Rocío Aguirre Gil de Biedma
Muchas gracias, presidenta. Buenos días, señora ministra del Gobierno de la corrupción, según ha dicho su compañera Yolanda Díaz. Señora ministra, usted presume de formar parte del Gobierno más feminista de la historia y dice que su único afán es proteger a las mujeres, pero lo que realmente está haciendo este Gobierno al que usted pertenece es desprotegerlas y dejarlas totalmente indefensas. (Aplausos). Porque ustedes han abierto las puertas de España de par en par para que entren en nuestro país ilegalmente inmigrantes procedentes de culturas en las que se denigra a la mujer, y la consecuencia es que en España las agresiones sexuales han aumentado un 275 % desde que están ustedes en el Gobierno y el 40 % de las agresiones las cometen extranjeros, que representan el 14 % de la población. (Aplausos). Además, han aprobado ustedes una ley de la que dice usted estar muy orgullosa, que es la ley del solo sí es sí, que ha soltado a 150 violadores y ha rebajado las penas a más de 1400. Señora ministra, le estoy hablando.
¿Le parece a usted que esto es proteger a las mujeres? ¿Le parece, señora ministra? Además, ustedes han aprobado un Pacto de Estado contra la Violencia de Género, apoyado por todos los grupos parlamentarios de este hemiciclo, menos nosotros, que es un absoluto y total fracaso porque ustedes se han gastado, desde 2017, 3000 millones de euros, y las muertes no han bajado. Para lo único que ha servido es para que ustedes se monten un negocio (aplausos) o, más bien, una industria con el dinero de los españoles y la inestimable ayuda del PP. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Su ministerio, en los dos años que lleva usted al frente, se ha gastado la friolera de 530 millones, en 2024, y tiene un presupuesto de 575 millones para 2025. Es decir, usted se ha gastado más de 1000 millones de euros de nuestro dinero en cosas tan útiles para proteger a las mujeres como la campaña «Por huevos».
Como muestra de su total incapacidad para gestionar nada, tenemos lo que nos trae hoy aquí, que es su ―según usted― medida estrella para defender a las mujeres: el sistema Cometa, que resulta que no funciona y usted no ha hecho nada para solucionarlo. Voy a explicarlo brevemente para que los españoles entiendan un poco qué es este sistema y cómo funciona. Cometa significa exactamente centro de control de medidas telemáticas de alejamiento. Desde una única sala ―la sala Cometa― hacen un seguimiento telemático de las órdenes de alejamiento de los agresores sexuales, a través de unos dispositivos electrónicos y una plataforma de seguimiento. Increíblemente, este sistema está gestionado por el Ministerio de Igualdad y no por el de Interior. El sistema Cometa, como usted misma ha dicho, es una pieza decisiva del sistema integral de protección de las mujeres víctimas de violencia sexual. Comenzó a funcionar en 2009 y fue gestionado hasta 2023 por la empresa Telefónica, pero al llegar al ministerio la señora Montero ―nombrada por Pedro Sánchez cuando todavía eran muy amiguitos― decidió que había que cambiar el sistema y licitar un nuevo contrato de dos años y medio ―no sabemos muy bien por qué― al que Telefónica no se presentó ―lo que también nos parece raro―. La única empresa que lo hizo fue la UTE formada por Vodafone y Securitas, que ganó el concurso por un importe total, señores, de 42 millones de euros. Con este nuevo sistema, la víctima recibe un dispositivo pulsera y un smartphone, y el agresor recibe un brazalete que se pone en el tobillo y otro smartphone. Todo ello supuestamente conectado con la plataforma de seguimiento que los controla por geolocalización. ¿Y qué pasa cuando la pulsera suena y avisa de que el agresor se ha saltado la orden de alejamiento y está cerca de ella? Pues increíblemente lo que pasa es que salta una alarma en el sistema Cometa; los de la sala Cometa llaman a la víctima para comprobar cómo está y seguidamente llaman a la Policía, que llama al agresor. Sí, llama al agresor para ver dónde está. Pero vamos a ver, ¿y si no coge el teléfono? ¿No estaba localizado por geolocalización? (Aplausos). ¿De verdad le parece a usted lógico este funcionamiento? ¿No sería más efectivo y rápido que la alarma saltara directamente a la Policía y que esta acudiera a proteger a la víctima? Porque lo que quieren las víctimas es que las vengan a rescatar, no que las atienda un supuesto psicólogo por teléfono; ellas quieren que vengan inmediatamente. (Aplausos). ¿Pero en qué cabeza cabe, señora ministra? ¿Le parece a usted normal esto? Está usted incapacitada para gobernar, porque en todos los países de Europa que utilizan estos dispositivos ―y usted presume mucho de que nos copian y de que somos un ejemplo para ellos― estos están conectados directamente con la Policía en todos los casos, y en muchas ocasiones con los funcionarios de Justicia, que son los que deben saber si se han saltado la orden de alejamiento. Y, por supuesto, en todos los países que funciona un sistema parecido, este está gestionado por el Ministerio del Interior, la Policía o/y el Ministerio de Justicia. ¿Por qué gestiona su ministerio este sistema, señora ministra? ¿Me lo puede decir? ¿Por qué hay un ente intermedio, que tiene supuestamente 165 trabajadores, que no sabemos muy bien cuáles son sus cualificaciones ni qué formación tienen para estar ahí? ¿No vería usted lógico que lo gestionaran directamente la Policía y personas altamente cualificadas para proteger bien a las mujeres? No se lo debe parecer.
Otra cosa absurda totalmente es que en este nuevo contrato que hicieron en 2023 ustedes han comprado los dispositivos ―sí, los han comprado―, que nos han costado a los españoles 690 euros, según dicen ustedes, que tampoco sabemos si es verdad. Ahora mismo hay 4700 dispositivos en activo, pero la señora Irene Montero y ayer la compañera de Podemos dijeron que hay otros 11 000 disponibles. Es decir, ustedes han comprado 15 000 dispositivos. ¿Por qué han comprado 15 000 dispositivos si no los están utilizando? Se han gastado ustedes 10 millones de euros en unos dispositivos que probablemente no vayan a poder ser actualizados cuando usted haga el nuevo contrato. ¿Por qué no los ha alquilado? ¿Me puede usted decir qué van a hacer con todos esos dispositivos cuando entre en vigor el nuevo contrato, cuando lo adjudiquen? Señora ministra, es todo un desastre y una chapuza, pero lo único que les importa es que esto sea un servicio público y, claro, así funciona de mal, como todos los servicios públicos.
Y, según sus informaciones, este nuevo sistema, con el nuevo adjudicatario, comenzó a funcionar, después de un periodo de transición, en mayo de 2024, aunque el contrato se firmó en noviembre de 2023. Tardaron seis meses en ponerlo en marcha. Nosotros, el día 9 de julio de 2024, es decir, dos meses después de la puesta en marcha del sistema, preguntamos a la delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, en la subcomisión, qué pasaba con los fallos que tenían estos dispositivos, porque a nosotros nos lo habían dicho; nos lo habían dicho policías, nos lo habían dicho abogados y nos lo había dicho mucha gente. ¿Sabe cuál fue su contestación? Nos dijo: Le puedo decir que la eficacia del uso de dispositivos en casos de violencia de género es del cien por cien. Lo pueden ustedes ver en la transcripción, aunque, claro, la subcomisión era a puerta cerrada, todo secreto. Pero bueno, lo tienen ustedes en la transcripción. Y en julio de 2024 hicimos una pregunta por escrito al Gobierno ―me imagino que le llegaría a usted― sobre los fallos de la pulsera y la contestación fue parecida, nos remitieron a la web de la delegación y nos dijeron que no había habido ninguna víctima. Nosotros no habíamos preguntado si había alguna víctima, habíamos preguntado cuál era el funcionamiento de las pulseras. Fuimos los únicos que preguntamos, por cierto, aquí nadie más preguntó.
Señora ministra, ustedes mintieron; usted miente, no para de mentir, igual que hace su jefe, Pedro Sánchez, que miente sin parar. (Aplausos). Ustedes sabían que había problemas recurrentes con las pulseras porque se lo habían dicho los trabajadores de la sala Cometa. Ustedes sabían que el sistema fallaba, les habían informado de ello la Fiscalía y el Consejo General del Poder Judicial, y ustedes sabían que había víctimas a las que, al fallar la geolocalización, les aparecía el agresor en su casa sin que el dispositivo les avisara o no paraba de pitarles durante toda la noche provocando el terror de estas mujeres. Señora ministra, usted ha provocado el terror a mujeres. Ustedes sabían también que al cambiar el adjudicatario y hacer la migración de datos, los datos anteriores al día 24 de marzo de 2024, que probaban qué agresores se habían saltado la orden de alejamiento, se habían borrado y se archivaba su caso. La Fiscalía, en su informe de 2025, se lo dijo. Pero les hicieron rectificar, porque, claro, ¿de quién depende la Fiscalía? ―digo yo―. ¿Y qué hicieron ustedes, señora ministra? ¿Qué hicieron usted y su ministerio para solucionar estos problemas, que sabía usted perfectamente que existían, aunque diga que lo supo a finales de 2024? ¿Qué hizo usted? Ocultarlo, negarlo y poner en riesgo a las víctimas. Por eso, las víctimas ya no se quieren poner las pulseras y los jueces no las piden. No quieren, señora ministra; hay 11 000 pulseras por ahí tiradas, no sabemos dónde. Usted ha mentido a los españoles con la excusa de que no hay que crear alarma ni ruido en las víctimas. Pero es que resulta que la alarma y la desprotección a las que usted las ha sometido es intolerable, y usted debería haber dimitido por ello. (Aplausos). Porque usted ha reconocido públicamente en su comparecencia en el Senado el pasado día 1 de octubre que hasta diciembre de 2024 no se controlaron las incidencias. O sea, dijo que había incidencias. Entonces, ¿había incidencias?, ¿no había incidencias?, ¿lo sabía?, ¿no lo sabía? Señora ministra, deje usted de mentir, por favor, porque las había, por supuesto que las había, y usted lo sabía. Es decir, según lo que yo le he dicho y he expuesto aquí, desde noviembre de 2023 hasta diciembre de 2024, que se adjudicó el nuevo contrato, ha tenido usted a las víctimas totalmente desprotegidas. ¿No le da vergüenza, señora ministra?
Y ahora dice que van a hacer un nuevo pliego, con unas mejoras técnicas ―dice―, que van a consistir en volver a comprar otra vez unos dispositivos que van a ser otra vez propiedad del ministerio ―qué van a hacer ustedes con los otros 11 000―, en reforzar el personal de la sala Cometa y en incorporar la configuración de idioma o poner un módulo de quejas. ¿Usted de verdad cree que esto va a mejorar el sistema? ¿No sería mejor que cambiara totalmente y el sistema lo gestionaran directamente el Ministerio del Interior, la Policía y el Ministerio de Justicia, para que puedan actuar con rapidez? (Aplausos). Esto es lo que se requiere en estos casos, no que estén llamando a un psicólogo para ver lo que le dice el psicólogo. ¡Que no, señora ministra, que no! Y ya se lo dije una vez en una comparecencia ―no sé si se acuerda―, pero se lo voy a volver a decir―: si usted fuera la consejera delegada de una empresa privada y el resultado de su gestión al frente de la misma hubiera sido este desastre, usted habría sido cesada de inmediato, porque está incapacitada para gestionar nada. (Aplausos). Pero nada, aquí sigue usted, poniendo unos tuits muy compungida y guardando minutos de silencio cada vez, que ya sabemos que hay muchas. Oiga, yo también lo siento mucho, pero usted lo único que hace es poner tuits y guardar minutos de silencio, porque el resto usted no lo sabe hacer.
Señora ministra, le repito que lo que debería hacer usted es dimitir, desmantelar el Ministerio de Igualdad y utilizar el dinero que gasta este ministerio en reforzar los efectivos de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y el personal de los juzgados.
Y ya termino, señor presidente. Usted me va a decir ―ya lo sé, porque lo dice todo el rato― que somos negacionistas y todas esas cosas que nos dice, pero negacionista es usted, señora ministra; usted es negacionista de la verdad y de la realidad. Y, como usted misma dice, el negacionismo mata. Sí, su negacionismo deja a las mujeres completamente desprotegidas y en peligro de muerte. Y dice usted ahora que ha iniciado una investigación para depurar responsabilidades…