Es una pena, señor Sánchez, que, hoy hace un año, cuando pedimos suspender el Pleno, usted y su grupo volviesen otra vez a la Cámara para asaltar Radiotelevisión Española, cuando las víctimas se estaban muriendo en la Comunitat Valenciana. (Aplausos). Ahora bien, yo voy a seguir cumpliendo mi deber, y mi deber es distinguir la verdad de la mentira. (Rumores).
Señor Sánchez, usted nos ha mentido a todos. (Continúan los rumores). Sí, a sus votantes, a sus socios. Hasta desde el extranjero tuvo que desmentirle el Gobierno alemán la semana pasada. Mintió con Bildu. Mintió con la amnistía. Mintió con el cupo independentista. Mintió con Puigdemont. Mintió sobre presentar presupuestos; sobre las viviendas que haría. Mintió sobre los impuestos a las clases medias. Mintió con las mujeres. Mintió en política exterior. Mintió sobre su pareja. Mintió en sus cartas para taparla. Mintió escondiendo a su hermano en la Moncloa. Mintió con su «número 2», el señor Cerdán, y con su «número 2», el ministro de Transportes, el señor Ábalos. Mintió con la financiación de su partido. Lea hoy los medios de comunicación.
Señor Sánchez, miente más que su CIS y que su Televisión Española, y volverá a mentir mañana en el Senado. Porque, ¿sabe?, si dice la verdad, esta acabará con usted. (Rumores). También miente cuando dice que gobierna; cuando dice que tiene mayoría; cuando dice que es el Gobierno más estable. ¿Sabe una cosa? Si de verdad no tuviera miedo a la calle, a los juzgados y a la verdad, estaría convocando elecciones. Ya veremos lo de su contabilidad B. Lo que es seguro es que no tiene plan B para gobernar.
Muchas gracias, señoría. (Aplausos.―Un señor diputado: ¡Muy bien!).