Patricia Rodríguez Calleja
Gracias, presidente. Señorías, comparezco hoy para defender esta moción consecuencia de interpelación formulada por la portavoz del Grupo Parlamentario Popular, Esther Muñoz, a la vicepresidenta segunda del Gobierno. Seguro que algunos lo recuerdan, porque aquella intervención nos dejó meridianamente claro que aquel debate fue profundamente preocupante para la calidad democrática de nuestro país. Lo que quedó claro es que ni la señora Díaz ni su grupo político y parlamentario, al que representa SUMAR, ni ninguno de sus socios tienen líneas rojas frente a la corrupción del sanchismo. Ya no tienen líneas rojas y, pase lo que pase, están dispuestos a mirar hacia otro lado con tal de seguir aferrados al poder. Ya no existe límite a la corrupción. (Aplausos). Ni siquiera a la gestión negligente durante años en un ministerio que ha sido el epicentro de prácticas corruptas y cuya falta de actuación ha tenido consecuencias devastadoras, con un precio humano incalculable: cuarenta y siete víctimas. Desde esta tribuna quiero trasladar nuestro recuerdo, nuestro respeto y nuestro afecto a las familias, que no merecen ni el olvido ni el silencio cómplice de quienes tenían la obligación de actuar y todavía hoy no han asumido ninguna responsabilidad. (Aplausos). Señorías, este no es un debate de opiniones, sino de datos objetivos, porque España ha experimentado un deterioro progresivo y alarmante en sus estándares de integridad pública, una caída en los índices internacionales de percepción de la corrupción, la politización de los órganos de control, la colonización de las instituciones, que deberían ser independientes, y la normalización del escándalo y de la falta de responsabilidades. Lo que antes provocaba dimisiones y ceses inmediatos hoy se tapa, se minimiza o se justifica en el Consejo de Ministros o en esta propia tribuna.
Señorías, todo en este Gobierno y todo en Pedro Sánchez es una gran mentira. Llegaron al poder con una moción de censura defendida por el señor Ábalos. ¿De verdad no tenían otro perfil más decente? (Aplausos). Debían de no tenerlo, porque la verdad es que muchos de ustedes aplaudían con mucha energía. (Rumores). Hoy está en prisión, acusado de cuatro delitos. En la moción de censura prometieron luchar contra la corrupción, pero la realidad es bien distinta, pues la realidad y los informes de la UCO nos indican que robaron desde el primer día, desde el momento en que llegaron. (Aplausos). Dijeron que serían implacables contra la corrupción política y el señor Sánchez prometió que traería a Puigdemont detenido, pero la realidad es que primero rebajaron el delito de malversación, después indultaron a condenados por corrupción y, por último, redactaron una ley de amnistía a la carta diseñada para borrar delitos concretos y así comprar apoyos parlamentarios. Proclamaron también la separación de poderes, pero también mentían. La verdad es que han tomado las instituciones y las han degradado, hasta el punto de tener a un fiscal general del Estado condenado e inhabilitado, algo absolutamente inédito y gravísimo en una democracia avanzada. (Aplausos). Hoy los españoles nos preguntamos: ¿va a cumplir el fiscal su condena?, ¿la va a cumplir?, ¿o ya están preparando su indulto?, ¿es así como le van a pagar los servicios prestados? (La señora presidenta ocupa la Presidencia).
Se les llena la boca hablando de que son un Gobierno progresista; pero, oiga, si aquí los únicos que progresan son algunos de ustedes. Mientras los españoles no llegan a fin de mes, dirigentes socialistas hacían negocio con contratos. Mientras ustedes suben los impuestos, en Ferraz circulaban sobres y bolsas con fajos de billetes. (Rumores). Para que usted me entienda, señora Mínguez, chistorras y lechugas en su argot. (Aplausos.―Varias señoras y señores diputados: ¡Muy bien!―Rumores). Los jóvenes en España no encuentran trabajo, pero el hermano del presidente cobraba sin saber ni dónde ni en qué trabajaba, la mujer del presidente acumulaba privilegios y dirigía una cátedra sin título y Ábalos colocaba a sus sobrinas en empresas públicas y cobraban sin ir a trabajar. Hablemos de vivienda, la primera preocupación para los españoles, pero no para ustedes, porque a los socialistas les pagaban viviendas, segundas residencias y pisos de encuentro con el dinero robado a todos los españoles. (Rumores). Hablemos de Cerdán, el militante ejemplar, el centro de la trama y el amigo de Leire, la fontanera, la de los audios de la sauna del suegro, la imputada por chantajes a jueces y policías. O de Koldo, el que todo lo grababa, el que fue consejero de Renfe y hoy está en prisión. (Rumores). Miren, ya existen indicios de financiación ilegal del PSOE y así lo investiga la Audiencia Nacional. (Aplausos.―Rumores). ¿Pero no se dan cuenta de que no cabe más corrupción en un solo Gobierno y en un solo partido? Ya no cabe. (Rumores). Es todo un ecosistema de abuso de poder, de clientelismo y de corrupción política y moral (rumores), pero todos ustedes callan porque, ya se sabe: al menos no gobierna la derecha.
También nos dijeron que sería el Gobierno más feminista de la historia, otra mentira más. Aprobaron leyes que han sacado a agresores sexuales y pederastas a la calle, leyes que conculcan los derechos de las mujeres. Han desprotegido a las víctimas de violencia con pulseras que no funcionan, que son low cost. ¿Y pretenden darnos a nosotros lecciones de feminismo y de apoyo a las víctimas? (Rumores). ¡Pero si la agresión sexual se producía en el Palacio de la Moncloa y el agresor era amigo del presidente! Su protocolo ―el suyo― consistía en tapar las denuncias e invitarle a comer para contratarlo como asesor. (Aplausos.―Rumores). Y también se declararon abolicionistas de la prostitución. ¿Pero cómo les vamos a creer si la realidad demuestra que los primeros consumidores de prostitución estaban en sus propias filas? Pero, claro, qué se puede esperar si el ‘número 1’ ha vivido del repugnante negocio de la prostitución. (Aplausos.―Rumores). Han degradado a las mujeres, las han utilizado y las han traicionado.
Pero peor que todo esto es la corrupción moral, la más vergonzosa. ¿Recuerdan aquello de no gobernaremos con Bildu, se lo puede decir una y mil veces? ¿Lo recuerdan? (Rumores). Bien, pues hoy Bildu negocia excarcelaciones de asesinos por votos a favor de Sánchez. ¿Cabe algo más miserable, señorías? (El señor Pérez López: ¡Txeroki!). Hoy, Bildu, y quizá también ustedes, celebren que Txeroki, condenado a cuatrocientos años de cárcel, pueda dormir en casa. Pero, mientras, los españoles lloramos a las víctimas que nunca volverán. (Aplausos.― El señor Pérez López: ¡Muy bien!).
Señorías, por todo esto y mucho más que no me da tiempo a contar, les pedimos que apoyen esta moción, porque es una moción en defensa de la decencia, de la legalidad y de la democracia. Aunque, seamos claros, la mejor moción contra la corrupción y en defensa de la decencia en España es que este Gobierno se vaya cuanto antes.
Nada más y muchas gracias. (Aplausos.―Varias señoras y señores diputados: ¡Muy bien!).