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Sin adjetivos

Pleno del 26 de noviembre de 2025

Interpelación urgente al Ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes sobre las medidas que va a tomar el Gobierno después de conocer la condena del Fiscal General del Estado.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario VOX. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 155.

ImpuestosJusticia y corrupción

María José Rodríguez de Millán Parro

VoxDiputada.Página 40Vídeo

Muchas gracias. Señor Bolaños, ministro de Justicia nombrado por Otegi. Es importante insistir en esto, porque solo así vamos a comprender que la condena del fiscal general del Estado es la consecuencia y no la causa del régimen caótico y de laminación del Estado de derecho en el que vivimos los españoles permanentemente. Y todo por culpa de una clase política que, por no tener ningún tipo de escrúpulo y con tal de permanecer en el poder, nos ha vendido a todos los españoles. La semana pasada le dije que solamente el tiempo dirá qué le debe el PSOE a ETA y han bastado solamente unas semanas para que sus compañeros de filas procesados confirmen que le deben nada más y nada menos que el Gobierno de España, un Gobierno pactado con Otegi en un caserío. Un lugar muy parecido al que podría usar la banda terrorista para ocultar a sus secuestrados fue el escenario escogido por su jefe para fraguar el pacto entre bandas, humillando y despreciando a las víctimas del terrorismo. (Aplausos). De manera que la España de hoy, la España del 2025, es el fruto del pacto entre la banda del PSOE y la banda de Otegi, con el camino allanado previamente por Zapatero, un pacto al que se suma ahora la banda de Puigdemont, que vuelve a salir al rescate de Sánchez, ofreciéndoles una salida a ustedes, pero un golpe a los españoles, un referéndum de autodeterminación. A Sánchez lo nombró ETA y usted es ministro gracias a los etarras y a los golpistas (aplausos); y cuando se pacta con la carroña, la carroña invade el poder. Así, tenemos al primer fiscal general del Estado condenado de la historia, y lo ha sido bajo su mandato como ministro de Justicia, al que le han encomendado dinamitar el Estado de derecho y cambiar las leyes burdamente a la medida de los criminales, porque todo el que rodea a Sánchez lo hace en condición de esbirro para hacer el trabajo sucio. En ese sentido, usted no se diferencia en nada de Koldo, Ábalos o Santos Cerdán, porque usted se debe a lo que se debe. Usted ha mantenido a un fiscal general que fue desaconsejado por el órgano de gobierno de los jueces; aun así, ustedes decidieron colocarle. El mismo fiscal que fue promocionado por su predecesora, Dolores Delgado, a la que vimos en un alarde de independencia judicial acudir con Baltasar Garzón a rodear el Tribunal Supremo y que después fue colocada al frente de la Fiscalía de Memoria Democrática, porque ustedes se piensan que España es una especie de extensión de Ferraz, donde pueden rular los sobres, los favores y el nepotismo sin ningún tipo de consecuencia. Por lo tanto, tenemos a un fiscal general que se dedicó, de forma generalizada, a colocar a sus afines en la Fiscalía para que, siguiendo las órdenes del Gobierno, beneficiaran a los que iban con el carné del PSOE entre los dientes. Condenado por delitos cometidos en el ejercicio de su cargo, es decir, utilizando su poder para ayudar, con conocimiento de causa, a un Gobierno corrupto y miserable para, según sus palabras, ganar el relato. ¿Era esta su famosa reforma de la justicia, señor Bolaños?

¿Qué hizo el Gobierno antes de conocer la sentencia, la condena más bien? Vimos a un presidente del Gobierno ser juez, declarando inocente al fiscal y amenazando al Tribunal Supremo, algo inaudito e inimaginable en cualquier país de nuestro entorno. Porque esto ―a usted que le gusta tanto hablar de homologación para justificar su asalto a la justicia― no es homologable a ningún país de nuestro entorno (aplausos) ni a ningún lugar donde se precie el Estado de derecho. Y sus socios, mientras tanto, diciendo que hay que reventar a la derecha. Ya les decimos desde aquí que no les tenemos ningún miedo. Es decir, que hay que reventar a todo el que no piense como ellos.

En definitiva, un presidente que ha intentado, con amenazas, influir en el fallo del Supremo. Y ahora, después de conocer el fallo, ustedes han hecho exactamente lo que dijeron que iban a hacer si no les gustaba la sentencia: utilizar las instituciones y calentar las calles contra el supuesto bloque reaccionario, que es como llaman ahora a los que no compran sus mentiras. En otras palabras, nos están diciendo que España son ustedes y que todos los que no comulguemos con ustedes, que nos preparemos. Eso es lo que están haciendo ustedes. (Aplausos). Por eso amenazan con volver a utilizar el Tribunal Constitucional para anular sentencias, como hicieron con los ERE. Por eso sale la vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz, llamando a tomar las calles, llamando a la violencia, y usted, al lado, callado como un pasmarote. Tenemos a la televisión pública, pagada por todos los españoles, convertida en un sóviet, hablando de golpe judicial. Y a usted diciendo que su obligación moral es defender al fiscal general, después de venir aquí cada semana a acusar a la judicatura de persecución.

Oiga, usted en su casa puede decir lo que quiera sobre una sentencia o una condena del Tribunal Supremo, pero como ministro de Justicia no puede hacer este tipo de declaraciones. Su única obligación moral a estas alturas y la de sus compañeros es la dimisión, pero para eso haría falta pudor y vergüenza y ustedes no tienen absolutamente nada de eso. No solamente no lo tienen, sino que además ustedes encabezan hoy, haciendo honor a esos 140 años de honradez de los que alardean, el frente popular contra los españoles. Un Gobierno propio de sus siglas, de la historia criminal que pesa sobre sus hombros, dedicado a una constante labor de propaganda, de falsificación y de imposición de la historia de España, de ofensa y de subversión permanente de las convicciones morales de millones de españoles. (Aplausos). Con sus socios de Esquerra diciendo que hay que reformar la Ley Orgánica del Poder Judicial para terminar de asaltar la justicia. Con sus socios golpistas tendiéndoles la mano para terminar de dinamitar la unidad nacional.

Ustedes pretenden deslegitimar todo lo que no provenga de su Gobierno, empezando por las sentencias judiciales desde antes incluso de que las personas encargadas de dictarlas lleguen a ser jueces. Arremetiendo contra los opositores, utilizando la noble causa de las becas, presuponiendo que todos tienen un nivel socioeconómico que les permite opositar y que todos pertenecen a un determinado espectro ideológico, cuando eso es mentira; para empezar, porque muchos de los que opositan lo hacen porque ustedes son incapaces de garantizar ninguna seguridad económica fuera del Estado. Esa reforma de la justicia de la que usted habla lo único que busca es convertirla en una caricatura para justificar cualquier intervención no para democratizarla, sino para politizarla, para desactivar cualquier freno al poder ilimitado de su Gobierno. (Aplausos). La justicia no necesita ser democratizada ―la legitimidad democrática de los jueces proviene de su sujeción al principio de legalidad, de su única sujeción a las leyes que emanan de las Cortes, sede de la soberanía nacional, que no popular, como creo que usted también sabe―, pero sí necesita ser protegida del Gobierno.

Así que ustedes no son las pobres víctimas de ningún complot; lo son los españoles de a pie, reducidos a la nada por la maquinaria del PSOE y a los que ustedes llaman ahora bloque reaccionario. La independencia judicial no es un recurso narrativo, no es un adorno; es lo único que garantiza que cualquier español pueda defenderse incluso de su propio Gobierno. (Aplausos). Y ustedes están dejando a un pueblo indefenso, que no puede confiar en el Estado, un pueblo al que usted aquí cada semana insulta llamándoles ultras, cuando usted, que justifica su reforma de la justicia sobre la base de un supuesto clasismo de la carrera judicial, resulta que es el más clasista de todos, utilizando las instituciones levantadas por todos los españoles para el privilegio de unos pocos, para el privilegio de ustedes. Así que, ¿de qué persecución judicial hablan ustedes? Los dos partidos que han gobernado España son el Partido Socialista y el Partido Popular. Este es su sistema, no es el nuestro. ¿Dónde estaban usted y el señor González Pons hace un año? Bueno, pues ustedes estaban sentados con el comisario Reynders, hoy investigado por blanqueo de capitales, rindiendo la soberanía nacional y repartiéndose a los jueces como si fueran cromos. (Aplausos). Hoy, por cierto, el Grupo Popular también trae una interpelación con este mismo asunto. ¿Pero qué hizo el señor Rajoy cuando tuvo una mayoría absoluta, pudiendo garantizar la plena independencia del Poder Judicial? Absolutamente nada. ¿Ha promovido el Partido Popular alguna vez una reforma del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal para garantizar la independencia del fiscal? Nunca. Y no lo han hecho en la confianza de que, cuando gobiernen, ellos van a poder hacer lo mismo, porque a los dos les gustan las mismas leyes que otorgan un poder excesivo al Poder Ejecutivo. (Aplausos). Y así es como se ha ido degenerando un sistema político que permite que cualquier persona, sin ningún tipo de moral ni sentido de la nación, prospere; un sistema, además, incapaz de responder ante los excesos.

Así que España hoy no es una democracia, es una partitocracia; una partitocracia, además, en manos de partidos viciados, incapaces de reaccionar. Esta es la prueba más evidente: que hoy un presidente del Gobierno pueda hacer uso del personal del Ministerio Fiscal sin asumir ningún tipo de responsabilidad. Ustedes han hecho de la crisis institucional el sistema permanente para la demolición progresiva de la nación española, desde el cierre ilegal del Parlamento con la excusa de la pandemia, hasta el asalto de Televisión Española, pasando por una amnistía que usted mismo negaba hace tres días. Un Estado fallido, donde los trenes no llegan y el suministro eléctrico tampoco. Y, mientras tanto, hay millones de españoles que ven cómo una casta política que decía que venía a luchar contra la corrupción se ha servido de ella, mientras ellos no llegan a final de mes, no pueden llegar a la cesta de la compra o acceder a una vivienda aun trabajando. (Aplausos).

Hoy los españoles ven atónitos cómo sus máximos representantes y garantes se comportan como vulgares delincuentes y cómo sus instituciones ya no son suyas, mientras les roban su futuro, su presente o el fruto de toda una vida. ¿Y quién va a pedirles perdón, señor ministro? Lo que los españoles necesitan y quieren no son privilegios, es poder vivir dignamente del fruto de su trabajo, igualdad ante la ley, una nación unida y solidaria, pan para aquellos que no lo tienen y una justicia, en lugar de privilegios injustificados y corrupción. Porque ¿qué justicia puede impartirse cuando los órganos que deben garantizarla viven sometidos a los partidos, cuando el mérito vale menos que el carné del partido o cuando las decisiones importantes se toman pensando en la próxima encuesta del domingo?

Ustedes, hace una semana, convirtieron el Congreso de los Diputados en un circo para celebrar cincuenta años de democracia, al amparo de su sectaria Ley de Memoria Democrática. Supongo que de eso hablaría con el señor Feijóo, pues se le vio muy sonriente en la sala Constitucional con él. Usted, que les llama extrema derecha, la derecha extrema, y los señores del PP, que les llaman a ustedes mafia, ¿de qué hablaban?, ¿de que se han repartido los jueces (aplausos), de que han asaltado la televisión pública, de que se reparten las instituciones? ¡Para luego venir aquí y fingir que se pelean! Esta es la realidad. (Continúan los aplausos).

Lo que ha sucedido, señor Bolaños, no tiene precedente ni en España ni en ningún otro lugar de Europa ni, desde luego, en ningún lugar que se haga llamar democracia o Estado de derecho. Y usted ahora tiene la oportunidad de responder. ¿Garantiza hoy usted aquí que no va a haber ningún referéndum de autodeterminación en Cataluña? ¿Usted cree que un presidente del Gobierno con su familia imputada, con su círculo más cercano imputado, con un fiscal general del Estado condenado, puede seguir siéndolo de acuerdo con los estándares democráticos?

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra, en nombre del Gobierno, el señor ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.

Félix Bolaños García

GobiernoMinistro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.Página 42Vídeo

Gracias, señor presidente.

Señora Millán y resto de señorías presentes en el hemiciclo, les agradezco el interés por este debate.

Señora Millán, desde la primera frase que usted ha pronunciado ya ha empezado diciendo mentiras; desde la primera frase. No ha disimulado usted. Desde el primer momento, su primera frase ha sido una mentira en relación con mi nombramiento y, después, con otro tipo de cuestiones, con reuniones que todos los afectados están desmintiendo. Pero a ustedes, como buen grupo de ultraderecha, que la verdad no les fastidie un discurso. Usted, con sus mentiras y las conclusiones a las que llegue.

Mire, me gustaría hablar de cosas importantes para nuestro país. He escuchado su intervención, es la de siempre, incluso con palabras textuales que el señor Gil Lázaro me ha dicho en la sesión de control. Por tanto, si le parece, me gustaría que este debate fuera útil y me gustaría hablar, por ejemplo, de cómo España se puede acercar a los parámetros europeos en distintas materias, pero la que me toca a mí es la reforma de la justicia. Yo sé que a usted los parámetros europeos no le gustan. A usted le gusta más una España encerrada en sí misma, en la que un jefe del Estado no hace ninguna visita a ningún país internacional, a ningún país de fuera. Pero permítame que a mí sí me parezca importante que España se parezca a lo que dice la Comisión Europea, a lo que dice el Consejo de Europa, a lo que dice el Parlamento Europeo. Por eso estamos llevando a cabo la mayor transformación de la justicia en décadas, la mayor; necesaria, imprescindible, para que la nuestra sea una justicia del siglo XXI. Estamos intentando reformar ―y esta Cámara, por fin, tiene un Proyecto de Ley de Reforma de la Ley Orgánica de Enjuiciamiento Criminal―, después de 143 años, esa ley. Y fue una buena ley, pero 143 años después se ha quedado obsoleta. La pregunta, después de escucharla, es si a usted le gustaba más la España de 1882 o la de 2025. Me temo que la de 1882, porque sus ideas, desde luego, son más parecidas a las de ese siglo que al actual. Son unas ideas muy decimonónicas, muy reaccionarias, propias de un partido ultraderechista como es al que pertenecen ustedes.

Por supuesto que queremos que la Fiscalía se atribuya la instrucción de las causas penales, como pasa en toda Europa, como ya pasa en España con la Fiscalía de Menores y la Fiscalía Europea; que tengamos un sistema procesal penal más respetuoso con la Constitución: los jueces juzgan y ejecutan lo juzgado y son los fiscales los que ejercen la acción legal.

Me critica usted ―y es curioso― toda la reforma, que incluye una disposición en la que se reforma el Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal, como usted debería saber. Si en algún momento rompe usted a leer, igual lee el Proyecto de Ley de Reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal; hasta que eso se produzca, quizá alguien se lo puede contar. La reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal incluye una disposición en la que se reforma el Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal. Usted criticaba desde esta tribuna hace unos minutos al Grupo Popular que nunca han querido dar independencia a la Fiscalía, que no han reformado el estatuto orgánico. Señora Millán, yo sí, en la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. (La señora Rodríguez de Millán Parro: A peor). No, no, no. No es una reforma a peor. Es que no ha leído usted nada. Es que le invito a que, por favor, la abra. Ya sé que es una ley muy voluminosa, pero le voy a dar una pista: son las disposiciones adicionales. Haga usted algo revolucionario, disruptivo, en su grupo político y lea, lea la disposición adicional de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. (Aplausos). Se sorprenderá. Ya sabe usted que en castellano se lee de izquierda a derecha y de arriba abajo. No es como el cirílico, por si usted tiene más experiencia en leer otros textos de otras lenguas.

Pues bien, esa norma es también una ley que intenta parecerse a proyectos anteriores que llevaron a cabo ministros de distintos partidos políticos: en el año 2011, el ministro Caamaño, y en el año 2013, el ministro Ruiz Gallardón. Ruiz Gallardón no era un ministro ultra, pero en ese momento su líder pertenecía al Partido Popular, por tanto, entiendo que estará de acuerdo con ese proyecto del año 2013.

Me habla usted de la condena al fiscal general del Estado, del fallo que hemos conocido la semana pasada. Mire, lo que hace el Gobierno es gobernar. Fíjese que estamos ejecutando la sentencia antes de conocer la sentencia. Nunca se había trabajado antes de conocer la sentencia en la ejecución de ese fallo judicial. Hemos propuesto el nombramiento de Teresa Peramato como nueva fiscal general del Estado; una fiscal de una trayectoria impecable, una trayectoria rigurosa, de conocimiento jurídico, de excelencia, de respeto dentro de la carrera fiscal. Era la jefa de la sección penal del Tribunal Supremo del Ministerio Fiscal y especializada en violencia de género. Es aquí donde hay una diferencia. Nosotros nombramos a gente comprometida con la violencia de género y con las mujeres víctimas de violencia. (Aplausos). Ustedes nombrarían, seguro, a machistas negacionistas de la violencia de género. Efectivamente. Me gusta que asientan ustedes porque, efectivamente, nadie tiene duda de que un gobierno ―ojalá dentro de muchos años― PP-VOX nombraría para fiscal general del Estado a un machista negacionista de la violencia de género, y, como ustedes asienten, me alegra que en este debate tengamos parcelas de consenso como esta, que ustedes nombrarían a un machista y nosotros nombramos a una mujer comprometida con la lucha contra la violencia de género.

Hoy, el Consejo General del Poder Judicial va a evaluar la idoneidad de este nombramiento. Tendrá usted que reconocerme, cuando se queja de…, bueno, no sé qué frases ha dicho usted, no me atrevo ni a repetirlas, porque son tan disparatadas... Pero pone usted en duda la independencia judicial; cosa, por cierto, que no ponen en duda ni el Consejo General del Poder Judicial en sus encuestas, ni los propios jueces, ni la Comisión Europea, ni el GRECO. El GRECO dice que en España la independencia judicial está garantizada y es plena. Eso lo dice el GRECO. Bueno, pues usted, sin embargo, sí lo hace. Estará usted de acuerdo con que la posición política del Gobierno era conocida y que, obviamente, el fallo no nos ha gustado. Se puede acatar y respetar el fallo del Tribunal Supremo, como estamos haciendo, y legítimamente discrepar de ese fallo y, mire, sin poner en duda la legitimidad ni del Tribunal Supremo ni de la Justicia ni de ninguno de los cinco magistrados que han tomado esta decisión. Se puede discrepar respetuosamente, como estamos haciendo en el Gobierno.

Me ha alegrado mucho una parte de su intervención en la que hablaba de las becas que estamos llevando a cabo en la Ley de Fortalecimiento de la Carrera Fiscal y Judicial. Mire, el propio Consejo General del Poder Judicial dice en sus encuestas que el 95 % de las personas que ganan la oposición necesitan apoyo económico de su familia, el 95 %. Es una oposición muy dura, se requiere un esfuerzo considerable de los opositores para ganar la oposición, que quede claro. Pero esto quiere decir que la práctica totalidad de la gente que gana la oposición son personas que necesitan el apoyo económico de su familia. ¿Qué hacemos, señora Millán, con las personas que no pueden tener apoyo económico de su familia porque tienen rentas medias o rentas bajas? ¿A usted qué le parece que se puede hacer? Pues se pueden implementar becas, como estamos haciendo nosotros, y blindarlas por ley, que es lo que pretendemos. ¿Por qué queremos que se blinden por ley? Porque esto no va de que haya un ministro progresista; esto no va de que haya un ministro que cree en las becas y que, por tanto, paga 12 000 euros al año durante cuatro años para que haya opositores sin capacidad económica y de renta en sus familias que puedan también ganar la oposición. Esto va de blindarlo por ley para evitar que ustedes, el eventual Gobierno reaccionario que se produciría entre el Partido Popular y VOX, tengan la tentación de suprimirlas. Esto, a diferencia de sus discursos, que se basan en falsedades continuas, es una realidad incontestable, porque ya pasó: el Gobierno Zapatero estableció unas becas para opositores a carrera fiscal y judicial ―unas becas que es cierto que eran menos ambiciosas en lo económico y en lo temporal, pero las estableció―, ¿y qué hizo el Gobierno conservador del señor Rajoy? Suprimirlas de un plumazo. Por eso queremos blindarlas por ley, para garantizar la igualdad de oportunidades en nuestro país y que, tengas la renta que tengas, puedas ser parte de la carrera fiscal y judicial si ganas la oposición. (Aplausos).

Luego, usted también repite, como es bastante frecuente, una falsedad: que la reforma perjudica a los opositores. Fíjese, se lo voy a decir al principio y al final a ver si, ya que usted no lee, al menos escucha. La reforma que está llevándose a cabo en este Parlamento multiplica por nueve las posibilidades de éxito de los actuales opositores a la carrera fiscal y judicial. Por nueve. Por una sencilla regla de tres: se van a multiplicar por nueve el número de plazas que van a salir en tres años porque vamos a crear 2500 nuevas plazas en tres años para la carrera fiscal y judicial, cuando en este momento la convocatoria que acabamos de aprobar son doscientas plazas: ciento veinte para jueces y ochenta para fiscales. Por cierto, ha habido convocatorias en años anteriores de setenta plazas a repartir entre jueces y fiscales y, en la época del Gobierno conservador del señor Rajoy, de cero plazas. Por tanto, multiplicamos por nueve. Le repito, para que los opositores lo tengan claro, que lo mejor que les podría pasar es que se apruebe la reforma, que llevemos a cabo una ampliación histórica de la planta judicial y fiscal en nuestro país, que creemos 2500 nuevos jueces y fiscales en España en tres años en tres convocatorias anuales consecutivas y, por tanto, tendría nueve veces más posibilidades para aprobar la oposición la gente que está en este momento estudiando. En consecuencia, lamento contradecir con la verdad sus falsedades evidentes.

En el minuto y medio que me resta, son tantas las cosas que usted dice que a ver cómo lo hacemos con el tiempo. Mire, dice usted que España no es una democracia. Se sube aquí la representante de la ultraderecha a decir que España no es una democracia. Si es que no conocen el disimulo. Bien, critica la conmemoración de los cincuenta años desde la muerte del dictador. Ya imagino que para ustedes la muerte del dictador será un hecho luctuoso que todavía lamentan; pero para los españoles, escúcheme bien, para los españoles de bien la muerte del dictador, que ese ladrón y ese criminal muriera, fue una gran noticia para que en España hubiera una democracia. (Aplausos). Lamento decírselo a los diputados ultraderechistas de esta Cámara. Porque cuando usted critica que estemos conmemorando la muerte del dictador, ladrón, criminal y asesino, usted qué nos está queriendo decir, ¿que a usted le gustaba más la democracia orgánica de la dictadura? ¿Podría usted tener la valentía de subir a esta tribuna y responderme a esta sencilla pregunta?

Mire, señora Millán, la realidad es que ustedes se disfrazan de patriotas pese a que perjudican objetivamente con sus políticas a la inmensa mayoría de la población y que, por supuesto, a ustedes en nada les preocupa la calidad de vida y las condiciones de vida de los trabajadores y de las clases medias en este país. De eso se ocupa este Gobierno progresista. Pero, claro, es que ustedes, más que ser patriotas, pertenecen simple y llanamente a un club muy reducido, un club que podríamos llamar la Autocracia Antieuropea, Sociedad Anónima.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Tiene la palabra la señora Rodríguez de Millán Parro. (Aplausos).

María José Rodríguez de Millán Parro

VoxDiputada.Página 45Vídeo

Muchas gracias. Señor Bolaños, para ser usted el autor intelectual de la laminación del Estado de derecho le creía con más capacidad de innovación, porque usted ha repetido lo mismo de siempre, sus insultos de siempre y, además, en un tono paternalista que yo le recomiendo que se lo guarde para su casa del pueblo, ¿sabe? (Aplausos). Además, algún día se sabrá toda la verdad, señor Bolaños, y algún día también sabremos a qué se dedicó usted los cinco días de reflexión de Sánchez. (Un señor diputado: ¡Bravo!). Usted dice aquí que han reformado la Ley de Enjuiciamiento Criminal decimonónica de 1882, que es que a mí me gusta más, como si nadie hubiera tocado la Ley de Enjuiciamiento Criminal desde entonces. La Ley de Enjuiciamiento Criminal se ha reformado decenas de veces desde el año 1882. Igual, si usted rompe a leer, se las lee todas. (Aplausos). En todo caso, la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal que ustedes quieren sacar adelante en lo único que consiste es en terminar de asaltar el Poder Judicial. Por cierto, no modifica los nombramientos discrecionales de los altos cargos del Ministerio Fiscal por el fiscal general del Estado, porque así son todas las modificaciones legales que ustedes han hecho hasta el momento, en beneficio del PSOE y a la medida de los criminales, como la ley del solo sí es sí, como la amnistía, como la eliminación de la acusación popular. (Aplausos). Usted me pregunta por los estándares europeos, que si a mí me gustan. Oiga, ¿y a usted le gustan, que es usted el ministro de Justicia? Porque un Gobierno como el suyo no hubiera durado en ningún Estado de derecho y democrático de Europa ni medio minuto. (Aplausos). ¿Usted considera que un Gobierno que utiliza a un fiscal general del Estado en beneficio propio lo hace de acuerdo con los estándares europeos?, ¿un Gobierno que acumula sentencias del Constitucional declarando la ilegalidad del cierre del Congreso y de los estados de alarma?, ¿con una anulación del Supremo de Magdalena Valerio al frente del Consejo de Estado?, ¿un Gobierno que tiene la anulación del Supremo por el cese del coronel Pérez de los Cobos, apartado de forma unilateral y arbitraria por el Ministerio del Interior?, ¿con el enésimo pacto con el Partido Popular para repartirse a los jueces, a pesar de que la Comisión Europea dijo que ese sistema de reparto no era conforme a derecho? Aun así, el Partido Popular, por cierto, pasó por el aro, y así estamos, con la justicia rota y enfrentada. (Aplausos). ¿Es homologable y de acuerdo con los estándares europeos el uso particular del Tribunal Constitucional para anular sentencias a quienes defraudaron 680 millones de euros a todos los parados andaluces? ¿Ese es su modelo de justicia social? ¿Dos secretarios de organización procesados, uno premiado, cuando ustedes lo sabían todo, metido en las listas del Partido Socialista, con una amnistía absolutamente ilegal? Y nos habla usted ahora de la nueva fiscal general del Estado. Oiga, ¿usted cree que les merece alguna confianza a los españoles una fiscal colocada por el mismo Gobierno que colocó a otro fiscal expresamente para delinquir? Una fiscal promocionada, además, por la exministra de Justicia que también promocionó al fiscal general del Estado condenado, Dolores Delgado, y que se vanagloria, además, como mujer de la ley del solo sí es sí, que ha puesto en la calle a decenas de violadores. Todo aquel que es nombrado por Sánchez lo hace en condición de esbirro, ya se lo he dicho, incluso para delinquir, si hace falta. (Aplausos). Ustedes tienen a la Fiscalía rota, enfrentada y recriminándole el nombramiento de la fiscal general del Estado y, por supuesto, a la familia del presidente del Gobierno imputada, su mujer pentaimputada, su hermano pendiente de juicio oral… ¿Todo esto es de acuerdo con los estándares europeos?, ¿y usted me pregunta a mí si yo los compro o no? Oiga, ¿los compra usted? A la vista está que no. Y ahora la guinda del pastel es el fiscal general del Estado condenado. No hay precedentes de que un ministro de Justicia se comporte como un activista, como hace usted, ni del uso soviético que están haciendo de Televisión Española, repitiendo el argumentario oficial de la Moncloa. Utilizan el Estado a su conveniencia para ir contra los que no piensan como ustedes y se nutren del conflicto constante entre españoles, practicando una política de constantes tintes guerracivilistas y trasladando su envilecimiento a la sociedad española movidos por un odio interesado. (Aplausos).

¡Y usted es el que viene aquí a decir cada semana socialdemocracia o barbarie, señor Bolaños! Ustedes no son homologables a ningún Gobierno de nuestro entorno ni a ninguna democracia occidental. Ustedes son los que fijan sus políticas a escondidas de los españoles, en Waterloo con un prófugo o en un caserío con un terrorista. Esos son ustedes. (Aplausos).

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

María José Rodríguez de Millán Parro

VoxDiputada.Página 46

Termino, señor presidente. Señor ministro, son ustedes un Gobierno absolutamente antinacional y antisocial. Sabemos que no van a dimitir porque no tienen vergüenza, pero antes o después van a terminar todos sentados respondiendo, si no aquí, ante la justicia. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Para finalizar el debate, tiene la palabra el señor ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.

Félix Bolaños García

GobiernoMinistro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.Página 46Vídeo

Gracias, señor presidente.

Gracias, señora Millán. Lee usted íntegra su intervención inicial y su réplica. Eso es lo que le interesa el debate y lo que digamos aquí las otras personas que intervenimos. Demuestra usted desde su primera frase un clasismo que supura, y es obvio, porque ustedes están aquí para defender a los poderosos, a los que tienen de todo, a los que no necesitan de nada, y nosotros, que somos el Partido Socialista Obrero Español, estamos aquí para defender a la gente común desde hace más de 145 años. (Aplausos). Ustedes, a los poderosos; nosotros, a la gente común, a la gente de a pie. Me recuerda que la LECRIM ha tenido ―y es verdad― ochenta reformas. Por supuesto. Pero ―y gracias por mencionar mis frases― si hubiera roto usted a leer, se daría cuenta de que la instrucción se atribuye al Ministerio Fiscal y todas las novedades que tenemos, por ejemplo, en materia probatoria, en materia de ADN, de aplicación de la inteligencia artificial, de robotización, de automatización; es decir, un avance indiscutible. Y usted dice que como se atribuye la instrucción al Ministerio Fiscal, como pasa en toda Europa, en todas las democracias occidentales, que eso lamina el Estado de derecho. ¿Y a usted le parece que el Estado de derecho está laminado en Estados Unidos, en Italia, en Francia, en Alemania, en Portugal, en Luxemburgo, en Bélgica, en Holanda, en todos los países del mundo donde investigan los fiscales? (El señor Sánchez García: ¡Si no ha hablado de eso! ¡Mentiras!) Dicen ustedes cosas que no se sostienen de ninguna manera, por mucho que ahora ustedes, desde el escaño, pataleen, es que no se sostienen de ninguna manera. (El señor Sánchez García: ¡No pataleamos, decimos que es un mentiroso! ¡No ha hablado de eso!).

Presidencia. Señor Sánchez, conténgase, por favor. Dé usted ejemplo a quienes representa, por favor. No es el mejor ejemplo vociferar en el Congreso de los Diputados. (El señor Sánchez García: ¡Son unos mentirosos!). Deje de vociferar. Continúe, señoría.

Félix Bolaños García

GobiernoMinistro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.Página 46

Gracias, señor presidente.

¡No pide usted nada, que dé ejemplo la ultraderecha! En fin... Habla usted de los estándares europeos para establecer en España también buenas prácticas. ¿Sabe lo que sucede en Europa? En la mayor parte de los países de Europa la derecha conservadora tradicional no pacta con la ultraderecha. ¿Y sabe lo que sucede aquí? Que el Partido Popular los copia, los imita, les compra el discurso y se echa en sus brazos. Y ese es el problema más grave que tiene la democracia hoy, en el año 2025. (Aplausos).

Hablando de estándares europeos, también le voy a informar de otra cosa. El bien reciente informe de la Comisión de Venecia del Consejo de Europa dice que, a efectos del Consejo General del Poder Judicial, no existen estándares europeos obligatorios, algo que yo llevo repitiendo años y que es una obviedad. Porque, por ejemplo, Alemania no tiene Consejo General. En Italia, el ministro de Justicia forma parte del Consejo General. En Francia, el presidente de la República nombra miembros del Consejo de la Judicatura. Por tanto, claro que no existen estándares obligatorios y que hay que buscar la independencia judicial, que en España está garantizada. Obviamente, usted apuesta por el modelo corporativo, sin base democrática, que en el despacho de una asociación judicial se decidan los vocales judiciales del consejo. Y yo apuesto por el modelo democrático, por que el Congreso y las Cortes tengan mucho que decir y decidan quiénes forman parte de un poder del Estado como es el Poder Judicial. Un poder del Estado que, por supuesto, ha de tener base democrática y no corporativa, como ha pasado toda la vida en España, y que forma parte del pacto de Estado Partido Popular-Partido Socialista del año 2001.

Sigo respondiendo a su intervención. Le agradecería, si no es mucho pedirle, que retire usted los insultos y las faltas de respeto que ha proferido usted aquí ante el nombramiento de la nueva fiscal general del Estado. (La señora Rodríguez de Millán Parro: No). Dice usted que toda la carrera está en contra. ¡Pero si la asociación conservadora, la Asociación de Fiscales, ayer hizo declaraciones apoyando y halagando la figura de la nueva fiscal general del Estado, Teresa Peramato! Pero ¿por qué dice usted mentiras evidentes? ¿Por qué miente usted en esta tribuna? ¿Es que la ultraderecha no puede hacer política sin mentir? Yo les pido, por favor, que tengan un poco de respeto por la verdad. Es que son ustedes una mentira con patas ultraderechistas. Es que no tienen ustedes nada que aportar al debate, nada. (Aplausos).

Y, por supuesto, termina usted, como es normal en un partido ultraderechista, amenazando a los progresistas con los tribunales, con encarcelarnos… Ya pasaron aquellos cuarenta años, señora Millán, pierda la nostalgia, que ya pasaron, que los progresistas vamos a defender a la gente de a pie de este país siempre, siempre lo vamos a hacer, aunque a ustedes les duela.

Por último, gracias por difundir mi pensamiento: efectivamente, en las próximas generales, socialdemocracia o barbarie, Partido Socialista o PP-VOX.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. — DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, AL MINISTRO DE LA PRESIDENCIA, JUSTICIA Y RELACIONES CON LAS CORTES PARA RENDIR CUENTAS DEL DETERIORO SIN PRECEDENTES AL QUE ESTE GOBIERNO HA SOMETIDO A LAS INSTITUCIONES DEL ESTADO, EN PARTICULAR, TRAS LA SENTENCIA CONDENATORIA AL FISCAL GENERAL DEL ESTADO. (Número de expediente 172/000167).

Presidencia. Interpelación urgente del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso al ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, para pedir cuentas del deterioro sin precedentes al que este Gobierno ha sometido a las instituciones del Estado, en particular, tras la sentencia condenatoria al fiscal general del Estado. Para su defensa, tiene la palabra la señora Álvarez de Toledo Peralta-Ramos.