Saltar al contenido
Sin adjetivos

Pleno del 10 de febrero de 2026

Proposición no de Ley para la defensa de la legalidad internacional.

Proposición no de Ley ante el Pleno.. Autor: Grupo Parlamentario Socialista. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 163.

Defensa y exterior

Votación

  • 12 de febrero de 2026: no salió adelante, 169 sí, 169 no, 7 abstenciones.
  • 12 de febrero de 2026: no salió adelante, 168 sí, 171 no, 7 abstenciones.

Vicente Montávez Aguillaume

PSOEDiputado.Página 48Vídeo

Señorías, antes de entrar en materia, permítanme una profecía barata, de esas para las que no hace falta ni bola de cristal. Algunos dirán de esta PNL que es papel mojado, que el derecho internacional es cosa de burócratas y que aquí lo que manda es la fuerza. Agitarán, como siempre, las más bajas pasiones, harán algún chiste, pondrán alguna mueca y se quedarán tan contentos, como si el mundo fuera un bar a las dos de la mañana. Otros me temo que intentarán otra maniobra conocida: llevarse el debate al barro para no tener que posicionarse y convertir una discusión sobre reglas, seguridad colectiva y legalidad internacional en una pelea doméstica de baja intensidad. Pero hoy no venimos a eso, hoy venimos a que España elija un lugar en el mundo, señorías. (Aplausos).

Dicho esto, vayamos al fondo. Esta PNL no va de una frase bonita, va de dónde se coloca España cuando el mundo se vuelve más áspero y más cínico; va de si aceptamos que el siglo XXI se organice como un reparto de esferas de poder entre Estados Unidos, Rusia y China o de si defendemos algo menos vistoso y más necesario para un país como el nuestro, un orden basado en normas. Hoy ―permítanme decirlo con claridad― al Partido Popular le toca elegir y no esconderse en la abstención educada ni en la equidistancia de salón ni en el «sí, pero», le toca elegir porque la política exterior no es un gesto, es un sitio moral y estratégico desde el que mirar el mundo, señorías.

Esta PNL es clara y exigente: defender la legalidad internacional, la paz, el multilateralismo, la cooperación, el diálogo y la seguridad colectiva (aplausos) e impulsar alianzas y denunciar la vulneración del derecho internacional en todo caso y en todo lugar, sin letra pequeña y sin geografía selectiva, señorías.

¿Por qué hoy? Porque el mundo nos está examinando, y no es un examen teórico. En Ucrania hay una invasión y una violación del derecho internacional y se ha pasado una línea que no se puede cruzar. Las fronteras no se cambian con tanques. En Gaza hay una tragedia humanitaria que debe terminar ya:

más de 71 000 las personas asesinadas. Es inaceptable que alguien convierta la destrucción en un negocio. Sudán es esa gran guerra olvidada y, cuando el mundo mira a otro lado, la impunidad avanza, señorías. En Venezuela la salida solo puede ser democrática, con derechos humanos, diálogo con garantías y acompañamiento internacional. No hay atajos, señorías, (aplausos), no hay atajos. En el Ártico y en Groenlandia vemos señales preocupantes: territorios tratados como mercancía y la fuerza está por encima del derecho. Y en Afganistán y en Irán las mujeres ven como sus derechos son amputados, sus vidas vigiladas y sus futuros confiscados. No podemos callarnos, señorías. (Aplausos). Todos estos escenarios tienen una cuestión en común: cada vez que el derecho se repliega, entra la fuerza y, cada vez que entra la fuerza, pierden, primero, los civiles, las personas más débiles, las desplazadas y los países medianos.

España no está hecha para un mundo sin reglas. Aquí es donde la derecha debe retratarse. De VOX no espero nada. Su política exterior es una caricatura y su defensa de Trump ya solo tiene una pieza pendiente: el gorro de búfalo, señorías. (Risas). Han cambiado el interés nacional por la devoción y la soberanía por la obediencia. Es al Partido Popular al que quiero escuchar. No pueden seguir jugando a la ambigüedad. No pueden presentarse como un partido de Estado y tratar el orden internacional como un asunto decorativo o cursi. Señorías del Partido Popular, la pregunta es clara: ¿con quiénes están, con quienes creen que el derecho internacional es un estorbo y que se aparta cuando molesta o con quienes creemos que el único lenguaje que impide que el mundo se convierta en una selva es el del derecho internacional, señorías? (Aplausos). No me contesten con adjetivos, contéstenme con su voto a favor de esta PNL (rumores), porque esto va a ir a más.

Hay una corriente que pretende desmontar el sistema desde dentro, desacreditar a los tribunales, intimidar a los mecanismos de la ONU y convertir los derechos en un obstáculo y la frontera en espectáculo. Si el árbitro no gusta, se expulsa al árbitro. Si la norma incomoda, se dinamita la norma. Ese es el camino que algunos quieren imponer. Nosotros proponemos otro: firmeza sin fanatismo y legalidad sin ingenuidad. Nadie aquí cree que el derecho internacional funcione como el derecho interno. No hay una policía global que llegue siempre a tiempo, pero ahí reside su fuerza, aunque no siempre para detener la violencia, sino para nombrarla, y no siempre para impedir el golpe, pero sí para impedir que el golpe se vuelva costumbre. El derecho fija un estándar común entre lo lícito y lo ilícito y entre lo aceptable y lo intolerable, y cuando la ley no puede evitar todos los golpes puede y debe evitar que se normalicen. En política, esa diferencia lo cambia todo, señorías. (Aplausos). Por eso esta PNL importa, porque marca una línea. España no se resigna y no se calla. España no acepta que la violación del derecho sea un método de gobierno internacional. España defiende el multilateralismo, la cooperación, la Carta de Naciones Unidas y la rendición de cuentas, y lo hace por principios, sí, pero también por interés nacional inteligente, pues en un mundo sin reglas a España le va peor.

Vuelvo a sus señorías del Partido Popular. Aquí no les pedimos un poema ni un titular; les pedimos que se mojen, que dejen de buscar la salida por la tangente y de esconderse en el barro para no decir nada, porque en política exterior el que no se posiciona no queda neutral, queda disponible, y cuando uno está disponible siempre acaba siendo útil al más fuerte y al más agresivo. Así que elijan, señorías: el caos o el derecho internacional. Hoy la pregunta no es qué opinamos sobre el mundo, sino qué mundo estamos ayudando a construir, y en esa pregunta no caben medias tintas, señorías.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Para la defensa de las enmiendas formuladas por su grupo, interviene, por el Grupo Parlamentario Mixto, el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 49Vídeo

Obrigado, señor presidente e moi boa tarde. Parécenos ben que o PSOE traia aquí unha PNL en defensa do respecto ó dereito internacional, aínda que sexa tan timorata e limitada como esta. Pareceríanos mellor aínda, claro, un bocadiño máis de coherencia entre o que se proclama e o que fai o goberno. Por exemplo, que non tardasen tres días en cualificar a acción dos Estados Unidos en Venezuela como unha agresión militar e o secuestro do seu presidente como ilegal para condenar ambas, ou que o recoñecemento do estado palestino fose acompañado de consecuencias prácticas, como a ruptura de relacións con Israel ou, no mínimo, o embargo total e real de armamento ao réxime xenocida sionista que está a ocupar Palestina. Reparen que é tan pouca a coherencia que ao mesmo tempo que formalmente condenan o xenocidio —‌acaban de facelo aquí— perseguen administrativa e xudicialmente a quen se mobiliza para combatelo.

Nestes días activistas galegas e galegos están a recibiren multas en aplicación da lei mordaza por pararen a Volta Ciclista na Galiza e mesmo algunhas persoas, entre elas a nosa compañeira, dirixente do BNG Rosana Prieto, están a ser procesadas pola vía penal por participaren nas mobilizacións contra a participación israelí na volta en Monforte de Lemos.

Coherencia tamén para lle chamar ás cousas polo seu nome. As intervencións e a ameaza dos Estados Unidos, após reactivaren formalmente a doutrina Monroe son a expresión actual do vello imperialismo norteamericano, agora máis descarado e agresivo. Por que? Por que a resposta á crise sistémica, política e económica dos Estados Unidos que ven perigar a súa hexemonía, que vén á súa hexemonía en declive pola emerxencia dun mundo multipolar e de proxectos políticos de soberanía na América Latina e por toda parte. A diferenza é que agora xa non se oculta detrás de proclamas de democracia e liberdade, o afán de rapina de apropiación de recursos é de dominio político.

Chamar tamén polo seu nome ás vítimas desas prácticas imperialistas. Após o ataque a Venezuela, os Estados Unidos están a reforzar o bloqueo criminal que veñen aplicando por máis de sesenta anos contra Cuba, con consecuencias brutais para toda a poboación da illa. Non soportan que un país decida de maneira soberana seguir o seu propio camiño sen se someter aos designios do Imperio. Razón de máis para se solidarizar con Cuba, para nos solidarizarnos con Cuba e para esixir ao goberno español que actúe para pór fin dunha vez por todas ao bloqueo ilegal da illa. Non é admisíbel que un só país decida quen pode comerciar e quen non, ou que asalte petroleiros no alto mar en augas internacionais impunemente en evidentes actos de piratería. Mais non podemos esquecer que Israel puido masacrar Gaza ou bombardear Irán, foi polo apoio político e militar incondicional dos Estados Unidos e de Trump, que en contrapartida, monta agora o chamado Consello da Paz, máis ben o Consello dos ladróns e dos saqueadores coa connivencia dos criminais sionistas e o silencio, infelizmente, o silencio da maior parte da chamada comunidade internacional.

E agora que os Estados Unidos ameazan Groenlandia, que vai facer a Unión Europea? Que vai facer á OTAN? Continuarán os dirixentes europeos a lamber as botas de Trump e a tentar desviar a atención, como fixo incribelmente a propia primeira ministra de Dinamarca, falando da ameaza de Rusia e de China no Ártico? Pero señora, se quen está ameazando o territorio de Dinamarca son os Estados Unidos de América. Non é posíbel ser máis servil ou que tente tratarnos a todos e a todas por parvos.

Se non foi antes e xa moito á hora de saír da OTAN e de confrontar con quen manda nela e quere mandar en todo e en todos, en vez de continuar agachando a cabeza e comprando armas ao complexo militar industrial norteamericano. Iso será coherencia, xa sei señoras e señores do PSOE que din que enfronte son moito peor, mais iso non pode ser escusa, a política do mal menor ten límites, vostedes xa sobrepasaron, o principal problema é que xera decepción e abre precisamente a porta a eses que vostedes mesmo din que son peores. Mais si, hai quen é timorato e hai quen é descaradamente cómplice, como o Partido Popular e Feijóo que aínda non condenaron o xenocidio de Israel sobre Gaza.

… a pesar de que sea tan timorata como esta. Nos parecería mejor todavía, claro, un poquito más de coherencia entre lo que se proclama y lo que hace el Gobierno: por ejemplo, que no tardaran tres días en calificar la acción de Estados Unidos en Venezuela como una agresión militar y el secuestro de su presidente como ilegal para condenar ambas; o que el reconocimiento del Estado palestino fuera acompañado de consecuencias prácticas, como la ruptura de relaciones con Israel o, como mínimo, el embargo total y real de armamento al régimen genocida sionista que está ocupando Palestina.

Fíjense que poca coherencia: al mismo tiempo que condenan formalmente el genocidio, y lo hacen aquí, persiguen administrativa y judicialmente a quien se moviliza para combatirlo. Estos días, activistas gallegos están recibiendo multas en aplicación de la ley mordaza por parar la Vuelta Ciclista en Galicia, incluso algunas personas, y, entre ellas, nuestra compañera dirigente del BNG, Rosana Prieto, están siendo procesadas por la vía penal por participar en las movilizaciones contra la participación israelí en la Vuelta en Monforte de Lemos.

Coherencia también para llamar a las cosas por su nombre. Las intervenciones y las amenazas de los Estados Unidos después de reactivar formalmente la doctrina Monroe son la expresión del viejo imperialismo norteamericano, ahora más descarado y agresivo. ¿Por qué? Porque es la respuesta a la crisis sistémica, política y económica en los Estados Unidos, que está viendo peligrar su hegemonía porque la ve en declive, con la emergencia de un mundo multipolar y de proyectos políticos de soberanía en América Latina y por todas partes. La diferencia es que ahora ya no se oculta detrás de proclamas de democracia y libertad o el afán de rapiña, de apropiación de recursos y de dominio político.

Llamar también por su nombre a las víctimas de esas prácticas imperialistas después del ataque a Venezuela. Los Estados Unidos están reforzando el bloqueo criminal que vienen aplicando durante más de sesenta años contra Cuba, con consecuencias brutales para toda la población de la isla. No soportan que un país decida de forma soberana seguir su propio camino sin someterse a los designios del imperio, razón de más para solidarizarse con Cuba, para solidarizarnos con Cuba, y para exigir al Gobierno español que actúe para poner fin, de una vez por todas, al bloqueo ilegal de la isla. No es admisible que un único país decida quién puede comerciar y quién no o que asalte petroleros en alta mar y en aguas internacionales impunemente en evidentes actos de piratería. Pero no podemos olvidar que si Israel pudo masacrar a Gaza o bombardear a Irán fue por el apoyo político y militar incondicional de los Estados Unidos y de Trump, que, en contrapartida, ahora monta el llamado consejo de la paz, más bien llamado el consejo de los ladrones y los saqueadores, con la connivencia de los criminales sionistas y del silencio, por desgracia, el silencio, de la mayor parte de la llamada comunidad internacional.

Y ahora que Estados Unidos amenaza a Groenlandia, ¿qué va a hacer la Unión Europea? ¿Qué va a hacer la OTAN? ¿Seguirán los dirigentes europeos haciéndole la pelota a Trump y desviando la atención, como hizo, increíblemente, la propia primera ministra de Dinamarca, hablando de la amenaza de Rusia y de China en el Ártico? Pero, señora, quien está amenazando el territorio de Dinamarca es Estados Unidos de América. No es posible ser más servil o que intente tratarnos a todos de tontos.

Es hora de darse cuenta de con quién hay que fraternarse y dejar de comprar armas a EE. UU. y de fraternarse con quien no se debe. Eso será coherencia, señoras y señores del PSOE. Ya sé que los de enfrente son mucho peores, pero eso no puede ser excusa. La política del mal menor tiene límites y ustedes los han sobrepasado. El principal problema es que esto genera decepción y abre la puerta precisamente a esos que ustedes dicen que son peores. Pero sí, hay quien es timorato y hay quien es descaradamente cómplice, como el Partido Popular del señor Feijóo, que todavía no ha condenado el genocidio de Israel sobre Gaza.

Presidencia. Señoría, finalice, por favor.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 51

Non só non condenaron o ataque a Venezuela, senón que o celebraron e a verdade é que sorprende que un señor como Feixóo, que di que lidera un partido do Estado que aspira a ser presidente do Goberno, pois non condene e mesmo celebre a violación do dereito internacional, a intervención militar nun país soberano e o secuestro do seu presidente. Calquera diría que non ten ningunha aspiración real a chegar a ser presidente do Goberno español. Mais eu teño claro que a cuestión non é esa, el sabe que non lle vai pasar por que porque ten un...

Acabo. Y no solo no han condenado el ataque a Venezuela, sino que lo celebraron, y la verdad es que sorprende que un señor como Feijóo, que dice que lidera un partido de Estado y que aspira a ser presidente del Gobierno, no condene, incluso celebre, la violación del derecho internacional, la intervención militar a un país soberano y el secuestro de su presidente. Cualquiera diría que no tiene ninguna aspiración real a llegar a ser presidente del Estado español. pero yo tengo claro que la cuestión no es esa. Él sabe que no le va a pasar. ¿Por qué? Porque tiene un método…

Presidencia. Señoría, debe terminar, por favor. Finalice. Gracias.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 51

Ten un método finalizado infalíbel, que é dobrar o espiñazo, render pleitesía e ser servil e obediente. Practicou na Galiza en relación co goberno de Madrid...

Finalizo. … infalible, que es agacharse, ser servil, ser obediente y rendir pleitesía. Lo ha practicado en Galicia en relación con el Gobierno de Madrid…

Presidencia. Señoría…

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 51

...e se chega a ser presidente do Goberno español practicarao en relación con Washington.

… y, si llega a ser con el presidente del Gobierno español, lo va a practicar en relación con Washington.

Presidencia. Gracias.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 52

Nós temos dignidade e por iso defendemos o silencio.

Nosotros tenemos dignidad, y por eso defendemos… Gracias.

Presidencia. Gracias. (Rumores). Silencio. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra el señor Hispán Iglesias de Ussel.

Pablo Hispán Iglesias de Ussel

PPDiputado.Página 52Vídeo

Señor presidente, propone el Grupo Socialista que debatamos esta iniciativa para defender un orden internacional basado en reglas. El texto es un nuevo ejercicio de hipocresía de un Gobierno que se ha dedicado a vulnerar todo tipo de leyes, normas y usos democráticos dentro y fuera de nuestras fronteras. ¿O es que es respetar el derecho y la Constitución en nuestro país hurtar el debate de presupuestos desde hace más de tres años, insultar a jueces, modificar tipos penales para beneficiar a los golpistas o acercar y excarcelar a presos de ETA a cambio de votos? (Aplausos). La condena del fiscal general del Estado por los delitos que cometió es un hecho sin precedentes.

Viven ustedes en la misma mentira que denunciaba en 1978 Havel y que nos recordaba hace pocas fechas el primer ministro de Canadá. Eso es exactamente lo que hacen con esta PNL: nos presentan mentiras disfrazadas de verdades. Sin ir más lejos, la presidenta de esta Cámara, en un viaje oficial a Azerbaiyán rindió homenaje en un monumento que conmemora una limpieza étnica, y todo con el visto bueno de Exteriores. (Rumores). ¿Es esta su concepción del derecho internacional? (Aplausos). ¿Qué tienen que decir a ello los diputados socialistas que están en una lista negra y tienen prohibida la entrada en el país? Además, hoy mismo han prohibido a esta Cámara que se pronuncie: pura hipocresía autoritaria.

Han cambiado cincuenta años de consenso en política exterior respecto al Sáhara. Señor Rego, servilismo es lo que usted ha presentado hoy aquí: no ha dicho absolutamente nada sobre el Sáhara Occidental. (Aplausos.―Un señor diputado: ¡Muy bien! ¡Bravo!). Era una posición que estaba aquilatada en decenas de resoluciones de Naciones Unidas. Con Naciones Unidas hacen lo mismo que con las leyes españolas cuando no les convienen, saltárselas, como han hecho también con la Unión Europea con la regulación masiva de inmigrantes. Están desguazando la posición del Ministerio de Exteriores en los organismos internacionales. Se sitúan al frente de la manifestación contra Israel, pero Sánchez corrió a Egipto para rendir pleitesía al plan sobre Gaza del presidente de EE UU. Proponen embargo de armas, pero durante las Navidades lo levantan. Su silencio sobre las masacres del régimen iraní es atronador, y tampoco hoy han hablado sobre ellas. Han sido felicitados con entusiasmo por grupos terroristas como los hutíes y Hamás. Alaban el libre comercio, pero se negaron a apoyar el acuerdo de la Unión Europea con Canadá. Afirman que quieren ayudar a Ucrania, pero compran masivamente gas a Putin, están a la cola en las contribuciones y hacen oídos sordos ante sus requerimientos de enviarles una batería Patriot que nosotros no utilizamos ―hoy el presidente de la Rada nos ha recordado los bombardeos masivos que sufren ante su inacción―, por no hablar de su insolidaridad con los socios de la OTAN.

Su compromiso con la legalidad internacional se resume en dos palabras: Plus Ultra. En Venezuela, como en todo, su regla ha sido sacar tajada. Para ustedes la dictadura bolivariana, que ha llevado a la miseria a su pueblo ―ocho millones de exiliados―, ha sido un negocio muy lucrativo: Ábalos, Zapatero, Morodo, Koldo, este incluso con pasaporte diplomático. La lista de socialistas que se han forrado con Venezuela es infinita. Su cumplimiento con el derecho internacional quedó de manifiesto en el show de Delcy Rodríguez y sus maletas en Barajas. Por eso han hecho lo indecible para que se eliminaran las sanciones y restricciones a los autócratas venezolanos y cubanos por la Unión Europea. Han mirado para otro lado en sus olas represoras. En lugar de buscar la expulsión de los dictadores, facilitaban la salida de los demócratas. Han avalado el robo sistemático de elecciones, porque las de 2024 no fueron las primeras. Se han negado a llamarlas dictaduras, a condenarlas y a impulsar iniciativas con nuestros socios para lograr cambios políticos. Han pretendido humillar a los demócratas hasta la miseria de no querer felicitar a María Corina Machado por su Premio Nobel y, además, mentir por ello de por qué no se hacía. Han amenazado a los opositores que se exiliaban en España si osaban hacer críticas al régimen de Venezuela. Delcy Rodríguez, señoría, no es el Adolfo Suárez de Venezuela, sino el Arias Navarro. Con la misma mano que firmaba sentencias de muerte en Helicoide, hoy pretende amnistiarse a sí misma. (Aplausos.―Una señora diputada: ¡Bravo!). No es un ataque de humanidad, sino la presión política de Estados Unidos lo que ha permitido que se den pasos a la democracia. Desde el 3 de enero en Venezuela sí hay esperanza, por eso es una burla a los demócratas que el comisionista Zapatero corra a apuntarse tantos cuando lo que ha sido es el apuntalador del chavismo, su blanqueador más entusiasta. Venezuela no necesita ni a Zapatero ni a Delcy; Venezuela, al igual que Cuba, necesita elecciones libres ya. Su verborrea buenista no ha sido más que otra coartada para, sistemáticamente, mirar para otro lado.

Señoría, el derecho no es una posición retórica hueca, no es una doble moral, no es una excusa para que nada cambie o para hacer negocio a costa de los más débiles. En el PP defendemos un orden internacional basado en reglas con instituciones multilaterales fuertes, una Unión Europea que haga compatible crecimiento y sostenibilidad, el atlantismo y la solidaridad con los aliados, el cumplimiento de nuestros compromisos en materia de seguridad y el libre comercio; en definitiva, lo mismo en el ámbito internacional que queremos para España.

Decía el primer ministro canadiense que el poder empieza con la honestidad. Para el actual Gobierno de España, de principio a fin, la regla ha sido la corrupción. Por eso, señores del Grupo Socialista, para que España tenga un poder honesto y lo proyecte en el exterior, Sánchez sobra.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra la señora Vaquero Montero.

Maribel (GV (EAJ-PNV)) Vaquero Montero

PNVDiputada.Página 53Vídeo

Arratsalde on, guztioi. Talde sozialistak eztabaidarako aurkeztutako proposamenak gure baiezko botoa izango du, eta pentsatzen dut Ganberaren gehiengoarena ere izango duela. Nork ez du ba nazioarteko araudiaren alde egingo? Bakearen balioen alde, herrien arteko lankidetzaren alde, elkarrizketa eta segurtasunaren alde? Hala ere, tamalez, izango dira gaurkoan ere autoritarismoaren defentsa egingo duen talderik Ganbara honetan. Jaun-andreok, azken Eurobarometroaren emaitzak kontutan hartuta, europarrak Europa gehiago eta batuago bat desio dugu, jakin badakigulako europar batu batek indartsuago egiten gaituela. Batez ere, europar herritarren lehen kezka, seguritatea eta mundu mailako arriskuak direnean. Europa ez da superpotentzia ekonomikoa, ezta militarra. Bere boterea azken mende honetan, are eta gehiago, Mundu mailako Bigarren Gerra eta gero, adostutako arauetan eta alde aniztasunean edo multilateralismoan oinarritu da. Horregatik, nazioarteko zuzenbidea mundu ordenaren oinarri izateari utziko balio, Europa ahulduko litzateke. Europak mundu mailan eragiteko boterea galduko luke. Araurik gabe, Europak galduko luke. Gaur egun, horren testigu gara. Giza eskubideak geopolitikaren menpe daude. Buruzagi, satrapen eta tiranoen aliantza militarrek eta interes ekonomikoek Nazio Batuen Erakundearen konbentzio eta erabakien gainetik daude. Trump edota Putinentzako nazioarteko zuzenbideak balio du, bere mundu mailako helburuak, segurtasunekoak ekonomikoak, geopolitikoak lortzeko instrumentu badira. Bestela, bustitako papera dira. Horren adibide ere Segurtasun Kontseiluaren blokeoa, Estatu Batuen, Errusiaren eta Txinaren beto eskubideak eraginda. Eta honek zertara garamatza? Gerra geldiarazteko, zibilak babesteko eta nazioarteko erabakiak betearazteko ezintasunera. Legea modu selektiboan aplikatzen delako. Erasotzailea eta erasotua nor den kontutan hartuta eta, guzti honek, nazioarteko zuzenbidearen sinesgarritasunaren kontra egiten du.

Buenas tardes. Nuestro grupo votará a favor de la propuesta presentada por el Grupo Socialista. Supongo que también contará con el apoyo de la mayoría de la Cámara. ¡Quién no apoyaría la legislación internacional, los valores de la paz, la cooperación entre los pueblos, el diálogo y la seguridad¡ Sin embargo, lamentablemente, hoy seguirá habiendo en esta Cámara grupos que defiendan el autoritarismo. Señorías, teniendo en cuenta los resultados del último Eurobarómetro, se ve que deseamos más Europa y una Europa más unida, porque sabemos que una Europa unida nos hace más fuertes, sobre todo cuando la primera preocupación de la ciudadanía europea son la seguridad y los peligros a nivel mundial. Europa no es una superpotencia económica, tampoco una superpotencia militar; su poder se ha basado en este último siglo, y más tras la Segunda Guerra Mundial, en una legislación consensuada y en el multilateralismo. Por lo tanto, si el derecho internacional dejara de ser la base del orden mundial, Europa se debilitaría, Europa perdería el poder de influencia mundial; sin normas, Europa perdería. Hoy somos testigos de ello.

Los derechos humanos dependen de la geopolítica. Las alianzas militares y los intereses económicos de líderes sátrapas y tiranos están por encima de las convenciones y decisiones de la Organización de las Naciones Unidas. Para Trump y Putin el derecho internacional solo es válido como instrumento para conseguir sus objetivos a nivel mundial, objetivos del ámbito de la seguridad, de la economía, de la geopolítica; de lo contrario, son solo papel mojado. Un ejemplo de todo esto es el bloqueo del Consejo de Seguridad impulsado por el derecho de veto de Estados Unidos, Rusia y China. ¿Esto a dónde nos lleva? A la imposibilidad de parar las guerras, proteger a los civiles y ejecutar los acuerdos internacionales. La ley se aplica de modo selectivo, sin tener en cuenta quién es el agresor y quién el agredido, y todo esto va en contra de la credibilidad del derecho internacional.

Tras las atrocidades de la Segunda Guerra Mundial aprendimos que las normas sin ética solo nos llevaban al autoritarismo, a la deshumanización, que sin principios éticos impera la razón del más fuerte. Las democracias liberales puede que no sean sistemas perfectos, pero nos han llevado a las mayores cotas de bienestar y justicia social conocidas hasta ahora. Y hoy todo está en riesgo si no actuamos desde la unidad, que es lo único que hoy puede hacer fuerte a Europa. Por ello, en el Partido Nacionalista Vasco abogamos por la necesidad de seguir defendiendo el multilateralismo activo, democrático y multinivel, el derecho internacional, para que la fuerza no cree derecho, porque esto nos llevaría a más guerras, más bloques, menos protección a las personas y menos peso para los pueblos pequeños y las naciones sin Estado.

Me van a permitir que, pese a compartir lo que dice esta proposición no de ley que ha presentado el Grupo Socialista, haga una observación crítica a lo que hoy este grupo nos plantea. No vimos la misma pasión en su defensa del derecho internacional en relación con la ocupación del Sáhara cuando viró su postura sin apoyo de esta Cámara, que evidentemente es contraria al derecho internacional, en relación con el pueblo saharaui. Sánchez y, por ende, el Partido Socialista rompieron la posición histórica en relación con el Sáhara Occidental y se posicionaron fuera del derecho internacional. La defensa del plan marroquí de autonomía para el Sáhara supone ir en contra del derecho de autodeterminación de este pueblo, ya que cualquier solución que se aporte o que se adopte para este conflicto, que dura ya décadas, debe ser libremente decidida por los saharauis y las saharauis. Recuerden que este giro de quien es el presidente del Gobierno de un Estado que de facto sigue siendo potencia administradora no pasó por las Cortes Generales, no se consensuó y se comunicó mediante una carta privada al rey de Marruecos, que es quien la hizo pública. Esto no es neutralidad, es alinearse con una parte, la ocupadora, la más fuerte. La lectura que podemos hacer es que esta decisión se tomó por presión geopolítica y control migratorio, por lo que, en definitiva, se primó la seguridad sobre la legalidad internacional.

El último Eurobarómetro de enero recoge el sentir de la población europea en un contexto global inestable, en el que destacan como los mayores riesgos para los europeos y las europeas la seguridad y los riesgos laborales. Llama la atención que para la juventud europea este también sea el primer motivo de preocupación. El 89 % de los europeos cree que la Unión Europea debe estar unida para afrontar los desafíos a los que nos enfrentamos para crear nuevas alianzas entre los que defienden la ley del más fuerte. Por lo tanto, sabemos hoy ya que de las decisiones que hoy tomemos dependerá el futuro de nuestros hijos y de nuestras hijas. Y…

Presidencia. Señoría, finalice.

Maribel (GV (EAJ-PNV)) Vaquero Montero

PNVDiputada.Página 54

… como se dice en euskera, Etorkizuna orainean erabakitzen da. Beraz, goazen pausoak ematera zentzu horretan.

… el futuro se construye desde el presente. Por lo tanto, demos pasos en este sentido. Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Iñarritu García.

Jon Iñarritu García

EH BilduDiputado.Página 54Vídeo

Presidente, señorías, arratsalde on. Buenas tardes. Es evidente que el derecho internacional público pasa por un mal momento, podemos decir que el peor momento desde la Segunda Guerra Mundial. Y esto ya sabemos lo que supone: un peligro, porque, repasando la historia de la humanidad, el derecho internacional público ha sido aquel que ha servido para evitar conflictos, para dotarnos de unas reglas y acabar con la ley de la selva, con la ley del más fuerte, y precisamente lo que está ocurriendo ahora, en este momento, es eso, la ley del más fuerte. En este momento tres de los Estados más poderosos del mundo, que son miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que tienen además derecho a veto, están en una carrera por demostrar cuál de ellos tiene mayor fortaleza militar, cuál de ellos tiene mayor capacidad de crear zonas de influencia en su entorno más cercano ―o no―, lo que supone un peligro, un peligro de los que nos llevaron a las peores tragedias en el siglo pasado.

Yo creo que la proposición no de ley presentada hoy por el Grupo Socialista es correcta. En el fondo estamos de acuerdo, comparto el análisis que ha hecho el señor Montávez de principio a fin, pero ahora comprenderán que venga un poco el tirón de orejas. Señores del Partido Socialista ―pero más allá: del Gobierno―, creo que hace falta más coherencia, y una coherencia para ser más creíbles en este escenario difícil en el que estamos. Cuando nos encontramos en un momento que nos sorprende, que nos parece increíble, provoca malestar la situación que está generando la Administración Trump no solamente por una violación clara del derecho internacional en el caso de Venezuela con el secuestro de su presidente, sino también por las amenazas que está realizando sobre un territorio de un Estado miembro de la Unión Europea. Y es cierto también que ese Estado es el principal aliado de la Alianza del Atlántico Norte, y por eso, más allá de hablar de que Europa debe tener autonomía estratégica, que queda como algo abstracto, hay que pasar de las palabras a los hechos. Porque ¿qué me dicen si no del pelota mayor, del señor Mark Rutte, el secretario general de la OTAN? Algo habrá que decir, ¿no? Algo habrá que hacer también a la hora, como decía el ministro, de dotarse de capacidades de disuasión y defensa dentro de la Unión Europea. Y esto es más necesario que nunca.

Y, de igual forma, considero que hace falta coherencia en asuntos como el del Sáhara Occidental. No puede ser que se hable constantemente de la cuestión palestina —j‌ustamente hay que hablar de ello ante esa injusticia—, porque de igual forma hay que hablar de la injusticia del Sáhara Occidental, y no por intereses estratégicos o porque viene bien acabar aplaudiendo al vecino marroquí. Y qué decir de la cuestión de Turquía, que ha estado bombardeando día sí y día no a los kurdos presentes en el norte de Irak y en el este de Siria, en Rojava, y ante ello no se dice nada. ¡Silencio! Es más, se tiene una batería Patriot en Adana en defensa de Turquía por intereses estratégicos, por intereses políticos y porque ese Estado es también miembro de la Alianza Atlántica. Y qué decir, señorías, del bochornoso viaje de la tercera autoridad del Estado a un Estado dictatorial como Azerbaiyán y acabar haciendo un enaltecimiento de la limpieza étnica de los armenios de Nagorno-Karabaj, de Artsaj. Habrá que tomar alguna medida para pedir perdón a los armenios ante esa afrenta.

Lo que digo es que hace falta coherencia en el día a día, porque, si no, no se tendrá credibilidad. Por eso, estando de acuerdo en el fondo de la medida presentada hoy, más allá de una declaración de principios…

Presidencia. Señoría, finalice, por favor.

Jon Iñarritu García

EH BilduDiputado.Página 55

Acabo, señor presidente. …consideramos que hace falta más coherencia, más valentía y más compromiso real en el día a día con el derecho internacional. Y, cómo no, votaremos a favor. Muchas gracias, señor presidente. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya tiene la palabra la señora Madrenas i Mir.

Marta Madrenas i Mir

JuntsDiputada.Página 55Vídeo

Moltes gràcies. Bona tarda a tothom. Veneçuela, Groenlàndia, Iran, avui tornem a escoltar discursos que apel·len amb vehemència a la defensa de la legalitat internacional. Això sí, sempre que parli dels altres, sempre per criticar governs estrangers o sempre que assenyalin abusos comesos quilòmetres lluny d’aquí. Però curiosament, quan la legalitat internacional parla d’Espanya, quan organismes independents de l’ONU assenyalen vulneracions clares de drets fonamentals, llavors capcots i silencis. I callen perquè la veritat els delata, perquè saben que quan es tracta de Catalunya, l’Estat acumula una llarga llista de greuges que cap democràcia madura toleraria. Aquest és el punt clau. No es pot usar la legalitat internacional com una arma política cap enfora mentre s’ignora sistemàticament quan posa en evidència les pròpies mancances internes. La credibilitat d’un Estat no es mesura pel que denuncia a fora, sinó pel que és capaç d’admetre, reparar i corregir a dins.

Senyor Montávez, ara li parlaré de normes i legalitat. El Comitè de Drets Humans de l’ONU va dictaminar amb el referèndum de l’1 d’octubre que Espanya estava vulnerant els drets fonamentals a la llibertat d’expressió, de reunió, de participació política i el món sencer va veure les imatges de gent colpejada i arrossegada per terra a col·legis electorals assaltats, més d’un miler de ferits als hospitals. El Regne d’Espanya s’ha guanyat a pols ser duríssimament qüestionat per aquest comportament, però aquí encara hi ha qui no vol acceptar que aquella repressió no va ser normal. Aquell dia els catalans vam patir abús de poder i indignitat democràtica. Els recordo que l’ONU també va denunciar que les detencions de dirigents socials i polítics catalans van ser arbitràries i va exigir corregir la situació. I la resposta, quina va ser? Ignorar-ho. I quan el Comitè de Drets Humans va afirmar que Espanya havia vulnerat els drets polítics dels diputats Junqueras, Rull, Turull i Romeva? La reacció, la seva també, el silenci de la prepotència.

I arriba la llei d’amnistia, que havia de reparar el dany causat per anys de persecució penal del moviment independentista. Però els mateixos poders que van impulsar aquella persecució han fet l’impossible per impedir que la llei tingui efectes reals. La premsa internacional se n’ha fet ressò, alguna documentant les resistències internes de la judicatura espanyola per aplicar-la, especialment quan afecta el president a l’exili, Carles Puigdemont, i d’altres s’hi refereixen literalment com una paradoxa jurídica, una llei vigent que en realitat no es vol aplicar. Tot plegat evidencia un problema estructural. Quan es tracta de Catalunya, l’Estat espanyol ha actuat i continua actuant amb un biaix profundament antidemocràtic. No només ha reprimit l’independentisme, no només ha ignorat l’ONU, també ha menystingut la realitat nacional catalana, negant-li la possibilitat de decidir lliurement el seu futur i negant-li el respecte que mereix qualsevol nació del món. Catalunya vol ser reconeguda i respectada com a nació que és, vol governar i dirigir el seu futur sense estar subordinada a un Estat que sovint actua com si no entengués o no volgués entendre la seva identitat lingüística, cultural, política, social. I, a més, Catalunya vol deixar de ser arrossegada cap a un empobriment estructural. Perquè totes aquestes vulneracions de drets polítics i democràtics no són un accident aïllat, formen part d’un sistema que condemna Catalunya a un futur d’oportunitats estroncades. Un Estat que critica els altres però que manté Catalunya infrafinançada, amb infraestructures que s’esberlen, amb serveis públics saturats, amb inversions promeses i mai executades, un Estat que condemna una de les nacions més dinàmiques d’Europa a empobrir-se dia rere dia, amb trens que fan figa, hospitals i escoles que infrafinança. Si realment els preocupessin els catalans, si els drets humans els interpel·lessin, si realment volguessin protegir la legalitat internacional, farien una sola cosa: reconèixer Catalunya com la nació que és i permetre-li governar-se ella mateixa. No hi ha altra fórmula per evitar que Espanya continuï limitant el nostre progrés i la nostra prosperitat.

Mirin, no es pot defensar la legalitat internacional de manera selectiva. No es pot exigir als altres allò que un no vol complir. Avui és molt pertinent que Junts per Catalunya reafirmem que la qüestió catalana no és un problema d’ordre públic ni un afer penal. No és una anomalia. És la reivindicació legítima d’una nació que vol viure amb dignitat, amb respecte i amb la capacitat per decidir el seu futur. I cada dia que Espanya persisteix en negar-ho, cada dia que desatén el que diu la comunitat internacional, cada dia que posa obstacles al nostre progrés, la seva credibilitat democràtica es va esmicolant. Junts continuarem defensant Catalunya, la seva dignitat, els seus drets i el seu futur. I un Estat que es vol presentar com a democràtic només té una opció: escoltar-la.

Moltes gràcies.

Muchas gracias. Buenas tardes a todo el mundo. Venezuela, Groenlandia, Irán: hoy volvemos a oír discursos que apelan con vehemencia a la defensa de la legalidad internacional. Eso sí, siempre que hablen de los demás, siempre para criticar a Gobiernos extranjeros o siempre que señalen abusos cometidos a muchos kilómetros de aquí. Pero, curiosamente, cuando la legalidad internacional habla de España, cuando organismos independientes de la ONU señalan vulneraciones claras de derechos fundamentales, entonces hay silencio. Y se calla porque la verdad les delata, porque saben que, cuando se trata de Cataluña, el Estado acumula una lista de agravios que ninguna democracia madura toleraría. Este es el punto clave. No se puede utilizar la legalidad internacional como un arma política hacia fuera, mientras que se ignora de forma sistemática cuando se ponen en evidencia las carencias internas. No se mide por lo que se denuncia fuera la capacidad de un Estado, sino por lo que puede corregir y reparar en su seno.

Ahora le hablaré de normas y legalidad. El Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas dictaminó en el referéndum del 1 de octubre que España vulneraba los derechos fundamentales de libertad de expresión, reunión y participación política, y el mundo entero vio las imágenes de personas golpeadas, arrastradas por el suelo, de colegios electorales asaltados y más de mil heridos en los hospitales. El reino de España se ha ganado a pulso ser durísimamente cuestionado por este comportamiento. Pero aquí todavía hay quien no quiere aceptar esto, que esa represión no fue normal. Aquel día los catalanes sufrieron abuso de poder, indignidad democrática. Les recuerdo que la ONU también denunció que las detenciones de dirigentes sociales y políticos catalanes fueron arbitrarias y exigió corregir la situación. ¿Y cuál fue la respuesta? Ignorarlo. Y cuando el Comité de Derechos Humanos afirmó que España había vulnerado los derechos políticos de los políticos Junqueras, Rull, Turull y Romeva, la reacción, su reacción también, fue el silencio de la prepotencia.

Y llega la ley de amnistía, que tenía que reparar el daño causado durante años de persecución penal del movimiento independentista. Los mismos poderes que impulsaron aquella persecución han hecho lo imposible para impedir que la ley tenga efectos reales. La prensa internacional se ha hecho eco de esto, señalando las resistencias internas de la judicatura española para ello, especialmente cuando afecta al presidente en el exilio, Carles Puigdemont. ¡Y luego hablan de una paradoja jurídica! Literalmente, una ley vigente que no se quiere aplicar. Todo muestra un problema estructural. Cuando se habla de Cataluña, el Estado español actúa y sigue actuando con un sesgo profundamente antidemocrático. No solo ha reprimido el independentismo, no solo ha ignorado a las Naciones Unidas, también ha negado la posibilidad de decidir libremente a los catalanes y respetarla como merece cualquier nación del mundo. Cataluña quiere ser respetada como nación, quiere dirigirse, gobernarse, sin estar subordinada a un Estado que suele actuar como si no quisiera entender su identidad lingüística, cultural, política y social. Y, además, Cataluña quiere dejar de ser arrastrada hacia un empobrecimiento estructural, porque todas estas vulneraciones de derechos políticos y democráticos no son un accidente aislado: forman parte de un sistema que condena a Cataluña a un futuro de oportunidades truncadas. Es un Estado que critica a otros, pero mantiene a Cataluña infrafinanciada, con falta de infraestructuras, con saturación de servicios públicos, con promesas no ejecutadas; un Estado que condena a una de las naciones más dinámicas de Europa a empobrecerse día tras día, con trenes que tienen retrasos, con infrafinanciación en los colegios. Si respetaran a los catalanes, si les importaran los derechos humanos y de verdad quisieran proteger la legalidad internacional, harían una sola cosa: reconocer a Cataluña como la nación que es y la permitirían gobernarse a sí misma. No hay otra fórmula para evitar que España continúe limitando nuestro progreso y nuestra prosperidad.

Miren, no se puede defender la legalidad internacional de manera selectiva. No se puede exigir a los demás aquello que uno no quiere cumplir. Hoy es muy pertinente que Junts per Catalunya reafirme que la cuestión catalana no es un problema de orden público ni un asunto penal. No es una anomalía. Es la reivindicación legítima de una nación que quiere vivir en dignidad, con respeto y la capacidad de decidir su futuro. Y cada día que España persiste en negarlo, cada día que desatiende lo que dice la comunidad internacional, cada día que pone obstáculos a nuestro progreso, su credibilidad democrática se va viendo afectada. Junts seguirá defendiendo Cataluña: su dignidad, sus derechos y su futuro. Y un Estado que se quiere presentar como democrático solo tiene una opción: escucharla.

Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Álvaro Vidal.

Francesc-Marc Álvaro Vidal

ERCDiputado.Página 57Vídeo

President, senyories. Ens reunim per debatre una proposició que aplaudim. És imperatiu que abordem amb claredat aquesta situació plena de contradiccions i desafiaments en el tauler internacional. Ja anuncio, senyor Montàvez, que votarem a favor.

Però permetin-me que faci una referència inevitable a les cites i a les metàfores i analogies que ha fet servir el parlamentari del PP, el senyor Hispán. Bé, senyor Hispán, m’ha semblat que citava Havel, que citava també el primer ministre del Canadà i té mèrit que el partit que es va sumar a la mentida de les armes de destrucció massiva per col·laborar en la invasió d’Iraq citi aquests referents tan importants. És interessant, però és un exercici d’hipocresia enorme. Vagi, vagi alerta, senyor Hispán, amb les analogies, perquè vostè parlava de la senyora Delcy Rodríguez, si era Suárez o Arias Navarro.

Presidente, señorías, nos reunimos para debatir una propuesta que aplaudimos, y es obligado que abordemos esta situación de forma imperiosa, que rebosa contradicciones y desafíos a nivel internacional. Ya anuncio, señor Montávez, que votaremos a favor.

Pero permítanme que haga una referencia inevitable a las citas, metáforas y analogías que ha hecho servir el parlamentario del PP, señor Hispán. Bien, señoría, me ha parecido que citaba a Hubble y también al primer ministro canadiense. Y tiene mérito que el partido que se sumó a la mentira de las armas de destrucción masiva para colaborar en la invasión de Irak cite estos referentes tan importantes. Es interesante, pero es un ejercicio de hipocresía enorme. Ande con cuidado con las analogías. Usted hablaba de la señora Delcy Rodríguez, que si era Suárez, Arias Navarro.

Vigile, no sea acaso que Delcy Rodríguez sea Manuel Fraga Iribarne y dentro de unos años lo tengamos que celebrar e incluso homenajearla. ¡Cuidado con las analogías! Y, ya puestos, permita que le regale una. A su líder, el señor Feijóo, se le está poniendo cara de Von Papen ―busque en Google―, aquel conservador alemán que ayudó a subir al poder a un cabo que hizo bastantes destrozos en el mundo. ¡Cuidado con las analogías, señor Hispán!

Senyories, vivim un canvi realment històric. La política exterior basada en l’amenaça de la força és un paradigma que pensàvem que havíem superat des de l’any 1945. Aquest enfocament no només viola l’article 2.4 de la Carta de Nacions Unides, sinó que soscava tots els esforços per construir un tauler mundial basat en el respecte i en el diàleg. Tant Vladimir Putin com Donald Trump han recorregut a l’amenaça de la força mantes vegades. Les accions de Rússia al Donbass i Crimea, juntament amb les declaracions de Trump sobre la intervenció militar a diversos països, cas de Groenlàndia o Cuba, o la intervenció efectiva a Veneçuela il·lustren un patró de comportament que ignora els mecanismes de resolució pacífica de disputes. Diguem-ho clar: hem anat enrere, no hem anat endavant. I el recurs de la força és una estratègia miop que ignora les complexitats de les relacions internacionals i que crea més problemes que no pas solucions. És evident que vivim una època d’admiració de la força. Hi ha un prestigi de la força. Hi ha un moment en què hem oblidat totes les lliçons del segle XX. Però això no ens pot fer sumar-nos a aquesta bogeria. L’anomenada Junta de pau, per exemple, que ha creat l’administració de Donald Trump, és un exemple d’intentar rebentar el món construït des de Nacions Unides, un exemple de l’unilateralisme absolutament cínic en contra del que hem fet durant anys.

Les polítiques exteriors actuals dels Estats Units han fomentat un ambient de desconfiança i conflicte, especialment en regions com l’Orient Mitjà. En aquest context, és crucial, per tant, reafirmar el nostre compromís amb el multilateralisme i en la cooperació entre nacions. És essencial per sortir del carreró sense sortida on ens trobem. Tot i les seves imperfeccions i defectes, les Nacions Unides continua sent un instrument necessari, imprescindible i també des de la Unió Europea hem d’assumir un paper, senyories del PSOE, més proactiu en la defensa de la democràcia i els drets humans. La Unió Europea ha de liderar amb l’exemple, promovent la democràcia i els drets humans, no només dins les seves fronteres. Però com ja s’ha dit, des d’aquesta tribuna, ho hem de dir: senyories del PSOE, vostès tenen la sort que el Partit Popular s’amaga darrere un gran cinisme que amaga sovint la moral de geometria variable que vostès, des del govern d’Espanya, també practiquen. Hi ha un cas claríssim, el cas del Sàhara Occidental. És impresentable. No poden sostenir aquesta posició i saben que això afebleix justament el discurs de principis que avui estan fent. De la mateixa manera, també, com aquí s’ha dit, la situació de la població kurda, de Síria i també d’Iran és un problema que vostès els arriba molt lluny, les queda lejos, que diria algú.

Señorías, vivimos un cambio verdaderamente histórico. La política exterior basada en la amenaza de la fuerza es un paradigma que pensábamos que habíamos superado desde 1945. Este enfoque no solo vulnera el artículo 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas, sino que además socava todos los esfuerzos por construir un tablero mundial basado en el respeto y el diálogo. Tanto Vladímir Putin como Donald Trump han recurrido a la amenaza de la fuerza. Muchas veces hemos visto las acciones de Rusia en Dombás y Crimea, las declaraciones de Trump sobre la intervención militar en distintos países, en Groenlandia, en Cuba, o la intervención efectiva en Venezuela, que ilustra un patrón de comportamiento que ignora los mecanismos de resolución pacífica de disputas. Digámoslo claro: hemos retrocedido, no hemos avanzado. Y el recurso de la fuerza es una estrategia miope, que ignora las complejidades en las relaciones internacionales y crea más problemas que soluciones. Es evidente que vivimos una época de admiración de la fuerza. Hay un prestigio en la fuerza, en un momento en el que hemos olvidado todas las lecciones del siglo XX. Pero esto no nos puede hacer sumarnos a esta locura. La denominada Junta de

Paz que ha creado la Administración Trump es un ejemplo de intentar reventar el mundo construido desde las Naciones Unidas, un ejemplo de unilateralismo absolutamente cínico, en contra de lo que hemos hecho durante años.

Las políticas exteriores actuales de Estados Unidos han fomentado un ambiente de desconfianza y conflicto, especialmente en regiones como Oriente Medio. En este contexto es crucial, por tanto, reafirmar nuestro compromiso con el multilateralismo y la cooperación entre naciones. Es esencial para salir de este callejón sin salida en el que nos encontramos. A pesar de sus imperfecciones y defectos, las Naciones Unidas siguen siendo un instrumento necesario e imprescindible. También desde la Unión Europea tenemos que asumir un papel, señorías del PSOE, más proactivo en la defensa de la democracia y los derechos humanos. La Unión Europea debe liderar con el ejemplo, promoviendo la democracia y los derechos humanos no solo en el seno de sus fronteras. Y, como ya se ha dicho desde esta tribuna, nosotros también lo tenemos que decir: señorías del PSOE, ustedes tienen la suerte de que el Partido Popular se esconde detrás de un gran cinismo, que a menudo oculta la moral de geometría variable que ustedes desde el Gobierno de España también practican. Y hay un caso muy claro, el caso del Sahara Occidental. Es impresentable. No pueden sostener esta posición. Saben que eso hace más débil el discurso de principios que hoy están articulando. Y, de la misma manera, como también se ha señalado ya, la situación de la población kurda de Siria e Irán es un problema que a ustedes les queda muy lejos.

Presidencia. Señoría, finalice, por favor.

Francesc-Marc Álvaro Vidal

ERCDiputado.Página 59

Acabo, president. Senyories del PSOE, votarem a favor, però no sempre tindran davant algú tan cínic com el Partit Popular. També ens tenen a nosaltres al davant per recordar que tot no s’hi val. Gràcies.

Acabo, señor presidente. Señorías del PSOE, votaremos a favor, pero no siempre tendrán delante a alguien tan cínico como el Partido Popular. También nos tienen a nosotros al frente para recordarles que no todo vale. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Santos Maraver.

Agustín Santos Maraver

Grupo SumarDiputado.Página 59Vídeo

Muchísimas gracias por esta proposición no de ley, que lo que hace es recoger el eje central de la política exterior de España, que es el multilateralismo y la defensa del derecho internacional. Por cierto, nosotros no defendemos un sistema internacional basado en normas, lo que defendemos es un sistema internacional basado en el derecho internacional. (Aplausos). ¿Por qué? Porque, como desde el origen de los tiempos de este concepto, con Grocio, es el carácter contractual lo que resulta fundamental en este derecho internacional, que se basa en la soberanía de los Estados y en el bien común colectivo en la búsqueda de ese diálogo.

Desgraciadamente, como hemos visto en el debate, no es esa la posición de todos los grupos. Me ha parecido sorprendente que se ignore que la Constitución española, en los artículos 93, 95, 96.1 y 10.2, establece la preeminencia del derecho internacional sobre el derecho interno. Y establece que incluso cuando hay contradicciones con la Constitución, se reforma la Constitución. ¿Por qué es tan importante esa preeminencia? Porque es imposible pensar en el mundo contemporáneo sin ese algoritmo general que es el derecho internacional, que determina desde que podamos mandar una carta hasta que podamos defendernos de una epidemia, establecer la seguridad en los mares, etcétera. Y todo esto se pone en discusión hoy. ¿Por qué? Porque hubo un momento de ruptura con ese eje, que fue la guerra de Irak, que fue la foto de los presidentes poniendo los pies en una mesa encima de la Carta de las Naciones Unidas; pisoteando, en definitiva, para poder justificar de alguna forma lo que fue el comienzo del derrumbe del sistema internacional, que hemos estado intentando contener durante estos tiempos.

Hay un testimonio de lo que ocurrió hace mucho tiempo, aproximadamente en el año 430 antes de la era común, que aparece recogido por Tucídides. Es el momento en el que los delegados atenienses obligan a los de Melos a escuchar estas terribles palabras: «Los fuertes imponen lo que pueden, los débiles sufren lo que deben». Si no fuera un reality show continuo lo que vemos en la Casa Blanca, podríamos añadir a esto todos los diálogos que quisiéramos. Pero la semana pasada el presidente Trump advirtió en uno de estos reality show al secretario general de Naciones Unidas que, si en julio tenía que cerrar las puertas, se acababan las Naciones Unidas porque no consentiría que se fueran de Nueva York. Y le invitó a llamarle, a lo que contestó el portavoz de Naciones Unidas que, cuando uno tiene obligaciones contractuales admitidas, como son las cuotas regulares de Naciones Unidas, lo que hay que hacer es cumplirlas. Y ese es en el fondo el fundamento: cumplir la Carta de Naciones Unidas, que se va a tener que convertir ―este pequeño librito azul― (muestra un libro) en la biblia moral y política de la situación internacional que estamos viviendo.

El recorrido que se ha hecho de lo que es la segunda Administración Trump no hace falta que lo volvamos a explicar. Los millones de personas que están muriendo se acumulan. Es el mayor sacrificio al dios de la guerra que hemos vivido después de la Segunda Guerra Mundial. (Aplausos). Y sobre ese derecho internacional, que también es antifascista, que también nació de la derrota de los que negaban precisamente ese carácter contractual de los derechos humanos y de las obligaciones adquiridas, es ahora lo que nos encontramos. No fuimos capaces de entrar en Naciones Unidas cuando se creó porque estábamos bajo una dictadura fascista, no fuimos capaces de ayudar a evitar la guerra de Irak porque estuvimos entre los violadores de la guerra y hoy nos encontramos aquí con una retahíla de sumisiones ―por utilizar la palabra de Delibes― de lameculos que, en vez de hacer frente a las violaciones del derecho internacional, las aceptan como el derecho de los fuertes a hacer sufrir a los débiles con aquello que quieran.

Así que, señorías, lo que hay que hacer es una llamada a la resistencia y también al PSOE a aceptar la enmienda del Bloque Nacionalista Gallego, porque, como se ha dicho, no solo es una cuestión de principios abstractos, sino de llevarlo a la práctica todos los días, y, desgraciadamente, es a lo que nos estamos enfrentando.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Flores Juberías. (Aplausos).

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 60Vídeo

España es un país comprometido con los valores y principios consagrados en la Carta de Naciones Unidas, el multilateralismo y la cooperación internacional. Este compromiso se asienta en la coherencia a la hora de defender la paz, la universalidad de los derechos humanos y el derecho internacional. ¿Están ustedes de acuerdo con esta afirmación, señorías? Si es así, tengo una buena noticia para ustedes: pueden obviar el debate de esta PNL y tomarse el resto de la tarde libre, porque la frase que les acabo de leer ya se encuentra inserta ―de hecho, desde hace meses― en la Estrategia de Acción Exterior de España 2025-2028, que el Gobierno de Sánchez aprobó, a instancias del ministro Albares, el 10 de junio del pasado año. De modo que lo que el Grupo Socialista nos propone hoy es, en esencia, que el Congreso pida al Gobierno aprobar aquello que el Gobierno aprobó hace un año sin pasar por el Congreso. (Aplausos). En otras palabras, es un ejercicio de onanismo parlamentario. Y el onanismo, incluso en el Parlamento, es bastante aburrido.

Doy por sentado que entre ustedes no quedará nadie tan crédulo como para pensar que si el Grupo Socialista ha traído hoy aquí esta proposición para la defensa de la legalidad internacional es porque le quita el sueño lo que pase con ella. Pero, como tal vez entre los ciudadanos que nos puedan estar viendo desde sus casas o desde la tribuna quede alguno lo suficientemente iluso como para pensarlo, déjenme que se lo desmienta categóricamente: ¡No! Lo que subyace en esta propuesta del Grupo Socialista no es tanto el deseo ―bien utópico― de apostar por la paz en el mundo como la necesidad ―bien pragmática― de echarse al coleto alguna victoria parlamentaria.

Me imagino la conversación: ―¡Patxi! ―Dime, Pedro. ―No hay manera de sacar adelante unos presupuestos, nos tumban hasta la subida de las pensiones, hemos hecho el ridículo en Extremadura y en Aragón, mentarme a la madre se ha convertido en la canción del verano… Necesito una buena noticia. ―Pues no va a ser sencillo, patrón.

―Invéntate algo, algo intrascendente e inocuo pero que suene bien, algo que no nos comprometa a nada y que no nos cueste dinero pero que resulte imbatible, algo a lo que ni tan siquiera un loco pudiera tener la tentación de oponerse.

―Pues no sé, patrón. ―¿Cómo que no? ¡Agarra el boli! Anota: legalidad internacional, paz, multilateralismo, cooperación, diálogo, seguridad, derecho internacional. ¿Lo has apuntado todo? Pues ahora mézclalo, agítalo y sírvemelo en vaso largo, rollo PNL. (Aplausos). El problema, señor Montávez, es que en esta Cámara se sientan treinta y tres diputados muy locos, tan locos como para oponerse frontalmente a esta sinfonía de simplezas que nos acaba de traer, tan locos como para echar por el sumidero ese atracón de almíbar con el que nos ha obsequiado, y, sobre todo, tan locos como para hacer bueno ese viejo refrán de que solamente los niños y los locos dicen la verdad. Y esa verdad es la de que cada vez más españoles conocen y gritan a los cuatro vientos: que el Partido Socialista carece de la más leve brizna de legitimidad para proponer nada a esta Cámara y de la más mínima dosis de credibilidad para esperar que esta Cámara se lo apruebe. (Aplausos). Porque, señorías, ¿qué legitimidad tienen para hablar de la legalidad internacional quienes acaban de entregar el Sáhara Occidental a Marruecos, quienes han renunciado a la recuperación de Gibraltar y quienes pretenden expulsar a los israelíes hasta el mar? ¿Qué legitimidad tienen para hablar de paz quienes a diario se afanan por echar sal en las heridas de la guerra más sangrienta que han sufrido los españoles en las últimas décadas y que han convertido el guerracivilismo en la piedra angular de su programa político? ¿Qué legitimidad tienen para hablar de multilateralismo quienes sistemáticamente desprecian el Parlamento y los tribunales y hasta amenazan con intervenir las comunidades autónomas que no se pliegan a sus designios? ¿Qué legitimidad tienen para hablar de cooperación en el ámbito internacional quienes de puertas para dentro exigen cordones sanitarios con los que aislar a quienes discrepan de ellos y anatematizan a quienes no se avienen a atenderlos o a quienes quieren saltárselos? ¿Qué legitimidad tienen para hablar de diálogo quienes han empezado a monitorizar y censurar, y, si no funciona, amenazan hasta con cerrar las redes sociales que no son capaces de controlar? (Aplausos). ¿Qué legitimidad tienen para hablar de seguridad quienes han dejado desprotegidas nuestras fronteras y, aún peor, nuestras calles y plazas, cuando no las llenan hoy de terroristas de fin de semana? Y, por último, ¿qué legitimidad tienen para hablar de derecho internacional quienes ni siquiera son capaces de cumplir con el derecho nacional, cuando no hacen apología de la vulneración del mismo amnistiando a delincuentes? (Aplausos). La respuesta es ninguna. Y, si fuera así y aún le quedara una mínima dosis de credibilidad, créame que la habría perdido presentándonos esta proposición no de ley. Créame si le digo, señor Montávez, que en primero de Derecho he suspendido a alumnos con más capacidad argumentativa que la del autor de estos dos tristes folios. Créame si le digo que presentar citas manipuladas como la que usted ha hecho del presidente de los Estados Unidos merma más la credibilidad de su partido que la del señor Trump.

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 61

Termino. Y, sobre todo, créame si le digo que nada bueno puede traer a su partido y menos aún a España que ustedes se preocupen más de Groenlandia que de Grisén, que es uno de los treinta y ocho municipios de Aragón en los que anteayer VOX resultó ser el partido más votado, o más por la suerte de Maduro que por la de Moscardón, que es otro de ese 26 % de municipios de Aragón donde este domingo VOX superó al Partido Socialista.

Presidencia. Señoría, finalice. Gracias.

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 61

Háganselo mirar porque, si no, en muy breve plazo ustedes van a tener menos votantes que pingüinos hay en Groenlandia. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. MOCIONES CONSECUENCIA DE INTERPELACIONES URGENTES: —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, SOBRE CUÁLES VAN A SER LAS MEDIDAS DEL GOBIERNO PARA GARANTIZAR LA PROTECCIÓN DE NUESTRO SECTOR PORCINO. (Número de expediente 173/000145).

Presidencia. A continuación pasamos a debatir la moción consecuencia de interpelación urgente, del Grupo Parlamentario VOX, sobre cuáles van a ser las medidas del Gobierno para garantizar la protección de nuestro sector porcino. Por el grupo autor de la iniciativa y para la defensa de la moción, tiene la palabra el señor Chamorro Delmo. (Aplausos).