Mirian Guardiola Salmerón
Gracias, presidenta. El presidente dijo: «Que se limpie todo, sin límite. Límpiese todo, caiga quien caiga». Esta es la grabación que se escucha de la fontanera de Ferraz, de la socialista Leire Díez. Una grabación en la que se reconoce que Pedro Sánchez dio la orden, que dio la luz verde a las cloacas. Unas cloacas para sobornar, chantajear, extorsionar y presionar a jueces, fiscales y a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado que investigaban la corrupción del Gobierno, del Partido Socialista y de los familiares de Pedro Sánchez. (Aplausos). Una fontanera que decía ser la mano derecha de Santos Cerdán. Este mismo lunes reconocía que se reunieron hasta dos veces. Hoy también sabemos que se reunió con el señor Hernando, adjunto del gabinete de Pedro Sánchez y hoy secretario de Estado. Por tanto, Ferraz y Moncloa, Gobierno y Partido Socialista, todos estaban al tanto. (Aplausos). ¿Y nos quieren hacer creer ahora que la señora Leire Díez era una afiliada cualquiera que pasaba por allí? No. A Leire Díez la colocaron ustedes en dos empresas públicas como Correos y ENUSA y se paseaba por Ferraz como Pedro por su casa. Leire Díez tiene de periodista lo que Pedro Sánchez de fiable y no olvidemos que era la señora que quería ver muerto al teniente coronel Balas. ¡Qué vergüenza! (Rumores). Miren, todo lo que rodea al Partido Socialista ya de corrupción es insoportable y eso no hay fontanera que pueda arreglarlo ni fiscal general que pueda borrarlo. La mujer de Pedro Sánchez imputada, el fiscal general del Estado visto para sentencia, el hermano del presidente camino del banquillo. El candidato del Partido Socialista en Extremadura, el que enchufó al hermanísimo y se aforó en fraude de ley, también camino del banquillo. Dos secretarios generales del Partido Socialista en el epicentro de la corrupción: super-Santos Cerdán, el nexo corruptor, el de las mordidas del 2 %, y el señor Ábalos, que recientemente hemos conocido por la prensa que fiscalía anticorrupción le pide más de veinte años de prisión. La banda del Peugeot conocida como una organización criminal y la Audiencia Nacional investigando los pagos que se hacían en metálico en Ferraz por un presunto delito de financiación ilegal del Partido Socialista. Todo lo que toca Pedro Sánchez se corrompe. Y no es casualidad, es causalidad; la causalidad de la sinvergonzonería, porque cuando la indecencia entra por la puerta, la honradez sale por la ventana. (Aplausos). Señorías, con todo este lodazal de corrupción en el que chapotea el Partido Socialista yo le preguntaría a la bancada del Grupo Socialista, parafraseando aquella mítica película de Sin Perdón: ¿quién es el dueño de esta pocilga? El dueño tiene nombre y apellido, se llama Pedro Sánchez Pérez-Castejón, y, desde luego, no habrá perdón ni por parte de los españoles ni de la historia ni tampoco de sus cómplices. Pero hablemos de las ramificaciones de la trama de la corrupción del Partido Socialista. La sombra de la corrupción del Partido Socialista es muy alargada. Los tentáculos se extienden a comunidades autónomas como Baleares, Canarias, Navarra, Asturias, podría seguir. Allí donde el Partido Socialista tenía un peón, allí operaba la organización criminal con mordidas, comisiones ilegales y con amaños en contrataciones públicas, como el del 2 %. Miren, el penúltimo informe de la UCO acorrala al ministro Ángel Víctor Torres. Él fue la puerta de entrada de la trama corrupta a Canarias. Más de 12 millones de euros pagó el Gobierno canario cuando era presidente el señor Torres en mascarillas fake sin tener en cuenta si se ponía en riesgo la vida de los sanitarios y de las personas. Adjudicaciones irregulares sin respetar los procedimientos y presión, mucha presión a los funcionarios. Página 23 del informe de la UCO. Una funcionaria llega a decir ante las presiones, atentos ―abro comillas―: «A mí me da igual de dónde venga, soy funcionaria y tengo que comprobar unos mínimos». Recuerden esta frase, muy importante: «Soy funcionaria y tengo que comprobar unos mínimos». Miren, en esta frase, en estas palabras, hay más decencia que en todo el Consejo de Ministros junto. (Aplausos.―
Un señor diputado: ¡Bravo!). ¿Y qué dijo el señor Torres? El señor Torres dijo ―abro comillas―, folio 77: «Me voy a cagar en todos sus santos. O lo soluciona o la levanto en el aire». ¿De verdad? (Protestas.― Varios señores diputados: ¡Qué vergüenza!). Amenazar a una funcionaria con levantarla en el aire si no hace lo que se le ordena no solo es un comportamiento mezquino y miserable, sino que nos da la medida de la altura del personaje y de la catadura moral que se sienta en el Consejo de Ministros. (Aplausos). ¡Pidan perdón a los funcionarios y funcionarias de este país, a los servidores públicos que trabajan todos los días para que se cumpla la legalidad y el ordenamiento jurídico y para que sinvergüenzas como los que robaban en Canarias no lo vuelvan a hacer jamás! ¡Pidan perdón a los funcionarios! Señores del Partido Socialista y señores que también apoyan al Gobierno y sustentan al Gobierno, no les he escuchado ni una sola palabra de censura de este tipo de comportamientos ni defender a los funcionarios públicos de este país.
Señorías, el señor Torres mintió. Mintió cuando dijo en el Congreso y en el Senado que no conocía a Aldama y a Koldo. Miren, mentir en el Congreso y en el Senado en una comisión de investigación es un delito tipificado en el Código Penal ¡y ustedes tienen un ministro que está incurriendo en un delito tipificado en el Código Penal! (Aplausos). Hoy sabemos que no solo los conocía, sino que se mensajeaban, hasta doscientos mensajes. ¿Si ustedes no conocen a alguien le mandan doscientos mensajes o lo llaman a las cuatro de la madrugada? Hoy sabemos por el informe de la UCO, folio 74, que Torres, Ábalos, Koldo y Aldama compartieron mesa y mantel. No conocemos el menú, pero suponemos que de primero había lechugas y de segundo chistorras. (Aplausos).
Señorías, a pesar de ello, el señor Torres está contento porque en el informe no aparecen pisitos en Atocha 25 ni aparecen prostitutas, solo adjudicaciones irregulares, trapicheos varios, facilitación de pagos, presiones a funcionarios…Vaya, solo corrupción, lo que viene siendo normal en el Partido Socialista. Detalles sin importancia, ¿verdad? Se les olvida, al señor Torres y al Partido Socialista, uno de los mensajes y párrafos más sórdidos del informe de la UCO, cuando Koldo dice que les pagará los favores en carne. (Una señora diputada: ¡Muy bien!). ¿En carne, señores del partido soy feminista porque soy socialista y soy socialista porque soy feminista? ¡¿Pagaban los favores con carne?! (Aplausos). ¡¿Cómo pueden tener tan poca vergüenza y tratar así a las mujeres?! ¡Se les debería caer la cara de vergüenza! ¡Por eso no levantan la cara del escaño! Como mujer antes que como política, estos mensajes machistas del Partido Socialista me parecen repugnantes y me parecen una vergüenza. Pidan perdón a todas esas mujeres. ¿Cómo pagaban en carne? ¿Con Jessicas, con Miss Asturias —abro comillas—, «con la Carlota, que se enrolla que te cagas, o con la colombiana, que está recién»? Son ustedes una vergüenza para todas las mujeres. (Aplausos). ¡No me extraña que las mujeres cada vez confíen menos en el Partido Socialista!
Son 340 páginas —voy terminando— en donde se da cuenta de que Torres estaba más preocupado de que los miembros de la banda cobraran más rápido que de la pandemia, más que de los sanitarios o de los ciudadanos. Y solo hay una razón por la que Sánchez no lo ha cesado: porque él está detrás, porque él lo ascendió como ministro para aforarlo por los servicios prestados —voy terminando señora presidenta—; o no lo cesa porque quizá Torres vale más por lo que calla que por lo que habla.
Termino ya, señora presidenta. El Grupo Parlamentario Popular trae aquí una moción consecuencia de interpelación para devolver la decencia y la dignidad que ustedes le han robado a la política (una señora diputada: ¡Muy bien!); para que se cumplan las recomendaciones del Greco; para que no haya injerencias políticas en el personal de las Administraciones públicas y para que se den explicaciones de las indicaciones que dio el presidente del Gobierno y los ministros de Justicia e Interior a Leire Díaz, otrora alto cargo de Correos y de ENUSA, conocida ahora como Antoñita la fantástica, porque alguno de ustedes no la quieren ni conocer.
Señorías, la democracia la tenemos que defender día a día. Y la democracia no se vende, se defiende. Comencemos apoyando esta moción para defender la democracia y la regeneración de nuestras instituciones.
Muchas gracias. (Varios señores diputados: ¡Muy bien!—Aplausos).