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Sin adjetivos

Pleno del 26 de noviembre de 2025

Interpelación urgente al Ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes para rendir cuentas del deterioro sin precedentes al que este Gobierno ha sometido a las instituciones del Estado, en particular, tras la sentencia condenatoria al Fiscal General del Estado.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 155.

ImpuestosJusticia y corrupción

Cayetana Álvarez de Toledo Peralta-Ramos

PPDiputada.Página 47Vídeo

Señor Bolaños, la verdad no se filtra, la verdad se defiende. Exactamente. Por eso Álvaro García Ortiz ha sido condenado: por filtrar datos para destruir a una rival del Gobierno y ocultar otros para salvarse a sí mismo, ¿y quizá también a ustedes? ¿Por eso siguen defendiéndole contra toda lógica penal, institucional y moral? ¿Porque le temen? Lo dijo él mismo cuando ya sabía que iba a ser imputado: Si yo quisiera hacer daño a un determinado espectro político, tengo información de sobra que, por supuesto, no voy a usar jamás. Ya sabemos que la usó contra mi espectro político. ¿También contra el suyo? ¿Y al señor Ábalos, el hombre fuerte del PSOE, el que todo lo sabe? ¿Le temen a él? Acaba de decir que la reunión secreta entre Sánchez, Cerdán y Otegi sí existió, y es lo primero que tiene usted que aclarar hoy en esta tribuna. (Aplausos). ¿Ha vuelto a mentir Sánchez? ¡Qué espectáculo ver a un Gobierno en manos de delincuentes condenados y presuntos! Se están derrumbando. Si fuera solo su agonía… El problema es que arrastran el prestigio de todo un país.

Señor Bolaños, el jueves pasado, tras conocer que su fiscal había sido condenado, el señor Sánchez declaró lo siguiente: Vamos a defender la soberanía popular y la democracia frente a aquellos que se creen con la prerrogativa de tutelarla. Usted, que es un hombre sincero, un militante de la verdad, díganos, ¿a quién se refería el presidente? ¿Al cadáver de Franco? ¿Al Tejero agonizante? ¿A un viejo rey errante? ¿O más bien a los magistrados del Supremo, a los que no solo sus socios, sino ustedes mismos, están sometiendo a un linchamiento totalitario? No por previsible resulta menos peligroso, señor Bolaños. El presidente del Gobierno no solo pretende dictar condenas y absoluciones en función de su conveniencia. Además, ha hecho suya la chatarra más tóxica del vertedero populista. Quiere enfrentar al pueblo con los jueces, a la democracia con la ley, como si los jueces no fueran el más poderoso escudo del pueblo, como si pudiera haber democracia sin ley. (Una señora diputada: ¡Muy bien!).

Señor Bolaños, hablan de una democracia tutelada. Es otra de sus proyecciones de diván. Mírense al espejo. Una democracia tutelada es exactamente lo que llevan intentando imponer en España desde que llegaron al poder mediante una moción fraudulenta y, sobre todo, desde abril de 2024. Se acuerda, ¿verdad? Ocurrió cuando empezaron a arreciar las noticias sobre la corrupción en el entorno íntimo y político del presidente. El señor Sánchez se cogió una baja de cinco días por victimismo. Estoy profundamente enamorado, dijo… de sí mismo. (Aplausos.—Risas). Al volver, emprendió, ya sin frenos, la demolición de los tres contrapesos que distinguen a las democracias de las dictaduras: la independencia judicial, la libertad de prensa y el Parlamento.

Vamos por partes, señor Bolaños, con pedagogía; un tutorial sobre la democracia tutelada. Primero, han intentado tutelar la justicia por todas las vías imaginables. Uno, el control directo. ¿De quién depende el fiscal general? Pues eso. Pues ya está: tutelado o tutelada. Dos, la politización. Hoy mismo anuncia Sánchez: El tiempo pondrá las cosas en su sitio; Cándido ‘Tiempo’ Pumpido. Los ERE, la amnistía, García Ortiz… ¿pretenden convertir el Constitucional en la sala de indultos del sanchismo? Y tres, los ataques frontales y sibilinos, por el BOE y por las cloacas. ¿Recuerda usted cuando defendía al Supremo de los insultos de sus socios? ¡Qué tiempos aquellos… tan hipócritas! Usted decía, y cito: Me parece intolerable cualquier señalamiento, venga de donde venga. Salvo que venga del banco azul.

Incluso llegó a pedir perdón al juez Marchena por las calumnias de la señora Nogueras. Una sugerencia: hágalo de nuevo. Pida perdón al juez Marchena, pero esta vez en nombre propio. Y al instructor Hurtado. Y a los valientes fiscales que se jugaron el cargo frente a su superior jerárquico. Y al teniente coronel Balas. Y también a los otros cuatro magistrados que condenaron al fiscal general y a los que siguen arrastrando por el fango por el simple hecho, el emocionante hecho, de no aceptar más tutela que la ley. (Aplausos). ¿Qué pasa? ¿Que cuando condenan por Gürtel son imparciales y, si no, prevaricadores? Sí, pídales perdón como se pide perdón en política: presentando su dimisión. Sí, señor Bolaños, su dimisión, en aplicación de los propios estándares de ejemplaridad con los que echaron al PP del poder. (Aplausos). Porque nadie, a excepción del señor Sánchez, ha defendido con tanto ahínco al delincuente Ortiz cuando ya había sido declarado inidóneo, cuando tenía dos condenas por desviación de poder. Nadie ha proclamado tantas veces y con menos motivo su inocencia, incluso después de la sentencia. Un hombre elegante ―ha dicho―, un defensor de la verdad. Claro, por eso destruyó pruebas el mismo día de su imputación —‌qué pena, ¿no?—, pudiendo con ellas demostrar su inocencia.

Pero, sobre todo, señor Bolaños, nadie en razón de su cargo, ministro de Justicia, ha presionado con tanta desvergüenza a quienes tenían la obligación de juzgarlo. «Todo quedará en nada, todo quedará en nada», ese ha sido su mantra: con Begoña Gómez, con el hermano, con el fiscal general, con Cerdán… Las naderías del señor Bolaños. Al final, el que ha quedado en nada es usted. (Aplausos). Doce papas, cuatro reyes, cuarenta y cuatro presidentes, 106 ministros de Justicia y el único con un fiscal condenado es el señor Bolaños. Ya ni presunto ministro de Justicia. Un hombre moral y políticamente inhabilitado por sentencia firme del Supremo ―cinco a dos―, y eso sí que no lo arregla el Constitucional. Por cierto, anunciaron que el sustituto de García Ortiz sería un fiscal de ideología netamente progresista. El sello de la tutela. Ya puestos, podrían haber nombrado a Baltasar Garzón. Tenía una ventaja indiscutible: venía condenado de casa. (Aplausos.—Risas).

Segundo contrapeso: el periodismo. También han querido tutelarlo, y con los mismos métodos: palo a los críticos, zanahoria a los serviles. Eso sí, aquí hay que reconocerles un mérito singular: la capacidad para elogiar lo que más desprecian. También el pasado jueves. Dice el señor Sánchez: Quiero destacar el valor insustituible del periodismo y la importancia de defender ahora y siempre la libertad de prensa. Usted, que lo conoce y lo sufre de cerca, dígame: ¿fue una reprimenda velada al señor Puente por llamar ‘el ojete’ a The Objective? ¿A usted, por tachar de ultras y fachas a los medios que han ido destapando las peripecias corruptas de la banda del Peugeot? ¿O fue simplemente un raro, rarísimo, ejercicio de autocrítica?

Voy a leerle el artículo 5 del Reglamento Europeo de Libertad de Medios, ese que usted se comprometió a aplicar en su orwelliano Plan de Acción Democrática. Dice: Los Estados miembros garantizarán que los medios de comunicación públicos sean independientes desde el punto de vista editorial y funcional y ofrezcan de un modo imparcial una pluralidad de información y opiniones a su audiencia. El mandato es nítido, y ustedes lo pisotean. No solo tertulianos, invitados y entrevistados; los propios presentadores de la televisión de todos se permiten llamar golpista a la justicia. Televisión Española es una afrenta a la inteligencia y a la convivencia, una prueba de hasta qué punto la polarización que ustedes promueven —‌divide y vencerás— pulveriza cualquier asomo de dignidad profesional y personal. Solo la supera en fanatismo aquella TV3 —¿se acuerdan?— que arengaba a los CDR a cortar carreteras durante el procés. De Terribas a Intxaurrondo, el mismo combate y la misma degradación.

Y ahora, el tercer contrapeso: este Parlamento. Ustedes quieren tutelar las Cortes Generales con la complicidad de la señora Armengol, igual que Puigdemont intentó tutelar el Parlament con la complicidad de Forcadell. No solo abusan impúdicamente del decreto ley, no solo vetan las iniciativas de la oposición: gobiernan con presupuestos muertos. Ayer avisó Bruselas: España está en riesgo fiscal. Y yo añado: también democrático. El presidente del Gobierno quiere dictar sentencias y gobernar contra el Parlamento. Los tres poderes en uno. ¿Eso cómo se llama, señor Bolaños? ¿Franquismo? ¿Y qué hacen sus socios? Chillan, callan o cobran. Yolanda Díaz convoca algaradas contra la justicia; Podemos propone reventar a la derecha. Por curiosidad, señora Belarra, donde esté: ¿cómo piensan hacerlo?, ¿con los métodos perfeccionados por los jefes de Bildu? Porque reventar, lo que se dice reventar, hasta ahora lo único que ha reventado Podemos es su falsa épica revolucionaria a golpe de chalé con piscina en forma de riñón. ¿Y el PNV? Por fin sabemos por qué callan como cómplices: porque lo son. En cuanto a Junts, su plan parece claro: coincide con el de Otegi. Lo ha explicado el prófugo en El País: impugnar la transición, forzar la ruptura, ejercer la autodeterminación. A ver si con eso frenan a Silvia Orriols. Y a todo esto, el señor Bolaños lo llama reconciliación.

En realidad, señorías ―y voy terminando―, lo que el señor Sánchez tutela es el procés, corregido y aumentado a escala nacional. El mismo proyecto de parte, el mismo desprecio a la ley, el mismo acoso a los jueces, la misma deslegitimación a los tribunales, la misma colonización de las instituciones, la misma manipulación mediática, el mismo odio sectario y el mismo afán de impunidad. Dijo el catedrático López, Óscar (risas): El fiscal general es inocente a pesar de lo que diga el Supremo. Y añadió: Si son capaces de condenar a alguien sin pruebas, ¿qué es lo siguiente? ¿Liberar a alguien con todas las pruebas? Sí, precisamente lo que hicieron ustedes (risas): indultar a los golpistas del 1 de octubre. (Varios señores diputados: ¡Muy bien!―Aplausos). En realidad, es lo único que les falta para cerrar el círculo, el círculo del delito: indultar al delincuente que intentó destruir a una referente del Partido Popular, Isabel Díaz Ayuso, igual que ya indultaron a los delincuentes que intentaron destruir la España constitucional.

Eso sí, señor Bolaños, entre aquel procés y este proceso sanchista hay una diferencia, y es decisiva. El señor Sánchez se llena la boca de soberanía popular, la cita, la agita, la invoca… pero no la convoca. (Risas). No se atreve. Nosotros sí. Nosotros sí reivindicamos la soberanía popular del pueblo, que en realidad es la soberanía nacional y constitucional. Nosotros sí volem votar, queremos votar. Los españoles son ―somos― mayores de edad, ciudadanos de pleno derecho, titulares de nuestra libertad. Y hace tiempo que no aceptamos tutelas… hace cincuenta años, para ser exactos. (Varios señores diputados: ¡Muy bien!―Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. A continuación, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, el señor Ministro de la Presidencia, Justicia, y Relaciones con las Cortes. (La señora Muñoz de la Iglesia: Pues ahora vamos a seguir aplaudiendo.― Continúan los aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso).

Félix Bolaños García

GobiernoMinistro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.Página 49Vídeo

Buenos días de nuevo, señora Álvarez de Toledo, señorías, señor presidente.

He escuchado con atención su intervención, mezcla de El club de la comedia y una soberbia indisimulable y totalmente insuperable (rumores), que es la que usted demuestra en cada una de sus intervenciones. Usted trata de defender aquí una tesis que la realidad le contradice, y es que España es una democracia plena y un Estado de derecho sólido. Así lo dicen los organismos internacionales, The Economist, la Universidad de Gotemburgo, todas aquellas instituciones imparciales e independientes que lo evalúan. Pero solo faltaría que a usted la verdad le intentara hacer algún efecto. Pues le recordamos su historia ―yo se la recuerdo con cierta frecuencia― porque una persona que lleva a la espalda el bulo del 11M, como lo lleva usted (protestas), principal propagadora de ese bulo, que venga aquí a dar lecciones, de verdad, es algo grotesco. Se lo tengo que decir.

Mire, usted se refiere a la sentencia condenatoria del fiscal general del Estado por parte de la Sala segunda. Estaremos usted y yo de acuerdo en que es una demostración palpable de la independencia judicial en este país. Palpable, ¿o no? Creo que es absolutamente evidente que los tribunales y juzgados en nuestro país actúan con total libertad de criterio. Por cierto, repite usted, como es también frecuente en sus intervenciones, y vuelve a amedrentar a los magistrados y jueces con su habitual tono altivo, para que no se les ocurra dictar sentencias que a usted no le gusten. Porque si a usted no le gustan las sentencias, los autos, las resoluciones, pues ya se encarga usted de recordárselo y de faltarles al respeto, como hizo la semana pasada con el abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

No puede usted evitar en su intervención recurrir continuamente a falsedades, a mentiras, a exageraciones. Esa mentira es el hilo que une al Partido Popular y a VOX, que le une a usted con los elementos más reaccionarios y más ultras de esta Cámara, como acabamos también de comprobar una vez más en la intervención de la señora Rodríguez de Millán. Mire, a mí no me va a encontrar nunca deslegitimando instituciones democráticas. Nunca. Y se lo quiero reiterar. El Gobierno respeta y acata el fallo del Tribunal Supremo y, con esa misma libertad y respeto, dice que no lo comparte. Y vamos a esperar a leer la sentencia, por supuesto, cuando se conozca, para analizarla en detalle. Pero en ningún caso me habrá escuchado usted a mí poner en duda la legitimidad de la institución del Tribunal Supremo o de los magistrados que han condenado al fiscal general del Estado. Por tanto, señora Álvarez de Toledo, si no le molesta a usted, con todo respeto, con toda humildad, le digo que no mienta, que no ponga en mi boca palabras que son falsas. Porque cada vez que usted miente. nos recuerda su historia, que es la historia del bulo, de la mentira, del fraude. (Aplausos). Así que se lo pido humildemente.

Hemos empezado ya a ejecutar el fallo de esa sentencia del Tribunal Supremo. Ayer, el Consejo de Ministros aprobó la propuesta de Teresa Peramato, una fiscal de trayectoria intachable… Vuelve usted, por cierto, a poner en nuestra boca afirmaciones que no hemos hecho. Entonces, si no le importa, señora Álvarez de Toledo, ya que usted lee de cabo a rabo todo, por favor, infórmese, documéntese y, en esas palabras que usted nos lee, ponga algo que sea cierto y no nos atribuya palabras que no decimos. Bien, pues es una trayectoria intachable de una fiscal que lleva treinta y cinco años ejerciendo.

Y sí, reconocemos públicamente el trabajo de Álvaro García Ortiz. (Aplausos). ¿Sabe lo que hizo el señor Álvaro García Ortiz, señora Álvarez de Toledo? Contar públicamente la verdad. Algo muy incómodo para el Partido Popular y no digamos para usted, que allí donde haya un bulo y un miembro del sindicato del bulo del 11M, allí está usted la primera. Por tanto, claro que reconocemos públicamente que el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, contó públicamente la verdad para desmontar una mentira. Y entre la verdad y la mentira, ¿dónde está usted? Con la mentira, con el bulo, con la falsedad. Es la historia de su vida, la historia de su vida. (Aplausos).

Y también defendemos, por supuesto, a todos los profesionales que pasaron por ese juicio para defender la verdad: inspectores de Hacienda, fiscales, periodistas, medios de comunicación. Desde el Gobierno siempre vamos a defender su trabajo para que lo hagan con garantías y para que cuenten la verdad allí donde vayan. Y, por tanto, esta desconfianza generalizada que usted intenta sembrar en las instituciones, será difícil que, si usted utiliza la verdad por equivocación ―si no digo que usted diga la verdad porque quiera, digo que por equivocación dice una verdad―, me atribuya a mí cualquier deslegitimación de las instituciones democráticas en este país. Entonces, a ver si hay suerte y usted, por un error del destino, cuenta una verdad en esta tribuna, y, entonces, nos alegraremos todos y lo celebraremos. No lo creo.

Mire, su salvajismo dialéctico, que supera todos los parámetros ―y hablo de su grupo, en este caso ni siquiera hablo de usted en particular―, sus mentiras sistemáticas ―también hablo de su grupo y, por supuesto de usted, como portavoz―, ¿qué consiguen? Pues intentan buscar la polarización y que la ciudadanía se desconecte de la democracia. Y, claro, que ustedes sean los que nos reprochan a nosotros el deterioro de las instituciones... ¡Pero, oiga, si es que el Partido Popular se ha echado en manos de la ultraderecha! Mire, en eso usted tiene una ventaja. A usted no le hace falta echarse en manos de la ultraderecha; usted es la ultraderecha. Por tanto, no le hace falta copiar el discurso de VOX, porque su discurso es el de VOX, y no le hace falta imitar las mentiras de VOX, porque usted cuenta las mentiras de VOX. Por tanto, eso lo lleva usted adelantado.

En un Gobierno eventual del PP y VOX, dentro de algunos lustros o algunas décadas, cuando los ciudadanos quieran, usted el curso de ultraderechismo lo lleva bien avanzado. Pero fíjese, que sea usted quien nos dice eso...

¿Por qué no recurrimos un poco a la hemeroteca? Lamento utilizar esta palabra, «hemeroteca», señora Álvarez de Toledo. Cosas que usted ha dicho, que ustedes han dicho: Esto no es una trama del PP, es una trama contra el PP, dijo el Partido Popular. Controlaremos la Sala segunda por detrás, dijo el Partido Popular. Juez Pedraz: pijo ácrata; el Partido Popular. El señor juez magistrado De Prada dicta sentencias con rencor, prevaricando; Partido Popular. Me alegra que asientan ustedes con la cabeza, que demuestren que propósito de enmienda, ninguno. (El señor Hernando Fraile pronuncia palabras que no se perciben). Ustedes, a insultar y faltar a los jueces y fiscales que les investigan y que destapan sus casos de corrupción. (Aplausos.—Protestas). ¿Quién llamó cáncer al Tribunal Constitucional? El Partido Popular. ¿Quién está degradando y criticando a la jueza que está investigando la dana, con afirmaciones abiertamente machistas? El Partido Popular. ¿Quién ―qué le voy a contar yo de esto, señora Álvarez de Toledo― propagó el bulo del 11M? (Rumores). ¿Quién propagó el bulo del 11M? El Partido Popular. ¿Quién protagonizó el bulo del 11M desde emisoras de radio, periódicos y luego desde la jefatura de Gabinete del secretario general del Partido Popular en Génova 13? (El señor Hernando Fraile pronuncia palabras que no se perciben). Usted.

Contar bulos, en el Partido Popular, es motivo para que te asciendan, y usted es el ejemplo de que esto sucedió y sucede en el Partido Popular. ¿Quién dijo que la Gürtel era un montaje de la policía? El Partido Popular. ¿Quién criticó a la UCO por investigar al señor Rodrigo Rato? Usted, señora Álvarez de Toledo, el Partido Popular. Es decir, que el respeto por la justicia que tienen ustedes depende un poquito de si están investigándoles sus casos de corrupción, pero corrupción de la de verdad, ¿eh?, de la de robar a manos llenas. (Protestas). Entonces, ustedes eso no lo permiten y critican a jueces y fiscales que van en esa línea. (Una señora diputada: ¡Bebe, bebe!—Rumores.—El señor Hernando Fraile: Un poco de Franco, que te falta). Gracias por hacer el debate más dinámico, señorías del Partido Popular; gracias, de verdad.

Sigo. Miren, usted, señora Álvarez de Toledo, que subía a esta tribuna y así, con ese estilo tan personal que tiene usted, decía: Europa parará la amnistía. Bien, pues la semana pasada dijo usted que las conclusiones del abogado general del TJUE son, entrecomillo —y‌ o entrecomillo, no pongo en su boca palabras que no ha dicho, como usted hace conmigo, yo entrecomillo—: Una afrenta a la verdad, una ofensa a la inteligencia y un desprecio a España, las tres especialidades del ministro, refiriéndose a mí. Pues mire, simplemente le digo que respete a los tribunales y a los magistrados de este país, que usted no lo ha hecho nunca.

Usted, que fue quien denigró la instrucción del juez del 11M diciendo patrañas, atribuyendo la matanza del 11M, el peor atentado que ha vivido este país, a los servicios de inteligencia marroquíes, a la Policía Nacional, a la Guardia Civil, al Gobierno de Zapatero, al CNI… O sea, con ese bagaje de patrañas que usted dijo públicamente y que están en cualquier hemeroteca, ¿cómo usted se atreve a hablar de verdad? Usted debería estar inhabilitada, usted no debería nunca pertenecer a la bancada del Partido Popular si en su partido se respetara algo la verdad. (El señor Hernando Fraile pronuncia palabras que no se perciben.—La señora Rodríguez Calleja pronuncia palabras que no se perciben). Por tanto, señoría, yo le pido que disimule, que al menos disimule.

La semana pasada, en la Comisión de Justicia de esta Cámara la ultraderecha, el portavoz de VOX, me criticaba y me decía que estoy imponiendo reformas masónicas en la justicia —r‌eformas masónicas, esto también es literal—, y usted rápidamente, y eso que no era portavoz, salió a defenderle. Le faltó a usted hablar del contubernio de Luxemburgo contra las reformas de la justicia que estamos llevando a cabo.

Pero mire, que usted siga siendo una nostálgica del procés, que a usted le parezca que estaba bien el enfrentamiento: familias que no se hablaban, la ruptura de la convivencia política, social e institucional en Cataluña…Usted, que fue número uno del Partido Popular por Barcelona, qué poco conoce aquello y qué poco valora lo que ha hecho este Gobierno para defender la convivencia en Cataluña (aplausos), y que la realidad de hoy sea una realidad de convivencia, de fraternidad, de personas que están viviendo, actuando y haciendo política dentro de las instituciones y dentro de la ley. Usted prefiere, por supuesto, el enfrentamiento.

Por tanto, solo le voy a pedir dos cosas, no con mucha esperanza, pero le pido solo dos cosas. La primera, la que ya decía Fernando de los Ríos hace un siglo: la revolución del respeto. Respete usted la verdad y a las personas que somos sus adversarios políticos. Y, la última, le voy a pedir también algo que sé que es difícil sin practicarse una lobotomía: saque la mentira de su ADN, sáquela del Partido Popular.

Gracias. (Aplausos.—El señor Hernando Fraile: ¡Qué flojo! ¡Qué repetitivo!—La señora Mínguez García: Hernando…—Un señor diputado: ¡Te echamos de menos, Rafa!―El señor Hernando Fraile: Volveré, volveré).

Presidencia. Gracias, señor ministro. Tiene la palabra la señora Álvarez de Toledo Peralta-Ramos. (Rumores).

Cayetana Álvarez de Toledo Peralta-Ramos

PPDiputada.Página 52Vídeo

Me ha llamado soberbia, ultra, facha, altiva, ¿y habla de salvajismo dialéctico? ¿Pero usted se ha visto en el espejo? ¿Usted se pone estas intervenciones cuando se va a casa? (Aplausos). ¿Revolución del respeto, dice? Aprenda usted un mínimo respeto y respétese a sí mismo.

Segundo, la verdad. ¿Y lo de Ábalos? No me lo ha aclarado. ¿Mentira o verdad lo de Sánchez y el caserío de Otegi y Cerdán? Cuando suba, lo aclara.

Tercero. Cuando dicen ustedes que García Ortiz, fiscal general, dice la verdad, ¿sabe lo que están diciendo? Que el Supremo miente; eso es lo que están diciendo ustedes: que el Supremo miente. Tenga usted el coraje de decirlo acá arriba. (Aplausos).

Mire, señor Bolaños, yo defiendo la presunción de inocencia: la de Begoña Gómez, la del señor Ábalos, la del señor Cerdán, la del hermanísimo. Todos son inocentes hasta que se demuestre lo contrario, pero mi obligación, nuestra obligación, es juzgarles a ustedes de acuerdo con los parámetros que ustedes mismos han fijado. Y yo le traigo hoy aquí dos documentos; los conoce muy bien. (Muestra un documento). El primero es el discurso de Pedro Sánchez en la moción de censura contra Mariano Rajoy. Leerlo es un ejercicio insoportable para cualquiera con un mínimo de aprecio por la política, por la dignidad de este oficio, por su derecho y su obligación ―el de la política― de merecer la confianza de los ciudadanos. Todo lo que ahí se dijo fue falso, fingido y fraudulento; todo.

Uno. Huecas invocaciones a la responsabilidad política frente a los escándalos de corrupción. Decía: La política debe ir tres pasos por delante de la legalidad. Hoy la responsabilidad política brilla por su ausencia. Siguen defendiendo a García Ortiz después de una condena del Supremo y están rodeados de corrupción: mujer, hermano y dos secretarios de Organización.

Dos. Le exigían la dimisión a Rajoy por haber sido citado como testigo en un caso de corrupción. Es un punto culminante porque devalúa la institución, decía Sánchez. (Rumores). El señor Sánchez ha sido ya citado dos veces como testigo en un caso de corrupción, es decir, ha devaluado la institución el doble que Rajoy, y ahí sigue, impertérrito, devaluando.

Tres. Elogios a los jueces. Oiga, señoría, voy a leer: Quiero invocar el auténtico patriotismo cívico de esos hombres y mujeres que luchan contra la corrupción, en muchos casos jugándose hasta sus propias carreras profesionales y asumiendo un coste personal amargo. Hoy los linchan, los arrastran, los llaman golpistas y fachas con toga.

Cuatro. Enfáticos compromisos a la convivencia —‌decía— para así poner el acento en lo que nos separa para alimentar retóricas excluyentes. No, en lo que los une, el del muro. Y el remate, esta frase: Creo en el valor de la palabra. Palabra de Sánchez, sí. (Risas y aplausos). No es que sus hechos de hoy desmientan sus proclamas de ayer: es que entonces, señor Bolaños, ya mentían. El señor Sánchez no venía a limpiar la corrupción: quería liquidar la alternancia para blindar el desfalco político y económico de España. (Aplausos).

Y el segundo documento. Le suena, ¿verdad? (Muestra un documento, con el título Código ético). Su Código Ético, aprobado en marzo de 2023. Página 10: «Todo socialista al que se le abra juicio oral en un caso de corrupción está obligado a solicitar su baja inmediata del partido. Si no lo hace, será expulsado ipso facto.» ¿Qué pasa, señor Bolaños, que no aplica en Extremadura? ¿Que el candidato Gallardo, procesado, con juicio ya señalado, tiene bula? ¿Que los extremeños son de peor calidad que los demás? ¿O es que el compromiso del Partido Socialista con la limpieza democrática siempre fue una farsa? (Aplausos). Lo fue, sí, y lo es. Llegaron al poder de forma fraudulenta y lo ejercen de forma fraudulenta.

Por eso, señor Bolaños, acabo con una pregunta que le voy a hacer. ¿Qué hacemos con esto? (Muestra el documento) ¿Lo rompe usted o lo rompo yo? (Risas.―Aplausos). Mejor hágalo usted. Será recordado como su único acto de coherencia. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Para concluir el debate, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, el señor ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.

Félix Bolaños García

GobiernoMinistro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.Página 53Vídeo

Gracias, señor presidente.

Señora Álvarez de Toledo, ya hay otra cosa en la que se parecen la señora Millán y usted, y es que leen de cabo a rabo la intervención inicial y la réplica. El debate les interesa lo mismo y los argumentos que yo esgrimo exactamente cero.

¡Qué piel más fina tiene usted! Usted, vía libre para difamar y para mentir, pero ¡ay de los demás si la describimos! Eso es inaceptable. Pero usted, mentir y difamar: total vía libre. Usted ha difamado en esta tribuna a la familia del presidente del Gobierno, a personas absolutamente honestas. (Varios señores diputados: ¡Está imputada!). Ha venido aquí a difamarles y, por tanto, usted se queda tan tranquila. Es su modo de hacer oposición.

Habla usted de que, efectivamente, estamos diciendo que el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, contó públicamente la verdad. ¿Por qué no relee la nota que hizo pública el fiscal general del Estado en aquellos días? Dice la verdad de principio a fin. A usted igual esto le sorprende y se pregunta que cómo es posible, pero dice la verdad de principio a fin. Todo lo que cuenta es cierto para desmontar un bulo que se había publicado. Por eso, a una persona que cuenta públicamente la verdad para desmontar mentiras entiendo que usted no le soporte, pero los ciudadanos es lo que necesitan: la verdad, frente a sus bulos.

Me alegro mucho, señora Álvarez de Toledo, créame, de que relea usted los discursos del presidente del Gobierno. Ahí hay mucha filosofía política, hay valores democráticos (risas), hay valores europeos, y espero que no haya tenido usted urticaria al leer un discurso político socialdemócrata, de reforzamiento del estado del bienestar, de las libertades, de los derechos, de mejora de las condiciones de vida de la gente común, de esa gente común a la que usted ni pertenece ni representa. (Aplausos). Hoy España es una economía que funciona: la mejor economía de todas las occidentales desarrolladas, según establece The Economist. Tenemos veintidós millones de ocupados, un reforzamiento del estado del bienestar que cada día es mayor. Y eso, en el fondo, es lo que a usted no le gusta, porque usted, como la ultraderecha, está aquí única y exclusivamente para defender a los poderosos, a los suyos. Y nosotros estamos aquí para defender a la ciudadanía, a la gente común, a los que necesitan el estado del bienestar y políticas públicas para vivir bien. (Rumores). Y esta es la diferencia entre usted y yo, entre ustedes y nosotros. (Aplausos). Usted con los poderosos, como la ultraderecha: nosotros con la ciudadanía, con la gente de a pie; Partido Socialista Obrero Español. (Rumores).

Usted se queja de declaraciones públicas respecto a magistrados y jueces. Yo le reitero una vez más el respeto absoluto al Tribunal Supremo y a los jueces y magistrados de este país. Pero señora Álvarez de Toledo ―se lo he dicho en mi primera intervención―, ¿qué dijo usted del juez instructor del 11 de marzo? ¿Qué dijo usted del atentado más horrible que ha sufrido este país? ¡Si le denigraba continuamente en una emisora de radio, en un periódico de tirada nacional y luego en Génova 13! ¿Cómo puede salir a hablar aquí, si usted es la que más ha faltado el respeto a los jueces y fiscales en este país? Lo mismo que hizo en el 11M lo hizo usted con la Gürtel y lo hizo para defender a Rodrigo Rato, imagino que una referencia para usted. Por tanto, señora Álvarez de Toledo, usted tiene credibilidad cero, cero, porque la mentira le acompaña en su actividad política, y, por tanto, no puede evitarlo.

También me alegra que haya leído el Código Ético del Partido Socialista Obrero Español. Le tengo que decir que hemos tenido siempre un código ético (varios señores diputados: ¡Saltándoselo!), no como el Partido Popular, que hasta 2018 no lo tuvo, lo cual explica los comportamientos que se produjeron en el Partido Popular hasta el año 2018. (Rumores). Espero que, al menos, no estuvieran incentivados por el Partido Popular, con esos comportamientos que conocemos previos a 2018, que les costó el Gobierno en la moción de censura.

Habla usted de nuestra coherencia, de mi coherencia. Yo creo que usted es muy coherente con el discurso de la extrema derecha y la derecha extrema; muy coherente. Su discurso está plagado de mentiras y difamaciones. Tiene usted un protagonismo muy especial en la mentira y en la difamación. Es el único modo en el que ustedes entienden el ejercicio de la oposición, mintiendo y difamando, porque no pueden hablar de becas, no pueden hablar de economía, no pueden hablar de pensiones, no pueden hablar del estado del bienestar, no pueden hablar de educación y no pueden hablar de sanidad. Ustedes no pueden hablar de nada de esto, porque ustedes cuando gobiernan lo dañan, lo perjudican, y nosotros lo reforzamos, porque para eso somos un Gobierno progresista. Por tanto, señora Álvarez de Toledo, en 2027 socialdemocracia o barbarie, Partido Socialista o PP-VOX.

Gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señoría. Se suspende la sesión. Eran las doce y treinta y ocho minutos del mediodía. En el caso de las intervenciones realizadas en las lenguas españolas distintas del castellano que son también oficiales en las respectivas comunidades autónomas de acuerdo con sus estatutos, el Diario de Sesiones refleja la interpretación al castellano y la transcripción de la intervención en dichas lenguas facilitadas por servicios de interpretación y transcripción. http://www.congreso.es D. L.: M-12.580/1961 CONGRESO DE LOS DIPUTADOS Edición electrónica preparada por la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado – http://boe.es Calle Floridablanca, s/n. 28071 Madrid Teléf.: 91 390 60 00