Por tanto, ruego a sus señorías que comprendan la importancia que tiene el voto que van a emitir hoy para millones de ciudadanos, de familias y de empresas que esperan que sus representantes les hagan la vida más fácil y no más difícil. Ustedes, señorías, están aquí para hacer el bien a quienes les votaron y no para perjudicarles con politiquerías que nadie entiende. Hagamos política útil y política que mejora la vida de los ciudadanos y de las familias. (Aplausos).
El primero de los tres reales decretos leyes que hoy sometemos a consideración de esta Cámara es el 6/2023, por el que se aprobaron medidas urgentes para la ejecución del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia en materia de justicia, en materia de función pública, en materia de régimen local y en materia de mecenazgo. Es una norma extensa y ambiciosa cuya aprobación es urgente. Como ustedes conocen, sobre todo los que ya estaban en esta Cámara en la legislatura anterior, las medidas y las reformas que contempla este real decreto ley se estaban tramitando ya en la legislatura anterior y decayeron al disolverse las Cortes. Son reformas que tenemos que aprobar porque forman parte de objetivos y de hitos, de compromisos con la Comisión Europea en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y sin cuyo cumplimiento en plazo, antes del 31 de diciembre de 2023, no se podía producir la solicitud del cuarto desembolso de 10 000 millones de euros para nuestro país. Por eso la propia Comisión Europea nos pidió que presentáramos la solicitud del desembolso de los 10 000 millones de euros al día siguiente de aprobarse el real decreto ley en Consejo de Ministros. Por tanto, no hay duda sobre el cumplimiento del requisito de la extraordinaria y urgente necesidad que exige la Constitución para aprobar un real decreto. También es innegable que los 10 000 millones de euros, como todos los fondos europeos, están teniendo un impacto muy positivo en la economía de nuestro país y, por tanto, en la ciudadanía, las familias y las empresas.
No hablamos en abstracto, hablamos de miles de millones de euros que están consiguiendo convertir España en un país más moderno, más avanzado y más justo. Esos fondos europeos han sido claves para superar las dificultades a que nos enfrentamos con la pandemia o con la guerra en Ucrania; están produciendo un paso de gigante en la transformación de todo nuestro modelo productivo, energético, industrial, educativo, administrativo y social y, sobre todo, esos 10 000 millones de euros que hoy están en juego con su voto, con la convalidación de este decreto ley, son millones de euros que benefician a los ciudadanos de nuestro país. Por tanto, decir no a este real decreto ley es decir no a 10 000 millones de euros que mejorarían la vida de nuestra ciudadanía.
Podemos estar orgullosos del papel que ha tenido nuestro país tanto en la gestación y en el nacimiento como en la ejecución del plan de recuperación y de los fondos europeos. Hemos recibido felicitaciones de la Comisión Europea por la ejecución de fondos y también por la transparencia en su distribución. España fue el primer país que solicitó y consiguió los tres primeros desembolsos de fondos europeos y ahora, con la aprobación de estas medidas, las que contiene este real decreto ley, antes de finalizar el año 2023 —se aprobó, como recuerdan, el día 19—, desbloquearemos el cuarto desembolso de fondos europeos, y así hasta obtener los 164 000 millones de euros que están asignados en el periodo 2021-2026. Esto es, señorías, lo que nos jugamos con la convalidación de este real decreto.
Les doy cuenta de manera muy sucinta de cuál es el contenido del real decreto ley. Saben ustedes que tiene cuatro libros: el primero sobre justicia; el segundo sobre función pública; el tercero sobre régimen local y el cuarto sobre mecenazgo. Sobre el primero de ellos, transformación de la justicia, se regula en el libro primero, da cumplimiento al componente undécimo del plan de recuperación y básicamente contiene dos normas que estaban en tramitación parlamentaria en la legislatura anterior: la ley de medidas de eficiencia digital y, en parte, también la ley de eficiencia procesal. Estas normas persiguen un objetivo muy claro, que es conseguir una justicia más moderna, más ágil, más digital y mucho más cercana a la ciudadanía. Se introducen reformas dirigidas a adaptar el servicio público de la justicia al marco tecnológico y digital actual. Pretendemos consolidar el derecho de los ciudadanos y de los profesionales a relacionarse por medios electrónicos con la justicia, como ya sucede en la Administración General del Estado y en otras administraciones territoriales. Esto incluye, por ejemplo, la celebración preferente de vistas a través de vías telemáticas, la creación de la carpeta justicia para que ciudadanos y profesionales puedan, de manera muy sencilla y fácil, consultar los expedientes judiciales y realizar trámites a cualquier hora del día y cualquier día de la semana, y también el impulso al expediente judicial electrónico que reúne todos los documentos y todas las actuaciones que se incluyen en un procedimiento judicial. Fortalecemos, esto es importante también, la interoperabilidad entre operadores jurídicos, es decir, no solo entre administraciones de justicia y no solo entre juzgados, sino también entre otros operadores como registros, notarios, etcétera, que permitirá que ahora gestiones, que podían durar meses, se puedan hacer en horas, porque se van a hacer de manera digital. También hemos incluido, como les decía al principio, medidas de eficiencia procesal dirigidas a simplificar y facilitar procedimientos, por supuesto sin afectar ninguna garantía procesal ni ningún derecho de las partes.
Esta segunda parte, la ley de eficiencia procesal, la parte pequeña que se ha incluido en el decreto ley, la parte cuya inclusión nos ha solicitado la Comisión Europea, permitirá de manera más ágil hacer frente a la litigiosidad existente en nuestro país. Se impulsa la presencia telemática en el proceso penal, con excepciones en algunos casos que tienen que ver con las especiales garantías que han de tenerse en un ámbito como el penal. También diseñamos herramientas para agilizar la tramitación y la resolución de procedimientos administrativos. Señorías, este libro, el libro primero, el que trata de la justicia, es un auténtico impulso reformista en el que se materializan consensos, trabajos de todos los operadores jurídicos que han visto cómo con esta reforma se da un paso de gigante en la transformación digital de la justicia, por fin, en el año 2023-2024. Es una justicia, además, volcada en la ciudadanía, pudiéndose hacer en horas lo que antes podía tardar meses y, por tanto, incorporando la inmediatez, los servicios veinticuatro horas de la sociedad digital, también al ámbito de la justicia. Por eso les digo que es la reforma más ambiciosa de la justicia en décadas y probablemente el mayor avance de la historia en materia de digitalización, de agilidad y de modernización de nuestra justicia.
El libro segundo, señorías, trata de la reforma de la función pública, su régimen jurídico y los instrumentos de gestión del empleo público. Forma parte también del componente undécimo del plan de recuperación. Son iniciativas que ya se contemplaban en el Estatuto Básico del Empleado Público que, como recuerdan ustedes, se aprobó en el año 2007, pero algunos aspectos necesitaban todavía una norma que pudiera desarrollarlos. Por ejemplo, este libro segundo del decreto ley del que pedimos su convalidación regula la planificación estratégica en materia de recursos humanos de las administraciones públicas, vinculado a una planificación no solo plurianual de la Administración General del Estado. Se regula también la evaluación del desempeño, vinculándola al complemento salarial y a provisiones de puestos para mejorar la productividad de los empleados y la calidad de los servicios públicos. También se establece un nuevo modelo de carrera horizontal, de tal manera que se puede progresar en tramos sin cambiar de puesto de trabajo para los funcionarios y empleados públicos, y se regula la figura del directivo público empresarial, subdirectores y asimilados, regulando sus funciones, los requisitos para su nombramiento y también para su evaluación.
El libro tercero del decreto ley regula las medidas en materia de Administración local, encaminadas básicamente a acelerar e implementar todos los servicios digitales en las pequeñas administraciones locales. Se apoyará a estos pequeños municipios en la prestación de estos servicios para que se puedan adaptar a las tecnologías actuales. Por ejemplo, se actualizará y se mejorará el modelo de padrón municipal de habitantes, de tal manera que se actualizará en tiempo real, es decir, el mismo día se podrá modificar el empadronamiento de una persona y tendrá reflejo inmediato en el padrón municipal de habitantes.
Este real decreto supone también una apuesta por la gestión colaborativa en los servicios con los municipios pequeños, con los de menos de 20 000 habitantes, garantizando la calidad de los servicios tanto si alguien vive en municipios con menos habitantes como si vive en grandes ciudades. Por último, impulsa la participación ciudadana, en colaboración con otras administraciones, para ayudar a las entidades locales más pequeñas, obligando a que las entidades locales habiliten un portal de Internet para que puedan elaborar planes y mecanismos digitales para que cualquier ciudadano pueda acceder a los servicios públicos locales.
Y me refiero ahora, por último, al cuarto de los libros que regula este real decreto ley, que es el de los llamados incentivos fiscales al mecenazgo y que da cumplimiento al componente 24 del plan de recuperación, el que se refiere a la revalorización de nuestra industria cultural. Incrementamos del 35 al 40 % los porcentajes de deducción aplicables a personas físicas o jurídicas que realicen donaciones con esta naturaleza, ampliamos también de 150 a 250 euros la cuantía del micromecenazgo que fomenta las donaciones continuadas y actualizamos la relación de actividades económicas que pueden quedar exentas del impuesto de sociedades para las entidades sin ánimo de lucro.
Este es, señorías, el contenido muy sucinto en la explicación de este real decreto ley. Todas estas reformas son la expresión del compromiso de nuestro país con la Comisión Europea, con Europa y con sus ciudadanos. Como ya he señalado, este real decreto responde a la necesidad de dar cumplimiento al plan de inversiones y reformas que hemos comprometido con la Unión Europea hace dos años y medio y que ya está teniendo efectos.
Los fondos europeos suponen que nuestro país sea cada día más verde, más digital, más justo y más igualitario, es decir, que sea un país mejor. Eso es lo que suponen los fondos europeos y por eso solicito el voto favorable no solo a este real decreto ley, sino a los tres reales decretos leyes que hoy traemos a convalidación a esta Cámara. (Aplausos). No puede haber ninguna razón política ni ideológica que justifique no apoyar a nuestra ciudadanía, a nuestras familias y a nuestras empresas; no la hay. Todas y cada una de las medidas que contienen estos tres reales decretos leyes hacen la vida más fácil a los ciudadanos, a las familias y a las empresas y, por tanto, favorecen nuestras condiciones de vida.
Todas las personas que tenemos el honor de representar aquí al pueblo español tenemos hoy la responsabilidad de convalidar estos decretos leyes. Cuando llegue el momento de votar, les pido que piensen en las personas a las que estamos representando y no en intereses partidistas que hoy nada tienen que ver con los intereses de la ciudadanía, de las familias y de las empresas. Su elección de hoy es muy sencilla: su voto de hoy determina cuál es el precio de los alimentos mañana. Por tanto, pulsar hoy el botón del sí o el botón del no no solo se va a reflejar en el Diario de Sesiones, sino que también se va a reflejar en la factura de la luz. Cada pensionista que les votó está hoy mirándoles porque con su voto deciden si se actualiza, si sube su pensión o si se congela. Por tanto, les pido que continuemos en el camino de la protección social, el crecimiento económico y la justicia. Hoy no puede ser el día en el que el Congreso de los Diputados vuelva a aprobar recortes sociales, como hace ya más de un lustro. No es lo que desea la sociedad y no es lo que necesita nuestro país. Tomen, por tanto, la decisión de voto de estos reales decretos leyes pensando en quienes les votaron, en sus intereses y en si les hacen la vida más fácil.
Muchas gracias, señorías. (Aplausos).