Miguel Tellado Filgueira
Gracias, presidenta. Nos habla la señora Montero de economías desarrolladas y parece ser que la economía más desarrollada era la del señor Santos Cerdán, su compañero de partido. (Aplausos). Hace unos días Yolanda Díaz dijo una verdad. Por primera vez, Yolanda Díaz dijo una verdad. Dijo que eran ustedes el Gobierno de la corrupción y acertó. Son ustedes el Gobierno de la corrupción, investigados por organización criminal nada más y nada menos. Ábalos y Santos Cerdán lo acreditan y la UCO lo demuestra. Robaron a manos llenas. Son ustedes el Gobierno del 2 %, los del piso franco en Fuencarral, los del túnel de Belate en Navarra, los del puente del centenario en Sevilla, los de los contratos millonarios en Marruecos y mordidas en todos ellos, los de la Paqui en El Corte Inglés con la visa a todo trapo (risas), los que enchufaban a prostitutas en empresas públicas que dependían de la señora María Jesús Montero y los que compraban el voto y el silencio del PNV a cambio de enchufar a amigos de Aitor Esteban en empresas públicas. Al final lo del palacete acabó convirtiéndose en una broma. Son ustedes el partido de los fajos de billetes, de las chistorras, los soles y las lechugas. Hablaban ustedes como la mafia. Alrededor de unos 6,7 millones de euros los que ha trincado Supersantos Cerdán de la trama de Servinabar que él mismo dirigía. Se sentaba ahí, detrás de Patxi López, entre ustedes. Era uno de los suyos. Era el «número 2» de Pedro Sánchez hasta el pasado mes de julio. «Un socialista comprometido», decía Sánchez. «Supersantos Cerdán», decía José Luis Rodríguez Zapatero. «Un gran negociador», decía Pedro Sánchez. En eso tiene razón. (Risas). «La mano en el fuego» ponía María Jesús Montero. «A ver qué disculpas le piden ahora al señor Cerdán», decía el catedrático Patxi López. (Risas). Son ustedes el partido de la fontanera que extorsionaba a jueces y fiscales para que dejasen de investigar al entorno familiar de Pedro Sánchez. Y en el medio, Antonio Hernando, conocido de este señor de aquí abajo (señalando al ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, López Águeda.―Risas). Ahora la llaman Antoñita la fantástica. Pues como Antoñita la fantástica hable, se cae todo el tinglado que tienen ustedes ahí enfrente. (Aplausos). Señor Bolaños, era usted el responsable de ética del Partido Socialista, donde todo eso sucedía. ¿Qué tiene de ético todo este montón de corrupción? (Aplausos.―Varios señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Bieeen!).