Noemí Santana Perera
PodemosDiputada.Página 59Vídeo
Muchas gracias, señor presidente. Hoy vamos a hablar de un asunto que debería dar mucha vergüenza al Estado: las Administraciones públicas llevan años y años cometiendo fraude laboral. Sí, han escuchado bien, fraude laboral a víctimas, que tienen nombres y apellidos. Esas víctimas son las trabajadoras públicas que están en situación de temporalidad. Más de novecientas mil personas llevan años, incluso décadas, con contratos, nombramientos y promesas completamente incumplidas. Son personas que sostienen nuestras escuelas, nuestros hospitales, nuestros servicios sociales, personas que, sí, han pasado por procesos públicos, que cumplen con todos los requisitos, pero que, sin embargo, hoy en día siguen viviendo con el miedo en el cuerpo. Y digo bien: tienen miedo en el cuerpo porque no hay más que hablar con ellas ―la mayoría son mujeres― para comprobar que tienen una gran incertidumbre sobre su futuro. No saben si el mes que viene van a seguir en su puesto de trabajo o no van a seguir. Son mujeres que cuidan, mujeres que enseñan, mujeres que atienden. Son mujeres que lo han dado todo por el servicio público mientras la Administración incumplía la ley de forma flagrante, a veces durante más de veinte años. Señorías, lo peor de todo es que de esto tiene conocimiento todo el mundo, incluso Europa. El abogado general de la Unión Europea ha sido muy claro en esta materia. Las indemnizaciones actuales no sirven, las oposiciones exprés no quitan el problema del abuso y la única solución justa, eficaz y legal hoy en día no es otra sino consolidar esas plazas. Aun así, aquí seguimos debatiendo algo que es completamente evidente, porque algunos prefieren hablar de reducir la temporalidad mientras siguen despidiendo a trabajadores en situación de temporalidad. Señorías, eso no es cumplir con el mandato de Europa, eso es seguir abusando de los trabajadores y las trabajadoras públicos. Hace unos días interpelé al ministro Óscar López. Le dije algo que hoy voy a repetir: no basta solo con reconocer que tenemos un problema, hay que poner voluntad política para solucionar de una vez esta situación y hay que ponerse de una vez por todas del lado de las trabajadoras y los trabajadores. El Grupo Socialista ha presentado una enmienda y yo siento que no han entendido nada de lo que intentamos trasladarles y comunicarles el pasado Pleno. La realidad es que la enmienda que ustedes presentan no soluciona el problema, al contrario; es una enmienda que perpetúa el problema, que sigue disfrazando el abuso en el trabajo temporal. Así que ya basta de vender avances cuando solo nos proponen parches. Después de dos décadas, ya va siendo hora de buscar una solución. Nosotras vamos a seguir empujando para que esta solución se consiga lo antes posible, en el tiempo más breve posible. Ustedes nos presentan una enmienda que viene a decir algo así como que vamos a seguir trabajando para la búsqueda de una solución. No, lo que toca después de veinte años es solucionarlo ya, señores del Grupo Socialista, porque hoy en día son miles las trabajadoras que siguen sufriendo el fraude. Mientras ustedes estudian el asunto y siguen trabajando de la misma manera ―supongo― que han hecho hasta ahora, ellas están perdiendo su empleo; de hecho, cientos y cientos de trabajadoras públicas abusadas han perdido su empleo, su antigüedad y también lamentablemente, por qué no decirlo, han perdido su futuro. En Podemos, nosotras no vamos a mirar hacia otro lado. Las trabajadoras y los trabajadores en situación de temporalidad van a encontrar en nosotras un aliado, porque no vamos a sostener este abuso un minuto más en el tiempo. Hay que reconocer a estas trabajadoras. Nosotras no estamos pidiendo ningún privilegio para ellas y ellos, lo que estamos pidiendo es la reparación del daño que les ha hecho la propia Administración, del abuso al que han sido sometidos, que se cumpla con la propia ley. Pedimos que se haga lo mismo que se pide al sector privado. En el sector privado, cuando hay un abuso a un trabajador o una trabajadora, se le sanciona. En el sector privado, si un trabajador está en su puesto de trabajo años, años y años nadie cuestiona que ese puesto de trabajo sea suyo para siempre. Eso también se debería hacer en la Administración pública, en el sector público. Si el Estado es el primero que precariza, ¿cómo vamos a pedirle al sector privado que no lo haga? Van a ver la precariedad como algo completamente natural, y eso sí sería toda una desgracia. Nosotras vamos a decir alto y claro que basta ya de precariedad, basta ya de tratar a quienes sostienen nuestros servicios públicos como si fueran trabajadores completamente reemplazables.
Nuestra moción es de justicia y, por eso, vamos a pedir que voten en consecuencia, que voten protegiendo a las trabajadoras y los trabajadores que han visto vulnerados sus derechos durante todos estos años. Nosotros tenemos claro de qué lado estamos. Ahora hay que ver de qué lado está cada una de sus señorías. Nosotras tenemos claro que vamos a estar del lado de aquellas personas que atienden, que cuidan, que enseñan y, sobre todo, que sostienen nuestro estado de bienestar y nuestros servicios públicos.
Gracias. (Aplausos).