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Sin adjetivos

Pleno del 25 de noviembre de 2025

Moción consecuencia de interpelación urgente sobre la estrategia del Gobierno para garantizar el buen funcionamiento de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Moción consecuencia de interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario VOX. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 154.

Votación

  • 27 de noviembre de 2025: no salió adelante, 170 sí, 176 no, 0 abstenciones.
  • 27 de noviembre de 2025: no salió adelante, 171 sí, 176 no, 0 abstenciones.

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 61Vídeo

Señorías, abordamos hoy la moción consecuencia de la interpelación urgente que la pasada semana dirigió este grupo al señor ministro del Interior en torno a su estrategia para garantizar la plena operatividad de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. En aquella ocasión fueron ustedes testigos de cómo mi compañero, el señor Gil Lázaro, le cantó las cuarenta al señor Marlaska. Las cuarenta pruebas de cargo, los cuarenta inapelables datos, los cuarenta estremecedores testimonios que acreditan su desacierto y, lo que es peor, su desidia, y que justifican su condición de ministro más reprobado del actual Gobierno. Una vez, por ocultar información y por mentir en sede parlamentaria. Y otras dos, por racanear con los recursos humanos y materiales que precisan las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado para combatir el narcotráfico. (Aplausos).

En esta ocasión, en la que me ha correspondido a mí proponer las soluciones para tanto desatino, el señor ministro ha preferido, en cambio, no obsequiarnos con su presencia. No sé si teme abandonar el hemiciclo convertido en el ministro más reprobado de la historia reciente de España, o si es que a él le molesta mirarme a la cara tanto como a mí mirar la suya, pero, sea lo que sea, déjenme decirles que aplaudo su decisión.

Lo que yo vengo a proponer aquí podrá leerlo el señor ministro mañana en el Diario de Sesiones, pero el abordaje de las carencias que afrontan día a día los hombres y las mujeres que con tanto sacrificio y tan poca recompensa conforman nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad no admite ni siete minutos de tardanza en ser abordado. ¿Dije sacrificio? Según datos de la Confederación Española de Policía, el pasado año se contabilizaron 17 000 agresiones a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, y no contabilizo ni las policías autonómicas ni las policías municipales, lo que supone un crecimiento del 28 % respecto al año 2019, con Madrid, Barcelona, Valencia y el Campo de Gibraltar como puntos negros. En los últimos diez años han muerto veintiocho agentes en acto de servicio, y el problema no deja de agravarse. Solo en lo que llevamos de mes, un agente fuera de servicio fue golpeado por seis individuos hasta quedar inconsciente en Puente de Vallecas. En Alcalá de Henares, dos policías nacionales fueron atacados por la espalda al grito de «¡Ahora no estáis de servicio, putas ratas!», con el resultado de que uno perdió la vista en un ojo y el otro agente sufrió una rotura de clavícula. En Entrevías, otro agente fue agredido a la salida de un kebab por siete individuos al grito de «¡Madero de mierda, teníais que estar todos muertos!». En Vinalesa, Valencia, un policía nacional sufrió otra agresión que le mantiene en coma inducido, y la noticia no confirmada es que ha podido fallecer. En Isla Mayor, Sevilla, un tiroteo dejó a tres agentes heridos. Y, de nuevo, en Vallecas, un yihadista trató de apuñalar a dos policías que se disponían a detenerle. Los propios sindicatos policiales explican esa situación en cuatro palabras: la situación es insoportable. ¿Y qué hace el Gobierno? Déjeme que se lo explique también en cuatro palabras. Una, desprotección. Porque, mientras las organizaciones criminales multiplican sus efectivos y se dotan de armamento cada vez más sofisticado ―incluso de material de guerra―, el Gobierno sigue racaneando los medios que nuestras fuerzas precisan para combatirlos; sordo ante las denuncias de falta de cascos, de chalecos antibalas, de material antidisturbios, de material de escucha, de transmisiones o de embarcaciones y vehículos capaces de competir con los de los delincuentes.

Dos, desarticulación. Porque, mientras los cárteles colombianos, los clanes marroquíes y las mafias asentadas en España hacen gala de conexiones cada vez más sólidas, el Gobierno no hace sino desarticular las unidades con un mayor historial de éxitos frente a ellos (aplausos), como es el caso del OCON-Sur, que tan exitosa labor llevó a cabo en la lucha contra el narcotráfico y que de manera tan inexplicable disolvió Marlaska.

Tres, desmotivación. Porque, mientras el Gobierno estrecha la mano de quienes no hace tanto finiquitaban a los policías y a los guardias civiles con un tiro en la nuca o con una bomba bajo los pies; cuando amnistía a los que, hace todavía menos, los acosaban a la puerta de sus hoteles o los llamaban «piolines»; o cuando gobierna con partidos que llevan en sus filas o traen a esta Cámara condenados por agredir y lesionar a policías; o cuando indulta a quienes, con la excusa de luchar contra el fascismo, apedrean a agentes en acto de servicio, ¿qué mensaje cree este Gobierno que transmite a los agentes?

Veo que no están en el hemiciclo ninguno de los cuatro diputados de Podemos. Tal vez se hayan ido al aeropuerto de Barajas a dar la bienvenida a Martiño Ramos, su antiguo camarada de filas, condenado por violar salvajemente a una menor de 12 años. (Aplausos).

Y, cuatro, deslegitimación, que es lo que sucede cuando se priva a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado de los instrumentos legales necesarios para llevar a cabo sus tareas, enviando el mensaje de que la ley va a proteger más a los delincuentes que a quienes los persiguen, que se deteriora el principio de autoridad y que se mina la moral de los efectivos. Esto es justo lo que este Gobierno viene haciendo desde que, para complacer a sus aliados, puso sobre la mesa la derogación de la ley de seguridad ciudadana.

Ante todo eso, ¿qué propone VOX? Utilizaré más de cuatro palabras. Primero, adoptar todas aquellas medidas que sean necesarias para poner fin al grave incremento de agresiones que se vienen produciendo contra los miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, incluyendo aquellas reformas legales que sean precisas para endurecer las penas por este tipo de agresiones.

Segundo, impulsar campañas institucionales orientadas a reforzar el respeto de los ciudadanos al principio de autoridad y a la labor policial.

Tercero, promover el reconocimiento de la labor de la Policía Nacional y la Guardia Civil como profesiones de riesgo, llevar a cabo una revisión inmediata del catálogo de puestos de trabajo de la Policía Nacional y elaborar un plan de refuerzo de la operatividad de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado que incluya un aumento significativo de sus efectivos.

Cuarto, acometer la efectiva modernización de los equipos y medios materiales para hacer frente a los nuevos desafíos que plantea el narcotráfico y el crimen organizado, siempre con la vista puesta en garantizar ―de la manera más completa posible― la integridad y la seguridad de los agentes.

Quinto, restablecer de inmediato OCON-Sur, que tan exitosa labor llevó a cabo en la lucha contra el narco, y garantizar la absoluta independencia y profesionalidad de unidades como la UDEF de la Policía Nacional o la UCO de la Guardia Civil, protagonistas de éxitos tan importantes en la lucha contra los delitos que más importan a la clase política.

Y, sexto, hacer bueno el dicho de que no hay dos sin tres y demandar del Congreso una nueva reprobación del ministro del Interior por su nefasta gestión al frente de su cartera, de la que constituye último y definitivo botón de muestra la obstrucción a las investigaciones del Parlamento Europeo en torno al asesinato a manos del narcotráfico de los dos guardias civiles de Barbate, cuya memoria, como la de todos los demás héroes caídos en acto de servicio…

Presidencia. Señoría, debe ir finalizando, por favor.

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 62

… es inspiración y pauta de conducta para quienes dentro y fuera de esta Cámara llevamos a gala las siglas de VOX.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Guijarro García.

Txema Guijarro García

Grupo SumarDiputado.Página 62Vídeo

Gracias, presidente. Señorías, buenas tardes a todas y a todos. La semana pasada el señor Gil Lázaro y hoy mismo el señor Flores ―hace unos minutos se lo hemos escuchado también― nos han deleitado con un cuadro, yo diría que hiperexpresionista, sobre el estado de la seguridad en España. Digo hiperexpresionista tanto por la técnica utilizada —‌no es más que de brocha gorda— como por las trazas paranoicas que adornan estos discursos. No voy a entrar en el debate de cifras oficiales; creo que el propio ministro la semana pasada desveló el intento de manipulación burda y grosera de VOX, y supongo que el portavoz del Grupo Socialista dedicará al menos parte de su intervención para ahondar en una lectura precisa y contextualizada de los datos estadísticos, aunque, como siempre, cargados de matices y, por ello, alérgicos a la técnica de brocha gorda que algunos practican. Así que hoy debatimos una moción que es, ciertamente, consecuencia de la interpelación que el señor Gil Lázaro protagonizó con el señor Marlaska la pasada semana. Digo ciertamente porque esta moción, como la interpelación comentada, es un auténtico popurrí de temas que de poco sirven para arrojar un panorama claro sobre los desafíos relativos a la seguridad ciudadana. ¡Qué va! Más bien se trata de un texto para mayor gloria de esa oratoria engolada y en blanco y negro, propia del NO-DO, que escuchamos la semana pasada y que hemos vuelto a escuchar hoy. Ambos son ejemplos de retórica paniaguada. Queda todo en la mera expresión de una estética algo rancia, la verdad, porque no acaba de quedar claro exactamente qué es lo que denuncian, ni mucho menos cómo pretenden arreglarlo. Hablan de la estrategia de lucha contra el narcotráfico. Luego, lo mezclan con la reforma, aún encallada, de la ley de seguridad ciudadana, promovida ―según ellos― por los enemigos de la nación.

De ahí, saltan a reformas en curso en el sistema de justicia. Después, aprovechan para meter varios puntos de la agenda sindical de la Policía y la Guardia Civil totalmente desactualizados. Si acaso mencionan algún desafío real ―como es el de la violencia sistémica contra las mujeres―, solo lo hacen para añadir a todo este mejunje sus típicas notas xenófobas. Para rematar, lo abrochan todo con un llanto lastimero por la supuesta pérdida del principio de autoridad. Vamos, aprovechando que ahora estamos de aniversario, solo les ha faltado aquello de «con Franco vivíamos mejor», ¿verdad?

El caso, señorías de VOX, es que, a fuerza de disparar a todo, al final acaban no dando a nada. No profundizan ustedes en ninguno de los temas que enumeran y, cuando hacen algún intento de profundizar, no es más que para poner al descubierto sus propias manías y fobias. Baste este ejemplo. Cuando hablan ustedes de la estrategia de lucha contra el narcotráfico, zanjan una batalla que lleva librando el mundo entero durante décadas con el siguiente simplismo: si disminuyen las capturas de narcóticos, eso quiere decir que se reduce la eficacia policial por falta de medios; pero si aumentan las capturas, entonces es que está entrando más mercancía. Vamos, siempre terminan palmando. Así, sin más. La culpa de todo la tiene Yoko Ono, que decía aquel, ¿verdad? Es decir, la tiene el Gobierno. Amén de que la propia eficacia de los cuerpos policiales queda aquí laminada. Vamos que, según VOX ―por mucho que luego se deshagan en loas―, la Policía Nacional y la Guardia Civil son una panda de inútiles. Habría que verlo.

Lo único medianamente coherente de todo este sindiós, señor Flores, de este texto que no tiene ni pies ni cabeza, es la solicitud de dimisión del señor Marlaska. No se sabe muy bien por qué, pero por lo enfadado que se le nota, por los exabruptos y excreciones que salen de su boca, más que a la dimisión deberían mandar al ministro al exilio. O, ya puestos, al garrote vil. Eso sí que hacía respetar la autoridad, ¿verdad? Eso sí que eran los buenos tiempos. Y es que, claro, para ustedes hemos ido demasiado lejos con esto de los derechos y las libertades. Les da igual que las cifras oficiales de todos los organismos internacionales demuestren que España ―que, por supuesto, tiene sus desafíos― es un país razonablemente seguro, de los más seguros de Europa. Sin embargo, según ustedes, estamos al borde del caos y de la anarquía. Se empeñan en prender de miedo las calles y barrios de nuestro país, esperando así ― supongo― que la gente se eche en manos de un padre de la patria, un líder carismático y autoritario que saque la porra y ponga al fin orden, que barra con toda esa escoria que ven ustedes por todos lados: feministas, migrantes, ‘indepes’, rojos, ecologistas, animalistas… En fin, esa lista infinita de españoles que les sobran a ustedes.

Nunca entenderán que la seguridad se construya antes con justicia social que con palos; con educación, con servicios públicos, con oportunidades para todas y para todos. También con fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado bien formadas, bien pagadas, bien equipadas, claro, pero con justicia social. Ningún Estado policial ha logrado instaurar nunca ninguna paz que no sea la de los cementerios, algo que ustedes, como buen proyecto oligárquico que son y que representan, no van a poder entender nunca.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Arribas Maroto.

Manuel Arribas Maroto

PSOEDiputado.Página 63Vídeo

Gracias, presidente. El objeto de esta moción no es más que otro intento de construir un relato alarmista sobre el orden público, tratando de hacer creer a la ciudadanía de España que es un país inseguro. VOX vuelve a utilizar la seguridad como arma arrojadiza, manoseando el esfuerzo diario de miles de hombres y mujeres que velan por nuestra seguridad. Señorías, ustedes hablan de abandono, pero los datos van a desmontar sus bulos y su discurso de mentira. Este año se han ofertado 2914 plazas de Policía Nacional, 3118 plazas de Guardia Civil, y desde el año 2018 se han incorporado 14 391 nuevos agentes. Gracias a este esfuerzo, hoy la Policía Nacional y la Guardia Civil suman 156 463 agentes, la mayor cifra de agentes de la historia. (Aplausos). Pero, señor Flores, por si los números se le hacen bola, le he traído una gráfica, que seguro que con los colores usted igual lo entiende mejor. (Muestra un gráfico). Miren, en color azul, señorías del Partido Popular, es cuando gobernaron ustedes. Ustedes hicieron perder 13 000 efectivos. Es verdad que estaban más preocupados de manosear el Ministerio del Interior para sus corruptelas que en formar a los policías y a los guardias civiles. (Aplausos). Y en rojo, señorías, tenemos el incremento de efectivos que hemos tenido desde el año 2018 con la presidencia de Pedro Sánchez. Les quería decir que este año 2025 la oferta de empleo público tiene una tasa de reposición del 125 %. Esto no es un hecho aislado, señorías. Desde el año 2018, todas las tasas de reposición han estado por encima del cien por cien, precisamente para eso, para recuperar los 13 077 agentes que ustedes retiraron de nuestras calles entre el año 2011 y el año 2017. Se lo dice un diputado de Ávila, donde tenemos el tremendo honor de albergar el centro de formación policial más prestigioso de Europa y donde vimos cómo pasamos de 3000 agentes a apenas 300.

Veo que está aquí el señor Palencia. Señor Palencia, sea usted valiente, vote a favor de los presupuestos generales del Estado para que tengamos más agentes formándose en Ávila. (Aplausos.― Una señora diputada del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: Pues que los traigan). Se lo digo en serio: los hosteleros, los ciudadanos de nuestra provincia se lo agradecerán. (El señor Palencia Rubio pronuncia palabras que no se perciben). Señor Palencia, sea usted valiente y vote a favor de los presupuestos generales del Estado. (Protestas).

Señorías, cuando ustedes hablan de las retribuciones de los policías...

Presidencia. Un momento, señoría, un momento. El señor Arribas tiene ahora la palabra. No hace falta que ustedes griten dirigiéndose al orador porque, luego, seguro que el señor Romaní lo hará perfectamente y le responderá como crea oportuno. Así que, por favor, conténganse. Continúe.

Manuel Arribas Maroto

PSOEDiputado.Página 64

Cuando ustedes hablan de las retribuciones de los policías y de los guardias civiles se les olvida una cosa: desde que Pedro Sánchez llegó al Gobierno, la retribución de los policías y de los guardias civiles ha subido un 38 %, mucho más que el resto de los funcionarios públicos. (Aplausos.―La señora presidenta ocupa la Presidencia).

No sé qué les hace gracia, señorías, pero ¿sabe lo que ha pasado desde que Pedro Sánchez es presidente? Se han modernizado los equipos, se han adquirido nuevos vehículos, se ha dotado de mejor material y se han renovado las infraestructuras. Eso, señorías, no es abandono, eso es invertir y es apostar en serio por la seguridad de nuestro país. (Protestas).

Ustedes hablan...

Presidencia. Señores diputados, por favor, silencio. Señor Arribas, cuando quiera.

Manuel Arribas Maroto

PSOEDiputado.Página 64

Ustedes hablan de OCON-Sur, y saben que esa unidad no se eliminó, señor Flores. Sus 150 agentes, sus bases y sus recursos fueron destinados a la Policía judicial dentro de una reorganización estructural impulsada por la propia Guardia Civil.

Señorías, lo que falla en ese relato es que ustedes intentan imponer el discurso de que España es un país inseguro, pero el mayor peligro para el Estado español está sentado en esa bancada (señalando los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso). El ataque al Estado siempre viene de ustedes, porque lo que vienen a representar es ruptura, es odio, es enfrentamiento y es retroceso. Porque el peligro, señorías, son ustedes, es la extrema derecha. Cada vez que hablan de invasores, cada vez que hablan de asaltos, cada vez que hablan de incendio social, y cuando se señala a niños, a familias o a trabajadores extranjeros como culpables, no fortalecen a España, la envenenan.

Vienen aquí con su discurso patriota, y lo que hacen es negar la violencia contra las mujeres por el simple hecho de ser mujeres, señor Flores. Votan en contra del salario mínimo interprofesional. Le roban a cada trabajador catorce días y medio de descanso votando en contra de la reducción de la jornada laboral. Ustedes dicen proteger a los españoles, pero llaman paguita al ingreso mínimo vital, eso que ha permitido que algunas familias no caigan en la desgracia. ¿Quién desprotege a los trabajadores, señor Flores? ¿Quién quiere derribar los pilares del estado de bienestar? La verdadera amenaza para este país es un partido que vive de dividir, de enfrentar, de insultar y de despojar de derechos a quienes lo hacen grande. El problema, señorías, no son los inmigrantes, el problema no son los jóvenes, tampoco son las mujeres ni las familias trabajadoras, el verdadero ataque contra España lo firman ustedes, la derecha y la ultraderecha, cada vez que abren la boca.

Gracias, presidenta. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Arribas. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Romaní Cantera.

José Ignacio Romaní Cantera

PPDiputado.Página 64Vídeo

Gracias, presidenta.

En la prensa de ayer, sin ir más lejos, leíamos cómo el estrecho de Gibraltar vive la mayor escalada de violencia en décadas: secuestros, tiroteos, descargas a pleno día, lanchas armadas campando sin control, todo esto coincidiendo con el recorte de unidades de élite como el OCON-Sur, el GAR y el abandono de Marlaska de todos los agentes.

Desgraciadamente, ya es habitual que los narcos atraquen sus embarcaciones frente a nuestras playas o en nuestros puertos. Son narcolanchas que se pasean con absoluta libertad; hay tiroteos, ataques con armas de guerra ―Kalashnikov, señor portavoz―, y constantes agresiones y amenazas a los agentes que se juegan la vida para preservar el Estado de derecho. Ustedes lo niegan. Lo que es peor: la señora Montero, andaluza, lo niega. (Aplausos). Y nosotros, los andaluces, estamos anonadados viendo que ustedes lo que intentan es decir que no está pasando nada. (El señor Arribas Maroto muestra desde el escaño el mismo gráfico que mostró durante su intervención en la tribuna). Es curiosísimo.

Además, le voy a decir otra cosa que es muy importante para nosotros: los diputados del Partido Popular no vamos a olvidar el asesinato de los dos guardias civiles de Barbate, de Miguel Ángel y de David. Ni vamos a olvidar el silencio atronador de una ministra que dice ser andaluza y que se niega a mover un dedo para que esa situación no se repita en nuestra tierra. (Aplausos). Y ya no hablo de un ministro que se presentó a diputado por Cádiz, un ministro al que todos dan ya por amortizado. Los socialistas le quitaron su prestigio y él, solo, perdió su dignidad.

Sí, señorías, es demoledor el informe del Parlamento Europeo sobre la investigación de esta tragedia. Permítanme que, en este caso, hable como diputado andaluz, como gaditano que ha estado en Barbate, que ha estado en la costa andaluza y que está viendo todos los días lo que está pasando porque nos lo cuentan nuestros vecinos. Yo no sé si usted, desde Ávila, a lo que se dedica es ―como nos ha explicado― a contar a los alumnos de la escuela de Ávila y si hacen ejercicio físico. Desde luego, nosotros no estamos en esas cosas. (Aplausos). Nosotros estamos en nuestra provincia peleando todos los días contra el narcotráfico.

Hay un informe elaborado por la misión de los eurodiputados que hace unos meses visitaron Algeciras y Barbate para evaluar la situación, y en él se pone de manifiesto la falta de medios y, una vez más, la mayor peligrosidad de las mafias que operan en la zona; a la vez que ese informe exige inversiones significativas en recursos, personal, formación y tecnología avanzada. Es lamentable que haya tenido que venir una misión europea a llamar la atención al ministro del Interior sobre algo que lleva denunciando años la provincia, Andalucía y muchas regiones de España. Ante todo eso, usted y la señora ministra andaluza, María Jesús Montero: silencio, de eso no se habla, de eso no se puede hablar.

Voy a hablar como andaluz, como gaditano (el señor Arribas Maroto muestra de nuevo el gráfico), y voy a decir lo que están pensando todos los andaluces que están viendo las noticias de los medios de comunicación de hoy: los andaluces pensamos que nos han traicionado. Exigimos a la ministra Montero, una vez más, que abandone el negacionismo del señor Marlaska y aborde la lucha contra el narcotráfico con inversiones; inversiones que deben llegar a Andalucía, no solo a Cataluña. Qué vergüenza que toda una ministra que se dice ser andaluza anteponga los intereses de Pedro Sánchez y de sus socios a la propia seguridad de aquellos que nos defienden todos los días en nuestras costas (aplausos) y, desde luego, nos defienden con consecuencias. El silencio de la señora Montero la hace cómplice, y hoy mismo, la muestra traicionando a Andalucía y claudicando ante el egoísmo del independentismo catalán. Nos habla de una nueva financiación basada en la ordinalidad, así lo llama la ministra. Cargarse el principio de solidaridad es como lo llamo yo y como lo llamamos todos los andaluces. (Aplausos). Los más ricos recibirán más, por obra y gracia de la señora Montero; la que dice ser andaluza, señora Montero. Ha traicionado sus propias palabras de consejera en Andalucía y ha traicionado la palabra de los socialistas, de aquellos socialistas que quedaban, de esos ya quedan pocos. Ahora todos son sanchistas, al servicio del independentismo y su primer exponente es María Jesús Montero, una andaluza que traiciona a su tierra por mantenerse unos pocos meses más en esos sillones.

Es una vergüenza que hoy haya hecho usted el discurso contando con alumnos de la Academia de Ávila y que no haya contado con los andaluces que están pasándolo mal en toda la costa, defendiendo los intereses de todos aquellos que cada día levantan la persiana de su negocio. (El señor Arribas Maroto vuelve a mostrar el mismo gráfico.―Aplausos). Es una vergüenza que usted no haya hablado de lo que se venía a hablar, que era del narcotráfico. Y es una vergüenza que usted y la señora Montero traicionen a Andalucía una vez más.

Desde luego, nosotros, en el Partido Popular, seguiremos defendiendo a la Guardia Civil, seguiremos defendiendo a la Policía y seguiremos defendiendo a los andaluces.

Muchas gracias. (Varios señores diputados: ¡Bravo! ¡Bravo!―Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Romaní. —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, SOBRE EL FRACASO EN TODOS LOS ÁMBITOS DE LA POLÍTICA DE SEGURIDAD E INTERIOR DE ESTE GOBIERNO. (Número de expediente 173/000141).

Presidencia. Continuamos ahora con la moción consecuencia de interpelación urgente del Grupo Parlamentario Popular, sobre el fracaso en todos los ámbitos de la política de seguridad e interior de este Gobierno. Por el grupo autor de la iniciativa y para la defensa de la moción, tiene la palabra el señor Cobo Vega.