més, però he estat massa estona amb la resta. A veure, aquest és un projecte, ja ho han dit deshumanitzador, criminalitzador estigmatitzador. Tots els «idor» que vulguin, però sobretot inhumà i cruel. Inhumà i cruel. I qualsevol partit que tingui aquesta ideologia, i els que li donen suport s’haurien de fer mirar molt bé quin és la imatge de societat que tenen. Deixi’m acabar dient que ni burka ni VOX pot ser un leitmotiv ocurrent, però si al final acaba sent no burka, perdonin, és també VOX. Moltes gràcies.

Buenas tardes una vez más. Voy a tener que pedir cierta piedad al presidente, que suele ser muy estricto con los tiempos, porque ahora se ha incorporado un tema que no tenía previsto, porque Convergencia, perdón, Junts per Cat no tenía que hablar y me ha descolocado, porque resulta que yo no lo veo igual, no soy ni derecha española ni izquierda española. Yo pensaba que era derecha catalana, pero, si tan solo existe una forma de hacer las cosas, pues tantos años siendo independentista y voy a tener que ser apátrida. Perdón, esto de la manera catalana es la que decidamos los catalanes, y existen catalanes y catalanas de izquierdas, catalanes y catalanas de centro y catalanes y catalanas de derechas, como ustedes, y aquí no pasa nada. (Aplausos). Y ya estoy harta de tanta uniformidad, de que, como no hacemos lo que dicen ustedes, pues somos los malos. No, esto no funciona así. Además, existe un elemento curioso aquí. Yo creo que la intervención más interesante ha sido la del PNV, sin duda, que se caracteriza por su rigor. Nos ha dicho al principio: Escuchadme. Y yo le he escuchado, y está muy bien porque ha marcado un elemento. Y es que, a ver, a VOX le da igual si se ponen un velo o lo de las avispas o si se ponen un sombrero de nazareno. Es que les da igual. A ustedes lo que les interesa es entrar en el debate de los malos islamistas que nos han venido a conquistar ―por cierto, ya lo hicieron en sus tierras hace ochocientos años― o si son el faro de Occidente ―se ha dejado lo del faro, ha hablado de Occidente―, que es a lo que se refiere su insigne —‌diríamos— ideólogo, Francisco Franco Bahamonde. Y aquí estamos, en la tarde de un martes, discutiendo, los unos diciendo que tan solo existe una forma de ser catalán; los demás, que los islámicos vienen aquí para que todos dejemos de comer jamón, no bebamos alcohol y estemos tapados. Pues ni una cosa ni la otra. Y voy a decirlo a todas luces porque me van a acusar de buenista, de woke y no sé de cuántas cosas más: ¡no, no nos gusta el burka y no nos gusta el niqab. No, no nos gustan! ¿Ha quedado claro? Al menos, ustedes tienen la vista de referirse a todos los que vayan completamente tapados y, de esta forma, no se centran en el burka ni en el niqab. Pero es lo que ustedes quieren decir, porque no se van a quejar de cómo nos tapamos la boca en el Ripollès cuando hace mucho frío, y llevamos aquella gorra y aquella braga que tapa la boca. ¿A que no, a que no se van a oponer ni a quejarse de eso porque nos tapemos la cara en esa situación? Así que me permitirán que no entre en esta dinámica.

A ver, VOX defendiendo la dignidad de la mujer, es un oxímoron, no puede ser, no puede ser. (Rumores). VOX está en contra del aborto, y no podemos decidir sobre nuestro cuerpo. Está en contra de la libertad sexual que se enseña en las escuelas, no podemos saber cómo se hacen los niños, por si acaso; no en contra de que se hagan, sino de que nos divirtamos haciéndolos. (Aplausos). ¿Qué más? Si ustedes van a machacar a las pobres mujeres que tienen que abortar, eso sí da vergüenza, eso sí es violencia. Ustedes están destruyendo todas las consejerías que existían sobre los machismos en los Gobiernos donde han entrado; ustedes están en contra de la violencia de género y dicen que no existe, ¡por el amor de Dios, y ahora vienen ustedes a decirnos que defienden la dignidad de las mujeres! Será la de las suyas, porque a las suyas sí las defienden, eso lo tengo muy claro, castas, puras, beatas, católicas, todas ellas son defendidas. (Aplausos). ¿Saben qué ocurre? Que yo me acuerdo de los problemas que tuvo mi madre hace ahora cuarenta años ―ya no digo cincuenta y ocho― por ir con pantalones a la iglesia. ¿Cómo se solucionó? Lo saben: con su transformación. ¿Saben cuál es el resultado? Que aquí no hemos sido capaces de explicarlo bien.

Pero es que la propuesta es para leérsela... Viene a decir aquello de que el adulto, a ver, imagino que detendrán a todas las mujeres que vayan tapadas para preguntarles quién les ha obligado a ponérselo, o si lo han hecho en su casa, porque claro es peor si se tapan en casa que en otro lugar —‌no sé dónde creen ustedes que los padres explican a los hijos cómo deben vestirse, en fin—. El caso es el siguiente: cuando el niqab haya sido impuesto a la víctima —q‌ ue la mayoría no son menores de edad, algunas sí, pero ser mujer no equivale a ser menor de edad—, cuando la víctima haya sido coaccionada, digamos, y sea menor de edad, es decir, entre los 16 y los 18, les aplicaremos una pena a los que lo hayan hecho de dos años y seis meses hasta cinco años de prisión. Es decir, ustedes intentan integrar a las mujeres diciéndoles que van a llevar a su padre, a su hermano, a su madre, a su hermana, a su abuela, a todos ellos a la prisión. Pues como integración como tal es curiosa, porque ¿con cuántas han hablado de ello? ¿A cuántas han puesto en una mesa, en un encuentro sincero, y han podido explicárselo? ¿Ustedes creen que esta es la mejor manera? Y aún añaden más, ¡cuidado!, porque si esto se ha hecho en el hogar, en la franja superior de la pena, ¿de verdad van a ir con la policía, mujer por mujer con niqab o burka, para preguntarles eso? ¿Van a detenerlas? ¿Van a obligarlas a quitárselo? ¿Saben ustedes cuál será el resultado? Mujeres encerradas en su casa. ¿Saben cómo se puede transformar esto? Que vean que los demás ejercemos nuestra libertad. Pero si las dejan encerradas en su casa, no va a ocurrir jamás, como tardó en ocurrir con nuestras abuelas y nuestras madres. Fue esa apertura hacia el mundo lo que les permitió liberarse y empoderarse.

Tengo un par de comentarios más que hacer, pero me he pasado demasiado en el tiempo con lo demás.

Esto es un proyecto ―lo han dicho los demás― deshumanizador, estigmatizador ―todos los ‘adores’ que quieran―, pero sobre todo es inhumano y cruel. Y cualquier partido que tenga esa ideología y los que van a darle su apoyo tendrían que hacérselo mirar muy bien para saber cuál es la imagen de sociedad que tienen.

Permítanme que termine diciendo que ni burka ni VOX. Puede ser un leitmotiv ocurrente, pero si el final acaba siendo «no burka», perdonen, es también «no VOX».

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Gil de Reboleño.

Esther Gil de Reboleño Lastortres

Grupo SumarDiputada.Página 29Vídeo

Presidente. Buenas tardes. Cada vez que me subo a esta tribuna a debatir una iniciativa que tiene que ver con los derechos de las mujeres y que viene de la mano de VOX realmente me debato entre la carcajada y la indignación más absoluta. Por eso, debo agradecer a la compañera de Esquerra que haya hecho esa intervención, porque, verdaderamente, ante esta propuesta no cabe más que soltar una carcajada. Entre la risa y la vergüenza está el título de esta proposición de ley: «Protección de la dignidad de las mujeres y la seguridad ciudadana en el espacio público». Esto no da ni para escribir un pasodoble en una agrupación de carnavales, ahora que estamos en la semana de carnavales. (Aplausos). Quienes niegan la violencia machista no pueden venir a dar lecciones sobre dignidad o sobre la seguridad de las mujeres; ni quienes, como el señor Figaredo, que usa nuestros impuestos para hacer partidismo y arengar contra el feminismo, y disfruta de un permiso de paternidad gracias a ese feminismo que utiliza para asistir a un acto de precampaña electoral en León y no cumple con sus obligaciones como diputado.

Señorías de VOX, ustedes son el único grupo de esta Cámara que cuestiona la existencia misma de la violencia de género; ustedes llaman ideología a los derechos de las mujeres; y en esta legislatura no han votado a favor de ninguna ley de igualdad, ni a favor del Pacto de Estado contra la Violencia de Género ni de la ley de paridad; ¿y ahora pretenden erigirse como abanderados de la libertad femenina?

Miren, la seguridad de las mujeres no se defiende así, no se defiende con prohibiciones simbólicas sobre un fenómeno absolutamente minoritario en España. Se defiende garantizando pensiones dignas, se defiende evitando desahucios de mujeres vulnerables (aplausos), se defiende ampliando permisos y fomentando la corresponsabilidad, se defiende reduciendo la jornada laboral para poder conciliar y se defiende reforzando la sanidad pública y las políticas de igualdad. Eso es seguridad real, lo demás es propaganda barata.

Otra cosa más les voy a decir: esta iniciativa no nace del feminismo, nace del racismo. No nos engañemos, porque hoy hablan del niqab y del burka, ayer hablaban del velo islámico, mañana será del Ramadán o de si como cerdo o no o de cualquier otra expresión cultural o religiosa. Su objetivo en realidad no es una prenda, señorías, su objetivo es construir un «otro que no pueda ser español». Ustedes quieren una España grande y libre, blanca, católica y heterosexual, y todo aquel que no encaje en este perfil es un alienígena, como les llama su amigo Donald Trump.

Además, su propuesta está plagada de contradicciones. Dicen que quieren proteger a estas mujeres, pero cuando regularizamos a miles de personas migrantes que llevaban años trabajando, pagando sus impuestos y levantando este país, que comparten con todos ustedes, a estas mujeres pobres, a esas es a las que a ustedes no les interesa proteger. (Aplausos). Ustedes no dudarían ni un solo segundo en separar a familias, en expulsar sin contemplaciones, en dejar a mujeres sin papeles y sin derechos. Esa es su política real. No dudarían ni un segundo en montar una patrulla racista como el ICE en Estados Unidos, que golpea, detiene, tortura y expulsa a quienes día a día levantan un país con su trabajo. Quieren convertir a España en una sucursal de Estados Unidos y convertirse en sus lacayos. Así de patriotas son ustedes.

Otra contradicción evidente. (La señora Gil de Reboleño Lastortres se ríe). Es que me da la risa, me van a perdonar, pero es que… Ustedes dicen querer prohibir el niqab en nuestras calles, pero no sé dónde está el problema, porque ustedes no ven ningún problema en hacer negocio, en cerrar acuerdos comerciales y en fotografiarse sonrientes con Estados donde se vulneran los derechos de las mujeres, como es Arabia Saudí. Ahí no hay problema, ahí hay cheque en blanco. (Una señora diputada pronuncia palabras que no se perciben). Ahí no les preocupa la dignidad femenina, ahí mandan el negocio y el dinero, que son los que verdaderamente dictan sus propuestas. (Aplausos).

Ante el uso del niqab su receta es profundamente contraproducente. Si una mujer está siendo obligada a llevar una prenda, ¿de verdad creen que la solución es multarla, sancionarla, recluirla en su hogar o criminalizarla? Lo que consiguen es exactamente lo contrario de lo que dicen defender: más aislamiento, más confinamiento, más dependencia y más invisibilidad. Es como pretender combatir la violencia encerrando a la víctima en su casa. Ningún Estado tiene derecho a decidir cómo debemos vestirnos las mujeres, ni a obligarnos a cubrirnos, ni a obligarnos a descubrirnos. La autodeterminación implica libertad real.

Permítanme una última cuestión. Esta vez me dirijo a las señorías del Grupo Popular, que entran en la ecuación porque han anunciado que votarán a favor de esta iniciativa. Una vez más, están actuando como la marca blanca de VOX. Ustedes ponen los votos y VOX pone la ideología. Dentro de poco no les quedarán ni los votos ni la marca. (Aplausos). Cuando se trata de recortar derechos, de señalar a minorías y de dividir a los españoles siempre se encuentran. Igual podrían unir VOX-PP, PP-VOX; igual vende algo. (Rumores). No tienen ningún problema con gobernar juntos en comunidades autónomas y recortar recursos para igualdad o debilitar servicios públicos esenciales para las mujeres.

Termino, presidente. La ultraderecha juega a enfrentar a unas mujeres con otras, a utilizar el feminismo como coartada para el racismo, a decidir qué mujeres merecen ser defendidas y cuáles merecen ser expulsadas. Nosotras no vamos a entrar en ese juego. Nosotras defendemos un feminismo que no criminaliza, que no estigmatiza y que no convierte la diversidad cultural en una amenaza.

Hoy votaremos en contra de esta proposición porque esta proposición no protege a ninguna mujer. Ustedes hoy aquí no traen seguridad ni derechos para las mujeres.

Presidencia. Señoría, finalice, por favor.

Esther Gil de Reboleño Lastortres

Grupo SumarDiputada.Página 31

Traen miedo, xenofobia, racismo, estigmatización y retroceso.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Plurinacional SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora Fernández Benéitez.

Andrea Fernández Benéitez

PSOEDiputada.Página 31Vídeo

Gracias, presidente. Buenas tardes, señorías. La proposición de ley que plantea hoy el Grupo Parlamentario VOX es inasumible en un contexto de democracia sana. (Rumores). Por supuesto, esto no se trata de defender los derechos de las mujeres, sino de desplegar su islamofobia. La propuesta, desde la exposición de motivos, está llena de hostilidad, de provocación y de ignorancia. Voy a ser muy clara: todo atuendo destinado a ocultar la identidad de las mujeres por el simple hecho de serlo parte de lógicas machistas, y esto incluye el niqab y el burka. Como es obvio, esto es rechazable para quienes consideramos la igualdad entre hombres y mujeres como un pilar básico de nuestra convivencia. Por supuesto que sobre ello cabe un debate serio y riguroso, que no tenemos ningún problema en celebrar. Señorías de VOX, nada de relativismo cultural, nosotras no queremos para otras lo que no queremos para nosotras mismas. (Aplausos). Señorías de VOX, les aseguro que hay más relativismo cultural en sus alianzas con Orbán que en nuestra posición política. (Aplausos.―Varias señoras diputadas: ¡Muy bien!). Sin embargo, les advierto de que esta premisa no abre la puerta a su racismo, a la xenofobia ni al supremacismo que plantean ustedes hoy aquí. Hablan ustedes mucho de pureza europea. Europa es uno de los pocos lugares del mundo que ha crecido gracias a la confrontación constante de ideas, a su pugna y, en consecuencia, a unas altas dosis de libertad. Por eso, señorías, somos legatarios de cientos de corrientes literarias, artísticas y políticas. Por eso ―por muchas ampollas que a ustedes les levante― el feminismo también está en ese corpus cuya base es la libertad de pensamiento. (Rumores). Efectivamente, señorías, nuestra identidad cultural está llena de tesoros que merece la pena que sean conservados. Entre ellos, destaca uno muy importante: la tolerancia como valor moral. (Aplausos). Una tolerancia defendida por autores como Locke o Voltaire. Incluso, en el mundo cristiano, señorías, podríamos mencionar también los grandes esfuerzos de papas, como Benedicto XVI, por profundizar en nuestra convivencia con la comunidad musulmana. Lo que ustedes plantean no es preservar lo valioso de nuestra cultura común, sino regresar a alguno de los capítulos más oscuros de ella, que también los hay, señorías. Mezclar deliberadamente delincuencia con islam, presentando a las mujeres veladas como un desafío para nuestra seguridad, no tiene nada que ver con la dignidad de las mujeres, pero sí tiene mucho que ver con su xenofobia. Tiene que ver con la polarización que pretenden ustedes trasladar a la sociedad española, tiene que ver con la discordia, tiene que ver con el odio al diferente, tiene que ver con la ignorancia y tiene que ver con su despreciable gasolina electoral. Modificar el Código Penal, la ley de extranjería y la ley de seguridad ciudadana para perseguir el burka o el niqab es absolutamente desproporcionado. Pero es que, además, la ley de seguridad ciudadana ya contempla en su artículo 16 la identificación de personas cuando utilizan prendas que cubren el rostro. Igualmente, el Código Penal ya cuenta con un tipo penal de coacciones vinculado a la libertad religiosa que, junto al tipo genérico, ya protege a las mujeres que sean obligadas a cubrirse. Esta reforma que plantean, por tanto, no aporta nada más allá de derecho penal simbólico, técnica legislativa profundamente desaconsejada y que no es más que puro populismo, que en ningún caso va a ayudar a estas mujeres. (Aplausos). Señorías, cualquier intervención del Estado sobre la libertad es una medida muy extrema que debe ser siempre muy fundamentada, de forma precisa y rigurosa. Precisión y rigurosidad que están totalmente ausentes en esta propuesta. ¿Saben ustedes lo que suele pasar con las mujeres cuando son hostigadas de este modo? Que son ellas las que desaparecen del espacio público. Las prendas no se retiran, ellas desaparecen de la esfera pública. Así lo demuestra el caso francés, donde más de un 30 % de mujeres se han retirado de la escolarización obligatoria por la imposibilidad de portar estas prendas. Ese es el resultado de este tipo de políticas.

Señorías, ¿creen ustedes que el abordaje debe ser el mismo cuando el uso del niqab o del burka se da en niñas en colegios o en mujeres adultas en centros de salud o en la calle? ¿Conocen la enorme ruptura personal y el coste emocional que supone para ellas abandonar estos símbolos religiosos? Señorías, la cuestión es muchísimo más compleja de lo que ustedes pretenden plantear. Les diré más, el propio Tribunal Supremo ya falló en 2010 que en España el uso del burka y del niqab no genera ningún problema de seguridad, de convivencia ni de orden público. Además, consideró la prohibición una medida inadecuada para la protección de las mujeres, en línea con lo que ya reconoce el Consejo de Europa. Son todos ustedes, la derecha y la extrema derecha, contra cualquier orden constitucional lógico.

Como sociedad democrática y como sociedad aconfesional, debemos garantizar que las decisiones de las mujeres sean libres y debemos tener respuestas a la altura de esas libertades. Por eso, necesitamos escuchar, reforzar mucho más la figura de la mediación cultural y dar espacio a todas las mujeres provenientes de contextos musulmanes que están en nuestro país y que contribuyen a él. Señorías, tengamos la valentía de ser justos. Tengamos la valentía de dar más voz y menos tutelas.

Ustedes, señorías del Partido Popular, lejos de liderar debates, se dedican a ir a rebufo de lo que les dicta VOX. Ahora saldrán prestas a defender esta colección de exabruptos, pese a que la portavoz de VOX, además, no ha hecho más que atacarles y humillarles a ustedes. Miren, yo les propongo algo: debatamos y hablemos desde la seriedad. Hagámoslo lejos del miedo al otro, señorías. Hagámoslo en nombre de la libertad. Hagámoslo para apoyarlas a ellas y con ellas. Hagámoslo convencidas de que podemos ser mejores que el odio.

Muchas gracias, presidente. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra la señora Muñoz de la Iglesia.

Ester Muñoz de la Iglesia

PPDiputada.Página 32Vídeo

Gracias, señor vicepresidente. Señorías, en enero de 2019 defendí como senadora española ante la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa que la aplicación de la sharía en Europa iba contra los derechos fundamentales de las mujeres. En julio de este año, el Partido Popular integraba en su ponencia política la prohibición del burka y de todos aquellos velos integrales que denigran a las mujeres. El PP de Baleares y otros ayuntamientos y comunidades autónomas ya ha defendido mociones similares en sus territorios. Hoy, en este Parlamento debatimos que se pueda tramitar una ley en defensa de la libertad, la dignidad y la igualdad de todas las mujeres que están en nuestro país. Les puedo asegurar que para mí es un absoluto orgullo defender hoy la posición del Grupo Popular. (Aplausos). Cuando el domingo avancé nuestra posición a los medios de comunicación, comencé a tener un gran apoyo en redes sociales. También tuve alguna crítica y me sorprendió. Fue curioso porque las mayores críticas me vinieron de hombres, algunos de ellos conocidos periodistas y opinólogos, machirulos de esos que luego van por ahí diciendo que deconstruyen su masculinidad, pero que no tienen ningún problema en atacar al PP por defender la integridad de las mujeres. Es curioso. (Aplausos). Los argumentos que utilizaban eran tan insultantes como pobres: En España no hay mujeres con burka y con niqab, yo no he visto ninguna por la calle. Ah, ¿no? Pásense por el centro de Madrid. Es rara la semana en la que no me cruzo con una mujer tapada íntegramente por la calle. Pásense. A lo mejor en sus barrios de pijos no están. Pásense por el centro. (Rumores). Segundo argumento: Son pocas las mujeres que llevan el niqab y el burka en España y, por lo tanto, no hay que legislarlo. Ah, son pocas. O sea, cuando se ejerce la violencia contra una mujer, si son pocas, no pasa nada. Qué argumento más deleznable. ¡Qué deleznable! (Aplausos). Tercer argumento: Es que atenta contra la libertad religiosa. Reconozco que ver a la izquierda más anticlerical de nuestro país defender la libertad religiosa incluso me conmueve. Pero claro, es que la libertad religiosa no es un derecho absoluto. Es que cuando conculca derechos como la integridad y la dignidad de la mujer, tampoco se puede. ¡Claro! ¡Claro! (Aplausos). Hoy mismo el portavoz del Partido Socialista defendía precisamente esto en sus declaraciones a los medios. A mí me sorprendió. Dije: Un hombre que podrá ir por cualquier país islámico sin que le obliguen a taparse el rostro; claro, ¡cómo se nota que no es una mujer! Hoy no debatimos sobre una prenda. Hoy no debatimos sobre una religión. Debatimos sobre un principio moral que define quiénes somos como nación. El velo integral es la institucionalización de la invisibilidad femenina. Es una mujer obligada a caminar entre nosotros sin rostro, sin expresión, sin identidad reconocible. Es la negación simbólica de algo esencial: el derecho a existir y a estar delante de los nuestros. (Aplausos). No, señorías, no acepto que se esconda el debate detrás del relativismo cultural.

La cultura no borra a la mujer. Hay un hecho histórico que desmonta este argumento. Hay un hecho histórico que desmonta cualquier excusa cultural. Cuando las mujeres iraníes salieron a la calle tras la muerte de Mahsa Amini no se quitaron los zapatos, no se arrancaron un colgante, no escogieron un símbolo cualquiera, se quitaron el velo, lo quemaron, lo alzaron al cielo. ¿Por qué? Porque era un símbolo de opresión y de sumisión. (Aplausos). No es una prenda cualquiera. No es verdad. La revolución de las mujeres en Irán no comenzó pidiendo que las dejaran estudiar, empezó diciendo que las dejaran ser y estar presentes en la sociedad.

Cuando un símbolo es lo primero que se impone y lo primero que se combate, no estamos ante una costumbre, estamos ante un instrumento de control. Es un mensaje político y social sobre el lugar que debe ocupar la mujer. En España ese no es nuestro papel y no lo será nunca. (Aplausos). En España, señorías, la mujer no se somete a un marido, no se somete a un hermano, no se somete a una comunidad, en España la mujer solo se somete ante la ley, que es la que nos iguala a todos. Eso no es negociable.

Señorías, de esto es de lo que estamos hablando. (Muestra una fotografía en la que aparecen tres mujeres con burka en la calle). ¿Esto es el progreso de la izquierda? Esto es lo que ustedes han definido hoy como progresista. (Aplausos). Son mujeres en cárceles de tela que pasean por nuestras calles, por nuestros pueblos, por nuestro país. Es indefendible que la izquierda progresista diga que esto es progreso. Algún día la izquierda de este país tendrá que explicar cuándo compró los postulados más radicales del islam más radical a cambio de dejar tiradas a las mujeres más vulnerables. ¿Por qué se ha vendido la izquierda? ¿Cuándo se vendió la izquierda de este país? (Aplausos).

Quienes apelan a la libertad individual olvidan algo esencial: la libertad exige ausencia de coacción. Lo que se aprende como obligación desde niña, aunque pueda sentirse como elección propia, no es verdadera libertad. Sigue siendo una libertad condicionada. No estamos solos, señorías. En Francia hay una ley desde 2010, en Bélgica desde 2011, en Austria desde 2017, en Dinamarca desde 2018 y en los Países Bajos desde 2019. A lo mejor este texto es imperfecto, que claramente lo es, pero han impedido que podamos mejorarlo. Han impedido que podamos hablarlo, que podamos debatirlo y que podamos discutirlo. Hay democracias consolidadas que han entendido que proteger la igualdad de la mujer y la cohesión social no es intolerancia, sino responsabilidad.

La prohibición del velo integral no es contra una fe, es contra la invisibilidad forzada. España es una nación que ha avanzado muchísimo en derechos para la mujer ―en igualdad, en libertad, en derechos laborales― y no vamos a retroceder ahora. A quien le incomode que las mujeres seamos libres e iguales en España, que no venga a España. España no es su país. Desgraciadamente, hay otros países en el mundo en los que la mujer está sometida gracias a las políticas de esos Gobiernos. En España no y no lo vamos a permitir. ¡No lo vamos a permitir! (Aplausos). Hemos conquistado el voto femenino, las igualdades y los derechos y no vamos a aceptar que bajo la coartada del respeto cultural se normalice un símbolo de sumisión estructural.

Hoy votamos a favor de algo muy concreto: la visibilidad de la mujer. Votamos a favor de la niña que merece crecer sabiendo que su rostro no es motivo de vergüenza. Votamos a favor de una España donde ninguna mujer sea borrada. Las mujeres no estamos sometidas ni silenciadas en España. Caminamos libres, pisamos fuerte y empujamos para hacer un país mejor. Esto, señorías, en España no es negociable, y vamos a dar la batalla. Ténganlo por seguro.

Muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. PROPOSICIONES NO DE LEY: —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, RELATIVA A LA DEFENSA DE NUESTRO CAMPO Y DEL SECTOR PRIMARIO QUE GARANTIZA NUESTRA SOBERANÍA ALIMENTARIA. (Número de expediente 162/000634).

Presidencia. Pasamos al punto del orden del día relativo a las proposiciones no de ley. Comenzamos con la proposición no de ley del Grupo Parlamentario VOX relativa a la defensa de nuestro campo y del sector primario que garantiza nuestra soberanía alimentaria. Para la presentación de la iniciativa, tiene la palabra el señor Chamorro Delmo. (Aplausos).