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Sin adjetivos

Pleno del 11 de febrero de 2026

Solicitud de comparecencia, a petición propia, del Presidente del Gobierno ante el Pleno de la Cámara, para dar cuenta de la posición del Gobierno de España en los distintos encuentros y foros internacionales en los que ha participado, así como para informar sobre los últimos accidentes y la situación actual del servicio ferroviario.

Comparecencia del Gobierno ante el Pleno.. Autor: Gobierno. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 164.

Se debatió junto con

  • Solicitud de comparecencia urgente del Presidente del Gobierno ante el Pleno de la Cámara, para informar sobre las causas, consecuencias y medidas adoptadas en relación con los accidentes ferroviarios de los días 18 y 20/01/2026 en las provincias de Córdoba y Barcelona.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 6Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta.

Señoras y señores diputados, buenos días. Como ha dicho la presidenta, comparezco a petición propia para hablar sobre el accidente que se produjo en Adamuz y sobre el estado de nuestro sistema ferroviario. También me voy a referir a la situación particular de rodalies y compartiré algunos apuntes sobre la política internacional, pero, si les parece, estos dos asuntos los dejaré para el posterior debate. Quisiera comenzar como creo que debemos comenzar en esta Cámara, con un recuerdo a las víctimas, a las cuarenta y seis personas, al maquinista también fallecido en Gelida, que se dejaron la vida en esta terrible tragedia, al más de un centenar de personas heridas y a todas sus familias, porque nada de lo que nosotros digamos o hagamos va a poder aliviar el dolor que están sufriendo. Somos perfectamente conscientes de ello. Al mismo tiempo, quiero que sepan que el Estado en su conjunto ―cuando me refiero al Estado, estoy hablando de la Administración General del Estado, por supuesto, pero también de las comunidades autónomas, de las diputaciones, de los ayuntamientos― está haciendo y hará todo lo que esté en nuestra mano para acompañarlas, para ayudarlas, para establecer las causas del accidente y, si fuera necesario y procedente, hacer justicia. (Aplausos). Investigaremos con rigor, informaremos con transparencia ―el ministro Puente ha comparecido ya en dos ocasiones en las Cortes Generales desde el trágico accidente; hoy, yo mismo― y tomaremos las medidas necesarias para que accidentes como el que hoy lloramos no vuelvan a repetirse. Señorías, como saben, esta tragedia comenzó el domingo 18 de enero, a las 19:43 horas, cuando se produjo el descarrilamiento de los tres últimos coches del tren Iryo número 6189. Ese tren hacia la ruta Málaga-Madrid y a la altura de Adamuz fue donde se produjo esta tragedia. Esos tres coches invadieron la vía contigua cuando justo en ese momento, desgraciadamente, pasaba otro tren, el Renfe Alvia número 2384, produciéndose una terrible colisión entre ambos convoyes. Instantes después cayó la tensión de la vía, lo que hizo que se detuviese, por tanto, la circulación en ese tramo y se encendiesen las primeras alarmas. Dos minutos después, a las 19:45 horas, el maquinista del Iryo se puso en contacto con el centro de control de ADIF para explicar que había sufrido un descarrilamiento, sin ser aún consciente él mismo de que se había producido una colisión con otro tren. Un minuto más tarde, la interventora del Alvia informó a Renfe de un fuerte impacto, describiendo lo sucedido como un accidente de gran magnitud. A las 19:50 horas, el Centro de Protección y Seguridad de ADIF activó el dispositivo de emergencia. A las 19:55 ya se tenía constancia de la existencia de las primeras personas heridas en ambos trenes y cinco minutos después llegó la primera patrulla de la Guardia Civil al lugar del accidente, seguida de los primeros servicios sanitarios. Para entonces, ya se había constituido el comité de crisis de ADIF, se había activado el plan de asistencia a las víctimas y a los familiares de la empresa pública Renfe y, además, se puso en marcha la creación de los centros de atención en Córdoba, en Huelva y en Madrid.

Como ya ha explicado el ministro Puente en distintas comparecencias, a partir de las ocho horas se desplegó un amplio dispositivo de respuesta tanto en la zona del siniestro como en las estaciones ferroviarias y en otras instalaciones habilitadas. Participaron en este dispositivo unos quinientos efectivos y medios desplazados y especializados de las Fuerzas Armadas, de la Guardia Civil, de la Policía Nacional, de la Dirección General de Tráfico y también del Sistema de Protección Civil del Estado. A este dispositivo se sumaron alrededor de 150 profesionales de emergencias, psicólogos, personal sanitario de Renfe, cincuenta operarios de los servicios de atención a personas afectadas y familiares de ADIF y numerosos bomberos, policías locales y sanitarios de las distintas instituciones públicas. En definitiva, lo que quiero trasladarles, señorías, es que en cuestión de minutos se activó un amplio dispositivo del conjunto del Estado. Se hizo, además, con una coordinación y una cooperación estrecha entre distintas Administraciones, y esa colaboración, esa coordinación permitió, dentro de la tragedia, una respuesta rápida y ordenada que, sinceramente, creo que ayudó a salvar vidas. Por eso también quiero expresar en esta introducción mi agradecimiento a todas las instituciones públicas, a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, a los miembros del Sistema de Protección Civil y a todos los demás profesionales de la Administración General del Estado (aplausos), agradecimiento que por supuesto extiendo a la Junta de Andalucía, a la Diputación de Córdoba, al Ayuntamiento de Adamuz y a todos los vecinos de la zona, porque su profesionalidad, su entrega, su generosidad, su solidaridad, su empatía, en definitiva, su humanidad, creo que van a quedar fijados en el recuerdo colectivo como un símbolo imborrable de lo grande que es nuestra sociedad, nuestro país, sobre todo y especialmente cuando se producen este tipo de tragedias.

Señorías, en cuanto se terminó de auxiliar a las víctimas, las autoridades competentes empezaron a investigar el suceso. En la misma noche del día 18, un equipo de investigadores de la comisión independiente CIAF, la comisión, como saben, encargada de investigar los accidentes ferroviarios, se desplazó al terreno y trabajó junto con la Guardia Civil para preservar las pruebas y realizar las primeras pesquisas. Se tomaron muestras, se hicieron fotos, también mediciones, y se trasladaron a los laboratorios de la CIAF varios fragmentos de metros de vía y también varias toneladas de material rodante. Apenas cinco días después de la tragedia, un tiempo que creo que es récord en este tipo de accidentes, la CIAF publicó un primer informe preliminar en el que se apunta a una posible rotura del carril derecho como causa de esta tragedia, una rotura que se habría producido a la altura de una soldadura realizada unos meses antes durante los trabajos de renovación de la vía. Esta hipótesis se apoya en las muescas detectadas en las ruedas derechas de los coches número 2, número 3, número 4 y número 5 del Iryo y en otros tres trenes que circularon previamente por ese tramo, en concreto uno de Renfe a las 19:09 y dos de Iryo, uno a las 17:21 y el otro a las 19:01 horas. En estos momentos, los técnicos y técnicas de la CIAF están examinando los restos para determinar las causas de esa rotura, al tiempo que se siguen recabando pruebas adicionales, porque, efectivamente, estamos ante un estudio preliminar y, por tanto, no es concluyente. Lo que sí que puedo trasladar, por supuesto, a los familiares de las víctimas, a los heridos, al conjunto de la sociedad española, es que en cuanto tengamos esos resultados concluyentes, evidentemente, como hemos hecho desde el principio, los vamos a compartir con el resto de las Administraciones públicas y, por supuesto, también con la opinión pública, de forma totalmente transparente e independiente, como se ha venido haciendo, con comparecencias en el Congreso y en el Senado y con ruedas de prensa sin límite de tiempo, como las que ha ofrecido el Ministerio de Transportes, y en concreto su titular, Óscar Puente. Y una vez sepamos qué ha fallado exactamente, pondremos en marcha las medidas necesarias para que este tipo de tragedias no vuelvan a suceder.

Mientras tanto, señorías, lo que nosotros podemos hacer es analizar el contexto, informar a la ciudadanía y facilitar el trabajo a los técnicos, pero lo que no podemos hacer es especular. No podemos desinformar y tampoco podemos utilizar esta tragedia para crispar. De entrada, creo que es necesario hablar del estado de la vía y también de las inspecciones realizadas antes del accidente. Como saben, el siniestro se produjo en una infraestructura que fue renovada de forma integral el pasado año, el año 2025, con una inversión concreta de 780 millones de euros. En estas semanas se ha intentado generar confusión en torno a este concepto, el concepto de renovación integral de la vía, que, como ha explicado en muchas ocasiones ya el ministro Puente, no implica la sustitución completa de todos los elementos, como podría pensarse, por ejemplo, fuera del ámbito técnico. Creo que la analogía puede servir también a aquellas personas que a lo mejor estén escuchando o siguiendo esta comparecencia si lo llevamos a un término mucho más coloquial: del mismo modo que no significa renovar íntegramente una vivienda el demolerla y construirla desde cero cuando se reforma esa vivienda. Según la Agencia Europea del Ferrocarril, y me parece bien importante también hacer esta referencia, una renovación de vía es, y cito textualmente ―abro comillas―, «el proceso planificado de sustitución de aquellos componentes que han alcanzado o superado la vida útil con el objetivo de mantener o devolver la infraestructura a condiciones seguras y fiables para la circulación de los trenes». Cierro comillas. Se trata, por tanto, señorías, de un procedimiento absolutamente habitual, plenamente normalizado con el ámbito ferroviario y alineado también con los estándares técnicos y de seguridad tanto nacionales como europeos e internacionales.

La renovación, por tanto, que nos ocupa se completó en junio del año 2025 y afectó tanto a la infraestructura ―por tanto, estamos hablando de la plataforma, de las estructuras, de los túneles― como a la propia vía, es decir, a los desvíos, a las traviesas, al balasto y también a los carriles. En el tramo concreto que nos ocupa del accidente, además se ejecutaron tres contratos: uno para la mejora integral de la infraestructura; otro para la renovación de los desvíos de Adamuz, y un tercero para la implantación del sistema europeo de gestión de tráfico ferroviario, con una inversión conjunta superior, nada más y nada menos, a los 180 millones de euros. Por tanto, quiero dejar algo muy claro. Esta renovación se ha llevado a cabo conforme a los más altos estándares de calidad por empresas punteras a nivel mundial y ha superado todas las inspecciones técnicas exigidas por la normativa vigente. Me gustaría, además, señorías, para tranquilidad de ustedes y también del conjunto de la sociedad española, decir cuáles son esas inspecciones. Concretamente, se inspeccionaron, en primer lugar, las 114 soldaduras del tramo mediante controles visuales, pruebas geométricas y también ensayos por ultrasonidos; en segundo lugar, se realizaron comprobaciones geométricas de la vía en dos ocasiones, en concreto los días 8 de septiembre y 13 de octubre de 2025, como ya ha explicado el ministro Puente, para verificar que la alineación, el nivel y el ancho se mantenían dentro de los márgenes de seguridad; y, en tercer lugar, se llevaron a cabo cinco auscultaciones dinámicas entre junio y noviembre del año 2025 que permiten evaluar el comportamiento de la vía en condiciones reales de circulación. Y dos aspectos más que me parece importante subrayar. Se acometió una auscultación por ultrasonidos el 10 de septiembre de 2025 y una inspección técnica de los desvíos el 7 de enero del año 2026. Finalmente, se hicieron trece operaciones de bateo de la vía, la última de ellas, señorías, el 6 de noviembre de 2025, como parte del mantenimiento ordinario para asegurar la estabilidad de la infraestructura.

El resultado de todo ello, señorías, como he dicho anteriormente, es que se detectaron únicamente cuatro incidencias en este tramo, ninguna de ellas, como ha dicho en muchas ocasiones el ministro Puente cada vez que ha tenido ocasión de comparecer, relacionada con el estado de la vía, y todas fueron resueltas conforme al procedimiento estándar. ¿Qué significa esto, señorías? Pues que la vía cumplía rigurosamente todos los protocolos de mantenimiento y de control establecidos por las autoridades españolas y europeas. Es probable que una de las lecciones que todos y todas acabemos extrayendo de esta terrible tragedia es que esos protocolos, evidentemente, no son infalibles, por lo que hemos sufrido, y que los estándares de calidad y pruebas de control que los integran tienen que ser ampliados y también mejorados, y si es así, tengan por seguro que, desde luego, el Gobierno de España será el primero en reforzarlo siguiendo las indicaciones que hagan los expertos, para evitar que un episodio similar pueda volver a suceder en nuestro país.

Dicho esto, señorías, me parece también importante, igual de importante, no desinformar a la sociedad ni generar miedo diciendo que nuestro sistema ferroviario es decadente o inseguro, porque, sencillamente, eso no es cierto. El sistema ferroviario español no es perfecto, eso es evidente. Tiene carencias significativas ―y a lo largo de este debate también va a surgir―, especialmente en algunos territorios, y sufre incidencias. Hay trabajo por hacer, sin duda alguna, también mucho que mejorar ―en eso podemos estar todos, con distintas intensidades, más o menos de acuerdo―, pero me parece importante compartir con los ciudadanos, al calor de este debate, tres cosas fundamentales. La primera de ellas es que, a pesar de los problemas que tenga el sistema ferroviario en nuestro país, nuestro sistema es uno de los mejores del mundo. Repito, es uno de los mejores del mundo. Y esto no lo digo yo, como presidente del Gobierno de España; lo dice, por ejemplo, el noveno informe de la Comisión Europea, el que se llama el Prime Report de los Operadores de Infraestructuras Comunitarios, y también distintos estudios de la Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente.

España, señorías, para que nos hagamos una idea, tiene una red ferroviaria de 15 700 kilómetros. Repito, 15 700 kilómetros. Es decir, es la quinta más extensa del continente europeo. De ellos, 4500 son de alta velocidad, lo que nos convierte en el segundo país del mundo, solamente por detrás de China, en kilómetros de vía rápida. Por tanto, estamos por detrás de China, como he dicho antes, pero estamos por delante de grandes economías, de grandes países, como por ejemplo Estados Unidos, Japón o Alemania. Sin ir más lejos, el año pasado, en el año 2025, nuestro sistema fue el más fiable de la Unión Europea y el quinto más puntual. Y lo fue, además ―y esto me parece importante también compartirlo con la ciudadanía que esté siguiendo esta comparecencia―, con uno de los precios más competitivos. Cada semana, en España, señorías, usan el tren más de 12 millones de personas. Repito la cifra: cada semana, 12 millones de personas utiliza el tren. Y lo hacen en condiciones de seguridad, con buenas frecuencias y a un precio infinitamente más bajo que sus vecinos europeos. Para que nos hagamos una idea y contrastemos la realidad en España y en el resto de Europa, recorrer los 534 kilómetros que separan Londres de Edimburgo cuesta más de 100 euros y cuatro horas. Más de 100 euros y cuatro horas. Sin embargo, el trayecto entre Madrid y Barcelona, que es 87 kilómetros más largo, es mucho más barato: supone la mitad de precio y la mitad de tiempo. Y la misma comparativa podría hacerse, por ejemplo, con el trayecto Berlín-Praga o con el trayecto Roma-Venecia.

Insisto, por tanto, en algo muy importante, señorías, y es que este sistema no es perfecto ―desgraciadamente, hemos sufrido una tragedia terrible―, pero es seguro. Esta es la segunda cosa que quiero que sepan los ciudadanos y que tengan claro. Si pusiéramos todas nuestras vías en línea recta, los 15 700 kilómetros, se podría cubrir con ellas la distancia que hay entre las costas del Polo Norte y el Polo Sur. Esta es la realidad. (Rumores). Pues bien, en un sistema tan extenso, señorías, evidentemente, se producen incidencias, todos los días. Eso es inevitable. Hay animales que cruzan las vías, hay árboles que caen, hay piezas que se averían, hay maquinistas que enferman y hay problemas que se derivan de la emergencia climática, que afecta cada vez con más fuerza y recurrencia a nuestras infraestructuras, como, por desgracia, estamos viendo en estas últimas semanas, producto de las sucesivas borrascas que están azotando la península ibérica. Por eso, señorías, hay reducciones temporales de velocidad, hay parones para actuar sobre la catenaria y hay desvíos puntuales para actualizar la infraestructura. Todo esto, señorías, es una molestia, sin duda alguna, pero no son anomalías, no son disfuncionalidades; al contrario, son parte del funcionamiento normal de un sistema complejo y permanentemente supervisado. En definitiva, lo que quiero decir con esto, señorías, es que es la prueba de que el sistema detecta, actúa y corrige.

Por eso, cuando se producen accidentes como el de Adamuz, lo que tenemos que hacer es investigar. Investigar, aprender de él y tomar medidas y actuar en consecuencia, para que aquello que provocó esta tragedia no vuelva a ocurrir y para que el sistema sea cada día mejor. El Gobierno está comprometido a hacerlo, señorías, está comprometido a que España tenga uno de los mejores sistemas ferroviarios del mundo, y es importante hacer notar que este compromiso no empieza a partir del accidente, de la tragedia, en absoluto; lleva vigente desde hace muchos años. Esto es algo que me gustaría compartir con los ciudadanos y el tercer mensaje que me gustaría trasladar también a sus señorías.

Como consecuencia de la tragedia ―desgraciadamente, ya es habitual cada vez que hay una crisis―, se han lanzado muchos bulos a lo largo de este último mes. Uno de los más recurrentes es que el accidente se ha producido porque el Gobierno ya no invierte en mantenimiento y solo lo hace en bonos de transporte. Permítanme que sea claro en esta cuestión, porque esta es una mentira colosal. Es una gran mentira, y creo que los datos van a corroborar la posición del Gobierno de España. Desde el año 2018 hemos multiplicado prácticamente por tres la inversión en infraestructura ferroviaria, pasando… (Un señor diputado: ¡Por kilómetros!). Luego hablaremos de kilómetros. Hemos pasado de 1700 millones de euros a cerca de 5000 millones de euros en el año 2025. Por tanto, en 2018 la inversión era de 1700 millones de euros y en 2025 fue de 5000 millones de euros.

En el grueso de ese periodo, la inversión en infraestructuras ferroviarias en España ha crecido a un ritmo superior. Y creo que también es importante decir ―porque se ha dicho en algunos medios de comunicación― que ha sido en términos reales, es decir, descontada la inflación. Además, lo hemos hecho a un ritmo superior a países de referencia, como por ejemplo Francia o Alemania. Y en el caso de la alta velocidad ―si especificamos y ponemos el foco en la alta velocidad―, esa inversión se ha incrementado cerca de un 75 %. Un 75 %.

Algo parecido ha ocurrido con la compra de material ferroviario, cuyo estado ha sido siempre algo recurrente y ha estado presente en la opinión pública. Pues bien, la inversión en adquisición de nuevos trenes, de nuevos equipos, se ha multiplicado por diez, pasando de una media anual de 150 millones de euros entre los años 2011 y 2017 ―una media anual, repito, de 150 millones de euros― a más de 1500 millones de euros con el actual Gobierno.

¿Y qué ha ocurrido con el gasto de mantenimiento? Pues lo mismo. Desde 2018, el gasto de mantenimiento de la vía ferroviaria se ha aumentado en un 54 %. Y el mantenimiento por kilómetro de vía, que es lo que me espetaba alguna de sus señorías, ha pasado de los 46 000 euros con la Administración de Mariano Rajoy a más de 71 000 euros; por tanto, ha habido un aumento superior al 50 %, tanto en términos absolutos como en kilómetro circulado. Incluso si tenemos en cuenta la inflación, en cuanto al aumento de los costes de materiales ―que, por supuesto, ha habido durante todos estos años―, comprobamos que el Gobierno de España dedica un 26 % más a mantener la red ferroviaria que lo que dedicó la anterior Administración del Partido Popular. De hecho, nuestro gasto en renovación y mantenimiento por kilómetro de vía está también por encima de la media europea, y creo que esto es importante reseñarlo.

¿Qué quiero decir con todo esto, señorías? Que no engañemos a la ciudadanía. Entre 2012 y 2018 la inversión en infraestructura ferroviaria se redujo a la mitad, a la mitad; y hoy España invierte casi el triple, con niveles comparables a los países más avanzados de la Unión Europea, a los cuales antes he hecho referencia.

Señorías, todo este esfuerzo inversor va mucho más allá de la hoja de cálculos, y está dando resultados tangibles. Pese a esta tragedia que hemos vivido en Adamuz y también en la localidad catalana de Gelida, desde que tengo el honor de gobernar este país, la media de accidentes ferroviarios graves y significativos se ha reducido en España un 11 % respecto al periodo 2012-2018, a pesar de que el número de pasajeros ha aumentado en torno al 15 %. Repito: se han reducido una media de un 11 % los accidentes ferroviarios, al tiempo que ha aumentado en un 15 % el número de pasajeros desde que estamos en el Gobierno. Es decir, hay mucho más tráfico ferroviario y hay menos accidentes.

Naturalmente, a la vista de los acontecimientos recientes, es lícito preguntarse algo que creo que nos podemos preguntar todos, y yo el primero, y es si el nivel actual de inversión es suficiente. Creo que es un debate necesario, oportuno, que debemos tener en esta Cámara porque también nos lo requieren los ciudadanos. Nosotros en este aspecto, señorías, vamos a actuar. De momento, acabamos de cerrar un acuerdo importante con el sector que va a servir para reforzar la seguridad y también ―esperamos― la satisfacción de los viajeros y de los trabajadores del sistema ferroviario. En concreto, hemos acordado incrementar en 1800 millones de euros la inversión en mantenimiento; hemos acordado también reforzar las plantillas de ADIF y de Renfe, con 3600 incorporaciones en conducción, en estaciones, en mantenimiento y en operaciones; vamos a garantizar unas tasas de reposición no inferiores al 115 % en los presupuestos generales del Estado; y vamos a fortalecer la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria con cincuenta profesionales adicionales para que pueda ejercer mejor sus tareas de inspección en la red. Y vamos a crear un comité para la armonización y coordinación en la gestión compartida de la seguridad, un grupo de seguimiento de limitaciones temporales de la velocidad y de la infraestructura y otro grupo de alertas meteorológicas como consecuencia de la realidad climática que tenemos, cada vez más grave. Como saben, estas medidas han sido pactadas con los grandes sindicatos del sector y si, cuando concluyan sus investigaciones, los expertos y las expertas de la CIAF nos dicen que necesitamos hacer más lo haremos, señorías. La ciudadanía, también ustedes, pueden estar seguros de ello. (Aplausos). Lo haremos para honrar a las víctimas de esta tragedia, a sus familiares y a los heridos. Lo haremos también, señorías, porque este Gobierno cree en el transporte público y porque, además, sabemos que el tren cohesiona territorios, mitiga el cambio climático y reduce las barreras sociales. Y también, señorías, porque queremos que España siga teniendo uno de los mejores sistemas ferroviarios del mundo.

Mientras avanzamos hacia ese futuro, seguiremos honrando a los fallecidos del accidente de Adamuz, también al maquinista de Gelida, y seguiremos apoyando a sus familias y a todas las personas que viajaban en esos Iryo 6189 y Alvia 2384.

Sobre qué hemos hecho, señorías, como saben, el pasado 27 de enero el Consejo de Ministros aprobó un real decreto ley para adelantar hasta 20 millones de euros en indemnizaciones y seguros de accidente que garantizan también la protección laboral de personas trabajadoras ―de las personas trabajadoras afectadas―, evitando cualquier perjuicio derivado del accidente. Asimismo, como saben, hemos puesto en marcha para las víctimas unidades de acompañamiento físico, también psicológico, y una oficina integral para facilitar la gestión de ayudas, junto con canales preferentes en el sistema de la Seguridad Social. Y hoy mismo ha entrado en vigor un real decreto que aprobamos ayer para proteger a los viajeros e impedir a las empresas de movilidad disparar, como están haciendo, sus tarifas en contextos de emergencia.

En definitiva, señorías, quiero, por supuesto, dirigirme a las víctimas y a sus familiares. El Gobierno va a estar a su lado hoy, mañana y el tiempo que haga falta. Las vamos a acompañar y a ayudar en todo lo que podamos, también en su dolor, un dolor que compartimos. (Aplausos). Y no les quepa duda de que implementaremos todas las recomendaciones que puedan derivarse de la investigación de la CIAF para hacer nuestras vías aún más seguras. Reforzaremos, como estamos haciendo, los recursos financieros, humanos y técnicos dedicados al ferrocarril con el objetivo de mejorar siempre su eficiencia, también la seguridad, y dar a los usuarios lo que merecen y demandan, que es calidad, velocidad y puntualidad en la gestión de este servicio. Señorías, nosotros vamos a apostar por el tren para acercar personas, para integrar nuestros territorios y para conseguir que España continúe siendo un referente mundial en la movilidad sostenible.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores miembros del Gobierno y de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor presidente. A continuación, intervendrán los representantes de los grupos parlamentarios. En primer lugar, por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Núñez Feijóo. Cuando quiera.

Alberto Núñez Feijóo

PPDiputado.Página 11Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Muchas gracias por su presencia, alcaldesa de Huelva.

Empiezo recordando a los 47 muertos, a las 47 familias destrozadas y a los heridos. Nada les devolverá lo que han perdido, pero les debemos respeto, y usted hoy, señor presidente, no se lo ha tenido. (Rumores). ¿Cómo puede venir a hablar de 47 muertos con semejante insensibilidad? Ha comparado lo que ha ocurrido en Adamuz con una anomalía a la que debemos acostumbrarnos por tener el país con más kilómetros de vías de alta capacidad después de China. Y ha dicho a las familias de los 47 muertos que usted ha disminuido el 11 % de los accidentes. Hay que estar hecho de otra pasta para hacer este cajón de sastre y que no se le revuelvan las tripas, señor presidente. (Aplausos). Lo ha mezclado todo. Yo no lo haré. No ha asumido un solo error y, encima, ha venido a mentir.

Fueron ustedes quienes hasta hace tres meses iban presumiendo del mejor ferrocarril de la historia. Iban a pisar el acelerador a 350 kilómetros por hora y, 47 muertos después, pretende que lo olvidemos. Fueron ustedes quienes dijeron que en Córdoba se había hecho una renovación completa y, después, un proceso profundo y planificado de transformación. Y ahora usted ha utilizado otro concepto. Mire, lo que es profundo y planificado es su tomadura de pelo a la gente. (Aplausos). Yo ya sé que pedirle sinceridad a usted es como esperar educación del señor Puente. Pero ¿no se da cuenta de que ya nadie le cree una palabra? ¿No lo ha visto en Extremadura? ¿No lo ha visto en Aragón? Han dicho ustedes de todo sobre lo que ocurrió en el accidente y no ha colado nada. Que si fue algo fortuito. Que no se lo explican. Que cualquier cosa menos el mantenimiento. Que fue una rueda del tren. Que fue un defecto de fábrica del carril. Que fue la lluvia. Que fue el cambio climático. Solo les queda decir que fue el Partido Popular. Pero es mucho más sencillo: han jugado a la ruleta rusa con nuestra seguridad. Este era un accidente evitable, no una catástrofe imprevisible (aplausos), y a lo que deberían haber venido es a pedir perdón y a asumir las consecuencias. (Continúan los aplausos).

Es que España no puede acostumbrarse a que cada vez que ocurre una tragedia el presidente se fuge. Es el método del galgo de Paiporta: eludir sistemáticamente su responsabilidad política. (Protestas). Pero digo yo que, si no tiene responsabilidad por Adamuz ni por rodalies ni por el apagón ni por la dana ni por nada, ¿para qué demonios está usted aquí? (Aplausos). ¿Qué tiene que pasar para que este Gobierno se sienta responsable de algo? Y por decirlo todo, ¿qué tiene que pasar para que ustedes, los socios, se lo exijan? (Protestas). Gobernar no es viajar en Falcon y gastar el dinero público en lo que quieran, es desgastarse para que su país no se desgaste. Y esa responsabilidad tan básica no la han ejercido ni antes ni después de la semana negra ferroviaria.

Empecemos repasando qué pasó antes. Las personas que cogieron el tren en Huelva, en Madrid o en Barcelona confiaban en que ustedes hubiesen cumplido su deber. ¿Cuál es su deber? (Muestra una publicación del Boletín Oficial del Estado). El recogido aquí, en la Ley de Seguridad Ferroviaria. Cumplan la ley. ¿Cuál es su deber también? El decreto de Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria. Está aquí. (Muestra otra publicación del Boletín Oficial del Estado). Estos son sus deberes, señoría. Usted no los ha cumplido. Ni usted ni su Gobierno. En ningún sitio de la ley ni del real decreto aparece enchufar amigos en Renfe y en Adif. No aparece en ningún sitio amañar contratos. No aparece en ningún sitio vigilar más las redes sociales que las redes ferroviarias. Esas no eran sus funciones. Pero les voy a recordar las que sí son sus funciones, las diez más importantes.

En primer lugar, su trabajo es velar por la ejecución correcta de las obras, pero no lo hicieron. Hicieron trenes que no caben por los túneles, como en Cantabria; tuvieron un ministro que acabó en la cárcel y Koldo fue contratado por una adjudicataria de Adif que ejecutó esta obra. (Aplausos). Pero esas no son sus funciones.

En segundo lugar, su trabajo era limitar las incidencias, pero fueron constantes: hubo medio millar de incidencias en la semana de la catástrofe. Hubo 500 incidencias en la semana de la catástrofe comunicadas a Adif. ¡Quinientas! Su trabajo era reducir los descarrilamientos y se duplicaron. Entonces, señoría, ¿de qué me habla usted cuando dice que se han disminuido los accidentes? Número de descarrilamientos en 2017, doce; en 2023, veinticinco, y en 2024, veintidós. (Muestra un gráfico).

Por cierto y en tercer lugar, hace cinco días que finalizó la obligación de presentar una auditoría general, como obliga la Ley de Movilidad Sostenible, y seguimos esperando. Ha vuelto a incumplir la ley ferroviaria en materia de seguridad. (El señor Núñez Feijóo muestra un documento.―Aplausos).

En cuarto lugar, su trabajo era hacer un verdadero análisis de riesgos antes de liberalizar el tráfico ferroviario. (El señor ministro de Transportes y Movilidad sostenible, Puente Santiago hace gestos negativos con la cabeza). Sí, el que le obliga la ley.

Quinto lugar, su trabajo era adecuar la conservación a una modificación tan significativa. Fíjese (el señor Núñez Feijóo muestra un gráfico), este es el incremento del tráfico entre los años 2021 y 2024, un 85 %, y esta es la verdadera cuenta, señoría, la evolución del gasto por trenes‑kilómetro: bajada del 29 %. (El señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón, hace gestos negativos). No, no se rían, señorías, esta es la verdad, esto es lo que usted ha bajado en relación con los trenes‑kilómetro, señoría. (Aplausos). Su trabajo era reforzar las inspecciones ante el mayor desgaste, que han tenido a los auscultadores mano sobre mano. Pero si lo dicen ellos (el señor Núñez Feijóo muestra un artículo de prensa): Treinta operarios de ADIF llevan cobrando sin trabajar más de dos años. (Protestas.―El señor De Olano Vela: Sí, sí). Los auscultadores de la Vía 22, sin trabajar más de dos años. Su trabajo era aprovechar los mayores ingresos de la liberalización más 600 millones y dedicarlos a mantenimiento. Pero ¿para qué? ¡Mejor dedicarlo a otra cosa! Su trabajo era invertir adecuadamente los 6000 millones de fondos europeos. Viene aquí presumiendo de que ha invertido más. ¡Si usted lo que ha recibido son fondos europeos! Y esta es la cuenta de lo licitado, de lo adjudicado y de lo ejecutado. (El señor Núñez Feijóo muestra un gráfico). ¿Cuánto ha ejecutado usted, señoría? El 20 %. Su trabajo, señoría, es que ejecutaron la mitad y solo un 20 % se destinó a red convencional. (El señor ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Puente Santiago: ¡Pero qué está diciendo!). Su trabajo era reducir la velocidad ante el mínimo riesgo y tampoco lo hicieron. Señoría, su trabajo era poner seguridad por encima de todo y también lo incumplieron.

Quiero decirles a los españoles que en enero de 2025 el Gobierno del señor Sánchez amortizó la Dirección General de Seguridad de ADIF. Diluyeron sus funciones en cuatro personas y, lo que es peor, pusieron a la cabeza de la seguridad de ADIF a un director de gabinete, periodista de formación, con nula competencia técnica ni experiencia. (Fuertes aplausos.―El señor De Olano Vela: ¡Qué vergüenza!). Esto es su trabajo. Señoría, esto no es un bulo, se lo advirtió la Agencia Estatal de Seguridad el pasado otoño (el señor Núñez Feijóo muestra un documento): Tienen ustedes al frente de la seguridad a una persona sin capacidad ni experiencia. La Agencia Estatal de Seguridad. Espero que me conteste usted a esta cuestión en la réplica.

¿Le contó el año pasado el señor Puente que no se celebró ni una sola sesión del Comité General de Seguridad de ADIF? Ni una en el año 2025, pese a que es preceptivo.

Después de estas diez consideraciones incumplidas, encargue a sus abogados que lo vayan mirando todo, que les va a hacer falta. (Rumores). Su negligencia fue continuada y tuvo resultado de muerte. Su Gobierno se sentará en el banquillo también por esto. Los que no deberían seguir sentados en sus escaños son el ministro de Transportes y usted. (Fuertes aplausos.―Varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: Muy bien).

Ahora sí quiero informar a los españoles de quién ha hecho su trabajo. Su trabajo lo han hecho los maquinistas, su trabajo lo han hecho los usuarios, su trabajo lo ha hecho mi partido (risas y rumores) y su trabajo lo han hecho ocho instituciones distintas. Insisto, ¿sabe quién hizo su trabajo? Los maquinistas, que le mandaron esta carta. (El señor Núñez Feijóo muestra un documento). Esta carta seguro que va a ser llamada a declarar. (Risas). Miren, 8 de agosto de 2025… Ah, se ríen sin conocer la carta. Si es que les da igual. (Protestas). Pues los maquinistas le comunican que en determinados puntos de alta velocidad hay baches, garrotes y descompensación en la catenaria que están produciendo falta de fiabilidad en los viajes tanto para personas viajeras como para maquinistas y que hay una degradación profunda y acelerada del material rodante, y le piden una reducción de la velocidad máxima hasta un límite de 250 kilómetros/hora. Esta medida debería extenderse en el tiempo hasta que la red alcance su adecuado poder para circular. Día 8 de agosto del año 2025, los maquinistas. ¿Qué hicieron con esta carta? Opción uno, ¿metieron este papel en un cajón? Esto sería negligencia, ¿no? ¿O fue remitido a la Agencia de Seguridad, que confirmó los puntos críticos y les requirió corregirlos con urgencia y no lo hicieron? Esto sería doble negligencia, ¿no? ¿Cuál de las dos es correcta? No se sabe. Pregúntele eso también a su ministro que lo hace todo tan bien. Eso sí, ahórrese el ridículo de achacar a los maquinistas el suflé emocional. No poder dormir por haber perdido a sus compañeros o no querer poner en riesgo la vida de miles de personas no es ningún suflé emocional, es defender su seguridad y la nuestra. (Aplausos). Eso se llama humanidad, señor Sánchez. ¿Sabe quiénes no ignoraron el estado de las vías? Los usuarios, que han venido avisándolo. Ojalá hubiese tenido el ministro tuitero las horas necesarias para ver los vídeos que los usuarios colgaban en las redes. (Rumores). Quien no lo pasó por alto fue en mi partido ―ríanse ustedes―, que les avisamos muchas veces. En septiembre advertimos de los problemas de la línea Madrid-Barcelona y su ministro se burló, y en diciembre, en el Senado, pedimos expresamente diligencia para no tener que esperar una desgracia, y el ministro volvió a burlarse. ¿Y sabe quién le avisó también? Todos estos. (El señor Núñez Feijóo muestra varios informes). Le dejo la documentación por si la quiere usted comprobar. Dado que lo va a investigar, aquí la tiene toda. Le avisó la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, le avisó la Comisión Europea, el Banco Europeo de Inversiones, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, la Agencia Europea del Ferrocarril y hasta de dentro de ADIF. Quince advertencias de ocho instituciones distintas. Le avisó todo el mundo pero les dio igual, y eso ha supuesto cuarenta y siete muertos. Asuman las consecuencias de sus actos. No le quepa duda, lo suyo es una negligencia continuada por la que usted y su ministro deberían marcharse.

Después de todo, aún podría haber ejercido su responsabilidad tras el desastre, pero tampoco. Ha venido aquí a hablar de no sé cuántos kilómetros, del polo a no sé dónde. (Rumores). Asumir la responsabilidad no es poner cara de compungido durante cinco minutos y veintinueve segundos en Córdoba; asumir la responsabilidad es no desaparecer de Córdoba, es dar la cara en Cataluña por el colapso permanente de las rodalies y es preocuparse por la gente, no por cuándo come usted o si el ministro ha dormido más o menos. (Aplausos). Son ustedes unos narcisistas. Y, por supuesto, es centrarse en la tragedia y no inventar de todo para taparla. Un presidente decente ―insisto, un presidente decente― escoge acompañar a las familias en el funeral y no tuitear a esa hora con Elon Musk. ¡Si fallaron en todo, señoría! Humildad, cuando menos a posteriori. Pero ni eso, ni humildad. Es más, su ministro salió a decir que lo había hecho muy bien el mismo día del funeral. El mismo día del funeral, ni antes ni después, su ministro estaba diciendo que lo ha hecho muy bien. Al mismo tiempo que muchos familiares se ponían una corbata negra, él estaba presumiendo y no fue cesado al minuto siguiente. Claro, ¿cómo podría cesar a nadie por soberbio? Usted es capaz de ascenderle a vicepresidente, ya lo veremos. Insisto, el ministro y usted deberían marcharse, irse de una vez. (Aplausos). Son pura soberbia.

Pero esta vez no han reparado en que se están delatando solitos. Ahora prometen más plazas, más inversión y más vigilancia. Y, digo yo, actualmente hay cerca de mil limitaciones de velocidad en toda la red. Mil limitaciones de velocidad actualmente en toda la red. O sea, antes de cuarenta y siete muertos no, pero después de cuarenta y siete muertos sí. Pues no hay muchas más preguntas, señoría. De verdad, decir que tenemos el mejor sistema de alta velocidad y que en este momento tengamos mil limitaciones en las redes del AVE… Eso es un sarcasmo. Es que no tenemos AVE, porque la limitación es a 250 kilómetros velocidad. Eso es velocidad alta y no alta velocidad.

Señorías, siempre es lo mismo. El apagón. Es que usted estaba aquí y yo le estaba viendo desde mi escaño. Vino compungidamente a decir que nos enteraríamos de las causas del apagón. Exactamente igual, el mismo manual para los accidentes del AVE. No han dado ninguna información, no han hecho ninguna declaración. No nos han aclarado las causas del apagón. Acabará la legislatura y no habrá aclarado usted por qué han muerto cuarenta y siete personas. (Aplausos). Es igual. Las pulseras antimaltrato no fallan, pero las cambian. Las vías no tenían ningún problema, pero ahora hay que bajar la velocidad en mil puntos de la vía. Este es el verdadero problema; no son pequeños fallos técnicos, España está en fallo multiorgánico. Todo lo que depende de ustedes funciona peor. Recauda como si fuese presidente de un país nórdico, pero los servicios que presta y la calidad democrática son como de un país tercermundista. ¡Es que es indignante! (Aplausos). La gente paga más impuestos que nunca, sigue emitiendo deuda y tiene a disposición la mayor inyección de fondos europeos. ¿Dónde narices han metido nuestro dinero? Esto es lo que se está preguntando la gente. Parece que Zapatero nos puede dar alguna pista de dónde han metido nuestro dinero. (Rumores). ¿Aquí, señoría (muestra un artículo de El Mundo), en las comisiones de los rescates de la SEPI, han metido nuestro dinero? (Aplausos). ¿Esto es realmente de lo que ustedes hablan? ¡Hombre, por favor!

Le reitero: mordidas, estar sin presupuesto, contratar a amigos en vez de a técnicos y vigilar más las redes sociales que las vías férreas. A lo mejor ha tenido algo que ver con esto, ¿no? Su primer ministro de Transportes en la cárcel y al último le estamos pagando para que nos insulte. Igual por eso pasa lo que pasa. Es simple. A más Jéssicas, menos técnicos. A más mordidas, menos dinero para mantenimiento y a más horas de Twitter, menos horas trabajando. (Aplausos). Por cierto, a quien deben controlar las redes es a su ministro de Transportes, no al resto de los adultos españoles.

Señorías, hablemos claro, no seamos cínicos. ¿Qué estarían diciendo si esto hubiese ocurrido con un presidente del Partido Popular? (Rumores). No sean cínicos.

Señores de Compromís, no pido que convoquen manifestaciones contra el PSOE, no son ustedes tan valientes, pero ¿también en Adamuz tengo yo más competencias que el señor Sánchez?

Señores de Podemos, bajarán muy enfadados, pero ya no les sirve de nada seguir apoyando al Gobierno; a quien están reemplazando los españoles es a ustedes.

Señora Díaz, comprendo que no tiene que ser fácil convertirse en el juguete roto del PSOE, pero, hágame caso, en esta vida hay que tener un poco de dignidad. (Aplausos).

Señores de Bildu, a ver si hoy no pontifican. Sé que les molesta que se lo recuerde, pero de las víctimas que ustedes tienen que hablar primero es de las que mataron apretando el gatillo o pulsando un detonador. (Aplausos).

Señores del PNV, allá ustedes; allá ustedes. Señores de Esquerra, la nueva esperanza de la izquierda de España. Señor Rufián, enhorabuena. Yo tampoco voy a ahondar en su proyecto españolista, porque igual dura menos que la República Catalana, pero allá usted. (Aplausos). Señores de Junts, supongo que ustedes también bajarán muy reivindicativos. Estoy deseando escuchar lo que ustedes les van a explicar a los catalanes, que la culpa de este desastre es del Gobierno que ustedes invistieron y apoyaron. En fin, la gente quiere saber cómo se podrá resolver esta decadencia y yo quiero decírselo brevemente para terminar. Primero, saber en lo que se han gastado los miles y miles de millones de euros que ustedes han recaudado con los impuestos de los españoles. Segundo, una auditoría real, y digo real, de las vías férreas de nuestro país y que, desde luego, no puede hacerla el que sustituyó a Ábalos y no vio nada. Tercero, habrá una gran agencia de seguridad de transportes que incorpore las actuales agencias de seguridad aérea y seguridad ferroviaria y que será verdaderamente independiente, con presupuesto propio y capacidad sancionadora. Hay que sacar las manos inexpertas de sus amigos de la seguridad de los españoles y nosotros lo haremos. Cuarto, habrá una planificación acorde a la situación. Esto no va de una actuación puntual. ¡Pero si están gastando ustedes más que nunca, si tienen menos accidentes que nunca, si esto va mejor que nunca, cómo ahora resulta que tienen que invertir 1800 millones más que nunca! ¡Por favor, señorías! Habrá un presupuesto extraordinario que ponga la red en condiciones de seguir con la máxima seguridad en los próximos veinte años. Y, quinto, mi Gobierno indemnizará a los usuarios como les corresponde, como aprobamos en este Congreso. En un último ejemplo de bajeza, les sigue cobrando el billete a la gente a precio de AVE y la indemniza como si fuesen en un tren de segunda. Evidentemente, yo no voy a hablar de nada más. Sé que usted ha venido a este mundo a cosas muy importantes. Quizás le suene: Marte puede esperar, la seguridad de los españoles no. Por respeto a las familias y en memoria de las víctimas, lo dejo aquí. (Rumores). Ahora sí, quiero decirle que la amenaza que más inquieta a nuestros compatriotas es usted. No hay nada que dé más miedo que usted, y no dejarán de decirlo las urnas. Muchas gracias, señorías. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Núñez Feijóo. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Abascal Conde. (Aplausos).

Santiago Abascal Conde

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Ninguno de los 47 españoles fallecidos y ninguno de los 126 heridos merecían un Gobierno como este. Y he de decir algo más. Ninguno de ellos merecía que este Gobierno fuera capaz incluso de usar una tragedia para hacer trampas parlamentarias, porque Pedro Sánchez ha comparecido aquí para hablarnos de varias cosas: de la tragedia ferroviaria, también de todas las cumbres internacionales, pero solo ha hablado de algo que es muy importante y lo demás lo deja para el final, porque es capaz incluso de utilizar las tragedias para hacer trampas parlamentarias a la oposición y subir aquí con cara muy compungida cuando tenía que haber comparecido hace muchas semanas en lugar de huir a la escena internacional. (Aplausos). Aquí ha estado muy compungido, pero no lo hemos visto en TikTok en los días posteriores a la tragedia tan compungido cuando se dedicaba a recomendarnos libros, a recomendar música o a contarnos que hacía enduro. No, en ese momento no le hemos visto el compungimiento, se lo hemos visto durante estos días.

Señorías, España necesita un presidente del Gobierno que pueda pasear por las calles. España no necesita un presidente del Gobierno que esté encerrado en el búnker de la Moncloa y que esté huyendo a los foros internacionales a la primera de cambio, y sobre todo cuando en España hay una tragedia. España necesita un presidente del Gobierno que pueda salir a la calle, hablar con la gente y escuchar los problemas de los españoles, no un presidente del Gobierno permanentemente escondido en la escena internacional y atrincherado en el búnker de la Moncloa. Y huye a la escena internacional para ocultar sus mentiras, esas mentiras sobre sus pactos con las que llegó al poder, sobre su doctorado, esas traiciones a todos los españoles con leyes como la de la amnistía, y sus corrupciones, porque este es el Gobierno que llegó con una moción de censura presentada por el señor Ábalos que tenía como bandera la lucha contra la corrupción y la defensa del feminismo. (Aplausos). Por eso este presidente del Gobierno huye de España y busca cobijo entre los milmillonarios, de los cuales es el empleado más aplicado. He afirmado muchas veces en esta Cámara, y nunca lo ha negado el señor Sánchez, que Soros fue una de sus primeras visitas en el Palacio de la Moncloa. Y Bill Gates es ese que le premia con los premios que se compra con el dinero de los españoles, un gran partidario del fanatismo climático y también de la carne sintética, que debe ser algo para defender a nuestros ganaderos y agricultores. Y ahora se ha sumado el heredero de Soros, ¡claro!, para aplaudir la invasión migratoria, que ha sido el último conejo que se ha sacado de la chistera Pedro Sánchez, aplaudido por ese que quiere destruir desde hace mucho tiempo y está empleando toda su fortuna en acabar con las fronteras europeas y con la identidad de las sociedades europeas. (Aplausos).

Y cuando no huye, siempre surge un salvavidas: el salvavidas internacional, el salvavidas Soros. Y, aquí, en el ámbito de la izquierda, el salvavidas Rufián, que era uno que se iba, pero se ha quedado y ya huele a naftalina en este Congreso; que era uno que iba a separar España, pero que ahora quiere unirla; que era uno que ahora quiere unir a la izquierda, pero que parece que la está dividiendo más. ¡Vaya lince y vaya salvavidas! (Aplausos). No le arriendo la ganancia, señor Sánchez. De repente, al señor Rufián no le preocupan las rodalies, le preocupa salvar a Pedro Sánchez.

¿Y cuál es el papel del presidente del Gobierno en la escena internacional? Su intención es clara, es la huida, es la promoción personal —‌‌nunca se sabe—, es recibir palmaditas de los poderosos, a pesar de que se convierte en el alter ego de ellos, y es ocultar las tragedias nacionales permanentemente, ocultar sus corrupciones, sus mentiras y sus traiciones. ¿Y las consecuencias? Un trabajo permanente desde la Presidencia del Gobierno contra los intereses de España y un abandono de los problemas reales de los ciudadanos españoles; un alejamiento en la escena internacional de la agenda de la libertad, de la agenda del Estado de derecho, de la agenda de la democracia y de la prosperidad de nuestra sociedad. (Aplausos).

Los ejemplos podemos ponerlos con muchos asuntos: Mercosur, del que quieren la aplicación inmediata, después de haber condenado a la ganadería y a la agricultura con un pacto verde que les tiene atenazados, ahogados y convertidas a las gentes del campo en oficinistas. En la escena internacional también, ha condenado inmediatamente la detención de Maduro. No se le conocen méritos ni logros en la defensa de los que han sufrido en Venezuela, pero ha salido rápidamente a condenar la detención de Maduro, que celebran todos los venezolanos de bien. Ni una palabra sobre Irán, en un momento en el que la sociedad está sufriendo y está siendo asesinada por los ayatolás. Y, mientras tanto, nos tiene entretenidos también con Groenlandia. La soberanía de Groenlandia… ¿La del Sáhara? La capacidad de los saharauis para decir su futuro no le ha importado en absoluto. (Aplausos). Pero, ni siquiera me quiero ir a un asunto lejano para los españoles. ¿Y Ceuta, Melilla y los intereses de los españoles? Una vez más, ¿dónde están? Ha huido a la escena internacional ¿adónde? A Dubái. Y hasta allí se ha ido a anunciar la censura en las redes sociales, en una escena tremenda, rodeado de varones con vestimentas islámicas y en una sociedad a la que creo que no le importa demasiado la libertad, ni la de las mujeres ni en general. (Aplausos).

La censura en redes. ¿Cuál es su modelo?, ¿el modelo chino?, ¿el modelo brasileño, que ha prohibido alguna red social?, ¿el cubano?, ¿el iraní? Sobre todo eso está callado, sobre lo que pasa en esos países con las libertades. Yo creo que su modelo es cualquiera que ataque la libertad y que les mantenga a ustedes en el poder un solo segundo más. Y pretende prohibir las redes sociales, aunque lo disfrace con un intento de proteger la identidad de los menores y la seguridad de los menores y la inocencia de los menores, cuando no les ha importado nunca.

Pero usted puede decir misa y engañarnos como quiera, porque ministra se ha sincerado y ha dicho que sí, que quieren prohibir las redes sociales. Igual que se han sincerado sus socias comunistas, que ya nos han dicho para qué es la invasión y la regularización masiva de más de medio millón de personas: para sustituir a los españoles que no les gustan. (Aplausos). Quieren censurar, señor Sánchez, porque quieren impedir que digamos que la corrupción que han traído a España mata. Y quieren impedir que digamos que la invasión migratoria a la que nos condenan arruina y mata también. (Aplausos). Y, entonces, se ha sacado de la chistera esa idea de la huella del odio. ¡La huella del odio! ¿Pero qué huella del odio? La huella del odio para ustedes es denunciarlos y es señalarlos. ¿O es que acaso los españoles no pueden odiar su corrupción, no pueden odiar sus mentiras y no pueden odiar su traición? (Aplausos). Ustedes lo que quieren es amordazar a todos los españoles, condenarlos a la ruina, a la inseguridad y, además, mantenerlos absolutamente amordazados y callados. Y lo hacen, entre otras cosas, por lo que ha ocurrido en Adamuz, donde ha habido cuarenta y siete muertos y ciento veintiséis heridos. Usted debía haber comparecido hace mucho tiempo aquí. Bueno, en realidad, usted debía haber dimitido hace mucho tiempo. No sé qué hace sentado todavía en ese sillón. (Aplausos). No hay ni un solo dirigente europeo que, habiendo hecho todo lo que usted ha hecho, sea capaz de permanecer en el poder. Pero es probablemente su única salida y también su única huida.

Cada dos años con este Gobierno se baten dos récords simultáneamente. Uno, el de recaudación fiscal. Lo saben todos los españoles que nos están oyendo, que no llegan a final de mes, todos los autónomos que no pueden ni siquiera entregar el IVA del trimestre porque lo han tenido que gastar antes. Y el otro récord es el del número de incidencias en los servicios públicos por negligencias, por corrupciones y por la imposición de fanatismos ideológicos; negligencias en la sanidad; negligencias en la energía, y negligencias también en los transportes y en las redes ferroviarias, que eran en España un ejemplo.

Este Gobierno es una calamidad para los españoles. Pero no solo es una calamidad, sino que este Gobierno provoca calamidades. Este Gobierno abandona a los españoles ante las calamidades y se aprovecha de las calamidades. Hace no mucho los españoles padecieron un volcán. ¡Muchos de ellos siguen viviendo en barracones, y los inmigrantes ilegales a los que llaman viven en hoteles! (Aplausos). Nos lo contaba el otro día en Teruel, en un pueblo de trescientos habitantes, un hombre que tiene un hotel que no está ocupado en estos momentos, y al que le llamó una de esas asociaciones que ustedes financian para meter en ese pueblo a treinta personas que han entrado ilegalmente en España durante un año, con pensión completa y con calefacción y aire acondicionado, eso que ya muchos españoles no pueden ni encender porque cuesta pagar la energía con sus políticas. (Aplausos).

¿Qué hicieron en la pandemia mientras encerraban a los españoles y los condenaban a la ruina porque no podían abrir sus negocios? Ustedes estaban con sus corrupciones aprovechándose de la venta de las mascarillas y con sus fiestas en los paradores ¿Qué hicieron con el apagón histórico que no se había producido en España nunca y que se ha producido bajo su Gobierno precisamente? No han dado ninguna explicación. Igual que jamás van a dar una explicación de lo que ha ocurrido en Adamuz. ¿Qué hicieron? Nada. Estamos aquí sin saber qué pasó, sin que nos digan qué pasó. Lo sabemos todos, que andaban ustedes jugando con la maquinita diciendo que éramos los campeones de las energías renovables y queriéndose cargar el resto de las energías. (Aplausos).

¿Y con la dana? Pues muy fácil: negar las obras y las infraestructuras que habrían impedido o habrían paliado esas inundaciones. Ustedes son los responsables. Y después premiaron a una señora en la Comisión Europea, la señora Teresa Ribera, y retrasaron la ayuda diciendo aquello tan asqueroso de: Si quieren ayuda, qué la pidan. Rechazaron la ayuda internacional ―y eso se lo hemos oído al presidente de un país, el de El Salvador, y lo hemos oído en el Parlamento de Francia―. Y, mientras los cadáveres flotaban o estaban en el barro, los vimos repartirse Radiotelevisión Española. (Aplausos).

El accidente de Adamuz y los accidentes de los rodalies solo demuestran que la corrupción mata. No sé qué hace ahí sentado todavía, señor Sánchez. Antes de huir a la escena internacional quisieron usar el luto para amordazar a la oposición y para impedir que dijéramos todas estas cosas. Pero hay muchos datos que son incontestables; desinformación, creo que lo llama usted. Desinformación es lo suyo, sus datos, con los que miente. Resulta que la comisión que investiga los accidentes ferroviarios recibió cuarenta y una denuncias por accidentes en 2018, y noventa y ocho en 2024. Con usted se han multiplicado por dos los accidentes ferroviarios en España. Resulta que había denuncias de los usuarios, denuncias de los maquinistas, denuncias de los camareros que no podían ni servir el café, y denuncias de los ingenieros, que todos hemos visto en las redes sociales. Y hemos visto a posteriori a mucha gente que lo decía, pero nadie había avisado. Fíjense si se han autoinculpado ustedes que, inmediatamente después del accidente y cuando teníamos al ministro queriendo poner los trenes a 400 por hora, los bajan a 150 kilómetros por hora, en una autoinculpación clarísima de que habían desoído todas las advertencias. (Aplausos).

Y tampoco han ejecutado los fondos europeos, esos que se ha llevado fundamentalmente la Administración pública, que no han llegado a la economía real de los españoles. Y, dentro de la Administración pública, a Renfe y ADIF, que no los han ejecutado. Lo que han ejecutado muy bien es la corrupción, porque es un dato que les entierra a ustedes el de que el anterior ministro de Transportes esté en prisión, el de que el anterior consejero de Renfe Mercancías esté en prisión, el de que la presidenta de ADIF esté imputada, el de que se estén investigando mordidas y colocación de mujeres que no eran de su familia en las empresas y en las contratas que tenían que encargarse del mantenimiento de la vía en esos tramos. La corrupción mata, señorías (aplausos), y no hay luto ni cortesía política que nos impida decir eso fuera ni dentro de aquí. Por eso, yo afirmo con toda claridad que Adamuz fue un crimen y no solo un accidente, señorías, un crimen que les pesará a ustedes en sus conciencias y del que espero que respondan ante los tribunales donde nosotros ya los hemos denunciado. (Aplausos).

Hemos tenido que aguantar y han tenido que aguantar los españoles ―y hoy a usted, por cierto, no solo al ministro Puente― oírlos decir que el cambio climático tiene que ver con este accidente, cuando quería poner los trenes a 400 kilómetros por hora y cuando inmediatamente después la alta velocidad ha terminado en España.

Y, mientras todo esto sucede, el presidente del Gobierno en TikTok, diciéndonos lo que lee, qué música le gusta y cuáles son sus aficiones. Con las familias todavía en un luto que durará muchísimo tiempo, el presidente del Gobierno ha hecho lo que sabe: demostrar cuál es su empatía. Porque por mucha cara de compungido que ponga usted aquí o que pongan ustedes en los funerales, sabemos que lo único que les importa ―nos lo han demostrado durante estos años― es aguantar atrincherados en ese sillón. Es una desgracia para los españoles. Y mire que lamento tener que decir esto en esta tribuna, señorías, pero no tienen ninguna sensibilidad. (Aplausos.―La señora vicepresidentas primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado: ¡Uhhh!). De verdad que yo no sé cómo no se da usted cuenta de lo que significa ponerse a recomendar libros con lo que está pasando en España. Igual es que quiere formar parte del club de lectores del señor Cerdán. No le ha bastado TikTok, no le han bastado los libros ni la música para tapar que la corrupción mata, para tapar los crímenes de este Gobierno, para tapar el hecho de que la señora del presidente del Gobierno se niegue a entregar el pasaporte a un juez. ¿Qué ciudadano sería capaz de hacer eso? ¿Qué ciudadano español que nos esté escuchando es capaz de negarse a dar el pasaporte a un juez? Pues el señor Sánchez es capaz de hacerlo. (Aplausos). Le faltaba algo más que tenía preparado para más adelante, pero creo que lo ha adelantado y ha dicho: Vamos a provocar otro debate y vamos a decir que vamos a regularizar a medio millón de personas que han entrado ilegalmente en España, repito, ilegalmente. A los españoles no se les perdona ni una ilegalidad, ni una multa, absolutamente nada. Aquí, para que a uno se le perdone, tiene que ser de fuera o tener unos cuantos votos para votar a Sánchez y mantenerlo un rato más en el Gobierno. (Aplausos).

El hecho es que la invasión arruina y mata y que la intención real ―ya nos la han contado― es sustituir a los españoles que no les gustan y que no les votan. Que ven en las encuestas que 600 000 van a dejar de votarlos, pues vamos a regularizar a otros 500 000 y vamos a seguir con un proceso de ayudas sociales y de nacionalizaciones. Que no lo digo yo, que lo han dicho las señoras que los han apoyado y que tenían sentadas en el Gobierno. Que no lo digo yo, que han nacionalizado por la vía rápida a 1 060 000 personas y quieren nacionalizar a otro millón antes de que termine la legislatura, y quieren darles las ayudas sociales que no llegan a los españoles. ¿Para qué? Para que los voten a ustedes. (Aplausos). Si solo compran votos.

Y las consecuencias reales de este anuncio también están claras. En África, ya está mucha pobre gente comprando los billetes a los traficantes de personas. Y, en el Estrecho, muchas personas perderán la vida por su culpa y después lo sacarán en los telediarios y nos pondrán las imágenes, culpando a los demás de insolidaridad, cuando ustedes están provocando estas avalanchas. Y las consecuencias en España también están claras porque, cuando en un país entran tres millones de personas en cinco años y quieren que entren muchos más, pero hay los mismos servicios públicos ―el mismo número de policías y de hospitales―, la sanidad se colapsa, la vivienda se hace inasequible para los españoles a los que nos debemos, las ayudas llegan a los de fuera en vez de a los españoles necesitados (aplausos) y nos condenan a la islamización de nuestra sociedad, señor Sánchez. Que en España se estén produciendo ablaciones, como la de la niña de cinco años en Barcelona, es algo que muchos españoles no podían imaginarse solo hace muy poco tiempo. Todo ello sostenido con un falso discurso de solidaridad, que es un discurso colonialista, porque están diciendo que vengan aquí a pagarnos las pensiones. Entonces, si pueden pagar pensiones, igual son útiles en sus propios países. Pero además ¿por qué mienten con eso de que vienen a pagarnos las pensiones? Si con lo que cuesta un mena en dos años, si esa persona después estuviera cobrando el salario mínimo durante cuarenta años necesitaría todo ese tiempo para devolverlo en impuestos ¿Qué español cuesta tanto? (Denegaciones del señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón). No sé por qué cabecean. La gente es la que cabecea viendo lo que hacen ustedes. No sé por qué se indignan por que digamos la verdad y lo que pasa con los españoles. Y luego, claro, es que tienen que hacer los trabajos que no hacen los españoles. Los españoles no trabajan, según ustedes. Hay un 10 % de españoles en paro (aplausos), hay un 15 % de extranjeros legales en paro y hay un 25 % de africanos legales en paro en España. ¿Qué es eso de que los españoles no trabajan? Los españoles no quieren ser esclavos, que es lo que quiere este Gobierno y lo que quieren algunos poderosos. (Aplausos). Y para eso nosotros tenemos políticas muy claras. El que entra ilegalmente en España ―y esperamos llegar a tiempo para acabar con su desaguisado― será repatriado inmediatamente. Los que están en España ―sean legales o ilegales― cometiendo delitos serán deportados. Y para eso haremos todos los cambios legales que sean necesarios. Y los que están en España, aunque sea legalmente, viviendo de las ayudas sociales que necesita la sociedad española y los españoles más humildes, para eso también vamos a plantear la reemigración, para que puedan volver a su país. Ustedes quieren impedir el cambio que llega, quieren eludir el banquillo, lo quieren hacer con trampas de todo tipo también en esta sesión parlamentaria, con manipulaciones mediáticas, con financiación fraudulenta de los medios de comunicación, comprando los votos con Alegría ―hemos visto también en Aragón en la última semana la desesperación de su candidata― y con la vuelta a la censura. Yo entiendo que quieran censurar ustedes a toda velocidad y que quieran sustituir al pueblo a toda velocidad, porque todos entendemos que Sánchez está maduro, muy maduro, está podrido de corrupción, de traiciones y de mentiras. (Aplausos de las señoras y de los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene ahora la palabra la señora Martínez Barbero.

Verónica Martínez Barbero

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Gracias, presidenta. Señorías, presidente, permítanme empezar mandando un abrazo solidario a todas las personas afectadas en Andalucía y en otras comunidades por las borrascas Lorenzo y Marta. Y, por supuesto, también quiero expresar nuestro reconocimiento a las trabajadoras y trabajadores de los servicios públicos, que llevan días dejándose la piel para proteger vidas. Estas situaciones nos recuerdan algo esencial: la crisis climática existe y no es una amenaza futura, es una realidad presente que se nutre y que refuerza la desigualdad. (Aplausos). Por tanto, necesitamos acabar con sus causas y apostar por las energías renovables. Necesitamos poner fin al fascismo y al imperialismo fósil. Necesitamos prepararnos para todos y cada uno de los impactos que este cambio climático puede tener en nuestro país. Señorías, estas últimas semanas hemos vivido golpes muy duros en nuestro sistema ferroviario, duros sobre todo desde el punto de vista humano: el terrible accidente en Adamuz, que dejó cuarenta y seis personas fallecidas, y otro trágico accidente en Gelida, en el que perdió la vida un maquinista. A los familiares, amigos y personas allegadas de todas las víctimas quiero transmitirles el cariño y la empatía de mi grupo parlamentario. Tampoco podemos olvidar el absoluto caos en rodalies, que está dejando a miles de personas sin alternativa para llegar a trabajar o a estudiar. Y, señorías, cómo se responde a momentos así dice mucho del país que queremos construir, y este Gobierno hizo lo que toca en Adamuz, dar información, ser transparente, coordinar y abrir una investigación inmediata. En este sentido, quería agradecerle al ministro de Transportes y también a usted, señor presidente, la transparencia y el talante con el que nos han informado en esta Cámara. Esto es lo mínimo que merece un país que respeta a las víctimas y es lo que nos distingue de la derecha. Y es que no todo el mundo estuvo a la altura. Mientras España estaba de luto, mientras España acompañaba a las familias en el dolor, el señor Abascal eligió hacer de la tragedia una ventaja política, y eso lo dice todo, señorías. Es justamente ahí donde se ve la diferencia entre dos formas de gestionar el país. Cuando la derecha tiene que gestionar tragedias su respuesta siempre es la misma: oscurantismo, desprecio a las víctimas y cero responsabilidades. Lo vimos recientemente con la dana. Lo vimos en Angrois, señor Feijóo, donde la prioridad fue desviar la responsabilidad. Y lo vimos, señorías del Grupo Popular, con el Yak-42, cuando cuerpos mal identificados fueron entregados a sus familias sin la más mínima dignidad. (Aplausos). Ese es su modelo, señorías del Grupo Popular y de VOX. Ante las desgracias, ustedes se blindan; ante las víctimas, se esconden.

Esta crisis ferroviaria nos ha demostrado otra cosa: que hay quienes ante una tragedia no piensan en la gente, sino en cuánto dinero pueden sacarle. En situaciones como la de Adamuz o como la que vivimos en los incendios de Galicia y de León, algunas compañías aéreas vieron una oportunidad para enriquecerse: la emergencia de unos convertida en negocio de otros. Desde SUMAR lo tenemos claro y por eso el Ministerio de Derechos Sociales y Consumo ya ha aprobado una norma para evitar que esto ocurra, para que nadie en una situación así pueda subir los precios. Señorías, lo que les pido aquí hoy es que, cuando esta norma llegue a esta Cámara, todos ustedes voten a favor de que ninguna crisis se convierta en un atraco para las familias. (Aplausos).

Y llegamos al fondo de este asunto. España lleva veinte años apostando por la alta velocidad, pero también veinte años de abandono de los trenes que usan cada día quienes tienen que ir a trabajar, a estudiar o a visitar a sus familias: los cercanías y los media distancia. Ahí es donde tenemos que hacer la mayor inversión, en un tren para todas y no solo para quienes viajan por turismo o por negocios. Necesitamos un sistema ferroviario que vertebre el país, que conecte todos nuestros territorios sin obligarnos a pasar por Madrid. Este es el modelo de transporte que defendemos (aplausos): un transporte público que haga país, que dé servicio a las mayorías y que sea, además, una solución a la crisis climática.

Señor presidente, se ha dejado usted para el siguiente turno cualquier tema ajeno a los que acabo de mencionar. Por desgracia, yo no puedo hacerlo, tengo veinte minutos solo ahora, no después, para exponerle todo aquello que mi grupo parlamentario cree que necesita este país. Y si hay algo indudable, señor presidente, señorías, es que vivimos un momento internacionalmente crítico, amenazadas por Trump, Putin y Netanyahu, que quieren transformar nuestras sociedades en una distopía autoritaria. Una distopía en la que las milicias persigan, encarcelen y asesinen a quienes tienen otro color de piel, un apellido o un nombre que no les encaja; en definitiva, fascismo, con todas sus letras. Un fascismo apoyado por una alianza de tecnócratas y oligarcas malcriados, ególatras y de masculinidad frágil. España es ya hoy el muro de contención contra esa propuesta criminal, es ya hoy la demostración palpable de que sí hay alternativa. Y nosotras nos sentimos orgullosas de ello y queremos seguir sintiendo orgullo. España debe seguir abanderando la defensa de la vida, de todas las vidas, frente a quienes practican un genocidio en Palestina, una invasión ilegal en Ucrania o la muerte a manos del ICE en Estados Unidos. (Aplausos). Hoy no solo nos enfrentamos a quienes hacen uso de la fuerza y la violencia para exterminar al otro, a la humanidad y a la democracia, sino también a quienes pervierten la tecnología con el mismo fin. Lo decía hace poco, con palabras sencillas y contundentes, la vicepresidenta segunda del Gobierno y presidenta de mi grupo parlamentario, Yolanda Díaz: En democracia no mandan los dueños de las tecnológicas, manda la gente. Por eso mismo quieren acabar con la democracia, pero no lo vamos a permitir. En esto coincidimos con usted, señor presidente, en la batalla contra las grandes tecnológicas y sus dueños, algunos de los cuales, como Elon Musk y Pável Dúrov, están directamente amenazando a nuestro Gobierno y a la democracia.

Por supuesto, ante este ataque, el señor Abascal y VOX inclinan la cabeza, traicionan a España y rinden pleitesía a quien la ataca. Sí, señorías de la ultraderecha, son ustedes unos traidores a la patria que dicen defender y una pandilla de aduladores de los matones de turno. Así son ustedes, crueles con los débiles y sumisos con los poderosos.

Señor presidente, como le digo, en esto coincidimos, pero lo cierto es que no vale quedarse en anuncios, no vale con la contundencia retórica; necesitamos concreciones. Esto empieza por una alianza tecnológica europea. Desarrollemos las capacidades para lograr nuestra soberanía tecnológica europea; dejemos de estar atrapadas en las redes de los oligarcas. En este sentido, me gustaría reconocer la labor del Ministerio de Juventud e Infancia, que lleva dos años trabajando de forma seria y minuciosa (aplausos), contando con los y las jóvenes para avanzar en la regulación y la creación de entornos digitales seguros. Eso sí, en este tema, señor presidente, permítame que le diga que X no puede ser la plataforma de referencia para la información institucional del Gobierno. Una plataforma que es propiedad de un aliado de Trump que ha dicho en numerosas ocasiones que su objetivo es acabar con las democracias europeas. Una plataforma que puede leer nuestros mensajes privados ―¡también los suyos!―; que ha llegado a un acuerdo con el Pentágono para entregarle toda la información que comparte en tiempo real; que promueve el acoso organizado. Una plataforma que permite fabricar desnudos falsos con IA; que fomenta la violencia digital contra las mujeres y que fomenta la pornografía infantil. X no es una plaza pública, ya no es un ágora digital y nunca volverá a serlo. Ahora es una herramienta al servicio del fascismo global. Por eso le pedimos, señor presidente, que las cuentas institucionales migren a alternativas seguras y transparentes, porque X no puede ser la plataforma de referencia para la información institucional. (Aplausos). Como le digo, señor presidente, en esa pelea contra la oligarquía digital y por la defensa de la democracia, vamos juntas.

Ahora bien, déjeme recordarle que estos multimillonarios no son los únicos que amenazan la democracia y la vida cotidiana, también lo hacen quienes especulan con la vivienda: los fondos buitre y las socimi, así como los bancos y las grandes energéticas con sus astronómicos beneficios. Señor presidente, tenemos que enfrentarnos también a esos ultrarricos. Tenemos que garantizar el derecho a la vivienda y acabar con la desigualdad social. Nosotras tenemos propuestas, las hemos puesto una y otra vez sobre la mesa, y creemos que este Gobierno tiene ya que ser valiente. Acabar con el problema de la vivienda exige intervenir el mercado, y esto es urgente, es justo y es constitucional. Y la experiencia nos demuestra que es efectivo. Señor presidente, señora ministra de Vivienda: ¿a qué estamos esperando para decretar ya una prórroga y congelación de los alquileres? (Aplausos). Cada día que pasa es una noche más de insomnio para quienes se enfrentan al riesgo de perder su hogar porque no van a poder hacer frente a una subida del 30, del 40 o del 50 %. Cada día que pasa son familias teniendo que dejar su casa, su barrio o incluso su ciudad. De aquí al final de la legislatura hay casi tres millones de personas en España a las que les vence el contrato de alquiler, ¡tres millones de personas!, que se van a encontrar con subidas absolutamente insoportables. ¡¿Lo vamos a permitir?! ¿Vamos a permitir que la vivienda sea una aspiradora de riqueza de las gentes trabajadoras a los rentistas? ¿Vamos a permitir que la desigualdad aumente? Hoy ya la renta de los propietarios es un 82 % más elevada que la de las inquilinas. Estamos hablando de 25 000 euros de diferencia al año y esto es mucho mucho mucho dinero para la mayoría. ¡¿Vamos a permitirlo?! ¿Podemos permitírnoslo? Nosotras tenemos claro que no. (Aplausos). Saquemos adelante ya la prórroga de los alquileres. Traigámosla a esta Cámara y no nos digan, por favor, señor presidente, se lo ruego, no me diga que no dan los números, porque a día de hoy el problema no son los números, es su inmovilismo.

La desigualdad entre rentistas e inquilinas no es la única que consume nuestra sociedad. En España llevamos décadas sin hacer frente a una desigualdad de base, la que afecta a los niños y niñas que crecen en situación de pobreza. Para acabar con esto, la herramienta es sencilla: poner en marcha una prestación universal por crianza. Y para ello nosotras tenemos solución: la tasa Zucman, un impuesto del 2 % anual para los ultrarricos, para aquellos que tienen más de 100 millones de euros. España podría recaudar hasta 5200 millones. Señor presidente, en los próximos días, tendrá la oportunidad de hablar usted directamente con Gabriel Zucman, escúchele. Escúchenos: implementemos la tasa Zucman en España cuanto antes. La obscena acumulación de riqueza en unas pocas manos es una amenaza directa al bienestar de la mayoría. Si este país quiere defender la democracia, si quiere sostener su modelo social, si quiere que la gente viva mejor y más tranquila, hace falta justicia fiscal.

Y ahora hablemos de las derechas. Hace dos semanas vimos en esta Cámara como PP, VOX y Junts se unían para votar en contra de los pensionistas; en contra de las familias catalanas, vascas, gallegas, valencianas, asturianas, andaluzas… Cada uno de ellos usó una excusa diferente, pero excusas al fin y al cabo, para votar en contra también de las personas afectadas por la dana y por los incendios.

Señor Feijóo, decía usted el otro día en el cierre de campaña de Aragón que hay que poner el cabreo a trabajar y no a bloquear. Usted corre a suplicar a VOX que no les bloquee y, al mismo tiempo en esta Cámara, bloquea a los españoles. Sí, sí, usted, señor Feijóo, ha bloqueado a más de 10 millones de pensionistas; usted ha votado en contra de las ayudas para quienes sufrieron la dana y los incendios, también los de Galicia (rumores); usted ha bloqueado las ayudas para el campo y para las pequeñas empresas afectadas por las tragedias climáticas; usted se ha opuesto a la mejora de las condiciones de jubilación de los bomberos y agentes forestales (aplausos); y ha votado en contra de ayudar a las familias que no pueden llegar a fin de mes y no pueden pagar el alquiler, la luz o el agua. Y mire que es difícil, de verdad, a estas alturas que nos sorprendan sus mentiras, su cinismo y su falta de ética y de honestidad; pues, aun así, ¡lo consigue!, empezando por su intervención de hoy: un auténtico buitre carroñero al usar a las víctimas de Adamuz para ocultar su falta de propuestas. (Protestas.―Aplausos). O hace poco más de una semana, cuando mintió y faltó al respeto a las víctimas de la dana en la comisión de este Congreso; o con su apoyo y el de su partido al alcalde de Móstoles, exactamente igual que hicieron hace veintiséis años con Nevenka; y lo ha conseguido cerrando el acto de campaña de Aragón con Vito Quiles, un agitador de extrema derecha. Señor Feijóo, si es que usted cada vez que puede, en vez de democracia, elige autoritarismo. Señorías del PP, están secuestrados por la ultraderecha nacional e internacional. Se han convertido ustedes en los lazarillos del trumpismo, un trumpismo que ni entienden ni controlan. ¿Hasta cuándo van a seguir en esta deriva, señor Feijóo? ¿Hasta cuándo van a seguir encadenados a la ultraderecha y al discurso del odio? ¿Hasta cuándo el bloqueo a los españoles y las españolas? (Aplausos).

Sí, señor Feijóo, España merece una derecha democrática y no la parodia desorientada en la que se han convertido ustedes. Y, además, por si no se ha dado cuenta, es que ya existe la sucursal oficial del trumpismo en España. ¡Pero si se llama VOX! Y su líder, el señor Abascal, ha demostrado que está dispuesto a traicionar a España en cada ocasión que tenga. Señorías de la ultraderecha, ¿saben cuál es su actividad favorita? Se lo explico: hacer reverencias a los poderosos y dar la espalda a su pueblo. Votan a favor de desahuciar a más de 50 000 familias; familias, ¡fa-mi-lias! Votan a favor de subir el abono transporte, votan en contra de los derechos de las mujeres, contra 10 millones de pensionistas, votan contra los menores, votan contra las personas migrantes, pero, eso sí, ¡siempre votan a favor de los millonarios que evaden impuestos, a favor de los fondos buitre y a favor de los que especulan con la vivienda! (Aplausos). ¡Pero es que, si fuera por ustedes, Elon Musk sería el presidente de España! ¡Menudos patriotas están hechos! Estaría bien que se dedicasen menos a las pulseritas y más a las pensiones. Señor Abascal, allá donde esté —‌‌que no es desde luego en esta Cámara, como casi nunca—, ojalá demostrase usted menos servilismo a Trump y más respeto a su país y, de paso, más respeto por sí mismo.

Señorías de Junts, voy a ser muy clara con ustedes. Este Gobierno y la mayoría de esta Cámara hemos demostrado una capacidad enorme para afrontar un conflicto político que llevaba décadas enquistado, hemos trabajado para que la política volviera a ser política, hemos trabajado para una amnistía que pusiese fin a la judicialización del conflicto, hemos trabajado a favor de la convivencia y para avanzar en el reconocimiento de lo que es una realidad: que este es un Estado plurinacional y que no es la España una, grande y libre que algunos querrían que volviese. Esto ha implicado valentía, responsabilidad democrática y confianza. ¿Y qué hacen ustedes al respecto? ¿Qué hacen? Alinearse una y otra vez con el PP y con VOX, incluso contra sus propios votantes: los pensionistas, las familias, las y los jóvenes catalanes. Señorías de Junts, en estos momentos solo hay dos opciones: la de la democracia y la cohesión social o la del autoritarismo, que sueña con meterles a ustedes y a muchos otros catalanes y catalanas en la cárcel. (Aplausos). ¿No es así? Pues ustedes, una y otra vez, parece que prefieren la segunda opción, y lo demuestran además votando en contra de la gente. ¿Prefieren ustedes un Gobierno de la derecha y de la extrema derecha? ¡Pues díganlo ya! Y permítanme decirles, además, que el cálculo electoralista les está saliendo mal. (Rumores). Señoras de Junts, lo único que están consiguiendo ustedes es reforzar Aliança Catalana. Así que les hago una pregunta: ¿a quiénes representan ustedes hoy? Porque a la gente trabajadora no; a los autónomos y las pequeñas empresas, según lo que votan, tampoco; a quienes sufren un desahucio, aún menos. Señorías de Junts, con cada voto contra la vivienda, con cada bloqueo, con cada guiño a la derecha española, ustedes no están debilitando al Gobierno, están debilitando a la ciudadanía, también a la ciudadanía catalana. Y, al debilitar a la ciudadanía, están fortaleciendo al PP, a VOX y, por supuesto, a Aliança Catalana.

Voy terminando. Señor presidente, ministros, ministras y señorías socialistas, les repito nuestro absoluto compromiso para ir de la mano en la pelea contra el trumpismo, contra los oligarcas digitales, contra el fascismo. Pero, como también les he dicho antes, en esta pelea no bastan gestos discursivos, hay que concretar, hay que materializar, y hay que ofrecer resultados concretos también a las preocupaciones del día a día. Además, no hace falta inventar nada nuevo, hay que garantizar la prórroga automática de los alquileres y proteger a quien vive con angustia cada mes, hay que hacer que los ultrarricos paguen lo que les corresponde y hay que poner en marcha una prestación universal por crianza que acabe con la pobreza infantil. En definitiva, hay que fortalecer nuestro estado del bienestar y defender la democracia frente a las dentelladas de la ultraderecha, hay que demostrar que este país no se va a dejar gobernar desde Mar-a-Lago ni por los ladridos de Silicon Valley ni desde los consejos de administración, porque la justicia social no solo se declama, la justicia social se legisla, y ahora es cuando toca hacerlo, antes de que sea demasiado tarde.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR y de algunos miembros del Gobierno, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Martínez. Tiene ahora la palabra, en nombre del Grupo Parlamentario Republicano, el señor Rufián Romero.

Gabriel Rufián Romero

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No puedo evitar hacer siempre alguna previa que me quita tiempo de lo que realmente quiero decir, pero creo que es obligado.

Señor Feijóo, usted ha pedido respeto para las víctimas del accidente de Adamuz. Usted pidiendo respeto para unas víctimas; el partido que calla frente a una salvaje que habla de plataforma de frustrados cuando habla de los familiares de las víctimas del protocolo de las residencias de Madrid, y usted viene aquí a darnos lecciones cuando calla frente a la que es la jefa real del Partido Popular, que es Ayuso, que dice esta salvajada.

Usted, señor Feijóo, dice que un presidente decente se presentaría en el funeral de las víctimas. Hombre, si le invitan, ¿no? Si le invitan, porque, si te presentas en el funeral organizado por los familiares de las víctimas contra el criterio de los familiares de las víctimas, no eres un buen presidente, ni siquiera eres una buena persona, eres un psicópata, ¿no? No hace falta poner nombres.

Y usted, señor Feijóo, ha hecho aquí una retahíla de reproches y de juicios de valor hacia todos los grupos parlamentarios menos VOX ―o sea, todos hemos pillado menos VOX―, con lo cual ya sabemos con quién quiere gobernar, solo con VOX. Bien, vale, de acuerdo, pero cuidado, porque quizás usted no solamente no acaba gobernando con VOX, sino que no acaba gobernando con nadie, porque será el primer presidente del Partido Popular que no puede pactar con nadie más que con la ultraderecha.

El señor Abascal ―que claro, es la hora que es y no está, así que un recado para él― dice que la corrupción… (rumores) —‌‌no, no está— dice que la corrupción mata; que la corrupción mata. Estoy de acuerdo. Pero ¿por qué no dicen ustedes nada todavía de lo que robaron sus juventudes de las donaciones de la dana, un millón de euros? ¿Eso no es corrupción? ¿Y eso no mata? ¡Qué vergüenza!

Señorías de la ultraderecha y también a veces de la derecha, es cierto, les doy la razón: nos están reemplazando. La teoría del gran reemplazo es cierta, pero no por migrantes, no por gente de fuera, eso ya pasó hace muchos años. Que ustedes se parezcan más a Saladino que a Hernán Cortés no es porque sí; aquí nadie es puro. Así que la teoría del gran reemplazo no es como ustedes explican, pero existe. Nos están reemplazando, nos están sustituyendo, nos están cambiando, pero no por migrantes, por mala gente; por mala gente. Lo he dicho un millón de veces y lo voy a decir un millón de veces más: ser un chungo está de moda. De hecho, solamente mala gente, entre la verdad y la mentira que hace daño —‌‌la mentira dañina, no la mentira piadosa, la mentira dañina— elige la mentira que hace daño; es decir, ustedes. Nunca antes ha habido tanta información, tanto acceso a una información veraz, y nunca antes ha habido tanta gente, mala gente, dedicada a manipularla. Un ejemplo: el Gobierno regularizará medio millón de personas para que voten al Gobierno —‌‌me refiero a migrantes mal llamados ilegales o irregulares—. Bueno, lo primero es que, como ustedes saben, sin nacionalidad aquí no se vota, al menos al Gobierno en unas generales. Lo segundo es que la mayoría tiene más vida laboral que ustedes o que algunos de ustedes. (Risas y aplausos). Y lo tercero es que aquí quien más ha regularizado a migrantes ha sido el Partido Popular, hasta cinco veces. Por cierto, con un tal Abascal dentro, que no decía ni mu. (La señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado: ¡Eso!). Pero es que ustedes tampoco decían ni mu con las denominadas golden visa, que era aquello de comprar la residencia si comprabas una casa. Entonces, aquello no era gran reemplazo. Y mira que, si vas por según qué barrios de Madrid, eso parece Caracas, por el acento. Pero ahí no hay gran reemplazo, ¿por qué? Porque ustedes realmente no odian a los migrantes, ustedes odian a los migrantes pobres. (Aplausos).

Por cierto, ¿cuántas mujeres africanas salen de su casa cada año, pagan a una mafia para recorrer 5000 kilómetros para acabar siendo manoseadas y violadas aquí por patriotas que esa misma noche acaban escribiendo en Twitter: ¡Viva España! ¡España para los españoles!? (Rumores). ¿Cuántas? ¡Cuánta hipocresía! Otro ejemplo. (Continúan los rumores.—El señor Hispán Iglesias de Ussel pronuncia palabras que no se perciben).

Presidencia. Por favor, silencio. Señor Hispán, por favor, silencio.

Gabriel Rufián Romero

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La izquierda quiere prohibir las redes sociales a nuestros hijos porque son libres, porque ahí sí que se pueden informar. La izquierda siempre prohibiendo. Quiten sus sucias manos de nuestros hijos, gritan; los niños no se tocan, gritan. Bueno, primero, ya hay que ser vendepatrias para, entre oligarcas multimillonarios que se hacen de oro machacando la salud mental de nuestros hijos y el presidente de su país, elegir al oligarca multimillonario; ya hay que ser vendepatrias. Pero, sobre todo: nuestros niños no se tocan; pero de la lista de Epstein, ni mu. ¡Cuánta hipocresía! ¿Qué es más rápido, señorías, limpiar las redes sociales de pedófilos y buleros o de menores? (Rumores). Hombre, yo creo que es mucho más sencillo y rápido lo segundo, ¿no?

Por cierto, ya que hablamos de buleros, hay aquí unos propagandistas —‌‌les llaman periodistas incómodos— que nos acosan a algunos de nosotros, nunca a ustedes, por lo que sea, que siempre acaban diciendo aquello de: Contesta, contesta, que tú cobras paguita; claro, como cobras salario público o dinero público, me tienes que contestar. Como si ustedes cobraran sacos de arroz, ¿verdad? Bueno, pues, Okdiario, 1,5 millones de euros; esRadio, un millón; Libertad digital, 900 000; Periodista digital, 350 000. Estado de Alarma, 150 000; Intereconomía, 520 000; El Debate, 260 000 euros… Esto son paguitas, eh, de Ayuso a estos medios. Se llama el ciclo del bulo. (Protestas.—¡Varios señores diputados: ¡Hombre!).

Y el último ejemplo, la siguiente lucha: «Puente es como Mazón», «los accidentes son accidentes…», «nunca se iba a saber que llovería tanto», «no respetas a las víctimas» (risas) —‌‌los de la plataforma de frustrados (señala hacia los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso) y los del robo de las donaciones de la dana…—. «Si fueras coherente ―esta me la dijo Feijóo porque se la pasaron in situ por el móvil―, vendrías aquí con un trozo de vía y llamarías asesino a Puente». ¡El catálogo del cuñado de enero de 2026! (Risas.—Rumores).

Pero vamos a intentar responder a esta pregunta: ¿Óscar Puente es como Mazón? Bueno, imaginen que al señor Mazón le avisan de un accidente, que va a ocurrir un accidente; imaginen que el señor Óscar Puente pasa de ese aviso, incluso se mofa; imaginen que finalmente el accidente sucede; imaginen que muere gente; imaginen que, mientras ese accidente ocurre, el señor Puente desaparece, imaginen que lo hace durante cinco horas; imaginen que, por no estar y no hacer y no decir lo que se tiene que hacer y decir, más gente muere; imaginen que pasa un año; ¡imaginen que miente catorce veces sobre dónde estaba durante esas cinco horas! ―¡Catorce, eh!―; imaginen que su partido le aplaude, le ríe las gracias, le protege; imaginen que incluso se planta en el funeral de las víctimas contra el criterio de los familiares de las víctimas. Imaginen que pasa todo eso. Vuelvo a hacer la pregunta: ¿Óscar Puente es como Mazón? (Un señor diputado: Sí.—Otro señor diputado: Peor.―Rumores y risas). ¡Ah!, peor. ¡Qué poca vergüenza! (Protestas.—Un señor diputado: ¡Qué poca vergüenza!). Óscar Puente ha dado diecisiete entrevistas, cuatro ruedas de prensa y ha intervenido en dos plenos monográficos sobre el tema. ¡Óscar Puente, a las tres horas del accidente, estaba haciendo una rueda de prensa; Mazón se estaba tomando la tercera copa! ¡No, Óscar Puente no es como Mazón! (Aplausos).

¿Pero Óscar Puente es responsable de algunas cosas y quizá debería dimitir? No sé. (Un señor diputado: ¡¿No sabe?!—Rumores). Veámoslo. De lo primero que es responsable: de perpetuar un modelo de infraestructuras y de inversión en infraestructuras profundamente clasista. En Cataluña hay tres o cuatro cosas que se saben: la primera es que la peli alemana de La 1 va a acabar bien, la segunda es que, en la peli de Antena 3, la mala es la niñera; la tercera es que siempre va a haber un penalti final para el Real Madrid, y la cuarta es que Rodalies es una mierda. (Aplausos). Eso lo sabemos en Cataluña, y eso es responsabilidad también del ministro por perpetuar todo aquello. ¿Por qué? Pues porque son inversiones de clase. El AVE en los últimos veinte años se ha cogido 30 millones de veces; Cercanías, 560 millones de veces. En el primero se han invertido 56 000 millones de euros; en los segundos, apenas 3000. ¿Por qué? Pues pregúntense quién coge el primero y quién coge los segundos y tendrán la respuesta. De eso es responsable el ministro. Se trata a la gente a patadas con los trenes, ¡a patadas! Y no solamente lo ha hecho el PSOE, lo han hecho ustedes también (se dirige a los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso), de hecho, ustedes redujeron la inversión en trenes de cercanías un 60 % durante sus Gobiernos. ¿Por qué? Pues porque el modelo es el mismo; su modelo es el mismo: antes competir en alta velocidad con Japón, con Corea o con China que llevar al currito de turno de Algeciras, de Vallecas o de Cornellà en un tren digno. Ese ha sido el modelo en este país. Y de eso, sí, también es responsable el ministro.

Señorías, por cierto, se ha especulado mucho sobre cuándo comenzó el procés, de hecho, se habla del año 2010, con el cepillado del estatut por el PSOE. Es mentira. El procés empezó el 1 de diciembre del año 2007 con una manifestación de miles de catalanes hartos por el infierno que suponía cercanías. Se ha dicho que Rajoy era una fábrica de hacer independentistas ―bueno, era una fábrica de hacer un montón de cosas, sobre todo corruptos―, pero rodalies ha sido el verdadero motor, el verdadero creador de independentistas. Luego ustedes se preguntan por qué la gente no valora que España en lo macroeconómico vaya como un tiro, pues porque el peor rato de su semana es en un tren supuestamente público. Y luego se extrañan de que la gente vea antes a El Xokas rajando de lo público, que sepan quién es Mariano Barbacid, que ha dicho que puede curar el cáncer de páncreas gracias a lo público. Pues claro, porque cogen un tren de rodalies que es una mierda, señorías, porque no se ha invertido en lo que se tenía que invertir.

La segunda responsabilidad del señor Puente es representar a un ministerio que ha convertido a ADIF en una carcasa vacía repleta de subcontratas privadas. ¿ADIF es una empresa pública? Sí, pero es mentira; es una empresa pública que reparte un montón de dinero público a empresas privadas. Cuando en un mismo tramo de vía participan cuatro empresas privadas, te estás buscando un problema, un problema, porque no importa el usuario, importa la guita. Eso es lo que ha pasado, y eso también es responsabilidad del ministro. Por cierto, una buena manera de resolver todo esto es desbloquear el nuevo acuerdo de financiación autonómica pactado con los indepes catalanes. Sí, vale; pero es que esto de estar en contra de un buen acuerdo porque lo pacta alguien que no te gusta es como si vas al banco y el del banco te dice que te quita la mitad de la hipoteca y dices que no porque también se la quita al vecino que te cae mal. O sea, es absurdo.

Otra responsabilidad del señor Puente es no haber frenado a los buitres; no haber frenado a los buitres. Durante esta tragedia, los vuelos de Madrid a Málaga pasaron de costar 40 euros a 400. Se tiene que legislar en este país para que los buitres no se aprovechen de las tragedias, para que lo inmoral pase a ser ilegal.

Por cierto, señorías de la derecha y de la ultraderecha, o pagamos muchos impuestos o hace falta invertir más en trenes, eh. Porque todo no puede ser. Si fuera por lo que ustedes quieren pagar de impuestos, las vías serían de madera y los trenes de carbón. Así que es bastante incoherente, porque, claro, no pagamos impuestos, pero ¡viva la policía!, ¡viva la Guardia Civil!, ¡viva la UME!, ¡y los trenes como los de Japón!, ¡y las radiografías gratis en el hospital, eh! Ah, pero, claro, impuestos, no, que son un robo ―impuestos que, por cierto, muchos de ustedes no pagan―.

Señorías, el bucle de la mentira es infinito, es infinito y siempre funciona igual. Se lo monta esta gente (señalando hacia los escaños de la parte derecha del hemiciclo), que solo tiene dinero; no moral, dinero sí. Así funciona: sus medios lo publican; sus grupos, sus asociaciones lo denuncian; y sus jueces lo investigan. Repito: los medios lo publican, las asociaciones lo denuncian y los jueces lo investigan. Las declaraciones se filtran, titulares y titulares; se acaban archivando, pero para entonces en los bares de clase trabajadora ya se dice aquello de: todos son iguales. Se dice: mira, mira, estos de izquierdas, que lo único que quieren es cobrar; como si ellos cobraran en sacos de arroz, repito. Así funciona.

Señorías, un apunte de política internacional. Voy a leer algo que seguramente les suena: «Fuera están pasando cosas terribles. Personas indefensas son sacadas de sus casas a rastras. Familias son separadas. Y niños y niñas llegan a sus casas y sus padres ya no están». ¿Esto qué es? Podría ser una noticia de anteayer de Estados Unidos, pero es una entrada de El Diario de Ana Frank de 1943. Eso está pasando, porque hoy en día hay un presidente que también habla de espacio vital. No llevamos ni un mes y medio del año, señorías, y Trump ha invadido Venezuela, ha secuestrado a su presidente; ha chantajeado a Europa; se ha repartido las tierras raras de Ucrania con Putin; se quiere quedar con Groenlandia ―por cierto, ustedes están en contra del cambio climático, pero en el Ártico hay que estar por si se deshiela, ¿eh?―; ha amenazado a Dinamarca, Canadá, México, Colombia y Cuba; ha sancionado a Europa por negociar con China; se ha inventado una ONU que acaba siendo una inmobiliaria para un resort en Gaza; se ha mofado de las personas trans y de Macron en una rueda de prensa; y ha asesinado y secuestrado incluso a niños con un ejército paramilitar llamado ICE en su país; y todo ello financiado y callado por Europa. Este es el resumen de lo que va de año en el mundo, señorías. Pero recuerden: el peligro es Putin, el peligro es China. Y no nos metamos en líos, como Pedro Sánchez contestando a multimillonarios en Twitter, a ver si voy a dejar de ser presidente. Ese es el peligro. Por cierto, ya nadie bombardea lanchas en el Caribe, ¿no? Ya no hay narcos, ¿no? El cartel de Los Soles era mentira, señorías. Pero, repito: la lista de Epstein no es mentira, y hay algún exvicepresidente y no es Zapatero, ¿verdad? Lo digo porque como les gusta tanto hablar de Zapatero, en cambio, de esto no.

Acabo con una reflexión. Señorías, quien se crea que lo que viene es lo de siempre se equivoca, yo les entiendo, entiendo las dinámicas de los partidos perfectamente; respeto enormemente a los partidos; de hecho, sin los partidos, la democracia no existiría, pero lo que viene no es lo de siempre. Vienen ilegalizaciones, encarcelamientos, cierres de medios de comunicación, imputaciones por la cara; bueno, lo de ahora, pero aún más salvaje. Vienen falsos imitadores, malos imitadores de Trump. Y lo de: Bah, bueno, no se atreverán; bueno, pero aquí en mi país no pasará... —‌‌yo soy catalán, soy independentista, soy republicano, y Cataluña vota diferente, aunque hay bastante fascismo también, eh—, quien crea que el fascismo se va a frenar en su frontera, se equivoca; se equivoca. Se equivoca mucho. Así pues, no sé, o hablamos entre nosotros y nosotras o nos vamos al carajo.

La única buena noticia es que por unos días se está hablando de lo que va a hacer la izquierda y no de Ayuso, Trump, Abascal o Feijóo. Eso siempre está bien, ¿verdad?

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Rufián. Pel Grup Parlamentari Junts per Catalunya, té la paraula la senyora Nogueras i Camero. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra la señora Nogueras i Camero. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia).

Míriam Nogueras i Camero

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Gràcies, vicepresident. Permeti’m, senyor Sànchez, que comenci fent-li un resum de la situació en la que es troba aquests dies la Catalunya de la que vostè no ha volgut parlar en aquesta primera intervenció. De fet, fins ara només s’ha parlat d’Espanya. Aquests dies a Catalunya, sota el govern dels socialistes i els seus socis, els mestres i professors en vaga. Ells avui i des d’aquí, tot el suport. Els metges en vaga, els pagesos en vaga, els pescadors en vaga, els autònoms en vaga, els taxistes en vaga i els maquinistes en vaga. Miraré de ser el màxim de clara possible, senyor Sánchez. La situació en la que vostès, els partits espanyols, han deixat el nostre país, els darrers cinquanta anys, és lamentable i cap govern a Catalunya que segueixi depenent de Madrid podrà posar al dia totes les destrosses que vostès han fet. I, per descomptat, vostès no volen deixar anar la gallina dels ous d’or, però a les gallines, si no se les cuida, sí se les asfixia i se les maltracta, i si no se les alimenta, deixen de pondre ous o marxen. La situació és molt greu i els perjudicats són tots els ciutadans de Catalunya els que som independentistes i els que no són independentistes. I el que estan destrossant vostès va molt més enllà dels trens, del bloqueig del sistema ferroviari de Catalunya, de les vies, de les catenàries. El que estan destrossant tots vostès és el futur de tots els ciutadans de Catalunya. El que estem veient, per tant, no és només un problema de trens: és caos. El mateix caos que estem veient a l’habitatge, a l’energia, a les polítiques socials, a l’economia productiva, als sous, al treball, el mateix caos que sempre ha generat el tripartit: socialistes, comuns i esquerra. El caos del mal govern i sempre és el mateix patró: la mala gestió, la improvisació i propaganda, molta propaganda. I al final qui ho paga tot això son els ciutadans. Ara tots vostès parlen molt de l’escut social, però siguem clars. L’escut social no és que un llogater no pagui el lloguer. L’escut social no és que es puguin ocupar pisos que no són teus. L’escut social no és traslladar el cost dels errors que estan cometent vostès a famílies que sempre han treballat i pagat els seus impostos. I, per descomptat, l’escut social no és que un govern presumeixi de la misèria, que és exactament el que han fet vostès aquesta setmana, traient pit que cada dia hi hagi més gent que necessita l’ingrés mínim vital per viure. Que treguin pit que cada dia hi hagi més pobresa. Un escut social de veritat és una xarxa pública forta i això depèn de vostès que estan governant. Un escut social de veritat són uns serveis socials de proximitat i que funcionin. Són ajudes ben gestionades, que és exactament el contrari del que està fent la senyora Yolanda Díaz. Un escut social de veritat és habitatge públic. No és donar per bones les ocupacions i donar per bons els impagaments. En definitiva, polítiques que evitin que la gent caigui en la pobresa. I a Catalunya aquesta xarxa sempre ha existit. És part del nostre model social. El problema és que vostès, el tripartit, l’han anat ofegant perquè no paguen el que deuen des de fa molts anys, perquè no compleixen amb els pressupostos des de fa molts anys i perquè no transfereixen els recursos que ens corresponen als ciutadans de Catalunya i a Catalunya des de fa molts anys. Vostès ofeguen als municipis, ofeguen les families, ofeguen a les pimes, ofeguen als autònoms, ofeguen amb regulacions absurdes. I quan les xarxes es tensiona i no té els recursos necessaris, la xarxa col·lapsa i si col·lapsa. Els més febles són els primers a caure. I això no és justícia social. Això és desordre, això és mal govern, això és incompetència i això és empobriment. I amb un model, el seu, que castiga a qui treballa, no es crea riquesa i el seu model no protegeix i crea dependència. I quan cada vegada hi ha més gent que depèn del sistema perquè no pot avançar, el resultat és més pobresa, és menys oportunitats i uns serveis públics cada dia pitjor. I aquest és el mateix model de caos aplicat a tot el que toquen vostès: habitatge, energia, economia productiva, serveis socials i trens. No és el que volem. No els volem a vostès perquè no saben gestionar. No els volem a vostès perquè no volem caos, perquè no volem insolvència, perquè no volem incompetència. No els volem a vostès, perquè estan convertint un país ric i pròsper com Catalunya, en un país on un de cada quatre catalans està en risc de pobresa. Nosaltres volem un país on la gent pugui treballar, pugui avançar, pugui prosperar, pugui emprendre, on l’objectiu no sigui viure dels subsidis. Volem un país on tothom sàpiga que si cau hi haurà una xarxa pública forta que l’ajudarà a aixecar-se. L’ajudarà a aixecar-se per poder tornar a treballar, per poder tornar a emprendre. L’ajudarà per poder prosperar un país on la classe mitjana sigui forta, com ho era. Un país amb serveis socials de primera que funcionin. Aquest és el veritable escut social. No ho són els seus eslògans, les seves imposicions i el seu caos.

I em centraré ara en el caos de Rodalies. I la millor manera per fer-ho és amb dades. Aquest dilluns a les vuit del matí els serveis mínims circulaven 66 trens a Madrid i només 7 trens a tot Catalunya. En una sola variant, la variant de Pajares, vostès s’han gastat 4000 milions d’euros. A Rodalies Catalunya en 28 anys, 3679€. Si tots els ciutadans de Catalunya coneguessin aquesta xifra que acabo de donar, estic convençuda que els demanarien a tots que féssim maletes, marxin de Catalunya i abans de tancar la porta s’emportin Renfe.

Els dos últims anys a Rodalies s’han perdut 10 000 milions d’usuaris. A Cercanías Madrid en el mateix període de temps, però allà sí que arriben els recursos i els diners, han crescut 15 milions d’usuaris. En els darrers 20 anys a Madrid s’han construït 84 quilòmetres de vies noves. Zero quilòmetres de vies noves a Catalunya. I a Catalunya fan falta 171 quilòmetres de vies. Han fet el túnel de Recoletos, però no el de Passeig de Gràcia, que és el que està més saturat. Lluvia de millones de Mariano Rajoy: promet 4200 milions d’euros i només en paga 260 milions d’euros. Lluvia de millones del senyor Zapatero: promet 4000 milions d’euros i només en paga 560 milions d’euros. I obro un parèntesi: tots vostès, quan estan en campanya, ens prometen lluvia de millones a Catalunya, lluvia de millones en habitatge, lluvia de millones en trens, però a l’hora de la veritat no arriba ni un duro a Catalunya.

Tots els ministres de la història han promès que acabarien el corredor Mediterrani. I no només cap d’ells no ha acabat el corredor Mediterrani, sinó que tots ells s’han gastat els diners que Europa posa per al corredor Mediterrani fent passar el corredor Mediterrani per Madrid. I no es salva cap govern ni cap ministre d’això. Tots han format part d’aquesta salvatjada. S’estimen pèrdues de més de deu milions d’euros diaris per la suspensió de Rodalies i pel tall de l’AP-7. Hi ha empreses a les quals no arriba la primera matèria i, per tant, no poden produir. Amb vostès el caos creix i els danys cada dia són més difícils de revertir.

Sap, senyor Sánchez, quins trens sí que han funcionat a Catalunya cada dia en l’horari previst, plogui, nevi i amb reforços? Els que gestionem nosaltres, els Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya. Sap quins trens no han funcionat? Sap quins trens no han funcionat? Els que gestionen vostès: Renfe. Fa dues setmanes els ho vam dir i els ho tornem a repetir. La solució és clara i ja la tenim. El model català, el model Ferrocarrils, cent per cent de gestió catalana. No volem més invents. No volem empreses mixtes, volem el traspàs integral. Cent per cent de competència catalana, cent per cent de sobirania en els recursos. Perquè quan no depenem d’Espanya funcionem i quan depenem d’Espanya col·lapsem.

El president Illa s’ha passat molt temps dient que Catalunya ha tornat. Catalunya ha vuelto. Catalunya ha tornat a on? Catalunya ha tornat a la grisor dels governs del tripartit. Vostès han tornat a Catalunya a la grisor i al caos dels governs del tripartit. Vostès, senyor Sánchez, —‌‌i aquell que crida tant per allà— coneixen la història de la línia Lleida-La Pobla? És una excel·lent història que explica dues coses. La primera: que els governs espanyols sempre deixen tirats als catalans. I la segona: que quan els governs espanyols deixen tirats els catalans, els catalans ens espavilem, remuntem i multipliquem per cent l’èxit un cop ja no depenem d’Espanya.

Li explico. Els diferents governs espanyols —‌‌dos socialistes i un del Partit Popular— van voler durant molts anys tancar la línia Lleida-La Pobla, l’única línia que connecta al Pirineu amb Lleida, que connecta tres comarques i poblacions importants. I, finalment, vostès van decidir deixar sense servei a milers de persones, però la gent no es va conformar i la gent es va mobilitzar sota el lema «Volem lo tren» i Ferrocarrils va decidir assumir-ho i fer la feina que no havia fet Renfe. I què va passar quan Renfe va marxar i Ferrocarrils es va posar al capdavant? El primer que es va fer és invertir recursos humans i materials. El segon, renovar la línia de Balaguer a la Pobla. El tercer renovar els trens i a partir d’aquí es redueix el temps del trajecte i en poc temps els usuaris passen de 74 000 a gairebé 500 000. No hi ha secret. O es fa la feina ben feta o es fa la feina mal feta. I aquest és el model català, fer la feina ben feta. Un model professionalitzat, amb talent d’eficiència i el que té en compte, per davant de tot, és que l’usuari tingui el millor servei possible. Tot el contrari del que avui senten els usuaris de Renfe. Els mateixos ciutadans valoren amb un 8 sobre 10 ferrocarrils i suspenen a Renfe.

Per tant, senyor Sánchez, la pregunta és directa, clara i senzilla: si a Catalunya existeix un operador que funciona, que excel·leix, que ofereix el millor servei i que els usuaris valoren positivament i hi confien, per què ens hem d’empassar un operador que no funciona, que no compleix, que està polititzat i que posa en perill no només la mobilitat al nostre país, sinó també la integritat de les persones que l’utilitzen? Si a vostès realment els importen una mica els ciutadans de Catalunya, u, el senyor Puente ja hagués dimitit i dos, rescindirien el contracte amb Renfe i iniciarien el traspàs integrals a l’operador fiable, Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya.

Paguem impostos per tenir uns serveis de primera i volem uns serveis de primera i s’ha demostrat que només tenim serveis de primera quan gestionem nosaltres, perquè vostès ens estan portant a la misèria. I els catalans, tots es mereixen el país de primera pel que els nostres avis van treballar perquè els nostres pares van treballar i pel que nosaltres treballem pels nostres fills. Perquè Catalunya no és un país decrèpit. Catalunya és un país potent i és un país que val molt la pena. El país va malament perquè vostès gestionen malament. I els Comuns i Esquerra hauran de triar si estan al costat dels milers d’usuaris que queden penjats cada dia a les andanes o es posaran al costat d’aquells que fan que cada dia milers d’usuaris es quedin tirats a l’andana, aprovant uns pressupostos del govern Illa quan ningú ha dimitit i quan no s’ha fet el traspàs integral. I aquí es veurà també qui té un projecte de país o un projecte de partit o personal.

Catalunya ha estat sempre un dels motors econòmics d’Europa. Hem creat riquesa, feina, ocupació i oportunitats per a tothom, però la seva incompetència, el seu maltracte, l’infrafinançament per part de tots, ha fet que Catalunya vagi perdent posicions i cada any costa més tirar endavant. Cada any li costa més tirar endavant a les famílies i a les empreses. I si no ens ocupem nosaltres de Catalunya, no se n’ocupa ningú. De fet, està comprovat que vostès no s’han ocupat mai de Catalunya. Però quin és avui el panorama polític en el qual ens trobem? La gran proposta de l’extrema dreta és il·legalitzar Junts, però les dretes espanyoles, han pegat mai a Catalunya els diners que li pertoquen? No. Han fet que Catalunya gestioni els trens que no ha sabut gestionar Renfe? No. Han renovat els trens de Catalunya, que són els més vells de l’Estat espanyol? No. Han invertit el que han promès que invertirien a Rodalies. No. Han tingut en compte el cost de la vida a Catalunya, que és més elevat? No. Han fet habitatge públic per evitar la crisi d’accés a l’habitatge? No. Han respectat el dret a l’autodeterminació de Catalunya? No. Han fet que el català sigui llengua oficial a Europa? No, més aviat tot el contrari. Han respectat la immersió lingüística? No, més aviat tot el contrari. Han traspassat les competències en immigració? No. Han solucionat el problema de les okupacions? No. Han solucionat el problema de la multireincidència? No. De fet, demà s’aprova una llei que presenta Junts.

Però les esquerres espanyoles també són un drama. Comparteixen, això sí, amb el bloc de dretes que s’ha de carregar Junts per Catalunya. Però les esquerres espanyoles han pagat mai a Catalunya els diners que li pertoquen? No. Han fet que Catalunya gestioni els trens que no han sabut gestionar Renfe? No. Han renovat els trens de Catalunya, que són els més vells de tot l’Estat espanyol? No. Han invertit el que han promès que invertirien a Rodalies Catalunya? No. Han tingut en compte el cost de la vida a Catalunya, que és més elevat? No. Han fet habitatge públic per evitar la crisi d’accés a l’habitatge? No. Han respectat el dret a l’autodeterminació de Catalunya? No. Han fet que el català sigui llengua oficial a Europa? No. Han respectat la immersió lingüística? No. Han traspassat les competències en matèria d’immigració? No. Han solucionat el problema de les okupacions? No. Han solucionat el problema de la multireincidència? No.

I davant d’aquest panorama. L’escut que necessita Catalunya és un escut per protegir-se de tots vostès. Perquè per Catalunya no hi ha res que s’assembli més a un polític espanyol de dretes que un polític espanyol d’esquerres.

Moltes gràcies i visca Catalunya lliure!

Gracias, vicepresidente. Permítame, señor Sánchez, que empiece haciéndole un resumen de la situación en la que se encuentra estos días la Cataluña de la que usted no ha querido hablar en esta primera intervención. De hecho, hasta ahora solo se ha hablado de España. Estos días, en Cataluña, bajo el Gobierno de los socialistas y sus socios, los profesores están en huelga. Hoy, desde aquí, les muestro todo el apoyo. Los médicos están en huelga; los payeses, en huelga; los pescadores, en huelga; los autónomos, en huelga; los taxistas, están en huelga y, los maquinistas, en huelga. Intentaré ser tan clara como sea posible, señor Sánchez. La situación en la que ustedes, los partidos españoles, han dejado nuestro país en los últimos cincuenta años es lamentable, y ningún Gobierno en Cataluña que siga dependiendo de Madrid podrá poner al día todos los destrozos que ustedes han hecho. Ustedes nunca soltarán la gallina de los huevos de oro, pero las gallinas, si no se cuidan, si se las asfixia, si no se las alimenta y se las maltrata dejan de poner huevos o se van. La situación es muy grave y los perjudicados son todos los catalanes: los que somos independentistas y los que no. Lo que están destrozando ustedes va mucho más allá de los trenes, del bloqueo del sistema ferroviario de Cataluña, de las vías. Lo que están destrozando todos ustedes es el futuro de todos los ciudadanos de Cataluña. Por tanto, lo que estamos viendo, no es un problema solo de trenes: es caos. El mismo caos que estamos viendo en la vivienda, en la energía, en las políticas sociales, en la economía productiva, en los sueldos, en el trabajo. Es el mismo caos que siempre ha generado el tripartito de socialistas, Comunes y Esquerra: el caos del mal Gobierno. Y siempre es el mismo patrón: la mala gestión, la improvisación y la propaganda. Mucha propaganda. Y, al final, quienes lo pagan todo son los ciudadanos.

Ahora todos ustedes hablan mucho del escudo social, pero seamos claros. Un escudo social no es que un inquilino no pague el alquiler. Un escudo social no es que se puedan okupar pisos que no son tuyos. Un escudo social no es trasladar el coste de los errores que están cometiendo ustedes a familias que siempre han trabajado y han pagado los impuestos. Y, por supuesto, un escudo social no es que el Gobierno presuma de la miseria, que es lo mismo que han hecho ustedes esta semana, sacando pecho para que cada día haya más gente que necesite el ingreso mínimo vital para vivir. Que saquen pecho porque cada día hay más pobreza.

Un escudo social de verdad es una red pública fuerte, y esto depende de ustedes que están gobernando. Un escudo social de verdad son unos servicios sociales de proximidad y que funcionen. Son ayudas bien gestionadas, que es exactamente lo contrario de lo que está haciendo la señora Yolanda Díaz. Un escudo social de verdad es vivienda pública, no es dar por buenas las okupaciones y los impagos. En definitiva, políticas que eviten que la gente caiga en la pobreza. En Cataluña, esta red siempre ha existido. Es parte de nuestro modelo social. El problema es que ustedes, este tripartito, lo han ido ahogando porque no pagan lo que deben desde hace muchos años. Porque no cumplen con los presupuestos desde hace muchos años. Y porque no transfieren los recursos que nos corresponden a los ciudadanos de Cataluña y en Cataluña desde hace muchos años. Ustedes ahogan a los municipios, a las familias, a los autónomos, a las pymes, y lo hacen con regulaciones absurdas. Cuando la red se tensiona, pero no tiene los recursos necesarios, la red colapsa. Y, si colapsa, los más débiles son los primeros en caer. Esto no es justicia social, esto es desorden, es mal Gobierno, es incompetencia y es empobrecimiento.

Con un modelo, el suyo, que castiga a quien paga, no se crea riqueza. Su modelo no protege: crea dependencia. Y cuando cada vez hay más gente que depende del sistema porque no puede avanzar, el resultado es más pobreza. Este es el mismo modelo de caos aplicado a todo lo que tocan ustedes: vivienda, energía, economía productiva, servicios sociales y trenes. No es lo que nosotros queremos. Y no los queremos a ustedes porque no saben gestionar; no los queremos porque no queremos caos e insolvencia, porque no queremos incompetencia. No los queremos porque están convirtiendo un país rico y próspero como Cataluña en un país donde uno de cada cuatro catalanes está en riesgo de pobreza. Nosotros queremos un país donde la gente pueda trabajar, pueda avanzar, pueda prosperar, pueda emprender; donde el objetivo no sea vivir de los subsidios. Queremos un país donde todo el mundo sepa que, si cae, habrá una red pública fuerte que le ayudará a levantarse para poder volver a trabajar, para poder volver a emprender, le ayudará para poder prosperar. Queremos un país donde la clase media sea fuerte, como lo era; un país con servicios sociales de primera, que funcionen. Este es el verdadero escudo social. No sus eslóganes ni sus imposiciones ni su caos.

Me centraré ahora en el caos de rodalies, y la mejor manera de hacerlo es con huelgas. Este lunes, a las 8 de la mañana, de los servicios mínimos circulaban 66 trenes en Madrid y solo 7 en toda Cataluña. En una sola variante, la variante de Pajares, ustedes se han gastado 4000 millones de euros. En cercanías, en Cataluña, en 28 años, 3679 millones. Si todos los ciudadanos de Cataluña conocieran esta cifra que acabo de presentar, estoy segura de que les pedirían a todos que hicieran las maletas, se fueran de Cataluña y, antes de cerrar la puerta, se llevaran Renfe.

Estos últimos años en cercanías se han perdido más de 10 millones de usuarios. Las cercanías de Madrid, en el mismo periodo de tiempo ―allí sí que llegan los recursos y el dinero― han aumentado en 15 millones de usuarios. En los últimos veinte años, en Madrid se han construido 84 kilómetros de vías nuevas, cero kilómetros de vías nuevas en Cataluña; y en Cataluña necesitamos 171 kilómetros de vías. Han hecho el túnel de Recoletos, pero no el del Paseo de Gracia, que es el que está más saturado. Hubo lluvia de millones de Mariano Rajoy, que prometió 4000 millones para Cataluña y acabó pagando 260 millones. Hubo lluvia de millones del señor Zapatero, que prometió 4000 millones de euros y solo pagó 560 millones. Y abro aquí un paréntesis: todos ustedes, cuando están en campaña, nos prometen lluvia de millones en Cataluña, lluvia de millones en vivienda, lluvia de millones en trenes. Pero, a la hora de la verdad, no llega ni un euro a Cataluña.

Todos los ministros de la historia han prometido que acabarían el corredor del mediterráneo y no solo ninguno de ellos lo ha acabado, sino que todos han gastado el dinero que Europa pone para el corredor mediterráneo haciendo pasar el corredor mediterráneo por Madrid. No se salva ningún Gobierno ni ningún ministro, todos han participado en esta salvajada. Se estiman pérdidas de más de 10 millones de euros diarios para la suspensión de cercanías y por el corte de la AP-7. Hay empresas a las cuales no les llega la materia prima y, por ello, no pueden producir. Con ustedes el caos crece y los daños cada día son más difíciles de revertir.

¿Sabe, señor Sánchez, qué trenes sí que han funcionado en Cataluña cada día, en el horario previsto, llueva, nieve o con refuerzos? Los que gestionamos nosotros, los ferrocarriles de Cataluña. ¿Sabe cuáles no han funcionado? Los que ustedes gestionan, los de Renfe. Hace dos semanas se lo dijimos y se lo volvemos a decir. La solución es clara y ya la tenemos: el modelo catalán, el modelo ferrocarriles, el cien por cien de gestión catalana. No queremos ni un solo invento más. No queremos ninguna empresa mixta. Queremos el traspaso integral: el cien por cien de las competencias catalanas, el cien por cien de soberanía en los recursos. Porque cuando no dependemos de España, funcionamos; y, cuando dependemos de España, colapsamos.

El presidente Illa se ha pasado mucho tiempo diciendo que Cataluña ha vuelto. ¿Cataluña ha vuelto dónde? Cataluña ha vuelto al gris de los Gobiernos del tripartito. Ustedes han devuelto a Cataluña el gris, el caos de los Gobiernos del tripartito. (Un señor diputado pronuncia palabras que no se perciben). ¿Usted, señor Sánchez, y ese que grita tanto por ahí, conocen la historia de la línea Lleida-La Pobla? Es una excelente historia que cuenta muy bien dos cosas: la primera, que los Gobiernos españoles siempre dejan tirados a los catalanes; y la segunda, que cuando los Gobiernos españoles dejan tirados a los catalanes, los catalanes nos espabilamos, remontamos y multiplicamos por cien el éxito una vez ya no dependemos de España.

Le cuento, los distintos Gobiernos españoles, dos socialistas y uno del Partido Popular, durante muchos años quisieron cerrar la línea Lleida-La Pobla, la única línea que conecta el Pirineo con Lleida y con las poblaciones importantes. Ustedes decidieron dejar sin servicio a miles de ciudadanos, pero la gente no se conformó y se movilizó bajo el lema «Queremos el tren» y Ferrocarrils decidió asumirlo y hacer el trabajo que no había hecho Renfe. ¿Y qué pasó cuando Renfe se fue y Ferrocarrils se puso manos a la obra? Lo primero que se hizo fue invertir recursos y materiales; en segundo lugar, renovar la línea desde Balaguer hasta La Pobla y, tercero, renovar los trenes. A partir de ahí se redujo el tiempo de trayecto y, en poco tiempo, los usuarios pasaron de 74 000 a casi 500 000 usuarios. No hay secreto, o se hace el trabajo bien hecho o se hace el trabajo mal hecho. Este es el modelo catalán: hacer el trabajo bien hecho, un modelo profesionalizado, con talento, eficiente y que tiene en cuenta, por encima de todo, que el usuario tenga el mejor servicio posible. Todo lo contrario de lo que hoy sienten los ciudadanos de Cataluña sobre Renfe. Los mismos ciudadanos valoran con un 8 sobre 10 a Ferrocarriles y suspenden a Renfe.

Por tanto, la pregunta, señor Sánchez, es directa, clara y sencilla: si en Cataluña existe un operador que funciona, que sobresale, que ofrece el mejor servicio y que los usuarios valoran positivamente y confían en él, ¿por qué nos tenemos que tragar un operador que no funciona, que no cumple, que está politizado y que pone en peligro no solo la movilidad de nuestro país, sino también la integridad de las personas que lo utilizan? Si a ustedes realmente les importaran un poco los ciudadanos de Cataluña, uno, el señor Puente ya hubiera dimitido y, dos, rescindirían el contrato con Renfe e iniciarían el traspaso integral a un operador que es Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya.

Pagamos impuestos para tener unos servicios de primera y queremos unos servicios de primera. Se ha demostrado que solo tenemos servicios de primera cuando gestionamos nosotros, porque ustedes nos están llevando a la miseria. Los catalanes, todos, merecen el país de primera por el que nuestros abuelos trabajaron siempre, nuestros padres trabajaron y también nosotros trabajamos y lo hacemos para nuestros hijos. Porque Cataluña no es un país decrépito, Cataluña es un país potente y un país que merece mucho la pena. El país va mal porque ustedes gestionan mal. Los Comunes y Esquerra tendrán que elegir si están con los usuarios que se quedan colgados cada día en los andenes o si se pondrán al lado de aquellos que hacen que cada día miles de usuarios se queden en los andenes, aprobando unos presupuestos del Gobierno Illa, cuando nadie ha dimitido y cuando no se ha hecho el traspaso integral. Aquí se verá también quien tiene un proyecto de país, un proyecto de partido o personal.

Cataluña ha sido siempre uno de los motores económicos de Europa. Hemos creado riqueza, trabajo, inversión y oportunidades para todos, pero su incompetencia, su maltrato y la infrafinanciación por parte de todos han hecho que Cataluña vaya perdiendo posiciones y que cada año cueste más tirar hacia adelante. Les cuesta más a las familias y a las empresas y, si no nos ocupamos nosotros de Cataluña, no se ocupa nadie. De hecho, ya está comprobado que ustedes nunca se han ocupado de Cataluña. Pero ¿cuál es el panorama hoy en Cataluña? ¿Cómo nos encontramos? La gran propuesta de la extrema derecha es ilegalizar Junts, pero ¿las derechas españolas han pagado alguna vez el dinero que corresponde cada año a Cataluña? ¿Han hecho que Cataluña gestione los trenes que Renfe no ha sabido gestionar? No. ¿Han renovado los trenes de Cataluña que son los más viejos de España? No. ¿Han invertido lo que han prometido que invertirían en cercanías? No. ¿Han tenido en cuenta el coste de la vida en Cataluña, que es más caro? No. ¿Han hecho vivienda pública para poder evitar la crisis de acceso a la vivienda? No. ¿Han respetado el derecho de autodeterminación de Cataluña? No. ¿Han hecho que el catalán sea una lengua oficial en Europa? No, casi que lo contrario. ¿Han respetado la inmersión lingüística? No, casi que lo contrario. ¿Han traspasado las competencias en inmigración a Cataluña? No. ¿Han solucionado el problema de las okupaciones? No. ¿Han solucionado la multirreincidencia? No, de hecho, mañana se aprueba una ley que presenta Junts.

Pero las izquierdas españolas también son un drama y comparten con el bloque de derechas que quieren cargarse Junts. Las izquierdas españolas ¿han pagado alguna vez el dinero que corresponde a Cataluña? No. ¿Han hecho que Cataluña gestione los trenes que Renfe no ha sabido gestionar? No. ¿Han renovado los trenes de Cataluña, que son los más viejos de España? No. ¿Han invertido lo que han prometido que invertirían en Rodalies de Catalunya? No. ¿Han tenido en cuenta el coste de vida en Cataluña, que es más caro? No. ¿Han hecho vivienda pública para poder evitar la crisis de acceso a la vivienda? No. ¿Han respetado el derecho a la autodeterminación de Cataluña? No. ¿Han hecho que el catalán sea lengua oficial en Europa? No. ¿Han defendido la inmersión lingüística? No. ¿Han traspasado las competencias de inmigración a Cataluña? No. ¿Han solucionado el problema de las okupaciones? No. ¿Han solucionado el problema de la multirreincidencia? No.

Ante este panorama, el escudo que necesita Cataluña es un escudo para protegerse de todos ustedes, porque para Cataluña no hay nada que se parezca más a un político español de derechas que un político español de izquierdas.

Muchas gracias y ¡viva Cataluña libre!

Presidencia. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra la señora Aizpurua Arzallus.

Mertxe Aizpurua Arzallus

EH BilduDiputada.Página 30Vídeo

Egun on guztioi. Señorías, señor Sánchez, quiero trasladar nuestra solidaridad a todas las familias de las víctimas de los accidentes ferroviarios de las últimas semanas y también a todas las personas afectadas por los fenómenos meteorológicos extremos que se están sucediendo y, en esta ocasión, especialmente al pueblo andaluz. Una vez más, la emergencia climática ha mostrado su peor cara, volviéndonos a recordar que nos dirigimos a una realidad en la que los fenómenos meteorológicos extremos se van a suceder cada vez más frecuentemente y con mayor virulencia. Valentzia astindu zuen Danan esan genuen, baita udan Galizia suntsitu zuten sute handietan ere, eta beharrezkoa da gaur ere gogoratzea. Larrialdi klimatikoak ez du soilik gure ingurunea kolpatuko, gure bizitzen aurka ere eragin zuzena izango du. Larrialdi klimatikoari aurre egitea funtsezkoa da herritarren ongizatea eta segurtasuna ziurtatzeko. Horregatik, ez da nahikoa ondorioak kudeatzea. Ezinbestekoa da errealitate horretaz arduratzea eta jada bizi dugun larrialdi egoeran egoeraren aurrean prestatzea, prebenitzea eta garaiz esku hartzea. Betetzen ez diren klimaren aldeko akordio handiek ez dute balio. Ez dute balio eraginkorrak ez diren eta anbizio klimatikorik ez duten legeek. Edo larrialdi klimatikoa eta trantsizio energetikoa serio hartzen dugu, edo konturatu orduko ez da atzera-bueltarik egongo. Eta, ez, hau ez da katastrofismoa, errealismoa da.

Lo dijimos cuando la Dana azotó Valencia y también en los grandes incendios que arrasaron Galicia en verano y es necesario recordarlo también hoy: la emergencia climática no solo golpeará nuestro entorno, también afectará directamente a nuestras vidas. Hacer frente a la emergencia climática es fundamental para asegurar el bienestar y la seguridad de la ciudadanía. Por eso, no basta con gestionar las consecuencias, es imprescindible hacerse cargo de esta realidad y, además, prepararse, prevenir e intervenir ante la situación de emergencia que ya vivimos, y hacerlo a tiempo. Los grandes acuerdos por el clima que no se cumplen después no sirven. Tampoco sirven las leyes que no son eficaces ni tienen ninguna ambición climática. O nos tomamos en serio la emergencia climática y la transición energética, o para cuando nos demos cuenta no habrá vuelta atrás. No, esto no es catastrofismo, es realismo.

Señor Sánchez, los graves accidentes ferroviarios ocurridos en las últimas semanas, así como el descontrol, la cascada de fallos, las incidencias y los cambios de servicio que han desencadenado los accidentes hacen necesaria una profunda e integral reflexión sobre el modelo y sobre las políticas ferroviarias que se han aplicado en las últimas décadas. Porque el tren es un medio de transporte eficiente, con gran capacidad, sostenible, aliado en la lucha contra el cambio climático y, efectivamente, es un medio seguro. Como ha dicho usted, es muy seguro. Pero para que la sociedad confíe en él, resulta necesario clarificar lo que está pasando, tomar medidas y, como he dicho, reorientar el modelo.

Ya lo señaló mi compañero Mikel Otero en la comparecencia del ministro Puente: el esclarecimiento requerirá conocer con exactitud lo ocurrido y esclarecer las causas para tomar decisiones que eviten nuevas consecuencias. La realidad es que a raíz de estos accidentes han aflorado deficiencias y problemas constantes que han generado una sensación de descontrol. Hay quienes están utilizando estos accidentes para achacarles a ustedes lo ocurrido, incluso para achacarles las víctimas, para ajustar cuentas políticas con el Gobierno. Al Partido Popular no le importa ni la situación del sistema ferroviario, ni le importa saber lo ocurrido, ni le importan siquiera las víctimas. El Partido Popular busca utilizar estos accidentes para intentar reequilibrar la nefasta y criminal gestión que hicieron y siguen haciendo de la dana en Valencia.

Nosotras no lo haremos, pero sí creemos que tanto las víctimas como la ciudadanía en general ―más allá de la transparencia y rendición de cuentas que su Gobierno y el ministro han hecho― lo que necesitan es que se esclarezca lo ocurrido, que se esclarezcan las causas para tomar las decisiones que correspondan y evitar que vuelva a producirse. Entonces, deberá dilucidarse también si han existido decisiones políticas que, por activa o por pasiva, influyeron en el desastre y, en consecuencia, habrá que pedir las responsabilidades oportunas.

Argi dugu beharrezkoa dela azken hamarkadetako trenbide ereduari buruzko eztabaida irekitzea. Soilik abiadura handiaren hedapenean oinarritutako ereduak diru kopuru handiak xahutu ditu, herritarrek egunerokoan gehien erabiltzen dituen aldiriko trenen inbertsioak mantenduz. Urteak daramatzagu salaketa hori egiten, baina ez dugu guk bakarrik esaten, sindikatuek ere eskaera bera egiten dute. Eta Euskal Herria da horretarako adibiderik argigarriena, Abiadura Handiko Euskal Y deiturikoa. Hogei urte baino gehiagoko proiektuan 70 000 milioi baino gehiago gastatuta, % 47ko gainkostuekin, oraindik martxan jartzeko datarik gabe eta Europarekin inolako konexiorik gabe. Euskal sare konbentzionala urtez urte ahultzen ari den bitartean, bada garaia obsesio politikoak eta enpresa handien interesak alde batera uzteko eta herritarren interes eta beharretan pentsatzen hasteko. Datu ofizialen arabera, azken 30 urteotan inbertsioaren % 90a abiadura handiko sare berria egitera bideratu da, eta % 10a beste trenbideetara. Erabilera datuak, hain juxtu, alderantzizkoak direnean, aldiriko trenen zerbitzua hondoratzea eragin du horrek. Abiadura handiak ezin du ordezkatu milaka pertsonek eguneroko mugikortasunerako behar duten zerbitzu publiko hurbila eta kalitatezkoa. Hori da, gure ustez, egin behar den hausnarketa ereduarena. Azken istripuek azeleratu egin dituztelako trenbide sistemak hamarkadetan izan dituen arazo sakonak.

Tenemos claro que es necesario abrir el debate sobre el modelo ferroviario de las últimas décadas. El modelo basado solo en la expansión de la alta velocidad ha dilapidado grandes cantidades de dinero, manteniendo tal cual las inversiones de los trenes de cercanías, que son los más utilizados por la ciudadanía en su día a día. Y llevamos años haciendo esta denuncia, pero no solo lo decimos nosotras. También los sindicatos hacen esta misma petición, esta demanda. Y el ejemplo más ilustrativo para ello es además Euskal Herria, la llamada Y vasca de alta velocidad. Un proyecto de más de veinte años, con más de 70 000 millones de euros gastados, con sobrecostes del 47 % y hoy día aún sin fecha de puesta en marcha y sin ninguna conexión con Europa mientras la red convencional vasca se debilita año tras año.

Ya es hora de dejar de lado las obsesiones políticas y los intereses de las grandes empresas y empezar a pensar en los intereses y las necesidades de la ciudadanía. Según datos oficiales, en los últimos treinta años casi el 90 % de la inversión se ha destinado a la construcción de la nueva red de alta velocidad y el 10 % a otros ferrocarriles. Justo cuando los datos de uso indican todo lo contrario, y esto ha provocado el hundimiento del servicio de cercanías. La alta velocidad no puede sustituir al servicio público y cercano de calidad que miles de personas necesitan para su movilidad diaria. Esa es la reflexión que debemos hacer: la reflexión del modelo. Además, los últimos accidentes han hecho aflorar los profundos problemas que arrastra el sistema ferroviario desde hace décadas.

Como en toda tragedia, también en esta han vuelto a aflorar lo que nunca falta: los bulos, las mentiras y la desinformación. Los profesionales de la mentira se pusieron manos a la obra para generar miedo, caos y psicosis desde redes, tertulias, medios y parlamentos. Lo vimos en la dana y lo hemos vuelto a ver. Ya sabemos para qué y para beneficio de quién. Y una vez más, como usted apuntaba hace unos días, con la total impunidad que ofrecen las redes sociales, sí, pero estas mentiras, estos bulos, se vertieron también desde medios de comunicación tradicionales. Se vertieron desde tertulias televisivas y radiofónicas, también en periódicos y cabeceras, pasando incluso por televisiones públicas. Este Estado tiene un problema con las redes sociales, sí, pero también un problema muy serio con su ecosistema mediático.

Señor Sánchez, anunciaba usted la semana pasada una serie de medidas para enfrentar la violencia, el odio, la discriminación y los abusos de todo tipo que se producen y se permiten en las redes sociales. Unas redes sociales que, como usted ha definido, están en manos de tecnooligarcas que buscan dos objetivos. El primero, hacerse más y más ricos a costa no solo de permitir, sino de promocionar la violencia sexual, el acoso, el odio e incluso la pornografía infantil; todo vale para hacerse más ricos. Y el segundo, influir y dirigir el debate político y público a nivel mundial para interferir en elecciones y procesos democráticos que establezcan gobiernos favorables para desplegar su proyecto reaccionario. Todo vale para hacerse más poderosos. Así, empresas como X, Facebook, Instagram, Telegram o WhatsApp permiten y amparan con total impunidad cometer delitos contra la infancia, contra la libertad sexual, contra la libertad política y contra los derechos humanos, mientras fomentan con sus algoritmos el odio, la exclusión, la violencia y hasta los genocidios con total impunidad, sin una sola consecuencia.

Creemos que ya es hora de que esto cambie y que estas empresas y sus dueños sean responsables directos de lo que en ellas se permite y ocurre no solo con los menores, que obviamente son el colectivo más vulnerable e indefenso, sino con toda la población. Estas medidas suponen una amenaza para los intereses políticos y económicos de los dueños de estas plataformas y sus objetivos. Solo hay que ver cómo se revolvieron Pável Dúrov, CEO de Telegram, enviando un mensaje político y amenazante a todos los usuarios de Telegram sin su consentimiento, y Elon Musk, dueño de X, amenazando e insultando: injerencias políticas para condicionar el debate. Se revuelven porque, claro, si se termina la barra libre que tienen para esparcir sus mentiras y su odio, no serán capaces de sostener su proyecto recortador de derechos y libertades. Tampoco aquí, porque cuando la ciudadanía ve las consecuencias de lo que pretenden imponer, les da la espalda. No hace falta más que ver la reacción de la ciudadanía estadounidense y la caída que Trump y su partido están sufriendo y sufrirán tras comprobar lo que en realidad supone el trumpismo para la ciudadanía: un nuevo fascismo, un nuevo fascismo que utiliza los mismos métodos violentos y letales como las cacerías del ICE contra sus propios ciudadanos, la fuerza militar contra países soberanos como Venezuela, la amenaza imperialista a otras naciones como Groenlandia o patrocinando genocidios como en Palestina. Es todo un proyecto totalitario que nos amenaza a todos y que no tenemos duda de que sus vasallos en este Estado, el Partido Popular y VOX, buscan copiar e instaurar aquí si no lo impedimos. Desde el recorte de derechos y libertades hasta la prohibición de nuestras lenguas y símbolos, como pretenden hacer con la ikurriña en Idaho, o volver al 36, como cantaban en el Partido Popular hace una semana.

Usted, señor Sánchez, se ha erigido contra ellos como defensor de los derechos y libertades frente a los oligarcas mundiales. Está muy bien, pero mejor estaría que empezara por enfrentarse también a los oligarcas que tiene usted en casa; que se enfrente a la patronal, que congela cuando no recorta los salarios de los trabajadores; que se enfrente a los bancos, que ganando miles de millones anuales ni siquiera se les hace devolver el dinero de aquel rescate pagado por todos; a las grandes empresas energéticas que, con ganancias históricas, ni siquiera pagan impuestos extraordinarios; a las grandes distribuidoras de alimentos, que encarecen la lista de la compra abusivamente para aumentar sus ganancias, o a los fondos buitre y rentistas que están comprando el parque de vivienda para especular y convertir el derecho a la vivienda en un negocio obsceno.

Podría empezar por ahí, señor Sánchez, por hacer frente a esta oligarquía que, al igual que la mundial, está robando a las clases populares y trabajadoras sus derechos y su bienestar social. Quizá sí, además de hacer frente a las oligarquías y a la ultraderecha, recupere el pulso en favor de las mayorías sociales. La verdad es que no está tomando este camino y le voy a poner un ejemplo claro. En diciembre acordamos con su Gobierno mantener el escudo social dirigido a los sectores populares y vulnerables. Unas medidas que necesitan miles de familias vascas y del resto del Estado para poder sostener sus vidas. Llevamos dos meses escuchando mentiras y bulos constantes por parte de las derechas, de todas ellas, contra estas personas, contra las familias vulnerables, con el objetivo de intentar justificar la oposición a estas medidas de protección. Hoy lo hemos vuelto a escuchar otra vez aquí, en este hemiciclo. Aunque la verdad es bien distinta. Son los bulos que se difunden, y voy a señalar siete de estos bulos. Primer bulo:

Se protege a los okupas. Mentira. Son familias vulnerables, sin alternativa habitacional, que no pueden hacer frente a alquileres disparados. La mayoría con hijos, hijas o personas dependientes y pensionistas, declarados vulnerables por los servicios sociales.

Segundo bulo: No se van porque no quieren. Mentira. Es un juez quien acuerda la suspensión del desahucio. No es la familia, no es ninguna Administración.

Tercer bulo: Los propietarios dejan de percibir la renta. También es mentira. Hace ya cinco años que existe el fondo de compensación para pagar esas rentas; rentas que paga el Estado, pero que gestionan las comunidades autónomas en función de sus propias competencias. Si hay gente que no las percibe, como las derechas dicen, es porque sus Gobiernos autonómicos no han hecho sus deberes, y esa es su responsabilidad.

Cuarto bulo: Los propietarios no pueden ser quienes ofrezcan una alternativa habitacional. Mentira también. Nunca un propietario tuvo que buscar ninguna alternativa habitacional a nadie. Son, otra vez, las Administraciones autonómicas quienes deben hacerlo. De hacerlo, estas familias no deberían seguir, además, en una situación de precariedad y podrían establecer una residencia digna y segura que puedan asumir, que es el objetivo que todas ellas tienen.

Quinto bulo: Los pequeños propietarios también son vulnerables. Mentira. Por supuesto que no es lo mismo un pequeño propietario que un gran tenedor; por supuesto que no, pero aún no hemos visto un solo dato que demuestre cuántos propietarios son declarados vulnerables. No pueden, porque, efectivamente, no existe el colectivo vulnerable de propietarios, pero se lo inventan.

Sexto bulo: Los propietarios acabarán por no sacar sus viviendas al alquiler. Mentira también. Si esto fuese así, estarían afirmando que los propietarios prefieren sacar cero euros por sus viviendas antes que alquilarlas. Por tanto, no les hará falta tanto ese dinero, ¿no? Si esto fuese de verdad, desmontaría todo su relato.

Y, por último, quizá, el bulo más perverso de todos los bulos: Los propietarios deben poder echar a familias vulnerables a la calle porque, si no, nadie les paga la hipoteca de la propia casa en la que viven. Además de ser mentira, ustedes defienden que es necesario dejar en la calle a personas vulnerables porque, si no, los propietarios, que ya tienen dos casas, deberán pagarse la hipoteca de la casa en la que viven. Hasta ahí podríamos llegar, ¿verdad?, que cada persona tenga que pagarse su propia hipoteca en lugar de que se la pague ese inquilino que nunca tendrá una. Y, para ello, están dispuestos a dejar a miles de familias en la calle porque, según su relato, los propietarios que tienen una casa en la que vivir y otra para alquilar lo están pasando muy mal. Pero las familias que dejarán en la calle sin un lugar para vivir ni adónde ir, esas, están genial. Es perverso; es perverso y es inhumano. Esto es lo que llevan dos meses expandiendo las derechas de todo signo, las españolas, las vascas y las catalanas; todos a una con las mismas mentiras y excusas.

Les reto a ustedes, señorías del PP, del PNV y de Junts, a que suban aquí, que sean valientes y digan claramente que quieren desahuciar a familias vulnerables porque creen que los intereses de los propietarios están por delante. Suban aquí y digan que asumen la responsabilidad de los desahucios que de ahora en adelante se produzcan. Y les reto a que ofrezcan algún dato real sobre esos supuestos propietarios vulnerables. Suban aquí y expliquen por qué no pagan ustedes las rentas del fondo de compensación a los propietarios ni ofrecen alternativas habitacionales a los vulnerables, cuando es su responsabilidad desde sus Gobiernos. Suban aquí y defiendan su posición sin mentiras, háganse cargo de sus decisiones y asuman su responsabilidad en las consecuencias. Esto sería ser honesto con la gente.

Pero es que esto, señor Sánchez, hacer frente a cada mentira, a cada bulo con cualquier medida de protección y justicia social para defenderlas, es su responsabilidad. Es lo que debería estar haciendo usted y su Gobierno con todos los medios a su alcance, por respeto a la sociedad y a su derecho a un debate público, político y plural, sí, pero sin mentiras ni desinformación. Y lo estamos haciendo las fuerzas de izquierdas solas: defender la justicia social y los derechos básicos para quien más lo necesita. Esto es lo que estamos haciendo nosotras, mientras ustedes rebajan el alcance de las medidas y dejan sin protección a miles de familias, en lugar de defenderlas y tomar las decisiones necesarias. A ver si lo entienden ya, señor Sánchez, su deber, como Gobierno progresista, no es convencernos a los de izquierdas para que aceptemos políticas de derechas, sino convencer a las derechas para que asuman políticas no ya de izquierdas, sino simplemente de justicia social. Esto es lo que debe hacer. Tiene herramientas para ello, pero se empeñan en seguir haciendo lo contrario. Sabemos que la aritmética es complicada. Somos conscientes de todo esto y, por eso, intentamos siempre mantener un alto grado de responsabilidad y la altura de miras que nos exige la ciudadanía vasca para no poner más palos en las ruedas. Claro que sí, pero usted debe darle un giro a esta legislatura y debe hacerlo ya.

Mire, no sabemos cuánto durará la legislatura, pero, incluso, llegando al final de la misma le queda poco más de un año. Y apenas hay avances, señor Sánchez. Se lo dije una vez, y se lo repito, el «que viene la ultraderecha» por sí solo ya no vale. Lo acaban de comprobar otra vez este domingo. O usted le da un propósito a esta legislatura; o usted pone en marcha un nuevo programa político en clave ofensiva y sin complejos que suponga una nueva oleada de derechos y políticas sociales, económicas y laborales para las mayorías populares, junto con una hoja de ruta plurinacional y democrática valiente, o se dedicará a resistir; y esa resistencia condenará no solo a su Gobierno, sino a la ciudadanía, dejándola en manos de otro gobierno que aplicará el trumpismo para todos.

Esan bezala, Gobernuaren betebeharra ez da ezkerreko alderdiak konbentzitzea eskuineko politikak onar ditzagun, baizik eta eskuineko indarrak konbentzitzea justizia sozialeko neurriak onar ditzaten. Horretarako tresnak izan arren, legealdi osoa darama Gobernuak kontrakoa egiten. Horregatik eskatzen dugu norabide aldaketa urgente bat. Legealdiari helburu argi bat ematea geratzen diren hilabeteetan ahalik eta aurrerapauso gehien martxan jartzeko. Ausardiaz eta konplexurik gabe, denbora aurka dugu. Ultraeskuina datorrela esateak jada ez duelako balio, eta eustea ez da aukera bat.

Como decíamos, la obligación del Gobierno no es convencer a los partidos de izquierdas de que aceptemos políticas de derechas, sino convencer a las fuerzas de derechas para que acepten medidas de justicia social. Y, pese a contar con herramientas para ello, el Gobierno lleva toda la legislatura haciendo justamente lo contrario. Y, por eso, pedimos un cambio urgente de rumbo; un objetivo claro, que se le conceda un propósito claro a esta legislatura para poner en marcha el mayor número de avances posibles en los meses que restan, con valentía, sin complejos. El tiempo juega en nuestra contra. Decir que viene la ultraderecha ya no sirve; la contención no es una opción.

Póngase a ello, antes de que sea tarde. Euskal Herria Bildu seguirá trabajando por esto, para seguir defendiendo un muro contra el fascismo, para seguir defendiendo los derechos y las libertades de nuestro país, Euskal Herria y su gente, y para seguir aportando todas las conquistas de derechos que podamos, también, a las clases trabajadoras de este Estado y sus pueblos. Porque, como bien ha dicho la señora Ayuso, en una inusual capacidad para hacer un análisis certero, hoy, un escaño de Bildu manda más que el principal partido del Congreso. Exacto. Ustedes, señorías del Partido Popular, no mandan nada; son irrelevantes y así seguirá siendo mientras eso dependa de nosotros.

Y, mientras tanto, las gentes de Euskal Herria Bildu seguiremos trabajando, con toda la fuerza que nos brinde la ciudadanía vasca, para mejorar la vida de vascos y vascas y de las clases trabajadoras, para protegerles de ustedes y de su fascismo.

Besterik ez. Mila esker. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra la señora Vaquero Montero.

Maribel (GV (EAJ-PNV)) Vaquero Montero

PNVDiputada.Página 34Vídeo

Bai, milesker, presidente jauna. Gaurko debatea mitin batean bihurtu da, mitin bat bestearen atzetik datorrena. EH Bilduren bozeramaileari bakarrik gauza bat: debate hau zuk hona ekarri nahi duzun debate hori emango da Ganbera honetan dekretu legeak eztabaidatzen ditugunean. Baina nik gauza bat bakarrik esan nahi dizut jende guztia, mesedez, entzun ezazu, zaurgarri diren pertsona guztiak, euskal herritar guztiak. Zaurgarritasuna leku bietan eta leku anitzetan topatzen baitugu. Denak entzun, mesedez, besteok egin izan dugun bezala, eta erdi-puntuko neurri bat ekarri nahi izan dugu, zaurgarritasun guztiak kontutan har daitezen. Ezin da dena, errelato guztia, zure ideologiaren baitan utzi. Datuak datuak dira eta errelatoa ezin da bakarrik zure mesedetan egin.

Muchísimas gracias. En este debate que hoy celebramos, bueno, se está convirtiendo en un mitin; se nos está convirtiendo en un mitin, uno tras otro, incluso, diría yo. Y, tras escuchar a la portavoz de EH Bildu, solo quisiera decirle una cosa; este debate que usted quiere traer aquí se producirá en esta Cámara, es así, cuando debatamos los decretos leyes. Pero yo solo quisiera indicarle una cosa: por favor, escuche usted a todo el mundo, a todas las personas vulnerables, al conjunto de la ciudadanía vasca. Porque usted puede encontrar vulnerabilidad en muchos lugares, en muchas secciones de la sociedad. Es algo que usted no ha hecho. Hemos querido plantear una medida para que, precisamente, se tomen en cuenta todas las vulnerabilidades. Y uno no puede dejar toda una ideología dependiendo de lo que a uno le interese.

Presidente, hoy el Gobierno ha comparecido nuevamente ―ya lo hizo el ministro Puente en el Senado y en la Comisión de Transportes la semana pasada― a petición propia y del Partido Popular para informar sobre los últimos accidentes de Adamuz y Rodalies y la situación actual del sector ferroviario. Usted hoy ha realizado una explicación de los hechos ya conocidos del grave accidente de Adamuz, en el que fallecieron 46 personas y 25 resultaron heridas, y el de Gelida, en el que falleció una persona. A todas ellas y a sus familias, nuevamente, nuestras condolencias y solidaridad. Las causas, aunque ya se barajan con mayor o menor precisión, se conocerán y ayudarán a evitar nuevos accidentes y ese debiera ser el objeto de las diferentes comparecencias e investigaciones que se están realizando, conocer las causas y evitar que se repita semejante tragedia. Y, si hubiera alguna responsabilidad, actuar en consecuencia.

Hoy, no tiene sentido pedir comisiones de investigación en esta Cámara, no cuando la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, es decir, el organismo técnico independiente para investigar accidentes ferroviarios, está investigando. Lo prudente y objetivo sería esperar a las conclusiones de su informe. Lo que corresponde al Gobierno es dar explicaciones. Las familias, los heridos y la ciudadanía en general esperan del Gobierno una explicación honesta, que no niegue el problema, que no se esconda en medidas estadísticas, que no culpe eternamente al pasado en el que se quiera sacudir la responsabilidad alegando que anteriores Gobiernos no invirtieron suficiente, porque la transparencia y la verdad es una herramienta de solución. Y esto lo debemos tener presente tanto el Gobierno como los demás grupos políticos de la Cámara, ya que alguno ha exigido antes dimisiones que buscar e incluso exigir soluciones.

En relación con Rodalies, no voy a alargarme, los partidos políticos catalanes, conocedores del caos en el que está inmerso, ya han incidido en su situación. Pero vayamos por partes. Nuestro grupo no pretende ser catastrofista ni hablar de colapso de la red ferroviaria estatal, pero esto va mucho más allá de incidencias puntuales, fallos técnicos inevitables o de casos aislados amplificados mediáticamente, que también. Ustedes mismos han dicho que hoy hay más trenes circulando, que se han aumentado las frecuencias, las personas usuarias y los servicios, y por ello hay más incidencias. Sin embargo, es de esperar que en una red sin suficiente mantenimiento y con más uso y protocolos no suficientes haya más incidencias y, por tanto, hay que prevenir.

También han dicho que se está invirtiendo más que nunca y nos ha dado datos y estadísticas que así lo demuestran. Ustedes dicen que se está invirtiendo como nunca; pero el ferrocarril no falla solo por falta de inversión. El mantenimiento preventivo, la mala planificación y los protocolos operativos tienen gran importancia. Sobre todo, tal y como ha repetido hoy, se escudan en que estamos pagando décadas de abandono y que, por ello, el caos actual no es culpa del Gobierno actual, sino una herencia estructural. Ustedes llevan gobernando ya siete años. Y tiempo atrás también hubo Gobiernos socialistas que gestionaron infraestructuras ferroviarias. Hoy, no vale escudarse en el pasado, aunque, de todas formas, al ciudadano de a pie tampoco le importa quién gobernaba y cuándo. Lo que quiere escuchar de quien ahora gobierna es que se toma en serio su situación, se preocupa y aporta soluciones.

Además de saber qué pasó en Adamuz o en Gelida ―la comisión de investigación, la CIAF, arrojará luz sobre ello―, lo que le pedimos es que reconozca el problema sin eufemismos y sin alarmismos. Porque los alarmismos lo único que hacen es provocar que se pierda la confianza en el que hasta ahora se considera el modo de transporte más sostenible, seguro y fiable. Y es que, a raíz de estos sucesos, el porcentaje de confianza en el tren ha bajado un 58 %.

Señor Sánchez, esa es su función ahora, garantizar la seguridad de los viajeros y recobrar la confianza en el transporte ferroviario que tantos estudiantes y trabajadores necesitan para su vida diaria. Haga lo que tenga que hacer, sin echar la mirada a Gobiernos pasados y sea responsable también de lo que no ha hecho.

Presidente jauna, itxarotekoa da mantentze lan nahikorik ez duen sare batean gorabehera gehiago izatea. Beraz, prebentzioa ezinbestekoa da. Herritarrei bost axola zaie zein gobernuak du erantzukizun handiagoa gaurkoak, hau da, zuek, edo azkeneko hamarkadako guztiek, orain gobernatzen duenari entzun nahi diona da bere egoera serio hartzen duela, kezkatzen dela eta konponbideak ematen dizkiotela. Sanchez jauna, hori da zure eginkizuna orain, bidaiariaren segurtasuna bermatzea. Tren garraioan konfiantza berreskuratzea, ikasle eta langile askok behar baitute eguneroko bizitzarako. Egin beharrekoa egitea eskatzen dizugu.

Señor presidente, es de esperar que en una red sin el mantenimiento requerido pueda haber más incidencias, más problemas; así que la prevención es fundamental. A la ciudadanía no le importa cuál es el Gobierno más responsable. Lo cierto es que, se trate de quien se trate, lo que la ciudadanía quiere escuchar a quien gobierna ahora es que se toma muy en serio la situación, que se preocupa por ello y que, además, ofrece soluciones.

Señor Sánchez, ese es su cometido ahora, garantizar la seguridad en los desplazamientos para que se pueda recobrar la confianza en el transporte ferroviario, ya que es un transporte que muchos trabajadores, trabajadoras y estudiantes necesitan en su día a día. Le pedimos que cumpla su cometido.

Hay que reconocer que hay un problema serio, que no es puntual, y que merece toda nuestra atención, partiendo de un diagnóstico real, que nos diga qué líneas concretas y tramos necesitan una revisión, cuáles son los fallos repetidos, si son fallos de infraestructura, de gestión o de operación y que se asuman responsabilidades. Y, cuando hablo de asumir responsabilidades, no me refiero a dimisiones teatrales de esas que se piden para desgastar al adversario político. Me refiero a asumir la responsabilidad de Gobierno, incluso aunque la causa sea antigua, porque cuando se gobierna se asume lo que hay hoy, aunque la responsabilidad histórica sea de otros. Asumir la responsabilidad política también conlleva asumir decisiones impopulares, como cambiar la política de bonos y descuentos para reconducir esas partidas al mantenimiento de las infraestructuras, es decir, a reordenar prioridades y también a exigir resultados.

Presidente, gobernar es responder, no solo decir aquello que la sociedad quiere escuchar. El transporte público no se puede reducir al anuncio de rebajas y descuentos. Detrás de una incidencia tenemos que ser conscientes de que hay horas perdidas, jornadas laborales afectadas, problemas de conciliación y un impacto económico real. Hay mucho enfado cuando todos los días llegar al trabajo o a la universidad se convierte en una odisea. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Coincidirá conmigo en que no podemos dar por normal ni aceptar que miles de personas lleguen tarde al trabajo por fallos que se repiten, más allá de las numerosas obras en ejecución. Necesitamos transparencia y un plan creíble y verificable para mejorar las infraestructuras ferroviarias competencia del Estado, en el que nos digan qué van a hacer, en cuánto tiempo, qué mejoras plantean, con objetivos medibles, porque sin un calendario y un compromiso el relato es propaganda.

Ha conseguido evitar tres días de huelga en el sector ferroviario, aunque aún queda un sindicato que sigue con sus reivindicaciones. Las negociaciones han sido duras y las promesas altas, un incremento del 9 % en el presupuesto de ADIF Alta velocidad y un 19 % adicional en la red convencional. Seguro que ese incremento de la inversión para el que necesitan presupuestos es más que necesario, pero ¿tienen manos para ejecutarlo? ¿Está preparada y dimensionada para asumir estas inversiones? El dinero tiene que pasar de los papeles a las obras y tiene que haber un equilibrio capacitado para dirigir esas inversiones, porque lo importante no es el presupuesto que se promete, sino el que finalmente se ejecuta. Y para eso, tan importante como el incremento presupuestario prometido, es el incremento de plantilla y voluntad política por parte del ministerio. Entre las promesas hechas a los sindicatos ―usted las ha citado―, se han incorporado 3650 empleos adicionales para ADIF, Renfe y la Agencia Española de Seguridad Ferroviaria para el 2030, algo que el sector llevaba ya tiempo demandando. Pero, como decía, la seguridad en el ferrocarril ni siquiera depende solo del dinero invertido o de la cantidad de gente que trabaja en el sector, sino de la planificación y de la diligencia política.

Estamos ya acostumbrados a ver que cuando un problema o, lamentablemente, un accidente, como los de Adamuz y Gelida, golpea un territorio, toda la atención del ministerio y de las empresas públicas ferroviarias se vuelca en esos territorios. Y está bien que así sea, por supuesto, pero sin olvidar el resto, porque al dejarlos en la parte baja del montón se van acumulando los trabajos de mantenimiento y no se vuelve a ellos con tiempo suficiente. Nos podemos encontrar con que solo se hace cuando otro incidente vuelve a llamar la atención sobre otro punto de la infraestructura. Y, entonces, entramos en una rueda infinita, en la que los trabajos se van ralentizando y la seguridad se ve afectada. Dar vueltas a la rotonda no es una buena estrategia a largo plazo. Necesitamos que tenga sus ojos, su presupuesto y su gente puestos en todos los puntos de la red la mayor parte del tiempo.

Mientras la red de cercanías facilita el transporte diario, la de alta velocidad o altas prestaciones ofrece oportunidades socioeconómicas. En el caso de Euskadi, sirve para conectarnos con Europa. Y nos encontramos ahora con que el último accidente sirve para que los contrarios a la alta velocidad, en este caso Euskal Herria Bildu, vuelva a sus andadas y presenten iniciativas, como han hecho en Juntas

Generales de Álava, para dar marcha atrás a un proyecto como el de la Y vasca y su conexión con las capitales europeas, cuando precisamente Europa acaba de pedir, hace escasos meses, que se aceleren los trabajos de conexión con Lisboa, Madrid y París. Esto, que es una prioridad económica y social para nuestro territorio, para Euskadi, y una oportunidad para impulsar la modernización del sistema ferroviario, es para otros un motivo más de confrontación.

Presidente, ustedes cambiaron el nombre del Ministerio de Fomento por el de Movilidad Sostenible. Y lo hicieron defendiendo un cambio de paradigma, que se pasaba de las infraestructuras del transporte a la movilidad sostenible, en la que la persona era el centro y la movilidad un derecho. Compartimos la filosofía, pero esta debe ser real, si no, es papel mojado.

En relación con el segundo tema de su comparecencia ―del que no ha dicho una sola palabra―, es decir, la posición del Gobierno de España en los distintos encuentros y foros internacionales en los que ha participado, muy brevemente: en su última comparecencia en la Cumbre Mundial de Gobiernos de Dubái, usted nos sorprendió ―a nosotras y a los medios― con un anuncio de medidas de control de las redes sociales con relación a las personas menores. Sin entrar hoy a valorar su propuesta, y reconociendo la importancia del tema, lo que nos extraña, y no solo a nosotras, fue el lugar y el momento del anuncio, cuando en esta Cámara hay un proyecto de ley orgánica de protección de menores en el entorno digital en tramitación, cuyo plazo de enmiendas finalizó en diciembre del año pasado y en el que no se recoge nada de lo que usted anunció, ni en las enmiendas de su propio grupo. A nosotros nos parece que el tema es muy importante. Nos preocupa. Las redes sociales pueden ser un instrumento magnífico y también el estercolero social, una red llena de desinformación, de amenazas y de contenidos que incitan al odio, que afecta a la salud mental de niños, de niñas y de jóvenes. No hacía falta que se fuera a Dubái a presentar las cinco medidas que su Gobierno quiere implementar. Las medidas que usted ha planteado, y otras, requieren, por su importancia, de un debate que ya se está dando no solo en esta Cámara, también en la sociedad, y que tendremos que dar.

Por otro lado, nos sigue preocupando y mucho la ruptura geopolítica y geoeconómica y sus afecciones. El multilateralismo no pasa por su mejor momento. Ya no se habla de la Agenda 2030, de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Ya no hay agenda sobre la Agenda y son contados los pines en las solapas. Los movimientos y partidos negacionistas y euroescépticos cobran poder, también en el Estado, y este hecho afecta asimismo a las necesarias alianzas que hay que tejer para hacer frente a los desafíos mundiales y a la necesidad de que Europa actúe unida y reaccione para defender los sistemas democráticos, los derechos humanos y, en definitiva, el derecho internacional. Vivimos en un periodo muy convulso, con numerosas amenazas, guerras, personas desplazadas, la guerra en Ucrania, Gaza, Sudán. Por cierto, 37 ONG que operan hoy en Gaza y en Cisjordania deberán salir de allí si el veto israelí sigue adelante. Por lo tanto, también deberemos actuar en los conflictos que no se resuelven, y además las amenazas aumentan porque hay tiranos y matones en el poder.

Ante todas estas amenazas ―ya lo hemos dicho en numerosas ocasiones―, nuestra oportunidad es más Europa, una Europa que no se pliegue a Estados Unidos ni a los matones mundiales. Sin embargo, la inestabilidad política en varios Estados miembros de la Unión Europea limita su capacidad de respuesta como órgano supranacional. Cuesta demasiado llegar a acuerdos y actuar con rapidez y alineados, incluso en situaciones urgentes como las guerras en estos territorios ―o las estratégicas, como ocurre con las infraestructuras―, por lo que la cooperación reforzada cobra valor para hacer frente al desorden mundial. Es decir, que la falta de unanimidad no impida llegar a acuerdos necesarios, aunque siempre se busque el acuerdo de los 27. Esto tiene riesgos de una Europa en varias velocidades, pero el escenario actual nos obliga a actuar.

Por otro lado, las noticias que nos llegan del Parlamento Europeo nos preocupan. Se externalizan las fronteras y se da un paso más al permitir expulsar a personas solicitantes de asilo a países fuera de la Unión Europea, aunque no tengan ninguna conexión con el territorio, y se amplía el listado de países de origen seguro para inadmitir automáticamente el asilo a quien venga de allí. Europa se defiende de quien busca protección y no actúa con la suficiente contundencia contra el que amenaza su propia existencia.

Finalizo. Ayer hablamos sobre la necesidad de defender el derecho internacional. Podríamos poner múltiples ejemplos de su conculcación, del empeoramiento constante de la calidad democrática mundial. La crisis del derecho internacional para Europa no es un debate teórico, sino una amenaza existencial para quien ha sido históricamente su valedora. El 89 % de los europeos, según el último Eurobarómetro, cree que la Unión Europea debe estar unida para afrontar los desafíos a los que nos enfrentamos, para crear nuevas alianzas, ante los que defienden la ley del más fuerte. Si no lo es por convencimiento europeísta ni democrático, debiera serlo por necesidad de subsistencia.

Y ya concluyo, señorías, dirigiéndome al Partido Popular, ya que su líder ha venido hoy crecidito, con mensajes para todos y todas, aunque tal vez debiera hacer una lectura más sosegada de los resultados electorales y analizar si su estrategia política ―si es que tienen alguna― les está beneficiando a ustedes o a los que se sientan a su derecha. Sigan así, ustedes verán.

Presidencia. Muchas gracias, señora Vaquero. Por el Grupo Parlamentario Mixto, que acumula además su turno de réplica, en primer lugar, tiene la palabra la señora Belarra Urteaga.

Ione Belarra Urteaga

PodemosDiputada.Página 38Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Señorías, presidente, en primer lugar, quiero transmitir una vez más desde esta tribuna nuestro cariño y nuestra solidaridad a las víctimas del terrible accidente ocurrido en Adamuz el pasado 18 de enero, así como a sus familias, a sus seres queridos y a su gente conocida, que tienen que estar atravesando un dolor absolutamente indecible. También queremos transmitir desde Podemos nuestro apoyo a la huelga de maquinistas que se está celebrando en estos días y que exige no solo mejores condiciones laborales, sino, sobre todo, seguridad para todos y todas las que viajamos en tren. Presidente, hoy ha subido usted a esta tribuna y ha dicho muchas cosas, pero lamentablemente poco o nada nuevo. Las víctimas tienen derechos; derecho a saber qué pasó, por qué pasó y, sobre todo, presidente, qué van a hacer ustedes para que algo así no vuelva a ocurrir. En Podemos siempre vamos a rechazar los bulos, las mentiras, la mezquindad; una actitud oportunista de la derecha que aprovecha las tragedias, que es absolutamente repugnante. Pero, presidente, tampoco vale escudarse en eso para decir que todo en el sistema ferroviario español va de maravilla. Su comparecencia, como las del señor Puente a lo largo de estas semanas, adolece de una gravísima falta de autocrítica. No revelan ni evalúan qué es lo que ha pasado ni qué podemos hacer para mejorar, y eso alimenta el natural enfado, la natural sensación de inseguridad que campa a sus anchas en estos momentos entre la ciudadanía que cada día coge el tren. Y eso ―se lo digo personalmente, presidente― creo que es algo que este país no se puede permitir. Es triste, presidente, que tenga que haber cuarenta y seis muertos encima de la mesa para que, de una vez por todas, se escuchen las denuncias que los trabajadores y las trabajadoras del sector llevaban muchísimo tiempo explicando. No lo dice Podemos, lo dicen las trabajadoras: que ha habido muchos trenes en los que se ha dejado de servir el café en determinados tramos por los botes que daban los trenes, porque habían quemado a más de un pasajero; que entre ellos llevaban muchos meses comentando que al final algo gordo iba a pasar; que han visto ―esos trabajadores― cómo se cerraban talleres de mantenimiento como el de Málaga, con trabajadores que se conocían como la palma de su mano la vía, al mismo tiempo que se entregaban esas mismas tareas a empresas del IBEX35 que las desempeñaban sin ninguna formación y que después salen en todos los casos de corrupción. (Aplausos). Es triste que tenga que haber más de cuarenta muertos encima de la mesa para que, de una vez por todas, se conozca por parte de la ciudadanía que hemos metido muchísimos más trenes de alta velocidad en las mismas vías sin que eso haya sido acompañado de la suficiente inversión en mantenimiento. Desde luego, estamos todavía muy lejos, presidente, de la inversión de otros países a nivel europeo. Ya el pasado 26 de septiembre, uno de los sindicatos mayoritarios del sector le envió al señor Puente una carta en la que decía ―y cito literal―: «La infraestructura ferroviaria española atraviesa un momento crítico. La falta de mantenimiento preventivo está provocando fallos críticos que impactan directamente en la seguridad. La guerra de precios está poniendo en riesgo no solo la viabilidad económica de las empresas, sino la calidad y la seguridad del servicio». Cito literal, presidente. Se sabía, estaban ustedes avisados y no hicieron absolutamente nada. En Podemos pensamos que es el momento de tener un debate serio sobre el modelo, sobre la cuestión de fondo, sobre si tiene sentido, presidente, dejar sectores estratégicos como el sector ferroviario en manos privadas. Pensamos que ya está bien de tanta libre competencia, de mercado, mercado, mercado: es hora de plantarse ante Europa y revertir la privatización que solo ha beneficiado a grandes empresas multinacionales, que, insisto, son las que luego salen en todos los casos de corrupción. Recuperar lo público y empezar a invertir en cercanías, en media distancia y en trenes de velocidad alta. Es el momento de que lo público recupere el control de los sectores estratégicos, porque ir a trabajar en tren o ir a visitar a tu familia en tren a otra ciudad no es un capricho, presidente, es un derecho que lo público debería garantizar y que, en mi opinión personal, debería ser totalmente gratuito. Mi partido, desde luego, va a hacer fuerza, va a empujar junto a los trabajadores y trabajadoras y los sindicatos, por la renacionalización del tren en España. (Aplausos).

Sobre los otros temas de la comparecencia, yo creo que usted mismo ha pasado vergüenza al darse cuenta de lo que habían hecho. Han hecho ustedes un totum revolutum en esta comparecencia para no venir dos veces, presidente. Yo creo que tienen que reflexionar sobre su estrategia parlamentaria, porque había temas con suficiente enjundia para abordar dos comparecencias separadas. Yo, como no tengo tiempo en la réplica, me veo obligada a abordar también las otras cuestiones que usted no ha tocado.

Desde que se produjo la intervención militar ilegal en Venezuela por parte de los Estados Unidos y de Donald Trump, usted y el señor Albares han sido incapaces de citar estas palabras: intervención militar ilegal por parte de los Estados Unidos, que es el único responsable y el agresor. (Aplausos). Usted se ha llenado la boca hablando de la democracia en Venezuela, pero esta intervención militar ilegal, presidente, no tiene nada que ver con la democracia. Esta es una guerra por petróleo, esta es una guerra para torcerle el brazo al Gobierno venezolano; es una guerra por la pasta, como la que sobrevuela Irán, y que tiene un solo objetivo: apropiarse del petróleo que estos países le estaban vendiendo barato a China. Como nada tiene que ver con la democracia el brutal bloqueo a Cuba, a quien pretenden hacer exactamente lo mismo que se le ha hecho a la Franja de Gaza. (Aplausos).

Su hipocresía y su doble vara de medir en las relaciones internacionales son tan evidentes que ustedes dan lecciones de democracia sobre Venezuela al mismo tiempo que acaba de volver de viaje oficial, de un viaje solemne a Emiratos Árabes Unidos, presidente; un país que, como usted bien sabe, es una dictadura, una de las de verdad. Se lo digo al señor Abascal y a sus señorías de VOX por si quieren tomar nota: una dictadura de verdad, donde no hay elecciones, no hay partidos políticos, están prohibidas las huelgas, están prohibidos los sindicatos, gobiernan siete familias y siete emires. Es una monarquía absoluta hereditaria, pero, presidente, no le he escuchado pedirle las actas al emir de Emiratos Árabes Unidos, lo que tampoco serviría de nada porque ya he dicho que no hay elecciones. Con esa dictadura ustedes no tienen ningún problema ―se hacen viajes oficiales, se hacen fotos con la cúpula del régimen, se pueden hacer negocios y aquí nadie dice nada―, ni usted ni, por supuesto, los lacayitos de Trump en esta Cámara, el señor Feijóo y el señor Abascal. ¿Y por qué? Porque esta dictadura es socia de los Estados Unidos y sirve a los intereses económicos de los Estados Unidos en la región. Ustedes defienden la democracia solo cuando les interesa económicamente, presidente, y eso es un grave problema.

Hoy, ponerse del lado de la democracia, presidente, sería subir aquí, subir a esta tribuna, y reconocer que agresores sexuales y pedófilos como Donald Trump y Epstein y fascistas como Elon Musk no son un error del sistema, son el sistema capitalista funcionando a pleno rendimiento (Aplausos). Son el racismo, el odio, el machismo, que son las características principales del capitalismo. Y para enfrentarnos a esa amenaza, presidente, ni podemos volver a lo anterior, que no funciona, ni tampoco vamos a combatirla con medidas que son titulares, que solo buscan salir en la tele y un corte en la radio.

Ese anuncio que ha hecho usted de prohibir las redes sociales para menores de 16 años sabe usted tan bien como yo que suena muy bien, pero que no va a servir para nada. Ya en este momento, las redes sociales están prohibidas en España hasta los 14 años. ¿Y sabe cuál es la edad de acceso al porno por primera vez? 8 años, presidente, 8 años. Prohibir sin educar no vale para absolutamente nada. (Aplausos). Contra Elon Musk no vale solo prohibir; hace falta educación, educación, educación. Por eso le traigo una propuesta concreta: crujamos a impuestos a las plataformas que extienden el odio, el racismo y la violencia contra la clase trabajadora y usemos ese dinero para financiar a todos los niveles y para todos los sectores educación sexual obligatoria. Eso, presidente, y poner en marcha una red social pública con un algoritmo transparente, que no premie el racismo y el machismo, que no ampare el genocidio en Palestina como ha hecho X.

Contra la principal amenaza de la humanidad, presidente, no valen los titulares. A Estados Unidos solo se le puede parar con medidas valientes. Salgamos ya de la OTAN, rompamos esa alianza criminal que está sembrando el terror dentro y fuera de las fronteras de Norteamérica. Aislemos de una vez por todas a Donald Trump, que es el Hitler del siglo XXI. Hagamos algo útil para frenar a la internacional reaccionaria.

Y termino. Ustedes están muy preocupados por los tuits de Elon Musk, pero yo cada vez más tengo la sensación de que este Gobierno está totalmente desconectado de la realidad de la calle. Presidente, lo que le quita el sueño a la gente en este país es que no puede pagar el alquiler, que no puede llenar la nevera. La gente ya ni va a tomarse un café al bar en el almuerzo de lo carísimo que está todo. Se van a ir miles de familias desahuciadas a la calle y ustedes no están haciendo absolutamente nada para impedirlo. Este camino que ustedes han elegido, el del rearme, el de no hacer nada contra la crisis de vivienda, es una enorme decepción para la gente que les votó. Estoy segura de que usted lo va a intentar, prolongar su mandato el tiempo máximo que pueda, pero, lamentablemente, por este camino, para lo único que van a servir esos meses es para seguir alimentando el malestar con el que crece el bloque del Partido Popular y VOX.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Belarra. Tiene ahora la palabra el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 40Vídeo

Grazas, señora presidenta. Moi bo día. Señor presidente, comezo por trasladar o pesar e a solidariedade do BNG polas corenta e seis vítimas dos accidentes de Adamuz e Lleida, as familias e a todas as persoas afectadas. Eu non vou entrar en profundidade sobre estes accidentes porque xa o fixeron outras forzas políticas con máis coñecemento de causa da que poida ter eu desde a Galiza. No entanto si gustaríame facer algunhas precisións, mesmo que algunha xa fose tamén dita. Preocupa a falta de mínima autocrítica amparada en argumentos como quilómetros de camiño de ferro ou incremento das partidas destinadas ao mantemento da infraestrutura ferroviaria. Acho que hoxe é unha evidencia que a rede ferroviaria precisa de máis e mellor atención para evitar accidentes e incidentes infelizmente habituais e mesmo, se quixeren apostar de verdade polo ferrocarril como un sistema de mobilidade eficaz e eficiente sustentábel, precisa de ser aumentada, modernizada e incrementados os servizos. E disto sabemos moito os galegos e galegas e, por tanto, tamén falarei. Mais antes, como infelizmente temos unha experiencia terríbel na Galiza, quero deixar claro que se algo non pode acontecer con estes accidentes é o que ocorreu co accidente de Angrois, nese caso, en que a responsabilidade directa era dun goberno do Partido Popular, non dimitiu ninguén e tampouco ninguén asumiu responsabilidades políticas. Agora o PP, o señor Feixoo, aquí pide dimisións máis, con máis de oitenta persoas falecidas nin lle pediron a Ana Pastor que dimitise nin a cesaron a pesar da responsabilidade evidente, por tanto, moita, moita hipocresía por parte de Feijóo e do Partido Popular. Polo contrario, o que houbo foi un pacto de silencio entre o PP e o PSOE para tapar as responsabilidades compartidas por Ana Pastor e José Blanco na construción da liña e na decisión de non instalar o sistema de freado automático RTMS. Mais o peor foi o abandono das vítimas e das familias sen que fosen debidamente atendidas nin recibidas por ministras e ministros do PP e do PSOE, sen que se tivese realizado unha investigación en profundidade realmente independente, pois a CIAF non o foi e, fechada unha resolución xudicial, despois, de maneira inda recente e corrixida pola audiencia da Coruña, que deixa como único responsábel ao maquinista. Todo todo profundamente inxusto. Aquí neste caso é preciso investigar en profundidade de maneira independente para que tamén sexan asumidas as responsabilidades a que houber lugar. Por iso, nos preocupa que a pesar de ter ultrapasado o prazo legalmente establecido, aínda non estea en funcionamento a autoridade independente de investigación de accidentes de transporte, continúa operando unha CIAF dependente do Ministerio e desacreditada por actuacións anteriores como a de Angrois. Reclamamos, por tanto, axilidade, absoluta transparencia e tratamento adecuado ás vítimas, para alén das necesarias actuacións de mantemento, mellora e modernización da rede ferroviaria. Neste sentido, teño que dicir que resulta inaceptable actuacións como a cometida a pasada semana no Eixo Atlántico coa suspensión durante setenta e dúas horas do servizo ferroviario, sen previo aviso e sen alternativa de transporte por estrada e tamén sen o consentimento de Adif. Sen previo aviso, a pesar de que a alerta meteorolóxica era coñecida con anterioridade, deixaron tirados millares de usuarios e usuarias durante tres días. É unha irresponsabilidade e discriminación ao noso país noutros casos sempre se forneceu transporte alternativo por estrada. Por último, aínda que sexa máis brevemente quero referirme á situación internacional tamén motivo desta comparecencia, porque onte debatiamos aquí unha PNL do seu partido en defensa da legalidade internacional e o que reclamabamos e o que reclamamos hoxe é máis coherencia entre o que se predica e o que se practica, porque cando a ofensiva imperialista dos Estados Unidos de Trump é tan brutal que implica atacar países soberanos coma Venezuela e secuestrar o seu presidente, profundar no bloqueo ilegal e criminal de Cuba para afogar economicamente a illa, practicar a piratería asaltando petroleiros en augas internacionais, condicionar as relacións comerciais de terceiros países, ameazar con bombardear en Irán ou con tomar pola forza Groenlandia, ningún goberno decente debe ficar calado. Pero infelizmente vemos como a Unión Europea e os estados europeos tamén o español prefiren agachar a cabeza diante dos Estados Unidos e continuar obedecendo aos mandados de Trump, incluída a compra de armamento, o complexo militar industrial norteamericano, que é para o que serve alimentar a escalada belicista. Por iso esiximos ao Goberno levantar a voz para defender a legalidade internacional e o respecto á soberanía dos pobos. Levantar a voz para defender Cuba e para reclamar que se poña fin ao bloqueo para defender unha Palestina libre e un Sáhara libre para rexeitar ameazas e intervencións e bombardeos e para defender políticas de paz. E, señor Sánchez, non será xa tempo de fechar as bases norteamericanas en territorio do Estado español e saír da OTAN. Non chega con dicir que se sigue sendo un atlantista convencido, aínda que sexa sen entusiasmo. Algunhas forzas políticas levamos máis de corenta anos reclamando OTAN non e bases fóra e parécenos que xa é moito hora de que se faga realidade. Está na súa man conseguilo.

Moito obrigado.

Gracias, señora presidenta. Buenos días, señor presidente. Empiezo trasladando el pesar y la solidaridad del BNG con las cuarenta y seis víctimas de los accidentes de Adamuz y Gelida y con las familias y todas las personas afectadas. No voy a entrar en detalles sobre estos accidentes porque ya lo han hecho otras fuerzas políticas con más conocimiento de causa de lo que yo pueda tener desde Galicia. Sin embargo, sí que quiero hacer algunas precisiones, aunque alguna ya se haya dicho. Es preocupante la falta de mínima autocrítica, amparada en argumentos como kilómetros de vías de ferro o el aumento de las partidas destinadas al mantenimiento de la infraestructura ferroviaria. Creo que hoy es evidente que la red ferroviaria necesita de más y mejor atención para evitar accidentes e incidentes por desgracia habituales. Incluso si quisieran apostar de verdad por el ferrocarril como sistema de movilidad eficaz, eficiente y sostenible, habría que aumentar esa red, modernizarla e incrementar los servicios. De eso sabemos mucho los gallegos y gallegas, y de eso hablaré. Pero antes, como, por desgracia, tenemos una experiencia terrible en Galicia, quiero aclarar que si algo no puede suceder con estos accidentes es lo que ocurrió con el accidente de Angrois. En ese caso, en el que la responsabilidad directa era de un Gobierno del Partido Popular, nadie dimitió y tampoco nadie asumió responsabilidades políticas. Ahora el PP, el señor Feijóo, aquí pide dimisiones, pero con ochenta personas fallecidas ni despidieron a Ana Pastor ni le pidieron que se marchase ni la cesaron, a pesar de las responsabilidades evidentes. Mucha, mucha hipocresía por parte del señor Feijóo y el Partido Popular. Por el contrario, hubo un pacto de silencio entre PP y PSOE para tapar las responsabilidades compartidas por Ana Pastor y José Blanco en la construcción de la línea y en la decisión de no instalar el sistema de frenado automático ERTMS. Pero lo peor fue el abandono de las víctimas y de las familias, sin que fuesen debidamente atendidas ni recibidas por ministros del PSOE y del PP, sin que se hubiese realizado una investigación profunda y realmente independiente, pues la de la CIAF no lo fue y se cerró con una resolución judicial, recientemente rectificada por la Audiencia de A Coruña, que deja como único responsable al maquinista. Todo, todo profundamente injusto. Aquí es necesario investigar en profundidad e independientemente, para que también se asuman las responsabilidades que se deriven de ahí. Por eso nos preocupa que, a pesar de haber superado el plazo legalmente establecido, todavía no esté en funcionamiento la autoridad independiente de investigación de accidentes de transporte y sigua operando una CIAF dependiente del ministerio y desacreditada por actuaciones anteriores como la de Angrois. Reclamamos, por tanto, agilidad absoluta, transparencia y un mejor tratamiento a las víctimas, además de las necesarias actuaciones de mantenimiento, mejora y modernización de la red ferroviaria. En ese sentido, resultan inaceptables actuaciones como las que sucedieron la semana pasada en el eje atlántico, con una suspensión durante setenta y dos horas de los servicios ferroviarios sin previo aviso y sin alternativa de transporte por carretera. Sin previo aviso, aunque se sabía con anterioridad la alerta meteorológica. Se dejaron así tirados a miles de usuarios durante tres días. Eso es una irresponsabilidad y una discriminación hacia nuestro país, pues en otros casos siempre se ha ofrecido un transporte alternativo por carretera. Brevemente quiero referirme a la situación internacional. Ayer debatimos en este pleno una PNL sobre la defensa de la legalidad internacional. Lo que reclamábamos y reclamamos hoy es más coherencia entre lo que se predica y lo que se practica. Cuando la ofensiva imperialista de los Estados Unidos de Trump es tan brutal que implica atacar países soberanos como Venezuela, secuestrar a su presidente, agravar el bloqueo ilegal y criminal de Cuba para ahogar económicamente a la isla, practicar la piratería asaltando barcos petroleros en aguas internacionales, condicionar las relaciones comerciales de terceros países y amenazar con bombardear Irán o con tomar por la fuerza Groenlandia, ningún Gobierno debe quedarse callado. Hay que dejar de seguir obedeciendo a Trump y dejar de obedecer sus mandatos, incluida la compra de armamento al complejo militar industrial norteamericano, que sirve para alimentar la escalada belicista. Exigimos al Gobierno que levante la voz, que defienda la legalidad internacional, que termine con el bloqueo a Cuba, que defienda a Cuba, que defienda políticas de paz, que defienda una Palestina libre y un Sáhara libre. Señor Sánchez, ¿no es ya hora de cerrar las bases norteamericanas en territorio español y salir de la OTAN? Sé que es un atlantista convencido, aunque sea sin entusiasmo. Algunas fuerzas políticas llevamos más de cuarenta años diciéndole que no a la OTAN, bases fuera, y creemos que ya es realmente hora de hacerlo. Está en su mano hacerlo.

Gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Rego. Tiene ahora la palabra la señora Valido García.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 42Vídeo

Señora presidenta, señorías, quiero comenzar transmitiendo de nuevo la solidaridad y el cariño de toda mi organización, de Coalición Canaria, a las víctimas de los accidentes de Adamuz y de Gelida; a sus familiares, toda nuestra comprensión y empatía en algo muy difícil de imaginar.

Comienzo, señor presidente. Usted ha dicho que nada de lo que digamos o hagamos va a aliviar el dolor de las víctimas. Yo comparto la primera parte ―sirven de muy poco las palabras en momentos como estos―, pero discrepo de la segunda: sí que creo que hay muchas cosas que podemos hacer que alivian el dolor. La justicia, la transparencia, la depuración de responsabilidades alivia el dolor. No lo duden. Por eso hoy quiero pedirle, presidente, que nos garantice y nos comunique con claridad las acciones que van a evitar que algo igual pueda ocurrir. Quiero pedirle que nos garantice que el Gobierno ayudará a la justicia a llegar al final y que dirimirá responsabilidades. Y quiero, tan importante como todo lo demás, que nos garantice que ninguna familia de las víctimas, ninguna víctima, ningún afectado, carecerán del apoyo psicológico y jurídico que necesitan en este momento y que van a necesitar mucho tiempo. Yo no quiero dar veracidad a lo que leo por ahí, pero, por si fuera cierto, hay muchas víctimas que dicen no haber sido atendidas con apoyo psicológico desde aquellas fatídicas horas en las que esperaban las noticias sobre su familiar. Y esto nos preocupa enormemente. El apoyo psicológico de las primeras horas es fundamental, pero, después de una tragedia como esta, debe extenderse el tiempo necesario. También hemos oído que hay un plazo de reclamaciones corto, cuando ni siquiera las víctimas pueden a fecha de hoy valorar los daños sufridos. Por eso también entiendo que la asistencia jurídica es clave durante todo el tiempo que haga falta.

Solo tengo cuatro minutos y tengo también que hablar de acuerdos internacionales. No tengo réplica y en esta comparecencia se han unido muchos asuntos de gran calado que me es imposible abordar. Así que diré de forma muy resumida, en cuanto a los asuntos de política internacional, que le pido, presidente, que asuma, defienda y lidere las reivindicaciones de las regiones ultraperiféricas en la Unión Europea. En un mundo tan cambiante, donde la geopolítica hace que nuestras regiones ultraperiféricas sean todavía más vulnerables, estén más al albur de los conflictos internacionales, necesitamos que se nos defienda y que se nos garanticen nuestros derechos. Y voy a pedirle también que vea de qué manera podemos conseguir que la Unión Europea mire hacia África, mire al sur, que haya un mayor esfuerzo diplomático, que no ignoren lo que está ocurriendo en Sahel, que entiendan que si las cosas empeoran ―y van a empeorar― no habrá acuerdos ni con Mauritania ni con Marruecos ni con Argelia que impidan la salida de millones de personas. El fracaso de Occidente en África ha supuesto un nuevo orden geopolítico que siguen ignorando. Y desde Sahel a Senegal y de Senegal a Sudán, las fuerzas internacionales y los grupos mercenarios están alimentando golpes de Estado y guerras fratricidas. Estamos hablando de países muy ricos en uranio, en gas, en minerales, en petróleo y en oro. Y ahí, China, Estados Unidos y Rusia campan a su capricho sin que nadie se ocupe de lo que ocurre en esta parte del mundo. Señorías, es importante que Europa entienda que no solo puede preocuparse de que la gente huya de eso y se plante en sus países, que si Europa no se preocupa de lo que allí ocurre esto será inevitable.

Termino. Esta semana, Estados Unidos traslada a África su ofensiva contra China por el control de los minerales críticos. Esto, señorías, está muchísimo más cerca de lo que ustedes creen.

Gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señora Valido. Tiene ahora la palabra el señor Catalán Higueras.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 43Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, muy buenos días. En nombre de Unión del Pueblo Navarro, una vez más, nuestra solidaridad y cariño con los afectados, con las víctimas de las tragedias de Adamuz y también de rodalies. Lamentablemente, señor presidente, hoy usted no ha hecho absolutamente nada de autocrítica ―nada, absolutamente nada―, y eso lo que conlleva es que usted pierda todo el rigor, la objetividad y la razón. Nosotros no vamos a hablar de asesinos, como hace o ha hecho la izquierda y la extrema izquierda en este país referido a otros representantes públicos, nosotros vamos a denunciar y a reprobar a aquellos que desde la hipocresía y también desde el sectarismo intentan imponer un relato totalmente falso. El respeto a las víctimas nos obliga a exigir la verdad y también a que se depuren responsabilidades. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios ya ha anticipado o ha adelantado algunas causas, dejando en muy mal lugar al Gobierno. La prepotencia y la soberbia con la que se ha actuado ―al menos así lo consideramos desde Unión del Pueblo Navarro― es inadmisible. ¿Qué hubiesen dicho ustedes? ¿Qué hubiesen dicho y hecho si el Gobierno hubiese sido otro? ¿Qué hubiese dicho y hecho la oposición, hoy cómplices? Pero es que, además, señorías, los retrasos, las denuncias de los maquinistas, las incidencias, los accidentes han sido una constante a lo largo de los últimos años. Estas semanas, sin ir más lejos, el desplome, el caos, el colapso ferroviario, y los únicos responsables, ustedes desde el Gobierno. Y en el caso concreto de Andalucía, señorías, han desoído todas las advertencias que se les han venido planteando. La respuesta, siempre desde la arrogancia, era que era un tramo que se había renovado completamente en mayo y que además estábamos cerca del riesgo cero. Es falso, es mentira. Ahí están los cuarenta y ocho muertos y más de cien heridos que demuestran todo lo contrario. Señor presidente, el hijo de una de las víctimas le escribía hace unos días una carta, en la cual le reprochaba que usted repita que el Gobierno ha actuado con empatía, eficacia, transparencia y unidad. Hay que ser muy cobarde, y no digo valiente, porque esas palabras no consuelan, indignan, le decía. Además, le reprochaba en esa misma misiva que usted hable de eficacia. La eficacia no descarrila, no mata, no deja a las familias enterrando a sus muertos, estando seguros de que era evitable. Eso le decían a usted. Y también es llamativo, por ejemplo, cómo la orden y contraorden a la hora de reducir la velocidad del tramo Madrid-Calatayud, en lugar de dar seguridad, tranquilidad y confianza a los viajeros, generaba todo lo contrario. ¿Ha estado en algún momento, señor presidente, en riesgo la seguridad de los viajeros? Además, un exministro de Transportes y su asesor están en la cárcel; la exsecretaria de Estado de Transportes y expresidenta de ADIF está imputada; sociedades públicas colocando, sin trabajar, a las queridas del propio ministro; empresas bajo sospecha. ¿Algo podía ir mal, señor ministro? ¿Algo podía ir mal? Según parece, la corrupción ha campado a sus anchas por el ministerio. Veinticuatro años pide de prisión el fiscal anticorrupción al que fue su hombre de confianza, al que usted nombró ministro de Transportes y secretario de Organización del Partido Socialista. La frase lapidaria del ministro Puente era que el tren en España vive el mejor momento de su historia. Lamentablemente, la frase que les perseguirá para siempre será otra muy diferente: cuarenta y seis muertos en la primera tragedia de alta velocidad en España. Señor presidente, si el ministro Puente no dimite, usted lo tendrá que cesar, porque en caso contrario será tan responsable como él. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Catalán. Tiene ahora la palabra la señora Micó Micó.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 43Vídeo

Gràcies, presidenta. També des de Compromís volem mostrar la nostra solidaritat amb totes les famílies de les víctimes afectades per l’accident d’Adamús i de les Rodalies de Catalunya. Presidente, vivim dies de cansament democràtics, dies en què massa gent està deixant de creure en la política. I quan això passa, el problema no és de la gent. El problema és que la política que fem no els arriba. Per això hui hauria de ser un punt d’inflexió. Jo crec que hem de deixar de resistir i hem de passar a l’acció. Una legislatura pot resistir, òbviament, però només és legítima si és útil. I des del País Valencià la pregunta és clara i no admet evasives. Què ha canviat realment en la vida de la majoria social valenciana des que vostè va arribar a la presidència, senyor Sánchez?

L’enquesta de Compromís que vam fer pública la setmana passada ens deia una cosa molt clara: VOX pot ser la primera força al País Valencià de celebrar-se eleccions, una tendència que s’ha confirmat este cap de setmana amb les eleccions d’Aragó i que també les veiem en diferents enquestes d’àmbit estatal. Però què està fent vostè perquè això no passe? Repetir moltes vegades que ve l’extrema dreta? Demanar que el voten a vostè per a frenar a l’extrema dreta? Atemorir a la gent? Jo crec que un govern d’esquerres no només ha d’evitar que la dreta governe, ha de demostrar que la democràcia protegeix, que els governs d’esquerres milloren la vida de la gent i que la política serveix per a alguna cosa més que per a aguantar.

Senyor Sánchez, vostè no porta 4 dies governant. Vostè ja porta 7 anys i 254 dies presidint el govern i ja té moltíssima part de la responsabilitat en els problemes estructurals que patim les valencianes i els valencians. Vostè ha de fer que tinguem un finançament just amb una condonació del deute que no hem generat les valencianes i valencians i compensacions immediates. Vostè ha de baixar el preu dels lloguers sense complexos. Hem d’expropiar habitatges buits, igual com expropiem el sòl de les carreteres. Hem d’ampliar el parc públic d’habitatge. Hem de construir, però també hem de posar al servei de la gent pisos buits. També s’ha d’invertir en Rodalies, que és el tren de cada dia de milions i milions de persones. Vostè i el seu govern han de repensar les infraestructures en zones inundables, no reconstruir exactament conforme es va inundar en la dana de València. I vostè ha de topar els preus dels aliments. Hem de fer que la gent puga viure i puga arribar a final de mes. Perquè governar des de l’esquerra és posar límits al mercat quan el mercat ofega. I senyor Sánchez, senyories del Partit Socialista, el mercat ofega.

I jo crec que encara estem a temps d’evitar que d’ací uns mesos tinguem a Feijóo i Abascal en Moncloa. Però sobretot, i el més important, senyor Sánchez, estem a temps de fer que valga la pena per a les valencianes i valencians que vostè presidisca el Govern. Coratge i decisió.

Gracias, presidenta. También desde Compromís queremos mostrar nuestra solidaridad con todas las familias de las víctimas afectadas por el accidente de Adamuz y de cercanías en Cataluña. Presidente, vivimos días de cansancio democrático, días en que demasiada gente está dejando de creer en la política. Y cuando esto pasa, el problema no es de la gente, el problema es que la política que hacemos no les llega. Por ello, hoy tendría que ser un punto de inflexión. Creo que tenemos que dejar de resistir y tenemos que pasar a la acción. Una legislatura puede resistir, evidentemente, pero solo es legítima si es útil. Y desde el país valenciano la pregunta que hacemos es clara y no admite evasivas: ¿qué ha cambiado realmente en la vida de la mayoría social valenciana desde que usted llegó a la Presidencia, señor Sánchez? La encuesta de Compromís que hicimos pública la semana pasada nos decía algo muy claro: VOX puede ser la primera fuerza en el país valenciano de celebrarse elecciones, una tendencia que se ha confirmado este fin de semana en Aragón y que también lo vemos en distintas encuestas de ámbito estatal. Pero ¿qué está haciendo usted para que esto no ocurra? ¿Repetir muchas veces que viene la extrema derecha? ¿Pedir el voto para frenar a la extrema derecha? ¿Dar miedo a la gente? Yo creo que un Gobierno de izquierdas no solo tiene que evitar que la derecha gobierne; tiene que demostrar que la democracia protege, que los Gobiernos de izquierdas mejoran la vida de la gente y que la política sirve para algo más que para aguantar. Señor Sánchez, usted no lleva cuatro días gobernando; usted lleva ya siete años y 254 días presidiendo el Gobierno, y ya tiene mucha parte de responsabilidad en los problemas estructurales que sufrimos los valencianos y las valencianas. Usted tiene que hacer que tengamos una financiación justa, con una ayuda en la deuda que no hemos generado los valencianos y valencianas y con compensaciones inmediatas. Usted tiene que bajar el precio del alquiler, sin complejos. Tenemos que expropiar viviendas vacías, igual que expropiamos el suelo de las carreteras. Tenemos que mejorar la vivienda pública, tenemos que construir, pero también tenemos que poner al servicio de la gente esos pisos vacíos. También tenemos que invertir en cercanías, que es el tren de cada día de millones de personas. Ustedes y su Gobierno tienen que repensar las infraestructuras en zonas inundables, no reconstruir exactamente como se hizo cuando la inundación de la dana de Valencia. Y usted tiene que frenar los precios de los alimentos. Tenemos que hacer que la gente pueda vivir y pueda llegar a final de mes. Porque gobernar desde la izquierda es poner límites al mercado cuando el mercado ahoga, y, señor Sánchez, señorías del Partido Socialista, sí, el mercado ahoga.

Yo creo que aún estamos a tiempo de evitar que en seis meses tengamos a Feijóo y a Abascal en la Moncloa. Pero lo más importante, señor Sánchez, es que estamos a tiempo de hacer que merezca la pena para las valencianas y los valencianos que usted presida el Gobierno. Valor y decisión.

Señor Feijóo, esta mañana usted se ha atrevido a dar lecciones de valentía a Compromís. Usted nos preguntaba que por qué nosotros no montábamos manifestaciones al Gobierno central, pero sí se las montábamos a ustedes, al Partido Popular. ¿Se refería usted a las manifestaciones que hacen los familiares de las víctimas de la dana? A ver si lo entiendo. La pregunta no debería ser por qué alguna gente de Compromís hemos acompañado a las víctimas de la dana; la pregunta es por qué el Partido Popular ha abandonado a las víctimas de la dana y las ha estado insultando continuamente. Esa es la pregunta. La pregunta no es por qué estas familias se manifiestan cada mes; la pregunta es por qué usted mantiene al señor Mazón de diputado, por qué lo mantiene aforado, por qué lo mantiene cobrando un sueldo público y por qué lo mantiene con todos los honores y los beneficios de ser expresidente de la Generalitat. ¿Y usted habla de valentía, señor Feijóo? ¿Usted, que no se atrevió a cesar a un presidente autonómico de su partido cuando él estaba de comilona y de sobremesa mientras 230 personas morían ahogadas en la dana de Valencia? ¿Habla usted de valentía, señor Feijóo? ¿Usted, que todavía tiene las manos rojas de aplaudir a Mazón en los actos de su partido? ¿Usted habla de valentía, señor Feijóo? Con Mazón usted no solo es cobarde, usted es miserable. (Aplausos.―Protestas.―Varios señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en Congreso pronuncian palabras que no se perciben.―La señora Micó Micó: ¿Qué pasa? ¿Qué pasa?).

Presidencia. Silencio, por favor. Muchas gracias, señora Micó. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor López Álvarez. (Rumores). Por favor, silencio.

Patxi López Álvarez

PSOEDiputado.Página 45Vídeo

Presidenta, presidente, egun on guztioi. Quiero que mis primeras palabras en nombre del Grupo Socialista, como no podía ser de otra manera, sean de recuerdo, de homenaje y de solidaridad con los familiares y con las víctimas de los accidentes ferroviarios de Adamuz y de Gelida. Y quiero decirles que entendemos su dolor y que, como se está demostrando con las numerosas comparecencias del ministro y hoy con la del presidente, compartimos la necesidad de conocer la verdad. Por eso se están poniendo todos los medios y dando todas las explicaciones para esclarecerla. Y también quiero agradecer una vez más el trabajo y la entrega de los servidores y de los servicios públicos, que salvan al pueblo, y la solidaridad de los vecinos y de las vecinas y del Ayuntamiento de Adamuz, que volvieron a demostrar el país que somos (aplausos) y la altura de la dignidad de la sociedad española. A partir de ahí, solo puedo decir, como ha vuelto a demostrar el presidente esta mañana, que todos los datos, que todos los hechos, que toda la realidad que se ha ido conociendo sobre los accidentes ferroviarios se ha puesto encima de la mesa en tiempo real para que no haya ni una sombra de duda sobre lo sucedido, sobre sus causas, sobre el antes y el después de los accidentes, sobre las medidas adoptadas y los resultados obtenidos. Datos. Hechos. Todos aquellos de los que se disponía en cada momento, aunque al señor Feijóo le aturullaran la cabeza. Parece que es incapaz de digerirlos, porque nos llegó a decir que el Gobierno ha puesto tantos datos encima de la mesa que nos ha llegado a confundir. (Rumores). Claro, es que a quien es incapaz de aclararse con una factura de El Ventorro, los datos se le hacen bola y le confunden. (Aplausos). Claro, ha sido tal la información trasladada que yo podría estar aquí hablando toda la mañana, pero no añadiría nada nuevo a lo que ya ha aportado hoy en su comparecencia el presidente y el ministro en sus numerosas comparecencias. (Rumores). Un ministro, Óscar Puente, que está haciendo una labor extraordinaria de gestión y de comunicación (aplausos), y no para liderar informativamente nada ―como le dijo Feijóo a Mazón; parece que era lo único que les preocupaba—, sino para esclarecer la verdad y para poder reaccionar con medios materiales y humanos ante lo sucedido. En una tragedia no se trata de ganar ningún relato, se trata de gestionar con rapidez y con rigor lo que está sucediendo en cada momento, y a eso se han dedicado en cuerpo y alma el Gobierno y el ministro. Un ministro al que, por cierto, quiero felicitar también ―a él y a su equipo― por el acuerdo que consiguieron el lunes con los sindicatos y que supone un acuerdo para aumentar la inversión en mantenimiento en 1800 millones, crear 3650 puestos de trabajo y reforzar la seguridad de toda la línea ferroviaria. (Aplausos). Enhorabuena, ministro. (Rumores).

Pues ya lo saben, no aporto nada nuevo. El accidente de Adamuz se produjo en un tramo de vía en el que se había acometido una renovación integral con una inversión de 780 millones de euros. Los desvíos se habían renovado entre mayo y junio de 2025. Los incidentes anteriores que se comunicaron en ese tramo y que podrían haber sido una señal de alerta se referían al arrollamiento de un animal, al desprendimiento de una pieza o a la disyunción del pantógrafo —‌‌es decir, a la interrupción del flujo de alta tensión—. Son cosas que se subsanaron inmediatamente y que no tenían nada que ver con el accidente que sucedió después. Por lo tanto, no había nada que alertara de ese peligro. Saben también que lo primero que se hizo fue atender a las víctimas y desplegar de manera inmediata todos los medios humanos y materiales necesarios para atender la tragedia: rescatar a las víctimas, retirar de manera urgente los elementos de superestructura dañados, desmontar progresivamente la vía y tratar el balastro, restituir la línea aérea de contacto, las ménsulas; hacer todo lo imprescindible para, por un lado, conocer las causas del accidente y, por otro lado, restablecer el tráfico en el menor tiempo posible. Además, por supuesto, conocen que el Gobierno ya ha aprobado un decreto que complementa las indemnizaciones a las víctimas con ayudas inmediatas y exentas de tributación. Saben todo esto, como saben que en relación con rodalies, que es otra de las cuestiones que nos traen hoy aquí, este Gobierno se encontró con una red antigua, sobrecargada, con cuellos de botella en los túneles centrales de Barcelona y con años de recortes y de falta de inversión y planificación. Y saben que fue este Gobierno el que le dio la vuelta a todo esto de manera que solo en los últimos dos años se han invertido 1200 millones de euros. Por cierto, desde 2020 hay trazabilidad en el destino de las inversiones y todo el mundo puede saber a qué se destinan esos recursos. La realidad es esta: con Pedro Sánchez, 1207 millones invertidos en material rodante; con el PP de Rajoy, cero, cero absoluto por si quieren comparar. Y, además, se ha acordado con la Generalitat doblar la inversión para mantenimiento hasta los 8000 millones de euros en un plan que llega hasta 2030. Somos uno de los países de Europa que más invierte en mantenimiento, en inversión y en renovación por kilómetro de vía. Ahora no hay desinversión, como ocurría con los Gobiernos del Partido Popular; ahora hay convencimiento de que invertir en nuestro sistema ferroviario es invertir en progreso económico, en vertebración territorial y en bienestar ciudadano. Por eso, el ministerio ha marcado claramente cuáles son los objetivos: completar la red de alta velocidad, mejorar la red convencional y los servicios de proximidad, subir las mercancías al tren y, algo transversal a todo ello, mejorar el mantenimiento de todas las infraestructuras. Esta es la vía por la que circula la realidad en la que se mueven los compromisos del Gobierno y por la que circula la verdad de lo sucedido, la que piden las víctimas y la que el Gobierno, con expertos y con detalles, está trabajando para establecer. Porque la verdad, señor Feijóo, no circula por la vía de sus bulos y de sus mentiras. Usted ha venido aquí, como siempre, a lanzar una filípica en la que la culpa de todos los males la tiene el Gobierno y, en especial, Pedro Sánchez. Debería ser un poco más prudente; su problema es que nunca es prudente y se lanza al ataque sin paracaídas.

Veamos lo que ha dicho esta mañana. Ha empezado diciendo que no respetamos a las víctimas. No, mire, la falta de respeto está en el contenido de su discurso; la falta de respeto está en los insultos, en las acusaciones gratuitas, en la ausencia total de rigor, en el ensuciarlo todo para atacar al adversario y, sobre todo, en utilizar de manera tan miserable a las víctimas. (Aplausos). Lo han hecho siempre, con estas víctimas y con todas. Para ustedes solo son víctimas las que le bailan el agua al Partido Popular, las demás, en todo caso, son poco menos que socialistas emboscados, y sé muy bien de lo que hablo. (Aplausos). Sé muy bien de lo que hablo. Ahí está la falta de respeto y le puedo asegurar que mi grupo no va a traspasar esa línea. (Varios diputados del Grupo Parlamentario Popular: ¡Nooo!). Y el suyo ya lo ha hecho. (Protestas). ¡El suyo ya lo ha hecho! (Protestas.—Rumores).

Pero hay más, porque luego ha seguido y ha pedido la dimisión de Óscar Puente, que ha estado desde el minuto uno trabajando y dando puntualmente, en tiempo real, toda la información de la que disponía. Pero es que eso no les gusta. No les gusta que se trabaje ni que se informe. Porque usted estuvo un año protegiendo a Mazón, que comía en El Ventorro mientras moría gente ahogada en su comunidad. Estuvo un año protegiéndole; nos dio hasta quince versiones de qué hacía allí y ninguna de ellas era cierta. Hay que tener la cara de cemento para pedir la dimisión de Óscar Puente y no haber cesado a Mazón en el minuto uno. (Aplausos). Hay que tener la cara de cemento. Pero es que, encima, nos ha preguntado qué diríamos nosotros si esto le hubiera pasado a un Gobierno del PP. Oiga, ¡pero qué memoria tan selectiva, si ya ha pasado! Usted era el presidente de la Xunta cuando sucedió el accidente de Angrois. (Protestas.—El señor Núñez Feijóo hace gestos negativos). Pero ¿cómo puede decir que no? (Rumores). Como se demostró en la investigación, hubo retrasos en la llegada de las ayudas de emergencia y fallos enormes de coordinación. La primera comparecencia en la Xunta que usted presidía fue ocho días después de la tragedia y la ministra Ana Pastor ni siquiera compareció. Se negó que hubiera una comisión de investigación en el Parlamento gallego y se preocuparon tanto por las víctimas, habiendo 80 víctimas mortales y más de 140 heridos, que en el acto público que hicieron se presentaron ocho personas. Fíjese, señor Feijóo, qué respeto por las víctimas. Tápese un poco; tápese un poco. (Aplausos). Encima, tiene el rostro de venir aquí y decir que este es el manual del Gobierno para las tragedias. ¿Quiere que hablemos de manuales de Gobierno para las tragedias? ¿Quiere que hablemos del manual que utilizaron para el Prestige y sus hilillos de plastilina, que alejaron y llenaron de chapapote toda la costa norte de nuestro país? ¿Quiere que hablemos del YAK42, que devolvieron restos equivocados a sus familias por su chapucera gestión? ¿Quiere que hablemos de la mentira que nos quisieron colar con el atentado del 11M para pervertir el resultado de unas elecciones? (Aplausos). ¿Quiere que hablemos de la COVID y de las residencias de Madrid? ¿Quiere que hablemos de la dana y El Ventorro? ¿Quiere que hablemos del accidente de Angrois? (Aplausos). ¿De verdad tiene el rostro de venir aquí a hablar del manual de este Gobierno cuando el suyo ha multiplicado las desgracias en cada tragedia? (Continúan los aplausos). Pero es que, encima, sigue y acusa a Pedro Sánchez de venir aquí a mentir. (El señor Pérez López: Es lo que hace siempre). Oiga, usted vino el viernes —‌‌ por poner solo un último ejemplo— a la comisión sobre la dana y fue incapaz de decir una sola verdad. (El señor De Olano Vela: ¡Fue el lunes!). Dijo que la Confederación Hidrográfica era la máxima responsable de todo porque no dio información al CECOPI. Mentira. Hubo 62 avisos de la Confederación del Júcar, ¡62!, a Emergencias de la Generalitat mientras Mazón estaba en El Ventorro. (Aplausos). Dijo que el Gobierno de España actuó de mala fe desde el primer instante. Mentira. Las palabras de la Generalitat fueron: Tenemos lo que necesitamos, tenemos la UME. Dijo que los voluntarios franceses llegaron antes que el Ejército español. Mentira. Antes de las doce y media de la noche ya estaba la UME en Paiporta. Dijo que la delegada del Gobierno había dicho que había pasado el peligro y que la dana se iba hacia Albacete. Mentira. Lo que hizo fue alertar porque se iba a intensificar en la Ribera y en el litoral. ¡Mentiras! Usted tiene una relación tóxica con la verdad, la desprecia y, por lo tanto, suelta tan habitualmente mentiras que solo se me ocurre una pregunta: señor Feijóo, ¿cuándo le echan? ¿Cuándo le echan de su partido? (Protestas). Porque usted se puso pomposo y dijo en un acto: Yo no he venido a la política a mentir y os pido que, si miento, me echéis del partido. ¿Cuándo le echan del partido, porque no ha hecho más que mentir desde entonces? (Aplausos).

Después se ha preguntado, por supuesto retóricamente, en qué se han gastado los millones de euros que han recaudado. Esta es muy fácil. Nos los hemos gastado en pensiones, en salarios, en becas, en inversiones estratégicas (aplausos.―Rumores.―El señor Tellado Filgueira: En putas), en ingreso mínimo vital, en infraestructuras, en el escudo social, en ayudas a los afectados de las tragedias, en revertir los recortes de los Gobiernos del PP y también en ferrocarriles. En lo que no los hemos gastado es en regalos fiscales a los que más tienen, ni en privatizar la sanidad, ni en dárselos a los que ya tienen de todo para que hagan negocios privados con las necesidades públicas, aunque se llamen Quirón y compañía. En eso no nos lo hemos gastado, no se preocupe.

Pero sigue y nos dice todo solemne esta mañana: En esta vida hay que tener un poco de dignidad. Vamos a hablar de dignidad. Antes le he dicho que vino a la comisión de la dana a mentir, pero eso no fue lo peor. Lo más lamentable de su comparecencia, señor Feijóo, fue esa comparación que hizo entre el Mazón del Ventorro y Salvador Illa en el hospital. Eso… Hay que tener poca vergüenza y ninguna dignidad para hacer esa comparación. (Aplausos). Otro ejemplo. El presidente del Gobierno propone una regularización extraordinaria de inmigrantes porque hay personas que ya viven y trabajan en España, pero lo hacen en la sombra. Y a usted le ha faltado tiempo para hacer un discurso más radical que VOX. Mire, un Estado que tolera una economía sumergida masiva no es fuerte; al revés, es frágil. Un país que permite que personas que han tenido que huir del hambre, de la guerra, de la violencia, de la pobreza, vivan sin derechos, como si no fueran seres humanos y ciudadanos libres, no es un país digno. Y le diré una cosa, no creo que muchos de los que votan a VOX o al PP no quieran inmigrantes, lo que ustedes no quieren son inmigrantes con derechos, los quieren invisibles, mudos, baratos y agradecidos; mano de obra sin voz y sin ley. (Rumores.―Aplausos). Muy digno todo. Muy digno.

Otra. Ustedes, que nos dan un día sí y otro también lecciones de comportamiento feminista, han vuelto a demostrar su verdadera catadura moral. Una concejala denuncia al alcalde de Móstoles por acoso y, desde su partido, la vicepresidenta de la Asamblea de Madrid le recomienda que, si no quiere buscarse la ruina, no denuncie. (La señora Muñoz de la Iglesia: Eso, ¿qué tiene que ver aquí?). Hay otro que la llama pájara miserable, y la jefa, Ayuso… (Protestas.―El señor Tellado Filgueira: Pájara,

Sánchez a Robles.―Risas). Encima, les hace gracia. Decía que Ayuso, la jefa, sale con sus mejores galas verbales a defender, por supuesto, al presunto agresor. Eso sí que es arropar a las víctimas, eso sí que es animar a denunciar, eso sí que es marca del PP, esa sí que es la dignidad de los populares. (Rumores). Pero puedo seguir hablando de dignidad, porque puedo hablar, por ejemplo, de esa concejala del PP que, espontáneamente eso sí, hace 50 kilómetros, se mete en un mitin del adversario político, escucha ―sin darse cuenta, ¿eh?― las intervenciones de Rafael Guía y de Pilar Alegría y que, cuando empieza a hablar Pedro Sánchez, se levanta y le llama hijo de puta. Muy digno, muy edificante. Claro, luego, como se da cuenta de que se ha armado un revuelo, pide perdón. (El señor Tellado Filgueira: ¡Claro!). Pero pide perdón al Partido Popular. Insulta al presidente del Gobierno y pide perdón al PP, esa es la política para adultos del señor Feijóo. Eso es la dignidad del señor Feijóo. (Aplausos.―El señor Tellado Filgueira: ¡Txeroki!).

Y, por si les faltaba algo para demostrar lo dignos que son, contratan como fichaje estrella para cerrar la campaña en Aragón a Vito Quiles. A un Vito Quiles que, como gran periodista de reflexión profunda que es, lo único que hizo fue llamar simio al ministro de Transportes y decir que el presidente tendría que estar colgado de un pino. Profundo, ¿eh? ¿De verdad este es el modelo que quieren para sus hijos? Porque no estamos hablando de alguien que, como dijo el señor Tellado, persigue a los políticos con un micrófono; no, estamos hablando de verdaderos acosadores, de propagadores del odio y de activistas de la antipolítica. Le podría poner mil ejemplos de esto. Vean sus redes. Son homófobos, machistas, aporofóbicos, clasistas y racistas, por muy negro que sea alguno. (Rumores). Sus redes están llenas de ejemplos y esto es lo que llevaron ustedes a cerrar la campaña en Aragón. (Aplausos). Este es su gran ejemplo de dignidad, dar escenario y altavoz a lo peor de la ultraderecha. Por eso solo se me ocurre ya una pregunta, señor Feijóo, ¿cuándo da el paso y se afilia a VOX? (Risas.―Rumores). Claro, porque si habla como VOX ―en sus discursos dice exactamente lo mismo y con las mismas palabras que Abascal―, si anda como VOX ―bueno, anda detrás de VOX, porque ellos lanzan una idea motosierra y a usted le falta tiempo para repetirla― (protestas), si copia las ideas de VOX ―como usted no tiene ninguna, tiene que ir a una fuente para ver si se alimenta de alguna― y si además pacta con VOX todos los Gobiernos, pues, hombre, quítese el complejo y afíliese a VOX. Si le dejan. (Protestas). Les molesta, ¿verdad? Pues aunque les moleste y aunque no les guste oírlo han convertido al Partido Popular en VOX, en lo peor de la ultraderecha europea. (Protestas.―Aplausos). Usted ha devuelto al Partido Popular a sus orígenes, al momento de su fundación. Y alguno podrá decir: qué bien, hemos vuelto a las esencias. Ya, pero es que su fundación está más en la añoranza del franquismo que en la defensa de la democracia. Usted ha devuelto ahí al Partido Popular, como demuestra el final de su intervención, la gran frase. Usted ha dicho: Lo que más miedo da hoy a la gente es Pedro Sánchez y su Gobierno. Esa es su estrategia, esa es la estrategia que ha copiado de la ultraderecha: inocular miedo, sembrar miedo. Un miedo que siempre acaba generando odio; miedo para existir, miedo para ser. Verán, el otro día, cuando los acosadores profesionales consiguieron la marcha de Quequé del programa Hora veintipico, gracias a Ignatius Farray pudimos recordar lo que se dice en El nombre de la rosa y adaptarlo a lo que estamos viviendo ahora. Ahí se decía que la risa mata al miedo y que sin miedo no puede haber fe, porque sin miedo al diablo ya no hay necesidad de Dios. Eso son la derecha y la ultraderecha, los que no soportan ni la risa, ni la comedia, ni el arte, ni la razón, ni el amor, porque todo ello mata el miedo que ellos quieren inocular para convertirse después en los salvadores. Porque sin miedo ustedes no existirían. (Rumores). Lo decía Bad Bunny el otro día en la Super Bowl: «The only thing more powerful than hate is love». (Rumores.―Aplausos). Y yo añado, la esperanza también puede al miedo. Así que, compañeros y compañeras, combatamos el miedo y seamos esperanza. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie.—Aplausos de algunos miembros del Gobierno, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor López. Vamos a parar ahora cinco minutos y luego reemprendemos el debate. (Pausa). Si ocupan sus escaños, reemprenderemos el debate. Muchísimas gracias. Tiene la palabra el señor presidente del Gobierno. Cuando quiera.

PRESIDENTE DEL GOBIERNO

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Muchas gracias, señora presidenta.

Señorías, como he dicho al principio de mi primera intervención, he dejado tanto la situación de rodalies como otros aspectos objeto de esta comparecencia, los internacionales, para el debate porque, efectivamente, la gravedad del accidente de Adamuz exigía una intervención inicial centrada única y exclusivamente en ello. Pero antes de abordar de nuevo la materia ferroviaria de manera más pormenorizada en relación con algunas cuestiones territoriales, singularmente las relativas a Cataluña, quisiera decir de forma telegráfica algunas cuestiones sobre la política internacional. Lo primero sobre Venezuela. Mi Gobierno, lo saben ustedes, no reconoció la supuesta victoria electoral de Maduro como presidente debido a las irregularidades que se cometieron en las últimas elecciones. (Rumores). Esto es así, señorías. Aparte de que no solamente no la reconoció España, sino que no la reconocieron ninguno de los Estados miembros de la Unión Europea, e incluso hubo una Comisión de Naciones Unidas que no reconoció esos resultados por las irregularidades que se pudieron cometer en esas elecciones. Pero creo que eso no legitima lo que ha hecho la Administración estadounidense. Antes al contrario, creo que no podemos reconocer ni aplaudir la operación llevada a cabo por Estados Unidos en Caracas. Fuimos claros no solamente desde el punto de vista europeo, sino también desde el punto de vista internacional, uniéndonos a distintos países, como por ejemplo Colombia, Brasil y otros países de la región latinoamericana y del Caribe, diciendo que era una intervención contraria al derecho internacional, que sienta, por cierto, un precedente muy peligroso en el mundo y que no parece que vaya siquiera a servir para poner en marcha una transición democrática en ese país; no lo parece, al menos al día de hoy. Como aquí se ha señalado, parece que son otros los objetivos y las prioridades que tiene la Administración estadounidense. Pensamos en todo caso, señorías, que el destino de Venezuela debe ser decidido por los venezolanos y que debe construirse de forma pacífica y dialogada, sin tutelas y con el apoyo de la comunidad internacional. Ahí es donde va a estar España.

Respecto a Irán, que antes se ha hecho algún reproche, creo que hemos sido claros desde el principio. Ahí están las declaraciones del Ministerio de Asuntos Exteriores y también las comparecencias que se han hecho en estas Cortes Generales por parte del ministro. Por tanto, condena absoluta y rotunda a lo que está haciendo el régimen iraní precisamente con la población iraní, y particularmente con las mujeres.

Segunda consideración, Ucrania. Enero nos trajo una puerta de esperanza, de ahí que ofreciera a los grupos parlamentarios tener una reunión para poder informar sobre cuáles podrían ser los avances en esas conversaciones de paz. Por primera vez en mucho tiempo surgió esa posibilidad real de articular unas garantías de seguridad que satisficieran las necesidades de Ucrania y de Rusia y que sirvieran también de base para crear una paz ―que creo que todos queremos― justa y duradera en el este de Europa. Como saben, me reuní el 6 de enero en París con mis homólogos en la Coalición de Voluntarios, pero desgraciadamente no parece que haya habido avances en este aspecto. Por tanto, quedamos a la espera y atentos. Vamos a continuar apoyando a Ucrania en su lucha por la libertad. Ayer mismo tuvimos ocasión de poder hablar con el presidente del Parlamento de Ucrania. También saben que la Comisión Europea está diseñando un paquete de prosperidad para Ucrania. Fuimos de los países que, por supuesto, apoyamos la mutualización de la deuda para sostener financieramente el Estado ucraniano. En definitiva, señorías, creo que España está donde debe estar, que es en el respeto al derecho internacional y al orden multilateral.

Tercer asunto internacional al que me gustaría referirme, Mercosur. Lo he dicho en otras ocasiones, también ante sus señorías, y, cuando he tenido ocasión, ante la opinión pública. Creo que el reto que tiene ahora mismo la Unión Europea es, en primer lugar, profundizar en su mercado interior, y eso no exige desregular, sino simplificar las leyes, la regulación y, por supuesto, también armonizar. Tenemos que impulsar el mercado interior y, por otro lado, tenemos que hacer frente a una Administración, la americana, que está rompiendo unilateralmente acuerdos comerciales; tenemos que crear acuerdos comerciales con otras regiones del mundo. Afortunadamente, hay muchos países, hay muchos bloques regionales que quieren asociarse con la Unión Europea. Y creo que, después de más de veinte años, que la Unión Europea haya sido capaz de firmar un acuerdo importante con los países del Mercosur es una extraordinaria noticia para Europa. Sin duda, también lo es para España, porque estamos creando un marco de predictibilidad, de seguridad y de respeto a un orden que, desgraciadamente, de forma unilateral, se está rompiendo por parte de otros.

Durante todas estas décadas y con distintas Administraciones ―porque no ha sido solamente la Administración que yo presido, sino también otras; recordemos que llevamos más de veinticinco años negociando este acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, también en España― se ha estudiado a fondo este asunto y hemos visto cuáles deben ser los mecanismos que hay que poner en marcha a nivel europeo para superar las dificultades y las incertidumbres que pueda generar este acuerdo.

En todo caso, señorías, quiero también trasladar a los agricultores y a las agricultoras que somos muy conscientes en nuestro país de las dudas y de las preocupaciones que puedan tener. Para ellos, el Parlamento Europeo aprobó ayer mismo unas salvaguardas agrícolas que van a permitir a la Unión Europea suspender o dificultar la entrada de productos latinoamericanos si se considera que puede dañar, de algún modo, a nuestros productores. (Aplausos). Y no solamente eso, sino que la Comisión Europea, es decir, el Gobierno de Europa, ha previsto mecanismos de compensación, de apoyo financiero, extraordinarios; ha propuesto la creación de una red de seguridad unitaria dotada nada más y nada menos que de 6300 millones de euros, que vendría a duplicar la actual reserva agrícola. Y todo ello para proteger a nuestros agricultores de posibles perturbaciones en el mercado si es que se produjeran, si es que se p‌ rodujeran, insisto, nuevamente. Porque la experiencia que tenemos de los acuerdos comerciales —‌por ejemplo, con Canadá— hace ya unos años es precisamente la contraria: que han contribuido al desarrollo, a la exportación, a la competitividad y al fortalecimiento de nuestro sector primario.

Pero, insisto, más allá de estas consideraciones y de estas salvaguardas, que por supuesto están previstas en ese acuerdo, creo que hay un contexto geopolítico que invita a Europa a mirar hacia adentro y profundizar en el mercado único así como a mirar hacia fuera, hacia aquellas regiones que, junto con Europa, lo que quieren es un orden internacional basado en reglas y no en la ley del más fuerte, en la ley de la selva, que es lo que por desgracia están defendiendo otros.

Cuarto, Groenlandia. Aquí se ha criticado también que no he dicho nada de Groenlandia, incluso ha habido algunos que me han responsabilizado a mí poco menos que de la situación en Groenlandia. Hemos vivido momentos de muchísima tensión, señorías, se ha puesto en cuestión por parte de un aliado, de la superpotencia de la Alianza Atlántica nada más y nada menos, la integridad territorial de otro país aliado, también perteneciente a la Unión Europea, como es Dinamarca. Yo creo que, afortunadamente, la Administración estadounidense, la Administración de Trump, ha cambiado de opinión. Veremos si no revisa esa opinión. Nosotros celebramos ese cambio, pero pensamos que sería un error asumir que el problema ha desaparecido, porque el problema de fondo sigue ahí. El problema es pensar que las reglas internacionales son para el cumplimiento de todos, salvo de uno; que su vigencia es intermitente, que se puede usar, amenazar y utilizar el miedo para coaccionar a países que se dicen aliados. Nosotros creemos, por supuesto, que no hay que aceptar esta gobernanza internacional y pensamos que Europa tampoco debería aceptarla.

Quinto y último asunto al que me gustaría referirme de manera telegráfica, Gaza. Aquí se ha hablado —‌‌ también por parte de la portavoz de SUMAR— de la situación que están viviendo algunas ONG a las que el Gobierno de Israel está impidiendo hacer su trabajo dentro de la franja de Gaza. Como saben, nosotros seguimos en permanente contacto, a través del Grupo de Madrid, con toda la comunidad árabe. Como saben también, tras meditar varios días sobre la cuestión y conversar con distintos líderes europeos y de Oriente Medio, decidimos que España no se iba a sumar a este intento de privatización del orden multilateral con esa llamada Junta de la Paz organizada por la Administración estadounidense. Por supuesto, agradecemos la invitación, pero la declinamos. Lo que tenemos que hacer precisamente es reforzar y reformar el sistema multilateral, y reforzar y reformar todo lo que haga falta para garantizar la seguridad y la coexistencia pacífica entre Israel y Palestina. Esta junta está fuera del marco de Naciones Unidas, no ha incluido a la Autoridad Nacional Palestina y desdeña muchos de los principios básicos que, en nuestra opinión, deberían articular las relaciones entre países. En todo caso, lo que sí que le puedo trasladar a la ciudadanía española que esté sensibilizada con esta cuestión es que nuestro compromiso con la paz en Oriente Medio sigue intacto. Vamos a seguir siendo un aliado estratégico de Palestina. Vamos a tratar también, lógicamente, de persuadir y convencer al Gobierno israelí de que la mejor opción es el reconocimiento de los dos Estados, la entrada de ayuda humanitaria, acabar con los bombardeos, cumplir con lo acordado y ofrecer un horizonte de estabilidad, de paz y de certidumbre a la población palestina. Han pasado ya demasiados años, es hora de que la paz llegue también a orillas del Mediterráneo.

Si me permite, señora presidenta, señorías, paso a hacer la réplica a los distintos portavoces de los grupos parlamentarios. Quisiera, en primer lugar, hacerlo al portavoz del Grupo Parlamentario Popular, el señor Feijóo. En muchas ocasiones a lo largo de estos últimos días se está especulando mucho sobre el ascenso de la ultraderecha en las distintas elecciones ―que, por cierto, ha convocado el Partido Popular― en Extremadura, en Aragón, y posteriormente va a haber elecciones en Castilla y León y también en Andalucía.

Yo ―lo he dicho en muchas ocasiones y lo digo para algunos de los grupos parlamentarios que critican al Gobierno de España o también a mi persona― creo que ha habido durante muchos años una operación de blanqueamiento por parte no solamente de la derecha política, sino también de la derecha mediática, de la ultraderecha de nuestro país. A mí me lo han escuchado decir en muchas ocasiones aquí; se ha llegado a decir por parte del Partido Popular que es tan legítimo gobernar con VOX como que nosotros gobernemos con SUMAR o, antes, con Unidas Podemos. (Protestas.―Un señor diputado: ¡Y Bildu!). Sí, sí, esto, ustedes lo han dicho, lo han dicho comparando a la ultraderecha de VOX con el Partido Comunista de España. Incluso el propio señor Abascal sale a la tribuna y poco menos que el comunismo lo utiliza en términos peyorativos contra Unidas Podemos, antes, y contra lo que representa ahora SUMAR. (Rumores.―Aplausos). Pero eso es desconocer la historia, porque sí que es verdad que el comunismo en otras latitudes geográficas, no lejos de España, ha derivado en proyectos autoritarios que han laminado la democracia, pero aquí precisamente, en España y en Portugal, el Partido Comunista luchó ―y no solamente luchó sino que pagó con vidas y con el exilio y la represión― por la democracia contra el franquismo. (Aplausos). Y creo que no es justo, ni por supuesto coherente ni veraz respecto a la historia democrática de nuestro país, equiparar a aquellos que jalearon y que han defendido ―incluso hoy lo hacen― el golpe de Estado y la dictadura franquista con un partido que pagó con su vida, con el exilio y la represión la Dictadura franquista. Y lo digo yo, que soy el secretario general de otra organización política (aplausos), pero cuando ahora vemos que se blanquea la ultraderecha por parte de la derecha política, en el fondo y en la forma… Si el otro día, en el cierre de campaña de Aragón, el señor Feijóo invitó a un grupo musical que lo que está reivindicando es el Golpe de 1936 (rumores), e invitó a una persona ―que por cierto bien que le pagan las Administraciones públicas gobernadas por el Partido Popular―, al señor Vito Quiles, con dinero público de todos, (el señor Sánchez García pronuncia palabras que no se perciben), de aquellos que votan a la derecha, a la ultraderecha, pero también a otras formaciones políticas que nada tienen que ver con él, y le invitaron. Lo que se demuestra al final ¿qué es? Pues que el Partido Popular, VOX, Alvise y Se Acabó la Fiesta, son lo mismo; en el fondo y en la forma son lo mismo. (Aplausos). ¡Y ustedes se sorprenden de la subida de VOX! Tanto es así que el Partido Popular forzó un congreso antes de verano para reafirmar el liderazgo ―creo que de alguna manera en entredicho― del señor Feijóo. Y al día siguiente o a la siguiente semana, cuando salió la portavoz del Grupo Parlamentario Popular en una entrevista diciendo que no tendría ningún problema en que el señor Abascal fuera vicepresidente del Gobierno del señor Feijóo, tuvo que matizarle el portavoz… (protestas), el secretario general del Partido Popular ―el señor Tellado, discúlpenme―, diciendo que, por supuesto, ellos no iban nunca a gobernar con VOX. Bueno, pues aquí tenemos hoy al Grupo Popular diciendo que por supuesto que van a poder gobernar con VOX. (Rumores). La pregunta no es tanto si el PP ha decidido; la pregunta es qué va a hacer el señor Abascal. Desde luego, va a pagarlo muy caro porque VOX va a poner un precio muy alto. Y eso es lo que preocupa al Gobierno de España. Y es la reflexión que me gustaría hacer también al conjunto de la ciudadanía. Porque desde enero de 2026, en este mes y medio que llevamos de año, llevamos ocho borrascas, señorías, ocho borrascas… (rumores), ocho borrascas con un nivel de agresividad climática que no habíamos visto durante mucho tiempo. Y lo que está pidiendo el señor Abascal como primera condición para decir que sí a la investidura de la señora Guardiola en Extremadura o del señor Azcón en Aragón ―y ya veremos qué pasa en Castilla y León y Andalucía, esperemos que haya un cambio hacia la izquierda para evitar tal atropello (aplausos)―, lo primero que están pidiendo es acabar con el Pacto Verde, que precisamente lo que hace es anticipar muchas de las políticas climáticas de adaptación y de mitigación que necesitamos para hacer más resiliente también ―señor Abascal, ¿sabe a quién?― al sector primario de nuestro país, que ustedes abandonan con su discurso y con sus políticas. (Aplausos). Es difícil, en todo caso, y este yo creo que es uno de los principales males que tenemos en esta Cámara. Que lo haga la ultraderecha no lo justifica, pero hasta es normal porque vive, coexiste, propaga esa desinformación. De ahí, claro, que voten en contra o que se opongan a cualquier control o regulación que pueda haber de las redes sociales. Pero es difícil que la derecha tradicional de este país, que ha gobernado este país ―y usted lo ha hecho, señor Feijóo, durante trece años al frente de la Xunta de Galicia―, utilice la desinformación, los bulos y la mentira como lo hace, de manera tan impune, tan frívola y, en fin, con una cierta caradura. Y se lo voy a demostrar porque usted dice que ha imprimido informes, pero claramente no se los ha leído. Usted lo que está haciendo es desinformar la información y, por tanto, generar zozobra, también crispación y cierta angustia entre la sociedad. Usted ha dicho que el Ministerio de Transportes solo ha ejecutado un 20 % de los fondos europeos. Eso lo ha dicho en su intervención, señoría, pero lo cierto es que ya a finales del año 2025 esa ejecución era superior al 39 %, es decir, el doble de lo que usted ha afirmado. Y también ha dicho que la ejecución del presupuesto propio, quitados los créditos vinculados con el Plan de Recuperación,

Transformación y Resiliencia ―para tranquilidad de la ciudadanía, porque yo no voy a convencer a aquellos que no quieren ser convencidos y que utilizan la desinformación de manera tan flagrante como lo hace el señor Feijóo desde esta tribuna― ha sido del 99,02 %, señorías. (Un señor diputado: ¡Anda ya!). Esta es la ejecución más alta de los últimos catorce años, tanto en términos relativos como en términos absolutos. Llega la portavoz del Grupo Vasco, la señora Vaquero, y dice que lo que yo no puedo hacer es… Bueno, yo tendré que compararme con épocas anteriores también para que la ciudadanía sea consciente de lo que hemos hecho durante estos últimos siete años. (Una señora diputada: ¡Muy bien!—Aplausos). Eso es lo que he hecho en mi intervención.

El señor Feijóo ha dicho ―lo digo no refiriéndome a él, sino a la ciudadanía― que la inversión por trenes y kilómetros ha disminuido y que el gasto en mantenimiento por kilómetro circulado ha bajado. Y son dos mentiras. Viene aquí el señor Feijóo y las suelta, con las implicaciones y las consecuencias que tiene para la sociedad. Han dicho que tenemos que hacer autocrítica. Y, por supuesto ―y lo he dicho en mi primera intervención, señorías―, tenemos que aprender de esta tragedia porque es evidente que se ha cumplido con todas las normas, todos los requerimientos, todas las inspecciones que tanto la normativa internacional europea como la española hemos planteado. Pero se ha aprobado y no ha sido suficiente porque aun así ha sucedido esta fatalidad, esta tragedia. Y por supuesto que lo vamos a hacer, señoría, con absoluta transparencia, con absoluta rendición de cuentas. Pero creo que es importante decir las cosas tal y como son, y no mentiras, porque el señor Feijóo lo que hace es generar zozobra, crispación y mucha angustia e inseguridad entre la ciudadanía al propagar, poco menos, que este es un Gobierno que no está haciendo sus deberes en materias que sí los está haciendo.

La realidad es que la inversión por trenes y kilómetros se ha incrementado en un 50 %. (El señor Núñez Feijóo hace gestos negativos). Sí, señor Feijóo, hemos pasado de 3,6 euros, en 2018, a 5,4 euros, en 2025. También se ha incrementado el gasto en mantenimiento por kilómetro circulado. Lo que me parece sorprendente es que el jefe de la oposición traiga a esta tribuna el nombre de un profesional que no nombró esta Administración y que ocupa un cargo de director general. (Un señor diputado: ¡Falso!—La señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado: ¿Cómo que falso?). Ha dicho el señor Feijóo que hemos cambiado al director de seguridad en circulación de ADIF para poner —‌‌ cito textualmente— a una persona de formación con nula competencia técnica y experiencia. Pero eso es otro bulo que ha sacado de un tabloide digital de color amarillo que se llama The Objective. Lamento, y mucho, tener que decir el nombre, pero es más que nada para que los ciudadanos sepan de dónde se nutre la información que nada más y nada menos —‌‌ no digo el señor Abascal, que está claro que está en eso y en otras muchas cosas— que el jefe de la oposición utiliza precisamente para informarse en un tema tan grave como la tragedia que hemos vivido en Adamuz. Lo digo para que sepan que utiliza bulos, desinformación y que no contrasta, simplemente para propagar odio, crispación, angustia e inseguridad entre la ciudadanía. (Aplausos).

Insisto, no me dirijo al señor Feijóo ni a la bancada Popular, aquella que a lo mejor desconoce esto. La verdad —‌‌lo digo sobre todo para la ciudadanía— es que este director de seguridad —‌‌no voy a dar su nombre porque, insisto, es un director de seguridad— es un ingeniero industrial con más de veinte años de experiencia y no ha cambiado desde el 26 de mayo de 2017. Y el 26 de mayo en 2017 yo no era presidente del Gobierno, era el señor Rajoy. (Aplausos). Es que es una vergüenza, es que es de una irresponsabilidad y de una gravedad… Señor Feijóo, no hay derecho a que usted haga una oposición tan destructiva, tan falsaria, poniendo en cuestión el nombre, el currículum y la experiencia de una persona que yo no conozco, que ha sido nombrada por otra Administración y al cual usted deja al pairo, simplemente para tratar de continuar abonando esa crispación y esa desinformación.

Señorías, yo lo desconocía, pero, fíjense, una fundación que se llama Hay Derecho ha felicitado recientemente al Gobierno por —‌‌cito textualmente y abro comillas— «situar al frente deADIF a profesionales con una larga trayectoria en el sector y sin vinculación política previa» —‌‌cierro comillas—. Y puede usted encontrar la cita en la página 89 del estudio sobre el mérito y la capacidad de los directivos del sector público. Por tanto, señor Feijóo, nosotros no nos imprimimos los informes para ahorrar papel, pero sí nos los leemos.

Es de tal gravedad… Que lo haga el señor Abascal bien, pero que lo haga —‌‌de verdad— el Partido Popular, que ha gobernado este país y que aspira a gobernarlo… (El señor Sánchez García pronuncia palabras que no se perciben.—Protestas.—Rumores).

Presidencia. Señor Sánchez García, le llamo al orden por primera vez. Deje de insultar.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 53

El señor Feijóo, desde esta tribuna esta mañana, ha dicho que hubo ocho instituciones distintas, ocho instituciones distintas que nos avisaron del riesgo inminente de un accidente ferroviario. Pero qué irresponsabilidad, señor Feijóo. ¿Pero tan desesperado está, tan carente de argumentos está, para tener que acogerse a bulos, a desinformación, manipular, tergiversar, retorcer muchos de los informes de instituciones que en absoluto dijeron esto?

Ha dicho que el Banco Europeo de Inversiones alertó de un accidente ferroviario. Si no, que se recuerde en el día de hoy el acta y la intervención del señor Feijóo. Bueno, pues el Banco Europeo de Inversiones lo que hizo fue emitir un diagnóstico técnico para validar un préstamo, pero no hizo ninguna advertencia de ningún tipo, señorías. Pero ¿por qué ustedes quieren meter miedo a la gente? La CNMC —‌‌cuyo informe ha sido otro de los que el señor Feijóo ha sacado a colación para decir poco menos que, salvo nosotros, todo el mundo veía este accidente ferroviario— nunca habló de seguridad, sino que hizo solamente recomendaciones sobre la competencia y los precios en el sector.

Dice que la Comisión Europea también alertó sobre un eventual accidente ferroviario, pero el informe que usted menciona, por cierto, versa sobre la situación operativa del sistema. Y cuando dice ―y cito textualmente, para que conste en acta y sobre todo para la tranquilidad de la ciudadanía― que la línea se ha quedado obsoleta, no hace ningún juicio, sino que se limita a reproducir la petición formulada por este Ejecutivo para solicitar los recursos y poder renovar la vía. (Aplausos). Es que es un escándalo, es de tal irresponsabilidad utilizar la desinformación, la angustia y el buen nombre de instituciones que lo único que han hecho ha sido ayudar a este Gobierno a renovar, a actualizar una importante red ferroviaria, que me parece que retrata al señor Feijóo. Es una falta de respeto, a mi juicio, a los ciudadanos. Antes se ha dicho aquí —‌‌creo que ha sido por parte del portavoz del Grupo Parlamentario Socialista— que no se puede subir a esta tribuna como jefe de la oposición… En fin, como portavoz de VOX aquí se puede subir, barra libre, y decir cualquier cosa, insultar, lo que sea, pero, hombre, ¡el jefe de la oposición!, ¡el jefe del Partido Popular, que ha estado trece años al frente de la Xunta de Galicia!, me parece que es una extraordinaria irresponsabilidad. Da la sensación algunas veces de que el señor Feijóo es como si descubriera el agua caliente. ¿No? Ha dicho el señor Feijóo que va a crear una agencia independiente que coordine la seguridad de trenes, aeropuertos y carreteras. ¿Pero no se ha enterado el señor Feijóo de que ya existe y de que ellos votaron que no? (Aplausos). Es impresionante. Insisto, es impresionante, señor Feijóo (rumores), es impresionante. Yo le informo, por si acaso usted no se ha enterado, se llama Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, Marítimos y de Aviación Civil. (Protestas). Bueno, ahí tenemos al que debe ser el autor intelectual, que ha visto que ha metido la pata y ahora intenta sacarla. (Risas.―Aplausos). Pero se creó en 1 de agosto del año 2024 y ustedes votaron en contra. Es que ustedes han votado en contra. (Continúan los aplausos). Viene aquí, vota en contra y después dice que la va a crear, cuando ya está creada. (Risas.―Rumores.―El señor Pérez López: ¡Es distinta! ¡Es otra cosa!―Protestas.―Una señora diputada: ¡Oye, ya vale!). Antes lo ha dicho el señor Patxi López de manera muy brillante, y yo creo que el señor Feijóo se ha preguntado a sí mismo qué hubiera pasado si este accidente hubiese ocurrido bajo el Gobierno del Partido Popular. (Rumores.―Protestas). Y a mí me parece que es una pregunta oportuna que responde, creo que es una pregunta oportuna.

Algunas cosas las ha adelantado el señor Patxi López, pero yo se lo digo: yo creo que, si ustedes hubieran estado al frente de este Gobierno en las distintas crisis que, por desgracia, hemos tenido que gestionar desde el año 2018, ustedes hubieran hecho lo de siempre. Habrían llegado tarde y mal; habrían mentido a la opinión pública; habrían tratado de ocultar la verdad; por supuesto habrían culpabilizado y estigmatizado a las familias de los afectados, y, por descontado, a aquellos medios de comunicación críticos con su gestión. Es decir, habrían hecho lo de siempre, lo de siempre. Ustedes no improvisan, utilizan el mismo manual. Antes lo ha dicho el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista: incompetencia, opacidad, mentiras y, por supuesto, estigmatización de las víctimas. Sobre la incompetencia. Cuando se produce una emergencia, los cargos del Partido Popular sencillamente no sabemos dónde están; se ausentan de sus puestos de responsabilidad, ignoran las recomendaciones de los expertos, desconocen sus protocolos y sus propias competencias y, en lugar de resolver el problema, tiran balones fuera. Por ejemplo, ahora que están prontas las elecciones en Castilla y León, recordemos los incendios en Castilla y León este verano. O recordemos también en Extremadura lo sucedido este verano con los incendios. El señor Mañueco y la señora Guardiola dijeron que tenían todo bajo control al principio. Después, cuando vieron que la realidad los superaba, lo que hicieron fue pedir al Gobierno de España nada más y nada menos que cincuenta helicópteros de extinción, cincuenta aviones, el doble de todos los efectivos que tiene la Unión Europea. Y unos días más tarde exigen la activación del Mecanismo Europeo de Protección Civil, que en realidad ya llevaba activo cuatro días. Da igual, porque lo importante es decir qué hacen, dar la sensación de que están haciendo cosas. Cuando las inundaciones asolaron varios pueblos de Aragón, ¿el señor Azcón qué hizo? Se fue de boda a La Coruña en su coche oficial y no apareció por allí en tres días. Eso sí, justificó su ausencia diciendo que él no tenía Falcon para ir a Aragón. Cuando las calles de Valencia se llenaron de agua y de lodo, el señor Mazón se fue a decir ―o a hacer, mejor dicho― Dios sabe qué. (Rumores).

La pregunta de verdad, señorías, es si usted lo hubiera hecho mejor ―el señor Feijóo― como presidente del Gobierno. Yo francamente lo dudo, señor Feijóo. Sobre todo, desde que el pasado 23 de enero usted reconociera ―todo un presidente del Gobierno de la Xunta, es decir, de un Gobierno autonómico durante trece años― ante la jueza ―¡ante la jueza!― que no sabe qué es un CECOPI. El señor Feijóo ante la jueza dijo: No sé lo que es un CECOPI. (Rumores.―Protestas). ¿Lo reconoció o no lo reconoció, señor Feijóo? No, pero dígame usted, ¿lo reconoció o no lo reconoció? Dígalo usted aquí arriba. (Continúan las protestas.―El señor Hernando Fraile pronuncia palabras que no se perciben.―La señora Muñoz de la Iglesia: ¡Eso es mentira! ¡Mentiroso!). Diga usted en la tribuna, ¿reconoció usted, sí o no, que sabía lo que era un CECOPI? (El señor Núñez Feijóo pronuncia palabras que no se perciben). ¿Mintió a la jueza? ¿Está mintiendo a estas Cortes, señoría? Diga usted aquí si dijo ante la jueza que no sabía lo que es un CECOPI. (Rumores). No lo va a hacer, claro que no. ¿Cómo es posible que todo un presidente autonómico durante trece años no sepa lo que es un CECOPI, ni cómo funciona un CECOPI ―que es lo que dijo ante la jueza― si estuvo presidiendo ocho CECOPI mientras fue presidente de la Xunta de Galicia? (Aplausos). Después de trece años al frente de una comunidad autónoma, el señor Feijóo no conoce aún cuáles son las principales responsabilidades que tiene un Gobierno autonómico. (Continúan los rumores). En fin, es evidente que usted no es mejor gestionando que el señor Mazón o que el señor Mañueco. Todos los gobernantes del Partido Popular al final hacen lo mismo: asumen el cargo, pero no asumen ningún tipo de responsabilidad, ni siquiera la conocen.

En segundo lugar, incompetencia. Tapándolo todo, ese es su manual de instrucciones. Antes se ha mencionado por parte de otros intervinientes el accidente del Jak-42, el del metro de Valencia. ¡El metro de Valencia! Fíjese, ha salido aquí a tribuna a criticar, por supuesto, al Partido Socialista, también a otros grupos valencianos, sobre el accidente del metro de Valencia, pero fueron ustedes los que destruyeron los vagones y varias pruebas periciales y manipularon el contenido de la caja negra del tren, algo que resultó en el borrado de la información clave de ese accidente. (Un señor diputado pronuncia palabras que no se perciben). Pero ¿cómo puede subir aquí a dar lecciones de transparencia, de rendición de cuentas y de colaboración con la justicia y con la investigación? Bueno, ya la dana, en fin… creo que se ha dicho por parte de otros muchos intervinientes.

Pero sí me quiero centrar en el accidente de Angrois, porque creo que lo tiene usted que recordar. (El señor Núñez Feijóo: Lo sé perfectamente). Ustedes taparon pruebas, señor Feijóo, ustedes taparon pruebas. Pusieron obstáculos a la publicación del informe de la Agencia Ferroviaria de la Unión Europea, que denunciaba la falta de independencia en esta investigación. Se negaron hasta en cuatro ocasiones a crear ―el señor Feijóo, con su mayoría absoluta en el Parlamento de Galicia― una comisión de investigación. (Aplausos). Y dijeron que no a que se abriera una comisión de investigación en el Congreso de los Diputados. Un diputado de su grupo, señor Feijóo, aquí presente, dijo que crear una comisión para esclarecer las causas de un accidente ferroviario era, y cito textualmente «absurdo» y una forma ―y cito textualmente― «de rebajar este Parlamento a la nada». Esto es lo que dijo un diputado de su grupo, señor Feijóo. (El señor Núñez Feijóo: Estamos hablando del parlamento autonómico. ¡Del parlamento autonómico!). Y usted, señor Feijóo, también se opuso afirmando ―y cito de nuevo en este caso al señor Feijóo― que no tenía sentido hacer ningún juicio paralelo fuera de los tribunales. Es decir, usted criticó exactamente lo que está haciendo ahora, y yo me acuerdo perfectamente de esta situación. ¿Saben por qué? ¿Saben por qué? Porque, como secretario general del Partido Socialista, fue precisamente una de las decisiones que tomé, que el Partido Socialista apoyara la creación de una comisión de investigación sobre el accidente ferroviario de Angrois, aquí en el Congreso de los Diputados, a diferencia de lo que usted hizo en el Parlamento gallego, que rechazó hasta en cuatro ocasiones la constitución de esa comisión de investigación. Es decir, cada vez que les toca gestionar una desgracia, ustedes evitan afrontar la realidad; lo que hacen es taparla, no dar la cara. Setenta y nueve fallecidos en el caso del accidente ferroviario del tren de Angrois y, fíjense, algo que ha dicho el señor Puente en muchas ocasiones en sus comparecencias: ni la entonces ministra de Fomento, la señora Pastor, ni tampoco el presidente del Gobierno, el señor Rajoy, tuvieron la mínima decencia de comparecer ante las Cortes Generales para dar rendida cuenta de este accidente ferroviario. (Rumores). El señor Puente y yo mismo aquí estamos, dando la cara. (Aplausos.―Protestas).

Sobre las mentiras, señoría, hay ejemplos para dar y tomar, pero lo que sí es evidente es que hay un patrón claro en la gestión por parte del Partido Popular allí donde tienen que gestionar emergencias: cometen negligencias gravísimas, después hacen todo lo posible por taparlas y también lo ocultan con mentiras. Y, si no, hacen algo que ha comentado algún otro portavoz y también el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, que es atacar a las víctimas. Creo que hay un momento en el cual ustedes ya no solamente tratan de deshumanizar —‌‌junto con la ultraderecha— a sus adversarios políticos convirtiéndonos en enemigos, es que hacen lo propio con aquellas víctimas, aquellos familiares que no coinciden en la valoración que hacen sobre la gestión de estas crisis por su parte. No me quiero referir a las víctimas del Yak-42, tampoco me quiero referir, por supuesto, al metro de Valencia ni —‌‌en fin— a las residencias de Madrid, donde nada más y nada menos que la presidenta de la Comunidad de Madrid les llama plataformas de frustrados. En fin, es una cosa gravísima que no ha encontrado el reproche de nadie del Partido Popular ante una acusación de tal calibre. Pero de nuevo me voy a referir a usted, señor Feijóo, porque a las víctimas de Angrois usted las vejó, las maltrató de todos los modos, y cuando encima un tiempo después les entrega la Medalla de oro de Galicia, solo tres de las ochenta familias fueron a recogerla; tres. A las demás ni siquiera se les permitió acceder al acto. ¿Y sabe lo que dijeron esas víctimas, señor Feijóo? Fuimos tratados como terroristas. Eso es lo que usted ha hecho como presidente de la Xunta de Galicia ante un accidente que segó la vida de setenta y nueve ciudadanos en nuestro país. (Aplausos).

Eso es lo que hacen ustedes en el Gobierno, pero cuando están en la oposición incluso es peor, porque su respuesta es sencillamente crispar, tratar de utilizar tragedias. (Rumores). Fíjese, le voy a leer algo que usted dijo, le cito textualmente: El que quiera instrumentalizar un accidente ferroviario para convertirlo en un problema político o ir contra un partido determinado no está prestando el respeto que necesitan las víctimas, el respeto que necesitan las familias o, desde luego, el respeto que merece Galicia. Estas son palabras suyas, señor Feijóo, el 23 de enero del año 2014. (El señor Núñez Feijóo: Por supuesto). Y eso no es todo. Por supuesto, efectivamente. (El señor Núñez Feijóo: ¿Qué tiene que ver Galicia con usted?). Pues hagan lo propio, no desinformen, señoría, no utilicen bulos, traten de arrojar verdad y transparencia a una tragedia como esta, respeten a las víctimas.

Durante la tragedia ferroviaria de Angrois, usted también afirmó ―le cito textualmente y abro comillas―: «Las prisas son contrarias a la investigación y las precipitaciones son contrarias al rigor que exige dar información definitiva y contrastada» ―cierro comillas―, y que —‌‌y vuelvo a abrir comillas― «lo último que se debería hacer es utilizar la tragedia para buscar rentabilidad política» ―cierro comillas―. ¿Qué ha sido de todo aquello, señor Feijóo? ¿Qué ha sido de esa moderación, de esa altura de Estado, de esa política para adultos? ¿Se las han robado Ayuso, Abascal y Vito Quiles? (El señor ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, López Águeda, levanta los dedos índice y corazón indicando dos). Claro, por supuesto. (Rumores). ¿Es ignorancia o mala fe, señor Feijóo? Yo creo que es un poco de todo.

Hace dos semanas usted dijo ―y abro comillas― que «la inversión actual en mantenimiento ferroviario es absolutamente insuficiente» ―cierro comillas―. Lo he dicho en mi primera intervención, creo que tenemos que abrir un debate sobre la inversión en el ferrocarril. Por supuesto, también tenemos que ver exactamente, a la luz de lo que arroje la Comisión independiente de Accidentes Ferroviarios, cómo podemos mejorar las garantías, las inspecciones en todo el sistema ferroviario europeo. Pero, si a usted le parece absolutamente insuficiente, si los 76 000 euros que hoy dedicamos a cada kilómetro de vía son absolutamente insuficientes, para usted, que pertenece a un partido de Gobierno, ¿qué eran los 46 000 euros que dedicaba el señor Rajoy? Una negligencia criminal, supongo. (Aplausos). En todo caso, siempre hay costes de oportunidad, señorías. Usted ha venido aquí, con trazo grueso, efectivamente, pero ¿cuánto hubiera dedicado el Partido Popular al mantenimiento de las vías si hubiera estado al frente del Gobierno durante todo este tiempo? Porque, claro, ustedes, como ha dicho antes el portavoz de Esquerra Republicana, lo que prometen es bajar… aunque siempre bajan los impuestos cuando están en la oposición, luego ya, cuando llegan al Gobierno, es otra cosa, pero vamos a dar por bueno ese argumento. Ustedes bajan los impuestos, se recauda menos en ingresos públicos, por tanto, ahí tendríamos un problema, y luego ustedes van a la OTAN y dicen que por supuesto sí quieren gastar el 5 % del producto interior bruto en gasto militar. Por tanto, ¿qué quiere que le diga, señoría? Yo creo que lo que tendrían que hacer es, efectivamente, recortar pensiones, becas escolares, triplicar la deuda pública, como usted hizo en Galicia, o, simplemente, incumplir promesas, como usted hace siempre.

Yo creo, señorías, con todo el margen de autocrítica y de mejora que tengamos, que, desde luego, gestionamos mucho mejor las crisis que ustedes. (Rumores.—Varios señores diputados: Siii…). Y eso no es difícil, porque nosotros seguimos unos principios muy simples que son: uno, respetar a las víctimas; dos, fiarse de los expertos; tres, dar la cara; cuatro, decir la verdad (rumores), y cinco, asumir responsabilidades; asumir responsabilidades. (Aplausos.—El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia).

Señor Abascal, de sus veinte minutos, ha dedicado solamente un minuto al accidente ferroviario. Esa es la medida del respeto que tiene a las víctimas el señor Abascal, esa es la escala de la preocupación real por el tren de nuestro país. Y el resto de su intervención ha sido lo de siempre: esparcir odio, bulos, insultos, desinformación; dos labores en las que, por cierto, creo que le ha salido un competidor potente, a su derecha o a su izquierda, en fin, no sé muy bien dónde se sitúa el señor Feijóo. Pero empecemos por las mentiras, señor Abascal.

Usted, en el minuto dos de su intervención, ha hablado ya de la teoría del reemplazo. Ha dicho que regularizar a las personas migrantes es para ganar votos, cuando sabe perfectamente que las personas con residencia no tienen derecho a voto, pero les da igual. Por cierto, usted era parte del Partido Popular cuando se regularizó a muchos migrantes en nuestro país. Usted, ¿qué pasa, que calló? ¿Calló? Claro, como calla, por ejemplo, cuando la voz de su amo le dice: Hay que imponer aranceles a Europa. Luego hablaremos de las redes sociales.

En todo caso, hay un bulo que ustedes han difundido, pero que también, desgraciadamente, de nuevo el Partido Popular ha propagado. Usted ha dicho que han aumentado las llegadas irregulares a nuestro país, y eso es otra mentira, pero les da igual. Les da igual porque ellos están en otra cosa. Simplemente para la tranquilidad de los ciudadanos y ciudadanas, quiero decir que en 2025 han bajado casi un 43 % respecto al año 2024, gracias precisamente a una política pública, omnicomprensiva, transversal, horizontal, que tiene este Gobierno. Y, por supuesto, usted ha seguido manteniendo esa ficción imposible de que las personas migrantes vienen a cobrar paguitas y, al mismo tiempo, les quitan el empleo a los españoles. En fin, o una cosa o la otra, pero las dos son francamente imposibles, señor Abascal. Lo cierto es que hoy vivimos uno de los mejores momentos, desde el punto de vista económico y también laboral, de la historia democrática de nuestro país. Es que tenemos una tasa de paro que está como no ha estado en las últimas dos décadas, por lo menos en diecisiete años; y los inmigrantes representan, para información de sus señorías y también de los ciudadanos, el 40 % del empleo creado desde la reforma laboral; ¡el 40 %! (Aplausos). Eso significa que el 60 % son personas de origen nacional. Es decir, los migrantes vienen a trabajar, a contribuir, como lo hicieron, por cierto, nuestros abuelos y nuestros padres cuando migraron como consecuencia de la falta de oportunidades en la posguerra y en la dictadura franquista. En todo caso, yo creo que su labor es otra, es la de expandir el odio.

Yo lo desconocía, pero he preguntado. Usted ha hablado de un pequeño pueblo de Teruel de trescientos habitantes que habían recibido a treinta personas migrantes. Yo he preguntado exactamente a qué se refería. Pero es que hasta en eso el señor Abascal miente. (El señor Abascal Conde hace signos negativos). Si es que les da igual tanto al PP como a VOX. Realmente es difícil porque uno tiene que estar constantemente desmontando todos estos bulos de VOX y del Partido Popular, pero bueno, vayamos al caso. Estamos hablando, señor Abascal, usted lo sabe, de una pequeña localidad de Teruel que se llama Mora de Rubielos. (Rumores.—El señor Abascal Conde: No). Sí, sí. (El señor Abascal Conde: Te han mentido). Que tiene cerca de 1700 vecinos, y los únicos incidentes registrados, para conocimiento de sus señorías y de los ciudadanos, tras la llegada de esas personas, de esas treinta personas, no han sido problemas de convivencia, el problema han sido las amenazas que recibieron el alcalde y los trabajadores del hotel después de que su partido, señor Abascal, afirmara que el Gobierno de España sería responsable de ―abro comillas― «los machetazos de cada robo que hicieran» —‌‌cierro comillas—. (Aplausos). En España no sobra nadie, señor Abascal. Si sobra algo es precisamente su odio, un odio, por cierto, que ustedes expanden de manera sistemática en las redes sociales contra todo el que piense diferente.

Por otro lado, da lecciones desde esta tribuna el señor Abascal de libertad de expresión cuando ellos impiden que entren medios de comunicación que no les son afines en las ruedas de prensa y que les pregunten, y persiguen precisamente a los medios de comunicación y a los periodistas de esos medios de comunicación que no les siguen la corriente. Yo creo que con amigos como usted, España no necesita enemigos, señor Abascal.

Se lo he dicho en muchas ocasiones, el señor Orbán vota sistemáticamente contra los intereses de Europa, se pliega a los intereses de Putin en Ucrania, usted apoya al presidente de Estados Unidos, al señor Trump, un presidente que amenaza con ocupar un territorio europeo, que se burla de la soberanía europea, que ha impuesto aranceles por un valor nada más y nada menos que de 18 200 millones de euros a nuestro campo y a nuestra industria, a lo que el señor Abascal no ha dicho ni mu. (Con los dedos sobre la boca hace el gesto de cerrar una cremallera). Usted apoya incluso a este —‌‌vamos a decir— magnate, al señor Musk, un billonario que infringe constantemente las leyes españolas y, además, que está destruyendo la salud mental no solamente del conjunto de la ciudadanía, sino particularmente de los más vulnerables, como son nuestros jóvenes, aquellos que tienen menos de 16 años; claro que sí. Ustedes se ríen, pero tenemos que hacer un debate honesto. Por cierto, no es un debate entre izquierda y derecha, es un debate social. Hay muchas familias, padres y madres, que votan al Partido Popular, incluso a su partido, señor Abascal, que están muy preocupados con los contenidos a los cuales acceden sus hijos e hijas en las redes sociales. No hay ley en las redes sociales, señoría, es un Estado fallido, y hay que tomar el control de las redes sociales, porque efectivamente se está haciendo caja con la salud mental de los ciudadanos y ciudadanas y, particularmente, de la gente joven. ¿O es que es libertad de expresión y es, por tanto, censura el prohibir o evitar que se pueda manipular —‌‌como aquí se ha dicho esta mañana por parte de otros grupos parlamentarios— la imagen de nuestros menores sacándoles desnudos en las redes sociales? ¿O es censurar la libertad de expresión decir a estos magnates que, si hay contenidos que son falsos, que son zafios, que son de odio y que, además, está probado que son falsos, los retiren y asuman sus responsabilidades? (Aplausos). ¿O es que es una censura, señorías, decir a estos tecnooligarcas que manipulan los algoritmos para que se expandan mensajes de odio, de violencia, de pornografía y no la verdad que asuman la responsabilidad? ¿Eso es censurar y limitar la libertad de expresión? Desde luego, la verdad, señorías, no es ver cómo manipulan las imágenes de hijos e hijas de muchos de los que estamos aquí y de los cuarenta y ocho millones de españoles y españolas, para someterlos a la desnudez y, por tanto, que se vea esa situación y esas imágenes en las redes sociales. (Aplausos). Pero eso da igual, porque la ultraderecha lo que hace es propagar esa desinformación, generar ese odio y también utilizar, por desgracia —‌‌por desgracia—, a nuestros jóvenes para fines que nada tienen que ver.

Una de las reacciones sociales más interesantes que al menos yo me he encontrado ―lo comparto con ustedes y también con los ciudadanos que estén viendo esta comparecencia― después de haber anunciado estas medidas ―no la de los 16 años, que, efectivamente, aquí se ha dicho, creo que por parte de la portavoz del Grupo Vasco, que se está debatiendo sobre la prohibición hasta los 16 años del acceso a las redes sociales― ha sido la de la propia comunidad científica y de la salud, los propios profesionales sanitarios, que ha sido gente que ha reaccionado positivamente a esta decisión. ¿Por qué? Porque son muy conscientes, somos perfectamente conscientes de lo que está en juego. Y lo que está en juego no es el bolsillo del señor Musk, lo que está en juego es la salud mental de la gente y, particularmente, de nuestra gente joven. (Aplausos).

Pero el señor Abascal vive de esto, evidentemente, vive de la desinformación, de propagar bulos, antes se ha dicho por parte de algún otro parlamentario. No obstante, del Torquemada contra la corrupción que es el señor Abascal algunas cosas os podría decir. Ya no voy a remontarme al COVID, usted lo ha hecho haciendo referencia al confinamiento. Imagínense ustedes en la pandemia un Gobierno del Partido Popular con VOX cuando critica a día de hoy aún el confinamiento que salvó cientos de miles de vidas en nuestro país. En fin, yo no lo quiero ni imaginar.

Desde VOX en las redes sociales, desgraciadamente también con el apoyo del Partido Popular y de significativos portavoces del Partido Popular, tanto en redes sociales como en Telegram han circulado bulos como los siguientes a propósito de esta tragedia. Este es el nivel de respeto que tienen VOX y el señor Abascal a las víctimas y a sus familiares. Dijeron que el dinero de los españoles se estaba destinando a la red ferroviaria de Marruecos, Egipto y Uzbekistán. Por supuesto, Marruecos tiene que estar en todas las ecuaciones, con el señor Abascal siempre tiene que estar Marruecos en todas las ecuaciones. Una información, por cierto, absolutamente falsa de principio a fin, diseñada deliberadamente para cabrear a la gente, que es lo que le gusta al señor Abascal. Dijeron también que Bruselas nos había alertado de que la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla estaba obsoleta y que nos había ofrecido más de 100 millones de euros para arreglarla. Otra mentira. Esto ya lo he respondido al señor Feijóo cuando le he dicho que lo que hizo el Gobierno de España fue precisamente solicitar los fondos FEDER para actualizar y modernizar esa vía entre Madrid y Sevilla. VOX dijo que había incidencias previas en la vía accidentada que no habían sido atendidas, algo que, también he explicado, es absolutamente falso. Dijeron también que más de la mitad de los trenes de inspección ferroviaria se encuentran fuera de servicio, incluso yo creo que lo ha vuelto a decir, o ha sido el señor Feijóo, ya no me acuerdo, uno de los dos ha dicho este bulo, cuando en realidad los cuatro que existen, tanto los que son auscultadores como también el Talgo 106, están en funcionamiento, como el señor Puente ha dicho, y léanlo ustedes en los Diarios de Sesiones de los debates y en las comparecencias que tuvo en el Senado y en el Congreso de los Diputados. No deja de llamar la atención que ustedes soliciten comparecencias, pero luego da igual, no rectifican ninguno de los bulos, pese a que se desmientan y se ponga negro sobre blanco cuál es la realidad de las cosas. Ha llegado a decir el señor Abascal incluso que ADIF había tardado más de dos horas en tener conocimiento del accidente y que por culpa de ese retraso había muerto mucha gente. Esto lo ha dicho VOX, señorías, cuando en realidad, como he dicho en mi primera intervención, se tardaron minutos, por supuesto minutos muy largos para las propias víctimas y también para sus familiares, como he explicado en la intervención inicial. El señor Abascal, en fin, en un momento de extrema fragilidad e incertidumbre, en el que la gente lo que necesita es información contrastada, verificada, se dedica de nuevo a desinformar para generar miedo, división y odio.

La pena de todo esto, señorías, y es lo que me gustaría compartir también con los ciudadanos que nos estén siguiendo, es que este patrón habitual de desinformación, de generar odio, de bulos, de tratar de dividir a la sociedad, es algo que ya replica el Partido Popular sin ningún tipo de escrúpulo, porque la señora Esther Muñoz, Ana Vázquez, Miguel Tellado, Elías Bendodo, Rafael Hernando o Cayetana Álvarez de Toledo replicaron y reprodujeron los mismos bulos que hizo la ultraderecha durante esas horas tan aciagas. Ahí están sus tuits. Dan lecciones de democracia, pero en realidad operan con el mismo registro que Iker Jiménez. (Risas en los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso.—Aplausos). Señor Abascal, sí, es muy triste, es muy triste, porque incluso Iker Jiménez tiene audiencia. Hay gente que está dispuesta a creer cualquier cosa. Pero yo espero que haya una mayoría de españoles y españolas que, por supuesto, rechace esta… (Rumores). Ya veremos, ya veremos. Ya veremos, señorías, ya veremos.

En todo caso, el señor Abascal viene aquí como un hombre pulcro, limpio, no corrupto. Todos somos corruptos, él es Torquemada. Es una persona aseada que ha trabajado de sol a sol. (Risas). En fin, todos los líderes ultra a lo largo de la historia son iguales, tienen el mismo patrón: llegan a la política diciendo que van a proteger los bolsillos de los trabajadores y, al final, son los únicos que se acaban forrando a costa del bolsillo de los trabajadores. (La señora Rodríguez de Millán Parro señala con el dedo al señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón.—Aplausos).

El otro día, el otro día… Señor Abascal, señor Abascal, señor Abascal… Señor Abascal... (El señor Abascal Conde conversa con la señora Rodríguez de Millán Parro y con el señor López Maraver.―Rumores.—La señora Aguirre Gil de Biedma pronuncia palabras que no se perciben).

Presidencia. Señora Aguirre, por favor.

PRESIDENTE DEL GOBIERNO

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Señor Abascal… (Risas). Debe de ser muy importante lo que... (Rumores).

Pero, bueno, algo que ha pasado desapercibido, pero a mí me llamó profundamente la atención, es que hace poco hemos sabido, a través de la prensa ―yo no sé si es verdad, señor Abascal; la verdad es que me parece un escándalo; y, sobre todo, es más escandaloso si sube aquí a dar lecciones a las diputadas y a los diputados que, en fin, sabemos lo que gana cada cual―, que su principal asesor, un tal Méndez Monasterio, cobra 26 700 euros al mes de VOX por sus servicios. ¿Es cierta esta información, señor Abascal? (El señor Abascal Conde levanta la mano a la altura del pecho y realiza un movimiento de rotación con el dedo índice indicando «después».―Risas). La pregunta que me hago no es sobre Méndez Monasterio, es que, si el asesor cobra este dineral, ¿cuánto cobra el asesorado? (Risas). Porque este es el problema, señor Abascal, que usted sube aquí, nos da lecciones como un Torquemada cualquiera de que todos somos corruptos, salvo usted y su partido, y resulta que lleva ya unos años al frente de VOX y todavía no ha revelado cuánto gana usted como presidente y dirigente del partido de la ultraderecha. (Aplausos). Dígalo. Suba usted aquí y dígalo. (El señor Abascal Conde hace signos con el dedo girándolo en la sien en señal de locura). No, no, no me diga eso. Hombre, yo lo que no le acepto... A mí me podrá criticar lo que quiera, señoría, pero usted no me haga ese gesto, porque, al igual que usted pide transparencia, yo también le exijo transparencia. (Protestas). Porque, claro, ¡si su principal asesor cobra 26 700 euros al mes!, ¿el asesorado cuánto cobra? ¿Cuánto cobra? Dígalo. Suba aquí y diga cuánto cobra de verdad, señor Abascal. Porque 26 700 euros al mes no es la España que madruga, señor Abascal. (Aplausos). Hay que tener cara.

Antes, no sé qué portavoz se ha referido a esto, y me parece importante también, porque, claro, es que estos Torquemadas son..., de verdad, porque resulta que ellos hablan, azuzan ese miedo y ese odio, y hay una organización que desconocía, una organización que son las juventudes de VOX, ¿no?, que se llaman, ¿cómo se llaman? (Una señora diputada: Revuelta). Revuelta. Bueno, resulta que nos hemos enterado de un saqueo moral como es el de apropiarse del dolor ajeno, de traicionar la confianza de la gente. Señor Abascal, ustedes utilizaron la solidaridad de miles de ciudadanos en lo peor de la dana de Valencia para hacer negocio, humillando a las víctimas y a los ciudadanos que de buena fe quisieron ayudar. Al grito de «Solo el pueblo salva al pueblo», criticaron a las instituciones y a las ONG como Cruz Roja o Cáritas, y se quedaron con el dinero a través de una organización juvenil. (El señor Abascal Conde hace gestos negativos.—Varios señores diputados: Sííí.—Un señor diputado: ¡Qué vergüenza!). Y viene usted aquí, a la tribuna, ¿a dar lecciones de qué, señor Torquemada? Si usted no puede dar lecciones de nada, señoría; si ustedes no han llegado al Gobierno y ya están corrompidos. (Aplausos).

Señor Abascal, según Montserrat Lluis, secretaria general adjunta de VOX, usted estaba al tanto ―le repito, según Montserrat Lluis, secretaria general adjunta de VOX; cito textualmente― de los pormenores del caso. Y calificó a su partido ―cito textualmente a esta señora― de la casa de Tócame Roque. También dijo que Revuelta, su rama juvenil, era un satélite de VOX. Por cierto, esa misma organización, Revuelta, que utilizó para asediar la sede federal del Partido Socialista junto con grupos neonazis. Estafan con la solidaridad de día e incendian las calles de noche.

En todo caso, para mí lo más vergonzoso no es la ultraderecha de VOX y los grupos neonazis, lo más vergonzoso es ver a todo un jefe de la oposición utilizar la expresión ‘galgo de Paiporta’ para subir aquí y tratar de criticar al presidente del Gobierno. Lamentable, lamentable, lamentable.

Al escuchar a algunos intervinientes, da la sensación en algunas ocasiones de que los políticos solamente creen en una forma lineal de hacer política, de que todo está vendido ya y de que este Gobierno, que precisamente lo que está haciendo es ser un dique de contención contra la reacción allí donde hay Gobiernos del Partido Popular con VOX, no está haciendo nada. No, perdón, este Gobierno está evitando que el retroceso en nuestro país sea una realidad (risas), precisamente defendiendo con leyes, con medidas y con políticas lo que el Partido Popular y VOX quieren desmantelar. Y no sé qué harán los ciudadanos y las ciudadanas en julio de 2027 cuando haya unas elecciones generales. No lo sé. Lo que sea, será bueno porque es lo que ellos democráticamente habrán elegido, y yo nunca pondré en cuestión la legitimidad del futuro presidente o de la futura presidenta del Gobierno de España. Lo que sí digo es lo siguiente: aquellos grupos de izquierda que dicen que este Gobierno es el que tiene la culpa y la responsabilidad de que crezca la ultraderecha, ¡mienten!, ¡mienten! (Aplausos). Quien tiene la responsabilidad del crecimiento de la ultraderecha no es quien, con políticas, con ideas y con palabras, pone freno a esa ultraderecha, sino quienes le ponen la alfombra roja, y esa es la gente del Partido Popular. (Aplausos).

Además, señorías, la gran lección que hay que sacar de todo esto ―y no solamente de las elecciones de 2023, sino de antes, porque ha habido también otras muchas Administraciones donde el Partido Socialista fue primera fuerza y el Partido Popular pactó con Ciudadanos y con VOX, por ejemplo, en el Ayuntamiento de Zaragoza para hacer alcalde al hoy presidente de Aragón―, que es la realidad, es que el problema para el Partido Popular siempre ha sido que gobierne la izquierda, que gobierne el Partido Socialista, no gobernar con VOX. Por supuesto, yo tenía muy claro que podrán gobernar con VOX siempre que les dé la suma. Da igual lo que digan, porque el problema no es de alianzas, es un problema de políticas, y de si se está a favor de la gente o a favor de las élites, como hacen ellos allí donde gobiernan.

La señora Martínez, de SUMAR, habla de los servicios públicos, y, efectivamente, creo que tenemos que fortalecerlos, es importante. Lo he dicho antes en mi intervención: hemos aumentado la inversión en mantenimiento de la red ferroviaria y también hemos reforzado todo el sistema ferroviario. En el acuerdo que ha alcanzado el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible figuran los compromisos de continuar aumentando la inversión en mantenimiento, de reforzar las plantillas de ADIF y de Renfe, y, por supuesto, también reforzar esa autoridad estatal que se ha aprobado precisamente, como he dicho antes, con el voto en contra de VOX y del Partido Popular. También es importante volver a recordar, señora Martínez, que ahí están las medidas del Real Decreto Ley de este Gobierno. Son 20 millones de euros para indemnizaciones a los familiares de las víctimas y, por supuesto, también esperamos a conocer el informe de la CIAF para poder hacer las mejoras que sean oportunas en un sector o en la red ferroviaria. Desde luego, pese a las dificultades que está atravesando y a las mejoras que, sin duda alguna, necesitan, creo que es una red muy segura y fiable en nuestro país, sobre todo si la comparamos con otros países europeos.

Usted también ha hecho referencia a la política migratoria y ha hablado, efectivamente, del discurso ultraderechista que, por desgracia, no solamente tiene el PP, sino también VOX. Eso me sirve para recordar cuál es la política que estamos haciendo. Como he comentado en muchas otras ocasiones, cuando llegamos al Gobierno en 2018 no teníamos ni el mando único de la Guardia Civil, que fue fundamental, por ejemplo, para hacer frente a la crisis de los cayucos en Senegal, cuando el presidente era José Luis Rodríguez Zapatero. Se desmanteló con el señor Rajoy al frente del Gobierno y nosotros tuvimos que volver a reconstruirlo y fijar en los siguientes ejes de política migratoria, en primer lugar, la cooperación con los países de origen y de tránsito. Ahí están los resultados con Mauritania, con Senegal, con Marruecos, con todos los países que son geográficamente cercanos a España. En lo que va de año, han caído a más de un 60 % ―lo saben bien los diputados y diputadas de las islas Canarias― las entradas irregulares en las islas; es más de un 50 % en la Península. Es cierto que tenemos un repunte en las islas Baleares y esperamos que, junto con Argelia, podamos resolver esta cuestión. Por supuesto que en ello está el ministro del Interior, también el ministro de Asuntos Exteriores y yo mismo.

En segundo lugar, por supuesto, luchar contra las mafias; pero, al mismo tiempo que luchamos contra las mafias, activar y articular medidas de políticas migratorias circulares regulares porque se necesitan en nuestro país. Son los propios empresarios los que nos están pidiendo ese talento y esa mano de obra para sectores tan importantes como, por ejemplo, el de la construcción. Aquí se critica mucho el alza de los precios, pero necesitamos también mano de obra en el sector de la construcción, y eso tiene también mucho que ver con el aporte de la migración. Lo hemos dicho en otras muchas ocasiones: hay sectores donde, efectivamente, la migración cobra un valor diferencial que tenemos que poner y reconocer tanto desde el punto de vista de las políticas sociales como del sector de la hostelería, del turístico y del sector la construcción. Insisto, estamos hablando del 40 % de los nuevos empleos creados desde la pandemia; el 60 % restante son empleos de personas nacidas en nuestro país. Junto a ello, evidentemente, es necesaria la solidaridad europea con el pacto de migración y asilo. Y, finalmente, como he dicho antes, el control de fronteras.

Sobre las redes sociales, señoría ―estoy convencido de que va a ser objeto de muchísimo debate en esta Cámara porque es un tema que afecta a todos―, comparto completamente su análisis. También le quiero decir, señora Martínez, que este es el Gobierno que aprobó el impuesto digital, lo que también nos está costando algún que otro disgusto, vamos a decirlo así, con otras Administraciones. En definitiva, lo que quiero decir, señorías, es que tenemos muy claro cuál es el camino que tenemos que seguir. Uno de los retos en Europa, si no hay unanimidad dentro del Consejo Europeo, es crear una coalición de voluntarios en el ámbito digital para articular respuestas comunes a nivel europeo, por parte de países importantes, como, por ejemplo, España o Francia, que también ha prohibido el uso de redes sociales a los menores de 16 años. Por cierto, hay otros países que, independientemente de su orientación política, están comprometidos con la salud mental y el fortalecimiento de la democracia.

Señor Rufián, sobre la política migratoria quiero recordarle lo que he dicho antes a la portavoz del grupo parlamentario SUMAR. Creo que lo más relevante es que, si nos comparamos con otros países europeos que están gobernados por la ultraderecha y que utilizan trampantojos ―como puede ser la externalización de las repatriaciones mediante centros de atención a migrantes fuera de su territorio―, la evolución de la entrada de migrantes irregulares resulta mucho peor. Allí los números aumentan, mientras que en nuestro país registramos reducciones.

Aquí ha dicho el Grupo Parlamentario Popular y también VOX que lo mejor para controlar la migración irregular es mandar fragatas y la Armada a las Islas Canarias y al estrecho de Gibraltar para tratar de evitar la llegada de cayucos. Si embargo, esto fue desmentido precisamente por el propio JEMAD cuando señaló justamente lo contrario, que hay que respetar las leyes del mar. Yo creo que la mejor manera de luchar contra esa migración irregular es, sin duda alguna, cooperar y colaborar con los países de origen y de tránsito, que es lo que estamos haciendo. Por supuesto, también articular agendas positivas con estos países y generar las condiciones de desarrollo económico para que los jóvenes y no tan jóvenes no se vayan de estos países. Eso es lo que estamos haciendo en países como Mauritania, Senegal o Gambia y ―lo dice en muchas ocasiones la señora Valido, de Coalición Canaria― con la extraordinaria complejidad del Sahel, a nadie se le escapa.

Señor Rufián, comparto con usted que el debate sobre la política migratoria no es exclusivo de la política migratoria. Tenemos un reto demográfico bien importante no solamente por la despoblación en buena parte de nuestras provincias, sino también, desde una perspectiva más amplia, por lo que enfrenta Occidente en su conjunto: ¿cómo afrontamos ante este invierno demográfico? Hay países gobernados por la ultraderecha que dicen que van a cerrar el aporte de la migración y nos vamos a centrar exclusivamente en las políticas de natalidad. La experiencia y los resultados de esa política de natalidad son un absoluto naufragio. Hay que hacer las dos cosas: apostar por las políticas de familias, como está haciendo este Gobierno, y, lógicamente, también apostar por una política de migración ordenada, regular, segura, respetuosa con los derechos humanos y acorde con las oportunidades y las necesidades de desarrollo económico en nuestro país. Y eso es lo que estamos haciendo.

Ayer salió una información muy importante, y es que, gracias a los permisos de paternidad y de maternidad en nuestro país, que se han extendido y equiparado, España es el país donde más uso se está haciendo de esos permisos de paternidad y maternidad. (Aplausos). Son transformaciones estructurales que está haciendo este Gobierno y que, lógicamente, tienen que ir acompañadas del otro. Porque, al final ―yo sé, señor Rufián, que usted comparte este análisis―, señorías, ¿de qué estamos hablando? Estamos hablando, en primer lugar, de que más del 90 % de los migrantes que viven en nuestro país han entrado por vías regulares. Estamos hablando de poco más de un 5 % del total de migrantes. En segundo lugar, estamos hablando de que el 10 % de los ingresos de la Seguridad Social los aportan los migrantes y que solamente representan el 1 % del gasto social total del conjunto de la Administración General del Estado. Pero ese ángulo, que es el ángulo pragmático de una sociedad desarrollada que necesita el aporte de la migración para continuar creciendo y continuar financiando nuestro estado del bienestar no es suficiente. Y a mí me parece que el más importante es el que defendemos en muchas ocasiones su partido, este Gobierno y los grupos parlamentarios que representamos a este Gobierno. Es una cuestión de humanidad, de derechos humanos, porque detrás de los migrantes hay personas.

La forma en la que el señor Abascal habla de las menas, de manera deshumanizada, no deja de generar zozobra y pena porque en el siglo XXI, en el año 2026, haya todavía grupos parlamentarios que traten y que se dirijan así a menores, porque la mayor parte de ellos huyen de injusticias, de falta de oportunidades en sus países y, por cierto, están aportando a nuestro país su conocimiento y su fuerza laboral. (Aplausos.—Rumores).

Sobre rodalies, señor Rufián, usted ha dicho que el señor Puente puede tener responsabilidades. Me gustaría hacer algunos apuntes a algunas de las cosas que ha dicho su señoría. Como sabe, señor Rufián, el día 20 de enero, fruto de los desprendimientos causados por lluvias muy persistentes en Cataluña en las semanas previas, se produjeron dos accidentes en la red de rodalies: uno, en la R1, sin mayores consecuencias; y el otro, en la R4 a la altura de Gelida, que tuvo como consecuencia el fallecimiento de un maquinista del tren que en ese momento pasaba por la vía. Estos incidentes en estas líneas provocaron la organización de un dispositivo extraordinario de más de trescientas personas para resolver los problemas causados por la borrasca Harry.

No podemos olvidar, y esto es algo que el ministro Puente ha dicho en sus comparecencias en las Cortes, tanto en el Congreso de los Diputados como en el Senado, que hay una situación meteorológica extrema, en la que particularmente el Mediterráneo español está sufriendo. Por cierto, esto llevó a activar el máximo aviso por lluvias en comarcas de la provincia de Girona y también el aviso amarillo en todo el litoral y el prelitoral catalán. Simplemente, para que nos hagamos una idea ―aunque son datos que lógicamente ustedes ya conocen, porque los ha compartido el ministro Puente―, se inspeccionaron setenta puntos y se detectaron treinta de alto riesgo donde, evidentemente, hemos actuado de forma urgente. Estamos hablando de taludes y de zonas de potencial desprendimiento.

El martes 27 de enero se iniciaron los trabajos de reparación del muro que ocasionó este grave accidente de Gelida. Es cierto, y usted lo sabe, señor Rufián, que están siendo muy complejos por el estado en el que se encuentra ese talud, pero avanzan a buen ritmo. Esto es lo que me gustaría compartir con usted y también con los ciudadanos. Para garantizar la movilidad de los usuarios ―antes ha habido algún otro portavoz que ha hecho referencia a ello― el ministerio, con el señor Puente a la cabeza, ha habilitado diez planes alternativos de transporte y ciento cincuenta autobuses, y hay más de seiscientas personas movilizadas para ofrecer apoyo e información sobre el terreno y reducir las afecciones de servicio. (Rumores).

Pensando especialmente en las familias y las víctimas ―antes he hecho referencia a ello―, en el Consejo de Ministros del 27 de enero aprobamos las medidas urgentes de apoyo a las víctimas por los accidentes de Adamuz y de Gelida. Señoría, creo que hemos respondido, con todas las dificultades, de la manera más ágil posible. Pero, como siempre hemos dicho ―no lo hemos escondido, y, de hecho, el señor Puente ha hecho referencia a ello también en sus declaraciones y comparecencias―, los problemas en la red de rodalies tienen, más allá de esta coyuntura, una dimensión estructural que este Gobierno está empeñado en resolver. Son el resultado de la combinación de una infraestructura vieja, a la cual usted ha hecho referencia, de cuellos de botella en los túneles centrales y ―me lo van a permitir, porque tendremos también que compararnos con lo que había antes― de una larga etapa de baja inversión. Problemas a los que este Gobierno está dando y va a seguir dando respuesta.

Fíjese, señor Rufián, para que nos hagamos una idea de cuál es el esfuerzo que está haciendo el Gobierno de España y, en particular, el ministerio que dirige el señor Puente, este ministerio está destinando la mitad de toda la inversión a la red de rodalies en Cataluña. Estamos hablando de que la mitad de toda la inversión del Ministerio de Transportes está focalizada en rodalies. Por tanto, frente al abandono de épocas pasadas y sin caer en la autocomplacencia, también quiero compartir con usted que estamos poniendo muchos recursos.

Por otro lado, me gustaría también compartir con ustedes una reflexión. Las infraestructuras, que otros dejaron envejecer, son hoy más vulnerables precisamente por la emergencia climática. (Rumores). Por tanto, son más vulnerables que hace treinta años porque llueve de forma mucho más intensa, de manera más concentrada e impredecible. Si no me creen, ahí están los datos: Cataluña ha registrado su invierno más lluvioso de estos últimos treinta años. El invierno más lluvioso de estos últimos treinta años. (Rumores).

Presidencia. Señor presidente, espere un segundo, por favor. (Rumores). Un segundo. (Rumores.―Pausa).

PRESIDENTE DEL GOBIERNO

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Repito, el invierno más lluvioso de estos últimos treinta años se ha registrado en Cataluña.

Según datos de la Agencia METEOCAT, la semana anterior al accidente se produjeron las mayores precipitaciones de lluvia en los últimos setenta y seis años en Cataluña. Las mayores precipitaciones en setenta y seis años en Cataluña la semana previa al trágico accidente de rodalies. Hoy mismo, como saben, llega a Cataluña la octava borrasca en lo que llevamos de año y llevamos poco más de un mes y quince días. La borrasca, que han llamado Nils, vuelve a activar avisos por lluvias intensas y por fenómenos adversos. Esta es la realidad, no es una hipótesis, no es un escenario futuro y, por tanto, tenemos que decirlo con toda claridad: cada euro que invirtamos en prevención, en adaptación y en resiliencia al cambio climático, es un euro ahorrado en reconstrucción, en indemnizaciones, en emergencias y, por supuesto, en vidas. Esto salva vidas y es lo que debemos tener todos en mente.

Por eso, creo que ahora mismo ―y miro a la señora Narbona, que preside esa comisión, y a la vicepresidenta tercera―, es muy importante que logremos ese pacto de Estado o ese acuerdo de país, como queramos llamarlo. Necesitamos un gran acuerdo de todas las fuerzas parlamentarias, y ojalá también de las instituciones, frente a la emergencia climática. Un acuerdo que apoyan, a mi juicio, los ciudadanos, la sociedad civil y también, por supuesto, los expertos. (Aplausos).

Los datos están ahí: el 75 % de los españoles ―por tanto, no estamos hablando de izquierda o de derecha― está a favor de que todas las fuerzas políticas suscribamos, frente a la emergencia climática, este gran acuerdo de adaptación y de mitigación de una realidad que está superando todas las previsiones científicas, y no desmantelar el Pacto Verde, como pide la ultraderecha y a lo que dice sí el Partido Popular. Así lo sienten también muchos alcaldes de todos los colores políticos, señorías, cuando ven cómo cada verano es más largo, cada sequía más dura y cada episodio de lluvias extremas más destructivo. No estamos hablando de hipótesis, estamos hablando de realidades: por ejemplo, una inundación que irrumpe en una casa, un incendio que obliga a evacuar un municipio, como ha pasado este verano, o una vía férrea que colapsa bajo lluvias cada vez más violentas. Es una realidad que no espera a que resolvamos nuestras batallas partidistas y, por tanto, es un pacto que va mucho más allá de los ciclos electorales, porque es un pacto que tiene en el centro a la gente, su seguridad y su vida.

La señora Nogueras habla de que la situación es grave. Por supuesto, que lo es, faltaría más, antes la he descrito. Pero dice la señora Nogueras que nosotros queremos debilitar y destruir; al contrario, yo creo que estamos para construir y fortalecer. Habla de desigualdad, pero un país que crece al 2,8 %, que en el año 2025 ha creado 605 000 empleos nuevos en nuestra economía y que concentra el 40 % del total de la creación de empleo de Europa, hombre, tendrá dificultades ―yo no digo que no―, sufrirá desigualdades ―por supuesto que sí―, tendrá que defender y fortalecer los servicios públicos ―claro que sí, en eso está este Gobierno―, no se puede decir, señoría, que es un país que reparte pobreza. Eso cuando tenemos en mínimos históricos, aunque sean todavía elevadas, la desigualdad y la pobreza en nuestro país gracias a las políticas de redistribución que está haciendo nuestro Gobierno.

Usted dice que hay que reforzar el estado del bienestar y que no está de acuerdo con el escudo social ni con los desahucios. Yo no lo comparto, de hecho, lo rechazo frontalmente, pero permítame que le diga, señoría, que este Gobierno ha puesto encima de la mesa una quita de la deuda que permitirá aliviar la carga financiera de comunidades autónomas altamente endeudadas, como pueda ser, por ejemplo, Cataluña. También hemos puesto encima de la mesa una propuesta de financiación autonómica que aumenta en 21 000 millones de euros, nada más y nada menos, los recursos que ponemos para fortalecer los servicios públicos en manos de las comunidades autónomas. Tendría algo más de credibilidad si dice que están dispuestos a negociar, a acordar y a aprobar esa quita de la deuda y ese nuevo sistema de financiación autonómica, también para Cataluña. (Aplausos). Pero decir que no se está de acuerdo con este sistema y quejarse del escaso fortalecimiento de los servicios públicos en nuestro país creo que es incoherente, señoría.

Que Cataluña es una economía potente que merece completamente la pena, no puedo estar más de acuerdo. Ahora bien, discrepo de la gestión que están llevando a cabo las fuerzas progresistas que sostienen la mayoría parlamentaria en el Parlament de Catalunya.

En todo caso, señora Nogueras, estoy de acuerdo con usted en que este Gobierno ha venido asumiendo una deuda histórica, heredada de otros Gobiernos, en la financiación ferroviaria de Cataluña. Lo hemos hablado en múltiples ocasiones. Por ello, creo que también es importante que hagamos un repaso para que los catalanes y las catalanas sepan de dónde venimos. Venimos del Plan de Rodalies 20082015, que anunciaba una inversión de 4000 millones de euros, pero que cuando gobernaban el Partido Popular y el señor Rajoy quedó en una ejecución paupérrima de un 10 %. Y, fíjese si hay un dato estremecedor ―creo que ha sido el señor Rufián quien ha hecho referencia a ello desde esta tribuna―: no existe en toda la red de rodalies un solo tren adquirido en los quince años que ha gobernado el Partido Popular ―primero, el señor Aznar; posteriormente, el señor Rajoy― por la Administración General del Estado. Este era el punto de partida, señorías, que nos encontramos en el año 2018. Por tanto, coincido con usted en que hay un déficit acumulado en Cataluña tan prorrogado en el tiempo que, evidentemente, deja cicatrices que son difíciles y que exigen mucho tiempo poder subsanar.

Seguramente podremos discutir qué cosas podríamos hacer mucho mejor y, por supuesto, estoy abierto a escuchar esas propuestas, pero no me podrá negar, señoría, que en ejecución sí hemos actuado. El plan de rodalies, que se lanzó en el año 2020, movilizaba ―usted ha hecho referencia a ello― 6000 millones de euros, de los cuales ya se han adjudicado 4200 millones de euros. En fin, ya que algunos tienen una memoria selectiva, quiero recordar que este plan fue acordado por el president Torra cuando era president de la Generalitat de Catalunya, y se continuó desplegando también con el president Aragonés al frente de la Generalitat de Catalunya. Por cierto, se apoyaba ―a mi juicio, de manera acertada― en seis pilares muy claros. Uno, reforzar la fiabilidad y el mantenimiento, con 586 millones de euros, de los cuales ya hemos ejecutado, señoría, el 97 %, y que han permitido, por ejemplo, más de 260 actuaciones sobre vías, puentes, túneles, energía y señalización. Dos, junto con el refuerzo de la fiabilidad y el mantenimiento, modernizar las estaciones, con 400 millones de euros adjudicados y más de 140 actuaciones entre obras finalizadas en marcha y nuevos edificios. Tres, mejorar la información al viajero. Ahí están, por ejemplo, todas las herramientas digitales, la información en tiempo real y la integración en la T-mobilitat. Cuatro, ganar capacidad, con unos 1340 millones de euros, la mitad de ellos ya ejecutados en duplicaciones de línea. Quinto, planificar actuaciones: hay 13 estudios informativos en marcha y 20 actuaciones en estudio para diseñar la red de las próximas décadas. Y sexto, renovar el material: unos 1207 millones de euros destinados a nuevos trenes y la incorporación, este mismo año, de las primeras unidades de los 110 trenes adquiridos.

Con esto, señorías, no estoy cayendo en la autocomplacencia. Soy muy consciente de lo que queda mucho por hacer. Nuestro compromiso con rodalies no acaba ahí. Hemos impulsado un plan ―creo que el más ambicioso de la historia―, el Plan Rodalíes 2025-2030, que alcanza ya los 8000 millones de euros; es decir, 1700 millones de euros frente a lo que pactamos con la Administración del president Torra. En definitiva, señora Nogueras, creo que hay tres palabras que resumen nuestro compromiso o nuestra acción: compromiso, diálogo y autogobierno.

Señorías, creo también que en el ámbito del autogobierno hemos dado pasos muy sustanciales ―lo recordaba antes la vicepresidenta primera― gracias a la constitución de esa empresa mixta para la cesión de rodalies, y que ya está puesta en marcha desde este mes de enero. Por tanto, este Gobierno invierte, actúa para paliar un déficit histórico y para mejorar el servicio de rodalies. Creo que estamos en el camino correcto. Evidentemente, nos queda muchísimo por hacer, señorías, pero creo que la voluntad, los recursos y la orientación son los acertados. (Rumores).

La señora Aizpirua hace una reflexión sobre la emergencia climática, que comparto, y le tiendo la mano para que podamos articular ese gran acuerdo de país frente a la emergencia climática. Ha hecho referencia a la movilidad sostenible, a la clarificación por parte de la CIAF de todos los aspectos vinculados con esta tragedia y a tomar medidas. Señoría, lo he dicho antes: nuestro sistema es uno de los mejores del mundo. No lo he dicho yo, lo dice el noveno informe de la Comisión Europea y también distintos estudios de la Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente. El año pasado nuestro sistema fue el más fiable de toda la Unión Europea y el quinto del mundo desde el punto de vista de puntualidad. Es un sistema, como he dicho antes, extenso. (Rumores).

Presidencia. Un momento, por favor, señor presidente. (Rumores). Señorías, señor Conde, silencio, por favor.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 64

Hay reducciones temporales de velocidad, parones para actuar sobre la catenaria y desvíos puntuales para actualizar la infraestructura, pero entiendo, y es lo que he dicho en mi primera intervención, que no son disfuncionalidades, sino al contrario, son parte del funcionamiento de un sistema complejo, permanentemente supervisado, que detecta, actúa y corrige cuando se producen estas incidencias.

Tampoco quiero extenderme sobre los datos de inversión porque están referidos en mi primera intervención, pero usted dice que tenemos que hacer más medidas progresistas para proteger a la clase media, a los trabajadores y trabajadoras de nuestro país. Habla del debate sobre las redes sociales. En fin, creo que el Gobierno de España lo está liderando, junto con otros países europeos. Por ejemplo, en el sistema financiero usted me reprocha determinadas decisiones. Pues bien, España es uno de los pocos países que cuenta con un impuesto a la banca, gracias también a que ha habido una mayoría parlamentaria que lo ha hecho posible. Otros grupos parlamentarios, evidentemente, han votado en contra. Cada cual defiende los intereses que defiende. Pero sí quisiera recordarle, cuando hablaba precisamente del rescate del sector financiero que no ha sido devuelto a los ciudadanos, que una de las principales medidas que ha tomado el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana ha sido precisamente esa: situar en la empresa pública Casa 47, en honor al artículo 47 de la Constitución, todos esos activos del llamado banco Sareb, del banco malo, que implicó el rescate financiero y de esos activos inmobiliarios en la época en la que el Partido Popular gobernaba nuestro país.

Señoría, hay cosas en las que puedo estar más o menos de acuerdo, pero creo que hay cosas en las que podemos llegar hasta donde podemos llegar. Usted es consciente de ello cuando ha explicado cuál es la posición que tiene su grupo en relación con los desahucios y también en la crítica, en el reproche justo o justificado que hace sobre esta retórica de la okupación que hace la derecha, la ultraderecha y algún otro grupo parlamentario más de corte nacionalista. Yo creo que ahí usted misma se está dando la respuesta. Este es un Gobierno que, por supuesto, plantea soluciones ―lo hizo también con la ley de vivienda― y permite a las comunidades autónomas articular medidas para parar todas estas situaciones de emergencia habitacional, de descontrol de los precios y de alojamientos turísticos. ¿Cuál es la realidad que estamos viendo? Que no por una cuestión de interés general, sino por un boicot ideológico, no están aplicando esa Ley de Vivienda. Lo que hace el Gobierno de España es proponer medidas a sus señorías, a los grupos parlamentarios, para superar ese boicot, ese bloqueo que están haciendo los Gobiernos del Partido Popular con VOX, pero necesitamos la mayoría parlamentaria de esta Cámara. Ahí, señoría, creo que lo relevante es que trabajemos todos y hagamos un ejercicio de empatía para poder llegar a un acuerdo y dar respuesta a aquellos colectivos que más necesitan del compromiso de lo público.

Por tanto, avanzar en leyes, consolidar derechos, gestionar los fondos europeos para acompañar esas reformas y esas transformaciones que estamos haciendo, o defender la política europea e internacional que está haciendo este Gobierno, me parece que es un propósito de legislatura más justificable que cualquier otro, sobre todo cuando uno ve qué es lo que está pasando en el mundo y no solamente en Estados Unidos, sino también en Europa.

En cuanto a la señora Vaquero, del Grupo Parlamentario Vasco ―creo que ha habido alguna cosa que ya he respondido―, ha hecho referencia al corte de suministro eléctrico. Me recordaba precisamente la vicepresidenta tercera que el Gobierno identificó ―lo digo para poner en común, recordar qué ha hecho este Gobierno y también qué ha hecho esta Cámara― las causas del cero eléctrico del 28 de abril de 2025 y no lo hizo un año después, ni seis meses después, cuando pasó la primera tormenta mediática, sino que apenas 49 días después los servicios técnicos dieron con las razones, con la causa. De hecho, a ese informe han tenido acceso todos los grupos parlamentarios, señoría, también el Grupo Parlamentario Vasco. Ese informe, que ha sido publicado, que es claro, que es técnico y que es comprensible, dice que se produjo un problema que tuvo distintas causas, En primer lugar, una insuficiente capacidad de control de tensión ya fuera por programación insuficiente o por incumplimientos en su prestación. Dos, varias oscilaciones que generaron, en este caso, un estrés adicional sobre el sistema. Tres, la desconexión prematura de centrales antes de superar los umbrales normativos, lo que desencadenó una desconexión en cadena que desembocó en un apagón, como el que conocimos ese 28 de abril. Estas fueron las causas. Han sido publicadas; han sido documentadas. Y, fíjense, señorías, si ha sido así que propusimos un real decreto ley para reforzar la supervisión del sistema eléctrico, para reforzar la resiliencia del sistema eléctrico. ¿Qué votaron ustedes, señorías? No. ¿O votaron ustedes que sí? (La señora Vaquero Montero pronuncia palabras que no se perciben). No, digo ellos. Ya, ya, pero digo que ellos sí, pero usted sabe que hay grupos parlamentarios que se quejan, pero que luego no lo hacen.

Sobre reprocharme que haya anunciado algo sobre la edad de acceso a las redes sociales, yo entiendo que, efectivamente, hay un proyecto de ley que se está tramitando en las Cortes. También es cierto, señoría, que en paralelo se están produciendo otros debates que tenemos que sustanciar en estas Cortes, y que tienen que ver con la asunción de responsabilidades, por parte de estos tecnooligarcas, en el momento en el que se contrasta una información que no es veraz y que ellos no son capaces o no quieren quitar de las redes sociales; o cómo manipulan los algoritmos precisamente para expandir los mensajes de odio y la desinformación y los bulos y no precisamente lo contrario. Yo creo que son elementos de puro sentido común, que nada tienen que ver con la ideología y que sí tienen que ver con la concepción que tenemos unos y otros de la democracia y de la convivencia en nuestra sociedad.

A la señora Belarra, con todos los respetos, la estatalización de todos los sectores no resuelve los problemas o los retos que puedan tener esos sectores. Creo que, junto con la presencia del sector público en sectores estratégicos, hay también que hacer una regulación actualizada, moderna, acorde con los retos, con los desafíos y con los niveles de seguridad que se exigen, en este caso, al sector ferroviario, como muchos otros. Y quiero que sepa, para su tranquilidad ―que me consta que lo sabe―, que este Gobierno, en Europa, lo que está defendiendo no es la desregulación, sino precisamente mantener una regulación que es fundamental para la seguridad de nuestros conciudadanos, como es, por ejemplo, el caso del Pacto Verde o el llamado Pacto del Clima.

Sobre la política exterior, señoría, yo sé que ustedes quieren hacer una diferenciación del Gobierno de coalición progresista sobre esta cuestión, pero, sinceramente, tampoco tiene mucho recorrido, tampoco tiene mucho espacio. Es difícil reprochar a este Gobierno que nosotros no estamos pendientes de la población palestina, que nosotros no estamos pendientes de la situación en América Latina y el Caribe. Pues no lo sé, hable usted, si puede, no sé, con los dirigentes de México, de Brasil, de Colombia; no sé, lo digo por hablar de Gobiernos progresistas. Verá que, efectivamente, España es percibida como un país comprometido también con ese hemisferio, con la libertad, la independencia y la soberanía nacional que defendemos en todos los lugares del mundo, se llame Venezuela, se llame Gaza, se llame Groenlandia o se llame Ucrania.

Señor Rego, del Bloque Nacionalista Galego, autocrítica toda la del mundo, señoría, faltaría más. Usted ha hecho referencia al accidente de Angrois, y creo que hay mucho mucho que aprender de todos estos accidentes ferroviarios y, también, mucho que contrastar sobre cómo gestionamos unos y cómo gestionamos otros estas crisis.

A la señora Valido, de Coalición Canaria, quiero decirle que, por supuesto, nosotros estamos comprometidos con la transparencia, con la rendición de cuentas y con la acción. (Rumores). Ya estamos tomando decisiones, tanto en el ámbito legislativo, con los dos reales decretos leyes que hemos aprobado en cuanto a las indemnizaciones y a la protección ante los incrementos de precios abusivos que se hacen en emergencias por operadores privados, como también, lógicamente, a la espera de lo que nos diga la CIAF para seguir trabajando y el acuerdo que hemos logrado con los representantes del sector ferroviario. (Continúan los rumores).

Presidencia. Señorías, silencio, por favor. Silencio.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 66

Al señor Catalán, de Unión del Pueblo Navarro, creo que ya he respondido al señor Feijóo sobre qué hubiera hecho el Partido Popular desde el Gobierno.

Y al señor portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, señor Patxi López, yo creo que, en efecto, ha dado argumentos que creo que trascienden y que deberían interpelar a todas las izquierdas de este país.

Perdón, es verdad que se me ha olvidado responder a la señora Micó, de Compromís. Cuando habla de política útil, dice: ustedes más o menos son iguales que el Partido Popular. Bueno, no lo sé, yo creo que en la Comunidad Valenciana si algo se ha demostrado es que gestionamos, por ejemplo, una dana de Valencia de manera muy distinta al Partido Popular. Este Gobierno ya lleva desembolsados 9200 millones de euros en la reconstrucción y en el relanzamiento de la Comunidad Valenciana. (Rumores.―Aplausos).

La reflexión que ha hecho el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista me gustaría hacerla de nuevo, porque ha habido portavoces que, de manera, probablemente, a mi juicio, ingenua, o a lo mejor intencionada, vaya usted a saber, lo que vienen a decir es que la permanencia de este Gobierno o los discursos o las políticas que está haciendo este Gobierno, que no son del todo suficientes, lo que está haciendo es justificar el auge de la extrema derecha, de la ultraderecha. E, insisto, como he dicho al principio de mi intervención, aquí hay un auténtico responsable del auge de la ultraderecha y son precisamente aquellos que han blanqueado con sus discursos y con la copia de las formas de hacer política a esa ultraderecha.

Aquí, señorías, quien para a la ultraderecha son aquellos que, desde la acción del Gobierno, hacemos todo lo contrario a lo que pide la ultraderecha, y quien pone la alfombra roja a la ultraderecha son aquellos que, tanto en el fondo como en la forma, copian a la ultraderecha. Y ya estamos viendo que, entre el original y la copia, se quedan con el original, pero allá cada cual. Desde luego, este Gobierno va a continuar trabajando por la clase media y trabajadora durante todos los días de esta legislatura, y ya les digo yo que aspiramos a revalidar una mayoría parlamentaria más amplia para continuar avanzando durante los próximos cuatro años. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de los miembros del Gobierno presentes, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias. A continuación, intervendrán los representantes de los grupos parlamentarios. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra el señor Núñez Feijóo, por un tiempo de cinco minutos.

Alberto Núñez Feijóo

PPDiputado.Página 66Vídeo

Señorías, señor Sánchez, normalmente usted dedica más tiempo a hablar de mí; que lo haya hecho hoy, con cuarenta y siete muertos y centenares de heridos, es repugnante. (Aplausos). De verdad, España no se merece un presidente como usted. Es usted incalificable. Con cuarenta y siete muertos, ha venido usted a hablar aquí de las redes sociales, de Trump, del Partido Comunista de España, de los tecnooligarcas, de los algoritmos, de las elecciones en Extremadura y en Aragón… Yo creo que la política tiene que servir a la gente y no para que cada uno venga aquí a hablar de sus frustraciones. (Rumores). Me parece una vergüenza y una falta de respeto a las víctimas, que realmente no merecen tener un presidente como usted. (Aplausos).

Yo no tengo tiempo para contestarle al diputado independentista ―que ha pasado de adjunto del señor Junqueras a adjunto del señor Patxi López― aunque he de reconocer que usted es mucho mejor portavoz del Partido Socialista que el ingeniero López. (Risas.―Aplausos). Señor López, me alegro de que haya aportado usted un criterio técnico y sólido al debate. Se nota que cuando hay un ingeniero en la sala, todo el mundo debe callarse. (La señora presidenta ocupa la Presidencia).

Mire, señor Sánchez, usted es responsable de nombrar al ministro de Transportes, que montó una trama de mordidas y prostitutas en su Gobierno y está en la cárcel. Usted es responsable de sustituirlo por un tuitero polemista. Usted es responsable de haber aprobado tres presupuestos en ocho años, con lo que supone de inversión en mantenimiento de infraestructuras. Usted es responsable de haber desoído los avisos y todas las noticias sobre el estado de las vías. Usted es el máximo responsable del Gobierno del que depende esta infraestructura. Usted es el máximo responsable de que España viva la peor crisis ferroviaria de su historia. (Aplausos). Usted es el máximo responsable de que coger un tren en este momento sea una actividad de riesgo.

¿Pero qué dice usted del presupuesto del PP, si el PP ha gobernado seis años en los últimos veintidós? Deje de hacer el ridículo. Deje de insultar a las víctimas. Deje de tomar el pelo a los españoles. Si lo que quiere es hacer oposición al PP, váyase de una vez y haga oposición al Partido Popular, hombre. (Aplausos). El máximo responsable y ha mentido. Ha mentido a la Cámara. El máximo responsable de seguridad repartida en varios departamentos es el director de gabinete, lo reitero. El señor Puente suprimió la Dirección General de Seguridad, le bajó el rango a dirección simplemente y el responsable de seguridad es el director de gabinete, lo reitero. Ha mentido otra vez. (Aplausos). Señoría, en el año 2025, no se ha reunido el Comité General de Seguridad ni una sola vez. ¿Sabe lo que pasa? Que dentro de ADIF la gente está desesperada. ¿Y sabe lo que pasa? Que viendo tanta incompetencia y lo que ustedes hacen, hablan. Sí, señor ministro, hablan. Esto suele pasar en el ciclo final de la legislatura.

Aquí tiene usted esta carta. (Muestra un documento). Me dice el ministro de Justicia que yo no judicialice. ¿Pero qué se cree? ¿Que las víctimas se van a quedar calladas? ¿Se cree usted que esta carta de los maquinistas con advertencias, el día 25 de agosto, no va a formar parte de un sumario? Señorías, ustedes tuvieron avisos para renovar las vías. Hubo dieciocho incidencias comunicadas a ADIF en el punto kilométrico donde se produjo el accidente, dieciocho. (Muestra otro documento.―Rumores). Dieciocho, señor Sánchez. Esto también formará parte del sumario. (Aplausos).

Dice usted que miento, señoría, porque nadie les avisó, que si no les avisó la CIAF ni la Comisión Europea. ¡Pero usted es un mentiroso! El Banco Europeo de Inversiones concluyó, en el 2020: Se acerca el final de la vida útil del Madrid-Sevilla. La Comisión Nacional del Mercado de Valores: Han de hacer un ajuste en el incremento de tráfico de alta velocidad. Pero esto es lo que dicen los informes. La Comisión Europea, en el año 2023, calificó la vía de obsoleta. La Agencia Europea del Ferrocarril, dependiente de la Comisión Europea, advirtió que las roturas de carril son las principales causas de los accidentes en España. En septiembre del año 2025, la CIAF advirtió en su memoria anual de los incumplimientos del Gobierno respecto a las recomendaciones de la Comisión. Fíjese lo que dijo la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios en el año 2019, en el accidente de Brazatortas. Ya les avisó en el accidente en la línea Madrid-Sevilla, ya dijo que el mantenimiento era inadecuado. Ya dijo que las auscultaciones supersónicas no servían para detectar los defectos internos. Llevan ocho años en el Gobierno, hace siete de este informe (muestra otro documento), pero hace siete años su ministro y usted se dedicaban a otra cosa. (Aplausos.—Una señora diputada: ¡Muy bien!). Señoría, usted miente.

¿Quiere que hablemos de la línea de Angrois? En Angrois, hay un condenado, el maquinista, por una negligencia a 190 kilómetros por hora. ¿Quién diseñó la curva de Angrois? El Partido Socialista Obrero Español. (Rumores.—Protestas.―Aplausos). ¡Pero ya está bien! Ya está bien, señoría. ¿Qué me dice usted? ¿Que yo tengo la misma responsabilidad que el señor Juanma Moreno? ¿Le va a hacer usted una comisión de investigación al señor Juanma Moreno por ser presidente de una comunidad donde ha ocurrido un accidente de tráfico? Esta es la que tengo yo.

Termino ya. Gracias, presidenta. Señor Sánchez, los españoles ya sabemos lo que se puede esperar de usted, pero lo que no sabíamos era cuando había muertes. Esto lo hemos conocido hoy. Mi compromiso está claro, se va a saber la verdad, se va a auditar, se va a investigar, se va a revisar cada decisión y cada advertencia ignorada. Señor Sánchez, si con 47 muertos hoy tampoco ha venido a explicar, hoy tampoco ha venido a pedir perdón, hoy tampoco ha venido a depurar responsabilidades y sigue con su soberbia, es mejor que se vaya y no vuelva al Congreso de los Diputados. (Aplausos). España merece un Gobierno que respete a sus ciudadanos, incluso a los ciudadanos que ya no están. Descansen en paz. Muchas gracias, señoría. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Gracias, señor Núñez Feijóo. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Abascal Conde. (Aplausos).

Santiago Abascal Conde

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Bulo de VOX, ¿no? Nota de prensa del Consejo de Ministros. (Muestra un documento). El Gobierno concede 247 millones de euros a Marruecos y Uzbekistán para mejoras en trenes y vías. ¿Han entregado ese dinero? ¿Lo han entregado? (Aplausos). ¿Hace falta ese dinero a los españoles? ¿Por qué ha dicho que es un bulo de VOX? ¿Por qué miente? ¿Por qué no se va? ¿Por qué no dimite de una vez? ¿Por qué sigue subiendo a esta tribuna, comparecencia tras comparecencia, a mentir a los españoles? Usted ha utilizado 29 minutos en su primera intervención para hablar de 47 muertos. Ha hecho récord. Es la intervención más corta desde que usted está aquí. Y eso es muy significativo de lo que a usted le importa, 29 minutos. (Aplausos.―Rumores.―La señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado, pronuncia palabras que no se perciben). No se ponga nerviosa, señora Montero.

La cuestión internacional era importante, pero, francamente, tampoco ha hablado mucho, más que de cuatro lugares comunes. Y creo que la más importante de todas es la relativa a Mercosur. Ha dicho que yo abandono a los agricultores. Les va a defender usted de la agresividad climática; salga ahí fuera, que están cerca con los tractores, y, si es tan bueno el acuerdo de Mercosur, explíqueselo a los ganaderos y a los agricultores, si es que usted se atreve a salir a la calle, cosa que ya no es capaz de hacer hace mucho tiempo. (Aplausos). Porque los agricultores y ganaderos no tragan ni con la traición de Mercosur ni con la estafa de las cláusulas de salvaguarda. Porque el presidente rotatorio de Mercosur ha dicho que no son aplicables esas cláusulas. Están estafando a los agricultores y están estafando a los españoles, señorías.

Por cierto, inútil, mentiroso, incapaz, homicida, psicópata. Todo esto le llamaron al presidente de la Comunidad Valenciana, ustedes y sus socios, en la comisión de investigación. Señora presidenta, supongo que, si yo le digo esto al presidente del Gobierno, lo eliminarían del Diario de Sesiones, como hacen habitualmente. (Rumores). Al presidente de la Comunidad Valenciana le llamaron inútil, mentiroso, incapaz, homicida y psicópata, por llegar tarde. El señor Sánchez, el señor Puente y el señor Ábalos no han llegado tarde en el caso de Adamuz, llegaron los primeros a las mordidas que había en las vías con su corrupción y con sus colocaciones. (Aplausos).

Corrupción. Cada vez que sale aquí a hablar, intenta involucrarme en la corrupción que le rodea a usted. No soy yo el que tiene al hermano imputado, a la mujer imputada y a toda la mafia del Peugeot metida en la cárcel. Aquí usted me hacía preguntas muy directas, y ahora voy a ir yo a eso. ¿Por qué no explica por qué la mujer del presidente del Gobierno se niega a entregar el pasaporte a un juez? ¿Por qué? Dígalo. (Rumores). ¿Por qué no entrega el pasaporte al juez? ¿Pero qué ningún español se puede permitir eso? ¿Son los españoles iguales ante la ley o hay privilegios? ¿O hay que venir de fuera saltando las vallas para ponerte por delante de los españoles? ¿O hay que ser de la familia del presidente del Gobierno? (Aplausos). ¿O hay que ser uno de los que le coloca con los votos que compra?

En cuanto a la invasión, ya he dicho mucho sobre la invasión que promocionan. Usted se ha inventado, porque ha supuesto, han empezado a deducir que nos referíamos a una localidad que no era. No, no, yo no estaba hablando de esa localidad. Se lo ha inventado. No, que es que se lo ha inventado usted. ¡Ah, sí! Se lo ha inventado. Es que usted no tiene escrúpulos absolutamente para nada. No, he dicho una localidad de 300 habitantes. Luego, si quieren, la buscan. (Rumores). Lo que he dicho es que llamaron a un señor para colocarle en una localidad a 30. ¿Sabe lo que no voy a hacer? Señalar a ese señor que ha rechazado la invasión a la que ustedes querían condenar a su pueblo. No lo voy a hacer. (Aplausos). ¿Para qué? ¡Para que ustedes lo persigan!

La corrupción arruina y mata. Su corrupción arruina y mata, señor Sánchez. No se ría, que está muy preocupado. La invasión arruina y mata. Y usted quiere censurar a los españoles. Quiere censurar a los españoles que son invadidos y que padecen su corrupción y quiere también censurar a los españoles que van a ser reemplazados, según sus socias. No quiere que lo denuncien. No quiere que los votos de esos españoles cuenten. ¿Van a censurar, después de esto de las redes sociales, también a los viñetistas que dibujan una mordida en las vías en vez de una rotura? (Aplausos). ¿Van a censurar las entrevistas en los medios de comunicación? ¿Esto es odio?

Mira, literalmente ―yo también voy a leer entrecomillados, de hoy―, Koldo, dos puntos… ―iba con usted en el Peugeot, ¿no? No, pero no se conocían en lo personal, claro―: «Sánchez me ordenó que la Policía bajase el pistón con los prostíbulos de su suegro… y se bajó el pistón». Y seguimos. Abascal no ha revelado cuánto gana. Pero ¿qué dice? Si no podría ser diputado. Si está declarado. Desde que estoy aquí, todos los ingresos están declarados, señor Sánchez. (Rumores) ¡Qué gracioso se cree! Es usted, de verdad, un personaje sin ningún tipo de escrúpulos. (Protestas). Está todo declarado. Vaya y mírelo. Me dice: Asesor… Yo tengo un asesor, por cierto, y le ha imputado directamente aquí un sueldo inventándoselo usted. Usted tiene ochocientos asesores pagados con los impuestos de los españoles. Le recomiendo que contrate al mío. (Aplausos). Me dice: Señor Abascal, ¿cuánto recibe? ¿Cuánto gana usted? Vaya ahora mismo a la página web del Congreso y lo busca. Lo que le puedo decir es que recibo cero en prostíbulos y cero de lo que tenía que ir a las vías del tren. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Abascal. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Martínez Barbero.

Verónica Martínez Barbero

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Muchas gracias, presidenta. Señor presidente, como ya le dije antes, en España necesitamos invertir en los trenes que cogen miles de personas cada mañana para ir a trabajar o para ir a estudiar. Necesitamos solucionar ya la situación de rodalies en Cataluña, un verdadero desastre, pero también la de los cercanías en Madrid o Andalucía. E non me vou deter na precaria realidade dos que non temos, como no meu país, en Galicia, nin siquera un servizo de cercanías.

Y no me voy a detener en la precaria realidad de los que no tenemos, como en mi país, en Galicia, ni siquiera un servicio de cercanías. (Aplausos).

No puede ser que cada mañana millones de personas no sepan si el tren va a venir, si van a llegar a su trabajo, si van a llegar a sus clases o a su cita médica. No puede ser que subir en cercanías o en rodalies sea un auténtico suplicio. Por tanto, señor presidente, tenemos que invertir mucho más en el transporte cotidiano. Necesitamos invertir en cercanías. Necesitamos soluciones para la mayoría de trabajadores y trabajadoras de este país porque, básicamente, señor presidente, representamos a esa gente.

¿Y a quién más representamos? Pues a todos los que creen en la justicia social y por eso defienden que las personas, sea cual sea su color de piel o su religión, tienen que tener derechos. Se lo he dicho antes: nosotras estamos orgullosas de formar parte de un Gobierno que marca diferencia en Europa y en el mundo; un Gobierno que, esta vez sí, ha ido más allá del discurso y ha dado un paso adelante para la regularización de medio millón de personas. Esta regularización nos hace sentir orgullosas, 500 000 veces orgullosas, una por cada vecina y vecino a los que, por fin, les vamos a reconocer que forman parte de nuestra sociedad también en los papeles. Pero, señor presidente, tenemos que asegurarnos de que la eficacia del procedimiento de regularización va a ser tal que llega a todo el mundo y, para ello, desde mi grupo parlamentario, defendemos la necesidad y urgencia de adoptar dos medidas: un plazo para la recepción de solicitudes suficientemente amplio, que llegue al menos a diciembre de este año; y un refuerzo de las oficinas de extranjería, vinculado también a una homogeneización de los criterios.

Y déjeme que le diga una última cosa. Señor presidente, no podemos mirar hacia otro lado ante el asedio injusto e inhumano que está sufriendo el pueblo cubano. España tiene una responsabilidad histórica hacia un país hermano. Por mucho coste que esto tenga con la Administración americana, hay que dar un paso al frente y ayudar a nuestros hermanos y hermanas en Cuba. (Aplausos).

El señor Feijóo dijo ayer ―ya no está, pero se lo recordaré― que este Gobierno de coalición hace que la gente no quiera trabajar porque les damos el ingreso mínimo vital. Eso es no tener vergüenza, pero es también no tener memoria. Esto que hizo ayer el señor Feijóo es básicamente cachondearse, reírse de los niños y niñas que salen de la pobreza. ¿O es que también es un ignorante que no sabe para qué sirve el ingreso mínimo vital? Y en cuanto a su falta de memoria, mire, señor Feijóo, miren, señorías del PP, este Gobierno ya demostró que proteger a la gente es la mejor política económica. Desde que el PP salió del gobierno, hemos creado más de tres millones de empleos. La tasa de paro del señor Rajoy era del 27 % y con Yolanda Díaz al frente del Ministerio de Trabajo es inferior al 10 %. Para nosotras, aún por encima de lo que queremos, pero, desde luego, lejísimos de donde la dejaron ustedes. Hagan el cálculo, que es muy sencillo: 10 % es la tercera parte del paro que había cuando ustedes gobernaron. (Aplausos).

Mire, el señor Abascal también se ha marchado, pero yo igualmente me voy a dirigir a él y a todas las señorías de VOX para decirles que cuando una mujer en esta Cámara les replica, sea una diputada o una ministra, no es porque se ponga nerviosa, no. No es porque se ponga nerviosa, es porque tiene algo que decirles. A ver si es que ustedes pueden hacer el orangután aquí y ahí sentados y el resto lo que no podemos hacer es replicarles desde el escaño. (Aplausos). Un poco de respeto. Lo de la ausencia de machismo no se lo vamos a pedir, no somos tan ingenuas, pero un poquito de respeto por las ministras de este Gobierno.

El señor Abascal aún no ha tocado poder y tiene ya a sus juventudes robando el dinero que recaudaban para la dana, porque han venido a España a lo que hacen todos los siervos de los patrones: llenarse los bolsillos. Al señor Abascal no le gusta la regularización porque quiere a los trabajadores divididos en vez de unidos y porque quiere a las trabajadoras siendo siervas; siervas antes que ciudadanas. Pues aquí no. Con este Gobierno no. Con este Gobierno y con nuestros ministros y ministras: regularización, subida del salario mínimo interprofesional, permisos de cuidado y por fallecimiento, mejora de la dependencia, sanidad pública, subida de las pensiones, justicia fiscal y reforma laboral. (Aplausos). Siempre a pesar de ustedes, señorías de la extrema derecha. Su modelo es la ocupación militar de Minneapolis por el ICE; el nuestro, la resistencia organizada de miles de activistas, vecinas y vecinos.

Termino ya, señora presidenta. Señor presidente, usted no me ha dado respuesta a nuestra petición concreta en materia de vivienda, así que no me queda otra que repetirla: hay que prorrogar los alquileres para congelar los precios. Hay que resolver el problema de la vivienda, empezando por la urgencia para tres millones de personas. Por eso le pido, una vez más, que salgan del inmovilismo y que se sumen a la mayoría social. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Martínez. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Rufián Romero.

Gabriel Rufián Romero

ERCDiputado.Página 70Vídeo

Gracias, presidenta. Haré la réplica desde el escaño. La réplica, claro, va de replicar, así que replicaré algunas cosas que se han dicho. Les pasan el recado tanto a Feijóo como a Abascal. El señor Feijóo habla de que somos un montón de frustrados ―supongo que está copiando a la presidenta de la Comunidad de Madrid, que últimamente le gusta mucho esa palabra― y de que aquí hemos venido a hablar de frustraciones. Hombre, que lo diga él que lleva tres años diciendo que ganó las elecciones y que no es presidente porque no quiere. Bueno, es un frustrado con patas, y lo sabe todo el mundo. Prefiero ser adjunto del señor Patxi López que siervo de la señora Ayuso. Lo digo claramente. Lo digo claramente. (Aplausos.―Risas). Luego eso de ingeniero tiene un tufillo. Es como cuando a Irene Montero… (Protestas). Calma. Es como cuando a Irene Montero le dicen cajera o que yo descargaba camiones. Sí, yo he descargado camiones. ¿Ustedes? (Rumores). Ustedes no. Claro, por eso son como son y legislan como legislan. A mí descargar camiones no me hace menos nada. Me hace más próximo a la gente que quiero representar. (Continúan los rumores). El señor Feijóo vuelve a hablar de que el Gobierno no respeta a las víctimas. No lo sé. Pero tiene que tener la cara muy dura, ¿eh? Que todavía no ha desautorizado a la presidenta de la Comunidad de Madrid, repito, llamando «plataforma de frustrados» a los familiares de las víctimas del protocolo… Son siete mil y pico víctimas, ¿eh? (Rumores). Que tenga aquí el cuajo de decir que no se respeta a las víctimas. Y, señor Abascal… El señor Abascal se mete con los impuestos. ¡Hombre, lleva treinta años en política, si no hubiera sido por los impuestos, ¿este hombre de qué hubiera vivido? (Risas). ¿A qué viene aquí a meterse con los impuestos? Es un discurso increíble. Pero sí que ha dicho algo interesante. Todos ustedes son palmeros de Abascal, que utiliza la mentira, la manipulación y la tergiversación para degradar a las personas. Esto no lo digo yo, lo dice una persona que un poco más y la echan, Ortega Smith. Está ahí, casi tiene el cartel de salida en la cabeza, por lo que sea… (Risas). Su gente habla así de ustedes. No lo digo yo, lo dice el señor Ortega Smith. Pero sí que quiero decir algo. Aquí se ha dicho algo muy grave, el señor Abascal ha dicho que nos metemos con Mazón porque llegó tarde. El 90 % de la gente que murió aquel día, murió porque, sí, Mazón llegó tarde. (Aplausos). Entonces, hacer mofa, hacer chascarrillos de esto no lo quiero ni calificar porque me echarían. Pero sí, Mazón es un negligente, es un inútil, es un mentiroso y es un psicópata. (La señora Montesinos de Miguel: ¡Eso lo eres tú, eso lo eres tú!). Sí. Y lo digo yo con todas las letras. Y sí, si este señor hubiera estado donde tenía que estar, diciendo y dando las órdenes que tenía que haber dado, el 90 % de la gente que murió aquel día por la cara, sacando sus coches de los garajes, recogiendo a sus hijos de los colegios, por la cara, porque este tío estaba de copas… Que ustedes se atrevan aquí a decir: claro, te metes con él porque llegó tarde… ¡Por favor!, ¿eh? Por favor, cállense que la historia les va a pasar por encima con esto. (Rumores). Señor presidente, sí que es cierto que llueve más que nunca. De hecho, desde que el Gobierno gobierna, nos falta la invasión zombi. Ha pasado de todo, totalmente de acuerdo. Pero yo era pequeño y los rodalies ya eran un asco. Y llovía, no llovía… pero eran un asco, era una aventura, un infierno, sobre todo para la clase trabajadora. Yo recuerdo que las primeras veces que cogí el AVE pensaba: ahora entiendo, ahora entiendo. No hay derecho a que la gente vaya en un AVE comodísimo, con sillones como estos, desayunando, comiendo, cenando, si se lo puede pagar, y en cambio vaya así (junta los brazos al cuerpo encogiéndose) en un cercanías, en un rodalies. Eso son inversiones de clase, y da igual, no es responsabilidad solamente suya, también es de esta gente (señalando los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso). Ahora, es un modelo de inversión; es competir con China antes de que en Vallecas o en Cornellà la gente vaya de forma digna a su casa o a su trabajo. A eso no hay derecho.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Rufián. Pel Grup Parlamentari Junts per Catalunya, la señora Nogueras i Camero.

Míriam Nogueras i Camero

JuntsDiputada.Página 71Vídeo

Gràcies, presidenta. Han hagut de passar, senyor Sánchez, més de 5 hores perquè vostè parli per primera i darrera vegada de Rodalies Catalunya, quan se suposa que avui vostè compareixia per parlar de Rodalies Catalunya. En tot cas, li diré quatre coses: Catalunya no té un problema de promeses, de promeses en té moltes. Ja les té de tots vostès. Vostès tenen un problema de compliment amb Catalunya. La segona cosa en un període de vuit anys, el Govern espanyol ha pagat 35 euros de cada 100 que estaven pressupostats per Catalunya en trens. Per tant, vostès no paguen. Vostè ha dit que nosaltres estem en contra de l’escut social. Nosaltres estem a favor de l’escut social. Ho saben molt bé. Potser avui podria aprofitar vostè per explicar per què va treure les mesures de l’escut social d’un Reial Decret que estava aprovat per posar-les en un Reial Decret, el de les okupacions, que sap perfectament que mai votarem a favor. I la quarta i última cosa diu que proposem mesures. Jo no sé quina feina fan els 19 diputats del PSC aquí, però els convido a que treballin una mica més perquè li podrien haver passat les 14 mesures que Junts per Catalunya, en el Parlament de Catalunya, van presentar. Li recomano que prenguin aquestes 14 mesures i potser així fan alguna cosa ben feta. Per molts discursos, propaganda i promeses que facin vostès la realitat i les dades, el que ens diuen és que tots els governs espanyols, tots els partits espanyols, sempre han tractat els catalans com a ciutadans de tercera. Raspallen molt bé, això si, són els millors en això, però els diners mai arriben a Catalunya. I acabo. El senyor Rufián no hi és. El senyor Rufián abans ha dit que Renfe és una merda i hi estem d’acord i per això encara entenem menys que vostès, ERC hagin renunciat al traspàs integral i hagin negociat una empresa mixta en la què Renfe continuï sent l’operador i el Govern espanyol continua tenint el poder. Potser ningú li ha explicat al senyor Rufián, i ja li diré jo de manera que entengui, que la meitat d’una merda segueix sent una merda. I exactament el mateix passa amb el finançament. Un mal finançament maquillat segueix sent un mal finançament. I els ciutadans de Catalunya no es mereixen tot aquest femer. Nosaltres seguirem anant a totes. Venen amb nosaltres o es queden amb Espanya? Moltes gràcies i visca Catalunya lliure!

Gracias, presidenta. Señor Sánchez, han tenido que pasar más de cinco horas para que usted hable por primera y última vez de Rodalies de Catalunya, cuando hoy se supone que usted comparecía para hablar de Rodalies de Catalunya. Cuatro cosas voy a decirle. Cataluña ha tenido ya muchas promesas de todos ustedes. Ustedes tienen un problema de cumplimiento con Cataluña. La segunda cosa: en un periodo de ocho años el Gobierno español ha pagado 35 euros por cada 100 presupuestados para Cataluña en trenes. Por lo tanto, ustedes no pagan. Usted ha dicho que nosotros estamos en contra del escudo social. Nosotros estamos a favor del escudo social, lo saben muy bien. Quizás hoy usted podría aprovechar para explicar por qué quitó las medidas del escudo social de un real decreto que estaba aprobado para ponerlas en un real decreto, el de las okupaciones, que sabe usted perfectamente que nunca votaremos a favor. Cuarto y último: nos dicen que propongamos medidas. Yo no sé qué trabajo hacen los diputados del PSC aquí, pero les invito a trabajar un poco más, porque le podrían haber pasado las catorce medidas que Junts per Catalunya en el Parlament de Cataluña presentó. Les recomiendo que tomen esas catorce medidas y quizás así hagan algo bien. Por muchos discursos, propaganda y promesas que hagan ustedes, la realidad y los datos nos dicen que todos los Gobiernos españoles y todos los partidos españoles siempre han tratado a los catalanes como ciudadanos de tercera. Cepillan muy bien, son los mejores en esto, pero el dinero nunca llega a Cataluña. Termino. El señor Rufián antes ha dicho ―el señor Rufián no está― que Renfe es una mierda, y estamos de acuerdo. Y por eso entendemos todavía menos que ustedes, Esquerra, hayan renunciado al traspaso integral y hayan negociado una empresa mixta en la que Renfe sigue siendo la operadora y el

Gobierno español sigue teniendo el poder. Quizás nadie le explica al señor Rufián ―quizás ya se lo explicaré yo de forma que lo entienda― que la mitad de una mierda sigue siendo una mierda. Y exactamente lo mismo sucede con la financiación. Una mala financiación maquillada sigue siendo una mala financiación. Y los ciudadanos de Cataluña no se merecen este estercolero. Nosotros seguiremos yendo a por todas. ¿Vienen con nosotros o se quedan con España?

Muchas gracias y viva Cataluña lliure.

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Nogueras. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor López Álvarez.

Patxi López Álvarez

PSOEDiputado.Página 72Vídeo

El señor Feijóo ya se ha ido, igual es porque no daba más de sí, ya ha hecho lo que tocaba y lo ha descubierto desde el minuto uno. ¡Qué vergüenza, el presidente del Gobierno ha venido a hablar de política aquí! ¡Qué vergüenza! Ha hablado de política nacional, de política internacional y de política migratoria y del escudo social y de las redes sociales y del cambio climático. Y, por supuesto, de ferrocarriles, del accidente y de inversiones. ¡Qué vergüenza! El presidente ha hecho lo que le corresponde al presidente del Gobierno: hablar de política y de lo que les interesa a los ciudadanos y las ciudadanas. Lo que pasa es que el señor Feijóo se sorprende de estas cosas, porque él no sabe lo que son. Él es incapaz de tener una idea ni decir nada de nada que no sea: ¿hablamos de política nacional?, Pedro Sánchez; ¿de política internacional?, Pedro Sánchez, ¿de política migratoria?, Pedro Sánchez; ¿de aranceles?, Pedro Sánchez; ¿de pensiones?, Pedro Sánchez. No sale de ahí porque no tiene ni idea de nada más. Es incapaz de tener una sola idea. (Aplausos).

Último ejemplo de esto. Hoy también se trataba de hablar de política internacional. No ha dicho nada, absolutamente nada. Pero ya ha salido la jefa, la ideóloga, a decirlo todo. Ayuso va a dar la medalla de Madrid a Estados Unidos como principal faro del mundo libre. (Risas). Y lo hace ahora, lo hace precisamente cuando el ICE, como si fuera las SS, sale de caza a por el inmigrante, a por el hispano, y les da igual detener a un niño de cinco años que detener a turistas, que detener a americanos nacionalizados, incluso primero disparan y luego preguntan. (Aplausos). Lo hace ahora, cuando Trump ha convertido su endurecimiento migratorio en un espectáculo, cuando se criminaliza a los apellidos hispanos, cuando se lanzan consignas contra ellos. Y dice que les da la medalla por sus pasos en defensa de la hispanidad. ¿De verdad? ¿Qué están queriendo decir con esto? ¿Que todo les vale con tal de que se invoque a la libertad, aunque luego se cercene y se encierre a esa libertad? ¿Están diciendo que no importa lo que suceda con los derechos civiles, con los derechos humanos, si ese discurso les encaja ideológicamente? ¿Van a seguir ese mandato de Ayuso? ¿Así es como Feijóo lidera su partido? ¿Qué piensa él? ¿Qué dice? ¿Qué hace? Absolutamente nada, nada (aplausos), porque, efectivamente, no le importa nada; no le importa si algo está bien o está mal, con tal de que le sirva a sus propósitos.

El señor Feijóo es el que ha puesto una alfombra roja a la ultraderecha en nuestro país, a esos pensamientos, le ha puesto una alfombra roja a VOX, y esa responsabilidad le perseguirá siempre, porque lo que están haciendo es blanquear el significado profundo y real de la ultraderecha. VOX es la antipolítica, VOX es negar que a las mujeres las matan por ser mujeres, VOX es negar la emergencia climática que incendia nuestros montes e inunda nuestros campos, VOX es quien quiere destruir Europa en su alianza con lo peor del continente. La extrema derecha es recortar derechos que tanto les molestan porque nos hacen libres para querer imponernos sus uniformes ideológicos, religiosos y morales. VOX solo tiene un camino: sembrar miedo para recoger odio. Eso es lo que están ustedes avalando. Solo el miedo les hace fuertes, miedo al diferente, miedo al inmigrante. El miedo genera rechazo, y el rechazo odio.

Así que solo puedo decirle una cosa: maldito sea el odio y malditos quienes lo provocan. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor López. Para concluir el debate, el señor presidente del Gobierno tiene la palabra.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 72Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Gracias, señorías.

Quisiera agradecer de verdad el tono constructivo que han tenido la mayor parte de los grupos parlamentarios que han querido aportar a este debate propuestas y rigor, y a los de siempre lo único que puedo decirles es que gritar no convierte una mentira en una verdad; lo que convierte es a un mentiroso en un maleducado. Y es lo que vivimos, por desgracia, en estas Cortes desde hace ya bastante tiempo.

Este terrible accidente de Adamuz y los descarrilamientos de rodalies nos dejan varias lecciones que me gustaría mencionar para cerrar este debate y hacerlo además con serenidad y con rigor. La primera de las lecciones y la más importante es que cuando nuestro país sufre una tragedia ―y desgraciadamente esto lo ha sido― el Estado responde, y responde con responsabilidad, con rapidez, el Estado en su conjunto, sin colores políticos ni fronteras administrativas. Tras el accidente de Adamuz, señorías, se movilizaron todos los medios necesarios, más de quinientos efectivos, recursos especializados, trabajando desde el primer momento para atender a las víctimas, a los heridos, a sus familias. Por tanto, el mensaje es rotundo, es que el Estado siempre está cuando los ciudadanos lo necesitan. Creo que esto es muy relevante de cara, sobre todo, a los ciudadanos que viven con preocupación este tipo de tragedias. La segunda lección es que este Gobierno afronta las crisis siempre del mismo modo, y es con una respuesta inmediata, con una investigación rigurosa y con una transparencia absoluta. Señorías, en cinco días, en solo cinco días ―creo que es un plazo excepcional en este tipo de sucesos, entre otras cosas porque tampoco disponemos de toda la información que, desgraciadamente, quisiéramos tener, sobre todo para trasladársela a las víctimas, a los familiares de esas víctimas, a los heridos―, ya existía una hipótesis técnica preliminar ―no concluyente, pero una hipótesis técnica preliminar―, que hemos compartido con claridad y sin ocultar ningún tipo de información, pese a los intentos de contaminar el debate público con bulos, con falsedades y con mensajes de odio. La tercera lección es que, si finalmente se confirma que la causa fue una rotura de la vía, debemos asumir una realidad compleja, señorías, y es que es posible que se produzca un fallo incluso cumpliéndose los protocolos vigentes. Y si esto es así, el Gobierno no va a mirar para otro lado, vamos a revisar los estándares, vamos a reforzarlos y vamos a mejorar para que una tragedia así no vuelva a repetirse. La cuarta es que nuestro país, España, cuenta con un sistema ferroviario puntero, que no es perfecto, que tiene sus carencias ―aquí, a lo largo del día de hoy, hemos hablado de ellas― y que tiene, por supuesto, margen de mejora, especialmente en algunos territorios. Pero, al igual que digo eso, también reivindico que es un sistema sólido, fiable, seguro, en el que viajan cada día más de dos millones de personas a lo largo de más de 15 000 kilómetros de vía. Por tanto, generar miedo y sembrar desconfianza sobre esta realidad no es una crítica legítima, es sencilla y llanamente irresponsabilidad, y quien lo haga, evidentemente, tiene que asumir las consecuencias.

La quinta lección es que debemos tomar conciencia del lugar del que partíamos, no para eludir ninguna responsabilidad, no para caer en la autocomplacencia. Pero el hecho cierto es que en 2018 heredamos un sistema ferroviario gravemente infrafinanciado, y desde entonces lo que hemos hecho ha sido triplicar la inversión, multiplicar por diez la compra de material rodante y reforzar el gasto en mantenimiento. Podremos debatir cuánto más hay que invertir. Lo que no es cierto, y conviene decirlo con claridad para la seguridad y la tranquilidad de los ciudadanos, es que este Gobierno no haya apostado por el ferrocarril, antes al contrario; eso es sencillamente falso, y no voy a admitir ni media lección de quienes han hecho de debilitar y de trocear un servicio público su moneda de cambio.

Y la última lección ―quizás la más importante para el futuro― es también la que está residenciada en estas Cortes Generales, y es que la emergencia climática está poniendo ya a prueba ―y va a poner aún más― todas nuestras infraestructuras. Ya lo ha hecho con las inundaciones y con los incendios, también con el sistema energético, y lo está haciendo ahora con el transporte. Por eso propusimos un gran acuerdo de país, un pacto de Estado frente a la emergencia climática, y por eso, señorías, hemos trabajado con la sociedad civil y por eso hoy reitero aquí un llamamiento claro a las fuerzas políticas, a los grupos parlamentarios, para dejar a un lado la ideología, prestar atención a lo que nos dice la ciencia y unirnos en una cuestión que no es política, sino que yo diría que es vital, vital para el sector primario, vital para sectores productivos muy importantes de nuestro país, vital para la seguridad y la vida de nuestros conciudadanos. Eso, señorías, es también un ruego que hace el Gobierno de España, que podamos en este periodo de sesiones que hoy se inicia acordar todos los grupos un gran pacto de Estado frente a la emergencia climática. Con eso salvaremos vidas y garantizaremos la prosperidad de nuestra sociedad.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de los miembros del Gobierno, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor presidente. PREGUNTAS: —  DEL DIPUTADO DON ALBERTO NÚÑEZ FEIJÓO, DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, QUE FORMULA AL SEÑOR PRESIDENTE DEL GOBIERNO: ¿ESTÁ USTED ACTUANDO CON LA RESPONSABILIDAD EXIGIBLE A UN PRESIDENTE DEL GOBIERNO DE ESPAÑA? (Número de expediente 180/000909).

Presidencia. Continuamos ahora con las preguntas dirigidas al Gobierno conforme al orden remitido por el mismo. Empezamos con las preguntas dirigidas precisamente al señor presidente del Gobierno. La primera la formula el diputado don Alberto Núñez Feijóo, del Grupo Parlamentario Popular, que tiene la palabra, cuando quiera.

Alberto Núñez Feijóo

PPDiputado.Página 74

Gracias, presidenta. Señor Sánchez, después de oír su homilía de estas tres horas, he estado a punto de cambiar la pregunta por darle las gracias. Pero finalmente le voy a decir lo que dice la gente que le rodea y que no se atreve a decirle: los españoles están hartos de usted. (Rumores). Después de perder todas las elecciones en los últimos años, las generales, las europeas, las extremeñas, las aragonesas, ¿tiene previsto rectificar algo? Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Señor presidente, cuando quiera.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 74Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Usted me pregunta si este es un Gobierno responsable o no, esa es su pregunta. Este Gobierno es responsable, entre otras cosas, porque da la cara. He estado aquí cinco o seis horas, el ministro Puente ha estado…(rumores.―Protestas). No, por supuesto… (Continúan las protestas). Déjenme hablar, señorías. Déjenme hablar. El ministro Puente ha comparecido en dos ocasiones en las Cortes Generales, en el Senado y en el Congreso de los Diputados. El señor Rajoy no compareció una sola vez; la señora Pastor, como ministra de Fomento, no compareció una sola vez, y usted cerró la puerta a la comisión de investigación en el Parlamento de Galicia. Por tanto, un Gobierno responsable da la cara ―como hace este Gobierno― y asume las responsabilidades. (Rumores). Un Gobierno responsable, señorías, también demuestra con hechos cuál es el resultado de sus políticas. Por primera vez en diecisiete años tenemos una tasa de paro que está por debajo del 10 %, tenemos 22,5 millones de personas ocupadas y trabajando y, señorías, el 40 % del total del empleo creado en Europa es en nuestro país. Eso es un Gobierno responsable. Un Gobierno responsable es plantear a sus señorías, a esta Cámara, horizontes de futuro que son fundamentales para la seguridad y la prosperidad de nuestro país, como un acuerdo frente a la emergencia climática. Ustedes en el Parlamento Europeo se aliaron con la ultraderecha para votar en contra de la reducción de gases de efecto invernadero para el año 2040 al 90 %, pero el Partido Popular Europeo votó a favor junto con la familia socialdemócrata. ¡Vergüenza, señor Feijóo! ¡Vergüenza de que ustedes se unan también en esto con la ultraderecha! (Protestas.―Aplausos). Y un Gobierno responsable, señor Feijóo, es hablar de lo que habla la gente; y de lo que habla la gente es que se necesita legislar las redes sociales para acabar con el odio, el bulo, la desinformación y la violencia. (Protestas.―Aplausos). ¿Ustedes qué van a hacer? ¿Van a apoyarlo o van a seguir la línea que les marque el señor Abascal y la ultraderecha? (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor presidente. Señor Núñez Feijóo.