Inés Plaza García
Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. Permítanme comenzar recordando a todas las mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas, a las que viven con miedo y a las que siguen silenciadas por la violencia machista. Y, cómo no, me gustaría recordar a las niñas y niños que son asesinados para hacer daño a su madre. Una sociedad nunca será justa mientras haya una sola mujer amenazada nada más que por el hecho de ser mujer. (Aplausos). En el Partido Socialista continuaremos luchando contra la violencia de género y contra la violencia vicaria. Antes de continuar, quiero saludar, agradeciendo su presencia en la tribuna, a FEDER, a la Federación Española de Enfermedades Raras, por su trabajo incansable en favor de las personas con enfermedades raras y sus familias. Su trabajo ha sido determinante para que hoy aquí se abra paso este debate. Muchas gracias. Y también quiero saludar a UNIPER, una asociación de familias de niños y niñas con enfermedades raras. Gracias por la lucha constante que sé que realizan. Son mujeres que vienen desde Jerez y quiero agradecérselo y saludarlas. (Aplausos). Señorías, hoy tratamos en este Pleno una proposición de ley para proteger las vidas y garantizar las oportunidades desde el primer día. Me estoy refiriendo al cribado neonatal, que puede cambiar la vida de un recién nacido y es una de las políticas de salud pública más eficaces que existen. Detecta enfermedades graves antes de que aparezcan los síntomas y permite tratarlas a tiempo para evitar secuelas de por vida, y esto es especialmente relevante en el caso de enfermedades raras. La prueba del talón es la principal prueba diagnóstica universal para detectar esas enfermedades. Pero el problema es que ahora mismo esa protección no llega igual en todos los territorios. El programa es lento y las comunidades avanzan a distintos ritmos y eso crea desigualdades que no podemos permitir en algo tan esencial como es la salud de un bebé. Por eso esta proposición de ley refuerza un programa que es esencial para la salud pública y para la equidad territorial. Hoy modificamos, además, con esta propuesta la ley de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud para que obligatoriamente cada dos años se revise el cribado neonatal con criterios muy claros: con efectividad clínica, con calidad, con coste-efectividad y con equidad. Este paso es imprescindible para dar seguridad jurídica y agilizar el proceso. Por otro lado, la proposición de ley también actualiza el real decreto de cartera de servicios para incluir en la norma la ponencia de programas de cribado poblacional, que será la encargada de realizar estas evaluaciones periódicas. Además, se mandata al Ministerio de Sanidad ―a través de la ponencia de programas de cribado poblacional― realizar una revisión de los distintos programas autonómicos para seguir avanzando en la actualización de ese panel de enfermedades incluidas en la cartera. Y algo muy importante: se incorpora el asesoramiento de sociedades científicas y de expertos en salud pública y genética y de asociaciones de pacientes. Señorías, es innegable que en estos años el Gobierno progresista, el Ministerio de Sanidad junto con las comunidades autónomas, está avanzando de manera decidida en este ámbito. (Aplausos). Por lo tanto, con esta proposición de ley queremos complementar esa acción del Gobierno y su compromiso con las enfermedades raras. Esta proposición de ley aporta rigor, agilidad, cohesión; asegura el cribado neonatal para que avance al ritmo de la ciencia y lo haga con criterios comunes, con igualdad de acceso y con la máxima calidad para todas las familias, vivan donde vivan. Esta proposición de ley es necesaria porque no todas las comunidades avanzan al mismo ritmo. Eso también es muestra de la necesidad de recuperar la cartera única de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud, troceada por el Real Decreto-ley 16/2012. Esta reforma será incluida en la agenda legislativa del Ministerio de Sanidad y ya se está tramitando en esta Cámara.
Señorías, esta desigualdad entre territorios, de la que les hablaba, se ve muy claramente en Andalucía, en mi tierra. Los Gobiernos socialistas, cuando María Jesús Montero era consejera de Sanidad, impulsaron una salud pública fuerte, una sanidad pública con más recursos, con más capacidad, con avances que hoy serían impensables, como los centros que crecían. Había investigación en células madre, existían programas pioneros de cribado, de diagnóstico precoz, y una atención temprana que cuidaba a miles de familias. Los profesionales, además, podían desarrollar su trabajo con una estabilidad y unos recursos tremendos. Esta trayectoria permitió que Andalucía fuera pionera en toda España en salud pública. (Aplausos). Pero, señorías, ese sistema que costó tantas décadas levantar se ha deteriorado con el Gobierno de Moreno Bonilla. Hoy, en la sanidad pública andaluza hay un millón de personas en lista de espera para alguna operación o prueba diagnóstica, un millón de personas. Antes, cuando una persona se ponía enferma y estaba en una clínica privada, inmediatamente la mandaban a una clínica pública, porque ahí era donde estaba la verdadera garantía, ahí era donde estaban los verdaderos recursos. Ahora pasa todo lo contrario. Ahora, cuando una persona va a la sanidad pública no la atienden, hasta el punto de que hay dos millones de personas en Andalucía que han tenido que hacerse un seguro privado porque la sanidad pública no las atiende. El señor Moreno Bonilla ha convertido la sanidad en un negocio. (Aplausos).
Y si hablamos de infancia, que es lo que hoy nos toca aquí, la situación es más grave aún. En Almería, en mi tierra, las familias han tenido que constituir una asociación, la Asociación ATiENDA, porque las horas de atención temprana son precarias y totalmente insuficientes. ¡Con lo que fue Andalucía en atención temprana! ¿Se acuerdan de lo que fue Andalucía en atención temprana? Fuimos pioneros, y ejemplo del buen funcionamiento en toda España. Pues también se están cargando la atención temprana. Y si digo esto es porque de nada sirve tener un buen cribado neonatal si luego no se tiene una buena atención temprana. (Aplausos).
Un cribado, sea neonatal o no, no es solamente una prueba, es una prueba y un compromiso; es un compromiso de diagnóstico, un compromiso de seguimiento, un compromiso de atención, un compromiso de transparencia, pero sobre todo es un compromiso de protección. Y precisamente todo eso es lo que ha fallado en Andalucía con los cribados del cáncer de mama. No han rendido cuenta de los diagnósticos a las pacientes, no les han hecho ningún seguimiento, no ha habido atención. Por supuesto, no hay transparencia y mucho menos hay protección. Han fallecido mujeres porque no les han contestado en los cribados de cáncer de mama.
Llevamos casi dos meses desde que se conocieran los primeros casos del cribado de cáncer de mama y Moreno Bonilla sigue sin dar ninguna explicación. Moreno Bonilla sigue callado. No sabemos cuántas mujeres hay afectadas ni por qué ha ocurrido esto y no sabemos qué solución les van a dar. Y lo peor de todo es que no sabemos si hay alguna garantía de que esto no vaya a volver a ocurrir. Señorías, así se destruye la confianza de las mujeres en un programa que debería cuidarlas y protegerlas. Esto también es violencia. Esto es violencia institucional contra las mujeres. (Aplausos).
Como ya he dicho antes, en Andalucía hemos pasado de tener una sanidad pública y un pionero sistema público de salud a sentirnos completamente desprotegidas. Porque, cuando se derivan 1500 millones de euros de la sanidad pública a la privada, el sistema se cae. Porque, cuando se derivan 1500 millones de euros de la sanidad pública a la privada, los costes de la sanidad que no atienden a las familias los tienen que asumir las familias. Eso genera una desigualdad enorme, porque no todo el mundo se puede costear una sanidad privada.
Señorías, la ciudadanía necesita poder confiar en sus instituciones, pero, por desgracia, esa confianza se ha vuelto a romper en mi tierra, en mi provincia, en Almería. Mientras miles de personas luchaban por su vida en plena pandemia, la Diputación de Almería hizo contratos de material sanitario, de mascarillas, que la justicia hoy investiga, que, según hemos podido saber por los medios de comunicación de Almería hoy mismo, tenían sobrecostes de casi un millón de euros; contratos de mascarillas y geles hidroalcohólicos que nunca llegaron a la Diputación de Almería. Es una causa que lleva cinco años investigándose y que estalló en 2021 con la detención, en ese momento, del vicepresidente de la diputación. Pero es que la semana pasada detuvieron al presidente de la diputación, al vicepresidente primero y al alcalde de Fines junto con cuatro personas más, además de a otro diputado provincial, el alcalde de Tíjola, que también está imputado junto con ochenta empresas ―ochenta empresas, ¿eh?― de construcción que se están investigando por posibles contratos irregulares de obra pública.
El Juzgado de Instrucción número 1 de Almería está investigando indicios de cohecho, de malversación de caudales públicos, de tráfico de influencias, de corrupción en la contratación pública, de blanqueo de capitales. Es, sin duda, la mayor investigación por corrupción que ha afectado a la provincia de Almería. Y cuando le preguntan al señor Moreno Bonilla, al presidente de la Junta de Andalucía, dice que él no sabe nada. O sea, que en 2021 se llevan detenido al vicepresidente de la diputación y él, por lo visto, no se enteró, no sabe nada. Y unos días después dice que le extraña esto del presidente de la diputación porque es una persona joven, una persona que no tiene cargas familiares y que además no tiene problemas económicos; y que, claro, mucho más le extraña del vicepresidente porque es una persona vinculada a la religión. Nos parece tremendo. ¿De verdad? Como si todas las personas que tuvieran cargas familiares o problemas económicos delinquieran o las personas que no vayan a misa son delincuentes. Es que no sé de qué estamos hablando. (Aplausos). ¿De qué estamos hablando? Un presidente de la Junta de Andalucía que, en lugar de atajar el problema, dice que le extraña porque son personas ejemplares.
En fin, señorías, el Partido Popular no lo puede evitar. El Partido Popular no puede pasar ni un minuto sin intentar hacer negocio, ni siquiera cuando se estaba jugando con la vida de las personas en plena pandemia de la COVID-19. No se puede convertir la sanidad en un negocio. (Rumores). Sí, ¿les molesta que lo diga? Pues no se puede convertir la sanidad en un negocio. (Aplausos).
Si estoy contando todo esto es porque una ley de cribado neonatal solamente puede funcionar si hay una sanidad pública fuerte, si hay una sanidad pública que no mire según los bolsillos de los ciudadanos, si hay una sanidad pública en la que no se haga negocio con ella. Y esta proposición de ley garantiza algo tan básico como evaluar, actualizar con evidencia científica y reducir las desigualdades.
Para terminar, solamente quería dar las gracias a las organizaciones presentes por recordarnos todos los días que detrás de cada enfermedad hay una familia, una historia y una esperanza. Y me dirijo ahora a las señorías de los demás partidos políticos. Les pediría que votemos pensando en los niños y niñas que todavía no tienen voz, en las familias que viven bajo la angustia de un diagnóstico incierto y en una sociedad que quiere avanzar para no retroceder. Porque la equidad se construye y la salud se defiende, y porque la vida de un recién nacido no admite desigualdades.
Muchas gracias. (Aplausos).