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Sin adjetivos

Pleno del 19 de noviembre de 2025

Interpelación urgente a la Ministra de Sanidad sobre las medidas adoptadas por el Gobierno para abordar las necesidades del Sistema Nacional de Salud.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 153.

Sanidad

Alda Recas Martín

Grupo SumarDiputada.Página 32Vídeo

Gracias. Buenos días, presidenta. Buenos días, señorías. Ministra, se cumple en estos días dos años de su entrada en el Ministerio de Sanidad y nos encontramos en un momento en el que se habla y mucho de sanidad. Ojalá se hablara más de salud y no solo de sanidad y de la gestión, pero es que justo esa gestión, la gestión de la sanidad de las comunidades autónomas, gobernadas la mayoría por el Partido Popular, está en entredicho tras los últimos meses de escándalos, datos alarmantes, resultados de las privatizaciones, cribados, aborto… y sí, también se habla y mucho del sufrimiento de la ciudadanía derivada de esta mala gestión. Por eso, en parte, estamos ahora aquí hoy, para hablar de salud, de sanidad y de la gestión desde los diferentes niveles. Los que hemos estado al lado de los pacientes y de la ciudadanía en momentos en los que se ven esas consecuencias de la mala gestión, en los que vemos empeorar la salud, analizamos y sabemos que podíamos haber cambiado el curso de la enfermedad y de su atención, esos ―algunos estamos aquí hoy― queremos hablar de ello.

No voy a hacer lo típico de hablar de nombres y casos particulares para parecer empática ―ese dramatismo se lo dejo a otros―, porque en este caso no hace falta. Lo que ocurre con la gestión de los cribados, del aborto, de las privatizaciones, ya es dramático de por sí. Hoy venimos a hablar aquí de las consecuencias de la mala gestión de algunos, de competencias, y que se oiga aquí en el Congreso un grito ahogado de muchos y muchas llamándoos a la acción (aplausos); acción para que, de una vez, se trabaje en la prevención de la enfermedad, en la promoción de la salud; para que se anteponga el bienestar no de los negocios de Quirón, sino el bienestar de la población; para que se asuman responsabilidades y las competencias de cada nivel; para que se coordine quien tenga que coordinarse y se escuche a quien tenga que escucharse para que no ocurra lo que está ocurriendo en las comunidades autónomas donde gobierna el Partido Popular. Aproveche, ministra, la visibilidad que tiene su ministerio últimamente ―y eso que decían que era un ministerio secundario, una maría―, aproveche esa visibilidad y consigamos entre todos que esto se solucione.

Aquí quiero detenerme e interpelar a la necesidad de hablar y seguir explicando qué competencias tiene cada cual. El ministerio: sanidad exterior, bases y coordinación general, y legislación sobre productos farmacéuticos. Comunidades autónomas: responsables de la gestión de la sanidad, organización de sus servicios, contratación y pago al personal, y la asignación de presupuestos. ¡Bum! Y los municipios: control sanitario y del medio ambiente, la inspección de establecimientos y actividades, la promoción de la salud en el ámbito local y la gestión de las infraestructuras sanitarias. Y nosotros, señorías: legislar y representar a la ciudadanía, que también tienen sus responsabilidades. Y esto no lo digo yo, esto lo dice la normativa.

A algunos les conviene que la población piense que el ministerio es responsable de todo, pero es responsabilidad de todos y todas explicar quién es quién en este puzle de la gestión sanitaria; puzle que puede funcionar muy bien si utilizamos las herramientas de coordinación que tenemos entre manos. Hablo del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, de las diferentes comisiones ministeriales, de las ponencias ―por ejemplo, la de cribados―, para que, entre técnicos y decisores se encuentre el camino.

Por eso le tengo que decir al Partido Popular que asuman las competencias que tienen las comunidades autónomas en las que gobiernan, que colaboren. Puedo entender que algunos de ustedes no sepan hacerlo, que a algunos tampoco les importará demasiado, pero es que nos jugamos mucho, muchísimo. Se juegan mucho las pacientes de cáncer de mamá en Andalucía; los pacientes de cáncer de colon en Madrid; los madrileños, que estamos anonadados porque Ayuso va a terminar con nuestra atención primaria; se juega mucho la ciudadanía a la que le corresponde, por ejemplo, el Hospital de Vinalopó, gestionado por Ribera Salud y el Partido Popular, que esperaban la reversión a la gestión pública de nuevo; se juegan mucho los pacientes de Figueres en sus listas de espera y los pacientes dentro del sistema de salud mental comunitario en Galicia. La ciudadanía espera mucho de todos nosotros y es nuestra responsabilidad, más de unos que de otros.

Como no podía ser de otra manera, nuestro grupo parlamentario es defensor de la descentralización como herramienta de buena gestión. El mejor conocimiento de la salud y su manejo será desde lo local y desde un sistema de atención cercano o no será.

Ministra, le juro que lo entiendo, entiendo las competencias, las defiendo y creo en ello. Ustedes tienen algunas competencias de coordinación, pero para ello necesitan datos y necesitan evidencia. Lo que han hecho hasta ahora para conseguir la transparencia de los datos de todos y todas en cribados y en aborto, por ejemplo, demuestra el compromiso de su ministerio con la población, pero le pedimos, por favor, que no cese en su empeño. No cese en su empeño en saber para coordinar; no cese en su empeño en analizar para poder recomendar soluciones; no cese en su empeño en dialogar para obtener resultados. Nos jugamos mucho. Muchas veces, ministra, he oído de su boca: No es de mi competencia, pero sí de mi incumbencia. Muchas gracias por ello. (Aplausos).

A nosotros cada vez nos preocupa más. Nos preocupa qué vamos a hacer; qué vamos a hacer para que la ciudadanía vuelva a confiar, para que la ciudadanía vuelva a recuperar, por ejemplo, la confianza en el sistema de cribados. Creo que no hace falta que explique las bonanzas del sistema de cribados,

¿no? Creo que hasta ese nivel llegamos. Ahora sí voy a poner un ejemplo: mi marido. Mi marido acaba de cumplir 50 años ―nos hacemos mayores― y ha recibido (muestra un documento) ―tuvo suerte―, la carta de la Comunidad de Madrid para hacer el cribado de cáncer de colon. Me encontré esta carta en la papelera de reciclaje y le pregunté: ¿No te vas a hacer la prueba? Y, claro, es que no me extraña, después del escándalo y después de oír que por error se notificó a esos 561 casos en Madrid un resultado negativo que no era tal. ¡Qué daño han hecho, señorías del Grupo Popular, sus políticas y su gestión en la Comunidad de Madrid y en todas las comunidades donde gobiernan! Con la ciencia en la mano y la paciencia le he convencido, se la va a hacer y, además, él tiene suerte porque no es uno de los casi seis mil madrileños que no tienen asignado médico de atención primaria. Tiene una médica que, cuando tenga el resultado, se lo va a decir, y le dará la información real sin intermediarios que no saben hacerlo. Todo esto si el nuevo plan de atención primaria que tiene Ayuso no se lo carga todo.

Ministra, no puedo dejar de hacerle otra pregunta: ¿qué más puede hacer dentro de su competencia para protegernos a las mujeres? Desde que está usted en el ministerio se habla de menopausia, se habla de investigación con enfoque de género, se habla de salud sexual y reproductiva, se habla de aborto, pero ¿cómo? ¿Qué vamos a hacer entre todos y qué va a hacer usted para garantizar el derecho a abortar a las mujeres en todo el territorio, según sus competencias? Y, si es en la pública, señora ministra, muchísimo mejor, para que, vivamos donde vivamos las mujeres, tengamos el derecho a abortar.

Ministra, si se consiguen todos los datos que ha pedido a las comunidades autónomas, ¿qué hará usted? ¿En serio, señorías del Grupo Popular, hay que hacer un requerimiento judicial a la Comunidad de Madrid para que de datos que no son de ustedes, que son de la ciudadanía? ¿De verdad que hay que hacer un requerimiento judicial para que cumplan la ley? Es una auténtica vergüenza.

Y, para ir terminando, quiero destacar que las primeras personas que ven el fallo de la gestión, probablemente antes de que los pacientes lo noten, suelen ser los trabajadores sanitarios, que durante años de gestión del Partido Popular han tenido que improvisar, han tenido que trabajar más, han buscado soluciones ingeniosas, han estado por encima de sus gestores. Aquí querría pedirle que siga trabajando con todos los actores implicados para mejorar las condiciones de este personal tan importante para nuestro sistema y para la ciudadanía, todo dentro de sus competencias.

Por último, nuestro grupo parlamentario quiere interpelar para continuar y aumentar las evacuaciones de los enfermos de Palestina. (Aplausos). Llevan cinco. En la última, la hemos podido ver en Jordania recogiendo a los enfermos. Muchísimas gracias. Siga presionando para que sean más y, si necesitan ayuda, aquí tiene manos, cerebros (aplausos) y representantes solidarios que le ayudarán a empujar.

Muchísimas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Recas. A continuación, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, la señora ministra de Sanidad. Cuando quiera.

Mónica García Gómez

GobiernoMinistra de Sanidad.Página 34Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Muchas gracias, señorías. Muchísimas gracias por esta interpelación, porque considero que el momento no puede ser más pertinente, no solo porque vamos a cumplir dos años en el Gobierno, dos años en el ministerio, no solamente porque estamos en el ecuador de la legislatura, sino porque es verdad que ha habido en las últimas semanas recientes escándalos en el ámbito sanitario que, con razón, han generado preocupación a la ciudadanía. Antes de entrar en materia, permítanme que me detenga a recordar una efeméride, que no es la que se cumple mañana, la de la muerte del dictador, aunque algunos de ustedes lo añoren, sino que me refiero al 25 aniversario del asesinato de Ernest Lluch, exministro de Sanidad a quien tanto debemos. A él y a toda una generación les debemos el impulso de una sanidad pública y una Ley General de Sanidad, que es la que ha permitido que hoy tengamos uno de los mejores buques insignia de nuestro estado del bienestar (aplausos), que es nuestro sistema sanitario público. Tras dos años de Gobierno, tras veinticuatro meses de Gobierno, podemos decir con mucho orgullo, también con mucho esfuerzo, que nos hemos comprometido a redoblar el compromiso que inició esa generación y el señor Ernest Lluch y a consolidar el legado que nos han dejado nuestros padres, madres, abuelos y abuelas para sentar las bases de nuestro sistema sanitario, pero también para ofrecer un rumbo de futuro para nuestra sanidad pública. Si la anterior etapa del Gobierno progresista se centró en revertir los recortes del Partido Popular que tanto daño le hicieron a nuestro sistema sanitario, que tanto daño les hicieron a nuestros profesionales sanitarios, en estos dos años, hemos desplegado numerosos avances. No voy a ser muy exhaustiva ―ya lo fui con la portavoz, la señora Muñoz― en decirles todos y cada uno de los avances que hemos hecho. Entiendo que a los señores de la derecha, que son alérgicos a cualquier tipo de política progresista que ahonde en nuestro estado del bienestar, no les viene bien, pero sí que voy a dar algunos detalles de lo que hemos estado haciendo. Miren, hemos ampliado la cartera común de servicios, hemos ampliado los cribados; hemos incorporado las gafas gratuitas a menores de 16 años y reforzado la cobertura de salud bucodental; hemos batido récords en formación sanitaria especializada de nuestros profesionales: más médicos, más psicólogos, más enfermeras, más físicos, más biólogos, más farmacéuticos; hemos reducido a seis meses los tiempos de financiación de medicamentos; hemos aprobado la Agencia Estatal de Salud Pública, con el voto en contra del Grupo Popular; hemos financiado las universidades públicas, a pesar de aquellos Gobiernos que las están asfixiando; hemos saldado una deuda con la salud mental; hemos aprobado el primer plan de prevención del suicidio y, como bien decía la diputada, hemos tenido el honor de dirigir cinco misiones de evacuación de niñas y niños palestinos (aplausos) para que puedan ser atendidos aquí, en nuestro sistema sanitario, en nuestro país, para no olvidarnos que nuestro país está siempre en el lado correcto de la historia. Pero es verdad que sigue habiendo muchos desafíos, muchos retos; retos que nos preocupan y que, además, nos interpelan directamente.

Señorías, a pesar de haber destinado, desde el Gobierno de España, 40 000 millones más a las comunidades autónomas en materia de sanidad pública en los últimos siete años, a pesar de haber destinado 300 000 millones más en transferencias a las comunidades autónomas, que son las que tienen la competencia desde el año 2001 en materia de sanidad, los ciudadanos siguen sintiendo legítimamente que la sanidad no funciona como debería y que hay inequidades y desigualdades que son inasumibles, cuando, además, en las últimas semanas hemos asistido a determinadas negligencias que han conmocionado a la opinión pública, como pueden ser los programas de cribados en Andalucía. ¿Qué está pasando para que nuestra sanidad tenga más recursos que nunca, para que tengamos más profesionales que nunca, más inversión que nunca y sin embargo haga aguas en servicios esenciales? Para responder a esta pregunta, creo que es legítimo mirar a la cara a algunas comunidades, ver qué están haciendo y seguir algunas pistas. Primera pista: los tres gerentes del SAS, del Servicio Andaluz de Salud, los tres imputados por corrupción. La segunda pista la conocíamos ayer o antes de ayer: en la Comunidad de Madrid se disparan las citas nocturnas en hospitales de Quirón para hacer caja con las listas de espera. Y es que esto no son hechos aislados, son la expresión fenotípica de un gen privatizador que tiene el Partido Popular allá donde gobierna. (Aplausos). Un modelo del Partido Popular, un modelo de la derecha, que ha permitido cabalgar sobre nuestra sanidad a lomos del lucro, a lomos de la privatización, y que se puede resumir con una parasitación público-privada; el modelo de cabecera del Partido Popular.

Vamos a hacer un ejercicio que se hizo en el Watergate, el follow the money; vamos a seguir el dinero. Si el Gobierno central ha dado más de 300 000 millones a las comunidades autónomas, más de 40 000 millones en materia de sanidad pública a las comunidades autónomas y resulta que los ciudadanos no están recibiendo esas mejoras ―por cierto, Madrid y Andalucía están a la cabeza de la menor inversión en profesionales, de la menor inversión por habitante, de la menor inversión en atención primaria―, yo lo siento mucho, pero alguien por el medio se lo está llevando crudo. (Rumores). Hay 800 millones más para alta tecnología del Gobierno central, 800 millones más para digitalización del Gobierno central, 400 millones más para atención primaria, 120 millones más para salud mental, ¿dónde está ese dinero? ¿Dónde se ha quedado por el camino? (Rumores). Ustedes, señorías del Grupo Popular, están infartando las mejoras sociales que vienen del Gobierno central. (Aplausos). Lo siento, están dejando sin oxígeno esas mejoras sociales y esas transferencias de dinero.

Señorías del Grupo Popular, les voy a poner solo dos ejemplos muy claritos (rumores), actuales. Miren cómo infarta Madrid ese oxígeno de dinero público que debería ir a la salud de los ciudadanos: 5000 millones a Quirón y 4000 millones de ahorro a los más millonarios de esta región. Y en Andalucía, un aumento del 32 % en las privatizaciones. De qué si no la señora Ayuso va a nombrar a una consejera que viene de Quirón y de qué si no el señor Moreno Bonilla va a nombrar a un viceconsejero que viene de Asisa. Negocios, señorías del Grupo Popular, negocios con nuestra salud y negocios con nuestra sanidad. Este es el modelo del Partido Popular: lesivo para el bolsillo de los ciudadanos, lesivo para la ciudadanía y lesivo también para la salud.

Decía hace poco The Lancet, una revista de prestigio científico, que el aumento de las externalizaciones y el aumento de las privatizaciones aumentaba las muertes evitables. Sí, señorías del Grupo Popular, las muertes evitables, esa frase que a ustedes no les gusta oír; pero hay políticas suyas que han hecho que, por ejemplo, no se evitaran todas las muertes en Valencia ni en las residencias de mayores ni en los cribados de Andalucía. (Aplausos).

Y sí, por eso vamos a presentar una ley de gestión pública que blinde nuestro Sistema Nacional de Salud frente a sus ansias especuladoras y privatizadoras. Y muestra de ello son las negligencias en los cribados, que ustedes no pueden negar. No es un fallo coyuntural, no es un fallo puntual; es un fallo estructural. El problema con los cribados es la punta del iceberg de un modelo roto que hace aguas por todas partes y que está diseñado para que unos pocos hagan caja con la salud de la gente. Añadido a esto está el poco valor que le dan ustedes a la vida y a la salud, el poco valor que le dan ustedes a las víctimas. Porque en todas y cada una de las crisis en las cuales el Partido Popular ha sido negligente, ustedes no han dudado en señalar, en acosar y en humillar a las víctimas, como han estado haciendo durante las últimas semanas con las mujeres que denunciaron los cribados, las mujeres de Amama.

Y esta privatización, señorías, también tiene su expresión más cruda en el caso del aborto. Qué casualidad que sean justo también Madrid y Andalucía las que más han desterrado a las mujeres para que se vayan a abortar a la privada. Madrid solo cubre un 0,5 % de las interrupciones voluntarias del embarazo en la pública y Andalucía un 0,2 %. Además, la señora Ayuso ha decidido situarse en abierta rebeldía contra la ley del aborto. Y no, no es la enésima rabieta estéril contra el Gobierno de España ni tampoco es el enésimo movimiento tectónico que le quiere hacer al señor Feijóo; es un ataque frontal, consciente y programado contra los derechos de las mujeres (aplausos), un ataque frontal que está coordinado con las políticas de Orbán, de Trump y de toda la internacional ultra.

Señorías del Grupo Popular, ¿ustedes cómo llaman a aquellos que no cumplen la ley? ¿Cómo llaman a quienes no cumplen la ley, quienes se muestran en rebeldía con cumplir la ley? La ley del aborto, la ley de la vivienda, la ley de la memoria histórica. Mire, yo me he ido a ChatGPT: ilegal, delincuente, infractor y transgresor. Pero es que también le he preguntado a ChatGPT cómo se llama a aquellos que blanquean y que justifican a los ilegales, delincuentes, infractores y transgresores: encubridores, cómplices morales, justificadores, blanqueadores y apologistas. Pero es que en el caso del aborto, además, señorías, son ustedes hipócritas, porque todas las mujeres abortamos; también las de su bancada, ustedes, sus hijas, sus amigas y sus parejas. La diferencia es que ustedes, como la señora Ayuso, y como hace cincuenta años, pueden permitirse ir a abortar a Londres y mandan a las demás mujeres ―como la señora Ayuso― a abortar en clandestinidad. La señora Ayuso decía el otro día: Salgan de nuestras cabezas, y nosotros le decimos: No, señorías, salgan de nuestros cuerpos. Nosotras estamos donde debemos estar, en el lado correcto de la historia, al lado de la libertad, al lado de los derechos y al lado de las mujeres. (Aplausos).

Y termino con una última reflexión, señorías. La ley de universalidad se encuentra en tramitación en esta Cámara. Nuestro sistema sanitario, desde el año 1983, fue universal hasta que llegó el Partido Popular y cercenó ese derecho. En el año 2013, un ciudadano senegalés de 28 años, Alpha Pam, murió en nuestro país por tuberculosis, consecuencia de esa ley en la que el Partido Popular eliminó a los inmigrantes de nuestro sistema sanitario. Hay quienes, como VOX, piensan que los males de nuestra sanidad se resuelven expulsando a la gente de ella. Y nosotros decimos todo lo contrario: nuestra sanidad mejora cuando es universal, cuando nadie queda fuera, cuando el derecho a la salud está garantizado por todos y todas. Ya lo vimos en la pandemia, nadie está a salvo si no estamos todos a salvo. En nuestra sanidad no sobra nadie; si acaso, sobran los malos gestores, sobran los indolentes, sobran los negligentes, sobran los ‘Albertos Quirones’ y sobran los discursos racistas. Frente a su exclusión masiva, nuestra sanidad universal. Este Gobierno está y siempre estará comprometido con la sanidad pública; lo ha estado en los últimos años y lo estará en los siguientes.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR).

Presidencia. Muchas gracias, señora ministra. Tiene ahora la palabra la señora Recas Martín.

Alda Recas Martín

Grupo SumarDiputada.Página 36Vídeo

Gracias, presidenta. Gracias, ministra, por todo lo que ha expuesto, por lo que defiende y lo que queda por defender. Yo voy a necesitar escuchar esto de nuevo, sobre todo los datos económicos. Hay muchas cosas que se pueden decir de su ministerio. No sé si alguna vez, cuando ha venido a la Comisión de Sanidad, ha escuchado eso de: ¡es que son ustedes hiperactivos! Sí, sí son hiperactivos, hay que reconocerlo, hacen mucha norma. Me preguntaban muchos periodistas de sanidad qué opinábamos de la actividad legislativa del Ministerio de Sanidad en estos dos años, y, claro, tuve que ver cuánta actividad legislativa tenía.

Tremendo. Como decía el secretario de Estado, Javier Padilla, por ejemplo, en los dos años del Partido Popular, de Dolors Montserrat, 28 iniciativas; el Ministerio de Más Madrid, de Mónica García, en dos años, 120 iniciativas. Y no 120 cualesquiera, 120 que cambian la vida a la gente, como aumento de la cartera para el tema de cribados, los criterios de la ELA, las gafas, los profesionales sanitarios ―por ejemplo, de medicina de urgencias y emergencias― y la vigilancia de salud pública. (Aplausos). Realmente, normativas que cambian la vida a la gente. Y es verdad que esa hiperactividad nos da mucho trabajo aquí, en esta Cámara. Pero bueno, algunos estamos encantados de trabajar, la verdad.

Estamos encantados de que esté aquí, por ejemplo, la ley de universalidad. Tenemos buenas noticias, señora ministra, hemos tenido las comparecencias de los diferentes colectivos relacionados con la universalidad y, ojo, parece que todos estamos de acuerdo en que sí que se necesita la universalidad. Señorías del Grupo Popular, sus discursos eran buenísimos, aunque a lo mejor era porque tenían a los colectivos delante. Vamos a ver si avanzamos en la ley de universalidad. También tenemos entre manos la ley de alcohol y menores, las ratios de enfermería, y pronto llegarán la ley del medicamento o el famoso estatuto marco. Sin duda alguna, señora ministra, aquí tenemos mucha gente para trabajar y seremos capaces de sacarlo adelante, porque en la izquierda somos innovadores; otra cosa no, pero somos innovadores. Intentaremos hacer lo que sea necesario para que esas leyes tan importantes para la ciudadanía consigan aprobarse en esta Cámara. No vamos a parar. Cuente con nosotros, la verdad es que somos muchos.

Usted ha hablado de dineros, de fondos, y hay un tema que me gustaría que nos aclarara un poco más, porque muchas veces hemos oído al Partido Popular hablar de fondos y fondos y de que necesitan fondos, pero resulta que luego leemos que hay fondos que no utilizan. ¿Cómo es posible que haya fondos que no utilicen? Esto no les interesa. A lo mejor es que luego el discurso de fondos y fondos se les rompe un poquito, ¿no?

Por otra parte, creo que todos somos conscientes de la actividad internacional de este Ministerio de Sanidad y la verdad es que la mayoría de nosotros estamos muy muy orgullosos. Así que, para finalizar, ministra, ya que ha estado usted en la OMS y que a España se la escucha, se la respeta y se la trata, y dado que el año que viene cambiará la Secretaría General de Naciones Unidas, le voy a pedir que usted inste, pregunte y presione para que haya una mujer en Naciones Unidas, porque eso, probablemente, cambie su gestión.

Sin más, quiero darle las gracias de nuevo y decirle que cuenta con mucha gente, incluso dentro de esta bancada (señala hacia los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso), y que estamos dispuestos a aprobar leyes que cambien la vida a la gente.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Recas. Para concluir el debate, tiene la palabra la señora ministra de Sanidad.

Mónica García Gómez

GobiernoMinistra de Sanidad.Página 37Vídeo

Sí, señorías, nosotros creemos en el estado de bienestar y en nuestro Sistema Nacional de Salud. Nosotros creemos que es el buque insignia de nuestro estado de bienestar y no entenderíamos nuestra sociedad sin entender nuestra sanidad pública, sin comprenderla, y sin protegerla y blindarla de aquellos anhelos especuladores y privatizadores. Hay quien cree que el estado de bienestar se interpone en sus negocios. Y hay quien cree que los derechos ―el derecho a la salud, el derecho a la vivienda y el derecho a un planeta vivible― se interponen en sus deseos liberales y especuladores. Por eso nosotros defendemos el estado de bienestar y la justicia social.

Por cierto, tanto el estado de bienestar como la justicia social, el sistema sanitario, los tratamientos de las mujeres con cáncer y los sueldos de nuestros médicos, médicas, enfermeras y de todos los profesionales sanitarios se pagan con impuestos. (La señora Montesinos de Miguel: Esos que se manifiestan en su contra). Esos impuestos que ustedes reducen allá donde gobiernan. (Aplausos). Esos impuestos que ustedes perdonan y condonan a los más millonarios. (Rumores.―La señora Montesinos de Miguel pronuncia palabras que no se perciben).

Presidencia. Señora Montesinos, por favor.

Mónica García Gómez

GobiernoMinistra de Sanidad.Página 37

Con esos 40 000 millones que les da el Estado central a sus autonomías para que puedan reforzar el estado de bienestar, la salud y la educación, lo primero que hacen la señora Ayuso y el señor Moreno Bonilla es extender un cheque a los millonarios tanto de la Comunidad de Madrid como de Andalucía. (La señora Montesinos de Miguel: No tiene vergüenza). ¡Sí, no hay dinero para la salud, porque el dinero está en Quirón o en los bolsillos de los millonarios! (Aplausos.―Rumores). ¡Y sí, estamos muy orgullosos de seguir impulsando y fortaleciendo nuestro sistema sanitario! (El señor Bravo Baena: Muy orgullosos…).

La ley de alcohol y menores vendrá a esta Cámara. ¿Qué votarán, señorías? (La señora Montesinos de Miguel, señalando a los escaños del Grupo Parlamentario Junts per Catalunya: Eso pregunto yo, ¿qué votarán?). La ley del tabaco llegará a esta Cámara, ¿qué votarán? (Rumores.―La señora Montesinos de Miguel y el señor Bravo Baena pronuncian palabras que no se perciben).

Presidencia. Señora Montesinos y señor Bravo, por favor, silencio.

Mónica García Gómez

GobiernoMinistra de Sanidad.Página 38

Y a la ley de gestión pública, que blinda nuestra sanidad de los ‘Albertos Quirones’, ¿qué votarán, señorías? (Rumores). Y la ley del medicamento, que no se toca desde hace diez años. (Una señora diputada: No ha llegado). ¿Qué votarán, señorías? Y la ley de universalidad, que ustedes cercenaron en el año 2012. ¿Qué votarán, señorías? Y, sí, la ley del estatuto marco, que mejora las condiciones laborales de los profesionales sanitarios. (Rumores). ¡Sí, señorías, sí! La ley que está ahora vigente del Partido Popular del año 2003 es la que ha permitido y ha perpetuado toda la precariedad y toda la inestabilidad de nuestros profesionales, y ha ahondado en los abusos. Cuando venga una nueva ley que reduzca las horas de guardia y la jornada, que ponga límites, que especifique cómo tienen que descansar y cuánto tienen que descansar los profesionales, que regule el derecho a la conciliación y que establezca que haya oposiciones cada dos años ―señora Marimar (dirigiéndose a la señora Vázquez Jiménez), usted y yo hemos vivido una época en la que nuestros compañeros han estado encadenando contratos de eventualidad durante diez y quince años, y todo eso se acaba con el nuevo estatuto marco―, ¿qué van a votar, señorías del Grupo Popular? (Aplausos.― Rumores). ¿Qué van a votar cuando haya mejoras en las condiciones laborales de los sanitarios, a los que ustedes han estado precarizando y de los que ustedes han estado abusando de su vocación? (Rumores). Sí. ¿Qué van a votar? De todo esto estamos orgullosos.

Termino. La señora Álvarez de Toledo le ha dicho al señor Rufián que era un cafre y un desmemoriado. Señorías, cafre ―como sinónimo de bárbaro y cruel― y desmemoriado es haber abandonado a 7200 mayores en las residencias (aplausos), es haber abandonado a 229 víctimas en la dana y es haber abandonado a más de 2000 mujeres que estaban esperando y confiaban en su sistema sanitario para que las protegiera contra el cáncer. Eso es ser cruel, desmemoriado y cafre.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora ministra. —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, AL MINISTERIO DEL INTERIOR SOBRE LA ESTRATEGIA DEL GOBIERNO PARA GARANTIZAR EL BUEN FUNCIONAMIENTO DE LAS FUERZAS Y CUERPOS DE SEGURIDAD DEL ESTADO. (Número de expediente 172/000163).

Presidencia. Vamos a ver ahora la interpelación urgente del Grupo Parlamentario VOX, al ministro del Interior, sobre la estrategia del Gobierno para garantizar el buen funcionamiento de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Para su defensa, tiene la palabra el señor Gil Lázaro. (Aplausos).