Ricardo Chamorro Delmo
Gracias. Señor presidente, señorías, la moción que hoy defendemos no surge de la improvisación ni de una coyuntura mediática. Es la consecuencia directa de la interpelación que este grupo parlamentario dirigió al ministro de Agricultura, señor Luis Planas, y de la falta de respuestas claras, compromisos concretos y liderazgo político por parte del Gobierno ante una crisis alimentaria de primer orden. En aquella interpelación no hablábamos de un problema veterinario ni de una estadística más, hablábamos de soberanía alimentaria, de seguridad nacional y del futuro del campo español. Y hoy, ante la gravedad de la situación, damos el paso parlamentario que corresponde, es decir, convertir preguntas sin respuestas en una moción con exigencias concretas, porque la peste porcina africana ya no es una hipótesis, es una amenaza real con un impacto nacional importante en un sector fundamental para la soberanía alimentaria de España. A fecha 6 de febrero de 2026, España acumula 142 casos positivos confirmados en jabalíes silvestres. En un solo día, el propio ministerio confirmó 39 nuevos positivos en la zona de alto riesgo de Collserola, en Barcelona. Estamos ante el brote más grave desde 1994 y, pese a ello, seguimos sin una estrategia nacional clara en relación con este asunto. Señorías, conviene recordar lo que está en juego. El sector porcino no es un sector más. Es una infraestructura estratégica del país, porque alrededor de 25 000 millones de euros anuales vienen de este sector, más de 400 000 empleos directos e indirectos, cerca del 40 % de la producción ganadera de toda España y un superávit exportador clave para nuestra nación. Detrás de estas cifras hay pueblos enteros, industrias cárnicas, cooperativas, transportes, transformación y familias que han levantado su vida en torno al sector porcino. Por lo tanto, cuando el porcino se resiente, no pierde una comunidad autónoma, está perdiendo España. Por eso, dijimos en la interpelación, y reiteramos hoy, que la seguridad alimentaria es seguridad nacional, es autonomía estratégica alimentaria. Además, así lo reconoce la propia Estrategia de Seguridad Nacional aprobada por este Gobierno. Sin embargo, frente a un problema nacional, la respuesta del Ejecutivo ha sido fragmentada, tardía y absolutamente débil. La peste porcina africana no entiende de fronteras administrativas. El virus no se detiene en los límites autonómicos, pero el Gobierno ha permitido diecisiete respuestas distintas sin una dirección clara del Estado. Cataluña ha sido el ejemplo más evidente de este fracaso rotundo. La falta de planificación y de respaldo institucional llevó a los puntos logísticos de carne de caza a una paralización indefinida del servicio, con el consiguiente colapso del sistema de recogida, el descontrol de la gestión cinegética y el desplome de las exportaciones. Solo cuando la situación fue insostenible, la Generalitat de Catalunya rectificó y reactivó las batidas, es decir, se terminó haciendo lo que VOX venía reclamando desde el inicio: control del jabalí como medida sanitaria esencial, pero tarde y mal. (Aplausos). Aquí enlazamos directamente con otra de las cuestiones planteadas en la interpelación: sin cazadores, no hay control del jabalí. Los países europeos que han conseguido contener esta peste lo han hecho contando con el sector cinegético. Sin embargo, en España se les llama sin dotarles de un marco jurídico claro ni del respaldo institucional necesario. Por eso, esta moción exige integrar plenamente al sector cinegético en la estrategia nacional con seguridad jurídica y reconocimiento de su papel como pieza clave del control sanitario, tal y como reclama la Real Federación Española de Caza. (Aplausos). Señorías, la amenaza que sufren el porcino y el campo español no solo es sanitaria, también es económica y estratégica. Europa se está desarmando productivamente mientras otros avanzan. El acuerdo de Mercosur abre la puerta a producciones que no compiten bajo los mismos estándares, mientras nuestros ganaderos soportan más costes, más normas y más recortes. Brasil avanza de la mano de los países BRICS. Por lo tanto, Europa retrocede en autonomía alimentaria, y el resultado es un suicidio estratégico para España y también para Europa. (Aplausos). A esto se suman los recortes de la política agraria común, la subida inasumible de los costes de producción, la asfixia burocrática gracias a ese
Pacto Verde impulsado por el Partido Popular y el Partido Socialista y la falta de relevo generacional que está expulsando a los jóvenes del campo, porque no hay rentabilidad en las explotaciones agrícolas y ganaderas. Por eso, esta moción es necesaria y, por eso, en VOX animamos al conjunto del sector agrario, a agricultores y ganaderos, a movilizarse y acudir a las manifestaciones contra el acuerdo de Mercosur que se van a celebrar esta semana, y a todas las que se celebren las próximas semanas. Sabemos claramente que el acuerdo de Mercosur está apoyado por el Partido Popular y el Partido Socialista. También estamos en contra de los recortes de la PAC, gestionados por el Gobierno del PSOE y el Partido Popular en Bruselas, la subida de los costes de producción y la falta de relevo generacional; en definitiva, contra la ruina programada del sector agrario español. Movilizarse es prioritario. Radical es condenar al campo al cierre mientras se importa lo que aquí se prohíbe producir y a lo que nos ponen trabas de manera constante. (Aplausos). Por lo tanto, frente a las evasivas del ministro en nuestra interpelación en relación con el porcino, VOX trae hoy propuestas claras: refuerzo de los controles sanitarios, coordinación real entre Administraciones, auditorías independientes, una estrategia nacional de control del jabalí, la defensa firme de nuestros mercados y controles fronterizos y un marco que devuelva rentabilidad y futuro al campo español. Señorías, sin agricultura, no hay soberanía, y sin soberanía, no hay nación.
Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).