Blanca Armario González
Buenas tardes, señorías. Muchísimas gracias, señor presidente. La expresión irse de rositas se ha convertido en una de las más usadas entre los españoles… (continúan los rumores).
Pleno del 18 de noviembre de 2025
Proposición de ley de Grupos Parlamentarios del Congreso.. Autor: Grupo Parlamentario VOX. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 152.
Buenas tardes, señorías. Muchísimas gracias, señor presidente. La expresión irse de rositas se ha convertido en una de las más usadas entre los españoles… (continúan los rumores).
Presidencia. Señorías, silencio, por favor.
... mientras que ven las noticias o incluso cuando leen la prensa. Y no solo es la expresión más usada, sino también la más practicada, porque sale muy barato en nuestro país matar, violar, acuchillar o asaltar las instituciones. Hoy traemos a esta Cámara una propuesta, a ver qué les parecería a ustedes, señorías, que los delitos cometidos en nuestro país no quedasen impunes. Nosotros sabemos que los españoles que se encuentran por la calle a nuestro presidente, Santiago Abascal ―que sí puede pasear por ella, no como el presidente del Gobierno, como Pedro Sánchez―, lo que le piden encarecidamente es que se cumpla la ley. Dicen que sus barrios se han convertido en escenarios gores, en escenarios de guerra, que sus calles ya no son seguras, que las chicas ya no pasean tranquilas por donde antes lo hacían, que hay que recogerse antes de que se ponga el sol y cerrar la puerta de casa con llave, porque la delincuencia de noche no duerme y ya el día es prolongación de esa misma oscuridad. (Rumores). La impunidad es una burla, un insulto para la sociedad, que ve como determinadas conductas no solo se quedan sin castigo, sino que los propios que las ejecutan se chulean, además de haberlas cometido. La impunidad, no nos engañemos, es un reclamo, un grito a voces para que el delincuente siga delinquiendo y la víctima se quede ciega, sorda y muda (aplausos); un marco legal laxo que garantiza el irse de rositas. La impunidad o la ausencia de castigo es el estímulo que engrandece el ego del ladrón, del asesino y del violador. VOX les propone hoy votar a favor de que todo el peso de la ley caiga sobre el delincuente, endureciendo las penas y rebajando la edad penal hasta los 12 años. La actual ley que regula la responsabilidad penal del menor, la Ley Orgánica 5/2000, se ha quedado corta. Su espíritu o fin se basaba en que los delitos cometidos por los niños menores de edad son en general irrelevantes y que en los casos supuestos en que aquellos pueden producir alarma social son suficientes para darles una respuesta adecuada en los ámbitos familiar, asistencial, civil, sin necesidad de la intervención del aparato judicial sancionador del Estado. (Rumores).
Señor presidente, le voy a pedir, por favor, que, si puede, le pida a la sala que guarde un poco de silencio porque no me oigo ni siquiera a mí misma. (Aplausos).
Presidencia. Efectivamente, sí. Señorías, ruego silencio. Continúe.
Desde el año 2000 hasta hoy ha llovido bastante. La sociedad española no es la que era. La delincuencia preadolescente y adolescente no para de crecer, tanto en cantidad de delitos cometidos como en la gravedad de estos. La delincuencia juvenil no es una fase natural de la adolescencia. No es normal formar parte de una banda armada, no es normal grabar agresiones sexuales y además luego difundirlas. No es normal apalear a un vecino. No es normal apuñalar a una educadora social. No es normal tampoco asesinar por envidia, por celos o incluso para ser popular. Pero cuando comienza a ser lo de cada día leer titulares y vivir hechos sobre delincuencia juvenil, cuando comienza a ser una rutina, el Gobierno tiene que intervenir. Pero como la izquierda no lo hace, para eso está aquí VOX. (Aplausos). Cuando el aumento de la criminalidad juvenil nos lleva a darnos cuenta de que con la ley del menor actual caminamos hacia un callejón sin salida, no se puede negar lo evidente y es que hay menores organizados, más violentos, reincidentes y que saben perfectamente aprovechar las grietas que presenta nuestra legislación. Somos conscientes de que no solo es necesario el endurecimiento de las penas, es necesario e imprescindible también que las acompañemos con medidas políticas adicionales en el ámbito penal, administrativo y social, que contribuyan a la solución de este problema que es creciente y que solo aumentará si no se adoptan decisiones verdaderamente drásticas.
En la memoria de la Fiscalía General del Estado encontramos que en 2021 se archivaron 8433 diligencias por ser los investigados menores de 14 años, mientras que afirma que se sigue haciendo hincapié en los comportamientos altamente sexualizados a edades muy tempranas. En los 216 casos de abusos sexuales registrados en Madrid, 38 afectan a menores de edad de 14 años. En Guipúzcoa, de las 29 denuncias tramitadas por delito contra la libertad sexual, se archivaron 9 por ser también los autores menores de 14 años. Ya en la memoria de la Fiscalía del año 2024 se advierte respecto a las diligencias que se archivan por los presuntos infractores menores de 14 años ―inimputables por ley― y se constata un incremento de casi el 46 %, lo que revela un importante repunte frente al año 2022. Por datos como estos, señorías, rebajar la edad penal para el que comete un delito es urgente, es necesario y es lo justo. (Aplausos).
El aumento de la criminalidad no ha llegado de la noche a la mañana. Así que ¿qué es lo que ha pasado para que los datos de la criminalidad en jóvenes sean tan alarmantes en nuestro país? En primer lugar, la juventud ha sido expuesta a políticas de hipersexualización y de adoctrinamiento a nivel educativo y a nivel social. Al bipartidismo le ha importado más su ideología que preservar la inocencia de los menores y respetar el derecho a elegir de sus padres en temas de sumo interés. Les ha importado más enseñarles perspectivas de género y debatir sobre la prostitución, el coitocentrismo y enseñar distintos placeres sexuales que impartir contenido académico. Ustedes, señorías del Grupo Socialista, han pervertido a nuestros hijos. Aplauden, incluso, que monitores de un campamento, en Álava, se duchen con los menores. Todos los que piensan que el cuerpo de un menor es un espacio político es un degenerado, es un depravado y es un perverso. (Aplausos). ¿Qué creían que iba a salir de este tipo de actividades? ¿Creían que iban a salir menores que se respetasen los unos a los otros o creían que estos menores iban a tener derecho a invadir la intimidad sexual del otro?
En segundo lugar, señorías, porque el progrerío, este progrerío, regaló miles de dispositivos electrónicos y fomentaron el uso del teléfono móvil en menores, sin filtros, sin normativas y sin control, abriéndoles las puertas a un mundo digital lleno de peligros y amenazas. Esto era lo que el PSOE decía que era progreso. Y, décadas más tarde, vienen ustedes a lavar la conciencia desarrollando una normativa para proteger al menor en los entornos digitales, que tanto jueces como fiscales advierten sobre sus lagunas, porque, como siempre, ustedes legislan parcheando y a su beneficio propio. Y mientras los barrios y los pueblos de España sufren las consecuencias de la política de fronteras abiertas del Partido Socialista, el Gobierno responde a nuestras preguntas parlamentarias diciendo que la culpa del aumento de la criminalidad en España la tiene el turismo. El Ejecutivo socialista insiste en negar los datos del INE, de su propio Ministerio del Interior, que revelan que, en 2023, el 33 % de los condenados por delitos sexuales fueron extranjeros, a pesar de que representan solo un poco más del 14 % de la población. Esta es una proporción que, traducida en tasas, confirma que los extranjeros cometen tres veces más delitos sexuales que los españoles. Díganme ustedes, señorías socialistas, ¿era un turista el que violó a una menor de 14 años en Hortaleza? ¿Son turistas los que han convertido Navarra en la región con el mayor aumento de violaciones en España? (Aplausos). ¿Son turistas también los que han hecho que Castilla-La Mancha tenga un aumento de las agresiones sexuales hasta un 38 %, en Asturias de un 33 %, en Extremadura de un 30 % y en el País Vasco de más de un 25 %? ¿Son turistas también los 129 jóvenes encarcelados en las prisiones vascas? Porque, si ustedes mantienen que no existe esta relación entre la delincuencia y las políticas de fronteras abiertas, están llamando ustedes mentirosos al INE, al Ministerio del Interior, a las instituciones penitenciarias, a nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y a las autoridades autonómicas. Es más, están llamando ustedes también mentirosas a todas esas víctimas que han sido agredidas por inmigrantes ilegales o legales, algunos, además, que dicen ser menores de edad, que han entrado gracias a sus políticas y al llamado de la pulsera del todo incluido. (Aplausos.―El señor Pueyo Sanz: Pero ¡qué dices!). De ninguna manera vamos a consentir que los españoles les paguen la fiesta a aquellos que han venido aquí a violar, a robar o a asesinar. Este es un mensaje para todos los delincuentes extranjeros, legales o ilegales: si has venido aquí a romper nuestra seguridad, a amenazar, a chulear a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, a reírte de nuestros mayores, a violar a nuestras niñas y a nuestras mujeres y a pisotear la vida de los españoles, fuera. (Aplausos.―El señor Pueyo Sanz: ¡Qué dices!). Hemos venido a defender algo tan básico, tan elemental, tan de sentido común que avergüenza que haya que recordarlo aquí. La ley hay que cumplirla. Los homicidios, las agresiones sexuales, la violencia grupal, los ataques con armas blancas o la pertenencia a bandas no deben quedar impunes. Los españoles debemos mirar a otros países europeos, donde las políticas de fronteras abiertas y la ideología woke han sido un completo fracaso; donde ya se toman medidas al respecto, modificando la edad penal del menor a partir de los 10 años. ¿Cuántos delitos más a manos de menores tienen que sufrir los españoles para que se castigue al que mata, al que viola o al que tortura? España va por detrás de Europa por cobardía política. Ustedes se escandalizan porque VOX propone aquí rebajar la edad penal. Sin embargo, en los siguientes países europeos ya es una realidad: Inglaterra y Gales, a partir de los 10 años; Países Bajos, Escocia, Holanda e Irlanda, a partir de los 12 años; Grecia y Francia, a partir de los 13 años. ¿Es España menos capaz de proteger a nuestros ciudadanos que estos países? No. Solo hay que querer proteger. (Aplausos). Tolerancia cero hacia cualquier tipo de violencia, venga de quien venga, tenga el sexo que tenga y tenga la edad que tenga. ¿Es España menos capaz de proteger a nuestros menores en sus centros educativos contra el acoso escolar? Porque, de esta edad, señorías, también hay acosadores, hay delincuentes en nuestros colegios e institutos. (El señor Pueyo Sanz: ¡Lo que te falta es humanidad!). Ustedes votaron que no a nuestro plan nacional contra el acoso escolar hace dos años, y ahora sobre ustedes caerá siempre esa culpa.
Lo que ocurre aquí es que sobran complejos y falta valor. Nuestro país es un parque de atracciones para delincuentes y la ineficacia del sistema judicial se lo permite. Además, reinciden una y otra vez, como si de una noria se tratase. (Aplausos). Si no se toman medidas urgentes, el crimen va a seguir aumentando en los próximos años. Quien diga aquí ahora que endurecer la ley y rebajar la edad penal es criminalizar a la juventud utiliza un discurso lleno de demagogia. Lo que de verdad criminaliza a un menor es permitirle delinquir sin consecuencias y no querer hacer valer a aquellos jóvenes que sí cumplen con la ley, que saben convivir con valores de respeto y quieren una sociedad justa. Estamos hablando de proteger incluso al propio menor de un círculo de violencia, de manipulación y de criminalidad que hoy el Estado no corta a tiempo. Si no votan a favor, confirman que es porque la criminalidad les conviene políticamente y porque, realmente, se sienten ustedes muy a gusto, señorías, entre delincuentes.
Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).
Presidencia. Gracias. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra la señora Micó Micó.
CompromísDiputada.Página 7Vídeo
Gràcies, president. És profundament malaltissa, senyories de VOX, l’obsessió que tenen vostès amb els xiquets migrants i els símptomes d’aquesta malaltia és sempre el mateix: veuen delinqüència quan parlem de joventut, veuen perill quan parlem de migració i veuen amenaça quan parlem de diversitat. I no és una casualitat, és una estratègia política repugnant. I hui em poso la jaqueta de politòloga perquè avui no anem a debatre només una proposició de llei. Anem a debatre el mecanisme del poder que vol utilitzar VOX i que vol utilitzar l’extrema dreta per a substituir la realitat per un relat emocional basat en la por. VOX no vol solucionar problemes. El que volen és inventar símbols útils per alimentar el seu relat, perquè el seu punt de partida sempre és el mateix: construir un enemic. Per a Hitler, l’enemic eren els jueus. Per a Netanyahu, són els palestins. Per als del cara al sol, eren els rojos, els nacionalistes i els maricons. I vaja per a on, per a vostès, senyories de VOX són els mateixos: les dones, els migrants i el col·lectiu LGTBI. I vostès diuen mena per a no dir xiquet o dir adolescent, perquè la paraula xiquet no asusta, però la paraula mena igual sí que pot servir per atemorir algunes persones i, al mateix temps, deshumanitzen les persones menors. El patró és vell, però és devastadorament efectiu. I anem a disseccionar el marc que utilitza l’extrema dreta. El primer és el de la joventut com a delinqüència i este és el més irresponsable de tots, perquè distorsiona la realitat fins a prostituir-la. La majoria de joves estudien, treballen, cuiden i lluiten per llaurar-se un futur, un futur que sovint els neguem les persones adultes. Però VOX necessiten convertir en realitat... Perdó. Necessiten convertir en excepció això que és la norma. Per això, no accepten la realitat, perquè si l’accepten cau el seu relat i la realitat ací a l’Estat espanyol és ben tossuda. I és que tenim una de les taxes de delinqüència juvenil més baixa de tota Europa. No hi ha cap crisi juvenil de criminalitat, no existix. El segon marc és la migració com a inseguretat. I ací està el cor ideològic de l’extrema dreta occidental. Quan hi ha problemes socials, ells el que fan és buscar un col·lectiu i li assignen tota la culpa. És una recepta antiga, és primitiva perquè apel·la a emocions bàsiques, però funciona, la por al futur, la por al diferent, la por al desconegut. Però el cost moral és immens, perquè al final les persones es converteixen en símbols, els joves es converteixen en amenaces i fan propostes terribles, com expulsar els menors o crear un dret penal d’excepció. Perquè, senyories de VOX, si un menor espanyol comet un delicte, també van a expulsar-lo? Van a llevar la nacionalitat als menors espanyols que cometen delictes? No, veritat? Si no ho fan, no estem parlant de seguretat. Estem parlant de racisme, perquè el que són són uns racistes. I per últim, i el tercer marc és la diversitat com a amenaça. I això que a vostès realment els espanta són les societats plurals, obertes i complexes. Necessiten dividir el món entre nosaltres i ells, entre els bons i els dolents, entre els normals i la resta. I així arriben a aquesta proposició de llei, una iniciativa que, més que una norma, és un manifest ideològic de la Falange. Es un instrument de persecució selectiva. És una invitació a trencar amb el consens democràtic que hi ha de la protecció a la infantesa. Vostès volen convertir la infància i l’adolescència en un laboratori excepcional penal. I eixa línia, senyories de VOX, les democràcies madures no la travessarem.
Gràcies.
Gracias, presidente. Es profundamente enfermizo la obsesión que tienen las señorías de VOX con los niños migrantes, y los síntomas de esa enfermedad siempre son los mismos: ven delincuencia cuando hablamos de juventud, ven peligro cuando hablamos de inmigración y ven amenaza cuando hablamos de diversidad. Y no es una casualidad; es una estrategia política repugnante. Hoy me pongo la chaqueta de politóloga, porque hoy no vamos a debatir solo una proposición de ley; vamos a debatir el mecanismo del poder que quiere utilizar VOX y que quiere utilizar la extrema derecha para sustituir la realidad por un relato emocional basado en el miedo. VOX no quiere solucionar problemas, lo que quieren es inventar símbolos útiles para alimentar su relato, porque su punto de partida siempre es el mismo: construir un enemigo. Para Hitler, el enemigo eran los judíos; para Netanyahu, los palestinos; para los del Cara al Sol, los rojos, los nacionalistas y los maricones. Y mire por dónde, para ustedes, señorías de VOX, son los mismos: las mujeres, los migrantes y el colectivo LGTBI. Ustedes dicen mena por no decir niño o adolescente, porque la palabra niño no asusta, pero la palabra mena igual sí que puede servir para atemorizar a algunas personas. Y, al mismo tiempo, deshumanizan a las personas menores. El patrón es viejo, pero es devastadoramente efectivo. Vamos a diseccionar el marco que utiliza la extrema derecha. El primero es el de la juventud como delincuencia. Este es el más irresponsable de todos, porque distorsiona la realidad hasta prostituirla. La mayoría de jóvenes estudian, trabajan, cuidan y luchan por labrarse un futuro; un futuro que, a menudo, les negamos las personas adultas. Pero VOX necesita convertir la excepción en norma. Por eso, no aceptan la realidad, porque, si no, cae su relato. Y la realidad, aquí, en el Estado español, es muy tozuda. Y es que tenemos una de las tasas de delincuencia juvenil más baja de toda Europa. No hay ninguna crisis juvenil de criminalidad. No existe. El segundo marco es la migración, inseguridad, y aquí está el corazón ideológico de la extrema derecha occidental. Cuando hay problemas sociales, ellos lo que hacen es buscar un colectivo y le asignan toda la culpa. Es una receta antigua, primitiva, porque apela a emociones básicas, pero funciona; el miedo al futuro, a lo diferente y a lo desconocido, pero el coste moral es inmenso, porque al final las personas se convierten en símbolos, los jóvenes se convierten en amenazas y hacen propuestas terribles como expulsar a los menores o crear un derecho penal de excepción. Señorías de VOX, si un menor español comete un delito, ¿también van a expulsarlo? ¿Van a quitarle la nacionalidad a los menores españoles que cometen delitos? No, ¿verdad? Pues si no lo hacen, no estamos hablando de inseguridad, estamos hablando de racismo, porque son unos racistas. Y, por último, el tercer marco es la diversidad como amenaza. Lo que a ustedes realmente les asusta son las sociedades plurales, abiertas y complejas. Necesitan dividir al mundo entre nosotros y ellos, entre los buenos y los malos, entre los normales y el resto, y así llegan hasta esta proposición de ley, una iniciativa que, más que una norma, es un manifiesto ideológico de la Falange. Es un instrumento de persecución selectiva. Es una invitación a romper el consenso democrático de protección a la infancia que hay. Ustedes quieren convertir la infancia y la adolescencia en un laboratorio excepcional penal. Esa línea, señorías de VOX, las democracias maduras no la cruzaremos. Gracias. (Aplausos).
Presidencia. Gracias. Tiene la palabra la señora Santana Perera.
Muchas gracias, señor presidente. Hay que ser sinceros, esta proposición de ley no nace ni para proteger los derechos de la infancia ni mucho menos para dotar de mayor seguridad a nuestra sociedad. Esta reforma de nuestra ley reguladora de la responsabilidad del menor viene a romper con el espíritu de la propia ley; una ley que nació ―así lo dice literalmente― para educar, reinsertar y proteger; para que la privación de libertad fuera la excepción y no la norma, que es lo que quieren ustedes, señorías de VOX. Ustedes quieren darle la vuelta, que educar sea la excepción y castigar se convierta en la regla, y eso, señorías, choca frontalmente con el principio del interés superior del menor recogido en nuestra legislación, en la Convención sobre los
Derechos del Niño y también en la jurisprudencia europea. ¿Y en qué se basan ustedes para dar semejante giro? Pues en nada. El propio preámbulo reconoce la ausencia de datos desagregados sobre la delincuencia en menores de 14 años, es decir, que no tienen ningún tipo de evidencias. No hay estudios, no hay evaluaciones de impacto, pero sí hay titulares, sí hay alarma y sí quieren, como siempre, sembrar el miedo. A ustedes, señorías de VOX, parece que les basta con eso. Ya sabemos que a ustedes eso de la evidencia científica les suele dar alergia, que se pasan más tiempo agitando fantasmas que estudiando y leyendo informes.
Como les decía, si es ya grave castigar más a los menores, apostar por un sistema punitivista, lo peor de su propuesta es que dejan esa puerta abierta a expulsiones automáticas e incluso a la pérdida de la nacionalidad de menores que hoy en día viven en nuestro país y están completamente integrados en nuestra sociedad. No nos parece que eso sea ningún tipo de política pública, nos parece discriminación, porque la infancia migrante también es infancia y también tiene derechos. Esta proposición no solo vulnera los principios jurídicos fundamentales, sino que además compromete recursos públicos en la peor dirección: más castigos, más centros cerrados, más medidas duras y menos prevención, menos programas educativos, menos políticas sociales. Y luego dirán que no funciona, claro, ¿cómo va a funcionar? La seguridad se construye con cohesión, con educación y con oportunidades, no metiendo a niños menores de 12 años en un régimen cerrado durante más de ocho años. Ya hemos visto que así no funcionan las cosas; se lo puede decir cualquier experto. No hace falta más que ponerse a estudiar un poquito, señorías de VOX, en lugar de estar sembrando continuamente bulos. Por eso, en Podemos vamos a votar claramente en contra de esta proposición. (Aplausos).
Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra el señor Legarda Uriarte.
Eskerrik asko, presidente. Arratsalde on guztioi. Señorías, como conocen, la ley penal de los menores, la Ley Orgánica 5/2000, frente a la de los adultos, el Código Penal, se diferencia en su carácter primordial. Así, mientras la responsabilidad penal de los adultos se basa en la defensa social, en la que prevalece la prevención general, es decir, los efectos disuasorios sobre la generalidad de la ciudadanía, la responsabilidad penal de los menores se basa en la atención a la Convención sobre los Derechos del Niño, en el interés superior del menor infractor, por ello, se orienta primordialmente hacia la intervención educativa, hacia unas medidas y procedimientos que no pueden ser predominantemente represivas o de intimidación, sino preventivo-especiales y sancionadoras educativas, aunque eso sí, educativas de especial intensidad, y sobre la base de las circunstancias personales, familiares y sociales del menor infractor, con un uso flexible del principio de intervención mínima, todo ello valorado con criterios que beben especialmente en el ámbito de las ciencias no jurídicas, impidiéndose todo aquello que pudiera tener un efecto contraproducente para el menor. Señorías, con igual filosofía, la vigente ley penal del menor determina el límite mínimo a partir del cual comienza la responsabilidad penal, que se cifra en 14 años, considerando que por debajo de la misma sus infracciones son generalmente irrelevantes o, en los escasos supuestos que pueden causar alarma social, son suficientes como respuesta los ámbitos familiar y de asistencia civil y social. Señorías, buena parte de este andamiaje de la vigente ley penal de los menores, que compartimos, viene a cuestionarse en la iniciativa que nos presenta VOX y que debatimos y que, por ello, ya adelanto que no tendrá el apoyo de nuestro grupo; y no porque tengamos una posición dogmática inamovible, sino porque, como señala la adicional sexta de la vigente ley, cualquier endurecimiento de la responsabilidad penal del menor debiera contar, con carácter previo, con una valoración de su aplicación, previamente de haber escuchado al Consejo General del Poder Judicial, al Ministerio Fiscal, a las comunidades autónomas y a los grupos parlamentarios y seguir, según nuestro criterio, basándose en criterios educativos resocializadores que tutelen su interés superior más que la prevención general. Y nada de esto se sigue en la iniciativa debatida, que pretende mutar en alguna medida la responsabilidad penal de los menores a la de los adultos desde un carácter primordial de intervención educativa y resocializadora hacia un carácter de prevención general de efectos disuasorios, y que se manifiesta en el agravamiento de todas las medidas, en los plazos de prescripción de los hechos, en el endurecimiento de la responsabilidad disciplinaria durante el cumplimiento, incluso privando al menor de recibir visitas y de disponer de dos horas al día de tiempo libre para la vigente sanción de separación del grupo, mereciendo especial atención en la iniciativa los menores extranjeros infractores, contra los que se reacciona con especial encono, disponiendo dos nuevas medidas no incompatibles entre sí, como la expulsión del territorio o la privación de la nacionalidad española no de origen, e incluso alguna medida más gravosa que las vigentes para los adultos extranjeros, según contempla el artículo 89 del Código Penal, al no tenerse en cuenta el arraigo y las características personales de los menores a efectos de valorar la proporcionalidad de la medida de expulsión y también por tener los menores una prohibición de entrada después de la expulsión más extensa que los adultos. La animosidad, la animadversión contra los menores extranjeros infractores también se manifiesta en que para la expulsión no será obstáculo ni que los padres o representantes legales residan en España ni que pueda invocarse el interés superior de los menores, debiendo además los padres acompañar al menor a su país o adoptar medidas protectoras en este. La pérdida de nacionalidad española no de origen por la comisión de delitos graves o menos graves en grupo o en banda también supone la expulsión en los términos señalados. Y respecto a los menores no acompañados extranjeros, la expulsión siempre se producirá cuando la medida privativa de libertad, de internamiento, en cualquiera de sus regímenes se haya cumplido.
Por último, y por lo que respecta al mínimo de edad, se rebaja de los 14 a los 12 años y, pese a reconocer en la propia exposición de motivos de la iniciativa que se tienen escasos datos disponibles, se dice que los infractores menores de 14 años no son susceptibles de recibir una respuesta adecuada en los ámbitos familiares y asistenciales, pues se afirma que es notorio que una parte no desdeñable de estos delitos se cometen en el ámbito de familias desestructuradas o por menores extranjeros que debieran haber sido previamente expulsados o retornados.
Finalizo, presidente y señorías. Votaremos en contra de la iniciativa de VOX porque agrava la respuesta penal de los menores, singularmente si son extranjeros, y más aún la de los no acompañados; porque se aleja del interés superior del menor, de las características que se concretan en el infractor y de su carácter primordial de intervención educativa de especial intensidad; porque no se basa en datos oficiales; porque considera el incremento de la criminalidad de los menores consecuencia del deterioro moral y educativo de la sociedad, cosa que no compartimos, y se basa en el incremento de la inmigración ilegal que importa y normaliza delitos no conocidos con anterioridad. Señorías, el mismo discurso de siempre de VOX: generar miedo, significar a los más débiles y proponer un discurso autoritario. Por eso, señorías de VOX, no contarán con nuestro apoyo.
Nada más y muchas gracias.
Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra la señora Vallugera Balañà.
Sí, gràcies, president. Diputats i diputades, bona tarda. Bé, bona tarda és una manera de dir, perquè quan et cauen proposicions d’aquest tipus a les mans és qualsevol cosa menys una bona tarda. Veníem amb algun diputat parlant i dèiem: És que no sabem què hem de fer amb la ultradreta, l’extrema dreta, la dreta que cau pels marges del seu planeta pla. Els combats? Surts aquí i dius el que penses d’aquesta iniciativa que no seria gaire compatible amb el decoro de la càmera? Comences a posar dades al damunt de la taula? Si, total, les falsegen i la realitat per a ells és una contingència més de la vida, però no és substancial, diríem. Per tant, tenim un paper difícil, els demòcrates, però hi han coses que penso que sí que s’han de dir. La primera, aquí tothom parlant de menores. A veure, no parlem de menores, parlem de nens, nens de dotze anys, que alguns d’ells no han acabat ni la primària. En aquests nens els volem posar en règim tancat si delinqueixen. Ara mateix tenim un tipus de legislació —que això, si algú m’està escoltant, és important que ho sàpiga— en que la gradació d’edat va dels 14 al 16, dels 16 als 18 i a partir dels 18 ja és majoritat d’edat i, per tant, s’aplica el codi penal. És a dir, que ningú del que ens estigui sentint cregui que entre els 14 i els 18 no hi ha cap tipus de retret per part del sistema en els nanos, perquè al final entre 14 i 16 també són nanos que delinqueixen, sinó que simplement no s’aplica el mateix sistema de penes que el Codi Penal, sinó el previst en la Llei de responsabilitat del menor, penal del menor, que també inclou el tancament en centres i la pèrdua de llibertat. Per tant, que no els enganyin. Aquí ningú deixa en llibertat o no té retret penal una criatura entre 14 i 18 anys. El que passa és que el tipus de mesures que s’apliquen són diferents i amb jutjats especialitzats. És obvi que VOX desconeix completament la legislació internacional, més enllà de les franges d’edat en què tenen posada la línia de la responsabilitat penal que conformen un dret que ens és intern. La Convenció sobre els Drets del Nen, les regles mínimes de les Nacions Unides per a l’administració de la justícia de menors, les directrius de les Nacions Unides per a la prevenció de la delinqüència juvenil, les regles de les Nacions Unides per a la protecció dels menors privats de llibertat, perquè totes elles, totes elles, es basen en l’interès superior del menor. I vostès han tingut la gosadia o la desfachatez, que dirien en castellà, d’escriure una proposició de llei que no ha de ser l’interès superior del menor la que guiï l’acció penal. I això ja demostra quina catadura moral tenen. Quina capacitat d’empatia, quina capacitat d’humanitat, quina capacitat d’entendre el que està passant en un estat on hi ha un 29 % de pobresa infantil. I vostès ho saben, perquè estan a la Comissió d’Infància i ja han dit que no participaran en el pacte estatal que estem proposant per l’erradicació de la pobresa infantil. Per tant, els preocupa un rave els nens, les famílies, les seves situacions i com es viu en la quotidianitat. Jo crec que no els importa ni que canviem l’edat de 12 a 14, perquè vostès saben que perdran. Però han vingut aquí per poder fer el discurs vomitiu respecte als menes, que vostès els diuen, o sigui, els nens que han vingut sols a buscar una vida millor, perquè els seus països d’origen no podien fer, han vingut a fer això perquè ja han saltat totes les línies roges de la decència. Primer va ser la violència contra les dones, després va ser l’agenda 2030, que es veu que és un contubernio judeomasónico i ara són els drets dels infants. De veritat que els hi queden vostès d’humanitat? ¿Què els hi queda a vostès que, sabent que un de cada tres nens en aquest estat està en una situació de pobresa, el que demanen és que s’endureixi la llei penal en els nens, i insisteixo, nens de 12 anys?
Miri, de les poques coses bones que s’està fent, per exemple, és apujar l’edat obligatòria d’escolarització, perquè l’única manera que tenim de garantir un futur millor és escolarització. Són famílies que estiguin cohesionades i que puguin fer la cura dels infants, també de la gent gran, però dels infants, perquè aquestes situacions no es donin.
Deixi’m reproduir un parell de frases de la seva pròpia proposició. Diu: «Es evidente» —i escoltin-ho tots, perquè és interessant— «el deterioro moral i social que ha sufrido la sociedad espanyola».
Gracias, presidente. Diputados, diputadas, buenas tardes. Buenas tardes es una forma de hablar, porque, claro, cuando te caen entre las manos proposiciones de este tipo, es cualquier cosa menos una buena tarde. Veníamos hablando con algunos diputados y decíamos: es que no sabemos qué hacer con la extrema derecha, la ultraderecha, la derecha que cae por los márgenes de su planeta plano. ¿Los combates? ¿Sales aquí y les dices lo que piensas de esta iniciativa, que no sería demasiado compatible con el decoro de la Cámara, o bien pones datos encima de la mesa? Pero si, total, los falsean y para ellos la realidad es una contingencia más de la vida, pero no es sustancial, diríamos. Por lo tanto, los demócratas tenemos un papel difícil, pero hay cosas que creo que sí hay que decirlas. La primera. Aquí todo el mundo habla de menores. No, no hablamos de menores; hablamos de niños, niños de 12 años, que algunos de ellos ni siquiera han terminado la primaria. A estos niños los queremos meter en un régimen cerrado si delinquen. Ahora mismo contamos con un tipo de legislación ―y esto es importante que lo sepa quien me escuche― en la que la gradación de edad va de los 14 a los 16, de los 16 a los 18 y, a partir de los 18, ya se habla de mayoría de edad y, por lo tanto, se aplica el Código Penal. Por lo tanto, que nadie de quien nos escuche crea que entre los 14 y los 18 no hay ningún tipo de reproche por parte del sistema a los niños, porque, al final, entre los 14 y los 16 no dejan de ser niños que delinquen, sino que sencillamente no se aplica el mismo sistema de penas que el Código Penal, sino el previsto en la ley de responsabilidad penal del menor, que incluye asimismo el cierre en centros y la pérdida de libertad. Así que, que no me los engañen, aquí nadie deja en libertad o nadie deja de reprochar a un niño de entre 14 y 18 años; lo que ocurre es que el tipo de medidas que se aplican son distintas en juzgados especializados. Es evidente que VOX desconoce completamente la legislación internacional, más allá de estas franjas de edad en las que tienen puesta la línea de responsabilidad penal. Esto conforma un derecho que es interno. La Convención sobre los Derechos del Niño, las reglas mínimas de Naciones Unidas para la administración de la justicia en menores, las directrices de Naciones Unidas para la prevención de la delincuencia juvenil, las reglas de Naciones Unidas para la protección de los menores privados de libertad. Todas estas declaraciones y textos se basan en el interés superior del menor y ustedes han tenido la osadía o la desfachatez de escribir en una proposición de ley que no tiene que ser el interés superior del menor el que guíe la acción penal. Eso ya demuestra su catadura moral, ya demuestra su capacidad de empatía, su capacidad de humanidad, su capacidad de entender lo que ocurre en un Estado en el que el 29 % de los niños son pobres. Y ustedes lo saben, porque están en la Comisión de Infancia y ya han dicho que no van a participar en el pacto estatal que estamos proponiendo para erradicar la pobreza infantil. Por lo tanto, les preocupa un rábano los niños, las familias, sus situaciones y cómo se viva la cotidianidad. No les importa ni siquiera que cambiemos la edad de 12 a 14, porque ustedes saben que van a perder, pero han venido aquí para poder hacer este discurso vomitivo con respecto a los menas, como los denominan ustedes, es decir, los niños que han venido solos a buscar una vida mejor porque en sus países de origen no lo podían hacer. Pues bien, han venido a hacer es, porque ya se han saltado todas las líneas rojas de la decencia. Primero fue la violencia contra las mujeres; luego, la Agenda 2030, que se ve que es un contubernio judeo-masónico; y ahora son los derechos de los niños. De verdad, ¿qué les queda a ustedes de humanidad? ¿Qué les queda a ustedes, que saben que uno de cada tres niños de este Estado está en una situación de pobreza? ¿Lo que piden entonces es que se endurezca la legislación penal para con niños ―insisto, niños― de 12 años?
Una de las pocas cosas buenas que se están haciendo es, por ejemplo, elevar la edad obligatoria de escolarización, porque la única manera que tenemos de garantizar un futuro mejor es la escolarización. Son familias cohesionadas y que puedan cuidar a los niños, también a los mayores, pero a los niños, para que no se den estas situaciones.
Quisiera reproducir un par de frases de su propia proposición. Dicen: Es evidente ―y que escuche todo el mundo porque es interesante― el deterioro moral y social que ha sufrido la sociedad española.
I ara no sé si es refereixen a la igualtat entre homes i dones, a l’avortament, al fet que la sostenibilitat ha entrat com un criteri rector de la política institucional. No sé exactament este deterioro moral on el tenen. A veure, a mi sí que em sembla que el deterioro moral ve dels seus discursos i de la falta de democràcia d’aquest estat. Però més enllà d’això, no veig res horrorós. Acte seguit diuen que hi ha «una gran alarma social y que no son susceptibles pero sí relevantes cuantitativa y cualitativamente», però llavors van i diuen: «La magnitud del problema choca, sin embargo, con los escasos datos oficiales».
Yo no sé si se refieren ahora a la igualdad entre hombres y mujeres, al aborto, al hecho de que la sostenibilidad ha entrado como criterio rector de la política institucional. No sé exactamente dónde está este deterioro moral. A ver, a mí sí me parece que el deterioro moral viene de sus discursos y de la falta de democracia en este Estado, pero, más allá de eso, no veo nada horroroso. Acto seguido dicen que existe ya una gran alarma social y que no son susceptibles, pero sí relevantes cuantitativa y cualitativamente. Pero luego van y dicen: la magnitud del problema choca, sin embargo, con los escasos datos oficiales.
Se’ls inventen! Se’ls inventen! Perquè o hi ha dades o vostès no poden saber la realitat. Perquè no em diguin que estan a tot arreu i a tota hora, perquè per molt cristians que siguin, omnipotents, omnipresents i omniscients encara no ho són.
I deixi’m acabar amb una història sobre una família desestructurada que, efectivament, seria l’únic motiu pel qual jo em podria haver plantejat en un moment rebaixar l’edat penal dels nens. Érase que se era una família desestructurada, amb pares separats. No tenien una mala posició econòmica, però un dia el nen, el nen gran, de 13 anys, es va pegar un tir al peu i no podia tenir armes i no li van aplicar cap element penal. Aquest nen i aquesta família desestructurada és la seva família real.
Moltes gràcies.
Se inventan esos datos, se los inventan, porque o hay datos o ustedes no quieren saber la realidad. Porque no me digan que están en todos los lados y en todos los lugares, porque por mucho que sean omnipotentes, omnipresentes y omniscientes, todavía no lo son, ¿eh?, por mucho que lo digan.
A ver, voy a hablar de una historia de una familia desestructurada, que, efectivamente, sería el único motivo por el que uno podría haber planteado rebajar la edad penal de los niños. Érase que se era una familia desestructurada con padres separados. No tenían una mala posición económica, pero un día el niño, el mayor, de 13 años, se pegó un tiro en el pie, y no podía tener armas y no se le aplicó ningún elemento penal. Pues este niño y esta familia desestructurada son su familia real.
Muchas gracias. (Aplausos).
Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor González López.
Grupo SumarDiputado.Página 13Vídeo
Buenas tardes. Otra vez tengo que decir lo mismo, que yo no sé si somos conscientes de lo que está pasando aquí. Veo ahí al señor De Rosa, que ayer aplaudía a Mazón y no aplaudía a las víctimas, y, de verdad, cada día esto es más increíble. Acaba de subir VOX a la tribuna y ha estado diez minutos criminalizando a los niños y a las niñas como si fueran delincuentes. Han hablado de la infancia como si fueran criminales. ¿Pero qué barbaridad es esta? ¿Cómo podemos estar hablando así de niños menores de 12 años? (Aplausos). ¿A qué límite ético y moral se está llegando en este Pleno? Hablamos de pura decencia democrática. Es que es increíble, es increíble. Vienen a hablar de niños y de niñas como si fueran personas a las que perseguir, como si hubiera una alarma social con los niños menores de 12 años. Me parece increíble. Nosotros y nosotras tenemos claro que lo que tenemos que hacer con los niños y las niñas es mejorar sus condiciones, mejorar su calidad de vida y protegerlos, y me sorprende mucho, me parece muy irónico, que hace dos semanas debatiéramos aquí en el Pleno la ley de entornos digitales seguros, que precisamente lo que busca es poder sancionar a las grandes tecnológicas frente a los abusos a la infancia, y ¿saben qué hacía VOX frente a los poderosos para proteger a la infancia? Votaba en contra y presentaba una enmienda a la totalidad para cargarse la ley. Lo que hay que hacer y lo que vamos a hacer es proteger a la infancia de los peligros que acarrean y crear condiciones estructurales para que los niños y las niñas puedan vivir mejor y no delinquir, y no criminalizarlos, como se hace hoy aquí, porque es muy grave. (Aplausos). Hoy no estamos hablando de una PNL o de una moción, estamos hablando de una proposición de ley, de la toma en consideración de una ley, que lo que plantea es bajar la edad penal a los 12 años, como he dicho antes, que desaparezca el criterio de género y de igualdad en el tema del Código Penal con menores y endurecer los castigos a los niños y las niñas. De eso estamos hablando, ¿eh?, de eso estamos hablando, una cosa muy muy grave. Lo que plantea VOX aquí es convertir la justicia juvenil en una especie de Código Penal al servicio de la agenda de la extrema derecha, porque esto no es una cuestión aislada, esto es un debate ideológico. VOX pone en agenda criminalizar a diferentes sectores para beneficiarse del odio, y ya el límite de los niños y las niñas creo que es insuperable, insuperable. Constantemente vienen a hacer apología del miedo. Todo es un peligro para la sociedad y les da igual hablar de las personas trans, del colectivo LGTBI, de las mujeres, de los lobos, cualquier debate les genera el miedo. Nosotros pensamos que no, que al revés. Tenemos que hablar de derechos, tenemos que hablar de una estructuralidad que beneficie a la sociedad y a la mayoría social, y ahí van a encontrar a nuestros ministerios trabajando por los derechos de la infancia y a este grupo parlamentario trabajando para que no se criminalice nunca a un niño o a una niña de 12 años. Nosotros no creemos en la justicia punitiva, lo hemos dicho muchísimas veces. No hay ninguna estadística que demuestre que endurecer más el Código Penal y penar más beneficie a que baje la criminalidad. Lo dice constantemente mi compañero Enrique Santiago en la Comisión de Justicia. Ese no es el camino; el camino es crear condiciones materiales para que no exista la delincuencia. Pero es que encima ―vuelvo a insistir― estamos hablando de niños y de niñas. No hay mejor forma de acabar con la delincuencia juvenil que mejorar la educación, que mejorar los centros de menores, que apoyar desde las comunidades autónomas que ustedes gobiernan, y lo que hacen es criminalizar justamente a los menores y perseguir los centros de menores. Un claro ejemplo, que yo creo que también es muy doloroso, es el pacto en el país valencià de investidura o de supuesta investidura del Partido Popular con VOX, que la primera cuestión que pone en agenda son los menores. El primer punto para investir a un presidente del Partido Popular que pone VOX y que el Partido Popular acepta es que se persiga más a los menores y que no se acoja a niños y niñas que vienen de guerras y de conflictos bélicos. Eso es lo que les importa (aplausos) al Partido Popular y a VOX para investir a un presidente de la Generalitat. Increíble. Increíble. Y me sorprende más cuando encima la señora Armario, que ha venido aquí a presentar esta ley, a decir esas barbaridades de la infancia de nuestro país, ha venido con nosotros a Canarias a ver lo que está pasando allí. Ella vino con nosotros y nosotras; vino y vio que allí no había delincuentes, que allí no había enemigos de nadie, que lo que había eran niños y niñas sufriendo porque no había un reparto ―me sabe mal la palabra reparto―, una distribución humanitaria de esos menores migrantes. Ella lo vio en primera persona y me sorprende que hoy venga aquí ―imagino que por la agenda política que marca la extrema derecha con ese discurso del miedo― a hablar de los niños y las niñas como un peligro en nuestro país. Lo que hace falta son derechos, condiciones y estructuras que permitan que esos menores migrantes, que también son atacados en esta ley, puedan crecer en igualdad de condiciones, puedan crecer para que en un futuro se incorporen al mercado laboral, puedan tener una vida sana y una vida honrada, porque vienen aquí a buscarse la vida. Sí, no me diga que hace falta dinero; por supuesto que hace falta economía, por supuesto, pero qué mejor economía que aquella que va destinada a mejorar la infancia de nuestro país. Es de sentido común y muy obvio. Por eso el Ministerio de Juventud e Infancia está dedicando recursos y voluntad política a que estos menores puedan vivir mejor.
La proposición de ley plantea borrar la cuestión de género de los delitos. Plantea eso, y VOX acaba de hablar aquí de violaciones. Por supuesto, cuando hay una violación, cuando hay una agresión machista, cometida por españoles también, lamentablemente, no hay que borrar la cuestión de género del Código Penal, no hay que borrar la cuestión de género de la cuestión delictiva. ¿Cómo vamos a borrar la cuestión de género? ¿Cómo van a negar la violencia machista si usted misma aquí ha dicho que existen en nuestro país violaciones y existe un problema de violencia de género? Vamos a ver, que La Manada no eran extranjeros, eran de aquí, de Andalucía. Por favor, ¿cómo vamos a eliminar la violencia de género de cuestiones legislativas punitivas? Es absurdo.
Nosotros y nosotras tenemos muy claro que la mejor propuesta para tener una infancia sana en nuestro país es educar, cuidar y proteger a la infancia, y a eso le vamos a dedicar todos nuestros esfuerzos, que lo hemos hecho siempre. Desde la tradición política de Izquierda Unida, desde la tradición política de los partidos que conformamos SUMAR, lo vamos a hacer desde cada frente, desde cada sindicato, desde cada movimiento social. Y lo que ustedes han hecho hoy aquí, atacando a los niños y a las niñas, es una auténtica barbaridad que va en contra de algo tan simple como la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas. Ustedes están ahora mismo poniéndose en contra del sentido común mundial. Dejen a los niños y a las niñas en paz de una vez y pónganse a trabajar para mejorar la vida de la gente. Ahí estaremos nosotros y nosotras.
Gracias. (Aplausos de las señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, puestos en pie).
Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Díaz Marín.
Muchas gracias, presidente. Señorías de VOX, dentro de dos días será 20 de noviembre y se nota perfectamente a quiénes echan ustedes de menos en nuestra nación y quiénes les sobran a ustedes de nuestro país. (Aplausos). En primer lugar, desde luego, la mitad de la población: les sobran a ustedes las mujeres. Por eso han eliminado la referencia de la violencia de género de su proposición de ley, sustituyéndolo por violencia doméstica, cuando hay ya en este país treinta y ocho mujeres asesinadas por el hecho de ser mujeres. Eso es lo que han hecho ustedes, utilizando además una regulación sobre el menor. Y, por supuesto, son ustedes fieles a su ADN, ¿verdad?, en el que les sobran, por supuesto, los migrantes, ensañándose especialmente con los que son menores. Pero en el fondo son ustedes fieles a sí mismos, a su única razón de ser y de existir: ser ustedes y poner ustedes sus treintaitrés escaños a disposición precisamente del que más tiene para cercenar derechos a quienes más los necesitan. Sabe usted, señora Armario, que esta iniciativa que trae hoy aquí para nada tiene que ver con la política criminal de nuestro país ni tampoco con mejorar la seguridad dentro de nuestras fronteras y, por supuesto, nada tiene que ver con la educación y protección de nuestros menores. Es precisamente la educación el eje transversal que ha de regir e inspirar todo el sistema punitivo en edades tempranas. La relación que existe entre delincuencia y edad ustedes la trazan únicamente por el vector de la inmigración. No cabe argumento más falaz, no cabe argumento más tramposo. Por eso lo que han traído hoy ustedes aquí, a esta tribuna, no es una proposición de ley; lo que han traído es el último moratón que ustedes quieren infligir a la sociedad con su discurso de odio y con su discurso de mano dura. Lo que han traído aquí es ensañamiento con las personas más vulnerables que existen, es dar por perdidos a jóvenes y menores, es aporofobia, es odio, es racismo institucionalizado (aplausos), y no lo vamos a tolerar, señorías de VOX, no lo vamos a tolerar. Señorías, para tocar nuestra carta penal y hablar de derecho represivo, conviene no hacerlo como acodado en la barra de una tasca, porque puede ocurrir que lo que al final venga a este Congreso de los Diputados sea una arcada de norma, porque ni tan siquiera llega al nivel de considerarlo vómito. Pocas normas requieren menos bilis y más reflexión que aquellas dirigidas a privar de libertad al ciudadano, máxime si este es menor. Sin embargo, tratan ustedes a los menores como cosas, tratan ustedes a los menores como amenazas. Les da a ustedes más miedo un menor agarrado a su madre en el filo de un cayuco, jugándose la vida en el mar, que cualquier inversor extranjero agarrado a su golden visa (aplausos), conculcando y jugando con nuestro derecho a una vivienda digna. Eso les da más miedo a ustedes. Además, señorías de VOX, resulta que están todo el día hablando de los menores concebidos no nacidos para cercenar el derecho de las mujeres a abortar; sin embargo, cuando el niño nace, crece un poco y se equivoca, ustedes lo quieren fuera de nuestras fronteras. Extraño patriotismo el suyo, muy petulante en lo nacional, pero, desde luego, muy decadente en lo moral, porque con la boca gritan patria, pero con la mano quitan el pan, votando en contra de condiciones laborales dignas para los adultos y de los derechos más básicos para los menores. (Aplausos). Esos son ustedes. Esos son ustedes.
Ustedes no utilizan en ningún sitio de su iniciativa absolutamente ningún factor racional que avale su cambio de norma, ninguno. Ustedes no se basan, desde luego, en ningún criterio de la criminología evolutiva ni en el ámbito psicosocial del menor o en el estado de la neurociencia. Porque, claro, qué cosas tengo, ¿verdad?, neurociencia. Ustedes juntan ciencia y neuronas y, claro, les da el chispazo, cortocircuitan. (Aplausos y risas). Y así, desde luego, con un apagón mental, no se puede debatir de política criminal, no se dan las condiciones. Tendrían que saber a estas alturas que todo lo que inspira la política de regulación penal de los menores es un enfoque reorientado a la reeducación del menor infractor. Por eso el artículo 7 habla de medidas, no de penas, que es lo que ustedes tratan de imponer. Porque cuéntennos aquí qué finalidad educativa supone la pena de expulsión que ustedes establezcan. El racismo, es lo único. Pero es al revés, comportará un serio riesgo de desamparo porque atenta contra la Convención sobre los Derechos del Niño. Y encima piden que se haga superando el interés superior del menor, que es algo claramente consolidado en la doctrina y la jurisprudencia.
Por cierto, señorías del Grupo Popular, el señor Maroto hizo constar en el acta de la Mesa del Senado para la admisión a trámite de esta iniciativa que el hecho de que votaran a favor de la admisión no suponía estar de acuerdo con el fondo. Espero que ustedes hoy recojan el guante del señor Maroto y no caigan en la trampa que les ha vuelto a poner VOX, intentando hacer una norma que no cumple el estándar mínimo de ética y moral en nuestro país.
También quieren ustedes bajar la edad inimputable del menor de los 14 a los 12 años. Todo el mundo sabe, menos VOX, en este planeta y entiende que a un niño de 12 años, que no ha alcanzado una capacidad volitiva ni tampoco un nivel funcional que le permita atribuir una responsabilidad criminal, ustedes no lo pueden equiparar a un ámbito adolescente o adulto. Entonces, cuéntennos, ¿por qué lo hacen? Por lo mismo, por racismo. A un niño de 12 años lo que se le exige en su currículo cuando acaba primaria es entender y saber leer el diccionario, no comprender lo que pone en el Código Penal o en la ley penal del menor. Así que, como ustedes no aportan ni una sola evidencia técnica ni científica, lo vuelcan todo en lo ideológico, y lo ha dicho la señora Vallugera.
Hablaban ustedes de deterioro moral de nuestra sociedad. Creo que se han venido ustedes un poco arriba. Como parece ser que en su organización ahora gana enteros el Yunque sobre la Falange, a juzgar por dónde han colocado ustedes a Ortega Smith (aplausos), se creen que es algo meritorio. Señorías de VOX, al final basan ustedes todo en decir que hay una ―leo literalmente― importación delincuencial fruto de un flujo migratorio masivo. No, señora Armario. Aquí el único flujo masivo que se ha demostrado que existe es el de sus donaciones a la Fundación Disenso para alicatar el chiringuito definitivo (aplausos), la paguita premium que les exige el señor Abascal a ustedes ―sí, sí― por ocupar uno de sus escaños del odio. A eso es a donde va dirigido, claro que sí.
Ya acabo, señor presidente. Si Concepción Arenal levantara la cabeza y viera quién ha ocupado una de las sillas en el debate de política criminal y les viera a ustedes, no entendería nada de esta involución. Tratan el derecho punitivo saltándose los principios rectores que inspiran nuestro ordenamiento jurídico, que no puede evitar, por desgracia, que se delinca, pero sí obliga al sistema a ponerse a trabajar para dar una respuesta razonable, represiva, pero también reparadora. Y, miren, los socialistas no solo no vamos a compartir, sino que vamos a combatir todos sus discursos de odio. Porque a dos días del 20N hay que recordar que qué fácil es ser fascista en un país libre, pero qué difícil es ser libre en un país fascista.
Muchas gracias, señorías. (Aplausos).
Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra el señor De Rosa Torner.
Señor presidente, señorías, esta propuesta de VOX tiene como medida fundamental rebajar la edad penal a los 12 años y endurecer de forma drástica las sanciones para los menores infractores. Sin duda, la delincuencia de y entre menores es un asunto serio que preocupa a la sociedad y que exige una respuesta responsable. Hoy en día, atendiendo a la memoria de la Fiscalía, el número de menores condenados con sentencia firme ha aumentado un 3,6 %, de los cuales un 29,7 % se debe a delitos sexuales. Se ha producido un incremento del 18,8 % en homicidios cometidos por menores y un aumento del 10 % en violencia de género juvenil. La realidad es que la violencia de y entre menores se presenta cada vez más grave y compleja, como advierte la Fiscalía.
Como ha dicho nuestro presidente Alberto Núñez Feijóo, nadie que tenga un mínimo aprecio por este país puede ignorar la degradación que supone la impunidad y la inseguridad. Es momento de actuar con decencia democrática, reforzando instituciones y garantizando que todos cumplan la ley. Señorías, la propuesta del Partido Popular supone no aceptar el negacionismo de la realidad que los socialistas y comunistas de esta Cámara realizan. Es sorprendente comprobar cómo el Grupo Socialista utiliza este tema tan delicado con demagogia. Sí, señorías, esta palabra que el procesado candidato socialista a la Junta de Extremadura, el señor Gallardo, no sabe ni pronunciar: de-ma-go-gia.
Es indignante que hablen de menores cuando su nefasta política ha llevado al récord histórico de pobreza infantil en España. Señorías, hoy hay más niños en riesgo de exclusión social que nunca en nuestro país: un 34 %, liderando el triste ranking en Europa, y nada más y nada menos que 2,7 millones de niños están en grave riesgo de exclusión. El Ministerio de Juventud e Infancia, encabezado por la señora Sira Rego ―que por cierto se negó a condenar los atentados de Hamás en Israel del 7 de octubre―, solo ha gastado el 1,5 % del PIB en proteger a los menores. Es un ministerio con una baja ejecución de fondos europeos para políticas de niños y niñas, con un escaso 0,25. Y en esta gestión ineficaz puede encontrarse el origen de muchos delitos de y entre menores. El Gobierno socialista y de SUMAR no ha hecho nada en estos siete años para evitar el acceso de los niños a la pornografía infantil y su dejadez indolente está provocando un aumento increíble de las agresiones sexuales. Es terrible comprobar, atendiendo a las denuncias, cómo niños y niñas están adoptando roles de humillación y vejación extrema en estos ámbitos.
También es indignante escuchar a la izquierda socialista y de Compromís hablar de menores, cuando se negaron a constituir comisiones de investigación sobre los casos de menores abusados sexualmente en la Comunitat. (Aplausos). Ustedes bailaron, se rieron y aplaudieron encima de una niña violada y agredida sexualmente en la Comunidad Valenciana para proteger a su líder, Mónica Oltra. (La señora Recas Martín: ¡Venga, hombre!―Protestas de las señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario SUMAR.―La señora Micó Micó hace gestos negativos con la cabeza.―Los señores Sierra Caballero y González López y la señora Vidal Sáez realizan gestos negativos con la mano). ¡Qué vergüenza, qué vergüenza! (La señora Micó Micó se da golpecitos en la mejilla). Y ustedes hablan de víctimas… ¡Agresiones sexuales a menores! No les valió el «hermana, yo sí te creo», ¿verdad, señor González? (El señor González López hace gestos negativos con la cabeza). Estos delitos cometidos contra menores se realizaban en centros gestionados por los Gobiernos de la izquierda en la Comunidad Valenciana, por Compromís, y son hechos cometidos no precisamente por menores. (Rumores). ¡Qué vergüenza!
Por eso, señorías, en el Grupo Popular decimos que se podría hablar de una reforma de la ley de responsabilidad penal de los menores, pero de una forma seria y responsable que combine prevención, educación y protección y medidas punitivas proporcionales con la finalidad de que los menores se vean protegidos. Pero cualquier modificación necesita el aval de expertos, de jueces, de entidades de protección infantil y de la Fiscalía. El prestigioso juez de menores, Emilio Calatayud, habla de que, para combatir la delincuencia de y entre menores, es necesario reforzar la prevención y la educación con protocolos que devuelvan el principio de autoridad, el ius corrigendi, volviendo a dotar a nuestros profesores, a la educación y a nuestras familias de la posibilidad de corregir estas conductas. (Aplausos).
En la Comisión de Justicia hemos escuchado a expertos en la ley de protección digital, expertos que nos han dicho cómo tratar el tema de la protección de los menores en el ámbito digital. Han venido expertos de ANAR, de Save the Children y de Fiscalía y también han venido jueces, y los hemos escuchado y hemos sacado conclusiones. ¿Por qué no lo hacemos también en el ámbito de la ley de responsabilidad penal del menor? Hay que escuchar a los expertos antes de realizar cualquier modificación legislativa. Las magistradas de menores Concepción Rodríguez, Reyes Martel y Eva Saavedra solicitaron en el Colegio de la Abogacía de Madrid más recursos para la justicia de menores y más programas de reeducación y de reinserción. Eso hay que trabajarlo, pero no hay que olvidar que la realidad nos está diciendo que existe un grave problema de inseguridad que hay que trabajar.
También han afirmado que los menores que delinquen no provienen únicamente de familias desestructuradas y que tampoco son menores extranjeros en todos los casos; son menores con dificultades personales, incluso de familias acomodadas. Señorías, ¿no consideran esencial escuchar a estos expertos en esta Cámara antes de iniciar cualquier reforma penal? Y, si al final se concluye la necesidad de reformar esa ley, hagámoslo.
Señor presidente, señorías, la delincuencia y la violencia de y entre menores es un debate al que no podemos dar la espalda, pero hay que hacerlo con rigor y, por supuesto, denunciando la hipocresía de la izquierda negacionista, porque hablar de menores con ese tono de supremacía moral, burlándose de las víctimas de agresiones sexuales, como ha ocurrido en la Comunidad Valenciana, mientras se miró a otro lado (el señor González López: ¡Mentira!) es una forma indecente de hablar de las víctimas. Por eso, señores diputados, es simplemente inmoral esa supremacía de intentar hablar de víctimas cuando tienen ese bagaje en su propio currículum.
Muchísimas gracias. (Aplausos.―Una señora diputada: ¡Muy bien!―El señor Ramajo Prado: ¡Bravo!―El señor Ibáñez Mezquita va desde su escaño hasta la parte inferior de la bancada del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso y dirigiéndose al señor De Rosa Torner dice: Una pregunta…).
Presidencia. Señoría… (El señor De Rosa Torner pronuncia palabras que no se perciben.―El señor Ibáñez Mezquita, dirigiéndose al señor De Rosa Torner: ¿Qué? ¿Qué? ¡Matón!―Rumores.―El señor vicepresidente, Bermúdez de Castro Fernández: ¿Qué ha dicho?). No lo he escuchado. Continuamos, señorías. (Rumores). — DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, PARA GARANTIZAR LA PRESTACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS ESENCIALES A LOS MUNICIPIOS RURALES DE PEQUEÑO TAMAÑO EN SITUACIONES DE EMERGENCIA DE INTERÉS NACIONAL. (Número de expediente 122/000188).
Presidencia. Continuamos con el punto del orden del día relativo a la toma en consideración de la proposición de ley del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso para garantizar la prestación de los servicios públicos esenciales a los municipios rurales de pequeño tamaño en situaciones de emergencia de interés nacional. (Rumores). Para la presentación de la iniciativa, tiene la palabra el señor Cabezón Casas. (Continúan los rumores). Silencio, señorías, para que comience. (Algunos señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso pronuncian palabras que no se perciben). Señoría, comience.