Gracias, presidente.
Señor Figaredo, han tenido que pasar ocho minutos para que usted hablara de autónomos en su interpelación. (Aplausos). Ese es el respeto y el interés que tiene VOX por los autónomos y por las instituciones. Por cierto, señor Figaredo, la sesión de control es al Gobierno de España y el Gobierno determina quién es el ministro o la ministra que responde y que se somete a la sesión de control. (Aplausos). Y, en tercer lugar, señor Figaredo, le aseguro que, dado su escaso currículum antes de llegar a la política, la experiencia que yo tengo en asesoramiento fiscal y en materia de autónomos es notablemente superior a la suya, para su tranquilidad.
Vayamos, ahora sí, al contenido de la interpelación. Como ustedes son negacionistas de todo lo que es evidencia y ciencia, no se me ocurre mejor modo de contestarles que comenzando mi intervención informando a esta Cámara de datos, de realidades, de datos ciertos que describen la realidad de los autónomos en España. Se lo digo porque su intervención, desde luego, en la parte que ha hablado de autónomos, esos escasos cuatro minutos, ha sido un despropósito. Los autónomos no se están extinguiendo, como usted afirma, sino más bien todo lo contrario. Están aumentando año tras año con carreras profesionales de más calidad y con mayor protección social en el ámbito del sistema público de la Seguridad Social. Y le digo bien, sistema público de la Seguridad Social, que ustedes destrozarán a la mínima oportunidad que tengan de gobernar. En España hay más de 3,4 millones de autónomos afiliados a la Seguridad Social, el máximo histórico de los últimos veinticinco años desde que hay registros. Un dato que tiene más importancia todavía en la medida en la que el número de afiliados por cuenta ajena a la Seguridad Social también está en un número histórico, sumando entre ambos regímenes 22 millones de trabajadores en España. Datos de afiliación verdaderamente positivos. Si vemos lo que ha ocurrido desde que entró en vigor el sistema de cotización por ingresos reales desde 2023, el balance es netamente positivo: 105 000 nuevos autónomos en prácticamente el conjunto de las comunidades autónomas de nuestro país. Si nos centramos en la evolución del número de mujeres autónomas, la conclusión también es muy buena, aumentan en un 5,5 % desde el año 2021, es decir, 4,2 puntos más que en el caso de los hombres autónomos, lo que significa que más del 70 % del empleo creado en el RETA corresponde, desde el 2021, a mujeres. Esto hace que la proporción se sitúe también, señor Figaredo, en números históricos.
Otro dato relevante también es el de las actividades económicas de alto valor añadido, como actividades científicas, técnicas y también aquellas relacionadas con la informática y las comunicaciones, que ganan peso entre el colectivo de trabajadores autónomos. En el último año supone el 67 % de los empleos creados por cuenta propia, 15 puntos más que el año anterior. Por cierto, como también están ustedes obsesionados con la inmigración y con falsear la realidad y su positiva contribución al crecimiento y al bienestar de nuestro país, le informo de que más del 80 % del crecimiento de los autónomos son de nacionalidad extranjera, el 62 % hombres y el 38 % mujeres. (Aplausos). Y otro dato, el 60 % de los autónomos extranjeros proceden de fuera de la Unión Europea. La buena marcha del empleo en autónomos y también en trabajadores por cuenta ajena ha elevado la ratio entre trabajadores y pensionistas al 2,46 ―le vuelvo a decir que es el nivel más alto de los últimos quince años―, y lo que también es destacable es que ha sido con una contribución creciente de trabajadores de más de 55 años.
Si nos preguntamos qué ha hecho VOX para ayudar a conseguir estos buenos datos, la respuesta cabe en una palabra: Nada, cero. O siendo más precisa todavía: impedir. Su principal objetivo ha sido y es que a España le vaya mal. Se lo digo con firmeza, señor Figaredo, a los autónomos que representan el emprendimiento, el esfuerzo y la valentía no les hacen falta agoreros del fracaso como son ustedes. El trabajo de su grupo solo ha consistido en oponerse una y otra vez a todas las medidas que se han traído a este Pleno en favor de los autónomos. Les ha dado igual que vengan del acuerdo con los representantes de autónomos, con los agentes sociales, que funcionen, que las hayan respaldado o que se demuestren que funcionan con datos ciertos. Les da igual. ¿Saben por qué se oponen a todo? Porque VOX lo que quiere es que el autónomo, cuando llegue a la jubilación, dependa de su plan de pensiones privado y que, si le ha ido mal, se quede sin protección. Ustedes lo que quieren es que los autónomos no tengan la cobertura por cuidado de hijos o de hijas al nacer, que no tengan paro y que cuando caigan enfermos se vayan a un seguro privado el que lo tenga y a los que no se lo pueden pagar, ¿saben lo que les dicen?: que madruguen más, que se aprieten el cinturón. Esa es la verdadera receta de VOX para los autónomos y eso indigna mucho, al igual que sus falsos discursos, señor Figaredo. Díganlo con claridad, que lo sepa toda España: ustedes no quieren que se paguen cotizaciones a la Seguridad Social, porque no quieren que haya prestaciones sociales públicas para los autónomos. Su retórica del pequeño empresario, de la libertad económica y de la asfixia fiscal no concuerda en nada con lo que les proponen. Cuando se analizan sus propuestas con detalle, surge una verdad incómoda, que su modelo perjudicaría a la gran mayoría de los autónomos, en lugar de ayudarles.
Ustedes hacen bandera de una drástica reducción de impuestos y de una desregulación masiva del mercado laboral, y eso les suena bien, pero en la práctica lo que eso genera es un entorno de competencia desleal, donde solo sobreviven los más grandes, los que más tienen, los más poderosos, los más ricos, a los que ustedes verdaderamente representan. Un entorno de precariedad, de desigualdad y de desprotección social. (Aplausos). Un autónomo depende de que su clientela tenga poder adquisitivo para poder consumir, para hacer uso de la actividad económica y de los servicios que el autónomo les presta, y la clientela de un autónomo es la ciudadanía de a pie. Por eso la masiva bajada de impuestos que propone VOX, centrada sobre todo en el impuesto sobre sociedades, así como la cotización cero a la Seguridad Social, solo benefician desproporcionadamente a grandes fortunas, a grandes corporaciones, mientras recortan drásticamente los ingresos del Estado. Si se reducen, como ustedes quieren, los ingresos del Estado, entonces vienen recortes en servicios públicos, como ya hizo y hace la derecha de la mano de la ultraderecha allí donde gobierna.
Si algo nos ha enseñado la historia, señor Figaredo, es que las políticas económicas de la derecha y la ultraderecha solo traen recortes y reducción severa de la capacidad adquisitiva de la mayoría de la población. Lo digo bien claro: una ciudadanía con menos protección social pública y con menos poder adquisitivo no es un buen cliente para un comercio local, para un profesional autónomo. Cuando ustedes hablan de desregulación y de trabas lo que en realidad están promoviendo son modelos de negocio basados en precariedad y en salarios bajos. Las grandes plataformas y empresas se benefician de esto, mientras que el autónomo, que a menudo no puede permitirse bajar sus precios para competir, se ve ahogado. Un autónomo necesita un mercado con normas claras y transparentes que impidan la concentración del negocio en unos pocos. Ser autónomo es asumir un riesgo en los ingresos. Unos meses te puede ir bien y al siguiente no tanto. Lo sé bien, señor Figaredo. Fui más de diez años trabajadora autónoma. Creé mi propia empresa. Sé de lo que hablo, señor Figaredo. Por eso, puedo asegurar que el actual sistema de cotizaciones por ingresos reales, por rendimientos netos, cumple con los principios básicos que los propios autónomos han demandado históricamente. Es progresivo, ofrece una protección social clara y es una línea de continuidad y de seguridad de actividad profesional ante distintos escenarios que puedan surgir a lo largo de una vida ejerciendo la actividad como autónoma.
VOX critica este sistema de cotización, tachándolo de injusto. Sin embargo, su alternativa es la libertad total para elegir base de cotización sin mecanismos solidarios. Eso llevaría a muchos a cotizar por el mínimo y se traduce en pensiones indignas, hasta un 37 % más bajas que las de un trabajador asalariado. Esto ha tenido como consecuencia, señoría, que los pensionistas del RETA sean quienes más reciban complementos a mínimos por no llegar a una pensión mínima. Esto ya lo ha vivido este país y el Gobierno al que represento no está dispuesto a que eso vuelva a ocurrir. Lo digo bien claro en esta Cámara. Esta es la trampa de VOX: cotizaciones miserables para pensiones miserables, condenando al autónomo a la pobreza en su vejez o también en momentos de necesidad, como el cuidado de un hijo o el tratamiento de enfermedad; la trampa de VOX son cotizaciones miserables para empezar los lunes al sol sin prestación de desempleo. Su modelo es pan para hoy y hambre para mañana. (Aplausos). Señoría, nuestro modelo es otro radicalmente distinto. Los datos de la regularización ―q ue ya se ha llevado a cabo, porque este sistema ya está en vigor y contó con la mayoría de esta Cámara― nos enseñan que los autónomos han sobrecotizado; es decir, voluntariamente han pagado más cuotas que las que legalmente les son exigibles. Cuando hacen esto no lo hacen por capricho, ni por pagarle más a la Seguridad Social. ¿Saben por qué lo hacen? Porque lo tienen claro: porque más cotizaciones son mejores prestaciones el día de mañana.
Señorías de VOX, aprovecho la interpelación para desmontar otra trampa que tienden a la ciudadanía. En sus intervenciones, y de manera interesada, mezclan impuestos ―es decir, fiscalidad― con cotizaciones a la Seguridad Social. Lo hacen conscientemente, para confundir, para crispar, para dividir a la sociedad. Lo repito una vez más y tantas como hagan falta: las cotizaciones sirven para pagar prestaciones de la Seguridad Social, sirven para pagar a los pensionistas de hoy, para garantizarles pensiones justas en el futuro. Cotizamos para protegernos y también para hacer sostenible el sistema público de la Seguridad Social, que tanto ha hecho en pandemia, que tanto ha hecho en la erupción de La Palma o tanto en la dana en Valencia.
Los impuestos sirven para hacer carreteras, hospitales, colegios o para pagar la ayuda a la dependencia cuando la gente lo necesita. No querer pagar impuestos, señor Figaredo, es no querer mantener ni construir lo que nos da seguridad, lo que nos hace mejores. Ni los trabajadores en general ni los autónomos necesitan un salvaje oeste económico, donde cada uno seamos lanzados a nuestra suerte, porque cuando esto ocurre, la suerte siempre cae del mismo lado. Necesitamos un Estado social y de derecho, no un Estado ausente y mínimo. Su agenda de desmantelamiento fiscal y social ofrece un modelo que, aunque sea visto con bandera de emprendedor, en realidad debilita las bases sobre las que un autónomo puede construir un negocio próspero y con futuro. El falso apoyo de VOX a los autónomos es, en el mejor de los casos, una ilusión óptica, si bien en realidad es la mayor amenaza para la sostenibilidad de quienes ustedes dicen defender.
Muchas gracias. (Aplausos).