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Sin adjetivos

Pleno del 17 de febrero de 2026

Proposición de Ley sobre la evaluación del impacto en el ámbito de la juventud de las políticas públicas.

Proposición de ley de Grupos Parlamentarios del Congreso.. Autor: Grupo Parlamentario Socialista. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 166.

Votación

  • 17 de febrero de 2026: no salió adelante, 172 sí, 174 no, 0 abstenciones.

Víctor Camino Miñana

PSOEDiputado.Página 4Vídeo

Gracias, presidente. Buenas tardes. Lo que hoy debatimos, la evaluación del impacto de las políticas públicas en el ámbito de la juventud, podría parecer una cuestión meramente técnica, pero no lo es. Aprobar la creación de indicadores para la toma de decisiones que incorpore una mirada generacional es una decisión sobre la calidad de nuestra democracia. Nos enfrentamos a una disyuntiva clara: ¿fortalecer nuestras instituciones o dejar paso a la antipolítica? Habrá quien piense que el enfoque joven en las políticas no es útil. Probablemente sean los mismos que niegan la emergencia climática o que niegan la violencia de género; sin embargo, los jóvenes y las jóvenes representamos alrededor del 17 % de la sociedad y demandamos la capacidad de influir en aquello que nos afecta. Por eso quiero saludar esta tarde a quienes un día decidieron organizarse en asociaciones para cambiar el mundo y hoy siguen desde la tribuna, desde este espacio, sus propias iniciativas. Gracias, especialmente, al Consejo de la Juventud, a Revolución Ugetista RUGE, a los jóvenes de Comisiones Obreras y también a los creadores de contenido, que trabajan, estos sí, por la democracia. Gracias por acompañarnos. (Aplausos). Frente a quienes cierran los consejos de la juventud, tildándolos como chiringuitos, aquí está el Grupo Socialista para darles su máximo apoyo, y no con palabras, sino con hechos.

Entrando en materia, quiero explicarles esta modificación legislativa, una modificación legislativa que refuerza la Ley 27/2022, que institucionalizó la evaluación de políticas públicas. Ahora queremos completar esta ley y dar un paso más allá, sumando la perspectiva de la juventud a las iniciativas del Gobierno, esto es, implementar el denominado Youth Test, surgido en el Foro Europeo de la Juventud y que ya funciona en Alemania, Austria e Italia con diferentes matices. Este examen, señorías, podría acreditar, por ejemplo, cómo la subida del salario mínimo a 1221 euros que ayer anunció el Gobierno afecta directamente a más de medio millón de jóvenes, cómo la reforma laboral afecta también a la reducción del 80 % de contratos basura o cuánta vivienda se puede crear si se prohíbe la compra especulativa en zonas tensionadas. ¿Qué propone el Test Joven? Evaluar el diseño de cualquier política pública, abrir la participación a través de consultas regladas, identificar las consecuencias en grupos vulnerables y publicar los resultados en un lenguaje claro y accesible. En definitiva, hacer que la juventud salga de ese laberinto paternalista que dicta que los jóvenes solo podemos opinar de ámbitos tradicionalmente asociados a nuestra generación.

En este debate tratamos de saldar una deuda con una generación de jóvenes que reclama verse reflejada en los lugares donde se deciden las cosas. Y aquí me quiero detener, porque es aquí, en este Parlamento, donde se deciden las cosas que importan, aunque algunos nos lo quieran hacer olvidar. Un vídeo viral no legisla, señorías. Y aunque al señor Musk y a sus aliados les pese, un bot no es un voto. Hay dos rumbos posibles, como les comentaba: o más antipolítica o más democracia, o más reglas o más ley del salvaje oeste. Sabemos que detrás de la antipolítica existe un negocio rentable. Y si hoy vemos tendencias ―por suerte, aún minoritarias― en jóvenes que prefieren la dictadura a la democracia, es porque el dinero invertido en desinformación lo hace para dinamitar la confianza en las instituciones. Los dueños de las plataformas digitales ―y ahora este debate está en auge, también con la iniciativa que ha planteado hoy el Gobierno de evitar y multar que haya una posibilidad de desnudar mujeres con inteligencia artificial y que eso salga gratis―, esta gente que está detrás de esas plataformas, no se comportan como árbitro, se comportan como jugadores de uno de los equipos, jugadores en el equipo de las instituciones débiles y también de todo lo que tiene que ver con la consolidación de la desigualdad. Por eso es vital que la juventud recupere la confianza en esta democracia con medidas tangibles, porque en democracia la verdadera revolución, señorías, se hace con el Boletín Oficial del Estado y mediante debates complejos, no en un podcast conspiranoico, en el que se dice a la ligera: Tráeme este país, que yo te lo arreglo.

Queda bastante por recorrer, pero durante estos últimos años el Gobierno de España ha planteado mejoras sustanciales en las condiciones de vida de muchos jóvenes atrapados en crisis. Lo ha hecho especialmente para aquellos que no han nacido en familias de grandes patrimonios, es decir, la amplia mayoría. Por una parte, hemos bajado el desempleo y la temporalidad a mínimos históricos y hemos subido salarios y logrado que las prácticas coticen. Quien diga que este Gobierno no ha mejorado la vida de los jóvenes miente. Y no hablamos solo de trabajo, hablamos de contar con el doble de becas que hace una década o de que moverse en transporte público cueste la mitad, reduciendo millones de toneladas de CO2, o de limitar la subida del alquiler en un 3 % y bajar precios con la ley de vivienda, lo que las comunidades del Partido Popular ―no sé por qué, porque aún no lo han explicado― no se atreven a aplicar.

Y de esto, señorías, es de lo que van los impuestos, de igualar las oportunidades. Sin embargo, hay un 1 % de este país, heredero y adinerado, que quiere mantener sus privilegios. Hablo de esa minoría que probablemente nació en hospitales públicos, se educó aquí en España, pero ahora se marcha a Andorra para no contribuir, poniéndoselo más difícil a los que vienen detrás solo por querer ganar más. Y lo más alucinante de estas personas, de estos influencers, es que dan lecciones y se graban para monetizar su egoísmo. Esto puede ser entendible para algunas rentas altas, pero lo que no es entendible es la actitud de algunos jóvenes de clase trabajadora que aplauden los privilegios de esa minoría y los defienden con ímpetu. (Aplausos). No saben que lo que están haciendo es marcarse un gol en propia puerta, porque la cama de una UCI o la pensión de nuestros abuelos y nuestras abuelas no es la causa de sus males. ¿No se dan cuenta de que el dinero que les falta se lo llevan las grandes fortunas a costa de horas extras sin pagar? ¿No entienden que el 48 % de las compras de vivienda en España las hacen dueños de ocho o más casas, y eso es lo que sube los precios? Eso es lo que sube los precios.

Veo la bancada de VOX muy vacía. No acostumbran ustedes a trabajar, pero los inmigrantes que vienen sí que lo hacen: aportar y trabajar. (Aplausos). Aportar y trabajar. Cualquier discurso que intente sustituir el conflicto de clases por conflicto entre generaciones y procedencias simplemente quiere ser funcional al privilegio. Por eso, entre la España de Victoria Federica y la España de Sara García Alonso, la astronauta, que ha llegado tan alto, literalmente, gracias a todo lo que tiene que ver con lo público y las becas, yo creo que nosotros nos quedamos con la España de Sara García Alonso. Y pido perdón de antemano por mi opinión de extrema izquierda ―les pido disculpas de antemano―, pero creo firmemente que quien tiene más debe pagar más, debe aportar más, en especial en un momento en el que las empresas en España baten récords de beneficios. Pero ese aumento no se ve traducido en un incremento de los salarios. Permítanme un consejo, señorías de la derecha, y también a la sociedad en general: si quieren que sus jefes les paguen más, no se pongan una banderita en la muñeca, no aplaudan a desinformadores o no levanten el brazo. Lo siento, pero no van a heredar la empresa. En lugar de reivindicar un modo de vida de apellidos compuestos, lo que podrían hacer es afiliarse a un sindicato, ¿no? Sindíquense, señorías. (Rumores).

Decía Salvador Allende que ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica. En este momento, es un deber moral, un imperativo moral, combatir el odio que se disfraza de revolución; un odio que intenta que el último se pelee contra el penúltimo, porque estamos en unos tiempos donde hay gente celebrando que en Estados Unidos se detenga y se intente deportar a un niño de cinco años, u otorgándole medallas, como hace la señora Ayuso. Aquí en España tenemos Desokupa, una serie de policía migratoria al estilo Trump, pero de marca blanca. Imagínense qué ocurriría si, con este tipo de empresas, al frente del Ministerio del Interior o de la Vicepresidencia estuviera Abascal. Pues bien, señorías ―sobre todo me refiero a las señorías de la extrema derecha de VOX―, como a ustedes les gusta tanto ahora lo americano, las americanadas, les he traído un meme de una escena de Padre de familia (muestra una imagen en la que se ve a un personaje de dicha serie, Peter Griffin, a quien han puesto al lado de su cara una paleta de colores en la que figura la expresión «okay» junto a los colores claros y la expresión «not okay» junto a los colores oscuros) para que entiendan su criterio respecto a la migración. Mírenlo bien. Siempre hacen ustedes lo mismo: el odio al extranjero se intensifica a la vez que se oscurece el color de piel y se modera si la cartera está llena. No son ustedes únicamente xenófobos; además, son aporafóbicos. Odian al pobre, señorías de la extrema derecha. (Aplausos).

Nos cuentan las señorías de VOX que son la España que madruga, y hoy no están ni la mitad de los diputados de la extrema derecha, o hablan de reconquista tras haberse escaqueado de la mili, como el señor Abascal. Y lo que hay que decir y lo que hay que aportar, sobre todo al debate, es que ser revolucionario no es lamer las botas de quienes desean que las mujeres opinen lo justo; no es atacar a activistas como Sarah Santaolalla o como a nuestra compañera Tesh Sidi, que recibió insultos gravísimos la semana pasada. (Aplausos).

Por cierto, ¿me pueden explicar lo del feminismo de VOX que quiere calcar el PP? Porque yo creo que debe ser un caso de «La nave del misterio» de Iker Jiménez. Un caso. Ser rebelde no es dar un like a quien especula con las casas y expulsa a los jóvenes de los barrios o aplaudir a quienes directamente son okupas VIP, como sus compañeros de Alicante, señorías del PP. Ser revolucionario no es echarse al hombro una motosierra para despedir más barato, como aprobó la semana pasada Milei. Y, por último, ser rebelde, en ningún caso ―en ningún caso― es situarse al lado de quienes apretaban el gatillo durante el franquismo. ¿En qué cabeza cabe que eso sea rebeldía? ¿En qué cabeza cabe? Ser rebelde es que lo injusto nunca te sea indiferente.

Termino, presidente, pidiendo el voto a favor de esta toma en consideración para enriquecer, avanzar y dialogar. El enfoque joven en las políticas es un buen instrumento para acabar con el odio, poniendo negro sobre blanco cifras para construir un país en el que quepan todas las generaciones, para que los jóvenes vuelvan a sentir esta democracia como suya, para que lo revolucionario vuelva a ser justo y que ustedes chillen, griten o insulten, porque su histeria es un freno, pero nuestras medidas, señorías, son un motor.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 6Vídeo

Grazas, señor presidente. Moi boa tarde. Teño que confesar que o PSOE me ten un pouco despistado con esta proposta. Xa estamos habituados a que, pois, fagan un uso propagandístico da tribuna con PNL, instando ao Goberno a que faga cousas que xa ten pensado facer, ou peor, aínda a que faga cousas que realmente non ten pensado facer. Agora traen unha proposición de lei para incluír na avaliación das políticas públicas que xa conta, hai que dicilo, cunha regulación normativa xuventude. Está ben claro, mais realmente nin era urxente nin era imprescindíbel porque xa se podía e xa se debía facer. Cando se fala de avaliación de políticas públicas están incluídas todas, ou deben estar incluídas, todas as políticas públicas. Pero ese non é o problema, o problema é que vostedes trae unha proposta para avaliar as políticas públicas de xuventude e o impacto desas políticas públicas. E para facer iso ten que habelas, ten que haber políticas públicas de xuventude, quer do goberno español, quer dos gobernos das comunidades autónomas, no noso caso do Goberno galego e, sinceramente, eu non a coñezo.

Procurei mirar na páxina do Ministerio de Xuventude, había moitas informacións en relación co dereito da infancia, paréceme moi ben, necesario, positivo, pero non encontrei realmente políticas orientadas á xuventude. Probabelmente poderán dicir porque as políticas de xuventude son transversais e é verdade e deben selo, pero tamén aí está o problema ou aí é onde están os problemas, naquelas políticas que son transversais que este goberno, do Partido Popular no ámbito das súas competencias, non está disposta a facer: formación emprego, vivenda, transporte. Claro, formación universitaria, unha formación que se suma ás elevadas taxas, coa falta de residencias suficientes, coa carestía dos alugueres, coa precariedade laboral das familias, pois leva a que sexa realmente prohibitivo estudar, particularmente para os fillos e fillas das clases populares. Máis dificultades para acceder ao mundo laboral e especialmente a un emprego acorde coa titulación ou a especialización, unha mocidade que vítima da precariedade laboral. A imposibilidade de acceder a unha vivenda digna, por tanto, dificultades para se emancipar e iniciar un proxecto de vida independente.

Queren políticas públicas de mocidade? e despois poderemos avaliar o impacto que teñen? Pois limiten os prezos dos alugueres, disponibilizen un parque de vivendas públicas suficientes, impulsen residencias universitarias públicas, melloren o financiamento das universidades, faciliten o acceso ao ensino superior dean prioridade ao emprego xuvenil e para iso, por exemplo, derroguen medidas como a da xubilación demorada ou as penalizacións por xubilación anticipada, apoien o ámbito da investigación, combatan a precariedade e a pobreza laboral e garantan salarios xustos ou actúen tamén no ámbito dos transportes e da mobilidade. Poden dicir que aí xa o fan, é verdade porque as bonificacións gratuidade para menores de trece anos 50 % Mozos e mozas. O problema, polo menos na Galiza é que a deficiencia ou mesmo a falta de servizos que poidan ser utilizados con esa bonificacións nun país, ademais, que polas súas características de dispersión poboacional é moi dependente do vehículo privado, pois fan que non poida a mocidade desfrutar delas. Mire, non temos cercanías unha media distancia insuficiente, con poucas frecuencias con prazas que tampouco chegan para cubrir a demanda que existe.

En todo caso, non é unha responsabilidade, xa o dicía ao comezo, do Partido Socialista e tamén e moi particularmente do Partido Popular, porque ademais as competencias de xuventude están maiormente transferidas. Claro, o PP subirá aquí como sempre a dicir que todo mal e que todo é culpa do goberno de Sánchez. Mais eu pregunto que políticas públicas de mocidade hai no goberno do Partido Popular da Galiza? E resúmollo, cero, non existen esas políticas públicas da mocidade na Galiza. O goberno que presidiu Núñez Feijóo ten o inaudito, insólito récord de en cinco anos, 2015-2020, construír doce vivendas públicas non chega nin a unha media de tres vivendas públicas por ano. Neses anos e até hoxe foron numerosas as empresas que fecharon no noso país ante a pasividade do Goberno galego que renunciou a exercer as súas competencias en industria. Temos aquí como deputado a quen foi conselleiro de Economía e Industria con Feijoó, que nin tentou evitar o fechamento por deslocalización, non por inviabilidade, por deslocalización de empresas, mesmo algunhas que contaban con cuantiosas axudas públicas da Xunta como Poligal en Narón, Siemens Gamesa nas Somozas ou Vestas en Viveiro. Nos primeiros dez anos do goberno de Feijóo máis de 300 000 mozos e mozas, reparen na cantidade porque iso en Galicia é máis de 10 % da poboación, que non chegamos a 3 millóns, máis de 300 000 mozos e mozas ben formados, abandonaron Galicia camiño da emigración por falta de oportunidades laborais e temos un sistema universitario galego infrafinanciado e a investigación desatendida pola Xunta, a pesar do seu inmenso valor e do seu aínda máis grande potencial. En fin, señores e señoras do PP, non están vostedes para dar leccións de nada, tampouco de políticas públicas que favorezan á mocidade e o benestar social.

O problema é que esa falta de política de xuventude, dicíao vostede, non o dicía así pero falaba vostede, da decepción e desafección que xeran na mocidade en relación coa política, alimentando a antipolítica e facendo que moitos casos mozos e mozas se deixan engaiolar pola retórica antisistema da ultradereita. Afortunadamente, non no caso da Galiza en que a mocidade olla maioritariamente para o BNG con esperanza e coa expectativa de que as cousas poidan mudar en positivo, porque ven propostas, ven alternativas, ven capacidade de loita e capacidade de sacalas adiante. Porque si, señoras e señores do PSOE, quen alimenta a ultradereita para alén da estratexia suicida do Partido Popular é tamén un goberno que se di de esquerda progresista, pero que non actúa como tal que non enfronta con valentía os problemas...

Gracias, señor presidente. Muy buenas tardes. Tengo que confesar que el PSOE me tiene un poco despistado con esta propuesta. Ya estamos acostumbrados a que hagan un uso propagandístico de la tribuna con PNL instando al Gobierno a que haga cosas que ya tiene pensado hacer o, peor aún, a que haga cosas que realmente no había pensado hacer, y ahora nos traen una proposición de ley para incluir en la evaluación de las políticas públicas, que ya cuenta ―hay que decirlo― con una regulación normativa, a la juventud. Está bien, pero en realidad ni era urgente ni era imprescindible, porque ya se podía y ya se debía hacer. Cuando se habla de evaluación de políticas públicas, están incluidas o deben estar incluidas todas las políticas públicas, pero el problema no es ese. El problema es que ustedes traen una propuesta para evaluar las políticas públicas de juventud y el impacto de esas políticas públicas, pero para hacer eso tiene que haberlas. Tiene que haber políticas públicas de juventud, ya sean del Gobierno español, ya sean de los Gobiernos de las comunidades autónomas, como es el caso del Gobierno gallego, y yo, sinceramente, no las conozco. He intentado mirar en la página del Ministerio de Juventud y había muchas informaciones en relación con el derecho de la infancia ―que me parece muy bien, necesario y positivo―, pero no he encontrado realmente políticas orientadas a la juventud. Probablemente, podrán decir que es porque las políticas de juventud son transversales ―y es verdad, y deben serlo―, pero ahí está también el problema, es ahí donde están los problemas, en aquellas políticas que son transversales y que este Gobierno y el Partido Popular, en el ámbito de sus competencias, no están dispuestos a hacer: formación, empleo, vivienda y transporte. Claro, formación universitaria, una formación en la que, si se suman las elevadas tasas con la falta de residencias suficientes o los problemas de los alquileres con la precariedad laboral de las familias, esto lleva a que realmente sea prohibitivo estudiar, sobre todo para los hijos e hijas de las clases populares. Más dificultades para acceder al mundo laboral, sobre todo a un empleo acorde con la titulación o la especialización, en una juventud que es víctima de la precarización laboral. La imposibilidad también de acceder a una vivienda digna. Y, por lo tanto, dificultades para emanciparse e iniciar un proyecto de vida independiente. ¿Quieren políticas públicas de juventud?, y después podremos evaluar qué impacto tienen. Pues limiten los precios de los alquileres, pongan a disposición un parque de viviendas públicas suficientes, impulsen residencias universitarias públicas, mejoren la financiación de las universidades, faciliten el acceso a la enseñanza superior y den prioridad al empleo juvenil. Para eso, por ejemplo, deroguen medidas como cuestiones relacionadas con las prestaciones por jubilación anticipada, apoyen el ámbito de la investigación, combatan la precariedad y la pobreza laboral y garanticen salarios justos. O actúen también en el ámbito de los transportes y la juventud. Pueden decir que ahí ya lo hacen. Es verdad que hay bonificaciones, gratuidad para menores de equis años o del 50 % para jóvenes, pero el problema, por lo menos en Galicia, es que la deficiencia o incluso la falta de servicios que se puedan utilizar con esa bonificación en un país que, además de por su característica de dispersión poblacional, depende mucho del vehículo privado, hacen que la juventud no pueda disfrutar de ella. No tenemos cercanías, nuestra media distancia es insuficiente, con pocas frecuencias y con plazas que tampoco llegan para cubrir la demanda que existe. En todo caso, no es una responsabilidad, como decía al comienzo, del Partido Socialista; lo es también, y muy particularmente, del Partido Popular, porque, además, las competencias de juventud están principalmente transferidas. Claro, el PP subirá aquí, como siempre, diciendo que todo está mal y que todo es culpa del Gobierno de Sánchez, pero yo me pregunto: ¿qué políticas públicas de la juventud hay en el Gobierno del Partido Popular de Galicia? Se lo resumo: cero. No existen esas políticas públicas de juventud en Galicia. El Gobierno que presidió Núñez Feijóo tiene el inaudito e insólito récord de, en cinco años, de 2015 a 2020, construir doce viviendas públicas, que no llega ni a una media de tres viviendas públicas por año. En esos años, y hasta hoy, fueron numerosas las empresas que cerraron en nuestro país ante la actuación del Gobierno gallego, que renunció a ejercer sus competencias en industria. Y tenemos aquí, como diputado, a quien fue conselleiro de Industria con Feijóo, que intentó forzar el cierre por deslocalización de empresas, incluso de algunas que contaban con cuantiosas ayudas de la Xunta, como Gamesa en As Somozas o Vestas en Viveiro. Y en los primeros diez años del Gobierno de Feijóo, más de trescientos mil jóvenes ―fíjense en la cantidad, porque esto es más del 10 % de la población en Galicia, que no llegamos a tres millones― se vieron obligados a abandonar Galicia camino de la inmigración por falta de oportunidades laborales. Ya tenemos un sistema universitario gallego infrafinanciado y una investigación desatendida por la Xunta de Galicia, a pesar de su inmenso valor y su aún más grande potencial. En fin, señores y señoras del PP, no están ustedes para dar lecciones de nada, tampoco de políticas públicas que favorezcan a la juventud o al bienestar social.

El problema es que esa falta de políticas de juventud… Bueno, no lo decía así, pero hablaba usted de la desafección que generan en la juventud en relación con la política, alimentando la antipolítica y haciendo que en muchos casos los jóvenes se dejen, de alguna manera, llevar por la retórica de la ultraderecha. Afortunadamente, no en el caso de Galicia, donde la juventud mira mayoritariamente para el BNG con la esperanza y con la expectativa de que las cosas puedan cambiar en positivo, porque ven propuestas de alternativas, capacidad de lucha y capacidad de sacarlas adelante. Porque sí, señoras y señores del PSOE, quien alimenta a la ultraderecha, más allá de la estrategia suicida del Partido Popular, es también un Gobierno que se dice de izquierdas y progresista, pero que no actúa como tal y que no enfrenta con garantías los problemas...

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 9

... e que decepciona coas súas políticas muden, por tanto, sexan capaces de facer políticas transformadoras porque nin nós nin a mocidade galega nos rendemos e nos resignamos a que o futuro aínda sexa peor, porque realmente existen alternativas. O caso é querer sacalas adiante.

Moito obrigado.

... y decepciona con sus políticas. Cambien, por lo tanto. Sean capaces de hacer políticas transformadoras, porque ni nosotros ni la juventud gallega nos vamos a resignar a que el futuro sea todavía peor. Porque realmente existen alternativas; el caso es querer sacarlas adelante. Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra la señora Renteria Lasanta.

Nerea (GV (EAJ-PNV)) Renteria Lasanta

PNVDiputada.Página 9Vídeo

Señor presidente, señorías, buenas tardes. Arratsalde on guztioi. El Grupo Socialista nos ha presentado, para su toma en consideración, esta proposición de ley, y ya les adelanto que nuestro grupo va a votar a favor; y lo haremos por coherencia, por responsabilidad y porque creemos que la institucionalización de la perspectiva joven es una herramienta imprescindible para mejorar la eficacia y la eficiencia de las políticas públicas. Pero, señorías del Grupo Socialista, permítanme que mi intervención no sea solo de aplausos, sino también de reflexión y crítica parlamentaria, porque lo que hoy traen a esta Cámara es un mandato que viene de hace tiempo, un cumplimiento algo tardío, pues estamos en febrero de 2026 y han tenido que pasar casi dos años, desde mayo de 2024, en que fue aprobada una PNL en la Comisión de Juventud e Infancia que instaba a promover estas modificaciones normativas que hoy estamos debatiendo. Han tenido que pasar casi dos años para redactar la modificación de dos artículos de la Ley 27/2022, de Institucionalización de la Evaluación de Políticas Públicas en la Administración General del Estado, pero durante estos casi dos años que han necesitado para traer algo tan sencillo como la modificación de los artículos 13 y 26 de esta ley la realidad de la juventud ha seguido su curso. La emancipación ha sido una verdadera carrera de obstáculos y la realidad no ha dado tregua a nuestros jóvenes. En Euskadi tenemos competencias en juventud y no hemos estado perdiendo el tiempo. Desde 2022 contamos con una ley, la Ley de Juventud de Euskadi, ley en relación con la cual, por cierto, conviene recordar que, cuando se aprobó en el Parlamento Vasco, hubo alguna formación de la izquierda vasca con representación en esta Cámara que decidió votar en contra, paradójicamente, con el mismo sentido de voto que VOX.

La juventud es una competencia asumida y plenamente desarrollada por Euskadi en el marco de nuestro autogobierno. No es una cuestión accesoria ni delegada; forma parte del núcleo de nuestras políticas públicas, con instrumentos normativos propios, planificación estratégica y evaluación específica. Y la Ley 2/2022, de Juventud, no es una declaración programática, sino una norma con rango legal que ordena el sistema vasco de juventud, articula la coordinación institucional y establece obligaciones concretas en materia de planificación, participación y evaluación. Eso es ejercicio efectivo de competencia, con responsabilidad política y con rendición de cuentas ante nuestra ciudadanía. Por eso, cuando hablamos hoy de institucionalizar la perspectiva joven a nivel estatal, lo hacemos con lealtad, pero también con claridad competencial. Cualquier desarrollo normativo deberá respetar escrupulosamente el ámbito competencial de las comunidades autónomas y, en nuestro caso, el marco de autogobierno reconocido en el estatuto de Gernika.

Euskadi no parte de cero en materia de juventud. Como ya he dicho, lleva años desarrollando políticas propias, con instrumentos avanzados de evaluación e impacto. Mientras aquí debatimos cómo incorporar la perspectiva joven en la evaluación estatal, en Euskadi llevamos años aplicándola con normalidad, demostrando que el autogobierno, cuando se ejerce con responsabilidad, es una herramienta eficaz para dar respuestas más ágiles y ajustadas a las necesidades de nuestra juventud. Nuestra ley vasca ya incluye lo que hoy debatimos en esta proposición de ley: la evaluación de las acciones políticas para comprobar si realmente se garantizan los derechos de la juventud. Es una ley que establece que las Administraciones vascas tienen que garantizar una adecuada planificación y evaluación de la política de juventud, incluyendo la evaluación de impacto de género y la elaboración de memorias públicas anuales con resultados. Además, se establece que cada departamento tiene que elaborar programas de actuación anuales y evaluar las medidas adoptadas, especificando recursos y resultados y presentándolos a la Comisión Interdepartamental de Juventud después de cada ejercicio presupuestario. Y no solo eso, en Euskadi también tenemos un Observatorio Vasco de la Juventud que publica indicadores bienales para que nuestras políticas se basen en evidencias y no en meras intuiciones. Esto ha servido como referencia para que otras comunidades autónomas elaboren sus propias leyes de juventud.

Diputados y diputadas del Grupo Socialista, vamos a trabajar con ustedes para que puedan recuperar el tiempo perdido desde mayo de 2024 en esta tramitación, pero también les pedimos mayor agilidad. La juventud ya ha esperado bastante a que el Gobierno se dote de las herramientas que en Euskadi ya son cotidianas.

En conclusión, como ya he adelantado al principio de mi intervención, el PNV votará que sí a la toma en consideración. Lo hacemos siempre con la mano tendida para mejorar el texto, pero con el reloj en marcha y en hora para recordarles que el compromiso con las nuevas generaciones se demuestra con hechos ágiles y no con proposiciones no de ley que tardan meses y meses en materializarse. Hagamos de la evaluación ex ante en clave joven la norma y no la excepción.

Bezterik ez. Eskerrik asko. Nada más y muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra la señora Calvo Gómez.

Pilar Calvo Gómez

JuntsDiputada.Página 10Vídeo

Gràcies, president. Bé, si haguéssim fet una avaluació prèvia de la necessitat d’aquesta llei, haurien arribat a la conclusió que senzillament no calia, perquè la llei que vol modificar la 27/2022 per avaluar, per exemple, les polítiques públiques de l’Administració General de l’Estat té caràcter transversal i general i permet a l’Agència Estatal d’Avaluació incorporar nous indicadors per analitzar i predir quina repercussió pot tenir una política concreta en un determinat àmbit, com ara la joventut i infància. Per tant, no ens facin perdre el temps o no li facin perdre el temps als joves per respecte, bàsicament. I fins aquí l’avaluació de la seva iniciativa d’aquesta pancarta electoralista dirigida als joves que només serveix per gesticular i que ni millora les seves condicions de vida ni la seva confiança en el futur. Els joves necessiten solucions reals. El problema d’habitatge, que no els permet emancipar-se o fer-ho en condicions dignes, a la seva precarietat laboral i de salaris baixos que no els permet arribar a final de mes. Problemes que els porten al desànim, a l’ansietat, a la depressió o altres problemes de salut mental, omplint les llistes d’espera del psicòleg. Mirin, no sabem si vostès van analitzar prèviament quins resultats podien tenir les seves polítiques públiques per als joves. El que sí que sabem és que l’anàlisi ex post és clara. Han fracassat amb la joventut. La taxa d’atur juvenil de l’Estat espanyol ha arribat a ser del 28 % i és de les més altes dins de la Unió Europea, doblant la taxa mitjana i multiplicant per quatre o per cinc les taxes d’Alemanya o dels Països Baixos. Una reforma laboral per eliminar la temporalitat que manté la precarietat perquè els salaris segueixen sent baixos. Si parlem d’habitatge, l’edat mitjana d’emancipació supera els trenta anys, quatre anys més que la mitjana de la Unió Europea. Els joves de l’Estat espanyol han de destinar entre el 40 % i el 60 % del seu sou per cobrir les despeses d’habitatge. El govern Sánchez es va treure del barret el Bo jove: 250 euros al mes com a ajuda al lloguer. Però resulta que el lloguer no podia ser de més de 600 euros o 900 euros. Si és a ciutats amb preus més alts, com ara Barcelona, digui’m vostè quin jove pot aconseguir llogar per menys de 900 euros a Barcelona, on la mitjana dels lloguers està molt per sobre?

Doncs bé, els catalans segueixen sortim perdent perquè vostès no apliquen, no indexen les ajudes depenent del cost de la vida allà on s’han d’aplicar. Encara més, des que vam aprovar aquí i a Catalunya, les restriccions al preu del lloguer en zones tensionades. Ha desaparegut, atenció, la cinquena part dels pisos en oferta i passarà també amb el lloguer de temporada i habitacions. A Catalunya de 3500 ofertes s’ha passat a només a 500, però les que hi falten no han passat el lloguer habitual. A més, els propietaris cada cop són més exigents en les condicions per llogar i això aquí acaba perjudicant els més vulnerables, entre ells els joves. Si parlem de compra, algunes dades: un jove català necessita quatre anys i mig de mitjana de sou per a l’entrada del pis i tres quartes parts del salari per pagar la hipoteca. Seria una bona política per als joves que hauria d’aplicar el govern socialista d’Illa, rebaixar del 5 % al zero per cent en l’impost de compra del primer habitatge. Ho pot fer. A Catalunya van establir un 20 % de l’impost de transmissions per als grans tenidors. Doncs bé, en contraprestació que es bonifiqui amb el zero per cent als joves en aquesta primera compra.

Estableixen una beca d’estudis igual a tot l’Estat, de nou perjudicant els joves que viuen en territoris amb cost de vida superior. I malgrat tot, formem joves amb molt de talent. Un 30 % dels joves de més de 30 anys estan sobre qualificats, 8 punts més que la mitjana de la Unió Europea. Però resulta que a l’Estat espanyol cobren un 17 % menys de salari. Per tant, acabem formant un talent amb fuga. I si analitzem la formació professional, les dades no són millors. Estan desajustades oferta i demanda. D’un costat, hi ha 31 000 joves que no troben plaça en la formació professional i, de l’altra, 20 000 places que queden vacants i 9000 que s’abandonen després de l’assignació. Des de Junts insistim en que cal prestigiar la formació professional, fer-la més dual enfocada a les pimes, que suposen, recordem-ho, el 98 % del teixit empresarial català i que contractarien joves si trobessin els perfils professionals que necessiten. I això li diem al govern Sánchez i li diem al govern Illa perquè són corresponsables d’aquesta situació.

Un altre tema que tampoc ja no és sostenible. El col·lapse dels exàmens de conduir a Catalunya. 70 000 persones en llista d’espera amb terminis entre 6 i 8 mesos i amb un 65 % d’afectats menors de 30 anys. De nou, els joves surten perdent més que ningú. No és una qüestió menor aquesta, és mobilitat laboral, és accés a una feina, és autonomia econòmica. Amb només 131 examinadors i convocatòries estatals insuficients, el sistema bloqueja les oportunitats per a tota una generació. I clar, tampoc tenen una alternativa real, perquè Rodalies, per molt que facin descomptes al transport públic, resulta que no funciona com sí que ho fan els Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya. Insistim: per molts joves catalans tenir o no tenir el carnet és la diferència entre poder treballar, accedir a uns estudis concrets o haver de renuncia-hi. Si no saben fer-ho, transfereixin a Catalunya les competències. Ras i curt.

Darrerament vostès han fet un gran anunci —‌insisteixo: anunci—, de prohibir l’accés dels menors de 16 anys a les xarxes socials com a Austràlia, com França. El president Sánchez s’hi ha llançat de cap al titular i ara, certament, no sap com en sortir-se. Sí, perquè estem esperant que expliquin com faran possible aquesta prohibició, perquè pot ser molt necessària, però afecta el tractament de dades personals amb els riscos que això comporta. Però a més, els joves saben com escapolir-se de les limitacions fent servir VPN o fent ús de servidors intermedis o fent servir la identitat d’un adult. Per tant, estem davant d’un problema, al que volem trobar solució, però menys anuncis i més debat i més anàlisi rigorosa. Miri, prova de que han perdut els papers d’alguna manera o que van perduts, és que fa dos anys van anunciar la creació de la cartera digital justament per controlar l’accés dels menors a les plataformes de continguts d’adults com la pornografia. Va ser un altre gran titular. Encara no hi ha cartera, ni beta, ni digital. No sabem en quina fase està, però sí que se sap. Ho sap tothom que això serà un fiasco. No tindrà efectes en les principals plataformes de pornografia que actuen des de fora de la Unió Europea i, per tant, fora de l’abast de la legislació.

I ja acabo, no destinin més recursos a avaluar el que ja sabem que no funcionarà. Paguin el que li deuen a Catalunya, inverteixin aquests diners en polítiques real: habitatge accessible, ocupació digna i oportunitats efectives per als joves catalans. Mirin, els joves no demanen informes, demanen casa, feina i futur. Aquesta llei no augmentarà ni un euro. El salari d’un jove no reduirà ni un més l’edat d’emancipació i no crearà ni una sola plaça de formació professional addicional. Avaluar està bé, però governar millor i amb recursos és el que necessitem. És imprescindible.

Gràcies.

Gracias, presidente. Si hubiéramos hecho una evaluación previa de la necesidad de esta ley, habrían llegado a la conclusión de que sencillamente no era necesaria, porque la ley que quiere modificar, la Ley 27/2022, para evaluar ex ante las políticas públicas de la Administración General del Estado tiene carácter transversal y general, por lo que permite a la Agencia Estatal de Evaluación incorporar nuevos indicadores para analizar y predecir qué repercusión puede tener una política concreta en un determinado ámbito, como es el de la juventud y la infancia. Por lo tanto, no nos haga perder el tiempo o no se lo haga perder a los jóvenes, básicamente por respeto. Hasta aquí la evaluación de su iniciativa, de esta pancarta electoralista dirigida a los jóvenes, que tan solo sirve para gesticular y que ni mejora sus condiciones de vida ni su confianza en el futuro. Los jóvenes necesitan soluciones reales al problema de la vivienda, que no les permite emanciparse o hacerlo en condiciones dignas, o a su problema de precariedad laboral y de salarios bajos, que no les permite llegar a final de mes. Estos problemas los llevan al desánimo, a la ansiedad, a la depresión o a otros problemas de salud mental, y con ello llenan las listas de espera de los psicólogos. No sabemos si ustedes analizaron previamente qué resultado podían tener sus políticas públicas para los jóvenes. Lo que sí sabemos es que el análisis ex post es claro: han fracasado con la juventud. La tasa de desempleo juvenil del Estado español ha llegado a ser del 28 %, de las más altas de la Unión Europea, duplicando la tasa media y multiplicando por cuatro o por cinco las tasas de Alemania o los Países Bajos, por una reforma laboral hecha para eliminar la temporalidad que mantiene la precariedad, porque los salarios siguen siendo bajos. Si hablamos de vivienda, la edad media de emancipación supera los 30 años, cuatro años más que la media de la Unión Europea. Los jóvenes del Estado español deben destinar entre el 40 y el 60 % de su sueldo a cubrir los gastos de vivienda. El Gobierno de Sánchez se sacó de la chistera el bono joven, 250 euros al mes como ayuda al alquiler, pero resulta que el alquiler no podía ser superior a 600 euros o 900 euros en ciudades con precios más altos, como Barcelona. Dígame usted qué joven puede lograr alquilar por menos de 900 euros en Barcelona, donde la media de los alquileres es muy superior. Los catalanes vuelven a salir perdiendo, porque ustedes no indexan las ayudas en función del coste de la vida allí donde deben aplicarse. Es más, desde que aprobaron en Cataluña las restricciones al precio del alquiler en zonas tensionadas ha desaparecido ―¡atención!― la quinta parte de los pisos en oferta. Y sucederá también con el alquiler de temporada y el de habitaciones. Así, en Cataluña, de 3500 ofertas se ha pasado a tan solo 500, pero las que faltan no han pasado a alquiler habitual. Además, los propietarios cada vez son más exigentes con las condiciones para alquilar, ¿y a quién acaba perjudicando esto? Pues a los más vulnerables, entre los que se encuentran los jóvenes. Si hablamos de compra, les doy algunos datos: un joven catalán necesita, de media, cuatro años y medio de su sueldo para la entrada de un piso y tres cuartas partes del salario para pagar la hipoteca. Sería una buena política para los jóvenes que debería aplicar el Gobierno socialista de Illa, rebajar del 5 al 0 % el impuesto de compra por primera vivienda. Lo pueden hacer. De hecho, en Cataluña establecieron un 20 % de impuesto de transmisiones patrimoniales para los grandes tenedores. Pues bien, en contraprestación, que se bonifique con ese 0 % a los jóvenes por esta primera compra. Establecen una beca de estudios igual en todo el Estado, una vez más, perjudicando a los jóvenes que viven en territorios con un coste de vida superior. A pesar de ello, formamos a jóvenes con un gran talento. De hecho, un 30 % de los jóvenes de más de 30 años está sobrecualificado, esto es, 8 puntos más que la media de la Unión Europea. Pero resulta que en el Estado español cobran un 17 % menos de sueldo, con lo cual acabamos formando talentos en fuga. Si analizamos la formación profesional, los datos no son mejores. Están desajustados en cuanto a oferta y demanda. Hay, por un lado, 31 000 jóvenes que no encuentran plaza en la formación profesional y, por el otro, 20 000 plazas que quedan vacantes y 9000 que se abandonan tras la asignación. Junts insiste en que se debe prestigiar la formación profesional, hacerla más dual y enfocada a las pymes, que suponen ―recordémoslo― el 98 % del tejido empresarial catalán y que contratarían a jóvenes si encontraran los perfiles profesionales que necesitan. Esto se lo decimos al Gobierno de Sánchez y al Gobierno de Illa, porque son corresponsables de esa situación.

Otro tema que tampoco es ya sostenible es el de los exámenes de conducir en Cataluña. Hay setenta mil personas en lista de espera ―con plazos de entre seis y ocho meses― y un 65 % de los afectados son menores de 30 años. Una vez más, los jóvenes salen perdiendo más que nadie. Esta no es una cuestión menor, ya que supone movilidad laboral, acceso a un trabajo y autonomía económica. Con tan solo 131 examinadores y convocatorias estatales insuficientes, el sistema bloquea las oportunidades para toda una generación. Y, claro está, tampoco tienen una alternativa real, porque cercanías, por mucho que hagan descuentos al transporte público, no funciona, como sí funcionan Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya. Insistimos, para muchos jóvenes catalanes tener o no tener el carné es la diferencia entre poder trabajar, acceder a unos estudios concretos o tener que renunciar a ellos. Si no saben hacerlo, transfieran a Cataluña las competencias, nada más.

Últimamente ustedes han hecho un gran anuncio ―insisto en lo de anuncio―: prohibir el acceso de los menores de 16 años a las redes sociales como en Australia o en Francia. El presidente Sánchez se ha lanzado de cabeza al titular y ahora no sabe cómo salir de ello, porque estamos esperando que expliquen cómo harán posible esta prohibición. Puede ser muy necesaria, pero afecta al tratamiento de los datos personales, con todos los riesgos que ello conlleva. Además, los jóvenes también saben cómo evadir esas limitaciones mediante una VPN, con interfaces o servidores intermedios o utilizando la identidad de un adulto. O sea, es un problema y queremos encontrar una solución, pero menos anuncios y más debate y análisis rigurosos. La prueba de que han perdido los papeles, en cierto modo, o de que van ustedes perdidos es que hace dos años anunciaron la creación de la Cartera Digital Beta justo para controlar el acceso de los menores a plataformas de contenidos para adultos, como la pornografía. Fue otro gran titular, porque aún no existe ni cartera ni beta ni digital. No sabemos en qué fase se encuentra, pero todo el mundo sabe que esto va a ser un fiasco. No va a tener ningún efecto en las principales plataformas de pornografía que actúan desde fuera de la Unión Europea y, por lo tanto, fuera del alcance de esta legislación.

Termino. No destinen más recursos a evaluar lo que ya sabemos que no va a funcionar. Paguen lo que deben a Cataluña, inviertan ese dinero en políticas reales, en vivienda accesible, empleo digno y oportunidades efectivas para los jóvenes catalanes. Miren ustedes, los jóvenes no piden informes, sino trabajo, casa y futuro. Esta ley no va a aumentar ni un euro el sueldo de un joven, no va a reducir ni un mes la edad de emancipación y no creará ni una sola plaza en la formación profesional. Evaluar está bien, pero gobernar mejor y con recursos es lo que necesitamos. Es imprescindible.

Gracias.

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra la señora Vallugera Balañà.

Pilar Vallugera Balañà

ERCDiputada.Página 13Vídeo

Gràcies, president. Bona tarda diputats i diputades. Buenas tardes. Començaré per dir que el dia 30 de gener, en aquest mateix hemicicle, es van asseure nois procedents de diferents associacions, i de diferents territoris de l’Estat, per fer-nos una avaluació del que ells pensaven que calia fer amb les polítiques públiques d’aquest Estat. El que en aquell moment vaig plantejar és que una iniciativa com aquesta s’havia de dur a terme. De fet, la vaig formular i, per tant, no hi seré tan incoherent com per votar-hi en contra. És evident que estem d’acord amb aquesta iniciativa. També és evident que el fet que l’avaluació es pugui fer ja amb les eines legislatives que hi ha no implica que sigui necessari o obligatori fer-les. I el que fa aquesta llei, precisament, és que no es pugui excepcionar aquesta previsió en el tràmit de lleis. Recordin també, si us plau, que a part de l’avaluació ex ante, s’han de seguir fent les in itinere i les ex post, perquè si no treballem sense dades, treballem sense rigor científic, treballem sense retorn d’allò que s’ha plantejat. Això té a veure també amb els àmbits de la participació, amb els àmbits de la creació de ciutadania. S’han posat, de fet, aquest debat està sent un debat general sobre joventut i està bé que ho sigui perquè es porta poc en aquesta cambra. Els hi he de dir que avui és segurament el pitjor dia per a mi per fer aquest debat. Lamento dir que precisament avui han mort cinc nanos, cinc adolescents entre 14 i 18 anys a Manlleu. És un lloc molt proper on jo visc, i la veritat és que estic devastada i voldria acompanyar les famílies, acompanyar l’alcalde, acompanyar tota la comarca, i de fet tot Catalunya, en el dolor que senten. Però, és i per això crec que és just i és necessari dir que avui és un símptoma del que ens està passant. Aquests nanos havien trobat un espai on reunir-se un espai de llibertat, un espai de socialització que nosaltres no som capaços de donar-los. I és sobre això sobre el que hem de reflexionar. Quin missatge estem enviant a la joventut? Un missatge de desesperança i quan aquesta desesperança es cristal·litza, un missatge d’odi, un missatge de divisió. En lloc de dir «la participació ha d’estar amb els teus iguals al participar de llocs com els caus, com els esplais, com els clubs esportius, com les associacions de barris». Això és el que dona sentit de comunitat. Necessitem una joventut ben informada, no sistemàticament inoculada d’odi, sinó una joventut que es pugui apropar als temes que tractem en aquest Parlament. Perquè efectivament, quan diem quines lleis hauran de ser avaluades, jo els hi avanço: totes, perquè de tot en d’opinar, perquè estem fent l’Estat, que després ells viuran i ells gestionaran. Han de poder opinar sobre habitatge, òbviament, i el seu impacte és evident sense que jo els hi hagi d’explicar res. Però també sobre salut, també sobre educació. A Catalunya tenim una vaga de docents i el malestar dels docents fa molt de temps que se’ns està expressant. Paraules que tenen unes diferències que les fan inassolibles per a la pròpia docència. Uns problemes estructurals que hem de resoldre i a més de fer de docents, fer de pares i mares de les criatures. I assistim impàvids a tot això.

Sabem que tenim el 34 % de la població infantil en risc de pobresa. Estem intentant fer un pacte d’Estat. Hi ha partits que sistemàticament se’n desmarquen. D’acord. És la seva opció. Però el que no podem és tancar els ulls a la realitat. Què en surt d’una infantesa amb pobresa? Què en surt? En surten ciutadans que tinguin ganes de contribuir? En surten ciutadans que tinguin ganes d’opinar, de formar part del comú? O ens surt gent desesperançada i que no sap a qui donar la culpa de tot això? I qui ho farà? El que ha vingut després que ell, el que és més pobre que ell.

Jo no sé si vostès són conscients, o som tots plegats conscients, de la transcendència de la formació de la personalitat en aquest moment. La joventut es passa, però allò en què t’has transformat queda. Queda per sempre més i, per tant, la garantia d’espais de participació i d’informació veraç és la garantia d’una ciutadania ben informada que sàpiga participar, que es prengui com a propi allò que és col·lectiu. La percepció que tots plegats podem fer millorar la seva vida és indispensable en el dia a dia, perquè som animals socials. Per tant, probablement és un anunci publicitari del Govern. Probablement el Ministeri de Joventut, lamentablement, és dels que menys hi pinta. Probablement està molt mal dotat i, indubtablement, les competències de joventut són exclusives de la Generalitat de Catalunya, però això no treu que el compromís que nosaltres hem de tenir amb els nostres infants i joves és essencial perquè la modificació del Codi Penal que després ens proposaran té a veure amb ells. Algú els hi ha preguntat? La derogació de la Llei Mordassa tenia a veure amb la capacitat de participació i de manifestació. S’ha fet? No, no s’ha fet. No som capaços de parlar dels temes fonamentals.

Vull acabar, perquè ja s’ha fet un repàs dels temes de salaris, dels temes de feina, dels temes de beca, dels temes d’investigació, dels temes d’universitats, dels temes d’espais públics. Tots ells afecten a la joventut, tots ells. Vull acabar d’alguna manera fent una reflexió respecte del que genera un president que anuncia unes mesures que s’estan negociant amb una ponència, amb una comissió del Congrés. Mirin, jo no faig política per generar titulars al president del Govern. Jo faig política per resoldre problemes de la gent. La manera que ha tingut d’entrar, com —‌em perdonaran que ho faci en castellà— un elefante en una cacharreria, a la llei de protecció dels menors en entorns digitals, potser no li hem dit prou que no tocava. Toca que els diputats en parlem. Toca que protegim els...

Gracias, presidente. Diputados, diputadas, buenas tardes. Voy a empezar diciendo que el 30 de enero, en este mismo hemiciclo, se sentaron muchachos procedentes de distintas asociaciones y territorios del Estado para hacer una evaluación de lo que ellos consideraban que debía hacerse con las políticas públicas de este Estado. Lo que en ese momento yo planteé es que una iniciativa como esta tenía que llevarse a cabo y, de hecho, la formulé. Por lo tanto, no voy a ser tan incoherente como para votar en contra. Es evidente que estamos de acuerdo con esta iniciativa. También es evidente que el hecho de que la evaluación se pueda llevar a cabo ya con las herramientas legislativas que existen no implica que sea necesario u obligatorio hacerlas. Y precisamente lo que hace esta ley es que no se pueda aplicar esa excepción en la previsión del trámite de las leyes. Recuerden también, por favor, que además de esta evaluación ex ante, deben seguir haciéndose las in itinere y las ex post, porque de lo contrario trabajamos sin datos, sin rigor científico y trabajamos sin un retorno de todo lo que se plantea. Esto tiene que ver también con los ámbitos de la participación, los ámbitos de la creación de ciudadanía. De hecho, este debate está siendo un debate general sobre juventud, y está bien que sea así, porque se trae poco a esta Cámara. Debo decir que hoy seguramente es el peor día para mí para hacer este debate.

Lamento comunicar y decirles que precisamente hoy han muerto cinco niños, cinco adolescentes entre 14 y 18 años, en Manlleu, un lugar muy cerca de donde yo vivo, y estoy devastada, sinceramente. Me gustaría acompañar a las familias y al alcalde y a toda la comarca, a toda Cataluña, precisamente por el dolor que sienten. Pero precisamente por ello creo que es justo y necesario decirlo hoy. Es un síntoma de lo que nos está ocurriendo. Estos niños habían encontrado un espacio en el que reunirse, un espacio de libertad, un espacio de socialización que nosotros no somos capaces de darles. Sobre eso deberíamos reflexionar. ¿Qué mensaje estamos mandando a la juventud? Un mensaje de desesperanza. Y cuando esa desesperanza se cristaliza, es un mensaje de odio, de división. En lugar de buscar participación, de estar con aquellos que son iguales a ti, de participar en espacios como los de los scouts, como los clubes deportivos, las asociaciones de barrio, todo aquello que aporta este sentido de comunidad. Necesitamos juventud bien informada y no sistemáticamente inoculada de odio, sino una juventud que pueda acercarse a los temas que abordamos en este Parlamento. Porque, efectivamente, cuando decimos qué leyes van a tener que ser evaluadas, les adelanto ya que son todas, porque de todo deben poder opinar, ya que estamos generando el Estado en el que luego van a vivir y que van a acabar gestionando. Tienen que poder opinar sobre vivienda, claro está ―su impacto es evidente y no tengo por qué explicarles nada―, pero también sobre salud y también sobre educación. En Cataluña tenemos una huelga de docentes y ese malestar de los docentes ya hace mucho tiempo que se nos está expresando, palabras que tienen unas diferencias que las convierten en inasumibles por la docencia. Son unos problemas estructurales que deben resolverse. Y además de ser docentes, tienen que actuar como padres y madres de las criaturas. Y asistimos impávidos ante ello.

Sabemos que tenemos el 34 % de la población infantil en riesgo de pobreza. Estamos intentando un pacto de Estado. Hay partidos que sistemáticamente se desmarcan; de acuerdo, es su opción, pero lo que no podemos es cerrar los ojos a la realidad. Esta infancia con pobreza, ¿qué puede dar? ¿Cuáles son los frutos? ¿Saldrán ciudadanos que tengan ganas de contribuir? ¿Saldrán ciudadanos que tengan ganas de opinar y formar parte de lo común? ¿O será gente sin esperanza, que no sabe a quién culpar de todo ello? ¿A quién van a culpar? Pues a los que han llegado después o a los que son más pobres que ellos.

Yo no sé si ustedes son conscientes, o si lo somos todos, de la trascendencia de la formación de la personalidad en ese momento. La juventud pasa, pero aquello en lo que te has transformado queda y lo hace para siempre. Por lo tanto, la garantía de espacios de participación y también de información veraz es la garantía de una ciudadanía bien informada, que sepa participar, que se tome como propio aquello que es colectivo. La percepción de que todos podemos mejorar su vida es indispensable en el día a día porque somos animales sociales. Así pues, probablemente es un anuncio publicitario del Gobierno, probablemente el Ministerio de Juventud lamentablemente es de los que menos papel tiene, probablemente está muy mal dotado e indudablemente las competencias de juventud son exclusivas de la Generalitat de Catalunya; pero esto no quita el compromiso que nosotros debemos tener con nuestros niños y niñas y jóvenes. Es esencial, porque la modificación del Código Penal que luego nos van a proponer tiene que ver con ellos. ¿Alguien se lo ha preguntado? La derogación de la ley mordaza tenía que ver también con la capacidad de participar y de manifestarse. ¿Se ha hecho? No, no se ha hecho. No somos capaces de hablar de las cuestiones fundamentales.

Me gustaría terminar porque, de hecho, ya se ha hecho un repaso de los temas de salarios, trabajo, becas, investigación, universidad o espacios públicos. Todos esos temas afectan a la juventud, todos ellos. Pero termino haciendo una reflexión sobre lo que genera un presidente que anuncia unas medidas que se están negociando en una ponencia, en una comisión del Congreso. Miren ustedes, yo no hago política para generar titulares al presidente del Gobierno, la hago para resolver los problemas de la gente. La forma que ha tenido de entrar ―y lo voy a decir en castellano― como un elefante en una cacharrería con la ley de protección de menores en entornos digitales, a lo mejor no le han dicho lo suficiente que no tocaba. Lo que toca es que los diputados hablemos de ellos, toca que protejamos..,.

Presidencia. Señoría, debe terminar.

Pilar Vallugera Balañà

ERCDiputada.Página 15

… nostres infants, joves i adolescents. — Acabo, president—, però toca que demostrem lleialtat i honestedat en el nostre dia a dia, perquè els nens aprenen del que es fa, no del que es diu. I els pares i les mares això ho sabem molt bé.

... a nuestros niños, niñas y adolescentes ―termino, presidente― y lo que toca es mostrar lealtad y honestidad en nuestro día a día, porque los niños aprenden de lo que se hace, no de lo que se dice, y los padres y las madres lo sabemos perfectamente. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor González López.

Nahuel González López

Grupo SumarDiputado.Página 16Vídeo

Señorías, antes de empezar, quiero hacer una reflexión. Hablamos de juventud, un tema muy importante, y, como siempre, lo hacemos con las ausencias de los principales líderes tanto del Partido Popular, del señor Feijóo, como de VOX, del señor Abascal, que raramente aparece aquí. Es curioso. Pero quien sí está hoy aquí es el Consejo de la Juventud de España, a quien nosotros y nosotras saludamos, y jóvenes comprometidos y comprometidas con la batalla cultural por la verdad y el progreso frente a las amenazas de la extrema derecha y un odio que, como decían antes mis compañeros y compañeras, está persiguiendo a aquel que intenta mostrar verdades y desmontar los bulos. En nuestro grupo parlamentario queremos mostrar todo el apoyo a esa juventud luchadora y rebelde que hoy trae aquí una proposición de ley. (Aplausos).

Quiero empezar hablando de dos casos reales con los que me he topado estos días. Laia es funcionaria, tiene 31 años, una carrera, un máster, ha ganado una oposición y, por fin, una plaza. Aun así, sigue viviendo en casa de sus padres, porque en Valencia el alquiler es completamente un muro. Me lo dijo sin dramatismo, pero casi con vergüenza, que es lo peor. Y cuando me oyó hablar de juventud en esta Cámara me soltó una frase que debería retumbar aquí dentro; me dijo: Pero esta peña ¿qué hace?

Jose tiene 25 años, terminó la carrera, trabaja, lo que pasa es que enlaza contratos temporales que, poco a poco, gracias a la batalla y al progreso de este Gobierno, se van mejorando. Pero tras semanas de trabajo, que empiezan con un «te avisamos» y acaban con un «ya si eso», comparte piso con tres personas que no conoce de nada. Llega a casa y ni siquiera tiene un espacio para estar tranquilo, para leer, para respirar, para existir. Y cuando ve debates como este piensa lo mismo que Irene, con una ironía que no es postureo, que es defensa propia: ¿De qué sirve?

Hoy no quiero que hablemos de juventud como si fuera un apartado simpático del orden del día. Quiero que hablemos de lo que de verdad es: poder. Porque la juventud de este país no está alejada de la política no porque no le interese; no está alejada porque haya sido mimada o protegida, como se dijo durante años, con una condescendencia casi insultante. Una parte está alejada porque siente que en esta Cámara algunos no son útiles para mejorar su vida. Y cuando, lamentablemente, una institución deja de ser útil, deja de ser creíble por parte de algunos, empieza a ser decorado. Por eso, nuestro papel aquí, el papel de mi grupo es y será mejorar las condiciones estructurales de vida de la juventud, no desde arriba, sino contando con ella; no con paternalismo, no tratándola como espectadores natos, sino como parte esencial en esas políticas de juventud. Por eso lo hacemos así desde nuestro grupo parlamentario y desde el Ministerio de Vivienda.

Hoy tenemos un ejemplo de lo alejados que estamos. Hoy ha habido un acto aquí de reivindicación de la Constitución, un acto que respetamos, que apoyamos, un acto muy grandilocuente y de muchos discursos. ¿Y ustedes qué piensan que ve la juventud en ese acto? La juventud se siente alejada de este acto, y se siente alejada porque esta Constitución no la aprobó, no la escribió, no la sintió; y porque las partes buenas, que algunos arrancaron con mucha lucha obrera, algunos las dejan en una mera expectativa. El derecho a la vivienda, por ejemplo, sigue siendo un decorado.

Por lo tanto, lo que tenemos que hacer es acercar la política a la juventud. Creo que ese es el papel fundamental en el que todos los grupos parlamentarios debemos trabajar y es el que debemos exigir en esta Cámara. Este es el marco real. Esto va de poder; de poder y, como he dicho antes, de poder de clase, de quién se queda con el valor que produce la sociedad y quién paga la factura. Lo que vive la juventud hoy no es un bache generacional, es una forma muy concreta de orden económico, un capitalismo que ha mutado hacia la renta y la extracción, donde cada vez importa menos producir y cada vez importa más cobrar: cobrar por la llave, cobrar por el suelo, cobrar por la ciudad, cobrar por el tiempo de vida. Y cuando una generación no puede emanciparse no es porque no quiera, es porque se está produciendo una transferencia masiva de riqueza desde quienes trabajan hacia quienes poseen, del salario a la renta, de la juventud hacia los rentistas. En ese marco es en el que tenemos que combatir todos y todas.

Miren, mientras algunos paternalizan la juventud, la juventud está siendo ejemplo; está siendo ejemplo de un país que se sostiene en comunidad; está siendo ejemplo parando desahucios en barrios vulnerables; está montando cooperativas, pequeñas empresas, economía social y redes de cuidados. La juventud se moviliza cuando hay injusticias y catástrofes como la dana. La juventud está llegando a la excelencia científica, a la tecnológica, a la deportiva, a la cultural. La juventud está siendo referente y, por lo tanto, basta de condescendencia.

Hoy debatimos la toma en consideración de una proposición de ley sobre evaluación del impacto de la juventud en políticas públicas. Se trata de medir, de anticipar efectos, de dejar de legislar a ciegas sobre quienes van a vivir más tiempo las consecuencias. Nuestro grupo parlamentario la va a apoyar sin fisuras, porque puede ser una herramienta útil para obligar a justificar políticas públicas con datos y para que la juventud deje de ser un párrafo y pase a ser un criterio. Además, viene ―como he dicho antes― del Consejo de la Juventud, que está completamente criminalizado por el Partido Popular y por la derecha de este país. Y, en positivo ―porque también hay que decirlo―, el Ministerio de Juventud e Infancia está impulsando trabajos participativos para construir una ley de juventud contando con las y los jóvenes. Esperemos que esta Cámara esté a la altura de las circunstancias.

En este marco de análisis de los problemas de la juventud el problema estructural es la vivienda. ¿Qué pasa con la vivienda? Nosotros no nos cansamos de presentar proyectos de ley, no nos cansamos de presentar PNL reivindicando que se regule ya el mercado de la vivienda. ¿Qué pasa con el Partido Socialista? Y sé que no es una cuestión personal, señor Camino, diputado con el que compartimos debates, pero el Partido Socialista, desde el Gobierno, muchas veces no muestra la valentía necesaria y se dedica más a comunicar que a aplicar políticas reales que necesitamos todas y todas.

¿Qué hace el Partido Popular? El Partido Popular, aparte de no aplicar la ley de vivienda, lo que está haciendo, por ejemplo, en Alicante es repartirse, presuntamente, viviendas públicas entre amigos, entre responsables políticos de Alicante. Una auténtica vergüenza.

¿Y VOX? Bueno, a VOX le da igual la vivienda. Hacen el postureo populista, pero luego no apoyan regular la vivienda. ¿Y qué hacen con la juventud las señorías de VOX? Lo sabemos todos y todas ¿no?: robar, presuntamente, el dinero de las víctimas de la dana. (Aplausos). Ha tenido que ser descaradamente insoportable para que ustedes denuncien internamente. Y es raro ver en VOX a alguien denunciar o disidir. El último que aquí disintió un poco fue el señor Ortega Smith. ¿Alguien sabe dónde está sentado ahora mismo el señor Ortega Smith? Estaba ahí hace unos días. Está en el último escaño ¿no? Creo que está en el último escaño, al lado del baño, porque a quien disiente en la extrema derecha se le persigue. Pues ha tenido que ser un escándalo grandísimo lo de robar dinero de la dana para que ustedes denuncien internamente…

Presidencia. Tiene que finalizar, señoría.

Nahuel González López

Grupo SumarDiputado.Página 17

… un proceso que avergüenza a los jóvenes valencianos, que se dejaron la piel en esos días tan terribles para nuestro pueblo.

Apoyaremos esta ley. Trabajaremos por la juventud sin paternalismo, sin condescendencia, contando con ella como sujeto, y lo diremos con la cabeza bien alta.

Presidencia. Finalice, por favor.

Nahuel González López

Grupo SumarDiputado.Página 17

Necesitamos transformaciones reales que mejoren la vida de la juventud trabajadora.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Mariscal Zabala. (Aplausos).

Manuel Mariscal Zabala

VoxDiputado.Página 17Vídeo

Gracias, presidente. Antes de nada, voy a responder al portavoz de SUMAR. Los jóvenes de VOX lo que estaban haciendo durante la dana era apoyar y ayudar al pueblo valenciano. (Aplausos.―El señor González López se frota los dedos índice y pulgar de ambas manos indicando dinero). Lo que estaba haciendo usted ahí era votar el reparto del Consejo de Administración de Radiotelevisión Española, igual que Víctor Camino. Eso es lo que estaban haciendo ustedes. Señor Víctor Camino, no sé lo que le habrá hecho usted al Partido Socialista para que le haya castigado de esta manera. Su propio partido le ha obligado a presentar una auténtica estafa a los jóvenes, porque esta iniciativa es una auténtica estafa a los jóvenes. El Grupo Socialista trata ahora de hacernos creer que gracias a esta iniciativa se va a mejorar la vida de los jóvenes porque, a partir de ahora, este Gobierno va a aplicar las políticas públicas con perspectiva de juventud. Vaya, esto ya nos suena de algo; nos suena de cuando ustedes llegaron al Gobierno y dijeron que iban a mejorar la vida de las mujeres porque iban a aplicar políticas con perspectiva de género. La realidad es que las mujeres viven peor desde que Pedro Sánchez llegó a la Moncloa (aplausos), viven más inseguras, viven con más precariedad y, encima, se les ha robado a las mujeres su condición de ser mujeres; porque mujer, gracias a sus políticas, ya puede ser cualquiera. Lo puede ser hasta Francisco Salazar, su compañero, que acosaba a las mujeres, a sus propias compañeras, en la Moncloa. Hoy, si quiere, puede declararse mujer y ver sus futuras condenas reducidas.

Pues bien, de los creadores de las políticas con perspectiva de género, ahora vienen las políticas con perspectiva de juventud. Y, claro, sí, algunos jóvenes se van a ver beneficiados, como con aquellas políticas de género; concretamente, los jóvenes del Partido Socialista (aplausos), todos esos que han mencionado que se encuentran arriba, los jóvenes del Consejo de Juventud, del órgano de creación de contenido progre, esos sí que se van a ver beneficiados. (Aplausos).

En VOX no somos unos ingenuos y por eso vamos a votar en contra de esta iniciativa, porque sabemos que ustedes, los socialistas, han estafado a los jóvenes, han trabajado de espaldas a los jóvenes españoles. Ustedes han acabado con la inercia histórica de que los hijos viviesen mejor que sus padres. Usted ha venido aquí y ha citado algunas leyes que ha impulsado este Gobierno y cómo han beneficiado a los jóvenes. ¿En qué ha beneficiado la ley de vivienda a los jóvenes? A día de hoy es prácticamente imposible ver a jóvenes propietarios de su hogar, salvo si han tenido la desgracia de perder un familiar y con ello han heredado esa vivienda. ¿En qué ha beneficiado la reforma laboral a los jóvenes? En nada. (Risas). Noticia de hoy mismo: Las bajas por trastornos mentales se disparan un 365 % entre los trabajadores jóvenes. Estrés, depresión y ansiedad. Ustedes, con su reforma laboral y con la regularización masiva, han trasladado un ultimátum a los jóvenes: o paro o precariedad. Si eligen paro, no pasa nada, porque los vamos a reemplazar por jóvenes extranjeros que sí son capaces de admitir esa precariedad. (Aplausos.―El señor Camino Miñana vuelve a mostrar la imagen que enseñó durante su intervención en la tribuna de oradores en la que se ve a un personaje, Peter Griffin, de la serie de dibujos animados Padre de familia, a quien han puesto al lado de su cara una paleta de colores en la que figura la expresión «okay» junto a los colores claros y la expresión «not okay» junto a los colores oscuros). Sí, usted me saca ese meme de Padre de familia. ¿A usted le parece normal? Ustedes están gobernando, el Partido Socialista está gobernando y ha llevado a los jóvenes a una espiral de precariedad. Su Gobierno… (El señor Camino Miñana pronuncia palabras que no se perciben). Sí, sí, el Partido Socialista ―y usted se ríe con ese meme― ha hecho la mayor crueldad que se les ha hecho a los jóvenes de un país, que es amenazarlos con reemplazarlos por jóvenes procedentes de otros países. (Aplausos). Sí, y usted va y se ríe. (El señor Camino Miñana: No es verdad).

Usted habla de extrema derecha y de no sé qué. Mire, le digo una cosa, si Santiago Abascal ―que espero sea pronto― llega a la Moncloa, va a aplicar políticas de sentido común y va a gobernar para los jóvenes españoles, no para los jóvenes de Marruecos, los de Nigeria ni los de Groenlandia. (Aplausos).

Señor Víctor Camino, usted forma parte de un sistema político que ha estafado a los jóvenes. Ustedes dijeron a los jóvenes que para que viviesen mejor que sus padres tenían que estudiar, ir a la universidad, estudiar un máster, votar al PSOE, irse al extranjero a aprender idiomas y, a su vuelta, iban a vivir mejor que sus padres. Ha sido una auténtica estafa para los jóvenes, pero también para los padres que han tenido que pagar estos estudios.

Usted hablaba del laberinto. Sí, los jóvenes españoles están en un laberinto de precariedad porque viven de manera precaria, tanto si trabajan en un taller como si trabajan en las Cuatro Torres de Madrid; viven en precariedad tanto si trabajan en una capital de provincia como si trabajan en su pueblo, y viven en la precariedad tanto si han estudiado una carrera como si han estudiado la formación profesional.

Ustedes, cuando hablaban de las leyes de transición ecológica ―lo ha hecho hoy también― tenían razón en una cosa: el mundo está en peligro. Sí, sí, está en peligro, le doy la razón, pero el peligro son ustedes. (Aplausos). Ustedes han acabado con el mundo que habíamos conocido, han acabado con la España en la que los jóvenes podían progresar; han acabado con la España en la que, si trabajabas y te esforzabas, podías tener un salario digno; han acabado con la España en la que, si tenías un salario digno, podías ser propietario; han acabado con la España en la que los jóvenes podían andar con seguridad. Ahora, encima, se quieren cargar la España en la que los jóvenes se podían quejar en libertad, por eso ustedes defienden la censura a los jóvenes en las redes sociales. (Aplausos).

Antes de terminar, quiero mencionar a dos jóvenes que merecen ser recordados porque su memoria nos recuerda lo que queremos en VOX para los jóvenes y lo que no queremos. Uno es David Lafoz, un joven que decidió apostar por el campo. Decidió ejercer el digno oficio de agricultor, ese oficio que se basa en cuidar y trabajar nuestra tierra. David, en lugar de tener un Gobierno que le diera la mano cuando lo necesitaba, se encontró con un Gobierno que hizo lo contrario, hundirlo aún más en el barro. El otro joven al que quiero recordar es Quentin, asesinado este fin de semana en Francia mientras protegía a unas mujeres que se estaban manifestando en defensa de la seguridad y en defensa de la identidad de su país (aplausos), mientras hacía la noble misión que puede hacer un hombre, que es proteger a sus compatriotas. Su muerte ―como la de Charlie Kirk― nos recuerda que la izquierda cuando está a punto de perder el poder o lo ha perdido utiliza el odio y la violencia. Ambos siempre estarán presentes en nuestra memoria. Los jóvenes de VOX siempre daremos un paso al frente en defensa del bien común de nuestro pueblo, en defensa de la prosperidad de nuestros compatriotas y en defensa de la supervivencia de nuestra patria. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra la señora Álvarez Fanjul.

Beatriz Álvarez Fanjul

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Gracias, presidente. Buenas tardes. Hombre, señor Camino, lo primero que necesitamos es que sus amigos paguen impuestos. Dígaselo al señor Cabezón. (Aplausos). Señorías, hoy el Grupo Socialista nos propone añadir la perspectiva de juventud a una ley que ni siquiera han puesto en marcha. Si esta ley, aprobada en 2022, no ha sido capaz de aplicarse hasta 2026, entonces la verdad es que ha tenido la misma utilidad que el Ministerio de Juventud, absolutamente ninguna. Después de casi ocho años gobernando, ahora nos dicen que necesitan analizar lo que pasa con los jóvenes. Vamos a ver, si no son capaces de analizar los pufos que salen diariamente de su partido, ¿ahora pretenden hacerlo con una generación que ni conocen? Es imposible. ¿De verdad necesitan ahora mismo un informe para saber lo que está pasando, lo que ni siquiera ustedes están gestionando? Salgan a la calle. Claro, no pueden. Normal, porque no es un lugar cómodo para ustedes. Pero que algo incomode no significa que puedan ignorarlo. Pregunten a cualquier joven que intente irse de casa y no puede; piensen en sus hijos cuando dieron ese primer paso y ahora hablen con jóvenes que ni siquiera pueden hacerlo; hablen con quien trabaja cada día y aun así no llega a final de mes, o escuchen a quien va al super y nota cómo el carro se encoge y la cuenta crece. No hace falta un test, hace falta mirar la realidad de frente. (Aplausos). Por eso, hoy voy a hablar en nombre de miles de jóvenes que no están pidiendo más análisis, están pidiendo cambios reales que les permitan avanzar. Les da igual un informe más, les da igual un indicador nuevo, les da igual una memoria técnica. Están pidiendo que las cosas funcionen. Además, ustedes defienden que esto se inspira en modelos europeos. Muy bien, pero en Europa los jóvenes se emancipan antes, en Europa el alquiler no se come medio sueldo, en Europa tener empleo no significa vivir en la precariedad permanente, en Europa el esfuerzo no es una apuesta incierta. Aquí no tenemos un problema de falta de diagnósticos, tenemos un problema de resultados. Los salarios reales llevan estancados más de una década, somos campeones en desempleo juvenil, la edad de emancipación ya supera los 30 años, el precio de la vivienda ha subido más de un 50 % desde 2019. Eso no es percepción, señorías, eso son datos. Si hablamos de evaluación, evaluemos. Evaluemos ocho años de Gobierno. ¿Es hoy más fácil alquilar un piso?, ¿es hoy más fácil ahorrar?, ¿es hoy más fácil emprender sin ahogarse en impuestos y en burocracia?, ¿es hoy más fácil formar una familia?, ¿acaso es más fácil ser joven hoy que hace ocho años? No, no. (Aplausos). La respuesta la sabe cualquier joven de este país. Le voy a contar cuál es nuestra realidad: competir por cuatro paredes como si fueran un premio, firmar contratos que caducan antes que la ilusión, encadenar oportunidades que nunca se convierten en empleo, lidiar con la ansiedad de no saber cuándo llegará la estabilidad, aprender a aplazar los sueños como si fuese una habilidad más. Eso no es una anécdota, es una generación entera con su vida en pausa. Nos hablan de justicia intergeneracional, pero la mayor injusticia intergeneracional es que hoy sea más difícil avanzar que hace veinte años, que, mientras nuestros padres a los 25 elegían los muebles de su casa, nosotros a los 30 estamos eligiendo a nuestros compañeros de piso. Eso sí es una evaluación y no hace falta agencia para verla. Señorías, cuando una generación siente que el esfuerzo no tiene recompensa el problema no es técnico, es estructural, es político y es de prioridades. Mi generación no quiere ser un informe, quiere poder irse de casa sin tener que pedir ayuda a sus padres. Quiere firmar un contrato que no le haga vivir pendiente del siguiente mes. Quiere cobrar el día 1 y no estar haciendo cuentas el día 10. Quiere poder comer algo más que pasta y arroz. Quiere poder ahorrar algo, aunque sea poco, sin que parezca una hazaña. Quiere poder pensar en formar una familia. Quiere que trabajar no sea simplemente sobrevivir.

Quiere dejar de vivir en modo provisional. Quiere que el futuro deje de ser una promesa y empiece a ser algo real. Quiere poder equivocarse, como hicieron otras generaciones, sin que eso suponga arruinarse. Quiere poder quedarse aquí en España, porque este es su hogar, y no tener que marcharse por falta de caminos. Quiere estabilidad de verdad, no estabilidad con fecha de caducidad.

Les voy a decir algo. Si hoy aplicásemos ese test al Gobierno, el resultado sería bastante claro: un Ejecutivo rodeado de investigaciones judiciales que afectan a su entorno político y orgánico; un Ejecutivo salpicado por polémicas de colocaciones opacas y designaciones difíciles de explicar ante la opinión pública; un Ejecutivo que prometió ejemplaridad y solo ofrece opacidad; un Ministerio de Juventud que multiplica los despachos, pero no las oportunidades. En definitiva, un Ejecutivo que ha normalizado el nepotismo como forma de vida. Y cuando un Gobierno normaliza el nepotismo, la opacidad y la falta de responsabilidades, lo que se deteriora no es solo la política, se deteriora la confianza, se deteriora la esperanza y aparece algo mucho más peligroso: la frustración, la sensación de que, por mucho que nos esforzamos, no avanzamos.

Esa frustración, señorías, sí que es real. ¿O acaso no se lo han dicho sus amigos del CIS? Una generación frustrada no es solo la que protesta, es la que se va apagando; la que cumple años, pero no avanza; la que trabaja, pero no progresa; la que se esfuerza, pero no despega; la que deja de hacer planes; la que deja de ilusionarse; la que empieza a cansarse. Esta generación no quiere ser analizada, sino que quiere ser escuchada, quiere que la respeten y, sobre todo, quiere poder soñar sin que el sueño sea un lujo reservado para unos pocos. No quiere más informes, quiere más oportunidades. No quiere que le expliquen su realidad, quiere que la cambien. La juventud, señor Camino, no es un expediente, no es una estadística, no es un informe que archivar; es talento, es esfuerzo, es futuro, y el futuro no se estudia, el futuro se construye. (Aplausos.―Un señor diputado: ¡Muy bien! ¡Bravo!).

Presidencia. Gracias. —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, ORGÁNICA PARA LA PROTECCIÓN DE LA DIGNIDAD DE LAS MUJERES Y LA SEGURIDAD CIUDADANA EN EL ESPACIO PÚBLICO. (Número de expediente 122/000237).

Presidencia. Continuamos con el punto del orden del día relativo a la toma en consideración de la proposición de ley orgánica, del Grupo Parlamentario VOX, para la protección de la dignidad de las mujeres y la seguridad ciudadana en el espacio público. Para la presentación de la iniciativa tiene la palabra la señora Armario González. (Aplausos).