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Sin adjetivos

Pleno del 12 de noviembre de 2025

Solicitud de comparecencia urgente del Presidente del Gobierno ante el Pleno de la Cámara, para rendir cuentas sobre la corrupción que afecta a su Gobierno, su familia y al PSOE, concretamente sobre la imputación de nuevos delitos a su esposa, la investigación judicial a Leire Díez y el incumplimiento de todas las recomendaciones en materia de prevención de la corrupción en la evaluación del GRECO que se tratará en el Consejo de Europa.

Comparecencia del Gobierno ante el Pleno.. Autor: Muñoz de la Iglesia, Ester (GP) y 129 Diputados. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 150.

Se debatió junto con

  • Solicitud de comparecencia urgente del Presidente del Gobierno ante el Pleno de la Cámara, para dar explicaciones sobre la forma en que pretende garantizar la gobernabilidad de España, una vez constatada la ruptura de la mayoría de investidura y la intención de promover un bloqueo legislativo por parte de sus socios.
  • Solicitud de comparecencia, a petición propia, del Presidente del Gobierno ante el Pleno de la Cámara, al objeto de informar sobre los resultados de las últimas cumbres internacionales, la reunión del último Consejo Europeo y la situación de los servicios públicos en España.

Justicia y corrupción

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 7Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta.

Señorías, señoras y señores diputados, buenos días. Como ha dicho la presidenta, comparezco en esta Cámara para hablar de cuatro cuestiones que son enormemente relevantes: la primera, las decisiones tomadas en el Consejo Europeo del pasado 23 de octubre; la segunda, la situación legislativa; la tercera, los avances que está realizando el Gobierno en materia de lucha contra la corrupción; y, por último, la cuarta, el estado de los servicios públicos en determinadas comunidades autónomas.

Si me permiten, empezaré por la primera de ellas; es decir, Bruselas. El último Consejo Europeo ha supuesto un hito importante en nuestra historia comunitaria, porque en él, por primera vez, la vivienda ha entrado en la agenda europea. Lo ha hecho no por casualidad ni por inercia; lo ha hecho gracias, entre otros Gobiernos, al Gobierno de España y también a la familia política a la que pertenezco, la socialdemócrata, que tengo también el honor de liderar. Porque fuimos los socialistas quienes exigimos, en el año 2024, la creación de una comisaría, es decir, de un ministerio ―para entendernos en términos coloquiales, que los ciudadanos nos entiendan―, de una comisaría europea específica de vivienda. Han sido y son alcaldes progresistas, como el alcalde de Roma, la alcaldesa de París, junto con otros muchos, liderados por el alcalde de Barcelona, el alcalde socialista Jaume Collboni, quienes sitúan la crisis de la vivienda como un problema europeo, que, por tanto, exige respuestas comunitarias. Y somos los socialistas quienes hemos hecho posible la puesta en marcha de un plan europeo de vivienda asequible que pronto verá la luz, tal y como nos ha anunciado la Comisión Europea. Este debate, señorías, es relevante. Lo es porque la crisis de la vivienda exige políticas públicas, también a nivel europeo. La política neoliberal de no intervención, de dejar hacer exclusivamente a las fuerzas del mercado, lleva décadas naufragando, no solamente en España, sino también en otras muchas partes de Europa que sufren el alza de los precios de la vivienda. Ahí están los resultados: el 60 % de la desigualdad que se sufre en nuestro país trae causa de la imposibilidad de muchísima gente de poder acceder a una vivienda digna.

Por ello, ¿qué hemos propuesto desde España? ¿Qué estamos proponiendo, tanto a nivel del Parlamento Europeo como también del Consejo, a la Comisión? En primer lugar, nuevas regulaciones. Nuevas regulaciones a nivel europeo que permitan a los Estados miembros actuar en zonas tensionadas por el alza de la vivienda, también por la tensión turística. Que se prohíba la compraventa especulativa de vivienda y, ¿por qué no?, la venta a fondos buitres de vivienda protegida, tal y como estamos proponiendo desde el Gobierno de España. Y que se dedique, también a nivel europeo, una partida específica para la construcción de vivienda asequible para compra o alquiler de los más jóvenes. En definitiva, señorías, una verdadera política pública ―y subrayo pública― de intervención a nivel europeo, que haga de la vivienda el quinto pilar del estado del bienestar, tal y como nos hemos fijado desde el Gobierno de España durante esta legislatura. (Aplausos). Esto es importante, señorías, porque los europeos, sin duda, tenemos que unirnos frente a la amenaza de Putin y tenemos que solidarizarnos con Ucrania; tenemos que impulsar nuestra competitividad y también tenemos que superar las guerras arancelarias y las guerras comerciales que están abriendo otras grandes potencias en el mundo. Pero también tenemos que unirnos para resolver la crisis de la vivienda, porque también la competitividad económica de nuestro continente, la cohesión social y, en definitiva, la prosperidad económica de Europa dependen de ello.

De igual modo, los europeos tenemos que trabajar juntos para neutralizar la emergencia climática. Yo creo que esto, además, señorías, es muy importante en un país como el nuestro, que está sufriendo en primera persona, en nuestras propias carnes, las consecuencias de la emergencia climática. Hay, evidentemente ―lo sabemos, y en la mañana de hoy vamos a ser testigos de ello, de nuevo, en este debate―, fuerzas políticas que defienden que, en el contexto actual, la transición ecológica es un obstáculo para nuestra competitividad y para nuestra seguridad. Y que, por tanto, ante esta coyuntura, lo que deberíamos hacer es abandonar nuestros compromisos con la transición ecológica, con la transformación energética y quedarnos en el «ahora no toca». Nosotros, señorías, pensamos exactamente lo contrario. Pensamos que ahora, más que nunca, es necesario mantener nuestra ambición; nuestra ambición de cumplir con ese objetivo de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero al 90 % en el año 2040 y ser neutrales desde el punto de vista climático en el año 2050, que es a lo que nos hemos comprometido con la ciudadanía europea. (Aplausos).

Creo, señorías, que todos somos muy conscientes de que la emergencia climática mata y de que también empobrece nuestras sociedades, porque la transición ecológica es el mejor motor que tenemos ahora mismo para reindustrializar nuestra economía; para ganar competitividad; para preservar sectores que son muy importantes en nuestra economía como, por ejemplo, el sector agrícola o también el sector turístico; para crear nuevos empleos como estamos haciendo, por ejemplo, con la transformación energética; y para fortalecer aquello que llamamos autonomía estratégica europea. España es, por tanto, señorías, la viva prueba de que se puede crecer económicamente y reducir los gases de efecto invernadero, como estamos haciendo durante estos últimos siete años. Nuestra economía, señorías, hoy representa el 40 % del crecimiento total de la eurozona. Hoy tenemos más de 22,4 millones de personas ocupadas y, al mismo tiempo, hemos reducido las emisiones de nuestro sector eléctrico en casi un 60 %; en casi un 60 %. Nuestra apuesta por las energías renovables nos ha permitido tener, en el año 2024, un precio de la electricidad un 40 % inferior al que hubiéramos tenido si hubiéramos mantenido el mix energético del año 2019; un 40 %. Esto no son abstracciones, señorías, son recursos económicos que mantenemos en las empresas, en los hogares, en los trabajadores y trabajadoras. (Aplausos). Todo ello, además, tiene un efecto muy positivo porque atrae inversión, crea empleo, reindustrializa nuestra economía. Esto nos está ayudando, a su vez, a atraer esa reindustrialización hacia muchos de los territorios de nuestro país que, durante la Revolución Industrial de los siglos pasados, vieron cómo se trasladaba ese desarrollo económico a otros territorios. Lo estamos viendo hoy. Pienso en la Comunidad Valenciana y también en Extremadura o Andalucía, por citar algún ejemplo. Por tanto, señorías, el modelo español puede ser un modelo de éxito para Europa y también para el mundo.

Diez años después de los acuerdos de París, Europa es hoy quien lidera el compromiso climático. Hoy estamos viendo grandes potencias como, por ejemplo, la estadounidense, que se ha apartado de esos compromisos climáticos, que se ha salido de los acuerdos de París. Pero quiero decir con orgullo que Europa, también gracias al compromiso de España, sigue manteniendo viva la llama del compromiso climático no solamente con las generaciones presentes, sino también con las generaciones futuras, que tienen el mismo derecho que nosotros a vivir en un planeta sa-lu-da-ble. (Aplausos). Lamentablemente, señorías, este consenso, que es científico, que es amplísimo en nuestra sociedad, incluso político entre las grandes fuerzas parlamentarias europeas, se ha roto esta misma semana en el Parlamento Europeo viendo a eurodiputados españoles del Partido Popular, en un país que sufre la emergencia climática como ningún otro en Europa, votar con la ultraderecha contra la reducción de los gases de efecto invernadero. (Aplausos). Ese es el compromiso que tienen otras fuerzas políticas. Pero quiero decir algo: mientras sea presidente del Gobierno, España va a cumplir con estos compromisos climáticos. Y lo vamos a hacer porque queremos salvar vidas; vidas que se perdieron en Valencia. (Un señor diputado: ¡Sí, hombre!). Porque queremos modernizar sectores enteros en riesgo por la emergencia climática como el sector agrícola o también el sector turístico, porque queremos crear oportunidades e industria en territorios donde la Revolución Industrial del siglo XX pasó de largo, y para que los padres y madres de hoy puedan mirar a la cara de sus hijos en el mañana y decirles que nuestra generación ―la suya también, señorías, la del Partido Popular y la de VOX también― hicimos todo lo posible para darles un futuro próspero. Esto es lo que defendí en el Consejo Europeo, señorías. Así lo anuncié también en la Cumbre Mundial del Clima que se está celebrando en Brasil desde la semana pasada.

También en el Consejo Europeo del pasado 23 de octubre abordamos la cuestión palestina, una vez más, con enorme preocupación por la fragilidad del alto el fuego y las muchas incertidumbres que aún vertebran el camino hacia la paz. La posición de España en esta materia es conocida por sus señorías y también, lógicamente, creo que en el mundo entero, porque pese a las dudas que pueda suscitar ―y las suscita, sin duda―, hay que aprovechar la oportunidad abierta en Egipto, en Sharm el-Sehij, para el encuentro. Hay que confiar en los mediadores y apoyar a todas las partes; pero también, con la misma contundencia, hay que exigir a Israel que abra completamente los corredores humanitarios, que respete la integridad, entre otros, del pueblo palestino, y que avance hacia la solución de los dos Estados, porque esa es la única solución justa y duradera para este terrible conflicto.

Como saben, desde el principio de esta guerra, España se ha ofrecido a albergar una conferencia internacional de paz que abra el horizonte de seguridad y de paz entre los pueblos de Israel y de Palestina. Por tanto, en el Gobierno de España vamos a ser constructivos, pero también creo que es importante subrayar que vamos a ser vigilantes, porque vamos a seguir muy de cerca el proceso, a asegurarnos de que el primer ministro Netanyahu y también la banda terrorista Hamás cumplen lo pactado, y vamos a seguir apoyando a la población palestina todo el tiempo que sea necesario. De hecho, les anuncio que la semana que viene el Gobierno transferirá a la Autoridad Nacional Palestina 46 millones de euros extraordinarios en ayuda socioeconómica a través de programas europeos (aplausos), porque España estará siempre con el pueblo palestino y también estará siempre con el pueblo de Israel. Esto en lo que respecta, señorías, a los resultados del Consejo Europeo del 23 de octubre en Bruselas.

Permítanme que aborde ahora el segundo de los asuntos de esta comparecencia: la situación legislativa, la situación de esta Cámara. Nosotros, señorías, llevamos gobernando siete años este país, desde el año 2018. Lo hemos hecho siempre en coalición y en minoría parlamentaria y, como recordarán los ciudadanos, en circunstancias extraordinariamente extremas e inéditas: hemos tenido que gestionar una pandemia, la mayor emergencia sanitaria de los últimos cien años; hemos tenido que gestionar crisis energéticas que han derivado en crisis inflacionarias con inflaciones de dos dígitos, del 10 % al inicio de la guerra de Putin en Ucrania; hemos tenido, en consecuencia, también que gestionar crisis económicas.

Recordemos cómo, en los primeros meses de la pandemia, hubo que bajar el PIB como consecuencia del confinamiento en un 20 % y también hemos tenido que hacer frente a desastres naturales, por ejemplo, en la isla de La Palma. No es una opinión; estos son hechos. Como lo es que, ante todas estas crisis, España también ha sufrido una oposición absolutamente destructiva, sin aportar una sola propuesta ni arrimar el hombro cuando la coyuntura o la respuesta política así lo exigía. Una oposición destructiva abonada al esperpento y también rendida a la ultraderecha. ¿Cómo si no se puede explicar ―y se lo digo a los ciudadanos que estén escuchando esta intervención― que hayan votado en contra de revalorizar las pensiones, si hay jubilados y jubiladas que también votan al Partido Popular y a VOX? ¿Cómo se puede justificar que se votara en contra de una reforma laboral acordada con los agentes sociales que ha traído más empleo y también una caída sin precedentes de la temporalidad en el mercado de trabajo de nuestro país? ¿Qué razón hay para que se nieguen a aprobar una quita de la deuda que va a aliviar la carga financiera de aquellos Gobiernos autonómicos en los que ellos están ahora mismo al frente? (Aplausos). Porque de eso estamos hablando.

Bueno, ahora parece que hay otros grupos parlamentarios que se quieren abonar a ese bloqueo, pero por muchos argumentos que encuentren ―que yo no entro en ellos, sus razones tendrán―, ¿qué motivos, qué argumentos hay para bloquear una ley que protege a nuestros niños y adolescentes en los entornos digitales? (Rumores). ¿Qué motivos hay? ¿Qué motivos hay para que no salga adelante la ley de familias en un país como el nuestro, que sufre un invierno demográfico y que también tiene un problema serio, grave, de corresponsabilidad, de conciliación de la vida laboral, familiar y personal? ¿Qué motivos hay para que no se pueda aprobar la ley de universalidad de la sanidad pública en nuestro país?

Y así podría enumerar muchas otras iniciativas que están en tramitación parlamentaria y con cuya aprobación mejoraríamos la vida de nuestros conciudadanos. Porque de esto estamos hablando, señorías, de hacer política con mayúsculas al servicio de los ciudadanos, voten esos ciudadanos lo que quieran votar, piensen lo que piensen. Por eso, desde esta tribuna, señorías, apelo a los grupos parlamentarios a ese espíritu de acuerdo, porque la suerte de mucha gente, sobre todo de gente que necesita de la acción pública, depende de lo que aquí se debate y de lo que aquí se aprueba. (Aplausos).

Señorías, como testigo y también, desgraciadamente, como protagonista de los ataques de esta oposición destructiva desde que tengo el honor de ser presidente del Gobierno, vengo sosteniendo la siguiente tesis: que desde la crisis financiera y desde el fracaso de las respuestas neoliberales a esa crisis financiera asistimos al colapso político intelectual de la derecha tradicional en nuestro país y en nuestro continente. (Risas). Sí, eso no significa que no tengan responsabilidad institucional; la tienen, y mucha, por cierto, después de las elecciones de mayo del año 2023. Pero, señorías, no hay proyecto político detrás de ese poder institucional; hay un fracaso político intelectual de la derecha tradicional (rumores) desde la crisis financiera y la respuesta neoliberal fracasada. (Aplausos). Todos los resultados han demostrado ser producto de mantras absolutamente equivocados. Porque no es cierto que el Estado no deba intervenir en el mercado; hay fallos que solo desde la intervención pública pueden ser subsanados. Pensemos, por ejemplo, en la crisis energética; pensemos en la crisis habitacional que sufren muchos de nuestros jóvenes; pensemos en el desafío que el mundo ciber tiene ante los derechos y las libertades de la mayoría de la gente o en la crisis sanitaria de la pandemia. Todo ello, ¿qué es lo que exige? No exige una mayor regulación, pero sí exige una buena regulación. Y, desde luego, lo que sí que exige, lo que es imperativo, es contar con un estado del bienestar robusto, que cohesione y que no haga más desiguales a nuestras sociedades.

Como tampoco es cierto, señorías, que las mayorías absolutas en este Parlamento traigan mayor estabilidad. (Rumores). No, no es así, señorías; son las políticas que se aprueban en esta Cámara las que garantizan que haya una estabilidad social y política en nuestro país. (Aplausos). Tenemos ejemplos muy recientes. Recordemos las contrarreformas del presidente Mariano Rajoy ―con una mayoría absolutísima― en el mercado laboral, en el sistema de las pensiones o también en el sistema público de educación o de sanidad. La contestación social que se vivió en los pueblos y en las calles de nuestras ciudades fue absolutamente extraordinaria, por no mencionar la grave crisis constitucional que se vivió en Cataluña en esos años.

Este Gobierno, señorías, con todas las dificultades posibles, ha logrado aprobar reformas que han mejorado la vida de la gente. También de los votantes de la oposición, que sistemáticamente ha votado en contra de estas reformas; por ejemplo, en materia laboral, en materia de pensiones o en la educativa o sanitaria. Y, todo ello, ¿cómo lo hemos hecho? Pues lo hemos hecho con horas, horas, horas y horas de negociaciones interminables, de diálogo, de una clara vocación de acuerdo y no de imposición. Y ahí están los resultados, señorías. No son abstracciones; el trabajo que se ha hecho aquí, que se está haciendo aquí, en estas Cortes Generales, está trayendo crecimiento económico como en ninguna otra economía europea, creación de empleo como no hemos tenido durante estos últimos veinticinco años y una reducción de desigualdad como la que tenemos ahora mismo (aplausos), que es de las más bajas de la historia de nuestro país. Y queda mucho trabajo por hacer en esta materia. Pero lo importante, lo relevante, son los resultados, esas reformas. Y digo más, esas reformas las hemos logrado gracias al acuerdo entre sus señorías, el Gobierno de España y los agentes sociales. Hemos logrado paz social. (Varios señores diputados: ¡Oooh!). Sí, paz social; paz social. (Rumores). Y esa paz social, señorías, es uno de los principales activos de por qué ahora mismo España crece como crece, crea empleo como crea empleo y está en la situación política que está. (Aplausos).

Por tanto, afirmo con total contundencia que por convicción y por necesidad no ha habido en la historia de la democracia de nuestro país un Gobierno tan parlamentario como el que me honro en presidir. (Rumores.―Aplausos). Es así. El señor Feijóo niega. Mire, yo llevo siete años al frente del Gobierno y he comparecido en más de treinta y cinco ocasiones en estas Cortes. (Rumores). Usted fue presidente de la Xunta de Galicia durante trece años y solamente compareció en diez ocasiones en el Parlamento gallego. (Aplausos). ¿Pero qué lecciones quiere dar usted? (Rumores). ¿Es mentira, señorías? ¿Es mentira? (Rumores).

Bueno, vuelvo a la oposición destructiva que sufre España, a su colapso político intelectual. Por tanto, si no tienen proyecto, ¿qué les queda? Lo que les queda es insultar ―como insultan―, caer en contradicciones ―como caen― y rendirse a la ultraderecha copiando sus formas y sus políticas. (Aplausos). Sobre insultos… Bueno, insultos no recordaré ninguno, porque bastará leer mañana el Diario de Sesiones para saber exactamente de qué estamos hablando y a qué me refiero. ¿Contradicciones? Pues todos los días, en todas las materias. Por ejemplo, pregúntenles a los presidentes autonómicos del Partido Popular, pasados y presentes, sobre las prórrogas presupuestarias. O, más aún, por la grave paradoja, la grave contradicción de llevar siete años exigiéndonos unas elecciones anticipadas, pero que se nieguen a convocarlas en la Comunidad Valenciana después de la tragedia social (aplausos), política e institucional que se ha vivido tras la dana. Desde esta tribuna le vuelvo a exigir no al señor Feijóo, sino al señor Abascal que no pacten con la derecha y que vayan los valencianos y valencianas a elecciones (aplausos), que no quieren más dosis de negacionismo, lo que quieren es cambiar el rumbo después del desastre que ustedes han traído a la Comunidad Valenciana.

Y en cuanto a rendirse a la ultraderecha, es evidente que no solamente ustedes, señorías, también nosotros y los ciudadanos y ciudadanas de Valencia, sin luz y taquígrafos ―¿se acuerdan?: luz y taquígrafos, señor Sánchez, queremos saber exactamente qué negocian―, tendremos que esperar a las negociaciones que el señor Abascal y el señor Feijóo mantengan en la Comunidad Valenciana y al acuerdo, si lo hay. Pero ya les advierto, señorías: el Gobierno de España va a estar vigilante para que ninguno de esos acuerdos vulnere los compromisos internacionales europeos ni la legislación vigente en materia de derechos y de libertades. (Aplausos).

Por tanto, señorías, ahí están los datos. España funciona; España avanza gracias a un Gobierno de coalición, efectivamente, el primero de la historia de la democracia. Hemos abierto esa costumbre europea, ya que, desde luego, España no había tenido esa materialización a nivel estatal; un Gobierno de coalición progresista en minoría parlamentaria, como ocurre en una amplísima mayoría de países europeos; un Gobierno también, por cierto, estable. Si no, miren a su alrededor en otros países europeos. (Rumores). Y si no quieren ustedes mirar más allá de los Pirineos, miren, por ejemplo, en España, donde con Gobiernos de coalición de derecha y de ultraderecha, después de las elecciones autonómicas de mayo de 2023, también con mayorías parlamentarias en sus asambleas regionales entre la derecha y la ultraderecha, no han legislado, se han roto y están haciendo retroceder en derechos y en libertades en muchos de estos territorios, como posteriormente haré referencia a ello. Por tanto, un Gobierno de coalición progresista en minoría parlamentaria que lo que hace es consolidar derechos para la gente de a pie, que es la causa fundamental de nuestra acción política; que hace de la transformación energética una palanca de desarrollo económico y territorial en nuestro país; que ve en la migración ordenada un deber moral y una oportunidad económica para el crecimiento de nuestro país; que fortalece el estado del bienestar en lugar de debilitarlo, como hacen otros; que apuesta por el multilateralismo y por la paz, y que no dará un paso atrás en las libertades y en los derechos de las mujeres.

Y cuando llegue la hora de las elecciones, en el año 2027, ¿este Gobierno para qué está trabajando? Está trabajando para dejar a los españoles una economía que crece sólida; con más empleo creado que el que yo me encontré en el año 2018, cuando tuve el honor de ser elegido por ustedes ―por esta Cámara, mejor dicho― como presidente del Gobierno; con menos desigualdad; con Cataluña plenamente normalizada gracias a la aplicación total y efectiva de la ley de amnistía, y con unas cuentas públicas más saneadas que hace siete años, todo ello tras haber pasado una guerra, pandemias, volcanes y una oposición destructiva. (Aplausos).

Paso al tercero de los asuntos de esta comparecencia, que es la lucha contra la corrupción. Como saben, esta es una lacra que, a pesar de los numerosos avances de los últimos años, sigue afectando a nuestro país. Así lo demuestran el caso de presunto cohecho y de malversación que afecta a dos exsecretarios de Organización del Partido Socialista y las más de treinta causas abiertas por corrupción que tiene el Partido Popular. La posición del Gobierno… (Protestas). ¿Estoy diciendo una mentira, señorías? (Continúan las protestas). La posición del Gobierno y de mi formación política en este sentido es meridiana y rotunda: tolerancia cero ante la corrupción y colaboración total con la justicia. Esta es nuestra posición y estamos actuando en consecuencia, y lo estamos haciendo, por cierto, no ahora, sino desde que llegamos al Gobierno en el año 2019. Les recuerdo, por ejemplo, que en el año 2019 dimos un paso decisivo para combatir la corrupción en el ámbito privado ampliando la tipificación de conductas delictivas entre particulares; que en el año 2022 incorporamos en nuestro ordenamiento jurídico el delito de enriquecimiento ilícito e injustificado de los cargos públicos; que en el año 2023 regulamos la protección de quienes informan sobre infracciones normativas para garantizar el respaldo institucional a quienes denuncian prácticas corruptas; y que en el año 2024 pusimos en marcha un Plan de Acción por la Democracia que incluye treinta y un medidas pioneras, la mayoría ya aprobadas o en fase avanzada de tramitación parlamentaria y orientadas a reforzar tres cosas: la primera, la transparencia; la segunda, el pluralismo informativo; y la tercera, el derecho a la información.

Y el pasado 9 de julio de 2025 asumí un compromiso adicional en esta Cámara, en una comparecencia, que es ejecutar el primer Plan Estatal de Lucha contra la Corrupción que se haya aprobado en la historia de la democracia de nuestro país, un plan ambicioso que fue elaborado conjuntamente con un organismo multilateral, la OCDE, integrando propuestas de todos los partidos del bloque de la investidura, también de la sociedad civil y de organismos internacionales como el GRECO y la propia Comisión Europea. Dijimos que lo sacaríamos adelante antes de que acabara el año y lo estamos cumpliendo, señorías. Viva prueba de ello es que arrancamos septiembre con la tramitación de consulta pública del anteproyecto de ley orgánica, una ley que reformará normas clave, que sentará las bases del plan y que creará la Agencia Independiente de Integridad Pública como órgano de supervisión, una de las principales demandas de los expertos y también, lógicamente, de muchos grupos parlamentarios aquí presentes. En octubre, el Consejo de Ministros y ministras aprobó a su vez el Anteproyecto de Ley de Administración Abierta y también el V Plan de Gobierno Abierto, dos instrumentos importantes que dotan de más transparencia a nuestro sistema y que van a ayudar a evitar la malversación dentro de las instituciones. Y, de igual manera, el Gobierno ha puesto en marcha varias medidas de supervisión estructural, como es, por ejemplo, la transformación de la Plataforma de Contratación del Sector Público, incorporando herramientas tecnológicas de inteligencia artificial para identificar patrones anómalos en la contratación pública, y la supervisión por parte de la sociedad civil a través tanto de las auditorías ciudadanas como por medio de los pactos de integridad.

Saben ustedes que está en tramitación parlamentaria la ley de lobbies para que por primera vez en nuestra historia democrática se regulen a nivel estatal las relaciones entre los grupos de interés y los cargos públicos. Y a finales de octubre el Consejo de Ministros, como saben, aprobó la Ley Orgánica de Enjuiciamiento Criminal, que atribuye la instrucción de los procesos penales a la Fiscalía, como ocurre en todos los lugares de Europa, y dota al Ministerio Fiscal de una mayor transparencia y de una mayor autonomía.

Todo esto, señorías ―tengo que decirlo―, se ha hecho en tiempo récord, cumpliendo la palabra dada, impulsando ya trece de las quince medidas del plan y situando a España a la vanguardia europea en la lucha contra la corrupción. Espero poder contar con una amplísima mayoría de consenso parlamentario para que puedan ser aprobadas cuanto antes estas importantes leyes en la lucha contra la corrupción.

Quiero, además, decir algo muy importante, y es que este plan, su ejecución y su implementación, va a ser evaluado externamente por un organismo con una alta reputación, como es la OCDE. Este prestigioso organismo internacional no solamente va a supervisar la implementación de este plan, sino que también va a medir los resultados alcanzados. A mí esto me parece esencial, más allá de las palabras, porque nosotros no hacemos todo esto para cumplir el expediente y dejar atrás esta crisis, lo hacemos porque realmente creemos en la limpieza democrática; porque la corrupción no solo define a corruptores y a corrompidos, también pone frente al espejo a quienes deciden actuar y a quienes deciden mirar a otro lado. Y no tengan dudas, señorías, de que este Gobierno siempre estará entre los que actúan. (Aplausos).

En todo caso, señorías, debemos ser claros y recordar que la corrupción en nuestro país adopta muchas formas, muchas formas. A veces son cargos públicos que cobran mordidas por cosas ilícitas; a veces son comisionistas y lobistas que cruzan la frontera de la ley; y a veces son partidos políticos que recortan y privatizan los servicios públicos a cambio de determinados favores o apoyos económicos de amplio espectro. Es posible que esta última forma de corrupción no sea ilegal stricto sensu, pero desde luego es absolutamente inmoral y hace un daño tremendo a la mayoría de nuestro país, porque, aunque no aparezca a menudo en los titulares de la prensa ―no aparece, sin duda alguna―, se sufre a diario. Se sufre, por ejemplo, en las listas de espera, en las aulas, en los hospitales masificados, en la falta de plazas en escuelas infantiles públicas, en las residencias de mayores y también, lógicamente, en los bolsillos de millones de españoles de clase media y trabajadora de nuestro país.

Este es el cuarto y último asunto que debo abordar en esta comparecencia, y me gustaría hacerlo porque realmente, señorías, pienso que en el futuro de nuestro estado del bienestar ―repito, en el futuro de nuestro estado del bienestar― nos estamos jugando lo que realmente es el alma de España. Y me quiero explicar. La historia de nuestros servicios públicos es, en gran medida, la historia de nuestra democracia y de nuestra libertad. Tras la dictadura franquista, nuestro país dejó atrás un modelo que todos los expertos, todos los académicos, han calificado de asistencial y excluyente. Teníamos una sanidad fragmentada y vinculada al empleo, que penalizaba a millones de personas, especialmente a las mujeres que no tenían un trabajo formal. Dejó atrás un sistema educativo anticuado, clasista, que fomentaba la segregación y perpetuaba las desigualdades, y un sistema de pensiones y de dependencia en el que la vejez estaba fuertemente vinculada a la precariedad y a la pobreza.

La Constitución de 1978 supuso un punto de inflexión en esta materia, porque en ella reconocimos el derecho a la salud, a la educación y a la protección social como pilares de una sociedad democrática. Y a partir de los años ochenta la sociedad española y los Gobiernos se pusieron en marcha. ¿Qué se hizo? Se creó un Sistema Nacional de Salud universal, gratuito, financiado con impuestos, que acabó por convertirse en uno de los mejores del mundo. Creamos un sistema educativo público, de calidad, que llegaba hasta el último rincón del territorio y que universalizaba el acceso a la formación desde los cero años hasta la universidad. Creamos también un sistema público de pensiones, y lo hicimos más amplio, incluyendo a los trabajadores autónomos, también a los del campo, y reconociendo las pensiones no contributivas. Y ya en el siglo XX dimos un paso más en la articulación de ese estado del bienestar con un sistema nacional de dependencia que reconocía y hacía efectivo el derecho de nuestros mayores y de las personas vinculadas a ellos y de las personas vulnerables a recibir cuidados dignos y también un reconocimiento de la Seguridad Social, como es el caso de los cuidadores y cuidadoras del sistema nacional de dependencia, cuestión que fue recortada por el Partido Popular y recuperada por el actual Gobierno. Así nació, señorías, el estado del bienestar en nuestro país, gracias a la Constitución de 1978 y también, lógicamente, al impulso político. Por tanto, no fue un regalo, fue una conquista democrática, y si me permiten, señorías, fue sobre todo una conquista socialista (aplausos), una conquista que, desgraciadamente, la bancada de la oposición se ha empeñado en destruir cada vez que ha tenido ocasión y ha tenido mayoría parlamentaria en estas Cortes Generales y ha gobernado. Por ejemplo, en primer lugar, con las privatizaciones masivas bajo el Gobierno de José María Aznar, recordémoslo, donde se regaló al sector privado una parte importante de nuestras empresas y servicios públicos por un valor total de 30 000 millones de euros, 30 000 millones de euros; después, con los recortes y la austeridad del Gobierno del señor Rajoy, que redujo en un 7 % ―un 7 %― la inversión estatal en sanidad, un 22 % la inversión estatal en educación y un 23 % la inversión estatal en dependencia, el mayor de esos recortes, por cierto, orquestado por el entonces secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, un tal Moreno Bonilla. (Aplausos). Ustedes parecen haberlo olvidado, pero nosotros, no. Por tanto, privatización, recortes y precariedad. Ese ha sido el mantra, el regalo del Partido Popular a nuestro estado del bienestar en los años que siempre ha gobernado este país.

Afortunadamente, el cambio de Gobierno en julio de 2018 puso fin a esta tendencia que desmantelaba, que destruía nuestro estado del bienestar, y yo creo, honestamente, señorías, que marcó el inicio de una nueva etapa en nuestra historia política, porque desde que llegamos al Gobierno, ¿qué es lo que hemos hecho? Lo primero que hemos hecho ha sido algo muy importante y con un extraordinario esfuerzo: hemos revertido los recortes de la anterior Administración del Partido Popular, hemos ampliado los derechos de ciudadanía y hemos apostado por lo público como ningún otro Gobierno lo había hecho antes. Eso es lo que hemos hecho y eso es lo que estamos haciendo, señorías. Y tenemos un dato muy claro, un dato incontestable para demostrarlo: 300 000 millones de euros. Ese es el dato. Repito, 300 000 millones de euros. Ese es el dinero adicional, adicional ―repito, 300 000 millones de euros de dinero adicional―, que este Gobierno de coalición progresista ha invertido en servicios públicos a lo largo de estos siete años de Administración. Generalmente, esos 300 000 millones de euros, en una amplísima mayoría, se han transferido a los Gobiernos autonómicos, que, como saben, son los que tienen las competencias en materia de sanidad, de educación, de servicios sociales y de dependencia. Para que nos hagamos una idea, señorías, estos 300 000 millones de euros representan un 47 % más de lo que invirtió la anterior Administración del señor Rajoy en el mismo lapso de tiempo, una cantidad equivalente, para que nos hagamos una idea ―esos 300 000 millones de euros, señorías―, al producto interior bruto anual de Andalucía, de Extremadura y de Castilla y León juntos. Eso es lo que hemos transferido durante estos últimos siete años a las comunidades autónomas. (Aplausos).

Hemos puesto a disposición de la sanidad pública, señorías, 40 000 millones de euros ―40 000 millones de euros―, un 45 % más que el Gobierno anterior. Con ellos, ¿qué hemos hecho o qué hemos permitido lograr? Pues hemos recuperado, por ejemplo, la universalidad del derecho a la salud; hemos eliminado los copagos para los ciudadanos más vulnerables; hemos reforzado las plantillas del profesional sanitario; hemos ampliado la cartera de servicios comunes; y hemos modernizado 13 000 centros de salud en todo nuestro país y hemos comprado maquinaria nueva que hoy está a disposición de los ciudadanos en muchos hospitales de nuestro país. Esto es lo que hemos hecho en sanidad, 40 000 millones de euros puestos a disposición de la sanidad pública en nuestro país en manos de las comunidades autónomas.

En educación hemos movilizado, señorías, un 91 % más que el Gobierno anterior. Repito, un 91 % más de recursos que el Gobierno anterior. Con ello, ¿qué hemos logrado? Hemos logrado doblar el número de becas; hemos creado 42 000 mil plazas públicas para los chavales, los niños y niñas de 0 a 3 años; hemos aumentado en un 42 % las plazas de formación profesional; hemos ampliado las plantillas de docentes; hemos equipado los centros educativos con recursos de programación y de robótica; y hemos creado nuevos mecanismos de apoyo para los alumnos y alumnas más desfavorecidos. Esto es lo que hemos hecho en educación, señorías, un 91 % más de recursos para nuestros jóvenes y nuestros maestros. (Aplausos).

Y en dependencia, ¿qué hemos hecho tras los años largos y negros de la Administración anterior? Hemos invertido 8116 millones de euros más que la Administración del Partido Popular de Mariano Rajoy, y lo hemos hecho, primero, para revertir los recortes que se infligieron por parte de la Administración del Partido Popular; para corregir los años de infrafinanciación del sistema nacional de dependencia; para mejorar los servicios que reciben nuestros ciudadanos, con mejores pensiones, con la transformación del modelo de cuidados de larga duración hacia la atención centrada en las personas o con una ley ELA que permitirá a las personas que sufren esta enfermedad contar con un acompañamiento las veinticuatro horas del día. (Aplausos). Esto es lo que hemos hecho. Esto es lo que hemos hecho, reforzar donde otros recortaron e invertir donde otros privatizaron.

Entonces, la pregunta, señorías, es la siguiente. Si hemos aumentado en 300 000 millones de euros las transferencias a las comunidades autónomas para reforzar las políticas públicas que están en manos de las comunidades autónomas, la pregunta que se puede hacer la gente que esté viendo esta comparecencia, que esté escuchando al Gobierno dar estos datos, es evidente: si el Gobierno central está invirtiendo más en servicios públicos, está transfiriendo más de 300 000 millones de euros respecto a lo que hizo la Administración anterior, ¿por qué en muchos lugares de nuestro país las listas de espera y la calidad del servicio de estos servicios públicos está empeorando? (Aplausos). ¿Por qué está empeorando? La respuesta es clara. La respuesta es que no es un problema económico; es un problema ideológico y de un modelo de sociedad, porque hay Gobiernos autonómicos que están usando este dinero, dinero de la gente, para satisfacer las exigencias de los de arriba, de las élites, y hacer negocios que quizá son legales, pero que sin duda son inmorales y destructivos para las clases medias y trabajadoras de nuestro país. (Aplausos). Esta, señorías, es la cuestión, porque estamos creciendo, sí, pero tenemos que redistribuir ese crecimiento, y el Gobierno está poniendo en manos de las comunidades autónomas esos recursos económicos para que se redistribuyan los frutos de ese crecimiento gracias a un fortalecimiento del estado del bienestar, que está entre sus competencias, y hay determinados Gobiernos que por cuestiones ideológicas y por cuestiones de modelo de sociedad están haciendo lo contrario.

Empecemos, por ejemplo, con la sanidad. En los últimos siete años, este territorio, la Comunidad de Madrid, ha recibido casi 130 000 millones de euros en transferencias de la Administración General del Estado. Repito la cifra, 130 000 millones de euros en transferencias de la Administración General del Estado, del Gobierno de España. ¿Qué se ha hecho con ese dinero adicional? Pues ha bajado en 5067 millones de euros los impuestos a la clase alta que vive en Madrid y ha destinado más de 5000 millones de euros a contratos con empresas privadas, como por ejemplo la de Quirón, en apenas seis años, hasta el punto, señorías, de que hoy 1 de cada 3 euros del gasto madrileño en salud va a conciertos con clínicas privadas. Repito, 1 de cada 3 euros del gasto madrileño en salud va a conciertos con clínicas privadas. ¿Y qué ha conseguido el Gobierno de la señora Ayuso? La doctrina neoliberal nos dice que privatizar significa mejorar la eficiencia y mejorar la calidad del servicio. Eso es lo que dicen en teoría, ¿verdad, señorías? Pues ha ocurrido todo lo contrario; y no lo digo yo, ahí están los datos. La confianza de los madrileños en su sistema sanitario ha caído 23 puntos respecto al año 2019. (Aplausos). De hecho, si comparamos con anteriores Administraciones, también del Partido Popular, desde que la señora Ayuso es presidenta de la Comunidad de Madrid, la evaluación del sistema sanitario de la Comunidad de Madrid ha obtenido las peores calificaciones de los últimos quince años, de los últimos quince años. No deja de resultar contradictorio, habiendo transferido el Gobierno de España la totalidad de recursos que hemos transferido a la Comunidad de Madrid precisamente para fortalecer la sanidad pública, algo que no se ha hecho.

Mientras, por tanto, el número de pacientes que aguardan para ver a un especialista se ha duplicado y las listas de espera para hacerse una prueba diagnóstica se han disparado, de manera que hoy hay que esperar hasta dos años, señorías ―dos años―, para ecografías por bultos en pecho o en cuello. (Una señora diputada: ¡Mentira!―Rumores). Dos años, señorías. Y, para más inri, a mucha gente le están dando cita para hacerse esas pruebas a las tres o a las cuatro de la madrugada y, si la rechazan, la Comunidad de Madrid les penaliza con aún más meses de espera. (Rumores.—El señor Tellado Filgueira pronuncia palabras que no se perciben). No importa si es gente mayor, con hijos dependientes o con un trabajo sin flexibilidad de horario, o van cuando le viene bien a la empresa concesionaria de turno o pierden su derecho constitucional. (Aplausos). Por eso, señorías, se explica que para sobrevivir más de 360 000 madrileños han tenido que hacerse un seguro privado, un incremento del 16 %. (Rumores). Este es el milagro privatizador de la Comunidad de Madrid, señorías, una sanidad pública que se apaga poco a poco, pese al esfuerzo de sus extraordinarios profesionales, mientras brillan las cuentas de resultados de las empresas privadas. Señorías del Grupo Popular y de VOX, ustedes han convertido Madrid en un casino en el que Quirón siempre gana y los ciudadanos, al menos la mayoría, siempre pierden. (Aplausos).

Y si miramos a Andalucía, nos encontramos un panorama muy similar, señorías, muy similar. Más de 53 800 millones de euros de financiación extraordinaria transferidos por el Gobierno de España desde el año 2018. Repito la cifra, más de 53 000 millones de euros transferidos de manera adicional por parte del Gobierno de España a la Junta de Andalucía desde el año 2018. Por tanto, habría que esperar por parte de la Junta de Andalucía una sanidad mucho más fiable, mucho más eficaz y mucho más equitativa, pero la realidad, por desgracia, es muy distinta. Porque ese dinero no está yendo a contratar sanitarios o a mejorar las infraestructuras públicas, está yendo a rebajar cerca de 200 millones de euros los impuestos a las élites de Andalucía y a regar con contratos a la sanidad privada. (El señor Tellado Filgueira: ¡Mentira!).

Fíjense en este dato, señorías. (Rumores). Desde el año 2019, el Gobierno andaluz ha destinado casi 4000 millones de euros ―repito la cifra, desde el año 2019 ha destinado el Gobierno de Moreno Bonilla casi 4000 millones de euros― a conciertos con clínicas privadas, 4000 millones de euros. Las derivaciones a cirugías privadas lo que han hecho ha sido triplicarse, las derivaciones a consultas externas privadas se han multiplicado por cuatro y el gasto en conciertos ha subido casi un 70 %. ¿Y el resultado de esa privatización cuál es, cuál está siendo? Pues yo se lo digo: el número de sanitarios por habitante se ha desplomado. (Protestas). Hoy Andalucía tiene 18 000 profesionales menos de los que les correspondería en comparación con la media nacional. La satisfacción de la ciudadanía con los servicios recibidos también ha caído, como por ejemplo en la Comunidad de Madrid. La proporción de andaluces que sufre pobreza farmacéutica ha aumentado hasta superar la media española y las listas de espera se han disparado en la sanidad pública andaluza. Fíjense, señorías, en este momento, en este preciso momento, hay 848 787 andaluces esperando un diagnóstico y 200 000 esperando una operación, de los cuales 43 000 llevan más de un año esperando esa intervención quirúrgica en el sistema sanitario andaluz. Y esto, señorías, no solamente es lamentable, sino que es inmoral e ilegal (aplausos), especialmente cuando esta dejación de servicios viene acompañada de mentiras y negligencia, como está ocurriendo con la crisis inédita en los programas de cribado de cáncer. El sistema ha dejado de funcionar correctamente en varias provincias, comprometiendo la detección precoz y con ella la salud y la vida de miles de mujeres en Andalucía. Bastaba antes una llamada, una llamada breve, rutinaria, para ahorrar un sufrimiento inmenso a mucha gente, pero esa llamada nunca llegó y lo más grave es que aún se desconoce por qué no llegó. Lo que sí están llegando son excusas, son ceses cosméticos, son manipulaciones informativas que no ayudan ni a resolver el problema ni a corregir las graves injusticias que este proceso privatizador ha abierto.

La historia, como ven, es parecida a la que vivimos en la Comunitat Valenciana, otro territorio en el que la pésima gestión del Partido Popular está haciendo estragos, y no me refiero solamente a la dana de Valencia y a la negligente gestión del expresidente Mazón. (Rumores). En estos dos últimos años, señorías ―en estos dos últimos años―, esta comunidad autónoma, la Comunitat Valenciana, ha recibido más de 30 000 millones de euros adicionales en transferencias del Gobierno de España para reforzar los servicios públicos. Repito la cifra, 30 000 millones de euros adicionales por parte del Gobierno de España. Sin embargo, paradójicamente, su inversión en sanidad ha caído en 743 millones de euros, mientras que sus conciertos con las clínicas privadas han subido hasta superar los 376 millones de euros. Por tanto, menos recursos para los ciudadanos ―y no será porque no se han transferido más recursos por parte de la Administración General del Estado a esa comunidad autónoma― y más negocio para los suyos, como ocurre en todas aquellas Administraciones que gobierna el Partido Popular. (Aplausos).

Y así podríamos seguir en todas las comunidades autónomas que gobierna el Partido Popular con el apoyo de la ultraderecha. En Aragón, 682 camas cerradas en hospitales públicos; en Murcia, el Gobierno del Partido Popular ha recortado más de 700 millones de euros en sanidad y ha derivado más de 70 millones a clínicas privadas, y además lo ha hecho al margen de la ley, según consta en el informe del Tribunal de Cuentas; en Galicia, el tiempo medio de espera para ver a un especialista ha aumentado en casi un mes; y en Castilla y León, 199 millones de euros desviados a la sanidad privada. Insisto, todos estos recortes, todos estos ajustes mientras este Gobierno ha aumentado en 300 000 millones de euros adicionales la financiación para servicios públicos de todas las comunidades autónomas de nuestro país. Por tanto, no es una cuestión solamente de recursos económicos, es una cuestión también de compromiso político y social y, lógicamente, de un modelo de sociedad que claramente es disfuncional respecto al sentir y lo que quiere la mayoría de nuestros ciudadanos, que lo que quiere son servicios públicos fuertes, robustos, que cohesionen social y territorialmente a nuestro país.

Por tanto, señorías, el patrón es claro: allí donde gobierna la derecha con el apoyo de la ultraderecha, debilitamiento y venta de la sanidad pública. Lo que quieren es que los servicios se degraden y que las listas de espera se alarguen más allá de lo humanamente aceptable, hasta que a la ciudadanía no le queda más remedio que irse a la clínica privada, pagada con los impuestos de todos o con el dinero de su propio bolsillo. Y esto está pasando, señorías, está ocurriendo. Y no es por casualidad, tampoco es una imposición de Bruselas ni es por la presión inevitable de una recesión económica. Al contrario, España está creciendo fuertemente, representamos el 40 % del crecimiento económico de la zona euro, estamos creando empleo como no se había creado nunca en nuestro país: 22 400 000 personas ocupadas, con una población activa de 25 millones de personas. Señorías, desde que yo soy presidente del Gobierno, estamos transfiriendo ―insisto― 300 000 millones de euros más para financiar los servicios públicos que están en manos de las comunidades autónomas. Evidentemente, señorías, este es el resultado de un proyecto político, de un plan premeditado de la derecha para desmantelar nuestro estado del bienestar y hacer negocio con los derechos de la gente.

Esto también se aprecia con nitidez en el ámbito de la educación. Fíjense, en los últimos siete años, el Gobierno de España ha transferido 670 millones de euros para la creación y el mantenimiento de plazas en escuelas infantiles públicas. Repito la cifra: 670 millones de euros adicionales. Son recursos suficientes para financiar 42 000 plazas más de las que financiaba el Ejecutivo del señor Rajoy; 42 000 plazas más. Pero en las comunidades autónomas donde gobierna la derecha con el apoyo de VOX las plazas públicas han aumentado mucho menos de lo que deberían, porque una parte de esos recursos se han usado para otras cosas. Por ejemplo, el Partido Popular se ha afanado en incentivar la apertura de guarderías privadas con el reparto de cheques a las familias que usan sus servicios, o, por ejemplo, ha boicoteado la apertura de guarderías públicas. De hecho, han llegado al punto de rechazar 142 millones de euros de fondos públicos europeos que habrían permitido crear 15 000 plazas públicas y gratuitas para educación infantil de 0 a 3 años, como hicieron, por ejemplo, el señor Moreno Bonilla en Andalucía o el señor Rueda en Galicia hace unos meses.

Por tanto, como pueden ver, señorías, el plan es evidente, es proteger el negocio privado de unos, aunque ello implique dañar los intereses de la mayoría social. Y, desgraciadamente, lo están logrando. Y quiero alertar a sus señorías sobre este aspecto, porque cada vez nacen menos niños en nuestro país ―saben ustedes que la natalidad de nuestro país es plana, cuando no negativa; en la última década han nacido menos niños― y, lógicamente, aunque el mercado llevaría a que los precios de las guarderías privadas fueran inferiores, sucede lo contrario: la guardería privada en España ha aumentado su precio un 50 %, que son 24 puntos más que la inflación. Hablamos de una media de 500 euros al mes en muchas ciudades. Los propietarios, que suelen ser grandes grupos inversores, evidentemente se forran, y los padres y madres están más exprimidos. Todo ello por cortesía de la derecha y la ultraderecha españolas. (Aplausos). Lo mismo pasa con la formación profesional, la gran apuesta de este país, que está detrás también de la caída del paro estructural, de la caída del paro de nuestros jóvenes y del aumento de su empleabilidad. Ahora que la ciudadanía y también las empresas demandan más que nunca esta clase de formación, la formación profesional, los Gobiernos autonómicos de la derecha, con el apoyo de la ultraderecha, se están dedicando a asfixiar los centros públicos con un 15 % menos de financiación ―un 15 % menos de financiación―, como en la Comunidad Valenciana, a la vez que incentivan la creación de centros privados, que a menudo ofrecen títulos de peor calidad y a un coste 3500 veces mayor que el de la pública. Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid, la señora Ayuso ha concedido más de 30 millones de euros en becas para la formación profesional privada, al tiempo que ha dejado sin plaza a más de 30 000 alumnos en la formación profesional pública. En Andalucía, la Junta oferta en este curso solo 2600 plazas en ciclos de centros públicos, frente a las más de 9400 autorizadas del sector privado; 2600 plazas en el sector público, 9400 autorizadas en el sector privado. Para que nos hagamos una idea de las consecuencias que está teniendo este proceso privatizador, en esa comunidad autónoma, en Andalucía, hay provincias enteras ―provincias enteras, repito, señorías―, como es el caso de la provincia de Granada, que se están viendo privadas de la posibilidad de formarse en la pública. Piensen, por ejemplo, en el pueblo de Montefrío. Hace unos años, si alguien quería hacer allí un grado superior en Paisajismo y Medio Rural, podía hacerlo en un centro público pagando cero euros de matrícula; cero euros de matrícula. Hoy ya solo puede hacerlo en un centro privado, desplazándose tres horas al día en autobús y pagando 2500 euros. Así apoyan ustedes a la España que madruga, haciéndola madrugar aún más para obtener mucho menos. (Aplausos).

Sobre la educación superior, señorías, en la Comunidad de Madrid la situación es tan grave que una universidad como la Universidad Complutense ha tenido que solicitar un crédito de 35 millones de euros para poder pagar sus nóminas, y eso que la señora Ayuso es alumna ilustre de la Universidad Complutense de Madrid. (Aplausos).

Del mismo modo, nos negamos a que la dignidad y salud de nuestros mayores dependientes dependan exclusivamente del dinero de sus familiares. Fíjense, en Andalucía, desde que el señor Moreno Bonilla gobierna la Junta, se han creado más de 15 400 plazas concertadas o privadas en residencias para mayores (rumores); 15 400. Recordemos, como he dicho antes, que este Gobierno ha transferido más de 8000 millones de euros para revertir todos estos recursos en materia de dependencia. Son plazas que cuestan una media de 2000 euros al mes, un precio imposible para muchísimas familias andaluzas. Y, al mismo tiempo, la consecuencia es que las listas de espera para acceder a ayudas por dependencia han crecido hasta los 600 días. Piensen por un segundo, señorías, en lo que significa esto: casi dos años viendo cómo se apaga la autonomía de un ser querido y cómo se vacían los ahorros o aumentan las deudas para pagar una ayuda que es un derecho de todas las ciudadanas y todos los ciudadanos y una obligación de las Administraciones autonómicas. En 2024, señorías, más de 5000 andaluces murieron mientras estaban en la lista de espera. (Aplausos).

Y ocurre también algo parecido en otros territorios donde gobierna la derecha. En la Comunidad de Madrid, sin ir más lejos, aumentan las listas de espera, se reduce la inversión pública y crecen en 56 millones de euros los beneficios de las residencias privadas. En Extremadura, la Junta de Extremadura destina más del doble de recursos a los centros de mayores privados que a los públicos. Estamos hablando de 27 800 frente a 13 000 euros de media por cama. En Galicia, el señor Rueda acaba de recortar otros 17 millones de euros a la inversión en dependencia, consolidando así el récord que ya conquistó el antiguo presidente de la Xunta de Galicia, el señor Feijóo, que fue convertir Galicia en la comunidad con menor gasto en dependencia por persona mayor de toda España. (El señor Núñez Feijóo: ¡Qué disparate!). Y en la Comunidad Valenciana, 3406 personas murieron en el año 2024 esperando una ayuda a la dependencia que, por cierto, nunca llegó. (Rumores.―El señor Tellado Filgueira: Ábalos. Cerdán en la cárcel…). En fin, señorías, podría seguir así toda la mañana (protestas), pero creo que no es necesario, porque…

Presidencia. Señores diputados, silencio.

PRESIDENTE DEL GOBIERNO

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… se mire por donde se mire, se analicen los datos como se analicen, el diagnóstico de lo que está pasando es claro: allí donde gobiernan, las derechas están replicando los recortes y las privatizaciones que aplicaron Aznar y Rajoy a nivel nacional, con el objetivo evidente de desmantelar lo público, de convertir los derechos de la mayoría en el negocio de una minoría privilegiada.

Como ven, la derecha y la ultraderecha no han cambiado de manual, solo de escenario. Y eso, en un Estado compuesto y descentralizado como es el nuestro lo hace aún más peligroso, porque son las comunidades autónomas ―insisto, para conocimiento de la ciudadanía― las que tienen las competencias clave en la provisión de esos servicios públicos. Son ellas quienes pueden ampliar o recortar en última instancia ese estado del bienestar, y eso está permitiendo al Partido Popular ejecutar ese plan en primera línea, sin intermediarios, sin rendición de cuentas, a menudo sin que siquiera se sepa, porque no comparten los datos ni con los medios de comunicación ni tampoco los comparten, señorías, con el Gobierno de España. En este tema no es que el Partido Popular tenga la sartén por el mango, es que son la sartén, la superficie misma sobre la que se cocinan los planes de Quirón y compañía.

Pero les diré algo, señorías: desde el Gobierno de España, desde luego, no lo vamos a permitir. El Gobierno de coalición progresista va a defender los derechos de la gente, y lo vamos a hacer con determinación y con contundencia, respetando, sin duda alguna, la ley y las divisiones competenciales, por supuesto, faltaría más; colaborando con aquellos Gobiernos autonómicos que no quieran sumarse a esa ola privatizadora y quieran poner fin a esta tendencia de recortes y de privatización, pero, sin duda alguna, también plantando cara a quienes están desmantelando nuestro estado del bienestar con nocturnidad y alevosía.

Para ello, ¿qué vamos a exigir a las comunidades autónomas? Primero, transparencia absoluta. Les vamos a pedir que compartan sus datos ―mejor dicho, los datos de la gente que vive en esos territorios― en sanidad, en dependencia y en educación. (Aplausos). Y los vamos a analizar y los vamos a poner a disposición de la opinión pública. Porque esos datos, los datos de los cribados de cáncer en la Comunidad Autónoma de Andalucía, no son de la Junta de Andalucía, son de las mujeres, de las personas de Andalucía. Por tanto, los vamos a analizar, los vamos a poner a disposición de la opinión pública para que nosotros mismos podamos conocer también, en el Gobierno de España, dónde están yendo a parar los recursos públicos que se están transfiriendo desde el Gobierno de España a las comunidades autónomas. Y porque esos datos ―insisto― no son de las comunidades autónomas, no son de los Gobiernos autonómicos, sino de los ciudadanos y ciudadanas, de todos y cada uno de ellos y ellas. (Aplausos).

Por tanto, se acabó eso de usar el dinero para la sanidad en regalos fiscales o también en ayudas a los toros. Se acabó no cumplir con la ley de interrupción voluntaria del embarazo y no aprobar el registro de objetores que mandata nuestra legislación. Se acabó eso de trocear y vender los derechos de nuestros ciudadanos a la empresa que pague mejor. Vamos a defender con uñas y dientes el estado del bienestar, y lo vamos a hacer, señorías, por tres motivos fundamentales: el primero, por responsabilidad; el segundo, por convicción; y, sí, el tercero, por patriotismo. (Aplausos). Porque defender España no es pasear con la bandera del aguilucho, la bandera preconstitucional. Defender España no es invertir un 5 % de nuestro producto interior bruto en armamento, ni criminalizar a los inmigrantes, ni crear polémicas vacías contra Marruecos o Francia, ni envolverse en la bandera, ni reivindicar una interpretación sesgada de nuestro pasado colonial. Eso nada tiene que ver con el patriotismo ni tampoco con la valentía. Defender España es apostar por esas escuelas públicas que abren cada mañana; es mejorar esos centros públicos que nunca cierran, que no cerraron ni en la peor etapa de la crisis de la COVID; es invertir en esas residencias en las que las cuidadoras públicas y cuidadores públicos llaman por su nombre a quienes ya casi no recuerdan el suyo. Esa es la España que más merece la pena defender, la España del bienestar, señorías; la España del bienestar que construyeron nuestros padres, nuestras madres, nuestros abuelos, nuestras abuelas; la España que es de todos y de todas; la España que nos iguala y la España que nos integra; es la España de lo público. Y eso, señorías del Partido Popular y de VOX, ustedes no van a destruirlo, sencillamente porque no les vamos a dejar. (Aplausos).

Nada más y muchas gracias, señora presidenta. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de los miembros del Gobierno, puestos en pie; y aplausos del señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón, dirigidos a su grupo parlamentario y a los miembros del Gobierno).

Presidencia. Muchas gracias, señor presidente. A continuación, intervendrán los representantes de los diferentes grupos parlamentarios. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Núñez Feijóo. (Aplausos).

Alberto Núñez Feijóo

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Gracias, presidenta. Señorías, ha terminado el líder de la oposición al Partido Popular, y ahora me toca a mí. (Aplausos). Primera pregunta: ha hecho repaso a algunas de las comunidades autónomas, ha mezclado porcentajes que nada tienen que ver, pero ha hablado de privatización. Fíjese, si quiere hablar usted de porcentajes de privatización, le voy a dar simplemente dos datos: porcentaje de lo que usted llama privatización, Junta de Andalucía, 4,4 %; Generalitat de Catalunya, 22 %. (Un señor diputado: ¡Hala!―Aplausos). Segunda pregunta, señoría: yo estudié en la Universidad Pública de Santiago. ¿Y usted, en qué universidad pública ha estudiado, señor Sánchez? (Varias señoras y señores diputados: ¡Muy bien!―Aplausos). En fin, aquí estamos, aquí estamos como si nada, como si esto fuese una comparecencia normal de un Gobierno normal. Quizá encuentre en el resto de los grupos quien le siga el juego para simular normalidad. No cuente con el grupo mayoritario de esta Cámara, no cuente conmigo ni para esto ni para nada, señor Sánchez; ni para esto ni para nada. (Varias señoras y señores diputados: ¡Muy bien!―Aplausos). Señor Sánchez, ya sé que a usted le da igual aprobar leyes o no, tener presupuestos o no, contar con mayoría o no. Ya sé que para usted es prescindible todo, salvo una cosa: seguir en el poder. Pero ¿y a los demás? ¿A todos les vale que se pretenda gobernar sin este Parlamento? ¿A todos les vale que se interrumpa el normal funcionamiento de las instituciones del Estado? ¿Les vale que el Ejecutivo intente secuestrar al Poder Legislativo y al Poder Judicial? Un país no se detiene de repente. Un país se desgasta poco a poco. Primero, se promueve el enfrentamiento, como hizo en la investidura; luego, se degradan las instituciones para expandir su poder personal; y, más tarde, se retuerce el principio de legalidad. Pero, señorías, ¿de verdad que no lo están viendo? ¿No ven que normalizan lo inaceptable? Lo que se está consintiendo es que los españoles paguen con su dinero un Gobierno que no funciona, que únicamente está resistiendo. Hace solo un mes vino aquí el señor Sánchez presumiendo ―¿lo recuerdan?― de tener el Gobierno más estable de Europa. Mírenlo ahora. En ningún país del mundo se sostendría un minuto este Gobierno. (Aplausos). Me pregunto por qué tenemos que soportarlo los españoles. Señorías, continuar la legislatura en estas condiciones condena a la nación a una pérdida de tiempo histórica. Y es imperdonable, porque ni la situación doméstica ni el contexto internacional permiten extender esta parálisis. Esto no es solo una crisis política, esto no es solo una crisis moral; es, sobre todo, una crisis de horizonte, en la que millones de españoles no saben a qué atenerse. Quiero empezar por ellos, porque ya está bien de ignorar a los que lo están pasando peor. Mientras el Gobierno se atrinchera, la vida de la gente empeora. De las grandes economías de Europa, ninguna tiene más pobreza que España. El dato de pobreza infantil es escandaloso: más del 34 %. Somos el segundo país de la Unión Europea con mayor pobreza infantil; el cuarto país de la Unión con más porcentaje de población en riesgo de pobreza, diez millones de españoles en riesgo de pobreza. Y la pobreza severa ―es decir, vivir con menos de 644 euros al mes― afecta a 4,3 millones de españoles. Reitero: mientras el Gobierno se atrinchera, las familias con menos ingresos están abocadas, desde hace años, a reducir el consumo de carne y pescado; mientras el Gobierno se atrinchera, muchas parejas en las que trabajan ambos no son capaces de salir del umbral de pobreza; mientras el Gobierno se atrinchera, los jóvenes tienen que asumir que su vida será peor que la de sus padres; y mientras el Gobierno se atrinchera, la clase media, que es la columna vertebral de cualquier sociedad, está siendo eliminada. (Aplausos). Esta es la realidad, señorías. El problema de varias generaciones de españoles ya no es solo la precariedad laboral, no, es la precariedad vital. El único horizonte que se les ofrece es instalarse en la incertidumbre. Están construyendo una sociedad de personas dependientes, o dependientes del Estado, o dependientes de sus mayores. Esta es la idea de paz social que vino hoy a patentar el señor Sánchez. De todo lo que ha robado este Gobierno, lo que será más difícil de recuperar es precisamente esto. Les ha robado el futuro a millones de jóvenes españoles, eso es lo que ha hecho usted. (Aplausos). Señorías, mientras el Gobierno se atrinchera, voluntarios del Banco de Alimentos señalan que el perfil de los usuarios ha cambiado. Cada vez hay más españoles que incluso trabajan, pero a los que les cuesta tanto su casa que difícilmente llegan al supermercado. Alquiler o comida es la nueva dicotomía a la que se enfrentan muchos españoles. Hay que tener la cara de cemento armado para amarrarse al sillón y presumir de políticas de vivienda, como ha hecho hoy. Dice usted: por primera vez se ha hablado de vivienda en el Consejo Europeo. Oiga, ¿y por qué no le hace caso usted a la Comisión Europea, que está diciendo que el intervencionismo de sus políticas de vivienda perjudica la posibilidad de que baje el precio de la vivienda? (Aplausos). Es usted un ejemplo para sus colegas en materia de vivienda; un ejemplo, efectivamente, de lo que no se ha de hacer. En las rentas más bajas, millones de personas dedican el 43 % de su sueldo al alquiler, 12 puntos más que la media de la Unión, y para las clases medias la realidad es demoledora. Hace veinte años, dos de cada tres menores eran propietarios a través de una hipoteca; hoy, uno de cada tres. Un sueldo completo ya no llega para pagar una hipoteca mensual de una casa, señoría, incluso a veces no llega ni para alquilar una casa, y es que la mayoría de los jóvenes están viviendo de alquiler en piso compartido en España. ¡Y usted viene a hablar de vivienda! Hombre, un poco de respeto por la gente, señoría. (Aplausos). Llegó a una España de propietarios y dejará una España de precarios. Lleva casi dos legislaturas y el resultado es una crisis de vivienda sin precedentes, y el máximo responsable es usted.

Para empezar, la única emergencia habitacional de la que se ha preocupado todo este tiempo es de la de su hermano (aplausos), y, para seguir, no tiene ni la mayoría para continuar su fracasada política de vivienda. Le recuerdo que la mayoría de esta Cámara ha votado a favor de la derogación de la ley de vivienda y usted no la ha derogado. Le recuerdo que tiene paralizados tres textos legislativos que permiten mejorar el mercado inmobiliario: la Ley del Suelo, la ley antiokupas y la Ley sobre Propiedad Horizontal, las tres aprobadas en el Senado con mayoría posible de grupos para sacarlas en el Congreso. ¿Y habla usted de calendario legislativo y de que si bloqueamos no sé qué o no sé cuánto? ¡Usted ha bloqueado treinta y una leyes aprobadas en el Senado, señoría! (Aplausos). La Mesa y usted; sí, la Mesa y usted. (Continúan los aplausos).

Le recuerdo también que la mayoría de esta Cámara ha votado a favor de eximir del pago del IRPF a jóvenes durante los primeros años de trabajo. ¿Para qué? Para que lo puedan dedicar a pagar la entrada de la casa. ¿Pero usted qué se cree, que las Cortes son un adorno? (Rumores). ¿Usted se cree que el Congreso de los Diputados y que las Cortes Generales son un adorno? ¿Que los diputados y diputadas somos secundarios y el único protagonista de su ficción es usted? ¡Esto es increíble, hombre! (Aplausos). Se ha hartado de hablar de legitimidad de su Gobierno cuando el que está hurtando al Congreso de los Diputados su legitimidad es usted. (Continúan los aplausos).

España no necesita parches ni anuncios vacíos, que es lo que ofrece su Gobierno. Yo le garantizo que la política de vivienda dependerá de mi Vicepresidencia Primera. Eso se lo garantizo, señoría. Y le garantizo… (Risas y aplausos.—Varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y miembros del Gobierno, señalando el escaño del señor Abascal Conde: ¿Abascal? ¿Abascal?—La señora Mínguez García: Se les ha caído la careta). Ríanse, ríanse…, ahí lo tiene otra vez. (Risas). Le sigo insistiendo…

Presidencia. Silencio, por favor, señoras y señores diputados. (Rumores). Silencio, señores diputados y diputadas. (Risas.—Rumores). Silencio.

Alberto Núñez Feijóo

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Sigan riéndose, señorías, que así acreditan su tranquilidad pasmosa. Siga apuntando. ¿Sabe lo que voy a hacer? Voy a hacer la bajada histórica de impuestos a los jóvenes en la vivienda, tanto para compra de vivienda nueva como para la de segunda mano. (Aplausos.—Risas.—Varias señoras y señores diputados: ¡Oooh!). La bajada histórica del 10 % de IVA al 4 % de IVA. ¿Y sabe usted cómo van a pagar el 4 % de IVA los jóvenes en su primera casa? Lo pagarán en plazo, como lo pagarán con la hipoteca. Es decir, precio a plazo diez, quince o veinte años, señoría, así es como vamos a construir viviendas en España. (Varias señoras y señores diputados: ¡Muy bien!―Aplausos). Así es, señorías. Decía el orden del día que el primer objeto de esta comparecencia es informar sobre los resultados de las cumbres internacionales. Espero que previamente le hayan informado a usted del resultado de esas cumbres, porque, por desgracia, últimamente se ha convertido en costumbre que España no sea invitada a las cumbres internacionales. (Aplausos). Ya se le escapó el premio Nobel. En el último Consejo Europeo lo volvió a demostrar, fue a hablarles usted del cambio de hora. ¿Cómo no tomárselo a broma, señor Sánchez? Su desgaste ya es internacional. Fíjese en el Consejo. Defensa: son todos socios fiables en la OTAN menos usted. Ucrania: fuera de los encuentros de alto nivel. Objetivos climáticos: la mayoría de Europa, salvo usted con su fanatismo, apuesta por flexibilizarlos. Competitividad de la economía: toda Europa dice sí a las centrales nucleares y usted quiere cerrarlas, con lo que habrá más emisiones de CO₂.

Inmigración: toda Europa pide más control de las fronteras, salvo su política de puertas abiertas. ¡Si a usted ya no le sigue nadie en Europa, señoría! (Aplausos). ¿Y esto por qué sucede? ¿Porque tienen algo contra España? En absoluto. ¿Sabe por qué sucede? Porque no se fían de usted. Usted ha perdido la confianza del Parlamento, de la mayoría de los españoles y también de la comunidad internacional. Eso sí, se ha ganado la confianza de los autócratas en varios continentes. Por eso no sorprende a nadie, porque toda su actuación política se basa en la deslealtad.

Quisiera pararme un segundo en la deslealtad. Usted comenzó siendo desleal con su partido. Lleva siete años siendo desleal con la Constitución y con el jefe del Estado. Es desleal con el Parlamento, al que usted secuestra nuestras facultades. Es desleal con sus socios de investidura, a los que está engañando reiteradamente. Es desleal con las naciones amigas de España mientras defiende los intereses ajenos a la nación. Es radicalmente desleal con los españoles, a los que engaña y condena al empobrecimiento y al bloqueo del país. En definitiva, señor Sánchez, usted lleva la deslealtad en la sangre. (Aplausos). Solo es leal a sí mismo y es su única forma de ejercer el poder. Y la verdadera pregunta es ¿por qué este empeño en continuar a toda costa? Por gobernar no es; por sacar leyes, tampoco. La respuesta hay que encontrarla en el tercer poder. Es la acción judicial la que le tiene aferrado con uñas y dientes a ese escaño. Lo que le pasa es que usted está muerto de miedo (rumores) y cree que algo podrá conseguir controlando la Abogacía del Estado, la Fiscalía General y desmantelando la UCO. (Aplausos). Esto está claro: usted elige una vez más protegerse, antepone su supervivencia a la dignidad de las instituciones y, como siempre, sacrifica los intereses del país por los suyos. Será la justicia la que determine hasta dónde llega la corrupción del PSOE, del Gobierno y de su entorno. Pero hay algo que ya está probado: usted ha mentido; usted ha mentido para taparla. Por cierto, ¿ya sabe por qué su partido pagaba en billetes de 500 si el banco ―dice usted― solamente les daba billetes de 50? De lo único que usted se acordaba en el Senado es de que la financiación de su partido es absolutamente legal, ha dicho usted. Pues bien, justamente es lo que no tienen claro ni el Tribunal Supremo ni la Audiencia Nacional. Sí, señor Sánchez, usted y su partido están siendo investigados por financiación irregular y por blanqueo de capitales. (Aplausos).

Señor Sánchez, le voy a hacer solo algunas preguntas. ¿Ya le consta —‌insisto, ya le consta— quién era Koldo, o sigue siendo algo anecdótico? (Risas). ¿Ya le consta si Cerdán sigue siendo un socialista decente? ¿Ya le consta si alguien le dijo algo sobre el sólido Ábalos antes de cesarle y por qué lo volvió a meter en listas dos años después? ¿Ya le consta algo de todo esto, o sigue sin acordarse de nada?

¿Podría usted contestarme a tres preguntas? Primera: ¿puede asegurar que su campaña de primarias se financió legalmente y que su suegro no participó? (Aplausos.―Un señor diputado: ¡Bravo!). Segunda: ¿llamó a algún empresario pidiendo patrocinio para su esposa? (Rumores.―Un señor diputado: ¡Qué patético!). Tercera: ¿ya sabe dónde vivía su hermano, señor Sánchez? Mire, mire bien en todas las habitaciones de la Moncloa, no vaya a ser que siga por allí. (Risas.―Aplausos). En fin, para ser presidente del Gobierno hay que poder hablar mirándole a los ojos a la gente y usted solo puede hablar mirándole a los ojos a su abogado, señor Sánchez. (El señor De Olano Vela: ¡Muy bien!―Aplausos).

Mire, sus socios eligieron un presidente dócil antes que un presidente fiable. Yo no lo voy a hacer. Llegado el día, yo, desde luego, ya le insisto: llegado el día y en el supuesto de que fuera necesario, señor Sánchez, yo no le voy a amnistiar (aplausos), ni a usted ni a los suyos. No le voy a amnistiar, señor Sánchez, ni a usted ni a los suyos. (Continúan los aplausos). Señorías, todos los que estamos aquí coincidimos en una cosa: lo reconocerán o no, pero todos sabemos que esto es inasumible. Esta situación es inasumible. Y, por ello, antes de dirigirme a usted, quiero hacerlo a algunas de sus señorías, a los que le sostienen, vamos. A Bildu sigo sin tener nada que decirle. Su convivencia con el delito no sorprende a nadie. Por lo menos son consecuentes con sus antecedentes, señorías de Bildu. (Rumores.―Aplausos). Nada que decirle tampoco a Podemos ni a Esquerra Republicana. A quienes compartieron bandera con la ejemplaridad del señor Ábalos y del feminismo del señor Errejón, poco puedo decirles. (Una señora diputada: ¡Nada!). Eso sí, señor Rufián, con cordialidad: al menos ahórrenos hoy las lecciones. (Rumores). La izquierda no es que no pueda robar, es que ha robado, y lo hace contando con su silencio, señor Rufián. (Aplausos). A la señora Díaz, como no está, no tengo nada que decirle. Supongo que se estará aproximando a la calle de Ferraz para ingresar en el Partido Socialista Obrero Español. Señorías del PNV y de Junts, ustedes saben tan bien como yo que esto no les va a salir gratis. (Varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista: ¡Oooh!). ¿Quién podía imaginar que a dos partidos de una base sociológica centrada les iba a pasar factura apoyar a un Gobierno de izquierda populista como este? (Varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista: ¡Oooh!―La señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado: Ya, ya). Ustedes también son responsables del deterioro de Euskadi y del deterioro de Cataluña. A Junts ya le ha pasado, y le pasará al PNV. Cuando el PSOE les meta en la fachosfera, se quedarán ustedes sin poder, sin principios, sin votantes y sin influencia en Madrid. (Rumores). Deberían pensarlo, porque todos ustedes sostienen a un Gobierno que acaba de cumplir dos años. Un Gobierno que defiende a un partido al que investiga la Audiencia Nacional por financiación irregular y blanqueo. A un ministro que lo sigue siendo tras haberse demostrado sus vínculos con la trama corrupta. A un fiscal general, ahora en el banquillo del Tribunal Supremo, que ha llegado en coche oficial a declarar. (Una señora diputada: ¿Y?). A una militante socialista ―ojo― a la que le pagaba la nómina de alto cargo en Correos, Leire Díez, que extorsionaba en las cloacas por orden y con influencia de Ferraz. Comillas (hace el gesto de comillas con las manos): «Soy la mano derecha de Santos Cerdán». Comillas (hace el gesto de comillas con las manos): «Esto lo va a saber el jefe del fiscal». Comillas (hace el gesto de comillas con las manos): «El presidente quiere que se limpie sin límite». (Rumores). Señor Sánchez, ¿es usted también el presidente de la cloaca? (Aplausos). ¿En serio que no tiene nada que decir? ¿La limpieza que iban a traer a la política española es esta? ¿Es tragar con todo esto? Mire, señor Sánchez, ese manual contra la corrupción lo puede escribir usted. Es el que más sabe de corrupción en España. (Aplausos).

Termino ya. Afrontemos de una vez la situación sin trampas y sin engaños. Usted perdió las elecciones y ganó una investidura con alianzas estrafalarias, pero hoy carece de mayoría en ambas Cámaras; no está en condiciones de garantizar la gobernación. Nosotros tampoco tenemos mayoría suficiente en el Congreso para formar un Gobierno. En ese trance solo hay dos respuestas: o se condena al país a dos años de parálisis o desgobierno, o se convocan elecciones generales. Al parecer, su vía es la primera, condenar al país a dos años de parálisis y desgobierno. La mía, desde luego, es la segunda, convocar elecciones. ¿Por qué? Porque cuando un Parlamento no puede sostener a un Gobierno ni legislar, la lógica democrática y el interés nacional exigen dar la palabra al pueblo para que elija un nuevo Parlamento. La responsabilidad de convocar elecciones es suya. En este caso, esa responsabilidad es también una obligación política, ética y moral. Si realmente está dispuesto a presentarse en las próximas elecciones, gánese la reelección en las urnas y hágalo cuanto antes. (La señora Vidal Sáez: ¡Valencia!―Rumores). Si también desatiende esta obligación, habrá completado el círculo de la indignidad. Lo que usted ofrece ya lo conocemos: mentiras, corrupción y deslealtad. Yo le aseguro que voy a ofrecer cosa distinta. ¿Por qué? Porque… (Rumores.―Varios señores diputados y diputadas: ¡Ya!) Yo comprendo que el Partido Socialista no se lo crea, porque viviendo en la corrupción, en las mentiras y en la deslealtad, no se lo cree. (Risas.―Aplausos). Lo que he ofrecido en mi vida política ―y lo que sigo ofreciendo en mi vida política― es, primero, autonomía en las decisiones. (Risas.―Rumores.―La señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado: Ya, ya); segundo, claridad en mis compromisos sin límite; tercero, respeto a las normas de la democracia parlamentaria ―síganse riendo―, de la democracia parlamentaria. (Rumores); cuarto, lealtad institucional; quinto, limpieza y lucha contra la corrupción (continúan los rumores.―El señor De Olano Vela: ¡Muy bien!), igualdad de derechos y oportunidades y la credibilidad ante nuestros aliados y la comunidad internacional.

Aunque se resista, su tiempo se ha acabado, señor Sánchez, y volverá a ser el momento de los españoles. Tienen mi palabra.

Muchas gracias. (Varias señoras y señores diputados: ¡Muy bien! ¡Bravo!―Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Núñez Feijóo. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Abascal Conde. Cuando quiera. (Aplausos).

Santiago Abascal Conde

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Señorías, España tiene un Gobierno inundado de corrupción, chantajeado por prófugos de la justicia, ridículo en su actuación internacional y absolutamente indiferente ante el sufrimiento de los ciudadanos españoles. (Aplausos). España tiene un Gobierno cuyo único objetivo es evitar que Pedro Sánchez acabe en la cárcel. Y tiene un Gobierno que, para lograr eso, está dispuesto a pisotear la seguridad, la libertad y la prosperidad de los españoles. Esto que acabo de decir es, más o menos, el resumen de las explicaciones que tengo que dar en muchas ocasiones ante amigos, aliados y otros actores internacionales cuando me preguntan por la situación de nuestro país. (Un señor diputado: ¡Orbán!―Rumores). Y la verdad es que tengo que reconocerles que no les descubro prácticamente nada nuevo. Ellos ya lo saben todo. Ellos saben bien quién gobierna en España. Créanme que, a veces por diplomacia, hasta percibo que se aguantan la risa cuando oyen al marido de Begoña Gómez hablar de prevención de la corrupción. Igual que se aguantan la risa cuando escuchan hablar de transición verde ―competitiva es ahora― al primer gobernante que ha conseguido un apagón total de su propio país. (Aplausos). Digo esto, señorías, ahora que vamos a hablar de las cumbres internacionales, para que seamos conscientes en esta Cámara de cuál es la imagen del Gobierno de nuestro país en el exterior. Esa imagen, como le suele suceder a los narcisos, es muy distinta de la que ellos se creen que proyectan. El señor Sánchez creyó durante mucho tiempo que podría alcanzar una pose de gran estadista y conseguir venderse como el gran adversario de Trump en Europa, como una especie de Obama de Pozuelo. Quizás soñaba con algún tipo de cargo internacional que le alejase de los juzgados de Plaza de Castilla. Me temo que no lo ha conseguido. Si en las conversaciones que mantengo con distintos líderes internacionales surge alguna comparación con el presidente del Gobierno, he de decirles que la que más se repite es la de Nicolás Maduro. Aunque, pensándolo bien, Maduro no se lucraba con los negocios de su suegro antes de convertirse en un tirano, conducía un autobús, algo mucho más decente, señorías. (Aplausos). Porque, señor Sánchez, de usted no se puede decir, como de las princesas, que no tenga pasado, y cuando lo explicas fuera, cuesta creerlo. También tiene futuro, un futuro judicial, sin ninguna duda. En cuanto a su presente, ya lo hemos visto esta mañana: un discurso soporífero, lleno de embustes, de maniqueísmos, de trampas, como los de sus héroes socialistas Chávez y Castro, y un discurso tan alejado de la realidad como lo está en este momento este Parlamento de la voluntad popular. Esa es la imagen que tiene Pedro Sánchez en el exterior y es muy importante entenderlo para afrontar este debate sobre los consejos europeos. Desde luego, yo no voy a decir que todos los líderes y mandatarios internacionales tengan una mala opinión de Pedro Sánchez; en absoluto. Hay muchos que, aunque también se sorprenden, con seguridad, de los escándalos de corrupción y las evidentes incapacidades de este Gobierno, seguro que aprecian en el señor Sánchez que es muy obediente y muy sumiso ante las agendas internacionales. En eso también es el número uno. (Aplausos). En determinados ambientes globalistas es verdad que esto le granjeará apoyos. A los promotores de esas agendas internacionales estoy convencido de que les resulta muy difícil encontrar un gobernante tan dispuesto y tan solícito para regalar la soberanía y la prosperidad de su propia patria. Ese es Pedro Sánchez. (Aplausos). Pero lo cierto, señorías, es que, de momento, este es el señor que representa a España en los foros internacionales para tratar temas como la guerra de Rusia, la Alianza Atlántica u Oriente Medio. Un segundo, señor Feijóo, para darle un consejo: no empiece a repartir ministerios y vicepresidencias como el 23 de julio. Aquello no salió bien. (Risas). Y ustedes no se rían tanto que acabarán desfilando en los juzgados. (Aplausos). Lo cierto, señorías, es que este Parlamento ha entregado los mandos de la nación a un narcisista sin escrúpulos, aupado por una flotilla de vagos y maleantes dirigida por unos terroristas y por unos yihadistas. (Aplausos).

Hablando de terroristas, permítanme que me dirija a los señores del Grupo Popular para preguntarles ―porque no han dicho nada sobre ello― si saben ustedes que Pedro Sánchez ha indultado a los terroristas callejeros que atacaron a simpatizantes de VOX en Zaragoza. ¿Lo saben? Porque no han dicho nada. Esto que les digo no es retórica, el Gobierno ha indultado, el Gobierno indulta a los que atacan violentamente a la oposición y pacta con los que han asesinado y herido a miles de españoles. (Aplausos). Ese es el Gobierno que tenemos. Me parece bien que diga usted: No cuente para nada conmigo. Bien, está bien; pero ayer aprobaron con ellos el nuevo Estatuto de Castilla-La Mancha para aumentar el número de políticos. (Aplausos). Tienen que ser coherentes en sus planteamientos. Esto que ha hecho el señor Sánchez con el indulto no es una anécdota, es una declaración gravísima de intenciones del presidente del Gobierno. La declaración nos dice que para seguir en el Palacio de la Moncloa está dispuesto no solo a asaltar las instituciones, como ha hecho, sino a promover que se utilice la violencia hasta cualquier extremo contra la oposición indultando a los que la ejercieron. Sí, lo ha hecho; no se encoja de hombros, lo ha hecho. (Aplausos). Creo que, si el Partido Popular entendiese de verdad esta realidad, rompería de inmediato todos los pactos que tiene con el Partido Socialista en Bruselas y en Ceuta, donde gobiernan juntos a pesar de haber podido gobernar con VOX. Con VOX no gobiernan en ningún lado. Con el Partido Socialista gobiernan en Bruselas y gobiernan en Ceuta. Háganselo mirar porque en Bruselas, por desgracia para los españoles, el PP y el PSOE siguen de la mano junto a sus aliados separatistas y comunistas. Ese es el problema de la seguridad exterior e interior de España y de Europa, que ustedes, señores del Grupo Socialista y señores del Grupo Popular, han rendido nuestras fronteras y promueven una invasión de millones de personas sin importarles las consecuencias. Ese es el problema, que ustedes, señores del Grupo Popular y del Grupo Socialista, con ese terrorismo climático del que se benefician solo los megarricos que luego dan premios al señor Sánchez, han dejado a Europa indefensa ante las amenazas de Putin o de cualquiera destruyendo nuestra capacidad energética hasta el extremo de los apagones y destruyendo nuestra capacidad industrial hasta el extremo de la sumisión a China, como estamos viendo estos días. Para colmo han renunciado, votándolo en este Parlamento, a explorar y explotar nuestros propios recursos minerales. (Aplausos). Ese es el problema, señorías del Grupo Socialista y señorías del Grupo Popular, que de la mano nos traen ustedes de esos consejos europeos las zonas de bajas emisiones y eso que ahora llaman transición verde competitiva, que consiste en seguir destruyendo nuestro campo y nuestra industria, pero que se note un poquito menos a ver si los españoles no se enteran. (Aplausos). Ese es el problema, señorías del Grupo Popular y del Grupo Socialista, que de la mano nos pretenden traer el euro digital, quizá el mayor ataque contra la libertad que amenaza a los europeos. Se viste de feminista el partido de los burdeles y pretenden controlar hasta el último céntimo para saber en qué se gastan el dinero los españoles los partidos que han cobrado sobres en metálico. Ese es el problema, señorías del Grupo Socialista y señorías del Grupo Popular, que de la mano ―y esto es un bochorno del que tardaremos muchísimo en recuperar nuestra imagen― se fueron a pactar el control judicial de España en el extranjero (aplausos), y lo hizo el señor Bolaños y el señor González Pons, del Grupo Popular, sentados con un comisario que ha sido detenido por ladrón. ¿Se ha enterado, verdad, señor Bolaños? Oigan, si defienden juntos todo lo esencial, todo lo que viene del Parlamento Europeo y afecta a toda la legislación nacional, ¿por qué no se presentan en una sola lista? ¿Por qué no lo hacen? Creo que sería lo más honrado. Quizá por ese motivo no van a hacerlo por ahora. Con una lista conjunta del PP y del PSOE podríamos debatir con mucho más sentido sobre los puntos de la comparecencia de hoy. Por ejemplo, sobre los servicios públicos.

Ustedes, todos ustedes en esta Cámara han promovido la llegada de millones de inmigrantes a España sin pensar para nada en los servicios públicos. Eso ha tenido consecuencias, en primer lugar, para la vivienda. Aquí ha salido el señor Sánchez, bla, bla, bla, la vivienda y ha dicho cuatro palabras. Oiga, que han gobernado treinta años ustedes (dirigiéndose hacia los escaños del Grupo Parlamentario Socialista) y quince años ustedes (dirigiéndose hacia los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso), cuarenta y cinco años. Igual los que han ocasionado el problema no son los que van a traer la solución, porque en España nuestros padres podían comprar una vivienda hace cuarenta años en poco tiempo y había unos salarios adecuados. (Aplausos). Ustedes nos han traído hasta este punto. (La señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado, pronuncia palabras que no se perciben) Usted también, señora Montero. Usted, señor Sánchez, y ustedes, señores del Grupo Popular. La vivienda es un problema europeo, nos dice Pedro Sánchez; y el problema es el neoliberalismo. ¡Bah! ¿El problema sabe cuál es? El intervencionismo, los impuestos abusivos que les caracterizan a ustedes y que han llenado el país de inmigración ilegal. Ese es el verdadero problema. (Aplausos). Este año acabará con 600 000 inmigrantes más; 600 000 inmigrantes más que se suman a los más de 3 millones que han entrado en los últimos cinco años. ¿Cuál es el resultado? Pues ese. Que no hay vivienda asequible, aunque suba aquí el presidente del Gobierno a estafar a la gente; que no hay salarios que permitan emanciparse a los jóvenes, que les permitan formar una familia y se tienen que ir de nuestra patria mientras traemos a otros; que no hay seguridad en las calles, díganselo a las mujeres; y que no hay cita para el médico en un tiempo razonable. (Aplausos). El señor Sánchez ha traído aquí muchos datos de las comunidades autónomas, pero esos datos son consecuencia de sus políticas (dirigiéndose hacia los escaños del Grupo Parlamentario Socialista), no solo de las de estos señores (dirigiéndose hacia los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso). Son consecuencia de sus políticas, que han gobernado en todas las autonomías. Son consecuencia de lo que están haciendo también con la inmigración masiva convirtiéndola en una invasión migratoria. Y me voy a detener un minuto en este asunto. La sanidad en España está muy cerca del colapso. Me alegro de que el señor Sánchez haya traído datos para demostrarlo. Solo en la Comunidad de Madrid ―y agradezco que la señora Ayuso, aunque tenga responsabilidad en lo que voy a denunciar, al menos ha tenido la decencia de darnos la información, cosa que no han hecho ni el señor Juanma Moreno Bonilla ni este Gobierno― se atiende a 200 000 inmigrantes ilegales al año. ¡Ah, eso no iba a tener consecuencias! ¿A quién quieren engañar? (Aplausos). ¿Por qué hay listas de espera? ¿Por qué cierra usted los ojos? ¿Por qué se encoge de hombros? No hagan gestitos, solucionen el problema de la gente, asuman su responsabilidad y su gigantesca culpa en lo que está pasando con la sanidad en España. En otros sitios ―lo decía― no sabemos, porque el señor Moreno y el Gobierno no dan datos, pero sabemos que siguen regalando la tarjeta sanitaria a medio mundo ―por cierto, cuando un español se cambia de provincia o es un menor tiene complicaciones para obtenerla― y que publicitan en los países de origen el acceso al ingreso mínimo vital en España. Y encima se muestran orgullosos de que haya aumentado el ingreso mínimo vital. Están trayendo a millones de inmigrantes con la promesa de una paguita y de sanidad gratis; lo están haciendo todos ustedes. No ha existido un plan más estúpido, más irresponsable y más suicida que su política migratoria durante estas décadas. (Aplausos).

Llegados a este punto, señorías, todas las soluciones van a tener que ser drásticas. Lo saben todos ustedes y no lo quieren, y lo saben y lo quieren los ciudadanos españoles. España necesita la repatriación urgente de todos los ilegales que están en nuestro suelo. España necesita la deportación de todos los extranjeros que, aun residiendo legalmente en España, estén cometiendo delitos o estén tratando de imponer religiones fanáticas. Y España necesita la reemigración de todos los que han venido a nuestro país y se niegan a trabajar y están viviendo de las ayudas sociales que no alcanzan a los españoles, pero que los españoles necesitan. (Aplausos). Y al mismo tiempo ―y lo saben ustedes―, España necesita recuperar el talento español de tantos jóvenes y de algunos algo más mayores que han tenido que irse de su propia patria porque no tenían aquí oportunidades de futuro. Todos ustedes saben, aunque gesticulen, que esto que he dicho aquí es verdad. Todos ustedes saben que lo que acabo de decir no solo es de sentido común y no solo es verdad, sino que es lo que cree la inmensa mayoría de los españoles ―incluso los que les votan a ustedes― y lo que cree la inmensa mayoría de los inmigrantes legales que sí están integrados trabajando y levantando este país codo con codo con los españoles. (Aplausos). Y por eso no se atreven a preguntar a los españoles, por eso no quieren preguntar a los españoles, porque ustedes no respetan a los españoles, quieren seguir avanzando como hasta ahora; cuatro décadas más de espalda a los españoles y sin hacerles una puñetera pregunta en referéndum sobre los asuntos que más afectan a sus vidas, como es la invasión migratoria, como es el terrorismo climático o como es la transición verde y todas las zarandajas con las que ustedes están arruinándolos. (Aplausos.―La señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado: ¿Y Valencia?). Ya llego a Valencia, no se preocupe, voy a llegar; igual no le gusta lo que le voy a decir. Saben, como sabemos todos, que los servicios públicos se deterioran a gran velocidad; como sabemos que España tiene los peores resultados del informe PISA desde que existe este informe; como sabemos que los trenes del señor Puente no funcionan; como sabemos que se han disparado los crímenes más graves, especialmente contra las mujeres; como sabemos que desde la llegada de Pedro Sánchez al poder se han multiplicado las violaciones en España, y como sabemos que solo en Madrid la mitad de los presos son extranjeros. (Rumores). ¿Tenemos un problema o no tenemos un problema? Para ustedes, no; para la gente de a pie, sí, absoluto. (Aplausos).

Señorías, de la mano, el PSOE y el PP mantienen el pacto para la inmigración en Bruselas, que es un pacto para la invasión; mantienen el Acuerdo de París, el Pacto Verde Europeo y la Agenda 2030, es decir, todo lo que hace daño a la sociedad española. Hablan de transición ecológica, y la única transición que existe es la del dinero desde el bolsillo de las clases medias hasta los megarricos, que dan premios a Pedro Sánchez y que le aplauden en los foros internacionales. (Aplausos). No hay fondos para arreglar los caminos rurales, pero sí para financiar congresos sobre movilidad sostenible. No hay fondos para arreglar y adecuar el barranco del Poyo y todos aquellos lugares por los cuales se ha producido la catástrofe y en los que ustedes pararon las infraestructuras, pero sí hay fondos para resignificar el Valle de los Caídos y para convertirlo en un templo masónico, con apoyos sorprendentes, por cierto. (Aplausos). No hay fondos para construir presas y para hacer cortafuegos, pero sí para medir cada gramo de CO₂ que emite un español cuando sale a comprar la barra del pan; hasta sobre esto hemos leído. Y lo dicen desde un Falcon cuando van rumbo al Foro de Davos. El problema no es el pan; el problema es su plan, el problema son sus políticas, el problema son sus acuerdos, sus traiciones; de todos ustedes, señorías.

Habla aquí del CO₂ y de las futuras generaciones. No sé cómo no se abochorna. ¡Pero si las futuras generaciones no le votan a usted; si los jóvenes están hartos de usted; si los jóvenes saben que su plan de terrorismo climático les está empobreciendo, arruinando y condenando a abandonar su propio país! (Aplausos). Deje de estafar a la gente, y no les ayuden ustedes en esa estafa (dirigiéndose hacia los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso). Claro que los jóvenes no se creen su estafa climática. Lo que ven es que no tienen ni trabajo ni pan ni vivienda ni patria. (Aplausos). La culpa no es de los españoles, señorías, no es de los españoles, que no queremos someternos a su plan de empobrecimiento masivo y a su agenda de transferencia de la riqueza desde los de abajo hasta los de arriba. En realidad, no nos piden que contaminemos menos, nos piden que obedezcamos más mientras pactan con los países más contaminantes del mundo; sí, ese al que ustedes han enviado ahora a la delegación más importante, arrodillando a España ante China. (Aplausos). No son capaces de resolver lo más cotidiano, no son capaces de resolver las cosas que afectan a la gente: que los trenes lleguen a su hora, como antes; que no haya apagones, como antes; que los españoles puedan acceder a una vivienda con un salario digno, como antes; o que una tormenta no se lleve por delante media provincia y la vida de doscientos españoles, como antes, que se hacían obras para evitar estas cosas. (Aplausos). No son capaces de resolver lo principal, pero quieren planificar el clima del planeta los próximos cien o doscientos años. Pero ¡esto es un chiste macabro! Es una estafa, es una broma pesada, es un insulto a los españoles. Son incapaces de aprobar unos presupuestos, pero nos dicen que van a salvar el mundo poniendo un nuevo impuesto a la gasolina.

Señores del Grupo Popular, reconozcan de una vez que estos pactos arruinan a los españoles y pongan en marcha las políticas para paliar las consecuencias de esos pactos. Ese es el pacto que nosotros les proponemos, movilizarnos para que se hagan presas y diques necesarios en Valencia. Vamos a hablar de Valencia. Nos da igual que nos llamen negacionistas por exigir presas y diques para que no mueran españoles. Señor Feijóo, ¿cree que por lo menos eso lo podemos pactar? ¿Cree que su candidato podrá comprometerse a las obras que necesita Valencia; a exigirlas sin miedo a que le llamen negacionista y sin miedo a una nueva campaña de linchamiento desde el Palacio de la Moncloa y desde algunos medios afines a Génova 13? Y si conseguimos esa investidura, ¿cómo va a explicar que podemos llegar a acuerdos en Valencia, en Murcia y en Baleares y que son imposibles en Extremadura? ¿Cómo pueden ustedes viajar por el país diciendo una cosa distinta en cada región? Y, sobre todo, ¿cómo puede hacerlo usted? Porque los líderes regionales hacen lo que quieren, pero usted es el que tiene que dar la cara por toda España y asumir discursos diferentes. (Aplausos). Porque si no va a romper de una vez por todas con esos pactos ―con el del terrorismo climático, con el de la inmigración masiva―, con nosotros no tendría que contar, debería contar con el Partido Socialista, que está muy convencido de todo ello.

Veo que el señor Sánchez disfruta viendo su incomodidad o su aparente incomodidad. Y, cuando se baja del Falcon, pide elecciones en Valencia y aquí le jalean todos. No quiere que lleguemos a un acuerdo, es evidente, porque Sánchez cree que tienen que votar los españoles de la Comunidad Valenciana, y es verdad, tienen que votar en unas elecciones generales junto a los del resto de España. (Aplausos). Pero voy a decirle algo más. Yo me comprometo solemnemente en esta tribuna a exigir inmediatas elecciones regionales en la Comunidad Valenciana, me comprometo solemnemente en esta tribuna ante sus señorías y ante los españoles a hacerlo un segundo después de que usted disuelva las Cortes y devuelva la voz a los españoles. (Rumores.―Risas.―Aplausos.―Varias señoras y señores diputadas: ¡Aaah!). Suba aquí y diga eso que ha dicho: No hay que tener miedo a la voz de los ciudadanos. Se lo repito, lo ha dicho usted: No hay que tener miedo a la voz de los ciudadanos. ¿Quiere que se lo repita? No hay que tener miedo a la voz de los ciudadanos. Son sus palabras. (Rumores). Repítaselo y convoque elecciones; si no, cállese y déjenos a los demás intentar reconstruir la Valencia que ha sido arrasada por sus negligencias y por sus acciones criminales. (Aplausos.―Rumores.―Risas).

Y concluyo, señor Sánchez. Ahora ya se ríe nervioso. La imagen que tiene usted ahí fuera no es la que se imagina. Y esa mano que estrecha en cada ocasión es la de personas que están pensando cuánto va a durar usted antes de responder ante la justicia por los negocios de su mujer, por los fraudes de su hermano, por los sobres de su partido, por los burdeles de sus ministros. Nadie se cree que usted no supiera nada de todo eso. Creo que los jueces no pensarán distinto. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Abascal. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Martínez Barbero. Cuando quiera.

Verónica Martínez Barbero

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Muchas gracias, presidenta. Señor presidente, quiero empezar agradeciéndole que haya hablado hoy aquí de Palestina. La movilización masiva en las calles del mundo entero logró arrancar el alto el fuego en Gaza, pero todas vimos lo que pasó después: Netanyahu lo rompió como quien sabe que la impunidad está de su lado. Eso, sin duda, nos interpela. En Palestina nos estamos jugando gran parte de nuestra humanidad colectiva, pues ni la ocupación ni el apartheid ni la injusticia han terminado. Por eso, señor presidente, el Grupo Parlamentario SUMAR le ruega que España siga estando a la altura del momento histórico y siga defendiendo al pueblo palestino. (Aplausos). Y, señorías del PP y de VOX, quienes como ustedes no son capaces de trazar una línea roja con un genocidio, quienes no se estremecen con el dolor de un pueblo masacrado, tampoco van a ser capaces de defender la democracia cuando sea atacada en su propia casa. Ustedes justifican la barbarie; nosotras seguiremos defendiendo la vida, la justicia y el derecho del pueblo palestino a existir con dignidad y con soberanía.

Pero hay una cuestión, presidente, que usted no ha mencionado, y no es un asunto diplomático más, es una cuestión de justicia, de memoria y de decencia política. Le hablo del Sáhara Occidental. (Aplausos). No podemos celebrar ni este Gobierno, señor presidente, puede avalar que la resolución aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU y redactada por Estados Unidos sitúe el plan de autonomía marroquí como la única base posible de negociación. El único camino para la paz justa y duradera en el Sáhara Occidental ―y esto lo sabe muy bien mi querida Tesh― es el que reconoce el derecho inalienable del pueblo saharaui a decidir su futuro. Y eso nos lleva al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Marruecos. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha sido claro: el Sáhara Occidental no forma parte de Marruecos y su pueblo debe ser quien decida sobre sus propios recursos. Señor presidente, España no puede avalar un acuerdo que burle las sentencias europeas sobre la base de un consentimiento implícito; porque implícito es lo que nunca se pregunta, y consentir sin preguntar es negar el derecho de un pueblo a existir políticamente. (Aplausos). Y, señor presidente, hablando de preguntas, ¿cuándo va a dejar su grupo parlamentario de bloquear la proposición de ley de SUMAR para conceder la nacionalidad a los saharauis? (Aplausos).

Señorías, en el último Consejo Europeo se ha vuelto a poner de manifiesto la deriva que atraviesa el proyecto europeo. Europa nació de un pacto que quería impedir que el miedo, el fascismo y la guerra volvieran a gobernar la política. Sin embargo, el Consejo ha insistido en el camino contrario: ratificar una Hoja de ruta para la Defensa 2030 que no es más que la traducción del viejo reflejo de fortaleza. Señorías, una defensa que responde a los dictados de la Administración Trump no protege a Europa, la arrodilla. Señor presidente, España debe mantenerse firme, porque la seguridad del siglo XXI no se construye con armas, sino con más derechos, más justicia y más cohesión social. Tenemos un ejemplo reciente de esto, que usted mismo ha mencionado: la Europa que durante la pandemia supo resolver con fondos públicos, con servicios públicos reforzados y con políticas que pusieron a la ciudadanía en el centro. Europa se hizo fuerte cooperando, no rearmándose. Frente al avance del neoliberalismo autoritario, que entrega la soberanía a grandes corporaciones tecnológicas y financieras, Europa, con España a la cabeza, debe apostar por un proyecto político que responda a las angustias cotidianas, como son el precio desorbitado de la vivienda, la precariedad laboral, la desigualdad creciente, el deterioro de la educación y la sanidad, y las catástrofes climáticas. Estas son las amenazas reales que desvelan a las mayorías trabajadoras, y estoy segura de que compartirá con nosotras, señor presidente, que nuestro deber político y moral es acabar con dichos desvelos. Defender a Europa no significa levantar muros ni fabricar armas, significa apostar por nuestra soberanía, garantizar que haya un mundo que defender y una vida que merezca ser defendida.

Y, señor presidente, esto es exactamente lo mismo que tenemos que hacer aquí, en España, pero, antes de entrar en ello, quiero detenerme un momento en el supuesto motivo por el que el PP solicita esta comparecencia: la corrupción. Es curioso, porque todas aquí sabemos que erradicar la corrupción no es algo que esté en los desvelos del Partido Popular. De hecho, votaron hace un mes en contra del proyecto de ley de SUMAR para prevenir la corrupción. ¿Por qué? Porque son ustedes, señorías del PP, los principales beneficiarios de esta lacra, el único partido condenado por corrupción en toda nuestra historia democrática. (Aplausos). No engañan a nadie; no engañan a nadie. Ustedes han pedido esta comparecencia para enfangar, para tapar su propia falta de proyecto y su incapacidad para ejercer una oposición mínimamente digna. Ante eso, señor presidente, nuestra responsabilidad y nuestra misión como fuerzas progresistas es progresar y avanzar. Evidentemente, estamos obligadas también a preservar y defender todas aquellas conquistas que se han ganado con décadas de lucha, ¡faltaría más!, pero con eso no basta; no basta con resistir, hay que ir a la ofensiva con propuestas tangibles y palpables, esto es lo que tenemos que ser capaces de ofrecer a todas aquellas personas que se dejan tentar por los cantos de sirena del autoritarismo, por la nostalgia de un pasado que nunca fue mejor o por falsas promesas de que aplastando a quien está aún peor su vida mejorará. Estamos aquí por y para las gentes trabajadoras, aunque esto implique enfrentarse a los poderosos, a las grandes multinacionales o a los fondos buitre; mejor dicho, conscientes y orgullosas de que eso significa enfrentarse a ese 1 % de la población que acumula las riquezas y entiende la libertad como un privilegio de clase. (Aplausos). Por eso, en materia de transición tenemos que caminar hacia las energías renovables, y ello implica hoy, señor presidente, mantener con firmeza el calendario de cierre de las centrales nucleares. (Aplausos). Y en esas mejoras reales y concretas que nos exige la sociedad española hay otras dos que son especialmente urgentes para garantizar el derecho a una vida digna: la vivienda y una prestación universal por crianza.

Señor presidente, no hay esperanza sin derecho a la vivienda. La verdad es que hoy nosotras esperábamos algún anuncio aquí en materia de vivienda, porque no sirve presumir de economía cuando tenemos una fábrica de desigualdad a la que no le ponemos coto. Hay miles de familias, de jóvenes y de personas mayores que viven con la angustia de no poder pagar su casa, y no porque falte vivienda, sino porque sobran especuladores y Gobiernos que les abren la puerta. En este asunto no caben medias tintas, o gestionamos la vivienda como un derecho, o la dejamos en manos de la máquina de la rentabilidad. El Ministerio de Vivienda debe actuar ya, y dejarse de anuncios y de teléfonos de la Esperanza. Hay que intervenir la vivienda, hay que acabar con la lógica especuladora, una lógica perversa que tiene rostro: se llama Mari Carmen, tiene 87 años y lleva siete décadas en su casa, y un fondo buitre la quiere echar para subir el precio en más de 1600 euros. Eso no es economía, eso es saqueo. (Aplausos).

Señor presidente, hoy en España hay más de 300 000 contratos de alquiler que están a punto de vencer. Eso significa que 300 000 hogares pueden enfrentarse en las próximas semanas a subidas de hasta un 50 % del precio de su casa. Cada renovación se convierte en una amenaza, cada llamada del casero se convierte en angustia. Por eso, hace un mes, SUMAR presentó un real decreto ley con medidas concretas que permiten prorrogar los contratos de alquiler y congelar los precios mientras se refuerza el parque público. Hicimos una propuesta de país pensada para proteger a quienes hoy viven con miedo a perder su hogar. Un mes después, señora ministra de Vivienda, seguimos sin tener respuesta. Mientras tanto, señor presidente, el reloj sigue corriendo para esas 300 000 familias. Hablamos de una urgencia social, la de garantizar que en España nadie pierde su casa por no poder pagar una subida abusiva. No podemos esperar a Europa. Hay que proteger a quien alquila, hay que gravar a quien especula y poner límites a quienes convierten nuestros barrios en mercancía. Eso es hacer política útil, eso es tomar partido por la mayoría social.

Señor presidente y señora ministra de Vivienda, ustedes saben tan bien como yo que en esta materia, en vivienda, lo que necesitamos es valentía. Eso significa aprovechar cualquier oportunidad para revertir la política del Partido Popular, que durante demasiados años malvendió patrimonio público a fondos buitre. Hoy tenemos una de esas oportunidades. Hace menos de un mes se anunció que los cuatro grandes fondos inmobiliarios que dominan el mercado español van a vender más de 25 000 viviendas. Entre ellas, 1800 son pisos de protección oficial que vendió a precio de saldo el Ayuntamiento de Madrid bajo el Gobierno de Ana Botella. Tenemos la posibilidad de reparar una injusticia histórica y de ampliar el parque público de vivienda, y esto ya se ha hecho en Barcelona o en el país valencià―: el Estado debe aplicar el derecho de tanteo y retracto para comprar esas viviendas de forma rápida por debajo del precio de mercado y destinarlas a alquiler público y asequible. (Aplausos). Serían 25 000 hogares más para familias, jóvenes y personas mayores con rentas bajas. Esta oportunidad no la van a aprovechar los Gobiernos del Partido Popular. Lo sabemos porque allí donde gobiernan han hecho justo lo contrario: en la Comunidad Valenciana, Mazón derogó en cuestión de días la ley que permitía al Gobierno recuperar vivienda pública. Y en Madrid ya vimos lo que hicieron, que fue regalar la vivienda social a los fondos buitre. Por eso, señor presidente, es el Estado el que debe actuar, porque el Partido Popular ya eligió bando. Da igual lo que pretendan al venir aquí a hablar de vivienda; ustedes eligieron bando, y no fue ni el de las familias ni el de los jóvenes ni el de cualquiera que necesite un techo, fue el de los fondos buitre. Toca que el Gobierno actúe ya donde otros no quisieron, que recupere lo que otros vendieron y que devuelva al pueblo lo que siempre ha sido del pueblo.

Señorías, quienes lucharon y consiguieron que llegara la democracia a este país perseguían dos horizontes que iban irremediablemente juntos, el de la libertad y el de la igualdad social; aspiraban a una sociedad en la que ser libres significase vivir con dignidad, una sociedad en la que la cuna o el código postal no determinasen el futuro. Esta promesa, indisolublemente unida a la democracia, la están rompiendo hoy la especulación y el rentismo, pero también se está fracturando porque en los últimos cincuenta años no hemos conseguido cerrar una de las mayores heridas sociales de este país, la pobreza infantil. Un país rico como España no puede consentir que uno de cada tres niños esté en riesgo de exclusión social y de pobreza, es una vergüenza, es una traición a quienes trajeron la democracia a este país, es una deuda y una hipoteca para el futuro de nuestras niñas y niños. Por eso, necesitamos una prestación universal por crianza; un derecho ciudadano, un derecho para todas. En Europa son diecisiete los países que cuentan con una prestación universal por crianza y todos ellos tienen en común una cosa: tasas de pobreza infantil por debajo de la mitad de la tasa española, y eso a pesar de que la mayoría son países menos ricos que España, que somos la cuarta economía ―lo decimos con orgullo― de la zona euro. Acabar con la pobreza infantil, igual que garantizar el acceso a la vivienda, es una cuestión de voluntad política, de las políticas públicas que se decide poner sobre la mesa, y esto, por supuesto, está completamente vinculado y atravesado por el modelo de país que queremos: uno con derechos o uno con privilegios para los de arriba y migajas de caridad para los de abajo. Nosotras queremos ampliar y mejorar los derechos de todas, por eso planteamos la prestación universal por crianza. Nuestro objetivo es crear una red de protección universal de ciudadanía, una prestación universal que no genere una mayor cantidad de burocracia ni sobrecargue los servicios sociales aún más y, sobre todo, que no exija tener que demostrar que se es pobre, que no exija tener que pedir caridad, sino solo que se cumpla un derecho: el de los niños y las niñas a una infancia sin pobreza. (Aplausos). Es muy probable que hoy nos vuelvan a decir que esto es muy difícil, que no hay mayoría en esta Cámara, etcétera. Somos las primeras en ser conscientes de las dificultades de esta legislatura. Somos conscientes del enorme esfuerzo, de la cantidad de horas de negociación que requiere sacar adelante cada norma, pero es que eso no nos amedrenta porque para eso fuimos elegidas, para eso vinimos, para hacer política, para negociar, negociar y negociar, para ensanchar los límites de lo previsible y de lo posible.

Señor Feijóo, señor Abascal, que ya se ha ido ―yo le iba a dar la bienvenida, pero es que ha durado muy poco en este hemiciclo el señor Abascal―, a ustedes se les llena la boca hablando de familia, pero convendría saber de qué familias hablan, ¿de las suyas o de las de toda España? ¿Van a oponerse también a la prestación universal por crianza, como se opusieron a la reducción de jornada, que hubiera permitido a madres y padres pasar más tiempo con sus hijos? Porque, señor Feijóo ―nosotras lo estamos viendo en el país valencià, en cada Gobierno autonómico en el que comparten poder, que es prácticamente en todos―, cada vez que VOX impone su ideología el Partido Popular agacha la cabeza. Pero permítame que le recuerde que usted se debe a quienes lo votaron, y entre quienes lo votaron hay miles de familias a las que esta prestación ayudaría, les permitiría cuidar mejor, vivir una vida más decente. Así que esperamos que el Partido Popular, cuando venga la prestación universal por crianza, que vendrá, tenga el valor de votar por las familias y no por los dictados de VOX, que tenga al menos en esto una postura propia y no una prestada, porque, señor Feijóo, las familias no quieren eslóganes, quieren tiempo, cuidado y apoyo, y eso no se construye ni con miedo ni con VOX. (Aplausos).

Y lo mismo esperamos de Junts, que piensen en las familias, aunque solo sea, si quieren, en las catalanas. Por eso ―le voy a dejar aquí el mensaje a la señora Nogueras, para cuando vuelva al hemiciclo―, les pedimos que se dejen de juegos, porque, ¿saben?, solo hay dos caminos posibles: un Gobierno que avance en la realidad plurinacional de este país, eso sí, con una agenda social al servicio de todas, o un Gobierno de derecha y ultraderecha. A SUMAR ya nos conocen, saben que nuestra herramienta es el diálogo y no el ruido. Así pues, por supuesto, seguiremos hablando, negociando y construyendo acuerdos, porque eso es hacer política, no dar titulares ni generar confusión, porque la responsabilidad también se demuestra en votos, y en este momento votar es decidir si el Estado y todas las naciones que lo integran avanzan o retroceden.

Señorías del PP y VOX, ya han intervenido y hemos escuchado lo que sabíamos, otro intento burdo de difundir mentiras y bulos, lo que siempre hacen en esta Cámara. Hemos visto esta doble estrategia, la que Humberto Eco llamó la máquina del fango ―difama, miente, que algo queda― y la del ideólogo ultraderechista Steve Bannon, bastante menos elegante y que les va un poquito más: inundar la zona de mierda, generar ruido y confusión. Todo les vale para sembrar desesperanza, miedo, ansiedad, hacernos creer que todos somos iguales, que la corrupción es compartida, que ahí fuera está lleno de enemigos por todas partes y que esto va de soluciones individuales, del sálvese quien pueda y a costa de quien sea, no hay alternativa colectiva ni horizonte común, y con todo ello quieren conseguir su horizonte final: poner al Estado y sus instituciones al servicio de los poderosos, convertir los derechos de todas y todos en el negocio de unos pocos. Porque eso es lo que ustedes, señorías del PP y VOX, hacen cuando gobiernan, y además lo hacen con saña y crueldad, poniendo en riesgo vidas. Y tenemos muchos ejemplos de ello, como el del señor Moreno Bonilla, que privatiza la sanidad andaluza y que ha puesto en riesgo la vida de miles de mujeres mientras responde con soberbia, infantilización y difamación a la valentía de la Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama, AMAMA (aplausos); el del señor Mañueco, que convirtió los incendios en Castilla y León en una tragedia repetida en la que murieron tres personas y quedaron miles de hectáreas arrasadas por la desidia de un consejero que consideraba absurdo y un despilfarro mantener el operativo de incendios todo el año, según sus palabras textuales; el ejemplo de la señora Ayuso, que comparte modelo sanitario con el señor Moreno Bonilla y entrega resultados negativos a pacientes con cáncer de colon, como si no fueran suficientes las 7291 personas muertas en la pandemia mientras su novio se forraba vendiendo mascarillas y defraudando a Hacienda; el de la señora Guardiola, que llegó anunciando que ella no iba a regalar consejerías y diez días más tarde ya estaba pactando con la ultraderecha su entrada en el Gobierno, ¿para qué?, para recortar políticas de igualdad y contra la violencia machista mientras creaba una Dirección General de Tauromaquia; el ejemplo del señor Rueda ―su sucesor, señor Feijóo―, que usa exactamente su misma receta: recortes, privatización y negación de derechos. (El señor Núñez Feijóo hace gestos negativos). Sí, señor Feijóo, igual no lo recuerda, pero usted negó tratamientos a enfermos de hepatitis C; igual lo ha olvidado porque van ustedes sobrados de cinismo y amnesia política, pero no se preocupe, que si de algo vamos sobradas nosotras es de memoria, y en todos los sentidos. Y es, por supuesto, el ejemplo del señor «Ventorro», responsable de la muerte de 229 personas durante la dana. Gracias al empuje de la sociedad valenciana, Mazón, por fin, ha dimitido, y su siguiente paso es, no tenemos ninguna duda, estar sentado en el banquillo y condenado. Porque Mazón ha logrado llevar a la Generalitat Valenciana a unos niveles de infamia e indecencia nunca antes vistos, y miren que esto era complicado, porque el presidente anterior, del PP, fue Francisco Camps. Y, señor Feijóo, a usted no lo puedo mencionar entre los ejemplos porque, por suerte para la ciudadanía, usted no gobierna, pero va a permitirme que me parezca pitorreo que venga usted en noviembre de 2025 a decirnos otra vez que usted no es presidente porque no quiere.

¿Saben qué tienen en común todos estos presidentes autonómicos, además de su modelo ineficiente y cruel de gestión? El apoyo de la ultraderecha, el apoyo del señor Abascal. Sí, señorías de VOX, ustedes son cómplices necesarios, la coartada y la gasolina perfecta. El señor Abascal es quien ha mantenido al señor Mazón durante todo este año a cambio de televisar corridas de toros y de imponer su cruzada ideológica, y sobre todo lo ha mantenido el señor Abascal pese al dolor de las víctimas. Y ahora ustedes negocian con el PP. Hoy lo han dicho: los van a mantener en el poder. ¿Y a cambio de qué? Pues de oponerse a la evidencia científica, de negar la necesidad de tomar medidas urgentes contra la crisis climática; es decir, de apostar por que no nos preparemos para evitar los efectos de otra dana. Esto es lo que les importa a ustedes la ciudadanía; no son suficientes 229 muertos. A ustedes parece que solo les importan las vidas de los que son como ustedes, privilegiados que no han dado jamás un palo al agua. Ustedes, un día tras otro, votan en contra de las gentes trabajadoras de este país en este Congreso, porque ustedes llaman libertad a imponer miedo, llaman patria a privatizar los derechos y llaman tradición a recortar los derechos de todos. Siento decirles que España es mucho mejor que su fango, porque la mayoría de este país, la mayoría social, quiere derechos y no cruzadas.

Señor presidente, para terminar, déjeme tan solo que vuelva a recordar una cosa, una idea básica pero esencial. La mejora de las condiciones de vida de las clases trabajadoras, de las mayorías sociales, es el punto de partida de cualquier proyecto emancipador, es y tiene que ser nuestro punto de partida y también nuestro horizonte. Y esto, por supuesto, va de la mano del feminismo, de la defensa y avance de los derechos LGTBIQA+, del ecologismo, de las luchas migrantes y antirracistas. No son estas luchas las culpables de nuestros males. No son las culpables de que suba el precio de la vivienda, de que la vida sea cada vez más cara o de las muertes evitables en la dana, en los incendios o por la falta de diagnóstico de cáncer a tiempo. Por eso, señor presidente, yo se lo ruego: ni una duda, ni una tentación de no molestar a los fondos buitre o a los fondos internacionales de inversión; ni una duda en hacer lo que tenemos que hacer para ampliar derechos. Creo que esto se lo he dicho en todas y cada una de sus comparecencias anteriores pero se lo voy a repetir las veces que haga falta. Regularicemos ya a nuestros vecinos y vecinas que llevan años viviendo y aportando a este país y que merecen tener los mismos derechos que el resto. (Aplausos). Aprobemos la ILP de regularización ya.

Señor presidente, lo que necesitan los millones de personas que viven en España es que seamos valientes, osadas y creativas. Eso, además, es lo que nos piden los millones de personas que nos votaron y que quieren volver a hacerlo con esperanza y con la cabeza muy alta.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Martínez. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Rufián Romero.

Gabriel Rufián Romero

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Gracias, señora presidenta. Me van a permitir que comience enviando un abrazo y mucha fuerza a un amigo que seguro que nos está viendo y que está luchando. Así que me van a permitir, por favor, que comience enviando un abrazo y mucha fuerza a Borja Sémper. Un abrazo y mucha fuerza, amigo. (Aplausos).

Bueno, a estas horas estamos siempre en petit comité. Falta la mitad del hemiciclo; es mala hora, yo lo entiendo, es la hora del desayuno. Faltan el líder de la oposición y el señor Abascal, sea lo que sea él (rumores), pero vamos a intentar decir alguna cosa.

En dos años, señorías, hemos visto ganar a Trump, hemos visto ganar a Milei, hemos visto ganar el Nobel de la Paz a una golpista como Corina Machado (rumores), hemos visto ganar el planeta a Juan del Val (risas), hemos visto a Abascal ir de teniente coronel después de siete prórrogas para no hacer la mili (risas) y hoy, señorías, estamos viendo al líder, al presidente —q‌ ue no está— del partido más corrupto de la historia de este país diciéndonos que nos va a salvar de la corrupción a este país. ¡Cosas veredes!

Yo solamente tengo una pregunta para el señor Feijóo y el señor Abascal, si se la pueden transmitir, por favor, que es: la moción de censura, ¿para cuándo?, ¿para cuándo? Si aquí ya hay una mayoría de derechas, si todo está tan mal y si lo tienen tan a huevo, la moción de censura, repito, ¿para cuándo? Sobre todo, díganle al señor Feijóo que se dé prisa, que lo haga él, porque si no lo hará otro… ¡u otra!

Pero ¿quieren hablar de corrupción, señorías? Hablemos de corrupción. Hablemos de casos abiertos. Por ejemplo, el caso Begoña Gómez, uno de sus favoritos. No voy a entrar en la exposición de motivos, que es probablemente la exposición de motivos más lamentable presentada en la historia judicial de este país, con una parte copiada literalmente de una revista judicial; ni voy a entrar. En esa exposición de motivos, el juez Peinado acusa de malversación a Begoña Gómez porque una asesora envió un mail a nombre de Begoña Gómez. Ese es el listón, ¿eh?, del señor Peinado. Por ejemplo, para que todo el mundo lo entienda, según el señor Peinado si cualquier funcionario de cualquier institución pública ahora mismo coge el teléfono de su despacho o de su puesto de trabajo y lo utiliza para hacer una llamada privada es malversación. Ese es el listón. ¿Ustedes están de acuerdo con que lo de la señora Begoña Gómez es malversación? ¿Sí o no? Sí, pero nunca me contestan porque saben que es trampa (risas), pero sí. Entonces, señorías del PP y VOX, ¿cómo llamamos a que el señor Rajoy cargara los cuidados de su padre en la Moncloa a los Presupuestos Generales del Estado? (Aplausos). ¿Cómo le llamamos? ¿Cómo lo llamarían ustedes? Y, sobre todo, ¿dónde estaba el señor Peinado?

Siguiente caso ―este es mi favorito―, el caso del fiscal general del Estado. Un señor comete un delito, gana una pasta con mordidas durante lo peor de la pandemia, no declara ese dinero y acaba siendo juzgado el fiscal general del Estado por, supuestamente, filtrar una información que días antes tenía, literalmente, la mitad de la prensa de Madrid, el jefe de gabinete de Ayuso y, ¡oh!, la fiscal general de Madrid, la señora Lastra. Por cierto, una fiscal general que dijo que le había dolido en el alma la filtración de ese correo. Yo no me meto en eso, pero ella se ha negado reiteradamente a investigar más de 7000 muertes en residencias de Madrid. (Aplausos). Cualquiera diría que están ustedes juzgando al fiscal general del Estado con el juez de Rajoy —‌porque el juez Hurtado, el juez que está juzgando esto, quince años después aún no sabe quién es M. Rajoy— y con la fiscal de Ayuso. Cualquiera lo diría; nosotros, que estamos en quinto de lawfare (risas), lo decimos abiertamente. Yo lo que le recomiendo al fiscal general del Estado o a cualquier funcionario de este país es que se haga militante del Partido Popular, así no tendrá problemas.

Por cierto, una cosa. El otro día González Amador, ¡oh, sorpresa!, pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, dijo textualmente: O me voy de España o me suicido; si esto va a ser así, me escapo. Y esto lo dijo en sede judicial. ¿Soy yo aquí el único que ve riesgo de fuga? (Risas). Porque este señor salió por la puerta. Pero yo tengo una idea para el señor González Amador, para que no haga una locura y se quede en su país, porque seguro que es muy patriota: que pague sus impuestos, que no haga facturas falsas, que no utilice empresas pantalla y que no cobre comisiones sin declararlas. Así, seguramente no tendrá que hacer locuras.

Señorías del Grupo Popular, ¿saben realmente qué es corrupción? Los cribados de Andalucía y de Madrid. (Una señora diputada: ¡Venga!). ¿He escuchado un «venga»? Sí, vamos, porque es miserable y es corrupción moral que centenares de mujeres y de personas estén durante dos años esperando un diagnóstico o algunas de ellas ya muertas. Sus parejas o sus familiares han recibido la carta con el diagnóstico positivo dos años después de su muerte. En Madrid, incluso con falsos negativos. Eso es corrupción, porque, señorías, el cáncer no se batalla poniéndose un lacito ―lo digo porque todos ustedes llevaban un lacito en la solapa el otro día―. El cáncer se batalla no privatizando y no recortando la sanidad pública.

¿Saben qué es corrupción también, señores del PP? Amparar y aplaudir [a un inútil, a un mentiroso, a un homicida y a un psicópata como Mazón]1. (Protestas.—Aplausos.—Un señor diputado: ¿pero esto qué es?—Otro señor diputado: ¡Y a Sánchez). Les recomiendo que no griten ni se rían ni aplaudan

1  Palabras retiradas por la Presidencia de conformidad con el artículo 104.3 del Reglamento de la Cámara.

en esto, señorías del Partido Popular. Les recomiendo que no lo hagan, porque es un señor que lleva a sus espaldas doscientas veintinueve muertes porque eligió estar en otro sitio. Y ustedes, hasta antes de ayer, lo aplaudían. Es un señor que dedicó cinco segundos en su discurso de dimisión ―no dimitió él, lo echó la gente de Valencia, a patadas casi (rumores)― a las víctimas, y se declaró víctima de las víctimas. Pero lo peor no es este miserable, los peores son ustedes, que lo ampararon, lo protegieron (rumores), hasta que tuvieron unos datos que les dijeron que ya les afectaba aguantar a este [miserable]2. Eso también es corrupción.

Y una advertencia ―no es una amenaza, es una advertencia―, les prevengo: ni se les ocurra hacer con las víctimas de la dana lo que hicieron con Pilar Manjón o con las víctimas del metro de Valencia. Ni se les ocurra, ¿eh? (Aplausos). Porque a algunos de nosotros nos tendrán enfrente; no estamos en 2004.

Y, sobre todo, ¿saben también qué es corrupción, señores del PP? El caso Dana, el caso Residencias, el caso González Amador, el caso Kitchen, el caso Borraska, el caso FP, el caso Ana Millán, el caso Judith Piquet, el caso Púnica, el caso Lobo, el caso Desaladora, el caso Lezo, el caso Guarderías, el caso Elecnor (rumores) y treinta y un casos que se van a juzgar en este país hasta el año 2030 con ustedes siempre ―¡oh, sorpresa!― de protagonistas. Eso también es corrupción.

Ustedes aquí presumen, sobre todo el señor Feijóo (la señora Rodríguez Calleja pronuncia palabras que no se perciben),… ¿Me dejan hablar, por favor?

Presidencia. Señora Rodríguez Calleja, por favor.

Gabriel Rufián Romero

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No se pongan tan nerviosos. (Rumores). Ustedes dicen aquí ―sobre todo el señor Feijóo― que hacen política para adultos. Hay un libro escrito, entiendo, por el señor Feijóo, que dice eso. Pero el señor Feijóo es el líder de la oposición de un partido que aspira a gobernar, y yo soy el primero que ha dicho ciento cincuenta veces que este país, cualquier país merece una derecha democrática. Yo no estoy en contra de que haya gente de derechas, evidentemente; estoy en contra de una derecha tan indecente. Debería haber en todos los países una derecha europea, democrática, humanista, centrista, que entienda perfectamente lo que es el fascismo; es decir, no lo que hacen ustedes. Pero ustedes dicen que hacen política para adultos. No voy a entrar en lo de «me gusta la fruta», en llamar a según quién según qué cosas, como ustedes han hecho. Simplemente, voy a decir una cosa: ustedes han acusado aquí al presidente del Gobierno de beneficiarse de la prostitución, literalmente. ¿Saben qué pasa? Que de momento no tenemos una foto del presidente del Gobierno en un prostíbulo, pero sí que tenemos una foto del líder de la oposición con un narcotraficante. (Aplausos). Lo digo porque yo aquí no voy a decir que el líder de la oposición se ha enriquecido con el narcotráfico. Y, señorías de VOX, leo literalmente, ¿eh?, porque por lo que sea esto no ha salido mucho, por lo que sea (muestra un documento): El interés de Abascal no son los españoles, sino el dinero, para transferirlo a su Fundación Disenso. Yo misma he sido presionada para transferir ingentes cantidades de dinero. Lo digo porque estamos hablando de corrupción, ¿no? Esto, evidentemente, no lo digo yo, lo dice Idoia Ribas, su exportavoz en Baleares, y no es la primera persona que sale escopeteada de VOX diciendo estas cosas. Es raro que no salgan, es raro, pero yo creo que está bien decirlo. Por cierto, ustedes niegan la emergencia climática. Yo creo que negar la emergencia climática es demostrar que tienes una emergencia mental. (Risas.―Rumores). Pero no voy a entrar en eso. Para que todo el mundo lo entienda, lo que esta gente criminaliza y demoniza, la Agenda 2030, aparte de ser votada por ciento noventa y siete países de este planeta ―esta gente está en contra de 197 países de este planeta, algunos gobernados con gente tan de derechas como ellos―, dice textualmente: Acabemos con la pobreza, que todos los niños del planeta tengan educación y una sanidad decente, y acabemos con la desigualdad entre hombres y mujeres. Esto es lo que dice la demonizada Agenda 2030 (muestra un documento), que esta gente, aquí, por lo que sea ―entiendo que les da votos; a gente que no tiene ni idea de lo que es la Agenda 2030, aquí estamos algunos para recordarlo―, dice que es tan mala. Así que aquí se queda. Pero, señorías, ¿saben quién tiene la culpa de todo esto; la culpa de que, después de 863 millones de euros robados por el Partido Popular ―¿esto cuántas lechugas y chistorras son, señorías?―, 863 millones de euros robados en la Gürtel por el Partido Popular, estén aquí dando lecciones de moralidad y salvándonos de la corrupción? ¿Saben quién tiene la culpa? Ustedes, señorías del PSOE, ustedes, porque se pusieron de perfil, en el mejor de los casos, cuando una parte del Poder Judicial nos machacaba y nos encarcelaba. Sí, sí, tenemos memoria. Y nosotros les dijimos: Los siguientes serán ustedes. ¿Se

2 Idem.

creen que es que le tienen manía especialmente al independentismo? No. Los siguientes son los sindicalistas, las feministas, el periodismo decente, los socialistas. Y ahora simplemente les toca a ustedes. En lugar de hacernos caso, se pusieron de perfil.

Yo les pido que ahora nos hagan caso. ¿Ustedes quieren frenar a esta gente? Luchen contra la desigualdad, luchen contra la precariedad, y vivienda, vivienda y vivienda. Lo dije ayer. ¿Por qué se creen que esta gente ha cambiado a un salvaje como Ortega Smith por un chaval que parece del PSOE, que solamente habla de vivienda? ¿Por qué? ¿Porque le tienen manía de repente a Ortega Smith? No, porque la gente que les paga les ha dicho: Tete, la gente lo está pasando muy mal con la vivienda, tenemos que hablar de vivienda. Y ponen a este chaval hablando de la España de los toldos verdes, de la España feliz. Traducción: de la España del franquismo. Por cierto, yo me crie en un barrio de toldos verdes. ¿Sabe usted qué había en esos barrios? Aparte de que en la España del franquismo ―yo, evidentemente, no la viví― los felices eran los franquistas. Pero, en esos barrios de toldos verdes, lo que había era infravivienda, maltrato que no se podía denunciar, silencio ―las mujeres no eran muy felices en esos barrios, se lo puedo asegurar―, droga y miseria. (Aplausos). Esa es la España feliz que ustedes reivindican. Pero vivienda, vivienda y vivienda. Les pongo un ejemplo: un socialista musulmán de 34 años acaba de ganar la alcaldía de la capital del mundo, contra Trump. ¿Cómo lo ha hecho? Luchando discursivamente contra la precariedad, contra la desigualdad y prometiendo vivienda para todo el mundo, transporte para todo el mundo, comida para todo el mundo. No les pido que sean valientes, les pido que sean inteligentes. Ya está, simplemente.

Señorías, humildemente creo que hay un espacio y debe haber un espacio para la izquierda; una izquierda centrada en los problemas reales de la gente y no en el léxico; centrada en cambiar leyes, en hacer leyes que incidan, que cambien la realidad, no tuits para ser aplaudidos por fans, y que entienda principalmente que hay dos maneras de ser de izquierdas. Hay dos: una útil, pero impura y otra inútil, pero pura. Eso sí, yo lo que le pido a la izquierda es menos pureza y más cabeza, simplemente. Le pido que hablemos de vivienda para intervenir el mercado; le pido que hablemos de seguridad, sí, de seguridad, aunque incomode, sin la exageración de unos ni la negación de otros, porque es un problema que existe; que hablemos de migración, sí, de migración. Y, evidentemente, no las estoy vinculando, pero bastan cinco minutos, poner la oreja cinco minutos en un barrio o hablar diez minutos con un alcalde para saber que los flujos migratorios ―como siempre ha pasado, como les pasó a mis abuelos de Andalucía llegados a Cataluña hace setenta años― son un reto para los barrios.

Es un reto que se tiene que basar en la seguridad, en la integración y en el respeto; sí, en el respeto, porque estamos en sociedades en las que todo el mundo tiene derechos y obligaciones, te llames Javier o te llames Brahim, evidentemente, para todos y para todas. Porque aquello de «no, no, hablar de esto es comprar el marco de la derecha», «no, no, es que hablar de esto es comprar el marco del enemigo». No hablar de algo es no existir. No es que no exista esa preocupación, sea real, no real, me guste o no me guste. Si tú no hablas de algo, simplemente, no existe. No es astucia, es abandono y yo me niego a abandonar a la gente de mis barrios.

Y otra cosa, sonreírle al fascismo no es compadreo; la criptonita del fascismo es la ironía y el sarcasmo y, quien lo sepa hacer mejor, que venga aquí y nos dé una lección.

Acabo con la pregunta del millón: ¿qué va a pasar con la legislatura? ¿Qué va a ser antes, la moción de Feijóo o las elecciones de Sánchez? Saben que yo desde hace un año y medio digo lo que digo, que el Partido Popular ―sea Feijóo o sea quien sea― va a llegar a Moncloa por Junts, y creo que la realidad me está dando la razón. Pero da igual, en este escenario actual, la cuestión es qué va a ser antes. Yo solamente sé que, ante un escenario de presión… No sé…, ¿cuáles son los materiales más duros del planeta? El diamante, el grafito y la resistencia de Sánchez, ¿no? Como decía, ante eso yo apuesto por que Feijóo cede antes. Y lo único que les puedo decir es que aquellos o aquellas que duden de que Junts se quiere cargar esto, desconocen que para Junts Cataluña no es su patria, es su negocio, y la están perdiendo. Así que o la recuperan o la destruyen, simplemente. Y quizá con esta gente no compartan bandera, pero comparten intereses y amos, sobre todo amos porque todo mundo sabe en Madrid que los líderes de Junts hace mucho tiempo que se pasean por consejos de Administración y por digitales de ultraderecha prometiendo que van a hacer a Feijóo presidente del Gobierno, a cambio de lo que sea.

Acabo, presidenta. El señor Aitor Esteban, antes de marcharse, dijo aquí: Algún día se sabrá, señorías del PP, lo que ustedes nos ofrecieron. La pregunta es: ¿Qué le ofrecen a Junts? Yo lo sé, ustedes también, la prensa también y ojalá, algún día, se pueda escribir.

Un últim comentari. Senyories de Junts, vostès porten una setmana fent un tour mediàtic dient que les vint-i-cinc lleis que es carregaran amb PP i VOX no afecten ni a Catalunya ni als catalans. La pregunta és simple: A Catalunya no hi ha famílies? No hi ha salut? No hi ha consumidors? No hi ha alcoholisme? No hi ha persones amb discapacitat? No hi ha emergència climàtica? No hi ha universitats? No hi ha llibertat d’expressió? Jo crec que sí, ergo menteixen. Jo els demano una cosa: Que deixin de vendre mercaderia tòxica i miserable a la nostra gent d’una vegada per totes. Ja està, ja no cola. Ja està. Això només els hi compra els dos digitals que financen i els esprem com el que paguen. Ja està. Jo els hi demano que deixin de fer mal al meu país, a la meva gent, que deixin de fer mal, que deixin de vendre mercaderia tòxica i nociva.

Senyories de Junts, vostès van estar sis anys matxacant-nos, matxacant-nos. De fet, fins avui, fins a dia d’avui, encara diuen allò de «a canvi de res». Jo ja els hi vaig dir: Això a canvi de res és tan mentida com si jo els hi dic que voten a canvi del tres per cent o del quatre —‌mai em va quedar gaire clar. A que és fals? És fals, no? Riuen. És fals. Doncs nosaltres tampoc votem a canvi de res. Però jo aquí els hi demano, els hi exigeixo una disculpa pública a Esquerra Republicana de Catalunya. Sí, sí, que es disculpin, especialment amb aquest grup parlamentari que durant…

Un último comentario. Señorías de Junts, ustedes llevan una semana haciendo un tour mediático, diciendo que las veinticinco leyes que se cargarán con PP y con VOX no afectan ni a Cataluña ni a los catalanes. La pregunta es simple: ¿En Cataluña no hay familias? ¿No hay salud? ¿No hay consumidores? ¿No hay alcoholismo? ¿No hay personas con discapacidad? ¿No hay emergencia climática? ¿No hay universidades? ¿No hay libertad de expresión? Yo creo que sí, pero mienten. Yo les pido que dejen de vender mercadería tóxica y miserable a nuestra gente, de una vez por todas. Ya está, ya no cuela, ya está. Esto solo se lo compran los dos digitales que financian. Ya está, les pido que dejen de hacer daño a mi país, a mi gente, que dejen de hacer daño, que dejen de vender mercadería tóxica y nociva.

Señorías de Junts, ustedes estuvieron seis años machacándonos. De hecho, hasta la fecha, siguen diciendo «a cambio de nada». Yo ya se lo dije, esto de «a cambio de nada» ha sido una mentira. Es como si yo les dijera que votan a cambio del 3 % ―o del 4 %, nunca lo tuve muy claro―. ¿A que es falso? Es falso, se ríen. Pues, nosotros tampoco votamos a cambio de nada, pero yo aquí les pido, les exijo una disculpa pública a Esquerra Republicana de Cataluña. Sí, que se disculpen, especialmente con este grupo parlamentario, que durante…

Presidencia. Senyor Rufián, ha d’acabar. Tiene que acabar.

Gabriel Rufián Romero

ERCDiputado.Página 34Vídeo

Acabo, presidenta. Perdoni. Que durant sis anys s’ha deixat la pell pel nostre país i pel nostre poble mentre vostès estaven fent tuits. Els hi demano una disculpa pública, perquè, home, quina vergonya de «Puigdemont, a prisión» a «Puigdemont quizá vota la moción». Quina vergonya! Gràcies.

Acabo, presidenta. … seis años se ha dejado la piel por nuestro país y por nuestro pueblo, mientras ustedes estaban haciendo tuits. (Aplausos). Les pido una disculpa pública, porque qué vergüenza, de «Puigdemont, a prisión» a «Puigdemont, quizá vota la moción». ¡Qué vergüenza! Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyor Rufián. Pel Grup Parlamentari de Junts per Catalunya, té la paraula la senyora Nogueras Camero. Muchas gracias, señor Rufián. Por el Grupo Parlamentario Junts per Cataluña, tiene la palabra la señora Nogueras.

Míriam Nogueras i Camero

JuntsDiputada.Página 34Vídeo

Creia que el torn del portaveu del PSOE, que no parla de Catalunya, era l’últim. No recordava que fos el d’abans del nostre.

Gràcies, presidenta. Senyor Sánchez, fa massa temps que, com a catalans, rebem insults i menyspreus dels diferents governs d’Espanya i també d’una part dels espanyols. Menyspreu, insults i abús que rebem quan no fem allò que a vostès els interessa que fem o quan no diem allò que vostès els interessa que diguem. Però ja fa dies que molts catalans vam decidir que prou de callar. Mentre depengui de nosaltres, ni un menyspreu, ni un insult, ni un abús de vostès cap als catalans quedarà sense resposta. Ens han dit racistes, terroristes, delinqüents, miserables. I tot per fer una cosa que cap dels que destaqui farà mai, que és defensar els interessos de Catalunya i dels catalans per damunt de tot, perquè cap de vostès aixecarà mai la mà o es plantarà —‌com tampoc ho ha fet ni ho farà el president Illa— per dir prou a un servei de Renfe Rodalies de Catalunya, que és indigne i que no està a l’altura del que paguen els catalans. Cap dels que estan aquí aixecarà mai la mà ni es plantarà mai —‌com tampoc ho ha fet ni ho farà el president Illa— per dir prou al Govern espanyol de torn que té la cara de pagar el triple a Madrid del que paga a Catalunya.

Nosaltres tenim molt clar que si a Catalunya no la defensem els catalans, no la defensarà ningú, i menys els que sou aquí.

En el debat d’investidura, senyor Sánchez, li vam dir que, a partir d’aquell moment, vostè havia de començar a desmentir-nos a aquells que deien que vostè no compleix els acords, que vostè no té paraula i que l’únic que li interessa a vostè és el poder. I teníem raó. Vostè no ha complert, vostè no té paraula i sembla que vostè només li interessa el poder. I vostè s’alia amb qui convingui per mantenir-lo. Ho ha fet amb el PP a Barcelona. Ho ha fet amb el PP per al Consejo General del Poder Judicial o ahir mateix a Castilla-León. Ho ha fet amb Vox pel reial decret dels fons europeus. Ho fa amb els dos, amb PP i VOX, al Parlament de Catalunya. I una de les coses que s’ha constatat aquestes darreres setmanes és que vostès només es mouen si els collem. De fet, que poques hores després d’anunciar el veto a les seves lleis, vostès iniciessin el primer tràmit de la llei contra la multireincidència que necessita Catalunya i que fa més d’un any que vostès tenen al calaix, no fa altra cosa que donar-nos la raó.

Vostè ha apel·lat aquest matí a l’esperit de l’acord. Dels esperits dels acords, els catalans ni viuen ni mengen. Nosaltres apel·lem a la materialització dels acords, a la materialització dels compliments. Els acords espirituals no els volem. Volem fets. A vostès els interessen els titulars. A nosaltres ens interessen els fets. I la seva intervenció d’avui no ha fet altra cosa que donar-nos encara més la raó. És un cínic i un hipòcrita.

Fixi’s, vostè i el portaveu del PSOE han parlat de la llei de famílies, han parlat de la llei universal de la salut o de la llei de protecció dels menors en entorns digitals. De quina llei de famílies ens estan parlant vostès, senyor Sánchez? La que tenen registrada fa gairebé dos anys i que vostès i els seus socis han prorrogat 63 setmanes seguides per mantenir-la al calaix? De quina llei d’accés universal a la salut ens està parlant? De la qual vostès i els seus socis han prorrogat durant 52 setmanes mantenint-la al calaix? De quina llei de protecció del menor ens està parlant? Si vostès fa tres anys van votar en contra de la proposta de Junts per protegir els menors de l’entorn digital. La gent ha de saber que això és exactament el que vostès fan amb les lleis: Públicament diuen que són molt importants i molt urgents, però la realitat és que les tenen tancades en un calaix i només les treuen a passejar quan volen un titular. És evident, doncs, que qui bloqueja les lleis és vostè. O això també és culpa de Junts? Vol que segueixi o desistirem ja de fer-nos xantatge cada dia?

Apugi el volum del pinganillo, senyor Sànchez i escolti’m, perquè li diré coses que segurament els seus no li han explicat o que vostè no ha entès: aquesta relació s’ha acabat. Vostès collen els catalans, vostès incompleixen amb els catalans, nosaltres —‌i és la nostra responsabilitat i hauria de ser la de tots els partits catalans que són aquí— és collar-los a vostès. La relació s’ha acabat, efectivament, però el deute que tenen vostès amb els catalans, els seus incompliments amb Catalunya i els catalans segueixen vigents, no han desaparegut. Estan aquí. I li haig de dir —i‌ això és una opinió meva— que són vostès uns irresponsables i que les conseqüències dels «seus» incompliments són la seva responsabilitat. No són de Junts. Fins i tot els seus socis avui han sortit a dir que no compleixen. Però a part de queixar-se, tots vostès, què faran? Els seus incompliments, per tant, ens han portat a trencar i s’ha quedat sense una majoria que necessita per poder governar. I per tant, els seus incompliments han deixat la legislatura bloquejada.

I davant d’aquesta situació, una de les coses que ha dit vostè és que ha complert en allò que depèn de vostès. En la realitat paral·lela en la qual vostè viu potser sí, però aquí set de cada deu catalans creu que no ha complert. Anem a comprovar-ho. Els catalans tenen garantida la seguretat als carrers? No. Perquè vostès tenen al calaix des de fa més d’un any la llei nostra contra la multireincidència. I això estava acordat i només depenia de vostès. Utilitzant les seves paraules, senyor Sánchez: Quin motiu hi ha perquè no hagin complert? Els catalans tenen resolt el problema de les ocupacions il·legals a casa seva? No, perquè vostès tenen bloquejada la nostra llei contra les ocupacions il·legals i això era un acord i vosaltres no han complert. Quin motiu hi ha per què no hagin complert? Els malalts d’ELA, han rebut els diners que vam acordar que rebrien amb la llei aprovada fa més d’un any aquí? No. I això estava acordat i això només depenia de vostès. Des que es va aprovar la llei, senyor Sánchez, han mort més de mil malalts d’ELA i aquesta era la seva llei. Han pagat als catalans el que devien dels pressupostos de l’any 2024? I del 2023? I del 2022? I del 2021? I del 2020? I del 2019? I del 18? Perquè aquests són els anys que vostès han governat. No, i només depenia de vostès.

L’esquerra espanyola ha acabat fent allò que ja feia la dreta espanyola i, per descomptat, cap de vostès, ni uns ni altres, tenen cap projecte per a Catalunya, fora de l’espoli i seguir buidant les butxaques dels ciutadans de Catalunya. I aprofito per recordar-li alguna dada. Al 2023, vostè va invertir 128 euros per català, 365 per madrileny. Al 2022, vostè va invertir 122 euros per català, 281 per madrileny. Al 2021, vostè va invertir 95 euros per català, 309 per madrileny. I podria seguir així any rere any. Han pagat vostès els lloguers no cobrats i les destrosses fetes pels okupes als pisos dels petits propietaris, tal com es va aprovar aquí a proposta de Junts? No. I això era un acord i vostès no han complert. Té la petita i mitjana empresa catalana veu i vot per poder influir en les polítiques que vostès fan i que els afecten a ells? No. I això estava acordat i vostès no han complert i depenia exclusivament de vosaltres. Han publicat la quantitat de diners que paguen els ciutadans de Catalunya cada any en impostos i que es queden a Madrid i no tornen? No. I això estava acordat, es diuen balances fiscals i només depenia de vostès. Han publicat quants diners han arribat a Catalunya dels que havien d’arribar per la llei de pressupostos? No. I això estava acordat i només depenia de vostès. Han posat caixers automàtics als pobles de Catalunya on no n’hi ha, que són gairebé la meitat dels municipis, perquè tothom a tot arreu i quan vulgui, pugui treure diners? No. I això estava acordat i depenia exclusivament de vostès. Tenim els catalans el dret a ser atesos en català al sistema ferroviari de Catalunya que depèn de l’Estat espanyol? No. I això estava acordat i només depenia de vostès. Catalunya té representació a l’Organització Mundial del Turisme o la UNESCO? No. I això estava acordat i només depenia de vostès. Han desclassificar tots els documents dels atemptats del 17 d’agost? No. I això estava acordat i només depenia de vostès. Els jutges de pau catalans han recuperat les competències que vostès els van treure per poder casar? No. I això estava acordat i només depenia de vostès. Han retornat a Catalunya les competències de secretaris i interventors que el PP ens va robar al 2012? No. I això estava acordat i només depenia de vostès.

I la llista és molt llarga. Pagar els catalans, complir amb Catalunya, complir amb els acords és fer política en majúscula. I vostès han fet tot el contrari. El problema dels catalans mai han estat les promeses, són i eren els incompliments. Vostè no ha complert i vostè menteix quan diu que sí que ho ha fet. I ara tingui el valor de sortir aquí i tornar a dir que vostè ha complert els acords que teníem tancats. Alguns pretenen ara que tota la pressió recaigui sobre les espatlles de Junts. Pretenen que normalitzem els incompliments amb Catalunya. Ho pretenen aquells que no tenen ni idea de qui som. Però li recordo que, malgrat tota aquesta pressió i insults, només tres de cada deu catalans creu que vostè ha complert.

Perquè jo em pregunto: Quants autònoms catalans que ens puguin estar escoltant ara consideren que hem de callar i donar suport a un govern que els vol apujar la quota cada any? Quants catalans que agafen el tren cada dia consideren que hem de callar i donar suport a un govern que no fa res per evitar que cada dia arribin tard a les feines, a les escoles, a les universitats o a les cites? Em pregunto quantes famílies catalanes consideren que hem de callar i donar suport a un govern que amaga el cap i no es planta quan des d’Europa diuen que els nostres pescadors no poden sortir a pescar mentre altres governs de la Unió Europea s’han plantat en favor dels seus pescadors. Em pregunto quants catalans consideren que hem de callar i donar suport a un govern que no fa habitatge públic, que no fa habitatge accessible, un govern segrestat pels suposats progressistes espanyols i que aplica mesures i polítiques que estan fent que cada dia sigui més difícil accedir a un habitatge. De fet, em pregunto quantes de les 400 000 famílies catalanes que són petits propietaris consideren que hem de callar i donar suport a un govern i als seus socis que els criminalitzen cada dia i que proposen lleis perquè paguin encara més impostos quan el mateix govern és incapaç de fer habitatge públic. Em pregunto quants catalans consideren que hem de callar i donar suport a un govern que permet les ocupacions delinqüencials com a forma d’accés a l’habitatge. Em pregunto quants catalans consideren que hem de callar i donar suport a un govern espanyol que inverteix 128 euros per català i gairebé el triple per madrileny. I això no és exclusiu de les esquerres espanyoles, sinó de tots els partits espanyols. Governi qui governi, a Espanya, Catalunya sempre hi perd. La política útil no és fer de crossa al PSOE o a qualsevol partit espanyol, encara que sigui per por o per incapacitat o per ganduleria. No és opció fer de crossa d’un partit espanyol a canvi de res i que no compleix els acords als que s’arriben. La política que fan vostès és útil per a vostès, perquè es manté en el poder, però no és útil per als catalans.

I acabo fent-li memòria, a vostè i als seus socis. Vostè va perdre les eleccions i, gràcies als vots de Junts, vostè és president i no ho és el senyor Feijóo. Qui ha evitat que hi hagi un govern PP-VOX som nosaltres, per tant, lliçons de vostè o dels seus socis, ni una. Tanmateix, vostè no ha aprofitat aquesta oportunitat que tenia i només havien de fer una cosa, senyor Sánchez, una, complir amb Catalunya, complir amb els catalans, complir els acords. No han complert i, lluny d’assumir la responsabilitat del seus incompliments, intenten atribuir-nos a nosaltres el seu fracàs i la seva irresponsabilitat. Vostè ha bloquejat la legislatura i no es pot escapar de dir com pensa governar sense la majoria que necessita.

Moltes gràcies i visca Catalunya lliure!

Creía que el turno del portavoz del PSOE que no habla de Cataluña era el último. No recordaba que fuera el de antes del nuestro.

Gracias, presidenta. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Señor Sánchez, hace demasiado tiempo que, como catalanes, recibimos insultos y menosprecio de parte de los distintos Gobiernos en España y también de una parte de los españoles. Menosprecio, insultos y abuso, que recibimos cuando no hacemos lo que a ustedes les interesa que hagamos o cuando no decimos eso que a ustedes les interesa que digamos. Pero ya hace días que muchos catalanes decidimos que ya bastaba de callarnos. Mientras dependa de nosotros, ni un desprecio, ni un insulto, ni un abuso de ustedes hacia los catalanes quedará sin respuesta. Nos han dicho que éramos racistas, terroristas, delincuentes, miserables y todo para hacer una cosa que ninguno de los que están aquí hará nunca, que es defender los intereses de Cataluña y de los catalanes por encima de todo. Porque nadie levantará nunca la mano o se plantará ―como tampoco lo ha hecho ni lo hará el presidente Illa― para decir «basta», basta de un servicio de Renfe, Rodalies de Cataluña, que es indigno y que no está a la altura de lo que pagan los catalanes. Ninguno de los que están hoy aquí levantará nunca la mano ni se plantará nunca, como tampoco lo ha hecho ni lo hará el presidente Illa, para decir «basta ya» al Gobierno español de turno, que tiene la cara de pagar el triple en Madrid de lo que paga a Cataluña. Nosotros tenemos muy claro que, si Cataluña no la defendemos los catalanes, no la defenderá nadie, y menos los que estáis hoy aquí. En el debate de investidura, señor Sánchez, le dijimos que a partir de ese momento usted tenía que empezar a desmentirnos eso que decíamos de que usted no cumple los acuerdos, que usted no tiene palabra y que lo único que le interesa a usted es el poder. Y teníamos razón, usted no ha cumplido, usted no tiene palabra y parece que a usted solo le interese el poder; y usted se alía con quien convenga para mantenerlo. Lo hizo con el PP en Barcelona; lo hizo con el PP con el Consejo General de Poder Judicial; o ayer mismo, en Castilla y León. Lo ha hecho con VOX para el real decreto de los fondos europeos; lo hace con los dos, con PP y con VOX, para el Parlamento de Cataluña. Y una de las cosas que se ha constatado estas últimas semanas es que ustedes solo se mueven si los apretamos. De hecho, que pocas horas después de anunciar el veto a sus leyes, ustedes iniciaran el primer trámite de la ley contra la multirreincidencia que necesita Cataluña y que hace más de un año que usted tiene en el cajón, no hace más que darnos la razón. Usted ha apelado esta mañana al espíritu del acuerdo, pero de los espíritus de los acuerdos los catalanes ni viven ni comen. Nosotros apelamos a la materialización de los acuerdos, a la materialización de los cumplimientos. De los acuerdos espirituales no queremos oír nada; queremos hechos. A ustedes les interesan los titulares, a nosotros nos interesan los hechos, y su intervención de hoy no ha hecho más que darnos aun más la razón. Es un cínico y un hipócrita. Fíjese, usted y el portavoz del PSOE han hablado de la ley de familias, han hablado de la ley universal de la salud o de la ley de protección de menores en entornos digitales. ¿De qué ley de familias están hablando ustedes, señor Sánchez? ¿De la que tienen registrada desde hace casi dos años y que usted y sus socios han prorrogado 63 semanas seguidas para mantenerla en el cajón? ¿De qué ley de acceso universal a la salud nos está hablando, de la que ustedes y sus socios han prorrogado durante 52 semanas manteniéndola en el cajón? ¿De qué ley de protección del menor nos está hablando, si ustedes hace tres años votaron en contra de la propuesta de Junts para proteger a los menores en el entorno digital? La gente tiene que saber que esto es exactamente lo que ustedes hacen con las leyes: públicamente dicen que son muy importantes y urgentes, pero la realidad es que las tienen cerradas en un cajón y solo las sacan a pasear cuando quieren un titular. Es evidente, pues, que quien bloquea las leyes es usted, ¿o eso también es culpa de Junts? ¿Quiere que siga o desistirá ya de hacernos chantaje cada día?

Suba el volumen del pinganillo, señor Sánchez, y escúcheme, porque le diré cosas que seguramente los suyos no le han explicado o que usted no ha entendido. Esta relación se acabó. Ustedes aprietan a los catalanes, ustedes incumplen con los catalanes. Nuestra responsabilidad ―y tendría que ser la responsabilidad de todos los partidos catalanes que están hoy aquí― es apretarles a ustedes. La relación se ha acabado, efectivamente, pero el deber que tienen ustedes con los catalanes, sus incumplimientos con Cataluña y con los catalanes siguen vigentes; no han desaparecido, están aquí. Y le tengo que decir ―y esto es una opinión mía― que son ustedes unos irresponsables y que las consecuencias de sus incumplimientos son su responsabilidad, no de Junts. Incluso sus socios hoy han salido a decir que no cumplen. Pero, aparte de quejarse todos ustedes, ¿qué harán? Sus incumplimientos nos han traído a romper y se han quedado sin una mayoría que necesitan para gobernar y, por ende, sus incumplimientos han dejado la legislatura bloqueada.

Ante esta situación, una de las cosas que ha dicho usted es que ha cumplido con aquello que depende de ustedes. En la realidad paralela en que usted vive quizás sí, pero ¿aquí? Siete de cada diez catalanes creen que no ha cumplido. Vamos a comprobarlo: ¿los catalanes tienen garantizada la seguridad en las calles? No, porque ustedes tienen en el cajón desde hace más de un año nuestra ley contra la multirreincidencia, y esto estaba acordado y solo dependía de ustedes. Utilizando sus palabras, señor Sánchez, ¿qué motivo hay para que no hayan cumplido? ¿Los catalanes tienen resuelto el problema de las okupaciones en su casa? No, porque ustedes tienen bloqueada nuestra ley contra las ocupaciones ilegales, y esto es un acuerdo y ustedes no lo han cumplido. ¿Qué motivo hay para que no hayan cumplido? ¿Los enfermos de ELA han recibido el dinero que acordamos que recibirían con la ley aprobada hace más de un año aquí? No, y esto estaba acordado y esto solo dependía de ustedes. Desde que se aprobó la ley, señor Sánchez, han muerto más de mil enfermos de ELA, y esta era su ley. ¿Han pagado a los catalanes lo que les debían de los presupuestos del año 2024? ¿Y del 2023? ¿Y del 2022? ¿Y del 2021? ¿Y del 2020? ¿Y del 2019? ¿Y del 2018? Porque estos son los años que ustedes han gobernado. No, y solo dependía de ustedes.

La izquierda española ha acabado haciendo lo que ya hacía la derecha española y, por supuesto, ninguno de ustedes, ni unos ni otros, tiene ningún proyecto para Cataluña fuera del expolio y de seguir vaciando los bolsillos de los ciudadanos de Cataluña. Aprovecho para recordarles algunas cifras: en 2023, usted invirtió 128 euros por catalán, mucho más para los madrileños. En 2022 invirtió 122 euros por catalán y 281 por cada madrileño. En 2021, 195 euros por catalán, 309 para madrileños, y podría seguir así año tras año. ¿Han pagado ustedes los alquileres no cobrados y los destrozos hechos por okupas en pisos de pequeños propietarios, tal y como se aprobó aquí con una propuesta de Junts? No, y esto era un acuerdo y ustedes no lo han cumplido. ¿Tiene la pequeña y mediana empresa catalana voz y voto para poder influenciar en las políticas que ustedes hacen y que les afectan? No, y esto estaba acordado, ustedes no han cumplido y dependía exclusivamente de ustedes. ¿Han publicado la cantidad de dinero que pagan los ciudadanos de Cataluña en impuestos y que se queda en Madrid y no vuelve? No, y esto estaba acordado en balances fiscales y solo dependía de ustedes. ¿Han publicado cuánto dinero ha llegado a Cataluña del que tenía que llegar por la ley de presupuestos? No, y esto estaba acordado y solo dependía de ustedes. ¿Han puesto cajeros automáticos en los pueblos de Cataluña en los que no hay ―que son casi la mitad de los municipios― para que todo el mundo en todas partes y cuando quiera pueda sacar dinero? No, y esto estaba acordado y dependía exclusivamente de ustedes. ¿Tenemos los catalanes el derecho a ser atendidos en catalán en el sistema ferroviario de Cataluña que depende del Estado español? No, y esto estaba acordado y dependía exclusivamente de ustedes. ¿Cataluña tiene representación en la Organización Mundial del Turismo o en la Unesco? No, y esto estaba acordado y solo dependía de ustedes. ¿Han desclasificado todos los documentos de los atentados del 17 de agosto? No, y esto estaba acordado y solo dependía de ustedes. ¿Los jueces de paz catalanes han recuperado las competencias que ustedes les sacaron para poder casar? No, y esto estaba acordado y solo dependía de ustedes. ¿Han devuelto a Cataluña las competencias de secretarios e interventores que el PP nos robó en 2012? No, y esto estaba acordado y solo dependía de ustedes.

Y la lista es muy larga: pagar a los catalanes, cumplir con Cataluña. Cumplir con los acuerdos es hacer política en mayúsculas, y ustedes han hecho todo lo contrario. El problema de los catalanes nunca han sido las promesas; son y eran los incumplimientos. Usted no ha cumplido y dice que sí que lo ha hecho. Tenga ahora el valor de volver a salir aquí y decir que usted ha cumplido los acuerdos que teníamos pactados. Algunos pretenden ahora que toda la presión recaiga sobre Junts. Pretenden que normalicemos los incumplimientos con Cataluña. Lo pretenden. Lo pretenden aquellos que no tienen ni idea de quiénes somos. Pero le recuerdo que, a pesar de toda esta presión y estos insultos, solo tres de cada diez catalanes creen que usted ha cumplido.

Porque yo me pregunto cuántos autónomos catalanes que nos pueden estar escuchando ahora consideran que tenemos que callar y dar apoyo a un Gobierno que les quiere apoyar la cuota cada año; cuántos catalanes que cogen el tren cada mañana consideran que tenemos que callar y dar apoyo a un Gobierno que no hace nada para evitar que cada día lleguen tarde a los trabajos, a las escuelas o a las universidades. Me pregunto cuántas familias catalanas consideran que tenemos que callar y dar apoyo a un Gobierno que se esconde y no se planta cuando en Europa dicen que nuestros pescadores no pueden salir a pescar, mientras otros Gobiernos de la Unión Europea se han plantado a favor de sus pescadores. Me pregunto cuántos catalanes consideran que tenemos que callarnos y dar apoyo a un Gobierno que no hace vivienda pública, que no hace vivienda accesible. Un Gobierno secuestrado por los supuestos progresistas españoles y que aplica medidas y políticas que están haciendo que cada día sea más difícil acceder a una vivienda. De hecho, me pregunto cuántas de las 400 000 familias catalanas que son pequeños propietarios consideran que tenemos que callar y dar apoyo a un Gobierno, y a sus socios, que los criminalizan cada día y que proponen leyes para que paguen aún más impuestos, cuando el mismo Gobierno es incapaz de hacer vivienda pública. Me pregunto cuántos catalanes consideran que tenemos que callar y dar apoyo a un Gobierno que permite ocupaciones delincuenciales como forma de acceso a la vivienda. Me pregunto cuántos catalanes consideran que tenemos que callar y dar apoyo a un Gobierno español que invierta 128 euros por catalán y casi el triple por madrileño. Y esto no es exclusivo de las izquierdas españolas, sino de todos los partidos españoles. Gobierne quien gobierne en España, Cataluña siempre pierde. La política útil no es hacer de muleta al PSOE o a cualquier partido español, aunque sea por miedo, por incapacidad o por vaguería. No es opción ser la muleta de un partido español a cambio de nada, y que además no cumple los acuerdos a los que se llegan. La política que hacen ustedes es útil para ustedes porque se mantienen en el poder, pero no es útil para los catalanes.

Y acabo. Termino haciéndole memoria a usted y a sus socios: usted perdió las elecciones, y gracias a los votos de Junts, usted es presidente y no lo es el señor Feijóo. Quien ha evitado que tuviéramos un Gobierno PP-VOX hemos sido nosotros. Por ello, lecciones de ustedes o de sus socios, ni una. Asimismo, usted no ha aprovechado esta oportunidad que tenía. Solo tenían que hacer una cosa, señor Sánchez: cumplir con Cataluña, cumplir con los catalanes, cumplir los acuerdos. No han cumplido. Y lejos de asumir las responsabilidades de sus incumplimientos, intentan atribuirnos a nosotros su fracaso y su irresponsabilidad. Usted ha bloqueado la legislatura y no se puede escapar de decir cómo piensa gobernar sin la mayoría que necesita.

Muchas gracias y ¡viva Cataluña libre!

Presidencia. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra la señora Aizpurua Arzallus.

Mertxe Aizpurua Arzallus

EH BilduDiputada.Página 39Vídeo

Gracias, presidente. Egun on, buenos días. Señor Sánchez, me gustaría empezar, como ha hecho usted, por alzar la mirada y mirar al mundo. Un mundo en el que el fascismo y las fuerzas totalitarias están muy presentes y en el que los Gobiernos giran hacia proyectos y posiciones reaccionarias. Pero un mundo en el que también resurgen los valores y principios democráticos y de justicia social que, de la mano de las clases populares y trabajadoras, están abriendo horizontes de esperanza. Hoy, el retroceso en derechos y libertades en el mundo es un hecho. Una realidad que durante los últimos años se ha dirigido hacia una involución democrática, hacia un mundo sin reglas, en el que ni siquiera los principios humanitarios son respetados. Un mundo que pretende establecerse sobre la ley del más fuerte y configurarse únicamente en función de sus intereses. Y un mundo en el que la asimilación y sumisión hacia esos actores, hacia los más fuertes, está instalando la impunidad como norma general: la impunidad en las acciones contra otros pueblos y naciones, y la impunidad contra los propios pueblos y sociedades. Así es exactamente cómo se expande el fascismo: con imposición, con impunidad y sin oposición. Esto es lo que estamos viendo, señor Sánchez. Un mundo en el que los totalitarismos pretenden imponer sus agendas reaccionarias con total impunidad. Frente a ello, la posición de los Gobiernos europeos y las instituciones comunitarias es mostrar una vergonzosa equidistancia, cuando no una colaboración vergonzante, símbolo de la deriva europea y la pérdida total de autonomía estratégica, diplomática, económica y política de la Unión Europea y sus instituciones y gobernantes. Porque, curiosamente, este totalitarismo, estas políticas de retroceso democrático y de negación de derechos y libertades, no vienen de la mano de esas malvadas dictaduras comunistas latinoamericanas y asiáticas que a algunos tanto les preocupan. No, qué va. El totalitarismo y la reacción vienen de la mano de las ensalzadas, ejemplares y aliadas democracias occidentales. Estas son hoy la mayor amenaza para el mundo y para Europa. Porque, díganme, ¿cómo se define a un Estado que lleva a cabo razias racistas contra sus propios ciudadanos y militariza las calles? ¿Cómo se define a un Estado que censura periodistas críticos, que amenaza con represalias a ciudades enteras y países extranjeros, si no votan lo que el presidente ordena, o que bombardea aguas internacionales saltándose la legalidad vigente, saltándose la legalidad internacional, y amenaza con intervenciones militares contra terceros países? Exacto: es un Estado totalitario reaccionario. Díganme, si no, ¿cómo se define a quien comete un genocidio frente a los ojos del mundo, bombardea cinco países y es liderado por criminales de guerra con órdenes de detención internacional? Totalitario y reaccionario. Y genocida, también. ¿Díganme ¿cómo se define a los Gobiernos que atacan y recortan los derechos de las personas LGTBI, de las mujeres o directamente borran los derechos de las personas migrantes desde la propia Unión Europea? Pues sí: reaccionarios.

Todo esto, señor Sánchez, está pasando aquí y ahora, en la propia Europa y en sus países aliados. Todo esto está pasando sin consecuencia alguna en estas alianzas. Es más, la Administración Trump ha amenazado directamente a su Gobierno, a usted y a este Estado con represalias económicas y políticas si no cumple con las órdenes de Trump y la OTAN de aumentar el gasto militar en miles de millones. Miles de millones para seguir alimentando la espiral ofensiva y la escalada de tensiones internacionales que la OTAN está protagonizando. ¿Y qué ha dicho la Unión Europea frente a estas amenazas? Absolutamente nada. ¿Qué ha dicho la presidenta de la Comisión frente a estas amenazas contra un Estado miembro? Absolutamente nada. Lo claro que lo ven con Rusia y lo rápido que aplicaron y aplican todo tipo de medidas sancionadoras y ruptura de relaciones, y el silencio y la complicidad con la que actúan frente a las imposiciones, amenazas y ataques de Estados Unidos e Israel.

¿Comparte esta forma de actuar, señor Sánchez? ¿Alzará la voz en Europa para exigir un cambio de posición y una acción decidida frente a todo ello? La verdad es que, si Europa y sus Gobiernos no reaccionan y enfrentan estos nuevos autoritarismos, acabarán siendo poco más que un satélite subordinado a los intereses de aquellos que quieren acabar con los valores y principios que un día el proyecto europeo y sus Estados decían defender. Por eso es importante no ceder ante sus presiones y amenazas. Por eso es importante no mirar para otro lado frente a ese autoritarismo galopante. Por eso es importante no mirar hacia otro lado frente a la reacción ni ser equidistante. Por eso es importante, como ya le dije, no dejar un solo espacio de impunidad al fascismo y combatirlo, señor Sánchez. Y por eso es importante no abandonar a quienes luchan contra ello, como el pueblo palestino o el pueblo saharaui; pueblos que no pueden ser abandonados, señor Sánchez. El pueblo palestino necesita más que nunca de todo el apoyo frente a un Estado genocida que pretende abiertamente acabar con él, incluso en medio de un supuesto plan de paz que ni cumplen ni cumplirán. Por eso es necesario que la presión social y política frente a Israel y la solidaridad con el pueblo palestino se mantenga y no se olvide. Así lo vamos a hacer los vascos y las vascas este sábado: abarrotaremos el estadio de San Mamés en el partido entre Euskal Selekzioa y Palestina. Este sábado Euskal Herria volverá a ser referente en la solidaridad y defensa de los derechos del pueblo palestino. Volveremos a reivindicar que Euskal Herria y Palestina somos naciones con derecho a decidir nuestro futuro democrático en paz como pueblos soberanos, porque es así como queremos mostrarnos al mundo, también en las competiciones internacionales con nuestras selecciones propias.

Larunbatean ahotsa altxatuko dugu Bilbon Palestinaren eta euskal selekzioaren ofizialtasunaren alde. Euskal Herria, Palestina bezalaxe, nazio bat delako, eta eskubide osoa duelako selekzio ofizialak izateko eta etorkizuna libre eta demokratikoki erabakitzeko. Herri ukatutik herri ukatura, herri zatitutik herri zatitura. Larunbatean, Euskal Herriaren eta Palestinaren eskubideak ozen eta harrotasunez aldarrikatuko ditugu, eta mundu osoaren aurrean erreferente izango gara beste behin.

El sábado alzaremos la voz en Bilbao a favor del pueblo palestino y de la oficialidad de la selección vasca, porque Euskal Herria, al igual que Palestina, es una nación y porque tiene pleno derecho para tener selecciones oficiales y para decidir su futuro de manera libre y democrática. De un pueblo negado a otro pueblo negado, de un pueblo herido a otro pueblo herido. El sábado, en Bilbao, reivindicaremos alto y claro, y con orgullo, los derechos de Euskal Herria y de Palestina, y vamos a ser de nuevo un referente ante el mundo.

Señor Sánchez, también el pueblo saharaui debe seguir contando con un apoyo que su Gobierno erróneamente retiró y que pueda alentar la impunidad de Marruecos para seguir ocupando ilegalmente el Sáhara Occidental y negando el derecho de autodeterminación al pueblo saharaui. Podremos profundizar en ello en la comparecencia que hemos solicitado del ministro Albares, pero esperamos que recapaciten y corrijan ese grave error. Y sí, este es el panorama. Tiempos difíciles, podríamos decir, pero, incluso en medio de un mundo que se asoma a estos tiempos oscuros, los brotes de esperanza y transformación resurgen y nacen atisbos de esperanza en todo el mundo frente al nuevo fascismo, sus Gobiernos y sus agendas reaccionarias. Son brotes que demuestran que es posible frenar la deriva reaccionaria y abrir un nuevo ciclo de transformación, justicia, derechos, libertades y esperanza. Este es el mensaje con el que debemos confrontar al nuevo autoritarismo: con esperanza y programas políticos no solo de resistencia, sino programas ofensivos de conquista de derechos y libertades, de defensa de los pueblos, de justicia social y avances y mejoras de la mayoría social, de la clases populares y trabajadoras, frente a las oligarquías y sus privilegios. Brotes como las movilizaciones que el mundo ha protagonizado en solidaridad con Palestina y contra el genocidio israelí; movilizaciones en las que el pueblo organizado ha ejercido la presión y la denuncia que los Gobiernos no han sido capaces de ejercer.

Una marea popular que, desde Euskal Herria, desde este Estado y el mundo, ha alzado la voz cuando sus gobernantes callaban. Una marea social que ha destrozado el vergonzoso apoyo de las fuerzas reaccionarias de derechas hacia un genocidio, rompiendo su relato y aislando sus posiciones. Brotes como en Irlanda, donde Catherine Connolly, mujer de izquierdas y feminista, firme defensora de la justicia social del pueblo palestino, del derecho a decidir y de la libertad de los pueblos, se ha convertido no solo en nueva presidenta de Irlanda, sino en símbolo de un cambio para una gran parte del pueblo irlandés. Brotes también en Nueva York del nuevo alcalde de izquierdas, Zohran Mamdani, con un programa claro para la clase trabajadora, basado en la defensa del derecho a la vivienda con la intervención pública, defensa del transporte como servicio público, con propuestas para ampliar los derechos laborales, para proteger los derechos de las personas migrantes y con un programa claro frente al totalitarismo de Trump y la oligarquía que lo sostiene.

Estos son los últimos ejemplos de que es posible articular mayorías sociales de sentido común en torno a programas de mínimos y de justicia social, que enfrenten, sin equidistancias, el fascismo, el totalitarismo y la reacción. Estas son las claves para frenar esos tiempos oscuros que nos pretenden imponer. Esto es lo que en Euskal Herria Bildu practicamos y proponemos a nuestro pueblo: frentes amplios y programas de mínimos. Frentes amplios y programas de mínimos de la mano de proyectos políticos que ofrecen esperanza, honestidad, fiabilidad y valores. Creemos que esta fórmula puede ser válida, al igual que lo ha sido en Euskal Herria, para las izquierdas en otras latitudes y pueblos. Somos conscientes de que el contexto no es fácil, somos conscientes de que articular mayorías de izquierdas plurinacionales y democráticas es complicado porque, siendo honestos, aquí lo que se está conformando es una mayoría de derechas contra los intereses de la clase trabajadora y contra los intereses de nuestros pueblos.

Sí, la legislatura se encuentra en un punto crítico que puede frenar los avances que pudieran producirse y generar frustración con ello. También somos conscientes de esto. Por eso, su responsabilidad, señor Sánchez, es dotar de un propósito a esta legislatura. Un propósito para evitar la inacción y trabajar y construir las mayorías necesarias para ello, no solo para frenar las ultraderechas, sino un propósito que ofrezca un cambio de avance y profundización en la agenda social y plurinacional, y aborde, de manera decidida, la regeneración democrática. Como ya le dije, un nuevo programa político que aborde las principales necesidades de la mayoría social, como la vivienda, los derechos laborales, los servicios públicos, las pensiones, la protección social o la transición ecológica y energética.

Nuestro grupo parlamentario ha traído a esta Cámara propuestas para acabar con la ley mordaza, garantizando las libertades de la ciudadanía. Hemos traído la ley para terminar también con los pisos turísticos ilegales y permitir así que miles y miles de viviendas puedan volver a estar disponibles para vivir y no para hacer negocio. Hemos propuesto medidas de protección social para que las familias y personas más vulnerables puedan contar con una red para sostener sus vidas con dignidad, medidas de regeneración democrática y avance en el respeto de nuestras lenguas y la ampliación de su uso. Medidas también para impulsar la transición energética, la electrificación de la industria, tan importantes para el futuro de nuestro país. Y haremos más, porque a esto es a lo que vinimos: a trabajar por la ciudadanía vasca y por la mejora de las condiciones de vida de la gente. Parecería que es algo básico, lógico y de sentido común; parecería que trabajar por la gente es lo lógico que se debería hacer desde aquí. Pero visto lo visto, señor Sánchez, trabajar y ser útil a tu sociedad parece haberse convertido en algo muy extraordinario en esta Cámara. En un momento en el que parecen prevalecer los intereses particulares, partidistas y electorales frente a los intereses de la ciudadanía es cuando se debe mostrar responsabilidad y altura de miras.

Beraz, hori da guk egiten jarraituko duguna. Legealdia egoera kritiko batean dagoen arren, eztabaidatzen diren lege guztietan euskal herritarrak defendatzeko konpromisoari eutsiko diogu, eta gure herriko gehiengo sozialen eta langileen bizi-baldintzak hobetzeko lanean jarraituko dugu. Eta internazionalistak garenez, aurrerapen eta lorpen horiek beste nazioetako herritarrei ere aplikatzearen alde egingo dugu. Hori egin beharko luke gobernuak: legealdiari helburu argi bat ematea arlo guztietan, proposamen ausartak egitea, guztietan, bozketak galtzeko beldurrik gabe eta paralisiarik onartu gabe. Alderdi bakoitzak erabaki dezala zer eskaini nahi dien defendatzen omen dituen herritarrei. Bakoitzak erabaki dezala nola aurkeztu bere herriaren aurrean. Bakoitzak bere gain har ditzala hartzen dituen erabakien eragina eta ondorioak. Baina ezin da paralisia onartu eta, besterik gabe, eutsi. Guk, behintzat, ez dugu hori egingo. Ultraeskuinaren oldarraldiaren aurrean eta batzuek ezarri nahi duten paralisiaren aurrean, gutxieneko programak eta fronte zabalak osatzea da gure errezeta. Euskal Herrian egin dugun bezala, hori da bidea fruituak lortzeko eta ultraeskuinari ateak ixteko.

Eskuin erreakzionarioak eztabaida publikoa ustezko ustelkeriara murriztu nahi duela agerikoa da. Maila baxuko eztabaidak ikusten ditugu egunero hemen, herritarrengan nahasmena eta gogaitasuna eragiten dutenak. Horren aurrean, gobernuak agenda markatzeko eta eztabaida publikoan norabidez aldatzeko gaitasun nahikoa izan beharko luke, gizartea eraldatzeko eta nazio aniztasunean aurrera egiteko agenda baten eskutik.

Eso es lo que nosotras y nosotros vamos a seguir haciendo. Aunque la legislatura se encuentra en una situación crítica, en todas las leyes que se debatan mantendremos el compromiso de defender a la ciudadanía vasca y seguiremos trabajando para mejorar las condiciones de vida de las mayorías sociales y de los trabajadores y trabajadoras de nuestro país. Y como somos internacionalistas, seguiremos trabajando para aplicar esos avances y logros también a los ciudadanos de otras naciones. Eso es lo que debería hacer el Gobierno: marcar un objetivo claro en la legislatura, hacer propuestas audaces en todos los ámbitos, en todos, sin miedo a perder las votaciones y sin aceptar parálisis. Que cada partido decida lo que quiere ofrecer a los ciudadanos que dice defender, que cada uno decida cómo presentarse ante su pueblo. Que cada uno asuma el efecto y las consecuencias de las decisiones que adopte. Pero no se puede aceptar la parálisis y simplemente contenerla. Nosotros, al menos, no vamos a hacer eso. Ante el ataque de la ultraderecha y la parálisis que algunos quieren imponer, nuestra receta es formar programas de mínimos y de frentes amplios, como hemos hecho en Euskal Herria. Ese es el camino para obtener frutos y cerrar las puertas a la ultraderecha.

Es evidente que la derecha reaccionaria quiere reducir el debate público a la supuesta corrupción. Vemos debates de bajo nivel aquí, todos los días, que causan confusión y molestia en la población. Ante esto, el Gobierno debería tener la capacidad suficiente para marcar la agenda y cambiar el debate público de dirección. Todo ello de la mano de una agenda de transformación social y avance en la plurinacionalidad.

Porque, ciertamente, señorías del Grupo Popular, resulta clarificador ver cómo directamente han renunciado a ofrecer proyecto alguno a su propia sociedad para apostarlo todo a su brillante estrategia judicial, policial y mediática contra el Gobierno. Espero que haya notado la ironía porque, ciertamente, habiendo puesto toda la carne en el asador, habiendo usado todo su poder judicial para abrir todos los frentes simultáneos posibles, habiendo utilizado y orquestado con la Policía todos sus movimientos, sus informes e informaciones, habiendo coordinado los tiempos y pasos jurídicos con los tiempos políticos, habiendo activado toda la maquinaria mediática, habiendo sacado el fascismo a las calles e impulsado el asedio político a Sánchez, un asedio político e institucional sin tregua, la realidad es que el señor Sánchez está pensando en una nueva legislatura y el señor Feijóo está preguntándose si llegará siquiera a candidato. (Rumores.―El señor Tellado Filgueira pronuncia palabras que no se perciben). Señorías del Grupo Popular, han hecho ustedes todo lo posible… (Rumores). Oye, ¡vale ya! Señorías del Grupo Popular, me vuelvo a dirigir a ustedes, han hecho ustedes todo lo posible, han generado todo el ruido y el fango posible, han mentido y manipulado sobre todo lo imaginable (rumores), han convertido el debate público en un lodazal. Y, tras todo ello, están ustedes en su peor momento de los últimos tres años. (El señor Tellado Filgueira pronuncia palabras que no se perciben.―Rumores.―Risas). La verdad es que resulta difícil explicar cómo son ustedes tan sumamente ineptos.

Presidencia. Señor Tellado, por favor. Señor Tellado, por favor.

Mertxe Aizpurua Arzallus

EH BilduDiputada.Página 43Vídeo

Han anunciado el fin de la legislatura al menos quince veces, y ahora son ustedes los que adelantan elecciones y pierden Gobiernos mientras suplican públicamente a la ultraderecha que les salve de perder otro. Les felicito, señorías del Grupo Popular, porque han llevado a su partido a la cúspide de la inutilidad y la incompetencia absoluta; y miren que la competencia es grande. (Rumores). Es lo que ocurre cuando se compran los marcos y la agenda de la ultraderecha, cuando se asume su programa y se defienden sus políticas: que la ultraderecha crece y devora a quien se asimila a ella. Miren lo que les ha pasado a las derechas conservadoras en toda Europa, cómo han respondido y dónde están hoy. Porque les dará una idea de dónde pueden acabar todos los que sigan comprando los marcos de la extrema derecha en vez de enfrentarla. Y esto vale para todas las derechas, para todas.

Como he dicho, somos plenamente conscientes de las consecuencias de que las extremas derechas y sus proyectos reaccionarios alcancen los Gobiernos. Por eso, nosotras no vamos a jugar ni vamos a contemporizar con abrirles la puerta. No daremos ni una sola opción al fascismo; no coquetearemos con las derechas extremas ni vamos a hacer seguidismo de su agenda. Esto lo tenemos muy claro, porque es una cuestión de principios y es una cuestión de lealtad hacia nuestro pueblo.

Horregatik, gure esku badago, eskuin muturrak ez dira sekula gobernura iritsiko eta faxismoari toki guztietan aurre egiten jarraituko dugu; euskal herritarrekin dugun arduragatik, langileekin dugun konpromisoagatik eta konbikzio antifaxistagatik.

Por eso, si está en nuestras manos, las extremas derechas nunca llegarán al Gobierno y seguiremos combatiendo el fascismo en todos los ámbitos; por nuestra responsabilidad con las y los vascos, por nuestros compromisos con la clase trabajadora y por la convicción antifascista.

Esperemos que la mayoría democrática de este hemiciclo sea consciente de todo ello y que aplique estos mismos principios básicos, porque esto es defender nuestros países y nuestras sociedades; esto es defender nuestros derechos y libertades.

Mila esker, eskerrik asko. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra la señora Vaquero Montero.

Maribel (GV (EAJ-PNV)) Vaquero Montero

PNVDiputada.Página 43Vídeo

Egun on guztioi. Presidente, ¿por dónde empezamos? Porque hoy usted nos ha entretenido con un primer mitin de la eterna campaña o de las diferentes campañas autonómicas que se empiezan a anunciar. Yo voy a intentar ceñirme a lo que se supone que era la comparecencia de hoy. Una vez más, estamos mezclando en una única comparecencia asuntos tan relevantes y que tanto nos afectan, como la política europea e internacional, cada vez con más frentes abiertos; los casos que envuelven a la familia del presidente y asuntos internos del partido principal del Gobierno, que, por supuesto, influyen también en el devenir de la legislatura, y, por último, cómo afronta el Ejecutivo la viabilidad de esa legislatura tras el bloqueo en el que se encuentra la actividad legislativa, toda vez que Junts ha escenificado su ruptura y que hoy, evidentemente, ha quedado un poco más claro. Es decir, que hoy, entre el popurrí de temas que tenemos para abordar, va a ser difícil que profundicemos en alguno de ellos y que le dediquemos apenas unos minutos. Usted, desde luego, ha venido a vender su libro, por lo que no voy a entrar a hablar de los servicios públicos, tema que usted ha utilizado para cargar contra su adversario político. Y permítame no sentirme concernida, pues los datos que usted ha dado no son la realidad de Euskadi. Y lo quiero dejar claro para que los vascos y vascas que puedan estar siguiendo este debate también lo tengan claro. Empiezo diciéndole, presidente, que llega hoy a la Cámara con los deberes a medias; no con los europeos e internacionales, que es para lo que usted nos ha convocado hoy aquí, sino con lo que respecta a nuestro grupo. El Grupo Popular le ha forzado hoy a hablar también de la viabilidad de la legislatura, porque hay dos grupos políticos, Junts y Podemos, que han anunciado ya que van en choque contra usted. Y le digo que no es esa la intención de nuestro grupo, pero para eso le exijo que se tome en serio nuestro pacto. La reunión de ayer entre el Gobierno vasco y el Ministerio de Política Territorial constató que las negociaciones avanzan, pero no puede ser que les cueste tanto levantar los pies. Vamos tarde porque van muy despacio; las negociaciones no avanzan como debieran, sigue habiendo resistencias políticas y administrativas que son salvables, pero incomprensibles. Volveré sobre este tema más adelante. Sobre el objeto inicial de la comparecencia, lo que es el aspecto internacional, la inestabilidad política en varios Estados miembros de la Unión Europea limita su capacidad de respuesta como órgano supranacional; lo hemos visto con Ucrania y con Israel. Cuesta demasiado llegar a acuerdos y actuar con rapidez y alineados, incluso en situaciones urgentes, como las guerras en estos territorios, o en las estrategias, como ocurre con las infraestructuras. Hemos dicho muchas veces que la forma de ofrecer una mejor respuesta europea es con la gobernanza de otras estructuras, como la que une la Eurorregión Nueva Aquitania, Euskadi y Nafarroa. Por ello, hemos reclamado en numerosas ocasiones una participación directa en los asuntos que nos conciernen, es decir, tener voz propia en Europa.

Coincidiendo con la disminución de la atención internacional, Rusia ha aumentado la intensidad de sus ataques contra Ucrania, contra su población civil, lo que deja a las claras la falta de voluntad política de Putin para poner fin a la invasión y, en consecuencia, de iniciar negociaciones en ese sentido. Son miles las personas que han perdido la vida en este conflicto, iniciado con la invasión de Putin a Ucrania hace tres años y nueve meses. Los cálculos de las personas muertas y heridas son difíciles de saber, ya que el frente está sembrado de miles de cadáveres sin contabilizar y demasiados de ellos son nombrados desaparecidos. Tampoco ha ayudado la parodia pacificadora de Trump, que dejaba fuera al pueblo invadido. De todo ello espero que hayamos aprendido que la Unión Europea no puede dejar en manos de Trump ningún proceso de negociación en el que ella misma es marginada. Lo que nos preocupa es que hoy, y pese a los acuerdos del Consejo Europeo del 23 de octubre, en el que se ha acordado seguir construyendo su apoyo a la independencia, a la soberanía y a la integridad territorial de Ucrania, prestando apoyo político, financiero, económico, humanitario, militar y diplomático, corremos el riesgo de normalizar una guerra que va para cuatro años y que quede cronificada en el tiempo.

El Consejo Europeo ha reiterado la adhesión de la Unión Europea a la propuesta de una paz justa y duradera, basada en la resolución de los conflictos, de conformidad con las resoluciones de Naciones Unidas. Estoy hablando de Gaza. Sin embargo, pese a la liberación de los rehenes retenidos por más de dos años por Hamás y la liberación de muchos de los palestinos encarcelados, Gaza sigue sin respirar. Han sido asesinadas más de 200 personas ―241― en ataques israelíes desde el alto al fuego del 9 de octubre, y, a pesar de la urgencia de ayuda humanitaria, esta llega a cuentagotas. Según la información que llega sobre el terreno, las tropas israelíes siguen restringiendo el suministro humanitario. Pasan doscientos de los seiscientos camiones diarios a los que les obliga el acuerdo y solo se han habilitado dos de los seis pasos fronterizos, impidiendo el acceso directo al norte de la Franja y el acceso a Egipto, y llega el frío. El Consejo Europeo pide el acceso inmediato de la ayuda humanitaria y que Naciones Unidas y sus organismos, las organizaciones humanitarias, puedan trabajar de manera independiente, pero esto hoy por hoy no se da. Usted ha anunciado una ayuda extra de 46 millones de euros y que van a ser constructivos y vigilantes en este conflicto, es lo que nos ha dicho hoy. Nos alegramos, pero, además de esa partida, ¿cuáles son los pasos que se están dando y cómo se está contribuyendo a la paz, a la recuperación y a la reconstrucción de Gaza, sobre todo desde Europa? Y tampoco podemos obviar, porque no se haya tratado en esas cumbres, la importancia de que se juzguen los crímenes de guerra, de lesa humanidad y de genocidio de estos conflictos, tanto del de Ucrania como del de Gaza.

Otro de los temas del Consejo Europeo ha sido el de los trabajos para incrementar de manera determinante, según recoge el documento de conclusiones, la preparación europea en materia de defensa para 2030. Este es un tema relacionado con la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania debido a sus repercusiones en la seguridad europea y mundial, que constituyen un reto existencial para Europa. Nuestra distancia a miles de kilómetros del frente nos da cierta tranquilidad, pero no a los Estados que comparten frontera con Ucrania y Rusia, que aumentan sus partidas de armamento e invierten cada vez más en seguridad. Incluso hay Estados que vuelven a abrir el debate del servicio militar obligatorio.

Usted ha dicho que aspira a que en 2035 no tengamos una Europa armada hasta los dientes, sino solidaria y garante de la legalidad internacional, pero también que no podemos ser ingenuos. ¿Qué planteamientos se ha defendido en Europa? ¿Es suficiente decir que nuestra inversión se va a limitar a un porcentaje concreto del PIB? Se habla de hojas de ruta para 2030, de enfoques globales y coherentes, pero a la ciudadanía le falta saber en qué consisten. Lo que sí sabemos es que Europa tiene que actuar unida, en lo político, en lo económico y también en la seguridad. Lo hemos dicho ya en numerosas ocasiones.

Y mientras que en Brasil los representantes europeos y de otras latitudes buscan soluciones y acuerdos al impacto negativo del cambio climático, vemos que en Bruselas el Partido Popular opta por echarse en brazos de la ultraderecha, y déjenme sospechar que lo hace por interés táctico y no con la vista puesta en el bien del planeta. Justo en el momento en el que la ultraderecha española le exige que rechace el Pacto Verde, el señor Feijóo vota de su mano en Europa ―en contra incluso del Partido

Popular Europeo― contra la propuesta de reducir el 90 % de las emisiones de gases de efecto invernadero hasta 2040. No han aprendido nada de la dana, nada. Hubo mala gestión, es evidente, pero también falta de prevención. Y ahora reniegan de las medidas que a nivel internacional se considera que pueden servir para aminorar nuevas danas, nuevos desastres ecológicos. Ustedes lo saben, pero en su balanza pesa más no perder el poder.

Hay otro asunto del ámbito internacional que ha sido también noticia estos últimos días y del que usted, presidente, curiosamente no ha hablado. El 6 de noviembre se cumplió el 50.º aniversario de la Marcha Verde y apenas unos días antes el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas hizo pública su última resolución sobre el Sáhara, que recoge la posición unilateral de Marruecos sobre el Sáhara Occidental al respaldar el plan de autonomía de Marruecos como el resultado más factible, algo parecido a lo que hizo usted en marzo de 2022. El Estado español sigue en deuda con el pueblo saharaui, y lo sabe por mucho que haya virado su postura y la de su Gobierno. En Euskadi existe un fuerte vínculo de nuestro grupo y de la sociedad vasca con el pueblo saharaui, y seguirá siendo así. Por encima de los intereses geoestratégicos que evidencia esta resolución de Naciones Unidas está el derecho de este pueblo a decidir su futuro, y el Estado español les debe una protección que ha dejado también abandonada en un cajón con la ley de nacionalidad española de los saharauis. Pero este es un conflicto que merece ser debatido con más profundidad. Lo haremos, sin duda, cuando traigamos de nuevo este asunto a esta Cámara.

En relación con el GRECO, este realiza informes y recomendaciones al Estado español para la prevención de la corrupción y buenas prácticas en altos cargos y personal directivo de la Administración General del Estado, cuerpos y fuerzas de seguridad, parlamentarios de las Cortes Generales, jueces y fiscales, y gira visitas periódicas e informes de situación sobre el grado de cumplimiento de estas en los colectivos citados. Precisamente hoy mismo, en su visita al Estado, se reúne con miembros de la Comisión Constitucional de esta Cámara. En todas las visitas, que viene realizando desde 2019, nunca constata que el Estado haya cumplido todas las recomendaciones que se le han formulado; siempre dictamina que algunas se han cumplido parcial o totalmente y que otras en ningún caso. Por contra, el punto de vista de las instituciones del Gobierno del Estado siempre es más optimista de lo que el informe señala. Es cierto, presidente, que siempre se puede ver la botella medio llena o medio vacía, según la posición y necesidades de cada cual, pero convendrá conmigo en que no sería una cuestión opinable si de una vez por todas el Estado cumpliera con todas las recomendaciones del Consejo de Europa. Por eso, ¿puede poner fecha al cumplimiento que le reclaman al Gobierno?

Vuelvo ahora a poner el foco aquí, en lo que ocurre en el Congreso y en las instituciones del Estado. Nos preocupa y nos ha preocupado siempre la judicialización de la política. Para ustedes puede que sea algo relativamente reciente, pero judicializar el enfrentamiento político y partidista tiene riesgos. Se pone en riesgo la poca credibilidad en las instituciones y, aunque algunos lo consideren una pequeña victoria frente a su oponente político, es poco responsable. En este juego lo que se fortalece no es la democracia, sino las ideologías autoritarias y populistas.

El Partido Popular ha solicitado su comparecencia para que rinda cuentas en sede parlamentaria sobre, según dice la petición, la corrupción que afecta a su Gobierno, a su familia y a su partido. No voy a entrar en el debate al que nos empuja el Partido Popular ―su estrategia no es la nuestra―, y no porque no crea que no se tienen que dar explicaciones en relación con estas acusaciones, sino porque la intención de esta comparecencia no es arrojar luz sobre lo que se le acusa, y tampoco usted va a facilitar más información de la que dio hace unos días en el Senado, donde lo más relevante, el tema de debate, fueron sus gafas, presidente. Le tengo que reconocer su mérito o el demérito del Partido Popular, que convirtió en un triste vodevil la comparecencia. Y lo voy a dejar aquí, porque no encuentro adjetivos suficientes para describir lo que para muchas personas es el circo en el que se ha convertido este hemiciclo o el del Senado. Usted tiene que dar cuenta con claridad de aquellas cuestiones de las que se les acusa, evidentemente, no lo vamos a negar, no voy a decir lo contrario, y le agradecería que lo hiciera sin entrar en el juego del ‘y tú más’. Tal vez eso contente a los suyos, que pueden compartir en redes vídeos en los que sale victorioso en el debate, pero genera hartazgo y desapego hacia la política en los demás. Y de ustedes, del Partido Popular, podríamos esperar que se comportaran como un partido serio, centrado, que confía en que algún día gobernará y que lo hará respetando al adversario político, a las instituciones y a sus representantes. Inténtenlo al menos.

Y en medio de todo este rifirrafe, presidente, tenemos una legislatura que ya no sabemos en qué episodio está. Empezamos con una investidura complicada, complicada por los equilibrios que ustedes, desde el Gobierno, tenían que hacer para contentar a unos y a otros. Nos encontramos ante una legislatura funambulista, en la que usted pasea constantemente por la cuerda floja. Como dice un compañero de mi grupo, tienen una manta muy pequeña para tapar a todos con los que comparten cama; y ustedes siempre quieren estar tapados, y los equilibrios son difíciles. Eso es gobernar en minoría, y en muchas ocasiones se olvidan de que lo están haciendo así.

Nuestro grupo, el Partido Nacionalista Vasco, acordó con usted un pacto de investidura y a él nos debemos. Otros grupos hicieron lo propio, aunque el pacto de algunos es público y el de otros no es lo es tanto. Y así comenzó a andar su nueva legislatura. Pero, además de las amenazas que venían del exterior ―la guerra de Ucrania, Gaza, los aranceles―, también han llegado amenazas internas, algunas de fuerza mayor, otras causadas por otros y otras causadas por los suyos, y en ese rifirrafe tengo que reconocer que usted por ahora ha sabido moverse bien, es un resiliente. Sin embargo, se ha hecho seguidismo de la política de las trincheras que ha practicado el Partido Popular desde el inicio, la de los unos contra los otros, que alimenta el populismo, y esto nos aleja de otro modo de hacer política, la política del diálogo, del pacto, de la resolución de problemas, que siguen ahí sin dárseles solución y que no esperan ―la vivienda, la energía, las infraestructuras, las transferencias pendientes― y en los que saben que estamos dispuestos a colaborar y a trabajar.

En julio le dije que la legislatura entraba en la uci si no se conseguía un acuerdo que recobrara la débil confianza de su inicio. Los presupuestos podrían ser el mejor ejemplo; lo hubieran podido ser, lo pueden ser. Tras el verano, en el que tampoco ha faltado el enfrentamiento partidista con los incendios de telón de fondo, Podemos lo pone todavía más difícil. Tal vez usted no sea su adversario, pero sí lo es la otra parte de su Gobierno. Y Junts decide que se acabó lo de otorgar más confianza a su Gobierno porque usted no cumple. Sin embargo, presidente, su planteamiento es seguir. ¿Cómo pretende hacerlo? ¿Pretende recobrar la confianza suficiente para seguir? ¿Cuál es su hoja de ruta? Lo tenemos que saber. Es complicado y lo ha sido desde el inicio y nuestra misión aquí, la de mi grupo, la del Partido Nacionalista Vasco, es trabajar para que se cumpla lo pactado, para la defensa de Euskadi y su ciudadanía, y lo haremos hasta que esta agonía deje de serlo o llegue a su último suspiro.

Ayer se habló aquí del valor del diálogo, del acuerdo, recordando a Ernest Lluch. Yo también quiero poner en valor otra forma de hacer política, la que hemos defendido siempre desde el Grupo Vasco, desde el Partido Nacionalista Vasco, una que hoy tal vez no esté tan de moda, que se aleja del postureo, que implica principios, diálogo y respeto al diferente y al adversario político y respeto a su lengua también. En estos tiempos en los que el diálogo y la atención se reducen a un eslogan, a una pose y a los segundos de un TikTok, puede resultar difícil. Intentemos que por lo menos ese eslogan o TikTok, en lugar de ser destructivo, sea constructivo. La forma de hacer política se tiene que adaptar al mundo en que vivimos, sí. Sin embargo, está en nuestras manos hacer que sus valores sean democráticos y no contribuir a dar más votos al autoritarismo y al populismo, porque aquí ustedes pueden caer en la tentación de medir los tiempos de esta legislatura en cuándo sube uno o baja el otro, sin medir los efectos que esto está causando en el auge de partidos populistas, autoritarios, que ganan adeptos por la desafección no solo hacia los partidos políticos, sino hacia el sistema democrático en sí, y esto es lo más grave.

Presidente, hemos pasado de estar camino de la uci a la agonía. Díganos, ¿a dónde vamos y cómo vamos? Aquí y ahora no basta solo con resistir, con manual o sin él. Lo que usted debe hacer ahora es construir, construir confianzas para que la legislatura tenga sentido.

Presidente jauna, politika egiteko modua gaur egungo mundura egokitu behar da, bai, baina gure esku dago haren balioak demokratikoak izatea. Autoritarismoari eta populismoari boto gehiago eman gabe, hau da, indartu gabe. Politika egiteko modu hauek alderdi populisten gorakada eragiten du eta ondorioak larriak dira oso. Politikarako desafekzioa ez ezik, sistema demokratikoa ere zalantzan jartzen dutelako. Eta irabazle bakarrak alderdi autoritarioak dira. Presidentziarako bidean egotetik hilzorian egotera pasatu zara. Eta galdera da, gaurko plenoan entzundakoak, eta gero nora goaz? Eta nola goaz? Hemen eta orain ez da nahikoa eustea, egotea, manualarekin edo gabe. Aurrean duzun erronka haundiagoa da, eraikitzea da, konfiantza eraikitzea, legegintzaldiak zentzua eman dezan.

Mila esker.

Presidente, el modo de hacer política hay que adaptarlo a los nuevos tiempos, pero está en nuestras manos que sus valores sean democráticos. Para hacer frente al populismo y al autoritarismo no hay que darles más oxígeno, no hay que reforzarles. Estos modos de hacer política provocan que suba el autoritarismo y es muy grave, y es que provocan desafección ante la política y ante el sistema democrático y los únicos que ganan son los partidos autoritarios. Presidente, está usted en agonía y mi pregunta es, después de lo oído hoy en el Pleno, hacia dónde vamos y cómo vamos. Aquí y ahora no es suficiente resistir, con manual o sin él. Usted tiene frente a sí un reto grande, usted debe construir cosas, debe construir la confianza para que la legislatura tenga sentido.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchísimas gracias. Por el Grupo Parlamentario Mixto, que acumula en este turno su réplica, tiene la palabra la señora Belarra Urteaga.

Ione Belarra Urteaga

PodemosDiputada.Página 47Vídeo

Gracias, presidente. Señorías, buenas tardes. Presidente, ustedes llevan ya dos años de legislatura y creo que en este tiempo todo el mundo ha podido ver con claridad la diferencia entre un Gobierno con Podemos y un Gobierno en el que ya solo manda el PSOE. En la pasada legislatura aumentamos el salario mínimo como nunca antes, impulsamos toda una nueva generación de derechos feministas, congelamos los alquileres y suspendimos miles de desahucios e impulsamos políticas sociales sin precedentes. El precio que pagó Podemos, y particularmente Irene Montero, por esas transformaciones fue altísimo. El problema es que en estos dos años hemos comprobado que el precio que paga nuestro pueblo cuando un Gobierno renuncia a transformar, como ha ocurrido con el suyo, es muchísimo más alto. Nosotras no vamos a pasar por ahí, porque ustedes aprueban el mayor aumento del gasto militar de la historia de nuestro país y la gente lo paga con su sanidad y con su educación públicas. Se descubre el mayor caso de corrupción del PSOE en décadas, siguen hinchando de dinero público a una empresa corrupta como Acciona. Usted solo menciona el plan anticorrupción cuando comparece en este Congreso de ciento en viento y la gente lo paga pasando vergüenza en los bares, y encima ustedes les dicen que se tienen que callar porque, si no, viene la derecha. Ustedes alimentan la especulación con la vivienda y la gente lo paga con alquileres e hipotecas desorbitados. Nosotras no estamos dispuestas a permitir que la gente pague su cobardía, presidente. Tuve la oportunidad de leer su entrevista en El País el domingo y yo creo, presidente, que se equivoca con ese discurso triunfalista sobre la economía española. La economía de un país no son sus cifras macroeconómicas, no son los rankings internacionales. La economía de un país es la economía de sus familias, la economía cotidiana de millones de personas, millones de personas que las están pasando, presidente, muy puñeteras en este país, que están ahogadas por el alquiler, que están haciendo trabajos de mierda en los que se hacen muchísimas horas extra que nunca se les pagan, que se tienen que dejar los huevos en la cinta del supermercado, que tienen que desapuntar a los niños y a las niñas de las clases extraescolares. Un Gobierno responsable, presidente, al leer los datos del informe FOESSA, habría hecho sonar todas las alarmas y, en vez de eso, ustedes han mirado hacia otro lado. Mal hecho, presidente, porque esos datos, esa desigualdad, esos alquileres impagables, ese malestar social, son los que van a terminar con su Gobierno, y no va a ser ni la derecha ni Junts. Creo, presidente, que es la hora de asumir que ustedes no pueden seguir así, porque por este camino que ustedes han tomado en esta legislatura vamos camino directo a que las próximas elecciones generales las gane la derecha, y ya sabemos lo que va a pasar entonces. La derecha va a reventar este país, como está haciendo Donald Trump, como está haciendo Javier Milei, el jefe del señor Abascal. España, en este momento, presidente, solo tiene dos opciones: o reventamos a la derecha y le quitamos todos sus privilegios o la derecha reventará el país. (Aplausos). Por eso hoy le propongo que presionemos el freno de emergencia y que empecemos de cero. Le propongo un plan para reventar a la derecha, para quitarles todos sus privilegios, para que dejen de mandar a pesar de no estar en el Gobierno. Punto número uno del plan para reventar a la derecha: reformemos el Consejo General del Poder Judicial, igual que hicimos con RTVE hace un año. Ahí están los datos: Televisión Española, récord de audiencia, y Susanna Griso y Ana Rosa Quintana rabiando. Reformemos el Consejo General del Poder Judicial con la mayoría democrática y plurinacional. Empecemos a quitarle las telarañas a esa justicia que todavía tiene rémoras franquistas, y que diga Europa misa y que vaya Junts a explicar en Cataluña cómo se va a oponer a un acuerdo para quitarle los privilegios a los jueces fachas (aplausos), porque, presidente, ustedes han permitido que le hagan la guerra sucia judicial a su fiscal general del Estado para tapar la corrupción de la señora Ayuso. Para que no se hable de que la señora Ayuso y su novio viven en un piso pagado con dinero negro, le han montado un caso al fiscal general del Estado, lo han tomado como rehén y ustedes no hacen nada, presidente, y eso no puede ser.

Punto número dos del plan para reventar a la derecha: bajar el precio de los alquileres por ley un 40 % ―de golpe, presidente― y prohibir la especulación, prohibiendo que los fondos buitre y los grandes propietarios puedan comprar vivienda en España. Y blindemos la sanidad pública. Ya verá, presidente, que si las casas son para la gente y la sanidad pública está blindada, en las próximas elecciones no solo la mayoría progresista se revalida, sino que se amplía. (Aplausos).

Punto número tres para reventar a la derecha: recuperar el control público de la economía, que ahora está en manos de grandes empresas multinacionales que controlan la vida de la gente trabajadora de este país. Dígame, ¿qué le parece la propuesta que Irene Montero le hizo el pasado viernes de nacionalizar Repsol?

Punto número cuatro del plan: regularizar a todas las personas inmigrantes que en este momento están trabajando y viviendo en España sin derechos. (Aplausos). Frente a la violencia del señor Abascal, frente a la violencia policial que cada día viven personas migrantes y racializadas en este país, regularización ya, porque o reventamos su odio o reventamos su racismo o la derecha va a reventar nuestros barrios y nuestra convivencia, como ya intentó el señor Alvise en Torre-Pacheco.

Punto número cinco: vayamos a por el brazo violento de la derecha con el Código Penal en la mano, presidente. Ilegalicemos a los comandos como Desokupa, comandos escuadristas de extrema derecha que van a por la gente más vulnerable de este país. Prohibamos de verdad que el próximo 20 de noviembre se paseen una banda de fachas por todo Madrid cantando el Cara al sol con las banderas del pollo. Vayamos a por ellos, porque creo que este Congreso tiene también que respaldar a quienes están haciendo el trabajo que este Congreso no hace, que es parar al fascismo en las calles, que son esos jóvenes antifascistas que están dando la cara por la democracia que disfrutamos todos y todas.

Y punto número 6: convoquemos un referéndum sobre la monarquía. Ya está bien de tener que leer las memorias de un delincuente como Juan Carlos I, que hace loas a un dictador como Francisco Franco y encima se permite decir que él trajo la democracia. La democracia, señorías, no la trajo ningún rey, la trajo la gente peleando en las calles y los antifascistas que se dejaron la vida por los derechos que hoy disfrutamos. (Aplausos).

Ya verá, presidente, que si hacemos todo esto, si reventamos a la derecha y le quitamos sus privilegios, ganaremos las próximas elecciones generales y evitaremos que acaben reventando a la gente trabajadora, a las personas que necesitan la sanidad y la educación pública para vivir, a las mujeres, a la gente LGTBI, a las personas migrantes y también, por qué no decirlo, a las personas que piensan como ustedes y como yo.

Y, por último, quiero pedirle a la gente que nos está viendo ahí fuera que no dejemos de hablar de Palestina. El plan de Donald Trump y de Netanyahu ha funcionado. Su plan de colonización 2.0 ha funcionado: bajar la presión mediática, política y social que se había construido con tantísimo esfuerzo para poder continuar con el genocidio. Un mes después de ese supuesto alto el fuego, hay más de doscientas personas muertas en la franja de Gaza asesinadas por Netanyahu y, además, la ayuda humanitaria sigue sin poder entrar en la franja. Hagan algo, presidente. Rompan todas las relaciones con los sionistas. De una vez por todas, impidan que los barcos sigan pasando cargados de combustible y de armas por aguas españolas, como el Navios Felix por Ceuta hace unas semanas, porque, a pesar de su embargo fake, los barcos siguen pasando.

Y, presidente, creo que hablo en nombre de una mayoría amplísima de la ciudadanía de este país cuando le digo que es hora de rectificar la posición sobre el Sáhara. El pueblo no está con ustedes, presidente (aplausos), el pueblo español quiere que se respete el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui. Quiere que se respeten sus derechos y quieren que dejemos de estar plegados a los mandatos de la dictadura marroquí.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias. Tiene la palabra el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 48Vídeo

Obrigado, señor presidente. Moi boa tarde. Señor Sánchez, esta é unha curiosa comparecencia asentada a teor de como vai o debate sobre tres pés, corrupción, inestabilidade e militarismo. Sobre corrupción mantemos o que sempre afirmamos; é preciso ser implacábeis coas prácticas corruptas, afecten a quen afectaren, e teñan as consecuencias políticas que tiveren. Sabemos perfectamente que o PP é en si mesmo un pozo de corrupción e que, a pesar diso, utiliza esta cuestión como arma arreboladiza contra o goberno. Por iso, a nosa esixencia é para todas as forzas políticas; é necesario combater a corrupción e asumir as responsabilidades a que houber lugar, sempre.

Sobre a inestabilidade deixo sentadas dúas cuestións: o BNG nunca vai facilitar un goberno das dereitas ultras e ademais queremos que a lexislatura continúe e poida acabar no tempo previsto. Por que? Porque temos asinado un acordo de investidura que queremos que sexa cumprido na súa totalidade. Agora ben, ningunha destas dúas premisas implica un cheque en branco para o seu goberno. A condición é precisamente que vostedes cumpran coa Galiza. E é verdade, señor Sánchez, que cumpriron parte do acordo co BNG, mais fica aínda moito por cumprir e xa outra pasamos o ecuador da lexislatura. Máis investimento en infraestruturas e servizos ferroviarios, xulgado de violencia sobre a muller en todas as cidades galegas, máis financiamento á dependencia, mellores servizos públicos, avances na normalización do galego na Administración Xeral do Estado e no uso nos medios de comunicación públicos, transferencias das competencias pendentes, etcétera.

E non nos serve o pretexto de non haber orzamentos do Estado. Vostedes nun día sacaron da chistera unha partida de 10 400 millóns de euros, iso si, era para gasto militar. Pois para nós, para o BNG, o gasto civil, ou mellor dicindo, o investimento civil é ben máis importante. Hoxe vivenda e emprego son os principais problemas con que se encontra a mocidade galega á hora de construír un proxecto de vida no propio país. Ás enormes dificultades para acceder a unha vivenda súmase a falta de oportunidades laborais nun país como a Galiza pouco industrializado e que continúa vendo como fechan empresas e se perden postos de traballo e a consecuencia é que a mocidade galega do século XXI continúa como a do século XX ou do XIX a ser vítima da emigración forzada. Por iso entenderá que para o BNG garantir o dereito a unha vivenda digna e un emprego adecuado para os mozos e mozas galegas é a prioridade e non a corrida aos armamentos e a escalada belicista en que está inmersa tanto a Unión Europea como o propio goberno español.

No entanto, nos acordos do Consello de 23 de outubro repare que figuran 21 puntos sobre a defensa e a teórica sobre a defensa e a teórica autonomía estratéxica europea e apenas 2 sobre vivenda. Para que? Para constatar que é un problema e para avanzar que haberá que facer un plan ao respecto. Veremos se ese plan chega a ser feito. E digo teórica autonomía porque vostede chegou a ese consello anunciando que o Estado español compra armas aos Estados Unidos para entregar a Ucraína. Esa declaración, señor Sánchez, é unha auto emenda aos seus propios argumentos con que tentaba rebater as críticas que desde forzas pacifistas e antiimperialistas coma o BNG faciamos ao Plan Rearme Europa e a implicación do Estado español nel.

Vostede argumentaba que non se trataba de comprar armas aos Estados Unidos, senón de reforzar a autonomía europea, crear emprego en Europa. A ilusión para quen quixese caer nela durou pouco e exactamente o mesmo que tardou Trump en reclamar máis gasto militar e mesmo en presumir que a guerra de Ucraína ía ser un grande negocio para o complexo militar industrial norteamericano. O BNG, vostede sábeo, aposta por abandonar a vía belicista e a escalada claramente para destinar os recursos a mellorar os servizos públicos, a calidade de vida e o benestar da cidadanía, das clases populares e dos nosos pobos. Porque, ademais, e con isto acabo, resulta enervante comprobar como toda a retórica belicista fronte á Rusia se converte en amábeis pedidos de contención, mesmo comprensión e até colaboración cando se trata de Israel, que a pesar do chamado Acordo de paz, continúa a bombardear e matar homes, mulleres e crianzas palestinas, tanto en Gaza como en Cisxordania.

Gracias, señor presidente. Buenas tardes, señor Sánchez. Esta es una curiosa comparecencia, asentada temáticamente para nosotros en tres pilares: corrupción, inestabilidad y militarismo. Sobre la corrupción, mantenemos lo que siempre hemos afirmado: es necesario ser implacables con las prácticas corruptas, afecten a quien afecten y tengan las consecuencias políticas que tengan. Saben perfectamente que el PP en sí es un pozo de corrupción y que, a pesar de ello, utiliza esta cuestión como arma arrojadiza contra el Gobierno. Por eso nuestra exigencia es para todas las fuerzas políticas. Es necesario luchar contra la corrupción y asumir las responsabilidades políticas que fuesen necesarias siempre. Sobre la inestabilidad, dejo establecidas dos cuestiones. El BNG nunca va a facilitar un Gobierno de las derechas ultras y, además, queremos que la legislatura continúe y pueda acabar en el tiempo establecido. ¿Por qué? Porque hemos firmado un acuerdo de investidura que queremos que se cumpla en su totalidad. Eso sí, ninguna de estas dos premisas implica un cheque en blanco para su Gobierno. La condición es, precisamente, que ustedes cumplan con Galicia. Y es verdad, señor Sánchez, que ustedes cumplieron parte del acuerdo con el BNG, pero todavía queda mucho por cumplir y ya hemos pasado el ecuador de la legislatura. Más inversión en infraestructuras y servicios ferroviarios, juzgados de Violencia sobre la Mujer en todas las ciudades gallegas, más financiación a la dependencia, avances en la normalización del galego en la Administración General del Estado y en los medios de comunicación públicos, transferencia de las competencias pendientes, etcétera.

Y no nos sirve el pretexto de que no hay presupuestos del Estado, porque ustedes en un día se sacaron de la chistera una partida de 10 400 millones de euros; eso sí, era para gasto militar. Pues para nosotros, el BNG, el gasto civil o, mejor dicho, la inversión civil es mucho más importante. Hoy, vivienda y empleo son los principales problemas con los que se encuentran los jóvenes gallegos a la hora de construir un proyecto de vida en nuestro país. Hay dificultades para acceder a una vivienda y también falta de oportunidades laborales en el país, con una Galicia poco industrializada y que continúa viendo cómo cierran empresas y se pierden puestos de trabajo. Como consecuencia, los jóvenes gallegos del siglo XXI siguen como en los siglos XIX y XX, siendo víctimas de emigración forzada. Por tanto, para el BNG, garantizar el derecho a una vivienda digna y a un empleo adecuado para los jóvenes gallegos es la prioridad y no la carrera armamentística y la escalada belicista en la que están inmersos tanto la Unión Europea como el Gobierno español.

Mientras tanto, en los acuerdos del Consejo del 23 de octubre figuran veintiún puntos sobre la defensa y la teórica autonomía estratégica europea y solo hay dos puntos sobre vivienda. ¿Para qué? Para ver que es un problema y para poder avanzar, que es verdad que hay que hacer un plan al respecto; veremos si este plan se materializa en la práctica. Y digo teórica porque usted llegó a ese Consejo anunciando que el Estado español compraría armas a los Estados Unidos de América para entregarlas a Ucrania. Esa declaración, Señor Sánchez, es una autoenmienda a sus propios argumentos, con los que intentaba rebatir las críticas que desde fuerzas pacifistas y antiimperialistas, como el BNG, hacíamos al plan de rearme de Europa y a la implicación del Estado español en el mismo.

Usted argumentaba que no se trataba de comprar armas a Estados Unidos, sino de reforzar la autonomía de Europa y crear empleo en Europa. La ilusión, para quien la quisiese creer, duró poco, exactamente lo mismo que tardó Trump en reclamar más gasto militar e incluso presumir de que la guerra de Ucrania iba a ser un gran negocio para el complejo militar industrial norteamericano. El BNG lo sabe y apuesta por abandonar la vía belicista y la escalada armamentística para destinar los recursos a mejorar la calidad de vida y el bienestar de la ciudadanía, de las clases populares y de nuestros pueblos. Porque, además, y con esto finalizo, resulta exasperante ver cómo toda la retórica belicista ante Rusia se convierte en solicitudes amables de contención, de comprensión e incluso de colaboración cuando se trata de Israel, que, a pesar del llamado acuerdo de paz, sigue bombardeando y matando a hombres, mujeres y niños en Palestina, tanto en Gaza como en Cisjordania.

Presidencia. Señoría, finalice, por favor.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 50Vídeo

É preciso parar dunha vez por todas o criminal estado de Israel, parar o xenocidio por punto final, a limpeza étnica e a ocupación para garantir que o pobo palestino poida vivir en paz e en liberdade en toda a terra de Palestina. Paz e liberdade tamén para o pobo saharauí, deben rectificar, e para todos os pobos do mundo.

Moito obrigado.

Por tanto, hay que parar de una vez por todas al Estado de Israel, parar el genocidio, poner punto final a la limpieza étnica y a la ocupación y garantizar que el pueblo palestino pueda vivir en paz y en libertad en toda la tierra de Palestina. Y también libertad tanto para el pueblo saharaui como para todos los pueblos del mundo.

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra la señora Valido García.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 50Vídeo

Señor presidente de la Cámara, señor presidente del Gobierno, señorías, hace tiempo que lo que importa no es ya lo que se dice, sino lo que se hace.

Hoy hemos escuchado al presidente hablar de la importancia de que valencianos y valencianas tengan la oportunidad de votar, al mismo tiempo que se nos niega una cuestión de confianza para que esta Cámara se pronuncie y para que el Gobierno explique cuál es su hoja de ruta en la situación de minoría en la que se encuentra, para que nos demuestren que pueden seguir gobernando sin presupuestos, sin un solo debate sobre el estado de la nación y sin garantías de que los proyectos de ley aprobados aquí van a avanzar.

A nosotros nos parece que el artículo 114 de la Constitución, que habla de la cuestión de confianza, es tan importante como el propio artículo que habla de los presupuestos generales. Son reglas del juego y en una democracia que se precie, en una situación como la que estamos viviendo en la actualidad, lo menos que se despacharía es precisamente eso, una cuestión de confianza. Pero no, no la escucharemos y no la votaremos, igual que parece que no hay posibilidad de moción de censura y tampoco se van a adelantar las elecciones. Lo que sí hemos escuchado es que la responsabilidad de la mayoría de los problemas de este país recae sobre las comunidades autónomas, esas comunidades autónomas a las que cada semana les enviamos más responsabilidades y más competencias, pero sin financiación; esas comunidades autónomas que, a fecha de hoy, noviembre, siguen esperando que se les transfieran los fondos adeudados de este ejercicio. Queda claro, después de escuchar esta sucesión de mítines de la mañana de hoy, que la campaña electoral está más que inaugurada y que, probablemente, todo lo que escuchemos en esta tribuna en los próximos tiempos esté dirigido a mejorar el resultado de las encuestas.

Yo no voy a entrar en el juego sucio de la corrupción y del ‘y tú más’, porque, cuando uno dice ‘y tú más’ está reconociendo su corrupción. El lenguaje es claro. Pero sí voy a entrar, porque es muy importante, en algunas cuestiones que se han planteado hoy aquí con respecto a los acuerdos europeos. Y como no me da tiempo porque tengo apenas cuatro minutos, me voy a centrar en la política agraria común, en la inmigración y también, cómo no, en la importancia de los gravámenes que pueden colocar a nuestros puertos en una situación de competencia muy dura con los puertos marroquíes.

Política agraria común. Señor presidente, es fundamental para el sector primario canario que el POSEI se mantenga. El POSEI no puede desaparecer en un fondo común, y además tiene que ser actualizado, porque si no agricultores y ganaderos canarios no tienen futuro.

Inmigración. Basta ya de asumir a los menores inmigrantes en soledad, clamando, incluso ante los tribunales, que España asuma su responsabilidad. Pero, señor presidente, también la Unión Europea tiene que asumir que Canarias es su frontera sur y tiene que actuar y asumir la llegada de personas a nuestras islas.

Señor presidente, es su responsabilidad que veamos el decreto canario que se está debatiendo con el Gobierno de Canarias; ese decreto canario que parece que es la única vía para que los compromisos que hicieron que firmáramos la investidura puedan hacerse realidad en un escenario en el que seguimos sin presupuestos generales. Yo espero que ese decreto canario vaya al Consejo de Ministros, porque ese decreto canario recoge asuntos clave. Por supuestísimo, los asuntos de La Palma. Estamos a tres Plenos de que acabe esta legislatura y llevamos todo el año diciéndole a La Palma que no se preocupen por la bonificación del IRPF, que ya viene, pero estamos acabando noviembre. Y, como esa, otras cuestiones que por falta de presupuestos no se han podido cumplir.

Señor presidente, usted me contestará que qué hacemos gobernando con el PP en Canarias, que es lo que me responde siempre. Y yo le diré que ese PP con cuernos y rabo, que es el demonio para ustedes, es el mismo con el que ustedes han gobernado hasta hace dos años la mayoría de las instituciones canarias; es el mismo PP con el que ustedes han entrado a gobernar, han invitado a gobernar en el Cabildo de El Hierro; es el mismo PP con el que ustedes gobiernan en muchos municipios en Canarias, y es el PP con el que habrían gobernado en esta legislatura si hubieran podido. Entérese de lo que ha pasado en el Cabildo de El Hierro.

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 51Vídeo

Ustedes, que gobiernan, han invitado al PP a gobernar. No depende de mí la moción de censura, no depende de mí la continuidad de este Gobierno, como no dependió el inicio de esta legislatura; pero si usted no cumple con el decreto canario puede verse todavía más solo en este partido; un partido del que, a lo mejor, más pronto que tarde, alguien pite el final. Ya se lo han dicho hoy aquí…

Presidencia. Señoría, finalice, por favor.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 51Vídeo

… y por los discursos de otros grupos, creo que tiene el problema de verse cada vez con menos compañía en el campo.

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Catalán Higueras.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 52Vídeo

Muchas gracias, señor presidente. Señorías, muy buenos días. Nosotros lo hemos dicho en otras ocasiones y lo reiteramos una vez más: no hemos venido aquí a dar clases de ética ni de comportamiento a nadie, pero tampoco a recibirlas. Eso, en ningún caso. Usted, señor presidente, hace unos días reprochaba el comportamiento de algunos representantes públicos y los calificaba de indecentes. ¡Usted, señor presidente, que llegó a la Presidencia del Gobierno y a la Presidencia del Gobierno de Navarra y que está gobernando nada más y nada menos que con los votos de los herederos políticos de ETA, hablando de indecencia! Indecente es seguir pactando con aquellos que no condenan los atentados de ETA, que tienen entre sus dirigentes a los terroristas y, además, los llevan en sus listas electorales. Indecente es comprometerse a no pactar con Bildu y luego convertirlos en sus socios prioritarios. Indecente es que se sigan celebrando actos de enaltecimiento de terroristas y su Gobierno, con su inacción, ampare dicha ignominia. Indecente es que ustedes entregaran el Ayuntamiento de Pamplona a Bildu para pagar su investidura y la de la señora Chivite. Indecente es que usted diese el pésame a Bildu por la muerte de un terrorista en la cárcel y sea incapaz de felicitar a María Corina Machado por el premio Nobel de la Paz. (Aplausos). Indecente es que ustedes llegaran al Gobierno a través de una moción de censura que se decía era para acabar con la corrupción y, finalmente, hayan caído en sus redes. Indecente es que el partido del que usted es máximo responsable tenga al secretario general en la cárcel por presunta presencia en una organización criminal y al anterior secretario de organización y a su asistente imputados por una presunta trama corrupta. Indecente es que fontaneros del Partido Socialista se dedicasen a chantajear a fiscales fundamentalmente para intentar condicionar la persecución de delitos. Indecente es, señor presidente, que se colonicen espuriamente instituciones y entidades públicas. Indecente es, señor presidente, que el fiscal general del Estado se siente en el banquillo de los acusados, no dimita y ustedes respalden semejante comportamiento indigno. Indecente es, señor presidente, que se critique y se desprecie a jueces y fiscales y que miembros de su Gobierno y de su partido se dediquen también a participar de este aquelarre. Indecente es que ustedes aprobasen una ley de amnistía que decían que era inconstitucional, que también modificasen el delito de malversación de fondos públicos y que derogasen el de sedición para pagar la compra de unos votos. Indecente es que ustedes aprobasen una ley que ha permitido que cientos y cientos de violadores salgan a la calle y que también haya muchos de entre esos cientos que hayan visto reducida su condena. Indecente es, señor presidente, que se coloque en sociedades públicas a mujeres de compañía de un ministro y que cobren sin trabajar. Indecente es, señor presidente del Gobierno, que ustedes digan que rechazan la prostitución y también manifiesten que son feministas por ser socialistas y luego tengan a puteros entre sus dirigentes. (Rumores). Indecente es, señor presidente, que muchos de los socios que todavía le quedan en el Gobierno sigan mirando para otro lado ante tanta perversión. Pero no tengan ninguna duda: esta inacción también les ha convertido en cómplices necesarios. Indecente es, señor presidente, que usted se aferre al poder sin tener mayoría parlamentaria para gobernar. Señor presidente, los españoles están hartos; hartos de tanta indecencia. Váyase, señor Sánchez; váyase. Los españoles no se merecen un presidente que basa en la indecencia su forma de hacer política. Finalmente, señor presidente, usted hablaba de la sanidad pública. Obviaba lo que está ocurriendo en la Comunidad Foral de Navarra, que tiene la cifra de presupuesto más alta de la historia en sanidad y las listas de espera más altas de la historia. En cuanto al cribado del cáncer de mama, también hay miles y miles de pruebas que no se han realizado en los últimos años desde la pandemia, con algunas pruebas complementarias que se han privatizado. Por cierto, hablando de privatización, hay un 20 % más de privatización con el Gobierno del Partido Socialista y de Bildu que cuando gobernaba Unión del Pueblo Navarro. Esa es la triste realidad.

Presidencia. Señoría, finalice, por favor.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 52Vídeo

No quiera ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. Muchas gracias. (Aplausos.―La señora presidenta ocupa la Presidencia).

Presidencia. Muchas gracias, señor Catalán. Tiene ahora la palabra la señora Micó Micó.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 53Vídeo

Gràcies, presidenta. El 29 de octubre del 2024 una dana arrasó el corazón del país valencià. La destrucción fue total. El agua se llevó 229 vidas, casas, coches y dejó un rastro de dolor y miedo en los valencianos y valencianas. Pero lo que no imaginábamos ese día es que hoy, un año después, el barro se habría ido, pero la vergüenza continuaría allí. Señorías del Partido Popular, señor Feijóo ―un placer tenerlo aquí y poder hablarle directamente―, voy a decirle algunos de los mensajes de amor que ustedes le dedicaron a Mazón y le han dedicado durante este año. El señor Feijóo ha dicho cosas como «Mazón ha dado la cara desde el primer día»; «querido Carlos, estamos orgullosos de que sigas trabajando». Pero también el señor Tellado: «vengo a trasladarle todo el cariño y todo el apoyo del Partido Popular de España». También el señor Tellado: «Gracias por el trabajo y por la vocación de servicio público». Todo esto mientras que las señorías del Partido Popular le aplaudían a rabiar en diferentes actos del partido durante todo este año. Por eso, ahora no es creíble que nos intenten hacer creer, señorías del Partido Popular, que les ha entrado un arrebato de dignidad y han obligado a dimitir al señor Mazón. Porque a Mazón lo han hecho dimitir las víctimas y el pueblo valenciano, ni el Partido Popular ni VOX. Porque las víctimas en el funeral y el pueblo en la calle representan toda la dignidad que ustedes no han tenido en estos últimos doce meses. Y a mí, como valenciana, me da mucha pena que ustedes lleven una semana entera hablando de quién será o no será el president de la Generalitat. Y los valencianos y valencianas, ¿qué? ¿No podemos decidir? ¿Por qué no ponen las urnas y nosotras decidimos quién queremos que sea nuestro presidente y nuestra presidenta? Porque aquí no se trata de quién gana una negociación entre VOX y el señor Feijóo, no estamos hablando de eso. Aquí perdemos todas las valencianas y todos los valencianos, porque será el pueblo valenciano quien pagará, otra vez, el precio de esta negociación con recortes de derechos. Y nuestro presidente o presidenta no debe ser elegido por Génova, señor Feijóo, tampoco por Abascal ni por sus enviados. El presidente o presidenta de los valencianos y valencianas lo tenemos que elegir nosotras (el señor De Olano Vela: ¡Esquerra, Esquerra!), porque la dignidad de todo un pueblo no se dirime en los despachos de Madrid. Y ahora, señor Sánchez, le agradezco que usted haya hablado también de la situación de la dana en Valencia, por eso le pido que me responda a tres preguntas muy concretas que le voy a hacer. Visto lo visto, que Mazón no estaba en condiciones de gobernar, que no estaba donde debía de estar, pero que no lo estuvo ni el 29 de octubre ni el 30 ni el 31, señor Sánchez, ¿usted se arrepiente de no haberle quitado las competencias al noqueado de Mazón, tal y como le pidió Compromís? Señor Sánchez, ¿se arrepiente de no haber enviado todos los recursos del Estado sin esperar a que Mazón se los pidiera, tal y como le pidió Compromís los primeros días después de la catástrofe? Señor Sánchez, ¿se arrepiente de no haber presentado esa moción de censura en las Corts Valencianes, como también le pidió Compromís? Volviendo al día de hoy, señor Sánchez, si recorremos los pueblos de La Ribera, de l’Horta Sud, de Requena, Utiel o de La Foia de Bunyol, llegará a la misma conclusión que hemos llegado nosotras, y es que la recuperación va muy lenta porque las ayudas todavía no han llegado. De hecho, su propio Gobierno ha reconocido que de los 16 600 millones prometidos, solo 6820 millones se han pagado, menos de la mitad. Esto lo ha dicho Moncloa hace menos de una semana. Y cuando bajamos al detalle, los números son todavía más preocupantes, porque afecta directamente a viviendas, a comunidades de vecinos, a negocios, a personas autónomas. Y, señor presidente, no basta con movilizar fondos, los tenemos que ejecutar, y no basta con anunciar la recuperación, la tenemos que garantizar. Gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señora Micó. (La señora Muñoz de la Iglesia pide la palabra). Después, cuando terminemos el turno. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor López Álvarez.

Patxi López Álvarez

PSOEDiputado.Página 53Vídeo

Buenos días, presidenta. Gracias, presidente, por esta nueva comparecencia que, aunque algunos sigan con su raca-raca de siempre, en ese bucle de frustración y de ruido ―porque su estrategia solo es ruido―, nos permite hablar de asuntos que son de enorme importancia para la ciudadanía de este país. Pero déjenme que yo también empiece mi intervención mandando el abrazo más grande para mi querido Borja Sémper, con el que me han unido y me unen más cosas de las que seguramente algunos de ustedes puedan entender. (Aplausos). Así pues, un abrazo enorme, querido Borja.

Y ahora sí, ahora iré a Europa, porque al contrario de lo que ha dicho el señor Feijóo, cuando Europa duda, España empuja. Cuando Europa se divide, España busca el punto de encuentro. Y cuando Europa se pregunta cuál es el lado correcto de la historia, España responde con claridad.

Han sido tres los asuntos que han marcado la última agenda europea: Gaza, el cambio climático y la vivienda. Sobre Gaza hemos hablado mucho y las posiciones están claras. Lo que está ocurriendo en Gaza es un test moral para nuestra generación y no hay neutralidad posible. Por eso, España defendió en el seno de la Unión un alto el fuego permanente, porque las treguas que se rompen solo son pausas entre las tragedias, no son soluciones; defendió la entrada sin obstáculos de la ayuda humanitaria; defendió la reconstrucción con instituciones palestinas, no con cheques que se evaporan, y defendió la solución de los dos Estados viviendo en paz y en seguridad. No dos discursos, no dos eslóganes, dos Estados reales, reconocidos y viables. ¿Y qué ofreció el Partido Popular? Silencio. Silencio para no molestar a su socio, para no enfadar a VOX. Y es decepcionante saber que cuando Europa debate sobre la paz, ustedes miran las encuestas, incapaces de entender que la política exterior no se hace mirando Twitter, sino con valores y con principios, como los que sostuvo Pedro Sánchez y el Gobierno de España. (Aplausos). Derechos humanos, derecho internacional, soluciones de paz. Ustedes todavía no han descubierto cuál es el lado correcto de la historia.

Se habló también de cambio climático, que ya no es un debate, es una evidencia que se mide en daños y en pérdidas. La dana que asoló Valencia, los incendios que arrasaron miles de hectáreas este verano, las inundaciones, las sequías, las olas de calor cada vez más frecuentes no son fenómenos aislados, son la factura que pagamos por décadas de emisiones. Europa lo sabe, por eso la transición ecológica no es un capricho. Es la política industrial, la política energética y es la seguridad nacional de nuestro tiempo. Y, claramente, España lidera en Europa. Es líder en despliegue de energías renovables, porque ustedes hablan mucho de las nucleares, pero no dicen que por cada una que se abre se cierran tres; tres. (Aplausos). España es líder en la reducción de emisiones con crecimiento económico, líder en transición justa acompañando a los sectores afectados, líder en diplomacia climática, defendiendo que Europa hable alto en las COP y cumpla lo que promete.

Mientras que otros países reculan de la mano de la ultraderecha, España empuja. ¿Y qué hace el PP? El PP habla de incendios, pero recorta las brigadas forestales. Habla de sequías, pero niega los planes hidrológicos basados en criterios científicos. Habla de transición justa, pero vota en contra de los fondos que lo hacen posible. Pero es que, además, van más allá, y cuando VOX aprieta, ustedes retroceden. El PP que un día quiso parecerse a Merkel es hoy clavadito a Orbán. (Aplausos). Eso es lo que ha conseguido usted, señor Feijóo, y ha pasado de ser un partido de Gobierno europeo para convertirse en una sucursal de la ultraderecha continental.

Señor Feijóo, usted siga de la mano de sus nuevos más mejores amigos, de Orbán, de Le Pen, de la ultraderecha polaca, muy europeístas todos ellos, que nosotros seguiremos asumiendo la responsabilidad de liderar, de enfrentarnos al cambio climático, porque nos va la vida en ello.

Y, sí, por primera vez en la historia de la Unión Europea, como decía el presidente, se ha hablado de vivienda y la Unión Europea ha entendido que el sacrosanto mercado no funciona porque no regula. Su sacrosanto mercado expulsa; expulsa a los jóvenes de los centros urbanos, a los trabajadores de donde se genera el empleo, a las familias de donde tienen sus recuerdos; expulsa los proyectos de vida ya hechos y los proyectos por hacer. España propuso frenar la compra especulativa, dotar de herramientas a las zonas tensionadas y movilizar financiación europea para construir vivienda asequible, y Europa escuchó, atendió y actuará en esos parámetros.

¿Y el Partido Popular? Lo de siempre: una cosa aquí y otra allí. Porque en España ustedes han votado en contra de la ley de vivienda, en contra de limitar los alquileres abusivos, en contra de movilizar vivienda vacía, en contra de reforzar el parque público. Porque para ustedes la vivienda es un activo financiero y no un derecho. Y este es el resumen real de lo que defendimos unos y otros en Europa. (Aplausos). Esa es la gran diferencia.

Esta comparecencia también es para hablar del estado de los servicios públicos, pero, en lugar de hablar de esto, el señor Feijóo ha vuelto a ejercer de vocero del apocalipsis. Primero nos ha hecho un anuncio contundente: no cuenten conmigo ni para esto ni para nada, y le han aplaudido a rabiar en su bancada. ¡Menuda novedad, si llevamos años no contando con ustedes para nada en absoluto! ¡Para nada! (Aplausos). Nadie cuenta con ustedes para nada, ni los pensionistas, ni los trabajadores, ni los estudiantes, nadie. ¡Si ustedes se han borrado desde hace mucho tiempo de cualquier solución a cualquier problema! Y luego ya han venido los anuncios varios del apocalipsis: todo fatal, nos hundimos, pobreza, exclusión… Y es cierto que queda mucho por hacer, pero... (El señor Sánchez García: Es cierto, es cierto). Sí, es cierto. ¿Y qué han hecho ustedes y los suyos para mejorar la situación de esa pobre gente? Porque, vamos a ver, ¿ustedes favorecieron que esos que no tienen recursos y van a los bancos de alimentos tuvieran un ingreso mínimo vital para poder tener un recurso? ¡No! ¡Votaron en contra! (El señor Pérez López: ¡Mentira!). ¿Mejoraron las pensiones de nuestros mayores para que tuvieran una vejez digna? ¡Ah, no! ¡Votaron en contra! ¿Quisieron subir los salarios de los trabajadores? ¡No! ¡Estuvieron en contra! ¿Y qué han hecho en la vivienda, en la dependencia, en sanidad, en educación, cuyas competencias están en su inmensa mayoría en manos de las comunidades autónomas que ustedes gobiernan? ¿Las han reforzado? ¡No! ¡Las han recortado! Y encima van y nos amenazan con hacer a Abascal su vicepresidente y ministro de Vivienda. (Risas y aplausos). ¡No, no!¡Una idea! Mejor le hacen ministro de Trabajo y le seguimos todos el ejemplo: venir veinte minutos a trabajar y luego a descansar. Eso sí que es reducir la jornada laboral. (Aplausos). ¡Claro!

Señor Feijóo, usted es un apocalíptico fariseo, y si hay una cara de cemento en este Congreso es la suya. La suya. Pero, claro, esta es la seña de identidad del Partido Popular: la mentira, el bulo, la hipérbole, la descalificación, el insulto, las acusaciones sin pruebas, el ensucia que algo queda. Esta es su forma permanente de estar en política, no repara en gastos para llevarla a la práctica y hoy lo ha vuelto a demostrar. El problema, señor Feijóo, es que usted tiene dos obsesiones que le llevan por mal camino. Una es Pedro Sánchez. No soporta que él sea el presidente del Gobierno y usted no. Y la otra es que los que antes estaban en casa, esa extrema derecha tan a gustito dentro del PP, ahora se le han independizado, se le han emancipado. Y, encima, disputan con usted la hegemonía de la derecha. Estas dos obsesiones han sido las que han definido y definen toda su estrategia y toda su política. Toda.

No nos cuente cuentos. Ha venido aquí con una promesa solemne. Dice: Yo garantizo la autonomía de mis decisiones, ¡pero si ha sido incapaz nunca de mantener una sola posición propia! ¡Si se las dicta VOX, se las dicta Ayuso, se las dictan las cabeceras de muchos medios de comunicación, se las dicta ese poder oscuro económico que nunca da la cara ante la ciudadanía! (Aplausos). Y usted obedece. Es usted el mayor dependiente político de la historia de este país. (Aplausos). ¿Qué autonomía para tomar ninguna decisión? ¡Ni una, ni una ha tomado! (Continúan los aplausos). Y para disimular esa dependencia se pone al frente del todo contra Sánchez, lo que haga falta, tanto que su objetivo no es ganarle las elecciones; no, es destruirle; destruirle porque es incapaz de ganarle (el señor Tellado Filgueira: Ganar, le ganamos.—Rumores); destruirle porque es incapaz de rebatir ni una sola de las medidas y de las políticas que este Gobierno pone en marcha. Es incapaz de presentar ni una sola alternativa. Es incapaz. Punto. (El señor Tellado Filgueira: Ya les ganamos). Y por eso usted no habla. Por eso usted no habla de economía. Habló una vez y dijo que este país iba a la quiebra, y resulta que la realidad es que la economía española es la que más crece de Europa y es la referencia del mundo. Habló una vez de empleo y dijo que subir los salarios iba a destruir millones de puestos de trabajo, y la realidad es que estamos con más gente que nunca en la historia trabajando en este país. No puede hablar de pensiones porque la realidad es que, a pesar de que repita una y otra vez la mentira, una y otra vez lo que han hecho ha sido votar en contra de la revalorización de las pensiones. Hoy, que había que hablar de los servicios públicos, porque esta comparecencia era para ello, tampoco pueden hablar de los servicios públicos, porque los ejemplos más sangrantes, los que nos han asaltado con toda su cruda realidad y nos han mostrado la cara más amarga de su nefasta gestión son para darles mucha vergüenza. Porque servicios públicos son los servicios de emergencias de Valencia, que ustedes dejaron en mano de una consejera que se jactaba de no tener ni idea de nada de esto y de un experto en festejos taurinos que, bajo el mando del indigno presidente Mazón, que disfrutaba como nadie en El Ventorro, multiplicaron la tragedia de la dana. Servicios públicos son los bomberos y los agentes forestales que se han dejado la piel combatiendo los incendios este verano, pero que han tenido que salir a denunciarles porque ustedes han privatizado este servicio en Castilla y León, porque los despiden cuando llega el otoño y el invierno, porque dicen que son un derroche y porque niegan el cambio climático, que es lo que está detrás de la mayor agresividad del fuego. (Aplausos). Han salido a protestar porque su mala gestión ha multiplicado la catástrofe. Servicios públicos debieran de ser las residencias de mayores que ustedes privatizan y en las que abandonan hasta la muerte a los mayores cuando vienen mal dadas. Y esta es la expresión más dura de lo que significa su mala gestión. Servicio público es el sistema de salud que ustedes recortan y privatizan con la sonrisa amable de Moreno Bonilla. Qué majo es, ¿verdad? Hasta que un día llega la noticia de que hay miles y miles de mujeres abandonadas en Andalucía por el cribado del cáncer de mama, y entonces se les congela la sonrisa y aparece la cruda realidad, que es la misma en todos los casos (el señor

Tellado Filgueira: Sí, por el Gobierno con las pulseras. Las pulseras.—Aplausos), que los servicios públicos salvan vidas y los recortes que ustedes hacen matan. Esa es la realidad.

La cuestión es, y se lo preguntaremos una y otra vez, ¿qué han hecho, señorías del PP? Porque ―se lo recordaba el presidente del Gobierno― el Gobierno de España ha distribuido entre las comunidades autónomas 300 000 millones de euros más. ¿Qué han hecho con ellos? (El señor Tellado Filgueira: ¡Mentira!). El señor Tellado es que no cambia; no cambia. (Risas.—La señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado: ¡Anda, hombre! Mentira, dice). La mala educación le va a acompañar toda la vida. Toda la vida. (Aplausos.―El señor Tellado Filgueira hace un gesto con la mano indicando que crece la nariz). Y el concurso de gestos, ya se lo dije una vez, es en otra sala, no en esta. (Aplausos). Son 300 000 millones. ¿Qué han hecho con ellos? Cuénteselo a los ciudadanos y ciudadanas. Porque si recortan y privatizan la sanidad, si abandonan las residencias a su suerte, si despiden a bomberos y agentes forestales, si las universidades públicas tienen que pedir préstamos porque están abandonadas, ¿qué han hecho con 300 000 millones? Es una pregunta retórica, claro, porque han hecho lo de siempre, lo de siempre: abandonar a la gente y regar los negocios privados. Abandonar a las personas que solo tienen lo público para poder tener una vida digna. Porque la inmensa mayoría de este país solo podrá acceder a la educación si existe una escuela pública; la inmensa mayoría solo podrá tratar su enfermedad si tiene un centro público de salud al que acudir. (El señor Tellado Filgueira pronuncia palabras que no se perciben).

Presidencia. Señor Tellado, por favor, silencio.

Patxi López Álvarez

PSOEDiputado.Página 56Vídeo

Señor Tellado, luego sube aquí, en vez de Feijóo, que parece que sabe más, ¿eh?, para hacer la réplica. (Rumores.―Aplausos). O, si no, señor Feijóo, mándele callar, ¡que ya está bien! (El señor Tellado Filgueira continúa pronunciando palabras que no se perciben).

Presidencia. Señor Tellado, le llamo al orden por primera vez. Por favor.

Patxi López Álvarez

PSOEDiputado.Página 56Vídeo

La inmensa mayoría de este país solo podrá tener una vida digna si existe lo público, los servicios públicos. Por mucho que gritemos otra cosa, solo lo público salva al pueblo (aplausos), porque lo público es la conquista, el patrimonio, la herencia y la salvaguarda del pueblo. Y, sí, de esto, lo que más les joroba es que lo público se paga con impuestos. Nuestra fórmula mágica es muy fácil: hacer que la economía crezca (rumores), que el crecimiento económico se redistribuya con una fiscalidad progresiva entre la gente, y ayudar a los más vulnerables; la suya es la contraria. Ustedes han engañado mucho tiempo a la gente diciendo que eran los mejores gestores de la economía y han sido un auténtico desastre. Nunca la economía española ha crecido como con este Gobierno progresista. (Aplausos). Nunca con la derecha en este país la economía había crecido así. Luego cogen los impuestos y se los perdonan a los ricos. Consecuencia: recortan los servicios públicos.

En resumen, señor Feijóo, usted no puede hablar de nada de lo que de verdad importa a la sociedad española. Es más, yo le aconsejaría que no hablara de nada, porque las pocas veces que lo ha hecho, pues, ha hecho un poco el ridículo, ¿no? (Rumores.―El señor Pérez López: ¡Viniendo de ti!). ¡Sí! Es que le pasó cuando, después de los incendios del verano, su propuesta estrella no fue reforzar los servicios de extinción de incendios, no, fue hacer un registro nacional de pirómanos. Claro, le pasa cada vez que, para competir con VOX, hace un acto de inmigración y respira xenofobia por los cuatro costados. Le pasa cuando se reúne con los autónomos, que todavía tienen la mandíbula desencajada de cuando le oyeron decir que no van a pagar el IVA a los que no lo pagan. Les dijo, además, que se les permita ser autónomos y trabajar por cuenta ajena. Ya supongo que le han explicado que esto se llama pluriactividad y que existe desde hace mucho tiempo. (Risas.―Rumores). Claro, pero es que las dos últimas son las mejores. Las dos últimas son las mejores. Va y nos dice que el PP va a presentar una proposición de ley para garantizar el alza de las pensiones. Pero si este Gobierno ya hizo una ley y ustedes votaron en contra. ¡Votaron en contra! (Aplausos). Y para rematar va y nos dice que eso de que un gobernante aumente la deuda pública y se la deje al siguiente debiera estar tipificado. Bueno, pues usted tendría que estar en la cárcel, porque aumentó la deuda pública de Galicia el 40 %. Más del 40 %. (Aplausos). Así que, hombre, tápese un poco, que se le notan las vergüenzas. (Rumores). En resumen, no puede hablar ni de economía, ni de empleo, ni de servicios públicos, no puede proponer nada porque demuestra ignorancia y no puede enseñarnos nada. Porque ¿qué nos va a enseñar? ¿A Mazón con la dana? ¿A Mañueco con los incendios? ¿A Ayuso con las residencias? (El señor Pérez López: ¿A Sánchez con Leire?) ¿A Moreno Bonilla con el cribado de cáncer? No pueden enseñarnos nada que no dé vergüenza. (Rumores). Y si no puede enseñar nada de esto y no puede hacer nada de esto, señor Feijóo, la pregunta sería: ¿y a qué dedica el tiempo libre? (Risas). Pero es que ya lo sabemos: a lo de siempre ―es otra pregunta retórica, ¿eh?―; pues a hablar de Begoña, del hermano del presidente, del fiscal general. (Rumores.―Protestas.―El señor Pérez López: Claro, claro). ¡Qué chulitos se ponen! ¡Dejadme acabar! (Risas).

Presidencia. Silencio. Señoras y señores diputados, silencio.

Patxi López Álvarez

PSOEDiputado.Página 57

Dejadme acabar, porque lo que hacen es, con una especie de bajeza moral ―queriendo ser el policía, el fiscal acusador, el juez que ya ha dictado condena―, atacar en lo personal al presidente del Gobierno.

Ya sé que no sabe hacer otra cosa, pero debiera ser más prudente, porque, parafraseándole, ¿qué le parecería que nosotros dijéramos que usted fue beneficiario a título lucrativo del narcotráfico cuando se daba paseos en el yate con Marcial Dorado? (Aplausos.―Protestas). ¡Claro! ¿O qué le parecería que levantáramos sospechas de que usted financió sus campañas con ese dinero? ¿O que habláramos también de su familia, de su mujer, de su hermana, de los accesos privados a la playa desde su chalé? (Aplausos.―Protestas.―El señor Pérez López: ¡Qué mal estás, amigo! ¡Qué mal estás!).

Abandonen la frustración y su obsesión con Pedro Sánchez porque les irá mucho mejor, o no. Les irá mucho mejor o no, porque también su otra obsesión les está haciendo cometer muchas locuras, desde su primera decisión. La primera decisión que adoptó fue la de avalar los pactos de su partido con la extrema derecha e introducir a VOX en los Gobiernos. Y la última ha sido elegir como candidato en la Comunidad Valenciana a una persona cuyo único mérito reconocible es ser el favorito de la extrema derecha, nada más. (Rumores). Y lo de Valencia, lo de Valencia es el paradigma de todo su legado. Miren, la semana pasada pasaron por aquí las víctimas de la dana. Vinieron aquí porque ustedes les habían impedido comparecer y dar su testimonio en las Cortes Valencianas, lo que ya en sí mismo es una auténtica vergüenza. Pero aquí vimos su desgarro, su sufrimiento, su dolor y también su rabia, todo consecuencia lógica de lo que han sufrido y lo que han padecido en la catástrofe. Y nosotros esperábamos que por lo menos se llevaran la cercanía, el apoyo y el compromiso de, como digo, por lo menos, los representantes de un poco más de la mitad de esta Cámara. Un poco más de la mitad. Porque también vimos la catadura moral del Grupo Popular y de VOX, que fueron incapaces de sentir empatía y de aplaudir a los representantes de las víctimas (aplausos.―Protestas.―), ¡tanto que una de ellas se lo tuvo casi que rogar, que mendigar! Pero esa imagen, como a ustedes les encanta decir todo el rato, les perseguirá toda la vida, porque es la imagen que arroja el Partido Popular y VOX sin caretas. Ustedes son así. Para ustedes las víctimas solo son víctimas si les sirven para sus propósitos. Usted, señor Feijóo, es el responsable de que un personaje tan indigno como Mazón haya estado un año más al frente de un Gobierno para escarnio de esas víctimas. Y, como siempre va usted un paso más allá, ahora lo ha puesto todo en manos de VOX. Ustedes, que piden permanentemente aquí elecciones para intentar acabar con un presidente legítimo, se niegan a convocarlas para pasar la página de un presidente absolutamente indigno como el presidente Mazón. (Aplausos). Eso no tiene explicación posible. Los valencianos y valencianas no se merecen esto. Bueno, pero esa es su alianza con la ultraderecha. Una ultraderecha que, siento decirlo, representa hoy mejor que nadie Alberto Núñez Feijóo: con su machismo, como demostró el otro día en Melilla (protestas); con su xenofobia, como lleva demostrándonos meses con sus propuestas sobre inmigración (continúan las protestas); con su negacionismo climático, como votó en Europa, y con su forma de entender la política y al adversario político como el enemigo a abatir. Yo les diría que el señor Feijóo está hundiendo al PP (rumores) y ustedes lo saben, pero no hacen nada para cambiarlo.

Presidencia. Señor López, tiene que ir terminando.

Patxi López Álvarez

PSOEDiputado.Página 57

Pero, bueno, con su pan se lo coman. (Una señora diputada: ¡Madre mía, el tiempo! ¡Tres minutos!).

Mientras ustedes son la puerta de entrada de la ultraderecha, nosotros les señalaremos siempre la puerta de salida. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de los miembros del Gobierno, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor López. Suspendemos el Pleno cinco minutos. Se suspende la sesión a la una y treinta y nueve minutos de la tarde. Se reanuda la sesión a la una y cuarenta y seis minutos de la tarde.

Presidencia. Muchas gracias, vamos a reanudar la sesión. Tiene la palabra el presidente del Gobierno para dar respuesta. (Aplausos).

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 58Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta, y gracias, señorías, por sus ideas, por sus propuestas. Creo que se han planteado cosas interesantes a lo largo de la mañana de hoy y quiero empezar respondiendo a todos y cada uno de ustedes.

Empezaré por el señor Feijóo. Realmente, no ha hecho ninguna propuesta útil. Lo ha sintetizado todo en esa frase de: No cuenten ustedes conmigo para nada. Efectivamente, no podemos contar con ustedes para nada. Llevamos siete años sin contar con ustedes, por desgracia, cuando hay elementos muy importantes que trascienden el debate ideológico y que claramente encontrarían un consenso social mucho más amplio también entre sus votantes, por ejemplo, con el reciente pacto que el Gobierno de España hemos propuesto frente a la emergencia climática después de los incendios, las danas; en definitiva, toda la situación que está atravesando la península ibérica. De hecho, acabo de subir y me comentaba la vicepresidenta tercera que el Banco Central Europeo ha situado a España como uno de los principales países más expuestos a los efectos de la emergencia climática. En todo caso, señorías, de nuevo, estamos ante lo que estamos: no hay ninguna propuesta útil por parte del jefe de la oposición, para variar; una intervención vacía, si me permiten, con un recurso constante, por cierto, a la sobresimplificación, a la vulgaridad, si me permiten, desde el punto de vista parlamentario y los lugares comunes. En fin, la verdad es que hay que tener arrestos para subir aquí y vender al Partido Popular ―no solo personalmente― como el gran defensor del acceso a la vivienda o de la lucha contra la pobreza. Porque vamos a mirar lo que ha hecho el Partido Popular en relación con la pobreza infantil, que es ―y yo lo comparto― uno de los principales dramas que sufre nuestro país y, probablemente, el exponente más dramático, sin duda alguna, de la desigualdad en nuestro país. Si es así, si le preocupa, señor Feijóo, la pobreza infantil, ¿por qué han quitado las becas de estudio a 8000 niños en la ciudad de Madrid? (Aplausos). ¿Por qué han dejado sin becas comedor a 2100 alumnos en toda una comunidad como la Comunidad de Extremadura, que sufre bastante desigualdad? ¿Y por qué han impedido, por ejemplo, la creación de 15 000 plazas de educación infantil gratuitas en Andalucía o en su tierra, en Galicia? Yo se lo digo: porque ustedes llaman patriotismo a lo que no es más que clientelismo con bandera. Por tanto, hablemos claro, la pobreza infantil en España tiene una causa principal, que es una política clasista, austericida y privatizadora del Partido Popular allí donde gobierna. (Rumores). No en vano, y quiero además recordarlo desde esta tribuna, el récord de pobreza en este país lo tiene un presidente de Gobierno llamado Mariano Rajoy, con un 22 %. (Rumores.―Varios señores diputados: ¡Nooo!) Y desde que gobernamos nosotros hace siete años no ha parado de bajar y hoy se encuentra en el mínimo de la serie histórica. (El señor De Olano Vela: ¡Mentira!―Aplausos). Es demasiado alto aún, señorías, por supuesto. Pero está claro que la solución a ese problema no son sus mentiras ni sus recortes, son políticas progresistas, como por ejemplo el ingreso mínimo vital. Recordaba antes, precisamente conversando con la ministra de Hacienda y con la ministra de Inclusión Social, que hay 700 000 hogares, 770 000 hogares beneficiarios del ingreso mínimo vital, señor Feijóo. Pues bien, un 41 % de esos beneficiarios son menores, son niños y niñas que sufren en sus familias pobreza infantil. Esas son las políticas que tenemos que poner en marcha, políticas que refuercen el estado del bienestar, que se financien con impuestos. A mí siempre me llama mucho la atención que el Partido Popular, cuando está en la oposición, baja todos los impuestos, pero cuando sube y accede al Gobierno, entonces los sube todos, como ocurrió con Mariano Rajoy. Si tanto le preocupa la vivienda, señoría, ¿por qué no aplican el control de precios en las comunidades autónomas donde gobiernan y donde se está sufriendo precisamente el alza de los precios de la vivienda? ¿Por qué han votado dos veces en contra de la ley del suelo, de una modificación que ya no solamente estamos pidiendo nosotros, desde el Grupo Parlamentario Socialista, el Gobierno de España o los grupos que apoyan al Gobierno, sino que lo está pidiendo también el sector privado, el sector de la construcción, y no solamente ya los sindicatos, sino el conjunto de los agentes sociales? ¿Por qué no lo hacen? Pues no lo hacen simplemente porque no podemos contar con ustedes para nada ―y no nosotros, sino el conjunto de la ciudadanía―, ni para resolver uno de los principales problemas, que es el acceso a la vivienda. ¿Por qué se están negando, por ejemplo, a apoyar el Plan Estatal de Acceso a la Vivienda, que persigue triplicar los fondos para la construcción de vivienda pública protegida? Porque ustedes, allí donde gobiernan ―lo hicieron en el Ayuntamiento de Madrid, aquí se ha recordado―, lo que han hecho ha sido desamortizar, vender a fondos buitre esas viviendas protegidas. De hecho, ya se ha dicho en alguna otra ocasión cuando hemos hablado de vivienda, señorías, y quiero recordarles a aquellos ciudadanos que estén siguiendo este debate lo siguiente. Si España no hubiera vendido a fondos buitre o a fondos privados la vivienda protegida que hemos construido a lo largo de estos casi cincuenta años de democracia, hoy tendríamos uno de los parques de vivienda protegida más amplios de toda Europa y, en cambio, lo tenemos en el 2 %, por debajo del 5 o 6 %, que es la media europea, y muy lejos del 15 y el 20 % de países como Holanda o países de economías nórdicas. Por tanto, señoría, fíjese en las dos medidas que anuncia usted para resolver el problema de la vivienda. Por cierto, ya que estamos, no sé por qué miente también al respecto. Usted ha hecho referencia al último informe de la Comisión Europea, donde afirma ―y cito textualmente― que el intervencionismo de nuestra política de vivienda perjudica los precios. Eso es lo que usted ha dicho, señor Feijóo, y eso es, sencilla y llanamente, mentira. No hay una sola frase en el informe que haga un reproche al Gobierno de España, ni una sola. (Aplausos). Por tanto, dejen de engañar y dejen de citar documentos que no se ha leído.

Pero vayamos a las propuestas que hace el Partido Popular en materia de vivienda, si es que podemos llamarlas propuestas. Primero, volver a activar las mismas rebajas indiscriminadas de impuestos que hicieron que el precio de la vivienda aumentara de 1996 a 2004 más de un 160 % y que provocara la burbuja inmobiliaria que posteriormente nos llevó a la crisis financiera, al rescate de bancos, con más de 50 000 millones de euros pagados con el esfuerzo de los contribuyentes; una rebaja, señorías, que sabemos que beneficia a los promotores y también a las grandes fortunas. En fin, no tiene ningún sentido volver a repetir errores que nos condujeron a una de las principales crisis económicas, de la cual aún estamos sufriendo las heridas. Segunda medida. Dice que va a crear una vicepresidencia del Gobierno de España, la primera, dedicada a vivienda. ¿Y a quién se la va a dar usted, señoría? ¿Al señor Abascal? ¿A la señora Botella? Yo se lo digo, si se llegase a crear esa vicepresidencia, sería para usted, porque VOX ya le está adelantando en las encuestas, y a usted solo le dejaría el puesto de copiloto. (Risas.―Aplausos). Pero no se disguste, porque, visto lo visto, es evidente que incluso ese papel secundario le quedaría a usted grande. En fin, como ve, señor Feijóo, ha aportado usted cero propuestas constructivas, así que me resulta imposible comentarlas.

En todo caso, yo creo que también es cierto que sus silencios son muy reveladores y me gustaría referirme a ellos. Porque nos queda claro, señoría, que a usted el tema de la política europea de vivienda le importa un bledo, que ni quiere oír hablar de lo de Palestina y que de lo del Pacto Verde Europeo directamente reniega, por eso ha votado contra él en el Parlamento Europeo esta misma semana ―como le he reprochado en la primera intervención― y por eso está negociando con VOX la abolición de todo lo que tiene que ver con el andamiaje del pacto climático en la Comunidad Valenciana para que les den dos años más de respiro. Y lo están haciendo a pesar de que, como han demostrado varios estudios, la trágica dana del 29 de octubre estuvo en buena medida causada por la emergencia climática, no solamente por la negligencia del señor Mazón, sino también por la emergencia climática.

Usted, señor Feijóo ―se lo he dicho en muchas ocasiones―, la principal aportación que ha hecho a la política española es abrir de par en par los Gobiernos autonómicos a la ultraderecha. De hecho, se da el caso realmente llamativo en Europa de que ha sido VOX el que ha roto con el Partido Popular, no el Partido Popular el que ha roto con VOX. Pero usted está sacando al Partido Popular de todos los consensos sociales, europeos e incluso científicos. Creo que ha sido el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista ―no lo recuerdo― quien antes ha dicho que efectivamente usted está metiendo al Partido Popular en el equipo de la ultraderecha de Víktor Orbán, el primer ministro húngaro; una irresponsabilidad que a mí me parece mayúscula y que puede marcar un antes y un después en la deriva reaccionaria de Europa. Y sé, señoría, que a muchos colegas del Partido Popular Europeo esta deriva suya les desconcierta y preocupa. A mí, desde luego, no me sorprende, porque, en fin, usted, como presidente de la Xunta de Galicia, ya amordazó a los medios de comunicación pública gallegos, y solo compareció, como he dicho en mi primera intervención, diez veces en trece años, y yo llevo treinta y nueve comparecencias en esta Cámara en siete años. Usted, en fin, fue aupado a la presidencia de su partido deponiendo a un líder que se atrevió a denunciar la corrupción de la presidenta de la Comunidad de Madrid, a la que usted ampara. Y también, señoría, usted ha permitido que su grupo parlamentario ―como recordaba antes el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista― no aplauda a las víctimas de la dana que comparecieron, por fin, un año después en la comisión de investigación en estas Cortes Generales; no les aplaudieron, pero bien que han aplaudido durante un año a Carlos Mazón.

Usted, señoría, tiene una visión yo creo que bastante empobrecedora y autoritaria de la democracia. Usted cree que gobernar es hacerlo con mayoría absoluta, es imponer leyes, no construir acuerdos, es usar el Parlamento para imponer su ideario y no para reflejar la pluralidad y la diversidad política y territorial de la ciudadanía. A pesar de que ha pasado ya medio siglo desde que arrancó la Transición, su partido aún no ha logrado deshacerse de ese tufillo autoritario e incluso también de su soberbia. Y eso le ha llevado a aislarse, a dinamitar sus puentes con todos los grupos políticos, excepto con VOX. No ha dejado de llamar la atención que usted en su intervención se haya referido a todos los grupos parlamentarios salvo a uno, salvo a uno, que es ante el que agacha la cabeza. A día de hoy, señoría, es usted el mayor aliado de la ultraderecha en Europa, señor Feijóo. Pero, naturalmente, no quiere hablar nada de esto. Usted solo quiere hablar de asuntos sobre los que hemos dado cumplida cuenta siempre y que deben ser dirimidos en los tribunales. Yo podría recordarle muchas cosas, señoría, aquí se ha dicho por parte de otros grupos parlamentarios, pero sí sostendré que este Gobierno es el más limpio de la historia de la democracia, junto con el Gobierno del presidente Rodríguez Zapatero. (Aplausos). Porque podría recordar los más de 1000 millones de euros que robaron los miembros de su partido, las tres sentencias condenatorias que tiene su partido y, en fin, los más de treinta casos de corrupción que tienen ahora mismo abiertos en los tribunales y que afectan a figuras tan señaladas como el exministro de Hacienda, el señor Montoro, la vicepresidenta de la Asamblea de Madrid, la señora Millán, o la propia presidenta Ayuso. Podría hablarle también de la Gürtel, pero, francamente, esto ya nos lo sabemos todos y creo que los ciudadanos y ciudadanas están cansados de estas comparecencias que solamente hablan de nosotros mismos; lo que quieren es que nos centremos en sus problemas cotidianos.

Por eso, señoría, yo voy a utilizar esta réplica para hablar de lo que creo que interesa y realmente importa a los ciudadanos, que son los recortes y la privatización encubierta que están haciendo allí donde gobiernan de los servicios públicos. Porque desde el cambio de Gobierno en el año 2018, en España ya no hay una corrupción sistémica en las instituciones. La Gürtel, la Kitchen y Montoro no están en el PSOE, están en el Partido Popular, señorías. (Aplausos). Lo que sí es corrupción moral, y es dañina para los ciudadanos, es la que ustedes aplican allí donde pueden con el objetivo de desmantelar los servicios públicos, aumentar las cuentas de resultados de algunas empresas afines a su partido y obtener favores a cambio. Esa es la corrupción que ahora mismo hace más daño a España, señorías.

Mire, su modus operandi es conocido por todos. Si hubiese que ponerlo en una suerte de manual de instrucciones, contaría con tres capítulos: el primero, recortes; el segundo, privatizaciones, y el tercero, si algo sale mal y te pillan, niégalo todo, miente y culpa a las víctimas. Este es el manual que usted reparte a todos los presidentes autonómicos. Por cierto, es una copia del que aplicaron ya otros expresidentes de Gobierno, por ejemplo, el señor Aznar y sus ministros en el 11M, en el derrame del Prestige, en los incendios de Galicia en 2012 o también en el escándalo del Jak-42. Es un manual que sus presidentes autonómicos están aplicando hoy allí donde pueden, con el apoyo de su dirección y su complicidad.

Empecemos por el primero de los varones, señoría, el caído Carlos Mazón. La gran contribución de Carlos Mazón a la seguridad de los valencianos fue desmantelar la Unidad Valenciana de Emergencias en noviembre del año 2023; recortar 13 millones de euros en protección civil y prevención; reducir a la mitad los presupuestos para encauzamientos, ramblas y barrancos, y nombrar como responsable de emergencias a un señor experto en ―abro comillas― «asuntos taurinos», según rezaba su propio currículum. (Aplausos). Después, se produjo el desastre. Y ya nos imaginamos qué hizo el señor Mazón mientras ocurría. La pregunta es ¿qué hizo el señor Feijóo? ¿Qué hizo el señor Feijóo? (El señor Tellado Filgueira: ¿Y tú?). Usted se plantó en Valencia el día 30 de octubre y dijo que estaba enterado de todo al minuto, y que Mazón le había informado ―cito textualmente― en tiempo real de la evolución de la dana ya desde la tarde del día 28 de octubre. Pero la duda que tenemos todos, y que yo quiero plantearle ahora al señor Feijóo, es la siguiente. Si esto es así, ¿cómo explica entonces que la primera llamada entre usted y el presidente de la Comunidad Valenciana se registrara a las 21:27 de la noche del día 29 de octubre, cuando ya se habían producido la mayoría de las víctimas mortales? (El señor Núñez Feijóo: Antes que la suya). ¿Nos lo puede decir, señor Feijóo? ¿Puede responder a ello? ¿Puede usted decirlo, señoría? ¿Qué pasa, que le llamaron desde una cabina telefónica? ¿Le llamaron desde una cabina telefónica? ¿No responde? Yo se lo digo, señor Feijóo: la explicación es que ustedes mintieron. Es que empezaron a mentir el mismo día 30 y no dejaron de mentir durante el año que vino después. (Aplausos).

Mintió usted el 31 de octubre cuando declaró que los protocolos de la Comunidad Valenciana se habían cumplido, cosa que era falsa. De hecho, dos semanas más tarde, el propio Mazón tuvo que reconocer públicamente ―y cito textualmente― que los protocolos fallaron. Mintió usted el día 31 de octubre cuando dijo que la AEMET y la Confederación Hidrográfica del Júcar no habían emitido las alertas pertinentes, a pesar de que generaron más de 62 avisos y 194 notificaciones electrónicas. Mintió usted el día 31 de octubre, cuando acusó al Gobierno de España de no haber informado de nada al tiempo que el propio Mazón agradecía la información y la ayuda al Ejecutivo. Y mintió usted el día 9 de enero de 2025, en un acto con alcaldes y alcaldesas del Partido Popular de Valencia, cuando dijo que Mazón estaba haciendo un gran trabajo, y una semana después, el 13 de enero, tuvo que reconocer que Mazón estaba ―y cito textualmente― noqueado. Y mintió usted el 14 de abril, señoría, cuando afirmó que el Gobierno de España había invertido ―cito― cero euros en la reconstrucción de las zonas afectadas por la dana, a pesar de que para entonces ya habíamos transferido, señorías, 5000 millones de euros y de que la Generalitat de la Comunitat Valenciana tan solo había abonado 454 millones de euros; es decir, diez veces menos de lo que ha invertido el Gobierno de España en la reconstrucción y en la atención de las víctimas de la Comunitat Valenciana. (Aplausos). Y mintió usted los días 18 de abril y 10 de junio, cuando declaró que Mazón estaba haciendo una buena gestión y que ―repito sus palabras textualmente, señoría― estaba dando la cara. Dice usted que el señor Mazón estaba dando la cara, a pesar de que tardó medio año en reunirse con las víctimas y casi uno en conceder una entrevista. (Rumores).

Dígame, señor Feijóo, si Mazón lo ha hecho tan bien, ¿por qué afirmó usted la semana pasada que su dimisión había sido una decisión correcta? ¿Por qué apoya ahora su salida? ¿Mintió usted durante un año entero o miente usted ahora? (Rumores). No hace falta que responda porque yo creo que los ciudadanos y ciudadanas de la Comunitat Valenciana ―y por eso usted no quiere convocar elecciones― lo saben. Usted miente siempre. (Protestas). Pero yo le voy a decir la verdad, señor Feijóo: convoque elecciones, convoque elecciones y deje hablar al pueblo valenciano, y no pacte con los negacionistas de VOX. (Aplausos.―Protestas.—El señor Tellado Filgueira: ¡Convoca tú!). Yo le voy a decir la verdad; yo le voy a decir la verdad. (Protestas). Mire, si hasta incluso están aplaudiendo diputados y diputadas de su grupo parlamentario, por supuesto. La triste verdad, señoría, es que los recortes y las negligencias del señor Mazón al frente de esa institución han costado cientos de vidas y miles de millones de euros a la Comunidad Valenciana y también al conjunto de españoles y españolas que con su solidaridad están pagando esa reconstrucción. Y que usted también es corresponsable de esa tragedia, señoría, y que ha preferido taparlo, y lo ha hecho por intereses personales, por encima de los intereses de los valencianos y de las valencianas.

Y lo más triste de esta historia es que usted está haciendo algo parecido en el resto de territorios en los que gobierna su partido, como aquí se ha dicho por parte de otros grupos parlamentarios, no solamente del Grupo Parlamentario Socialista o del Gobierno de España. Fíjese en Andalucía. Vamos a Andalucía. (Protestas). Las privatizaciones y negligencias del presidente Moreno Bonilla ―que ya he cuantificado en mi primera intervención― han causado el mayor escándalo sanitario de nuestro país en décadas. (Aplausos). Son miles de mujeres cuyos cuerpos y vidas se han puesto en serio riesgo, en serio peligro. ¿Y qué han hecho ustedes? Tirar del manual: negarlo todo, mentir y cuestionar y señalar a las víctimas diciendo que son socialistas. El 25 de septiembre, el señor Moreno Bonilla afirmó públicamente lo siguiente, señor Feijóo: en Andalucía no existen listas de espera para pacientes oncológicos. Eso dijo el señor Moreno Bonilla el día 25 de septiembre. Pero eso es rotundamente falso, hay evidencias que demuestran los retrasos en pruebas clave como mamografías, ecografías y biopsias, señor Feijóo. El día 9 de octubre, la Junta negó que existieran conciertos con clínicas privadas para la realización de mamografías, señor Feijóo. ¿Es que a usted no le informa el señor Moreno Bonilla de lo que está pasando en Andalucía? Yo le informo, pero eso también es falso, señor Feijóo, pues existen contratos que contemplan la realización de más de 80 000 mamografías anuales en esos centros privados. Entérese bien de lo que están haciendo sus Gobiernos allí donde tienen la vara de mando. El día 10 de octubre, el Gobierno de la Junta de Andalucía aseguró haber llamado a todas las mujeres afectadas, pero la presidenta de AMAMA salió a explicar que ni una de las mujeres de su asociación había recibido aún la llamada del SAS. Y el día 2 de octubre, el señor Moreno Bonilla afirmó que el problema se limitaba a un solo hospital, el Hospital Virgen del Rocío, y que solo había 2000 mujeres afectadas, pero ahora sabemos que el problema se dio en toda Andalucía, no solamente en ese hospital, y que las asociaciones calculan que podría haber más de 20 000 ciudadanas damnificadas. (Protestas).

Señorías del Partido Popular, en Andalucía, su partido, no solamente ha fallado en gestión, ha fallado en humanidad y ha fallado también en decencia (aplausos), porque ustedes, con sus recortes y con su privatización, han puesto en riesgo la vida de mujeres, y es altamente probable que hayan causado daños irreparables en la salud física y mental de muchas de ellas. En lugar de reconocer su negligencia, señor

Feijóo, de al menos pedir perdón, de mostrar algo de empatía, de ayudar a las víctimas, lo que hacen es dedicarse a mentir y a infantilizarlas. Fíjense si se dedican a infantilizar a las mujeres víctimas de esta negligencia en Andalucía, que han llegado ustedes a decir que no contactaron con las pacientes pendientes de pruebas para evitarles ansiedad. ¡Pero qué indignidad y qué vergüenza! (Aplausos). Ansiedad, señorías, es lo que sufre el más de millón de andaluces y andaluzas que están en lista de espera, que hoy tardan el doble de tiempo en ser atendidos que en el año 2018, y que no entienden por qué la Junta de Andalucía ha transferido 1500 millones de euros a compañías privadas. El señor Moreno Bonilla dice que tiene todo bajo control. En efecto, bajo control privado. Su Gobierno ―el del señor Moreno Bonilla― está desmantelando la sanidad pública de los andaluces y está tratando de taparlo con mentiras. Este mismo fin de semana le hemos escuchado decir ―y cito textualmente― que ha aumentado su gasto sanitario por habitante en Andalucía y que este supera la media nacional. Pero cuando uno mira los datos comprueba que es mentira. El gasto por habitante de la Administración en Andalucía desde que gobiernan el Partido Popular y el señor Moreno Bonilla está 200 euros por debajo de esa media nacional; ¡200 euros por debajo de la media nacional! De hecho, Andalucía es hoy la comunidad autónoma con menos camas de hospital y menor gasto público en salud por habitante de toda España. Eran la referencia hace años en el Sistema Nacional de Salud y hoy están abriendo las puertas de par en par a la sanidad privada.

Y mientras esto está pasando, ¿qué hace el señor Feijóo? Pues yo se lo digo. Primero, mirar hacia otro lado, como si las manifestaciones masivas que está habiendo en las ciudades y en los pueblos de Andalucía no tuvieran nada que ver con ellos, como si el señor Moreno Bonilla no fuera ni de su propio partido. Segundo, tratan de taparlo todo; dio la orden, por cierto, a sus medios de comunicación de no tocar el tema. Cuando el Ministerio de Sanidad pidió a la Junta de Andalucía que le pasase los datos de los cribados para entender qué estaba pasando ―que es lo que hemos dicho, queremos saber qué está pasando, porque estos datos no son de las comunidades autónomas, no son de los Gobiernos autonómicos, son de la gente, y el Gobierno de España tiene el deber, la obligación de saber exactamente qué está pasando en Andalucía con esta crisis de los cribados―, usted defendió públicamente, señor Feijóo, que estos datos no se enviasen, argumentando, y cito textualmente, que esto suena mucho más a una cuestión partidista que a una cuestión sanitaria. Sin embargo, señor Feijóo, a pesar de sus esfuerzos, el ruido continuó, así que usted ha salido al rescate de sus varones, a tratar de ocultar los tijeretazos del Partido Popular en materia de bienestar allí donde gobiernan y ha puesto en marcha una técnica nueva, que probablemente sea la técnica más cínica y absurda que he visto jamás en política, una técnica que consiste en prometer compensar los servicios y derechos eliminados creando otros que en realidad ya existen desde hace décadas. (Aplausos.―Risas). Sí. Entonces, usted ha anunciado que si un día gobierna, va a permitir compatibilizar el régimen de autónomo con el trabajo por cuenta ajena, algo que existe en nuestro país desde hace veinte años. Usted ha anunciado que pondría en marcha un programa de avales estatales para la compra de vivienda. ¡Pero si eso lo hemos puesto en marcha ya a través del Instituto de Crédito Oficial con una partida de 2500 millones de euros! Usted ha prometido incluso que actualizaría las pensiones cada año aun con prórroga presupuestaria. ¡Pero si eso ya se hace, señorías, desde hace años, desde el año 2021! Pero ¿se da cuenta, señor Feijóo? Es alucinante, para tapar sus recortes, la negligencia de sus Gobiernos autonómicos, usted propone cosas que ya existen en nuestro país. (Aplausos). Entonces, ¿cuál va a ser la próxima gran idea para reforzar el estado del bienestar en nuestro país? ¿Poner agua caliente en los hospitales? En fin, hay que reírse por no llorar, señoría. Así lidera usted el Partido Popular. En lugar de ser un garante de honestidad y de transparencia, es un multiplicador de mentiras, de la opacidad y de la mala gestión de sus presidentes autonómicos.

Otro ejemplo, Castilla y León. En 2022, ardió la Sierra de la Culebra ―aquí se ha dicho antes por parte de otros grupos parlamentarios―, en 2024 ardieron los montes de Astorga y en 2025 han ardido las Médulas, y en ninguno de los casos el señor Mañueco o usted mismo estuvieron a la altura. Es más, por no estar, no estuvieron ni en el lugar de muchos de esos incendios. Ustedes recortaron en un 20 % la inversión pública en protección forestal. (Rumores.―Algunos señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Mentira!). Sí, sí, un 20 %. Pero lo que ya me parece más sorprendente es que ustedes mantienen al frente de una de las consejerías del Gobierno de Castilla y León a una persona que dice que mantener el presupuesto en prevención y el cuidado y la gestión de los montes en Castilla y León es un despilfarro. ¿Cómo que es mentira? (Aplausos). Ustedes han entregado el 40 % de los servicios de bomberos a empresas privadas, han insertado una temporalidad corrosiva en los sistemas de prevención, de vigilancia, en los medios aéreos, argumentando, y cito textualmente, lo siguiente: «mantener el operativo antiincendios todo el año es absurdo y es un despilfarro». Cierro comillas. Eso lo ha dicho un consejero del Gobierno de la Comunidad de Castilla y León. Y cuando se produjo la catástrofe este verano, ¿qué hicieron? Pues tirar del manual y acordarse de Santa Bárbara cuando truena. Primero, negar toda responsabilidad; niegan toda responsabilidad a pesar de que la gestión forestal, lo saben ustedes, es competencia exclusiva de las comunidades autónomas. Segundo, culpar al Gobierno de España, faltaría más. Todo es culpa del señor Sánchez, a pesar de que nosotros hemos aumentado en un 50 % la inversión en este ámbito; hemos aumentado en un 50 % la inversión en prevención y en gestión forestal. Y, finalmente, afirmar que no estábamos haciendo nada, a pesar de que tanto la UME como los medios del Ministerio de Transición Ecológica estaban trabajando en esos incendios desde finales de julio de este año o en prevenir esos incendios. En fin, el señor Mañueco directamente deja que se quemen esos montes, más de cincuenta y seis millones de árboles calcinados este verano y con ellos las casas, las granjas, los negocios de cientos de castellanos y leoneses. Por tanto, mentiras, ausencias y cenizas.

La misma historia, por cierto, se reprodujo en Extremadura. Una de las primeras decisiones que tomó la actual presidenta de la Junta de Extremadura, la señora Guardiola, fue entregar la Consejería de Gestión Forestal a todo un partido concienciado, como se pueden ustedes imaginar, con la emergencia climática como es VOX. ¿Y qué es lo que hizo esa consejería? Pues dejar sin ejecutar el 60 % del dinero disponible para prevención de incendios; ¡el 60 % sin ejecutar, señorías!, y más del 70 % en lo que va de este año; el 70 % sin ejecutar en Extremadura. En verano, claro, se produjo la tragedia, la peor oleada de fuegos, de incendios en Extremadura en toda su historia. ¿Y qué hizo la presidenta de la Junta de Extremadura, la señora Guardiola? ¿Reconoció su error? ¿Articuló una relación constructiva con el Gobierno de España? ¡Qué va! Se dedicó a hacer política o, mejor dicho, politiquería y solicitó el doble de recursos que existen en toda la Unión Europea mientras mantenía retenes de bomberos sin activar en Extremadura (aplausos), un ridículo espantoso que resultó en explotaciones agrícolas, naves y 50 000 hectáreas calcinadas. Y lo más lamentable de todo es que el desastre de la Jarilla es solo la punta del iceberg de una gestión absolutamente irresponsable, austericida, que está llevando a cabo el Gobierno del Partido Popular en Extremadura. Les recuerdo que la señora Guardiola ha recortado 65 millones de euros en impuestos a las rentas más altas, al mismo tiempo que ha dejado a 7100 estudiantes sin becas comedor o transporte escolar y que ha recortado plazas de profesores, en financiación de las escuelas, hasta hacer que Extremadura sea la cuarta comunidad autónoma que menos invierte en educación de todo el país. Esta es la hoja de servicios de la señora Guardiola, imitar a la señora Ayuso a costa de los intereses de su propia tierra.

Supongo que no debería sorprendernos porque, al fin y al cabo, esta es la misma filosofía que aplicó el señor Feijóo en Galicia. Yo sé que le molesta mucho al señor Feijóo que recuerde su pasado como presidente de la Xunta de Galicia (el señor Núñez Feijóo: ¡Pero qué dice! ¡Es un honor!), pero creo que es importante recordarlo cuando hablamos del fortalecimiento o el debilitamiento de los servicios públicos. Fíjense, durante los trece años que gobernó el señor Feijóo la Xunta de Galicia, Galicia perdió doscientos profesores de la pública y ganó ciento cincuenta la privada; perdió seis mil plazas en escuelas infantiles públicas y ganaron cinco mil plazas las escuelas privadas; perdió veinte centros de atención primaria públicos mientras crecía la privada, y las residencias para mayores privadas pasaron a acaparar nada más y nada menos que el 75 % de toda la oferta. En definitiva, en los trece años en los que el señor Feijóo fue presidente de la Xunta de Galicia, en su tierra, perdió lo público y ganaron un puñado de empresas, algunas de las cuales emplean hoy a sus familiares. (Aplausos).

Y en la Comunidad de Madrid, la señora Ayuso ha transferido 7142 millones de euros públicos a empresas de salud desde que es presidenta, el doble que el Gobierno de la señora Cifuentes. Al mismo tiempo, todos hemos visto a esas mismas empresas pagar contratos y comisiones por valor de casi 5 millones de euros a su hermano, a su exnovio, a su padre, a su madre, a su actual pareja, que a su vez usa ese dinero para pagar el ático de lujo en el que vive la señora presidenta de la Comunidad de Madrid. ¡Eso sí que es economía circular y no lo que defienden los ecologistas! (Aplausos). El clan Ayuso-Quirón, señorías, se está forrando a costa de todos ¿Y qué hace el señor Feijóo? Pues callarse y mirar para otro lado, no vaya a ser que le hagan como al señor Casado. Usted calla mientras la comunidad de Madrid maltrata a sus profesionales sanitarios; usted calla mientras ningunea a miles de pacientes cada día, y usted calla incluso cuando miente a la gente, como acaba de ocurrir con el escándalo de las colonoscopias.

Mire, señor Feijóo, no sé si se ha enterado, si no yo le informo. Hay más de medio millar de pacientes a quienes la Comunidad de Madrid comunicó de manera oficial que sus pruebas habían dado negativo cuando en realidad habían dado positivo y reflejaban un riesgo significativo de cáncer, como, por ejemplo, el de colon. ¿Y qué hicieron ustedes? No solamente han recortado, no únicamente han privatizado, sino que de nuevo han mentido, y cuando los medios de comunicación los descubrieron han dicho que es, y cierto textualmente, un error informático, exactamente la misma excusa que ha utilizado en la Junta de Andalucía el señor Moreno Bonilla con las mamografías. En fin, señor Feijóo, voy a ser comprensivo y sobre la situación en Madrid (protestas) no le voy a reprochar nada porque ambos sabemos que usted en la Comunidad de Madrid manda menos que Jar Jar Binks en el Senado Galáctico (risas.—Protestas), pero en el resto del país sí se le presupone un cierto liderazgo.

Presidencia. Silencio.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 64

Se le presupone un cierto liderazgo, pero la realidad es que usted, o no lo ejerce, o simplemente permite que se impulse el desmantelamiento del estado del bienestar que heredó de sus maestros, el señor el señor Aznar y el señor Rajoy. (Protestas.—El señor Pérez López pronuncia palabras que no se perciben).

Me encantan estos debates interactivos que tengo con todos, la verdad. (Aplausos). Es curioso, porque están acostumbrados a escucharse solamente a sí mismos, y cuando viene alguien y les canta las verdades del barquero entonces ya se ponen todos a hablar. (Risas.―Protestas.—Aplausos).

Nosotros, señorías, lo que les decimos es que no vamos a volver a las privatizaciones ni de Rajoy ni de Aznar, que no vamos a retroceder ni un milímetro como ustedes quieren y que vamos a seguir avanzando y reconstruyendo lo que ustedes tratan de desmantelar allí donde gobiernan.

Señor Abascal, serán ya las dos y pico de la tarde probablemente. (Protestas.—El señor Hernando Fraile: ¡Y no he comido!.—Risas). Ha intervenido hoy en esta Cámara...

Presidencia. Señores diputados y diputadas, por favor, silencio.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 64

Ha intervenido en esta Cámara el señor Abascal como interviene siempre, perdonándonos la vida; amenazándome como el señor Feijóo. ¡Para lo que ha quedado la oposición de este país! Ha venido dispuesto a dar lecciones de integridad, diciendo que aquí todos somos corruptos. Si somos del PSOE, del independentismo o de cualquier formación política que apoye al Gobierno de coalición progresista somos corruptos, salvo él, que lleva escrita la palabra corrupción en la frente.

Seamos francos, señor Abascal, tanto que le gusta a usted esa palabra. (Risas). De verdad, ¿puede hablar usted de corrupción, señor Abascal, cuando se pasa un año entero sin hacer nada, cobrando 80 000 euros de todos los españoles en el chiringuito que le creó la presidenta Aguirre en la Comunidad de Madrid? ¿Puede usted, de verdad, venir aquí, subir a la tribuna y dar lecciones de ejemplaridad y de regeneración democrática? Sí, claro, ya sé que usted tiene la cara muy dura. Usted puede decir eso y mucho más, lo tengo muy claro. (Aplausos). ¿Puede el señor Abascal subir a esta tribuna y dar lecciones sobre corrupción cuando su partido, el partido VOX, tiene tres sanciones del Tribunal de Cuentas precisamente por no aclarar la financiación de su organización, las donaciones? (Protestas.—La señora Romero Vilches pronuncia palabras que no se perciben). ¿Puede subir aquí, a esta tribuna, el señor Abascal a hablar de corrupción, a dar lecciones sobre corrupción cuando tiene préstamos opacos de un banco húngaro por valor de 13 millones de euros? (Protestas). Porque usted habla de corrupción cuando han sido apercibidos por donaciones de hasta 11 millones de euros, señor Abascal. Donaciones de hasta 11 millones de euros que hace su partido a una fundación de la que, ¡oh casualidad!, usted es presidente vitalicio, que es la Fundación Disenso. (Risas y aplausos). Le voy a responder yo, señor Abascal, con todo respeto: claro que usted puede hablar de corrupción porque la conoce muy bien y ha decidido utilizar ese conocimiento para taparla, para fomentarla y no para combatirla. La verdad es que tampoco nos debería sorprender a nadie porque la aprendió en la mejor de las escuelas. Hay que recordar que el señor Abascal fue militante y dirigente del Partido Popular y ahora ha decidido ir por libre y poner su conocimiento en práctica, así que le doy la enhorabuena, señor Abascal (risas), es usted un verdadero emprendedor de la política. (Aplausos). Por eso en Baleares pusieron sus votos para eliminar la Oficina de Prevención y Lucha contra la Corrupción, o por eso en la Comunidad Valenciana cerraron con su apoyo la oficina antifraude. Cuando gobiernan ustedes con sus socios del PP la lucha contra la corrupción no se refuerza, se borra simplemente del mapa. Las derechas no persiguen el cohecho ni la malversación, lo que hacen es institucionalizar todos esos delitos y, cuando ya no pueden ocultarla, cambian las reglas del juego para que nadie las investigue. Y de momento le está saliendo bien la jugada, señor Abascal, se lo reconozco, porque las encuestas, por ejemplo, prometen más escaños en Castilla y León, en Extremadura y en Andalucía, todos ellos a costa del Partido Popular. (Rumores). Y en la Comunidad Valenciana, el señor Feijóo le ha convertido a usted en la persona que elegirá al nuevo presidente de la Generalitat, si es que ustedes llegan a un acuerdo. Feijóo ha preferido que sea usted quien elija al nuevo presidente y no lo elijan los valencianos y las valencianas; se ve que los dos son igual de demócratas, esta es la cuestión. Les vuelvo a pedir que convoquen elecciones en la Comunidad Valenciana. (Protestas.―Aplausos).

La triste realidad es que ustedes están ayudando al Partido Popular a recortar y privatizar allí donde gobiernan. Dice el señor Abascal: es que yo no gobierno con el PP. Pero bueno, ¿cómo que usted no gobierna con el PP? ¿A quién inviste usted en las comunidades autónomas donde tiene mayoría con el Partido Popular si no es a un candidato del Partido Popular, sea primera fuerza o segunda fuerza el Partido Popular? Hombre, ya entiendo que le tenga que dar vergüenza, pero, en fin, ustedes gobiernan con el Partido Popular, evidentemente esta es la realidad. Veremos qué es lo que pasa en la Comunidad Valenciana, pero, como he dicho en la primera de mis intervenciones, señor Abascal —p‌ orque al final usted es el que tiene la sartén por el mango—, este Gobierno va a defender los acuerdos europeos, los acuerdos internacionales y la legalidad vigente. Lo vamos a hacer, señoría, con todas las de la ley. Y si el señor Feijóo, al final, claudica y se convierte una vez más en cautivo de VOX, que no se preocupen los ciudadanos de Valencia porque aquí está el Gobierno de España para defender sus derechos y sus libertades. (Protestas.—Varios señores diputados pronuncian palabras que no se perciben).

Vuelve usted con el raca-raca de la migración. Yo le podría dar de nuevo datos sobre la migración. Dicen: Invasión de la migración. ¿Pero qué invasión de la migración, señoría? Deje usted de mentir a los españoles; deje usted de tratar de inocular miedo a la sociedad española. Más del 94 % de los migrantes que están en nuestro país han llegado por vías regulares. Hemos reducido la migración irregular en lo que va de año en un 35 % y la llegada de migración irregular a las islas Canarias en un 50 %. Y lo hemos hecho no poniendo fragatas ni corbetas en la frontera con Mauritania, como usted y el señor Tellado piden y exigen (rumores), sino cooperando con Mauritania y con todos aquellos países de tránsito y de origen de esa migración.

Cito textualmente, señorías, a un gran líder internacional que denunció recientemente, señor Abascal, lo siguiente. Lo que dijo es que hay quienes buscan —‌y aquí abro comillas— «el desequilibrio de nuestra sociedad, dando prioridad a los mercados y la especulación financiera. De ahí que nieguen el Estado, el encargado de velar por el bien común»—cierro comillas—. ¿Sabe quién fue este líder, señor Abascal? Pues nada más y nada menos que el Papa León XIV en su exhortación apostólica del mes de octubre. ¿Qué le parecen esas palabras? ¿Las comparten? (Rumores). Pues evidentemente no lo hacen. O se está con el Papa, o se está con los agitadores anticatólicos de la Ilustración Oscura. Explique a sus votantes con quién está usted y si es coherente con ello.

Si quieren le doy otra cita, en este caso una frase del libro favorito del señor Feijóo, 1984, de Orwell. En el futuro distópico que él imaginó ―abro comillas―, dice textualmente Orwell: A los proletarios solo se les pedía un patriotismo primitivo útil para que trabajaran más y aceptaran menos. Cierro comillas. Eso es lo que usted hace, señoría, y lo que usted quiere, que nuestros jóvenes y no tan jóvenes se afilien a un patriotismo vacío que tape sus negligencias allí donde gobiernan y oculte su desmantelamiento del estado del bienestar. En todo caso, señorías, cuando lleguen las elecciones, veremos cuántos jóvenes le votan a usted y cuántos jóvenes votan a la mayoría progresista de este país. (Aplausos). Yo estoy convencido de que muchos jóvenes seguirán apostando por las políticas progresistas.

Señor Abascal, usted me ha dicho que me calle. Desde aquí ha dicho: ¡Cállese! Yo no me callo ni bajo el agua, señor Abascal. (Aplausos).

A la señora Martínez, de Grupo Parlamentario SUMAR, tengo que hacerle simplemente una acotación: yo creo que este juego de parecer que no se está en el Gobierno, pero se está en el Gobierno, no funciona muy bien, señoría. (Rumores). No, de verdad se lo digo. Con todos los respetos, hagan ustedes lo que quieran, si ustedes quieren, critiquen al Gobierno y a todos los departamentos. ¿Se imagina usted, señoría, que nosotros hiciéramos lo mismo con ministros y ministras de SUMAR? (La señora Martínez Barbero pronuncia palabras que no se perciben). No, nosotros tenemos muy claro cuál es el interés general y el propósito común de este Gobierno de coalición progresista. (Aplausos).

Al señor Rufián, de Esquerra Republicana, quiero decirle que yo estoy completamente de acuerdo. Creo que, efectivamente ―como le he dicho antes al señor Feijóo―, la Gürtel, la Kitchen, el señor Montoro están en el PP. Usted también ha hablado sobre la corrupción moral, que efectivamente puede ser legal, pero desde luego hace un daño irreparable a la clase media y trabajadora de nuestro país. Y, como he dicho en la primera de mis intervenciones y ha sido objeto de esta comparecencia también, hemos aumentado en más de 300 000 millones de euros las transferencias a las comunidades autónomas. Es decir, la gran paradoja es que este Gobierno está transfiriendo recursos para que las comunidades autónomas puedan fortalecer las políticas públicas, y lo que hacen esas comunidades autónomas es precisamente lo contrario.

Yo celebro que usted, señoría, haga referencia a la Agenda 2030, que la defienda ―como la defiende también el Gobierno― no solamente en las políticas nacionales, sino también en las políticas y en los espacios multilaterales.

Usted me reprocha, señoría, porque ustedes han sido perseguidos, ha dicho que han sido víctimas… Yo mismo he sido víctima también, junto con otros muchos líderes de otras formaciones políticas progresistas e independentistas, del espionaje de la mal llamada policía patriótica y de la operación Kitchen, desde el año 2014. He conocido por los medios de comunicación que se espió no solamente a mi familia política, sino también que incluso se espió a dónde iba con mis hijas, al cine. Eso es lo que se hizo por parte de la mal llamada policía patriótica. Por lo tanto, yo creo que ese ejercicio de empatía también se exigiría por su parte.

Sobre la seguridad, no tengo ningún problema en hablar de ella. De hecho, señor Rufián, lo que ha hecho este Gobierno ha sido aumentar los recursos de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. También el número de efectivos de los Mossos d’Escuadra, como hemos pactado con su grupo parlamentario.

Y, sobre la migración, señoría, usted dice que tenemos que hablar de la migración y que eso no significa comprar el marco de la derecha. lo comparto completamente. Yo he hablado sin ningún tipo de tapujos del desafío que representa la migración, pero usted solamente se queda con un ángulo, y es el securitario ―si me permite―, el desafío sobre la integración en los barrios de la migración. Por cierto, no es competencia del Gobierno de España, es competencia de las comunidades autónomas y de los ayuntamientos. Pero, en todo caso, si hablamos de la migración, recordemos cuál es el desafío que tiene por delante nuestro país, como todas las sociedades occidentales: o queremos sociedades abiertas y prósperas o sociedades cerradas y empobrecidas., En otros debates, cuando hemos tenido que hablar de la migración, he dado datos. Si no revertimos esta tendencia demográfica, este invierno demográfico que sufre España, nosotros en veinte años vamos a tener la misma fuerza laboral que en 1990, y eso significará que el crecimiento potencial será menos del 1 %, y eso significará que no vamos a poder financiar el estado del bienestar en sus actuales condiciones. Por tanto, aquellos que defienden que no haya migración, aquellos como la ultraderecha y la derecha ―que desgraciadamente ha claudicado a esa ultraderecha― que defienden la deportación de la migración, lo único que están ofreciendo a la ciudadanía española es pobreza. (Aplausos). Nosotros claro que queremos entrar en ese debate sobre la migración, porque ya no es solamente una cuestión moral, es una cuestión también de oportunidad económica, social, de desarrollo. Y, sin duda alguna, también tiene que ver con nuestro pasado, con nuestra memoria, la suya, la mía, la de muchos ciudadanos y ciudadanas que han visto en el pasado, durante la dictadura franquista o después de la crisis financiera, a muchos jóvenes emigrar como consecuencia de la falta de oportunidades en nuestro país. Imagínese si en aquellos países donde los jóvenes se fueron después de la crisis financiera se los tratara como piden el Partido Popular y VOX que se trate a los migrantes en la España del año 2025. Esta es la gran vergüenza del Partido Popular y de VOX, pero no es, desde luego, lo que defiende el Gobierno de España. (Aplausos).

Usted me habla de qué será de la legislatura. Nosotros somos muy conscientes, y lo digo con toda humildad, de que tenemos un Gobierno de coalición en minoría parlamentaria. Somos muy conscientes también, señoría, de que es una mayoría parlamentaria muy compleja. También le diré una cosa: la realidad es la realidad, y la realidad emanada de las urnas es este Parlamento tan complejo desde el punto de vista de los grupos parlamentarios. En mi primera intervención exigí ―no se lo digo a usted, se lo digo a todos los grupos parlamentarios; vaya por delante que agradezco siempre la actitud constructiva del Grupo Parlamentario Republicano― y siempre les pediré a todos los grupos parlamentarios que sean conscientes de que aquí hay fuerzas muy antagónicas en lo ideológico, que están escoradas a la derecha, otras a la izquierda y que, por tanto, necesitamos encontrar marcos comunes para poder sacar adelante muchas de estas medidas.

Eso es un poco lo que me gustaría decirle a la señora Nogueras, de Junts per Catalunya, cuando dice que se han paralizado muchas de estas tramitaciones parlamentarias a las cuales usted ha hecho referencia. ¿Pero por qué ha sido, señoría? Pues ha sido, simple y llanamente, porque no se ha llegado a un acuerdo con su grupo parlamentario. No se ha llegado a un acuerdo, señoría. Porque no solamente están ustedes, hay otros grupos parlamentarios que tenemos que encajar para poder sacar adelante esas leyes. Y eso no tiene nada que ver con una falta de voluntad política por parte del Gobierno o del Grupo Parlamentario Socialista. Tenemos una voluntad total porque queremos cumplir con todos nuestros acuerdos. En su caso, con los acuerdos de Bruselas. Y yo le hablo muy francamente, como usted también lo ha hecho. Creo que a ninguno nos fascina la aritmética parlamentaria que salió de las elecciones generales, a ninguno, porque no hay mayorías consolidadas, porque cada ley exige de una negociación y un enfoque distinto. Por supuesto que no es fácil, señorías, pero así es el Parlamento que eligieron los ciudadanos y las ciudadanas el mes de julio del año 2023. Y nuestro deber, por tanto, no es dinamitarlo ni tampoco bloquearlo, porque las legislaturas duran cuatro años; nuestro deber es trabajar con esa realidad que nos dijeron los ciudadanos y ciudadanas hace dos años. Nuestra obligación es negociar, dialogar y construir acuerdos. En fin, seamos honestos. Mi grupo parlamentario necesita sus votos, es así, como necesitamos otros muchos votos de otras muchas formaciones políticas para sacar adelante nuestra agenda legislativa, pero también su grupo parlamentario necesita nuestros votos, señoría. También los necesita. ¿O es que va usted a negociar con quienes desprecian la identidad de Cataluña y aspiran a prohibir el catalán y acabar con su autogobierno? No sé. Si está ahora mismo la ponencia sobre multirreincidencia… Por cierto, señoría, le recuerdo que en el año 2022, con el voto afirmativo de Junts per Catalunya, votamos a favor de la reforma del Código Penal para incorporar estos delitos. También hicimos hace pocos años ―me parece que fue en 2024, si la memoria no me falla, ministro de Justicia― ese acuerdo entre el Gobierno de España, la Generalitat de Catalunya y el Ayuntamiento de Barcelona para reforzar, ante los delitos de multirreincidencia, las calles de Barcelona y de Cataluña.

En fin, yo creo que tenemos dos opciones: o un bloqueo que honestamente, señoría, no conduce a nada o un entendimiento que puede llevar más prosperidad y más autogobierno a Cataluña. Nosotros ya le digo que lo tenemos muy claro, vamos a seguir haciendo lo que hemos venido haciendo: negociar y trabajar para cumplir con nuestros compromisos, también con los de Junts per Catalunya y con los de los demás grupos parlamentarios que apoyaron mi investidura, así como con los millones de españoles a quienes representamos. Ustedes también representan y usted legítimamente se erige en la voz de Cataluña, de los catalanes y catalanas, pero humildemente le recuerdo, señoría, que el partido más votado en Cataluña es el partido de los socialistas catalanes y, por tanto, algo tendremos también que decir nosotros. (Aplausos). En todo caso, creo que hemos logrado grandes acuerdos en muchos ámbitos: en la ley básica de bomberos forestales y agentes forestales y medioambientales, creo que los incendios también afectan a Cataluña; en la ley ELA, una ley a la que usted ha hecho referencia; en la ley de eficiencia de servicio público de justicia. Acuerdos que han servido también para ampliar los permisos de paternidad y maternidad, que yo creo que es algo ampliamente aplaudido también por votantes independentistas de Cataluña. En fin, dice usted que hay que cumplir con los compromisos y yo le doy la razón y le aseguro que estamos trabajando en ello, señoría, y que vamos a esforzarnos aún más por alcanzarlos, incluyendo todas las cuestiones que usted ha dicho sobre multirreincidencia, sobre la publicación de las balanzas fiscales, sobre la garantía del servicio de cajero automático. Pero no obvie que nosotros sí que estamos apostando por la inclusión financiera desde hace ya bastante tiempo, por la ejecución de los presupuestos pendientes, por una mayor presencia de Cataluña en los organismos internacionales y por la normalización política con la aplicación total y efectiva de la ley de amnistía. Ya son más de 360 personas las que se han beneficiado de la ley de amnistía, señoría, y efectivamente, estamos a la espera de ver cuál es el pronunciamiento tanto del Tribunal de Justicia Europeo como también del Tribunal Constitucional.

¿Hay tareas pendientes, por tanto, señoría? Muchísimas. Pero créanme que bloquear iniciativas que mejoran la vida de la gente en Cataluña y también en el conjunto del Estado no les va a perjudicar, antes al contrario. Y, por tanto, nosotros estamos cumpliendo con todo lo acordado. Y lo que depende en exclusiva del Gobierno de España, pues está ahí, señoría, o en trámite de aprobación o se está aprobando. Y en aquello que no depende en exclusiva de nosotros, estamos trabajando por que eso se cumpla.

Simplemente le diré una cosa, según los datos, la confianza en el Gobierno de España ha crecido de forma significativa en Cataluña desde que tengo el honor de presidir el Gobierno, pasando de un 20 % en el año 2017, a un 46 % en el año 2025; es decir, se ha más que duplicado en ese periodo la confianza de los catalanes en el Gobierno de España. Yo creo que tenemos que seguir en esa línea, señoría.

Usted habla de insultos. Yo no he insultado nunca a su grupo parlamentario ni a usted. Y, por tanto, le ruego que usted en sus intervenciones tampoco haga eso conmigo.

La señora Aizpurua, de EH Bildu, habla de la sumisión de Europa. Es cierto, tengo que reconocérselo, que a mí se hace duro el tener que compartir en el Consejo Europeo con una amplísima mayoría no ya de Gobiernos que estén en el centro derecha, sino que están en la ultraderecha. Lo he dicho en alguna otra ocasión, al principio de mi intervención, yo creo que no solamente en España sino también en Europa estamos asistiendo a un desconcierto total y absoluto por parte de la derecha tradicional sobre la emergencia de la ultraderecha. No hay que olvidar que Viktor Orbán, que hoy es el paradigma, la referencia fundamental en Europa de la ultraderecha ―no hay más que ver al señor Abascal―, de donde parte es precisamente de la familia del Partito Popular europeo; como el señor Abascal, por cierto, parte de la familia del Partido Popular en España.

Por tanto, nosotros sí que estamos alzando la voz, señoría, y creo que hemos logrado cosas. ¿Que nos gustaría lograr más? Sin duda alguna, señoría, pero se ha preservado el acuerdo del 90 % de reducción de emisiones para el año 2040, aunque haya votado el Partido Popular con la extrema derecha en el Parlamento Europeo en contra de este compromiso; en el Consejo Europeo así se ha logrado. Creo que el haber sostenido el que nosotros, con un 2,1 % del PIB en seguridad y en defensa, podemos hacer frente a las capacidades que se nos requieren por parte de la Alianza Atlántica, frente al 5 % que se ha tratado de imponer por parte de otras Administraciones, son elementos que demuestran la relevancia para España y para Europa de sostener un Gobierno de coalición progresista y, por supuesto, también de continuar con nuestra agenda legislativa progresista.

Por eso, cuando usted plantea cuál es el propósito de la legislatura, y dice que tenemos que seguir trabajando en el ámbito europeo para defender los derechos de los palestinos, eso está haciendo el Gobierno de España; cuando dice que tenemos que seguir trabajando para sostener el compromiso climático de Europa, eso está haciendo España; para plantear la ruptura del acuerdo estratégico con Israel como consecuencia del genocidio, eso está sosteniendo España; para defender el multilateralismo, eso está sosteniendo España en la COP30 de Brasil y también en la Cumbre UE-CELAC que se ha celebrado hace escasos días en la ciudad caribeña de Santa Marta, en Colombia.

Y, a nivel nacional, usted también ha hecho referencia a ello: la ley de vivienda, el salario mínimo interprofesional, el refuerzo del estado del bienestar, la descarbonización de la economía. Señoría, en eso está este Gobierno y por eso creo que merece la pena continuar esta legislatura, haciendo estos avances y también consolidándolos. Porque, al final, de esto va de consolidar derechos, libertades y políticas que se hagan irreversibles, o tratemos al menos de que se hagan irreversibles porque son asumidas en su totalidad por la sociedad española.

La señora Vaquero, del Grupo Vasco, sobre la Unión Europea ha hablado de Ucrania. Creo, señoría, que el Gobierno de España siempre ha manifestado su predisposición a la paz en Ucrania, a los puntos de ese acuerdo que ofreció el presidente Zelenski a la comunidad internacional y también a la Rusia de Putin para poner fin a esta guerra, respetando siempre la integridad territorial y, por tanto, entre otras cosas, devolviendo los territorios ocupados. Y creo honestamente que nosotros y Europa durante estos largos años de guerra hemos hecho un flaco favor a Ucrania porque creo que Putin no ha logrado sus objetivos. Yo siempre cuento esta anécdota. Cuando, un mes o dos después de la invasión, llegué aquí la primera vez acompañado de la primera ministra danesa tuve ocasión de poder hablar con vecinos y vecinas de zonas ocupadas que fueron liberadas posteriormente por las Fuerzas Armadas ucranianas. Algunos de estos vecinos y vecinas de las zonas ocupadas me decían que los primeros rusos que llegaron a Kiev en las primeras semanas llevaban en su mochila los uniformes de gala. ¿Eso qué significa? Pues significa que Rusia y Putin pensaban que la invasión de Ucrania iba a durar dos semanas, y no cuatro años como lleva durando esta guerra o esta resistencia, una forma de llamarlo mucho más apropiada. Y eso tiene que ver también con la solidaridad y con la corresponsabilidad de Europa y también de España al prestar ayuda no solamente humanitaria, sino también ayuda para el suministro eléctrico, ayuda militar, ayuda en la formación y en otras capacidades.

Sobre Palestina, señoría, usted dice que Europa tendría que hacer más. Yo lo comparto, señora Vaquero. Creo que además he sido bastante claro en todas mis manifestaciones en Bruselas cuando esta cuestión se ha tratado. Pero también creo que es importante reconocer la labor que está haciendo Europa porque, frente a los recortes que se han producido por parte de otras grandes potencias a agencias multilaterales que trabajan sobre el terreno, como el caso de UNRWA ―no solamente en Palestina, sino también en países aledaños como Jordania―, lo que hacemos, señoría, es recordar siempre que la Unión Europea es el principal donante a Palestina y que desde luego la Autoridad Nacional Palestina se financia en buena medida con los recursos económicos europeos y no con los que le corresponden como consecuencia de la congelación de esos ingresos que hace el Gobierno de Israel.

Sobre el acuerdo verde y el clima no puedo estar más de acuerdo. Sobre GRECO, he manifestado en mi primera intervención que estamos cumpliendo con la hoja de ruta tanto del plan de regeneración democrática como del plan de lucha contra la corrupción. E, insisto, el Gobierno tiene una minoría parlamentaria y por tanto lo que necesitamos es trabajar con las demás fuerzas parlamentarias para poder sacar adelante toda esta agenda. La legislatura efectivamente es lo que he dicho antes, la realidad es la realidad y sobre ella tenemos que operar, señoría. A mí tampoco me fascina esta realidad parlamentaria que salió de las urnas el pasado 2023, pero sobre ella tengo que trabajar y tengo que operar, y creo que eso es lo más democrático y lo que está haciendo este Gobierno. Lo que no podemos hacer es convocar día sí y día también elecciones hasta que nos salga la mayoría parlamentaria que nos convenga a cada cual.

Dice usted «unos contra otros». Yo tengo que decirle, señoría, que defiendo con convicción mis ideas, las políticas que implementa y desarrolla el Gobierno de coalición progresista. Pero tengo que decirle también, señoría, que esta polarización en la cual usted nos pone al mismo nivel es absolutamente asimétrica. Yo no insulto a sus señorías del Grupo Popular y de VOX. (Rumores.—Risas). Puedo decir lo que pienso sobre ellas, pero no las insulto, no las insulto, señoría. Otros vinieron a insultar o, mejor dicho, a no insultar, ¡y en lo que han quedado! La señora Belarra, habla de la economía del país y, efectivamente, tiene razón. Una cosa es la macroeconomía y otra cosa es la microeconomía, pero es tan importante la macro como la microeconomía. Para que se cree empleo tiene que crecer la economía, que es lo que está haciendo. Se está creando empleo ―y creo, además, que es justo reconocerlo― con una calidad y una dignidad que no tenía con marcos laborales previos, con la contrarreforma, por ejemplo, del señor Rajoy después de la crisis financiera. Hemos aumentado también los recursos del estado del bienestar, lo he dicho antes en mi primera intervención: 300 000 millones de euros que hemos invertido de más en la financiación de las políticas públicas.

Usted propone una serie de reformas y dice que son para ir contra, para reventar. Ha utilizado el término reventar. Yo comparto lo que haría un Gobierno del Partido Popular con VOX, pero discrepo: nosotros no gobernamos contra nadie, señoría, nosotros gobernamos a favor de una mayoría, voten lo que voten. Cuando revalorizamos las pensiones, cuando aumentamos las becas, cuando aumentamos el salario mínimo interprofesional, cuando ponemos pie en pared ante el retroceso que se está dando en aquellos Gobiernos autonómicos o municipales en lo que tiene que ver con la cuestión LGTBI o, sin duda alguna, también feminista, desde luego lo estamos haciendo en beneficio de los hombres y las mujeres que votan lo que votan, lo que quieran votar libremente, afortunadamente, en nuestra democracia.

Sobre la migración, dice usted que hay que aprobar la iniciativa legislativa popular. Estamos escuchando sus propuestas porque es necesario el concurso, insisto, la participación de todos los grupos parlamentarios, y ojalá podamos hacerlo. Con todo, ya sabe usted, señoría, que hemos reformado el reglamento de extranjería y estamos, efectivamente, normalizando la situación de muchos de esos migrantes que están aportando a la prosperidad y al desarrollo de nuestro país.

Sobre el rey Juan Carlos y las memorias, ha hecho referencia a mi última entrevista en un medio de comunicación. Ya he dicho lo que tenía que decir. Aunque tengo que decirle que me resulta particularmente doloroso, en un país donde hay familias que todavía buscan los restos de sus familiares en las cunetas, escuchar al rey emérito hacer y dar loas al dictador Franco. A mí me resulta particularmente doloroso. (Aplausos).

Y, sobre Palestina, estamos a la espera de la resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que materializará no solamente Egipto sino también la cumbre de alto nivel auspiciada por Arabia Saudí y Francia en el seno de Naciones Unidas. Como he dicho en mi primera intervención, seremos constructivos y estaremos vigilantes.

El señor Rego habla del militarismo y del aumento del presupuesto en defensa para llegar a acuerdos que nosotros no firmamos en el año 2014, porque no estábamos en el Gobierno entonces. Pero quiero recordarle que Galicia es una de las comunidades autónomas que se está viendo más beneficiada en carga de trabajo y de empleo como consecuencia del trabajo que hay hoy en Ferrol y en toda la comarca. Me parece importante la aportación que está haciendo Navantia, una empresa pública, al desarrollo industrial de Ferrol, de A Coruña y de Galicia en su conjunto, así como también de otros muchos territorios del país.

Habla usted también sobre una suerte de un coste de oportunidad. Lo he dicho antes: nosotros hemos aumentado en 10 000 millones de euros el presupuesto en defensa para cumplir con ese 2 %, pero no estamos recortando ninguna de las políticas públicas. Ese fue mi compromiso con sus señorías. También cuando hablamos, por ejemplo, de nuestro compromiso con el multilateralismo o la ayuda oficial al desarrollo lo que hemos hecho ha sido perseverar en nuestro compromiso de llegar al 0,7 % del producto interior bruto en ayuda oficial al desarrollo, algo que por desgracia no está ocurriendo en otros muchos países, y no miro solamente a Estados Unidos sino también a países europeos. También por eso creo que merece la pena la persistencia de la acción del Gobierno de coalición progresista.

A la señora Valido, de Coalición Canaria, simplemente quiero hacerle la referencia de que me ha informado el ministro Ángel Víctor Torres y también la vicepresidenta del Gobierno, nosotros llegamos a un acuerdo con el señor Clavijo, con el presidente de la Comunidad Autónoma de Canarias, en relación con ese real decreto ley de Canarias, y en lo que hemos llegado a un acuerdo, vamos a cumplir. En otras cuestiones, señoría, ustedes tendrán que valorarlo.

El señor Catalán me reprocha que yo utilizara el término de que no era decente. Efectivamente, no es decente. Afortunadamente, ya es pasado, porque ya no continúa siendo presidente de la Generalitat de la Comunidad Valenciana, pero no era decente que el señor Feijóo y el señor Abascal mantuvieran al señor Mazón al frente del Gobierno de la Generalitat. Por supuesto, me consta que a usted no le gusta un pimiento este Gobierno, ¿qué le vamos a hacer?, pero creo que le está sentando bien a la Comunidad Foral de Navarra, como así demuestran los números, tanto desde el punto de vista económico como también en cuanto a respeto y fortalecimiento de su autogobierno.

A la señora portavoz de Compromís ―lo he dicho en muchas ocasiones―, el debate no es tanto el señor Mazón como romper la mayoría negacionista que hay hoy en el Parlamento de la Comunidad Valenciana. Antes he hecho referencia ―hablando al señor Abascal y al señor Núñez Feijóo― a los recortes que se han hecho en la protección civil y las emergencias en la Comunidad Valenciana desde que el Partido Popular gobierna con el apoyo de VOX. Por tanto, lo que tenemos que hacer es romper esa mayoría negacionista, y esa mayoría negacionista solamente se puede romper en las urnas. Desde luego, no se puede romper con la actual correlación de fuerzas parlamentarias en las Cortes Valencianas.

El señor Patxi López yo creo que ha hecho un reconocimiento a la acción del Gobierno de España. He dicho antes en mi primera intervención que realmente estamos asistiendo, desde la crisis financiera, a un colapso político e intelectual de la derecha tradicional en el continente europeo y también ―yo diría― en términos globales. (Un señor diputado: ¡Qué maravilla!). La derecha tradicional sabe que la respuesta que se dio a la crisis financiera desde el punto de vista neoliberal ha sido un auténtico fracaso. Sabe también que hay una vía alternativa que sí que está dando sus frutos para bien en el conjunto de la sociedad española, que es la vía española que abrimos en el año 2018 y, por tanto, como dije antes en mi primera intervención, señoría, cuando lleguen las elecciones en el año 2027 nos presentaremos con una hoja de servicios que creo que va a ser muy positiva para el conjunto de la ciudadanía española en términos de creación de empleo, en términos de crecimiento económico, en términos de consolidación fiscal de las cuentas públicas en nuestro país y en términos de avance y consolidación de derechos y libertades para la mayoría social de nuestro país. Y eso lo haremos con mucho orgullo y, sobre todo, con el apoyo principal del Grupo Parlamentario Socialista, al que quiero dar las gracias desde esta tribuna.

Muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de los miembros del Gobierno, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor presidente. A continuación, intervendrán los diferentes grupos parlamentarios. En primer lugar, por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Núñez Feijóo. Cuando quiera. (Aplausos).

Alberto Núñez Feijóo

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Gracias, presidenta. Señor tertuliano; perdón, señor Sánchez (risas y aplausos), podría usted perfectamente presentar el magacín mañanero de Televisión Española. (Rumores). O quizás podría usted ser el jefe de informativos territoriales de Televisión Española. (Aplausos). Realmente, señoría, está buscando empleo. Sí, sí, eso que desconecta y da las noticias de las comunidades autónomas en Televisión Española, señor Sánchez. Mire, ha venido a hacer lo de siempre. Me ha dedicado más tiempo a mí que a España. (Rumores). Ahora bien, allá ustedes. Lo que es sorprendente, señores socios… Oigan, ¿a ustedes les parece presentable todo esto? ¿Ustedes le apoyan para hacer esto? ¿Ustedes le apoyan para hacer oposición a los presidentes del Partido Popular? ¿Por qué no se va usted al Senado, a la Comisión Territorial, y habla usted de comunidades autónomas, señor Sánchez? (Aplausos). Mire, señor Sánchez, en Andalucía, en Galicia, en Madrid, en Aragón, en Extremadura, en Valencia, en Castilla y León, en todas, les va a ganar el Partido Popular a usted y a su Partido Socialista. ¡En todas! ¡En todas, señoría! (Aplausos).

Tenga cuidado, Oscar López, tenga cuidado usted, que, después de lo que he oído, no le gustaría más que ser candidato a la Presidencia de la Comunidad Autónoma de Madrid. ¡Tenga usted cuidado! (Aplausos.―El señor ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, López Águeda: ¡Espere! ¡Espere!). En fin, señoría, comprenderá usted que para la gente que nos ve...

Oiga, usted aquí ha venido a hablar de gestión ―imagínese usted, uno de los gestores más experimentados de la política europea―, ¡al que se le paran los trenes, el que provoca el apagón y al que ni siquiera le funcionan las pulseras para preservar la integridad de las mujeres! (Aplausos). Hombre, lecciones de gestión, ninguna.

¡Y ha venido también a dar lecciones de sanidad! ¡El secretario general de asistencia sanitaria del Ministerio de Sanidad, que no distingue una endoscopia de una colonoscopia, resulta que viene a dar lecciones de sanidad! ¡Esto es sorprendente! (Aplausos). ¿Usted sabe que la Comunidad Autónoma de Cataluña es la que tiene mayor porcentaje de lista de espera por cada mil habitantes? No, evidentemente. No se lo pone el papel y, por lo tanto, no lo sabe.

Mire, señor Sánchez, con todos los respetos, ¡ha venido usted a contar aquí milongas! ¡Ha venido a contar la crisis inmobiliaria que hizo el PP! Mire, año 2007, número de viviendas nuevas iniciadas con el Gobierno de Zapatero, 643 000; año 2006, 665 000; año 2008, 615 000. En tres presupuestos, en tres anualidades del señor Zapatero, se hicieron dos millones de viviendas nuevas en España. ¿Y habla usted de la burbuja inmobiliaria? Un poco de respeto, señor Sánchez. Un poco de respeto, que miraron para otro lado mientras se quebraban las cajas de ahorro. (Aplausos).

Señor Sánchez, habla usted también de que no se ha hecho ninguna propuesta útil. Hombre, aquí el único que ha hecho una propuesta útil he sido yo. (Risas). Bajar los impuestos el 60 % a los jóvenes para que adquieran una primera vivienda y aplazar el resto quince o veinte años en función del crédito hipotecario. (Aplausos). Esa es la única propuesta que se ha hecho aquí.

Dice usted que el informe de la Comisión avala sus tesis. Oiga, ¡es que miente incluso sobre esto! Le voy a leer lo que dice el informe de la Comisión, página 7: «Muchos países cuentan con medidas de control del alquiler, pero estas pueden provocar efectos adversos». Sigo: «Esta regulación les afecta en la evolución del mercado del alquiler y reducen los incentivos de los propietarios para hacer renovaciones». Sigo: «También pueden provocar aumentos mayores en los alquileres o reducir la oferta de viviendas en el mercado de alquiler». Pero ¿por qué viene a mentir incluso sobre informes oficiales? (Aplausos). ¡Es una cosa absolutamente sorprendente, señoría!

Con todos los respetos, nunca España fue el segundo país de la Unión Europea con mayor pobreza infantil, jamás. (Aplausos). Y nunca España fue el cuarto país de la Unión Europea con mayor riesgo de pobreza.

Hablando de encuestas, señor Sánchez, tome ahí ―no las de Tezanos, esas que inventa usted y que pagamos los españoles―: 147 y 107. Diferencia, cuarenta escaños.

O sobre el Pacto Verde, ¿sabe cuánto ha reducido usted las emisiones de CO2? (Rumores). ¡Ni lo sabe! Desde el año 1990 al año 2023 se han reducido las emisiones de CO2 en España el 12,5 %. ¡El 12,5 % desde el año 1990 al año 2023! ¡Y dice que lo quiere reducir al año más de lo que se ha reducido en treinta! Pero ¿por qué miente a la gente? ¿Por qué miente a la gente, señor Sánchez, incluso con datos, falseando los datos? (Aplausos).

Mire, señoría ―ya hablaremos en el Senado sobre esto―, yo hablé con Mazón antes que usted, hablé con el señor Page antes que usted, fui a Letur antes que usted y fui al CECOPI antes que usted. (Varios señores diputados: ¡Muy bien!―Aplausos). ¿Sabe una cosa? El problema de todo esto es que, si volviera a llover con la intensidad que llovió, volvería a pasar lo mismo. ¿Sabe por qué? Porque durante siete años le negaron el pan y la sal a la Comunitat Valenciana. Porque le negaron el pan y la sal en las infraestructuras hídricas e hidráulicas. (Aplausos).

Esta legislatura, señoría, nació muerta: lo sabemos todos. Y todos ustedes ―allá ustedes, y su biografía política― lo único que han conseguido ha sido bloquear el país. Son ustedes los cómplices del bloqueo de los españoles. Y, además, cómplices de un presidente al que ya solo le interesa su protección personal. Verán ustedes si les compensa esto, allá ustedes; a mí, no. Por eso, el bloqueo no va a durar siempre. Antes o después España tendrá un Gobierno y antes o después España tendrá un responsable en materia de vivienda. (Rumores).

Yo no estoy repartiendo nada, estoy diciendo que el vicepresidente primero de mi Gobierno será responsable de vivienda. Hombre, también puedo coger al suyo, ¿no? Pero quizás no pueda. ¿Quién era su responsable de vivienda? ¡El señor Ábalos! (Risas y aplausos). Pues no creo que deba yo hacerme responsable.

Mire, España tendrá un Gobierno que se volverá a ocupar de los problemas de los españoles, que haga crecer la economía y deje de asfixiar a la gente, que limpie las instituciones y ponga orden y que genere seguridad dentro de nuestras fronteras y confianza fuera de ellas. Y un Gobierno leal a las instituciones del Estado. Mire, tendrá un Gobierno respetuoso con los jefes del Estado; con sus luces y con sus sombras, pero respetuoso con los jefes del Estado. Y tendrá un Gobierno respetuoso con el actual jefe del Estado, y no le dejará solo en ningún lugar de España. (Aplausos). Venir aquí, a esta tribuna, a censurar a un jefe del Estado no lo ha hecho jamás ningún presidente democrático de nuestro país. ¡Jamás se ha hecho eso!

Señor Sánchez, España tendrá un Gobierno decente y a partir de esta sesión lo necesita más que nunca.

Muchas gracias, señorías. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Gracias, señor Núñez Feijóo. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Abascal Conde. Cuando quiera. (Aplausos.―El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia).

Santiago Abascal Conde

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Ha subido el cardenal Sánchez a la tribuna invocando declaraciones papales y disfrazado de moderadito, que es como ver al lobo del cuento de Caperucita disfrazado de abuelita. Claro, no le hace falta atacar: ya tiene a Patxi López el difamador, ya tiene al abogado defensor Rufián y ya tiene a los escuadristas de Podemos amenazando en esta tribuna con reventar a la derecha. ¡Reventar a la derecha! ¿Cuántas palabras me han borrado a mí del Diario de Sesiones sin que ninguna de ellas fuera amenazante, para ver a algunos que sueñan con las checas en estos momentos en la tribuna del Parlamento? (Aplausos). ¿Qué pasaría si yo en esta tribuna cometiera la barbaridad de decir que hay que reventar al presidente del Gobierno o a los ministros? ¿Qué pasaría? ¿Cómo se me llamaría al orden? ¿Cómo gritarían ustedes como auténticos energúmenos? Pues nada, ha salido el cardenal moderadito a decirle: Bueno, no nos identificamos con estas cosas. Sí, sí se identifican, porque usted ha indultado la violencia terrorista contra VOX en Zaragoza. Lo ha hecho su Consejo de Ministros. (Aplausos).

Por cierto, se ha echado sobre la tribuna para hablarme antes y casi se pone por encima de los micros para decirme: Yo no me callo ni debajo del agua. (El señor presidente del Gobierno, Sánchez PérezCastejón: Yo no lo he dicho así). ¡Ante el juez sí que se calló! (Aplausos.―El señor Tellado Filgueira: ¡Sí! ¡Sí!). Ante el juez no quiso declarar. ¡Sí se calla usted, señor Sánchez! ¡Sí se calla ante el juez! Solo pronunció unas tímidas palabras, acogiéndose a su derecho a no declarar.

Sí se calla. De hecho, a mí no me ha contestado a la única oferta seria que se ha hecho hoy en este Parlamento. Yo le he hablado de las elecciones en Valencia y de las elecciones en España. No era retórica para señalar su contradicción. Yo no vengo aquí a hacer retórica, vengo a hablar de cosas concretas. No hay que tener miedo a la voz de los españoles. ¡Claro que no hay que tener miedo! ¿Tiene usted miedo a algo? ¿No tiene valor para convocar unas elecciones en España y que al día siguiente sean convocadas en Valencia? Hágalo hoy aquí. Comprométase con los españoles. Los españoles tienen derecho a votar. No hay que tener miedo a la voz del pueblo. Acordemos aquí, con luz y taquígrafos, ante los españoles, esas dos convocatorias electorales. Responda. No se calle. ¡Sí se calla usted! Quiere escurrir el bulto. Lo han escuchado todos los españoles, y usted no se atreve a contestar. Yo le digo que no tengo miedo a ir a elecciones en ningún sitio. Convoque usted elecciones y vaya a hacer campaña electoral a Paiporta. ¡A ver si se atreve! (Aplausos).

Luego, unos están aquí con la cantinela de la pinza entre el PSOE y VOX, que no se cree nadie, y los otros con la cantinela de que tenemos unos acuerdos con el Partido Popular, con el que no gobernamos. No, gobiernan ustedes con el Partido Popular en Bruselas y en Ceuta y se han repartido las instituciones en España. No somos nosotros. Lo reitero: El problema de los problemas son las políticas que nacen de sus acuerdos en Bruselas: las del pacto migratorio, las del pacto verde, las de las leyes de género, las políticas fiscales y hasta los acuerdos que tienen en Ceuta, donde han convertido en obligatorio para los niños en los comedores escolares la comida halal. Lo han hecho ustedes, que gobiernan juntos en Ceuta. (Aplausos).

Luego veo que se ríen mucho de la propuesta del señor Feijóo sobre la Vicepresidencia Primera. Yo ya he dicho que no me parecía oportuno. Pero no se rían tanto, quizá ese vicepresidente primero del señor

Feijóo, si los españoles le votan y le permiten formar una mayoría, es el señor Bolaños (La señora vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado, realiza gestos negativos y dice: ¡Va a ser que no!), porque le dan instrucciones en Bruselas, como han hecho en muchos otros países, y les han obligado a pactar a populares y a socialistas. (Aplausos). ¡Así que no se rían tanto!

Y utilizo mi último minuto y medio o un poco más, si me lo concede el presidente, para hablar de la corrupción que se me ha achacado por parte del presidente del Gobierno. Ha subido aquí muy bravo a acusarme de corrupción por Disenso, por VOX, por mi vida. Yo no he sido convocado jamás a un tribunal ni imputado ni condenado por absolutamente nada. Y le voy a decir algo más: Tampoco VOX. VOX tiene dos sanciones de su Tribunal de Cuentas, y ¿sabe lo que ha ocurrido con esas sanciones? Que han sido tumbadas en el Tribunal Supremo. (Aplausos). ¡VOX está limpio! ¡Y ustedes no pueden decir lo mismo! Su partido está en la Audiencia Nacional por blanqueo de capitales y por financiación ilegal; su número dos, uno en la cárcel y el otro en el banquillo, y su familia en el banquillo. Pero ¿de qué habla? ¿De qué corrupción de los demás habla usted? Estoy muy tranquilo. Lo que pasa es que yo me creo lo que digo, no como este señor que tiene a su lado. Yo estoy muy tranquilo.

Por cierto, eso de la presidencia vitalicia de Disenso es falso. ¡Es falso! Lo repite usted siempre y sabe que es falso. Es usted un embustero y un mentiroso, y quiero que lo sepan todos los españoles. ¡Es falso! (Aplausos). La Fundación Disenso es la fundación de VOX, y yo no la presido de manera vitalicia, como usted se inventa y sostiene, porque cree que repetir una mentira la convierte en verdad. Ustedes tienen la suya. Y estos señores la suya. (Señala los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso). Podríamos hablar de las de todos. Y yo lo que digo es que la nuestra está limpia de polvo y paja y no tiene ningún tipo de sanción ni absolutamente nada opaco. (Aplausos).

Y lo último. Me ha dicho que yo no trabajo. Pues ¡menos mal! Reconózcame el mérito de haber montado el tercer partido más votado de España desde la cama. Reconózcame eso. Si trabajo un poco más… ¿Quiere que lo haga más? Podemos ponerle más querellas. Estoy en ello. Como la última, con la que se ha abierto una causa por financiación ilegal a su partido. (Aplausos). Sus querellas, como no trabajan mucho, no funcionan; las rechaza la Fiscalía. ¿Quiere que trabajemos más? ¿Que por nuestros discursos los españoles conozcan nuestras posiciones? No se preocupe, lo vamos a hacer. De hecho ―no solo los jóvenes, que veo que le irrita―, ya hay 350 000 personas que le votaron a usted el 23 de julio que en las próximas elecciones han dicho que me van a votar a mí. (El señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón: ¡Ya veremos!). ¿Ya veremos? ¡No! ¡Usted ya los ha engañado de manera suficiente!

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Martínez Barbero.

Verónica Martínez Barbero

Grupo SumarDiputada.Página 73Vídeo

Muchas gracias. Señor presidente, buenas tardes. No entiendo por qué en lugar de responderme, ya que preguntas le he dejado, básicamente me ha criticado. Señor presidente, no hay mayor lealtad a este Gobierno que pensar en la gente que nos votó, en esa gente que quiere volver a votarnos con la cabeza alta. Pensar en el pueblo de la coalición es poner sobre la mesa soluciones a la crisis de vivienda. (Aplauso). Y claro que sí, claro que sabemos quiénes son los culpables de esa crisis: son los rentistas. ¡Y muchos, además! Y muchos de esos grandes tenedores están aquí. Muchos de esos grandes tenedores están sentados en las bancadas del Grupo Popular y VOX. Son ellos los que han convertido, efectivamente, este derecho en un casino. Pero, señor presidente, ¿sabe dónde se está jugando a la ruleta con el futuro de nuestros jóvenes? En los canales de Telegram. En los canales de Telegram los fondos buitre están comprando en minutos casas sin ni siquiera verlas. De esto va la legislatura. Por eso, nuestra obligación es tomar medidas ya. Y sobre la mesa tiene las nuestras. La primera, congelar alquileres. Se lo repito: son 300 000 contratos que están a punto de vencer, 300 000 hogares y familias que están en la cuerda floja. Y la segunda, devolver al parque público 25 000 viviendas que ahora mismo están en manos de los fondos buitres. Es que no tenemos tiempo. No podemos esperar, señor presidente. Y, señor Feijóo, es que es muy difícil tomárselo en serio, porque, francamente, nada de lo que usted exige aquí se lo aplica a sí mismo. No convoca elecciones en Valencia, se tira la mitad de su discurso repartiendo cargos y ministerios y donde usted gobierna la gente tiene miedo. En Valencia, la gente mira al cielo con terror; en Andalucía, cada vez que una mujer recibe el resultado de una mamografía, no sabe si le están mintiendo o no; y, en Madrid, lo mismo, pero con los enfermos de cáncer de colon, y, en Castilla y León y Galicia, las vecinas y los vecinos cuentan los días hasta el siguiente incendio. Señor Feijóo, ¿no se dan cuenta de que son un peligro? Dice que no es presidente porque no quiere, y la realidad es que no es presidente porque aún usted no entiende para nada el país que pretende gobernar. (Aplausos). Hace demasiado tiempo que no mira hacia fuera de esa sede suya, pagada con dinero B.

Y si el PP por sí solo ya diera miedo, además usted ha decidido atar su futuro y su presente a una coalición del terror, por mucho que lo niegue su socio, el señor Abascal; un dúo que nos ofrece más de lo mismo: privilegios para unos pocos y miseria para muchos, pleitesía con los de arriba y crueldad con los de abajo. (Aplausos). Y ustedes se ensañan especialmente con las mujeres. En Andalucía Moreno Bonilla nos llama mentirosas, y VOX niega a nuestras muertas, a las 1331 mujeres asesinadas. Cada pacto con el señor Abascal va a ser una limitación de los derechos de las mujeres y una negación de la violencia machista. Señor Feijóo, en España hay más gente que le tiene miedo que la gente que está dispuesta a votarle.

Después de este repaso sobre su forma de hacer política, yo tengo que decirlo: no puedo sentirme más orgullosa de las ministras y ministros de SUMAR; ministras y ministros que, mientras que ustedes abandonan a la gente a su suerte, se dedican a aumentar el salario mínimo, a proteger a los niños y las niñas, a ganar derechos para los y las trabajadoras, a sancionar a quien se cree por encima de la ley, a proponer medidas concretas para solucionar la crisis de vivienda, a defender la cultura y a quienes se dedican a ella, a desvivirse por nuestro sistema público de salud. (Aplausos). Este grupo parlamentario, estas ministras y ministros, cada concejal y cada militante de todo mi espacio político creemos en un país para todas, en un país verde, en un país con derechos, en un país referente mundial del progresismo. Y, señor Feijóo, esto va a seguir siendo así. Va a seguir siendo así porque ni usted ni su política del miedo van a gobernar España. (Varios señores diputados: ¡Oh! ¡Oh!).

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Rufián Romero.

Gabriel Rufián Romero

ERCDiputado.Página 74Vídeo

Gracias. Señor Feijóo, iba a hacer la intervención desde el escaño, como casi siempre hago en estas réplicas, pero le he escuchado decir algo y le quiero preguntar directamente, para que nos veamos bien la cara. No voy a entrar en lo de Televisión Española. Yo creo que aquí todos y todas tenemos memoria y sabemos lo que ustedes hacen cada vez que entran en el Gobierno con Televisión Española. Directamente, no se puede ver ―Urdaci, etcétera, etcétera―. Todo el mundo sabe lo que usted haría con Televisión Española si entrara en el Gobierno. No sé, cambiaría a Pepa Bueno por Bertín Osborne, a Broncano por Vito Quiles, y dejaría de aparecer Rosalía y de repente veríamos a Bertín Osborne en todos los lados, o a José Manuel Soto, a toda esta gente. (Risas.―Protestas). ¡Allá usted! Y me gusta que le guste Rosalía. Más allá de financiar a propagandistas y todo esto que ustedes hacen a través de Telemadrid, usted ha dicho hoy algo que me parece que es grave o que da lugar a preguntarle cosas que pueden ser graves. Ha dicho que fue la primera persona que habló con Mazón. (La señora Montesinos de Miguel, señalando al señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón: Que se interesó antes que él). ¿Lo ha dicho? (El señor Núñez Feijóo: ¿El qué?) Que fue la primera persona que habló con Mazón. (El señor Núñez Feijóo hace gestos negativos.―Protestas). Bien, de acuerdo. (La señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado: ¡Sí! ¡Lo ha dicho! ¡Lo ha dicho!―El señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón: ¡Sí! ¡Lo ha dicho!). ¡Sí! ¡Lo ha dicho! (El señor Núñez Feijóo: ¡Mentira!―La señora Montesinos de Miguel: ¡Ya no tienes credibilidad!). Más allá de la salvajada de decir que 229 personas murieron porque llovió mucho… (El señor Núñez Feijóo: ¿Quién ha dicho eso?) ¡Usted! …y que, si volviera a llover tanto, volvería a pasar exactamente lo mismo, usted verá con qué cara mira a las víctimas la próxima vez. Bueno, no las va a recibir tampoco, pero la próxima vez que las vea, cuando las vea, porque yo creo que ellas sí le van a querer ver a usted. Pero, más allá de eso ―y no voy a entrar en que usted gobierna con VOX en el país valencià y se cargaron el servicio de emergencias, etcétera―, la pregunta es clara. Si usted fue la primera persona que habló con Mazón, la pregunta es: ¿Cuándo? ¿Cuándo? (Una señora diputada: ¡Lo ha desmentido!―Protestas). Hombre, no me digan que es mentira, porque lo ha dicho hace cinco minutos. (Protestas). ¿Cuándo? (Protestas.―La señora Montesinos de Miguel: ¡No escucha!).

Presidencia. Un momento, señoría. Ruego silencio, por favor.

Gabriel Rufián Romero

ERCDiputado.Página 75

Siguiente pregunta: ¿En El Ventorro? Y última pregunta: ¿Es cierto, como dijo Mazón ―porque se fue como gobernó, como un miserable―, que fue usted el que le recomendó no pedir la declaración de emergencia nacional? (El señor Tellado Filgueira: ¡No seas manipulador, hombre!). ¿Es cierto o no es cierto? (Protestas.―El señor Tellado Filgueira: ¡Para lo que has quedado!). Son tres preguntas muy claras, a tenor de lo que acaba de decir, que fue la primera persona que habló con Mazón. (La señora Montesinos de Miguel: ¡No ha dicho eso!).

Yo ya me sé la cantinela que va a haber ahora por su parte, por parte de VOX, por parte de la derecha catalana, una cantinela que yo ya sé que incluso gente de mi movimiento político va a comprar acerca de que yo estoy aquí para defender al PSOE. (Varios señores diputados: ¡Sí!). Yo se lo digo claramente: Mi abuelo fue socialista y yo le vi morirse llorando por la corrupción y por las cosas que hacía esta gente. (Señala los escaños del Grupo Parlamentario Socialista). Yo sé perfectamente lo que es el PSOE. Lo sé perfectamente, y sé perfectamente lo que hizo Pedro Sánchez cuando entró en el PSOE, y sé perfectamente que, si no fuera por Podemos y por Esquerra Republicana y Bildu, en este país quizá habría un vicepresidente llamado Albert Rivera, o Inés Arrimadas, porque nadie se acuerda de ellos, pero existieron. (Aplausos). Y me acuerdo perfectamente de aquello de que no puedo pactar con Bildu porque no podría dormir por las noches. Yo sé perfectamente lo que es el PSOE. Pero también les digo que yo no tengo ninguna gana ―lo digo abiertamente―, ninguna gana de que, no en este Gobierno, sino en cualquier Gobierno, entre gente que dice abiertamente que hay que hundir barcos llenos de niños. (Protestas). Yo no tengo ninguna gana. No sé si Junts tendrá ganas. Yo no tengo ninguna gana, y lo digo abiertamente. (Un señor diputado: ¡Sí que tienes ganas!―Continúan las protestas). Y mientras yo sea portavoz de Esquerra Republicana, aquí se va a parar al fascismo. Porque, sí, frente al fascismo, ¿sirve el malmenorismo? Quizá sí, porque durante estos seis años hemos apretado al PSOE, porque para mí el escenario ideal es un PSOE exigido. (El señor Tellado Filgueira: ¡Guau!). Hemos exigido al PSOE semana a semana, y en este país se ha legislado a favor de la gente gracias a unos grupos parlamentarios que no estábamos llamados a hacerlo. Y, semana a semana, hemos negociado y hemos mejorado la agenda legislativa social de este Gobierno. Y yo lo digo con orgullo, y lo digo con memoria, y me da absolutamente igual lo que digan sus digitales (señalando al Grupo Parlamentario Popular en el Congreso), sus digitales (señalando al Grupo Parlamentario VOX) y, sí, también sus digitales (señalando al Grupo Parlamentario Socialista.― Aplausos).

Y en cuanto a lo de la migración y todo esto, mi abuelo decía algo así como que, a las ocho de la mañana, a la entrada en la obra, siempre faltan inmigrantes, y, en cambio, a la salida de la obra, a las ocho de la tarde, siempre sobran. Y a mí me resulta gracioso ver aquí a gente, que se parece más a Jerjes I físicamente que al Cid Campeador, diciendo que tenemos que ser muy puros.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra la señora Nogueras i Camero.

Míriam Nogueras i Camero

JuntsDiputada.Página 75Vídeo

Gràcies, presidenta. Porten vostès molts dies parlant de la mano extendida i l’única cosa que hem vist nosaltres són pastanagues expandides i, a aquesta alçada, vostès haurien de saber que amb nosaltres les pastanagues no funcionen. Nosaltres no ens hem deixat atrapar com altres per la teranyina espanyola i no entraré en el dia de la marmota en què s’ha convertit, senyor Sánchez, el seu discurs. Però sí que li diré una cosa abans de marxar: Utilitzar la por de la gent a un govern de dretes espanyol a utilitzar la por de la gent amb un govern d’esquerres espanyol per justificar els incompliments, les mentides i la corrupció és indecent i és tot el contrari de la política en majúscules. I utilitzar la por de la gent a un govern de dretes espanyol per justificar l’«a cambio de nada» és absolutament irresponsable. L’autopista a la dreta i a l’extrema dreta fa molt temps que tots vostès els estan construint. I acabo. Sembla, senyor Sánchez, que vostè no ha entès res del que li hem dit. I miri que li he dit que escoltés bé. Però no pateixi, el temps li farà entendre. Moltes gràcies i visca Catalunya lliure!

Gracias, presidenta. Ustedes llevan muchos días hablando de la mano tendida, y lo único que hemos visto nosotros son zanahorias tendidas, y las zanahorias no funcionan para nosotros. No nos hemos dejado atrapar como otros por esa trampa española, por esa tela de araña. Y no entraré en el día de la marmota en que se ha convertido su discurso, señor Sánchez, pero sí le diré algo antes de irme: Utilizar el miedo de la gente a un Gobierno de derechas español o utilizar el miedo de la gente a un Gobierno de izquierdas español para justificar los incumplimientos, las mentiras y la corrupción es indecente, y es todo lo contrario de la política con mayúsculas. Y utilizar el miedo de la gente a un Gobierno de derechas español para justificar el «a cambio de nada» es absolutamente irresponsable. La autopista a la derecha y a la extrema derecha hace mucho tiempo que todos ustedes la están construyendo. Y termino. Parece, señor Sánchez, que usted no ha entendido nada de lo que le hemos dicho, y mire que le he dicho que escuchase bien. Pero no sufra, el tiempo le hará entender. Muchas gracias y viva Cataluña libre.

Presidencia. Tiene la palabra, por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV) la señora Vaquero Montero. (Denegaciones). Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor López Álvarez.

Patxi López Álvarez

PSOEDiputado.Página 76Vídeo

Muchas gracias, presidente. Algunas cosas puntuales. La primera, para el señor Abascal, que me ha llamado difamador, pero para lo único que me he dirigido a él ha sido para decir que ha venido hoy a hacer lo de siempre: nos ha soltado su mitin de veinte minutos y luego se ha ido a descansar. Es lo que hace siempre. Esto no es una difamación, esto es la realidad. Esto no es representar a la España que madruga, esto es encarnar al que no se despereza en todo el día. (Aplausos). Una jornada laboral reducida de veinte minutos, ya lo quisieran los trabajadores y trabajadoras de este país. Señor Feijóo, al Senado no se puede ir a hablar de política territorial porque lo tienen ustedes secuestrado, porque lo han puesto a su servicio (risas), porque solo se puede hablar de lo que a ustedes les conviene, y, si es para atacar a Pedro Sánchez, mucho mejor. Es que ni Telemadrid les gana en manipulación. Y luego viene aquí y nos lee un informe como si fuera la verdad revelada; un informe que dice: Puede que las políticas que aplica algún Gobierno puedan tener alguna... ¿Puede? Oiga, de posibilidades hablamos otro día, porque la certeza, en el día de hoy, es que el mercado de la vivienda no funciona. (Aplausos.―El señor Pérez López: Después de siete años de Gobierno, no funciona). Que el mercado no está atendiendo las necesidades de la gente que necesita una vivienda digna, y por eso la única propuesta que hay y que de verdad sirva es intervenir en ese mercado; intervenir, que es lo que hace este Gobierno. Y luego se han puesto muy nerviosos cuando el presidente hablaba de lo que hacen ustedes en las comunidades autónomas; y venga a removerse y decirle a la presidenta que le llamara a la cuestión. Pero, claro, es que no se han leído el orden del día. La cuestión hoy era hablar de los servicios públicos, y es que los servicios públicos, con las competencias que existen en este país, en su inmensa mayoría están en manos de las comunidades autónomas. ¡Por supuesto que habría que hablar de lo que hacen ustedes, que gobiernan en once de ellas, con los servicios públicos! Y, además, de los recortes y las privatizaciones de Moreno Bonilla, de Mazón, de Mañueco, de Guardiola, de Ayuso… Todos nacen de su liderazgo. Es usted el que ha decidido que la política del Partido Popular sea la de los recortes y las privatizaciones, porque para ustedes los servicios públicos, la vivienda, solo son una oportunidad de negocio, para que algunos amiguetes hagan negocios privados con las necesidades públicas. Pero, para nosotros, los servicios públicos son la base sobre la que se construye un país decente; un país que procura prestaciones y atenciones iguales para todos sus ciudadanos y ciudadanas hayan nacido en la cuna en que hayan nacido y tengan los recursos que tengan. Porque la sanidad, la educación, las pensiones, el transporte, la vivienda son lo único que garantiza que quien nace con menos no crezca condenado de por vida. Los servicios públicos no son una declaración de intenciones, son recursos, son plantillas, turnos de guardia, son becas, son residencias, son escuelas, son ambulatorios, son centros de salud; todo lo que ustedes se han ido cargando allá donde gobiernan. (Aplausos). Y ahí es, en lo concreto, en lo real, donde se puede medir el compromiso de unos y de otros y donde se ve con nitidez la política del Partido Popular; y ahí es donde está nuestra diferencia ideológica. Sí, en la ideología que nos diferencia a ustedes y a nosotros, porque la suya los lleva a gobernar solo para los suyos, para los poderosos, para los pudientes. Y por eso, como decía antes, los servicios públicos les interesan únicamente como oportunidades de negocio, para que esos poderosos puedan hacer negocio con las necesidades de todos.

Nuestra ideología hace de los servicios públicos el corazón del sistema democrático, porque son el instrumento primero de la libertad, porque ya hace mucho que aprendimos que nadie es libre si es esclavo de las necesidades. Y las necesidades básicas de salud, de educación, de dependencia, las pensiones, tienen que estar cubiertas sí o sí por los recursos del Estado. Esos servicios públicos son también el instrumento de la igualdad de oportunidades en la carrera de la vida. Nosotros gobernamos para eso, para reforzarlos, para sostenerlos, para hacerlos avanzar; que sean públicos, universales, gratuitos y de calidad. Un socialista no aceptará nunca que la desigualdad en la cuna en la que has nacido, por las condiciones económicas de tus padres, por el código postal, que ya sabemos que marca más de lo que nos gustaría, por las zancadillas que alguno te quiera poner en la vida, marque, como fuego en la piel, la desigualdad que tendrás que soportar toda tu vida. Por eso para nosotros los servicios públicos y la lucha por la igualdad serán siempre la bandera que nos conducirá en nuestra política. Y por eso seguiremos apoyando al presidente y al Gobierno que, en medio de tanto ruido y de tanto fango, siguen levantando bien alto esa bandera, que es la única esperanza de los humildes.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor presidente del Gobierno.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

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Muchas gracias, señor presidente.

Gracias, señorías. Ya para culminar este debate, esta comparecencia, responderé, aunque sea someramente, a algunas de las intervenciones que se han planteado en esta dúplica. En primer lugar, al señor Feijóo. Yo coincido con el señor Rufián, usted ha desvelado aquí, de manera bastante transparente, bastante clara, que fue la primera persona que habló con el expresidente de la Generalitat Valenciana, con el señor Mazón. (Protestas.―El señor Pérez López: Antes que tú.―El señor De Olano Vela: ¡Mentiroso!). Y, por tanto, lo que le pido es que aclare ante sus señorías y ante la opinión pública qué habló con el señor Mazón el día anterior. ¿De qué le informó? Cuando usted dice que ha sido la primera persona en ir al CECOPI, quiero saber exactamente ―y creo que todos los ciudadanos y sus señorías tienen derecho a saberlo― qué compartió con el señor Mazón. (Aplausos). ¿Qué compartió con el señor Mazón? ¿Le dijo al señor Mazón que no declarara la emergencia nacional? (El señor Feijóo: Serás…) ¿Le dijo o le explicó, señoría, el señor Mazón qué hacía en el Ventorro? (El señor Tellado Filgueira: Le dijo que no se fiase de ti). Hombre, yo creo, señoría, que debería usted ser claro, ser transparente y, por supuesto, poner en conocimiento de la opinión pública y de estas Cortes Generales esa información que acaba de desvelar, de que fue la primera persona que habló con el señor Mazón en esas horas tan críticas. (El señor Pérez López: Antes que tú.―Protestas). Bueno, ya sé que les duele, que les pone nerviosos…

Presidencia. Señor Pérez, por favor.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

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… pero ha sido su líder el que lo ha dicho aquí, desde esta tribuna, no yo. (Aplausos).

El señor Feijóo habla de milongas; ha dicho textualmente: Esto son milongas. Hablar de la calidad de los servicios públicos en nuestro país es hablar de milongas. (El señor De Olano Vela: ¡Es mentira!). Eso es lo que ha dicho, pero yo lo que he puesto de relieve es un Gobierno que, durante estos últimos siete años, ha dado más de 300 000 millones de euros para financiar los servicios públicos en nuestro país y que los Gobiernos del Partido Popular, apoyados por VOX, lo que están haciendo es desmantelar, es recortar, es privatizar y es, por supuesto, mentir a los ciudadanos respecto de la gestión que están haciendo de esos recursos públicos.

Habla de cuál sería su hipotético Gobierno y habla de que no sería el señor Abascal el vicepresidente primero, de Vivienda, en este caso. Bueno, eso, visto lo visto en Valencia, habrá que escuchar al señor Abascal y no a usted, señor Feijóo. En todo caso, yo reivindico este Gobierno. Porque, claro, hablando de ministros, hombre, mucho mejor el señor Cuerpo, como ministro de Economía, que el señor Rato; mucho mejor el señor Puente que el señor Cascos; mucho mejor Yolanda Díaz que el señor Zaplana (rumores); mucho mejor la vicepresidenta tercera que Jaume Matas, como responsable de todo lo que tiene que ver con el medioambiente. (Aplausos).

Habla usted de respeto y, por supuesto, señoría, nosotros respetamos a la Casa Real, al actual jefe del Estado, faltaría más. Quien ha faltado a su deber ha sido usted no acudiendo a la apertura del año judicial y yéndose, por cierto, con la presidenta de la Comunidad de Madrid a hacer un mitin. (Aplausos). Simplemente recordaré que el anterior jefe del Estado, el rey emérito, también debería ser respetuoso con la memoria democrática de este país y no ensalzar a un dictador como Franco. (Aplausos).

Señor Abascal, si el Tribunal de Cuentas le sanciona dos veces por supuesta financiación irregular o por no aclarar efectivamente sus cuentas, resulta que es el Tribunal de Cuentas de Sánchez. No, es el Tribunal de Cuentas y, por supuesto, hay que respetar su independencia y su autonomía de trabajo.

No entiendo muy bien la reflexión de Abascal y la propuesta que me ha hecho. Es decir, ¿que solamente convocaría elecciones en la Comunidad Valenciana si yo anticipo las elecciones a nivel general? Pero ¿de verdad se puede tener más desvergüenza? Es que les importan un bledo a ustedes, al Grupo Popular y a VOX los valencianos y las valencianas. (Aplausos). Convoquen elecciones en la Comunidad Valenciana y den voz al pueblo de Valencia. Y, bueno, no caerá esa breva de ver al ministro Bolaños como vicepresidente de aquí… (indica con la cabeza hacia los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso.―Risas). No. Cuando hay mayorías, sea primera fuerza el PP o sea segunda fuerza el PP, como ha ocurrido en Extremadura o en otras partes de España, para donde miran Abascal y VOX es para allá… (indica con la cabeza hacia los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso.—Risas), y será por algo.

Señora Martínez, efectivamente, la prioridad es la vivienda. Me lo recordaba antes el ministro de Relaciones con las Cortes. La realidad parlamentaria es la que es, señoría. Ayer se debatió una proposición de ley de Esquerra Republicana sobre vivienda ―suya, efectivamente― y no se logró la mayoría. ¿Por qué no se ha logrado la mayoría? Pues no se ha logrado la mayoría, señoría, porque tenemos que encajar muchas piezas. Por tanto, no nos den lecciones a nosotros de falta de compromiso en política de vivienda. Háganse ustedes también cargo de la realidad que hay en estas Cortes Generales. En todo caso, es mala estrategia. Permítame un consejo, es mala estrategia la que están siguiendo, señoría. Esto de parecer que no están en el Gobierno, estando en el Gobierno, no está bien, ya le digo yo que no está bien.

Y a la señora Nogueras quiero decirle que nosotros no damos zanahorias ni tampoco estamos articulando ningún discurso del miedo; estamos reivindicando la acción de un Gobierno de coalición progresista y es lo que vamos a seguir haciendo durante estos dos próximos años, antes del año 2027.

Nada más y muchas gracias, señor presidente. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de los miembros del Gobierno, puestos en pie.―Aplausos del señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón, vuelto hacia los miembros de su grupo parlamentario).

Presidencia. Muchas gracias. (La señora Muñoz de la Iglesia pide la palabra).

Presidencia. Sí, señora Muñoz.

Ester Muñoz de la Iglesia

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Gracias. En virtud de los artículos 103 y 104, para exigir que se retiren algunos términos que se han dicho en esta comparecencia y que han sido ofensivos. Reconozco que me resulta impensable tener que pedírselo a la Mesa y a la Presidencia de la Cámara, que no lo hayan hecho.

Presidencia. Pero dígame cuáles son los términos, por favor.

Ester Muñoz de la Iglesia

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Aquí se han proferido insultos del estilo de asesino y delincuente y se ha llamado fascistas a jueces, y la Presidencia de la Cámara no ha dicho absolutamente nada. Y algo que me parece mucho más grave, se ha hecho un discurso de odio ante el cual la Mesa no ha dicho nada, la Presidencia de la Cámara no ha dicho nada. Aquí se ha llamado a reventar a todo aquel que no es de izquierdas. Yo sé que la izquierda de este país odia a todos los que no somos de izquierdas. (Rumores.―Aplausos). Pero, mire, señor presidente, yo apelo al presidente de esta Cámara, el que está ahora llevando la comparecencia, la sesión, porque entiendo que usted es socialista…

Presidencia. Señoría, un segundo, por favor. Da igual lo que yo sea, así que muchas gracias. Se ha entendido todo. Se revisará el Diario de Sesiones. Muchas gracias. PREGUNTAS: —  DEL DIPUTADO DON ALBERTO NÚÑEZ FEIJÓO, DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, QUE FORMULA AL SEÑOR PRESIDENTE DEL GOBIERNO: ¿CREE QUE EL GOBIERNO TIENE MENOS OBLIGACIONES QUE LOS CIUDADANOS? (Número de expediente 180/000841).

Presidencia. Continuamos con las preguntas dirigidas al Gobierno, conforme al orden remitido por este. Preguntas dirigidas al señor presidente del Gobierno. Pregunta del diputado don Alberto Núñez Feijóo, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, que tiene la palabra.