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Sin adjetivos

Pleno del 10 de febrero de 2026

Proposición de Ley para garantizar el cumplimiento de la Ley 47/2003, de 26 de noviembre, General Presupuestaria.

Proposición de ley de Grupos Parlamentarios del Congreso.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 163.

Votación

  • 10 de febrero de 2026: salió adelante, 172 sí, 162 no, 13 abstenciones.

Jaime Eduardo de Olano Vela

PPDiputado.Página 21Vídeo

Gracias, presidente accidental. Buenas tardes, señorías. La ley de presupuestos generales del Estado no es un trámite administrativo; es un instrumento central de la política económica de un país, es donde se decide quién paga, en qué se gasta y qué modelo de país se quiere construir. Y lo deciden las Cortes Generales, no el Gobierno; las Cortes Generales, que representan al pueblo español ―el Congreso y el Senado―. La Constitución no deja lugar a dudas, señorías. El artículo 134 obliga al Gobierno a presentar los presupuestos cada año, porque presupuesto y democracia parlamentaria van de la mano. Sin presupuesto no hay control, y sin control no hay democracia. Pues bien, señorías, este Gobierno incumple la Constitución por tercer año consecutivo. Tres años sin presentar presupuestos, tres años en rebeldía constitucional, tres años gobernando de espaldas al pueblo, tres años sin rendir cuentas a los ciudadanos, tres años de excusas, lo que roza ya el sarcasmo. Afirma todo un ministro de Economía, el señor Cuerpo, que el crecimiento económico hace innecesario nuevos presupuestos. Algo insólito: todo un ministro haciendo apología de la inconstitucionalidad. Además, son unas excusas que se contradicen frontalmente con lo que decía el propio Pedro Sánchez cuando estaba en la oposición: «Un Gobierno sin presupuestos es como un coche sin gasolina. Si no pueden aprobarlos ―continuaba―, deben convocar elecciones». Hoy, en cambio, el mismo Sánchez afirma sin rubor que traerlos sin apoyos sería una pérdida de tiempo.

Señorías, solo un ácrata piensa que la democracia es una pérdida de tiempo, o dicho en palabras de Montesquieu: «Cuando el poder de decidir los gastos no pertenece a los representantes, la libertad simplemente desaparece». Ningún Gobierno democrático ha prorrogado tres veces los presupuestos generales del Estado. Y esto tiene un coste altísimo: inseguridad jurídica, pérdida de confianza institucional y un deterioro evidente de la credibilidad económica del país. Un solo dato lo resume todo: la inversión extranjera bruta en 2024 fue un 43 % inferior a la de 2018, pese a contar con 163 000 millones de fondos europeos.

Y aquí llegamos al segundo gran fracaso en materia presupuestaria del Gobierno: los fondos Next Generation, utilizados como una especie de presupuesto en la sombra; opaco y gestionado de forma caprichosa e incompetente, lo que, a buen seguro, provocará que España tenga que devolver parte de los fondos asignados. Y esa devolución será el certificado de la negligente gestión del desgobierno de Pedro Sánchez. (Aplausos). Señorías, hoy en día España ya ha renunciado a más de 60 000 millones de estos fondos, y no porque no los necesite ―no, porque claro que los necesitamos: el propio señor Puente afirmaba la semana pasada que los ferrocarriles requerían una inversión de más de 30 000 millones de euros; por lo tanto, sí los necesitamos―. Lo que pasa es que este Gobierno ha demostrado ser incapaz de ejecutar los fondos europeos, pese a las continuas rectificaciones del plan inicial. La última rectificación la llaman Adenda de Simplificación, cuando deberían decir ‘de la claudicación’ o ‘de la frustración’, y digo frustración porque en esta adenda se recorta la ambición de los hitos y los compromisos, se reducen las inversiones y se renuncia a realizar reformas estructurales.

Y, como hacen siempre los mediocres, ya están en la búsqueda de un culpable externo para justificar su fracaso. Dirán que Franco, las comunidades autónomas, el cambio climático; cualquier cosa les sirve para tapar su fracaso. Es decir, estamos ante un Gobierno que se refugia siempre en lo fácil, cuando España lo que necesita es responsabilidad. Es más fácil salir al extranjero a combatir enemigos imaginarios que afrontar el problema de la vivienda aquí, en España; es más fácil buscar culpables que mantener unas infraestructuras que se caen a pedazos o unos servicios públicos saturados; es más fácil insistir en la falacia del escudo social que aplicar políticas que aumenten la productividad, suban los salarios y recuperen una clase media depauperada y casi desaparecida.

Señorías, tenemos más pobres hoy que en 2024. Tenemos casi un 34 % de menores en riesgo de exclusión social y tenemos el doble de personas con pobreza energética que en 2018. Ustedes, la izquierda, salían a la calle a protestar en 2018 cuando la pobreza energética era del 7 %. Hoy, que es el doble, presumen de escudo social. ¡Hay que tener mucho cuajo, señorías del Grupo Socialista! (Aplausos). Señorías, es más fácil usar la inflación para recaudar, aunque empobrezca a los ciudadanos, que aprobar reformas estructurales y mejorar la eficiencia en el gasto público. Es más fácil gastar en propaganda o en Televisión Española que financiar la investigación contra el cáncer o desbloquear iniciativas del Partido Popular para ayudar a las familias o a los celíacos. Es más fácil despilfarrar hoy para seguir en Moncloa unas semanas más que invertir a largo plazo para que todos vivamos mejor en el futuro.

Señorías, lo difícil es gobernar, y este Gobierno hace tiempo que ha renunciado a hacerlo. Pedro Sánchez ha decidido atrincherarse en Moncloa, pensando que desde allí, y abusando de la Fiscalía General y de la Abogacía del Estado, podrá defenderse mejor de los escándalos que le rodean en el partido, en el Gobierno y en su entorno familiar más íntimo, y para ello cada día añade una piedra más a ese muro que pretende dividir nuestro país. Señorías, España no es ese país enfrentado en dos mitades irreconciliables que muchos de ustedes pretenden hacer ver y que dibujan las redes sociales o los gabinetes de propaganda política de algunos partidos o medios de comunicación. No, señorías, España es un gran país, profundamente democrático, en el que los españoles en su inmensa mayoría respetamos a nuestros vecinos, amigos y familiares independientemente de lo que piensen, independientemente de sus ideas; un país que quiere seguir progresando y avanzando (aplausos), un país que quiere un Gobierno decente, que cumpla las leyes, que gestione su dinero con transparencia y rendición de cuentas y que mantenga y mejore sus servicios públicos, algo tan simple, algo tan imposible con esta banda que tenemos en el Gobierno; un país en el que sus ciudadanos puedan cumplir sus proyectos vitales sin necesidad de obtener el permiso de comisarios políticos de ninguna clase. Señorías, los españoles creemos en una democracia liberal de ciudadanos libres e iguales, una democracia moderna y modernizadora, justo todo lo contrario de lo que ofrece este Gobierno, de lo que ofrece un sanchismo paralizante y opresivo, con sus socios radicales en el Gobierno y algún otro externo, que solo buscan un enfrentamiento que empobrece y agota las energías de todos. Y para lograr ese proyecto de enfrentamiento necesitan la opacidad, necesitan huir del control parlamentario; en definitiva, necesitan menos democracia. El ejemplo más grave de esta huida del control parlamentario de las cuentas públicas lo tenemos con el gasto en defensa. Sánchez está incrementando el gasto militar hasta niveles históricos, utilizando modificaciones presupuestarias, transferencias entre secciones y conceptos tan arbitrarios como los llamados gastos ineludibles; una puerta trasera, abierta durante la pandemia, que hoy utiliza para esquivar al Congreso, para esquivar el control de los ciudadanos, saltándose la Ley General Presupuestaria y la Ley de la Defensa Nacional, vulnerando el principio presupuestario de especialidad y, en definitiva, vaciando de contenido el control democrático.

Señorías, como dijera Giovanni Sartori, gobernar sin control parlamentario no es democracia, es simple simulación. Es precisamente en eso en lo que estamos actualmente, en la simulación: intentar aparentar que se gobierna, hacer creer que se tienen apoyos en el Congreso, mucho viaje al extranjero, crear enemigos imaginarios y enviar a otros a recibir las bofetadas del electorado dirigidas a Pedro Sánchez, como ocurrió en Extremadura o antes de ayer en Aragón y muy pronto veremos en Castilla y León, y dentro de unos meses, en Andalucía. (Aplausos). Todo ello con la complicidad de algunos socios, que prefieren mirar para otro lado para no tener que explicar a sus votantes que sostienen al Gobierno más corrupto de la historia. Como tampoco quieren que se controle que ese gasto no haya ido para mejorar las condiciones retributivas de nuestros militares ni para mejorar las capacidades operativas de nuestros Ejércitos. Por eso, es incomprensible que algunos de sus socios renuncien a controlar a Pedro Sánchez. Señorías de Esquerra Republicana de Catalunya, ustedes, por ejemplo, han pasado de presentar una enmienda de supresión del presupuesto en defensa a permitir que se incrementen en 10 500 millones de euros solo en una anualidad. Supongo que la lógica es la misma que la del señor Rufián, que decía que se quería marchar de España y ahora quiere ser presidente del Gobierno, algo absolutamente insólito y muy propio de Esquerra Republicana de Catalunya. (Aplausos). Señorías, otro tanto ocurre con SUMAR, que en público se muestra muy contrariado e incluso muy muy muy, pero que muy enfadadísimo por el aumento del gasto militar, pero en el Consejo de Ministros de cada semana lo aprueba sin ninguna indecisión, todas y cada una de las modificaciones. (Aplausos). Y, por supuesto, para culminar esta farsa, para que la simulación de la que nos hablaba Sartori fuese efectiva, estos grupos ni siquiera le han preguntado a Pedro Sánchez de dónde va a recortar, no vaya a ser que se enteren sus votantes, señorías de la izquierda. Por eso se lo voy a decir yo: a pesar de incrementar el gasto en 75 000 millones desde el año 2023, el Gobierno mal llamado progresista recorta en 23 millones el gasto en cultura, en 48 millones el de fomento del empleo o en casi 700 el gasto en educación en 2025, mientras que la partida para propaganda crece año tras año, todos los años.

Señorías, el Grupo Parlamentario Popular está a favor del incremento del gasto en defensa, pero con control del Congreso, como mandata la ley, cosa que ahora no ocurre. Pero que nadie lo dude: si esto es posible, es simple y llanamente por la complicidad de los socios de Sánchez en forma de silencio. Sin ese silencio de sus socios, el PSOE, Pedro Sánchez, no podría hacerlo. Por todo ello, exigimos algo tan profundamente democrático como presupuestos generales del Estado y control parlamentario del gasto, como establece la ley, como exige la Constitución. Insisto, no estoy hablando de ideología, hablamos simple y llanamente de control democrático. Y en este punto, si me permiten, quisiera advertir de una errata existente en la proposición de ley, pues, como todos habrán advertido, la referencia que se hace al artículo 52 es al conjunto del artículo y no únicamente a su punto segundo.

Finalizo ya, señorías. Huir del Parlamento, como hace este Gobierno, no es valentía, es miedo a rendir cuentas, es miedo a dar la cara ante los ciudadanos. Quizá por eso es tan evidente el pánico que tienen todos ustedes al control y a la rendición de cuentas, el pánico que tiene muy especialmente la banda que acompaña a Pedro Sánchez. Pero, con todo esto, pierdan toda esperanza, señorías, más pronto que tarde tendrán que venir aquí a dar cuentas, y en muchos casos y muy probablemente ante los tribunales. (Aplausos). En definitiva, señorías, frente al sanchismo, más transparencia y más democracia, y esta proposición de ley, para la que les pido su apoyo, es sin duda un buen comienzo.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra la señora Micó Micó.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 24Vídeo

Gràcies, president. Senyories del Partit Popular, jo no entenc per què, si realment són capaços de presentar propostes en matèria pressupostària, per què mai han estat capaços de presentar una proposta seriosa i viable per a reformar el sistema de finançament valencià, per exemple? Perquè és que el que vostès ens porten hui ací no va de millorar la vida de la gent, no va ni tan sols de frenar la despesa en armament. Va, una vegada més, d’estratègia partidista. El que volen és prohibir que el Govern puga moure diners entre partides i provocar un bloqueig, com quan als Estats Units no hi ha pressupostos. I, escolteu, això, senyories del Partit Popular, no és control. Això és fer pagar a la gent les seues batalles partidistes amb el Partit Socialista, perquè quan es bloquegen recursos s’està bloquejant la sanitat, s’està bloquejant l’educació, els serveis socials s’estan bloquejant, per exemple, la resposta davant de les emergències, com la DANA de València. I mentre que vostès juguen a això, el País Valencià continua infrafinançat, un any rere un altre i governi qui governi, el Partit Socialista o el Partit Popular. I sempre és igual, sempre els recursos que ens pertoquen per cuidar la nostra gent com cal. Perquè ens va la vida en un bon finançament, perquè això implica tindre atenció sanitària a temps. Implica que les escoles siguin d’obra i no prefabricades, que la dependència arribi a temps, que els ajuntaments tinguen recursos quan arriba una catàstrofe. Això és un pressupost real i això és política útil. No ens enganyen, senyories del Partit Popular, vostès no busquen control parlamentari per a la gent. El que busquen és força pactes per condicionar governs, per jugar les seues partides i per fer partidisme polític. I des de Compromís ho tinguem claríssim: menys maniobres, menys bloquejos i més recursos per a la vida real de la gent. Si volen que negociem, negociem polítiques públiques a favor de la majoria. Si de veritat volen parlar de pressupostos, comencen pel que mai han sigut capaços de fer:…

Gracias, presidente. Señorías del Grupo Popular, yo no entiendo por qué, si realmente son capaces de presentar propuestas en materia presupuestaria, nunca han sido capaces de presentar una propuesta seria y viable para reformar el sistema de financiación valenciano, por ejemplo. Porque lo que ustedes nos traen hoy aquí no va de mejorar la vida de la gente, no va siquiera de frenar el gasto en armamento; una vez más va de estrategia partidista. Lo que quieren es prohibir que el Gobierno pueda mover dineros entre partidas y provocar un bloqueo, como cuando en Estados Unidos no hay presupuestos. Y escuchen, señorías del Grupo Popular, esto no es control, esto es hacer pagar a la gente sus batallas partidistas con el Partido Socialista, porque, cuando les bloquean recursos, están bloqueando la sanidad, están bloqueando la educación, los servicios sociales. Por ejemplo, están bloqueando la respuesta frente a las emergencias, como en la dana de Valencia. Y mientras ustedes juegan a esto, el país valenciano sigue infrafinanciado un año tras otro, y gobierne quien gobierne, el Partido Socialista o el Partido Popular, siempre es igual. Siempre se bloquean recursos que nos corresponden para cuidar a nuestra gente, que hacen falta, porque nos va la vida en una buena financiación, porque eso implica tener atención sanitaria a tiempo. Implica que las escuelas sean de obra y no prefabricadas, que la dependencia llegue a tiempo, que los ayuntamientos tengan recursos cuando llega una catástrofe. Eso es un presupuesto real y eso es política útil. No nos engañen, señorías del Grupo Popular, ustedes no buscan control parlamentario para la gente, lo que buscan es forzar pactos para condicionar Gobiernos, para jugar sus partidas y para hacer partidismo político. En Compromís lo tenemos clarísimo: menos maniobras, menos bloqueos y más recursos para la vida real de la gente. Si quieren que negociemos, negociemos políticas públicas a favor de la mayoría. Si de verdad quieren hablar de presupuestos, empiecen por lo que nunca han sido capaces de hacer:…

Presidencia. Señoría, debe finalizar.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 24

Acabe, senyor president. …facilitar un projecte de finançament just per a les valencianes i valencians. La resta, soroll.

Acabo, señor presidente. … facilitar un proyecto de financiación justo para los valencianos y las valencianas. El resto, ruido.

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 24Vídeo

Obrigado, señor presidente. Moi boa tarde.

Señor Olano, señoras e señores do Partido Popular, miren, até poderiamos estar de acordo no contido da súa proposición de lei, se non fose a intención con que é feita porque o BNG cre realmente na democracia, no exercicio efectivo do control parlamentar das accións do goberno, máis no ámbito dos orzamentos e máis aínda cando se refire a gasto militar. Isto porque fronte á posición común de PP e PSOE, o BNG é contrario non só á escalada belicista e ás políticas de confrontación ao servizo do imperialismo e do mandado de Trump, senón tamén a malgastar diñeiro e recursos que son esenciais para mellorar os servizos públicos, as políticas sociais e a vida das clases populares. Evidentemente vostedes non. O PP é entusiasta do militarismo e de Trump, mesmo cando intervén en terceiros países soberanos e ameaza o territorio dun estado da Unión Europea. O PP nunca ficou preocupado por procedementos democráticos, o único que preocupa ao Partido Popular é desgastar o goberno e a iso dedican todo o seu esforzo, non a tentar mellorar a vida da xente, non, a tentar chegar ao goberno canto antes. A propósito, non parece que o fagan con demasiado éxito, porque con ese obxectivo —‌vostede o dixo, señor Olano—, secuenciaron a convocatoria de eleccións autonómicas e o resultado é que até agora en todas perden votos, perden deputados e engordan a Vox. Polo tanto, a pregunta é que hai que facer o Señor Feijóo e até cando vai continuar a lle facer agasallos a ultra dereita, porque si son vostedes coa súa estratexia suicida xunto cun goberno timorato, incapaz de desenvolver políticas realmente transformadoras dos principais factores que están a lle colocar o tapete vermello a ultra dereita. A esquerda soberanista na Galiza, o BNG, e políticas ao servizo dos traballadores, son o mellor antídoto e a mellor garantía contra o avance desa ultra dereita.

Moito obrigado.

Gracias, señor presidente. Muy buenas tardes. Señor Olano, señoras y señores del Grupo Popular, creo que podríamos llegar a estar de acuerdo con el contenido de su proposición de ley si no fuera por la intención con la que ha sido hecha, porque el BNG cree realmente en la democracia y en el ejercicio efectivo del control parlamentario de las acciones del Gobierno, más en el ámbito de los presupuestos, y más aún cuando se trata de gasto militar. Y ello porque, frente a la posición común del PP y el PSOE, el BNG es contrario no solamente a la escalada belicista y a las políticas de confrontación frente al imperialismo y al mandato de Trump, sino también a malgastar dinero y recurso, que son esenciales para mejorar los servicios públicos, las políticas sociales y la vida de las clases populares. Evidentemente, ustedes no. El PP se entusiasma del militarismo de Trump, incluso cuando interviene en terceros países soberanos y amenaza el territorio de un Estado de la Unión Europea. Al PP nunca le han preocupado los procedimientos democráticos. Lo único que le preocupa al Partido Popular es desgastar al Gobierno, y a eso dedican todos sus esfuerzos, no a intentar mejorar la vida de la gente, sino a intentar llegar al Gobierno cuanto antes. Por cierto, no parece que lo hagan con demasiado éxito, porque, con ese objetivo ―usted lo ha dicho, señor Olano―, secuenciaron la convocatoria de elecciones autonómicas, y el resultado es que hasta ahora en todas pierden votos, pierden diputados y engordan a VOX. Por lo tanto, lo que hay que preguntarle al señor Feijóo es hasta cuándo va a continuar haciéndole regalos a la ultraderecha, porque sí, son ustedes, con su estrategia suicida, junto con un Gobierno timorato, incapaz de desarrollar políticas realmente transformadoras, los principales factores que están poniéndole la alfombra roja a la ultraderecha. La izquierda soberanista, el BNG en Galicia, las políticas al servicio de los trabajadores son el mejor antídoto y la mejor garantía contra el avance de esa ultraderecha. Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Sánchez Serna.

Javier Sánchez Serna

PodemosDiputado.Página 25Vídeo

Gracias, presidente. Buenas tardes, señorías. Esta tarde, el Grupo Popular nos presenta una iniciativa para limitar las transferencias de créditos entre secciones y los créditos extraordinarios. No es que sea algo novedoso, es lo que dice la Ley General Presupuestaria, que prohíbe esa transferencia entre secciones, si bien la ley de presupuestos del 2023, que sigue vigente, introduce una cláusula de exclusión, que en ese momento se veía necesaria para atender los gastos imprevistos derivados fundamentalmente de la crisis energética por la guerra de Ucrania. Y sí, hay que decirlo, yo estoy de acuerdo con usted, el Gobierno ha abusado de esa cláusula para acometer el mayor aumento de gasto militar de la historia de este país sin pasar por el Congreso. En Podemos siempre hemos sostenido que ese aumento del gasto militar y el rearme no podía aprobarse o no podía hacerse de espaldas al Parlamento y, sobre todo, no podía hacerse sin un debate público de lo que ese rearme va a implicar para el bienestar de la gente; porque es ya muy evidente que lo que se gasta en tanques no se gasta en trenes, lo que se gasta en misiles no se gasta en hospitales o conciliación. Y con los 60 000 millones de euros que el Gobierno progresista ha comprometido hasta ahora se podrían hacer muchas cosas, por ejemplo: duplicar las ayudas a la dependencia, costear la renta universal por crianza, la gratuidad del transporte o multiplicar por veinte los fondos para la investigación sobre el cáncer. Pero, señorías del Grupo Popular, seamos sinceros, si ustedes gobernaran, seguirían utilizando esos mecanismos excepcionales para mover partidas, como lo han hecho en el pasado y porque también supongo que tendrían alguna dificultad para sacar presupuestos con VOX, con su socio de la extrema derecha, como lo están teniendo en las comunidades autónomas.

Señorías del Grupo Popular, hay que reconocerles algo: tiene mérito venir aquí como adalides de la transparencia y del control del gasto militar, como si ustedes fueran algo distinto y alguna vez hubieran defendido algo distinto de la sumisión absoluta a los Estados Unidos y al otanismo, como si ustedes no fueran el partido del trío de las Azores y de José María Aznar. Por cierto, además de Donald Trump y Elon Musk, solo hay un político español que aparece en los papeles del magnate pederasta Jeffrey Epstein. ¿Saben ustedes quién es? Los veo muy serios, ¿no?, porque saben su nombre. Es José María Aznar, presidente de honor del Partido Popular y presidente de su fundación; el mismo José María Aznar que recibió dos paquetes de Epstein cuando todavía era presidente y un billete de avión pagado para recoger un premio en Nueva York por parte de un lobby sionista; paquetes y viajes, ¿a cambio de qué? ¿Hasta dónde llegan los tentáculos del pederasta Epstein en el Partido Popular? Para aclarar esto, señorías del Grupo Popular, ¿también pedirán transparencia a la Cámara? Señorías del Grupo Popular, control del gasto militar sí, transparencia sí, pero empiecen por ustedes mismos.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra la señora Sagastizabal Unzetabarrenetxea.

Idoia (GV (EAJ-PNV)) Sagastizabal Unzetabarrenetxea

PNVDiputada.Página 26Vídeo

Gracias, presidente. Señorías, hoy debatimos una propuesta que modifica la forma en que se gestionan los ajustes dentro del presupuesto público. Y quiero empezar reconociendo algo que compartimos: reforzar el control parlamentario del gasto es un objetivo legítimo, porque el presupuesto es la herramienta central de cualquier Gobierno y, desde luego, debe estar sometida a transparencia, supervisión y rendición de cuentas. Pero también conviene recordar algo que a veces se olvida cuando debatimos acerca de los presupuestos generales del Estado, y es que el presupuesto no es solo una herramienta más, es prácticamente la única herramienta real que tiene un Gobierno para llevar adelante su programa político. Y lo es porque, en el marco europeo actual, la política económica está en manos europeas y muy condicionada por las reglas fiscales, la supervisión macroeconómica, límites de déficit y deuda, coordinación de políticas monetarias y financieras. En este contexto, la capacidad de un Gobierno para llevar a cabo su programa de Gobierno y transformar la realidad depende, sobre todo, de cómo planifica y ejecuta un presupuesto. Por eso es tan importante entender que un presupuesto no es un documento estático, no es una foto fija que se aprueba para que esté en vigor en enero y permanezca intacta hasta diciembre, porque durante el año surgen necesidades nuevas, aparecen emergencias, se activan programas que requieren más recursos de los previstos y otros que necesitan menos. En este sentido, hay que decir que los sistemas presupuestarios más eficaces ―como señalan también los organismos internacionales― combinan dos elementos esenciales: control político, P fuerte, pero también flexibilidad técnica suficiente para que la Administración pueda funcionar con eficacia ante cualquier imprevisto. Y aquí es donde entran los dos cambios que plantea esta iniciativa. El primero introduce restricciones ―creemos― muy rígidas a los ajustes entre áreas de gasto. Señorías, esto no es un detalle menor. Cuando se gestionan servicios esenciales, sanidad, educación, servicios sociales o infraestructuras, la capacidad de adaptación no es un lujo, es una necesidad. Las comunidades autónomas que llevan décadas gestionando estos servicios lo saben bien. Los sistemas que mejor funcionan son los que permiten reaccionar con agilidad ante lo imprevisto, sin renunciar al control parlamentario en las decisiones de mayor calado. Si cada ajuste técnico requiere un trámite largo y complejo, lo que se genera es muchas veces mucha más burocracia, más retrasos y, en última instancia, un peor servicio a la ciudadanía.

El segundo cambio es la obligación de someter a las Cortes Generales los créditos extraordinarios o suplementarios relacionados con la defensa y seguridad. Nadie discute que el Parlamento debe tener un papel central en el control del gasto público, también en materia de defensa, pero este es un ámbito particularmente sensible. Los expertos en planificación estratégica y seguridad nacional, además, advierten de que en ocasiones es necesario actuar con rapidez, con información reservada y con capacidad de adaptación, y esto hay que tenerlo en cuenta para no correr el riesgo de ralentizar decisiones que afectan directamente, muchas veces, a la seguridad de un país. De hecho, tenemos ejemplos internacionales donde la rigidez normativa ha provocado retrasos, por ejemplo, en adquisiciones urgentes o en operaciones internacionales que requerían inmediatez. En Vizcaya, por ejemplo, contamos con un sistema que combina control político en las grandes decisiones con flexibilidad técnica para gestionar el día a día. Las Juntas Generales deben aprobar los créditos extraordinarios, los suplementos de créditos y las modificaciones estructurales del presupuesto, pero la Diputación Foral puede realizar ajustes dentro de áreas o programas para garantizar que los servicios esenciales no se paralizan. No existe una prohibición absoluta de transferencia entre secciones porque esto bloquearía la gestión. Por tanto, señorías, no se trata tanto de elegir entre control o eficacia, sino de encontrar un equilibrio responsable. Y la propuesta, tal como está redactada, no garantiza ese equilibrio, por lo que debiera ser ajustada. Permítanme también añadir una reflexión política un tanto crítica, quizá, pero que creo que es pertinente. Si estas limitaciones se consideran ahora imprescindibles, ¿por qué no se impulsaron por quienes hoy las defienden cuando estaban en el Gobierno? Las reglas institucionales creo que deben diseñarse pensando en el interés general y en la estabilidad a largo plazo, no en función de la posición coyuntural de cada partido, y espero que no con el objetivo de bloquear al Ejecutivo. La coherencia también es una forma de responsabilidad.

Dicho todo esto, nosotros reconocemos los objetivos positivos de la iniciativa, compartimos la voluntad de reforzar el control del gasto y mejorar la transparencia, pero también vemos con claridad las dudas que genera el diseño actual, tanto desde el punto de vista técnico como desde el punto de vista operativo. Creemos que tenemos que asumir el compromiso firme de seguir trabajando en reformas que mejoren la transparencia, el control del gasto y, al mismo tiempo, que supongan una eficacia de las políticas públicas y la capacidad, en este caso, del Estado para responder a las necesidades reales de la ciudadanía.

Eskerrik asko.

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra el señor Cruset Domènech.

Josep Maria Cruset Domènech

JuntsDiputado.Página 27Vídeo

Moltes gràcies, president. No els hi negaré que un té la sensació, per no dir la certesa, que aquesta proposta del Partit Popular no la tindríem a debat si en lloc de governar el PSOE governessin vostès. De fet, és habitual que ara que són a l’oposició, es dediquin a reclamar i exigir qüestions que, quan han estat al govern, no han volgut aplicar, perquè és evident que sota aquesta pell d’ovella que ara últimament mostren, s’hi amaga el mateix llop de sempre i que tant coneixem els catalans. Vostès, que avui han tingut la barra de citar Montesquieu per referir-se a la separació de poders. El Partit Popular parlant de la separació de poders. Montesquieu, que avui es deu haver recargolat a la seva tomba. 1 de setembre, president Sánchez: Presentaré los presupuestos; 18 de setembre, ministre d’Economia: Hay agua para tirarse a acordar los presupuestos del 2026; 24 de octubre, vicepresidenta Montero: Va a haber presupuestos presentados por el Gobierno; 14 de gener, vicepresidenta Montero: Se continúa trabajando intensamente en la preparación de los presupuestos generales del Estado. I així podríem anar allargant la llista de declaracions. Però a la pràctica és evident que res de res, només paraules, ni sostre de la despesa, ni pressupostos, res de res. De fet, tal com és habitual en vostès, molts titulars, però en realitat dels vuit anys de govern, cinc anys sense pressupostos; vuit anys al govern, cinc anys sense poder aprovar uns pressupostos. Ara bé, això que faria vergonya fins i tot el més valent dels polítics no evita que el president Sánchez vagi de peregrinatge per tot arreu, afirmant literalment que «España va viento en popa y a toda vela». Viento en popa y a toda vela, cinc anys sense pressupostos, una pressió fiscal més alta que mai, uns serveis públics pitjors que mai, els sous cada vegada més baixos comparats amb la Unió Europea, l’economia familiar cada vegada més al límit, el mercat de l’habitatge destrossat per les seves polítiques nefastes, el sistema de pensions cada vegada més tensionat, però, això sí, Espanya va viento en popa y a toda vela. I em pregunto: Quant de temps fa que el president del Govern no va pel carrer sense un estol d’aduladors al seu costat que eviten que pugui parlar de veritat amb la gent? Quant de temps fa que els ministres no parlen de tu a tu amb la gent del carrer sense ningú interposat? Quant de temps fa que aquest govern no trepitja el carrer i s’impregna de veritat del que pensa i viu la gent? Escoltar més i parlar menys. Escoltar en lloc de parlar, perquè si sortissin al carrer a escoltar la gent, s’adonarien que, parlis amb qui parlis i més enllà de la militància ideològica de cadascú, hi ha una constant que es repeteix. La gent viu pitjor ara que fa un temps endarrere. La gent diu que cada vegada costa més arribar a final de mes, que cada vegada costa més estalviar, que cada vegada costa més progressar. La gent diu que cada vegada costa més sentir-se esperançat en el futur, parlin amb qui parlin. Els autònoms, ofegats pel govern i les seves decisions; els empresaris, perseguits per les seves polítiques; els treballadors, escanyats pels seus impostos; els propietaris de qualsevol habitatge, criminalitzats per vostès; els professionals de l’educació, pagats per sota del que es mereixen i treballant en condicions complicadíssimes; els professionals de la sanitat, pagats per sota del que es mereixen i treballant en un sistema saturat; els pagesos, al límit de la subsistència; els pescadors, al límit de la supervivència; i tothom pagant cada vegada més impostos per tenir uns serveis més precaris. Però, això sí, segons vostès, España va viento en popa y a toda vela. Doncs mirin, no. Ni viento en popa ni a toda vela. Espanya va a la deriva, sense rumb i amb un horitzó cada vegada més negre.

Algú podria dir que, com a independentistes, a nosaltres ja ens va bé i ens importa poc el que vostès facin amb Espanya. I seria cert si no fos que tot això també impacta directament, i molt, en els catalans. I deixi’m dir-ho, en tots els catalans, siguin o no independentistes. Les seves polítiques, tota la seva incompetència en els governs, estan ofegant la classe mitjana i treballadora de Catalunya. Les seves polítiques estan ofegant el país. Vostès, que governen l’Estat, la Generalitat, pràcticament totes les diputacions catalanes, pràcticament totes les grans ciutats catalanes i la capital de Catalunya, vostès i els seus socis han convertit una terra rica i pròspera en un país on un de cada quatre catalans viu en risc de pobresa. Poden fer veure que tot va bé, gastar-se una quantitat ingent de diners públics en propaganda institucional. Però a aquestes alçades està més que demostrat que els socialistes i els seus socis són sinònims de misèria. I a Catalunya encara més, perquè tenim un govern al capdavant de la Generalitat que, en lloc de confrontar aquest dany de l’Estat, s’ha convertit en una mera i dòcil gestoria. I a Catalunya encara més, perquè patim un dèficit fiscal crònic i creixent. I a Catalunya encara més, perquè patim uns acords de conveniència entre els socialistes, Esquerra i els comuns, absolutament letals per al present i per al futur del país. Doncs ara, amb tot això, pregunti’ns per què nosaltres no ens dobleguem davant les seves pretensions i pressions perquè aprovem les seves polítiques. Pregunti’ns per què mantenim sempre la posició i no ens sentim part de cap bloc, ni tan sols amb l’obligació de sustentar el govern. Per tot això, a nosaltres en tot això, no ens hi trobaran ni fronts d’esquerres per salvar Espanya ni Espanya. Nosaltres només tenim un objectiu: Catalunya i la seva gent.

Muchas gracias, presidente. No les negaré que uno tiene la sensación, por no decir la certeza, que esta propuesta del Grupo Popular no la tendríamos a debate si en lugar de gobernar el PSOE gobernasen ustedes. De hecho, es habitual que, ahora que están en la oposición, se dediquen a reclamar y exigir cuestiones que cuando han estado en el Gobierno no han querido aplicar. Porque es evidente que bajo esta piel de oveja que últimamente muestran se esconde el mismo lobo de siempre y que tanto conocemos los catalanes; ustedes, que hoy han tenido la cara de citar a Montesquieu para referirse a la separación de poderes. ¡El Partido Popular hablando de la separación de poderes!; Montesquieu hoy debe haberse revuelto en su tumba. 1 de septiembre, el presidente Sánchez: Presentaré los presupuestos; 18 de septiembre, el ministro de Economía: Hay agua para tirarse a acordar los presupuestos de 2026; 24 de octubre, la vicepresidenta Montero: Va a haber presupuestos presentados por el Gobierno; 14 de enero, la vicepresidenta Montero: Se continúa trabajando intensamente en la preparación de los presupuestos generales del Estado. Y así podríamos ir alargando la lista de declaraciones, pero en la práctica es evidente que nada de nada, solo palabras. Ni techo de gasto ni presupuestos, nada de nada. De hecho, tal como es habitual en ustedes, muchos titulares, pero en realidad, de los ocho años de Gobierno, cinco años sin presupuestos; ocho años en el Gobierno y cinco años sin poder aprobar unos presupuestos. Ahora bien, esto, que avergonzaría incluso al más valiente de los políticos, no evita que el presidente Sánchez vaya de peregrinaje por todas partes afirmando, literalmente, que España va viento en popa y a toda vela. Viento en popa y a toda vela con cinco años sin aprobar los presupuestos, con una presión fiscal más alta que nunca, unos servicios peores que nunca, los sueldos cada vez más bajos en comparación con la Unión Europea, la economía familiar cada vez más al límite, el mercado de la vivienda destrozado por sus políticas nefastas y el sistema de pensiones cada vez más tensionado; pero, eso sí, España va viento en popa y a toda vela. Y me pregunto, ¿cuánto tiempo hace que el presidente del Gobierno no va por la calle sin un séquito de aduladores a su lado que evita que pueda hablar de la realidad con la gente? ¿Cuánto hace que los ministros no hablan de tú a tú con la gente de la calle sin nadie interpuesto? ¿Cuánto tiempo hace que este Gobierno no pisa la calle y se impregna de verdad de lo que piensa y dice la gente? Escuchar más y hablar menos, escuchar en lugar de hablar. Porque si saliesen a la calle a escuchar a la gente se darían cuenta de que hables con quien hables, y más allá de la militancia ideológica de cada uno, hay una constante que se repite: la gente vive peor ahora que tiempo atrás y cuesta cada vez más llegar a final de mes, cuesta cada vez más progresar. La gente dice que cada vez cuesta más sentirse esperanzado con el futuro, hablen con quien hablen: los autónomos, ahogados por el Gobierno y sus decisiones; los empresarios, perseguidos por sus políticas; los trabajadores, ahogados por sus impuestos; los propietarios de cualquier vivienda, criminalizados por ustedes; los profesionales de la educación, pagados por debajo de lo que se merecen y trabajando en condiciones complicadísimas; los profesionales de la sanidad, pagados por debajo de lo que se merecen y trabajando en un sistema saturado; los campesinos, al límite de la subsistencia; los pescadores, al límite de la supervivencia, y todos pagando cada vez más impuestos para tener unos servicios más precarios. Pero, eso sí, según ustedes, España va viento en popa y a toda vela. Pues miren, no, ni viento en popa ni a toda vela. España va a la deriva, sin rumbo y con un horizonte cada vez más negro. (La señora presidenta ocupa la Presidencia).

Alguien podría decir que, como independentistas, a nosotros ya nos va bien y nos importa poco lo que hagan ustedes con España. Y sería cierto si no fuera porque todo esto también afecta directamente y mucho a los catalanes. Y déjenme decirlo: a todos los catalanes, sean o no independentistas. Sus políticas y toda su incompetencia están ahogando a la clase media y trabajadora de Cataluña, sus políticas están ahogando al país. Ustedes, que gobiernan en el Estado, en la Generalitat, prácticamente en todas las diputaciones catalanas, en todas las grandes ciudades catalanas y en la capital de Cataluña, ustedes y sus socios han convertido una tierra rica y próspera en un país donde uno de cada cuatro catalanes vive en riesgo de pobreza. Pueden fingir que todo va bien y gastarse cantidades ingentes de dinero público en propaganda institucional, pero a estas alturas está más que demostrado que los socialistas y sus socios son sinónimo de miseria. Y en Cataluña aún más, porque tenemos un Gobierno al frente de la Generalitat que en lugar de confrontar este daño del Estado se ha convertido en una mera y dócil gestoría. En Cataluña aún más, porque sufrimos un déficit fiscal crónico y creciente. En Cataluña aún más, porque sufrimos unos acuerdos de conveniencia entre los socialistas, Esquerra y los Comuns absolutamente letales para el presente y futuro del país. Pues ahora, con todo esto, pregúntenos por qué nosotros no nos plegamos ante sus pretensiones y presiones para que aprobemos sus políticas, pregúntenos por qué mantenemos siempre la posición y no nos sentimos parte de ningún bloque, ni siquiera con la obligación de sustentar al Gobierno. A nosotros en todo esto no nos van a encontrar: ni frentes de izquierdas para salvar a España ni España. Nosotros solo tenemos un objetivo, que es Cataluña y su gente.

Presidencia. Moltes gràcies, senyor Cruset. Pel Grup Parlamentari Republicà, té la paraula el senyor Álvaro Vidal.

Francesc-Marc Álvaro Vidal

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Presidenta, senyories, bona tarda. El Partit Popular ens porta una proposició de llei aparentment només per exigir més transparència en l’execució dels pressupostos, un aspecte en el qual, evidentment, per principi estem d’acord. I és cert que el govern espanyol no informa prou aquesta cambra de la reassignació de crèdits i té un marge de maniobra massa gran pel que hauria de ser un sistema parlamentari. Aquesta és una crítica compartida per molts grups. Però dit això, hem de dir que, evidentment, tot el mateix aplica al Partit Popular quan governa. Senyor Olano, en diversos anys, sota el govern Rajoy, va presentar i aprovar els pressupostos tard, tard i no va facilitar precisament el Partit Popular una cultura d’escrutini i de control parlamentari dels pressupostos. Per tant, senyor Olano, amablement no ens doni lliçons perquè, com s’ha dit aquí, vostès tenen dues cares com el déu Janus. Quan estan a l’oposició diuen una cosa i quan estan al govern en diuen una altra. I li diré amb una dita castellana ben bonica: «Consejos vendo que para mí no tengo», això ho entendrà fins i tot si no m’escolta.

I aprofitant, ja que estem parlant del que vostès anomenen partits d’estat, que tenen els mateixos vicis intercanviables, diversos mitjans estan coincidint, arran del que ha passat a l’Aragó, que tant vostès, senyories del PP, com vostès, senyories del PSOE, haurien de fer autocrítica. Ja sabem que l’autocrítica no té gaire bona premsa en aquest moment. Es feia aquell acudit fa anys: L’autocrítica, sobretot en el món comunista, te la fan. Però bé, vostès, senyories del PP, que han guanyat però han perdut i ara són més presoners de VOX i vostès, senyories del PSOE, que han perdut de manera clara i rotunda, facin autocrítica. També facin autocrítica perquè si no els haurem de fer.

En tot cas, senyor Olano, el principi del que vostè diu està molt bé, si vostès ho haguessin practicat abans, sens dubte. posats a millorar la transparència i el control polític de la despesa del govern, dic jo, senyories del PP, per què no es plantegen, per exemple, modificar la llei predemocràtica dels secrets oficials, que és una cosa que hem demanat diversos grups en aquesta cambra? També és transparència. Aquesta sí que seria una eina important perquè la ciutadania en general sabés què es fa, per exemple, amb els fons reservats de l’Estat, que suposo que a vostès els preocupa. És per la premsa, per exemple, que hem hagut de saber els fons que es van destinar a la famosa operació Catalunya o a la infiltració policial d’agents sense cap autorització al País Valencià i al Principat. Sobre això, evidentment, el Partit Popular no diu res, perquè és un partit d’Estat, però a vegades és un partit d’estat en suspensió; depèn del dia. I posats a demanar transparència, senyor Olano, també, per què no ens ajuden que el Govern faci pública la despesa real de defensa i els destinataris dels diferents programes? Perquè clar, en aquests temes de defensa, vostès demanen oportunament que tot passi per la cambra. Esquerra Republicana també ho demana repetidament, però la veritat és que vostès, quan governen, fan exactament el mateix.

Per cert, senyories del PSOE, el 2025 havia de ser l’any on Espanya arribava el 2 % cent de despesa en defensa i seguretat, tot i els compromisos de l’OTAN xifraven un número molt més alt. De fet, ho hem sabut per informacions llegides a la premsa, des que el PSOE governa a l’Estat s’han aprovat inversions per valor de 60 000 milions d’euros en defensa sense passar per aquest Congrés, i això és un fet objectiu. En tot cas, senyories del PSOE, pel que sabem, el Pla de seguretat i defensa del govern espanyol redirigia fons europeus, superàvits de recaptació i altres partides cap al capítol de defensa, és a dir, feia tripijocs i martingales per la porta del darrere i d’això no s’ha rendit comptes en aquesta cambra, tampoc.

Per tant, senyories del PP, veuen, he posat uns exemples. Vostès podrien exigir al PSOE clarament més transparència en aquest terme, perquè vostès al final són els dos únics partits, si no és que passa un daltabaix, que podran tornar a governar i també al ministeri de Defensa, tot i que hem de dir que en defensa interior, quan vostès governen o governa el PSOE no notem molt les diferències. En això s’assemblen. Sí, sí, no els notem molt, sincerament li dic. Li ho dic perquè no qüestionen mai l’statu quo, senyor Olano. Vostès potser tenen un minut d’antisistema, per exemple, quan conviden Vito Quiles en un acte electoral, però aquest moment antisistema s’acaba ràpidament. Vigilin a qui conviden els actes que poden acabar prendre mal, poden acabar prenent mal.

En fi, tornant a la llei de pressupostos, tant el PP com el PSOE han incomplert reiteradament un aspecte clau per a Catalunya: la publicació de les xifres del compliment de les inversions pressupostades per al nostre país. És a dir, els catalans i les catalanes no sabem exactament què s’executa amb els diners nostres. És un veritable escàndol. I això ho fan tant vostès, senyories del PP, com les senyories socialistes. És a dir, vostès governen sistemàticament amb una manca de transparència cap a una part d’aquests territoris, no només aquests, sinó diversos. Però els catalans ens queixem, tenim la mania de saber, ja que tenim la fama, tenim la dèria de saber si els diners van on han d’anar o no hi van. Crec que queda bastant clar, arran del que ha passat a rodalies, arran del que està passant de l’escàndol de rodalies, que no només no s’ha invertit, sinó que se’ns ha mentit sobre el que s’invertia. S’ha mentit sobre el que s’executava i, a més a més, ens han dit que tot eren percepcions. Això ha sigut una vergonya, una vergonya dita en aquesta cambra per ministres del PP i del PSOE, que consti. Bé, en fi, la llei de pressupostos diu, per exemple: «La Intervención General de la Administración del Estado, con periodicidad semestral, pondrá a disposición de las Cortes Generales información regionalizada sobre el grado de ejecución de la inversión real del sector público». És a dir, és llei, però aquestes dades, a, no es publiquen en obert per a tota la ciutadania i, dos, no s’envien en temps i forma a aquest Congrés, malgrat les nostres reiterades demandes.

Senyories, no cal que m’estengui més en per què els ciutadans han de saber en quin punt l’Estat desinverteix de forma constant. Ho hem vist, com deien, rodalies i ho estem veient en altres casos. En els darrers anys, per exemple, Adif ha pressupostat 4163 milions d’euros per a Catalunya i només n’ha executat 1362, un de cada tres euros. Aquest incompliment del PSOE i del PP, del PP i del PSOE és un escàndol i això explica bona part de les dificultats.

Acabo, presidenta. Senyories del PP, estimat senyor Olano, que m’entén en català sense el famós auricular, si volen millorar la transparència, deixin de donar l’esquena als catalans. I ja de passada, un consell: I deixin d’anar pel món amb els socis que van, que és una cosa que els dic sempre de franc des d’aquesta tribuna perquè quedin en el llibre de sessions, més que res perquè, com a antic comentarista polític, em sap greu que vagin cap al pedregar.

Bona tarda.

Presidenta, señorías, buenas tardes. El Grupo Popular nos trae una proposición de ley aparentemente solo para exigir más transparencia en la ejecución de los presupuestos, un aspecto en el que, evidentemente, por principio estamos de acuerdo. Es cierto que el Gobierno español no informa suficientemente a esta Cámara de la reasignación de créditos y tiene un margen de maniobra demasiado grande para lo que debería ser un sistema parlamentario; esta es una crítica compartida por muchos grupos. Pero, dicho eso, hay que decir que, evidentemente, lo mismo se aplica al Partido Popular cuando gobierna. Señor Olano, en diversos años el Gobierno de Rajoy presentó y aprobó los presupuestos tarde y no facilitó precisamente el Partido Popular una cultura de escrutinio y de control parlamentario de los presupuestos. Por tanto, señor Olano, amablemente, no nos dé lecciones porque, como se ha dicho aquí, ustedes tienen dos caras, como el dios Jano: cuando están en la oposición dicen una cosa y cuando están en el Gobierno dicen otra. Y se lo diré con un dicho castellano muy bonito: consejos vendo que para mí no tengo, eso lo va a entender incluso aunque no me escuche. Y, aprovechando, ya que estamos hablando de lo que ustedes llaman partidos-Estado, que tienen los mismos vicios intercambiables, varios medios están coincidiendo, a raíz de lo que ha pasado en Aragón, en que tanto ustedes, señorías del Grupo Popular, como ustedes, señorías del Grupo Socialista, deberían hacer autocrítica. Ya sabemos que la autocrítica no tiene demasiada buena prensa en estos momentos. Hacían aquel chiste hace años, decían que la autocrítica, sobre todo en el mundo comunista, te la hacen. Pero bien, ustedes, señores del Grupo Popular, que han ganado, pero han perdido y ahora son más prisioneros de VOX, y ustedes, señores del Grupo Socialista, que han perdido de forma clara y rotunda, hagan autocrítica también, hagan autocrítica porque si no tendremos que hacérsela. En cualquier caso, señor Olano, el principio de lo que usted dice estaría muy bien si ustedes lo hubieran practicado antes, sin duda. Puestos a mejorar la transparencia y el control político del gasto del Gobierno, señorías del PP, digo yo que por qué no se plantean, por ejemplo, modificar la ley predemocrática de los secretos oficiales, porque es algo que hemos pedido varios grupos en esta Cámara. Eso también es transparencia. Esa sí sería una herramienta importante para que la ciudadanía en general supiese qué se hace, por ejemplo, con los fondos reservados del Estado, algo que yo supongo que a ustedes les preocupa. Por ejemplo, hemos tenido que saber por la prensa los fondos que se destinaron a la famosa operación Cataluña o la infiltración policial de agentes sin ninguna autorización en el país valenciano y el principado de Cataluña. Sobre esto, evidentemente, el Partido Popular no dice nada, porque es un partido de Estado, pero a veces es un partido de Estado en suspensión. Depende del día. Y puestos a pedir transparencia, señor Olano, ¿por qué no nos ayudan también a que el Gobierno haga públicos el gasto real de defensa y los destinatarios de los distintos programas? Porque, claro, en estos temas de defensa ustedes piden oportunamente que todo pase por la Cámara ―Esquerra Republicana también lo pide repetidamente―, pero lo cierto es que ustedes hacen exactamente lo mismo cuando gobiernan. Por cierto, señorías del PSOE, 2025 tenía que ser el año en que España llegara al 2 % en gastos de defensa y seguridad, a pesar de que los compromisos de la OTAN cifraban un número mucho más alto. De hecho, hemos sabido, por informaciones leídas en la prensa, que desde que el PSOE gobierna en el Estado se han aprobado inversiones por valor de 60 000 millones de euros en defensa sin pasar por este Congreso, y ese es un hecho objetivo. En todo caso, señorías del PSOE, por lo que sabemos, el plan de seguridad y defensa del Gobierno español redirigía a fondos europeos superávits de recaudación y otras partidas hacia el capítulo de defensa ―es decir, hacía trapicheos por la puerta de atrás―, y de eso no se han rendido cuentas a esta Cámara tampoco. Por tanto, señorías del PP, como ven, he puesto algunos ejemplos y ustedes podrían exigir al PSOE claramente más transparencia en este aspecto, porque ustedes al final son los dos únicos partidos ―si no pasa algo gordo― que podrán volver a gobernar y también a estar en el Ministerio de Defensa, aunque hay que decir que, cuando gobiernan ustedes o el PSOE, en los ministerios de Defensa e Interior no vemos muchas diferencias. De verdad, se parecen, y se lo digo sinceramente, porque no cuestionan nunca el statu quo, señor Olano. Por ejemplo, ustedes tienen un minuto antisistema cuando invitan a Vito Quiles a un acto electoral, pero ese momento antisistema se acaba rápidamente. Cuidado con a quién invitan a los actos, porque igual se acaban haciendo daño.

En fin, volviendo a la ley de presupuestos, tanto el PP como el PSOE han incumplido reiteradamente un aspecto clave para Cataluña: la publicación de las cifras del cumplimiento de las inversiones presupuestadas para nuestro país. Es decir, los catalanes y las catalanas no sabemos exactamente qué se ejecuta con nuestro dinero, y es un auténtico escándalo. Eso lo hacen tanto ustedes, señorías del PP, como las señorías socialistas. Es decir, ustedes gobiernan sistemáticamente con una falta de transparencia hacia una parte de estos territorios ―no solo este, sino varios―, pero los catalanes nos quejamos, porque tenemos la fama de querer saber si el dinero va allí donde tiene que ir o no, y creo que queda bastante claro, después de lo que ha pasado con el escándalo de rodalies, que no solo no se ha invertido, sino que además se nos ha mentido sobre lo que se invertía y se ha mentido sobre lo que se ejecutaba, y además nos han dicho que todo eran percepciones. ¡Eso ha sido una vergüenza! Es una vergüenza dicha en esta Cámara por ministros del PP y del PSOE, que conste. Por ejemplo, la ley de presupuestos dice que la Intervención General de la Administración del Estado, con periodicidad semestral, pondrá a disposición de las Cortes Generales información regionalizada sobre el grado de ejecución de la inversión real del sector público. Es decir, es ley, pero estos datos: a) no se publican en abierto para toda la ciudadanía; y b) no se envían en tiempo y forma a este Congreso, a pesar de nuestras reiteradas demandas.

Señorías, no hace falta que me extienda más en por qué los ciudadanos deben saber hasta qué punto el Estado desinvierte de forma constante. Como decíamos, lo hemos visto con cercanías, con rodalies, y también en otros casos. En los últimos años, por ejemplo, ADIF ha presupuestado 4163 millones de euros para Cataluña, pero solo ha ejecutado 1362, uno de cada tres euros. Ese incumplimiento del PSOE y del PP ―del PP y del PSOE― es un escándalo y esto explica buena parte de las dificultades.

Acabo, presidenta. Señorías del PP y estimado señor Olano ―que me entiende en catalán sin el famoso auricular―, si quieren mejorar la transparencia, dejen de dar la espalda a los catalanes. Y ya, de paso, un consejo: dejen de ir por el mundo con los socios que van. Es algo que siempre les digo desde esta tribuna para que quede constancia en el «Diario de Sesiones», más que nada porque, como antiguo comentarista político, me sabe mal que vayan hacia abajo. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyor Álvaro. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Martín Urriza.

Carlos Martín Urriza

Grupo SumarDiputado.Página 32Vídeo

Presenta esta proposición de ley el señor Olano bajo la apariencia de defender el rigor presupuestario, pero no es otra cosa que un nuevo episodio en la estrategia de bloqueo a la que nos tiene acostumbrados el Partido Popular. Esta proposición es lisa y llanamente un ejercicio de filibusterismo parlamentario, pues es una iniciativa diseñada no para mejorar la gestión de los recursos públicos, sino para obstaculizar la acción presupuestaria del Ejecutivo. La iniciativa no es una solución a ningún problema real, sino todo lo contrario, porque es un intento de limitar la capacidad del Gobierno de coalición para administrar el presupuesto en un contexto excepcional, impidiendo la flexibilidad necesaria para atender las necesidades de la ciudadanía.

Señorías del Partido Popular, hablan de control parlamentario, pero la realidad es que ustedes bloquearían activamente que esta Cámara pudiera debatir un proyecto de presupuestos generales del Estado. Se han opuesto al debate presupuestario y con ello han dañado a la ciudadanía. Han impedido que el importante aumento de la recaudación que se ha producido en estos últimos años gracias a la política económica del Gobierno se pudiera traducir mediante un presupuesto en más inversión pública, en más protección social y en más oportunidades para nuestras empresas y nuestros trabajadores. (Aplausos). Han preferido el bloqueo a la negociación. No se trata de un hecho aislado, sino de un patrón de funcionamiento. Han votado sistemáticamente en contra de las mejoras presupuestarias que ha intentado sacar adelante esta Cámara: en contra de la subida de las pensiones, en contra de los bonos sociales energéticos, en contra de prorrogar la protección de quienes pueden perder su vivienda y en contra de todas las iniciativas en favor de acceso a la vivienda. Siempre a la contra, señorías del PP. Y también han contribuido a bloquear reformas necesarias para recibir todos los fondos europeos del Next Generation EU, fondos destinados a transformar nuestra economía, y España podría por ello perder una oportunidad histórica, porque el Partido Popular ha decidido anteponer su cálculo partidista al interés general. No es la primera vez que esto sucede, señor Olano, pues en 2012 el Partido Popular aceptó e impuso un ajuste que elevaba la factura social y económica que pagaron los ciudadanos. Pensaron que aumentar el sufrimiento les permitiría consolidarse en el poder, pero la historia demuestra que los ciudadanos distinguen muy bien entre quienes se baten el cobre por ellos y quienes se doblegan ante intereses patronales y extranjeros. Por eso perdieron el Gobierno, porque los ciudadanos saben reconocer a quienes trabajan por y para ellos de verdad.

Pero, a pesar de todo este bloqueo presupuestario y partidista, España ha seguido avanzando gracias a la política económica del Gobierno de coalición. No solo somos la economía occidental que más crece, sino que crecemos intensamente en un contexto internacional de estancamiento. Hemos alcanzado cifras récord de empleo: nunca antes habían trabajado tantas personas en nuestro país. La tasa de desempleo ya está por debajo de los dos dígitos y España ya no es el país de la Unión Europea con mayor tasa de paro. Avanzamos hacia el pleno empleo con un crecimiento sólido y equilibrado, y no solo eso: la temporalidad en el sector privado se sitúa por debajo de la media europea gracias a las políticas desarrolladas por el Ministerio de Trabajo. (Aplausos). También gracias a esas políticas, el salario mínimo ha crecido un 66 %, lo que ha mejorado la vida de millones de personas sin destruir empleo. Los ingresos por exportación de servicios de alto valor añadido ya superan en nuestro país los ingresos por turismo y está aumentando el tamaño medio de nuestras empresas. Nos hemos convertido en un polo de atracción de inversión extranjera gracias a nuestra electricidad cada vez más limpia y barata.

Somos un país sin miedo a la diversidad. Es más, estamos orgullosos de la riqueza que representa. Somos un país abierto, diverso y atractivo para quienes quieren venir a trabajar y prosperar con nosotros. Pronto regularizaremos la situación de medio millón de personas, que pasarán a contribuir, con sus cotizaciones e IRPF, al sostenimiento de las pensiones y de los servicios públicos. Todos estos logros se han conseguido, además, con una mano atada a la espalda, sin unos nuevos presupuestos del Estado que han bloqueado, entre otros, el Partido Popular, que pretende ahora atarnos la otra mano a la espalda con esta proposición de ley para impedir la gestión flexible del presupuesto prorrogado para atender las necesidades de la ciudadanía.

Señorías, la diferencia es clara: unos trabajamos para impulsar el progreso económico y social del país; otros se dedican a obstaculizarlo con la esperanza de que el deterioro económico los devuelva al Gobierno. Pero España no necesita bloqueos, necesita soluciones; no necesita tácticas filibusteras, necesita avanzar, y por eso votaremos en contra de esta proposición de ley.

Muchas gracias. (Aplausos).

LA señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Martín. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Sáez Alonso-Muñumer. (Aplausos).

Pablo Sáez Alonso-Muñumer

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Gracias, señora presidenta. Señorías, nos presenta el Grupo Popular una proposición de ley para garantizar el cumplimiento de la Ley General Presupuestaria. En ella, el Grupo Popular menciona el reiterado incumplimiento de este Gobierno de la obligación constitucional de presentar presupuestos y su preocupación por la falta de control en la ejecución presupuestaria. En el Grupo Parlamentario VOX compartimos la indignación y preocupación: indignación por la actitud de un Gobierno que no cumple la ley y que utiliza los recursos públicos como una herramienta de propaganda; preocupación por la falta de respeto a esta Cámara al hurtarle el necesario debate presupuestario. Señorías, no presentar presupuestos no es una anécdota; es una anomalía democrática, una anomalía democrática con un claro coste reputacional que afecta a la seguridad jurídica, mina la confianza de los ciudadanos y reduce la confianza de los inversores extranjeros. No se puede normalizar que el Ejecutivo decida, reasigne y gaste sin someter sus decisiones al debate político que exige una democracia parlamentaria. (Aplausos). Señorías, no presentar presupuestos debería tener consecuencias políticas: la consecuencia del cese o la dimisión de la ministra de Hacienda. (Aplausos). Señorías, utilizar el artículo 9.1 de la Ley de Presupuestos Generales del Estado de 2023 para mover partidas presupuestarias entre secciones saltándose el artículo 52.1 de la Ley General Presupuestaria es propio de totalitarios que desprecian la ley y desprecian la labor de esta Cámara. Dicho lo cual, planteamos una serie de consideraciones sobre esta proposición de ley. Primera, vemos una exposición de motivos poco trabajada, una exposición de motivos en la que se echan en falta ejemplos concretos de incumplimientos del artículo 52.1 de la Ley General Presupuestaria. Segunda ―lo ha comentado el señor Olano―, la prohibición de las transferencias de crédito entre secciones no se encuentra recogida en el artículo 52.2; se encuentra recogida en el artículo 52.1, apartado b).

Tercera, echamos en falta una reflexión más ambiciosa sobre cómo reforzar el control parlamentario en la ausencia de presupuestos. La proposición se centra fundamentalmente en reforzar la prohibición de determinadas transferencias de crédito y en fortalecer la intervención de las Cortes en materia de defensa; propuestas que van en la buena dirección pero que resultan ineficientes e insuficientes si no se acompañan de iniciativas parlamentarias adicionales, unas iniciativas adicionales que permitan ejercer un control real y sistemático del Gobierno mientras se mantiene la prórroga presupuestaria. No basta con denunciar la falta de presupuestos; hay que proponer mecanismos concretos de seguimiento, comparecencias obligatorias, informes periódicos u autorizaciones parlamentarias reforzadas que compensen esa ausencia. En definitiva, no basta con señalar el problema; hay que dotar a esta Cámara de más herramientas para ejercer su función de control, sobre todo cuando el Gobierno incumple su obligación constitucional.

Cuarta, el debate no puede limitarse al control del gasto; debe incluir necesariamente la justificación de ese gasto. A lo largo de la exposición de motivos se habla de control, de límites, de restricciones. Todo eso es importante, pero hay que hacerse tres preguntas esenciales. Una, ¿para qué se gasta? Dos, ¿por qué se gasta? Tres, ¿qué objetivo concreto se persigue con cada euro de gasto público realizado? Porque controlar el gasto no es solo vigilar que no se mueva de una partida a otra; controlar el gasto es exigir que cada gasto esté justificado desde su origen. (Aplausos). Por ello, cualquier reforma seria de la Ley General Presupuestaria debería avanzar hacia un sistema de presupuesto en base cero. Es decir; cada programa, cada actuación y cada crédito debe incorporar una justificación clara de su necesidad, sus objetivos concretos, los indicadores de cumplimiento y las razones por las que debe mantenerse en el tiempo.

Señorías, hablamos de gastar mejor, hablamos de gastar incorporando criterios de necesidad, eficacia y evaluación. Sin esa exigencia previa de justificación, el debate sobre transferencias de crédito se queda cojo. Reiteramos, el problema no es solo que se mueva dinero entre secciones, el problema también es saber si el gasto inicial estaba justificado, si responde a una necesidad real o si se perpetúa por inercia administrativa o por conveniencia política.

Quinta, no parece que preocupe al grupo proponente que no existan restricciones a las transferencias de crédito que se realicen como consecuencia de reorganizaciones administrativas o de traspasos de competencias a las comunidades autónomas. Sus señorías proponentes están muy tranquilos observando el vaciamiento competencial de la Administración General del Estado y el traspaso de competencias a unos Gobiernos autonómicos caros, ineficientes y generadores de desigualdades entre todos los españoles. (Aplausos). Señorías, exijamos presupuestos, reforcemos ―especialmente en su ausencia― el control parlamentario y también reclamemos que se justifique cada euro de gasto público. Señorías, es importante reforzar el control parlamentario, pero más importante aún es que este Gobierno corrupto se vaya.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Sáez. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora Blanquer Alcaraz.

Patricia Blanquer Alcaraz

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Gràcies, presidenta. Señor Olano, la verdad es que me defrauda una vez más. Como siempre, faltón e irrespetuoso. Toda la presentación de su iniciativa para descalificar al Gobierno y a los grupos políticos que lo apoyamos y muy pocos minutos, muy pocos, para explicar su iniciativa, con error incluido. Así que, señorías, permítame, en primer lugar, poner algunas cosas en su sitio, porque hoy hay ocho comunidades autónomas funcionando con presupuestos prorrogados. Por tanto, no es una anomalía excepcional, es una realidad habitual en sistemas parlamentarios fragmentados y plurales. Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid, ni en 2020 ni en 2021 se presentaron presupuestos y funcionaron con los presupuestos prorrogados del 2019. ¿Incumplió por ello la Constitución la presidenta de Madrid, la señora Ayuso?, ¿acaso la señora Ayuso gobernaba de espaldas a la ciudadanía por tener presupuestos prorrogados y no presentar presupuestos?, ¿acaso era una anomalía democrática? Castilla y León en siete años solo ha tenido dos presupuestos nuevos. Van a elecciones porque les toca, no porque no tengan presupuestos nuevos. Señor Sáez, allí ustedes han gobernado, lo que sí puede que sea una anomalía democrática. En la Comunidad Valenciana tienen presupuestos prorrogados. ¿Por qué allí ―me pregunto― no convocan elecciones si tienen presupuestos prorrogados y, además, se ha demostrado que tienen todo un Gobierno valenciano totalmente incompetente ante la respuesta que dieron, una respuesta irresponsable ante la dana, que supuso incluso la dimisión del presidente Mazón? (Aplausos).

Por tanto, seamos serios: no estamos ante un problema jurídico ni constitucional. Si la prórroga fuera ilegítima, no sería legal en las comunidades autónomas; si se incumpliera la Constitución, la prórroga no estaría prevista en el propio sistema, y si fuera una rareza democrática, no afectaría hoy a una gran parte de los Gobiernos autonómicos. Así que, señor Olano, sea serio.

Señorías del Partido Popular y de VOX, lo que realmente afecta a la seguridad jurídica, genera coste reputacional y mina la confianza de la ciudadanía en las instituciones es contar con partidos políticos como los suyos, que generan política inútil de confrontación, que votan en contra de la revalorización de las pensiones, que dejan a su suerte a las personas vulnerables y dejan sin recursos a las Administraciones para que no puedan atender los servicios públicos obligatorios solo por mero juego partidista, algo que también pretende esta iniciativa, ya que es su patrón de funcionamiento.

Para el Grupo Parlamentario Socialista esta iniciativa es innecesaria, irresponsable e inoportuna. Es innecesaria porque la justifican como si corrigiera alguna ilegalidad o vacío jurídico que en realidad no existe. La Constitución prevé la prórroga presupuestaria, y la legislación vigente, tanto la Ley General Presupuestaria como la ley de presupuestos del 2023 prorrogados, establece unas limitaciones a las transferencias de crédito entre secciones. No son arbitrarias ni están fuera de control. Lo que sí resulta arbitrario es impedir, como pretende esta iniciativa, todas las transferencias de crédito sin atender las causas que las motivaron, como si todas fueran iguales o caprichosas. Es decir, que pretenden derogar un artículo que es vigente con el único propósito de obstaculizar con ello la acción del Gobierno. Por esta razón es irresponsable, porque limita y condiciona la capacidad del Estado para atender necesidades que son ineludibles. Ustedes no plantean mejorar y acotar, mayor control o mayor transparencia; única y exclusivamente lo que pretenden es prohibir sin limitación. Y es inoportuna porque llega justamente cuando la ciudadanía necesita certezas y capacidades de respuesta. Hoy, con la situación que se está viviendo en Andalucía por las lluvias e inundaciones, en momentos así, lo último que necesita España es que se prohíba y se retrase la acción del Estado ante las necesidades colectivas ineludibles. Si estuviéramos a finales de año y con el fondo de contingencia superado, ¿de verdad prohibirían las transferencias de crédito para atender la emergencia?, ¿de verdad lo harían?

En todas las comunidades ―aquí hay grupos que lo han explicado― hay limitaciones a la prohibición de transferencias entre secciones. ¿Son válidas en las comunidades autónomas donde gobiernan pero no aquí? Pretenden que este país sea ingobernable, como siempre hacen cuando están en la oposición. Recuerden aquello de «dejad que España se hunda, que ya la levantaremos nosotros». Trabajan contra el Gobierno, pero sus efectos perjudican a la mayoría social. Han demostrado por activa y por pasiva que no quieren soluciones, y esta iniciativa es una muestra más. Al final, señorías, todo se resume en algo muy sencillo: quieren acabar con el presidente del Gobierno sea como sea, cueste lo que cueste, y que los datos económicos sean buenos no les ayuda en su objetivo.

Las políticas del Gobierno de España están funcionando. España ha crecido un 2,8 %, dobla la media de la zona euro. Hemos bajado del 10 % de paro por primera vez desde 2008, combinando creación de empleo con mejora de productividad. Los hogares recuperan poder adquisitivo y se reduce el riesgo de pobreza con políticas de protección de rentas. Cuando miramos los problemas de vivienda ―que existen, claro que existen, y son un lastre para la ciudadanía―, comprobamos que se producen por la inacción de algunos Gobiernos autonómicos del Partido Popular que, siendo competentes, están más ocupados en hacer negocio y dar pisitos a sus amiguitos, como ha ocurrido en la Comunidad Valenciana, en la ciudad de Alicante. (Aplausos).

Miren, para justificar esta iniciativa no han dado ningún indicador económico y el único del que hablan es de la inversión extranjera directa, y lo hacen sin rigor y en términos de flujo. Para ver la tendencia lo correcto es medirla en términos de stock y, en este sentido, la inversión extranjera directa en España no ha dejado de aumentar durante todos los años de Presidencia de Pedro Sánchez. Así que, señorías, esta proposición, como les decía, no busca más control parlamentario, no busca más transparencia, busca el desgobierno.

Los socialistas queremos más Parlamento para debatir, no para bloquear; más instrumentos legales para responder, no prohibiciones para paralizar soluciones. Cuando España necesita atender las emergencias y la seguridad, el Gobierno de España protege y actúa. La respuesta no puede ser el bloqueo que los señores del Partido Popular proponen con prohibiciones. Por tanto, votaremos en contra. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Blanquer. PROPOSICIONES NO DE LEY: — DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, SOBRE ACTUACIONES URGENTES PARA CORREGIR EL CAOS FERROVIARIO. (Número de expediente 162/000680).

Presidencia. Pasamos al punto del orden del día relativo a las proposiciones no de ley. En primer lugar, comenzamos con la proposición no de ley del Grupo Parlamentario Popular, sobre actuaciones urgentes para corregir el caos ferroviario. Para la presentación de la iniciativa y para la defensa de la enmienda formulada, tiene la palabra la señora Verano Domínguez. Cuando quiera.