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Sin adjetivos

Pleno del 12 de noviembre de 2025

Interpelación urgente al Ministro de Política Territorial y Memoria Democrática sobre los principios democráticos, éticos y de transparencia que rigen su actividad política.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 150.

Justicia y corrupción

Pedro Muñoz Abrines

PPDiputado.Página 112Vídeo

Gracias, señor presidente. Señor Torres, tengo que reconocer que es usted especialmente hábil para aparentar lo que no es y, sobre todo, para tapar lo que sí hace. Usted, desde que hace varias semanas se extendió el rumor de que podría haber un informe de la UCO sobre su gestión en Canarias, se ha dedicado a preconstituir un marco exculpatorio, basado en crear un conjunto ficticio de acusaciones de los demás, para tapar lo que sabía que sí iba a venir. Usted ha estado intencionadamente inflando un globo en relación con prostitutas y mordidas para hacer pasar después no solo por insignificante sino incluso por legal la vergonzosa actuación que usted tuvo en la pandemia. En la rueda de prensa de la semana pasada, usted se mostró enormemente feliz con el informe de la UCO, y con usted todo su Gobierno, porque no decía nada de prostitutas ni de mordidas. Es increíble, señorías, hasta dónde ha llegado la degradación moral del Gobierno y del PSOE (aplausos), hasta dónde han llegado las expectativas de sus propios compañeros socialistas, que son felices porque por fin hay un informe en el que no se habla de prostitución. ¡Apoteósico, señor Torres!

Pero es evidente que usted ha diseñado una estrategia para hablar de lo que no dice el informe, para así no tener que dar explicaciones sobre lo que sí dice la Guardia Civil. Sin embargo, sus juegos malabares, señor Torres, se agotan, se acaban, y hoy vamos a hablar de lo que sí dice la UCO. Y lo que dice el informe es que usted y su número dos, el señor Olivera, mintieron en las comisiones de investigación del Congreso y del Senado. Lo que sí dice el informe es que usted fue la puerta de entrada de la trama en Canarias, usted fue el imprescindible colaborador necesario de la organización criminal integrada por Ábalos, Koldo y Aldama. Lo que sí dice el informe es que, cuando Koldo llamaba, usted respondía; Koldo ordenaba y usted obedecía. Eso es lo que pasó, y eso es lo que dice el informe. Pero, fíjese, cómo ha cambiado el mundo: un ministro feliz porque la Guardia Civil le deja como mentiroso; feliz porque saca a la luz su descarada e inaceptable influencia sobre funcionarios para favorecer a la trama y feliz porque queda al descubierto que todo un presidente de comunidad autónoma, en realidad, estaba al servicio de un portero de club de alterne. (Aplausos).

Señor Torres, ni respeto a la verdad ni un ápice de dignidad. Pero no se engañe, porque no vamos a hablar solo de algunas mentirijillas, porque, sobre todo, el informe pone al descubierto una serie de hechos muy graves, mucho más graves de lo que usted y el Gobierno pretenden hacer ver; hechos que incluso podrían ser objeto de determinados delitos. Así que hablemos de todas esas cosas del informe sobre las que usted no puede dar explicaciones sencillamente porque no tienen ninguna justificación, y empecemos por las mentiras, las del señor Olivera y, por supuesto, las suyas.

Mentira número uno. Tanto el señor Olivera como usted ―perfectamente coordinados, eso sí― dijeron en comisiones de investigación que la contratación de Soluciones de Gestión vino por la llamada espontánea de Rotaeche ―espontánea― y que Koldo no tuvo nada que ver. ¡Falso! El informe deja claro ―página 15, y lo digo para que no responda usted que es un bulo― que, inmediatamente después de la llamada de Rotaeche, Olivera contactó con Koldo para decirle que había hablado con él. Es decir, ustedes sí sabían que Rotaeche los iba a llamar, porque Koldo ya les había advertido. Es decir, Koldo sí tuvo que ver, y mucho.

Y esto, señor Torres, nos lleva a la segunda mentira. Cuando les preguntamos quién había dado al señor Rotaeche el teléfono del señor Olivera, dijeron: «No lo sabemos». Pero era fácil conseguir el teléfono. Bueno, ya lo sabemos. Como dice el informe, el señor Aldama fue quien envió el teléfono al señor Rotaeche, y Aldama se lo dio a Koldo ―página 13 del informe―, y es evidente que, teniendo en cuenta el contexto, a Koldo el teléfono de Olivera se lo dio usted, como queda en el informe en otros casos.

Mentira número tres. Ustedes dijeron que, cuando recibían ofertas, se limitaban a enviarlas a los técnicos, que ustedes no intervenían y que por eso no habían tenido nada que ver en el contrato de mascarillas con Soluciones de Gestión. ¡También falso! El informe revela que, en concreto, el señor Olivera negoció directamente con Koldo la compra de las mascarillas ―página 15―. Es más, señor Torres, mire la página 16, porque se puede ver un mensaje en el que el señor Olivera le dice a Rotaeche: «Íñigo, prepárame oferta con dos millones, ¿vale? Negocié ―¿con quién?― con Koldo esa cantidad». Se lo repito, señor Torres, para que después no diga que es un bulo o una difamación: «Negocié con Koldo esa cantidad». (Aplausos). Así que hay constancia de que la oferta no fue algo espontáneo de Soluciones de Gestión ―veo que le hace gracia―, sino algo dirigido por Ábalos y Koldo, y usted lo sabía.

Mentira número cuatro. Cuando se le preguntó el motivo de comprar mascarillas a Soluciones de Gestión ―porque era ilegal, teniendo en cuenta que no tenía solvencia técnica ni económica―, lo justificaron diciendo que había emergencia, que estaban desbordados y que necesitaban mascarillas y el precio era correcto. ¡Otra mentira, señor Torres! Las observaciones de los funcionarios ―en concreto, de la tristemente fallecida Salomé Ballesteros― demuestran que ustedes no estaban superados, que, cuando llegó la oferta ―leo literalmente―, tenían stock para varios meses y que el precio estaba muy por encima de mercado. Es decir, ustedes conseguían mascarillas al precio de 1,89 y, sin embargo, a Koldo se las pagaron a 2,50. Salomé Ballesteros advirtió de esas circunstancias, pero a ustedes les dio igual ―páginas 22 y 23―. Había que comprarlas sí o sí, ¿verdad, señor Torres? Es más, no solo compraron las mascarillas; además, apartaron a la funcionaria porque se resistía a la operación. Sin embargo, Salomé Ballesteros dejó claro que le daba igual de dónde venía la oferta, si de Olivera y del Ministerio de Transportes, porque ella era funcionaria y tenía que comprobar ciertas cosas ―página 23 del informe―. Por eso, como reconoce otro funcionario, Sebastián Fuentes, para que ustedes pudiesen materializar la compra, ¿qué hicieron? Se salieron del circuito. Es decir, lo importante para usted, señor Torres, no era la pandemia, sino satisfacer las demandas de Koldo y de Soluciones de Gestión. (Aplausos).

Mentira número cinco. Usted primero mintió en el Congreso cuando dijo que no conocía al señor Aldama. Después, cuando trascendió un wasap de Aldama hacia usted, ya en el Senado dijo que efectivamente había recibido ese wasap pero que no lo había leído ―lo cual le desmiente la UCO― y, además, que la prueba de que usted no tuvo ninguna relación con Aldama era que no tenía el teléfono agendado. ¡Vaya chorrada, señor Torres! Pero, bueno, en realidad, lo que hizo fue ocultar que usted recibió ese wasap de Aldama porque el día anterior se había visto con él y con Koldo en el restaurante Jai Alai, de Madrid ―página 86 del informe―. Y no solo se vieron en ese restaurante, es que, tal y como pone en el informe ―páginas 90 y 94―, usted y Aldama volvieron a hablar el 21 de julio del 2020. De verdad, ¿usted sigue manteniendo que no tenía el teléfono del señor Aldama? ¿Que usted no tenía ninguna relación con él? ¿Lo sigue manteniendo? Señor Torres, míreme. ¿Lo sigue manteniendo? (El señor ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Torres Pérez: Sí).. ¿Sí? Dígame entonces por qué el día 18 de noviembre ―página 282― usted le pidió a Koldo el teléfono de Aldama. ¿Por qué se lo pidió? ¿Sobre qué tenía que hablar con él? ¿No decía usted que Aldama era un delincuente confeso, sin credibilidad? ¿O es que usted va pidiendo el teléfono de ese tipo de personas con toda naturalidad? ¡Acaba de mentir aquí directamente! ¡Es increíble!

Mentira número seis. Tanto usted como el señor Olivera engañaron, además, en las comisiones de investigación sobre sus contactos y sus tejemanejes con Nacho Flashback, Ignacio Díaz Tapia, Megalab y los test PCR. Ustedes, en realidad, intentaron evitar colaborar con las comisiones de investigación porque tenían mucho que tapar. Tenían que tapar que negociaron con Koldo, que apartaron y amedrentaron a funcionarios incómodos. Señor Torres, ¿se acuerda de esto? «Me voy a cagar en todos los santos con la responsable, o lo soluciona o la levanto por el aire» ―página 77―. ¡Zafio y machista, señor Torres! ¡Zafio y machista! (Aplausos.―El señor Pérez López: ¡Qué vergüenza!). ¿Y este audio que usted envió a Koldo? «Ya he requerido el expediente completo para ver quién ha estado desde dentro torpedeando, retrasando y demás» ―página 153―. ¡Edificante, señor Torres! Ya conocemos su auténtico yo. Pero es que ese audio Koldo se lo envió a Aldama y le dijo: «Borra». ¿Por qué cree usted que había que borrar ese mensaje? Revelador, ¿verdad, señor Torres?

La verdad es que usted se involucró de una manera personal e, incluso, obsesiva para que Soluciones de Gestión cobrase de manera inmediata, cuando el periodo medio de pago en Canarias para el resto de los proveedores del Servicio de Salud era más de doce meses. ¿Qué las mascarillas no cumplían y estaban siendo analizadas en Sevilla? No pasa nada. Ahí estaba usted, hablando con secretarios de Estado, incluso con Yolanda Díaz, para acelerar todos los trámites. Pero, fíjese, qué llamativo: de los 227 mensajes que usted se intercambió con Koldo en seis meses, ninguno fue para justificar acelerar esos análisis de las mascarillas para ponerlas a disposición de los sanitarios; solo para agilizar el pago. Por cierto, señor Torres, ¿227 mensajes con Koldo es lo que usted llama una relación anecdótica?

Pero hablemos de lo más grave. Cuando en agosto se confirma que hay 837 000 mascarillas fake, hay funcionarios que dicen a la empresa que las retire porque el Servicio de Salud canario no adquiere mascarillas de uso no sanitario ―página 42―. Pero, claro, esto no podía quedarse así, había que presionar y conseguir un apaño. ¿Y cuál fue el apaño? Primero, el señor Rotaeche propuso que se reclasificasen esas mascarillas, esas que ustedes no tenían que comprar, pagarlas a precio de mercado; y, además, les iban a regalar 400 000 más. Inmediatamente, esa oferta cambia, ya no son 400 000, sino 550 000, a coste cero ―página 189―. En ese ínterin, Conrado Domínguez, el director general del Servicio de Salud, traslada las condiciones de lo que el Servicio de Salud considera que tienen que pagar en ese momento ―octubre de 2020, y esto es importante―, los precios de referencia en aquel momento ―página 188―. Pero, curiosamente, al final, ¿qué pasa? Que el Servicio de Salud se queda con 837 000 mascarillas, que no necesitaban y que eran fake, y termina pagando las 550 000, que, en teoría, les iban a regalar. Y no solo las compran; es que además las pagan a precio de abril de 2020, cuando el mercado estaba más alto, y no a los precios de octubre, que era lo que habían planteado desde el Servicio de Salud ―página 198―. Así que ustedes, señor Torres, regalaron a la trama dos millones de euros.

¿Y saben ustedes lo que cambió en medio? Que a Aldama y al señor Cueto no les gustó la oferta inicial de Rotaeche de regalar mascarillas, porque eso suponía perder dos millones de euros. Claro, ¿qué hicieron? Prepararon su propia oferta final, una oferta que tuvo resistencias del Servicio de Salud. ¿Y quién salvó la situación? ¿Se lo imaginan? Koldo mandó las exigencias al señor Torres, presiona a su equipo y, ¡voilà!, en menos de una hora, asunto cerrado ―páginas 200 a 203―. ¿Cómo se llama eso, señor Torres? ¿Cree usted que eso no se parece mucho a ejercer influencia indebida? ¿Y cómo se llama, señor Torres, pagar por algo que no se necesita a precios muy por encima de lo que le marcan sus propios funcionarios? Y, por último, ¿por qué cesó usted al señor Olivera como su jefe de gabinete, a su número dos, precisamente cuando se supo que iba a salir este informe? ¿Tenía usted que taparlo? ¿Tenía que hacerle de escudo?

Señor Torres, dé explicaciones de una vez, tiene usted doce minutos, aunque, conociéndole, no tengo ninguna esperanza de que lo haga.

Muchas gracias. (Varios señores diputados: ¡Muy bien!―Aplausos).

Presidencia. A continuación, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, el señor ministro de Política Territorial y Memoria Democrática.

Ángel Víctor Torres Pérez

GobiernoMinistro de Política Territorial y Memoria Democrática.Página 115Vídeo

Muchas gracias, presidente.

Comienzo esta segunda interpelación para el mismo asunto, después de treinta preguntas y de cinco comisiones, respondiendo a lo último que dice el señor Muñoz Abrines, que si voy a dar explicaciones. Las he dado; todas las que acabo de trasladar. Y tengo que empezar diciendo, como hice en las preguntas que me formularon anteriormente, que ustedes no esperaban que yo estuviese aquí. Ustedes tenían unas ilusiones tremendas sobre este informe de la Unidad Central Operativa, en el que se iban a encontrar mordidas, comisiones, ilegalidades, actuaciones al margen de la legislación que hubiesen llevado al ministro no sé si a otro sitio, a ser imputado o a ser investigado. Y, claro, su frustración motiva que haga usted una relación con muchísimas falsedades. Por ejemplo, traslada la compra de material, y le puedo decir que el Gobierno de Canarias en el mes de marzo del año 2020 compró mascarillas a otras empresas más caras que a esta. (Aplausos). En el año 2020, en marzo, el Gobierno de Canarias pidió mascarillas que tardaron seis, siete meses en llegar. Y con respecto a Soluciones de Gestión, llegaron en pocos días. La realidad es que les ha salido el tiro por la culata, y la rabia los lleva; entre otros, a usted, señor Abrines, que dijo que después del informe de la UCO Torres sería imputado. ¡Una profecía tremenda! Lo que pasa es que se ha quedado usted con las ganas, ¿no?

El informe de la UCO analiza durante un año y medio los contratos con Canarias y todas las conversaciones desde el año 2020 hasta hoy de Torres y sus subordinados. En medio de todo esto ―difamaciones, ataques, mentiras―, me habla usted del señor Aldama, que decía que tenía una relación estrecha conmigo. ¿Ha visto usted la carpeta del anexo del informe de la UCO? Hay un mensaje, el que yo dije que había ―ninguna relación estrecha, frente a lo que él y ustedes afirmaban―, un mensaje en el que me dice que nos vimos un momento el día anterior por la tarde. Pero por la tarde no es una cena, señorías. No afirma la Guardia Civil que fuera una cena con el señor Aldama. Pero eso a ustedes les da igual. Yo invito a todos los ciudadanos que siguen este Pleno a que vayan a los informes de la UCO y a las consideraciones finales ―de este informe y de los anteriores, de los últimos años―, y verán que con respecto al contrato de Canarias no hay ninguna cuestión que plantee la Guardia Civil al juez sobre nadie del Gobierno de Canarias ―ni con respecto a mí, que entonces era presidente de Canarias―, y sí se hace con otros informes de la UCO desde hace muchísimo tiempo.

Después de ese informe de la UCO, el Tribunal Supremo concluyó su instrucción enviando a causa a tres personas, y ninguna es Torres. La Fiscalía Anticorrupción, después del informe de la UCO, eleva también un escrito para citar como investigadas a personas, y ninguna de ellas es quien les habla, señorías, y sin olvidar que, con respecto a Soluciones de Gestión ―y lo vuelvo a repetir― en todo su proceso ―y lo vuelvo a decir aquí, para que quede en acta― lo avalaron los servicios técnicos y jurídicos del Servicio Nacional de la Salud, de la Intervención General del Gobierno de Canarias, de la Audiencia de Cuentas y del Tribunal de Cuentas, y añado ahora que también la Unidad Central Operativa y los jueces que están analizando el material comprado por el Gobierno de Canarias.

Por eso, esta interpelación es justamente fruto de una frustración, porque ustedes lo que querían era exactamente lo contrario. Yo sí deseaba que este informe saliera a la luz, para que se vieran las vergüenzas de un partido que está instalado en la difamación, señor Muñoz Abrines. Usted dijo de mí que yo había pedido una comisión de 50 000 euros. Usted aquí afirmó que había comisiones. Usted ha puesto en sus redes sociales que yo soy Rudolf. (Aplausos). No se esconda, usted ha dicho que yo soy Rudolf. Y yo le vuelvo a repetir, señor Muñoz Abrines, lo que le dije en su momento en el Pleno desde este estrado. Le dije: «Si cuando salgan estos informes, yo he pedido no 50 000 ni 5000 ni 1000, sino un solo euro, yo me voy de la cosa pública, pero, si no es así, se va a usted». Eso fue lo que le dije y hoy se lo repito. Hoy ha salido el informe de la UCO, y, si usted tuviese dignidad, sería el que pediría perdón. (Aplausos).

En el colmo de la ignominia, para que todos los ciudadanos lo sepan, el líder de su partido hoy ha dicho en sede parlamentaria que ese informe de la UCO dice que hay mordidas. Y yo le requiero, le insto y le exijo que diga en qué página del informe de la UCO ―usted que ha leído tantas páginas― se dice que hay mordidas por parte de Torres o su equipo. Si no, el señor Feijóo es un embustero y un calumniador. (Aplausos). ¡Un embustero y un calumniador, señorías!

Yo dije desde el principio que esta empresa no llegó por mí. Lo ha dicho también el director del Servicio Canario de la Salud. Y ahora lo dice la UCO. La UCO llega a decir en esa página ―usted se la salta, se olvida― que, cuatro meses después, cuando resulta que hay un problema con el pago de una empresa que se había contratado para pagar el 50 % en el momento del pedido y el otro 50 % al llegar el material, que ya estaba en la sociedad canaria, a mí me llega el problema y una carta de la empresa diciendo que están dispuestos a ir a la justicia. Eso usted lo obvia, ¿no? Y justamente ahí lo que se me dice es que hay un problema con esta empresa, a lo que pregunto cómo se llama la empresa, qué cantidad es la que se la debe. Difícil, por no decir imposible, que uno pueda estar implicado en la complicidad con una empresa que no sabe cómo se llama ni cuánto se la debe, y de la que tomo conocimiento cuatro meses después. (Aplausos).

Indudablemente, señoría, usted ha puesto mucho énfasis en algunas frases mías que muestran enfado. Sí, con varias personas; entre ellas, también con algún ministro del Gobierno de España. Esas usted las obvia, ¿no? ¿Por qué? Porque las obligaciones de un gestor público ―no sé si usted las tiene― es cumplir con nuestros derechos y con nuestras obligaciones. Y si tú has firmado un contrato y no se cumple y hay una voluntad de llevarlo a la justicia, ¿qué habría que hacer, señor Muñoz Abrines? ¿Cometer un acto ilegal, ante la realidad de que no se había abonado a esa empresa? Era nuestra obligación, y por eso mi enojo en una frase. Y no sé por qué dice usted que es machista lo de levantar por el aire. Es una frase que puede gustar más o menos, pero si alguien, sinceramente, se ha sentido molesto ―como también puede sentirse el ministro de Sanidad, porque hay algunos mensajes en los que muestro mi enojo y mi enfado―, pido disculpas por palabras que son del ámbito privado, cuando lo que digo es que se detecta que una empresa tiene derecho a cobrar desde hace meses, que nos ha presentado una carta y por eso, lógicamente, muestro mi malestar, mi enfado.

Además, eso demuestra que había desencuentros con la empresa. Página 182 del informe; el asesor del ministerio me escribe: «Mañana se inician los procedimientos para solicitar jurídicamente lo que ellos creen que es suyo». Si yo estuviese implicado en una trama de una empresa, ¿ustedes creen que esa empresa va a denunciar al Gobierno de Canarias? ¿O no es evidente que había desencuentros? Indudablemente, los había, señor Abrines. Y continúo: si hubiese contubernio, ¿qué hacía el Gobierno de Canarias mandando a Sevilla para que se validaran esas mascarillas? Se hubiesen pagado desde el principio al precio que ellos pedían. Justamente, se enviaron para que se abonaran de acuerdo con lo que decía el Centro Nacional de Medios de Protección. ¡Si ustedes han señalado hasta a la ministra de Trabajo! Lo que se hizo entonces por parte de los que teníamos la responsabilidad de gobernar ―otros estaban en la oposición― fue caminar para tener material, material homologado y homologable en nuestras instituciones y en nuestras sociedades. Y así lo he dicho en las cinco comisiones de investigación en las que he estado. Y, al final, lo ha terminado diciendo el Supremo, lo ha terminado diciendo también la Audiencia Nacional.

Y no ha hablado usted de otra parte del informe, ¿verdad? Los tests de antígenos. Han señalado mediáticamente que yo estaba insistiendo para comprar, ¿a qué empresa? ¿En qué informe de la UCO se dice que yo ordené contratar a alguna empresa? En ningún sitio, señor Muñoz Abrines, en ninguno. Lo que hicimos en el mes de verano los territorios archipelágicos, que dependemos del turismo, fue buscar soluciones. Había una opción de los vuelos baratos, de los vuelos seguros, y no se pudo hacer en los meses del verano. Luego caminamos con aprobar un test de antígenos a través de un decreto ley. Y he leído incluso que yo estaba poniendo en riesgo la salud de los canarios. Pues quizás ustedes no sepan que ese decreto ley que llevamos al Parlamento de Canarias para usar antígenos se aprobó por unanimidad de todos los grupos parlamentarios, señor Muñoz Abrines. (Aplausos). Por tanto, si el presidente de Canarias no velaba ―no se lo cree nadie en Canarias― por la salud de los canarios, tampoco su grupo político, lo que es lamentable. Porque entonces, en aquellos momentos ―lo dije también aquí en su momento y lo digo hoy―, había la responsabilidad de ayudarnos entre todos: los que estaban en los Gobiernos, los que estaban en la oposición, los presidentes autonómicos… Pero eso se quebró, se rompió, está absolutamente destruido por el Partido Popular de hoy.

En la página 311 de ese informe, llego a decirle al señor García: «A mí me eligieron para defender Canarias, y me enfrentaré al Gobierno de España si es preciso para defender Canarias». Y añado: «Yo no puedo llevar a la ruina a Canarias». Esos mensajes, lógicamente, a ustedes no les interesan, porque lo que hice ―lo dice el informe de la UCO y lo terminan diciendo todos en este proceso― fue actuar en defensa del interés general y jamás por un interés individual. Nunca, señor Muñoz Abrines. Y eso es lo que termina diciendo, justamente, el informe de la UCO.

Ante eso, sus infamias hoy aquí repetidas por el señor Feijóo de que hay mordidas, según él, en el informe de la UCO, son una absoluta falsedad, una falacia. (Aplausos). Y por supuesto que estoy feliz y ustedes deberían estar avergonzados. Estoy feliz porque han intentado dañar a una familia con mentiras burdas; estoy feliz porque todos los españoles y españolas saben ya que esas son las maneras de hacer política que tiene el Partido Popular. (Una señora diputada: ¡Bravo!―Aplausos).

Estoy feliz porque, cuando paseo por mis calles, encuentro gente de su partido que, en privado sabe que eso era mentira. Sé que aquí hay compañeros de su partido que lo sienten, pero no podían decirlo en público. ¿Por qué? Porque hay que dañar la imagen del que ganó las elecciones en el año 2023 en Canarias. Hay que dañársela como sea y, si hay que tocar a la familia, se la toca; si hay que tocar a sus hermanos, se los tocan; si hay que tocarlo en lo más vil, se lo toca, a sabiendas de que era falso, de que era mentira. (Aplausos) Y usted ha participado de ello, señor Muñoz Abrines. Yo le acuso a usted de formar parte de la difamación, de la mentira, de la insidia, de la calumnia.

Pero quien les ha dejado sin esperanza es precisamente la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, que ha terminado diciendo que las cosas se hicieron dentro de la ley; que nos arremangábamos en Canarias ―eso se lo digo yo― para conseguir material en momentos muy difíciles; que nosotros no nos confinábamos, íbamos al despacho todos los días para buscar soluciones; que en ningún caso me beneficié absolutamente de nada, y eso queda acreditado por este informe; que no hay pisos, que no hay comisiones, que no hay mordidas, que no hay mujeres explotadas sexualmente ni hay ilegalidades en mi actuación. Al final, lo sí hay, y de sobra, es rencor, insidia y absoluta mala fe por parte de ustedes. (Aplausos).

Lo dije en su momento, y con esto termino: esto no es política. Se lo decía al presidente de la Comunidad de Galicia, con quien compartí cuatro años de gobierno como presidente. Nos ayudábamos mutuamente; nos aconsejábamos. Recuerdo que, incluso, me dio algún consejo y yo también le ofrecí alguno, aunque en menor medida, porque llevaba menos tiempo como presidente. Caminamos juntos en la tramitación de un decreto en el ámbito sanitario, ya que por entonces contábamos con el nuevo Estatuto de Autonomía aprobado. Lo hacía junto a Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Comunidad de Galicia, que apoyaba y abogaba por un mayor autogobierno; que trabajaba para que el insulto no tuviera cabida en las instituciones públicas. Pero cuando llegó a Madrid se metamorfoseó, como en el libro de Franz Kafka, y hoy lo hemos visto: se convirtió en alguien que aplaude la difamación y la calumnia. ¡Qué pena y qué tristeza, señorías! (Fuertes y prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie).

Presidencia. Tiene la palabra el señor Muñoz Abrines.

Pedro Muñoz Abrines

PPDiputado.Página 117Vídeo

Gracias, señoría. Señor Torres, sigue usted con su victimismo. Ha vuelto a hablar de lo que no dice el informe para no dar explicaciones de lo que sí dice la Guardia Civil. Usted, una vez más, evita entrar en materia porque no puede justificar sus actos. Yo le he preguntado: ¿Por qué pidió el teléfono al señor Aldama? No ha contestado. Lo suyo, además, es un victimismo torpe y falaz. Ha hablado de las mordidas; yo nunca le he dicho que usted cobró mordidas. Es mentira. ¡Sáquelo! Yo le pregunté si usted pidió mordidas. Eso no es acusar. Es más, jamás le pude acusar porque el propio Aldama, desde el primer momento, lo que dijo fue que Koldo pidió 50 000 euros para usted y que él no pagó. Con lo cual, usted está mintiendo, y necesita mentir porque necesita distraer sobre lo que sí dice el informe. (Aplausos). Yo entiendo, señor Torres, su alivio personal respecto a las prostitutas. Es perfectamente humano, sobre todo teniendo en cuenta los antecedentes socialistas y los de Tito Berni. De hecho, viendo mensajes como el de Koldo, el que le envió a «su número 2», al señor Olivera, al que le dijo: Tte lo agradeceré en carne», desde luego era para estar preocupado. Pero no se engañe y no engañe a los demás, porque nadie del Grupo Popular le acusó precisamente de eso. Y siempre le he dicho ―y repase mis intervenciones―: No se aferre al tema de Atocha 25, porque ese no es su principal problema. Así que abandone ya su victimismo.

Están todos ustedes, señor Torres, tan preocupados por el relato que les traiciona permanentemente el subconsciente. A Yolanda Díaz le pasó ya hablando de Gobierno de corrupción, y a usted le pasó el otro día cuando habló de Arucas, cuando se habló de las refinerías. ¿Quién ha hablado alguna vez de Arucas, de su municipio? Nadie. Yo no lo he visto publicado en ningún sitio. Claro, usted sí sabe con quién habló, de lo que habló y de lo que iba lo de la refinería, ¿verdad, señor Torres? Usted, por cierto, ha vuelto aquí a mostrar su satisfacción por el contenido del informe de la UCO, lo cual es sorprendente, porque, sinceramente, solo un cínico o un irresponsable puede estar tranquilos.

A ver si lo entiende, usted tiene que explicar por qué se empeñó en que se adjudicasen a Megalab los PCR y tuviesen una especie de monopolio, cuando en Canarias ya tenían decenas de empresas y laboratorios homologados; usted tiene que explicar por qué lo hizo a través de una adjudicación directa, cuando AENA sacó un concurso público; usted tiene que explicar qué hizo cambiar de opinión a Salvador Illa. ¿Fue tal vez Pedro Sánchez? Y explique usted qué tiene que ver un decreto ley con que usted le adjudique directamente a Megalab ese servicio. Explíquemelo. No tiene absolutamente nada que ver. Dice: «No, yo me limité, además, a que se pagase a una empresa porque estaban amenazando con demandarnos». Y el resto de los proveedores a los que usted pagaba a doce meses, ¿qué? Esos no merecían que se les pagase, ¿verdad, señor Torres? (Aplausos).

Los próximos días 27 y 28, Aldama y Koldo testificarán ante la Audiencia Nacional, y el fiscal les atribuye un presunto delito de tráfico de influencias. Pero usted parece que no es consciente de que, para que alguien ejerza su influencia, hace falta que alguien la acepte. Y aceptar la influencia, señor Torres, también es un delito. Y le informo: tiene la misma pena que el tráfico de influencias activo. Por lo tanto, si Aldama y Koldo son presuntos autores de un delito activo de tráfico de influencias, alguien también podría serlo porque recibió y aceptó esa influencia. ¿Les suena, señorías, quienes recibieron los mensajes de Koldo? ¿Quién hizo caso a sus demandas? El señor Olivera y usted. Le recuerdo una vez más los doscientos veintisiete mensajes que usted se intercambió con Koldo en seis meses; treinta y ocho al mes. Pero es que, además, se olvida de que usted no solo se limitó a recibir la influencia de las peticiones de Koldo, es que para satisfacer a Soluciones de Gestión tuvieron también que ejercer su influencia sobre subordinados y funcionarios.

Usted dice que le pidamos perdón, pues va a ser que no, porque yo no pienso pedir perdón por haber presentado, junto a mis compañeros, Alfonso Serrano y José Enrique Núñez, una denuncia en la Fiscalía Anticorrupción, en marzo del 2022, sobre los contratos de Soluciones de Gestión; yo no voy a pedir perdón porque esa denuncia haya destapado la mayor trama de corrupción de su Gobierno. El Grupo Popular no va a pedir perdón por haber dicho que ustedes contrataron de forma ilegal porque lo mandó Koldo; no vamos a pedir perdón por haber afirmado que usted mintió en el Congreso y en el Senado; no vamos a pedir perdón por acusarle de haber ejercido su influencia para favorecer los intereses de la trama, y no vamos a pedir perdón porque el informe de la UCO, esas trescientas cuarenta y siete páginas, nos da la razón. (Aplausos.―Una señora diputada: ¡Bravo!). En definitiva, señor Torres, no vamos a pedir perdón por hacer nuestro trabajo. ¡Faltaría más!

Y le voy a decir una cosa, no alargue más la agonía, no contribuya aún más al deterioro del prestigio de su ministerio y del Gobierno de Sánchez, un Gobierno que tiene una mayoría parlamentaria en contra. Márchese ya, dimita. Pero usted sí, usted sí, pida perdón al Congreso por mentir, al Senado por mentir y especialmente a todos los españoles y a los canarios.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Para cerrar el debate, tiene la palabra el señor ministro de Política Territorial y Memoria Democrática.

Ángel Víctor Torres Pérez

GobiernoMinistro de Política Territorial y Memoria Democrática.Página 118Vídeo

Muchas gracias.

Yo era consciente de que usted no lo iba a hacer, porque la humildad y la soberbia son antónimos, y ustedes están instalados en la soberbia, no saben lo que es la humildad. La prueba es que no aceptan que haya un Gobierno legítimo fruto de la mayoría parlamentaria, porque el señor Feijóo tenía que gobernar porque ganó las elecciones. (Rumores). Lo mismo que ocurrió en Canarias, que las ganamos nosotros, y ahí estamos haciendo oposición útil. (Aplausos).

Algunas cuestiones sobre lo que usted plantea: no hace falta haber estado nunca en Canarias, y mucho menos en Arucas, para entender que cuando mencioné una refinería en Arucas simplemente fue un lapsus, de esos que todos los seres humanos cometemos a veces ―errores que, por cierto, su presidente de partido también ha cometido muchos―, porque ni el plan general ni el plan insular lo permitirían. No sé, a lo mejor la habríamos colocado al lado de la catedral… Un día le explico lo que es la catedral de Arucas.

Ustedes han afirmado que yo tengo una relación estrecha con alguien y ahora dicen que le pido su teléfono a otra. Si realmente tuviera una relación con alguien, ¿para qué necesitaría pedir su teléfono? Justamente eso demuestra lo contrario, ¿no? Por cierto, alguien dijo que yo había estado en un piso e iba a presentar pruebas, cuando precisamente yo estaba en Canarias no en Madrid. Pero ustedes le dieron crédito y se lo siguen dando. Esa persona llegó a decir que tenía pruebas de que había estado cinco veces en pisos en Madrid ―algo rotundamente falso—, y habló de una cena conmigo que jamás se produjo, porque, como él mismo dijo, «fue un momento por la tarde de ayer».

El informe de la UCO es absolutamente rotundo, señorías. Ustedes hablan de mentiras, y yo me ratifico en todo lo que he dicho en las comisiones. Lo decía antes en las preguntas. Ustedes me decían: Tienes que dimitir, porque reconoces que has hablado con Koldo. Y luego, cuando salen los mensajes, me dicen que tengo que dimitir porque oculté que hablé con Koldo. El señor Tellado, según la red Newtral, ha mentido cinco veces refiriéndose a Torres con respecto a las comisiones de investigación diciendo lo que yo no he dicho.

Ustedes solamente pueden demostrar que yo he mentido si tergiversan mis palabras. Miren, página 3, Comisión del Senado: «Con el señor Víctor de Aldama yo no tengo ningún trato. Seré escrupuloso. Si dijera aquí que no he visto a esa persona y resulta que luego aparece una foto en un acto público, en un aeropuerto, en un encuentro, ustedes dirán que yo he mentido». Página 24 de las actas del Senado: «Con respecto a ese señor, con cualquier frase que diga me van a intentar entrampar. No he dicho ni diré de nadie que no lo he visto nunca», sobre las contrataciones; lo dije hasta tres veces en la Comisión del Congreso. Página 38: «Jamás se me requirió para que se ordenara la contratación de ninguna empresa por parte de ninguna persona del Ministerio de Transportes». Página 39: «Vuelvo a repetir, en ningún caso con este señor ni con ningún otro he hablado para contratar con ninguna empresa; no lo he hecho nunca. Repito, para que no quede ninguna duda, que jamás encontrará usted una conversación de Torres pidiendo que se contrate a ninguna empresa». Y lo digo también en el Senado ―página 10―, que le respondo con claridad: Jamás ordené que se contratara o no se contratara con empresas. ¿Quién dice que eso es así? El informe de la Unidad Central Operativa. Supe de soluciones de gestión meses después. Yo no ordené ―lo ha dicho usted―, yo no ordené ―eso que ha dicho usted es falso― que se contratara a Megalab (aplausos). En ningún momento ordené que se contratara a Megalab. Lo que sí dije ―y lo repito aquí también― es que me llegaban los problemas. Pero es que lo ha dicho en la Comisión del Senado, páginas 18 y 19: «A los presidentes nos llegan los problemas. Recibíamos a muchas empresas que tenían dificultades. Por ejemplo, las de conectividad aérea las recibíamos porque queríamos mantener la conectividad aérea; también la marítima; también recibíamos a empresas privadas del sector sanitario».

Y, por favor, no hablen ustedes de mentiras… Bueno, el señor Feijóo llegó a afirmar ―esta mañana se ha metido en un lío― que estuvo permanentemente informado, en tiempo real, por el president de la Generalitat cuando la dana. Y resulta que luego han salido las llamadas del presidente de la Generalitat y no aparece durante todo el día ninguna llamada con el señor Feijóo. (Rumores). ¿Eso qué es? Porque una de dos, o se conectó a través del más allá o estaba con él. Y, si estaba con él, estaba en el Ventorro. A ver si lo aclara y lo explica, ¿no? (Aplausos). ¡Y que ustedes me acusen de mentir, señorías! ¡Si ustedes tuvieron una irresponsabilidad histórica! Aquí tengo las palabras de Aznar en la comisión de investigación diciendo: «No creo que los autores intelectuales del 11-M anden en desiertos muy remotos». Cuando toda España vio que un Gobierno que le mentía no merecía seguir en el Gobierno, ¿dónde les castigó? En las urnas.

Por tanto ―termino, señorías―, lo mismo ocurrirá con ustedes. Después de dos años de aguantar toda clase de difamaciones, de bulos, de ataques, de calumnias y de mentiras con el único objetivo de hacer caer a un ministro, o, al menos de manchar su imagen, les tengo que decir que no lo han logrado. Les ha salido el tiro por la culata. ¿Saben por qué? Porque, como dice la gente en mi tierra, ya está bien, dejen a la justicia caminar. Usted se adelanta ya a lo que va a decir la justicia. El Supremo no me cita, y la Audiencia Nacional a dos investigados. Dejen que la justicia camine y, mientras tanto, entiendan y aprendan que la difamación no vale para todo; que la calumnia no vale para todo. Y por si tienen alguna duda, y si la gente en Canarias lo quiere, en el año 2027 volveremos a ganar las elecciones en Canarias. Se las volveré a ganar yo, señorías. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. — DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, AL MINISTRO DEL INTERIOR SOBRE CUÁL ES LA POLÍTICA DEL GOBIERNO PARA GARANTIZAR LA SEGURIDAD DE LAS MUJERES EN NUESTRAS CALLES. (Número de expediente 172/000160).

Presidencia. Interpelación urgente del Grupo Parlamentario VOX al ministro del Interior, sobre cuál es la política del Gobierno para garantizar la seguridad de las mujeres en nuestras calles. Para su defensa, tiene la palabra la señora De Meer Méndez. (Aplausos).