Alda Recas Martín
Grupo SumarDiputada.Página 32Vídeo
Gracias. Buenos días, presidenta. Buenos días, señorías. Ministra, se cumple en estos días dos años de su entrada en el Ministerio de Sanidad y nos encontramos en un momento en el que se habla y mucho de sanidad. Ojalá se hablara más de salud y no solo de sanidad y de la gestión, pero es que justo esa gestión, la gestión de la sanidad de las comunidades autónomas, gobernadas la mayoría por el Partido Popular, está en entredicho tras los últimos meses de escándalos, datos alarmantes, resultados de las privatizaciones, cribados, aborto… y sí, también se habla y mucho del sufrimiento de la ciudadanía derivada de esta mala gestión. Por eso, en parte, estamos ahora aquí hoy, para hablar de salud, de sanidad y de la gestión desde los diferentes niveles. Los que hemos estado al lado de los pacientes y de la ciudadanía en momentos en los que se ven esas consecuencias de la mala gestión, en los que vemos empeorar la salud, analizamos y sabemos que podíamos haber cambiado el curso de la enfermedad y de su atención, esos ―algunos estamos aquí hoy― queremos hablar de ello.
No voy a hacer lo típico de hablar de nombres y casos particulares para parecer empática ―ese dramatismo se lo dejo a otros―, porque en este caso no hace falta. Lo que ocurre con la gestión de los cribados, del aborto, de las privatizaciones, ya es dramático de por sí. Hoy venimos a hablar aquí de las consecuencias de la mala gestión de algunos, de competencias, y que se oiga aquí en el Congreso un grito ahogado de muchos y muchas llamándoos a la acción (aplausos); acción para que, de una vez, se trabaje en la prevención de la enfermedad, en la promoción de la salud; para que se anteponga el bienestar no de los negocios de Quirón, sino el bienestar de la población; para que se asuman responsabilidades y las competencias de cada nivel; para que se coordine quien tenga que coordinarse y se escuche a quien tenga que escucharse para que no ocurra lo que está ocurriendo en las comunidades autónomas donde gobierna el Partido Popular. Aproveche, ministra, la visibilidad que tiene su ministerio últimamente ―y eso que decían que era un ministerio secundario, una maría―, aproveche esa visibilidad y consigamos entre todos que esto se solucione.
Aquí quiero detenerme e interpelar a la necesidad de hablar y seguir explicando qué competencias tiene cada cual. El ministerio: sanidad exterior, bases y coordinación general, y legislación sobre productos farmacéuticos. Comunidades autónomas: responsables de la gestión de la sanidad, organización de sus servicios, contratación y pago al personal, y la asignación de presupuestos. ¡Bum! Y los municipios: control sanitario y del medio ambiente, la inspección de establecimientos y actividades, la promoción de la salud en el ámbito local y la gestión de las infraestructuras sanitarias. Y nosotros, señorías: legislar y representar a la ciudadanía, que también tienen sus responsabilidades. Y esto no lo digo yo, esto lo dice la normativa.
A algunos les conviene que la población piense que el ministerio es responsable de todo, pero es responsabilidad de todos y todas explicar quién es quién en este puzle de la gestión sanitaria; puzle que puede funcionar muy bien si utilizamos las herramientas de coordinación que tenemos entre manos. Hablo del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, de las diferentes comisiones ministeriales, de las ponencias ―por ejemplo, la de cribados―, para que, entre técnicos y decisores se encuentre el camino.
Por eso le tengo que decir al Partido Popular que asuman las competencias que tienen las comunidades autónomas en las que gobiernan, que colaboren. Puedo entender que algunos de ustedes no sepan hacerlo, que a algunos tampoco les importará demasiado, pero es que nos jugamos mucho, muchísimo. Se juegan mucho las pacientes de cáncer de mamá en Andalucía; los pacientes de cáncer de colon en Madrid; los madrileños, que estamos anonadados porque Ayuso va a terminar con nuestra atención primaria; se juega mucho la ciudadanía a la que le corresponde, por ejemplo, el Hospital de Vinalopó, gestionado por Ribera Salud y el Partido Popular, que esperaban la reversión a la gestión pública de nuevo; se juegan mucho los pacientes de Figueres en sus listas de espera y los pacientes dentro del sistema de salud mental comunitario en Galicia. La ciudadanía espera mucho de todos nosotros y es nuestra responsabilidad, más de unos que de otros.
Como no podía ser de otra manera, nuestro grupo parlamentario es defensor de la descentralización como herramienta de buena gestión. El mejor conocimiento de la salud y su manejo será desde lo local y desde un sistema de atención cercano o no será.
Ministra, le juro que lo entiendo, entiendo las competencias, las defiendo y creo en ello. Ustedes tienen algunas competencias de coordinación, pero para ello necesitan datos y necesitan evidencia. Lo que han hecho hasta ahora para conseguir la transparencia de los datos de todos y todas en cribados y en aborto, por ejemplo, demuestra el compromiso de su ministerio con la población, pero le pedimos, por favor, que no cese en su empeño. No cese en su empeño en saber para coordinar; no cese en su empeño en analizar para poder recomendar soluciones; no cese en su empeño en dialogar para obtener resultados. Nos jugamos mucho. Muchas veces, ministra, he oído de su boca: No es de mi competencia, pero sí de mi incumbencia. Muchas gracias por ello. (Aplausos).
A nosotros cada vez nos preocupa más. Nos preocupa qué vamos a hacer; qué vamos a hacer para que la ciudadanía vuelva a confiar, para que la ciudadanía vuelva a recuperar, por ejemplo, la confianza en el sistema de cribados. Creo que no hace falta que explique las bonanzas del sistema de cribados,
¿no? Creo que hasta ese nivel llegamos. Ahora sí voy a poner un ejemplo: mi marido. Mi marido acaba de cumplir 50 años ―nos hacemos mayores― y ha recibido (muestra un documento) ―tuvo suerte―, la carta de la Comunidad de Madrid para hacer el cribado de cáncer de colon. Me encontré esta carta en la papelera de reciclaje y le pregunté: ¿No te vas a hacer la prueba? Y, claro, es que no me extraña, después del escándalo y después de oír que por error se notificó a esos 561 casos en Madrid un resultado negativo que no era tal. ¡Qué daño han hecho, señorías del Grupo Popular, sus políticas y su gestión en la Comunidad de Madrid y en todas las comunidades donde gobiernan! Con la ciencia en la mano y la paciencia le he convencido, se la va a hacer y, además, él tiene suerte porque no es uno de los casi seis mil madrileños que no tienen asignado médico de atención primaria. Tiene una médica que, cuando tenga el resultado, se lo va a decir, y le dará la información real sin intermediarios que no saben hacerlo. Todo esto si el nuevo plan de atención primaria que tiene Ayuso no se lo carga todo.
Ministra, no puedo dejar de hacerle otra pregunta: ¿qué más puede hacer dentro de su competencia para protegernos a las mujeres? Desde que está usted en el ministerio se habla de menopausia, se habla de investigación con enfoque de género, se habla de salud sexual y reproductiva, se habla de aborto, pero ¿cómo? ¿Qué vamos a hacer entre todos y qué va a hacer usted para garantizar el derecho a abortar a las mujeres en todo el territorio, según sus competencias? Y, si es en la pública, señora ministra, muchísimo mejor, para que, vivamos donde vivamos las mujeres, tengamos el derecho a abortar.
Ministra, si se consiguen todos los datos que ha pedido a las comunidades autónomas, ¿qué hará usted? ¿En serio, señorías del Grupo Popular, hay que hacer un requerimiento judicial a la Comunidad de Madrid para que de datos que no son de ustedes, que son de la ciudadanía? ¿De verdad que hay que hacer un requerimiento judicial para que cumplan la ley? Es una auténtica vergüenza.
Y, para ir terminando, quiero destacar que las primeras personas que ven el fallo de la gestión, probablemente antes de que los pacientes lo noten, suelen ser los trabajadores sanitarios, que durante años de gestión del Partido Popular han tenido que improvisar, han tenido que trabajar más, han buscado soluciones ingeniosas, han estado por encima de sus gestores. Aquí querría pedirle que siga trabajando con todos los actores implicados para mejorar las condiciones de este personal tan importante para nuestro sistema y para la ciudadanía, todo dentro de sus competencias.
Por último, nuestro grupo parlamentario quiere interpelar para continuar y aumentar las evacuaciones de los enfermos de Palestina. (Aplausos). Llevan cinco. En la última, la hemos podido ver en Jordania recogiendo a los enfermos. Muchísimas gracias. Siga presionando para que sean más y, si necesitan ayuda, aquí tiene manos, cerebros (aplausos) y representantes solidarios que le ayudarán a empujar.
Muchísimas gracias. (Aplausos).