Es cierto que es bueno no creerse todo lo que aparece publicado en los medios de comunicación, pero es que los datos que yo he ofrecido vienen avalados por el Gobierno al que usted pertenece, en concreto por un ministerio, aunque no sea el suyo.
Y no es del todo cierto que esto no vaya a afectar a Euskadi. Lamentablemente, también nos va a afectar. Para que se haga una idea, cuando habla de las zonas tensionadas, la Margen Izquierda es un conjunto de poblaciones, en concreto Santurtzi, Barakaldo, Sestao y Portugalete, de las cuales solo Barakaldo está declarada zona tensionada. Pero, le diría aún más, por el retraso en la entrega de los datos fiscales todavía ni siquiera en Barakaldo se pueden aplicar los límites de precios asociados a las zonas tensionadas.
Por tanto, y por desgracia, para nosotros y nosotras también en Euskal Herria es una realidad que nos va a preocupar de manera importante, porque, en definitiva, se trata de que no tengamos que seguir declarando zonas tensionadas. Y, si no ponemos límite también en aquellos lugares donde no están declaradas las zonas tensionadas, nos volveremos a encontrar con que cada vez hay más zonas tensionadas. No es nada difícil de entender esto que he señalado.
En resumen, se trata de poner coto, de acabar con la usura y con la avaricia que se está dando en el mercado inmobiliario. Y lo mejor para eso es empezar a poner límites. Y, entre los límites que se pueden poner, nosotros le sugerimos alguno ―como siempre, en forma constructiva―. Por ejemplo, que se recupere la prórroga automática que existía mientras dure una situación de emergencia habitacional. Porque vivimos en una situación de emergencia habitacional y no cuesta nada mantener esa prórroga, como no cuesta nada mantener la que tiene que ver con los colectivos más vulnerables en lo que se llama el escudo social. Esa sí que es una medida eficaz para que esa gente no viva con angustia los meses venideros.
Y, para finalizar, le diré algo. Se trata de ser útiles porque, si no somos útiles, la gente nos detestará. Y como decía un extremeño universal que hoy nos ha abandonado, don Robe Iniesta: Para algunos la vida es cabalgar un camino empedrado de horas, minutos y segundos. A ver si… (Aplausos).