Sergio Sayas López
PPDiputado.Página 106Vídeo
Gracias, presidente. Buenas tardes, señorías. Señora ministra, me gustaría comenzar esta interpelación con una pregunta: ¿qué más tiene que pasar en este país para que se dé cuenta del drama que sus políticas de vivienda están generando (aplausos) a los jóvenes españoles? ¿Qué más tiene que pasar? Porque los precios están subiendo un 13 % cada año. Hay una generación desesperada, que tiene que vivir en casa de sus padres hasta los 40 años o que tiene que malvivir en pisos compartidos como si fuesen estudiantes. El precio de los alquileres ha alcanzado récords históricos en todas las capitales de provincia de España. Y, desde que ustedes están en el Gobierno, los precios en la compraventa y en el alquiler han subido más de un 60 %. ¿Ustedes, de verdad, se llaman un Gobierno social? ¿No eran ustedes los que venían a hacer un país de progreso? ¡Menuda vergüenza de progreso están haciendo en este país! (Aplausos). Pero es que a usted la vivienda le da igual. A lo único que se ha dedicado es a una política de postureo y a crear un relato por el cual cualquiera es responsable del problema de la vivienda menos usted, que casualmente es la ministra de Vivienda y que no ha hecho una sola vivienda en España ―ni una sola vivienda en España―, porque lo único que ha hecho aquí es practicar el sectarismo, el dogmatismo más absoluto, y demostrar una supina incompetencia. Esa es la política de vivienda. Eso y dedicarse a boicotear las iniciativas que traemos los grupos parlamentarios que no formamos parte del Gobierno. Porque es antidemocrático y totalitario que el Gobierno haya impedido a este Parlamento debatir sobre la ley del suelo y la ley de okupación (aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra) solo porque sabe que las pierde. Y ahí hemos tenido la colaboración necesaria de una presidenta que se ha convertido en una comisaria de Sánchez en esta Cámara en lugar de en una representante del Parlamento y ha puesto de rodillas a este Congreso de los Diputados ante un Gobierno, cediendo a que aquí no podamos legislar. Y sí, efectivamente, ustedes son antidemócratas, pero en el Partido Popular somos persistentes. Y por eso ya le digo: ¿ve esto? (Muestra un documento). Es la ley del suelo. La hemos vuelto a registrar, porque el problema de la vivienda no se arregla interviniendo, se arregla construyendo. ¿Ve esto, señora ministra? (Muestra otro documento). Es la ley antiokupación. La hemos vuelto a registrar. Los okupas saldrán en veinticuatro horas de la vivienda. (Aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra). Y les guste a ustedes o no les guste, este Parlamento va a debatir y aquí se va a poner de manifiesto que hay una mayoría dispuesta a ofrecer soluciones en materia de vivienda, por mucho que tengamos un Gobierno totalitario que quiera impedir el debate en esta
Cámara. Porque sí, señoría, hoy hay en España 79 000 viviendas okupadas, 21 000 viviendas inquiokupadas y 24 000 viviendas se están vendiendo con un okupa dentro. Esto es la expresión de un drama social. Hoy, mucha gente tiene que vender su vivienda con un okupa dentro, a pesar de que pierde dinero vendiendo así, porque se ve incapacitada para litigar con un Gobierno que está del lado de los okupas en lugar de estar del lado de los españoles. (Una señora diputada: ¡Muy bien!―Aplausos).
Así que no venga aquí a decir que busca consensos, cuando a lo que se está dedicando es a boicotear las leyes porque las presentan unos grupos distintos al suyo. No venga aquí a decir que a ustedes no les gustan los bulos, cuando lo único que hacen es dar datos falsos sobre la aplicación de su ley de vivienda. No hay más que ver lo que ha pasado esta semana con las series del INE en lo que tiene que ver con los pisos turísticos. No diga usted que es contraria a la propaganda, cuando lo único que hace es una política de vivienda de postureo en el que nos anuncia medidas de marketing. Y ―lo último― no diga que no le gusta polemizar, porque lo único que hace es atacar a todas las comunidades autónomas solo porque no las gobierna el Partido Socialista.
La semana pasada, sin ir más lejos, usted fue a ‘TelePedro’ y le dijo a Silvia Intxaurrondo que, si por usted fuera, intervendría la Comunidad de Madrid. Y no ha sido la primera vez que lo ha hecho; también lo hizo en laSexta. Usted, cuando hace estas declaraciones, entiendo que no las hace como ministra, porque usted no sabe ni lo que es ser ministra de todos los españoles. Usted solo sabe lo que es practicar el sectarismo socialista en el puesto para el que Sánchez la designe, porque es a lo que se dedica. (Aplausos). Pero ahora le voy a decir que haga usted un esfuerzo de objetividad, aunque sea de postureo, como su política de vivienda, y salga aquí a decirnos por qué exactamente le gustaría a usted intervenir la Comunidad de Madrid. Si es porque es la comunidad que más vivienda protegida está construyendo en toda España, si es porque es la comunidad que más presupuesto está destinando a vivienda de toda España o si es porque a ustedes les ciega el sectarismo y el odio a una presidenta de la Comunidad de Madrid con la que les puede la ira porque no la pueden ganar en las urnas. Porque eso es lo que le pasa a la izquierda con la señora Ayuso, que no la pueden ganar en las urnas. Y lo que les queda, señora ministra. No es nada lo que han vivido en Aragón (aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra), no es nada lo que han vivido en Extremadura para la voltereta que se va a dar el ministro de brazos cruzados cuando se enfrente a la presidenta Ayuso en la Comunidad de Madrid. Sí, sí, le digo el ministro de brazos cruzados porque, claro, ustedes se montan una charlotada en Campamento en la que replican lo que ya Zapatero hizo hace veinte años para no hacer nada. Ustedes lo replican exactamente igual para seguir sin hacer nada. Allí se presentan el presidente del Gobierno, usted, el ministro Bolaños ―que entiendo que iría en calidad de notario mayor del reino porque, si no, no sé muy bien qué es lo que pintaba allí― y el ministro de la nada, el de brazos cruzados, el señor Óscar López. Se plantan allá a ver cómo una grúa derrumba un edificio. Pero es que precisamente eso refleja con claridad lo que es su Gobierno: la política del postureo, un Gobierno cruzado de brazos viendo cómo los españoles trabajan y una grúa que cuando los ministros se van deja de trabajar. Efectivamente, viviendas, ninguna, porque la operación Campamento nos la han vendido ya cinco veces y aún no hemos visto ni una vivienda levantarse ahí. (La señora Rodríguez Calleja: ¡Muy bien!). Así que deje de hacer anuncios vacíos, porque le pasa lo mismo con CASA47. CASA47 no solamente es un anuncio vacío; es un chiringuito para seguir colocando a una caterva de socialistas que nos cuesta 16 500 euros para acabar dando pisos de alquiler a gente que gana 4500 euros. Eso es CASA47. (La señora ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Rodríguez García, hace gestos negativos). Sí, siete veces el IPREM. Léaselo, porque si usted no sabe ni las normas que aprueba es muy difícil que podamos debatir. Porque usted dice que las casas se van a poder dar en alquiler a gente que gane hasta siete veces el IPREM y eso son 4500 euros al mes, y no creo que esa gente tenga necesidades de una vivienda protegida.
Pero le voy a decir otra cosa, señora ministra. Ya el otro día, cuando usted vino aquí, nos anunció 2800 viviendas con suelo de CASA47. ¿Va a pasar lo mismo que con el proyecto Viena, que nos anunciaron cincuenta suelos para crear 3700 viviendas, los suelos quedaron desiertos en la licitación y las viviendas han sido cero? (La señora ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Rodríguez García, pronuncia palabras que no se perciben). Exactamente igual que las 184 000 que nos prometió el señor Sánchez. Porque su política de vivienda se parece mucho al Euromillones, que va creciendo el bote, pero nadie conoce a alguien que le haya tocado una vivienda de Pedro Sánchez. (Risas y aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra). A nadie no, a nadie no. ¡Al señor Ábalos! Eso sí, a ese le tocaba un chalé en Cádiz con piano de cola y un piso en la calle Princesa solo cogiendo una llamada y llamando a una trama corrupta. Igual por eso se les ocurrió que el teléfono era una medida buena para solucionar el problema de la vivienda. Se les ha olvidado que al resto de los españoles no les funciona igual que a los corruptos socialistas. Pero este teléfono lo que tendría que haber sido es el teléfono de la esperanza, porque la única esperanza que les queda a los españoles en materia de vivienda es verlos salir a ustedes del Gobierno cuanto antes y que a este país llegue realmente la alternativa de ilusión y de esperanza que necesitan.
Solo el Partido Popular ha venido a esta Cámara con un plan de vivienda que tiene cuatro ejes fundamentales. En primer lugar, poner suelo para construir, y ahí tenemos el proyecto residencial estratégico para que, de las viviendas que se construyan en un plazo de especial agilidad, el 50 % se vendan a precios asequibles. (La señora ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Rodríguez García, pronuncia palabras que no se perciben). Otro pilar son los jóvenes, evidentemente, los grandes pagadores de la ineptitud de este Gobierno. Les estamos ofreciendo un Plan Prepara para que ahorren impuestos y para que destinen ese dinero a la compra de vivienda y, además, después avalaremos desde el Gobierno por la misma cantidad para que el acceso a la vivienda sea más fácil. Es un plan que tiene fiscalidad. Vamos a bajar el IVA al 4 %, porque es una barbaridad que el IVA de la vivienda nueva esté en el 10 %. Porque de media, cuando alguien compra una vivienda por 300 000 euros, que en las grandes ciudades a muchos ya les gustaría, le da 30 000 ―tacataca― al Gobierno de España. Fíjese si tienen ustedes ya una posibilidad para actuar. Y, por último, la seguridad jurídica. La seguridad jurídica es un pilar fundamental. ¿Cómo se consigue? Primero, derogando su ley. Por cierto, hay un mandato en este Parlamento para que lo hagan. Empiecen por cumplirlo. (Aplausos). Y, en segundo lugar, poniendo a los okupas en la calle y haciendo responsable de la política social a quien debe serlo: el Gobierno y no los propietarios de vivienda.
Muchas gracias. (Aplausos.—Varios señores diputados: ¡Bravo!).